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Carlos Altamirano (dir.

),
Historia de los intelectuales en América Latina. II. Los avatares de la “ciudad letrada”
en el siglo XX,
Buenos Aires, Katz, 2010, 811 páginas

La unidad imposible: la orden dictados por sus propias volumen anterior, La ciudad
historia de los intelectuales urgencias y curiosidades, por lo letrada, de la conquista al
en América Latina1 que le resultaría difícil, en un modernismo, editado por Jorge
primer momento, percibir en Myers y publicado en 2008 por
Comentar un libro de esta toda su amplitud la trama de la misma editorial) es, desde
magnitud es una tarea difícil. cuestiones que anudan los ya, un signo de la importancia
Se trata de una obra distintos capítulos, cuyas atribuida a la crisis que
fundamental, renovadora y recurrencias apuntan hacia atraviesa la conciencia
llena de cuestiones, que vienen temas insoslayables en la intelectual cuando ella
muchas veces bajo la forma de historia intelectual comprueba la exclusividad de
fragmentos provocadores. En latinoamericana. su situación, al percibir que su
cierto sentido, se podría decir Agrupados en nueve proximidad con los productos
que el aspecto fragmentario del núcleos, los más de treinta del “espíritu” la mantiene
libro casi mimetiza su propio ensayos ocupan más de alejada de aquellos grupos a los
objeto: la historia del ochocientas páginas. Reducirlos que no pocas veces el
pensamiento, o historia de los a un único eje sería intelectual pretende representar,
intelectuales en América empobrecedor y equívoco. Aun cuando no subsumir,
Latina, siempre será el diseño así, no sería exagerado suponer imaginándose como un ser
de una búsqueda marcada por que la tarea de los intelectuales compuesto que mantiene y
divisiones y fracturas internas y latinoamericanos en el siglo xx contiene al otro en sí mismo. El
externas. Se trata de una (cuyo aspecto misionario es problema es enorme y admite
búsqueda en varios frentes, señalado por muchos de los soluciones de lo más variadas:
encantada, en diferentes grados análisis) haya girado casi desde el voluntarismo político
y tonos, por la frágil y poderosa invariablemente en torno de la presente en los orígenes del
fantasía de la unidad diferenciación: en el plano apra, así como en el periplo de
continental, expresada acaso externo, la formulación de la Haya de la Torre en su exilio,
por el título de la obra del diferencia alude a la hasta el marxismo de
filósofo peruano de ascendencia problemática de mirarse en el Mariátegui, para quien el
vasca, Antenor Orrego: El espejo, ya sea de Europa o de nacionalismo europeo era
pueblo-continente (p. 310). los Estados Unidos, que imperialista, mientras que el de
En el plano de la recepción, caracteriza a las discusiones los pueblos coloniales sería
es necesario recordar que el americanistas aún eminentemente revolucionario
reseñador es uno de los pocos prevalecientes en la primera (p. 451). No sería casual, al fin
que hace una lectura corrida del mitad del siglo; en el plano de cuentas, que el
texto, es decir, uno de los raros interno, el trazo de la americanismo esté marcado en
lectores para quien un libro “heterogeneidad” aparece en ambos casos por una dimensión
como éste no es estrictamente aquello que será la percepción mitopoética que se encuentra
una fuente de consulta. Es y la valorización de un Otro tanto en Haya de la Torre
probable que un lector tradicionalmente no (p. 318) como en la inspiración
académico común lea esta considerado por la ciudad soreliana de Mariátegui
“Historia” con un ritmo y en un letrada. (pp. 172-181).
El hecho de que la expresión La presencia del mito es
consagrada por Ángel Rama constante pues traza un arco
forme parte del título de este que va desde el “destino
1
Traducción del portugués: Ada Solari libro (así como del título del mesiánico” atribuido por

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Gabriel del Mazo (representante tiempo en que se reinventa el imprime a la escena, el hecho
de la Reforma Universitaria) a canon y se da un salto crítico es que la producción literaria de
“nuestra América” (p. 131) único en América Latina, como la periferia puede ser un guiso
hasta, quizás, el potencial puede sugerir la experiencia de exquisito para el paladar del
antiliberal de la inmersión de Contorno (pp. 400-401). Se centro. Pero el postulado de un
los científicos sociales en la trata, en fin, de una posibilidad centro y de una periferia
“diversidad cultural” mexicana abierta por los años sesenta, separados y estancos tampoco
(p. 591), en un contexto a cuando la idea misma de resiste incólume si recordamos,
menudo pensado como “organicidad”, que hace del de acuerdo con lo que este libro
exclusivo del período intelectual y del pueblo uno nos ofrece y enseña, que las
revolucionario y que sin solo, a veces encontraba sus ciencias sociales en el
embargo tiene raíces profundas límites (como en las continente estuvieron marcadas
ya en el porfiriato (pp. 422- inquietudes planteadas por el por el esfuerzo de inversión de
423). En suma, el interés por el cine de Glauber Rocha en el esas categorías, y que tal vez
Otro coincidía plenamente con Brasil), y a veces se veía los científicos sociales, más que
el encanto que el primitivismo reafirmada por la imagen – los escritores, tengan
había provocado en las finalmente mítica– de Jean-Paul condiciones para resistir el
vanguardias europeas, de las Sartre en su tour por la canto de sirena del discurso
que los artistas latinoamericanos revolución en los trópicos. telúrico, que suele embrujar a
tanto habían aprendido. El caso La onda de liberación de la tantos escritores y que marca
del “vanguardismo pictórico” izquierda europea (aquella que tan profundamente la
mexicano es ejemplar (p. 474), haría el 68) podría ser percepción del espacio
y podría ser pensado en considerada, en clave polémica, americano antes de la
comparación con otros, como el como una máquina que institucionalización de las
brasileño, orientado, como bien funciona en dos tiempos: los ciencias sociales –desde el
se sabe, por la inversión mitos son destruidos en casa arielismo, en sus primeros
antropofágica de Oswald de para ser recreados en el patio frentes, hasta una ligera
Andrade (tópico relativamente ajeno. El boom tal vez sea, al resignificación del legado de
poco presente en este libro), que menos en parte, un producto de Rodó, como en el caso en que
no es más que una respuesta ese fenómeno, cuyos engranajes Próspero es llamado a abrazar
ocurrente a la conciencia editoriales vemos en el análisis la “democracia social”, de
culposa de una Europa detallado de las conexiones acuerdo con lo que se lee en los
destrozada y obsesionada por el europeas, en especial las números iniciales de la revista
Otro, que el imperialismo había catalanas, de sus autores (pp. mexicana Cuadernos
rechazado y que ahora ella 714-715). Es en todo caso Americanos (p. 254).
comenzaba a admirar. significativa y sarcástica la Pero el mito, o antes el
Tampoco es casual que el descripción que hace José encuentro mítico con ese Otro
horizonte mítico sea uno de los Donoso de una soirée en la del que el intelectual
telones de fondo del casa de Carmen Balcells: desesperadamente depende,
compromiso entre el intelectual “reclinada sobre los pulposos nunca deja de asombrar.
y el pueblo, y ello hace pensar cojines de un diván, se relamía Algunas veces hay entrega
en la importancia que tendría – revolviendo los ingredientes de total, otras hay una resistencia
por ejemplo, para la “nueva este sabroso guiso literario [...] poderosa, más fuerte que todo.
izquierda” argentina– la pérdida parecía tener en sus manos las Para el segundo caso, piénsese
de la “organicidad”, que por su cuerdas que nos hacían bailar a en el silencio de Pedro
parte hace pensar en la eterna, todos como marionetas y nos Henríquez Ureña sobre aquello
nunca terminada, crisis del contemplaba quizá con a lo que modernamente se
peronismo. Ahora bien, al admiración, quizá con hambre, llamaría la diáspora (p. 71); en
menos para esa izquierda quizá con una mezcla de ambas cuanto al primer caso, de
resignificada el peso del mito cosas, como contemplaba a los entrega absoluta, piénsese en la
tal vez se desvanezca ante los peces danzando en sus peceras” figura torturada de Arguedas,
dilemas de imaginarse libre de (p. 728). A pesar del gusto ese patético “indio de corbata”
la tutela del partido al mismo amargo que el retratista recordado y homenajeado por

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Luis Millones (p. 461). cuyo punto más alto, en esta que todavía hoy ella existe, y
Arguedas, cuya obra es aún tan historia de los intelectuales en resiste.
conmovedora, y cuya mezcla América Latina, tal vez sea la Es de destacar, finalmente,
lingüística es una especie de sintomática apelación de la reflexión de Mirta Varela
reacción del sujeto que se ve Nicolás Guillén en el primer sobre “intelectuales y medios
pronto a sucumbir, cercado por Congreso de Escritores de de comunicación”, que gira en
un océano de indios: “Toda la Cuba: era necesario “tocar con torno del momento crítico en
sierra sur y del centro, con nuestras manos la piel sudorosa que los medios –en especial lo
excepción de algunas ciudades de los trabajadores de las que aún se llama “cultura de
es de habla quechua total” (p. minas” (p. 288). masas”– se ponen bajo
459). Así, la agonía de En 1961, mucho antes del sospecha y se convierten en
Arguedas, que caso Padilla, y cuando la revista objeto de análisis, respondiendo
significativamente terminaría uruguaya Marcha todavía era a la insuperable provocación de
suicidándose, podría ser leída, un puerto seguro para la Jesús Martín-Barbero, de que
dentro de un arco más largo (y conciencia crítica “lo popular nos interpela desde
tomando ciertas libertades latinoamericana, el propio lo masivo” (p. 777). La
contextuales y cronológicas), discurso de Rama contenía aún cuestión está viva, y más
como una respuesta las simientes martinianas que presente que nunca: ¿qué hace
desesperada e impotente al sugerían el apostolado el intelectual ante la confusión
violento simplismo cientificista continental que, a su turno, total de las esferas de lo
de Justo Sierra, cuando, en el reaparecería insistentemente en público y de lo privado, ahora
contexto prerrevolucionario el discurso revolucionario: “La que el mundo online surge
mexicano, sugería que “el siesta subtropical parece haber como el oráculo en el que su
problema social para la raza terminado. Nuevas fuerzas la estimada función parece estar
indígena es un problema de están agitando. Latinoamérica siendo redimensionada? O, tal
nutrición y educación […] que entra en escena. Las vez, más que simplemente
coman más carne y menos transformaciones sociales, redimensionada, su función esté
chile, que aprendan los políticas o económicas que simplemente siendo dejada de
resultados útiles y prácticos de acechan, inminentes a Nuestra lado, como se lee en la última –
la ciencia, y los indios se América son simultáneas con quizá profética– oración de este
transformarán: he aquí toda la las que corresponden al orden libro: “Su carácter libertario
cuestión” (p. 422). de la cultura” (p. 292). Hay ahí, consiste en que en internet los
Tal vez, en efecto, resida allí en un grado de radicalismo casi movimientos políticos y
toda la cuestión y todo el virgen, todo un programa sociales no necesitarían de los
problema: la idea de que ese crítico latinoamericano, que intelectuales para florecer” (p.
sujeto, que se antepone como tiene en el diálogo entre Rama 780).
un blanco a las políticas y Antonio Candido uno de sus Se trata de una crisis, en
públicas, sea un objeto a veces momentos tal vez más todo caso, ya configurada en la
impenetrable y opaco. Desde interesantes, siempre que propia condición del intelectual.
una perspectiva ilustrada, recordemos sumar a aquella Es lo que encontrábamos, en la
bastaba con educarlo y darle de ilustre dupla, como bien hace “Introducción general” de la
comer. Desde la perspectiva de Gonzalo Aguilar, la figura de obra, en las observaciones de su
un Arguedas o de un un tercero: Antonio Cornejo director, para quien “el uso de
Mariátegui, sin dejar de Polar. Es significativo, en todo la noción de elite intelectual
considerar las diferencias entre caso, que ahí aparezca la [...] no se emplea para juzgar
ellos, antes habría que importancia de la academia una orientación ideológica
escucharlo. Y el deseo de norteamericana para los aristocratizante –hay elites
escucharlo desencadena fuertes estudios latinoamericanos, que populistas y desde la tercera
fantasías de aproximación que, serán los responsables de poner década del siglo xx el
dependiendo de las en escena la crisis de la populismo es una de las
inclinaciones políticas del “literatura”, rebajándola a un tradiciones intelectuales fuertes
intelectual, resultan en una espacio muchas veces en América Latina– sino para
poderosa erótica de la cercanía, secundario (pp. 708-709), en el indicar un lugar en el

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diferenciado espacio de la Revolución para la imaginación llegada en el siglo xx suele ser
cultura” (vol. i, p. 14). En qué de los intelectuales, y con la la obra de Richard Morse –uno
medida esa “diferenciación” se excepción también de un de los intelectuales que
rediseña a partir de la capítulo dedicado al dominicano quedaron fuera del libro y que
instantaneidad apremiante en la Pedro Henríquez Ureña (él haría una buena pareja con otro
sociedad digitalizada es una mismo un caribeño que vivió un latinoamericanista que sí está
cuestión abierta, que late en el largo período en el exilio, fuera incluido, Albert Hirschman–, es
horizonte de esta fundamental de las islas), el Caribe es una un momento fundamental en la
empresa intelectual que es la zona subrepresentada, aunque lo crisis de la representación de la
Historia de los intelectuales en mismo tal vez pueda decirse propia figura del intelectual. Se
América Latina. sobre el área no mexicana de trata del grande y ya perenne
Por último, no se le escapará América Central. Surge cuestionamiento de la figura de
al lector que este libro se entonces una pregunta final, Rodó, que Carlos Altamirano
estructura en torno, provocación con la cual me justamente considera tal vez
especialmente, de México, gustaría terminar el recorrido como el único intelectual
Argentina y Brasil, aun cuando por este impresionante libro: latinoamericano capaz de
las discusiones indigenistas a ¿qué hacer con el concepto de ejercer el papel de uno de
propósito del Perú aparezcan América Latina cuando se aquellos “simbolizadores
reiteradamente, así como la avanza por una región como el privilegiados” que fueron los
cuestión fundamental del exilio Caribe? grandes intelectuales franceses,
de los intelectuales (sobre todo, Aun cuando nos atengamos sin los cuales nuestra propia
la llegada de los republicanos exclusivamente a ese viejo concepción del “intelectual” no
españoles a Hispanoamérica y concepto imperialista francés sería la misma (p. 10).
la formación de “redes” en, y que, desde el siglo xix, permite De hecho, Rodó tiene una
desde, el exilio), y aunque se postular la existencia de una función ejemplar, como la
sienta también la presencia América “latina”, ¿no sería estatua de su Ariel. La
esporádica del Uruguay y de necesario, en una investigación diferencia es que parte
Chile. Con todo, supongo que de la historia de sus importante de la labor
cada lector “nacional” notará intelectuales, incluir el Caribe intelectual, desde entonces, se
los silencios que, según cuáles francés? (Para no hablar de ha orientado a minar las bases
sean sus propias preferencias y aquello que, en el Caribe, de su elitismo, aunque procure,
referencias, le parecerán más o escapa a la zona de influencia al mismo tiempo, evitar que las
menos serios. Pero, como de las lenguas románicas.) vigas que sostienen al
sugerí al comienzo de esta ¿Qué ocurre con la unidad intelectual en su lugar
reseña, la fragmentación es un imaginaria del “continente” destacado sean totalmente
trazo inevitable en una obra cuando se hace entrar una corroídas. En esa tarea
como ésta –trazo además geografía cuya insularidad es inestable, en parte
señalado y asumido desde el capaz de lanzar un reto letal autodestructiva, en parte
volumen anterior, en la ya sobre nuestras más caras autocelebratoria, nos situamos
referida “Introducción general” fantasías latinoamericanistas? los que aún nos llamamos, con
(vol. i, pp. 9-27). Además, ¿cómo comprender el un sentimiento que está entre la
Ahora bien, tal vez haya, en arielismo sin ese viraje terquedad y el orgullo,
efecto, una zona muy fundamental de las lecturas intelectuales latinoamericanos.
tímidamente representada en calibánicas que vienen de la
este volumen: el Caribe. Con antipsiquiatría y desembocan en
excepción de Cuba, que aparece Fanon y en Césaire?
como un núcleo insoslayable Ese “viraje” del arielismo al Pedro Meira Monteiro
gracias a la importancia de la calibanismo, cuyo puerto de Universidad de Princeton

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