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SALUD COMUNITARIA INTEGRAL

Sumario:
SALUD COMUNITARIA INTEGRAL
1. ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
2. RESPONSABILIDAD PERSONAL SOCIAL EN LA SEXUALIDAD Y EL
EMBARAZO
3. EL ALCOHOLISMO
4. LA DROGADICCIÓN
kk

SALUD COMUNITARIA INTEGRAL

Para entender los alcances de la Salud Comunitaria Integral, es preciso tener claro el
nuevo paradigma que incorpora el Sistema de Salud Pública del Estado
Plurinacional que es la atención de la salud de todos los habitantes sin exclusión
social, centrada en la familia y en la comunidad, con enfoque de promoción,
prevención integral e intercultural. La Salud Familiar Comunitaria Intercultural
(SAFCI) se aplica en los establecimientos de salud, “de manera integral e
intercultural, abarcando no sólo la enfermedad, sino a la persona en su ciclo de vida,
su alimentación, su espiritualidad y cosmovisión, así como su salud mental y todo
lo relacionado con el espacio socioeconómico, cultural y geográfico, de donde
provienen el/la usuario/a, la familia y la comunidad.”
Ahora bien, otra definición que debemos tener en cuenta es la salud comunitaria
que constituye un área de acción dentro del campo más vasto de la Salud Pública,
y tiene como meta la prevención, promoción y educación en torno a la salud de la
población. A su vez, los programas y proyectos que implementan los y las
profesionales de la salud se elaboran en colaboración con la comunidad.

Partiendo de lo mencionado, podemos entender a la Salud integral como una


experiencia comunitaria. El proyecto aborda una concepción multidimensional de
la salud (individual, familiar y comunitaria), centrada no sólo en el daño sino
también en los riesgos- Abarca las facetas de prevención, promoción, atención y
rehabilitación.
1. ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que transmiten de


una persona a otra a través del contacto sexual. Las causas de las ETS son las
bacterias, parásitos, hongos y virus.
1.1. MODOS DE CONTAGIO
La mayoría de las ETS se contagian a través de la transferencia de fluidos durante la
actividad sexual. Estas relaciones pueden ser anales, vaginales o incluso orales.
Algunas ETS también pueden ser contagiadas por un contacto directo, no sexual,
con tejidos o fluidos infectados.
Un modo común de transmisión no sexual es el contacto con la sangre infectada, por
ejemplo, compartiendo las agujas cuando se usan drogas intravenosas, esta es una
causa importante de transmisión de VIH y de Hepatitis B.
Se transmiten además por trasplante de tejidos y son transmitidas de madre a hijo
durante la gestación, el parto o la lactancia.
Muchas ETS, especialmente clamidia, gonorrea, hepatitis B, VIH, VPH, HSV2 y
sífilis, se pueden transmitir también de la madre al niño durante el embarazo y el
parto.
Las enfermedades de transmisión sexual afectan a mujeres y a hombres de todos los
estratos socioeconómicos y razas.
1.2. ¿CUÁL ES LA CAUSA DE LAS ETS?
Las enfermedades de transmisión sexual pueden ser causadas por hongos, virus
(herpes, hepatitis, papiloma humano, sida, etcétera), bacterias (gonorrea, clamidia,
sífilis, estreptococo…), protozoos (trichomona, giardia…), parásitos (causantes de
ladillas…) y otros gérmenes microscópicos.
La mayoría de las ETS afectan tanto a hombres como a mujeres, pero en muchos
casos los problemas de salud que provocan pueden ser más graves en las mujeres.
Si una mujer embarazada padece de ETS, puede causarle graves problemas de salud
al bebé.
1.3. SÍNTOMAS
A menudo no hay síntomas. Sin
embargo, algunos síntomas que
pueden indicar una ETS son los
siguientes:
 Secreción u olor inusual de la
vagina
 Dolor en el área pelviana (el
área entre el ombligo y los
genitales)
 Dolor en el área de la ingle (el
área que rodea los genitales)
 Ardor o comezón en los
genitales
 Sangrado de la vagina que no corresponde al período menstrual
 Dolor profundo dentro de la vagina durante las relaciones sexuales
 Goteo o secreciones penianas (referente al pene)
 Llagas, bultos o ampollas cerca de los genitales, el recto o la boca
 Ardor y dolor al orinar o al mover los intestinos
 Micción frecuente
1.4. DIAGNÓSTICO
La mayoría de las ETS pueden diagnosticarse con un examen médico, un cultivo de
las secreciones de la vagina o del pene, o con un análisis de sangre.
Una vez detectada una enfermedad de transmisión sexual, el médico te pedirá otros
estudios de laboratorio para descartar que no haya otra ETS, ya que a menudo se
asocian varias a la vez.
Si no se trata de una ETS, entonces él médico podrá tranquilizarte y tratarte por lo
que sea que tienes.
Recuerda, es importante que acudas de inmediato a la consulta porque si has
contraído una ETS, cuanto más temprano te la detecten y la empieces a tratar,
mayores serán tus posibilidades de curarla o evitar que empeore.
1.5. ¿SI PADEZCO DE UNA ETS Y RECIBO TRATAMIENTO ME
CURARÉ?
Hay diferentes tipos de tratamientos
que se dan para cada tipo de
enfermedad de transmisión sexual
(ETS).
Para tratar las causadas por
bacterias, se toman pastillas o se da
una inyección para matar al
organismo o germen que causa la
ETS. Las causadas por virus NO se
pueden curar, pero los tratamientos
mantienen la enfermedad bajo control, ayudan con los síntomas y pueden reducir
mayores daños a tu cuerpo. Los tratamientos para los virus incluyen pastillas o
píldoras, cremas, congelar o quemar el área infectada, o incluso cirugía.
Es importante que tomes en cuenta:
1. Las ETS que son causadas por virus NO tienen curación y las adquieres para
toda la vida.
Como el Sida (VIH) o el virus el papiloma humano (VPH), el Herpes Genital,
2. Algunas ETS son silenciosas. En efecto, muchas de ellas no dan síntomas,
sino hasta después de muchos años, pero los daños que causa en el cuerpo
avanzan silenciosamente y mientras tanto la persona infectada llamada
portador, infecta a sus parejas.
3. Las ETS no distinguen sexo, condición social, edad o raza.
4. Puedes padecer más de una ETS.Una persona puede tener dos o más
enfermedades en un mismo momento de la vida.
5. Para adquirir algunas de las ETS, NO es necesaria una relación anal o
vaginal. Es suficiente el roce y tocamiento de los genitales para infectarse.
Antes de la eyaculación masculina existe salida de líquido preseminal que
también contiene bacterias o virus.
6. No te auto mediques si padeces de una ETS. El tratamiento de una ETS debe
ser administrado y vigilado por un médico y se trata tanto al paciente como
a su pareja sexual. La automedicación puede tener graves consecuencias.
7. Las infecciones vaginales favorecen el desarrollo de la ETS
1.6. ¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL
MÁS COMUNES?
Entre las más comunes podemos mencionar las siguientes:
 Clamidia  Sífilis
 Gonorrea  Hepatitis B
 Con  Herpes (oral y genital)
 VIH/SIDA  Molusco Contagioso *.
 Citomegalovirus  Enfermedad Pélvica
 Micoplasma genital. Inflamatoria (EPI)*.
 Linfogranuloma venéreo y  Piojos Púbicos o “Ladilla” *.
granuloma inguinal  Sarna *.
 Virus del Papiloma Humano  Infecciones vaginales*.
(VPH)  Tricomoniasis*.
*No es siempre una enfermedad de transmisión sexual. Puede adquirirse sin tener relaciones
sexuales.
La mayoría de estas enfermedades son serias. Pueden traerte graves consecuencias
para la salud y necesitan la atención de un médico. Las enfermedades transmitidas
sexualmente pueden dejarte estéril, causar defectos físicos al nacimiento y aumentar
las probabilidades de desarrollar cáncer.
En las mujeres, la infección pélvica y una infección recurrente de moniliasis (es decir,
una infección que se repite varias veces), pueden ser señales de infección con el VIH.
El SIDA, la hepatitis B y la sífilis pueden causar la muerte.
Es posible tener estas enfermedades sin mostrar síntomas. Muchas veces las mujeres
no presentan ningún síntoma. Por ese motivo, es muy importante que te sometas a
un examen de la pelvis cada año si tienes
relaciones sexuales.
1.7. ¿CÓMO PUEDO PREVENIRLAS?
Toma precauciones que disminuyan el riesgo
de infección y transmisión de ETS.
Acude a las clases de educación sexual de tu
colegio o comunidad. Si no estás seguro/a,
pide una consulta médica. Es importante
recibir:
 Educación sexual integral que incluya:
 Asesoramiento sobre las
prácticas sexuales más seguras
y reducción de riesgos (entre
ellos, la promoción del uso
adecuado de preservativos).
 Explicación clara para que puedan reconocer los síntomas de las ETS,
con lo que aumentarán las probabilidades de que soliciten atención o
alienten a sus parejas sexuales a hacerlo.
 La abstinencia es una respuesta segura, pero quizá no sea práctica para ti.
Una relación monógama con una persona de la que se sabe que no ha
contraído ninguna ETS, es la medida preventiva que se puede tomar en la
sociedad actual.
 Conoce a tu pareja: habla con él/ella acerca de las historias sexuales pasadas
y cualquier ETS o uso de drogas intravenosas así como también su estado
actual de salud. Todo esto te dará libertad para decidir si inicias una relación
sexual o te retiras.
 El uso de preservativos por ambos sexos disminuye notablemente la
probabilidad de contraer una ETS, pero deben usarse adecuadamente.
 El alcohol y las drogas pueden disminuir la capacidad para hacer elecciones
apropiadas sobre el sexo.
 “El método dual” que consiste en usar un anticonceptivo más una protección
como el condón masculino o femenino es recomendado mundialmente para
prevenir algunas ETS.
2. RESPONSABILIDAD PERSONAL SOCIAL EN LA SEXUALIDAD Y EL
EMBARAZO
2.1. SEXUALIDAD
La sexualidad es una parte integral de la
personalidad de todo ser humano. Su
desarrollo pleno depende de la satisfacción de
las necesidades humanas básicas como el
deseo de contacto, intimidad, expresión
emocional, placer, ternura y amor.
La sexualidad se construye a través de la
interacción entre el individuo y las estructuras
sociales. El desarrollo pleno de la sexualidad es
esencial para el bienestar individual,
interpersonal y social.
Se reconoce el ejercicio de la sexualidad humana como medio de disfrute, goce,
amor y afecto característico de la especie humana. Es el resultado de la interacción
de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos y religiosos
o espirituales.
2.1.1. CONCEPTOS BÁSICOS DE LA SEXUALIDAD
2.1.2. DIMENSIONES DE LA SEXUALIDAD

2.2. SEXUALIDAD RESPONSABLE

Para hablar de sexualidad responsable es imprescindible referirse en primer


término, a una Educación Sexual adecuada y efectiva.

Una buena definición de ella es decir, que la educación sexual consiste en la


enseñanza tendiente a desarrollar la comprensión de los aspectos físicos, mentales,
emocionales, sociales, económicos
y psicológicos de las relaciones
humanas en la medida en que
afecten a las relaciones entre
hombre y mujer.

Para lograr un buen nivel de


disfrute de la sexualidad a través
de conductas y prácticas
responsables, se debe partir del
ejercicio de la vida sexual de una
manera en que la misma logre
proporcionar placer físico y emocional a las personas que participan en la relación,
y que al mismo tiempo no represente un alto riesgo de embarazo no deseado o de
contagio de enfermedades de transmisión sexual.

Para esto, es importante que tanto el hombre como la mujer utilicen los métodos de
protección que evitan embarazos y la transmisión de enfermedades sexuales,
especialmente el uso del condón. De forma complementaria, se debe promover el
evitar tener relaciones sexuales genitales o coitales con múltiples parejas al mismo
tiempo, pues esto aumenta la posibilidad tanto de ser contagiado como de contagiar
a otros y otras.

En este sentido, nuevamente surge la necesidad de fomentar una reflexión en las y


los adolescentes. En los hombres, sobre los discursos que impulsan –y prácticamente
obligan– al hombre a incurrir en conductas sexuales promiscuas, pero que no les
aclaran los riesgos que existen en las mismas, creando la ilusión de que la
promiscuidad solo produce placer, y en las mujeres sobre los discursos que
promueven la posición de pasividad con respecto a su propia sexualidad y la
sumisión en la vida de pareja.

2.3. EMBARAZO RESPONSABLE

Consisten en todas aquellas


prácticas que tienen que ver
con las responsabilidades
económicas, afectivas, de
dedicación de tiempo, de
cuidado físico, que se
adquieren a la hora de ser
padre o madre, y que buscan el
bienestar y el desarrollo
adecuado del hijo o de la hija.
Es particularmente importante
hacer conciencia en los grupos de
adolescentes hombres, de asumir la
responsabilidad que implica traer
una vida al mundo, pues se ha visto
que muchos al enterarse que su
novia o pareja resultó embarazada,
simplemente se van o niegan su
paternidad.

El apoyo y acompañamiento del


hombre a la mujer durante el
embarazo es muy importante, pues
hace sentir a esta que no va a
enfrentar sola la situación, sino que
hay alguien que la está apoyando. Como lo señalan Canessa y Nikiel (1996), “cuando
la joven es apoyada por su compañero, enfrenta menos problemas emocionales,
tiende a aceptar mejor el cuidado antenatal y sufre menos complicaciones durante
el parto” (p. 91).

De igual forma, es importante estimular en la pareja la puesta en práctica de los


cuidados de la salud de la mujer, pues la madre debe tener los cuidados básicos y
preocuparse por desarrollarlos con el fin de no afectar negativamente el desarrollo
del feto.

De esta manera, las conductas de paternidad y maternidad responsables dirigidas al


acompañamiento, apoyo y cuidado, son muy importantes para el buen desarrollo
del embarazo, tanto para los futuros padres y madres como para el futuro bebé.

2.3.1. PREVENCIÓN DEL EMBARAZO NO PLANIFICADO

Todas aquellas conductas cuya finalidad sea prevenir embarazos en un momento en


que no son deseados por quienes se dispongan a tener una relación coital, pueden
ser llamadas conductas de prevención de embarazos no planificados.

Este tipo de prevención se encuentra relacionado con el concepto de los métodos de


protección y planificación, por lo que dentro de estas se pueden ubicar la utilización
del condón, la ingesta de pastillas anticonceptivas, la utilización de dispositivos
intrauterinos como el DIU y la “T” de cobre, las inyecciones, entre otras.

Paralelamente, la prevención del embarazo no planificado conlleva la ventaja de


estimular prácticas como la utilización del preservativo, que llevan al desarrollo de
una buena salud sexual reproductiva, elemento de suma importancia durante la
adolescencia, siendo uno de los aspectos que permiten disfrutar la sexualidad de
una forma positiva para la persona.
El preservativo es además, el método de protección de embarazos más adecuado
durante la adolescencia, puesto que de los restantes métodos, la común
irregularidad de los procesos hormonales en este período no hace seguros los
métodos naturales, en algunos casos las pastillas e inyecciones pueden producir
trastornos hormonales y los dispositivos intrauterinos no suelen recomendarse en
mujeres tan jóvenes y sin hijos, pues se encuentran más vulnerables a generar
infecciones.

3. EL ALCOHOLISMO

El alcoholismo (o dependencia
alcohólica) es uno de los
principales motivos de consulta de
salud mental, y se caracteriza por
un consumo excesivo de alcohol
durante un tiempo prolongado,
que supone dependencia del
mismo.

Se considera un grave perjuicio


para la salud, que aumenta el riesgo de muerte como consecuencia de enfermedades
en el hígado, cáncer, depresión, accidentes, etcétera.

Sin embargo, muchos alcohólicos no reconocen su problema y, por tanto, nunca


buscan ayuda para resolverlo, mientras que en otros casos la verdadera razón por la
que solicitan asistencia (el abuso del alcohol) aparece enmascarada por los efectos
del alcoholismo sobre el estado físico y psicológico del paciente, que a esas alturas
de la adicción ya resultan evidentes.

El tratamiento del alcoholismo requiere de una intervención multidisciplinar de


diversos profesionales que atiendan los aspectos físicos y psíquicos de la
dependencia, así como las diversas patologías asociadas.

3.1. CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO

Podemos clasificar las consecuencias del alcoholismo por sus efectos:


 Físicos: cáncer, enfermedades en el hígado,
cefaleas, diabetes, gastritis, problemas
cardiovasculares, insomnio, pancreatitis, apoplejía (es decir, un infarto o una
hemorragia cerebral), deficiencias nutricionales, degeneración
cerebral, disfunción eréctil.
 Psicológicos: depresión, ansiedad, ira, celotipia (imposibilidad de
controlar los celos), epilepsia, psicosis, síndrome de Korsakoff, demencia
alcohólica.
 Sociales: desestructuración familiar, problemas laborales, problemas
económicos, accidentes, maltrato

3.2. TRATAMIENTO

Debido a que
el alcoholismo es una
enfermedad multicausal, su
tratamiento debe seguir un
enfoque multidisciplinar en
el que se integre el trabajo de
varios profesionales
especializados en la adicción
al alcohol. Los tratamientos
actuales para alcohólicos no
inciden sobre la
dependencia, sino sobre el
consumo y la decisión de
consumir.

Hay varias fases en el tratamiento del alcoholismo y la primera estriba en


el reconocimiento de la adicción por parte del paciente. Cuando este deja de beber
manifiesta el síndrome de abstinencia, que debe ser tratado adecuadamente y que,
dependiendo del grado de dependencia, puede hacer necesario el ingreso
hospitalario del paciente. Esta fase se conoce como desintoxicación. En la última
etapa del tratamiento, la deshabituación, el objetivo es que el paciente permanezca
abstemio durante el resto de su vida.

Todo el proceso terapéutico se basa en intervenciones psicoterapéuticas,


psicofarmacológicas y psicosociales, que incluyen: terapia individual o de grupo,
programa de prevención de recaídas, farmacoterapia, psicoterapia familiar o de
pareja, coordinación con grupos de autoayuda, seguimiento desde atención
primaria, atención especializada, servicios sociales, y unidades de internamiento
generales, y específicas para la dependencia (UDA).

Los tratamientos conductuales se basan en que la dependencia alcohólica es una


conducta adquirida, consecuencia directa de una serie de factores que motivaron el
inicio del consumo de alcohol, que en muchos casos también están relacionados con
la permanencia del hábito. Por tanto, su objetivo es modificar esta conducta
actuando sobre el individuo, con la colaboración de familiares y amigos. La
influencia de las redes sociales de apoyo del paciente tendrá un papel crucial en la
rehabilitación del alcoholismo.

3.3. PREVENCIÓN

La prevención del
alcoholismo debe iniciarse en la
adolescencia o incluso antes. La
recomendación es no beber nada
de alcohol antes de la edad adulta.
Para fomentar la abstención
alcohólica es fundamental la
actitud de la familia del menor;
así, hay padres que no quieren que
sus hijos beban pero consumen
bebidas alcohólicas con frecuencia en presencia de sus hijos, o hacen comentarios
sobre “cuánto bebían de jóvenes”. Esta conducta pro-alcohol puede hacer que el
joven considere que el consumo de alcohol es algo normal y deseable en algunas
ocasiones (por ejemplo cuando se está con amigos).

En segundo lugar, es preciso informar al adolescente sobre las consecuencias reales


del alcohol. Afortunadamente cada vez son más los jóvenes que conocen los efectos
del alcohol y las graves consecuencias que puede tener sobre su salud y su calidad
de vida, pero si no se acompaña de medidas efectivas de prevención, la información
no es suficiente.

Por eso, un tercer pilar fundamental para evitar la adicción, será dotar al adolescente
de las estrategias necesarias para eliminar los factores de riesgo que le pueden
inducir a consumir alcohol, como mejorar su autoestima y sus habilidades sociales.
En este sentido, será fundamental también ayudar al joven a soportar la presión del
grupo y mostrarle formas alternativas de diversión.

En esta línea, la FAD (Prevención de Ayuda Contra la Drogadicción) ha desarrollado


un programa de prevención del alcoholismo desde el ámbito familiar. Sus objetivos
son desarrollar una visión adecuada del uso y abuso del alcohol, y proporcionar
estrategias de intervención que ayuden a los padres a prevenir el consumo de
alcohol en el ámbito familiar.

4. LA DROGADICCIÓN

La drogadicción es una enfermedad crónica caracterizada por la búsqueda y el uso


compulsivo e incontrolable de una droga, a pesar de las consecuencias adversas.
Para la mayoría de las personas, la decisión inicial de usar drogas es voluntaria, pero
el uso repetido de las drogas puede llevar a cambios en el cerebro que desafían el
autocontrol de una persona adicta e interfiere con su habilidad de resistir los deseos
intensos de usar drogas.

Estos cambios del cerebro pueden ser persistentes, por lo cual se considera la
drogadicción una enfermedad "reincidente"—las personas en recuperación del
trastorno del uso de drogas están a un alto riesgo a volver a usar drogas aunque
lleven años sin usarlas.

Es común que una persona recaiga, pero la recaída no significa que el tratamiento
no sirva. Similar a otras condiciones crónicas de la salud, el tratamiento debe de ser
continuo y ajustado basado en cómo el paciente responda. Los planes de tratamiento
necesitan ser revisados a menudo y modificados para adaptarse a las necesidades
cambiantes del paciente.
4.1. ¿QUÉ PASA CON EL CEREBRO CUANDO UNA PERSONA USA
DROGAS?

La mayoría de las drogas afectan al


circuito de recompensa del cerebro,
inundándolo con el químico
mensajero la dopamina. Este sistema
de recompensa controla la habilidad
del cuerpo de sentir placer y motiva
a la persona a repetir
comportamientos necesitados para
prosperar, como comer y pasar
tiempo con los seres queridos. Esta
sobre estimulación del circuito de
recompensa causa la intensa traba
placentera que puede llevar a las
personas a tomar drogas una y otra
vez.

Cuando una persona continúa a usar drogas, el cerebro se ajusta al exceso de la


dopamina al producir menos de ella, y/o reduce la habilidad de las células en el
circuito de recompensa a responderle. Esto reduce la traba que la persona siente,
comparado a la traba que sintieron cuando tomaron la droga por primera vez—un
efecto conocido como la tolerancia. Ellos pueden usar más de la droga, tratando de
alcanzar al mismo nivel de traba de la dopamina. También puede causarles sentir
menos placer de otras cosas que alguna vez disfrutaban, como la comida y
actividades sociales.

El uso de drogas a largo plazo también causa cambios en otros sistemas químicos y
circuitos del cerebro, afectando las siguientes funciones:

 aprendizaje  estrés
 criterio  memoria
 capacidad de tomar decisiones  comportamiento
A pesar de estar conscientes de estos efectos perjudiciales, muchas personas que
usan drogas continúan a usarlas, lo que es la característica de la adicción.

4.2. ¿POR QUÉ ES QUE ALGUNAS PERSONAS SE VUELVEN ADICTAS A


LAS DROGAS Y OTRAS NO?

No hay un solo factor que puede predecir si una persona se volverá adicta a las
drogas. Una combinación de factores influye el riesgo a la adicción. Si una persona
tiene más factores de riesgo, el potencial de llevarse adicta con usar drogas es más
grande. Por ejemplo:
 Biología. Los genes con los que
una persona nace cuentan por la
mitad de los riesgos para la
adicción. Género, etnicidad y la
presencia de otros trastornos
mentales pueden también influir el
riesgo del uso de drogas y la
adicción.
 Ambiente. El ambiente de una
persona incluye varias influencias
diferentes, de su familia y sus
amigos hasta el estado económico y
su calidad de vida en general.
Factores como la presión social,
abuso físico y sexual, exposición
temprana a las drogas, estrés y orientación parental pueden afectar mucho la
probabilidad de que una persona use drogas y que lleve a la adicción.
 Desarrollo. Factores genéticos y ambientales interactúan con etapas críticas
del desarrollo de una persona en su vida que afectan el riesgo de adicción.
Aunque usar drogas a cualquier edad puede llevar a la adicción, lo más joven
que uno empieza a usar drogas, lo más probable que progrese a la adicción.
Esto es particularmente problemático para los adolescentes. Ya que todavía
se están desarrollando las áreas del cerebro que controlan la capacidad de
tomar decisiones, el criterio y el autocontrol, los adolescentes en especial
pueden estar propensos a comportamientos riesgosos incluyendo el probar
de las drogas.

4.3. ¿PUEDE SER


PREVENIDA O
CURADA LA
DROGADICCIÓN?

La adicción es tratable y puede


ser exitosamente manejada. Las
personas que se están
recuperando de una adicción
estarán en riesgo de
experimentar una recaída por
años y posiblemente por toda la
vida. Las investigaciones
demuestran que combinar los
medicamentos con terapias
conductuales para tratar la
adicción asegura la mejor posibilidad de éxito para la mayoría de los pacientes. Los
enfoques de tratamiento adaptados a la forma del uso de drogas de cada paciente y
a cualquier problema médico, mental y social ocurriendo simultáneamente pueden
llevar a recuperación continua.

Los resultados de las investigaciones patrocinadas por NIDA han demostrado que
los programas de prevención involucrando familias, escuelas, comunidades y
medios de comunicación son eficaces para prevenir o reducir el uso de drogas y la
adicción. Aunque eventos personales y factores culturales afectan las tendencias del
uso de las drogas, cuando las personas jóvenes perciben el uso de drogas como
riesgoso, ellos tienden a reducir el uso de drogas. Por lo tanto la educación y la
divulgación son claves con ayudar que las personas entiendan los posibles riesgos
del uso de drogas. Los profesores, los padres y los proveedores de salud tienen roles
claves en educar a los jóvenes y prevenir el uso de drogas y la adicción.