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CRÍTICAS A LAS ESCUELAS FILOSÓFICAS: APRIORISMO, FENOMENOLOGÍA Y EMPIRISMO .

CRÍTICA AL APRIORISMO

Es una corriente epistemológica que intenta mediar entre el empirismo y el racionalismo. Manuel
Kant, es el autor principal del apriorismo, ante todo hace una crítica de ambas actitudes
extremistas y luego procura resolver el problema planteado.

El Apriorismo es la doctrina filosófica que defiende que se puede adquirir conocimiento acerca del
mundo real sin recurrir para nada a algún tipo de experiencia. Según esta corriente el
conocimiento se deriva de principios innatos autoevidentes absolutamente independientes de
toda experiencia.

El mismo Kant, en la precitada carta a Marcus Herz reconoce un rastro de oscuridad «con respecto
a nuestra capacidad para entender de dónde puede sacar el intelecto esta coincidencia con las
cosas mismas. Un rastro de oscuridad que sólo puede iluminarse atendiendo a una cuestión de
tipo biológico más general: cómo se explica la adaptación de los organismos vivos a las condiciones
objetivas del mundo circundante. Puede considerarse nuestra constante búsqueda intelectual
constante de regularidades como una de las condiciones básicas de nuestra capacidad de
adaptación intelectual, cuyo resultado es el conocimiento, pero podemos explicar la adaptación
intelectual como resultado de una adaptación no-intelectual. La pregunta de por qué, a pesar de
todo, nuestras formas a priori se adaptan a nuestro mundo circundante sería comparable, en este
sentido; en Los dos problemas fundamentales de la epistemología, a la pregunta de ¿cómo puede
hacerse un pájaro con sus alas, antes de tener ocasión de utilizarlas?

«Dos son los modos —dice Kant— según los cuales podemos pensar una necesaria concordancia
de la experiencia con los conceptos de sus objetos: o bien es la experiencia la que hace posibles
estos conceptos, o bien son estos conceptos los que hacen posible la experiencia. Lo primero no
ocurre, por lo que hace a las categorías (ni por lo que hace a la intuición pura sensible) ya que ellas
son conceptos a priori y, por ello mismo, independientes de la experiencia... Consiguientemente,
nos queda la otra alternativa (un sistema, por así decirlo, de epigénesis de la razón pura), a saber,
que las categorías contengan, desde el entendimiento, las bases que posibiliten toda experiencia
en general.

CRÍTICA A LA FENOMENOLOGÍA

Según, Husserl, nuestras ideas preceden al lenguaje, pero no podemos estar de acuerdo con esta
afirmación ya que el lenguaje también produce ideas, dado que nuestra experiencia es social y
que no hay un lenguaje privado ni experiencias puras no contaminadas por el lenguaje. El
significado pertenece a la sociedad.

También es a través de la experiencia, que se puede comprobar la correspondencia del concepto


con el objeto, dentro de la conciencia. Estas verdades serán relativas, dependientes del contexto
en el que se hayan formado. Todas las ideas son válidas en el contexto en el que fueron creadas.
De una forma dialéctica, el concepto forja y define al objeto, pero el objeto también define al
concepto. De esta forma, la conciencia puede evolucionar a través de la experiencia de sí misma,
siendo en cada etapa menos incompleta.

Antes de poder pensar o experimentar, tenemos que creer. En que existimos, en primer lugar, ya
que esto no se puede probar ni con la razón (tenemos que suponer que existimos para poder
razonar) ni con la experiencia completamente. La razón se basa en las creencias y en la fe, ya que
estos son sus axiomas. A su vez, la experiencia se basa en las creencias, ya que estas también son
necesarias para poder experimentar. Pero ¿cómo llegan las creencias y la razón con sus conceptos
a formarse? Es por medio de la experiencia. Al repetirse la presentación de un objeto, es que nos
podemos formar un concepto de él, y al experimentar el mundo, es que podemos creer en él y
formar creencias acerca de él. Las creencias y la razón se basan en la experiencia. ¿Pero cómo
podemos manejar y asimilar nuestras experiencias y creencias? Necesitamos de la razón. La
experiencia y las creencias se basan en la razón. Entonces, las creencias, la razón y la experiencia se
basan todas en todas, las unas en las otras.

CRITICA A LA ESCUELA DEL EMPIRISMO

El concepto de experiencia no arroja luz alguna sobre el concepto de verdad. El empirista considera
que, situando la verdad en la experiencia, ésta se hace más próxima, quizá más humana, pero lo
único que se hace con dicha estrategia es desvirtuarla. La experiencia causa creencias, pero en
modo alguno las puede justificar o servir de contenido a las mismas. Desde luego que los sentidos
juegan un papel fundamental en la adquisición de nuestra visión del mundo, pero esto no significa
que ese papel haya de ser necesariamente epistemológico, mucho menos que tenga el poder de
generar algún conjunto de objetos internos en la mente del sujeto que constituyan el verdadero
contenido de sus creencias, aquello sobre lo que éstas son verdaderas o falsas.

El empirismo como fundamento de la ciencia, la opinión de que todo lo cognoscible es nuestra


propia experiencia y que el único objetivo científico es la suma total de la experiencia humana, no
justifica la existencia de la mayoría de las ciencias, cuyos objetivos son otros, y especialmente no
justifica aquellas ciencias que trabajan con objetos empíricamente inaccesibles, como los átomos
de nuestro cerebro. Son relativamente pocos hechos experienciales con los que efectivamente se
encuentra el hombre, en relación a la diversidad de hechos que intenta explicar la ciencia.