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LA OBEDIENCIA DEL DERECHO

Desde pequeños se nos demuestra el seguir ciertas voluntades de quienes nos


rodean, acerca de nuestro comportamiento estimando que sea benéfico para el
desarrollo de nuestros valores, acatamos órdenes de aquellos que más experiencia
tienen; nos llevan por el buen camino, siendo esto elegir lo que más nos conviene
sin dañar a otras personas. Así nos vamos formando la idea de que es bueno o
malo, quienes nos lo enseñan están ya previstos de sus experiencias, así como de
sus creencias y costumbres. La importancia de obedecer recae en el poder convivir
pacíficamente en la sociedad en donde nos vamos desenvolviendo, la cual a su vez
tendrá sus reglas, y así es como se va conformando las actitudes ante una sociedad.
En el Derecho se nos plantea la obediencia como un problema de carácter ético, es
entonces la ética la ciencia que estudia el comportamiento humano, que a su vez
va estudiar la moral que son conjuntos de normas o costumbres que rigen la
conducta humana para que se le considere buena. La yugular de esta obediencia
del derecho nos enfrenta a la cuestión de si los ciudadanos, estamos obligados
moralmente a obedecer las disposiciones jurídicas, siendo estas prescripción
adoptada por una institución con autoridad para establecer un tipo de normas.
La obligación jurídica proviene del hecho que una disposición haya sido emitida
conforme a las normas del orden jurídico que nos dan la efectividad de que son
sancionadas e impositivas. Es más bien una respuesta de los ciudadanos limitada
por la política. Existe una obligación (prima facie) de obedecer al derecho que nos
refiere que debe ser producto de procedimientos democráticos no solamente
figurativos sino, de participación, públicos, pelúcidos, y siempre con rendir cuentas
de lo que se está haciendo.
En contra parte la obligación ética es la que proviene de la conciencia individual o
moral crítica de cada ser humano.
Este cumplimiento por parte de los ciudadanos es fundamental para que se haga
realidad el Estado de Derecho, no debe verse como meramente un acto de fe, sino
que el cumplimiento de las normas, es la esencia conocer las normas para poder
acatarlas sabiendo que no son meramente un capricho, se busca el bienestar de la
sociedad. Aunque en nuestro país lo que hace falta que es muchas de nuestras
autoridades no conocen las normas y las usan para su beneficio lo que genera
inseguridad en la población.
Hace Hans Kelsen una referencia de por qué debemos obedecer el derecho y
resuelve que en la misma teoría del derecho positivo viene inherente la validez del
mismo. Muchas de las razones para obedecer el derecho se fundamentan en tanto
en intereses individuales y colectivos, el miedo sobre las consecuencias de
incumplir las normas, así como los beneficios de llevar una vida dentro de la ley,
aunque no son del todo eficientes.

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El núcleo de la obediencia del derecho se relaciona directamente con la obligación
jurídica que es la obligación mutua entre el individuo y el Estado, esta obligación le
da forma a la obligación moral, complementándose una a la otra. Si el los
gobernantes no cumplen con hechos lo que les corresponden no existirá esa
reciprocidad, pues los ciudadanos no tiene buen ejemplo de cómo debe llevarse
una buena educación cívica, y mucho menos si no se castiga actos de corrupción
de los gobernantes, así como el deber de los ciudadanos es conocer y respetar las
normas.
Es fundamental la obediencia hacia el Derecho tanto desde el punto de vista ético
como jurídico, ya que nos encamina a una sociedad más próspera y sin duda los
gobernantes deben de poner el ejemplo de cómo deber ser obedecido, mostrando
las cualidades de que esto sea así, el trabajo de los ciudadanos es no ser apáticos
en estos temas, involucrarse si está en desacuerdo, proponer y trabajar para
mejorar todos los días, reforzando y mejorando la educación cívica.

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