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Moisés Ilave | Columnista

Abogado USMP. Abogado de la Secretaría General de la Municipalidad de


Pueblo Libre y Asesor Legal de Sala de Regidores de la misma Municipalidad.

Órganos colegiados: El Concejo Municipal?


La semana pasada, el Primer Regidor o Teniente Alcalde de la Municipalidad de
Comas, Ulises Villegas, a través de un Periódico de circulación Nacional, invocó a
los Gerentes Municipales a cumplir su rol como tales; caso contrario, señaló,
deberán ser destituidos por el Concejo Municipal; asimismo, destacó que esta
destitución puede ser a pedido de los regidores al pleno del Concejo por no
cumplir sus funciones para lo cual fue contratado.

Al respecto, el cargo de Gerente Municipal, como funcionario principal en las


corporaciones ediles, es de dedicación exclusiva y a tiempo completo en el
municipio en donde se desempeñe; este funcionario es elegido de manera
discrecional por el Alcalde y puede ser removido del cargo por éste último; sin
embargo, ¿en qué situaciones el Concejo Municipal puede disponer que el
Gerente Municipal no continúe al mando de la gestión administrativa?

El Concejo Municipal es el máximo Órgano Colegiado de Gobierno de las


Municipalidades, está conformado por el Alcalde y el número de regidores que
establezca el Jurado Nacional de Elecciones, conforme a la Ley de Elecciones
Municipales; aunado a ello, dicho Órgano Colegiado ejerce funciones normativas
y fiscalizadoras, conforme lo establece la Ley Orgánica de Municipalidades – Ley
Nº 27972.

La Ley Orgánica de Municipalidades – Ley Nº 27972, establece en su artículo 9º,


cuáles son las atribuciones correspondientes al Concejo Municipal, dentro de las
cuales se encuentra, el numeral 30, el cual señala el “…disponer el cese del
gerente municipal cuando exista acto doloso o falta grave…”. Al respecto, nos
encontramos con que el Concejo no dispone la destitución del citado funcionario,
sino el cese del mismo y no por el hecho de no cumplir con sus funciones, sino
por lo que expresamente establece la Ley Orgánica antes citada.

Es importante resaltarlo puesto que el Concejo Municipal podría ser cuestionado


e inclusive sancionado por un supuesto de Abuso de Autoridad en caso de cesar
al Gerente Municipal por el hecho de no cumplir con sus funciones; del mismo
modo, también podría verse enfrascado en una causal de vacancia por realizar
funciones administrativas al cesar al gerente municipal por una causal que no
está tipificada entre sus funciones; por ello, en el caso que se presentara el
supuesto señalado por el numeral 30 del artículo 9º de la citada Ley Orgánica,
son los regidores que bajo su función fiscalizadora quienes deberían realizar dicha
observación con el fin que sea evaluada y sea la administración municipal quien
se encargue de las posibles responsabilidades en las que incurra el citado
funcionario por no cumplir con sus funciones.

Por otro lado y volviendo al cuarto párrafo del presente, en relación al numeral
30 del artículo 9º de la Ley Orgánica de Municipalidades – Ley Nº 27444,
corresponde al Concejo Municipal disponer el cese del Gerente Municipal cuando
exista acto doloso o falta grave, pero ¿cómo determina dicho Órgano Colegiado
qué conductas son pasibles de subsumirse como un acto doloso o falta grave? El
determinar cuándo existió un acto doloso que signifique que el funcionario actuó
con conciencia y voluntad o, como otros expertos señalan, con la sola voluntad
o cometió una falta que sea considerada como grave, no puede ser sujeta a
discreción ni criterio del Concejo Municipal, debe de ser sometido a investigación
o estar previamente tipificada en alguna disposición municipal, la misma que
contendrá qué faltas son sancionables y cuál sería la sanción a imponerse.

Cualquier falta pasible de sanción debe de ser sometida bajo los requisitos que
el debido procedimiento establece, ante ello, el Concejo Municipal tendría dos
alternativas a fin de determinar la responsabilidad del Gerente Municipal; la
primera, es derivar a la administración el cuestionamiento realizado al citado
funcionario, a fin de que se remita lo señalado a la Secretaría Técnica de los
Órganos Instructores, a fin de que en virtud al Reglamento de la Ley del Servicio
Civil, opine si existió responsabilidad en el funcionario y sea pasible de sanción
administrativa; la segunda alternativa, es que la Comisión de Asuntos Legales
integrada por los Regidores de la jurisdicción municipal, en virtud a sus funciones
fiscalizadoras, realicen una investigación que determine las posibles
responsabilidades del Gerente Municipal, dándole la oportunidad al funcionario
para que realice sus descargos respectivos. En base a cualquiera de las
alternativas citadas anteriormente, el Concejo Municipal determinará la
responsabilidad del Gerente Municipal por “acto dolo o falta grave” y podrá éste
ser pasible del cese de sus funciones, todo ello bajo los parámetros que el debido
procedimiento establece.

Si bien es el Concejo Municipal el máximo órgano de gobierno a nivel municipal,


este no puede excederse en sus funciones que la misma Ley Orgánica de
Municipalidades le atribuye, no puede “destituir” ni tampoco cesar a funcionarios
o específicamente al Gerente Municipal por alguna causal que la citada Ley no
establezca ni tampoco esté previamente tipificada como falta y, de ser el caso,
que el funcionario pueda verse involucrado en alguna de las dos causales antes
descritas, lo correcto y coherente es determinar su responsabilidad en virtud a
los parámetros que el debido procedimiento establece, de lo contrario, es el
mismo Concejo Municipal que podría verse enfrascado en un supuesto de Abuso
de Autoridad o peor aún, en una causal de vacancia.