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ABUSO SEXUAL INFANTIL

La violación y el abuso sexual afectan una pluralidad de derechos humanos


fundamentales, tales como la libertad sexual, la integridad corporal y mental, la salud
integral, la vida en su dimensión más amplia, comprendiendo el futuro de las víctimas.

Estas agresiones producen en la vida de la víctima serios trastornos sexuales,


depresiones profundas, problemas interpersonales y traumas que pueden ser
permanentes e irreversibles, incluso en algunos casos pueden ocasionar la muerte por
traumatismos o suicidio, efectos que requieren intervención profesional inmediata.

Desde esta perspectiva, consideraremos que el abuso sexual infantil es toda acción
violenta o no, que involucra a un niño(a) en una actividad de naturaleza sexual, que por
su edad y desarrollo no pueda comprender totalmente o no está preparado para realizar
y no puede tener su consentimiento libre.

Esta acción puede darse a través del contacto físico o no, y está dirigida a la satisfacción
de la otra persona, lo cual se encuentra en situación de ventaja frente al niño o niña por
su edad, fuerza, poder o capacidad. Dicha acción tiene consecuencias negativas
(físicas, de conducta psicológicas y sociales) para el niño que lo sufre.

4.1 Modalidades de abuso sexual


La información recogida en diversas encuestas nos permite concluir que:
 Por familiares o personas conocidas de la víctima y/o grupo familiar en su
conjunto.
 Es muy alta proporción el abuso se comete en casa de la víctima.
 Muchos actos de abuso son cometidos a través del engaño y no con imposición
violenta.
 Los abusadores no son necesariamente vagos ni poco instruidos.

4.2 Las dificultades para denunciar estos hechos están relacionadas con:
 Que el agresor(a) sea parte de la familia.
 Que el agresor(a) sea el sostén económico de la familia.
 El temor al qué dirán.
 El descrédito del sistema judicial.
 La consideración que solo se denuncia las consecuencias físicas y cuando esto
no es así, es preferible olvidar el asunto.
 E culpabilizar de la situación a la víctima.
 El desconocimiento de las consecuencias reales de la experiencia del abuso
sexual (secreto).

4.3 Factores que deben estar presentes para que se produzcan el abuso sexual
infantil (desde el agresor)
Según el Dr. Finkelhor (1980), para que el abuso se produzca, algunos de los factores
siguientes, o la combinación de ellos, deberían estar presentes en el agresor:
A. Incongruencia emocional
Inmadurez (ellos mismo se perciben como niños, tienen necesidades emocionales
infantiles y desean relacionarse con otros niños).
Baja autoestima y sentimientos de ineficiencia personal que los llevan a buscar
relaciones que les proporcionen sentimientos de poder, omnipotencia y control.

B. Activación sexual con niños


Los niños producen en ellos una reacción sexualizada que puede deberse a:
Aprendizaje social (han sido víctimas de abuso).
Hacen una asignación de contenido sexual a cualquier tipo de actividad emocional
interpersonal con niños.

C. Bloqueo de capacidades o posibilidades de satisfacer sus necesidades


sexuales con adultos
Sentimientos de inutilidad.
Inadecuación para las relaciones interpersonales.
Dificultades sexuales en sus relaciones de pareja, estas dificultades pueden ser de dos
tipos:
 Evolutivas: inmadurez emocional o física.
 Situacionales: situaciones de crisis.

D. Desinhibición
El abusador debe vencer tres tipos de barreras:
 Inhibiciones internas: las cuales cuando existen en medida razonable pueden
ser superadas a partir de uso tóxico, senilidad y retardo mental.
 Inhibiciones externas: niño(a) accesible.
 Resistencia de la víctima: seducción, amenaza agresión.
Las resistencias del niño o niña son menores cuando se trata de un niño o niña solo(a)
física o afectivamente, y cuando se trata de un niño niña desinformado.

4.4 Consecuencias del abuso sexual infantil


Los elementos de orden psicológicos que generalmente se manifiestan son los
siguientes:
4.4.1 En el nivel de la expresión emocional
Dosis intensas de emociones, como desesperanza, minusvalía, vergüenza, culpa e ira,
acompañadas de inhabilidad casi total para manejarlas.
La víctima siente terror al identificarlas y en algunos casos invierte dosis inmensas de
energía en reprimirlas.
En el caso de la ira, si esta se expresa, los varones tienden a dirigirla hacia fuera, siendo
agresivos con otras personas, mientras que las mujeres tienden a dirigirlas hacía ellas
mismas, envolviéndose frecuentemente en comportamientos autodestructivos,
mutilándose con cortaduras, quemaduras o golpes y realizando intentos de suicidio.
Autoestima baja. Dificultad para encontrar satisfacción de las relaciones sexuales.
4.4.2 En el nivel cognitivo o de percepción de la realidad
 Alucinaciones
 Ilusiones
 Disociación
 Despersonalización
4.4.3 En el nivel del funcionamiento orgánico
Exceso de actividad fisiológica (sudoración, taquicardia, etc.).
4.4.4 En el nivel de la conducta
 Funcionamiento social limitado
 Abuso de sustancia adictivas
 Trastornos de personalidad
 Conducta suicida
 Agresividad
4.4.5 En el nivel de la relación interpersonal
 Problemas en las relaciones afectivas
 Una gran dificultad para confiar
 Poca habilidad para establecer relaciones con pares.
 Desbalance en las relaciones que establece, en las que tiende a ocupar una
posición inferior. Es común que la mujer abusada sexualmente en su niñez se
convierta en esposa maltratada.
 Posibilidades de volver a ser abusado.
 Temor a convertirse, a su vez, en abusadores. Por su parte, muchas de las
mujeres victimizadas se enamoran de hombres agresivos que las maltratarán.
 Problemas en el funcionamiento sexual por sentimientos de ansiedad y culpa.
 Todo lo anterior, vinculado al funcionamiento sexual, generalmente, conduce a
dos tipos de reacción opuestas: evitar la sexualidad o conducta sexual promiscua
y compulsiva.

4.5 Indicadores de posibilidad de abuso en los niños y las niñas


4.5.1 Indicadores físicos
 Dificultad al caminar o sentarse.
 Ropa interior rota o manchada de sangre.
 Picazón, dolor o hinchazón, lesiones, sangrado o secreciones en el área genital
o anal.
 Infecciones urinarias frecuentes.
 Dolor al orinar y/o mal control de esfínteres.
 Enfermedades venéreas: embarazo.
 Enfermedades psicosomáticas.
4.5.2 Indicadores de comportamiento
 Baja repentina y sostenida en el rendimiento escolar y/o rechazo a ir a la escuela.
 Mala relación con compañeros y compañeras. Aislamiento.
 Comportamiento y/o curiosidad sexual, inadecuados para la edad, o rechazo a
todo aquello de índole sexual.
 Fugas crónicas y/o conducta delictiva.
 Tendencias suicidas y/o depresión
 Rechazo a cambiarse de ropa delante de otros.
 Manifestaciones verbales de que su cuerpo es sucio o ha sido dañado.
 Expresión de la actividad sexual a través de dibujos, juegos o fantasías.
 Agresividad poco común.
 Temor de quedarse en casa o de salir (dependiendo de quien haya sido el
agresor).
 Especialmente en menores de 8 años: desórdenes en el sueño y/o alimentación.
 Ansiedad ante la separación.
 Masturbación excesiva.
 Todo cambio radical en la conducta.
Es importante mencionar que para atender adecuadamente los casos de abuso sexual
necesitamos:
El revelamiento de la situación: toda acción que conduzca a detener la situación de
abuso. Este proceso es importante porque:
a) Se reconoce el problema y el niño aprende que su problema que su problema
tiene un hombre.
b) No es el único(a) a la que le ocurre algo así.
c) Puede hablar sobre ello.
d) Que hay personas que lo ayudarán y que le creen.
e) Cumple una función de alivio para la víctima y entienda que quien actuó mal es
el adulto.
4.6 Procedimiento ante la sospecha de abuso sexual infantil:
 La observación detallada de los indicadores de conducta del niño(a).
 Observación de la dinámica familiar.
 Conversación con el profesor sobre aspectos percibidos en el niño(a) no es
necesario indicar lo que se sospecha.
 Conversar discretamente con los vecinos en relación a la dinámica de familia.
 Conversar con el niño(a)/victima, sin presionarlo ni poniendo palabras en su
boca, sino mostrándonos dispuestos a escuchar lo que tiene que decir y
demostrando nuestra intención de ayudarlo.
 Conversar con los padres sobre la situación general del niño (a) a fin de observar
sus reacciones.
4.7 intervención terapéutica frente al abuso sexual infantil
Atender inmediatamente las lesiones físicas:
Esta acción debe ser administrada por un especialista, a fin de curarles lesiones e
identificar ETS. Todo este proceso debe ser explicado al niño (a) para evitar situaciones
de desconcierto y temor.
Atender inmediatamente las heridas afectivas: muchas consecuencias en el ámbito
afectivo no se expresan inmediatamente, pero siempre se hacen presentes.
Entonces la atención psicológica será fundamental, entendiendo que la víctima necesita:
 Comprender lo sucedido.
 Aliviar los sentimientos que se han despertado.
 Mejorar su autoestima.
 Prevenir futuros desajustes.
Apoyar a la familia de la víctima:
La intervención psicológica también es importante porque puede ayudar a:
Recuperar su función de protección.
Organizar sus fuerzas y recursos para ayudar a la víctima.
Tomar las decisiones más sanas en cuanto a sus miembros y sus relaciones.
Establecer las condiciones para que el agresor(a) no vuelva a repetir la acción abusiva.
Sabemos que el abusador(a) necesita también ayuda. No se trata solo de establecer la
sanción que corresponda al delito cometido, sino de garantizar que la persona agresora
reciba el apoyo psicológico necesario para que no vuelva a cometer este tipo de
acciones.