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Instituto de Mecánica Estructural

y Riesgo Sísmico

HORMIGÓN II
Unidad 8:

HORMIGON ARMADO
PRECOMPRIMIDO.

Profesor:
CARLOS RICARDO LLOPIZ.
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INDICE

TEORÍA DEL HORMIGÓN PRE-COMPRIMIDO.

I. INTRODUCCIÓN.

I.1. EL HORMIGÓN PRECOMPRIMIDO.


I.2. FUNDAMENTOS.
I.3 BREVE REFERENCIA HISTÓRICA.

II. PRINCIPIOS GENERALES DEL HORMIGÓN PRECOMPRIMIDO.

II.1. COMPORTAMIENTO EN FLEXIÓN. DISTINTAS FORMAS DE


INTERPRETACIÓN.
II.1.a. El Concepto de Tensiones.
II.1.b. El Concepto de la Cupla Interna.
II.1.c. El Concepto del Balance de Cargas.

II.2. GRADOS DE PRECOMPRESIÓN.


II.2.1. DEFINICIONES.
II.2.2. IMPLICANCIAS DE LOS GRADOS DE PRECOMPRESIÓN.

II.3. MÉTODOS PARA INDUCIR PRE-ESFUERZOS.


II.3.1. PRETENSADO.
II.3.2. POST-TENSADO.

III. MATERIALES.

III.1. HORMIGÓN.
III.1.1. RESPUESTA DE LOS COMPONENTES DEL HORMIGÓN Y
DEL HORMIGÓN EN COMPRESIÓN.
III.1.2. RESPUESTA A CARGA CÍCLICA.
III.1.3. INFLUENCIA DE LA VELOCIDAD DE CARGA.
III.1.4. FLUENCIA LENTA DEL HORMIGÓN.
III.1.5. CONTRACCIÓN DEL HORMIGÓN.
III.1.6. COMPORTAMIENTO DEL HORMIGÓN EN TRACCIÓN.
III.1.7. RELACIÓN DE POISSON.
III.1.8. PROPIEDADES TÉRMICAS DEL HORMIGÓN.

III.2. ACERO.
III.2.1. TIPOS DE ACEROS.
III.2.2. RESPUESTA TENSIÓN-DEFORAMCIÓN.
III.2.3. RELAJACIÓN DEL ACERO.
III.2.4. EFECTO DE LA TEMPERATURA EN EL ACERO.

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IV. PÉRDIDAS DE PRETENSADO.

IV.1. PÉRDIDAS DEBIDAS A FRICCIÓN.


IV.2. PERDIDAS DEBIDAS A ANCLAJE.
IV.3. PERDIDAS DEBIDAS AL ACORTAMIENTO ELÁSTICO DEL
HORMIGÓN.
IV.4. PÉRDIDAS DEBIDAS A LA RELAJACIÓN DEL ACERO.
IV.5. PÉRDIDAS DEBIDAS A LA CONTRACCIÓN E FLUENCIA LENTA DEL
HORMIGÓN.
IV.6. EJEMPLO DE APLICACIÓN A CÁLCULO DE PÉRDIDAS DE TENSIÓN.
IV.6.1. PÉRDIDA POR FRICCIÓN EN POSTENSADO.
IV.6.2. PÉRDIDA POR PENETRACIÓN DEL ANCLAJE.
IV.6.3. PÉRDIDA POR ACORTAMIENTO ELÁSTICO.
IV.6.4. PÉRDIDA POR FLUENCIA DEL HORMIGÓN.
IV.6.5. PÉRDIDA POR CONTRACCIÓN.
IV.6.6. TOTAL DE PÉRDIDAS DE TENSIÓN.

V. DISEÑO Y ANÁLISIS DE SECCIONES DE HORMIGÓN


PRECOMPRIMIDO. DIFERENCIAS CON EL HORMIGÓN ARMADO
CONVENCIONAL.

V.1 CONSIDERACIONES GENERALES.

V.2 REQUISITOS DEL CIRSOC 201-2005.


V.2.1 REQUISITOS GENERALES.
V.2.2 HIPÓTESIS DE DISEÑO.

V.2.3 MATERIALES.
V.2.3.1 CLASES DE HORMIGÓN SEGÚN TENSIÓN EN
FIBRA EXTREMA DE HORMIGÓN EN TRACCIÓN.
V.2.3.2 TENSIONES ADMISIBLES DEL HORMIGÓN.
V.2.3.3 TENSIONES ADMISIBLES DEL ACERO.

V.3 TENSIONES DE FLEXIÓN.


V.3.1 ANÁLISIS.
V.3.2 EJEMPLO No 1.
V.3.3 EJEMPLO No 2.
V.3.4 ECUACIONES DE DISEÑO.
V.3.5 EJEMPLO No 3.

VI. RESISTENCIA ÚLTIMA A FLEXIÓN.


VI.1 PRINCIPIOS GENERALES.
VI.2 ECUACIONES DE RESISTENCIA A FLEXIÓN. VIGAS SUBARMADAS.
VI.3 TENSIÓN EN EL ACERO PRETENSADO PARA FALLA EN FLEXIÓN.

VI.4 LÍMITES DE CANTIDAD DE ARMADURA.


VI.4.1 CUANTÍA MÁXIMA.
VI.4.2 CUANTÍA MÍNIMA.

VI.5 EJEMPLO No 4

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VI.6 ANÁLISIS GENERAL DE LA RESISTENCIA MÁXIMA A FLEXIÓN DE


MIEMBROS PRECOMPRIMIDOS CON ADHERENCIA.
VI.7 EJEMPLO No 5.

VII. RESISTENCIA AL CORTE.

VII.1 PRINCIPIOS GENERALES.


VII.2 COMPORTAMIENTO AL CORTE ANTES DE LA FISURACIÓN.
VII.3 EJEMPLO 7.1

VII.4 FISURACIÓN DIAGONAL.


VII.4.1 FISURACIÓN DIAGONAL EN EL ALMA.
VII.4.2 FISURACIÓN POR COMBINACIÓN DE FLEXIÓN Y CORTE.
VII.3.3 EXPRESIÓN SIMPLIFICADA PARA CORTE DEL HORMIGÓN.
VII.3.4 EJEMPLO 7.2

VII.5 RESISTENCIA AL CORTE EN VIGAS DE HORMIGÓN PRETENSADO


CON ARMADURA DE ALMA.
VII.5.1 CONSIDERACIONES GENERALES Y ECUACIONES DE
DISEÑO.
VII.5.2 CONSIDERACIONES TEÓRICAS. MODELOS DE DISEÑO Y
ANÁLISIS.

VII.6 LIMITACIONES EN LA RESISTENCIA NOMINAL AL CORTE.


VII.7 EJEMPLO 7.3

VIII. ADHERENCIA Y ANCLAJE.

VIII.1 ADHERENCIA DE TRANSFERENCIA DE TENSIONES EN


ELEMENTOS PRECOMPRIMIDOS.
VIII.2 ADHERENCIA DE FLEXIÓN EN ELEMENTOS PRECOMPRIMIDOS.
VIII.3 TENSIONES EN LAS ZONAS DE ANCLAJES. ZONAS
PERTURBADAS.
VIII.4 DETERMINACIÓN DE LA ARMADURA TRANSVERSAL PARA ZONAS
DE ANCLAJES.

IX. REFERENCIAS.

Filename Emisión Revisión 1 Revisión 2 Revisión 3 Observaciones


precomprimido.doc Mar Jul Feb Oct
2001 2007 2008 2008
Páginas 59 115 122 113

Fotos de tapa: Sistema Losa de Anclaje-Muro Reactivo del Laboratorio de Estructuras,


IMERIS, de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo. Mendoza. Todo el conjunto fue post-
tesado para lograr la máxima rigidez y resistencia posible. Construido en el año 1999. El
sistema permite ensayar edificios de hasta 3 pisos en escala natural, es decir en escala 1:1,
y hasta 6 pisos en escala 1:2. Se pueden aplicar cargas horizontales simultáneas en varios
niveles.

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Puente de UDDEVALLA en Suecia.

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Imágenes del puente de UDDEVALLA en Suecia. Es una conexión de 9 Km


dentro de la cual se ubica el puente que se muestra con luz de 414 m, ancho de
23.30 m y con 120 cables que se dividen en dos filas de 30 cada uno para cada
columna. La altura de las columnas es de 150 m sobre el nivel de agua, y el tablero
a 50 metros sobre el mismo. El puente llevó 35000 m3 de hormigón, 9000 ton de
acero estructural, 6000 ton de acero de refuerzo de hormigón y 1100 ton de vainas
galvanizadas para los cables de post-tensado.

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TEORÍA DEL HORMIGÓN PRE-COMPRIMIDO.

I. INTRODUCCIÓN.
I.1. EL HORMIGÓN PRECOMPRIMIDO.

El Hormigón Precomprimido puede definirse como un tipo de hormigón armado


en el cual cierta cantidad de acero ha sido pre-tensada para que reaccione contra el
hormigón e induzca acciones internas de tal magnitud y distribución que:

1. Se genera en el material resultante un sistema de tensiones internas auto-


equilibrante, (tracción en el acero y compresión en el hormigón), y

2. Las acciones resultantes de la aplicación de cargas externas son equilibradas en


forma parcial o total con la precompresión.

La razón fundamental para efectuar la precompresión en el hormigón es que éste


material por sí solo es resistente en compresión pero es muy débil en tracción. En
definitiva, el material compuesto resultante, hormigón armado precomprimido, tendrá
una mejor respuesta ante acciones externas en rigidez, en resistencia y en
ductilidad.

I.2. FUNDAMENTOS.

Para comprender mejor los fundamentos del comportamiento del hormigón


precompimido se analiza a continuación, y en referencia a la Fig.1.1, la respuesta
que a tracción pura tendrían un elemento de hormigón simple (sin armar), el mismo
elemento con armadura convencional y por último éste elemento precomprimido.

(a) Hormigón Simple: Si el elemento en estudio tuviera, por ejemplo, una


resistencia a compresión de 35 MPa (350 Kgr/cm2) con módulo de elasticidad
longitudinal del orden de 25000 MPa, y fuera sometido a esfuerzo axial, su respuesta
en términos de tensión promedio vs. deformación, f-ε, sería la representada en la
Fig.1.1(a). Si bien interesa en este caso el estudio de la respuesta en tracción, se
agrega en la parte izquierda del diagrama la respuesta en compresión del hormigón
simple para que valga de comparación. Justamente para compresión, los
parámetros que definen la respuesta son la resistencia máxima a compresión de
f´c=35 MPa, una deformación para dicha tensión del orden de 0.002 (0.2%) y una
deformación máxima cercana a 0.004 (0.4%). Sin embargo a tracción la resistencia
máxima sería del orden de 2 MPa (de acuerdo a la expresión f cr = 0.33 f c´ , [MPa],
ver Ref. [1]) y para un módulo de elasticidad de Ec= 25000 MPa (según Ref. [1], el
valor sería 26540MPa, a través de Ec = 3320 f c´ + 6900 ), [MPa], se obtendría una
deformación máxima de tracción del orden de 2/25000 = 0.00008 (0.008%), con un
comportamiento prácticamente elástico hasta la fisuración (Ref. [1]). La rigidez a
axial del material estaría dada por el valor del módulo de elasticidad del Hormigón,
es decir Ec (la expresión del ACI-318 Ec = 4700 f c´ = 27800 MPa ). .

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Fig.1.1. Respuesta de
hormigón Simple,
hormigón Armado y
hormigón Precomprimido.

(b) Hormigón Armado: Si al mismo elemento anterior se le hubiera reforzado con


acero, su comportamiento a tracción hubiera mejorado notablemente. Por ejemplo, si
se le hubiera suministrado 1.5 % de cuantía longitudinal de acero con tensión de
fluencia de 400 MPa, es decir unos 120 Kgr Acero/metro cúbico de Hormigón (0.015
x 7800 Kgr/m3), se hubiera obtenido una respuesta como la que se muestra en la
Fig.1.1.b. Si bien el nivel de aparición de la primera fisura es a la tensión de 2 MPa,
ahora el miembro no falla para dicha deformación sino que continúa resistiendo
cargas hasta que fluye la armadura que cruza la primera fisura. Es claro que se ha
logrado entonces, con respecto al caso anterior, por un lado aumentar la resistencia
final notablemente y además obtener ductilidad que antes no existía. Dado que la
cuantía colocada fue del 0.015 (1.5%) del área total de hormigón (que puede
tomarse como área total de la sección) y el acero fluye a 400 MPa, la resistencia
final a tracción, en términos de tensión, es del orden de los 6 MPa. Esto es porque:

f eqHo xAg = f y As , es decir: f eqHo = f y As / Ag = 400 MPax0.015 = 6 MPa

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La debilidad que se le puede atribuir a este comportamiento está asociada a la


rigidez. Esto se ve claro en la Fig.1.1(b) ya que entre la deformación de 0.00008 y la
de 0.002 (0.2%) que es la que corresponde a fluencia del acero, hubo una
degradación importante en la rigidez del elemento. Inicialmente se contaba con un
módulo Ec= 25000 MPa y ahora la rigidez estaría asociada al módulo equivalente
dado por (6-2)/(0.002-0.00008) = 2083 MPa, es decir la rigidez promedio se redujo
en más de 10 veces después de la fisuración.

(c) Hormigón Armado Precomprimido: Si el mismo elemento de hormigón inicial


tuviera ahora la mitad de la cantidad de acero que el caso anterior, o sea una
cuantía de 0.75 % (60 Kgr de Ao./m3 de Hormigón), de los cuales las 2/3 partes de
esta cantidad (unos 40 Kgr de Ao./m3 de Hormigón) fueran de acero convencional y
el resto de acero (20 Kgr de Ao./m3 de Hormigón, cuantía 0.25%) de alta resistencia
y previamente tensados y anclados contra el mismo hormigón, durante la aplicación
de la carga exterior N se obtendría una respuesta similar a la que se muestra en la
Fig.1.1(c). Suponiendo que las barras de acero de alta resistencia se hubieran
tensado hasta fps= 1400 MPa (14000 Kgr/cm2, es decir 3.5 veces más que la fluencia
del acero convencional), resultaría que la tensión de precompresión promedio sobre
la sección sería del orden de fc= 3.5 MPa (resulta de fc= fpsx0.0025). En
consecuencia la primer fisura de tracción en el Hormigón se produciría ahora a una
tensión promedio de compresión de 5.5 MPa (que es la suma de 3.5 MPa que se
requieren para llevar al hormigón a tensión casi cero más los 2 MPa que se
necesitan para vencer la resistencia a tracción). La fluencia de la sección sigue
controlada por el acero convencional. Para obtener la tensión de fluencia promedio
de la sección, habría que sumar las contribuciones de las tensiones aportadas por
las dos armaduras, de acuerdo a este esquema:
armadura convencional 400 MPa x 0.0050 = 2 MPa.
armadura pretensada 1600 MPa x 0.0025 = 4 MPa.
donde se ha supuesto que 1600 MPa es la tensión a la que se encuentra la
armadura de alta resistencia después del tensado inicial, de las pérdidas de
pretensado (se ha considerado 0.001 de pérdida total de pretensado por fluencia
lenta del hormigón, contracción por pérdida de humedad y deformación elástica por
compresión) y de la tensión adicional para que se alcance la deformación de 0.002
en la sección. Después de la fluencia de la “sección”, que se alcanzaría a una
tensión promedio de 6 MPa, el elemento podría aumentar aún un poco más la
resistencia por el posible aumento de la tensión en el acero de alta resistencia. En
definitiva, esto implica que el comportamiento de esta sección de Hormigón Armado
Precomprimido a tracción posee claramente una rigidez, una resistencia y una
ductilidad (a cargas monotónicas y estáticas) que ni el hormigón simple ni el
armado convencional poseen.

I.3 BREVE REFERENCIA HISTÓRICA.


La idea y principios de la precompresión en el hormigón datan de bastante
tiempo atrás. Con el uso de los zunchos en los toneles se estaba básicamente
precomprimiendo al hormigón por el efecto de confinamiento provocado por la
tracción en dichos zunchos reaccionando contra las paredes del tonel.

A fines del siglo XIX, por el año 1886, P. H Jackson de San Francisco realizó
una propuesta de precomprimir al hormigón. En 1888 W. Dörung de Berlín solicitó
una patente referida a precompresión del hormigón en mesas de tensado. Los

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primeros ensayos en elementos de hormigón que contenían armaduras de


resistencia convencional (la utilizada en el hormigón armado) previamente
traccionadas y con precompresión por adherencia fueron realizados en 1906 (hace
casi 100 años) por M. Koenen, en Berlín. Estos y otros intentos pioneros de esa
época no fueron satisfactorios puesto que al no haber utilizado aceros de alta
resistencia, las bajas tensiones iniciales en dichas barras se perdían en su casi
totalidad debido a las perdidas del tensado inicial de las barras.

El desarrollo moderno del hormigón precomprimido es debido al francés


Eugene Freyssinet, quien claramente mostró los efectos de la fluencia lenta y la
contracción del hormigón. Este investigador en 1928 demostró que mediante el uso
de acero de alta resistencia las pérdidas de tensiones se podían mantener en niveles
razonablemente bajos. El problema básico en los primeros intentos fue que al utilizar
acero de resistencia normal no era posible de elongarlo en la operación de
pretensado más allá de una deformación de 0.0015 (0.15 %), y a su vez las pérdidas
de dicho tensado por contracción y fluencia lenta sumaban cerca de 0.001 de
deformación, por lo cual casi las 2/3 partes de la precompresión en el hormigón se
habían perdido. Con aceros de alta resistencia, sin embargo, la elongación que se
puede alcanzar es cercana a 0.007, por lo cual cerca de 6/7 de la tensión inicial son
utilizables para resistir las cargas de servicio. Para reducir las pérdidas aludidas,
aconsejó no solamente utilizar aceros de alta resistencia sino también hormigones
de resistencia elevada. La expansión del hormigón precomprimido se volvió posible
cuando se desarrollaron métodos confiables para el tensado de las barras y para los
anclajes extremos de las mismas, como los que desarrolló Freyssinet en 1939. El
uso del hormigón precomprimido se extendió rápidamente. Ya en el año 1951 se
informaba que en Europa se habían construido 175 puentes y 50 pórticos en
edificios de viviendas con hormigón precomprimido. En América del Norte, por
ejemplo, para ese tiempo se habían construido cerca de 700 tanques de reserva de
agua con hormigón precomprimido. Para 1990, la ref. [1] indica que en Norte
América cerca de 200000 toneladas de acero de pretensado es utilizado cada año
(¼ del consumo total en el mundo).

II. PRINCIPIOS GENERALES DEL HORMIGÓN PRECOMPRIMIDO.


II.1. RESPUESTA EN FLEXIÓN. DISTINTAS FORMAS DE INTERPRETACIÓN.
En la sección I se analizó el efecto de la precompresión en elementos de
hormigón sometidos a tracción. En este caso, se dará una explicación sobre los
principios básicos que rigen el comportamiento del hormigón precomprimido a partir
de la respuesta en flexión. Éste es uno de los esfuerzos que en las estructuras de
hormigón con frecuencia se trata de balancear a través de pre-esfuerzo en el
hormigón para contrarrestar a las tensiones de tracción que se inducen por flexión.

El comportamiento del hormigón precomprimido en flexión se puede explicar a


partir de tres (3) diferentes conceptos o perspectivas: tensiones, cupla interna y
balance de cargas.

II.1.a. El Concepto de Tensiones.


En este caso el hormigón es considerado como un material elástico que es
comprimido con antelación para balancear las tensiones de tracción que se inducen
por efecto de cargas externas. El hormigón es débil a tracción y fuerte a compresión.
La precompresión permitirá al mismo soportar considerables tensiones de tracción.

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El hormigón no se va a fisurar si su resistencia a tracción no es excedida. Dentro de


ese rango las tensiones pueden ser determinadas utilizando la teoría elástica.

Fig. 2.1(a) Viga Precomprimida bajo


Cargas Externas.

La Fig.2.1(a) muestra una viga de hormigón precomprimido con una barra de


tensado (cgs= centro de gravedad del acero) colocada a una excentricidad constante
e con respecto al centroide de la sección de hormigón (cgc= centro de gravedad del
hormigón). En cualquier sección y debido a la fuerza F de precompresión, las
máximas tensiones en el hormigón, fibras extremas, están dadas por:

f = F/A ± Fe/Z (2.1)

A=bh y Z=bh2/6 representan el área y el módulo de resistencia respectivamente. Si


M es el momento que en cualquier sección inducen las cargas exteriores, las
máximas tensiones debidas a éstas se calculan mediante el cociente M/Z, indicadas
como positivas para compresión y negativas para tracción. La Fig.2.1(b) muestra la
distribución de tensiones resultantes en la sección. Es importante notar que un cable
excéntrico es más eficiente que uno que se hubiera colocado en el baricentro de la
sección (e=0). Si el objetivo es anular por completo las tensiones de tracción en un
elemento de sección rectangular donde no se ha aplicado ninguna carga exterior (es
decir sólo hay esfuerzos de precompresión), se debe cumplir el requerimiento de:

Fe/Z = 6Fe/bhh ≤ F/bh


Es decir entonces:
e ≤ h/6 (2.2)

Fig.2.1(b) Tensiones en una sección de la Viga.

Las tensiones máximas en cualquier sección de la viga están dadas por:

f = F/A ± Fe/Z ± M/Z (2.3)

Para comprender aún más el comportamiento en términos de deformaciones y


tensiones en la viga precomprimida, la Fig.2.1(c) muestra las condiciones que se
presentarían en la sección central de una viga de hormigón armado sin y con

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precompresión. Los cables para la precompresión podrían tener también un eje


curvo de forma tal que los pre-esfuerzos que se induzcan se contra balanceen de
una manera más eficaz con los generados por M. Una posible disposición de cable
la muestra la Fig.2.2.

II.1.b. El Concepto de la Cupla Interna.


La segunda forma conceptual de ver el efecto de precompresión es considerar
al hormigón precomprimido como una combinación de acero y hormigón en el cual la
fuerza de tracción en el acero y la resultante de las tensiones de compresión en el
hormigón forman una cupla interna que resiste los momentos flectores debidos a las
cargas externas. En la Fig.2.3 se ve que la fuerza de compresión C que puede
aportar el hormigón actúa en el baricentro del bloque de tensiones de compresión.
Por otro lado la fuerza de tracción T del cable debe ser, por condición de equilibrio,
igual y opuesta a C para cualquier estado de acciones. Cuando no existe carga
externa sobre la viga, C y T deben tener la misma línea de acción, es decir que la
cupla interna es cero. Luego de aplicada la carga externa, el centroide del bloque de
tensiones de compresión se mueve hacia arriba en la sección debido al cambio
necesario en la distribución o perfil de tensiones de compresión. Como resultado, se
manifiesta la cupla interna Cjd = Tjd que es la que equilibra al momento externo, y
que se observa en la parte derecha de la figura.

Fig. 2.1(c) Comportamiento de Vigas de Hormigón No Comprimidas y


Precomprimidas.

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Fig. 2.2. Viga con Cable Curvo.

Es interesante notar que a medida que la acción externa varía, pero dentro del
rango de carga de servicio, la fuerza T prácticamente permanece constante en un
elemento de hormigón precomprimido. Esto es porque las tensiones iniciales son
muy elevadas (tal vez del orden de 1200 MPa, ver Fig. 2.1(c) mientras que el
incremento de las tensiones de acero debidas a deformación de flexión en el
hormigón representan solamente un porcentaje de cambio muy pequeño en la fuerza
de acero (tal vez pasen de 1200 a 1240 MPa, según se insinúa Fig. 2.1(c). A medida
que la carga externa varía, C y T pueden considerarse como constantes y lo que
cambia es el brazo elástico jd. Como comparación, en la viga de hormigón armado,
ver Fig. 2.1(c), a medida que la carga externa se incrementa, dentro del rango de
servicio, C y T aumentan y lo que se mantiene casi constante es jd.

Fig. 2.3.
Cupla Interna de un
Elemento
Precomprimido.

En el hormigón armado convencional no se puede utilizar en forma efectiva


aceros de alta resistencia a tracción, puesto que si se intentara llevar éstos a
tensiones altas, implicaría necesariamente deformaciones elevadas. Esta situación
provocaría a su vez que el hormigón que rodea a dichas armaduras fuera sometido a
combinación de tensiones que se traducirían en una configuración de fisuras muy
serias para el estado de servicio. En el hormigón precomprimido éste problema no
existe puesto que el acero ya fue previamente tensionado.

Fig.2.4(a) Fuerzas de un Tensor Parabólico

II.1.c. El Concepto del Balance de Cargas.


El hormigón precomprimido se puede considerar también como un intento para
balancear las cargas externas a través de las acciones inducidas por los tensores.
La Fig.2.4(a) muestra una viga simple precomprimida por un cable parabólico. El

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tensor, al reaccionar contra el hormigón, aplica a éste una carga uniformemente


distribuida w por unidad de longitud, con sentido hacia arriba. Considerando las
fuerzas que actúan en la mitad de la viga y tomando momentos con respecto a la
sección extrema izquierda (la de anclaje del tensor), resulta:

M = Fe = wl 2 / 8
Por lo que:
w = 8 Fe / l 2 (2.4)

En forma similar, la Fig.2.4(b) muestra las fuerzas que actúan sobre el


hormigón de un elemento con un tensor de tramos rectos y ascendentes hacia los
apoyos. Bajo esta óptica, las cargas externas se pueden balancear por las acciones
que hacia arriba induce el tensor. Si la acción exterior fuera exactamente balanceada
por el tensor, la viga no sufriría flexión alguna y el hormigón estaría sometido
solamente a un estado uniforme de tensiones iguales a F/A, puesto que el momento
exterior sería equilibrado por el inducido por la precompresión.

Fig. 2.4(b) Fuerzas de un Tensor de


dos Tramos Rectos.

En la práctica generalmente no es posible equilibrar las cargas externas en


forma total, pero mediante una adecuada precompresión es posible compensar una
buena parte de las deformaciones debidas a la acción externa. Esto permite el uso
de elementos más esbeltos y livianos que los que resultan con hormigón armado yq
que con la precompresión la fisuración o se minimiza o se elimina, por lo que la
rigidez aumenta notablemente. Es así como en la Ref.[1] se menciona que, ver Fig.
2.5, para una luz determinada, mientras que la relación luz-altura en una losa de
hormigón convencional armada en una dirección puede ser del orden de 28:1, en el
caso de losa precomprimida se puede aumentar a 45:1.

Fig. 2.5. Relaciones


Típicas de luz/altura
losas armadas en una
dirección
Precomprimidas y no
precomprimidas.

II.2. GRADOS DE PRECOMPRESIÓN.


II.2.1. Definiciones.
En general se puede hablar de precompresión total, limitada, parcial y
constructiva.

La precompresión total se utiliza cuando para la carga total de servicio y en la


dirección portante principal no existen tensiones de tracción por flexión. Sin
embargo, se debe reconocer que estrictamente hablando es imposible la no-

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existencia de esfuerzos de tracción concentrados en ciertos sectores o más


distribuidos en otros por diversos efectos, que provocarán fisuras de cierto grado
inevitables. Por ejemplo, en la zona de los anclajes de los tensores; tensiones
transversales por adherencia; tensiones de tracción por flexión oblicua, corte y
torsión; tensiones de tracción por gradientes térmicos; etc.

El pretensado limitado es aquel para el cual ante las cargas máximas de


servicio, las tensiones de tracción en el hormigón, en la dirección de las cargas, no
sobrepasan de un valor considerado como admisible.

El pretensado parcial ocurre cuando las tensiones de tracción no se


restringen a un determinado valor límite, y el control de fisuración se logra mediante
el uso de armadura convencional.

El pretensado constructivo se utiliza, por ejemplo en el caso de estructuras


apoyadas no sometidas a flexión, para evitar juntas de dilatación, prevenir fisuras de
separación, reducción de la fisuración o de las deformaciones, confinamiento de
ciertas regiones, por ejemplo nudos, etc.

II.2.2. Implicancias de los Grados de Precompresión.


Es un error creer que en todos los casos la precompresión total implica un
mejor comportamiento de las estructuras con respecto al hormigón precomprimido
parcial o limitado.

Fig. 2.6. Sección en el tramo. Para relación L/D grande la tensión de compresión en el
cordón traccionado, para pretensado total, puede tomar un valor muy elevado y origina
fuertes deflexiones negativas.

Si la relación entre la carga útil L y el peso propio D fuera elevada, la


condición de pretensado total obligaría, por ejemplo en el caso de la Fig.2.6, a
inducir en el hormigón tensiones de compresión muy elevadas en las fibras extremas
del cordón traccionado por efecto de L. Como consecuencia de esta elevada
precompresión se puede llegar a inducir flexiones negativas (opuesta a la de cargas
gravitatorias) excesivas y que aumentan con el transcurso de tiempo por los efectos
de retracción y fluencia lenta del hormigón. Este efecto provocaría la aparición de
fisuras en la zona superior de la viga, y que una vez que actúe toda la carga podrían
no cerrarse en forma completa, reduciendo en definitiva la altura de brazo elástico y
en consecuencia la capacidad a flexión, como se indica en Fig.2.7.

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Además, el pretensado total puede inducir al diseñador a colocar muy poca


armadura en el hormigón, lo cual a veces es permitido por las normas, pero que en
la realidad va en detrimento del comportamiento de las estructuras. Esto es debido a
que cuando se inducen esfuerzos de coacción debido a por ejemplo diferencias de
temperatura, asentamientos diferenciales, esfuerzos no previstos por desajustes,
des-alineamientos o diferencias de dimensiones en obra, diferencias con las
hipótesis de cargas, etc., pueden aparecer fisuras que quedan sin control por la
inexistencia del refuerzo de armaduras y superando tal vez ampliamente las
separaciones y los anchos que deberían tener dichas fisuras.

Fig. 2.7. Un elevado grado de Precompresión puede, para el caso de carga parcial,
conducir a fisuras en la futura zona comprimida que se abren por fluencia lenta y
posteriormente, cuando actúa la carga total, ya no se cierran totalmente. Como
consecuencia la altura última queda disminuida.

En definitiva, la Ref.[3] manifiesta que los conocimientos adquiridos a partir de


los daños y de los ensayos en estructuras ponen en evidencia y sin lugar a dudas
que, en las estructuras corrientes para edificios y puentes, la precompresión limitada
o la parcial conducen a un comportamiento más favorable que el que daría
condiciones de diseño para hormigón precomprimido total. Esta afirmación implica la
suposición que un preesfuerzo más débil en el hormigón se va a compensar con el
agregado de armadura convencional que tendrá mejor y mayor control sobre la
fisuración del hormigón.

La precompresión total sólo es necesaria en casos muy aislados cuando, por


ejemplo, se deba evitar cualquier fisuración en depósitos para líquidos. Aún en estos
casos la presencia de tracciones por esfuerzos imprevistos puede alterar las
condiciones ideales de diseño. En consecuencia, para la mayoría de los casos de la
práctica, es muy recomendable agregar en el hormigón refuerzo con armaduras
convencionales.

II.3. MÉTODOS PARA INDUCIR PRE-ESFUERZOS.


Para pre-esforzar al hormigón mediante tensado del acero, existen dos formas
designadas en la práctica como pre-tensado y post-tensado. La principal diferencia

16
17

entre los dos métodos, y es que origina la distinta designación, está en cuándo el
acero es tensado: si es antes o después que el hormigón fue colocado en el molde.
Lo importante es reconocer que para cualquiera de los dos casos, y teniendo como
referencia el momento en que la estructura va a estar sometida a las cargas de
servicio, el acero es el pre-traccionado y el hormigón resultará pre-comprimido.

II.3.1. PRETENSADO.
Este término se usa en general para describir cualquier método de pre-
esfuerzo en el cual los tensores se traccionan antes de que el hormigón sea
colocado en su molde, o estrictamente hablando, antes de que el hormigón haya
endurecido. En este caso los elementos de tracción son anclados temporariamente
en extremos muy rígidos que forman parte de lo que se conoce como banco de
tensado. Luego el hormigón llena los moldes, rodeando por supuesto los tensores
para lograr adherencia directa. Una vez que el hormigón ha alcanzado suficiente
resistencia los tensores son cortados o liberados de sus anclajes en ambos
extremos. Se produce entonces la transferencia de la fuerza de pretensado del acero
hacia el hormigón, quien reacciona y queda precomprimido por esfuerzos inducidos
por la adherencia inmediata entre ambos materiales. En este caso se requiere de
fuertes bancos de tensado pero no de elementos permanentes de anclaje. Este
método es acreditado a un ingeniero alemán, E. Hoyer que lo desarrolló en 1938. El
proceso se puede apreciar en Fig. 2.8.

Fig. 2.8. Precompresión del Hormigón mediante el Pretensado del Acero.

El método es básicamente un proceso de fábrica, y hoy existen en el mercado


numerosos elementos estructurales que son prefabricados con pretensado. La
Fig.2.9 muestra algunas de las secciones transversales de elementos prefabricados.

En general los tensores son rectos, pero muchas veces se los curva para
variar su excentricidad (draping o harping en textos en inglés) y lograr condiciones

17
18

de trabajo más favorables. Por ejemplo, la Fig.2.10 muestra cómo se posicionan los
tensores y los elementos utilizados para tal operación. Por supuesto que los
elementos que mantengan a los tensores en la posición no recta deberán permitir el
movimiento longitudinal para poder materializar la operación de tensado. Esta
configuración de tensores permite por ejemplo reducir la excentricidad en los
extremos apoyados y por lo tanto se reduce o evita la fisuración del hormigón en las
fibras superiores. Una manera alternativa de lograr este objetivo es reduciendo la
fuerza de precompresión en dichos extremos, por ejemplo, eliminando la adherencia
(debonding) en cierta longitud y en ciertos tensores, tal como muestra la Fig.2.11
(blanketing en textos en inglés).

Fig. 2.9. Elementos Prefabricados Pretensados típicos.

II.3.2. POST-TENSADO.
En este caso el tensor es puesto en tracción y liberado contra el hormigón
después de que éste ha adquirido suficiente resistencia. El esfuerzo de compresión
se transmite al hormigón a través de anclajes permanentes que se colocan en los
extremos del elemento. Los conductos a través de los cuales pasan los tensores son
generalmente vainas metálicas livianas y de pequeño espesor. Los tensores o bien
se han colocado junto con las vainas o bien se enhebran antes de hacer la
operación de tensado. Esta última situación en lo posible debe evitarse por los
problemas que podría acarrear el enhebrado.
Con este método los tensores pueden fácilmente posicionarse para que en
forma más efectiva puedan compensar los esfuerzos de las cargas externas: su
forma se puede adaptar a las zonas de tracción asociadas a la flexión.

La Fig.2.12 muestra formas de tipos de tensores, vainas y elementos típicos


para las operaciones de tensado y anclajes. En las Figs.2.13 (a) a (e) se muestran

18
19

diferentes tipos de anclajes para materializar el post-tensado. Algunos son de


fricción, otros de apoyo directo y otros son combinación de ambos.

El post-tensado puede ser o bien una operación de fábrica o in situ. Puede ser
por ejemplo que el hormigón haya sido colado in situ y luego de endurecido allí
puesto en precompresión, o bien puede que se hayan prefabricado elementos
individuales se enhebran los cables a través de ellos y se efectúa la precompresión
en conjunto para todos, para conformar la estructura continua.

Fig. 2.10. “Drapping” o “Harping” de los cables.

El espacio que queda entre las vainas y los cables generalmente se llena con
una lechada de cemento (grouting) principalmente con dos objetivos: en primer lugar
para evitar la posible corrosión de los aceros tensados y en segundo porque al
inducir la adherencia entre los materiales se aumenta la capacidad resistente del
elemento estructural. Para minimizar el tiempo en que los tensores están expuestos
a la corrosión, es aconsejable insertar los cables dentro de los conductos justo antes
de que se deban hacer las operaciones de tensado. El grout consiste de una mezcla
de cemento y agua (con relación a/c cercana a 0.50) junto con un aditivo reductor de
agua y un agente expansivo. Para el caso de relleno para conductos de gran
diámetro a veces se agregan materiales de relleno como arena, puzolanas o
cenizas. Un adecuado grouting debería mantenerse bien fluido durante la operación
de llenado, no debería mostrar segregación, no debería contraerse, tener adecuada
resistencia y no contener componentes que contribuyan a la corrosión. El grout se
inyecta en los puntos bajos del recorrido del tensor o en sus extremos. En los puntos
altos se ubican tubos de ventilación tal cual muestra la Fig.2.14. Si el ducto no fuera
correctamente ventilado, bolsones de aire podrían quedar atrapados en puntos altos
de las vainas, ver Fig. 2.15, y el congelamiento de agua que llegara a ese sector
podría resultar en daño serio a la estructura y a su vez en corrosión de los cables.
Antes del grouting, las vainas deberían ser liberadas de suciedades que podrían
estar alojadas, mediante la inyección de aire libre de aceites. A veces los ductos son
limpiados con agua a presión.

19
20

Fig. 2.11. “Blanketing” de losCables.

Fig. 2.12. Tipos de Tensores más utilizados: (a) cordón único de 7 alambres; (b) cable
formado por varios cordones (cada uno con varios alambres); (c) cable formado por una
única barra de acero y (iv) cable formado por muchos alambres.

20
21

Fig. 2.13. a. Anclaje en lazo entre dos canales de tensado, hormigonado colocado alrededor
de un bloque tensor prefabricado. Los alambres se abren en abanico hacia la parte curva.

Fig. 2.13.b. Anclaje en lazos para trenzas, con coraza de chapa. (Procedimiento de VSL).

Fig. 2.13.c-1. Cuña anular para el anclaje de alambres o trenzas individuales.

21
22

Fig. 2.13.c-2. Vista de los Anclajes utilizados para la losa post-Comprimida del Laboratorio
de Estructuras, IMERIS, de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo. Mendoza.

Fig. 2.14.d Cuñas anulares dispuestas con muy


poco espacio entre sí, para un elemento tensor
VSL de 12 trenzas de 7 diámetro 4mm.

22
23

Fig. 2.15. Cuatro cuñas en sector circular


anclan con un Leoba AK 163, 12 alambres
de diámetro 14 mm. Los alambres interiores
se mantienen fijos mediante barras
separadoras dentadas y endurecidas.

Fig. 2.15(b). Ejemplos de anclajes pasivos extremos.

23
24

III. MATERIALES.
A los efectos del diseño y construcción de hormigón armado pre-esforzado, es
necesario conocer el comportamiento de sus materiales componentes, es decir, el
hormigón, el acero para pretensado y el acero convencional.

III.1. HORMIGÓN.
III.1.1. RESPUESTA DE LOS COMPONENTES DEL HORMIGÓN Y DEL
HORMIGÓN EN COMPRESIÓN.

Los componentes principales del hormigón son el cemento Pórtland, el agua y


los agregados. El hormigón endurece gracias a la reacción química que se produce
entre el agua y el cemento. Generalmente las características mecánicas del
hormigón quedan especificadas a partir de su comportamiento en compresión
uniaxial, para lo cual se utilizan probetas de control cilíndricas de 15 cm de diámetro
y 30 cm de alto, o cúbicas de 15 cm o 20 cm de lado.

Fig. 3.1. Respuesta Tensión-Deformación del


Hormigón y de sus Componentes a ensayo de
Compresión Axial.

La Fig.3.1 muestra curvas de tensión-deformación de los constituyentes del


hormigón por separado y del material compuesto. Se puede observar lo siguiente:

(a) Las respuestas en compresión de los elementos constituyentes,


agregados y pasta de cemento, son lineales, mientras que la del hormigón
lo es sólo al inicio y luego francamente lineal hasta la rotura.

(b) Los agregados tienen mayor rigidez y mayor resistencia (valores típicos
pueden ser de 100 a 200 MPa; los ensayos se hacen normalmente sobre
muestras obtenidas de rocas).

(c) La pasta de cemento es la que tiene menor rigidez y resistencia. Los


ensayos generalmente no se hacen en probetas de pasta de cemento puro
(dificultad para moldeo de probetas y dispersión de resultados) sino sobre
componentes cemento-arena, en proporción 1:3. Como dato ilustrativo, de
Ref. [4] se extrae la Fig.3.2 donde se comparan las resistencias del
hormigón y del mortero de cemento para proporciones fijas de
componentes. Se ve que la relación entre ellas es prácticamente lineal, y
que la resistencia del mortero es del orden de 60 a 65 % de la resistencia
del hormigón.

24
25

Fig. 3.2. Relaciones de Resistencia entre


Hormigón y Mortero con la misma relación de
Agua-Cemento.

La respuesta no lineal del


hormigón es debida a la interacción entre
la pasta y los agregados. A tensiones
relativamente bajas se producen micro
fisuras en las interfaces de ambos
componentes y las mismas se propagan
con el incremento de deformaciones lo
cual “ablanda” la respuesta la que resulta
en una curva tensión-deformación
“redondeada”, y con franca tendencia a
falla después de haber alcanzado la
tensión máxima. Antes de la falla se
produce una considerable expansión
lateral que se traduce en tracciones
transversales y fallas longitudinales muy
visibles.

Variando la proporción y calidad de los componentes se obtienen distintas


características mecánicas en el hormigón. La Fig.3.3 muestra curvas típicas de
tensión-deformación en un rango de resistencias máximas de 20 a 80 MPa. Se
puede observar que a medida que la resistencia máxima se incrementa:
(a) La rigidez inicial aumenta
(b) Mayor rango de comportamiento lineal
(c) Menor deformabilidad (no se puede hablar de ductilidad)
(d) La deformación para la máxima tensión aumenta levemente.

Fig. 3.3. Curvas Típicas de Tensión-


Deformación del Hormigón en
Compresión.

En el hormigón precomprimido
se hace un uso bastante efectivo
de altas resistencias a
compresión, por lo que es usual
especificar para este material
resistencias del orden de 30 a 40
MPa. Un parámetro importante a
los efectos de verificación de
rigidez es el valor del módulo de
elasticidad longitudinal, Ec.

Para el código ACI-318-1995, en la sección 8.5.1, Ec está dado por:


Ec = w1c .5 0.043 f c´ [MPa] (3.1)

25
26

Fig. 3.4 Curva Tensión-Deformación


Idealizada para el comportamiento
del Hormigón en Compresión.

para hormigones de densidad normal wc, expresada en Kgr/m3, la expresión es:


Ec = 4700 f c´ [MPa] (3.2)
La Ref. [1] da esta expresión:
Ec = 3320 f c´ + 6900 [MPa] (3.3)

con resultados similares. Por ejemplo, para f´c= 35 MPa, la ecuación (1.6) da
Ec=27800 MPa y la (1.7) Ec = 26500 MPa, es decir con una diferencia de 5 %.

La Fig. 3.4 muestra una curva tensión-deformación ampliamente aceptada para


el hormigón y es debida a Hognestad. Consta de dos tramos, siendo el primero una
parábola de segundo grado hasta la máxima tensión con esta expresión:
[ ]
f c = f c´ (2ε c / ε o ) − (ε c / ε o ) 2 (3.4)

fc = tensión de compresión del hormigón para εc


f´c = tensión máxima de compresión del hormigón, para εo
εc = deformación de compresión del hormigón y tal que sea menor que εo
εo = deformación en correspondencia con f´c.

Como valor de εmáx, deformación del hormigón asociado a falla por


compresión suele tomarse un valor entre 0.003 y 0.004. La segunda porción de la
curva tensión-deformación responde a recta de pendiente negativa tal que la tensión
máxima decrece un 15 % cuando se alcanza la máxima deformación. En general se
acepta la representación de comportamiento lineal cuando las tensiones de
compresión del hormigón son relativamente bajas, y para fc < 0.60 f´c, se acepta esta
expresión:
fc = Ec εc (3.5)

III.1.2. RESPUESTA A CARGA CÍCLICA.


Si el hormigón se descarga antes de alcanzar la tensión pico, la respuesta de
descarga será prácticamente lineal, con una pendiente cercana a Ect, módulo de
elasticidad tangencial, representado por la línea AB de Fig. 3.5. Vuelto a cargar, la
respuesta alcanzara la curva original. La envolvente de la curva a la respuesta de

26
27

carga cíclica es prácticamente idéntica a la que se obtendría de una aplicación de


carga continua.

Fig. 3.5. Respuesta a carga


Cíclica del Hormigón con reversión en
compresión solamente.

El hormigón tiene una buena


capacidad para resistir varios ciclos de
carga repetida. En consecuencia la
resistencia a la fatiga en estructuras
de hormigón precomprimido estará
controlada por la fatiga de la armadura
y no del hormigón.

III.1.3 INFLUENCIA DE LA VELOCIDAD DE CARGA.


Si tres probetas de hormigón fueran obtenidas de la misma mezcla, se las
conservara en las mismas condiciones por cierto lapso de tiempo, por ejemplo un
año, y luego se las ensayara a tres diferentes velocidades de carga, se obtendrían
respuestas de tensión-deformación similares a las mostradas en Fig.3.6. Se observa
de este gráfico que la aplicación rápida de carga incrementa la resistencia cerca de
un 20 %, mientras que una aplicación de la carga muy lenta la reduce en otro tanto.

En diseño generalmente se ignora la disminución de la resistencia causada


por carga a largo plazo. Sin embargo, también suele ignorarse la ganancia en
resistencia que ocurre con el tiempo, a la vez que el diseño se basa en la resistencia
a los 28 días. Dado que el hormigón usualmente ganará resistencia entre 20 a 40 %
por encima de la que corresponde a los 28 días (hidratación después de este
período), esto implica que ambas suposiciones tienden a compensarse y por lo tanto
en general las hipótesis de diseño son seguras en este respecto.

La tabla III.1 muestra las relaciones de los valores de resistencia que el


código CP110 (código de práctica del Reino Unido) acepta cuando se prueba que la
carga va a ser aplicada un cierto tiempo después de colocado el hormigón. Esto es
un indicador del aumento de la resistencia con el tiempo.

Tabla III.1.
Edad mínima del hormigón del elemento cuando Factor
será sometido a carga completa [meses] de corrección
1 1.0
2 1.1
3 1.15
6 1.2
12 1.24

27
28

Fig. 3.6. Influencia de la Velocidad de


carga en la respuesta Tensión-Deformación del
hormigón a compresión.

III.1.4. FLUENCIA LENTA DEL HORMIGÓN.

La respuesta de tensión-deformación del hormigón depende de la velocidad y de


la historia de cargas. Si la tensión se mantiene constante por algún lapso de tiempo
se produce un incremento de la deformación, fenómeno conocido como fluencia
lenta (creep). Si es la deformación la que se mantiene constante por cierto tiempo,
las tensiones decrecen, lo cual se conoce como relajación.

Fig. 3.8 Efecto de fluencia del Hormigón.

La Fig. 3.8 indica la representación de


estos conceptos, según la Ref. [1], que
indica que el efecto de fluencia lenta se
tiene en cuenta utilizando una Ec,eff módulo
de elasticidad efectivo del hormigón para
definir la curva tensión-deformación.

La Fig.3.9 ilustra el fenómeno de


fluencia del hormigón bajo tensión
constante. Cuando se lleva a cabo un
experimento para evaluar la fluencia la tensión se aplica al hormigón a una cierta
edad ti (pueden se varios días después de colado), y luego se mantiene constante a
lo largo del tiempo.

Fig. 3.9. Curva Típica de fluencia


del Hormigón bajo tensiones de
compresión axial.

28
29

La deformación debido a la carga inicial se llama deformación elástica, mientras


que la sucede a continuación manteniendo la carga constante se llama deformación
de fluencia. La relación entre la deformación por fluencia y la deformación elástica a
los t días después de colado el hormigón que fue puesto en tensión (inicio de
deformación elástica) a los ti días después del colado se llama coeficiente de
fluencia, φ(t,ti). Ref. [1] da esta expresión para calcular este coeficiente:

(t − ti ) 0.6
φ (t , ti ) = 3.5kc k f (1.58 − H / 20)ti −0.118 (3.6)
10 + (t − ti ) 0.6

H = humedad relativa por ciento


kc = factor que tiene en cuenta la influencia de la relación volumen/superficie del
elemento
kf = factor que tiene en cuenta la resistencia del hormigón. En este caso se
reconoce la menor deformación por fluencia para el caso de hormigón de alta
resistencia. Este coeficiente se magnifica mediante esta expresión:

1
kf = (3.7)
(0.67 + f c´ / 62)

donde f´c es la resistencia del hormigón a los 28 días en MPa. Note que para f´c
menor de 21 MPa, el factor resulta mayor que la unidad.

La Fig.3.10 da los valores de kc. Cuando se evalúa la edad del hormigón para
el tiempo ti, que es aquel instante donde se comienza a cargar, un día con curado
acelerado puede considerarse como equivalente a agregar 7 días a la edad del
hormigón.

Fig. 3.10. Factor de


Corrección por la relación
Volumen/Superficie,
según Ref.[1].

El método que se
propone en la Ref. [1]
en definitiva apunta a
calcular el valor de la
deformación (final, total)
a los t días después de
llenado el hormigón, causado por la tensión inicial fci aplicada a los ti días después
de llenado (esta parte es la deformación elástica inicial) y luego mantenida constante
durante el tiempo (t-ti), (ésta es la parte que incluye el efecto de carga mantenida en
el tiempo o deformación de fluencia), mediante la siguiente expresión:

f ci
ε cf (t , ti ) = (3.8)
Ec ,eff

29
30

Eci
Ec ,eff = (3.9)
1 + φ (t , ti )

En definitiva, la deformación por fluencia sería:

εcflu(t,ti) = εcf(t,ti) - εci (3.10)

donde la deformación inicial elástica se ha aproximado linealmente mediante:


f
ε ci = ci
Ec

La deformación por fluencia puede ser varias veces mayor que la elástica. La Fig.
3.9 indica que la fluencia continúa con pendiente en descenso a lo largo del tiempo.
Si la carga se elimina, la deformación elástica se recupera en forma inmediata. Sin
embargo, esta recuperación es menor que la que corresponde a deformación
elástica inicial debido a que el módulo de elasticidad crece con la edad del hormigón.
La recuperación elástica es seguida por una recuperación proporcionalmente
pequeña de la deformación por fluencia, por lo que la deformación permanente
puede ser importante. La cantidad total de fluencia que un hormigón en particular
puede sufrir es difícil de estimar, y en general se usan métodos empíricos y
aproximados para estimarla, como el que se describió anteriormente Ref. [1].

En la Ref. [6] se cita que el comité 209 del ACI estableció esta expresión para
calcular directamente el factor Ct que es la relación entre la deformación por fluencia
y la deformación elástica inicial, es decir:

ε cf (t , ti )
Ct = (3.11)
ε ci

Ct = Cu kt ka kh kth ks kf ke (3.12)

Cu = Coeficiente último de fluencia, que varía entre 1.30 a 4.15, y que en general se
toma igual a 2.35.

Kt = coeficiente que depende del tiempo de carga t, y dado por:

(t − ti ) 0.6
kt = (3.13)
10 + (t − ti ) 0.6
t= tiempo en días después de aplicada la carga.
Ka factor que depende de cuándo se puso en carga al hormigón, dado por:

K a = 1.25ti−0.118 (3.14.a)

para hormigón curado con humedad, y:

K a = 1.13ti−0.095 (3.14.b)

30
31

para hormigón curado con vapor, siendo ti el tiempo la edad del hormigón en días
cuando se le aplica la carga.

Kh Coeficiente de humedad relativa, dado por:

Kh = 1.27 – 0.0067 H para H>40% (3.15)

Kth coeficiente asociado al menor espesor del elemento, dado por:


Kth = 1.0 para espesores menores de 15 cm, y
0.82 para 30 cm.

Ks coeficiente que depende del asentamiento del hormigón, y que es:

Ks = 0.95 para 5 cm, 1.0 para 7.5 cm y 1.09 para 10 cm

Kf coeficiente que depende del porcentaje de agregados finos del hormigón, y es:
Kf = 0.95 para 30 %, 1.0 para 50 % y 1.05 para 70 %.

Ke = coeficiente en función del contenido de aire, que es:


Ke = 1.0 hasta 6 %, 1.09 hasta 7 % y 1.17 hasta 8 %.

Más adelante se desarrolla un ejemplo para ver la aplicación práctica de estos


conceptos. De todas maneras se ve que cualitativamente, la magnitud de la
deformación por fluencia depende de la composición del hormigón, del medio
ambiente y la historia de aplicación de cargas. Algunos factores importantes que
hacen aumentar la fluencia son entonces:

1. Con relación a constituyentes del hormigón:


(a) Aumento de la relación agua/cemento.
(b) Aumento del contenido de cemento.
(c) Aumento del contenido de aire en la mezcla.

2. Con relación al Medio Ambiente y relación de Formas y Dimensiones:

(d) Disminución de la humedad


(e) Aumento de pérdida de agua en el hormigón (e.g. mal curado)
(f) Aumento de la superficie expuesta con relación al volumen de hormigón.

3. Con relación a la historia de Cargas:

(g) Cargar al elemento a edad temprana.


(h) Prolongar la duración de la carga.

Efectos que reducen entonces la fluencia serían:

(a) aumento de la proporción de agregados (con relación al cemento)


(b) Aumento de la humedad ambiente.
(c) Restricciones a la pérdida de agua del hormigón.
(d) Demorar lo más posible la aplicación inicial de las cargas.

31
32

La fluencia es por supuesto entonces una de las causales de las pérdidas de


tensiones en el hormigón precomprimido, y en el ejemplo de más adelante se verá
su influencia.

III.1.5. CONTRACCIÓN DEL HORMIGÓN.

A menos que mantenga bajo el agua o en el aire con 100 % de humedad, por
evaporación el hormigón pierde humedad a lo largo del tiempo y se contrae, es decir,
se reduce en volumen. Por la naturaleza del fenómeno, es claro que, al igual que
con la fluencia, la contracción del hormigón depende fuertemente de la composición
del hormigón (en particular de la cantidad de agua con que se fabricó la mezcla), de
las condiciones de humedad y de las posibilidades de restricción a pérdida de agua.
La Fig.3.11 muestra la gran influencia que tiene la cantidad de agua de la mezcla.

Fig. 3.11. Influencia de la Cantidad de


Agua de amasado presente en el hormigón con
relación al fenómeno de contracción.

Si la contracción del hormigón es


restringida, las tensiones inducidas pueden
producir fisuras lo que pude provocar
aumento de las deformaciones con el
tiempo. La Fig.3.12 muestra el incremento
de la contracción con el tiempo. La
proporción de crecimiento de la contracción
disminuye con el tiempo. Las deformaciones
de contracción generalmente están
comprendidas entre 0.0002 y 0.0006, aunque en casos muy desfavorables puede
alcanzar el valor de 0.001 (0.1%).

Fig. 3.12. Curva Típica de Contracción para el Hormigón.

La contracción es un fenómeno reversible. Si un hormigón luego de su


contracción se satura con agua se expande y vuelve a alcanzar prácticamente su
volumen original. En consecuencia, alternando las condiciones de sequedad y
humedad causará deformaciones y variaciones de volumen alternativas en el
hormigón. Este fenómeno es el parcialmente responsable de las variaciones en el

32
33

estado de deformaciones de estructuras (típico en puentes de hormigón) expuestos


a cambios importantes durante las estaciones cada año.

Como regla general, un hormigón que exhibe alta fluencia sufrirá también alta
tendencia a la contracción. Por ello es que las causales son compartidas.

Fig. 3.13. Contracción en


un elemento de Hormigón
Armado simétricamente.

La presencia de
armadura en el hormigón
hace que, por adherencia,
disminuya la contracción,
pero que se produzcan tensiones de tracción en el hormigón. En referencia a la
Fig.3.13, un elemento hormigón de longitud unitaria resultaría con una deformación
debida a contracción indicada como εsh, si no existiera acero. La presencia de éste
hace que el acortamiento sea en realidad x. En definitiva, la armadura soporta una
compresión:
fs = x.Es (3.16)

y el hormigón una tracción:


fc = (εsh – x) Ec / (1 + Ct) (3.17)

siendo Ct el coeficiente de fluencia lenta del hormigón.

Por equilibrio, debe ser:

fs As = fc Ac (3.18)

designando a ρ como la cuantía de acero e igual a As/Ac, la tensión de tracción


resultante en el hormigón puede evaluarse como:

ε sh
fc =
1 + Ct 1
+
Ec ρE s

Es evidente que las tensiones de tracción en el hormigón inducidas por


contracción:
(a) son proporcionales a la deformación por contracción no restringida εsh,
(b) aumentan con la cuantía de acero.

En otras palabras, el acero que se coloca en el hormigón para controlar las


fisuras de contracción en realidad provocará un aumento de las tensiones de
tracción del hormigón. Suponiendo por ejemplo valores de Ct=2, εsh=0.0005, ρ= 0.02,
f´c= 30 MPa, Ec= 25700 MPa, Es= 210000 MPa, resultará en una tensión de tracción
del orden de 1.4 MPa= 14 Kgr/cm2. Si para ese hormigón, tal cual se verá más
adelante, la resistencia a tracción fuera del orden de 1.5 a 2.0 MPa, se ve que antes
de la aplicación de carga alguna y tal vez ya por peso propio el hormigón pueda

33
34

alcanzar su resistencia a rotura por tracción. Esta es una de las razones por las que
en el hormigón armado se desprecia la resistencia a tracción del hormigón. Explica
esto además las ventajas de curar el mayor tiempo posible al hormigón en ambiente
húmedo: además de obtener mayor resistencia se retarda el comienzo de la
contracción, la que se inicia después que el hormigón tiene cierta edad y por ende
mayor resistencia a la tracción. Esto evitará agrietamiento prematuro y por lo tanto
pérdida de rigidez.

Si en lugar de un elemento de hormigón con armadura simétrica, como el


representado en la Fig.3.13, se considerara uno con armadura excéntrica o no
uniforme, la contracción introduce una solicitación que puede interpretarse como una
fuerza con cierta excentricidad, o la misma fuerza de tracción centrada y un
momento. La Fig.3.14 muestra un esquema de representación del fenómeno, en
donde se supone válida la hipótesis de Navier de secciones planas antes y después
de la contracción (ver Ref. [2]).

Fig. 3.14. Contracción


cuando el elemento de
Hormigón no tiene
armadura simétrica.

La contracción puede ser también la causa de agrietamiento cuando hay


defectos de curado. Por ejemplo, en las losas de no tomar precauciones en el
curado las fisuras pueden ser importantes. Como el secado comienza por la cara
expuesta y avanza hacia el interior, las capas superiores en una losa tienden a
acortarse más, pero las inferiores tratan de restringirla. El resultado es que se
producen tensiones de tracción en la cara superior durante el período inicial de
endurecimiento y si el hormigón no posee la suficiente resistencia aparecerán fisuras
en la cara superior.

En algunos reglamentos antiguos, a los efectos del cálculo, se recomendaba


tomar a la contracción como equivalente a una caída de temperatura del orden de
los 15°C . Dado que el coeficiente de dilatación térmica del hormigón es de 1x10-5,
para 15°C de salto térmico resultaría una deformación por contracción del orden de
0.00015, lo cual es bastante menor que los valores antes sugeridos (ver Ref. [5]).

Es claro que la contracción y la fluencia lenta del hormigón tendrán un efecto


adverso sobre la precompresión inicial, la que se verá disminuida. Estos efectos son
los que hicieron fracasar los primeros intentos de usar hormigón precomprimido. En
la actualidad, las técnicas que se pueden usar para fabricar y construir el hormigón,
y contando con un buen curado, hacen que tanto la fluencia como la contracción se
puedan mantener en límites razonablemente bajos.

En Ref. [1] se recomienda usar esta expresión para calcular la deformación de


contracción del hormigón cuando el mismo es curado normal con humedad:

34
35

εsh = -ks kh (t / 35 + t) 0.51 x10-3 (3.19.a)

y para curado con vapor:

εsh = -ks kh (t / 55 + t) 0.56 x10-3 (3.19.b)

Si el hormigón llegar a estar expuesto a secado 5 días antes de curado, los


valores de (3.19.a) se deben aumentar un 20 %.

Los factores ks y kh que tienen en cuenta dimensiones relativas del elemento


de hormigón y la humedad relativa, aparecen en la Fig.3.15.

Fig. 3.15.
Factores de
Corrección por
Humedad
Relativa, dado en
Ref.[1].

La ref. [6] da este otro método adoptado por el Comité ACI 209 (en 1971, por
lo que seguramente ya debe haber sido actualizado). Allí se da esta expresión:

εsh = εshu St Sh Sth Ss Sf Se Sc (3.20)

donde εsh es la deformación no restringida por contracción, y εshu se designa como


deformación última de contracción. Los coeficientes son:

St que depende del tiempo expuesto a contracción, y dado por:

St = t / 35 + t (3.21.a)

para curado normal por humedad, y

St = t / 55 + t (3.21.b)

para curado por vapor.


Sh es el coeficiente de humedad relativa, dado por:

Sh = 1.4 – 0.01H para 40<H<80 (3.22.a)


Sh = 3.0 – 0.03H para 80<H<100 (3.22.a)

Sh coeficiente que depende del espesor mínimo, y es:


Sh = 1.0 para 15 cm o menos, y 0.84 para 23 cm

Ss coeficiente que depende del asentamiento del hormigón, y que es:

35
36

Ss = 0.97 para 5 cm, 1.0 para 7.5 cm y 1.05 para 10 cm

Sf coeficiente que depende del porcentaje de agregados finos del hormigón, y es:
Sf = 0.86 para 40 %, 1.0 para 50 % y 1.04 para 70 %.

Se = coeficiente en función del contenido de aire, que es:


Se = 0.98 para 4 %, 1.0 para 6 %, 1.03 para 10 %.

Sc coeficiente de contenido de cemento, en peso respecto a volumen de hormigón,


Sc = 0.87 para 220 Kgr/m3, 0.95 para 335 Kgr/m3, 1.00 para 420 Kgr/m3.

En el ejemplo de más adelante se aplicarán estas expresiones.

III.1.6. COMPORTAMIENTO DEL HORMIGÓN EN TRACCIÓN.

Ya se ha expresado varias veces que el hormigón es fuerte en compresión y


débil en tracción. Es ampliamente aceptado el estipular la resistencia a tracción
como una fracción o en función de la resistencia a compresión. Los códigos en
general sugieren tomar la máxima tensión de tracción cercana a o menor del 20 %
de la máxima tensión de compresión.

La respuesta del hormigón a tracción uniaxial es casi lineal hasta que ocurre
la falla repentina. La Fig.3.16 muestra una curva tensión-deformación de tracción
obtenida con una máquina de ensayos muy rígida que sea capaz de captar,
mediante sucesivas cargas y descargas, el comportamiento después de la primer
fisuración. Hay que reconocer que las superficies entre las fisuras son bien
irregulares y que dichas fisuras son bien pequeñas en comparación con las
irregularidades mismas por lo que la interacción entre bordes de las fisuras posibilita
la transmisión de cierta tracción cuando los anchos de las fisuras permanezcan por
debajo de 0.05 mm.

Fig. 3.16. Respuesta en


Tensión-Deformación del
Hormigón en Tracción.

36
37

Debido a las dificultades para ensayar el hormigón a tracción pura, se utilizan


diversos ensayos para determinar la resistencia en forma indirecta. Algunos de estos
métodos se muestran en la Fig.3.17.

Fig. 3.17. Métodos para


determinar la
Resistencia a Tracción
del Hormigón.

Es de esperar
diferencias entre los
distintos métodos y a
su vez importante
dispersión de
resultados. La misma
figura da algunas
relaciones
aproximadas para
correlacionar los resultados obtenidos por diferentes técnicas. La Fig.3.18 muestra
más en detalle la distribución de tensiones durante un ensayo de tracción por
compresión, o conocido en textos en inglés como el split-cylinder test.

Fig. 3.18. Esquema del “split cylinder” o


ensayo de fractura del cilindro para
obtener la resistencia a tracción del
Hormigón.

El código ACI-318-05 aconseja


tomar estas expresiones para
calcular respectivamente la
resistencia directa a tracción, fcr, y el
módulo de ruptura, fr, o resistencia a
tracción por flexión, sección 9.5.2.3:

f cr = 0.33λ f ´c [MPa]
(3.23)

f r = 0.70λ f ´c [MPa]
(3.24)

37
38

donde:

λ= 1.00 para hormigón de densidad normal.


λ= 0.75 a 0.85 para hormigones livianos.

En general se puede considerar válida la ley de Hook hasta la máxima tensión


de tracción, es decir:

fc = Ec εcf (3.25)

adoptando el mismo módulo de elasticidad longitudinal que para compresión.

III.1.7. RELACIÓN DE POISSON.

La relación entre la deformación en la dirección transversal y la deformación


en la dirección de la carga axial aplicada se conoce como cociente de Poisson, la
cual se encuentra generalmente en el rango de 0.15 a 0.20. Usualmente se
considera que el cociente de Poisson es menor para hormigones de alta resistencia.

A valores altos de tensión de compresión las deformaciones transversales se


incrementan rápidamente, lo cual obedece a la fisuración que en el interior de la
probeta de ensayos tiene lugar en las fibras paralelas a la dirección de carga. La Fig.
3.19 muestra las deformaciones medidas en una probeta ensayada en compresión
hasta la rotura. Durante la mayor parte del rango de cargas el volumen del
espécimen decrece, pero cuando se alcanzan tensiones elevadas cerca de la
resistencia a compresión las deformaciones transversales se vuelven tan altas que el
volumen de la probeta comienza a crecer, lo cual es un indicador de que la
resistencia a compresión está siendo vencida.

Fig. 3.19. Deformaciones


Longitudinales y transversales medidas
en una probeta de hormigón ensayada a
compresión uniaxial.

La falla de una probeta cargada


uniaxialmente en compresión
generalmente va acompañada por
separaciones de las fibras paralelas cargadas y un incremento de volumen. Este tipo
de falla es el que ha inspirado a la concepción del hormigón armado confinado a
través de armadura transversal que actúa como zuncho ante la expansión en esa
dirección lo cual modifica substancialmente la respuesta tal cual más adelante se
verá.

38
39

III.1.8. PROPIEDADES TÉRMICAS DEL HORMIGÓN.

Tal cual ocurre con la mayoría de los materiales, el hormigón se expande


cuando se calienta y se contrae cuando se enfría. La deformación por temperatura
está dada por la expresión:
εcth = αc . ∆t (3.26)

donde el coeficiente de dilatación térmica αc depende fuertemente del tipo de


agregado utilizado en la mezcla, aunque a efectos de diseño se toma normalmente
el valor de 1x10-5/°C . Este valor se mantiene razonablemente constante sobre un
ancho rango de temperaturas, aunque cuando ésta está cerca de los 500°C el valor
de αc se incrementa hasta aproximadamente un 50 % de su valor original. El clima
es la causa más común de cambio de temperatura. Sin embargo, por ciertos
accidentes como pueden ser incendios o pérdida del liquido refrigerante (conocido
comúnmente como LOCA= Loss of Coolant Accident) en centrales nucleares se
pueden originar incrementos muy importantes de temperatura.

Fig. 3.20. Reducción de la


resistencia del hormigón a
compresión sometido a altas
temperaturas.

La Fig.3.20 muestra varias curvas de tensión-deformación del hormigón para


distintas temperaturas. Se ve que para temperaturas superiores a los 400°C se
produce una importante reducción de la resistencia. A los 600°C la resistencia
puede ser de apenas un 60 % de la que tendría a 20°C . A partir de los 100°C
comienzan importantes reducciones en la rigidez, con Ec a 400 °C cerca de 1/3 del
valor a 20°C . Tanto la contracción como la fluencia lenta del hormigón también se
incrementan a altas temperaturas.

III.2. ACERO.
III.2.1. TIPOS DE ACEROS.

Acero de alta resistencia en la forma de alambres, cables o barras es utilizado


para hormigón precomprimido. Tales formas se mostraron ya en la Fig.2.12. La tabla

39
40

No. 3.2 muestra las propiedades de estos elementos de acuerdo a las normas ASTM
A416, A421 y A722. La Tabla No.3.3 muestra las características requeridas para los
tensores según lo especifican las normas de la ASTM.

Tabla No.3.2
Tipo Grado Designación. Dimensiones Nominales Peso
de fpu Según Diámetro Área
tensor MPa Dimensiones (mm) (mm2) Kgr/m
1860 9 9.53 55 0.432
Cable 1860 11 11.13 74 0.582
de 1860 13 12.70 99 0.775
7 alambres 1860 15 15.24 140 1.109
1760 16 15.47 148 1.173
Alambres 1550 5 5.00 19.6 0.154
para 1720 5 5.00 19.6 0.154
Pretensado 1620 7 7.00 38.5 0.302
1760 7 7.00 38.5 0.302
1080 15 15.0 177 1.44
Barras 1030 26 26.5 551 4.48
Deformadas 1100 26 26.5 551 4.48
para 1030 32 32.0 804 6.53
Pretensado. 1100 32 32.0 804 6.53
1030 36 36.0 1018 8.27

Tabla No. 3.3


Tipo de tensor Resistencia Resistencia Elongación mínima
mínima a mínima de al momento
tracción fluencia de ruptura.
fPu[MPa] fPy[MPa] % Long. control
12.7 y 15.2 mm
cables con
tensiones aliviadas 1890 1610 3.5 610 mm
12.7 y 15.2 mm
cables con baja
relajación 1890 1715 3.5 610 mm
Alambre de 7 mm
1645 1400 4.0 255 mm
25.4, 32, 35 mm
barras conformadas
para pretensado 1050 840 4.0 20 db

El tipo de acero para pretensado más común es el cable de 7 alambres. La


Fig.3.21 muestra el proceso utilizado para la fabricación de estos tensores. Tal cual
se puede ver, dos tipos de trenzas se pueden fabricar: los cables con tensiones
aliviadas y los cables de baja relajación. El proceso de paso a diámetros
sucesivamente menores, trefilado, y el de formación de las trenzas inducen
tensiones residuales significativas. Estas tensiones causan una disminución del
rango de período lineal tal cual se muestra en la Fig.3.22. El alivio de tensiones

40
41

(stress relieving) elimina las tensiones residuales y se obtiene entonces un límite de


proporcionalidad más alta. El proceso de templado (strain tempering) es aún más
efectivo en mejorar las características de tensión-deformación y tiene además la
ventaja de reducir en forma substancial las pérdidas (que son función del tiempo)
debidas a la relajación de los cables.

Fig. 3.21. Esquema del Proceso de Fabricación de las Trenzas de 7 alambres.

41
42

Fig. 3.22. Mejoramiento de la respuesta Tensión-


Deformación de las trenzas de 7 alambres por
tratamientos especiales.

III.2.2. RESPUESTA TENSIÓN-DEFORAMCIÓN.

La Fig.3.23 compara las respuestas tensión-deformación para aceros


utilizados para precompresión y para hormigón armado convencional.

Mientras que todos tienen básicamente la misma rigidez inicial, la resistencia


de los aceros para pretensado está bastante por encima del acero típico ADN-420,
con fy, tensión de fluencia, de 420 MPa.

El valor del módulo de elasticidad se toma generalmente entre 200000 y


210000 MPa, tanto para compresión como para tracción.

Fig. 3.23. Respuesta Tensión-Deformación para diferentes tipos de aceros.

42
43

Para cables y alambres que no exhiben una tensión de fluencia, se define una
tensión de fluencia equivalente como aquella que corresponde a una deformación
del 0.2 % (0.002). Es claro que a un aumento de la resistencia corresponde una
disminución de la deformabilidad de los aceros, y por lo tanto una reducción en la
capacidad de disipación de energía, generalmente cuantificada por el factor de
ductilidad, el cual representa la relación entre la deformación máxima y aquella que
corresponde al inicio de fluencia.

III.2.3. RELAJACIÓN DEL ACERO.

La fuerza requerida para mantener un tendón altamente tensado a una


elongación dada se reduce con el tiempo, fenómeno que se conoce como relajación,
y que se grafica en la Fig.3.24. Como se ve la relajación es insignificante si la
tensión inicial, fpi, aplicada al acero no es mayor que 0.55 fpy. (Ver también Fig. 3.9).

Fig. 3.24. Variación de la Relajación en el acero con el tiempo, según Ref.[1].


(Note: 1000 horas= 42 días; 10000 horas= 420 días)

Las tablas siguientes muestran los productos que ACINDAR ofrece en sus
catálogos para aplicación en el hormigón precomprimido. En ellos además de las
resistencias y deformaciones se puede apreciar los valores de relajación que se
pueden esperar para 1000 horas y 20 oC. Estos valores se van a complementar con
los que se muestren luego en el capítulo V de este apunte y que corresponden a lo
especificado en la sección 3.6.3 del CIRSOC 201-2005.

43
44

Tablas de Productos ACINDAR.

44
45

III.2.4. EFECTO DE LA TEMPERATURA EN EL ACERO.

Si bien el coeficiente de dilatación térmica del acero es cercano a 6.5x10-6 /°C,


es aceptado utilizar el mismo valor de 1x10-5/°C que para el hormigón. Por encima
de los 200°C hay una substancial reducción tanto de la rigidez como de la
resistencia de los aceros. A 400°C la resistencia a tracción de los alambres y cables
es apenas un 50 % del valor a los 20°C. La Fig.3.25 muestra la variación de la
resistencia a tracción de diversos tipos de acero ante altas temperaturas.

Fig. 3.25. Reducción de la Resistencia de los aceros a altas temperaturas.

45
46

IV. PÉRDIDAS DE PRETENSADO.

Es inevitable que se produzcan pérdidas de la fuerza de pretensado que se le


introducen a los tensores y que se traducen en una disminución de la efectividad de
la precompresión del hormigón. Las pérdidas pueden ocurrir en forma instantánea
después de aplicada la tensión inicial o bien desarrollarse sobre un determinado
lapso de tiempo. Entre las pérdidas instantáneas se encuentran las debidas a
fricción, las de acortamiento elástico del hormigón y las de penetración por anclaje.
Entre las pérdidas diferidas en el tiempo se encuentran las debidas a fluencia y
contracción del hormigón y la de relajación del acero. Se hará una breve descripción
de cada una de ellas.

IV.1. PÉRDIDAS DEBIDAS A FRICCIÓN.

La pérdida por fricción se produce en el hormigón post-comprimido debido a la


fricción entre los tensores y las vainas. Cuando el tensor es traccionado por el gato,
la fuerza no es constante a largo de su desarrollo sino que disminuye en forma
progresiva a medida que las secciones están más distanciadas del punto de
aplicación inicial de la tensión. Es aceptado el hecho de considerar la pérdida de
fricción como la suma de dos componentes: el efecto de curvatura y el efecto de
soporte local u ondulación a lo largo de la longitud del tensor.

Fig. 4.1. Pérdida de Fricción por Curvatura.

La pérdida de tensión por fricción asociada a la curvatura resulta del cambio


intencional del ángulo del eje, sección a sección, del tensor que tiene por objeto
darle la configuración final al mismo dentro del hormigón para ser más efectivo con
relación a la distribución de esfuerzos a lo largo del elemento.

Con referencia a la Fig.4.1, si sobre una longitud de tensor dx, entre las
secciones A y B, la dirección del mismo cambia en dα, resulta una fuerza normal
N=2Psen(dα/2), siendo P la fuerza que actúa sobre el tensor. Si se indica con µ el
coeficiente de fricción entre el tensor y la vaina, entonces la pérdida por fricción, dP,
a lo largo del dx será µN. Dado que los ángulos involucrados son generalmente
pequeños, el factor 2sen(dα/2) puede tomarse como dα con lo cual la fricción
entonces se vuelve igual a dPi =µPdα, designando con dPi a la componente de
pérdida por curvatura “intencional”.

46
47

Fig. 4.2 Pérdida por Fricción debida a Curvatura Accidental (wobble).

El otro efecto de pérdida por fricción resulta de los cambios de ángulo no


intencional que localmente se desarrollan a lo largo del tendido del cable. Como se
esquematiza en la Fig.4.2 (wobble effect), se debe al efecto de suspensión u
ondulado que en cada tramo se desarrolla entre los puntos de soporte. El problema
puede aparecer no sólo en elevación sino también en planta.

En general, la magnitud de esta componente de pérdida depende de la rigidez


de la vaina, del diámetro de la misma, de la separación entre los soportes de la
vaina, del tipo de tensor, del tipo de vaina y de la calidad de construcción. Es usual
expresar las pérdidas por este efecto de curvatura “accidental”, a lo largo de un
tramo de cable dx como dPa = KPdx.

Para un elemento diferencial de longitud, la pérdida total por fricción es:

dP = dPi + dPa = µPdα + KPdx (4.1)

El cambio de fuerza en el tensor entre los puntos A y B se encontrar mediante


esta expresión:


PA
PB dP / P = µ ∫ α0 dα + K ∫ 0x d x (4.2)

La solución de la integral resulta en:

PB = PA e-(µα+Kx) (4.3)

PB = Fuerza del tensor en el punto B


PA = Fuerza del tensor en el punto A
µ = Coeficiente de fricción
α = Cambio total de ángulo entre A y B, en radianes.
K = Coeficiente de curvatura accidental, por metro de tensor.
x = Longitud del tensor en metros, entre A y B.

La tabla 4.1 muestra el rango de coeficientes de fricción recomendados por el


ACI Committee 343 y que figuran en el ACI-318-2005 en la Tabla 18.6.2.

47
48

Tabla 4.1
Tipo de tensor Coeficiente de Coeficiente de
Curvatura Curvatura Accidental
µ K [1/m]
Tensores en vainas
Metálicas flexibles:
Tensores de alambre 0.15-0.25 0.0033-0.0049
Torones de 7 alambres 0.15-0.25 0.0016-0.0066
Barras de Alta Resistencia 0.08-0.30 0.0003-0.0020
Tensores en vainas
metálicas rígidas 0.15-0.25 0.00066
Tensores preengrasados
sin adherencia. 0.05-0.15 0.0010-0.0066
Cables no adheridos cubiertos
con mastic 0.05-0.15 0.0033-0.0066

Se observa que el coeficiente µ, que depende de las características


superficiales del tensor y de la vaina, puede variar entre 0.05 y 0.30. Además, el
coeficiente K varía entre 0.0003 y 0.0066. Puesto que en ambos las variaciones son
muy importantes, para evaluar las pérdidas por fricción en forma precisa se necesita
de información específica del sistema que se vaya a utilizar. Además de obtener los
valores de los coeficientes de fricción, se debe tener en cuenta la calidad de la mano
de obra y el tipo de construcción. Por ejemplo, si se hace una construcción por
segmentos esto resultará en curvaturas no intencionales adicionales en los lugares
de interfaces de los segmentos. Las recomendaciones del FIP sugieren duplicar los
valores de K recomendados en la CEB-FIP para esos casos.

En construcciones con trazados complejos de cables y etapas múltiples de


ejecución, las pérdidas reales por fricción se deberían determinar durante las
operaciones de tensado de los cables, y se deberían además dejar vainas vacías por
si fuera necesario suplementar con más cables pérdidas de fricción no previstas.
Finalmente se puede verificar que los coeficientes de fricción se incrementan con el
incremento de curvatura, con el incremento de fuerza de tensado y con la presencia
de corrosión en la superficie de los cables.

La Fig.4.3 muestra la manera en la que las pérdidas por fricción influencian la


variación en la fuerza del tensor a lo largo de la longitud del elemento. Cuando se
utiliza la ecuación (4.3) para determinar las pérdidas por fricción, es aceptable el
calcular la fuerza de los tensores en los extremos de cada segmento parabólico y
considerar que la fuerza varía en forma lineal entre esos puntos, tal cual se indica en
la Fig.4.3(b).

En el caso de un tensor largo, tal como el que se muestra en la Fig.4.3, si es


tensado de un solo extremo, puede resultar una considerable pérdida de fuerza a lo
largo del mismo. La influencia de las pérdidas por fricción es reducida si el miembro
es pre-esforzado, aflojado y re-tensado desde ambos extremos. Los pasos a seguir
se muestran en la figura citada e incluyen primero una sobretensión del cable desde
ambos extremos seguido de un aflojamiento o liberación de tensión y luego
subsecuente re-tensado. El procedimiento también dependerá del tipo de anclajes
extremos. Durante la operación de post-tensado del acero es usual permitir el

48
49

tensado del cable hasta un máximo del 80 % de su especificada resistencia a


tracción. Después del anclaje, las tensiones en los cables en los anclajes y cuplas
están limitadas generalmente al 70 % de la su especificada resistencia a tracción. A
tal respecto es pertinente mencionar lo que el código ACI-318-2005 especifica en su
sección 18.5.1 con relación a las tensiones admisibles. Ver además sección V de
ese apunte.

Fig. 4.3 Variación de la Fuerza en el tensor a lo largo de su longitud debido a las


pérdidas de tensión por fricción.

Durante las operaciones de postensado tanto la fuerza del gato como el


alargamiento del tensor son monitoreados. Los registros de las elongaciones son
comparados con los alargamientos analíticamente previstos y deben estar en
concordancia con un error no mayor del 5 %. Si se producen alargamientos menores
puede significar que el cable está trabado en la vaina y que por ende sólo una
porción del mismo está en tensión, o puede ser que se estén produciendo pérdidas
por fricción mayores que las esperadas. La elongación del cable se puede calcular
mediante:
∆ = Pav L / Aps Es (4.4)
donde:

∆ = alargamiento esperado.
Pav = fuerza promedio en el cable, calculada a partir de la variación de la fuerza a lo
largo del cable.
Aps = sección transversal del cable.
Es = módulo de Young del acero del cable.

Es útil observar que el factor (Pav L) representa el área bajo la curva en Fig.
4.3(c) que indica la variación de la fuerza del tensor en su longitud.

49
50

IV.2. PÉRDIDAS DEBIDAS A ANCLAJE.

En el caso del hormigón postesado, una vez que la operación de tensado se


ha completado, es necesario anclar los tensores. En la mayoría de los casos esto
resulta en una pérdida de tensión adicional por penetración y acomodamiento de las
cuñas de anclaje.

Fig. 4.4. Sistema de anclaje con cuñas del sistema VSL para Postensado sin adherencia.

Existen diversos tipos de anclaje y por ende distintos grados de pérdida de


fuerza de tensado. En general, se habla de penetraciones del orden de 2 a 10 mm.
Para elementos tensores cortos este deslizamiento puede influir mucho en las
pérdidas. La variación de la tensión debida al acortamiento unitario εa=∆a/L del cable
desde la posición de tensado está dada por:

∆fs = εa Es = ∆a Es / L (4.5)

siendo Es el módulo de elasticidad del acero del tensor y L la longitud del mismo. Se
ve que para un cable de 4 metros que ha sido, por ejemplo, tensionado a 1000 MPa,
si su anclaje penetra 5 mm tendrá una pérdida de:

∆fs = 5 mm x 210000 N /mm2 / 4000 mm = 262.50 N/mm2

es decir del orden del 25 %, pero si la longitud del cable es 40 metros, para el mismo
deslizamiento, la pérdida significará un 2.5 % del valor inicial.

IV.3. PERDIDAS DEBIDAS AL ACORTAMIENTO ELÁSTICO DEL HORMIGÓN.

A medida que la fuerza del tendón se transfiere a la viga de hormigón se


produce una deformación de compresión elástica e instantánea en el hormigón que
hace que el cable se acorte por lo que esa reducción de longitud se traduce en
pérdida de esfuerzo en el acero. La pérdida se puede calcular como:

50
51

fc
∆f s ,elastico = Esε c = Es
= nf c
Ec
donde fc es el esfuerzo en el hormigón al mismo nivel del centroide del acero,
inmediatamente después de aplicar el pretensado, y n la relación de módulos de
Young. Si los tendones se colocan con alturas efectivas muy diferentes, las pérdidas
deberían evaluarse separadamente para cada uno de ellos.

En el caso del hormigón postesado, si todos los tensores no son tesados al


mismo tiempo, los cables que hayan sido elongados en primera instancia sufrirán
pérdidas de tensión debidas al acortamiento elástico que sufra el hormigón debido a
las tensiones de compresión que induzcan los cables tensados subsiguientemente.
El último cable por tensar no sufrirá este tipo de pérdida y el primero será el más
afectado.

En el hormigón pretensado la pérdida de fuerza ocurrirá cuando la misma sea


transferida desde el banco donde es tensado al elemento de hormigón debido a su
acortamiento elástico.

IV.4. PÉRDIDAS DEBIDAS A LA RELAJACIÓN DEL ACERO.

Las pérdidas por la relajación del acero pueden variar entre 2 a 8 % de la


tensión inicial, dependiendo justamente de este valor y de la calidad del acero. El
acero que por tratamiento ha sido liberado de tensiones cuando se lo utiliza a cargas
normales tiene una relajación del orden del 6 %. En cambio, el acero que se le ha
tratado con calor mientras está en tensión posee relajación entre 2 a 3 %.

Los fabricantes de acero dan en general una indicación de las pérdidas que
se pueden esperar por relajación (ver por ejemplo los valores dados por ACINDAR
en tablas de capítulo 3).

IV.5. PÉRDIDAS DEBIDAS A LA CONTRACCIÓN Y FLUENCIA LENTA DEL


HORMIGÓN.

En las secciones III.1.4 y III.1.5 se presentaron los fenómenos de fluencia


lenta (creep) y contracción (shrinkage) del hormigón y se mencionó que debido a
ellos el acortamiento del hormigón con el tiempo podría ser del orden de 0.0008
(0.08 %) a 0.001 (0.1 % = 1 por mil). También se mencionó en la sección I.3 que
los primeros ensayos para precomprimir el hormigón no fueron exitosos porque se
utilizaban aceros de resistencia estructural ordinaria. El bajo nivel de preesfuerzo
obtenido se perdía por los efectos de contracción de fraguado y fluencia del
hormigón. Los cambios en la longitud del mismo tienen mucho menos efecto si la
fuerza de pretensado se obtiene utilizando cables de alta resistencia y deformados a
niveles elevados, siempre por debajo de su fluencia.

En la Fig. 4.5 se muestran un elemento de hormigón sometido a compresión,


el acortamiento resultante, y en la gráfica Tensión vs. Deformación los efectos
mencionados. Si se hubiera trabajado por ejemplo con un acero AL240, (Acero Liso)
fy= 240 MPa, y se decide como límite de tesado, por ejemplo, fsi= 0.70 fy= 0.70 x 240
MPa=170 MPa, tomando Es= 210000MPa, se necesitaría una deformación del
acero:

51
52

∆L f s 170
εs = = = = 0.0008 = 8 x10 −4
L Es 210000

Si se hubiera empleado el acero normal para hormigón armado, ADN420, con


fsi=0.75 fy= 0.70x420 MPa=315 MPa, resulta necesario:

∆L f s 315
εs = = = = 0.0015 = 15 x10− 4
L Es 210000

Por el contrario, utilizando un acero de alta resistencia, por ejemplo, grado


1890, con fy =1715 MPa, y con fsi= 0.75 fy= 0.75 x 1715 MPa= 1285 MPa, la
deformación unitaria requerida para dicho esfuerzo es:

∆L f s 1285
εs = = = = 0.0061 = 61x10−4
L Es 210000

Si se asume que las deformaciones por contracción y fluencia lenta del


hormigón son del orden de 0.0008 (0.8 por 1000), las deformaciones netas en el
acero luego de esas pérdidas de longitud en el acero serían para el acero AL-240:

ε s , neta = (8 − 8) x10−4 = 0
para el acero ADN-420:
ε s , neta = (15 − 8) x10−4 = 7 x10 −4
y para el de alta resistencia:
ε s ,neta = (61 − 8) x10 −4 = 53 x10 −4

Los porcentajes de pérdidas de pretensado, sólo por estas causas, serían del
100 % para acero AL-240, el 53 % para el acero ADN420 y apenas 13 % para el
acero de alta resistencia.

Fig. 4.5
Esquematización de la pérdida de
preesfuerzo en el acero debido a la
retracción y fluencia del hormigón.

52
53

IV.6. EJEMPLO DE APLICACIÓN AL CÁLCULO DE PÉRDIDAS DE TENSIÓN.


IV.6.1. PÉRDIDA POR FRICCIÓN EN POSTENSADO.

Una viga postensada con cable de 7 alambres en vaina metálica flexible tiene
las dimensiones y configuración de cable que se muestra en la Fig.4.6. El tensor
tiene entre las secciones BC y DD los ángulos de curvatura que se muestran, pero
es recto en el resto del trazado. El cable es tensado de ambos extremos. Evaluar el
porcentaje de pérdida de postensado del cable debido a la fricción que ocurre entre
el extremo de cada viga y el centro para µ = 0.25 y k = 0.0066/m.

µα = 0.25 (0.167 + 0.10) = 0.06675

kx = 0.0066/m x 21 m = 0.1386

PE = PA e-(µα+kx) = PA e-(0.06675+0.1386) = 0.81 PA

por lo que la pérdida por fricción es del 19 %.

(1” = 25.4 mm)


Fig. 4.6. (a) Sección Transversal; (b) trazado del cable.

IV.6.2. PÉRDIDA POR PENETRACIÓN DEL ANCLAJE.

Suponiendo que la penetración sea de ∆a= 3 mm, resulta en una pérdida de


tensión:
∆fs = 3 mm x 210000 N /mm2 / 21000 mm = 30 N/mm2

Si la tensión de postesado inicial fue de 1000 MPa, el porcentaje de pérdida es 3 %.

IV.6.3. PÉRDIDA POR ACORTAMIENTO ELÁSTICO.

Supongamos que la viga precomprimida tenga una sección de cable de 500


mm2 (diámetro de 25.2 mm) y una tensión al momento de transferencia de fpi= 1000
MPa. Se supone que el hormigón es de f´c= 55 MPa, Ec= 35000 MPa, Es= 210000
MPa, y n = Es/Ec = 6.

53
54

Ac = bxh = 25 x 45 cm2 = 1125 cm2 = 112500 mm2

Z = bxh2 / 6 = 8437.50 cm3 = 8437500 mm3

Fuerza de tensado inicial:

Fi = fpi As = 1000 MPa x 500 mm2 = 500 000 N = 500 KN

Para este valor de fuerza de precompresión y una excentricidad de cable de 75 mm,


las tensiones en el hormigón en los bordes superior (top, t) e inferior (bottom,b) son:

fc,i,t,b = Fi / Ac ± M / Z

fc,i,t,b = (500 000 N / 112500 mm2) ± (500 000 N x 7.5 mm / 8437500 mm3)

fs,I = (4.44 ± 4.44) N / mm2

es decir, como era de esperar, la tensión en el borde superior del hormigón es nula y
la del borde inferior es 8.88 N/mm2.

Para encontrar la pérdida de tensado inicial en el cable, se debe encontrar el


valor del acortamiento unitario, es decir deformación específica, en la fibra
adyacente al mismo. De la figura, para dicha fibra la tensión en el hormigón es:

fc = 2/3 fi = 0.67 x 8.88 N/mm2 = 5.95 N/mm2

y la correspondiente deformación de compresión (acortamiento elástico) es:

εc = 5.95 / 35000 = 0.00017 = 0.17 x 10-3

y por compatibilidad de deformaciones ese es el acortamiento que sufre el cable, por


lo que la pérdida de tensión está dada por:

∆fps = 0.00017 x 210 000 N/mm2 = 35.73 N/mm2

por lo que la pérdida de precompresión por acortamiento elástico es del 3.57 %.

En definitiva, la tensión final en el cable es de 964.27 N/mm2, por lo que la


tensión máxima en el borde inferior resulta 8.57 N/mm2, y la tensión de compresión
en el hormigón que rodea al cable es de 5.75 N/mm2.

Mientras el hormigón sea de mayor resistencia, y por lo tanto con mayor


rigidez expresada en el valor de Ec, menor resultará el acortamiento y menor
entonces la pérdida.

IV.6.4. PÉRDIDA POR FLUENCIA DEL HORMIGÓN.

Para las siguientes condiciones:

54
55

f´c = 55 MPa
Ec = 35 000 MPa
εci = 0.17 x 10-3
fci = 5.75 MPa
t = 1000 días
ti = 21 días
H = 60 %
33 % de contenido de finos
5 % de contenido de aire

Curado normal
Asentamiento 10 cm.

Según el método de Ref. [6], para calcular el coeficiente Ct se tiene:

Cu = 2.35 (se toma valor medio sugerido)


kt = 10000.6 / 10 + 10000.6 = 0.86
ka = 1.25 ti-0.118 = 1.25 x 21-0.118 = 0.87
kh = 1.27 – 0.0067 x 40 = 1.00
kth = 0.88
ks = 1.09
kf = 0.95
ke = 1.00
Ct = 2.35x0.86x0.87x1.00x0.88x1.09x0.95x1.00 = 1.60

por lo que según ecuación 3.11:

εcf(t,ti) = Ct x εci = 1.60 x 0.17 x 10-3 = 0.27 x 10-3

Si se aplicara la expresión que da la Ref. [2], que corresponde a deformación


por fluencia después de varios años, y cuando el hormigón tiene una resistencia
especificada a compresión de f´c mayor de 35 MPa, resultaría:

εcf(t,ti) = 0.047 x 10-3 x fcr = 0.047 x 10-3 x 5.95 N/mm2 = 0.28 x 10-3

Este es un resultado casi análogo al anterior, donde fcr es la tensión del


hormigón en la fibra adyacente al cable al momento de transferencia de los
esfuerzos para la precompresión.
Para el caso de postesado, dicha referencia da la expresión:

εcf(t,ti) = 0.036 x 10-3 x fcr

donde se reconoce que el hormigón tiene mayor maduración cuando es puesto en


tensión por lo que el factor de deformación por fluencia es un 30 % menos que en
pretensado. Aplicando ahora el procedimiento de Ref.[1], utilizando las ecuaciones
(3.6) a (3.10):
kf =1/(0.67+55/62) = 0.64

y en función de la relación Volúmen/Área= 80 mm en este caso, de la Fig.3.10


resulta que, para t= 1000 días, el factor kc = 0.80, por lo que:

55
56

(979) 0.6
φ (t , ti ) = 3.5 x6.40 x0.80(1.58 − 40 / 120)21 −0.118 = 1.35
10 + (979) 0.6

Ec,eff = 35000/(1+1.35) = 14894 MPa

εcf(t,ti) =5.75/14894 = 0.39 x 10-3

εcflu(t,ti) = (0.39 - 0.17) x 10-3 = 0.22 x 10-3

valor similar a los encontrados por los otros dos métodos.

IV.6.5. PÉRDIDA POR CONTRACCIÓN.

Si se aplican las expresiones de la Ref. [2], que son las recomendaciones de


la norma de Nueva Zelanda NZSR 32, se tiene para hormigón pretensado:

εsh = 0.30 x 10-3


y para el postesado:
εsh = 0.30 x 10-3 / log (ti +2)

Para el procedimiento de Ref. [6], hay que obtener:


εshu = 0.0008
St = 1000 / 1021 = 0.98 para t= 1000 días
Sh = 1.00 para 40 % humedad.
Sth = 0.84 para espesor 23 cm
Ss = 1.05 para 10 cm de asentamiento
Sf = 0.74 para 30 % finos.
Se = 0.99 para 5 % aire.
Sc = 0.96 para 350 Kgr cemento por m3 de hormigón.

εsh = 0.0008 x 0.98 x 1.00 x 0.84 x 1.05 x 0.74 x 0.99 x 0.96 = 0.48 x 10-3
Por último, si se aplica la expresión de Ref. [1], de la Fig.3.15, resultan:

ks =0.80 y kh= 1.43

para H= 40 %, por lo que:

εsh = -0.80 x 1.43 (1000 / 35 + 1000) 0.51 x10-3 = 0.55 x10-3

valor que es un 15 % mayor que el dado por aplicación de método de Ref. [2].

IV.6.6. TOTAL DE PÉRDIDAS DE TENSIÓN.

El porcentaje de pérdidas total es usualmente evaluado sobre la base de la


reducción de la deformación inicial del acero al momento de transferencia de los
esfuerzos hacia el hormigón. Para el ejemplo analizado, sobre la base de una
tensión inicial de 1000 MPa, la deformación inicial de referencia del acero es:

56
57

εsi = 1000 MPa / 210 000 MPa = 4.76 x 10-3

Los porcentajes se pueden calcular como:

p(%) = (εsi - εc) / εsi

y resumir entonces en:

1. penetración de anclaje porcentaje de 3.00 %.


2. acortamiento elástico, εc = 0.17 x10-3, es el 3.70 %.
3. fluencia del hormigón, εc = 0.27 x10-3, es el 6.00 %.
4. contracción del hormigón, εc = 0.48 x10-3, es el 11.0 %.

Se observa que por esas cuatro causas solamente se llega a casi 24 % de


pérdida con respecto a la tensión inicial.

Las pérdidas instantáneas suman casi el 7 %, mientras que las diferidas


alcanzan el 17 %.

La precisión en la estimación de las pérdidas puede mejorarse si se tiene en


cuenta la interdependencia de la pérdidas dependientes del tiempo, utilizando la
sumatoria de las pérdidas en una secuencia de intervalos discretos de tiempo. Para
los fines prácticos es suficiente lo analizado. En casos especiales se analizan
pérdidas teniendo en cuenta condiciones especiales de geometría, métodos de
construcción, seguimiento más preciso de las pérdidas diferidas, etc.

V. DISEÑO Y ANÁLISIS DE SECCIONES DE HORMIGÓN PRECOMPRIMIDO.


DIFERENCIAS CON EL HORMIGÓN ARMADO CONVENCIONAL.
V.1 CONSIDERACIONES GENERALES.

Para el diseño existen dos metodologías bien diferenciadas: por tensiones


admisibles y por resistencia. Existe además el método del diseño por capacidad, una
necesidad para diseño sismo resistente.

Para estructuras de hormigón armado convencional es prácticamente


aceptado en casi todo el mundo el diseño por resistencia. Este se conoce con las
siglas en inglés como método LRFD (Load Resistance Factor Design). La resistencia
nominal se alcanzaría solamente si las cargas esperadas en condición de servicio,
por ejemplo D y L, se incrementaran respectivamente, ACI-318-05, con factores de
amplificación 1.2 y 1.6. Cualquier reserva de seguridad más allá de esas cargas
estaría dada por hipótesis conservadoras en la modelación y/o por sobre
resistencias de materiales. Sin embargo, pese a que los elementos se diseñan por
resistencia, debe verificarse que existirá un comportamiento satisfactorio ante cargas
se servicio, en particular con respecto a deformaciones y fisuración.

Para el caso de elementos de hormigón preesforzado, la práctica corriente


consiste en utilizar el método de tensiones admisibles o permisibles. En este caso
los elementos se dimensionan de forma tal que los esfuerzos en el hormigón y el
acero bajo las cargas de servicio, (D+L), permanezcan dentro de límites admisibles,

57
58

los cuales son una fracción de las resistencias especificadas de los materiales. Esto
tiene su justificación ya que uno de los objetivos de la precompresión es la de
mejorar el comportamiento de los elementos bajo cargas de servicio, y en general
son éstas las condiciones que prevalecen al momento de obtener la cantidad de
preesfuerzo necesario. En el diseño para cargas de servicio se supone un
comportamiento elástico tanto del acero como del hormigón ya que en ambos casos
los esfuerzos impuestos como límites son relativamente bajos.

De todas maneras, independientemente del método seleccionado, un


elemento estructural debe comportarse satisfactoriamente en todos los estados
posibles de pasar en su historial de cargas. En consecuencia, los elementos
diseñados a precompresión en base a tensiones admisibles deben ser verificados a
resistencia para actuar satisfactoriamente en el caso de que las cargas se
incrementen por encima de los valores de servicio.

V.2. REQUISITOS DE CIRSOC 201-2005.


V.2.1 REQUISITOS GENERALES.

En su sección 18.2.2 el CIRSOC 201-2005 aclara que el diseño de los


elementos pretensados debe considerar la resistencia y comportamiento en
condiciones de servicio, durante todas las etapas de carga que serán críticas en la
vida de la estructura. Esto implica que se deben considerar todas las situaciones
desde el momento en que se aplica el preesfuerzo hasta la posibilidad de que se
alcancen valores de amplificación de cargas para llegar a resistencias límites
últimas.

V.2.2 HIPÓTESIS DE DISEÑO.

Para diseño por resistencia a flexo compresión la norma especifica que son
válidas las hipótesis indicadas en su capítulo 10 para secciones de hormigón
convencional. En este caso, para evaluar la tensión del acero en las condiciones que
dice la norma, para cordones, alambres y barras de pretensado es aplicable si se
cumplen los requisitos de la sección 3.6.6 que se resumen en las tablas V1, V2 y V3
que a continuación se muestran, y que son reproducción de la norma.

Tabla V.1. Reproducción de Tabla 3.10 CIRSOC 201-2005

58
59

Tabla V.2. Tabla 3.11 C-201-05. Cordón de 2 o 3 alambres para estructuras de hormigón pretensado.

Tabla V.3. Reproducción de Tabla 3.12 CIRSOC 201-2005

59
60

V.2.3 MATERIALES.
V.2.3.1 CLASES DE HORMIGÓN SEGÚN TENSIÓN EN FIBRA EXTREMA
DE HORMIGÓN EN TRACCIÓN.
La norma reconoce los siguientes casos dados en Tabla V.4, en función del
valor de la tensión de la fibra extrema del hormigón en tracción, ft, para condiciones
de cargas de servicio. Para clases U (Uncracked) y T (Transition) la determinación
de las tensiones bajo cargas de servicio se puede hacer en base a sección NO
fisurada, no así en el caso de clase C, Cracked.

Tabla V.4. Reproducción de Tabla 3.12 CIRSOC 201-2005

Tabla V.5. 18.3.3 CIRSOC-2005. Condiciones de servicio.

V.2.3.2 TENSIONES ADMISIBLES DEL HORMIGÓN.


Utilizamos la siguiente notación:
f´c = resistencia especificada del hormigón en compresión, MPa.
f´c i= resistencia del hormigón en compresión en el momento de aplicado el tesado
inicial (al transferir), MPa.

60
61

Las tensiones máximas para dos estados: al momento de transferencia del


preesfuerzo y luego de que se han producido las pérdidas, se indican en Tablas V.6.

Tabla V.6a. Reproducción de tabla 18.4.1 de C-201-05. Máximas tensiones del hormigón al
transferir y antes de que se produzcan pérdidas de pretensado que dependen del tiempo.
a) Tensión en la fibra comprimida extrema. 0.60 f ci´
b) Tensión en la fibra traccionada extrema, con excepción de lo 0.25 f ci´
establecido en (c).
c) Tensión en la fibra traccionada extrema, en los extremos de 0.50 f ci´
los elementos simplemente apoyados.

La norma aclara que si las tensiones de tracción exceden los valores de la


tabla anterior se debe colocar armadura adicional adherente (tesa o no tesa) en la
zona traccionada, que sea capaz de tomar toda la fuerza de tracción en el hormigón,
y calculada en la suposición de sección no fisurada.

Para el estado posterior a pérdidas, la tabla V.6.b da los siguientes límites:

Tabla V.6b. Reproducción de tabla 18.4.2 de C-201-05. Máximas tensiones del hormigón
luego de las pérdidas.
a) Tensión en la fibra comprimida extrema debida al pretensado 0.45 f c´
más la carga de larga duración.
b) Tensión en la fibra comprimida extrema debida al pretensado 0.60 f c´
más la carga total.

La norma contiene una serie de consideraciones relacionadas con la


posibilidad de excedencia de estos valores, con las distancias a respetar como
separación de los cables, y al caso de vigas de más de 1.0 metro de altura en cuyo
caso se debe disponer de armadura longitudinal en ambas caras laterales para lo
cual refiere a lo visto en vigas de hormigón convencional, sección 10.6.7.

Según tabla V.5 la tensión de tracción bajo cargas de servicio no debe


exceder 0.7 f c´ para el caso de Clase U y debe estar entre 0.7 f c´ ≤ f t ≤ f c´ para
clase T. Note que la tensión de referencia es f c´ en servicio y f ci´ al transferir.

V.2.3.3 TENSIONES ADMISIBLES DEL ACERO PRETENSADO.


En su sección 18.5.1 el CIRSOC 201-2005 impone que la tensión de tracción
en el acero de pretensado debe cumplir con tabla V.7.

Tabla V.7. Reproducción de 18.5.1 CIRSOC 201-2005


a) debido a la fuerza del gato en el acero de pretensado ≤ 0.94 f py
(pero no mayor que el máximo valor recomendado por el fabricante
≤ 0.80 f pu
del acero o de los dispositivos de anclaje)

b) inmediatamente después de la transferencia del pretensado ≤ 0.82 f py


≤ 0.74 f pu
c) cables de postesado, en dispositivos de anclajes y de acoplamiento, ≤ 0.70 f pu
inmediatamente después de la transferencia de la fuerza.

61
62

El esfuerzo de tensión permitido por la norma depende entonces del estado


de aplicación de las cargas. Cuando la fuerza de los gatos se aplica por primera vez,
se permite los límites dados por el caso (a). Inmediatamente después de
transferencia de la fuerza de preesfuerzo al hormigón, el esfuerzo límite baja a los
dados en caso (b). La justificación para permitir un esfuerzo admisible mayor durante
la operación de tesado es porque el esfuerzo se conoce con bastante precisión: se
está midiendo. La presión hidráulica en los gatos y la deformación total en el acero
son parámetros que se pueden medir fácilmente. Además, si por tensar mucho un
tendón deficiente se rompe en forma accidental, se puede reemplazar sin mayores
problemas. De hecho, la operación de tesado es un ensayo del comportamiento a
tracción del material.

Los valores más bajos de esfuerzos admisibles son aplicables después que
ocurren las pérdidas inmediatas, es decir acortamiento elástico del hormigón,
pérdidas por fricción y deslizamientos de anclajes, en el que se aplican las cargas de
servicio. A su vez, el esfuerzo en el acero se reduce aún un poco más durante la
vida del elemento debido a las pérdidas diferidas, lo cual sólo puede traducirse en
mejorar las condiciones del material por lo cual la norma no impone otro límite.

V.3 TENSIONES DE FLEXIÓN.


V.3.1. ANÁLISIS.

Los casos de cargas que se examinan para elementos de hormigón


precomprimido incluyen las combinaciones de precompresión, carga permanente,
D, y carga viva, L, al momento de transferencia y luego de las pérdidas. En el caso
común de que los elementos precomprimidos sean manipulados de forma tal que
simulan la manera en que van a ser soportados en obra, es razonable suponer que
las fuerzas de precompresión y cargas permanentes actúan siempre
simultáneamente. En este caso, las combinaciones que se presentan para el análisis
son:

(i) precompresión + carga permanente al momento de transferencia.


(ii) precompresión + carga permanente luego de pérdidas.
(iii) precompresión + carga permanente + carga accidental, al transferir.
(iv) precompresión + carga permanente + carga accidental, luego de pérdidas.

Por inspección de estas cuatro posibilidades se observa que los casos (i) y
(iv) son los más desfavorables pues el (i) representa el mayor caso de
precompresión con la menor carga externa y el (iv) representa el menor pre-esfuerzo
con la mayor carga externa. La Fig.5.1 muestra una sección de hormigón
precomprimida.

Fig. 5.1
Sección de Hormigón Armado
Precomprimida.

62
63

La Fig. 5.2 muestra los diagramas de tensión resultante para los dos casos
críticos antes mencionados.

Fig. 5.2 Diagramas de Tensiones para casos que controlan el diseño por tensiones
admisibles (comportamiento lineal).

Para la formulación de las próximas ecuaciones de análisis, se adopta la


siguiente notación (para seguir a Ref.[2]):

Fi = fuerza de precompresión al transferir.


F = fuerza de precompresión luego de pérdidas.
α = F/Fi
Md = Momento de servicio para cargas permanentes.
ML = Momento de servicio para cargas accidentales.
A= Área de la sección.
I = Momento de Inercia de la sección con respecto al eje baricéntrico.
yt, yb = Distancias de las fibras superiores e inferiores al centroide.
Zt = I/yt Zb = I/yb Módulos resistentes de la sección.
fti, ft = tensiones de tracción admisibles al transferir y luego de pérdidas.
fci, fc = tensiones de compresión admisibles al transferir y luego de pérdidas.

Como se verá más adelante, al introducir las notaciones y criterios de la norma


CIRSOC 201-2005, ref.[10], la nomenclatura luego se ve en parte modificada.

Adoptando el signo positivo para compresión, las ecuaciones que definen los
casos críticos son:

(i) Precompresión + carga permanente al transferir

Fibra superior
Fi Fi e M d
− + ≥ − f ti (5.1)
A Zt Zt
Fibra inferior
Fi Fi e M d
+ − ≤ f ci (5.2)
A Zb Zb

63
64

(ii) Precompresión + carga permanente + carga de uso luego de las pérdidas:

Fibra superior
F F e Md ML
− + + ≤ fc (5.3)
A Zt Zt Zt
Fibra inferior
F F e Md ML
+ − − ≥ − ft (5.4)
A Zb Zb Zb

Las ecuaciones (5.1) a (5.4) pueden utilizarse para análisis y diseño.

V.3.2. EJEMPLO No 1 (de Ref.[2])


La Fig.5.3 muestra una sección simétrica de hormigón precomprimida, sección
doble T, simplemente apoyada con l = 15m de luz entre apoyos, y postensionada
con área de acero de 9.74 cm2 y tensión al transferir de fpi=1126 MPa=11.26t/cm2. El
centroide del acero corre parabólicamente desde excentricidad cero en los apoyos a
43 cm en el centro de la viga. Las pérdidas de pretensado se estiman en 15 %. La
viga soporta su propio peso inmediatamente después que se aplica la
precompresión y es soportada en sus extremos en todo momento.

Fig. 5.3. Sección de ejemplo No 1. Dimensiones en


cm. Espesor alma 15 cm.

(a) determinar la distribución de tensiones a mitad de


la luz para los casos críticos cuando L= 1.50 t/m.
(b) determinar la carga máxima de servicio
uniformemente distribuida que podría ser soportada si
las tensiones admisibles del hormigón en todos los
estados es de 14 MPa= 140 Kgr/cm2 en compresión y
1.4 MPa= 14 Kgr/cm2 en tracción.

Solución punto (a).


Sección Transversal A = 2850 cm2

Momento de Inercia al baricentro según eje X es Ix= 3713750 cm4.

Zt = Zb = 74275 cm3
Fi = 9.74cm2 x 11.26 t/cm2 = 110 ton = 1100 KN (pretensado inicial)
F = 0.85 x 110 t = 93 t = 930 KN. (pretensado efectivo)

Tensiones de precompresión en el hormigón.


Al transferir (iniciales “i”, del concrete “c”, top “t”)
110t 110tx 43cm
Arriba f ci ,t = 2
− = −25Kgr / cm 2 = −2.5MPa
2850cm 74275cm3

110t 110tx 43cm


Abajo f ci ,b = 2
+ 3
= 102.3Kgr / cm 2 = +10.23MPa
2850cm 74275cm

64
65

Después de las pérdidas (efectiva “e”) arriba y abajo respectivamente:

f ce,t = 0.85 x(−25 Kgr / cm 2 ) = −21Kgr / cm 2 = −2.1MPa


f ce ,b = 0.85 x(102.3Kgr / cm 2 ) = +87 Kgr / cm 2 = +8.7 MPa

Tensiones para carga muerta D.


Carga por unidad de longitud:
D = 0.285 m2 x 2400 Kgr/m3 = 685 Kgr/m
Momento máximo:
MD = 685 x 152 / 8 Kgrm = 19300 Kgrm = 193 KNm

Arriba, en compresión:
19300 Kgrm
f D ,t = = 26 Kgr / cm 2
74275cm3
y abajo en tracción:
19300Kgrm
f D ,b = − = −26 Kgr / cm 2
74275cm3

Tensiones para carga de uso L.


Carga por unidad de longitud:
L = 1.50 t/m
Momento máximo:
ML = 1500 x 152 / 8 Kgrm = 42200 Kgrm= 422 KNm

Resulta arriba, en compresión en:


42200 Kgrm
f L ,t = 3
= 57 Kgr / cm 2 = 5.7 MPa
74275cm
y abajo en tracción:

42200 Kgrm
f L ,b = − 3
= −57 Kgr / cm 2 = −5.7 MPa
74275cm

La Fig.5.4(a) muestra el estado de tensiones en el centro de la viga con carga


muerta y al transferir (pretensado inicial), y luego de las pérdidas (pretensado
efectivo) y con D y L actuando simultáneamente (note unidades diferentes por ser la
figura tomada de ref.[2].

Fig. 5.4(a).

Estado de
Tensiones.
Unidades en
p.s.i. [1 p.s.i.=
0.0704 Kgr/cm2]

65
66

Solución punto (b).


Se ve que, de acuerdo a los límites de tensión admisibles impuestos al hormigón,
se puede soportar aún mayor carga accidental. Para llegar al límite de tensión de
compresión, la tensión que debe provocar la carga accidental asociada sería de:

140 – 26 + 21 = 135 Kgr/cm2

y para mantenerse por debajo del límite de tensión de tracción, la tensión provocada
por L debería ser de:
-14 – 87 + 26 = - 75 Kgr/cm2

Por lo que controla la tensión de tracción, y en consecuencia, la carga de uso se


podría incrementar hasta:

(75 / 57) x 1500 Kgr/m = 2000 Kgr/m = 2.0 t/m

y el estado de tensiones correspondiente se muestra en la Fig.5.4(b).

Fig. 5.4(b).
Estado Final de Tensiones. Unidades en
Kgr/cm2

Simplemente como comparación, se recuerda que si la sección fuera de


hormigón armado, la combinación para estado último sería:

U = 1.2 D + 1.6 L = 1.2 x 0.685 + 1.6 x 2.0 = 4.0 t/m

y el momento último o requerido sería:

Mu = 4 x 152 / 8 = 113 tm = 11300 tcm

por lo cual la armadura necesaria con acero ADN420 seria, aproximadamente:

11300
Anec = cm 2 = 33cm 2
0.9 x 4.2 x(95 − 5)

lo cual exigiría 10 barras de 20mm de diámetro o 7 barras de diámetro 25 mm.

V.3.3 EJEMPLO No 2 [Ref. 11]. VERIFICACIÓN POR CIRSOC 201-2005.

Verificar para la viga de luz L=14.60m, cuya sección transversal se muestra si


se cumplen las condiciones de tensiones admisibles del hormigón y del acero de
acuerdo a CIRSOC-2005. Carga Permanente D=230 Kgr/m2, Permanente Super-
impuesta 100 Kgr/m2 y de Uso L=200 Kgr/m2. Suponga pérdidas de preesfuerzo en
el acero: 3.0% por acortamiento elástico, 3% por fluencia lenta del hormigón, 2.5 %

66
67

por contracción del hormigón y 2.0 % por relajación del acero (cables rectos). Adopte
como tensión de aplicación de preesfuerzo en el gato 1400 MPa y hormigón clase T.

Fig. 5.5. Ejemplo No 2.


1. Verificación tensiones en el acero.
(a) durante operación, fuerza del gato

1400MPa ≤ 0.94 f py = 0.94 x1715 = 1612MPa …………………OK


1400 MPa ≤ 0.80 f pu = 0.80 x1890 = 1512MPa …………………OK

(b) Inmediatamente luego de transferir pretensado.

67
68

Suponga que ¼ de la pérdida de relajación ocurre antes de la transferencia


esfuerzos (Ref.[11]).
Pérdidas al Transferir 1400 MPa (0.03+1/4x0.02) = 1400MPax0.035 = 49MPa
Notación:
Pp = Fuerza de Pretensado Inicial luego de pérdidas inmediatas.
fp = tensión de Pretensado Inicial luego de pérdidas inmediatas.
Pse = Fuerza de Pretensado Efectiva luego de pérdidas totales.
fse = Tensión de Pretensado Efectiva luego de pérdidas totales.

f p = (1400 − 49) MPa = 1351MPa ≤ 0.82 f py = 0.82 x1715MPa = 1406MPa ……..OK


f p = (1400 − 49) MPa = 1351MPa ≤ 0.74 f pu = 0.74 x1890MPa = 1398MPa ……..OK

2. Evaluación de las Tensiones Admisibles en el hormigón.


(a) Al momento de Transferencia:
(i) Compresión………… 0.60 f ci´ = 0.60 x 25MPa = 15MPa = 150 Kgr / cm 2
(ii) Tracción
extremos simple apoyo… 0.50 f ci´ = 0.50 x 25MPa = 2.5MPa = 25 Kgr / cm 2
otras secciones………. 0.25 f ci´ = 0.25 x 25MPa = 1.25MPa = 12.5 Kgr / cm 2

(b) Para cargas de Servicio, luego de las pérdidas, sección tipo U y T:


(i) Compresión para Cargas de larga Duración o Sostenidas o Permanente:
……………………………. 0.45 f c´ = 0.45 x35MPa = 15.75MPa = 157.5Kgr / cm 2
(ii) Compresión para Cargas Totales.
……………………………. 0.60 f c´ = 0.60 x35MPa = 21MPa = 210 Kgr / cm 2

(ii) Tracción
………………………..… f c´ = 35MPa = 5.91MPa = 59.1Kgr / cm 2

3. Momentos para Cargas de Servicio en mitad de luz.

3.05 x 230 x14.60 2


MD = = 18691Kgrm
8
3.05 x100 x14.60 2
M DS = = 8127 Kgrm
8
M perm = M D + M DS = (18691 + 8127) Kgrm = 26818Kgrm
3.05 x 200 x14.60 2
ML = = 16253Kgrm
8
M Total = M D + M DS + M L = (18691 + 8127 + 16253) Kgrm = 43071Kgrm

4. Momentos para Cargas de Servicio en la sección de Transferencia.

Suponga que la sección de transferencia del preesfuerzo está ubicada a una


distancia 50db = 50x0.0127m=0.635m desde el extremo de la viga, siendo db el
diámetro de los cables (1/2”=12.7mm), y suponga además que la distancia del

68
69

extremo de la viga al centro del apoyo es de 100mm. Por lo tanto, la sección donde
se debe evaluar el momento está a una distancia del apoyo x=(0.635-0.1)m=0.535m.

3.05 x 230 x0.535


M Dx = (14.60 − 0.535) = 2639 Kgrm
2

5. Evaluar las tensiones en las fibras extremas del hormigón, elemento pretensado
Clase T, aplicando teoría lineal y elástica (note que las flechas deberían
verificarse con sección fisurada bi-lineal, y no sección bruta que corresponde a
clase U). Se aplican las expresiones, para tensiones en la parte superior, top, y
en la parte inferior, bottom:
P Peyt Myt
ft = − +
A I I
P Peyb Myt
fb = + −
A I I

donde se deberá reemplazar a P por:


(a) Pp = f p Aps para Fuerza de Pretensado Inicial luego de pérdidas inmediatas.
f p = (1400 − 49) MPa = 1351MPa
Pp = 1351MPax792mm 2 = 1070000 N = 1070 KN = 107t = 107000 Kgr
y por:
(b) Pse = f se Aps para Fuerza de Pretensado Efectiva luego de pérdidas totales.
Pérdidas totales 1400 MPa (0.03+0.03+0.025+0.02) = 1400MPax0.105 = 147MPa
f se = (1400 − 147) MPa = 1253MPa
Pse = 1253MPax792mm 2 = 992376 N = 992.76 KN = 99.238t = 99238 Kgr

La siguiente tabla resume las tensiones, Kgr/cm2, en bordes extremos de las


secciones indicadas, para el caso inmediato luego de la transferencia, máxima
fuerza Pp, combinada con los menores posibles momentos debidos a cargas
permanentes.

Sección En la Sección de Transferencia A Mitad de Luz


Tensión Arriba (t, top) Abajo (b,bottom) Arriba (t, top) Abajo (b,bottom)
Pp/A +36.95 +36.95 +36.95 +36.95
(Ppe/I)y -44.85 +127.96 -44.85 +127.96
(Md/I)y +4.47 -12.74 +31.63 -90.26
Total -3.43 +152.17 +23.73 +74.65
Admisible -25 +150 +150(o -12.5) +150
Compresión (+). Tracción (-)

Se ve que sólo en el caso de la sección de transferencia se excede por muy


poco (1.4%) el valor máximo permitido.

La siguiente tabla resume las tensiones, Kgr/cm2, en bordes extremos de las


secciones a mitad de luz, para el caso de mínima fuerza de pretensado, Pse, (con
pérdidas totales) combinada con los máximos posibles momentos debidos a cargas

69
70

permanentes (para el cual hay un tensión admisible de compresión 0.45 f c´ ) y cargas


totales de servicio (donde hay otra tensión admisible dada por 0.60 f c´ ).

Sección, Estado A Mitad de Luz, Carga Permanente A Mitad de Luz, Carga Total
Tensión Arriba (t, top) Abajo (b,bottom) Arriba (t, top) Abajo (b,bottom)
Pse/A +34.26 +34.26 +34.26 +34.26
(Psee/I)y -41.65 +118.85 -41.65 +118.85
(M/I)y +45.39 -129.74 +72.90 -208.00
Total +38.00 +23.37 +65.51 -54.89
Admisible +157.5 +157.5 +210 -59.1
Compresión (+). Tracción (-)

V.3.4 ECUACIONES DE DISEÑO.

Trabajando con las ecuaciones (5.1) a (5.4) se llega a obtener expresiones para
determinar los módulos resistentes requeridos Z de la sección (recordar α = F / Fi )

Si la ecuación (5.1) se multiplica por (-α) y se suma a la ecuación (5.3) resulta:

Md M
(1 − α ) + 1 ≤ αf ti + f c
Zt Zt
de donde:
(1 − α ) M d + M L
Zt ≥ (5.5)
αf ti + f c

En forma similar, la ecuación (5.2) se multiplica por (-α) y se suma a la ecuación


(5.4) resulta:
Md M
(1 − α ) + 1 ≤ αf ti + f c
Zt Zt
de donde:
(1 − α ) M d + M L
Zb ≥ (5.6)
f t + αf ci

Las ecuaciones (5.5) y (5.6) permiten seleccionar las dimensiones de la sección


para soportar los momentos derivados de las cargas de servicio y teniendo en
cuenta las tensiones admisibles y las pérdidas de pretensado. Se hace notar que
cuando se utilizan las ecuaciones (5.5) y (5.6) sólo se necesita una aproximada
estimación de la carga permanente puesto que el factor (1-α) es pequeño.

Una vez que la sección de hormigón ha sido determinada, las fuerzas necesarias
de precompresión y su excentricidad se pueden derivar a partir de las ecuaciones
(5.1) a (5.4). Se verá que si de dichas ecuaciones se elige la sección mínima, sólo es
viable una combinación de F y de e. Tal posibilidad generalmente no es muy
conveniente porque excluye secciones con un ala superior grande y requieren
grandes áreas de acero de precompresión. Cuando se tiene la posibilidad de
secciones mayores que la mínima se requiere de menos acero y se tiene mayor
libertad para elegir la excentricidad y la fuerza de precompresión.

70
71

Las ecuaciones (5.1) a (5.4) pueden ser resueltas mediante una representación
gráfica ideada por Magnel. Multiplicando dichas ecuaciones por el factor (1/Fi)
resulta:

1 e 1 M 
− ≥ −  d + f ti  (5.7)
A Zt Fi  Z t 

1 e 1 M 
+ ≤  d + f ci  (5.8)
A Z b Fi  Z b 

1 e 1  M + ML 
α( − ) ≤ −  d − f c  (5.9)
A Zt Fi  Zt 

1 e 1  M + ML 
α( + ) ≥  d − f t  (5.10)
A Zb Fi  Zb 

Cuando las ecuaciones se indican como igualdades, se puede hacer una


representación lineal de cada una. Las cuatro ecuaciones pueden ser graficadas de
forma que en el eje de ordenadas se coloque (1/Fi) y en abscisas la excentricidad e
para poder visualizar el rango de combinaciones posibles de dichas variables. Para
llevar a cabo la representación, se hace cero cada una de dichas variables, en turno,
y se escriben las ecuaciones resultantes:

1
Cuando =0 e=0
Fi

Zt 1 M 
De ecuación (5.7) e≤ ≥ −1 /  d + f ti  A
A Fi  Zt 

− Zb 1 M 
De ecuación (5.8) e≤ ≥ 1 /  d + f ci  A
A Fi  Zb 

Zt 1  M + ML 
De ecuación (5.9) e≥ ≥ −α /  d − f c  A
A Fi  Zt 

Zb 1  M + ML 
De ecuación (5.10) e≥− ≤ −α /  d − f t  A
A Fi  Zb 

Las ecuaciones citadas se grafican en la Fig. 5.6. Cada una de ellas contiene una
tensión admisible que se muestra junto a la recta correspondiente. El área rayada
entre las rectas permite seleccionar combinaciones de Fi y de e. Si de las
ecuaciones (5.5) y (5.6) se eligen los valores mínimos de Zt y Zb el área rayada se

71
72

transforma en un punto. Para secciones mayores corresponden mayores áreas y


mayores posibilidades de combinación.

Fig. 5.6.
Construcción Gráfica para obtener
Fi y e.

V.3.5. EJEMPLO No 3.

Una viga precomprimida de sección rectangular debe soportar una carga de uso
L= 900 Kgr/m además de su peso propio, sobre una luz de 8.0 m en condiciones de
apoyo simple. La tensión del acero al transferir es de fs= 10550 Kgr/cm2= 1055 MPa.
Las tensiones admisibles de compresión del hormigón son de fci= 127 Kgr/cm2 al
transferir y de fc= 140 Kgr/cm2 luego de las pérdidas, y admisibles en tracción son
fti=14 Kgr/cm2 y ft=21 Kgr/cm2, al transferir y luego de las pérdidas respectivamente.
Las pérdidas de precompresión se evalúan en 20 %. El ancho de la viga se fija en 20
cm. Se pide que se encuentre la altura mínima de la sección de hormigón y para
esta dimensión la excentricidad y área de acero mínimas requeridas.

Solución:
α=0.80 1-α = 0.20

Se estima una altura h≈ l/20 = 800/20 cm = 40 cm, de donde


D= 0.20m x 0.40m x 2400 Kgr/m3 = 200 Kgr/m = 0.20 t/m

y los momentos de servicio:

MD= 0.20 x 82 / 8 tm = 1.60 tm = 160 tcm


ML= 0.90 x 82 / 8 tm = 7.20 tm = 720 tcm

De la ecuación (5.5) resulta:

(1 − α ) M d + M L 0.2 x160 + 720 752 3


Zt ≥ ≥ = cm = 4974cm3
αf ti + f c 0.8 x0.014 + 0.14 0.15

De la ecuación (5.6) resulta:

72
73

(1 − α ) M d + M L 752
Zb ≥ = cm3 = 6134cm3
f t + αf ci 0.021 + 0.8 x0.127

Por ser sección rectangular, simétrica, Zt = Zb por lo que la altura mínima


necesaria se obtiene de:

6134cm3 x6
(bxh2)/6 = 6134 cm3 por lo que h = = 43cm
20cm

Se había comenzado el diseño probando con h=40 cm, por lo que para tener en
cuenta el ajuste de peso propio, se adopta ahora h=46cm, y se verifica.

D= 0.20x0.46x2.40 t/m = 0.22 t/m


MD= 1.77 tm = 177 tcm

(1 − α ) M d + M L 0.8 x177 + 720


Zb = = cm3 = 7028cm3
f t + αf ci 0.021 + 0.8 x0.127

y resulta una altura necesaria de h= 45.90 cm, es decir no es necesario nueva


corrección.

Propiedades geométricas de la sección:


A= 20x46 cm2 = 920 cm2 Z=(20x462)/6= 7053 cm3

De la ecuación (5.7), multiplicando por A, resulta:

920cm 2  177  36
1 − e(0.13) / cm ≥ −  + 0.014t / cm 2  = − t
Fi  7053  Fi

De la ecuación (5.8):

920cm 2  177  140


1 + e(0.13) / cm ≤  + 0.127t / cm 2  = t
Fi  7053  Fi

De la ecuación (5.9):

920cm 2  177 + 720  14.70


1 − e(0.13) / cm ≥ −  − 0.14t / cm 2  = t
0.80 Fi  7053  Fi
De la ecuación (5.10):

920cm 2  177 + 720  122


1 + e(0.13) / cm ≥  − 0.021t / cm 2  = t
0.80 Fi  7053  Fi

Para representar gráficamente las ecuaciones por rectas según antes se explicó,
se transforman en igualdades haciendo cero las variables:

73
74

Ecuación 1/Fi = 0 e= 0

5.7 e≤7.70 cm (1/Fi)≥-0.028/t=-2.8x10-21/t


5.8 e≤-7.70 cm (1/Fi)≥0.0071/t=0.71x10-21/t
5.9 e≥7.70 cm (1/Fi)≥0.068/t=6.8x10-21/t
5.10 e≥-7.70 cm (1/Fi)≤0.0082/t=0.82x10-21/t

La Fig. 5.7 muestra la representación de las cuatro rectas, y se sombrea el área


que permite elegir las combinaciones de Fi y de e. Para obtener el mínimo valor de Fi
se debe elegir el máximo de (1/Fi). Se ve que se puede obtener a partir de la
intersección de las ecuaciones (5.7) y (5.10), a las que les corresponde el mismo
valor de Fi:

De (5.7):
36
1 − e(0.13) / cm = − t
Fi
De (5.10):
122
1 + e(0.13) / cm =t
Fi
Por lo que sumando ambas:

2 = (-36+122)/Fi = 86/Fi

de donde FI = 43 t.

De cualquiera de las ecuaciones anteriores resulta la excentricidad asociada:

 (122 / 43) − 1 
e= cm = 14.13cm
 0.13 

Adoptando, ver tabla 3.3 de este apunte, cordones de 7 alambres, grado 1890,
de baja relajación, con fy= 1715MPa y fr≥ 1890MPa, y con fpi= 1055 MPa, resultaría
un área de acero necesaria de (430000N/1055N/mm2)=400mm2= 4.0 cm2, por lo cual
se pueden adoptar 4 cables de 7 cordones cada uno, designación 13 (diámetro
12.70mm) de área cada uno 0.99 cm2.

Fig. 5.7.
Construcción Gráfica para obtener Fi y e de
ejemplo No 5.2.

74
75

VI. RESISTENCIA ÚLTIMA A FLEXIÓN.


VI.1 PRINCIPIOS GENERALES.

Es interesante comparar los comportamientos diferentes que poseen las vigas


de hormigón armado convencional y las de hormigón preesforzado, Fig.2(c). En las
primeras, suponiendo caso ideal de viga con armadura simple, el aumento del
momento flector a medida que aumenta la carga actuante, digamos hasta y un poco
más allá de la carga de servicio, se produce por aumento de los valores de las
fuerzas de la cupla interna, tracción en acero y compresión del hormigón,
permaneciendo el brazo de palanca casi constante. Muy diferente es la situación que
se presenta en una viga de hormigón preesforzado, ya que en ésta el incremento de
momento demanda es resistido por un aumento proporcional de la distancia entre las
fuerzas de tracción y compresión, con la resultante de compresión desplazándose
hacia arriba con el aumento de carga. En este caso la intensidad de las fuerzas
internas permanece casi constante hasta y, por lo general, un poco más allá de las
cargas de servicio.

Esta situación se modifica substancialmente a partir de la fisuración del


hormigón en tracción por flexión en la viga preesforzada. A partir de ese momento se
produce un rápido aumento de la tensión del acero que debe resistir lo que el
hormigón en tracción ahora no hace. Luego de la fisuración, la viga con
precompresión se comporta como una viga corriente de hormigón armado. La
resultante de compresión no puede moverse hacia arriba en forma indefinida por lo
que el aumento en la demanda debe estar acompañado por un incremento casi
proporcional de las fuerzas internas que suministran el acero y el hormigón. En
consecuencia es posible estimar la resistencia de una viga preesforzada utilizando
los mismos métodos aplicados a vigas de hormigón armado convencional,
incluyendo algunas modificaciones para tener en cuenta: (i) la diferente ley
constitutiva f-ε del acero de tesado con respecto a la de los aceros convencionales, y
(ii) la deformación de tracción ya presente en el acero de preesfuerzo antes de que
la viga entrara en carga.

La Fig.6.1 muestra los cambios en la distribución de tensiones en una sección


de hormigón con precompresión cuando la carga y su asociado momento flector
crecen desde cero hasta la rotura de la pieza.

Fig. 6.1 Fuerzas y Distribución de Tensiones para diferentes estados de carga.

Cuando la carga exterior es cero, la cupla interna también es nula. A medida


que la carga externa se incrementa crece el valor del par interno al aumentar el
brazo de palanca entre las fuerzas internas, T del acero y C del hormigón. Habrá un
momento en que se alcanza la resistencia del hormigón a tracción en la fibra inferior,
se produce una redistribución de tensiones, con incrementos de los valores en el

75
76

acero por quedar parte del hormigón fuera de servicio. Cuando la carga se sigue
incrementando, la sección se comporta en forma muy similar a la de una de
hormigón armado convencional, con franco comportamiento no lineal del hormigón
en compresión. El eje neutro sigue subiendo, las tensiones del hormigón en
compresión siguen subiendo, y eventualmente se alcanza la resistencia máxima
cuando el hormigón en compresión llega en su fibra extrema al valor de εu. Para
mayores deformaciones el momento resistente disminuye.

La Fig. 6.2 muestra la sección al alcanzar la resistencia máxima de flexión. Al


igual que para hormigón armado convencional es conveniente reemplazar la
distribución real de tensiones de compresión en el hormigón por el bloque
equivalente de tensiones rectangulares. Ambos bloques, en teoría, tienen la misma
área y centroide de modo de no perder precisión en la determinación de esfuerzos
internos. Como es sabido, se toma una tensión promedio de 0.85 f´c para el bloque
equivalente en compresión, la relación a/c= 0.85 para hormigones con resistencia
característica f´c≤ 30 MPa, y la misma se reduce en 0.05 por cada 10 MPa de
incremento en la tensión, y con un valor no menor de 0.65. Se hace notar que si la
profundidad del eje neutro, c, al momento máximo es pequeña, la deformación
máxima del acero en tracción será, como en hormigón armado convencional,
bastante grande por lo que se necesita de ductilidad razonable en el acero para
lograr agotar la sección por rotura del hormigón en compresión. Además, como se
verá, el nivel de tensiones en el acero debido a la precompresión tiene poca
influencia en la resistencia máxima de la sección.

Fig. 6.2 Deformaciones y Tensiones al desarrollo de Resistencia. Bloque Rectangular

VI.2 ECUACIONES DE RESISTENCIA A FLEXIÓN. VIGAS SUB-ARMADAS.

Para el caso de secciones rectangulares como la de Fig. 6.2, al alcanzar el


máximo momento se tiene:

C = 0.85 f c´ab T = As f su

y como C = T ,

As f su
a= (6.1)
0.85 f c´b
entonces:
M n = As f su (d − a / 2)

76
77

por lo que:

As f su
M n = As f su (d − 0.59 ) (6.2)
f c´b

Para el caso de una sección T como la que muestra la Fig.6.3, al alcanzar el


momento nominal se pueden presentar dos situaciones, según la profundidad del eje
neutro esté dentro o fuera de la altura del ala. Si la altura del ala t es suficiente como
para equilibrar la fuerza de tracción T, es decir si:

As f su
t≥a= (6.3)
0.85 f c´b

el momento nominal se puede calcular utilizando la ecuación (6.2), es decir como si


fuera de sección rectangular, con ancho b igual al ancho del ala.

Fig. 6.3
Sección T en estado
de Resistencia
Nominal.

Si t no es suficientemente grande, o lo que es lo mismo si c≥ t/0.85, se


requiere de una porción del alma en compresión para equilibrar la tracción del acero,
entonces, puede considerarse el área de acero As como dividida en un área Asf que
resiste la compresión en el hormigón que está en las regiones del ala fuera del alma,
y un área (As-Asf) que resiste la compresión del hormigón inducida en al alma.
Entonces:
Asf f su = 0.85 f c´t (b − bw ) (6.4)

donde en la figura b´ es bw que representa el ancho del alma, y:

( As − Asf ) f su = 0.85 f c´abw


por lo que:
( As − Asf ) f su
a= (6.5)
0.85 f c´bw

y el momento nominal en este caso se puede expresar como:

M n = ( As − Asf ) f su (d − 0.5a) + As f su (d − 0.5t ) (6.6)

77
78

donde Asf y a se evalúan con ecuaciones (6.4) y (6.5).


La magnitud de la tensión del acero fsu depende del nivel de deformación que
pueda alcanzar el acero antes de llegar a Mmáx, el cual a su turno depende de la
profundidad de eje neutro y del grado de adherencia entre el hormigón y el acero.
Como se puede ver en la Fig.3.23, los aceros con alta resistencia a tracción carecen
de un punto de fluencia definido, y a su vez, para momento último si bien es posible
que no se alcance la máxima resistencia del acero es muy probable que se esté muy
cerca de ella.

Muchas veces las secciones de vigas de hormigón armado precomprimido


tienen también armadura convencional. Tal acero puede tomarse como que
contribuye en la resistencia de la sección con fuerzas que serán función de la
deformación específica que alcancen al momento máximo.

VI.3 TENSIÓN EN EL ACERO PRETENSADO PARA LA FALLA EN FLEXIÓN.


Cuando se alcanza la resistencia de flexión, el acero de pretensado está
sometido a un esfuerzo fps que es mayor que el pretensado efectivo, fpe, pero que es
menor que la resistencia última a tracción de dicha armadura, fpu.

El CIRSOC 201-05 establece que para determinar la resistencia nominal, para


el acero de pretensado de debe utilizar fps (que reemplaza lo que en las expresiones
anteriores se colocó como fsu). Esa tensión fps se debería obtener a partir de la
compatibilidad de deformaciones. Como alternativa, la citada norma, en la sección
18.7.2 indica que siempre y cuando fse≥ 0.50fpu, donde fse es la tensión efectiva de la
armadura tesa una vez que se han producido las pérdidas, fps puede aproximarse
como (ecuación empírica según refiere ref. [2]):

(a) para cables con adherencia:

 γ  f d 
f ps = f pu 1 − p  ρ p pu´ + (ω − ω ´ )  (6.7)
 β1  
  fc d p  

d es la distancia de la fibra extrema comprimida al baricentro de la armadura no tesa


traccionada, dp ídem a la armadura tesa,
ρf y ρ´ f y
ω= ´ ω = ´
´

fc fc

A As´ Asp
ρ= s ρ =
´
ρp =
bd bd bd p

γp factor que es función del tipo de acero de pretensado a utilizar:

0.55 para fpy/fpu ≥0.80


0.40 para fpy/fpu ≥0.85
0.28 para fpy/fpu ≥0.90

78
79

(b) elementos con cables sin adherencia, y cuando l/h ≤ 35 (relación luz a altura
de viga igual o menor que 35):

f c´
f ps = f se + 70 + (6.8.a)
100 ρ p

Pero tomando siempre:


f ps ≤ f py (6.8b)
f ps ≤ f se + 420 [MPa] (6.8c)

(c) elementos con cables sin adherencia, y cuando l/h > 35 (relación luz a altura
de viga mayor que 35):

f c´
f ps = f se + 70 + (6.9.a)
300 ρ p

Pero tomando siempre:


f ps ≤ f py (6.9b)
f ps ≤ f se + 200 [MPa] (6.9c)

La norma en su sección 18.8.1 aclara que al igual que para elementos con
armadura convencional, las secciones de hormigón pretensado se clasifican en
secciones controladas por tracción, en zona de transición o controladas por
compresión, y como tal se deben adoptar los factores de reducción de resistencia φ
según sección 9.3.2 (lo ya visto para hormigón convencional).

Si después de diseñar la viga preesforzada mediante el método de cargas


admisibles, ésta no tiene la resistencia adecuada Md = φMn cuando se la compara
con Mu= Mr, se pueden adicionar barras de acero convencional que trabajarán en la
sección según su ubicación y por compatibilidad de deformaciones, adoptando para
la tensión del acero el valor de fy cuando la deformación supera la de fluencia.

VI.4 LÍMITES DE CANTIDAD DE ARMADURA.


VI.4.1 CUANTÍA MÁXIMA.

En vigas de hormigón armado convencional, se impone una limitación de la


cuantía máxima de acero, que está asociada a lograr comportamiento dúctil antes de
la falla de la pieza. En versiones anteriores el ACI-318 imponía este límite en “forma
explícita” como una fracción de la cantidad de acero que provocaba la falla
balanceada (versiones primeras expresado como ρ≤0.5 ρb y más reciente, 1999,
ρ≤0.75ρb). En la versión 2005 la norma NO especifica un valor de cuantía máxima de
acero en tracción en forma directa y explícita, sino que dice que para considerar a
los elementos predominantemente flexionados (es decir controlados por tracción) la
deformación específica del acero para el momento nominal debe ser mayor del
0.5%, o sea εs ≥0.005. Esto implica que, siendo εc= 0.003, la relación entre la
profundidad de eje neutro y la altura útil sea (sección 9.3.5):

79
80

c
Elemento controlado por flexión si……………… ≤ 0.375
d
y en ese caso φ= 0.90

Pero además, si se va a llevar a cabo redistribución de esfuerzos, (es decir


hay un mayor requerimiento de ductilidad) debe ser εs≥0.0075, lo cual implica que:

c
Condición para redistribución …………………… ≤ 0.285
d

Para el caso de vigas preesforzadas, el tratamiento es similar, porque define


los tipos de fallas, basados en la deformación del acero en tracción, y con ello el
valor a adoptar de factor φ (ver sección 18.8.1). Para que sea diseño controlado por
flexión, planteada la condición en forma simple, es decir en función de la relación de
profundidad de eje neutro c y altura útil de cordón dp, se debe cumplir, (ver Ref. [9]):

0.85a
≤ 0.36 β1 (6.10.a)
dp

y que para el caso de f´c≤ 30 MPa, es decir β1= 0.85, resulta:

a
≤ 0.36 (6.10.b)
dp
o bien:
c 0.36
≤ = 0.42 (6.10.c)
d p 0.85

es decir similar a los requerimientos en vigas convencionales.

Si la viga no cumple con la ecuación (6.10), se considera sobre-armada por lo


que no es posible aplicar las ecuaciones vistas en la sección VI.2 de este apunte.
Deben desarrollarse ecuaciones alternativas.

VI.4.2 CUANTÍAS MÍNIMAS.

En vigas convencionales, el criterio de cuantía mínima apunta a un hecho


físico lógico: la resistencia de la viga armada debe ser mayor que la de la viga sin
armar. Esto además de “lógico al oído” cubre la necesidad de que no ocurra una falla
súbita y frágil una vez que se ha fisurado el hormigón en tracción. Por ello, se
recuerda que en vigas convencionales el límite se había determinado teniendo en
cuenta la resistencia de la viga sin armar, partiendo sólo de sus propiedades
geométricas y la resistencia del hormigón a tracción por flexión, aplicando un factor
de mayoración en esa resistencia, y luego evaluando la cantidad de armadura que
era necesario para superar dicha resistencia.

En vigas pre-esforzadas, el ACI-318-05 impone en su sección 18.8.2 que la


cantidad de armadura tesa y convencional debe ser tal que la resistencia de la

80
81

sección como mínimo pueda soportar una carga mayor que 1.20 veces la que
produce la fisuración de la sección, evaluada con el módulo de rotura fr según
sección 9.5.2.3, ver ecuación (3.24) de este apunte. Esta condición puede obviarse
cuando:

(i) se trata de losas armadas en dos direcciones, post-tensadas y sin


adherencia, y
(ii) elementos solicitados a flexión tal que sus resistencias a flexión y a
corte superen el doble de las demandas.

Además, para controlar la fisuración en vigas y losas preesforzadas en una


dirección y con tendones no adheridos, se debe adicionar un poco de armadura en
forma de barras no preesforzadas, distribuidas uniformemente en la zona de
tracción, y tan cerca del borde traccionado como sea posible. La norma fija la
cantidad mínima:
As ≥ 0.004 A (6.11)

donde A es el área de la parte de la sección transversal entre el borde traccionado y


el baricentro de la sección transversal bruta de hormigón, ver Fig.6.4.

Fig. 6.4

Armadura Adherente para


elementos sometidos a
Flexión.

Se debe consultar además la norma por consideraciones adicionales que


hace con relación a cuantías mínimas que podrían evadirse, otros casos donde se
debe colocar en zonas de momentos positivos o negativos, detalles de longitudes
mínimas de las armaduras, etc. En las secciones 18.9.3 a 18.9.4.

VI.5 EJEMPLO No 3.
Evaluar la resistencia máxima a momento flector de la sección del ejemplo No
2, para un hormigón H30, f´c= 30 MPa, fpu= 1860 MPa, tensión antes de las pérdidas
fpi= 1055 MPa. Considere que las pérdidas son del 12%. Suponga cables con
adherencia y utilice el bloque de tensiones equivalentes para el hormigón.
Solución:

fse = 0.88 x 1055 MPa = 930 ≥ 0.50 fpu = 0.5 x 1860 MPa = 930 MPa

Note que por norma, CIRSOC-201-2005 en sec. 18.5.1 y sec. IV.1 de este apunte,
se debe cumplir que:

fpi = 1055 MPa ≤ 0.82 fpy = 0.82 x 1715 MPa = 1406 MPa (tabla 3.3)
fpi = 1055 MPa ≤ 0.74 fpu = 0.74 x 1860 MPa = 1376 MPa

81
82

Como fpy/fpu = 0.92 se debe adoptar γp = 0.28


β1 = 0.85 por ser f´c≤ 30 MPa.

Asp 400mm 2
ρp = = = 0.0055 = 0.55%
bd p 200mmx360mm

d=0 ω =ω´ = 0

por lo que ahora se puede evaluar la aproximación a la tensión del acero para el
momento máximo:
 0.28  1860  
f ps = 18601 − 0.0055  = 1860(1 − 0.11) = 1650 MPa

 0.85  30  

Por lo que la altura del bloque de tensiones equivalentes es:

400mm 2 x1650 MPa


a= = 129mm = 12.90cm
0.85 x30 MPax 200mm

y el momento nominal resulta entonces:

M n = 4cm 2 x16.50t / cm 2 (36cm − 6.45cm) = 1940tcm = 19.40tm

La condición de diseño es que:


Md = φ Mn ≥Mu
Condición de ecuación (6.10.b) es:

a 129
= = 0.358 ≤ 0.36
d p 360
Por lo que es válido aplicar:
Md = 0.90 x Mn = 17.46 tm

Evaluación de demanda requerida o última:


U= 1.2D + 1.6L = 1.2 x 0.22t/m + 1.6x0.90 t/m = 1.70 t/m
Mu = 1.70 x 82 tm / 8 = 13.63 tm

Md = 0.90 x Mn = 17.46 tm ≥Mu = 13.63 tm

VI.6 ANÁLISIS GENERAL DE LA RESISTENCIA MÁXIMA A FLEXIÓN DE


MIEMBROS PRECOMPRIMIDOS CON ADHERENCIA.

La ecuación (6.7) es una aproximación empírica para determinar la tensión fsu


para elementos con armadura tesa adherida. Si fuera necesario determinar el
momento resistente con mayor precisión y caso general de armadura distribuida, se
puede seguir un procedimiento iterativo como el que se adopta para flexión en

82
83

hormigón armado convencional, que involucra satisfacer condiciones de equilibrio y


compatibilidad.

Fig. 6.5 Sección en Resistencia Máxima y Curva f-ε del acero.

Considere la sección en estado último de la Fig.6.5. Los cables de pretensado


están ubicados en dos capas y su curva tensión deformación es conocida y se
muestra en la figura. La deformación inicial en el acero debido sólo al pretensado se
muestra como εse y las deformaciones adicionales debidas a la flexión por cargas
externas se indican como εs1 y εs2 en las correspondientes capas. Por compatibilidad
de deformaciones, a partir del diagrama lineal, surge que:

d1 − c
ε s1 = ε u (6.12a)
c
y
d2 − c
ε s2 = εu (6.12b)
c

Las tensiones en las capas de acero fs1 y fs2 son las que corresponden a las
deformaciones (εse + εs1) y (εse + εs2). Por equilibrio se debe cumplir que:

C = 0.85 f c´ab = T1 + T2 = As1 f s1 + As 2 f s 2 (6.13)

La sección puede ser analizada por el método de prueba y error como sigue:

1. seleccionar un valor de c
2. calcular las deformaciones εs1 y εs2 para cargas externas
3. calcular las deformaciones totales (εse + εs1) y (εse + εs2)
4. determine las tensiones fs1 y fs2 a partir de la relación constitutiva del acero
de pretensado
5. Verifique si la ecuación (6.13) es satisfecha, con algún margen de error
prefijado
6. Repita los pasos 1 a 5 hasta que el equilibrio es satisfecho.

Entonces, evalúe el momento:

M máx = As1 f s1 (d1 − 0.5a ) + As 2 f s 2 (d 2 − 0.5a ) (6.14)

83
84

VI.7 EJEMPLO No 5

En la unión viga-columna de un pórtico pretensado la viga de hormigón tiene


una sección rectangular de bw= 25 cm y h= 75 cm. El hormigón es H35 y la sección
posee 3 cables de 12 alambres de 7 mm de diámetro cada uno (1φ7mm tiene
As=38.48mm2, ver tabla Acindar-APL=1700). Los cables son postensionados y las
vainas llenadas con grouting para adherencia. La Fig. 6.6 muestra la sección
transversal y la curva fs-εs del acero. La fuerza de pretensado inicial en cada cable
es de 38.60 ton= 386 KN. Evaluar la resistencia máxima de la sección.

Fig. 6.6 Sección y Curva f-ε del acero de ejemplo.

38.60t
f pi = 2
= 8.36t / cm 2
12 x0.3848cm

Es = 209000 MPa = 2090t / cm 2 ε se = 8.36 / 2090 = 0.004

Para el APL-1700:
f py ≥ 1500 MPa = 15t / cm 2 (tensión de fluencia al 0.2% de deformación)
ε su ≥ 4.4%

Se supone c= 25 cm

25 − 18.75
ε s1 = 0.003 = 0.00075 compresión
25

25 − 37.50
ε s 2 = 0.003 = −0.0015 tracción
25

84
85

25 − 56.25
ε s 3 = 0.003 = −0.00375 tracción
25

Deformaciones totales:

ε se + ε s1 = −0.004 + 0.00075 = −0.00325 tracción


ε se + ε s 2 = −0.004 − 0.00150 = −0.0055 tracción
ε se + ε s 3 = −0.004 − 0.00375 = −0.00775 tracción

Tensiones del acero:


f s1 = −0.00325x 2090t / cm 2 = −6.79t / cm 2
f s 2 = −0.0055 x 2090t / cm 2 = −11.50t / cm 2
f s 3 = −15.30t / cm 2 supera la fluencia por lo que se obtiene del gráfico o por ley fs-εs

Fuerzas en cada cable:


T1 = 12 x0.3848cm 2 x6.79t / cm 2 = 31.25t
T2 = 12 x0.3848cm 2 x11.50t / cm 2 = 53.10t
T3 = 12 x0.3848cm 2 x15.30t / cm 2 = 70.65t
Fuerza total de Tracción T=155 t

Fuerza del hormigón:


35 − 30
β1 = 0.85 − 0.05( ) = 0.814
7

a = 0.814 x 25cm = 20.35cm


C = 0.85 x0.35t / cm 2 x 20.35cmx 25cm = 151.35t

C − T = 151.35 − 155 = 3.75t

que representa un error de apenas el 2% y puede admitirse como aceptable.

En caso que se desee mayor precisión, se debería aumentar un poco el eje


neutro para tener un poco más de fuerza de compresión y que se acerque más a T.
Cada cm de altura de hormigón en compresión da una fuerza de unas 7 t. Entonces,
si aumentara el eje neutro 0.5 cm daría unos 3.50 t adicionales para mejorar la
aproximación. En el acero no se espera que cambie mucho esta modificación.

Segunda iteración:
Se supone c= 25.50 cm

25.50 − 18.75
ε s1 = 0.003 = 0.000794 compresión
25.50

25.50 − 37.50
ε s 2 = 0.003 = −0.001412 tracción
25.50

85
86

25.50 − 56.25
ε s 3 = 0.003 = −0.003618 tracción
25.50

Deformaciones totales:

ε se + ε s1 = −0.004 + 0.000794 = −0.00321 tracción


ε se + ε s 2 = −0.004 − 0.001412 = −0.005412 tracción
ε se + ε s 3 = −0.004 − 0.003618 = −0.007618 tracción

Tensiones del acero:


f s1 = −0.00321x 2090t / cm 2 = −6.71t / cm 2
f s 2 = −0.005412 x 2090t / cm 2 = −11.30t / cm 2
f s 3 = −15.30t / cm 2 supera el valor de fluencia.

Fuerzas en cada cable:


T1 = 12 x0.3848cm 2 x6.71t / cm 2 = 31.0t
T2 = 12 x0.3848cm 2 x11.30t / cm 2 = 52.15t
T3 = 12 x0.3848cm 2 x15.30t / cm 2 = 70.65t
Fuerza total de Tracción T=154.00 t

Fuerza del hormigón:


35 − 30
β1 = 0.85 − 0.05( ) = 0.814
7

a = 0.814 x 25.50cm = 20.75cm


C = 0.85 x0.35t / cm 2 x 20.75cmx25cm = 154.33t

Ahora el error es casi nulo. El momento máximo resulta entonces:

M máx = 70.65tx56.25cm + 52.15tx37.50cm + 31.00tx18.75cm − 154.33 x 20.75 / 2cm = 4910tcm


es decir cercano a 50 tm.

VII. RESISTENCIA AL CORTE.


VII.1 PRINCIPIOS GENERALES.

Al igual que en el caso de vigas de hormigón armado convencional, predecir


la resistencia máxima al corte en vigas precomprimidas no es tan simple como
predecir su resistencia a flexión. Como se verá a continuación, los métodos de
diseño al corte que figuran en las referencias [1], [2] y [9] y en las normas [8] y [10],
si bien están basados en principios básicos teóricos, las expresiones matemáticas
que regulan el fenómeno son eminentemente empíricas.

La fuerza de corte que actúa en una sección de hormigón precomprimida


puede verse bastante modificada por la componente vertical de la fuerza del tendón.

86
87

Fig. 7.1 Corte soportado


por Hormigón y Tendones.

Considere los
tres casos de vigas que
se presentan en la
Fig.7.1 La viga en el
caso (a) es precom-
primida con tendón recto
y el diagrama de cuerpo libre en una sección A-A muestra que la fuerza de corte V
es sólo debida a las cargas gravitatorias externas. En el caso de la viga (b) el tendón
tiene dos tramos rectos con máxima excentricidad en el centro y nula en los apoyos,
lo cual induce una fuerza inclinada en la zona de anclaje, y ángulo constante θ hasta
mitad de luz. En este caso la fuerza de corte en la sección A-A es la diferencia entre
aquella debida a cargas externas menos la componente vertical de la fuerza del
tendón. En el caso de la viga (c) el trazado parabólico del tendón produce una carga
vertical inclinada en el anclaje y una carga uniformemente distribuida hacia arriba a
lo largo del tendón. Se ve entonces que en los casos de vigas (b) y (c) la fuerza de
corte que debe soportar la sección es reducida por la componente vertical (F.senθ).

VII.1 COMPORTAMIENTO AL CORTE ANTES DE LA FISURACIÓN.

Otra diferencia fundamental que existe con las vigas de hormigón armado
convencional es que en la sección preesforzada existen esfuerzos de compresión
debidos a la precompresión. Éstos son adicionales a los de flexión, se combinan con
los de corte y hacen que también disminuyan los esfuerzos principales de tracción.

El estudio de la distribución de las tensiones en la viga a baja carga y antes


de la fisuración es útil pues permite la determinación de los puntos de máxima
tensión, en particular de tracción, que serán el origen las fisuras. La teoría conocida
de resistencia de materiales permite este estudio. La Fig.7.2 muestra una sección de
viga, y a cierta distancia del apoyo se indica un elemento que es objeto del estudio
de tensiones. En principio el mismo está sometido a tensiones axiales f y tensiones
de corte v.

Fig. 7.2
Determinación de Tensiones
Principales.

87
88

La tensión axial se encuentra mediante la expresión:

F F .e. y My
f = ± ± (7.1)
A I I
Donde:
F= fuerza de pretensado
A= Área de la sección
I = Momento de Inercia con respecto al baricentro.
e= excentricidad de la fuerza del tensón en la sección A-A
y= distancia del eje baricéntrico al elemento
M= momento flector en la sección A-A debido a cargas externas.

Por otro lado, las tensiones de corten responden a la expresión dada por D. I.
Jourasky en 1855:

VQ
v= (7.2)
bI

Donde:
V= Esfuerzo de corte en la sección A-A debida a carga externa y a la precompresión.
Q= Momento estático del área de la parte de la sección transversal por encima o por
debajo del nivel del elemento respecto al baricentro.
b= ancho de la sección al nivel del elemento.

La tensión principal de tracción está dada por la expresión:

2
f f
ft =   + v 2 − (7.3)
2 2

y la dirección que tiene con respecto a la horizontal, o sea el ángulo θ se obtiene a


través de:

2v
Tan 2θ = (7.4)
f
Esta última ecuación muestra que el efecto del esfuerzo de corte hace que las
tensiones principales, sea de tracción o compresión, se vuelven inclinadas (en los
bordes, donde v=0, las tensiones o son de tracción o de compresión y son
horizontales).

Es claro que en las vigas de hormigón precomprimido sometidas a cargas de


servicio, suficientemente bajas, hay dos factores que hacen disminuir en forma
considerable las tensiones principales de tracción diagonal, en comparación con el
caso de vigas de hormigón armado convencional en las que no existe el preesfuerzo.
El primer factor ya se mencionó antes, que es la componente vertical de la fuerza del
cable. El segundo factor surge de inspeccionar la ecuación (7.3) y de comparar la
situación con vigas sin preesfuerzo.

88
89

Fig. 7.3 Determinación de Tensiones Principales: caso de Viga de Hormigón Armado

La Fig. 7.3 muestra que para el segundo caso:

ft = fc = v (7.5a)
o usando la notación de la figura:
t1 = t2 = v (7.5b)

La Fig. 7.4 muestra el caso de viga con precompresión.

Fig. 7.4 Análisis de Tensiones Principales: Viga de Hormigón Armado Precomprimida

Es conveniente repasar la teoría de tensiones principales y la utilización del


círculo de Mohr para encontrar las mismas. Para ello se resumen los pasos para
construir el círculo de Mohr (en honor al Profesor Otto Mohr de Alemania quien en
1895 sugirió su uso):

89
90

1. Hacer un gráfico del elemento para el cual los esfuerzos axiales y de corte
son conocidos, indicando el sentido correcto de los mismos. Ver Fig.7.3 y
Fig.7.4 (b)
2. Dibuje un sistema de ejes coordenados ortogonales en los cuales en
ordenadas se grafican tensiones de corte, v, y las abscisas se dejan para los
axiales, f. Las direcciones positivas se toman como es usual, hacia arriba y
hacia la derecha.
3. Ubique el centro del círculo sobre el eje horizontal, el cual estará a una
distancia desde el origen igual a f/2 (o c/2 en la notación utilizada por el autor
de ref.[9]). Tracción es positiva y compresión negativa.
4. De la “cara derecha” del gráfico hecho en paso (1) se ubica el “punto de
control” A en el círculo. Las coordenadas se miden desde el origen. La tensión
de corte v es positiva si va hacia arriba y negativa si va hacia abajo.
5. Conecte el centro del círculo según paso (3) con el punto de control A. La
distancia resultante es el radio del círculo de Mohr.
6. Dibuje el círculo con dicho radio. Los dos puntos sobre las abscisas donde
interceptan con el círculo dan la magnitud y el signo de las dos tensiones
principales, t1 y t2 en las figuras.
7. Para encontrar la dirección de las tensiones principales una el punto de
control A con las intersecciones halladas en paso (6). Las tensiones
principales actúan perpendiculares a dichas líneas (indicadas con trazo de
puntos en la Fig.7.4).
8. La solución del problema queda completada entonces orientando un elemento
con las caras paralelas a las líneas halladas en paso (7) y colocando sobre
dichas caras las tensiones principales con sus sentidos de acuerdo a los
signos correspondientes. Ver (d) de las figuras.

De la comparación de las ecuaciones (7.5) con (7.3), o mejor de simplemente ver


figuras (c) de las figuras anteriores, se deduce que la tensión principal de tracción en
la viga preesforzada se reduce en forma substancial.

VII.2 EJEMPLO 7.1.


Una viga de hormigón precomprimida es de sección rectangular de 10 cm de
ancho y 30 cm de alto, ver Fig. 7.5. En una sección la fuerza de precompresión en el
tendón es de 24 t= 240KN, con una excentricidad de 5 cm, y con un ángulo de 10º
hacia abajo con respecto a la horizontal.
La fuerza de corte en la sección es V=13 t=130 KN. Obtener la distribución de
tensiones longitudinales, de tensiones de corte y de tensiones principales de tracción
en la sección.

Fig. 7.5
Ejemplo 7.1
(note:
unidades en
p.s.i)

90
91

Solución:
Componente Horizontal de la fuerza de precompresión
FH = 24tx cos10o = 23.64t

Momento de inercia de la sección:


I = 10 x30cm3 / 12 = 22500cm 4

Tensiones axiales directas en los bordes:


23.64 23.64tx5 xmx15cm
f = ± = 0.079 ± 0.079
10cmx30cm 22500cm 4

Por lo que:
f = 0 Mínima arriba y f = 0.158t / cm 2 máxima de compresión abajo. En el centro es
f = 0.079cm 2

Componente Vertical de la precompresión:

FV = 24txsen10o = 4.16t

Esfuerzo de corte reducido:


V = 13t − 4.16t = 8.84t

Momento estático:
Q = 10cmx15cmx7.5cm = 1125cm3

Tensiones de corte máxima en baricentro:

VQ 8.84tx1125cm3
v= = = 0.0442t / cm 2 = 44kgr / cm 2
bI 10cmx22500cm 4

Tensión principal a mitad de altura:


2
 0.079  0.079
ft =   + 0.0442 −
2
= 0.0593 − 0.0395 = 0.02t / cm 2 = 20 Kgr / cm 2 = 2MPa
 2  2

A mitad de altura, el ángulo del plano donde actúa la tensión principal es:
2v 2 x 44
Tan 2θ = = = 1.11 2θ = 48o θ = 24o
f 79

Si no existiera la precompresión, las tensiones de corte y principales son:

v = (13 / 8.84)44 Kgr / cm 2 = 64.70 Kgr / cm 2

f1 = f 2 = v = 64.70 Kgr / cm 2

La tracción principal es bastante mayor que los 20Kgr/cm2 cuando actúa la


precompresión. La Fig.7.5 muestra (unidades en pulgadas y psi) los resultados.

91
92

VII.3 FISURACIÓN DIAGONAL.


En el hormigón una fisura se forma en un determinado lugar cuando la tensión
principal de tracción alcanza en dicha zona la resistencia a tracción. Este valor,
según se vio en la ecuación (3.23), estaba dada por:

f cr = 0.33 f c´ (3.23)

Como antes se dijo, la fisura se formará perpendicular a la dirección de la


tensión principal. En elementos sometidos a axial puro o a flexión pura (sin corte),
las tensiones principales son paralelas al eje longitudinal del miembro, es decir que
las fisuras se forman perpendiculares al eje del mismo.

La bibliografía en general y norma la ACI-318 reconocen dos casos de fisuras


diagonales, según se indican en la Fig.7.6

Para cada caso la norma especifica expresiones empíricas para la


determinación de los valores de la resistencia nominal del hormigón al corte
proporcionado por el hormigón para el caso de hormigón precompimido. Las
designaciones son respectivamente Vcw y Vci. En su sección 11.4.2 dice que se
deberá adoptar para el diseño el menor de ambos valores, con lo cual queda claro
que se deben llevar a cabo ambas determinaciones. Como es usual, la norma da
además una expresión simplificada que arroja resultados más conservadores en
caso de no usar las expresiones postuladas para calcular Vcw y Vci.

Fig. 7.6
Tipos de Fisuras Diagonales.

VII.3.1 FISURACIÓN DIAGONAL EN EL ALMA.

En este caso se supone que la fisura se inicia en el alma, cerca del baricentro
de la sección. Se vio antes que cuando el elemento es sometido a corte, las
direcciones de las tensiones principales se vuelven inclinadas con respecto al eje
longitudinal. En consecuencia, si la fisura se forma en un lugar donde la tensión de
corte es significativa, la fisura será inclinada. A continuación la ecuación (7.3) se
adapta para la nomenclatura de la Fig.7.7.

92
93

Fig. 7.7 Fisuración Diagonal en


el Alma.

Designando a f1 como
tensión principal de tracción,
f2 tensión principal de
compresión, fpc tensión de
compresión debido a la
precompresión en el
centroide, resulta que:

2
f  f
f1 =  pc  + v 2 − pc (7.6)
 2  2

y haciendo f1 = f cr , resulta v = vcr , por lo que entones la tensión de corte que va a


provocar la fisuración diagonal está dada, al trabajar con la ecuación (7.6),
reemplazar y ordenar, por:
f
vcr = f cr 1 + pc (7.7)
f cr

Las fisuras diagonales se formarán paralelas, como se ve en la figura, a las


direcciones de las tensiones principales de compresión. Por analogía de la ecuación
(7.4) resulta la inclinación:
2v
Tan 2θ = (7.8)
f pc
En estas expresiones la tensión de compresión fpc se toma como positiva.

Fig. 7.8
Variación del Corte de
Fisuración y de la inclinación
de las fisuras con el esfuerzo
Axial de precompresión.

93
94

Como se ve en la Fig.7.8, a medida que aumenta la tensión de pre-


compresión fpc, la tensión de corte requerida para provocar la fisuración aumenta,
mientras que la inclinación de las fisuras con respecto al eje longitudinal, decrece. El
código ACI-318 teniendo en cuenta la ecuación (7.7), y el efecto beneficioso de la
componente vertical de la precompresión, permite utilizar esta expresión, empírica y
aproximada, para evaluar la resistencia al corte cuando existe potencial fisuración
diagonal en al alma (por eso el subíndice w= web):

Vcw = 0.3( f c´ + f pc )bw d + V p (7.9)

Vp= Componente Vertical de la precompresión.

La norma aclara que el valor de altura útil d a utilizar debe ser la mayor entre
0.8h y la distancia entre el borde comprimido y el baricentro de la armadura de
tensado. Se deja al lector el ejercicio de comparar resultados de ecuaciones (7.7) y
(7.9), para distintos valores de fpc, o de relación fpc/fcr (Observe similitud).

VII.3.2 FISURACIÓN DIAGONAL POR COMBINACIÓN DE FLEXIÓN Y CORTE.

Las fisuras diagonales, como se observa en Fig.7.6(b), también se pueden


desarrollar como una extensión de las fisuras previamente formadas por flexión. Se
las llama fisuras de flexión y corte. El tratar de predecir el corte que provoca que las
fisuras existentes de flexión se transformen en inclinadas es un problema bastante
complejo.

Para el caso de vigas de hormigón armado convencional, se recuerda que el


ACI-318 adopta una expresión simple para valorar la contribución del hormigón al
corte mediante:
Vc = 0.167 f c´ bw d (7.10)

o mediante una expresión más sofisticada:

Vu d
Vc = (0.143 f c´ + 17.14 ρ w )bw d ≤ 0.30 f c´ bw d (7.11)
Mu

donde la relación Vu d / M u se debe adoptar siempre ≤ 1.0 , siendo Mu el momento


mayorado que actúa simultáneamente con Vu, en la sección considerada. Esta
limitación, según los comentarios del CIRSOC, es para limitar la contribución del
hormigón cerca de los puntos de inflexión. La misma norma, al igual que ref.[7],
indican que lo más conveniente a los efectos del diseño es suponer que la
contribución del segundo término es 1 / 42 f c´ = 0.023 f c´ con lo cual se llega a la
ecuación (7.10) más simple y conservadora. Una razón es por simplicidad (note que
Vu, Mu y ρw pueden ir cambiando sección a sección), la otra porque para diseño al
corte siempre es conveniente ser conservador y por último porque según la ref.[7]
esa contribución adicional no siempre está totalmente garantizada (ver área
sombreada en la Fig. 7.9).

94
95

Fig. 7.9.
Expresiones del ACI-318 para
Fisuración por Flexión y Corte
en Vigas de hormigón Armado.

El corte Vc es la contribución
del hormigón al corte cuando
no hay armadura de alma o
de corte. Las investigaciones
en los últimos años han sido
muchas y en general se ha
llegado a la conclusión de
que son tres los mecanismos
de resistencia que aportan a
las ecuaciones (7.10) y
(7.11): corte en la zona de compresión por flexión, corte por acción de fricción entre
agregados y acción de taco o dovela. La Fig.7.10 muestra un esquema de fisuras de
flexión, sus componentes y valores que algunos investigadores proponen como
contribuciones al corte.

Fig. 7.10. Componentes de la


Resistencia al Corte en la sección
fisurada determinadas
experimentalmente.

El ACI-318 sugiere que para


elementos precomprimidos el valor
del esfuerzo de corte Vci que
produce una fisura de flexión y corte
se puede obtener adicionando el
término:
0.05 f c´ bw d

al corte requerido para provocar una


fisura por flexión en el punto en
cuestión, y que lo supone dado por:

Vi M cr
Vcrf =
M max

donde esa relación indicaría el corte


de fisuración por flexión. Lo que
presupone esa expresión es que la
relación entre el cortante Vi= VD+L y
Mmáx= MD+L permanece constante a
medida que aumenta la carga. Para
obtener el Mcr que existe cuando las
fisuras de flexión se forman la tensión de tracción debe alcanzar el valor de la

95
96

resistencia a tracción por flexión, es decir el módulo de ruptura, el cual lo fija en este
caso un poco menor del 0.70 f c´ que tiene la norma en sección 9.5.2.4, ya que toma
el valor de 0.50 f c´ como referencia. Entonces, el valor de la resistencia al corte
para el caso de fisuras combinadas de flexión y corte está dada por:

Vi M cr
Vci = 0.05 f c´ bw d + ≥ 0.14 f c´ bw d (7.12)
M max
donde:
I
M cr = (0.5 f c´ + f pe ) (7.13)
yt

debiendo calcular Vi y Mmáx para las cargas mayoradas, y con la combinación que
de el máximo momento en la sección. En ecuación (7.13) aparece la contribución de
la precompresión a través del término fpe que representa la tensión de compresión
debida únicamente a las fuerzas efectivas de preesfuerzo luego de las pérdidas, en
la fibra extrema de una sección. Note que yt es la distancia del eje baricéntrico de la
sección transversal bruta (sin considerar la armadura) a la fibra extrema traccionada.

VII.3.3 EXPRESIÓN SIMPLIFICADA PARA CORTE PROPORCIONADO POR EL


HORMIGÓN EN ELEMENTOS PRETENSADOS.

La norma especifica que a menos que se lleve a cabo una determinación más
detallada según antes se expuso, y cuando la fuerza efectiva de pretensado es
mayor que el 40 % de la resistencia a tracción de la armadura de flexión, la
resistencia al corte que suministra el hormigón se puede determinar mediante:

Vu d
Vc = (0.05 f c´ + 5 )bw d (7.14)
Mu

Pero no necesita tomarse como menor de:


1
f c´ bw d (7.16)
6
ni puede ser mayor de:
0.4 f c´ bw d (7.17)
y en (7.14) debe tomarse:
Vu d
≤ 1.0 (7.18)
Mu

VII.3.4 EJEMPLO 7.2.


La viga de piso que se muestra en la Fig. 7.11 es de sección T con
dimensiones según se indica. La luz es de 18.30 m y está sometida a carga
uniformemente distribuida. Estimar la carga a la cual se producirán fisuras
diagonales utilizando los criterios del ACI-318. El acero de pretensado consiste en
12 cables de 12.7mm de diámetro del tipo baja relajación, con excentricidades de
380 mm en los extremos y 610 mm en el centro. Suponga que las tensiones en los
cables después de las pérdidas son de 1046 MPa.

96
97

Fig. 7.11.
Detalles de la
sección transversal
del Ejemplo 7.2

Solución:
A los efectos de determinar la magnitud de la carga uniformemente distribuida w que
causará fisuración diagonal, es necesario calcular los cortes que causan fisuración
por corte en el alma y fisuración por flexión y corte en diferentes secciones a lo largo
de la viga. Por ejemplo, para una sección que se ubica a una distancia de 0.53 m,
unos 50 diámetros de los tendones del extremo de la viga, la evaluación es:

(a) Fisuración diagonal en el alma.


Área de cada tendón de 12.7 mm es 99 mm2, ver tabla sección III.2.1, por lo que:

12 x99mm 2 x1052 MPa


f pc = = 2.80 MPa
442580mm 2

Distancia d vale:
d= yt + e ………………. pero no menor de 0.8 h= 0.8x914mm= 732mm
la excentricidad e vale en esa sección 395mm

d= 221mm + 395mm= 616mm


por lo que se adopta d=732mm

La componente vertical de la precompresión es:


Ángulo α= tan α= sen α= 0.23/9.15 = 0.025

V p = 12 x99mm 2 x1052(N / mm 2 )x0.025 = 31000 N = 31KN = 3.1t

Vcw = 0.3( 34.5 + 2.80)203mmx732mm + 31000 = 410000 N = 410 KN = 41t

Por lo tanto, la carga uniformemente distribuida w que causa un esfuerzo de


corte de 410KN a una distancia (9.15m-0.53m)= 8.62m desde el centro de la viga
está dado por:
w = 410 KN / 8.62m = 47.60 KN / m = 4.76t / m

(b) Fisuración por combinación de Flexión y Corte.


La relación entre el momento y el corte para carga uniformemente distribuida
a 0.53 m del apoyo es:
M w(9.15mx0.53m − 0.532 m 2 / 2)
= = 0.55m
V w(9.15m − 0.53m)

97
98

La tensión de compresión de compresión en la fibra inferior por precompresión


efectiva es, a partir de la fuerza efectiva Pe:

Pe = 12 x99mm 2 x1052MPa = 1.25 x106 N

6
1.25 x10 N 1.25 x106 Nx395mmx693mm
f pe = + = 2.80MPa + 11.00 MPa = 13.80MPa
442580mm 2 31053x106 mm 4

Note que yt es la distancia del eje baricéntrico de la sección transversal bruta a la


fibra extrema traccionada y en este caso es la distancia al extremo “inferior” lo que
en la Fig. 7.11 aparece como yb como distancia al “b= bottom” de la sección.
31x109 mm 4
M cr = (0.5 34.5 + 13.8) = 140 x106 mm(2.94 + 13.8) N / mm 2 = 750 x106 Nmm = 750 KNm
693mm

Por lo que finalmente:


750 x106 Nmm
Vci = 0.05 34.5 x 203mm732mm + = (43.64 + 1363.64) x103 N = 1400 KN = 140t
550mm

En consecuencia, la carga uniformemente distribuida w que causa un


esfuerzo de corte de 1400KN a una distancia (9.15m-0.53m)=8.62m desde el centro
de la viga está dado por:
w = 1400 KN / 8.62m = 163KN / m = 16.30t / m

Claramente, controla el corte por fisuración en el alma para esta sección, y


ese debe ser el valor adoptado como corte nominal (le corresponde la menor carga
w). Para resolver en forma completa el problema, se debe repetir los cálculos
anteriores para diferentes secciones de la viga. La tabla 7.1 y la Fig.7.11, de ref.[1]
presentan la solución total.

98
99

Fig. 7.12.
Solución de Ejemplo 7.2

Se ve de la tabla, y de la figura, que la fisuración diagonal se producirá


primero o en el alma cerca del apoyo, o cerca del cuarto de la luz de la viga como
combinación de flexión y corte.

Si se hubiera aplicado la expresión simplificada de la norma, el corte nominal


suministrado por el hormigón sería en este ejemplo, para la sección a 0.53m.
Relación que debe cumplirse:
Vu d
≤ 1.0
Mu
En este caso:
732
= 1.33 , por lo que
550

Vc = (0.05 34.5 + 5 x1)203mmx732mm = (0.29 + 5.0)0.15 x106 N = 0.79 x106 N = 790 KN

Pero debe tomarse entre estos límites:


0.167 f c´ bw d ≤ Vc ≤ 0.4 f c´ bw d

0.167 34.5 x 203 x732 N = 146 KN ≤ Vc ≤ 0.4 34.5 x 203 x732 N = 347 KN

99
100

Se ve que se debe tomar solamente el límite máximo que es de 347 KN, el


cual a su vez es menor que el Vcw que resultó igual a 410 KN.

Fig. 7.13 de CIRSOC 201-2005

La Fig. 7.13, del CIRSOC, sección 11.4.1 muestra la representación gráfica de


los límites para el caso de carga uniformemente repartida y f´c=35 MPa, que es
prácticamente el del ejemplo analizado. En este ejemplo, la relación altura d a luz es
(d/L=0.732/18.3=0.04=1/25). En la sección a 0.53 m, es decir a 0.53/18.3=L/35,
corresponde utilizar el límite superior, que es lo que antes se expresó.

VII.4 RESISTENCIA AL CORTE EN VIGAS DE HORMIGÓN PRETENSADO CON


ARMADURA DE ALMA.
VII.4.1 CONSIDERACIONES GENERALES Y ECUACIONES DE DISEÑO. ACI-318.

Los datos de ensayos han demostrado que en vigas en las cuales la carga de
fisuración inclinada es menor que la que corresponde al desarrollo de la resistencia a
flexión, si se suministra armadura de corte suficiente se puede asegurar que se va a
desarrollar la capacidad a flexión.

El método propuesto por las normas ACI-318 y NZS-3101 está basado en los
resultados de ensayos llevados a cabo en la Universidad de Illinois. La propuesta
consiste en adicionar resistencia al corte mediante armadura de alma la que se
sumará al corte suministrado cuando se inicia la fisuración diagonal. Es decir, al
igual que en hormigón armado convencional, la resistencia nominal está dada por la
contribución de hormigón sin armadura de corte más la contribución del mecanismo
de reticulado por acción de armadura para corte en el alma.

100
101

Se supone que cuando se alcanza la resistencia nominal la fisura inclinada se


extiende sobre una distancia horizontal proyectada de al menos d y que todos los
estribos que son atravesados por la fisura están en fluencia. Por lo tanto, si la
separación de estribos se designa con s el número de estribos interceptados por una
fisura es d/s.

Fig. 7.14. Fisura de Tracción


Inclinada que intercepta a la
armadura de alma.

Es claro, por inspección de Fig. 7.14, que por equilibrio la fuerza de corte que
pueden absorber los estribos, Vs, está dada por:

Vs = Av f y d / s (7.19)

siendo Av el área de todas las ramas de estribos involucrados.

La norma especifica que la separación de estribos debe ser menor de d/2, de


3/4h y de 400 mm, pero cuando:
Vs ≥ 0.333 f c´ bw d (7.20)

las separaciones deben ser reducidas a la mitad.

La ecuación general de diseño es, tal cual antes se vio, la siguiente:

Vd = φVn = φ (Vc + Vs ) ≥ Vu (7.21)

donde Vu es el corte demanda último o resistencia requerida y que corresponde sólo


a cargas externas pues el efecto de precompresión ya se incluye en Vc.

Las limitaciones para el valor de Vc ya se vieron antes. La norma además


impone un límite para la contribución nominal de los estribos ya que impone:

Vs ≤ 0.67 f c´ bw d (7.22)
La norma aclara que:

1. Si Vu ≤ 0.5φVc no se requiere de armadura de corte


2. Si el corte demanda es tal que 0.5φVc ≤ Vu ≤ φVc , o cuando se requiera por
resistencia, o cuando se puede ignorar la torsión, entonces se debe
suministrar una armadura mínima dada por:

Av = (1 / 16) f c´ bw d / f y ≥ 0.333bw d / f y (7.23)

101
102

En el caso de elementos pretensados donde la fuerza efectiva de precompresión


es igual o mayor que el 40 % de la resistencia a tracción de la armadura de flexión,
el área mínima debe ser mayor que el menor de los valores dados por ecuaciones
(7.23) y (7.24):
A f s d
Av = ps pu (7.24)
80 f y d bw

3. Cuando Vu ≥ φVc , se considera que es necesario armadura de corte por


resistencia. En ese caso se obtiene, en función de tensiones:

(vu − φvc )bw s


Av = (7.25a)
φf y
o, en función de fuerzas de corte:
(Vu − φVc ) s
Av = (7.25b)
φf y d

donde φ= 0.75 es el factor de reducción de resistencia por corte.

Pese a que pueda ser Vu ≤ 0.5φVc , la norma recomienda colocar un mínimo de


armadura en el alma, sobre todo en las vigas de alma delgada en elementos
postensados, tanto para reforzar el elemento contra imprevistos esfuerzos de
tracción, como para prever incertidumbres y desviaciones, y además para
suministrar medio de soporte a los cables durante la construcción.

VII.4.2 CONSIDERACIONES TEÓRICAS. MODELOS DE ANÁLISIS Y DISEÑO.

Antes de la fisuración del hormigón, el corte en el alma de una viga es


soportado por una serie de tensiones diagonales de compresión en una dirección y
complementado con una serie de tensiones diagonales de tracción a 90º con las
anteriores. La Fig.7.15 muestra las trayectorias de esas tensiones principales para
una viga de hormigón armado de sección T con carga uniforme y apoyo simple.

Fig. 7.15. Viga T sometida


a Carga Uniforme.
Trayectoria de tensiones
principales.

Una vez formadas las fisuras diagonales, la capacidad del hormigón para
transmitir tensiones de tracción se reduce drásticamente y a menos que se coloque
armadura en el alma se producirá una falla frágil.

En presencia de armadura adecuada el sistema interno puede generar


tensiones de tracción lo que permite al elemento continuar soportando el corte.

102
103

Fig. 7.16.
Campos de
Tensiones
resistiendo al
Corte antes y
después de la
fisuración en
vigas de
hormigón
armado.

La Fig.7.16 Compara los posibles campos de tensiones que se pueden


producir en el alma de una viga antes y después de la fisuración, y los modelos que
se pueden adoptar como representativos. Antes de la fisuración las tensiones
principales de tracción y de compresión juegan un rol idéntico en importancia para
resistir el corte, es decir f1= f2= v. Después de la fisuración, si las tensiones del
hormigón se suponen cero, f1= 0, y las tensiones principales de compresión f2
permanecen inclinadas 45º, entonces éstas deben duplicar su valor a f2 =2v para
que la viga pueda soportar el mismo corte. Suponiendo que no hay en absoluto
contribución del hormigón en tracción, es necesario entonces armadura longitudinal
en tracción para equilibrar la componente horizontal de la diagonal comprimida del
alma y armadura en tracción en el alma y vertical para equilibrar la componente
transversal de la diagonal en compresión. La Fig.7.17 muestra la analogía del
reticulado ideada por Ritter en 1899, y la Fig.7.18 el modelo que utilizó Mörsh en
1902 para explicar en más detalle el modelo de reticulado. Por más detalles se
puede consultar la ref.[1].

Fig. 7.17
Modelo original de Ritter para el
mecanismo del Reticulado

Fig. 7.18.
Modelos de Reticulado de Mörsh.

103
104

VII.5 LIMITACIONES EN LA RESISTENCIA NOMINAL AL CORTE.


En vigas de hormigón armado convencional, las resistencias nominales al
corte no debían pasar los siguientes límites:
Vc ≤ 0.30 f c´ bw d (7.26)
Vs ≤ 0.67 f c´ bw d (7.22)
por lo cual:
Vn ≤ 0.97 f c´ bw d (7.27)

La ecuación de diseño es:


Vd = φVn = φ (Vc + Vs ) ≥ Vu (7.21)
Por lo tanto debe ser:
φVn ≤ φ 0.97 f c´ bw d ≥ Vu (7.28)
lo cual implica que:
Vu ≤ φ 0.97 f c´ bw d = 0.73 f c´ bw d (7.29)

Y de no satisfacerse lleva a modificar las dimensiones de la sección transversal.

Para vigas de hormigón precomprimidas no aparece en la norma ACI-318


algún límite para la contribución de Vc, pero sí para Vs según la ecuación (7.22).
Aplicando el mismo criterio, debería ser:
Vu ≤ φVc + φ 0.67 f c´ bw d = 0.75Vc + 0.50 f c´ bw d (7.30)

De no cumplirse se debe modificar la sección. Por las ecuaciones del ACI-318


para modelos de reticulado para corte, a medida que el corte se incrementa, la
cantidad de estribos se debe aumentar. En una viga simplemente apoyada sometida
a carga uniformemente distribuida parecería entonces que la cantidad de armadura
de corte debería ir aumentado desde el centro de la viga hacia los soportes y ser un
máximo en la zona de apoyo en la cara del soporte. Sin embargo, los experimentos
han demostrado que en tales vigas las máximas tensiones en los estribos no ocurren
en las caras de los apoyos, tal cual se aprecia en la Fig.7.19.

Fig. 7.19.
Deformaciones en los estribos
observadas cerca de la falla.

Para reconocer el
efecto beneficioso de
apoyos, el ACI-318 permite
que las zonas adyacentes a
los apoyos sean diseñadas
por esfuerzos de corte que
se produzcan a una
distancia d desde la cara del
apoyo para elementos no
precomprimidos y a una distancia h/2 para elementos con precompresión.

104
105

VII.6 EJEMPLO No 7.3.


Para la viga del ejemplo No 7.2 suponga una carga L= 6.0 KN/m2 y una
superimpuesta carga permanente de D= 3.0 KN/m2. El peso propio es de 10.4 KN/m.
Diseñe los estribos.
Solución.
Paso 1: determinar fuerza de corte demanda última.

wu = 1.2D +1.6L
wu = 1.2(10.4 + 3.04 x3.0) + 1.6x3.04x6.00 = 24 + 29 = 53 KN/m.

El corte a una distancia h/2 del apoyo es:

Vu = 53 KN/m (9.15 – 0.1016 – 0.4572) = 455 KN

Por lo tanto, el corte nominal a suministrar en el apoyo es:

Vu 455 KN
Vn = = = 607 KN
φ 0.75

Paso 2: determinación de contribución del hormigón.

A una distancia 0.53 m ya se había determinado que Vcw = 410 KN controlaba.

Paso 3: verificar si hacen falta estribos mínimos o por resistencia.

Vu = 455 KN > 0.5 x0.75 x 410 KN = 154 KN

La resistencia nominal del hormigón al corte es:

φVc = 0.75 x 410 KN = 307 KN

que es a su vez menor que el corte demanda, por lo que es necesario calcular la
contribución que debe aportar el estribo.

Paso 4: resistencia que debe aportar armadura de corte.

φVs ≥ Vu − φVc = 455KN − 307 KN = 148KN


Vs = 148 KN / 0.75 = 197 KN
φVs ≤ φ 0.67 f c´ bw d = 0.75 x0.67 x 34.5 x 203x732 N = 440 x103 N = 440 KN
Si Vs < 290 KN, ver ecuación (3.20), la separación de estribos debe ser menor
de 400mm, 732/2=366mm o (3/4)914mm=685mm. Por lo tanto, si se adoptara
distancia s= 350 mm, por ejemplo, la armadura necesaria es:

(Vu − φVc ) s
Av = (7.25b)
φf y d
(455 − 307) x103 x350
Av = = 225mm 2
0.75 x 420 x732

105
106

Y no debe ser menor de:


Av = (1 / 16) 34.5 x 203 x732 / 420 = 130mm 2
Av = 0.333 x 203x732 / 420 = 120mm 2
Se adopta un estribo (en dos ramas) de diámetro 12mm que suministra 226 mm2.

VIII. ADHERENCIA Y ANCLAJE.


El comportamiento satisfactorio de elementos de hormigón preesforzado ante
las acciones de diseño necesita de una adecuada adherencia entre el hormigón y el
acero que permita que la fuerza de pretensado sea transferida al hormigón y permitir
que las altas deformaciones en la acero se puedan desarrollar cuando el elemento
es cargado hasta su falla. Además, el desarrollo de tensiones locales en las zonas
de anclaje no debe provocar fallas prematuras.

VIII.1 ADHERENCIA DE TRANSFERENCIA DE TENSIONES EN ELEMENTOS


PRECOMPRIMIDOS.
En un elemento pretensionado la transferencia de la fuerza de pretensado
desde el acero al hormigón es efectivizada enteramente por la adherencia entre el
acero y el hormigón en las regiones extremas del elemento. Este tipo de adherencia
es conocida como adherencia de transferencia de tensiones. La tensión en el acero
es nula en el extremo y se incrementa hasta que llega a la tensión máxima de
pretensado, fse, a cierta distancia desde el borde, Fig.8.1(a). Puesto que la tensión
por adherencia está presente sólo cuando hay variación de tensión, la tensión de
adherencia desaparece más allá del punto donde las tensiones de precompresión
alcanzan un valor constante. La distancia desde el extremo de la viga necesaria para
desarrollar la fuerza de pretensado total se llama longitud de transferencia. La Fig.
8.1(b), idéntica a la que se mostró en Adherencia y Anclaje, Hormigón I, ref.[ 12],
muestra la distribución de tensiones axiales en el acero, axiales en el hormigón y de
adherencia cuando una barra de acero es sometida a tracción en los extremos de un
elemento de hormigón armado. Analice las similitudes y diferencias con relación al
fenómeno de transmisión de tensiones de compresión en el hormigón.

Hay tres factores que permiten que se desarrolle adherencia entre el acero y
el hormigón: (1) adhesión química, (2) fricción y (3) transferencia de corte por la
forma de la superficie del acero.

El mecanismo de fricción es ayudada por el efecto de cuña que es causado


por la reducción en las tensiones del acero dentro de la longitud de transferencia.
Cuando el alambre es inicialmente tensionado se contrae diametralmente por efecto
de Poisson. Entonces, al disminuir las tensiones dentro de la longitud de
transferencia existirá un incremento en el diámetro del acero y en el extremo dicha
dimensión corresponde a la de acero sin tensión. Este efecto se ilustra en la
Fig.8.1(a). La expansión del diámetro del alambre produce una presión radial contra
el hormigón que hace incrementar la fricción. Se han desarrollado estudios para
estimar cómo se acumulan las tensiones en la longitud de transferencia.

Para el caso de cordones la configuración superficial suministra transferencia


por corte mecánico que se suma a la fricción y que da como resultado una longitud
de transferencia menor que la de un alambre de la misma medida. En ref.[2] se dan
estos valores de longitud de transferencia:

106
107

Fig. 8.1(a)
Longitud de
Transferencia.

Alambre liso..................................... 110 db


Alambre indentado........................... 100 db
Cordón............................................. 50 db

donde db es el diámetro del alambre o cordón.

(a)

(b)

(c)

(d)

Fig.8.1(b). (a) Vista longitudinal y Sección transversal; (b) Distribución de tensiones fs en


estado I; (c) Tensiones de tracción en el hormigón; (d) Tensiones de adherencia.

VIII.2 ADHERENCIA DE FLEXIÓN EN ELEMENTOS PRECOMPRIMIDOS.

Cuando un elemento pretensionado se somete a la carga externa aparecen


tensiones de adherencia por flexión. Éstas toman un valor considerable cuando se
produce la fisuración del hormigón. En las vecindades de las fisuras ocurre
concentración de tensiones. Si las fisuras se desarrollaran dentro de la longitud de
transferencia se podría producir la falla por deslizamiento de la barra. La Fig. 8.2(a)
muestra una porción extrema de viga pretensada. La línea sólida en (b) indica la
tensión en los tendones bajo carga normales antes de la fisuración, siendo Lt la
longitud de transferencia.

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Fig. 8.2
Longitud de Transferencia y de
Adherencia por Flexión.

Si la carga exterior se incrementa se van a producir fisuras y las tensiones del


tendón se pueden elevar hasta fsu en las zonas agrietadas, lo cual en la figura se
indica con línea de trazos. La distancia Lb es la longitud requerida para desarrollar la
diferencia de tensiones entre (fsu-fse). Si la distancia desde el punto A hasta la fisura
B es menor que Lb entonces se puede producir cierto deslizamiento. En
consecuencia donde las tensiones del acero alcanzarán fsu las fisuras no se pueden
producir a una distancia (Lt+Lb) desde el extremo del miembro. Note que dentro de la
longitud de transferencia el diámetro del alambre se tiende a expandir y anclar
dentro del hormigón pero dentro de la longitud de adherencia la tensión es mayor
que fse y por lo tanto se tiende a contraer y salirse del hormigón hacia fuera.

El ACI-318 en su sección 12.9 establece para los cordones de 7 alambres una


longitud de anclaje ld, en mm, mayor o igual que:

 f d d
ld ≥  se  b + ( f ps − f se ) b (8.1)
 3  7 7
db = diámetro del cordón de pretensado
fps = tensión de la armadura tesa cuando se alcanza la resistencia nominal.
fse = tensión efectiva luego de las pérdidas.

Fig. 8.3 Relación bilineal del ACI-318.

El primer término representa


la longitud de transferencia del
cordón, es decir la necesaria para
que se pueda desarrollar la tensión
efectiva fse, y el segundo término
corresponde a la longitud adicional
en la cual el cordón debe estar
adherido para desarrollar la tensión
fps que permita alcanzar la
resistencia nominal del elemento. La
Fig. 8.3 muestra el criterio de la
norma ACI-318 idealizado como
relación bilineal entre la tensión del
acero de pretensado y la distancia ld
desde el extremo libre del cordón.

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VIII.3 TENSIONES EN LAS ZONAS DE ANCLAJES. REGIONES PERTURBADAS.

Hasta ahora se han hecho suposiciones donde es válida la teoría tradicional


de ingeniería en vigas: secciones planas antes de la deformación permanecen
planas, pero no se ha enfocado el problema de cómo se introducen las fuerzas en el
elemento. En muchos casos, como el que muestra la Fig.8.4, se producen
perturbaciones locales pues la carga P axial de compresión ha sido aplicada a un
miembro de hormigón armado a través de un área pequeña. En estos casos la teoría
tradicional y simple de vigas no es aplicable. Las regiones adyacentes a cambios
bruscos, sea de sección transversal de la sección del elemento o de aplicación de
cargas se conocen como zonas perturbadas. El no tratamiento correcto de las
mismas puede llevar a fallas localizadas que a su vez pueden conducir a muy mal
comportamiento o al colapso del elemento o estructura completa.

Fig. 8.4 Ejemplo de región perturbada.

A cierta distancia del punto de aplicación de la carga P, las tensiones serán


uniformes y uniaxiales, es decir fx= P/bh y fy= 0, y en esas regiones la suposición de
secciones planas permanecen planas es válida. Sin embargo, cerca de la aplicación
de la carga la distribución de tensiones es más compleja. La dispersión de las altas
tensiones locales bajo la placa que aplica la carga induce tensiones transversales de
tracción, fy, las cuales pueden llegar a fisurar el hormigón. En la zona que está
detrás de la placa, y que se llama zona de esfuerzos explosivos (bursting zone) se
pueden formar fisuras longitudinales, y también en las caras extremas llamada zona
de descascaramiento (spalling zone).

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La región en la cual el campo de tensiones es perturbado por altas tensiones


locales se va a extender, de acuerdo al principio de Saint-Venant, sobre una longitud
de la viga, en este caso, similar a la profundidad de la misma. El diseño de estas
regiones requiere de procedimientos especiales que representen en forma más
adecuada el flujo de tensiones.

La zona de anclaje en el extremo de un miembro de hormigón precomprimido


es normalmente llamada bloque extremo. A través de la longitud del bloque extremo
el pretensado es transferido desde áreas concentradas y dispersada sobre la
sección del elemento. La longitud del bloque extremo es la distancia requerida para
que las tensiones se dispersen siguiendo la teoría de flexión tradicional.

Fig. 8.5 Regiones de Extremos


de Bloques.

Las Figs. 8.5(a) y (b)


muestran las regiones
extremas de típicos
elementos precomprimidos,
unos por pretensado y el otro
por post-tensado. Las
tensiones en los bloques
extremos se pueden
encontrar a través de la
teoría de la elasticidad. Tales soluciones han sido producidas por Guyon para casos
bidimensionales (ver ref.[2]), en los cuales la fuerza de precompresión es aplicada
en forma uniforme a través del ancho del miembro.

Estas soluciones son útiles para dar una apreciación de la distribución de


tensiones en las zonas que pueden producirse fisuras. En la Fig. 8.6 se muestran
algunos de los gráficos dados por Guyon que dan las líneas de igual tracción
transversal para varios casos de anclajes. En la figura las tensiones de tracción son
expresadas en función de la tensión de compresión directa promedio, es decir f=
fuerza total/área de la viga. Las áreas sombreadas representan zonas de
compresión.

Es de hacer notar que la distribución de tensiones mostradas es correcta a


valores bajos de tracción. Una vez que se hayan provocado fisuras la distribución de
tensiones se verá modificada.

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Fig. 8.6
Líneas de igual tensión de tracción
transversal en las zonas de bloques
extremos de miembros post-
tensionados de acuerdo a Guyon.

VIII.4 DETERMINACIÓN DE LA ARMADURA TRANSVERSAL PARA ZONAS DE


ANCLAJES.

Debido a que las tensiones de tracción transversal son elevadas se van a


producir fisuras longitudinales por que es necesario colocar armadura transversal
para controlar esta fisuración. En la zona de descascaramiento las tensiones actúan
en un área pequeña por lo que la fuerza de tracción total es baja. Para soportar las
tensiones de tracción en la zona explosiva se pueden utilizar o estribos cerrados o
espirales. Existen varios procedimientos. Un método sugerido por Guyon es tomar la
tensión admisible de tracción del hormigón cerca de 1/10 de la que corresponde a
compresión, y suministrar acero transversal para tomar toda la tracción cuando esta
tensión permisible es excedida. En tal caso, los gráficos de la Fig. 8.6 se pueden
utilizar como ayudas de diseño.

Ejemplo 8.1.

Una viga precomprimida de 25 cm de ancho por 100 cm de alto es


preesforzada mediante 2 tendones postensados como muestra la Fig.8.7. La fuerza
de precompresión por tendón es de 77 ton=770 KN, y f´c=28 MPa. Diseñar la
armadura transversal para el bloque extremo suponiendo que el hormigón en
tracción puede soportar hasta 0.85MPa.

Solución:

Las tensiones de tracción en la zona explosiva se pueden obtener a partir de


la Fig.8.6(b). La variación de las tensiones de tracción a lo largo de cada tendón se
grafican en la Fig.8.7(b).

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Fig. 8.7. Ejemplo

La mayor tensión de tracción es:

2 x770 x10 3 N
0.18 f = 0.18 = 1.11MPa
250mmx1000mm

Si se debe suministrar armadura para tomar toda tracción que


exceda 0.85 MPa, por lo tanto, el área rayada de unos 130 mm (5”) necesita
armadura. Suponiendo una tensión de tracción promedio de 1.0 MPa, la fuerza total
de tracción que hay que absorber es de:

1.0( N / mm 2 ) x130mmx 250mm = 32500 N = 32.50 KN

Adoptando para el acero una tensión “admisible” de


140MPa=1.40t/cm2, se requeriría en acero:

32500 N
Av = 2
= 232mm 2
140 N / mm

Si se colocaran cuatro estribos de 8mm de diámetro, separados


unos 12.50 cm, daría un suministro de 4x2x50mm2 = 400 mm2, que es bastante
mayor que lo requerido pero que implica una cantidad de acero bastante pequeña.

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IX. REFERENCIAS.

[1] “Prestressed Concrete Structures”. Michael P. Collins y Denis Mitchel. Prentice


Hall, Inc. 1991.

[2] “Design of Prestressed Concrete Structures”. Volume 1: Theory of Prestressed


Concrete. Robert Park. Monografía de la Universidad de Canterbury, Christchurch,
Nueva Zelanda.

[3] “Estructuras de Hormigón Armado: Tomo V. Hormigón Pretensado”. Fritz


Leonhardt. El Ateneo. 1988.

[4] “Properties of Concrete”. A. M. Neville. Pitman Publishing Ltd. 1978.

[5] “Curso de Hormigón Armado”. Oreste Moretto. El Ateneo. 1970.

[6] “Reinforced Concrete Structures”. Robert Park y Tomas Paulay. John Wiley &
Sons. 1975.

[7] Productos, Sistemas y Servicios para la construcción. Tablas y Equivalencias.


ACINDAR.

[8] ACI-318-1995 y ACI-318-2005. American Concrete Institute.

[9] “Diseño de Estructuras de Concreto”. Arthur H. Nilson. McGraw-Hill


Interamericana, S.A. 11va. Edición. 1999.

[10] “REGLAMENTO ARGENTINO DE ESTRUCTURAS DE HORMIGÓN CIRSOC


2005”. 2005. INTI-CIRSOC. Adoptado para Mendoza por Decreto 3525-Dic.-07.

[11] “Notes on ACI-318-02 Building Code Requeriments for Structural Concrete”.


With design applications. PCA: Portland Cement Association. Edited by David
Fanella & Basile Rabbat.

[12] “ANCLAJES Y EMPALMES”. Hormigón I. Carlos R. LLopiz. Septiembre 2007.


Facultad de ingeniería. UNCUYO.

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