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Etica para amador alumno; Cristian Martin Cortes

Capítulo I: De qué va la ética

Este capítulo nos habla sobre la voluntad, y la libertad.

Los humanos no somos capaces de saberlo todo, por lo que debemos elegir y aceptar con
humildad lo mucho que ignoramos.

Entre todos los saberes posibles, existe al menos uno imprescindible: el de que ciertas cosas nos
convienen y otras no. Saber lo que nos conviene, es decir: distinguir entre lo bueno y lo malo, es
un conocimiento que todos intentamos adquirir.

Podemos los seres humanos inventar y elegir a nuestra voluntad, en parte nuestra forma de vida,
podemos optar, equivocarnos, a pesar de nuestra programación biológica y cultural. El arte de
vivir es lo que llamamos ética podemos decir que somos seres libres, no estamos obligados a hacer
una sola cosa.

La libertad no es una filosofía, sino, es un movimiento de la conciencia que nos lleva en ciertos
momentos, a pronunciar sí o no. Todos tenemos la libertad de opción, de elegir y de seguir
ampliando nuestro conocimiento día a día, construyendo nuestras propias vidas. Por esto cuanta
más capacidad de decisión y acción tengamos mayores resultados tendremos de nuestra libertad.

También esto depende de nuestra cultura, educación, tradiciones, hábitos y formas de


comportamientos, qué es bueno y qué es malo para cada persona. Esto nos hace seres únicos,
individuales.

Es esencial para nosotros como futuros enfermeros, reconocer lo anterior, que cada uno es único
y libre para tomar sus propias decisiones. Estaremos expuestos cada día frente a situaciones
donde tendremos que optar, o decidir, qué es lo mejor o más adecuado para nosotros, como
también para nuestros pacientes, familia, comunidad y equipo de salud, con una mirada holística
en cada uno de ellos.
Etica para amador alumno: Cristian Martin Cortes

Capítulo 2

Órdenes, costumbres y caprichos

Porque generalmente al momento de elegir, optamos por lo que preferimos, pero en ocasiones
estamos obligados a decidir por algo que se nos impone, es decir, elegir lo más conveniente.
Somos libres de decidir la opción, pero a veces, no la circunstancia impuesta. Y para llevar a cabo
estos actos tenemos motivos. Existen los motivos por órdenes u obligación, cuando nos mandan a
hacer algo, condicionado al miedo a la represalia si no se obedece. Los motivos por costumbre,
cuando repito o hago el mismo acto por hábito sin pensarlo, éstos se notan en la comodidad de la
rutina diaria y en no contrariar al resto que hace lo mismo y por último, los motivos por caprichos,
cuando lo hacemos porque nos da la gana, éstos son propios y sólo dependen de uno mismo, por
lo que nos hacen sentir más libres.

el dilema que se da entre lo que queremos hacer y lo que debemos hacer, y el que tan libres
somos para tomar esa decisión. Dentro de esto mismo, también se analiza a qué están
condicionadas nuestras decisiones o las opciones que nos da la situación, que por lo general, no
son elegidas por nosotros.

También pueden ser costumbres, las que hacemos por cotidianidad y rutina, en esto las órdenes y
costumbres son similares, en que ambas son externas a uno. Por otro lado, están los caprichos, los
que son espontáneamente de uno mismo. Estas explicaciones nos hacen pensar, que nos hemos
convertido en seres mecánicos, que hacemos las cosas sin reflexionar o analizar, porque ya hemos
aprendido una forma de hacer las cosas que ha dado resultado previamente, por lo cual todas
estas elecciones se limitan a estos tres motivos.