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SIETE FORMAS DE PIENSAR LA ECONOMIA DEL SIGLO 21

La economía debe adaptarse a las nuevas necesidades del mundo del Siglo XXI por lo que es
necesario integrar nuevos problemas a las viejas teorías económicas.

UNO. CAMBIAR LAS METAS

La economía del siglo XXI pide metas económicas ambiciosas y globales.

DOS. VER EL GRAN PANORAMA

La economía depende de nuestra sociedad y de nuestra vida en el mundo. Debemos integrar el


mercado, el estado, la familia y la comunidad en general para encontrar un modelo económico
eficaz.

TRES: NUTRIR LA NATURALEZA HUMANA: DE UNA ECONOMÍA PARA HOMBRE RACIONAL A UN


SISTEMA ADAPTADO A SERES HUMANOS

Debemos humanizar la teoría económica. Hacerlo nos hará mejorar y progresar juntos

CUATRO. OBTENIENDO DESTREZA CON LOS SISTEMAS. DE UN EQUILIBRIO MECÁNICO HASTA


UNA COMPLEJIDAD DINÁMICA

La economía no tiene leyes fijas como la física o las matemáticas por lo que poniendo
pensamientos dinámicos en el corazón de la economía la entenderíamos mejor. Es tiempo de
detener la búsqueda de imprecisos controles económicos (que no existen) y comenzar a
representar la economía como un sistema complejo en constante evolución.

CINCO. DISEÑAR PARA DISTRIBUIR: DE “PERPETUAR UN CRECIMIENTO UNIFORME” A UN


MODELO DE DISTRIBUCIÓN
La teoría económica del siglo XX evidencia un poderoso mensaje: la desigualdad. Pero esto no
es el resultado de una ley, sino de un mal diseño. Economistas del Siglo XXI reconocen que hay
muchas formas de diseñar economías que distribuyan riqueza y saben que la desigualdad reside
en el control de la tierra, las empresas, y en el poder de crear dinero.

6 CREAR PARA REGENERAR: DE “UN CRECIMIENTO DESDE CERO” A UN MODELO REGENERATIVO


La teoría económica ha privilegia el medio ambiente pulcro, pero no ha hecho nada para limpiarlo
luego los procesos industriales. Este siglo nos pide un pensamiento económico regenerativo que
vaya junto al proceso cíclico de la vida en la tierra.

7. SER AGNOSTICO SOBRE EL CRECIMIENTO: DESDE UN FANÁTICO DEL CRECIMIENTO A UN


INCRÉDULO DEL DESARROLLO

Los gobiernos y los bancos piensan que el crecimiento de un país está dado por medio del PIB.
Por eso se enfocan en que las economías “crezcan”, aunque no “prosperen”. Por eso debemos
ser agnósticos en estos datos y explorar otros factores de nuestras economías (modelos
financieros, políticos, sociales).

En conclusión, estas siete reglas son fundamentales necesarias para afrontar los nuevos desafíos
económicos de nuestro siglo. Pero nosotros también podemos, y debemos, juntos brindar las
mejores ideas para crear una nueva economía que nunca esta fija, sino que es cambiante.