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INTRODUCCION

Al estudiar los cambios de la materia se puede evidenciar todo cambio químico que
involucra una reacción entre diferentes sustancias produciendo la formación de sustancias
nuevas. Podemos decir, entonces, que una reacción química es un proceso en que una o más
sustancias se transforman en otra u otras sustancias de diferente naturaleza. Las sustancias
originales (las que se transformarán) se denominan reactantes o reactivos y las finales se
llaman productos.
La Cinética Química determinará si una reacción es lenta o rápida al estudiar los factores que
determinan la velocidad y el mecanismo. Este campo estudia la velocidad de reacción de
los procesos químicos en función de la concentración de las especies que reaccionan, de los
productos de reacción, de los catalizadores e inhibidores, de los
diferentes medios disolventes, de la temperatura, y de todas las demás variables que pueden
afectar a la velocidad de una reacción. Entonces, tanto para que una reacción ocurra, como
para modificar su velocidad, se deberán tener en cuenta varios factores como lo son la Teoría
de las colisiones la cual está basada en la idea que partículas reactivas deben colisionar para que
una reacción ocurra, pero solamente una cierta fracción del total de colisiones tiene la energía
para conectarse efectivamente y causar transformaciones de los reactivos en productos. Esto
es porque solamente una porción de las moléculas tiene energía suficiente y la orientación
adecuada (o ángulo) en el momento del impacto para romper cualquier enlace existente y
formar nuevas (Valdez, 2011).
Arrhenius argumentó que para que los reactivos se transformen en productos, deben primero
adquirir una mínima cantidad de energía, llamada energía de activación Ea. A una cierta
temperatura absoluta T, la fracción de las moléculas que tiene una energía cinética mayor
que E a puede ser calculada a partir de la distribución de Maxwell-Boltzmann de la mecánica
estadística, y resulta ser proporcional. La cantidad mínima de energía necesaria para que esto
suceda es conocida como energía de activación, esta suele utilizarse para denominar la
energía mínima necesaria para que se produzca una reacción química dada. Para comprobar
la dependencia de la constante de velocidad (o cinética) de una reacción química con respecto
a la temperatura a la que se lleva a cabo esa reacción se efectua la ecuación de arrhenius.
La velocidad de reacción no es constante. Al principio, cuando la concentración de reactivos
es mayor, también es mayor la probabilidad de que se den choques entre las moléculas de
reactivo, y la velocidad es mayor. A medida que la reacción avanza, al ir disminuyendo la
concentración de los reactivos, disminuye la probabilidad de choques y con ella la velocidad
de la reacción. La velocidad de las reacciones químicas y los mecanismos a través de los
cuales estas se producen, la velocidad de reacción es la velocidad con la que desciende la
concentración de un reactivo o aumenta la de un producto en el curso de una reacción.
Se ha encontrado que la velocidad de una reacción depende de la naturaleza de los reactivos
(estado, grosor de partículas, etc.), la concentración de los reactivos, la temperatura y los
catalizadores (Del toro, 2012).
Los Catalizadores sustancias que facilitan la reacción modificando el mecanismo por el que
se desarrolla. En ningún caso el catalizador provoca la reacción química; no varía su calor de
reacción. Los catalizadores se añaden en pequeñas cantidades y son muy específicos; es decir,
cada catalizador sirve para unas determinadas reacciones. El catalizador se puede recuperar
al final de la reacción, puesto que no es reactivo ni participa en la reacción.

La Temperatura Al ser aumentada, también lo hace la velocidad a la que se mueven las


partículas y, por tanto, aumentará el número de colisiones y la violencia de estas. El resultado
es una mayor velocidad en la reacción. Se dice, de manera aproximada, que por cada 10 °C
de aumento en la temperatura, la velocidad se duplica.
Esto explica por qué para evitar la putrefacción de los alimentos los metemos en la nevera o
en el congelador. Por el contrario, si queremos cocinarlos, los introducimos en el horno o en
una cazuela puesta al fuego.

La Concentración de los reactivos están en disolución o son gases encerrados en un


recipiente, cuanto mayor sea su concentración, más alta será la velocidad de la reacción en
la que participen, ya que, al haber más partículas en el mismo espacio, aumentará el número
de colisiones (Diego, 2008).