You are on page 1of 4

Exp. N° 00452-2018-0-1501-JR-CO-04.

Sec. Wily Dawis Cuba Ñavincopa.


Esc. N° 02.
SUMILLA: Interpone recurso de apelación.

SEÑOR JUEZ DEL CUARTO JUZGADO CIVIL DE HUANCAYO.

IVAN CARLOS ROMERO NAVARRO, en los seguidos contra la


empresa Constructora del Centro SAC y otro, sobre Tercería de
Propiedad; a Ud. respetuosamente digo:

Que, he recibido la notificación de la Resolución N° 01, de fecha 17 de


setiembre del 2018, por el cual se declara la improcedencia liminar de la demanda;
en tal virtud, al no encontrarla arreglada a Ley ni a derecho, de conformidad con lo
prescrito por el Inc. 6) del Art. 139° de la Constitución Política del Estado, y dentro
del plazo legal previsto, interpongo RECURSO DE APELACION, por haberse
vulnerado de manera grave el derecho a la propiedad, garantizada por el Inc. 16) del
Art. 2°, en armonía con el Art. 70° de la Constitución Política del Estado, así como en
concordancia con el Art. 923° del Código Civil. Como pretensión procesal
impugnatoria, SOLICITO que el Superior en grado, con mejor criterio declare nulo el
auto apelado y ordene al Aquo para que admita a trámite la demanda interpuesta, en
atención a los siguientes fundamentos que expongo:

FUNDAMENTOS DE AGRAVIO:

1. El Aquo para declarar la improcedencia liminar de la pretensión


postulada en la demanda de tercería de propiedad, en el considerando quinto de la
resolución apelada ha señalado que, “Que, de lo expuesto y los documentos
adjuntos a la presente no se advierte documento alguno que acredite que el
bien materia de la presente se encuentre inscritas a favor de la tercerista con
anterioridad a la afectación con hipoteca, es más, de lo actuado se puede
colegir claramente que dicho bien inmueble está debidamente inscrito en los
registros públicos con la garantía hipotecaria con anterioridad a la compra, por
tanto no apreciándose que la demandante de la Tercería de Propiedad carece
de título inscrito o mandato judicial alguno que lo declare como propietario del
bien materia de ejecución, la cual debe ser de fecha anterior a la inscripción de
la garantía hipotecaria, por lo que el derecho real de propiedad no puede ser
opuesto al acreedor hipotecario, quién cuenta con derecho real inscrito …
(sic)”.

REFERENTE A LA VULNERACIÓN DEL DERECHO DE


PROPIEDAD.

1. La Resolución Impugnada viola de manera directa el derecho


de propiedad, garantizado por el Inc. 16) del art. 2° de la Constitución Política del
Estado, en armonía con el Art. 70° del mismo, así como el Art. 923° del Código Civil.
En tal sentido, el derecho a la propiedad, reconocido en la Constitución vigente, en
su vertiente de derecho fundamental, puede configurarse sobre una variada e
ilimitada gama de bienes (urbanos o rurales, muebles o inmuebles, materiales o
inmateriales, etc.), por lo que tiene diversos matices. De otro lado, la propiedad es
una institución protegida por la Norma Fundamental frente a posibles intervenciones.
Como se sabe, la propiedad como derecho fundamental, no puede ser objeto de
intervención estatal como el caso de autos; en todo caso, la Ley, ha previsto
mecanismos de cómo y en qué forma una propiedad puede ser intervenida.

2. Al respecto, el Tribunal Constitucional en reiterada y uniforme


doctrina jurisprudencial, como supremo Intérprete de la Constitución Política del
Perú, ha explicado que el contenido del derecho a la propiedad pasible de obtener
protección en un proceso de tutela de derechos está constituido, esencialmente, por
los elementos de la propiedad como institución que puede ser intervenida por el
Estado y por aquellos que la configuran como derecho individual. A partir de ello, ha
precisado que la posesión no se refiere al contenido constitucionalmente protegido
del derecho fundamental a la propiedad, sino a un contenido estrictamente legal cuya
definición y tratamiento se ubica fuera de los supuestos constitucionalmente
relevantes, por lo que cualquier supuesta perturbación de este atributo no puede ser
verificada en los procesos constitucionales.

3. En igual sentido, el supremo intérprete de la Constitución,


también ha precisado que el derecho a la propiedad guarda una estrecha relación
con la libertad personal, pues a través de este se expresa la libertad económica y se
garantiza la participación del propietario en la organización y el desarrollo de un
sistema económico-social. Entonces, este derecho otorga las facultades de usar,
gozar, explotar y disponer de la propiedad, siempre que a través de su uso se realice
la función social que le es propia, ello en estricta armonía con el Art. 923° del Código
Civil. En este orden de ideas, el mismo Tribunal Constitucional, también ha
señalado que el derecho de propiedad se caracteriza, entre otras cosas, por ser: a)
un derecho pleno, porque confiere a su titular un conjunto amplio de atribuciones que
puede ejercer de forma autónoma dentro de los límites impuestos por el
ordenamiento jurídico; y, b) un derecho irrevocable, ya que su extinción o transmisión
depende de la voluntad del titular y no de causas extrañas o de terceros, salvo las
excepciones que prevé expresamente la Constitución.

4. Por ello, el goce y ejercicio de este derecho fundamental solo


puede ser restringido cuando: a) exista una ley habilitante; b) sea necesario; c) la
medida restrictiva sea proporcional, y d) se adopte con el fin de lograr un objetivo
legítimo en una sociedad democrática. En conclusión, el derecho de propiedad
solamente puede ser materia de restricciones por las causas y finalidades señaladas
en la propia Constitución.

5. En el presente caso, el recurrente desde el 14 de enero del


2005, fecha en que celebré un contrato de compraventa con don Roberto Rodríguez
Rodríguez, por ante la Notaria ARMANDO ZEGARRA NIÑO DE GUZMAN quién me
hace la transferencia del inmueble ubicado en Prolongación Cajamarca N° 344 y 346
del distrito y provincia de Huancayo, de la extensión superficial de 95.30 m2, con los
linderos y medidas perimétricas que aparecen inscritas en la Partida N° 11021860
del Registro de Propiedad Inmueble, de la Oficina Registral de Huancayo,
precisamente los aires del segundo piso, lo que a la fecha viene a ser el tercer piso.
Inmueble del cual vengo pagando los arbitrios correspondientes a la Municipalidad
de Huancayo, así como el respectivo impuesto predial. Por lo que declaro, soy en
realidad el propietario del inmueble en mencion, por lo mismo tengo un derecho
pleno, porque la Ley me confiere un conjunto amplio de atribuciones que vengo
ejerciendo de forma autónoma dentro de los límites impuestos por el ordenamiento
jurídico; y, b) como un derecho irrevocable, ya que su extinción o transmisión
depende de la voluntad del titular y no de causas extrañas o de terceros, salvo las
excepciones que prevé expresamente la Constitución.

6. El argumento del Aquo para declarar la improcedencia liminar


de la demanda de Tercería de Propiedad, se sustenta en que el derecho que ostento
con relación al predio materia de litis, no tiene inscripción registral; es decir, se
ampara en el instituto de la fe pública registral, al considerar que, la hipoteca
constituida por la Empresa Constructora del Centro SAC a favor del BBVA Banco
Continental, tiene inscripción registral; sin embargo, desde el momento mismo de
haberse celebrado el contrato de compraventa y haberse formalizado la transferencia
de la propiedad del bien, en armonía con el Art. 949° del Código Civil, la sola
obligación de enajenar un determinado inmueble hace al acreedor propietario de él,
salvo disposición legal diferente o pacto en contrario, lo que quiere decir que, desde
el día 14 de enero del 2005, en realidad el recurrente viene a ser el legítimo
propietario del inmueble hipotecado y por el hecho de que, oportunamente no realicé
la inscripción del inmueble en el registro, no ex óbice para declarar la improcedencia
liminar de la demanda, en todo caso, la resolución impugnada constituye un “adelanto
de criterio” con relación al fondo del asunto, situación irregular, dado que la
declaración de fundabilidad o infundabilidad de la demanda se hace en la sentencia
de mérito que resuelva la pretensión procesal postulada en la demanda; en tal virtud,
el auto apelado constituye un serio agravio al derecho de propiedad, e incurre en
error de hecho y de derecho que debe ser resuelto por el Superior en grado, en
armonía con las disposiciones constitucionales y legales precisadas.

PRETENSION IMPUGNATORIA:

Como pretensión impugnatoria, el recurrente lo que pide es que, el


órgano jurisdiccional garantice de modo objetivo y claro el derecho fundamental a la
propiedad que ostento con relación al predio materia de litis, garantizado por el Inc.
16) del Ar. 2° y 70° de la Constitución Política del Estado, en armonía con el Art. 923°
del Código Civil; de manera que, la pretensión procesal concreta es que, se declare
nulo el auto apelado y ordene al Aquo a que admita a trámite la demanda incoada,
conforme a Ley.

POR TANTO:

A Ud. señor Juez, sírvase deferir mi petición por ser de JUSTICIA Y


DE DERECHO.

OTROSI DIGO: Que, adjunto el recibo de tasa judicial por derecho de


apelación de sentencia y las cédulas de notificación judicial conforme a Ley.
Huancayo, 19 de Setiembre del 2018.