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nducción electrostática

EXPERIENTIA
DOCET ELECTROMAGNETISMO ARTÍCULO 7 DE 34
Viene de La unidad de carga eléctrica

En las últimas anotaciones que hemos publicado estamos tratando la electrostática


desde primeros principios, partiendo de las observaciones experimentales más
sencillas. Hemos llegado a cuantificar la fuerza eléctrica entre cargas con la ley de
Coulomb y, con ella, hemos podido establecer una unidad de carga eléctrica. Todo
esto está muy bien pero hay algo que parece que no cuadra; sin embargo veremos a
continuación que tenemos la información para resolver también esta cuestión. Pero
vamos por partes.

Hemos dicho que experimentalmente observamos que un objeto cargado puede


atraer pequeños trocitos de papel. Pero esto parece chocar frontalmente
con nuestro modelo de cargas eléctricas. Los trozos de papel no tienen una carga
neta, no ejercen, por tanto, fuerzas sobre los otros trozos de papel. La atracción que
ejerce un objeto cargado sobre uno que no tiene carga parece contradecir
frontalmente la ley de Coulomb ya que, según ésta, si una de las cargas es cero la
fuerza ejercida es cero, ¡pero vemos que es distinta de cero!

¿Qué ocurre entonces?¿Debemos rechazar el modelo como erróneo? No, aún no.
Hemos de afinarlo un poco, eso sí. La clave la vimos cuando hablamos de la unidad
de carga.
Para explicar la atracción que observamos tenemos que recordar que los objetos no
cargados (con carga neta igual a cero) contienen igual número de cargas eléctricas
positivas y negativas. Cuando ponemos un objeto cargado cerca de un objeto
neutro provocamos un reordenamiento de las cargas en el objeto neutro. Es lo que
hace el peine cargado negativamente, por ejemplo, en los trocitos de papel. Parte de
las cargas negativas del papel se ven repelidas y se alejan, con lo que dejan una
carga igual pero positiva en las proximidades del peine, con lo que el resultado final
es que la atracción es mayor que la repulsión (recordemos que la fuerza es
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia, la fuerza de repulsión sería
un cuarto de la de atracción solo con que las cargas negativas estuviesen al doble de
distancia). El trozo de papel, con todo, sigue siendo neutro.

En resumen, hay una atracción neta entre el cuerpo cargado y el objeto neutro. Esta
atracción se produce porque un objeto cargado induce un desplazamiento de la
carga en un objeto neutro que esté en sus proximidades.
La inducción
electrostática en un electroscopio de panes de oro.
A esta reordenación de las cargas eléctricas en el interior o en la superficie de un
cuerpo neutro causada por la influencia de un objeto cargado cercano se la conoce
como inducción electrostática. Este modelo refinado que incluye a la inducción
electrostática jugaría un papel clave en la descripción de la luz como una onda
electromagnética. Pero ya llegaremos a eso.

Sobre el autor: César Tomé López es divulgador científico y editor de Mapping


Ignorance
Inducción electrostática
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La inducción electrostática es la redistribución de la carga eléctrica en un objeto, causada
por la influencia de cargas cercanas. La inducción fue descubierta por el científico
británico John Canton en 1753, y por el profesor sueco Johan Carl Wilcke en 1762.
Los generadores electrostáticos como la máquina de Wimshurst, por generador de Van de
Graaff o el electróforo se valen de este principio. La inducción electrostática no debe
confundirse con la inducción electromagnética aunque normalmente ambas se conocen como
«inducción».

Índice

 1Explicación
 2Cargando un objeto por inducción
 3La inducción en objetos dieléctricos
 4Referencias
Explicación[editar]

Demostración de inducción en 1870. El terminal positivo de una máquina electrostática se sitúa cerca
del cilindro de latón, consiguiendo que la parte izquierda adquiera una carga positiva, y la parte derecha
una carga negativa. Los pequeños electroscopios de bola que cuelgan de la parte inferior muestran que
la carga se concentra en los extremos.

Una pieza normal de materia tiene el mismo número de cargas eléctricas positivas y negativas
en cada una de sus partes, situadas muy cerca unas de otras, por lo que en general se
considera que no tienen carga, o que su carga eléctrica acumulada es cero. Cuando un objeto
con carga se acerca a un objeto sin carga capaz de conducir la electricidad, como una pieza
de metal, la fuerza que ejerce la carga cercana hace que las cargas se separen. Por ejemplo,
si se lleva una carga positiva cerca del objeto (ver imagen de la derecha), las cargas negativas
del metal serán atraídas hacía él, y se desplazarán hacía el objeto hasta ponerse frente a él,
mientras las cargas positivas serán repelidas y se desplazarán hacía el punto más alejado del
objeto. Esto trae como consecuencia una zona de cargas negativas sobre el objeto más
cercano a las cargas externas, y una zona de cargas positivas en el punto más lejano a él. Si
la carga externa es negativa, la polaridad de las regiones con carga eléctrica se invertirá. Al
tratarse únicamente de una redistribución de las cargas, el objeto no tiene en sí carga eléctrica
de ningún tipo. Este efecto inductivo es reversible; si se suprime la carga cercana, la atracción
entre las cargas internas positivas y negativas hará que éstas se entremezclen de nuevo.
Una corrección de poca importancia respecto a la imagen superior es que sólo las cargas
negativas de la materia, es decir los electrones son libres para moverse, las cargas positivas,
los átomos del núcleo están unidos a la estructura de la materia sólida. Por lo tanto, todo el
movimiento de las cargas, es el resultado del movimiento únicamente de los electrones. En el
ejemplo de arriba, los electrones se desplazan de la parte izquierda del objeto a la parte
derecha. Sin embargo, cuando un número de electrones sale de una zona, dejan una carga
positiva desequilibrada debido al núcleo. Así pues, el movimiento de los electrones crea tanto
la región cargada positivamente como la cargada negativamente que se describen arriba. La
inducción electrostática es la redistribución de la carga eléctrica en un objeto, causada por la
influencia de cargas cercanas.

Cargando un objeto por inducción[editar]


Electroscopio bañado en oro, mostrando la inducción, antes de que el terminal esté conectado a la toma
de tierra.

No obstante, el efecto inductivo puede usarse también para cargar un objeto. Si, mientras está
cerca de una carga positiva, el objeto de encima se encuentra conectado momentáneamente
mediante un conductor eléctrico a la toma de tierra, que es una gran reserva de cargas
positivas y negativas, algunas de las cargas negativas de la tierra caerá dentro del objeto
debido a la atracción de la carga positiva cercana a éste. Cuando el contacto con la tierra se
rompe, el objeto se queda con carga eléctrica negativa.
Este método se puede demostrar utilizando un electroscopio de pan de oro, que es un
instrumento para detectar cargas eléctricas. Primero se expulsa la carga al electroscopio, y un
objeto con carga se acerca a la parte superior del electroscopio. Esto da lugar a una
redistribución de las cargas en la vara de metal situada en el interior del electroscopio. Así la
parte superior del electroscopio consigue una carga eléctrica de polaridad opuesta a la del
objeto, mientras que las láminas de oro consiguen una carga de la misma polaridad. Como las
dos láminas de oro tienen la misma carga, se repelen y separan. El electroscopio no ha
adquirido carga eléctrica alguna: la carga ha sido simplemente redistribuida, así pues si se
sustrajese la carga del electroscopio, las láminas de oro se volverían a juntar.
Pero si se realiza un leve contacto eléctrico entre el electroscopio y la toma de tierra, por
ejemplo al tocar el terminal con el dedo, la carga de la toma de tierra, pasará al terminal al
estar atraída por el objeto que está cerca de él. El electroscopio contendría así una carga
eléctrica de polaridad opuesta a la del objeto. Cuando el contacto entre la toma de tierra y el
objeto se termine, por ejemplo si se levanta el dedo, la carga eléctrica extra que entró en el
electroscopio no podrá salir, y éste mantendrá una carga eléctrica, por lo tanto, las láminas de
oro seguirán separadas aunque el objeto con carga se separe del electroscopio.
La máquina de Wimshurst, ejemplo de un generador electrostático que trabaja mediante la inducción.

La inducción en objetos dieléctricos[editar]


Un efecto inductivo similar ocurre en los objetos (dieléctricos) y es el responsable de la
atracción de objetos no conductores ligeros y pequeños, como trozos de papel o poliestireno
extruido con electricidad estática. En los no conductores, los electrones están atados a los
(átomos) y no son libres para desplazarse por el objeto; sin embargo, pueden moverse
ligeramente dentro de los átomos. Si se lleva una carga positiva cerca de un objeto no
conductor, los electrones de cada átomo son atraídos hacia él, y se desplazan hacia el lado
del átomo que este enfrentado a la carga, mientras el positivo núcleo es repelido y se
desplaza ligeramente a la cara opuesta del átomo. Esto se conoce como polarización. Como
las cargas negativas están ahora más cerca de la carga externa que las positivas, su atracción
es mayor que la repulsión de las cargas positivas, dando lugar a una atracción eléctrica ligera
hacia la carga. Este efecto es microscópico, pero como hay tal cantidad de átomos, suma una
fuerza suficiente para desplazar un elemento ligero como el poliestireno extruido. Este es el
principio de funcionamiento del electroscopio de la médula-bola.

Referencias