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Emplazamiento ciudadano a los analistas políticos

Felipe Pérez Martí


Caracas, 13 de Diciembre de 2018

Aquí comento la respuesta que John Magdaleno dio al artículo que publiqué sobre su invitación en
tuiter a debatiri.

1. Introducción y resumen

Hola, John.

Gracias por responder. Es saludable este debate para todos los venezolanos. De hecho, debemos
discutir no solo nosotros dos, sino también todos los analistas sobre este tema. Aquí mencionaré
también a los analistas o encuestadores identificados de una manera u otra con la propuesta del
“diálogo”, “votación”, “unidad”: Luis Vicente León, Ángel Oropeza, Carlos Raúl Hernández, José
Virtuoso, Fernando Mires, Benigno Alarcón, el Padre Ugalde. Agradecidos de antemano a todos.

En tu respuesta has evadido el tema, y te has dedicado a atacar lo que consideras son mis puntos débiles
y resaltar lo que consideras tus puntos fuertes. Eso es una falacia argumental (conocida popularmente
como irse por la tangente, y se domina falacia del hombre de pajaii). No has defendido tus afirmaciones
ante mis críticas, ni has confrontado mis argumentos en favor de mi propuesta. Solo has dicho en este
sentido que se trata de una sola hipótesis, dejando como implícito que esta es una falla fundamental.
Abajo muestro que esto solo muestra desconocimiento del método científico.

También dices que uso el argumento ad hominem contra ti. Aquí digo que no es cierto, pues los
pacientes tienen derecho a escoger a sus médicos, dependiendo de su conocimiento y de su experiencia.
En ese sentido, dices que sabes mucho de esto, mostrando las conferencias que has dado, y tus futuras
publicaciones. Que debemos tener paciencia. Digo que no podemos hacer eso, y muestro que no
tenemos que hacerlo, pues estamos capacitados para hacer nuestra propuesta sin esperar.

Más allá de las falacias, las descalificaciones, el tema en que nos debemos enfocar es cómo salimos de
Maduro, la banda de los siete, y del rentismo petrolero, que es el sistema que alimenta al cartel de
mafias que nos desgobierna. Determinar cuáles son las variables que determinan nuestro éxito en este
objetivo. Estoy seguro de que nos vamos a poner de acuerdo, al fin y al cabo, tanto en lo teórico, como
en lo práctico, pues las razones debe privar sobre los intereses personales.

Nuestra propuesta es que estamos en capacidad de salir con éxito de esta lucha de facto, con basamento
de jure, con una Consulta tipo 16J para elegir nuevo gobierno, como disparador para activar y
coordinar todas nuestras fuerzas. Con esto logramos la activación de la ciudadanía, los militares en
rebelión para restablecer el hilo constitucional, la comunidad internacional, y los partidos del coraje,
uniendo y coordinando todas las fuerzas de manera inteligente, teniendo en cuenta que los caza-renta,
los verdaderos enemigos, tienen aliados en la dirigencia opositora. Que hay que salir no solo del
gobierno, sino de los caza-renta, y de su sistema. Podemos hacerlo porque tenemos más fuerza relativa
que ellos.

La propuesta incluye la necesidad de una nueva alianza política, que llamamos Pacto Republicano. No
saldremos si nos unimos a todo el que se llama dirigente opositor. Ni si dialogamos con el gobierno sin
haber activado nuestra fuerza. Ni si vamos a las elecciones que ellos convocan a su manera con este
CNE. Muestro que nuestra propuesta tiene una firme base científica, con una teoría clara, que incluye
los conocimientos del análisis comparado que usa Magdaleno, pero que va más allá, y usa la teoría de
juegos, muy claramente formulada para estos casos, y con suficiente evidencia empírica.

Pero otro tema crucial es cómo percibe la gente la realidad y las propuestas. Los analistas y consultores
políticos son claves en esto, además de los medios de comunicación, y las redes sociales. Por tanto, no
solo la propuesta debe ser debatida, sino la idoneidad de los proponentes, pues puede haber agendas
ocultas que perjudican a la población. Ya hemos dicho que los políticos deben ser juzgados también.
Pero es esencial, usando el símil de la salud en el que el paciente juega las veces de ciudadano, que el
médico tratante sea escogido adecuadamente. O que se sume al equipo capacitado, pues aquí hay
segundas oportunidades, con controles sociales para evitar desvíos.

Has sido el bastión intelectual de la postura que justifica la cohabitación, John. He cuestionado no solo
el tratamiento que has propuesto para sanar al enfermo. Ahora, a la luz de lo que he visto, cuestiono
como ciudadano afectado negativamente, tu idoneinad como médico tratante. Y del de la mayoría de
los analistas famosos, como diré abajo, que en la práctica sea basan en parte importante de tus
afirmaciones. Si fuera un asunto personal, pues los dejaría tranquilos. Pero el problema es el impacto
negativo que esto puede tener, como cuando un mal médico puede matar a un paciente si no se escoge
bien.

Si tu actividad no afectara a la gente, pues te dejaría tranquilo. Pero no. Mi lealtad es con la gente. No
con tus posibilidades de trabajo. Lo siento si te afecta negativamente lo que digo aquí y lo que he
dicho. Lo hago no como competidor, para ganarme tus clientes, sino para que tengamos el máximo
grado de claridad posible en esta encrucijada de vida o muerte que tenemos que encarar.

Intercalo mis comentarios.

2. Dices, sobe el método comparativo:

Buenas noches a todos. Como he sostenido por twitter -y como le he dicho a Felipe públicamente por
esa misma vía- en efecto prepararé mi respuesta. La investigación que dirijo desde hace 2 años y 3
meses, esencialmente centrada en responder a la pregunta de cómo se han producido las transiciones a
la democracia en diversas latitudes del mundo, provee abundante material y evidencia empírica, y unas
cuentas lecciones de interés, particularmente para los que valoramos la perspectiva comparada, que
obliga al examen de múltiples casos. Como suelen decir los comparativistas, la principal fortaleza del
análisis comparado es el control de las hipótesis formuladas. Y para citar a Leonardo Morlino, una
autoridad en la materia: "... cuanto se trata de explicar un fenómeno dado o bien de decidir cuál es más
digna de consideración de entre un conjunto de hipótesis todas igualmente plausibles, sólo la
comparación nos permite defender una hipótesis más que otra, gracias al control de más casos" (L.
Morlino: "Problemas y Opciones en la Comparación” en La Comparación en las Ciencias Sociales.
Coordinadores: L. Morlino y G. Sartori).

3. Mis comentarios al respecto

3.1. Sobre el método

Encuentro esta técnica enteramente plausible. Y más allá: imprescindible en ciertas circunstancias, si
no hay otras fuentes de información cuantitativas. Desde cierto punto de vista, es una manera de hacer
lo mismo que hacen las regresiones, porque no se tienen datos cuantitativos: se trata de hacer
inferencia, dada la evidencia disponible. Para ello, se hacen apreciaciones subjetivas sobre los valores
de las variables en cuestión, (por ejemplo de valores de cero o uno, las dicotómicas), y ves cómo
influyen en la explicación que se persigue.

3.2. Sus problemas y soluciones

Sabemos que esto trae avances, pero también trae problemas de fragilidad de la predicción, y cosas
similares, que son corregidas si se tiene cuidado de no abusar del método y su significado para las
conclusiones y aplicaciones prácticas.

Los problemas tienen que ver con que con frecuencia se comete el error tipo I (condenar a un inocente,
pues se encuentra evidencia en la cola de la distribución de probabilidades, que no representa lo que
realmente ocurre en general). Por ejemplo, en nuestro caso, si se cuentra un par de países con
dictaduras que han salido por votos, eso no desmiente que no salen por votos.

También, el problema relacionado con resultados determinísticos, no probabilísticos. Igualmente, el


tema de la falta relativa de fortaleza de variables determinantes (como PIB, o la hiperinflación en el
caso de Venezuela crucial, pues no puedes comparar con Chile de Pinochet). Igualmente, que las
conclusiones son vulnerables a cambios paramétricos menores, y por lo tanto es frágil la predicción. En
ese sentido, conclusiones fuertes incluso pueden ser el resultado de causas aleatorias, no
fundamentales.

Finalmente, para evitar estos errores, hay que establecer una proporción alta que niegue la hipótesis
nula. Como en el caso de la proporción de países en la muestra en la que una dictadura ha salido por
votos en la institución oficial (el CNE en nuestro caso). Eso lo comenté en mi artículo anterior. Aquí
pueden ver los pro y los contra del método comparativo; y que quede claro que considero la técnica un
aporte fundamental, si se usa con la debida cautela, sin el tono de desplante por quien argumenta en
contrario por ejemplo por las redes sociales, y alardeo en favor de lo propio, que has usado, Johniii.

3.3. Terminología: hipótesis, variables, teoría, modelo.

Es imprescindible tener un lenguaje común por lo menos para lo básico, que veo que falta en la
terminología que usas, John: a lo que veo que llamas “hipótesis”, se debe llamar “variables
explicativas”, o “variables independientes”. A lo que uno quiere explicar se le llama “variable
dependiente”, pues su valor, o su existencia, depende, en una forma a precisar por el “modelo”, o la
“teoría”, de esas variables explicativas. En nuestro caso, la variable dependiente es el resultado político,
que toma básicamente dos valores: si se sale de la dictadura, o si no. Las variables explicativas son la
presión de calle, la asonada militar, intervención extranjera, etc.

Si crees que un conjunto de variables tienen poder explicativo para el fenómeno que quieres explicar, y
a cada una le das un peso, pues eso entonces es una teoría. Esa relación entre las variables normalmente
implica un modelo matemático (que puede ser algo sencillo, como una suma de factores, o fuerzas, que
explican el resultado), que se calibra con datos si existen. Puedes usar modelos lineales, no lineales. De
funciones complejas, como en el caso de la Física. Pero el enfoque es el mismo en todos los casos.

El modelo, o teoría, sí que es una hipótesis, que quieres validar o rechazar con la evidencia empírica
que tienes, que has tratado de optimizar para hacer factible su uso, dándole una valoración cuantitativa
a los datos cualitativos (por ejemplo variables con valores discretos, de uno, dos tres, cuatro, si no son
dicotómicas).

4. Sobre mi propuesta y el presunto problema epistemológico, dices:

Respecto del abordaje, encuentro preliminarmente que tu enfoque, Felipe, tiene un serio problema
epistemológico: se casa con una sola hipótesis de inicio a fin, sin dejar lugar al examen de otras
hipótesis alternativas o complementarias.

5. Mi comentario: una sola hipótesis, cierto, pero es la manera de proceder

Te pregunté sobre esto en Facebook, y no me has respondido. Mientras tanto, aclaro esto, que es
importante. En la práctica científica se somete a prueba una sola hipótesis a la vez. Se hace un contraste
entre la “hipótesis nula”, la que se está sometiendo a prueba y la alternativa. La alternativa puede ser
simplemente que la nula, inicial, no se sostiene. En nuestro caso, tenemos una teoría de cómo salir de
Maduro y su régimen. Esa es la hipótesis que debemos someter a prueba. De la que debemos hablar. Al
someter nuestra teoría a prueba, se pretende con esto tratar de negarla, para adoptarla si pasa la prueba,
como es lo correcto en ciencia.

En el caso de tu teoría, o una que usan los que justifican la cohabitación, es que de esto salimos con
votos con el CNE, y con diálogo. Mi teoría no solo adversa esa afirmación, sino que se presenta como
la mejor teoría en este momento, que yo sepa. Pues no hay teoría alternativa plausible, de la que
tengamos conocimiento. Ciertamente no es la tuya. Y no vamos a esperar a que la publiques para ver si
niega la nuestra. Has estado diciendo eso desde hace tiempo. Prometiendo eso. Mientras los
cohabitadores se basan en tus afirmaciones para llevar a nuestro país al abismo. Además, estoy seguro,
por lo que diré, que lo que vas a encontrar no contradice nuestra teoría. Sino que la valida como la
hipótesis más plausible a ser sometida a prueba.

En todo caso, según parece usas equivocadamente la terminología básica y el método científico, y es
bueno que la gente quede clara. Por ejemplo, cuando afirmaste que no se puede sostener la hipótesis
(“nula”) de que “las dictaduras no salen por votos”, y encontraste un contraejemlo, afirmaste que la
negaste. Y es cierto desde el punto de vista lógico. Pues esa hipótesis, así postulada, es una afirmación
para todos los países. No da pie a la existencia de lo contrario. Concedo que hay gente que hace esas
afirmaciones de manera tajante. Pero lo que he visto entre los intelectuales que no están de acuerdo con
ir a votar con este CNE, han condicionado esa afirmación.

La postura nuestra no es que toda dictadura no sale por votos. Algunas sí, y otras no, y depende de
varios factores, entre ellos, qué tipo de dictadura. Para afirmar lo contrario tendrías que ofrecer una
evidencia mucho más sólida. Y te dije que si tenías 70 casos de transiciones a la democracia, el número
debía ser cercano a 70 (de hecho, la técnica comparativa requiere que así lo sea, como se dice en la nota
que mandé, por las limitaciones que tiene en materia de inferencia estadística, como se dice en la
referencia sobre el método comparativa que cité arriba). No los 32 de tu estudio.

Así que se somete a prueba una sola hipótesis. Es cierto que algunas veces esa hipótesis puede implicar
una teoría que pretende explicarla realidad con una sola variable independiente. Como en el ejemplo,
teniendo en cuenta de que aún en este caso, un número limitado de contraejemplos, mucho menos uno
solo, pueden negar la hipótesis en cuestión, por lo del error tipo I que comentamos; mucho menos en
este caso de la metodología de análisis comparativo cualitativo.
Pero realmente es raro que una sola variable explique el fenómeno. Por ejemplo, en física, la velocidad
es explicada por la fuerza. Pero también por el viento, el roce, la inercia. Además, hay variables que no
son observables, o que se deben a la incertidumbre, que ayudan a explicar el fenómeno, pero no eres
capaz de identificarlas, manejarlas a discreción, o controlarlas. Esto último es una crítica que se hace al
método comparativo, como dijimos. Y las afirmaciones deben insistir en que la predicción es muchas
veces frágil, porque en la práctica pueden ocurrir cosas impredecibles por la teoría.

En el caso venezolano eso es muy claro, pues además es un caso único en la historia, como hemos
insistido. La teoría que proponemos toma en cuenta las variables idiosincráticas nuestras (en el sentido
científico de la palabra, de especificidad diferenciadora, no necesariamente en su acepción de cultura),
y eso aclara mucha de la aparente complejidad.

En el caso de nuestra propuesta, la conformación del Pacto Republicano, que es una alianza política, de
largo plazo, no solo para salir de Maduro, implica la intervención de cuatro variables iniciales básicas
determinantes, que se pueden subdividir, además. La acción internacional (no solo militar, como
sabemos), la calle, los votos, pero en Consulta tipo 16J para elegir gobierno (que no ha ocurrido en
ningún país del mundo antes), la acción militar interna coordinada, la unión de los partidos
democráticos del coraje, la unión de la parte de izquierda democrática, no comprometida con la
corrupción (los caza-renta). Esto último fue otro error de la MUD, por cierto, que hay que corregir
ahora: hay que incluir a grandes sectores populares que no se ven representados ni con la dirigencia
política tradicional de oposición, ni con el gobierno.

6. Sobre las bondades de tu estudio, dices:

La evidencia que hemos recabado a lo largo de 2 años y 3 meses ha sido presentada en 142
oportunidades -llevo contadas las presentaciones o conferencias que he dado sobre el particular-, con el
objeto de discutir públicamente los hallazgos a medida que ha ido avanzando la investigación. Un
reconocido autor, Larry Diamond, llegó a contabilizar a mediados de la primera década de los 2000,
119 casos de transiciones exitosas a la democracia (al menos hasta la fase de democratización, la
segunda fase el proceso). Por ello, la publicación de la investigación completa deberá esperar hasta que
culminemos el examen de todos los casos o, al menos, más de 100. No obstante, ya estamos preparando
un primer trabajo académico con 80 casos de transiciones a la democracia, que presenta los hallazgos
de ese primer grupo de casos. Eso es exactamente lo que acabo de presentar, con el equipo de
investigadores que me acompaña, en el marco del Seminario Internacional de Ciencias Políticas, que se
efectuó en el Teatro Chacao, el día lunes 26 de noviembre próximo pasado. Fue una oportunidad
apropiada para discutir el tema con un público académico especializado, que valoró muy positivamente
el esfuerzo. Así que ya falta poco para que salga a la luz un primer avance formal del trabajo. La
investigación también pretende, en una segunda fase, indagar acerca de los casos de transiciones que
iniciaron pero que no se pudieron completar porque se produjo una reversión autoritaria. Y en una
tercera fase, intentará abordar el complejo problema de por qué, en determinados países, nunca tuvo
lugar el inicio de una transición hacia la democracia. Hasta donde llega mi modesto conocimiento,
nadie ha llevado adelante un esfuerzo de estas dimensiones.

7. Mis comentarios: caso, dato y proyección:

7.1 Caso y dato

Muy loable ese estudio, John. Eso agrega a tu currículum, que estamos analizando. Pero sigamos con la
terminología. En ciencia, para poder comparar, un “caso” es una observación. Se trata de los valores
que toman las variables en un período de tiempo, si se trata de series de tiempo, o en un lugar o país, en
este caso. No se trata de hipótesis distintas. Ni de variables distintas. Es bueno, para nuestro objetivo,
que la gente sepa cómo se usan los conceptos básicos adecuadamente también en esto. Claro que si
analizas el caso de manera aislada, tiene muchas especificidades que enriquecen el análisis. Pero la
comparabilidad requiere que uses variables comunes con los otros casos. Así se puede hablar de
análisis agregado, y posibilidad de inferencia para casos en desarrollo, como el venezolano.

7.2 Proyección y predicción

El caso venezolano es uno solo. Y una observación en proceso, en la que faltan algunos datos, pues no
ha ocurrido el desenlace. Si es esto a lo que te refieres de que me concentro en una sola hipótesis, pues
no es cierto, de nuevo. En ciencias, tienes teorías. Si las teorías son sólidas por su validación con la
evidencia empírica pasada, o de otros países, pues puedes aventurarte a hacer proyecciones si cuentas
con las respectivas variables independientes, sabiendo que con tu teoría has estado prediciendo el
pasado, que es una crítica válida que se hace a la econometría.

Con mucho más razón en este caso del análisis comparativo. Puedes, pues, usarlas con carácter
predictivo. Como en Física. Pero con muchas más limitaciones, claro, en ciencias sociales, pues entre
los humanos, la historia siempre es nueva, y no puedes predecir el futuro realmente aunque conozcas a
cabalidad el pasado. Así que hay que usar mucha cautela a la hora de la predicción o las
recomendaciones.

7.3 Somos jugadores, no espectadores.

Por si fuera poco, en este caso, además, es imprescindible que debemos considerarnos como jugadores.
Debemos ver esto como un juego político, como guerra política de la que somos parte. No tanto como
predictores ajenos al proceso. Y en el caso de los analistas políticos famosos, vemos con frecuencia que
no se sienten muy responsables de lo que ocurre, al no tomar posición.

7.4 Profecías auto-cumplidas y responsabilidad comunicacional.

De eso podemos hablar con más detalle, pues los liderazgos intelectuales, comunicacionales, tienen una
incidencia determinante en el resultado. Aquí rige lo de que si crees que va a pasar algo, pasa. Porque
te activas para actuar en consecuencia. Y tus acciones producen lo que creías. De manera que la
responsabilidad de los formadores de opinión determina el resultado. Si esa opinión es suficientemente
extendida.

Por cierto que todavía hay quienes me han acusado de místico, iluso, hasta farsante, por decir esto. Se
debe a simple ignorancia de hechos incontrovertibles, y teorías completamente establecidas, tanto en
Teoría del Equilibrio General, por las soluciones o equilibrios múltiples en situaciones dinámicas;
como en Teoría de Juegos para juegos de coordinación, con su evidencia respectiva. Si eres generador
de opinión, tienes una responsabilidad adicional.

8. Sobre presuntos problemas de mi persona, sobre la ética, y sobre tu autoridad, dices:

Como he de tomarme en serio algunos de los planteamientos que haces en tu extenso artículo, Felipe
(me temo que otros no, por lo que he leído hasta la fecha), debo leerlo minuciosamente. Así que
paciencia, Felipe. Calma. Estos son asuntos muy delicados como para despacharlos con ligereza. Tan
pronto me desocupe de compromisos profesionales, procedo a escribir mi réplica. Creo firmemente que
es de interés para el país que se de un debate de altura por cualquier medio sobre estas materias: sea por
twitter, Facebook, páginas digitales o cualquier otro. No tengo ningún problema. Lo que sí me adelanto
a comentar es lo siguiente: observo que hay un gran desconocimiento sobre las variables, factores,
encadenamientos y dinámicas propias de los procesos de transición hacia la democracia. Comprendo
que es un tema muy especializado, y por ello mismo, me he propuesto introducir elementos para el
debate, provenientes de esta línea de investigación. Pero siempre he procurado hacerlo desde una
posición respetuosa, civilizada y serena. Es preciso que esta evidencia pueda conocerse para que se
dimensionen las opciones estratégicas y los cursos de acción en discusión. La magnitud de la catástrofe
venezolana no admite ya un tratamiento irresponsable de estas materias, como tampoco sigue
admitiendo fantasías retóricas o discursos altisonantes sin consecuencias prácticas o resultados
tangibles.

9. Mis comentarios al respecto

Aquí hay varios temas que tratar.

9.1 Mis credenciales, mis escritos y mi carácter

Primero, cuando dices “Como he de tomarme en serio algunos de los planteamientos que haces en tu
extenso artículo, Felipe (me temo que otros no, por lo que he leído hasta la fecha), debo leerlo
minuciosamente”, quizá quieras decir que mis otros escritos no son dignos de tomarse en cuenta. En
ese caso, tienes derecho a afirmarlo. Solo te invitaré a que leas este artículo, en que hablo de ti y de tus
teoríasiv. Lo escribí el día anterior de las elecciones regionales, para rebatir tus afirmaciones de que era
correcto ir a votar con ese CNE. De que “había que ocupar todos los espacios”, y “jugar en todos los
tableros”.

9.2 Mis artículos son muy largos?

Además, te quejas de que el artículo es largo, cuando me mandas a leer no un libro, sino muchos. En mi
caso, escribo artículos a veces largos porque la gente merece respeto. Merece explicaciones. No
desplantes. O propaganda. Eso no se puede hacer en un artículo para un periódico, pues no hay espacio.
El artículo mío en respuesta a tus tuits y entrevistas que he visto tiene en cuenta ese respeto merecido.
Y por eso también está hecho en un lenguaje que la gente puede entender, no solo los expertos, por lo
cual debo explicar algunas cosas. A pesar de que esas cosas son bastante profundas, y estándares hoy
en el conocimiento internacional de primer nivel al respecto.

9.3 Tenemos que esperarte? U optamos ya?

En segundo lugar, me pides calma. Que espere tus publicaciones, o tus respuestas que tardan. Te
respondo que no puedo. Y no debo. Y no tengo que hacerlo, además. Primero, porque mientras tanto,
los cohabitadores, o colaboracionistas, se basan en tus afirmaciones para abogar por el “diálogo”, las
elecciones acordadas con este gobierno. Y ellos no han esperado tus publicaciones para basarse en las
afirmaciones que has hecho en público en este sentido, y en privado también. En el ínterin, millones de
personas son afectadas por eso. Si haces afirmaciones de ese calibre, debes sustentarlas. Debes haberlas
publicado si dependen de ello, como ahora dices. No solo decir que es posible una cosa, y también la
otra. Y que cada quien tome lo que quiera de ahí, como viendo los toros desde la barrera. Lavándose
uno las manos como Pilatos.
Esto es un juego político de vida o muerte, y hay que optar. Eso les pasa a prácticamente todos los
analistas políticos aquí. Que no se equivocan nunca. Porqué? Porque dicen que todo es posible. Y
cuando se dan las cosas, pues se dicen que eso también era posible. Evadiendo la responsabilidad de
sus afirmaciones y recomendaciones. No me pidas que espere en estas circunstancias.

9.4 Analistas como vendedores cartelizados

Pero no tengo porqué esperarlas, como digo, para saber qué se debe hacer. Ese es otro problema grave
que tienen los analistas: que dicen que ellos son el centro del asunto. Como si uno no pudiera decidir
sin ellos. Como el médico que mete miedo y dice que si no nos tratamos con él, podemos morir. Y que
los demás médicos no tienen la cura. En este caso es peor, pues, siguiendo con el símil, los médicos
que quieren más la plata que curar al enfermo, forman un cartel, implícito, espero, para meter miedo.
Para presentarse como los “cultos”, “racionales”, “científicos, frente a los del coraje, que son
“incultos”, “viscerales”, “que no saben ni de política, ni de politología, ni de historia”, etc.

9.5 Esperar lo que ya se conoce?

Pero no tengo porqué esperarlas, digo, pues conozco, realmente, lo que vas a encontrar si tienes éxito
en tu investigación: que hay que combinar toda las fuerzas contra el gobierno (el régimen, y el modelo
rentista), aprovechando tus fortalezas, y sus debilidades. Y que es crucial el diagnóstico en correlación
de fuerzas. Que los factores o variables que explican las salidas son, con incertidumbres impredecibles
relacionadas a cada variable, una combinación de elecciones, acción militar interna, presión
internacional (quizá invasión), unión interna de los aliados, aprovechamiento de las fracturas internas
del enemigo, nuevas alianzas sin costo (como la izquierda democrática). Que si el enemigo está
relativamente débil, debes actuar, atacando esos flancos. Esa es precisamente nuestra propuesta, que
expuse en el artículo anterior.

9.6 Teoría de juegos, disponible para nosotros

Pero es que para saber esto, no necesitamos esperar a tu publicación, John. Hay una teoría, además, que
he adaptado a nuestra realidad, que también predice eso. Tiene unos cuarenta años de haber sido
formulada. Y la evidencia empírica no es de 70 o 200 casos, sino de millones de años en el reino
animal. Y de miles en la historia conocida de los humanos. Es el modelo del juego del halcón y la
gallina. O del coraje. Que expuse hace tiempov.

El marco de ese juego es el que se ha venido cumpliendo desde hace tiempo, como predije entonces:
Tenemos dos contendientes principales enfrentados en un juego de facto, más que de jure. Y si la
fuerza relativa es notable, el desenlace es muy rápido. Los jugadores saben qué estrategia óptima, del
coraje, o la gallina (en este caso cohabitación), deben jugar, dependiendo de si son más fuertes, o más
débiles, respectivamente.

9.7 Alardeo falso de fuerza, fanfarroneo, y el arte de la guerra

Y se sabe que si el jugador débil está en peligro de perderlo todo, alardea de una fuerza que no tiene, un
bluffing, para disuadir al contrario, si hay información asimétrica, como en este caso. Esta teoría tiene
muchos insights, pues, muchas pistas útiles, que otras no tienen, como lo del bluffing, que ha engañado
a mucha gente con buena intención.
Creer que dominar el aparato represivo es dominar la fuerza armada es un error garrafal, por ejemplo.
Y los cohabitadores se han basado en el dominio del aparato represivo por parte del gobierno, para
argumentar que somos más débiles, que el gobierno es más fuerte, e inderrotable en el terreno de
hecho, lo cual es falso, incluso en lo militar, como he explicado: se han dedicado a convencernos del
bluffing del gobierno, y han jugado así a su favor, además de las otras cosas para su oxigenación que
han hecho. Y han dicho que o votamos, o nos matamos, lo cual es también falso, como dije en el
artículo que estamos comentando.

Así que no hay que esperar; ni lo que estamos haciendo es ligereza. Lo tuyo sí que lo es, para ser
benévolos. Sabemos el remedio. Y lo estamos proponiendo. A ver qué dices sobre esto, aún sin esperar
a publicar tu libro. Hay que usar el arte de la guerra, claro, de lo conocimientos en ciencias sociales,
como la teoría de juegos, y las que planteo en el artículo. Por las afirmaciones que he visto tuyas de
factores que determinan la salida, vamos bien también. Solo que aquí las combinamos todas a la vez.
Por eso estamos seguros de esto.

9.8 Erudición y eficiencia estratégica; la ética y la gerencia en política

En tercer lugar, cuando dices que tengo un desconocimiento de las variables que inciden en esto,
porque no me he leído todos esos libros, estás muy equivocado, John, como he dicho. Una cosa es
erudición, o otra eficiencia social, política, militar. Puedes leer mil libros para prepararte para una
guerra. Pero si hacerlo implica perder la guerra porque estás ocupado en la lectura, mal estratega serás.
Sobre todo si no lo necesitas realmente. Aquí el tema no es el prestigio por la erudición, claramente. Es
ganar la guerra. Poner el tema del prestigio por sobre el objetivo de ganar la guerra, es cuestionable
éticamente. Implica genocidio. Por lo menos culposo. No estamos para eso.

Dices que “La magnitud de la catástrofe venezolana no admite ya un tratamiento irresponsable de estas
materias, como tampoco sigue admitiendo fantasías retóricas o discursos altisonantes sin consecuencias
prácticas o resultados tangibles”. De acuerdo. Es por eso que tu manera de proceder es sumamente
cuestionable. No solo como estrategia, sino en lo ético, pues, además hablas como reflejando que
realmente sabes el método científico, de lo cual alardeas, falsamente, como vemos. Lo digo de manera
civilizada y serena. Y responsable. Por el interés de millones de personas.

Sobre todo porque sé de teoría del conocimiento, de las imposibilidades de la certeza incluso entre los
que más saben de una materia en el mundo, y en la historia. Y de la necesidad de la acción, sabiendo
que lo perfecto es enemigo de lo bueno. En nuestro caso eso es obvio. Ser pesimista no es sinónimo de
ser objetivos. Ser perfeccionista no es sinónimo de ser eficiente. Acertar siempre, como nuestros
analistas, no es sinónimo de saber, pues hasta en física molecular se sabe que debes optar: o conoces la
posición, o la velocidad, pero no las dos a la vez, como pretenden nuestros analistas antes de
comprometerse con algo, con el país.

10. Sobre los ataques personales, el comedimiento deliberativo, dices:

Ya han transcurrido casi 20 años, Felipe. Por lo demás, jamás te he atacado personal ni
intelectualmente. Nos conocemos personalmente y siempre has tenido de mi parte un trato respetuoso.
A todo evento, por más grandes que sean mis desacuerdos contigo y eventualmente con un lapso de tu
trayectoria política, valoro tu condición humana. Sólo te pregunté, en dos ocasiones por twitter, si
estabas familiarizado con la literatura sobre transiciones a la democracia. Si para ti esto es un ataque,
no hablamos el mismo idioma. Aún no me has contestado. Sospecho que no la conoces, por lo que te
invito a revisarla. Nunca está de más traspasar nuestras propias "fronteras disciplinarias y
epistemológicas". Finalmente, permíteme este modesto consejo: cuídate de estar haciendo acusaciones
sin fundamento o utilizando reiteradamente la falacia ad hominem. Tengo solvencia ética. Lo digo con
el orgullo de quien se ha labrado una carrera académica y profesional exitosa y honrada. Enteramente
limpia. Como lo dije por twitter hace semanas, nadie me ha regalado nada. No hace falta que me
descalifiques -no te queda bien- porque tú eres quien me ha invitado a un debate, con lo cual ya me
reconoces como interlocutor válido. Si para debatir civilizadamente se requiere un "comedimiento
deliberativo" -esto es, un acuerdo básico sobre los términos del debate- mi propuesta es esta: demos un
debate de altura. El país lo merece. Ensériate. De mi parte, tendrás un debate de altura. Cordial saludo.

11. Mis comentarios al respecto

11.1 Mis credenciales y mi carácter, de nuevo, la sociedad de cómplices, y el poder


ciudadano.

Sobre la primera frase, de que “Ya han transcurrido casi 20 años”, y sobre mi trayectoria política. Y
que no me has atacado por esto. Para que los lectores salgan de dudas, usaré la versión más fuerte de lo
que aquí se implica: Por el contexto se entiende que quieres decir que a pesar de que fui ministro de
Chávez, no me lo has echado en cara. Pero que soy culpable. Y que yo no debo atacarte por eso.

Es un hecho que aquí en Venezuela hay una sociedad de cómplices, tanto en lo político, como entre
analistas, algunos empresarios, etc. Que tiene que ver con la cultura rentista, que hemos descrito en
otros lados.

No cuenten conmigo para esto. Si alguien me viene a decir que no me criticará a condición de que no
lo critique, pues le diré que está muy equivocado, pues mi lealtad aquí es con la gente, con la verdad.
Pueden atacarme todo lo que quieran. De hecho, me siento orgulloso de mi gestión en el gobierno,
John. Y me da autoridad moral para hablar de los caza-renta, pues fueron ellos, de lado y lado, quienes
obstaculizaron mi gestión. El paro petrolero fue una traición a mi propuesta de una economía de
mercado, con justicia social y un estado regulador, algo estándar en el mundo avanzado democrático.
No tengo nada de qué disculparme en esa materia. Muy al contrario. Hay varias gentes de la oposición,
del chavismo, y del empresariado, que me deben una disculpa, como al pueblo venezolano. Aquí hablo
de ello un pocovi.

Como producto de estas sociedades de cómplices, que te castigan si no obedeces sus reglas no escritas,
mucha gente me ha dicho que me cuide, textualmente. Como queriendo decir que no sea sincero, que
no diga la verdad en público, pues eso me puede traer fuertes consecuencias indeseadas. Que hable en
privado, pero no en público.

No, gracias. Llegó la hora de las verdades. Y de que la gente las conozca. Que vea las distintas
posturas, teorías, propuestas, liderazgos. Y que decida. Que delibere, y que tome las decisiones. Como
debe ser en una democracia. En una república en el que el soberano, los ciudadanos, son
verdaderamente los dueños, los que mandan. En que los partidos, sean del gobierno o de la oposición, y
los analistas, le sirvan. No que se sirvan de él, y hagan carteles de complicidad para lograrlo. Ya basta.

11.2 Afirmaciones sin fundamento

En segundo lugar, lo de afirmaciones sin fundamento, pues me gustaría que me las mostraras. Me cuido
de ello, aunque puedo cometer errores. Pero estoy dispuesto a reconocerlos, sin problemas. Así que
adelante.
11.3. La falacia ad hominem y la evaluación ciudadana de los analistas políticos

En tercer lugar, dices que uso reiteradamente la falacia ad hominem. Estás equivocado también en esto,
John. Ni siquiera en esto estás claro, que es una cosa tan básica de la teoría del discurso, de la
argumentación, de la lógica. Si yo usara esta falaciavii me descalificaría a mí mismo, por supuesto.
Consiste en descalificar un argumento, porque lo hace un criminal, un fariseo, por ejemplo. Y decir,
cuando estás debatiendo con él, que tú tienes la razón porque, como él es criminal, lo que dice es falso.
Estoy totalmente en contra de usar esta falacia. Hasta Jesús de Nazaret decía que había que hacer lo que
decía un fariseo (suponiendo que hablaba de la palabra de Dios, y por lo tanto eran ciertos), y no lo que
hacía.

Tus argumentos los he confrontado directamente, John. Sin recurrir a esto. Pero hay algo más que quizá
no sabes. Cuando un médico quiere tratarte, a veces te miente. Lo mismo que un mecánico. Dice que el
carro tiene ciertos problemas, que en realidad no tiene. Para ganar más dinero. Es un tema muy
conocido en la disciplina económica de cierto nivel, que tiene que ver con el problema entre el
Principal (el paciente, el dueño del carro, el ciudadano), y el Agente (el médico, el mecánico, el
político, el analista). Se aplica a los analistas políticos que viven (o no) de esa profesión. Surge por la
existencia de información asimétrica entre los dos jugadores.

Entre las cosas que se notan en el asesor que se quiere vender, es que trata de asustar, como el médico y
el mecánico, al usuario, al ciudadano, si no le contratan sus servicios. O mostrarse como el mejor frente
a competidores, descalificándolos, y hablando muy bien de sí mismo. Como sus publicaciones, sus
credenciales, etc.

Por eso, entre los usuarios de esos servicios, los ciudadanos, los consumidores, tenemos el derecho de
evaluar a los asesores. Como evaluamos a los médicos y a los mecánicos. Como a los políticos
también, por la misma razón (son representantes, y cuando los electores no los ven, pueden hacer cosas
contrarias a sus promesas). Por lo tanto, su carácter, sus credenciales, son objeto de discusión. Válida.
De hecho, imprescindible.

En el caso tuyo, he asumido el papel de usuario para evaluarte, como un ciudadano venezolano, que se
ve afectado por tus opiniones como analista. Pues resulta ser que tus consejos, sobre ir a las votaciones,
sobre el diálogo, han sido absolutamente nefastos para nosotros los ciudadanos venezolanos, que
hemos sido excluido del poder político que nos corresponde, y de los carteles de cómplices. Y hemos
sido, además, acusados de ser los responsables de la situación, porque no creemos más en los políticos,
en el gobierno, en los analistas políticos. Porque estamos buscando alternativas y escrudiñando la
situación. Luego de hacernos daño, se enojan, y nos atacan, si los evaluamos.

Este gobierno sigue en el poder por responsabilidad de la dirigencia opositora. En particular, de los
corruptos, capturados por los caza-renta. Y esos dirigentes han estado usando tus teorías para justificar
sus estrategias. Sabiéndolo o sin saberlo tú, hay que juzgarte, como a los políticos, por tu desempeño.
Es lo que prescribe la teoría, y la práctica, para estos casos. Tengo derecho a criticarte personalmente,
pues. Y a tus credenciales. Ver si tienes fallas, como he mostrado. Bastante crasas y notorias para quien
sabe de estas cosas básicas, además. Como yo. Sin necesidad siquiera de ser especialista, pues se trata
de lo básico.

En el caso mío, también puedes hacerlo. Mi carácter, mi trayectoria, mis credenciales, también son
objeto valido de discusión. Así que si me sacas los trapitos al sol, no estarás usando el argumento ad
hominem. No solo puedes hacerlo. Debes hacerlo. Por el bien de los usuarios, que son todos los
venezolanos. En situación de gran desastre evitable.

Ya los analistas despotrican contra mí en privado. Pues lo que pido es que lo hagan público, para
debatir tanto la propuesta, como la calificación del analista. Y así puedo defenderme también, por
cierto. Y los ciudadanos pueden juzgar quién tiene la razón, si hacemos la cosa con transparencia, sin
manipulación de ningún tipo, por ejemplo mediática. Sin falacias argumentales, además.

Si me pretendes impedir la crítica, por “political corretness”, o corrección política, estás incurriendo no
solo en una falacia argumental, pues, sino en la negación de un derecho fundamental de la democracia,
que dices defender. Esa sociedad de cómplices, el cartel, ridiculiza, y somete a la exclusión, a quien
pretende ejercer ese derecho. Bastante me he visto excluido por mi manera de ser en este sentido. Pero
el que está equivocado no soy yo, John. Es este establishment de cómplices, y su modus operandi, que
los venezolanos hemos decidido cambiar. Demasiadas ha costado mantenerlos. Ya basta.

11.3 El comedimiento deliberativo

Incluso si yo cometiera errores en esto, debes responder a las críticas. Pues si no, sería como el asesino
que apuñalea a una persona, y se queja cuando esa persona le mienta la madre, diciendo que no tiene
modales. Aquí el enojo de la gente es mayúsculo, por el desempeño de nuestros políticos, y de nuestros
analistas y encuestadores. Personalmente me he tratado de comedir. Pero incluso si fallara, tenemos
derecho a defendernos aunque sea gritando, como en el caso de la víctima de apuñalamiento.

El victimario trata de convertirse en víctima, típicamente, y desviar la atención porque le están


mentando la madre. No estamos para eso, lo siento. No me exijas un comedimiento deliberativo como
argumento para no asumir tus responsabilidades en este caso. Que son muy grandes. En todo caso,
creo que te he respetado como persona. Pero como analista debo decir lo que pienso. En ese sentido,
comparando las consecuencias nefastas de tus recomendaciones, creo que he tenido comedimiento, más
bien. Pero si tienes evidencia de que no, estoy dispuesto a reconocerlo, y cambiarlo.

11.4 La prueba de un argumento por la vía de la intimidación intelectual

Finalmente, sobre si he leído la literatura que has recordado. A estas alturas está claro que no. Pero no
lo puedes usar como argumento para descalificar lo que digo. Para nada. En el tuit te digo que el
problema no es ese. Sino en la falacia del argumento de autoridad, ad veracundiam, que usas cada rato,
hasta la saciedadviii. Ni siquiera cuando la autoridad es legítima, no debe ser usada. En el caso tuyo, la
autoridad es además de fundamento cuestionable, como he dicho, por si fuera poco. No es cuestión de
libros o de títulos.

Pero es que en sí mismo, mandarme a leer esos artículos en este contexto, sin contra argumentar lo que
he dicho, es otra falacia adicional. La de argumento ad verbosium, llamada también “prueba por
intimidación”ix. Que pretende desviar la atención del tema con palabrería, con muchas palabras
escritas. En este caso, con libros y libros. Que he mostrado que no son estrictamente necesarios, sobre
todo dada la falta de tiempo.

Por cierto que un tuit en que me mandaste a leer esto diciendo había que ir a las fuentes primarias. Te
equivocas, de nuevo, John. Si estás estudiando a un autor, como Hegel, debes ir a sus escritos, no a lo
que han dicho de él otros autores. Cierto. Pero si estás estudiando la realidad venezolana, debes recabar
información directamente sobre ella, pues es la fuente primaria en este caso. Que hemos concluido que
es única, además, y hay otras teorías, más útiles, en realidad, que te permiten hacer sentido de lo que
pasa, y proponer soluciones.

11.5 Mis errores y su corrección: de la MUD al Pacto Republicano

No quiero cerrar esta parte sin decir que me he equivocado en mis predicciones sobre la rapidez de la
salida de Maduro. Pero eso no quiere decir que el modelo que he usado está equivocado. Lo
equivocado fueron los supuestos. Relacionados con los jugadores: yo creía que la MUD representaba a
la oposición, a los ciudadanos venezolanos. Y creía que los analistas me iban a acompañar en generar
un clima de rebelión ciudadana en la opinión pública. En relación a la MUD, es el mismo error tuyo,
John, y de todos los analistas famosos que he oído y leído. Pero mientras yo he corregido el error, tú te
empeñas en seguir en él: que la oposición debe estar unida.

He cambiado el modelo para incorporar el hecho de que el caso de Venezuela es único: la realidad te
dice que debes entenderla mejor, para poder encararla, hacer predicciones, y convertirte en jugador que
la cambia a tu favor. Por eso es que propongo ese cambio de los jugadores confrontados en el juego del
halcón y la gallina: de “MUD” (o el Frente Amplio, que es lo mismo, básicamente) a “Pacto
Republicano”, y de “Gobierno” a los “Caza-renta”.

Y estoy estableciendo un deslinde en materia de analistas también: los que están de hecho (no
necesariamente conscientemente, sino por sus obras, por su desempeño) con los caza-renta, y los que
están en contra. Los que están por la cohabitación, y los que están por la salida de Maduro y del
modelo. Y poniendo a la ciudadanía en alerta, para coordinar sus expectativas con los analistas del
coraje. Y rechazar, como afortunadamente está ocurriendo ahora, las expectativas relacionadas con la
cohabitación.

11.6 La propuesta nuestra como hipótesis nula

Tu propuesta en favor del diálogo y las votaciones con el CNE la veo indefendible. De hecho, ya falló,
pues es lo que el régimen se mantuviera en el poder. Por lo tanto, ahora lo que hay que hacer es tomar
la propuesta nuestra, que es la alternativa, y someterla a prueba. Los invito a criticarla todo lo que
quieran y puedan. Sométanla a la prueba del ácido. Está hecha para estándares de contribución
mundial, pues la teoría que usa es estándar, y la adapta a la realidad nuestra, que es única.

Nos encantaría una crítica del más alto nivel que se pueda imaginar y encontrar. Para hacer las
correcciones que haya que hacer. El pueblo venezolano saldrá con esto favorecido, que es lo que
queremos. Ojalá que intervenga el experto en negociación de Harvard, que vino con el equipo, según
entiendo, relacionado con Pedro Sánchez en vez de Zapatero. Les diré que tampoco comemos coba en
esta materia, amigos. Conozco también la base de la teoría del conflicto y la negociación. Y me puedo
manejar como me he manejado en el tema de la metodología básica de la ciencia.

12. Comentarios finales y conclusión

Por todo lo dicho es que me ha disgustado que los cohabitadores, y los otros analistas mencionados,
que dicen que eres el experto en cosas técnicas, en datos, en ciencia, usen tus argumentos para
justificar sus posturas. De “diálogo”, de “votos”, y de “unidad”, partiendo de análisis, no publicados,
que son ajenos a nuestra realidad. Con el argumento de que es un basamento “científico”, pensante,
sensato, culto, frente a lo que llaman visceral, pasional, radical, inculto, irracional. Estoy mostrando
que es falso que nuestra estrategia, y nuestra propuesta sea irracional, no científica, etc. Es al revés,
realmente, por lo que veo. La que no es sensata, ni sólida en materia científica, es la del “diálogo” y la
“unidad”, el voto con el CNE.

A cualquiera que conozca lo básico en esta materia le sacaría de quicio verte alardeando de científico,
mientras cometías errores básicos en el uso de la metodología y la terminología científica. No puedo
dudar de tus buenas intenciones. Repito que si se tratara solo de tu trabajo personal, no me metería en
eso. No busco, mediante esta discusión, colocarme como alternativa de analista. Sino el bienestar de los
venezolanos. Y hablo como usuario. Como un ciudadano más que está promoviendo el fortalecimiento
político de la ciudadanía para rescatar sus derechos. El problema en este caso tuyo, y de muchos
analistas famosos, es que el impacto que tiene su trabajo es inmenso. Tiene una inmensa externalidad.
Y sumamente negativa, en neto, por el contexto en que nos movemos, de su uso por los caza-renta y
sus aliados en la oposición.

Creo que este debate va a contribuir para que el impacto negativo se limite. Estoy seguro de que
permitirá que haya más bien un impacto positivo, pues cada ciudadano podrá evaluar los argumentos, y
juzgar. Decidir, que es lo que queremos, fomentando la democracia deliberativa. Y coordinar
estrategias para salir de esto, y relanzar a nuestro país hacia niveles nunca antes vistos.

No debo dejar de mencionar otros nombres, que deben sumarse a este debate púbico, y exponerse a la
crítica ciudadana, democrática, deliberativa. Gente como Luis Vicente León, Ángel Oropeza, Carlos
Raúl Hernández, José Virtuoso, Fernando Mires, Benigno Alarcón, el Padre Ugalde. El argumento de
la unidad en que estos analistas han insistido, es nefasto. Y dialogar con el gobierno, estando débiles, es
aceptar ser esclavos domesticados.

Al padre Ugalde y a José Virtuoso les he dicho que Jesús no quiere romper las leyes naturales para
hacer milagros, como cuando le pidió que se lanzara al vacío desde un risco. Hay que actuar, pero
afrontando la realidad siendo objetivos. Teniendo en cuenta las “leyes”, en este caso sociales, que nos
ha tocado enfrentar, como la existencia objetiva, con sus efectos, del cartel de mafias caza-renta que
capturan a parte de la oposición. Hay que cambiar esas leyes cuando son malas, cierto, al ser históricas,
usando los métodos correctos, y el auxilio de teorías científicas que están a nuestra disposición,
también por providencia divina, no solo humana. No tenerlas en cuenta al actuar es tentar a Dios, como
le dijo Jesús al demonio. Nos estrellaremos contra el piso si no actuamos como Dios manda.

Podemos salir de esto, amigos venezolanos todos. Rememos todos en la misma dirección correcta, para
lo cual debemos por favor reconocer las verdades, los errores, las propuestas ganadoras, e ir
aprendiendo todos. A los analistas les digo que corrijamos curso, que estamos a tiempo, y no
pongamos por encima del interés del pueblo venezolano nuestros intereses particulares, u otros
intereses ajenos. Debemos ser no solo analistas, sino activistas de la misma causa venezolana, con
prioridades claras, arriesgando también, echándonos al ruedo, aunque se entiendan los motivos y
necesidades personales, que se pueden acomodar perfectamente con estos intereses como nación.

Quedamos pendientes, agradeciendo la atención de todos ustedes, y esperando que todos participemos,
tengamos títulos o no; seamos eruditos o aficionados. Pues, como he dicho, los aficionados en esto han
tenido más intuición que los analistas famosos.

Cordialmente agradecido,

Felipe
i Para seguir la historia del debate, aquí está mi respuesta a los tuits de John Magdaleno:
En El Estímulo salió así:
http://elestimulo.com/blog/que-hacer-para-salir-de-maduro/
Aquí está el artículo con todos los links:
https://twitter.com/Sabiens/status/1065739530496602114
La respuesta de Magdaleno la pueden ver aquí:
https://twitter.com/Sabiens/status/1070800059829239809
Este es el hilo original de tuits de John Magdaleno, a lo que me refiero en mi artículo:
https://twitter.com/johnmagdaleno/status/1063045737410428929
Luego ha habido varios intercambios relacionados:
1. Comentario de Raúl Crespo, y mi respuesta:
https://twitter.com/Sabiens/status/1067516055579443202
2. Comentarios de Eduardo Ríos Ludena, y mi respuesta:
https://twitter.com/Sabiens/status/1067557129475772416
3. Aquí pueden ver un vídeo en que resumo la respuesta:
https://www.youtube.com/watch?v=GQboPOXMhmk&feature=youtu.be

ii Aquí pueden ver la explicación


https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_del_hombre_de_paja

iii Aquí se puede ver un resumen muy bueno del método, de los pro y los contra:
https://en.wikipedia.org/wiki/Qualitative_comparative_analysis

iv Aquí está el artículo sobre las elecciones regionales:


http://www.elestimulo.com/blog/regionales-aceleran-caida-de-maduro-predice-felipe-perez-marti/

v Aquí pueden verla en La Patilla: https://www.lapatilla.com/site/2016/10/18/felipe-perez-marti-


obediencia-constitucional/ Y aquí pueden verla en Aporrea, por si está bloqueada:
https://www.aporrea.org/ideologia/a235750.html

vi Aquí está esta entrevista http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=47275

vii Aquí está una explicación detallada muy útil:


https://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_ad_hominem

viii Aquí está porqué eso no se debe usar:


https://es.wikipedia.org/wiki/Argumento_ad_verecundiam

ix Aquí se puede ver su explicación detallada


https://en.wikipedia.org/wiki/Proof_by_intimidation o en Castellano:
https://www.meneame.net/c/14343161