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Universidad Francisco Marroquín

E.P.R.I
Seminario sobre las nuevas tecnologías.
Dareck C. Weissemberg: 20120980
22/10/2016

Trabajo final: ¿Pueden las nuevas tecnologías contribuir a cambios significativos y


duraderos?

El acelerado crecimiento económico, fusionado con la imposición exógena de un


nuevo orden mundial— gestado tras la capitulación sistemática del comunismo —
constituyó un punto de inflexión dentro de la dinámica socio-política mundial,
característica del epílogo del siglo XX. El apuntalamiento institucional de la democracia
liberal, cimentado en el auge exponencial de la tercera ola de la globalización, sentó las
bases para la transición contextual, de un sistema bipolar — ideológico antagónico y
belicista por excelencia — a un sistema multilateral, propio de un mundo occidental,
sumido en los ideales de comercio libre. De esta manera, dicha transición asentó en el
constructo intelectual de los nuevos regidores del sistema internacional el paradigma
liberal, mismo que a su vez, significó el acabose de la tolerancia por cualquier sistema
autoritario — que no se adecúe a sus intereses —.

Dentro de este contexto, el epílogo del primer decenio del siglo XXI experimentó
un vertiginoso desarrollo tecnológico, que — entre otras cosas — facilitó e incentivó la
conexión global entre individuos. La creación de dispositivos electrónicos capaces de
navegar en una dimensión abstracta e interactuar con otros similares en el proceso,
revolucionó totalmente las dinámicas sociales. Plataformas como Facebook, Twitter y
Goolge Plus — entre otros — permiten a los usuarios, no solo el acercamiento virtual,
sino que también estar más conscientes de los sucesos que acaecen internacional, o
nacionalmente. Factor que posibilita el involucramiento personal en causas diversas.

El nuevo paradigma social insertado por estas plataformas, obligó asimismo a los
gobiernos centrales a integrarse en ellas. Debido a esta situación la distancia tradicional
entre individuo y estado se disipó considerablemente, permitiendo así que la
comunicación entre ambos se alejase de cualquier tipo de barrera burocrática. Siguiendo
la línea de lo estipulado, las críticas o los cuestionamientos de los individuos para con el
estado, son más directas, masivas y de más largo alcance, que el control que este pudiese
tener de las mismas es relativamente costoso e inefectivo. Situación por la cual los
funcionarios estatales, encuentran cada vez más diversas limitaciones — o impedimentos
— para ejercer el poder de manera arbitraria.

De esta manera, la esencia de las plataformas virtuales, junto con el desarrollo de


dispositivos portátiles inteligentes y accesibles, y el contexto mundial democrático-
liberal, generaron una amalgama de condiciones, las cuales otorgaron a la población
común un empoderamiento cívico sin precedentes históricos, mismo que — a simple vista
— pareciese esbozar las crónicas del acabose del autoritarismo a nivel mundial.

Superficialmente, el caso de la Primavera Árabe pareciese confirmar la hipótesis


establecida. Manifestaciones cívicas desatadas entre 2010 y 2013 a lo largo del Magreb
y de la Península Arábica, que encontraron su inicio y alcanzaron su auge por medio de
las plataformas virtuales, y cuya máxima pivotaba en torno a la instauración de un
régimen democrático que pusiese fin al autoritarismo en cada uno de los países
involucrados, las cuales impactaron al mundo entero, y concretaron su éxito con la caída
de cuatro gobiernos1, y con cambios políticos en otros tres2.

No obstante, el análisis a corto plazo del caso de Egipto revela resultados


antagónicos con la hipótesis señalada. Las manifestaciones en el país africano propiciaron
la caída de un régimen que se había enraizado al poder por treinta años — el de Hosni
Mubarak —, y gestaron la transición al primer régimen democrático del país — el de
Mohammed Morsi —. No obstante, un par de años más tarde, el general Abdelfatah Al-
Sisi dio un golpe de estado con el cual estableció nuevamente en el poder al autoritarismo
militar. Por otro lado, los otros tres países mencionados se encuentran actualmente
atravesando un período de profunda crisis política en sus fronteras.

Otro ejemplo es el de Venezuela, país en el cual la inconformidad con el régimen


se ha disipado tras la muerte del presidente Hugo Chávez y la llegada de Nicolás Maduro.
Los últimos años han experimentado en Venezuela un aumento de protestas internas en
contra del régimen, que hallaron su auge en las plataformas virtuales. De la misma manera
dichas protestas fueron externalizadas internacionalmente gracias a las mismas
plataformas. No obstante, el gobierno venezolano sigue arraigado en el poder cortando
violentamente las manifestaciones internas y, o expulsando de su territorio a agentes

1
Egipto, Libia, Túnez y Yemen.
2
Jordania, Kuwait y Omán.
internacionales responsables de externalizar el problema o castigando severamente a
individuos nacionales responsables de dicha externalización.

¿Cuál es el factor que perjudicó el proceso democrático en Egipto? ¿Por qué un


régimen cimentado en el apoyo popular fracasó al intentar mantenerse en el poder? ¿Por
qué un movimiento social con integrantes en todo el mundo es incapaz de hacer caer a un
líder como Nicolás Maduro?Un breve repaso por la ley de heirro de la oligarquía
propuesta por el politólogo Robert Michels, y la teoría del selectorado desarrollada por
el politólogo Bruce Bueno de Mesquita, nos ofrecerá una explicación clara al asunto.

Por un lado, la Ley de hierro de las oligarquías define que toda la política está
regida por élites, las cuales buscan permanecer en el poder desarrollando políticas que les
benefician a ellos a costa de la población normal.

Y por el otro, la teoría del selectorado nos explica que en una democracia existen
tres diferentes selectorados: El nominal, conformado por todas aquellas personas
ordinarias cuyo fin último en tiempo de elecciones es votar. El real, conformado por
aquellas personas destacadas que de cierta manera ejercen influencia en el voto de las
personas ordinarias. Y la coalición ganadora, conformada por aquellas personas que
colocaron al líder en el lugar en el cual está, y a las cuales este les debe favores. Según
esta teoría, el líder asegurará la fidelidad de su coalición ganadora y del selectorado real
asegurándole rentas, sin reparar mucho en el selectorado nominal.

Comúnmente la gente considera a estas nuevas tecnologías como una herramienta


tan potente, capaz de generar por sí mismas un nuevo cambio de paradigma político.
Empero, siguiendo la línea de ambas teorías, y comprendiendo los acontecimientos
acaecidos en Egipto y Venezuela, podemos concluir que dicha postura es errónea. Las
nuevas tecnologías son eficaces para concientizar socialmente, limitar el poder arbitrario
y generar grandes manifestaciones populares, no obstante, estas son incapaces de realizar
cambios políticos estables, puesto a que las mismas no son capaces de desbaratar el juego
de élites por sí solas, y necesitan de la complicidad de alguna facción proveniente a esas
mismas élites para consolidar cambios políticos estables.