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ÍNDICE:

ÍNDICE:................................................................................................................................................. 1
1) EL FRAUDE .............................................................................................................................. 3
a. ORIGEN Y NATURALEZA JURÍDICA ........................................................................................... 3
b. CONCEPTO:.............................................................................................................................. 3
c. FRAUDE DE LOS ACREEDORES:................................................................................................ 4
1. Quirográficos: ...................................................................................................................... 4
2. Privilegiados: ....................................................................................................................... 4
3. Garantizado: ........................................................................................................................ 4
d. DERECHOS DEL ACREEDOR FRENTE A TERCEROS .................................................................... 6
e. SEGÚN LOHMANN LUCA DE TENA ......................................................................................... 6
4. El fraude a la Ley, ................................................................................................................ 7
5. Negocios en Fraude de Acreedores. ................................................................................... 7
f. SEGÚN SANTOS CIFUENTES:.................................................................................................... 7
g. SEGÚN TORRES VASQUEZ ANIBAL: ......................................................................................... 8
h. SEGÚN RAMIREZ VIDAL FERNANDO: ...................................................................................... 8
i. SEGÚN GONZALO MEZA MAURICIO ........................................................................................ 9
j. SEGÚN TEOFILO IDROGO ........................................................................................................ 9
k. REQUISITOS SUBJETIVOS DEL FRAUDE SEGÚN LOHMANN ..................................................... 9
6. Con respecto al Deudor:.................................................................................................... 10
7. Con Respecto a Terceros: .................................................................................................. 10
8. Concurrencia de los Requisitos: ........................................................................................ 10
9. Fecha del Crédito: ............................................................................................................. 10
l. DIFERENCIAS ENTRE EL FRAUDE A LA LEY Y EL FRAUDE A LOS ACREEDORES ....................... 10
2) ACCIÓN PAULIANA: ............................................................................................................. 11
a. REQUISITOS DE LA ACCIÓN PAULIANA:................................................................................. 12
10. Existencia de un Crédito ................................................................................................ 12
11. Perjuicio de Acreedor .................................................................................................... 12
12. Fraude del Deudor......................................................................................................... 13
b. REQUISITOS PARA EL EJERCICIO DE LA ACCIÓN PAULIANA .................................................. 13
c. REQUISITOS SUBJETIVOS ....................................................................................................... 13
d. CASOS DE ACTOS ONEROSO.................................................................................................. 14
e. CASOS DE ACTOS GRATUITOS ............................................................................................... 14
f. CARACTERÍSTICAS.................................................................................................................. 15
g. GARANTÍAS DE LA ACCION PAULIANA .................................................................................. 16
h. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PAULIANA ............................................................................. 17
i. IMPROCEDENCIA DE LA ACCIÓN PAULIANA: ........................................................................ 17
3) ACCIÓN SUBROGATORIA: .......................................................................................................... 18
4) LA ACCIÓN PAULIANA Y LA ACCIÓN SUBROGATORIA: .............................................................. 18
a. DIFERENCIAS.......................................................................................................................... 19
CONCLUSIONES ................................................................................................................................. 20
1) EL FRAUDE

a. ORIGEN Y NATURALEZA JURÍDICA

En principio se desarrolló esta institución en la antigua ROMA, como resultado de la


evolución de la responsabilidad del deudor frente a su acreedor, pues aparece cuando
la responsabilidad deja de ser personal para tornarse en patrimonial, es decir, desde
que se sustituye la ejecución en la persona del deudor por la ejecución en sus bienes.
De este modo la responsabilidad personal por deudas se atenuó y dio lugar a la
aparición, en la etapa del Derecho Pretoriano, de la denominada Acción Pauliana.
Luego de mucho tiempo pasó a Europa, donde es recogido por el Derecho medieval
español; para luego ser adoptado por todo el derecho europeo.

b. CONCEPTO:

Fraude es la conciencia del perjuicio que se causa al acreedor al devenir


insolvente el deudor.

Es insolvente la persona que no tiene solvencia económica que carece de


patrimonios bienes y riquezas. El fraude es un acto jurídico real y verdadero
consistente en la enajenación de bienes a título oneroso o gratuito que realiza
un deudor denominado fraudado para evitar que su acreedor pueda ejecutar
sus bienes haciéndose pago de sus créditos.

Por ello la doctrina señala que el fraude en el acto jurídico importa la lesión al
derecho subjetivo del acreedor, por cuanto de alguna manera está impidiendo
que ésta pueda ejercitar las acciones pertinentes para la satisfacción del crédito
pendiente que le tiene su deudor a través de los bienes con que cuenta este
último. Para la existencia del acto jurídico fraudulento, se requiere
necesariamente la participación de tres sujetos intervinientes que se configure
este presupuesto. Así tenemos, que será indispensable la existencia de un
acreedor que se encuentre vinculado con su deudor mediante una relación
jurídico-obligacional, que obligue a este último frente al primero de los
nombrados, asimismo se requiere la participación de un tercero con quien el
deudor celebra un acto jurídico, donde este último será el acto jurídico
fraudulento, todo ello para perjudicar al acreedor, dejar en insolvencia al deudor
y, evitar la satisfacción de la obligación por parte del citado acreedor.

La nulidad del acto en fraude de la ley no necesita de especial justificación por


el ordenamiento jurídico. Nuestro código no contiene un artículo que lo declara
expresamente pero en todo caso está previsto en el art. V del T.P del C.C. que
la letra dice “Es nulo todo acto jurídico contrario a las leyes que interesan al
orden público o las buenas costumbres", que puede servir de apoyo textual para
declarar la nulidad de un acto jurídico realizado en fraude de la ley.

c. FRAUDE DE LOS ACREEDORES:

El fraude a los acreedores hace referencia a los actos celebrados por el deudor
con los cuales renuncien a derechos, o disminuya su patrimonio conocido,
provocando o agravando su estado de insolvencia, en perjuicio de sus
acreedores, presentes o futuros, que se ven impedidos de obtener la
satisfacción total o parcial de sus créditos.

El estado de insolvencia consiste en un desequilibrio patrimonial en el que el


pasivo es mayor que el activo por tanto, el insolvente, no cuenta con bienes en
su patrimonio para afrontar y cumplir con sus obligaciones (deudas)

El patrimonio presente o futuro de los deudores constituye para los acreedores


una garantía patrimonial genérica o común del recupero de sus créditos; por
eso, a dicho patrimonio se le dice también "prenda general o común". Se pueden
considera tres tipos de acreedores:

1. Quirográficos:

Aquellos cuyo crédito no está respaldado con garantías específicas.

2. Privilegiados:

Aquel en que la ley favorece que su crédito debe ser pagado con preferencia
a otros.

3. Garantizado:
Aquel que cuenta con garantías específicas (prenda hipoteca).

Los actos "in fraudem creditorium" son los actos por los que los deudores buscan
la no satisfacción de sus deudas realizando actos jurídicos que tienden a
desaparecer o reducir sus bienes para mantenerlos a salvo de la ejecución
judicial, evitando con esto el cumplimiento del pago de sus créditos.

El deudor tiene un derecho de libre administración y disposición de su patrimonio


que sin embargo está limitado a razón de no provocar o agravar con sus actos
su insolvencia en perjuicio de sus acreedores; entonces la ley le da al deudor
libertad de disponer de sus bienes pero le impone que satisfaga las expectativas
con sus acreedores.

La conducta fraudulenta del deudor que deliberadamente persigue eludir el


cumplimiento de sus obligaciones en perjuicio de sus acreedores puede
manifestarse de diversas formas:

El acto simulado, es el medio torticero utilizado por el deudor para impedir que el
acreedor cobre.

El Deudor, Acreedor de un Tercero, es cuando el deudor no ejerce acciones que


le compete contra el acreedor, privando a sus propios acreedores de ver
incorporado ese crédito a su patrimonio. O cuando terceros promueven acciones
contra el deudor y éste no se defiende poniendo, así, en peligro la integridad de
su patrimonio que a la postre perjudicaría a sus acreedores, es decir, que con su
inacción o pasividad, en el ejercicio o defensa de sus derechos evita crearse un
patrimonio o adquirir nuevos bienes o que su patrimonio se mantenga en su
integridad, con el propósito de que no existan bienes que puedan ser realizados
por su acreedor

El deudor puede enajenar o gravar realmente sus bienes o renunciar a derechos,


frustrando de este modo la posibilidad de cobro de sus acreedores.

Esta entrada o ingreso de lo obtenido en el patrimonio del deudor inactivo justifica


la denominación de indirecta u oblicua que se aplica también a la acción
subrogatoria: el acreedor que ha litigado no cobra directamente del tercero, sino
del deudor.

Así resulta que el acreedor que ejercita la acción subrogatoria no tiene un


derecho de prelación o preferencia sobre los eventuales restantes acreedores del
deudor. Las reglas de prelación aplicables serán las generales, y en
consecuencia, la acción subrogatoria presenta un escaso atractivo para el
acreedor.

d. DERECHOS DEL ACREEDOR FRENTE A TERCEROS

El Art. 199 del C.C. norma, que el acreedor puede ejercitar frente a terceros
adquirientes las acciones que le corresponden sobre los bienes objeto del acto
ineficaz; podrá ejercer las medidas de protección destinadas a cautelar sus
intereses, entre ellos los medios cautelares, el embargo, con el cual asegura
que esos bienes estén destinados al pago de una obligación.
En la segunda parte del artículo se analiza el derecho del tercer adquiriente,
que como consecuencia de la ineficacia del acto, resulta acreedor del deudor
fraudulento. Sin embargo no podrá concurrir sobre el producto de los bienes
objeto del acto ineficaz, sino después que el acreedor que instó la acción
revocatoria haya sido pagado. La Acción Pauliana y las disposiciones sobre
quiebra. El Código Civil en su artículo 200, estipula la salvedad en que quedan
las normas particulares en materia de quiebra. De acuerdo con la ley de
Quiebras podrán ser revocados todos los actos de disposición de los bienes del
fallido o quebrado, realizados hasta seis meses antes de la declaración de
quiebra. Se trata de una acción revocatoria, diferente de la Acción Pauliana,
aunque basada en el mismo principio de que el patrimonio del deudor es la
prenda común de sus acreedores.
Las normas sobre la Acción Pauliana alteran la normativa sobre la quiebra. Al
respecto, la Ley General del Sistema Concursal N° 27, 809 del 2, 003 en su Art.
19 se refiere a la ineficacia de los actos del deudor.

e. SEGÚN LOHMANN LUCA DE TENA

El fraude en el Derecho Privado, tiene dos enfoques:


4. El fraude a la Ley,

Sobre el cual nuestro codificador no se ha pronunciado y que consiste en el


negocio celebrado con la intención de que por medio de sus efectos jurídicos,
económicos o sociales típicos se logre un resultado que aparece como
legalmente prohibido bajo otra modalidad de negocio. El fraus legis se
caracteriza por la utilización negociar indebida de una norma para evadir
otra.

5. Negocios en Fraude de Acreedores.

Nuestro Código no define al fraude, pero sí presenta las acciones para


remediarlo. Se puede considerar como fraude el comportamiento traducido
en un acto jurídico de significado patrimonial, negociar o no, mediante el cual
el deudor, a sabiendas de las posibles consecuencias de su conducta,
pretende crear las condiciones para frustrar la posibilidad de que sus
acreedores puedan satisfacer sus créditos mediante la ejecución de sus
bienes. El fraude es doloso pues implica la ausencia consciente de buena fe
(Fides bona contraria est fraudi et dolo). La simulación constituye uno de los
medios para cometer el fraude.

Dos elementos han de darse para que se configure el fraude:

1. Un perjuicio a los acreedores, por lo menos en el plano de la reducción


del patrimonio conocido del deudor, sin que sea necesario que la
consecuencia del acto fraudulento sea evidente de modo inmediato en
la insatisfacción del débito.
2. Una deliberada intención del obligado de eludir sus compromisos o, si
no hay tal intención, una conciencia de que su conducta puede ser
perjudicial. El obligado no sólo no cumple, sino que además evita ser
competido a cumplir.

f. SEGÚN SANTOS CIFUENTES:


La noción de fraude implica una inmediata referencial al engaño, al acto
contrario a la verdad, al recto proceder. Esta referencia general nos permite una
aproximación al concepto de frustración de los fines de la ley o de los derechos
de un tercero. El fraude supone, en este sentido, una conducta tendiente a eludir
los efectos de una norma imperativa o de origen convencional, abstrayéndose
del cumplimiento de ellas, con auxilio de otra vía negocial, receptada a su vez
por la ley. Se configura el fraude por medio de actos reales, serios y no
aparentes, no simulados. No diverge de la voluntad declarada. Es precisamente
esta realidad la que, amparada en la norma legal, elude las disposiciones de
otra o perjudica a un tercero. Generalmente el fraude se estructura a través de
acciones, no de omisiones, que en el caso de reflejar la pasividad del deudor
en el ejercicio de sus derechos, caerán en el ámbito de la Acción Subrogatoria.
El fraude puede penetrar en el campo de la invalidez negocial y sancionarse
con la correspondiente nulidad, o alejarse de ese ámbito para constituir un
supuesto de ineficacia parcial por la vía de su oponibilidad al acreedor
legitimado que triunfa en el ejercicio de la Acción Pauliana.

g. SEGÚN TORRES VASQUEZ ANIBAL:

El vocablo fraude viene de la locuciones latinas fraus, fraudis, que significan


falsedad, engaño, malicia, abuso de confianza que produce un daño, por lo que
es indicativo de mala fe, de conducta ilícita. Este significado aplicado a las
relaciones jurídicas de naturaleza obligacional o crediticia, resulta indesligable
de los actos de disposición que realiza el deudor con los que se reduce a al
insolvencia o, por lo menos, opone dificultad para que su acreedor o acreedores
puedan hacer efectivo su derecho a ser pagados.

h. SEGÚN RAMIREZ VIDAL FERNANDO:

Debemos entender que los diferentes acreedores, llámese quirografarios o


comunes, tienen ligada la suerte de sus créditos a la suerte que siga el
patrimonio del deudor. Por lo tanto cuando este realiza actos que produzcan
una disminución de esa garantía común, y a la vez tienda a producir un fraude,
la ley acude en amparo del acreedor; pero debemos aclarar que mientras sean
actos normales de administración o disposición la Ley no puede hacer nada. A
veces el deudor esta ya por caer en insolvencia o bien se encuentra en ese
estado y enajena alguno de los bienes que posee para así sacarlos de la esfera
de tutela de sus acreedores; el producido que obtiene es más fácil de sustraerlo
del embargo. Entonces el acreedor tiene la acción que la ley le otorga o
reconoce para defenderse, y que se llama ACCION REVOCATORIA o
PAULIANA ( que se llama así en honor al pretor Paulus) la que le permite a los
acreedores ejecutar el bien que se transfirió.

i. SEGÚN GONZALO MEZA MAURICIO

Con el fraude en el acto jurídico, el deudor para eludir sus obligaciones busca
quedarse en una insolvencia aparente, una "miseria provocada" por él mismo
al transferir sus bienes a terceras personas, ventas o donaciones que son
verdaderas, no son simuladas, son transferencias reales de los bienes, para
después ocultar o esconder el dinero percibido por el precio de las
transferencias, que es más fácil de ocultar; ante éstas transferencias
fraudulentas el acreedor mediante la acción revocatoria o pauliana buscará
recuperar dichos bienes, y reintegrándolos al patrimonio del deudor, poder
hacerse pago de su deuda.

j. SEGÚN TEOFILO IDROGO

Señala "Por medio del fraude, el deudor realiza actos jurídicos reales y legales
disponiendo u ocultando sus bienes a título oneroso o gratuito para burlar a la
ley o perjudicar los derechos de sus acreedores". Se trata de una acción
voluntaria y con mala fe del deudor para reducir su patrimonio en perjuicio de
sus acreedores o del Estado, transgrediéndose norma imperativas, transfiere
sus bienes porque el dinero es más de ocultar que lo bienes muebles o
inmuebles, que están amenazados por futuras medidas cautelares por parte de
los acreedores.

k. REQUISITOS SUBJETIVOS DEL FRAUDE SEGÚN LOHMANN


6. Con respecto al Deudor:

Que tenga conocimiento de las consecuencias que el acto origina al acreedor


y si el acto de disposición es anterior al nacimiento del crédito, que esté
dolosamente preordenado a fin de perjudicar la satisfacción del futuro
acreedor.

7. Con Respecto a Terceros:

Cuando el acto es posterior al crédito sólo son impugnables los actos a título
oneroso cuando el tercero tiene efectivamente conocimiento del perjuicio al
derecho del acreedor y, cuando el acto de disposición es anterior al
nacimiento del crédito, es menester que el tercero tenga que haber
participado en la maquinación dolosa planificada en perjuicio del futuro
acreedor, y cuando conocía el futuro crédito y que el deudor no tiene otros
bienes registrados.

8. Concurrencia de los Requisitos:

Para ejercitar la acción Pauliana los requisitos deben ser concurrentes y


estar necesariamente vinculados el crédito al acto fraudulento anterior o
posterior al mismo, debe haber un animus noccndi al acreedor.

9. Fecha del Crédito:

Art. 195 C.C. de 1984, para hacer uso de la acción revocatoria o Pauliana,
cuando se trata de un acto jurídico oneroso, el crédito tiene que ser anterior
al acto de disminución patrimonial y que el tercero haya tenido conocimiento
del perjuicio de los derechos de su acreedor.

l. DIFERENCIAS ENTRE EL FRAUDE A LA LEY Y EL FRAUDE A LOS


ACREEDORES

El acto jurídico en fraude de la ley adolece de invalides absoluta, es nulo sin


importar sin con él se causó o no daño. En cambio, el acto jurídico celebrado
en fraude de los acreedores, para ser declarado ineficaz vía acción Pauliana es
necesario que con él se haya causado perjuicio al acreedor accionante
El acto jurídico en fraude a la ley no se encuentra expresamente señalado en
nuestra codificación civil. En cambio, el acto jurídico celebrado en fraude los
acreedores se encuentran codificado en el Artículo 195º del Código Civil.

2) ACCIÓN PAULIANA:
La Acción Pauliana tiene su origen en el Derecho Romano, pero sobre su autor no existe
uniformidad de criterios, según Humberto Cuenca fue el Pretor Paulus, lo mismo opinan
Héctor Lafaille y Jorge Giorgi. Para Collinet la denominación de Pauliana se debe a los
glosadores de la Edad Media que usan ese término con mucha frecuencia.
Se entiende por Acción Pauliana la facultad que la ley otorga al acreedor para pedir la
declaración de inoponibilidad o ineficacia respecto de él de ciertos actos de disposición
que el deudor efectúe de su patrimonio y que causen perjuicio a sus derechos hasta el
límite de ellos.
Para Jorge Giorgi la acción Pauliana está dirigida a restablecer el patrimonio del deudor
en la situación en que se encontraba antes de los actos fraudulentos.

Por su parte Planiol y Ripert dándole el significado de acción revocatoria afirman que es
la acción que corresponde al acreedor a fin de obtener la revocación de los actos
celebrados por su deudor en su perjuicio y en fraude de sus derechos.

La Acción Pauliana se caracteriza además por dos aspectos:


1) Su función conservativa o cautelar, pero no ejecutoria es decir que la Pauliana
coloca los bienes en garantía pero no los expropia ni del deudor ni del
adquiriente aunque sí otorga títulos para poder hacerlo.
2) Es una acción personal, es decir no se persigue al bien, sustrayéndolos de la
posesión del primer o posteriores adquirientes sin considerar su buena o mala
fe, sino que se pretende remediar los efectos objetivos de la conducta ilícita
personal del deudor y de los adquirientes que perjudica el derecho de crédito.

Según Roselló, la acción Pauliana no busca resarcir un daño sino evitarlo.

La finalidad de la Acción Pauliana es la declaración de ineficacia de los actos jurídicos


celebrados por el deudor que atentan contra su crédito. El acreedor, reclama al Juez,
una declaración de voluntad materializada en la sentencia, por cuyo imperio y sólo ante
el acreedor y por la cuantía de sus créditos, se considera como sí la enajenación del bien
no hubiera tenido lugar.

a. REQUISITOS DE LA ACCIÓN PAULIANA:

10. Existencia de un Crédito

Todo titular de la Acción Pauliana debe ser acreedor, es decir, tener una
relación directa con el deudor a fin de que pueda ejercer la acción de
ineficacia de los actos fraudulentos. El Art. 195 del C.C. modificado por el D.
Legislativo 768 ya no considera la preexistencia del crédito, tal como lo hacía
el Art. 1102 del C.C. de 1936.

11. Perjuicio de Acreedor

Es el eventus damni, en el Código actual no se considera la insolvencia del


deudor, si no que ha previsto que para la procedencia de la Acción Pauliana
se requiere solamente que tanto el deudor como su contratante, el tercero,
tengan conocimiento del perjuicio que causan a los derechos del acreedor,
la ineficacia del acto se produce, aunque el deudor tenga bienes pero que no
son suficientes para responder por las obligaciones contraídas. Art. 191
inciso 1.
12. Fraude del Deudor

Es la actitud de mala fe del deudor frente a sus acreedores para causarles


daño al concertar actos jurídicos con terceros para quedar sin patrimonio, es
decir el concilium fraudis.

b. REQUISITOS PARA EL EJERCICIO DE LA ACCIÓN PAULIANA

 CONSILIUM FRAUDIS intención del deudor de insolventarse o de agravar


su situación; el fraude es intencional doloso y no puede ser por
negligencia (no se concibe esa posibilidad). La actuación fraudulenta del
deudor (animus nocendi), requiere que el deudor haya tenido conciencia
o, al menos, conocimiento, de que la enajenación realizada supone,
además, un perjuicio para sus acreedores

 SCIENTIA FRAUDIS conocimiento del tercero del estado de insolvencia.

c. REQUISITOS SUBJETIVOS

 INSOLVENCIA DEL DEUDOR, es desequilibrio en patrimonio en que es


mayor el pasivo que el activo, debe probar, salvo que se encuentre fallido.

 PERJUICIO ES RESULTADO DEL ACTUAR DEL DEUDOR. (eventus


damnis), un acto de disposición se considera perjudicial a los a creedores
cuando determina su insolvencia y que mientras el deudor sea solvente, y lo
es en tanto sus bienes embargables sean suficientes para responder frente
a los acreedores, éstos no está, legitimados para actuar infiriendo en los
actos de disposición que realice, salvo que con tales actos se produzca una
disminución que afecte su solvencia y se presente el eventus damni que
legitima a los acreedores a ejercitar la acción pauliana.

 FECHA DE CRÉDITO DEBE SER ANTERIOR A LA ACCIÓN, es


imprescindible para el ejercicio de la acción pauliana la existencia de un
crédito, tradicionalmente se considera que el crédito debe ser preexistente al
acto fraudulento porque el perjuicio al acreedor sólo puede producirse
cuando éste tiene un crédito ya existente a la fecha que el fraudator realiza
el acto calificado de fraudulento.

 Los REQUISITOS GENERALES que señala el Art. 195º del C.P.C., que
todos los actos sean a título oneroso o gratuito. Se presumen celebrados en
fraude de acreedores todos aquellos contratos por virtud de los cuales el
deudor enajenare bienes a título gratuito. También se presumen fraudulentas
las enajenaciones a título oneroso.

d. CASOS DE ACTOS ONEROSO

Los requisitos explicados anteriormente no alcanzan, sino que además, el


tercero debe ser cómplice en el fraude, esta complicidad se presume si el
tercero conocía la insolvencia del deudor.

Esta presunción es IURIS TANTUM ya que puede desvirtuar el adquirente; aquí


se da una inversión de la prueba ya que debe demostrar su buena fe.

Esta disposición se funda en la connivencia del tercero, como requisito para


hacer lugar a la revocación de actos onerosos; es una exigencia inevitable de
la seguridad de las transacciones. Si bastara la sola mala fe del enajenante,
nadie puede estar seguro de los derechos que adquiere aunque adquiera los
bienes abonando un precio justo y su actuar sea de buena fe.

En la realidad jurídica la connivencia del tercero es casi imposible de probar.


Esto se refleja en la poca Jurisprudencia en que a la acción Pauliana se le hace
lugar; pero se le da lugar como un principio preventivo (ante el peligro de la
revocación los terceros no llevan a cabo actos fraudulentos)

e. CASOS DE ACTOS GRATUITOS


Es distinto todo, porque la revocación del acto no supone la pérdida de un
derecho adquirido a cambio de una prestación equivalente, sino la extinción de
un beneficio. Aquí alcanza con que se den los requisitos mencionados sin que
sea necesario la complicidad del tercero; y aunque el tercero adquirente logre
probar su buena fe y la ignorancia de la insolvencia del deudor, el acto es
pasible y debe ser revocado.

Generalmente para determinar si el acto es oneroso o gratuito, la solución


queda librada a criterio judicial por ser muy dificultoso.

f. CARACTERÍSTICAS

 Compete a los acreedores, la acción Pauliana compete a los acreedores


perjudicados, y para que proceda esta acción es necesaria la existencia de un
crédito, y lo que percibe el acreedor es que se declare ineficaz respecto de el
los actos de disposición realizados por el deudor.

 El acreedor la ejerce en su propio nombre, el acreedor perjudicado con el acto


de disposición y de su deudor ejercita la acción en su nombre y la dirige contra
quienes la celebraron.

 Es individual, la acción incumbe a todo acreedor, pero el resultado exitoso de la


misma beneficia exclusivamente al acreedor que la ejercita; para ejercitar la
acción el acreedor no requiere el concurso o concurrencia de los otros
acreedores perjudicados.

 Es subsidiaria, en el sentido de que no procede si en el patrimonio del deudor


hay bienes suficientes para satisfacer el crédito; está subordinada a que con el
acto de disposición el deudor cause perjuicio al acreedor, hecho que debe ser
probado por éste.

 Es un remedio indirecto, porque no persigue directamente el cobro del crédito,


sino que prepara el terreno removiendo el obstáculo creado por el deudor con
el acto de disposición de sus bienes.
 Es conservatoria o cautelar, la finalidad de la acción Pauliana es titular del
crédito limitado al deudor la facultad de disposición de su patrimonio, en cuanto
afecte la garantía general de las deudas que la gravan, en el sentido que si el
deudor no ejercita su prestación los acreedores pueden embargar los bienes
que lo integran para hacer efectivo su crédito.

 Es facultativa, por ser un derecho optativo del cual el acreedor puede valerse o
no según convenga a sus intereses.

 Es renunciable, siempre que no perjudique el derecho de terceros. Si se trata


de una renuncia fraudulenta puede ser declarada ineficaz a instancia de los
acreedores del renunciante.

 Tiene cualidad patrimonial, por lo que solamente recae sobre aquellos actos
jurídicos cuyo objeto sean susceptibles de valoración económica, de
transformarse en dinero mediante su venta judicial.

 Protege la buena fe, el deudor puede administrar su patrimonio como mejor le


convenga siempre en cuando se conduce en buena fe y con lealtad hacia sus
acreedores sin violar el deber de cumplir con sus obligaciones.

 Es de naturaleza personal, la acción Pauliana no se basa en el derecho de


propiedad del deudor sino en el título del acreedor para demandarlo, que se
origina en el crédito que le asiste y el deber del obligado de pagar su deuda.

g. GARANTÍAS DE LA ACCION PAULIANA

El patrimonio puede reducirse por actos de disposición que enajenan el bien y


por actos de garantías. La Acción Pauliana procede no sólo para invalidar los
primeros sino también los segundos, que constituyen garantías reales.
El Art. 196 norma que para los efectos del Art. 195. se considera que las
garantías, aún por deudas ajenas, son actos a título oneroso si ellas son
anteriores o simultáneas con el crédito garantizado. Debe tratarse de garantías
reales, es decir aquellas que recaen en bienes muebles o inmuebles del deudor,
otorgadas a favor de otro acreedor, distinto del que ejercita la Acción Pauliana.
La garantía real es privilegiada, porque otorga al acreedor el jus persequendi o
derecho de persecución del bien dado en garantía.

h. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN PAULIANA

La prescriptibilidad de la acción pauliana fue prevista en el Derecho Romano y


con este modo de extinguirse fue receptada en la codificación civil moderna,
aun cuando ha sido materia de diversos plazos prescriptoríos.

EL Código Civil, pare el que la acción pauliana es una acción declarativa de


ineficacia, en el inciso 4 de su Art. 2001 le fija un plazo prescriptorio de dos
años: "Prescriben, salvo disposición diversa de la ley...."

El plazo señalado es en este caso de caducidad y comenzará a computarse


desde el día de la enajenación fraudulenta.

i. IMPROCEDENCIA DE LA ACCIÓN PAULIANA:

El Art. 198, del C.C. dice «No procede la declaración de ineficacia cuando se
trata del cumplimiento de una deuda vencida si ésta consta en documento de
fecha cierta. Se trata de una excepción a lo normado por el Art. 195. Esta
improcedencia tiene su fundamento en el hecho de que el deudor está
cumpliendo el pago de una obligación cuya existencia está probada por el
documento que ha de ser de fecha cierta, es decir la que figura en un
instrumento público. De acuerdo al C.P.C., Art. 245 un documento privado
adquiere fecha cierta y produce eficacia jurídica como tal en el proceso desde:
1) La muerte del otorgante
2) Presentación del documento ante funcionario público.
3) La presentación del documento ante notario público, para que certifique la
fecha o legalice las firmas.
4) La difusión a través de un medio público de fecha determinada o
determinable y
5) Otros casos análogos.
3) ACCIÓN SUBROGATORIA:

Es otra acción destinada a proteger al acreedor frente al fraude del deudor. Por ésta,
el acreedor ejerce una acción civil en nombre de su deudor, para que el patrimonio de
éste aumente y de esta manera pueda hacerse pago de su crédito.
Según Juan Guillermo Lohmann Luca de Tena, la acción subrogatoria implica:

1) El ejercicio, por el acreedor, en nombre del deudor de los derechos que a éste
corresponden y que omite agregar a su patrimonio.
2) Que el acreedor pueda quedar expuesto a que los terceros invoquen frente al
deudor, las excepciones del caso.
3) El acreedor demandante no tiene que ceñirse al monto de su crédito.
4) La subrogación exitosa beneficia a todos los acreedores.
5) El acreedor, incrementado el patrimonio del deudor puede embargarlo y rematarlo
para hacerse pago de su deuda.

4) LA ACCIÓN PAULIANA Y LA ACCIÓN SUBROGATORIA:


La tutela de derechos de los acreedores ante conductas impropias de los deudores
puede ejercerse de diversas maneras, pero en el derecho de crédito, son dos las
acciones que asisten al acreedor: la Acción Pauliana que pretende la impugnación de
ciertos actos del deudor y la acción oblicua o subrogatoria por la cual el acreedor ejerce
los derechos correspondientes a su deudor y en su nombre. Art. 195 del C.C de 1984.
El acreedor, aunque el crédito esté sujeto a condición o a plazo, puede pedir que se
declaren ineficaces respecto de él los actos gratuitos del deudor por los que renuncie a
derechos o con los que disminuya su patrimonio conocido y perjudiquen el cobro del
crédito. Se presume la existencia de perjuicio cuando del acto del deudor resulta la
imposibilidad de pagar íntegramente la prestación debida, o se dificulta la posibilidad de
cobro.

Tratándose de actos a título oneroso deben concurrir, además, los siguientes requisitos:
a) Si el crédito es anterior al acto de disminución patrimonial, que el tercero hay tenido
conocimiento del perjuicio a los derechos del acreedor o que, según las
circunstancias, haya estado en razonable situación de ignorarlos y el perjuicio
eventual de los mismos.
b) Si el acto cuya ineficacia se solicita fuera anterior al surgimiento del crédito, que el
deudor y el tercero no lo hubiesen celebrado con el propósito de perjudicar la
satisfacción del crédito del futuro acreedor. Se presume dicha intención del tercero
cuando conocía o estaba en aptitud de conocer el futuro crédito y que el deudor
carece de otros bienes registrados.

Incumbe al acreedor la prueba sobre la existencia del crédito y, en su caso, la


concurrencia de los requisitos indicados en los incisos 1 y 2 de este artículo corresponde
al deudor y al tercero la carga de la prueba sobre la inexistencia del perjuicio o sobre la
existencia de bienes libres suficientes para garantizar la satisfacción del crédito.

a. DIFERENCIAS

Explica Aníbal Torres que la acción Pauliana procede contra los actos del
deudor con las cuales renuncia a derechos o realiza actos de disposición o
gravamen de su patrimonio en perjuicio de su acreedor (entre aquellos actos
figuran el donar, vender, gravar, renunciar a una herencia, etc). Torres hace una
diferencia en este aspecto con relación a la acción subrogatoria, la que, en
cambio, cae dentro del campo de las omisiones del deudor en el reclamo o
ejercicio de sus derechos (no reclama una herencia, no se defiende en un
proceso judicial que puede originarle la perdida de sus bienes, etc.). Se puede
resumir esta idea de la siguiente forma: la acción Pauliana ataca un acto
realizado por el deudor y la acción subrogatoria supone la inactividad del
deudor.

Existen diferencias no solo en el sentido de cómo operan, sino también con


respecto al fin que buscan. El fin de la subrogatoria es ingresar en el patrimonio
del deudor los bienes que resulten de un actuar responsable y diligente (que
logra el acreedor al ejercer los derechos y acciones de su deudor). La pauliana
persigue que se declare ineficaz con relación al accionante el acto de
disposición del deudor, restituyéndose, de esc modo, la garantía patrimonial
común, pero sin que los
bienes retornen al patrimonio del deudor, por tanto, asevera Torres, la
naturaleza de la acción Pauliana es de constitución de la garantía patrimonial.
Siguiendo esa misma línea, es que podemos comprender que los efectos de la
subrogatoria benefician a todos los acreedores, en cambio la Pauliana favorece
únicamente al acreedor accionante.

En la acción subrogatoria el acreedor obra en nombre del deudor inactivo, se


sustituye en la persona de éste ejerciendo los derechos que omite hacer valor,
derechos que do otra manera quedarían perdidos por el abandono del titular, lo
que no ocurre en la Pauliana que corresponde a un derecho que los acreedores
ejercen en nombre propio. Es decir, en la subrogatoria el acreedor ejercita un
derecho ajeno: el de su deudor, y la pauliana ejercita un derecho propio.

Ya sea mediante actos u omisiones, el deudor puede disminuir o desaparecer


su patrimonio, afectando la situación del acreedor. He allí donde radica la
importancia de comprender estas figuras jurídicas, para evaluar cómo el
acreedor puede hacer frente a una situación que lo perjudica.

CONCLUSIONES
Independientemente de las cifras que se extraen del mundo de las estadísticas en lo
referente al fraude, este delito tiene la fuerza suficiente para alcanzar las mismas raíces
de la solvencia de personas y empresas, y algunos han llegado a decir que podría
socavar los cimientos del orden económico en general si se le deja seguir avanzando
sin oponerle adecuados mecanismos preventivos.

En nuestros días, la criminalidad económica que tiene mayor trascendencia es aquella


que se apoya en medios fraudulentos. Estos se han ido adaptando paulatinamente a
las nuevas formas de delinquir que han surgido con los medios técnicos (de forma
particular en los informáticos).

Para colmo la sociedad cultiva con mayor intensidad disfunciones específicas que
afectan de lleno a un número no despreciable de personas dotadas de gran capacidad
para adaptarse a los avances y dinámica sociales.
Entre esas disfunciones sociales se ve el constante reclamo del éxito material con
olvido de los valores para la convivencia y el respeto comunitario. Se la llama cultura
de la ?ADQUISICION? porque los modelos humanos más deseados son los que se
fundan en el éxito material, en los negocios o en lo económico.

A pesar de estas consideraciones individuales el protagonismo de la delincuencia


económica, hoy día, no es solamente asumido por la persona física individualmente
considerada. Una infinidad de delitos están inscriptos en el marco de la criminalidad
organizada o sea en la existencia de una asociación de personas destinada a la
realización de tácticas y medios perseguidores de eficacia y de impunidad.