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La llorona

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo existió una mujer que, en un intento de
vengarse, Del hombre que amada, asesinó a sus hijos ahogándolos en un rio.
Inmediatamente después Se arrepintió, y ante la culpa decidió suicidarse.

Desde entonces, vagas por las calles de distintas ciudades al caer la media noche
(especialmente se aparece cerca de lugares donde hay agua), y repite sin cesar “!
Hay mis hijos ¡”. Por esto conocido como “la llorona”

Las raíces de esta mujer, y los motivos que la llevan a vengarse, varían de
acuerdo con la versión. Así mismo hay quienes cuentan que se trata de una mujer
que se aparece específicamente a hombres borrachos a través del susto le
castiga.
El nagual

Desde la época prehispánica, varios de los dioses que han formado parte de la
cultura mexicana han tenido la facultad de cambiar de la forma humana ala de
algún animal.

Esta facultad se trasladó después a brujos, brujas y chamanes quien adquieren


las habilidades de que se trasforman y lo utilizan en favor de la comunidad.

Así pues, dicen la leyenda que los nahuales se aparecen constantemente ala
personas, especialmente a la media noche y tomando la forma de animales
comunes.
El chupacabras
La leyenda del chupacabras comenzó a mediados de los años 90, cuando en
varias zonas de México y Puerto Rico se empezaron a registrar casos de ganado y
animales domésticos que aparecían muertos en los terrenos de los campesinos y
hacendados. A diferencia de los ataques comunes, estos tenían una característica
extraña; a todos se le extraía la sangre, pero los cuerpos no eran devorados por el
atacante.

Tomando en cuenta que el primer ataque se registró en la Moca, Puerto Rico, la


peculiar criatura fue bautizada como el Vampiro de Moca. Más tarde fue el
comediante puertorriqueño, Silverio Pérez quien le dio el nombre del chupacabras.

El aumento de casos similares que se extendieron en otros países del continente


como Venezuela, Brasil, Bolivia, Argentina y Chile, hasta alcanzar toda la región,
hizo que las autoridades iniciaran investigaciones para determinar qué especie era
la responsable de los ataques.

En principio se partió de la descripción que daban los testigos de los


avistamientos, quienes insistían en describir al animal como un invertebrado de
color verde, con colmillos y cuernos en la espalda. Sin embargo y dado que las
primeras descripciones habían salido en la prensa, convirtiéndose en objeto de
dominio público, poco a poco se descartó su veracidad.
La leyenda del Charro Negro
En los pueblitos aroma viejo de nuestro país, donde aún la polvareda del camino
empedrado y los boleros hacen las delicias de la noche cálida, corre el rumor del
galopar de un jinete errante, corcel y traje negro, cuyo rastro deja fuego, dicen,
proveniente del mismo infierno ¿Sabes de quién hablamos? Hoy, en Más México,
te compartimos la escalofriante historia del Charro Negro.

El origen de ésta leyenda es incierto, pero lo más probable es que haya surgido
durante la época colonial. Asimismo, existen tantas formas de narrarla como
personas y lugares en los que se cuenta, pero todo indica que se trata de un
mismo y espectral caballero del que todos hablan, y a quien todos le temen:

Un hombre de gran estatura, magro de carne hasta los huesos, de figura más bien
alargada y semblante cadavérico pero, eso sí, altivo y galante, ataviado de
impecable traje de charro, botoneado de plata a los costados y sombrero de ala
ancha, bajo el que se oculta la figura, dicen, de un ente maligno y fantasmal, de un
emisario del diablo. Hay quienes sostienen que se trata del mismísimo diablo en
persona, quien suele cabalgar su robusto caballo negro por las noches y hacer
suyas las madrugadas hasta que el amanecer lo obliga a devolverse a las
tinieblas.
Las Gemelas.
Cuenta la leyenda que una familia vivía en un pequeño poblado y su casa se
encontraba cercana a una carretera.

La madre solía acompañar diariamente a sus pequeñas gemelas para abordar el


camión y que fueran a la escuela que se encontraba a unos cuantos kilómetros de
donde vivían.

Esta actividad la realizaba a diario pues no le gustaba que las niñas fueran solas
ya que debían cruzar una transitada y peligrosa carretera

Un día la madre recibió una llamada de su trabajo en donde le solicitaban que


fuera de manera urgente, motivo por el cual las gemelas debían irse solas para
tomar el camión.

Su madre no dejó de repetirles que tuvieran cuidado y que no se soltaran de la


mano al cruzar.

Cuando por fin se dispuso a salir y a tomar camino, escuchó un tremendo golpe a
sus espalda… en la carretera habían atropellado a las gemelas y ahí mismo
habían fallecido.