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MARTINISMO Y MARTINECISMO

POR:
Fermín Vale Amesti
Albanashar Al-Wâli
ALGDGADU

MARTINISMO Y MARTINECISMO

Un antiguo apotegma Iniciático dice “las Doctrinas existen antes de sus representantes
humanos”. Como vamos a hablar del Rito de los Electos-Cohen de Martínez de Pasqually,
quién fue incontestablemente el representante humano de la más alta expresión en su época,
de la más genuina Doctrina Tradicional, centraremos nuestra charla alrededor de quien dio
origen a lo que a posteriori se denominó Martinecismo. En relación con la calidad humana e
Iniciática de éste Adepto, es relativamente poco lo que se conoce, no sólo en el ámbito
profano, sino también en el ámbito Masónico. El IlHRobert Ambelain, en la conferencia
consagrada a Martínez de Pasqually, el 30 de junio de 1959, comenzó el segundo párrafo de
su escrito con las siguientes palabras: “Si nous sommes parfaitement bien renseignés sur ses
disciples les plus illustres: Louis-Claude de Saint Martín et Jean-Baptiste Willermoz, nous
Connaissons assez mal le personnalité de leur Maître Martínez de Pasquallis. Néanmoins, peu à peu,
la persévérance des chercheurs et des hasards providentiels, ont permis de mieux connaître celui que
René Guenón, dans une lettre adressée à un de nos amis en 1933, qualifiait de « dernier Rose-croix
connu, au dix-huitième siècle… », qualification reprise d’ailleurs par un de ses plus fidèles disciple :
Jean Reyor, en 1942. » (Publicado en la Revista « l’initiation » Juillet à Décembre 1959, Paris)

Antes de entrar en materia debo hacer algunas consideraciones que juzgo pertinentes,
teniendo en cuenta que vamos a tratar asuntos específicamente relacionados con el
Esoterismo; término, generalmente mal comprendido y casi siempre usurpado, cuando no
confundido, a veces con propósitos definidos o por ignorancia, con las falsificaciones,
imitaciones y desviaciones de lo que realmente constituye el Esoterismo auténtico, el cual,
designa el aspecto interior, tanto de las principales Doctrinas Tradicionales como de las
órdenes Iniciáticas o escuelas de Misterios. Se trata por lo tanto de un CONOCIMIENTO
INTERIOR, no aprendido, que sobre-pasa el nivel de una filosofía y de una exposición
puramente racional y discursiva, para alcanzar y poner en evidencia, o como bien se dice en
francés “mettre en lumière” (poner en luz) la Verdad Interior y alcanzar las variantes
universales donde se oculta la esencia inefable de la Verdad. Por tal razón, el punto de vista
Esotérico no puede ser admitido y comprendido sino por el “órgano” del Espíritu que es la
INTUICIÓN INTELECTUAL o el “INTELLECTO”, como lo denominaron los Escolásticos
latinos al referirse a “la evidencia interior de las causas que precede toda experiencia”. Como
puede verse, el Esoterismo en sí, no es otra cosa que la gnosis: se trata de un MODO DE
CONOCIMIENTO DIRECTO y no-discursivo. Es el suyo un dominio donde no hay más ni
oposiciones ni antinomias, ni conflictos, ni complementariedades, ni simetrías, porque el
genuino Intelecto, el NOUS de los griegos, se mueve en el orden de una unidad y de una
continuidad isomorfa con la totalidad de Lo Real. Esto fue lo que hizo afirmar a Aristóteles
que “el Intelecto es más verdadero que la ciencia”. El punto de vista Esotérico escapa por
definición a la relatividad de la razón; sin embargo, implica en su orden una certeza; certeza
que no es expresable ni imaginable, pero que sin embargo dimana conceptos únicamente
accesibles por medio de los símbolos. Esta es la razón que explica el por que de la ausencia de
dogmas en la Doctrina Iniciática Masónica. Doctrina que se “explica” únicamente por medio
del simbolismo Masónico, el cual, como es natural, no es accesible sino a algunos, es decir, a
quienes están “cualificados” para comprender el interno significado de su Esoterismo, que es
un modo de expresión mas que de exposición. Las verdades que él transmite son demasiado
elevadas y por ello extremadamente sutiles y complejas para el punto de vista del
entendimiento simplemente racional y dialéctico; razón por la cual, tales verdades no son
accesibles a la mayoría. Precisamente, el simbolismo tiene como función romper la cáscara de
olvido con que cubre la ciencia al intelecto, que es la única que rinde cuenta de la inmanencia
y de la trascendencia, es decir, de la Verdad en la cual el sujeto y el objeto coinciden: lo
esencial domina lo accidental y el Principio domina su manifestación extinguiéndola o
reintegrándola.

Desafortunadamente para la Orden Masónica, existen muchos Masones que ignoran


por completo su Esoterismo, razón por la cual pretenden suplantarlo por una manera de
pensar que, por el contrario, tiene por instrumento dialéctico la razón, que es un modo de
conocimiento puramente deductivo y discursivo, que no remonta a las Causas y que se recrea
con los fenómenos, ignorando de ese modo todo cuanto se le escapa, que no es poco…. Aquí
debemos hacer la salvedad en honor a la justicia: hay si HH que ignoran el Esoterismo
Masónico, pero el “darse cuenta de ello, buscan la manera de actualizar sus conocimientos
integrales acerca de nuestra Orden. Eso ya merece un reconocimiento. Como bien lo señala
André Allard L’Olivier en su magnífico libro “L’ILLUMINATION DU COEUR”´: « Il a celui
qui se trompe sachant qu’il ne peut éviter l’erreur, mais qui néanmoins se rend compte qu’il est dans
l’erreur. Mais il a au contraire celui qui se trompe, mais qui se révolte et n’admit pas qu’il est dans
l’erreur.»

Este último es el prototipo de la agnosia voluntaria, razón suficiente que lo descalifica para
recibir la Iniciación. Es el ignorante que se ignora y por lo tanto es víctima de la ignorancia
absoluta. Es un ciego que sufre de una enfermedad por la cual el Espíritu es incapaz de tomar
consciencia del carácter diferente, quizás extraño pero cierto, de su Ser verdadero. Tal es la
“mentalidad” del hombre profano total, ya que el profano que sin conocer aún el Sendero
Iniciático, lo presiente, lo busca y demuestra con ello que es iniciable, está calificado para la
Iniciación porque hay en él destellos de “Sabiduría Innata”. Resumiendo lo anterior diremos
que la ignorancia absoluta es NO SABER QUE NO SE SABE. El que SABE QUE NO SABE es
el verdadero candidato a la Sabiduría, pues al menos es PHILO-SOPHOS… (Amigo de la
Sabiduría)

Quizás por causa de ignorar que no sabía, Paul Le Cour, en su “famosa” carta a René
Guénon, tratando sobre asuntos que ignoraba, obligó a Guénon, al responderle, a señalar el
error en el que incurría, advirtiéndole: “Nous écrivons pour instruire ceux qui sont aptes à
comprendre, non pour solliciter l’approbation des ignorants…”

El mismo Guénon en otro de sus libros dice: “Du reste, sur n’importe quelle question, on
ne peut exiger que tout sois également compréhensible pour tout le monde sans exception, puisqu’il y a
nécessairement des différences intellectuelles entre les hommes; ce qui ne comprennent que
partiellement sont donc bien forcés de s’en rapporter, pour le surplus, à la compétence de ceux qui
comprennent davantage. Ce n’est point là un appel à l’autorité, puisqu’il s’agit seulement de suppléer à
une insuffisance naturelle, et que nous souhaitons que chacun s’efforce d’aller par lui-même aussi loin
qu’il lui est possible ; ce n’est que la constatation d’une inégalité contre laquelle personne ne peut rien,
et qui ne se manifesta pas uniquement en ce qui concerne le domaine métaphysique »

PABLO, el hombre que como JUAN (Evangelista) constituye verdadera Autoridad


Espiritual del Cristianismo primigenio, como gnóstico al fin, exhorta diciendo: “NO
APAGUEIS EL ESPIRITU… EXAMINADLO TODO; RETENED LO BUENO…” (1-
TESALONICENSES, 5.19 Y 21). El verdadero masón ESCUDRIÑA en su Corazón por medio
de su Técnica Iniciática: el V.I.T.R.I.O.L., que es el MÉTODO de escudriñar en lo más
profundo de nosotros mismos… “PORQUE EL ESPÍRITU (del Hombre) TODO LO
ESCUDRIÑA, AUN LO PROFUNDO DE DIOS” (1-CORINTIOS, 2:10). Y el paciente JOB,
símbolo por excelencia del Iniciado y del gran cambio que ocurre en el Corazón de quien
ande en la búsqueda de la paz verdadera, afirma, con el poder de la certeza, lo siguiente:
“CIERTAMENTE ESPÍRITU HAY EN EL HOMBRE, E INSPIRACIÓN DEL OMNIPOTENTE
LOS HACE QUE ENTIENDAN…” (JOB, 32:8). El mismo JOB, en el Cap. 42, al responder a
Jehová le dijo: ¿Quién es el que oscurece el consejo sin ciencia? Por lo tanto yo denunciaba lo
que no entendía; cosas que me eran ocultas, y que no sabía… de oídas te había oído; más
ahora mis ojos te ven…” (Vers. 3,5 y 6). Cuando el Verdadero Masón ENCUENTRA LA
PIEDRA ANGULAR (La Verdad Interior), el progreso en su Búsqueda de la Verdad
(“L’aventure personnelle el solitaire…”) en su propia Alma, es el merecido SALARIO: el
premio a sus esfuerzos. Volvamos a leer en JOB, 42:10: “Y MUDÓ JEHOVÁ LA AFLICCIÓN
DE JOB, ORANDO ÉL POR SUS AMIGOS: Y AUMENTÓ AL DOBLE TODAS LAS COSAS
QUE HABÍAN SIDO DE JOB…”

Ahora bien, ¿cómo puede ocurrir que siendo la Masonería una ESCUELA INICIÁTICA
DE MISTERIOS (Misterios Menores, pero misterios al fin), y que por lo tanto su Enseñanza es
SIMBÓLICA y ESOTÉRICA, la mayoría de sus miembros ignora su propio Esoterismo, o lo
que es aún peor: algunos lo rechazan con ímpetu visceral, con ausencia total de adhesión y
asentimiento? Es obvio que nadie puede dedicarse o consagrarse al Conocimiento sin amarlo
y sin quererlo, tal como no se puede querer una cosa sin conocerla y sin amar su realización…

El punto de vista puramente FORMALISTA y EXO-térico de quienes ignoran,


voluntaria o inconscientemente el Esoterismo Masónico, proviene de causas que señalaremos
más adelante. Antes, detengámonos por un momento a ponderar el simbolismo del “traje
singular” que se le hace vestir a quien aspira a ser Iniciado en nuestros Augustos Misterios.
Como sabemos, el vestido formal le es retirado porque él es una imagen de la individualidad
y del formalismo EXO-térico. La pérdida del vestido profano significa un regreso a la esencia
original, la restitución a un estado superior, simbolizado precisamente por el desapego a lo
usual, a lo corriente del mundo externo y profano. El acto en sí de despojarse del vestido,
simboliza a la vez humildad y sinceridad, sin lo cual no es posible acercarse siquiera a las
Puertas del Templo de la Verdad-Realidad que es la que nos convierte en “Hijos de la Luz”, la
LUZ Verdadera…

Aquí es necesario volver a la pregunta anterior: ¿Cómo puede un individuo que se ha


Iniciado en la Masonería, continuar “vistiendo” el mismo traje formalista y exotérico de un
profano? Es obvio que quien persiste en seguir “vestido de profano” jamás podrá acceder a la
verdadera LUZ MASÓNICA porque será absolutamente incapaz de percibirla.

Es evidente que ese tipo de “ceguera voluntaria” ante la LUZ MASÓNICA es el fruto
de cuanto ocurrió a partir del establecimiento de la Masonería Moderna o Especulativa en
1717 y de todo cuanto sobrevino durante el resto del siglo XVIII, XIX y lo que va del presente
siglo, todo lo cual únicamente atañe a la Masonería ordinaria, especulativa.

El problema comenzó cuando los MAESTRO HÁBILES y los Instructores de la Antigua


Masonería Tradicional y Operativa se retiraron a lo que podríamos llamar “sus cuarteles de
invierno…” para darle algún nombre. A partir de entonces, la Masonería in génere, quedó
“huérfana de LA PALABRA…” Por falta de una DIRECCIÓN TRADICIONAL de una parte y
por la invasión de la ola puramente racionalista y enciclopédica, de la otra, la nueva
Masonería (Especulativa y teórica), sufrió una seria y dura pérdida de lo esencial, una “capitis
deminutio”, en relación con la Antigua Masonería Tradicional; razón por lo cual, la Masonería
comenzó a ser zarandeada (Tiraillée) unas veces hacia la Izquierda política, especialmente por
el Gran Oriente de Francia con la excusa de pretendidas “reformas” puramente intelectuales
y políticas; otras veces hacia la Derecha, por la infiltración e intrigas de los Jesuitas.

Cada vez entraron a sus filas más y más candidatos con una invariable mentalidad
profana. Fue así como, ante la ignorancia total de los genuinos Principios y finalidades
INICIÁTICAS de la Orden, terminaron por reducirla a una organización con “fines definidos”
de los políticos de turno, en medio de puras intrigas humanas, de lucha partidista y religiosa,
que redujo a las Logias a una especie de corrillo de discusiones interminables, de lucha anti-
clerical a ultranza, en tanto que se desvanecía por total mengua el verdadero CARÁCTER
INICIÁTICO de la Orden, la cual quedó reducida a un nivel bajo de partido político, de
sindicato o de simple sociedad de mutuo-auxilio. Ese estado de cosas llegó al extremo de
convertirse en una especie de mal endémico; mal que ha llegado hasta nuestros días y ha
alcanzado una gran mayoría de Logias y Obediencias donde la Verdadera Tradición
MASÓNICA es una perfecta desconocida, reemplazada como quedó por motivaciones
totalmente ajenas a la Gran Tradición Iniciática, y confundiendo de ese modo lo
TRASCENDENTE por lo CONTINGENTE.

Es de ese modo como se ha establecido y cristalizado un modelo de conducta, unos


esquemas mentales de índole profana que ejercen su nefasta influencia en el comportamiento
de quienes, siendo profanos en su formación, a pesar de haber sido Iniciados, carecen de la
FORMACIÓN MASÓNICA TRADICIONAL, accionan y reaccionan en función de las
influencias profanas que traen consigo a la Orden; influencias profanas de la más diversa
índole que convierten a muchas Logias en centros de disensión sistemática, de parloteo
intrascendente y cansón, con la consiguiente pérdida del sentido de la LEGITIMIDAD de LO
TRADICIONAL que constituye la HERENCIA ESPIRITUAL de nuestra milenaria
TRADICIÓN INICIÁTICA OCCIDENTAL.

En ese “caldo de cultivo” que contagia a muchas Logias, surgen como hongos la
heterogenización y la anarquía propios del más organizado desorden que está en absoluta y
franca oposición con el lema por excelencia de nuestra Orden: “ORDO AB CHAO” (Hacer o
establecer el Orden del Caos). Es también así como, en lugar de que la Masonería transforme
al profano que se Inicia en ella, son los profanos los que imponen sus creencias, puntos de
vista y métodos en la Orden. Tal DESORDEN, como ya lo señalamos, comenzó en la
Masonería Especulativa en los siglos XVIII y XIX; siglos que muy rimbombantemente fueron
llamados “siglos de las luces”; entendiendo por ello sus “definidores” de entonces (y de hoy),
las “luces intelectuales de la diosa razón”. Es la época del “Síndrome Enciclopédico”, de la
difusión y disfunción del materialismo, del cartesianismo, del idealismo y de muchos otros
“ismos” A LA MODE, que, junto con la idea fija de las mal llamadas “doctrinas iluministas”,
de la Filosofía Natural que exaltaba a la Lógica como la “máquina pensante” a manera de una
pre-cibernética para todo el mundo sin distinción, con evidente detrimento de las legítimas
aspiraciones y derechos del ser individual. Quizás por eso fue que ZACARÍAS WERNER dijo:
“Es preciso que el pueblo no sea aclarado (aufgeklart), sino clarificado (abgeklart)”. (Cf.
“WERNWER ET L’ESOTERISME MAÇONNIQUE”, La Haya-Paris, Edit. MOUTON, págs, 88,
1962).

No está demás aclarar, valga la redundancia, que precisamente la palabra aclarar


significa “hacer que algo sea menos oscuro”; y CLARIFICAR es “iluminar o alumbrar”. No
debemos olvidar que para las personas de los siglos señalados, la palabra ILUMINISMO era
sinónimo de ENCICLOPEDISMO. Se trataba por lo tanto, según ellos, de “ilustrar” a la mente
del hombre con las ciencias de la época y con los estudios derivados de éstas. Un caso típico
de ello lo encontramos en la tristemente célebre Sociedad Secreta de “LOS ILUMINADOS DE
BAVIERA”, fundada el 1º de Mayo de 1776 por ADAM WEISHAUPT, profesor de derecho
Canónico en la Universidad de INGOLDSTADT (Baviera, Alemania). Dicha Sociedad, que al
principio se llamó “ORDEN DE LOS PERFECTIBILISTAS”, adoptó el sistema masónico de
grados y sus modos de reconocimiento, sin que por ello hubiere llegado a ser propiamente un
Rito Masónico. Su fundador, que había sido un Jesuita en sus comienzos, también aplicó en
su Sociedad la astucia y sutileza de métodos que caracteriza a los discípulos de Loyola.
Iniciado Masón en 1777 en una Logia de Munich, pudo copiarse el sistema masónico. La
Orden de Weishaupt fue al comienzo muy popular, y llegó a contar con más de dos mil
miembros registrados, entre los cuales había algunos distinguidos personajes de Alemania. Se
extendió rápidamente hacia Francia, Bélgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Polonia, Hungría e
Italia. Pero el sistema muy pronto se corrompió: sus objetivos se volvieron totalmente
políticos y muchos de sus miembros fueron apresados por la policía, otros fueron expulsados
del país. Para algunos historiadores, se les considera de alguna manera los pioneros del
Comunismo. Su influencia sobre los carbonarios fue indudable.

Ya para 1785, la Sociedad de Weishaupt comenzó su franca declinación, y para finas del
siglo dejó de existir. Como consecuencia de esos acontecimientos, las palabras ILUMINADO e
ILUMINISMO llegaron a ser muy subestimadas y hasta odiadas, especialmente por parte de
la Iglesia Católica, para la cual, la palabra ILUMINADO, con un simplismo bien calculado,
esa sinónimo de racionalista, político extremista y miembro de una sociedad secreta.

Después de esta larga, pero necesaria introducción, podemos ponderar la situación


existente para la época en la que se originó la Orden de los ELECTOS-COHEN de Martínez
de Pasqually. Solo así podremos calibrar la importancia y la trascendencia que revistió su
extraordinario esfuerzo de RE-vivificación Tradicional de la Antigua Masonería, que
constituyó la razón de ser de su vida y de su obra. Entremos pues a considerar el Tema
propiamente dicho.

“MARTINECISMO Y MARTINISMO”

Comenzaremos por transcribir la definición acerca de los Electos-Cohen, tal como


aparece en los “etats” del Gran Oriente, año 1804, Tomo I, fascículo 4, página 369, que dice
textualmente en francés:

« Parmi les différents rites dont se sont occupés, des temps immémorial, les maçons les
plus instruits et les plus pénétrés de la persuasion intima que leur persévérance en nos
Travaux doit accroître la somme de leurs connaissances, et les faire parvenir aux Hauts-
Sciences, le Rite des « ELUS-COHEN » est celui qui a conquis le plus d’élèves, et conservé
avec le plus de soin le secret de ses Mystérieux Travaux. »

Tal apreciación, proveniente de una Obediencia Masónica que jamás ha pasado por
Esotérica y que llegó hasta borrar de sus Rituales la invocación al GADU, que se
deslizó abiertamente de la filosofía ecléctica a la política pura, tiene tanto más valor aún. Así
lo reconoce el IlHRobert Ambelain en su obra “LE MARTINISME”, pág. 17. (Editions
NICALUS, Paris, 1946).

Por su parte GERARD VAN RIJNBERG, en su libro “UN THAUMATURGE DU XVIIIe


SIÉCLE: MARTÍNEZ DE PASQUALLY,” declara: “On ne peut nier que l’Ordre des Elus-Cohen
constitua un Groupe d’Hommes animés de la spiritualité la plus haute. » (Paul Derain, Lyon, 1935)

No es de extrañar por lo tanto que de todas las diferentes Órdenes de Masonería que
aparecieron en Francia y en toda Europa en el siglo XVIII, ninguna haya tenido una influencia
comparable a la de los “ELECTOS-COHEN” o “CHEVALIERS MAÇONS ELU-COHENS DE
L´UNIVERS”, fundada por MARTÍNEZ DE PASQUALLY en 1767.

¿QUIÉN ERA MARTÍNEZ DE PASQUALLY?

Su nombre completo (a la usanza de entonces) era JACQUES DE LIVRON JOACHIM


DE LA TOUR DE LA CASE MARTINES DEPASQUALLY, según su Acta de Matrimonio de
fecha 27 de agosto de 1767. Habría nacido hacia 1727, al comienzo del reinado de Louis XV,
según se desprende de un acta de Bautismo fechada el 28 de Abril de 1772 y en la cual declara
tener para entonces 45 años. Dicho certificado lo describe como “de talla mediana, cabellos
negros y portando peluca” (como era de costumbre en la época). Se calcula que su talla era
aproximadamente de un metro setenta y cinco. Era de origen español (no portugués, como
afirma algunos) por parte de padre.

Henri de Loucelles, en sus « RECHERCHES HISTORIQUES POUR SERVIR A


L’HISTOIRE DE LA FRANC-MAÇONNERIE FRANCAISE », documentado en los Archivos
de la Logia de Bordeaux, allí encontró la Patente Masónica otorgada al padre de Martínez de
Pasqually por el Rey Charles Stuard, la que transcribe así:

«Les Quatre Portes du temple étant ouvertes, par le pouvoir du Grand Architecte de l’Univers et de
Charles Stuard, Roy d’Ecosse, d’Irlande et d’Angleterre, grand Maitre de toutes les Loges répandues
sur la surface de la terre, La Loge de Stuard ayant constitutions dans la province d’Aix en France, le
20 Mai 1738, en vertu de notre pouvoir et autorité, nous Grand-maître de la Maçonnerie d’Ecosse,
d’Irlande et d’Angleterre, avons confié notre droit et pouvoir de Grand Maître de Loge a notre
Respectable Maître Don Martinez Pasquallis, Ecuyer, âgé de soixante sept ans, natif de la ville
d’Alicante, en Espagne, afin qu’il puisse diriger et construire en paix sour toute la surface de la Terre
un Temple au grand Architecte, l’ayant constitué a cet effet et le constituant en vertu de notre pourvoir
bon et valable. Amen.Amen.Amen. Nous, Grand Maître de la Loge de Stuard, donnons ordre à notre
Député Grand-maître de diriger nos ouvrages et ceux de Puissant Maître Joachim Don Martínez de
Pasquallis son fils aîné, âgé de vingt-huit ans, natif de la ville de Grenoble en France, et que cette même
Constitution et Patente il lui remettra dans la forme ordinaire avant sa mort ou à sa bonne volonté,
afin qu’il puisse jouir et servir de son droit le pouvoir, ayant publié cette Constitution et Patente de
Grand-Maître de la Loge Stuard, le 20 mai en la Grand-Loge de l’Orient et en 1758. » (Cf. G. Van
Rijnberk : « MARTINES DE PAQUALLY », Tomo II, págs. 56 y 57). Para entonces, el padre de
Martínez tenía 67 años de edad.

El Il y Pod HRobert Ambelain, en su obra antes citada, página 19 y siguientes,


dice:

« Martínez de Pasqually passa asa vie à enseigner aux maçons français des Obédiences
Ordinaires (et que erraient de systèmes philosophiques en systèmes), et cela sous l’aspect
extérieur d’un Rite Maçonnique ordinaire, un véritable enseignement Initiatique,
susceptible de revêtir l’aspect d’une Théodicée, d’une Cosmogonie, d’une philosophie. »

« A fin d’avoir des éléments déjà à demiformés à une certaine discipline, intellectuelle et
matérielle, il n’acceptai en son Ordre que des Maçons réguliers titulaires du grade de
«Maître» (troisième degré). Mais d’autre part, comme il arrivait que des éléments de
grand intérêt, lui parvissent par le canal de vie «profane», il établie, à la base de son
système, une transmission préalable suffisamment rapide des trois degrés de la
Maçonnerie ordinaire (Maçonnerie bleu ou de «Saint Jean»). En fait, on le comprendra
par la suite, la raison secrète de cette affiliation préalable à la maîtrise maçonnique résidait
dans la fait que son école reposait sur la même légende, le même mythe, que la Franc-
Maçonnerie. De la légende d’Hiram, présentée sans commentaires sans aucune allusion à
son ésotérisme, Martínez de Pasqually donnait une explication trascendentale, ossature de
son système théogonique. Mais il la donnait dans les classes supérieures de l’Ordre sous ce
second aspect, laissant aux trois dégrée inférieurs ordinaires la présentation légendaire,
commune à toutes les obédiences.»

«Martínez de Pasqually parcourut mystérieusement une parte de France, le Sud-Est et le


Midi, principalement. Sortant d’une ville sans dire où il allait, il arrive de même, sans
laisser entrevoir d’où il venait. Il commença très probablement sa mission en 1758,
puisque dans sa lettre du 2 septembre 1768 il déclare que les frères d’Aubenton,
commissaires de la Marine Royale, sont ses adeptes de plus bientôt dix ans. Propageant sa
doctrine, il recueillit des adhérents dans les Loges de Marseille, Avignon, Montpellier,
Narbonne, Foix et Toulouse. Il s’établies enfin à Bordeaux, où il arriva le 28 avril 1762. il
devait préelablement eu une activité maçonnique certaine.»

En virtud de la patente Masónica que había recibido del Gran Maestro de la Logia de
Stuard a través de su padre, Martínez funda en 1754 en Montpellier el Capítulo de “Los
Jueces Escoceses”. Durante los años 1755 a 1761 viaja por toda Francia escogiendo candidatos
calificados y en 1764 la Logia “La Perfection Elue Ecossaise” se convierte en la LOGIA
MADRE Cohen, posteriormente denominada “La Française Elue-Ecossaise”. El 1º de febrero
de 1765 la Gran Logia de Francia reconoció a esta Logia y le entregó la Carta Patente que la
admitía como inscrita bajo su Obediencia.

EL RITO DE LOS ELECTOS-COHEN se compone de Cuatro Clases de Miembros: la


CLASSE DU PARVIS que corresponde a la Masonería Azul o Filosófica, con sus tres grados
de Aprendiz-Masón, Compañero-Masón y Maestro-Masón; la CLASSE DU PORCHE o
Masonería Verde o Cabalística, con Tres Grados: Aprendiz-Cohen, Compañero-Cohen y
Maestro Cohen; la CLASSE DU TEMPLE o Masonería Negra o Theúrgica con sus Capítulos y
Areópagos, con tres grados: Maestro-Electo-Cohen, GRAN MAESTRO-COHEN o GRAN
ARQUITECTO Y GRAN ELECTO DE ZOROBAEL. Por último, la CLASSE SECRETE o DEL
SANTUARIO o Masonería Roja o Sacerdotal, con Dos Grados: REAU-CROIX y GRAND-
MAITRE REAU-CROIX. COHEN significa sacerdote en Hebreo. Los mencionados grados de
REAU-CROIX no deben confundirse con el grado de ROSA-CRUZ del Rito Escocés y de
algunos otros Ritos. GRAND REAU-CROIX significa Poderoso Sacerdote y es similar al
término Hebreo de COHEN HA-GADOL o sea GRAN SACERDOTE. La Filiación Sacerdotal
de los ELECTOS-COHEN comporta una Triple Sucesión: la de LEVI, la de AARÓN y la de
MELKISEDEK. Triple Sucesión que fue debida a la positiva y muy valiosa gestión del Il y
PodHROBERT AMBELAIN, quien fue el Restaurador del Rito de los ELECTOS-COHEN
bajo su nuevo nombre de ORDEN MARTINISTA DE LOS ELECTOS COHEN.

En 1770 la Orden de los Electos-Cohen fundaba Templos en Bordeaux, Montpellier,


Avignon, Foix, Libourne, La Rochelle, Versailles, Paris, Metz y Lyon, ciudad que permanecerá
siendo por mucho tiempo la “capital” simbólica de la Orden, gracias a la actividad del
HJEAN-BAPTISTE WILLERMOZ, quien, junto con LOUIS-CLAUDE DE SAINT-MARTÍN,
fue el sucesor y detentor de la autoridad recibida del maestro Martínez de Pasqually. Sin
embargo, Saint-Martín, después de haber estado muy ligado a Willermoz abandonó la Orden
para seguir una vía Mística personal. Su “rechazo” por la Vía INICIÁTICA se hizo cada vez
mayor; una repulsa y una divergencia de criterio de tal magnitud, que no solo se rehusó a
participar en las Tenidas de las Logias, sino que en su carta a Willermoz desde Strasburgo el 4
de Julio de 1770, le pide formal y categóricamente que “se tachara su nombre de todos los
registros Masónicos…” Respecto a ésta actitud de Saint-Martín, René Guenón, en un “compte
rendu” en la Revista “ÉTUDES TRADITIONNELLES” dice comentando un artículo de Paul Le
Cour en la Revista ATLANTIS, sobre Saint-Martín, lo siguiente: « Il se fait, d’autre part, quelques
illusions sur le valeur même de Saint-Martín, qui, en fait ne comprit jamais grand chose à l’initiation,
comme il ne le montre que trop clairement en se tournant vers le Mysticisme.»

René Guenón atribuye este vuelco hacia el Misticismo por parte de Saint-Martín, a la
consecuencia de una falla de algún género en relación con las cualificaciones iniciáticas
requeridas para realizar la Iniciación efectivas. También contribuyó mucho en el cambio de
actitud y de parecer de Saint-Martín su intelectualismo exagerado y la lectura de obras de
Jacobo Boheme y de Swedenborg, lo que demuestra que no era un “convencido” de su Vía y
cambiaba de opinión por efecto de simples lecturas…. Esto parece ser muy cierto, por cuanto
ya a la edad de 50 años (1793), Saint-Martín volvió su pensamiento hacia la escuela COHEN
de Martínez de Pasqually, la cual él había abandonado muy a la ligera. En su carta al Barón
de LIEBISDORF, el 1º de Julio de 1796, le confiesa:”Martínez de Pasqually tenía la CLAVE
ACTIVA de lo que Jacobo Boheme expone en sus teorías, pero no nos creía en disposición de
realizar estas altas verdades”. Aunque es cierto el dicho jurídico de que “a confesión de la
parte, relevo de pruebas”, no obstante, ya era demasiado tarde para una rectificación: el
maestro Martínez de Pasqually había fallecido….

BOEHME, WILLERMOZ, SWEDENBORG Y EL ÚNICO RETRATO CONOCIDO


DEL MAESTRO MARTÍNEZ DE PASQUALLY
Aunque Saint-Martín no fundó ninguna Orden, es un hecho curioso al menos el hecho
de que se llegó a designar con el nombre de MARTINistas, al menos a posteriori, a todos los
componentes de los Grupos de ELECTOS-COHEN como a los seguidores de las ideas de
Saint-Martín y por tanto seguidores de su manera de ver y de pensar. Se cree que fue M.
MATER quien, en su libro “SAINT-MARTIN LE PHILOSOPHE INCONNUE” (1862) utilizó
por primera vez el neologismo de MARTINISTAS para designar a los “seguidores” de Saint-
Martín; término que se generalizó sin discriminación alguna, y se continúa utilizando en
nuestro días para designar a determinadas Ordenes cuyas “variantes” tanto doctrinales como
ritualísticas son patentes entre si, con evidente desmedro de la justicia y de la verdad
histórica: al menos para los ELECTOS-COHEN debería hacerse justicia y denominárseles
MARTINECISTAS, ya que fue el Maestro MARTÍNEZ DE PASQUALLY su verdadero y
legitimo fundador, propagador y máxima autoridad doctrinal y espiritual. El fue el pivote
central del Movimiento de RENOVACIÓN MASÓNICA TRADICIONAL en el cual “vieron la
Luz Masónica” Jean Baptiste-Willermoz y Louis-Claude de Saint-Martín, entre otros muchos.

La verdadera Misión de MARTÍNEZ DE PASQUALLY fue la de RE-establecer, a través


de la Orden de los Electos-Cohen, la TRADICIÓN SACERDOTAL Primigenia, libre de las
“coloraciones” religiosas de diversa índole. La Ordenación Sacerdotal, como ya lo señalamos,
estaba insertada en la llamada CLASSE SECRETE de la Orden COHEN. De esa manera, los
REAU-CROIX y GRAND REAU-CROIX organizaban de nuevo la Tradición Iniciática
Occidental, tal como había sido restablecida en el Templo de Jerusalem con sus Caballeros-
Levitas, y en el Cristianismo Medieval, con los Caballeros-Templarios, que eran a la vez,
Guerreros (Kshatriyas) y Sacerdotes (Brahmanes) en su doble condición y oficio que ha
conservado incólume la Tradición Hindú. Iniciados y Sacerdotes, como lo fueron los Egipcios,
con su función ESENCIAL de conservar y transmitir (QBL) la DOCTRINA TRADICIONAL
INICIÁTICA, ya que la verdadera y PRINCIPAL FUNCIÓN del Sacerdocio Tradicional es la
del CONOCIMIENTO y la ENSEÑANZA; las demás funciones, aunque también activas y
existentes, son más externas y secundarias, puesto que primero están los misterios y después
el Ministerio…. Por tal razón, los Sacerdotes de la Tradición Iniciática están investidos de la
AUTORIDAD ESPIRITUAL que les permite ejercer las Tres grandes funciones originales del
Sacerdocio Primordial: la función INICIÁTICA, la función REAL y la función SACRIFICIAL.
Ellos son por lo tanto PONTIFEX y REYES, según el prototipo de la Antigüedad, con su
DOBLE FUNCIÓN de poder TEMPORAL (Administrativo) y de AUTORIDAD ESPIRITUAL.

El año 1943, el Soberano Gran Maestro ROBERT AMBELAIN (AURIFER), procedió a la


re-estructuración de “L’ORDRE MARTINISTE DEL ELUS-COHEN” y pudo llevar a efecto
una verdadera REVIVIFICACIÓN de ésta Orden Tradicional, cuya expansión alcanzó a casi
todos los países de Europa, América y Norte de África. El 14 de Agosto de 1968, por
disposición Magistral la Orden fue “puesta en sueño indefinido”. No obstante, los Iniciados
de Altos Grados permanecen activos en diferentes partes del Mundo y bajo otras
denominaciones, siempre relacionadas con la Orden-Madre originaria. El FÉNIX siempre
renace de sus propias cenizas….
Dos representaciones dEL FÉNIX ALQUÍMICO, FÉNIX EGIPCIO
Y EL MICROCOSMOS SEGÚN CESARIANO

Las Ordenes Esotéricas, como los seres humanos, tienen sus ciclos de nacimiento,
crecimiento, vida y desaparición física. Sin embargo, únicamente hay un “cambio de nombre”
porque quienes fueron debidamente Iniciados en la Orden Original, constituyen el “hilo
continuador” que mantiene ininterrumpida la Gran Cadena Iniciática. Como el FÉNIX, ella
vuelve a RE-nacer con su “nuevo nombre” y con nuevos componentes humanos que habrán
de continuar indefinidamente la Milenaria Tradición de los Genuinos MISTERIOS
INICIATIVOS DE OCCIDENTE. Así ocurrió en un remoto pasado, ocurre en el presente y
ocurrirá fatalmente en los tiempos que están por venir…. La manifestación actual de ese
IMPULSO ESPIRITUAL se conoce en los medios de la Tradición Masónica Esotérica como
“EL RETORNO DE HENOCH”…. Con éste título será publicado dentro de pocos meses un
libro que escribí sobre el tema específico de la Iniciación Occidental. Será publicado por
ÉDITIONS TÉLÈTES, 51 rue la Condamine, 75017 PARIS.

Retomando el tema de la transmisión de la Verdad Masónica, es muy difícil de


impartir a quienes desconocen la Enseñanza Arcana y Esotérica. Resulta prácticamente
imposibles tratar de “comunicar” temas o asuntos de esa índole a personas inadecuadas
porque quienes lo escuchan exponer por primera vez y carecen de la instrucción previa
indispensable que al menos permita en parte la Enseñanza, esperan ver en ella el desarrollo
de un sistema que siga al pie de la letra el esquema mental que ellos se han formado, y cuya
cristalización les hace confundir las ideologías con la Verdad. No son capaces de darse cuenta
de que sus esquemas mentales constituyen precisamente lo que anda mal en ellos y que es lo
que hay que cambiar. Es obvio que la transmisión del Conocimiento Iniciático no es posible
en un ambiente cultural exotérico y profano como el señalado, donde la situación oscila entre
un dogmatismo de cualquier género y la intransigencia agnóstica. Como bien lo afirma
ARNAULD DE VILLENAUVE, “L’Art n’a pas d’ autres enemas que les ignorants”.

La Masonería Tradicional, como toda escuela Iniciática de Misterios, transmite un


Conocimiento no aprendido, una Gnosis, a quien es capaz de recibirlo; es decir, a quien está
cualificado para ello. Decía el Maestro Sufí RUMI: “Hay personas que no pueden ser enseñadas”.

Es indudable que nadie puede mostrar a otro la Luz masónica si ese otro es incapaz de
percibirla internamente. Quizás fue por eso que el QH JORGE ADOUM (además de
Masón era un alto grado de los DRUSOS del Líbano) se lamentaba diciendo: “Algunos
Masones son como los camellos del desierto: se mueren de sed cargados de agua…”.

El QH ALDO LAVAGNINI (“Magíster”) afirma: “El beneficio espiritual que un


individuo puede recibir de la Masonería, está en directa proporción al deseo, capacidad y esfuerzo de
comprender y realizar su íntimo significado”. (Cf. “MANUAL DE APRENDIZ”).

Mientras el individuo no esté dispuesto a cambiar, nadie más podrá lograrlo. Y nadie
podrá convencer a quién no esté ya convencido. La percepción de la Verdad no está al alcance
de quienes se cierran a todas las posibilidades de comprensión, quien no posee ya de
antemano esa “segunda naturaleza”, permanecerá siendo un profano a pesar de todas las
Iniciaciones simbólicas que haya podido recibir. Nadie puede legítimamente, impunemente,
negar la Verdad bajo el pretexto de que no le interesa, ya que el hecho de ser rechazada y
hasta despreciada, no le hace perder su valor: el perdedor es quien la rechaza…. ¡La Verdad
es totalmente independiente de nuestra disposición o predisposición a admitirla o a
rechazarla, porque la Verdad ES, no se discute…!

El libro de HENRI KHUNRATH “AMPHITHÉATRE DE LA SÁJESE ETERNELLE” hay


un curioso e interesante grabado, definido como “Plancha 3”: L’Orfraie” que tiene un texto
que dice: « A QUOI SERVENT FLAMBEAUX ET TORCHES ET BÉSICLES, POUR QUI
FERME LES YEUX, AFIN DE NE POINT VOIR? »

Como fruto de mi experiencia como Instructor Masónico durante casi 40 años, he


podido comprobar que quienes entre nosotros no quieren saber nada de cuanto tratamos de
enseñar o transmitir de Enseñanza MASÓNICA TRADICIONAL, generalmente son
hermanos que no están calificados para recibir dicha Enseñanza, no importa la forma como se
les trate de transmitir. Es evidente que para un Instructor, cuya misión es precisamente
transmitir la Enseñanza recibida de los Maestro Hábiles, ese tipo de individuos no sólo está
descalificado para recibir la Enseñanza Masónica, sino que la irrespeta al despreciarla y
rechazarla. Tal enceguecimiento voluntario en el que se sumerge esa clase de individuos,
demuestra que su inmadurez espiritual les produce un gran temor a La Verdad. Sin embargo
¿cómo pueden justificar la evidente incongruencia de pretender el acceso a la luz masónica,
puesto que ellos mismos la han buscado al pedir la Iniciación, y al mismo tiempo le vuelven
la espalda a la Luz que han pedido? Negarse a conocer es dar prueba indiscutible de
ignorancia, ya que no es falta de conocimiento…. Pero si por su parte, el individuo no
cualificado para recibir la Iniciación rechaza la Ley de la Verdad, ésta lo repele igualmente,
pues así como el ojo está hecho para la luz, así mismo la inteligencia está hecha para captar la
Verdad. Indudablemente “no se la pueden pedir peras al Olmo”. Tal es el tipo de individuo
indiferente, de mala voluntad, que se ciega para no ver, y a quien sólo el tiempo, con las
pruebas que el conlleva, le podrá “devolver la vista”…

Para quien está maduro para la comprensión de las Grandes Verdades Eternas, apenas
son necesarias algunas palabras, ligeras alusiones o vestigios de Enseñanza, porque él, en su
silencio interior recibe la Verdad y la reconoce: solo le basta silenciar los sentidos externos
para escuchar la voz interior; y aunque se le hable en metáforas o se le enseñe por medio se
símbolos y de analogías, el los tomará como lo que son: un medio adecuado para expresar lo
que para muchos otros resulta ser un enigma.

QQHH¡el verdadero Masón jamás tendrá temor a La Verdad!


Como bien lo afirma un proverbio chino:
“la brújula indica la dirección, pero son nuestras piernas las que deben hacer el
camino…!
Quien realmente ama La Verdad, la busca…!
Buscad y seréis encontrados…!

Es un hecho irrefutable que existe una inmensa diferencia entre la masonería


tradicional (esotérica) y las otras formas caricaturales de Masonería. Por eso, siempre se ha
dicho con justa razón que en la Masonería no son todos los que estás, ni están todos los que
son…
La gnosis Masónica es lo que constituye realmente el secreto masónico verdadero. ¿Por
qué ese Secreto es incomunicable? Porque la Gnosis no se enseña ni se explica: se vive…!
No basta con ser “Hijo de la Viuda”, es necesario despertar para poder convertirse en
hijo de la luz…!
QQHHOjalá que mis palabras logren alcanzar una positiva resonancia en lo más
profundo de vuestros corazones…!
SELLO DE LOS ELECTOS-COHEN DE
ROBERT AMBELAIN

Robert Ambelain (AURIFER) (1907 - 1997)

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