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UNIVERSIDAD CATOLICA LOS ÁNGELES DE CHIMBOTE

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLÍTICA


ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

“AÑO DEL DIÁLOGO Y LA RECONCILIACIÓN NACIONAL”

TEMA:
ANÁLISIS DE LOS CASOS LA CANTUTA Y BARRIOS ALTOS

ASIGNATURA:
DERECHOS HUMANOS

CICLO:
X

SECCIÓN:
“B”

DOCENTE:
ABOG. WILSON HUGO CHUNGA AMAYA

ALUMNA:
AGUILAR RIVERA MARIA FERNANDA

FECHA DE ENTREGA:
09 DE DICIEMBRE DEL 2018

SEMESTRE ACADÉMICO 2018 -02


ULADECH FILIAL PIURA
CASOS DE LA CANTUTA Y BARRIOS ALTOS.

El caso de Barrios Altos sucedió el 3 de noviembre de 1991. Seis individuos encapuchados


y armados del grupo Colina irrumpieron una vivienda en Barrios Altos, donde se realizaba
una pollada. Debido a su presunta vinculación con actividades terroristas, ordenaron a los
asistentes tirarse al piso y luego les dispararon indiscriminadamente. Murieron 15 personas,
entre ellas un niño de 8 años de nombre Javier Ríos Rojas, y otras 4 quedaron gravemente
heridas. El caso de la Cantuta ocurrió algunos meses después. El 18 de julio de 1992 en la
Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán La Valle, más conocida como La
Cantuta, nueve estudiantes y un profesor fueron sustraídos de sus residencias y
posteriormente, desaparecidos. Los restos de dos de ellos fueron hallados en fosas
clandestinas un año después.

Los dos casos llegaron a la Corte IDH y en ambos, el Estado peruano reconoció su
responsabilidad por los hechos. Estos fueron calificados por el tribunal interamericano como
violaciones graves a los derechos humanos, en el caso Barrios Altos, y como crímenes de
lesa humanidad, en el caso La Cantuta. La Corte estableció que como tales, resultaba
inadmisible la aplicación de leyes de amnistía o cualquier otro tipo de excluyente que
obstaculizara la investigación y sanción de los responsables. En ese sentido, señaló en el caso
Barrios Altos que las leyes de amnistía dictadas durante el gobierno de Fujimori, que
sirvieron para exonerar a los responsables de este tipo de violación de derechos humanos,
carecían de efectos jurídicos.

Esta decisión tuvo un impacto importante a nivel interno en las decisiones de distintos actores
judiciales. Como notó la propia Corte IDH, la sentencia del caso Barrios Altos sirvió de
fundamento para rechazar excepciones presentadas en varios procesos judiciales que tenían
como propósito la aplicación de las leyes de amnistía. Asimismo, ambas sentencias fueron
fundamento para que el Tribunal Constitucional, en casos como Martin Rivas y Salazar
Monroe, declarara infundadas demandas de militares que pretendían no ser juzgados por los
hechos relacionados a estos casos.
Así, el Estado peruano comenzó a dar cumplimiento a las sentencias y a su deber de investigar
y sancionar a los responsables, dentro de los cuales también se encontraba el ex Presidente
Alberto Fujimori.

En el 2009, este fue condenado a 25 años de prisión por la Sala Penal Especial (SPE), la cual
determinó que Fujimori había sido autor mediato de los delitos de homicidio calificado y
lesiones graves por los hechos ocurridos en Barrios Altos y La Cantuta. La SPE estableció
que Fujimori había cooptado las Fuerzas Armadas y era la cabeza de un aparato organizado,
que giraba en torno al Servicio de Inteligencia Nacional y que había servido como medio
para cometer delitos, de los cuales Fujimori había tenido conocimiento.

Además, la SPE calificó los delitos por los cuales fue condenado Fujimori como crímenes de
lesa humanidad, debido a que los mismos habían sido parte de una política estatal sistemática
y generalizada que buscaba la eliminación de personas que presuntamente integraban grupos
subversivos. La sentencia fue confirmada en segunda instancia por la Primera Sala Penal
Transitoria el 30 de diciembre de ese mismo año.

A pesar de estas medidas, ambos casos continúan hasta la fecha abiertos ante la Corte
Interamericana, pues siguen existiendo medidas ordenadas que el Estado no ha cumplido. En
efecto, las últimas resoluciones de cumplimiento de sentencia de 2009 (caso La Cantuta) y
2012 (caso Barrios Altos) evidencian que al Estado peruano aún le falta concluir con
investigaciones, pagar reparaciones y realizar medidas simbólicas. Los restos de cinco
víctimas del caso La Cantuta aún tienen paradero desconocido y muchos de los sentenciados
por ambos casos, incluyendo al ex Presidente Fujimori, no han pagado nada por reparación
civil.

Han pasado más de 20 años desde los sucesos, y las víctimas aún esperan que se haga justicia.
Recordemos que no es la primera vez que ven retrocesos en este camino. En julio de 2012,
la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia emitió una Ejecutoria Suprema en
la que declaró que las ejecuciones extrajudiciales ocurridas en el caso Barrios Altos no
constituían delitos de lesa humanidad y rebajó las penas de los imputados. La Corte
Interamericana, como ahora, realizó una supervisión de cumplimiento y determinó la
existencia de una medida contraria al fallo del caso Barrios Altos. Ante ello, la Sala Penal
Permanente debió anular su propia ejecutoria. En las próximas semanas, conoceremos si esta
vez la Corte IDH toma una decisión similar y considera contrario a sus fallos el indulto
otorgado al ex Presidente Alberto Fujimori.

FRASES DE FAMILIARES EN LA CORTE IDH

"El indulto es insulto y un agravio más a nuestras familias y otras víctimas en el


Perú".
"Estamos en la CIDH, porque el Estado peruano no nos quiso escuchar".
"Pedro Pablo Kuczynksi otorgó el indulto a Fujimori traicionando el compromiso
que hizo con nosotros".
"Levantaremos la voz todas las veces que sea necesario para exigir justicia. Es un
derecho al que no vamos a renunciar".
"El indultado vuelva a prisión, no por "odio o venganza, sino como acto de justicia"
"El indulto es impunidad y no es humanitario, sino político".
"El Estado peruano ha indultado de oficio a Alberto Fujimori. El trámite no ha
garantizado los derechos de las víctimas".
"La Corte IDH tiene un papel clave en Perú y región para determinar el alcance de
protección judicial, derechos de las víctimas".
"Dada la gravedad de las violaciones y el nivel de responsabilidad de Fujimori por
graves violaciones de derechos humanos, no cabía concesión de un indulto y gracia".