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El conflicto México-Guatemala 1958-1959

A causa de un incidente surgido en aguas territoriales guatemaltecas, el 23 de


enero de 1959, el gobierno de México rompió relaciones diplomáticas con el de
Guatemala, país presidido entonces por José Miguel Ramón Ydígoras Fuentes. El
problema se suscitó porque algunos barcos camaroneros mexicanos pescaban de
forma ilegal en aguas territoriales guatemaltecas, lo que provocó que el país
vecino reclamara sus derechos y pusiera en marcha la Operación Drake. A raíz de
esa situación, la Armada de México realizó, a partir del 31 de diciembre de 1958,
servicio regular de vigilancia de costa y mar territorial en los límites con aquel país;
a pesar de ello, dos barcos mexicanos fueron hundidos por la Fuerza Aérea
Guatemalteca (FAG), acusando a los tripulantes de transgredir su soberanía. En
acción de defensa, México intentó poner en marcha la Operación Gaviota a
cargo de la Fuerza Aérea Mexicana; sin embargo, en el último momento fue
abortada.304

En relación con ese problema internacional, el Presidente López Mateos comunicó


en su primer informe presidencial:

Por cuanto es necesario insistir en la irreprochable posición internacional de México


en un incidente que en manera alguna provocamos; he de referirme al ataque
desatado por aviones de la Fuerza Aérea de Guatemala, la madrugada del 31 de
diciembre de 1958, sobre cinco inermes embarcaciones pesqueras mexicanas de
las cuales dos, cuando menos, conforme a declaraciones de testigos oculares, no
se encontraban en aguas guatemaltecas, y otra carecía de aparejos
indispensables para la pesca. El saldo del injustificado ametrallamiento fue de tres
ciudadanos mexicanos muertos, dieciséis heridos y dos naves pesqueras
inutilizadas.
Presentadas nuestras protestas y demandas, así como la proposición de someter el
caso, de común acuerdo, a la Corte de Justicia Internacional, el gobierno
guatemalteco las rechazó y cerró la posibilidad de resolver el conflicto por medio
de negociaciones directas o por la vía de la justicia internacional, actitud que nos
obligó a romper relaciones diplomáticas con el gobierno de Guatemala el 23 de
enero del año en curso. El gobierno de Brasil aceptó hacerse cargo de los intereses
mexicanos en la vecina República del sur.

Al dar a conocer al pueblo de México el acuerdo de ruptura, expresé que el


gobierno de la República estará siempre dispuesto a examinar las proposiciones
que se hagan para liquidar este conflicto, a condición de que sean compatibles
con el decoro y la dignidad del Estado mexicano, e hice una exhortación a
guatemaltecos y mexicanos para que recordaran el destino de nuestros pueblos,
llamados a cooperar estrechamente en el progreso y bienestar de América,
basada su pacífica convivencia en el entendimiento y el respeto mutuos. En esta
ocasión, juzgo pertinente afirmar que no es ni ha sido nunca nuestra intención
hacer permanente el estado de ruptura, ni menos infligir humillación al pueblo de
Guatemala. Así lo hemos comunicado a los gobiernos que han ofrecido sus buenos
oficios para poner fin a la situación creada. A la fecha no se ha formulado ninguna
proposición concreta. Como el primer día, México reclama que los términos de
arreglo sean compatibles con su dignidad, lo que implica igualmente que lo sean
con la dignidad de Guatemala. No podemos querer para los demás lo que
rechazamos para nosotros mismos.

Un aspecto importante de la controversia es la cuestión jurídica cuyo deslinde


interesa por igual a todas las naciones; a saber: hasta qué grado puede un
gobierno, sin contraer responsabilidad internacional, ordenar y ejecutar actos
como los realizados por la Fuerza Aérea de Guatemala el 31 de diciembre de 1958.
Seguimos opinando que la mejor solución para México, para Guatemala y para la
comunidad internacional es la concurrencia, de común acuerdo, ante un
organismo jurisdiccional capacitado para conocer y resolver el punto, conforme a
derecho: la solución judicial determinaría la procedencia o improcedencia de
nuestras reclamaciones. A nadie ofende la justicia. Todos debemos contribuir a que
se realice.

En relación con el mismo conflicto, informo que la Procuraduría General de la


República, por instrucciones especiales, intervino ante las autoridades judiciales de
Guatemala hasta obtener la libertad de los ciudadanos mexicanos detenidos a
consecuencia de los hechos. 1º de septiembre de 1959.

Después de varias pláticas, el 15 de septiembre de 1959, las cancillerías de ambos


países anunciaron la reanudación de las relaciones diplomáticas.

Como se solucionó el problema.

Como resolución del conflicto, Guatemala lamentó haber tenido que usar
violencia contra los barcos pesqueros. México lamentó que los pescadores
mexicanos entraron a territorio guatemalteco sin el conocimiento del gobierno
mexicano y aseguró que dichas actividades no continuarán y que iba a restringir
esa conducta por medio de su sus guardacostas de la Armada de México.
Guatemala aceptó indemnizar a los pescadores heridos y a las familias de aquellos
muertos, así mismo aceptó negociar las reparaciones de los barcos y se reservó el
derecho de prevenir la pesca ilícita en sus litorales. Ambos gobiernos aceptaron
desarrollar un convenio para prevenir dificultades similares y de aceptar la
mediación por medio de la Corte Internacional de Justicia si fuera necesario en el
futuro.
Actividad

Situación:

Durante la clase de inglés, el alumno Leopoldo presenta la siguiente problemática,


por parte de la maestra quien imparte la materia, se presentan diferentes actitudes
con falta de objetividad a la hora de calificar a todos con sus respectivas
ponderaciones, Leopoldo observa que él, al entregar todos sus trabajos y tareas no
recibe una calificación justa embace a su trabajo, viendo que además no existe
esa transparencia y justicia con otros alumnos, aparte de vivir cierta hostilidad
embace al comportamiento de la maestra hacia su persona.

¿Qué harías al respecto?

Lo primero que haría sería hablar con la maestra para aclarar si existió una falta de
respeto por mi parte y si existe algo hacia mi persona, de lo contrario metería una
queja administrativa.

¿Reaccionarias de igual forma en la que fuiste tratado?

No porque originaria más problemas al comportarme como ella.

¿Acudirías ante las autoridades académicas correspondientes?

Claro en caso de no tener una solución ya hablando con la persona en su


momento, acudiría a mi tutor para que me pueda orientar en el caso.

¿Ante qué autoridades acudirías y en qué orden jerárquico?

Con mi tutora y en dado caso con el departamento de quejas.

¿Qué actitud tendrías en el momento de exponer tu situación?

Tendría una actitud como quisiera que me trataran con respeto y honestidad.

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