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MUSICOTERAPIA

CON CUENCOS TIBETANOS


Y VIBRACIÓN SONORA
Musicoterapia
con cuencos tibetanos y vibración sonora

Lic. Franz Ballivian Pol

Primera edición

Depósito legal nro. 4-1-2754-14


Impreso en Bolivia

La Paz – Bolivia 2014


El Gran Instrumento está incompleto.
La Gran Nota tiene un sonido inaudible.

LAO TSE, Tao Te Ching


INTRODUCCIÓN

Todo lo que existe en la naturaleza consiste en niveles de vibración, desde una piedra hasta los
sonidos de los pajaritos en el amanecer. La musicoterapia o sanación musical con los sonidos y
vibración sonora de los cuencos tibetanos (singing bowls) se convierte en una tratamiento de fácil
uso, ya que a travéz del sentido de la audición somos capaces de generar en nuestro cuerpo físico,
las emociones y la mente; estados profundos de paz, relajación y distensión, y/o también estados
mentales de trance.
Es así que cerrando los ojos y poniendo un poco de voluntad somos capaces de dejarnos llevar por
los sonidos y sanarnos.
Los sonidos emitidos por los cuencos cantores son parte de lo se llama música microtonal y/o
vibración sonora, pues los tonos o notas emitidas están compuestas por cientos o miles de notas en
un solo sonido o nota musical.
Desde el punto de vista de que el sonido es energía y la energía se convierte en forma y materia.
Surge un sonido primigenio, dando vida al verbo-la palabra, el logos, AUM, el primer sonido
sagrado, el primer movimiento. De dónde venimos y a donde regresáremos.
Muchos mitos sobre la creación del universo indican que todo incluyendo nuestro planeta fue
creado del absoluto, la nada, el vacio, el infinito-eterno el cual se expandió hacia el espíritu
consciente. De este resulto el movimiento (vibración, sonido, ruido).
Las ondas sonoras son movimiento y tienen un efecto sobre todo el ser. Pueden acelerar la
circulación, estimular o calmar el sistema nervioso, provocar emociones positivas o inspirar la paz.
Todo lo que nos rodea responde a la vibración-al movimiento sonoro, desde las células hasta los
aparatos y el sistema nervioso, reaccionando y descifrando los códigos naturales y curativos para
nuestro bienestar.
Es fundamental reaprender a escuchar con el sistema auditivo y el cuerpo, entrenándonos
conscientemente a ciertos sonidos y música; imaginando, visualizando e intuyendo la vida a través
de estas impresiones y percepciones, y así, dejándonos llevar por un baño de sonidos por todo
nuestro ser (físico, emocional, sexual, mental, psicológico, social, existencial y espiritual)
MUSICOTERAPIA

La musicoterapia es una técnica de tratamiento que utiliza lo sonoro y musical para poder influir en
nuestra mente y en nuestro organismo mediante la creación de emociones y sentimientos; una pieza
musical puede ser capaz de tal manera la conducta humana que puede llevarnos de estados alegres,
tranquilos, relajantes a estados de angustia, depresión, tristeza, ansiedad o ira. No hace falta saber
mucho de música o musicoterapia para darse cuenta la influencia de los tipos de música en nuestro
ser y como pueden desequilibrar nuestra homeostasis o equilibrio.
Es así que la música hace su efecto al tener contacto con nuestros oídos y todo nuestro cuerpo como
materia de resonancia, por medio de ondas vibratorias que componen la materia del sonido, las
cuales al ser decodificadas por nuestro sistema auditivo y luego codificadas por el cerebro, se
convierten en información que afecta en fracciones de segundo a nuestra mente y luego a nuestro
organismo modificando nuestra conducta, hasta nuestra manera de pensar; influye también sobre el
ritmo respiratorio, la presión arterial, las contracciones estomacales y los niveles hormonales. Los
ritmos cardiacos se aceleran o se vuelven más lentos de forma tal que se sincronizan con los ritmos
musicales. También se sabe que la música puede alterar los ritmos eléctricos de nuestro cerebro.
Dada la anterior explicación se puede proponer que el sonido y la terapia musical puede ser un gran
sanador afectando en los siguientes niveles:
 Biológico (Equilibra la bioquímica del cuerpo)
 Fisiológico (Estabiliza la Presión de la sangre, ritmo cardiaco y pulso, regula la respiración,
incrementa las respuestas musculares y los movimientos musculares del estomago,
incrementa la respuesta cerebral)
 Psicológico (Estimula la imaginación, la creatividad, desarrolla la memoria, facilita en el
aprendizaje),
 Emocional (Despierta, evoca, provoca, robustece y desarrolla diversos tipos de sentimientos
y emociones),
 Corporal (Eleva la conciencia del cuerpo, eleva la autoestima, incrementa la expresión
corporal)
 Social (Provoca y favorece la expresión de uno mismo hacia los demás, es un ente
socializador)
 Energético (Estabiliza y equilibra los centros electromagnéticos del cuerpo, los chakras y
nadis de la acupuntura y el masaje shiatsu)
 Espiritual (Provoca el sentimiento de lo sublime, permite una comunicación con nuestro ser
mas intimo, permite hablar con Dios y hablar de Dios)

RECURSOS EN MUSICOTERAPIA
La musicoterapia utiliza como recursos:
 El sonido (sonidos de los cuencos tibetanos, la vibración sonora)
 La música,
 La voz,
 Los instrumentos musicales,
 Todas las formas rítmicas, y
 Todas las formas acústicas expresadas o vivenciadas a través del cuerpo, y
 Los objetos,
 Los medios analógicos, y digitales de producción, reproducción, edición, y comunicación.

FORMAS DE ABORDAR.
En musicoterapia existen dos formas de abordar las sesiones terapéuticas, una es de forma
preventiva y la otra de forma curativa, dividida en varias etapas: musicoterapia pasiva,
musicoterapia activa, interpretación musical, elaboración de un instrumento.

ETAPAS EN EL ABORDAJ E.
 Musicoterapia pasiva o receptiva, se refiere a toda audición musical pasiva en la cual las
personas oyentes disfrutan, y aprecian la o las piezas musicales relajándose y exponiéndose
a la música sin que intervenga alguna actividad corporal, como también la imaginación
guiada (exposiciones sonoras y musicales con los cuencos tibetanos, las campanas y la
vibración sonora).
 Musicoterapia activa o creativa, se refiere a la actividad de escuchar alguna pieza musical y
representarla, ya sea bailando, saltando, cantando realizando alguna actividad recreativa o
lúdica, como también los ejercicios de interpretación musical, como también cantar, tocar
instrumentos, y con ellas la audición activa.
 Interpretación musical, se refiere a la descarga energética (catarsis) y/o a la expresión
musical a través de la voz, el cuerpo, los instrumentos musicales, las formas rítmicas, y
todas las formas acústicas expresadas o vivenciadas a través del cuerpo y los objetos, etc.
 Elaboración creativa de un instrumento o composición musical, se refiere a la construcción
de un instrumento musical a través de la creatividad o como también a la composición
musical de una o varias piezas musicales.

ÁREAS DE TRATAMIENTO.
Las áreas del tratamiento están dadas en los diferentes tipos de habilidades en los seres humanos:
 Habilidades Motrices: A través de las actividades musicales se trabaja la coordinación y el
equilibrio, la movilidad y el desarrollo de las actividades motrices funcionales. A la vez, se
puede lograr la mejora de la coordinación motora, la amplitud de movimiento, el tono
muscular y la respiración.
 Habilidades Sensoriales: Mediante técnicas musicales dirigidas se aumenta la capacidad de
recibir y diferenciar estímulos sensoriales. Posteriormente, se logra una organización e
interpretación de los mismos y la producción de la respuesta deseada.
 Habilidades Cognitivas: Con la música como elemento motivador se estimulan las
funciones superiores: la atención, la memoria, el nivel de alerta, la orientación, el
reconocimiento, el aprendizaje y la imaginación.
 Habilidades Socio-Emocionales: Las técnicas musicales receptivas y activas facilitan la
expresión y el compartir de emociones y sentimientos a la vez que promueven la
interacción y las habilidades sociales. Por otro lado, el uso terapéutico de la música fomenta
el auto-conocimiento de la persona, permitiendo un aumento de su autoestima y una
reducción de los sentimientos depresivos, de ansiedad y de estrés.
LAS EMOCIONES COMO PATRONES DE RESPUESTA
Una respuesta emocional se puede considerar como un patrón que consta de tres tipos de
componentes: conductual, autónomo y hormonal.
RESPUESTA CONDUCTUAL.
El componente conductual consiste en movimientos musculares apropiados a la situación que los
provoca, por ejemplo un perro que defiende su territorio contra un intruso, gruñe, muestra los
dientes, si el intruso no se va, el defensor correrá hacia él y lo atacara.
RESPUESTA AUTÓNOMA.
Las respuestas autónomas facilitan las conductas y proporcionan movilización rápida de energía
para lograr un movimiento vigoroso, con el mismo ejemplo del perro en este caso los vasos
sanguíneos desvían la circulación de la sangre de los órganos digestivos hacia los músculos.
RESPUESTA HORMONAL.
Las respuestas hormonales refuerzan las respuestas autónomas, las hormonas segregadas
incrementan aun más el flujo sanguíneo hacia los músculos en el ejemplo y hacen que los nutrientes
almacenados en los músculos se conviertan en glucosa. Dentro de las respuestas hormonales se
podrían clasificar dos clases de hormonas: los pépticos (cadenas de aminoácidos unidos por enlaces
químicos especiales, como la insulina y las hormonas de la glándula hipófisis), y los esteroides
(moléculas muy pequeñas y solubles en grasa, son sintetizados a partir del colesterol, como las
hormonas sexuales segregadas por los ovarios y testículos, así como las hormonas segregadas por la
corteza suprarrenal). Las hormonas pépticas afectan los procesos fisiológicas, algunos pépticos
también son producidas por neuronas y funcionan como neurotransmisores. Otro tipo de mensajero
químico son las feromonas, son sustancias químicas liberadas al entorno del medio, por el sudor, la
orina, o las secreciones de glándulas especializadas. Se ha investigado en animales que la mayoría
de las feromonas afectan a la conducta reproductiva o fisiológica. Por ejemplo, las feromonas
pueden atraer parejas potenciales, excitarlas sexualmente, inhibir su agresión y alterar la secreción
de su sistema endocrino.
Para poder entender mejor la comunicación y respuesta hormonal nos enfocaremos particularmente
en los diversos neurotransmisores:
 La acetilcolina liberado e las sinapsis de los músculos esqueléticos tiene un efecto
excitatorio en la membrana de las fibras musculares esqueléticas y uno inhibitorio en la
membrana de las fibras musculares en el corazón. La acetilcolina también se encuentra en el
cerebro y se relaciona con el aprendizaje y la memoria, y en el control de la etapa del sueño
en la que soñamos.
 Las Monoaminas son sustancias químicas que son producidas por varios sistemas de
neuronas en el cerebro, estas a su vez actúan como controladores de volumen, aumentando
o disminuyendo las actividades de funciones cerebrales especificas; las Monoaminas como
la dopamina, norepinefrna, epinefrina, pertenecen a la subclase Monoaminas llamadas
catecolaminas y la serotonina también una monoamina pertenece a la subclase de las
indolaminas.
 La dopamina esta involucrado en distintas funciones importantes, incluyendo el
movimiento, atención, aprendizaje y las adicciones, la degeneración de neuronas
dopaminergicas provoca un desorden motor llamado enfermedad de parkinson; la dopamina
también podría estar involucrada en la esquizofrenia caracterizado por alucinaciones,
delirios, y una interrupción de los procesos normales del pensamiento lógico. Estos
síntomas paradójicamente son aliviados por drogas que bloquean la actividad de las
neuronas dopaminergicas, algunos científicos han especulado que la esquizofrenia es
producida debido a un exceso en la actividad de dichas neuronas.
 La norepinefrina o noradrenalina se encuentra tanto en las neuronas del sistema nervioso
como del cerebro, y actúan principalmente en el control de estado de alerta y la vigilia,
también tiene un efecto excitatorio fuera del sistema nervioso, en glándulas y sobre los
músculos que se encuentran en las paredes de los vasos sanguíneos, estimula la ingestión de
carbohidratos y se relaciona con los hábitos alimenticios, y eleva la presión sanguínea,
incrementando el flujo sanguíneo a los músculos, se la denomina la hormona del estrés en
relación a las respuestas de los estímulos aversivos.
 La epinefrina o adrenalina es producida por la glándula adrenal , el núcleo central de las
glándulas suprarrenales que son pequeñas glándulas endocrinas localizadas sobre los
riñones; la adrenalina sirve también como neurotransmisor en el cerebro, pero es menos
importante que la norepinefrina. La epinefrina afecta el metabolismo de la glucosa,
provocando que los nutrientes almacenados en los músculos estén disponibles a fin de
proporcionar energía para los ejercicios extenuantes.
 La serotonina su efecto en la conducta es inhibitorio , y desempeña un papel en la
regulación del estado de animo (produciendo relajación o sedación), en el control de comer,
el dormir, el alertamiento, y la conducta agresiva, así también como en a regulación del
dolor; las drogas que excitan las neuronas serotonergicas suprimen el sueño, y las que las
inhiben como el LSD lo aumentan o incluso causan alucinaciones mientras la persona esta
despierta.
 Aminoácidos neurotransmisores, algunas neuronas segregan aminoácidos simples como
neurotransmisores, y que son los mas comunes en el sistema nervioso central, se trataran de
ellos a continuación:
 El ácido glutámico se encuentra en todo el cerebro, y de hecho parece ser el principal
neurotransmisor excitatorio del cerebro, su papel principal esta en el desarrollo y el
aprendizaje
 GABA (ácido gama-amino butírico) se produce a partir del ácido glutámico por la acción
de una enzima; el GABA es un neurotransmisor inhibitorio que esta distribuido por todo el
cerebro y la médula espinal; el GABA se relaciona con una enfermedad llamada corea de
huntington un serio desorden neurológico hereditario que se caracteriza por movimientos
involuntarios, depresión y deterioro mental progresivo; la enfermedad se debe a el deterioro
de las neuronas GABAérgicas de las glándulas básales del cerebro; algunos investigadores
creen que una de las causas de la epilepsia son las anomalías en la bioquímica de las
neuronas que segregan GABA.
 Glicina es un neurotransmisor inhibitorio que se encuentra en la medula espinal y las partes
bajas del cerebro. Las neuronas glicenérgicas por lo general inhiben la actividad de las
neuronas motoras.
 Los Péptidos son cadenas de aminoácidos, una gran variedad de ellos funciona como
neurotransmisores o neuromoduladores. Los Péptidos parecen desempeñar un papel en el
control de la sensibilidad al dolor, en la regulación de las conductas defensivas de la
especie, y en el comer y el beber. Por ejemplo un péptido llamado angiotensina hace que las
personas tengan sed cuando se pierde líquidos en la sangre.
 Varias sustancias derivadas de los lípidos pueden servir para transmitir mensajes en el
interior de las células; como se descubrió recientemente con el THC responsable de los
efectos fisiológicos que produce la marihuana, un lípido que llamaron anandamida (palabra
en sánscrito “felicidad”), lo que no se descubre son como se libera y que funciones
desempeña.
Hace años atrás, investigadores descubrieron que las neuronas utilizan al menos dos gases solubles
simples: oxido nítrico y monóxido de carbono, para comunicarse entre si. El oxido nítrico se
relaciona con el control de los músculos de las paredes intestinales; dilata los vasos sanguíneos en
las regiones del cerebro que se tornan metabolitamente activas, también desempeña un papel muy
importante en los cambios nerviosos producidos por el aprendizaje.
Todas las hormonas, neurotransmisores, neuromoduladores, químicos y gases participan, como
vimos con anterioridad de varios procesos para modificar, incrementar o estimular cualquier tipo de
conductaemoción, es decir, cualquier estimulo externo o un proceso interno puede modificar de
alguna manera la conducta humana, es por esto que el sonido y/o la música (estimulo externo),
vendría a ser un estimulador o modificador de la conducta y las emociones.

CONDUCTA Y SONIDO.
El sonido o la música al tener contacto con el oído y todo el cuerpo es llevado como información
hacia el cerebro, el cual codifica la información mediante las neuronas y la transmite mediante los
neurotransmisores, neuromoduladores, químicos y gases hacia el sistema nervioso, y a diferentes
partes del cuerpo, generando una conductaemoción; es por esto que un sonido(sonidos de los
cuencos cantores, vibración sonora), una nota o una pieza musical puede contribuir de alguna
manera a una respuesta curativa (relajación, distensión muscular, creatividad, optimismo,
incremento de la respuesta inmunológica del cuerpo, etc.) o como también conductas negativas: la
violencia, la tristeza, la depresión, etc.
TRATAMIENTO MUSICAL CON CUENCOS TIBETANOS
Y VIBRACION SONORA
Las fuerzas sanadoras y transformadoras de los cuencos tibetanos, la vibración sonora y de otros
instrumentos exóticos, como el didgeridoo y el palo de lluvia, se emplean cada vez con mayor
frecuencia en el cuidado de la salud con los métodos alternativos modernos y también con los
tradicionales. En general, es más común la terapia por sonidos, como cantar mantras y la armonía
de la vibración sonora.

Obviamente, ciertas enfermedades como el reumatismo o el cáncer, o incluso dolencias tales como
los dolores de cabeza o la fatiga, no pueden curarse con terapia de sonidos o con cuencos cantores
solamente. Hay diversos remedios e innumerables factores, y todos colaboran con la sanación,
siendo el más trascendental el propio deseo del paciente por curarse. Además, una actitud de interés
positiva, la compasión y la intención por parte del terapeuta, también desempeñan un papel
importante. Todos estos factores contribuyen con el potencial para la cura o la transformación.

En las terapias alternativas, como la medicina a base de hierbas, la homeopatía o la acupuntura, el


cuerpo es considerado como algo más que una colección de miembros y órganos dispersos; se
percibe como un sistema completo, en el cual todas las funciones y partes están interrelacionadas y
son codependientes. Esta perspectiva holística requiere de un enfoque responsable y científico, y de
una gran medida de comprensión, sabiduría e intuición por parte de los doctores y terapeutas.

EL TERAPEUTA MUSICAL

La profesión del terapeuta que emplea cuencos cantores aún es bastante nueva. Algunos de estos
terapeutas tienen muchos años de experiencia y realizan capacitación profesional en las terapias
alternativas o tradicionales psicológicas y/o físicas, complementadas por su propia investigación
experimental sobre los sonidos y los cuencos cantores. Otros entraron en contacto con estos cuencos
por su entrenamiento y experiencia musical, y siguieron explorando esta área en mayor profun-
didad.

Para la gente que trabaja con cuencos cantores pero no tiene un antecedente médico particular o
capacitación en psicología o musicoterapia, el título de “terapeuta” tal vez puede resultar una exage-
ración, y sería más apropiado referirse a su trabajo como “tratamiento con cuencos cantores”.
Alguien que trata a sus clientes con cuencos cantores, en general, no deberá describir este
“tratamiento” como médico, sino como una manera de emplear energías transformadoras a fin de
establecer o restaurar la armonía del consultante, para que alcance la integridad o logre un estado
diferente de conciencia; en otras palabras, es una manera de crear una posibilidad de recobrar y
mantener el sentido original de bienestar de la persona.

Ocasionalmente, los terapeutas que utilizan cuencos cantores se enteran que sus consultantes,
después de tan sólo una sesión, experimentan cierto alivio ante problemas tales como insomnio,
dolor de espaldas o dificultades para hablar. Sin embargo, este tipo de curas “milagrosas” deberán
considerarse relacionadas con la situación de esa persona específica, en ese momento. No significa
que todos experimentarán un inmediato alivio.

Además de curar, el proceso de transformación incluye la práctica de la meditación, que es un


puente para el crecimiento personal y espiritual. La concentración y el silencio es un elemento
esencial en la meditación, y su “correcto” significado y práctica resulta un tema inagotable. La
meditación como tal se podría definir como estar en el aquí y ahora, presente en tu propio centro
con una atención amorosa, y que libera los pensamientos perturbadores, admitiendo y
experimentando un silencio sanador y transformador.

MASAJE SONORO

No hay reglas claramente definidas para un masaje o un tratamiento con sonidos. Cada uno tiene su
propia manera de administrar el tratamiento, pero hay algunos puntos de partida generales,
empleados por la mayoría de la gente. La descripción típica de un masaje con sonidos produce un
cuadro muy general, en el cual es posible todo tipo de procedimientos individuales. Hay personas
que ofrecen tratamientos de una sesión o un programa de varias sesiones. Además de los
tratamientos para individuos, es posible conducir o participar de sesiones grupales o de talleres.
Algunos profesionales empiezan hablándole al cliente sobre lo que este podrá esperar y lo que
quiere, como también evaluar su condición psicológica, aunque esto, obviamente, no se realiza
sobre la base de una sola reunión. Más adelante, pueden intercambiar opiniones sobre la
experiencia, para que el terapeuta pueda recibir la retroalimentación sobre los efectos. Otros,
conscientemente, no hablan antes o después del tratamiento, y consideran que el masaje con sonidos
es un acontecimiento no verbal donde se ofrece la experiencia, y el cliente es considerado como una
persona responsable de sus respuestas. Piensan que es importante detener el intelecto y otorgarle a
la imaginación, la oportunidad de expresarse. Las vibraciones sonoras de los cuencos abren su
naturaleza sentimental y le ofrecen a su ego la oportunidad de “salir de paseo”, dejándolo
imperturbable por algunos instantes. A veces sucede que si está con una gran carga de estrés, puede
quedarse dormido durante el baño con sonidos. Esto es bueno, porque puede funcionar como una
especie de válvula de seguridad, desconectando momentáneamente la mente racional y los procesos
de pensamiento, sin el acompañamiento de ningún rótulo y donde hay lugar pan» su propia
sabiduría interior.

Durante el tratamiento, el terapeuta necesita observar al cliente y las señales que provienen de su
cuerpo.
 Alguien que yace allí, relajado, con una sonrisa en su cara, simplemente está abierto a los
sonidos.
 Sin embargo, si el consultante empalidece y mantiene en suspenso la respiración, tal vez sea
conveniente empezar con algunos ejercicios de respiración y relajamiento, o tratar el cuerpo
con cuencos cantores que produzcan sonidos graves, a fin de crear el adecuado ambiente de
tranquilidad. De ser necesario, el tratamiento deberá ser interrumpido temporariamente.
 Para los que “están de la cabeza”, los sonidos graves a veces los atemorizan: tal vez se
sienten inseguros con los tonos de un gran gong de algún templo chino, pero en la práctica,
puede ser que sus vibraciones a menudo sean tan intensas, que esta resistencia desaparece
automáticamente al cabo de un tiempo y es reemplazada por asombro y respeto.
 Por otra parte, a las personas serías o deprimidas les harán bien los sonidos agudos y claros;
esto se debe a que su lado espiritual, que se halla bloqueado, necesita vitalidad y claridad.
En general, los sonidos más agudos y brillantes abren la parle superior del cuerpo,
evocando así el poder de la luz y la espiritualidad, mientras que los sonidos más graves y
oscuros influyen en la parte inferior del cuerpo, con su efecto tranquilizador y afirmante.
 En general, puede recobrar el equilibrio con el masaje con sonidos, porque se revén los
antiguos patrones de comportamiento que son difíciles o que causan problemas, pues las
vibraciones sonoras rompen todas las antiguas asociaciones. Desde este caos, puede
emerger el modelo de su verdadero Yo, bajo la forma de una inteligencia bien disciplinada
que le mostrará sus puntos ciegos y, de ese modo, las viejas heridas tendrán la oportunidad
de curarse.
Un terapeuta que trabaja con sonidos o bien la persona que administra tratamientos, debe tener la
necesaria integridad para manejar a otros en este nivel de sentimientos profundos, pues debe guiar a
la persona cariñosamente y con la necesaria reserva, a fin de ayudar a que se restaure el sentido de
autovaloración y la fuerza interior y si fuera necesario, aconsejar al consultante para que busque
otro tipo de terapias. La intensidad con la cual la persona que administra el tratamiento enfoca a los
consultantes, es sumamente importante, y determinará si el tratamiento va bien o no.

La mayoría de los que administran tratamientos y gran parte de los terapeutas, emplean otros varios
instrumentos, además de los diferentes cuencos cantores, incluyendo los tambores, gongs, tambores
del océano, djembes, tingshas (pequeños címbalos), gongs de viento, palos de lluvia, didgehdoos,
marimbas y también la voz (para cantar mantras y armonías). El tambor del océano es una gran
pandereta llena de pequeñas piedras que imitan el sonido de las olas y, al igual que el palo de lluvia,
que imita el sonido del agua que cae, tiene un efecto limpiador y afirmante.

TRATAMIENTO MUSICAL

La persona que va a ser tratada debe acostarse en el piso o sobre una mesa que se emplea
especialmente para tal fin.

Todos los cuencos cantores y gongs se colocan en el área del Tratamiento con anticipación,
particularmente los grandes, que producen sonidos profundos. Pueden dejarse cerca de los pies, y
los cuencos japoneses pequeños, brillantes y tingshas, pueden dejarse cerca de la cabeza. El
profesional los golpea alternadamente con mucha suavidad. También hace sonar un cuenco cantor y
lo sostiene encima del cuerpo de la persona, pasándolo desde los pies a la cabeza. Pueden oírse las
diferencias de sonidos cuando el cuenco pasa por un área donde existe un problema. En ese punto,
el profesional hace sonar otra vez el mismo cuenco. El área con problemas consume el particular
espectro de tonos que se ofrece, de modo que los tonos agudos, medios y graves del cuenco,
audiblemente son diferentes. Luego de que el área con problemas se ha saturado, el cuenco cantor
recobrará su rango “normal” y completo. Este proceso es comparable con el acto de echar agua en
una esponja; esta absorberá el líquido hasta que se sature. Lleno significa lleno, y no quiere decir
que el área esté curada físicamente, sino que ha absorbido el néctar de las vibraciones sonoras, las
cuales ofrecen la mejor orientación en ese momento; el equilibrio allí se ha restablecido y el área
está nuevamente balanceada.

Luego, el profesional hace sonar los cuencos alrededor del cuerpo (también se lo puede hacer desde
un aparato de sonido con los sonidos pregrabados de los cuencos y la vibración sonora),
brindándole a los pies (con un almohadón debajo de los tobillos) un tratamiento sonoro, haciendo
tocar levemente el cuenco vibrante contra los bordes de los pies y masajeando las zonas reflejas con
las vibraciones sonoras. A veces, el profesional coloca un cuenco cantor en el estómago de la
persona. Si se ha frotado el cuenco, las armonías bajas producirán una constante vibración en la
cavidad estomacal, área que a menudo padece perturbaciones (calambres, temor); esto también
puede desalojar suavemente, pequeños remanentes de comida que e acumularon en los intestinos,
permitiendo que se evacúen del cuerpo.

Cuando la persona está acostada sobre su estómago, el profesional puede colocar un cuenco de
espesas paredes en medio de la espalda, el cual producirá un sonido profundo. El cuenco que emite
un sonido brillante puede colocarse en la parte superior de la espalda y ser hace sonar ambos
cuencos alternadamente. Pasando suavemente los sonidos agudos y brillantes de tingshas por todo
el cuerpo, toda energía física que se haya bloqueado puede comenzar a fluir otra vez, como si se
abrieran las trabas. Los tingshas se emplean para empezar y terminar una sesión, porque producen
un efecto afirmante. Los gongs y los tambores se utilizan para apelar a la imaginación y al poder de
la asociación. Los gongs pueden evocar una eternidad arcaica, como un regreso al silencio, donde el
espacio y el tiempo fueron abolidos.

Algunos terapeutas concluyen el tratamiento con cuencos cantores, administrándole a la persona


masajes de cuello. Al final de cada sesión, debe procurarse que el consultante se afirme nuevamente
con el adecuado ejercicio, sonidos particulares o palabras sugestivas, haciendo que vuelva
completamente al aquí y ahora, y pueda regresar a su casa y a su vida cotidiana con ambos pies
parados con firmeza en el piso.

Un baño con sonidos puede tomar de 60 a 75 minutos, pero también pueden emplearse masajes más
largos (hasta dos horas y media). También puede emplearse para oirás lanías aplicaciones, tales
como:
 Sincronizar el hemisferio derecho e izquierdo del cerebro.
 Ejercicios de respiración.
 El tratamiento “lemniscate” (masaje de polaridad en el cual un cuenco cantor se mueve
sobre el cuerpo en una figura de ocho, para restaurar el equilibrio energético del
cuerpo).
 Tratamiento intensivo del aura y chakra.
 Meditación guiada, o ejercicio de visualización.
 Masaje facial, en el cual se sostiene el cuenco cantor vibrante frente a la cara y también
se apoya contra ella.
 Tratamiento más intensivo con gongs.

SINCRONIZACIÓN DE LOS HEMI SFERIOS DERECHO E IZQUIERDO DEL CEREBRO

Para la mayoría de las personas adultas, el hemisferio izquierdo del cerebro es el más activo. Este se
relaciona con el pensamiento lógico, las matemáticas y el análisis, y el centro del lenguaje. El
hemisferio derecho maneja los sentimientos, las percepciones visuales, los sueños, la creatividad, la
música, la sexualidad, la intuición y la espiritualidad. En nuestra sociedad se siguen desmereciendo
las características de este último hemisferio, comparado con los procesos de pensamiento lógico del
izquierdo. A los niños menores de cinco años aún se les permite ser creativos, juguetones y
emocionales, pero luego llega el tiempo de dejar la diversión, y se supone que la gente debe
someterse a los procesos de pensamiento lógico. De ello resulta que muchos adultos no están
acostumbrados a emplear el hemisferio derecho de su cerebro, originando bloqueos a la creación e
inhibiciones de los sentimientos.

Idealmente, los dos hemisferios del cerebro están en armonía entre sí. Muchos métodos alternativos,
incluyendo la terapia con cuencos cantores, apuntan a estimular el hemisferio cerebral derecho, para
que el equilibrio pueda restablecerse. Sólo las personas con serios problemas emocionales y/o
tendencias psicóticas se beneficiarán con la estimulación del hemisferio izquierdo, provocando que
su mitad derecha, a menudo sobrecargada, se aleje del mundo caótico de los sentimientos y regrese
nuevamente a un curso manejable.

ONDAS CEREBRALES ALF A, BETA, THETA Y DELTA

Los dos hemisferios del cerebro, que a menudo son independientes entre sí, ambos, producen ondas
cerebrales, las cuales están todas relacionadas con particulares estados de conciencia.
 Ondas beta (entre 13 y 30 hertz). Se producen durante la conciencia diurna normal, con
énfasis en la actividad, la atención intensa, el razonamiento lógico y la lucha por alcan-
zar objetivos. En nuestra sociedad moderna, la mayoría de las personas producen ondas
beta diariamente, en especial con el hemisferio izquierdo del cerebro.
 Ondas alfa (entre 8 y 13 hertz). Estas se producen durante la conciencia diurna normal,
colocando el énfasis en la concentración, en el relajamiento, la calma, la satisfacción, la
creatividad y el amor. Las ondas alfa ocurren durante los períodos de descanso,
tranquilidad y meditación. Es deseable una proporción de ondas alfa con alrededor de
10 / 13% de ondas beta, para una actividad normal.
 Ondas theta (entre 4 y 7 hertz). Se producen durante el estado de somnolencia, entre el
sueño y el despertar, o durante un sueño liviano. Estas ondas cerebrales se producen
con una profunda relajación, con el ensueño, la imaginación, visualización, observación
y un trance hipnótico normal, y son responsables de las visiones internas, la regresión y
la memoria fotográfica.
 Ondas delta (menos de 4 hertz). Se producen durante el sueño, sin estar dormido. Estas
ondas cerebrales pueden ayudar a recordar —en el caso de regresiones hipnóticas— los
años de la niñez, el propio nacimiento de la persona y el período prenatal. Las ondas
delta producen un estado similar al de profundo trance y pueden permitirle a la persona,
alcanzar procesos de autosanación.

Con la ayuda de diversos métodos, se puede lograr el mejor estado alfa deseable, al tiempo que se
enfatiza la estimulación del cerebro derecho, de modo que finalmente se alcanza una integración
entre ambas mitades del cerebro. Las maneras de hacer esto incluyen la relajación y ejercicios de
yoga, la meditación, hacer mándalas, oír música suave y tranquilizante, visualizaciones guiadas,
entrenamiento de la memoria y de los sentidos internos, etc. En todas estas actividades, los cuencos
cantores, ya sea interpretados en vivo o mediante una grabación, pueden desempeñar un papel muy
útil.

Por cierto, también es posible experimentar con los cuencos cantores de variados tonos, sin emplear
estos métodos. Si tiene acceso a equipos, como el que se usa para el electroencefalograma, o el
espejo de la mente, o un sistema de biorretroalimentación, podrá averiguar qué tipo de ondas
cerebrales se producen cuando hace, piensa, siente, ve, huele o escucha determinadas cosas. Con
ejercicio, puede hacer prevalecer las ondas alfa en particular, al tener que confrontarse con
situaciones que tal vez resultaron presionantes en el pasado, como por ejemplo, un examen o el
embotellamiento del tránsito, pudiendo estar más relajado en tales circunstancias.

PERCEPCIONES E IMÁGENES EIDÉTICAS

Dado que su cerebro comienza a producir más ondas alfa y theta cuando está relajado, experimenta
un cambio de conciencia, un estado entre el sueño y la vigilia, al tiempo que permanece consciente
de su propio entorno. En este estado puede tener diversas percepciones, tales como las sensaciones
sobre la piel y el tibio flujo por su cuerpo, como también la vista de colores y/o imágenes. Estas
imágenes pueden asumir todo tipo de formas abstractas: figuras geométricas, símbolos, mándalas, u
ondulaciones similares a las de las serpientes. También pueden aparecer imágenes realistas
(eidéticas) de personas y situaciones. Un participante de un taller describió lo siguiente: “Ingresé en
un espacio galáctico sin fronteras, en el cual flotaban puntos titilantes de luz que salían de la
oscuridad, cada uno con infinitos rayos de colores cósmicos. Yo también flotaba en una corriente de
luz etérea, como en una especie de Vía Láctea. Me acompañaban criaturas esféricas de luz. Sí, yo
soy el Sol y ellos son mis planetas. Allí donde oigo un nuevo sonido, nace otro planeta. Los
reconozco como los aspectos diferentes de mi propio ser; los sostengo y los acaricio. Estoy abierto a
ellos y siento cómo mi esencia se hace cada vez más completa”. En este estado alfa - theta, a veces
tiene la sensación de que su espíritu está vacío, al tiempo que usted es consciente de ello. Usted está
limpio, sin sueños, insomne y sin ninguna idea en su cabeza. Esto puede durar algún tiempo y luego
sigue un silencioso vacío. En las diversas formas de la meditación budista tibetana, vaciar la mente
es la última meta, es alcanzar el Samadhi. Sin embargo, los budistas no le adscriben ningún valor a
las formas e imágenes que aparecen de esta manera (en contraste con las visualizaciones que se
evocan conscientemente), en la medida en que se convencen de que estas se basan meramente en
ilusiones. Por lo tanto, si las imágenes aparecen, no tiene que conectarse con ellas. Así como
aparecen, también desaparecerán. Trate de no forzarse para ver imágenes, pero escuche de una
manera abierta, ríndase a los sonidos y, sobre todo, no se sienta decepcionado si no ve nada.

VISUALIZACIONES CREATIVAS, MEDITACIO NES GUIADAS

El terapeuta o el que emplee cuencos cantores para el tratamiento, también puede actuar de una
manera lúdica, como una antena para sus consultantes, colocándolos cuidadosamente en contacto
con el problema real, con un ejercicio guiado de la imaginación o de la visualización creativa. El
cuenco cantor desempeña un papel de apoyo para ubicar a las personas en el correcto estado de
conciencia para esta actividad. Es también un excelente instrumento de acompañamiento para
historias y cuentos de hadas. Así como el antiguo bardo celta reforzaba el efecto de su poema o
historia con un arpa, y el trovador medieval empleaba la lira para enfatizar ciertos momentos
dramáticos, el cuentista moderno puede utilizar los cuencos cantores para crear una atmósfera
particular y un sentimiento más vivaz en una historia, un cuento de hadas o una meditación guiada.

Al comienzo y al final de un relato o de un ejercicio de meditación o visualización, el cuentista


produce un sonido grave y oscuro (y a veces agrega brillantes tingshas-campanas con un tono más
agudo) en un momento de quietud, para indicar el principio y el fin, y para hacer que él (o ella) y el
grupo estén sintonizados entre sí. Los sonidos oscuros producirán un efecto relajante y de
meditación en una historia, mientras que los sonidos más agudos y brillantes crearán una atmósfera
de alerta y excitación. Esto también puede aplicarse al empleo de los cuencos cantores con los
viajes astrales del chamán.

OTRAS APLICACIONES

La posibilidad de trabajar con cuencos tibetanos y vibración sonora para la atención de la salud
física y psicológica, todavía se encuentra en una etapa experimental. No obstante, es posible decir
que queda bastante claro que las vibraciones de los cuencos tibetanos ejercen positiva influencia
sobre una sensación de bienestar en general:
 Estimular la energía de la vida.
 Propiciar el descanso y la relajación.
 Mejorar la concentración.
 Normalizar la presión arterial.
 Restablecer el equilibrio del sistema inmunológico.
 Sincronizar los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro.
 Aumentar la creatividad.
 Mejorar el sentido de la audición.
 Armonizar la respiración.
 Hacer que la gente se sienta cómoda.
 Disminuir el estrés.
Con todo, esta es una serie de efectos que contribuyen a acrecentar la dicha de la vida y la vitalidad
general, permitiéndonos manejar las dolencias provocadas por un estado de desequilibrio. Los
cuencos cantores nos ayudan a hallar el alivio de todo tipo de enfermedades y trastornos
psicosomáticos, tales como el dolor de cabeza, la migraña, la presión arterial alta, asma, alergias,
mojar la cama, tartamudeo, dolores de espalda, etc; a veces relacionados también con el estrés.
ESTRÉS Y MUSICOTERAPIA

Miles de investigaciones en medicina han reconocido que el estrés es un factor de riesgo en


enfermedades crónicas, debido a que las reacciones fisiológicas que lo acompañan se vinculan de
alguna manera con la etiopatogenia de muchas enfermedades, ya sea debido a la prolongación o
reiteración de los cambios producidos o a la demora en la recuperación de los valores basales de los
parámetros que hayan sido alterados. Por otra parte, se ha demostrado que el estrés puede ser un
factor predisponente de enfermedades infectocontagiosas, al disminuir las defensas inmunológicas
del organismo.
La persistencia de un estado de estrés conlleva a la aparición de un amplio abanico de posibles
trastornos orgánicos, los cuales han sido conocidos tradicionalmente como trastornos
psicosomáticos, aunque este término se considera obsoleto en la actualidad, pues todas las
enfermedades tienen componentes psicológicos y somáticos, y por ende no sería lícito reservar el
término para sólo una parte de ellas.
Ha sido demostrado que el estrés actúa sobre el sistema cardiovascular, el respiratorio y el
digestivo, sobre la musculatura, la piel y el sistema inmunológico. También pueden aparecer
enfermedades psíquicas como las diferentes formas de ansiedad y depresión.
El estrés se manifiesta en el nivel conductual y en el psicológico o afectivo. Respuestas de tipo
conductual serían, por ejemplo, un aumento en el ausentismo laboral o un incremento en el hábito
de fumar o en la ingestión de bebidas alcohólicas. A nivel psicológico o afectivo el estrés podría
llevar a una preocupación sobre el funcionamiento personal, a un incremento de la tensión
emocional y de la ansiedad, a una disminución de la satisfacción laboral, a un malestar subjetivo,
etcétera.
El hombre al enfrentar el medio circundante percibe y evalúa cada una de las situaciones que
enfrenta, además de que la vivencia emocional les atribuye un determinado sentido personal. El
enfrentamiento que el hombre hace de la situación potencialmente estresante es el que determina, en
definitiva, el carácter que ha de tener dicha situación para él. La categoría "enfrentamiento" ha
ocupado un lugar relevante en el estudio de los factores mediadores de la respuesta de estrés. Para
Lazarus y Folkman el enfrentamiento se considera como el esfuerzo por reducir o suprimir los
efectos aversivos del estrés.
El medio laboral es una de las áreas de más alta significación personal para el individuo similar al
medio familiar, aunque el orden jerárquico puede variar de un individuo a otro. Es por ello que un
volumen considerable de las investigaciones en el campo del estrés han sido realizadas en el ámbito
laboral, y el estrés ha reclamado la atención tanto de empresarios, ocupados en el mejor
funcionamiento organizacional y el aumento de la productividad del trabajo, como de los higienistas
laborales ocupados en la salud del trabajador.
Se ha demostrado que la mejor forma de combatir el estrés laboral es dotar al hombre de los
recursos de enfrentamiento adecuados que le permitan el pleno disfrute de su actividad laboral con
el beneficio personal y social que de ella se deriva. Al mismo tiempo, las condiciones objetivas del
medio laboral deben facilitar que ese pleno disfrute se produzca mediante el perfeccionamiento
continuo de las condiciones de trabajo, tanto desde el punto de vista material como socio
psicológico, de tal manera que contribuya a la promoción del bienestar subjetivo y a la salud física.
El trabajo filosóficamente entendido como forma de la actividad del hombre, debe tener, por su
carácter creador y de obtención de metas significativas, un carácter agradable y positivo, y
contribuir al bienestar y progreso de la colectividad.
Un recurso terapéutico para el estrés y otros estados psicopatológicos o reacciones situacionales,
vendría a ser la Musicoterapia, atravez del tratamiento musical con cuencos tibetanos y vibración
sonora.
La musicoterapia es una disciplina terapéutica que se basa en el efecto favorecedor de la música en
sus distintas variantes para producir cambios positivos en la persona. La repercusión que distintos
fragmentos o composiciones musicales pueden tener en las personas está demostrada a nivel
psicológico así como a nivel de algunas funciones físicas.
Según Juliette Alvin, musicoterapeuta inglesa, los esquemas de ritmos y secuencias musicales están
muy estrechamente ligados a ciertas funciones físicas sobre los efectos de la musicoterapia. En la
música existe, lo mismo que en cualquier organismo viviente, una actividad y descanso aún en las
vibraciones de un sonido simple. Los esquemas rítmicos y las líneas melódicas de la música se
corresponden con características similares del organismo humano.
La respuesta vegetativa, fisiológica e involuntaria de nuestra respiración, y la frecuencia cardiaca o
pulso sanguíneo ante la audición de diferentes composiciones musicales, las cuales siguen el ritmo
de la música, funciones éstas que en la relajación y sobre todo en el sueño, disminuyen su actividad.
También la música o el sonido puede influir en la conductividad eléctrica del cuerpo humano, al
registrarse mediante galvanómetros los cambios en la resistencia eléctrica de la piel, manifestándose
como un crecimiento en las fluctuaciones del índice psicogalvánico. La musicoterapia tiene efectos
de tipo afectivo y mental contribuyendo a un equilibrio psicofísico que se basa en su poder calmante
y reconfortante.
Entre sus múltiples aplicaciones se ha estudiado la acción que ejerce sobre el sistema nervioso,
despertando su actividad e influyendo en la memoria y la actividad intelectual. Investigaciones
neuropsicológicas señalan su relación con los procesos cognitivos y emotivos.
El efecto terapéutico producido por la audición de fragmentos musicales específicos, previamente
seleccionados y comprobados se denomina musicoterapia pasiva a diferencia de la musicoterapia
activa que implica algún tipo de participación en cuanto a la producción o expresión corporal de la
música.
La musicoterapia pasiva de tipo pro-intelectiva está dirigida a contrarrestar el efecto negativo del
estrés, tanto desde el punto de vista de la ansiedad percibida por el sujeto como por el desempeño
de sus capacidades intelectuales, tomando en cuenta que también los procesos cognoscitivos
(atención, memoria, concentración) resultan afectados ante un grado elevado de ansiedad o estrés.
Las selecciones que comprenden el sonido o la música adormecedora parten de parámetros
extraídos de la literatura, susceptibles de producir ese efecto. Como aspectos esenciales comprenden
una voz pausada y melódica, instrumentos de cuerda, ritmo poco marcado y ciertas semejanzas con
canciones de cuna.
La música relajante, similar a la anterior en cuanto al ritmo lento y poco marcado, mezcla
elementos naturales y electrónicos para recrear un ambiente tranquilo, que puede evocar el efecto de
la marea, cascadas o una pradera. A diferencia de la anterior no busca necesariamente el sueño del
sujeto aunque sí una relajación psicofísica amplia. Fragmentos de música barroca han demostrado
producir estos efectos.
La música ansiolítica (los sonidos de la naturaleza), los sonidos de los cuencos tibetanos y la
vibración sonora es especialmente dosificacada para personas con estados de ansiedad patológica y
procura llevar a la persona gradualmente de un estado de ansiedad a un estado de sedación.
Por último, la música antidepresiva procura llevar a la persona, durante la escucha del fragmento,
desde un estado deprimido (la música inicialmente sugiere tristeza y depresión) hasta un estado de
ánimo y alegría (piezas musicales en notas menores ) y otras que nos señalan estados éxtasis,
levedad y sublimidad (piezas musicales en notas mayores).
La aplicación de la musicoterapia posee un amplio espectro y ha demostrado ser muy útil para
contrarrestar los efectos negativos del estrés, o para prevenir su aparición, ayudando al individuo a
recuperar los niveles básales óptimos de funcionamiento psicofisiológico y de bienestar, por lo cual
se considera que la musicoterapia puede llegar a ser útil no sólo en el marco clínico terapéutico,
sino en la prevención a nivel primario
EL SONIDO

El sonido es el movimiento de las moléculas de aire producido por la vibración de un objeto. Los
sonidos viajan a través del aire en patrones de ondas de forma similar a las que se producen cuando
se arroja una piedra en un charco de agua tranquilo. En ocasiones se puede ver estas vibraciones,
como en el caso de una bocina de un aparato de sonido que no tenga tapa, por ejemplo cuando
suenan las notas bajas, se puede ver como la bocina se mueve hacia adentro y hacia fuera; por
supuesto que es menos evidente lo que ocurre después cuando la bocina empuja moléculas de aire
para formar ondas con el mismo patrón de su movimiento, estos patrones de onda llegan
rápidamente al oído, a pesar de que su fuerza ha disminuido considerablemente durante su travesía,
todos los demás estímulos que producen sonidos esencialmente funcionan del mismo modo,
originando patrones de onda que se mueven a través del aire hasta llegar al oído. Para todo este
proceso es necesario el aire o algún otro medio como el agua para que las vibraciones de los objetos
lleguen hasta nosotros. Esto explica porque no puede el sonido escucharse en el vació.
El sonido tiene varias características para poder diferenciar e interpretar su movimiento en las
moléculas de aire como: frecuencia, intensidad, decibel.
FRECUENCIA.
Como en el ejemplo del anterior punto, podíamos ver el movimiento de la bocina cuando se
interpretan las notas bajas por obra de una característica básica del sonido a la que se denomina
frecuencia.
La frecuencia es el numero de crestas de onda que se producen en un segundo. con muy bajas
frecuencias hay relativamente pocos ciclos de onda de arriba hacia abajo y, por lo tanto, son mas
lentos (estos ciclos son visibles para el ojo humano en las vibraciones de la bocina). Las frecuencias
bajas se traducen en un sonido de tono muy bajo. (el tono es una sensación relativa a la frecuencia
que puede ir de “bajo” a “alto”). La frecuencia mas baja que los seres humanos podemos escuchar
es de 20 ciclos por segundo. Frecuencias mas altas se traducen en tonos mas altos en el extremo
superior del espectro de sonido, las personas pueden detectar sonidos de frecuencias tan altas como
de 20.000 ciclos por segundo, los animales poseen la capacidad de escuchar sonidos en una gama de
frecuencias mas amplia que los seres humanos y, por lo tanto, escuchan sonidos mas bajos o mas
altos que nosotros.
UMBRALES DE FRECUENCIA.
En teoría, las ondas sonoras cubren una amplia gama de frecuencias, desde valores inferiores a un
hercio hasta millones de hercios. Los animales oyen una amplia gama de frecuencias, como los
gatos, perros, delfines perciben hasta los 200.000 Hz. o más. El oído normal humano sólo responde
a una gama limitada de frecuencias. Es por eso que cuando se habla de sonido, se refiere a esta
gama limitada de frecuencias. La mayoría de las personas no son capaces de detectar sonidos
inferiores a 20 Hz., algunos llegan a los 17 Hz.; Por debajo de este valor el cuerpo puede sentir las
vibraciones, pero no oírlas. Estos sonidos se llaman infrasonidos. Del mismo modo las personas no
pueden detectar las frecuencias superiores a 20.000 Hz., aproximadamente, estos sonidos son
llamados ultrasonidos. El límite superior puede irse reduciendo con la edad y llegar hasta los 12.000
Hz. o menos en la vejez.
Los sonidos que podemos oír no son más que un pequeño subconjunto de la inmensa gama de
energía sonora que nos rodea constantemente: sonidos demasiado apagados, o demasiado graves, o
demasiado agudos para el oído humano. Aunque los oídos no sean capaces de detectar los sonidos
de esas zonas de la gama, otras partes del cuerpo si pueden detectarlo. De hecho todo el cuerpo
resuena ante las energías sonoras que nos rodean, vinculándonos con otras formas de energía
vibratoria.
INTENSIDAD.
La frecuencia del sonido nos permite que disfrutemos de las notas altas de un violín o las notas
bajas de un contrabajo, la intensidad es una característica de los patrones de onda que nos permite
distinguir entre los sonidos fuertes y los débiles. La intensidad hace referencia a las crestas y los
valles de presión de aire que se producen en una onda de sonidos a medida que esta se desplaza por
el aire. Las ondas con crestas y valles pequeños producen sonidos débiles, en tanto que las que son
relativamente grandes producen sonidos fuertes.
DECIBEL.
Los seres humanos somos sensibles a una amplia gama de intensidades de sonido: los sonidos mas
fuertes que escuchamos son unas 10 millones de veces más intensos que los sonidos mas débiles
que podemos escuchar. Esta gama de sonidos se mide en decibeles, que se pueden utilizar para
colocar en un continuo a la totalidad de los sonidos de la vida diaria. Los decibles son la medida de
la fuerza o intensidad de un sonido. Por ejemplo un susurro esta entre los 20 a 25 decibeles (dB),
una conversación a un metro de distancia entre los 60 dB, un jet grande a 22 metros de distancia
110 dB, cuando los sonidos superan los 120 dB, provocan dolor al oído humano y hasta podrían
provocar la pérdida de la audición.

ELEMENTOS DEL LENGUAJE MUSICAL.


Un conjunto de sonidos forman lo que se llama hoy en día música, que es considerada un lenguaje
que comparte varios elementos como la melodía, el ritmo y la armonía.
MELODÍA.
La melodía es una línea o efecto musical producido por diferentes sonidos que se escuchan
sucesivamente y que son creados en frases simétricas. Cuando esta sucesión de sonidos son
ascendentes, adquieren tensión; y cuando descienden, la pierden.
A través del desarrollo de la música, las melodías han sufrido transformaciones, pero muchas han
conservado su esencia primitiva. El origen de toda melodía reside en el movimiento ondulatorio de
sus notas. Las formas melódicas derivadas se sirven de la armonía, el ritmo, etc., con el fin de
establecer un equilibrio entre tensión y relajación y así obtener una estructura clara y producir
efectos.
RITMO.
El ritmo consiste en la agrupación de compases en fragmentos o divisiones métricas. La medida del
compás forma la estructura del movimiento melódico en el tiempo. El compás se subdivide en
partes integradas por un valor pequeño: 3/4, 4/4, 6/8, etc. Las partes son fuertes o débiles. Por
ejemplo el movimiento en el ritmo es el grado de lentitud o rapidez con que se ha de ejecutar una
canción pieza musical y se indica con palabras italianas:
 Andante – movimiento moderado.
 Allegro – movimiento rápido.
 Presto – movimiento muy vivo y animado.
 Largo – movimiento muy largo y grave.
 Adagio – movimiento lento, no tanto como el largo.
ARMONÍA.
La armonía es el arte de formar y enlazar los acordes, proporcionando a la melodía el
acompañamiento adecuado.
Los músicos se dieron cuenta de que la superposición de líneas melódicas producía con frecuencia
acordes del tipo do-mi-sol, y que la ubicación de una cuerda o el tañido de una campana originaba
acordes parecidos. Naciendo de este descubrimiento la doctrina armónica con la que, durante la
época clásica, los músicos lograron conciliar el contrapunto medieval y la armonía moderna. En
cambio, los modernos músicos han roto este equilibrio creando nuevos sistemas sonoros sobre bases
acústicas enteramente nuevas.
TONALIDAD.
La armonía reposa sobre algo llamado tonalidad, o simplemente tono, a un conjunto de sonidos
constitutivos de un sistema, en el cual uno de ellos, llamado tónica, desempeña la función de centro
o polo, hacia el que tienden los demás. Cada tonalidad toma el nombre de la nota que ejerce la
función tónica. Así, al decir tonalidad de Re mayor se indica que ese sonido el que actúa como
centro atractivo. Cualquier sonido es apto para desempeñar el papel o función de tónica. La
constitución interna de la tonalidad puede cambiar sin que varié la nota principal o tónica. Tales
variantes dan lugar a que se establezcan dos modalidades o modos de cada tonalidad: modo mayor y
modo menor.
La tonalidad da cuenta de la clasificación de las escalas musicales o escala cromática, es decir, las
12 notas con sus bemoles y sostenidos, luego la escala de cinco notas o pentatónica, cuyas notas
coinciden con las teclas negras del piano, y la escala normal de 7 notas o diatónica.

Cuadro nro. 1: Sonidos curativos, tonalidades y sus correspondencias corporales.

Sonido
vocal Tonalidad Correspondencias corporales Glándulas asociadas Hormonas asociadas Forma musical
curativo
«u» Todo lo sólido, columna Música de
Glándulas Adrenalina,
uh Do mayor vertebral, huesos, dientes, marcado ritmo
suprarrenales Noradrenalina
Lam uñas, ambas piernas, ano, (música
«o» cerrada Cavidad pelviana, órganos Glándulas sexuales, Música ligera
Ooo Re mayor reproductores, riñones, ovarios, próstata, Estrógeno, Testosterona (bailes
Vam vejiga, todos los líquidos testículos populares,
«o» abierta Parte inferior de la espalda, Ritmos
Oh Mi mayor cavidad abdominal, sistema Páncreas (hígado) Insulina (bilis) ardorosos,
Ram digestivo, estómago, hígado, música
«a» Tercio superior de la espalda, Música clásica,
Hormona tiroidea (sin
Ah Fa mayor corazón, caja torácica y Timo música Nueva
explicación científica)
Yam cavidad torácica, parte Era, música
«e» Pulmón, bronquios, esófago, Música y
Tiroides, Glándula
Eye Sol mayor aparato del habla (voz), Tiroxina (triyodotiroxina) cantos
paratiroides
Ham garganta, nuca, maxilar tonales,
«i» Cerebelo, oídos, nariz, senos Música clásica
Glándula pituitaria
Aye La mayor paranasales, ojos, en parte Vasopresina, pituitirina (Oriental y
(hipófisis)
Sham sistema nervioso, frente, occidental),
«m»
Glándula pineal Serotonina (enteramina)
Eeee Si mayor Cerebro, cráneo Silencio
(epífisis) (melatonina)
Om
Cuadro nro. 2: las notas musicales y la correspondencia barroca.

Nota Correspondencia

Do C

RE D

MI E

FA F

SOL G

LA A

SI B
PSICOLOGÍA DE LA MÚSICA.

Se podría definir la psicología de la música, según el modelo conductista como aquella rama de la
psicología que tiene por objeto el estudio científico de la conducta musical. No constituye, sin
embargo, una disciplina coherente, con un marco empírico y conceptual integrado, sino un conjunto
de tópicos más o menos relacionados, a pesar del gran desarrollo experimentado en los últimos
años.
La psicología de la música constituye una disciplina multidimensional, en cuanto ciencia que se
ocupa de la naturaleza de la respuesta humana, ya sea como creación, ejecución o experiencia
musical, los psicólogos la consideran una de sus áreas de investigación. En cuanto al fenómeno
tratado, concierne igualmente su estudio a los músicos.
Las personas interesadas en el estudio de la música como los músicos, filósofos y teóricos del arte
se han dedicado, a lo largo de varias décadas, al estudio del significado de la música y sus
relaciones con la emoción y con el lenguaje. Se distinguen dos tipos de significado en música:
absoluto y referencial. El significado de la música es absoluto cuando se refiere intrínsecamente a
los propios sonidos y no a cualquier fenómeno externo. El significado absoluto puede, a su vez ser
formalista: basado en la percepción y comprensión de la estructura formal de la música por parte del
oyente; o expresionista: basado en las emociones y sentimientos despertados en el oyente por las
propiedades estructurales. El significado de la música es referencialista cuando deriva de
asociaciones contextuales y extramusicales de los sonidos, pudiendo representar, como afirman
algunos sociólogos, un vehículo mediante el que pueden expresarse los significados de la sociedad.
Sin embargo, los distintos significados no son excluyentes entre sí: una obra música puede tener
varios significados y será el teórico quien determine el tipo de significado que constituya el objeto
de su atención. Los músicos consideran el significado intrínseco, ocupándose tanto de la obra como
de la reacción o respuesta musical del oyente. Pero también los psicólogos se han ocupado del
significado, aunque más del significado designativo o reacciones no musicales a la obra musical,
tales como la respuesta verbal y sensorial (Meyer, 1956)
Es así, que el significado de la música se relaciona con la emoción, que surge, según Meyer, cuando
en la audición de una obra musical se inhibe, de forma temporal o permanente una expectativa o
tendencia a responder, activada por la situación estimular musical. Y es parte del arte del
compositor el crear y relajar la tensión controlando las expectativas. Esas expectativas respecto a lo
que se va a oír a continuación, dependen tanto de las características de la música como de la
experiencia y el conocimiento de las obras y estilos musicales que tenga la persona.

LA MÚSICA COMO LENGUAJE.


La relación que tiene la música con el lenguaje se ha estudiado considerando el lenguaje cotidiano
que utilizan las personas para describir sus reacciones a la música, habiéndose investigado las
asociaciones verbales entre tonalidades y colores, las descripciones de los modos mayor y menor o
la utilización de adjetivos para caracterizar variables como el tono, la armonía o el ritmo. Desde la
psicología se ha comparado la estructura de la música con la estructura del lenguaje (Sloboda,
1985), proponiendo que, así como el lenguaje podemos considerar los niveles fonológicos,
sintáctico y semántico, en la música el nivel fonológico lo constituirán las características de las
unidades sonoras básicas, la sintaxis se correspondería con las reglas que gobiernan la combinación
de estas unidades y la semántica, el significado asociado con secuencias de estas unidades, de
manera que la percepción de una melodía podría explicarse de la misma forma que un lingüista
explica una frase. Igualmente existiría una gramática o sistema de reglas que ayudarían al
almacenamiento en la memoria de los elementos musicales. El trabajo interdisciplinario de músicos,
lingüistas y psicólogos permitirá avanzar el conocimiento en este campo.
Es asi que el objetivo que persiguen los músicos y los psicólogos de la música en tanto es: conocer
cómo se entiende y percibe la música. Pero mientras que en el caso de la psicología no hay
objeciones respecto a su objeto de estudio, a pesar de que se reconozca que cualquier procedimiento
experimental puede modificar o distorsionar el fenómeno a estudiar, algunos músicos han rechazo
el estudio científico de la actividad musical, considerando que cualquier intento de analizar un
fenómeno estudiado. Hargreaves (1986) critica lo erróneo de tal posición, indicando que sería lo
mismo que objetar a los físicos por estudiar los colores del arco iris. Sin embargo cada vez son
menos los músicos que mantienen esta postura, aumentando, en cambio, en Estados Unidos, el
numero de departamentos universitarios de música que incluyen en su formación de la enseñanza de
metodología de investigación, sugiriendo Davies (1978) que la investigación es el único medio de
desmitificar la música como objeto de estudio de la psicología.

EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA MÚSICA.


Teniendo en cuenta lo dicho con anterioridad se podría mencionar lo siguiente:
 La música, al actuar sobre el sistema nervioso central, provoca o puede provocar en el ser
humano efectos sedantes, estimulantes, enervantes; y ello desde un punto de vista dinámico,
visto en cuanto el que la música sea del agrado de quien la escucha y que la escuche en una
situación personal y ambiental adecuada. Un ejemplo de música sedante es el de la canción
de cuna, mientras que un ejemplo de música estimulante es el de las marchas y la música de
danza. La música estimulante «aumenta la energía corporal, induce a la acción corporal,
estimula los músculos estriados, las emociones y las reacciones subconicales del hombre, y
se basa en elementos tales como ritmos marcados, volumen tonal, cacofonía y notas
desligadas». La música sedante, por su parte, es definida como “la compuesta por una
melodía ligada, es la que falta un ritmo marcado y percusivo. Ello lleva a la sedación física
y a respuestas de naturaleza intelectual y contemplativa más que física. Que la música
estimulante o excitante crea energía positiva en el hombre es un hecho que no precisa
comprobación, basta con recordar el efecto físico que ejercen las marchas militares sobre
los soldados o la anécdota de Napoleón y los cantos folclóricos que ya explicamos
anteriormente.
 La música puede despertar, evocar, provocar, fortalecer y desarrollar cualquier emoción o
sentimiento humano. Es un hecho incuestionable que la música puede expresar sentimientos
de amor, odio, tristeza, temor, alegría, desesperación, temor, miedo angustia, etc. Sin
embargo, la gran cuestión no resuelta es saber el cómo y el porqué, sabemos de que manera
se percibe un sonido,. Pero no cómo una música se transforma en emoción. Para explicarlo
(o al menos intentarlo) se han propuesto varias hipótesis.
 Teoría de Cannon y Bard. En palabras de Harrer, Poldinger, Revers y Simon en la región
talámico-hipotalámica subsisten “esquemas afectivos” dinámicos o modelos de
comportamiento emocional, cuya manifestación queda inhibida en condiciones normales
por el control cortical. Tras la percepción de un estímulo capaz de provocar un determinado
estado sentimental, la excitación conducida a la corteza cerebral ocasiona una reducción de
dicha inhibición. En este caso, el esquema de excitación dinámica localizado en el
hipotálamo puede liberarse de las influencias corticales inhibidoras. Se producen
manifestaciones expresivas periféricas en diversos sectores y junto con estos impulsos
dirigidos a la periferia, regresa una señal desencadenante a la corteza cerebral, donde tiene
lugar la integración en nuestro caudal de vivencias.
 Esta teoría ha sido puesta en duda, por ejemplo, por Hilgard (1967), en el sentido que otras
áreas del cerebro pueden ser tan activas, en cuanto a la emoción se refiere, como el tálamo.
También se discute el modo como ocurre. La “teoría de activación”, enunciada por Arnod y
Lindsey, se opone también a la de Cannon y Bard, y parte del hecho que todo estímulo
desencadena una excitación que se transmite la corteza cerebral. “De este modo se produce
una reacción de tonalidad afectiva, al mismo tiempo que la corteza cerebral desencadena el
tipo de excitación hipotalámico dinámica que se manifiesta en expresiones periféricas.
Estas alteraciones periféricas son percibidas a su vez y la percepción de tales fenómenos
modifica la reacción emocional a nivel de corteza cerebral. Así se forma un circulo de
excitación que explicaría la intensificación de algunos aféelos a modo de bola de nieve por
los sucesivos refuerzos de la reacción emocional. Esta reacción emocional, por otra parte,
condiciona el grado de liberación o desinhibición de los mecanismos hipotalámicos.
 Esta teoría «es la que permite explicar mejor la vivencia musical. Asi. por una parte. U
entrega a la música abre camino a la potenciación emocional, hasta que las emociones son
de la intensidad que se manifiestan en evidentes reacciones vegetativas; pero por otra parte
también cm posible, por medio de un, actitud raciona! y crítica, impedir la exaltación
emocional y la aparición de reacciones vegetativas».
 Puede resultar interesante aquí recordar el ejemplo de Héctor Beiliox recogido por Sclioen,
quien se veía influido por una música que escuchara de tal modo que se le aceleraba la
circulación de la sangre, el pulso le latía violentamente. los músculos se le contraían,
temblaba, se le entorpecían los pies y las manos y se le paralizaban parcialmente los nervios
que controlan el oído la visión. En este caso, como en otros, parece que el camino seguido
era el siguiente: una determinada música le emocionaba de tal modo que le provocaba
reacciones neurovegetativas, las cuales a su vez incrementaban su estado emociona!. Sin
embargo, siempre es posible mediante el razonamiento o la actitud crítica— inhibir tales
reacciones fisiológicas o ese estado de exaltación con la música o por uno mismo. Es
indudable que se conoce muy poco todavía acerca del funcionamiento cerebral y sus casi
misteriosos procesos, pero sí se conocen algunas de las condiciones que deban darse para
que la emoción musical tenga lugar, como por ejemplo:
 Capacidad persona! para sentirse afectado por la música. Hay personas que son más
sensibles a otros estímulos, si bien ésta no es la norma general.
 La predisposición a escuchar el tipo determinado de música que puede emocionar. Por
definición, el tipo de música llamada «romántica» en nuestra cultura puede inducir a
estados emotivos de amor, al igual que la música religiosa puede llevar a sentimientos de
trascendencia.
 Las condiciones personales del momento concreto. No es lo mismo escuchar una música
emotiva en momentos de tranquilidad y sosiego que en medio de preocupaciones
agobiantes.
 4: Los recuerdos vinculados a una música determinada se incrustan de tal modo en ella que
a veces perduran toda la vida y modifican el clima emociona] de una composición musical
determinada. Por ejemplo, para un niño una marcha militar puede constituir una vivencia
alegre, ya que puede recordarle la música de circo. En cambio, para una madre que haya
perdido a su hijo en una guerra puede ser de lo más triste y deprimente, aun cuando las
marchas militares sean dinámicas y alegres.
 Las condiciones ambientales en que se escuche la música. Un ambiente ruidoso, las malas
condiciones acústicas (tanto del lugar como del aparato emisor), la excesiva luminosidad;
todo ello no contribuye a la concentración mental ni a crear el clima adecuado a los estados
emotivos.
 Somos especialmente sensibles a la música de nuestra cultura respectiva. Se han hecho
experiencias para observar la reacción de tribus africanas respecto a la música clásica
occidental (con compositores como, por ejemplo. Schubert) y su reacción fue nula. Algo
parecido, aunque a la inversa, suele ocurrir si nosotros escuchamos música de la india.
 Efecto de habituación. La repetición machacona de una música, por emotiva que pueda
resultar al sujeto, si se produce sin interrupción provoca que su reacción afectiva y
neurovegetativa se vaya debilitando, si el sujeto la escucha con atención. No ocurre así
cuando la música actúa subconscientemente sobre la persona.
 La actitud crítica frente a una determinada música por parte de uno mismo o proveniente
del entorno grupal o social/medios de comunicación, que bloquea cualquier tipo de reacción
emotiva si el sujeto no es suficientemente fuerte para hacerle frente en el último caso.
 En las audiciones musicales en grupo es preciso tener muy en cuenta, especialmente con
adolescentes y cuando se trata de música romántica o emotiva; basta que uno o dos de ellos
expresen en voz alta ideas críticas o actitud de mofa frente a la pieza musical para que el
grupo reaccione negativamente. Los adolescentes son influibles muy fácilmente ya que
tienen un gran temor al ridículo y suelen ocultar sus propios sentimientos.

EFECTOS INTELECTUALES.
Dentro de lo que se refiere a los efectos intelectuales de la música están los siguientes:
 La música ayuda a desarrollar la capacidad de atención sostenida por la inmediatez, la
persistencia y la constante-variedad del estímulo musical. La música es «el arte del
tiempo». de algo que es y deja de ser en el mismo instante. En sí misma, la música es una
constante llamada de atención. Esta cualidad de la música es especialmente importante en
relación con el niño y con los enfermos mentales como medio de hacerles volver o perma-
necer en la realidad.
 Gracias a la música los niños se inician en la meditación y en la reflexión de un modo
agradable.
 Estímulo de la imaginación. La capacidad sugeridora de la música es enorme; de entre las
bellas artes es la que posee un mayor poder de sugerencia. La pintura sugiere a través de la
imagen, el color, el tamaño, la composición, la expresión facial y corporal de los seres
vivos y del ser humano representados; por su parte, la música lo hace a través de los
sonidos característicos de lo representado transformados en música. Lo que se llama
«música descriptiva», de la que tenemos ejemplos como el cuarto movimiento de la Sexta
Sinfonía de L.Van Beethoven y la suite Gran Canón de Grafé El mar el río, la fuente, los
medios de transporte, la calle, un bosque en llamas, sonidos emitidos por animales, son
tipos de música que han progresado muchísimo debido al cine como música de fondo de las
películas. Pero la música no sólo describe fenómenos naturales, sino que también describe
estados de animo de una persona o de una multitud. La música sugiere no una realidad
fotográfica, sino una realidad transformada bajo el prisma de la afectividad. La esencia
afectiva de los fenómenos: he ahí su fuerza de convencimiento y su fuerza germinal.
 Estímulo de la capacidad creadora. Es sabido que muchos artistas y científicos se estimulan
con la música. La música es capaz de crear el clima adecuado para la creación mediante la
estimulación neuronal y el clima afectivo que pueda generar. Se sabe que lo hacían incluso
músicos geniales como Mozart, Beethoven, Bach, Chopin..., con sus propias composiciones
o las de otros. Por ejemplo, Chopin se estimulaba con la música de Bach.
 La importancia de la creatividad en nuestra época lo es en mayor medida que en ningún
otro momento de la historia. La potencia económica y científica de una nación es
directamente proporcional al número de cerebros creativos que posee y utiliza; ya en 1960
Gallagher se dio cuenta de que en las escuelas, por falta de preparación o medios, se perdía
o no se identificaba el 30% de los estudiantes más altamente creativos. Las consecuencias
negativas para las artes, las ciencias y la cultura son imaginables.
 La creatividad es una cualidad exclusivamente humana, que todos poseemos en mayor o
menor grado y que depende no sólo de la herencia, sino del grado de desarrollo adquirido.
ParaGuilford, creatividad supone fluencia, flexibilidad y originalidad; estas tres cualidades
parecen aludir claramente a la música, porque ninguna de las demás bellas artes posee
como ella la riqueza inagotable de matices que constituyen la originalidad. En cuanto a la
fluencia, no existe mayor fluidez que la que se deriva de algo que es en un momento para
dejar de ser al siguiente (la música es el arte del tiempo). La flexibilidad en la música se da
en el hecho de que un cambio imperceptible en el sonido, en el ritmo, en el lempo, en el
volumen tonal o en la armonía da como resultado un cambio que puede ser notable en la
obra.
 Siendo estas cualidades, tan presentes en la música, hacen que la audición musical, el canto,
la danza, la ejecución y la composición musical sean medios eficacísimos y una ayuda
indispensable en la educación para desarrollar la creatividad.
 Es fuente de asombro y de admiración. Esta capacidad existente durante la infancia, y que
va perdiéndose progresivamente a medida que se desarrolla el pensamiento lógico, no
debiera perderse nunca. Sólo los genios y las personas altamente creativas no lo han
perdido sino que han sabido hacerlo compatible con el pensamiento lógico. La escuela
debería velar para hacerlos compatibles, de lugar de contribuir al suicidio de la parte más
genuinamente humana del hombre, que es la creatividad.
 La música es una fuente constante de asombro, una posibilidad cíe maravillarse sin que la
persona deba moverse de donde este. La música traslada a mundos diferentes y a regiones
fantásticas, sugiere experiencias impensables, posibilidades y esperanzas fuera de toda
lógica, pero no irreales ni imposibles como las del corazón y de los sentimientos. El ser
humano necesita soñar despierto y evadirse de la realidad, pero de una forma sana y
creativa.
 Ayuda al niño a transformar su pensamiento, eminentemente pre-lógico en lógico, debido a
que la música da conciencia de tiempo y ello sin apagar su afectividad. Esto es así porque la
música, como veremos más adelante, es el lenguaje de la afectividad. En este aspecto, la
música es superior a las matemáticas y demás ciencias lógicas.
 La música es una fuente de placer semejante a! juego, debido a la variación constante y no
determinada de sonidos, excepto si se conoce de antemano la melodía.
 Ayuda a desarrollar la memoria-De acuerdo con la teoría holográfica del cerebro de
Pribram. ya expuesta, el enorme placer de la música parece derivarse del hecho de que la
música puede activar gran cantidad de segmentos de memoria. Este hecho es importante por
cuanto la memoria se desarrolla o atrofia de acuerdo a su ejercitación o no; además, la
música en todas sus formas (audición, ejecución, composición, canto, danza) resulta un
medio atrayente y fácil en alguna de ellas para niños y adultos. La memoria es fundamental
en cualquiera de las formas musicales mencionadas.
 Desarrolla el sentido del orden y del análisis. Esto es fundamental; en educación el orden
está relacionado sobre todo con el ritmo y el análisis que el estímulo musical le impone, y
obliga a hacer constantes juicios de valor no sólo a nivel consciente, sino también
subconsciente. Es la mejor iniciación a estas cualidades para el niño pequeño.
 El contrapunto ejercita la inteligencia de un modo muy valioso porque habitúa a seguir el
curso de varios razonamientos a la vez, al obligar a seguir las diversas voces o melodías.
 La música facilita el aprendizaje, al mantener en actividad las neuronas cerebrales.
EFECTOS SOCIALES
Dentro de los efectos sociales de la música se podrían nombrar los siguientes:
 La música provoca y favorece la expresión de uno mismo. Este es un hecho incuestionable;
el compositor, el cantante, el que baila, el intérprete. el oyente; todos ellos expresan o
proyectan sentimiento. pensamientos, imágenes: toda esta forma de comunicación es no
verbal y simbólica.
 En todas las sociedades una de las funciones de la música ha sido la de la representación
simbólica de otras cosas, ideas y comportamientos, mediante los signos melódicos y
armónicos de la música. El peculiar «lenguaje" musical con su capacidad de suscitar emo-
ciones, crea el clima adecuado a la introspección y a la expresión de uno mismo, así como a
la necesidad de socializarse.
 La música puede sugerir sentimientos e ideas sin necesidad de palabras, por lo dicho
anteriormente y porque es un tipo de lenguaje alógico propio del niño pequeño, del hombre
primitivo y de algún modo propio del enfermo esquizofrénico, si bien este último ajusta su
lenguaje a un modo más bien intrapsiquico, o sea, un lenguaje cuyo significado únicamente
conoce él, en muchos momentos de la enfermedad. Por eso, la música es asequible a todos,
incluso al niño antes ya de nacer, cosa que no ocurre con ninguna de las demás bellas artes.
La música puede sugerir imágenes e ideas; por eso existe la música descriptiva de
fenómenos de la naturaleza, del mundo animal, de actividades humanas o bien descriptiva
de sentimientos humanos, etc.
 La música puede ser un agente socializante. El canto, la danza, la interpretación
instrumental en grupo tienden a unir a los hombres al expresar sentimientos comunes. Por
el contrario, también puede desunirlos si no lo están, si los sentimientos que se expresan
son disgregadores o si el mensaje musical no es el adecuado.
 Es posible calmar a una turba enfurecida si se acierta en escoger un canto adecuado, que
tenga la virtud de canalizar y transformar aquella energía desbocada en una fuerza positiva
y organizada. La despersonalización a la que lleva toda masificación puede transformarse
en una actitud más racional; la música hace volver uno mismo a la realidad por su poder de
introspección, que es lo contrario a dicha despersonalización. Los líderes políticos o milita-
res de todos los tiempos han utilizado este efecto de la música para dirigir a las multitudes.
También es un efecto muy a tener en cuenta en el medio educativo y terapéutico.
 La música es un fenómeno social de nuestro tiempo que alcanza una enorme importancia;
ha sobrepasado los límites académicos y folklóricos para constituirse en un hecho incluso
de grandes dimensiones económicas; baste recordar por ejemplo que en su momento. Los
Beatles aportaron a las arcas inglesas más beneficios que el turismo.
 Hasta hace aproximadamente 75 años la música era un lujo inalcanzable de la mayor parle
de los seres humanos: sólo podían escuchar música cuando la tocaban orquestas en salas de
concierto, bandas en las plazas de los pueblos, la música de órgano en las iglesias o
pequeños grupos musicales caseros. En cambio, el canto y la danza sí han estado al alcance
del hombre desde siempre. Pero la gran revolución vino con la música grabada, algo que
hace un siglo era inimaginable: el mundo entero se ha visto invadido por la música v todos
podemos sentir sus efectos benéficos o maléficos. La música nos lleva hasta lo más sublime
o bien puede hundirnos moralmente y llevarnos incluso al suicidio o al homicidio. Todo
depende del tipo de música que se escucha, de las circunstancias que rodean a la audición y
de cómo sea influible el oyente.
 Gracias a la música, los medios de comunicación social ejercen un enorme poder
manipulador. Stockhausen escribió: «Se puede actuar sobre la sensibilidad eléctrica de un
ser humano por ondas sonoras. Se precisa únicamente programar durante doce horas
seguidas por día una cierta música por la radio y un día, sin saber por qué, las personas se
alzarán, se pondrán en marcha, para morir por la libertad, en nombre de Dios o quien sabe
qué».
 Es el arte que mejor provoca y expresa estados emocionales independientemente de todo
individualismo. Una emoción personal que se expresa musicalmente deja de ser personal
pura hacerse universal, ya que quien la escuche puede ver reflejado en él emociones
semejantes. «Una música emotiva tiene la capacidad de objetivar un dolor personal y
trasladarlo; el "mundo del dolor", que por descontarlo resulta más fácil de soportar».

EFECTOS ESPIRITUALES.
 La música, puede sugerir o evocar sentimientos religiosos, el sentimiento de lo sublime, de
lo que trasciende al hombre.
 La música permite hablar a la divinidad y hablar de ella sin palabras, porque cuanto se
refiere a la divinidad pertenece al dominio de lo inexpresable con palabras, a lo
inimaginable y espiritual.
ALGUNAS CUALIDADES T ERAPÉUTICAS DE LA MÚ SICA.
A modo de resumen las cualidades terapéuticas de la música se podrían enumerar de la siguiente
manera:
 Acelera o retarda las principales funciones orgánicas: ritmo cerebral, circulación,
respiración, digestión, metabolismo...
 Actúa sobre el sistema nervioso central y periférico; su acción se traduce en: sedante,
excitante, enervante...
 El ejercicio del canto es un medio profiláctico. La respiración rítmica desarrolla los órganos
afectos al canto.
 Desarrolla el sentido del oído: enseña a conocer, clasificar y organizar el mundo sonoro.
 Intelectualmente. Desarrolla la capacidad de atención. Estimula la imaginación y la
capacidad creadora.
 Desarrolla un modo peculiar de expresión: el musical.
 Desarrolla la memoria.
 Es ayuda en la autoeducación porque obliga constantemente a aceptar o rechazar los
sonidos escuchados. El canto obliga al autodominio de modular la propia voz.
 La danza ayuda al autodominio corporal.
 Desarrolla el sentido del orden y del análisis.
 Desarrolla la capacidad y el gusto artístico.
 Inicia a los niños en la meditación o reflexión.
 El contrapunto ejercita la inteligencia porque habitúa a seguir varios razonamientos a la
vez, cosa que sólo es posible en música.
 Ayuda al niño normal a transformar su pensamiento eminentemente alógificantes y de
realización musical; es básicamente un medio de comunicación que no tendría razón de ser
si con las palabras se pudiese expresar todo. Además en cuanto a dicho medio ofrece
posibilidades de diagnóstico.
 La música posee un enorme poder para mover al ser humano, por lo que puede ayudar a
controlar el comportamiento.
 La introducción de “música selecta” crea una atmósfera cálida y placentera, cosa que
facilita la inducción de actitudes positivas, tanto en el paciente como en el propio terapeuta
o el medio hospitalario.
 Los estados de ánimo inducidos por la música derivan de emociones tiernas algo que
permite el establecimiento de una buena relación terapéutica entre el paciente y el
musicoterapeuta.
 La música es sólo una parte del tratamiento que recibe el paciente. Por lo tanto, es esencial
tener conocimiento sobre ello por parte del responsable.
 El establecimiento o restablecimiento de relaciones interpersonales.
 La consecución de autoestima a través de la autorrealización.
 La utilización del único potencial del ritmo con el fin de infundir energía y aportar orden.
 Las experiencias transpersonales provocadas poseen la capacidad de comunicar
información intuitiva instantánea sobre cualquier aspecto del universo y quebrantar algunos
de los supuestos más básicos de la ciencia mecanicista.
 A pesar de que las experiencias transpersonales se dan en el proceso de autoexploración
profunda, parecen deber directamente, sin la mediación de órganos sensoriales, de fuentes
de información que se encuentran claramente fuera del alcance del individuo tal y como se
lo define convencionalmente.
PSICOTERAPIA TRANSPERSONAL
El campo más directo de aplicación de los conocimientos de la psicología transpersonal es la
psicoterapia transpersonal. La psicoterapia conducida dentro de un marco de referencia
transpersonal es "un intento de facilitar el crecimiento de las personas no sólo con vistas a lograr el
fortalecimiento del yo y la identidad existencial [los propósitos más tradicionales], sino también,
más allá de la identidad del ego, a pasar a los territorios de la realización transpersonal y de la
trascendencia" (Walsh y Vaughan, 1994), un intento, en suma, de posibilitar el crecimiento de los
seres humanos y de expandir su consciencia.
La psicoterapia transpersonal amplía los intereses de los enfoques psicoterapéuticos existentes,
objetivos básicos como la satisfacción de las necesidades y aspiraciones fundamentales del ego (por
ejemplo una autoestima positiva), el alivio de la sintomatología manifiesta o la modificación del
comportamiento, para incluir motivaciones, experiencias y potencialidades accesibles a quienes han
ya alcanzado un grado de desenvolvimiento cotidiano satisfactorio.
Esto se traduce en la consideración de la faceta trascendental de la vida humana como uno de los
componentes constituyentes de la terapia y de las experiencias correspondientes como "parte
integral del proceso terapéutico" (Walsh y Vaughan, 1994). Así, esta aproximación engloba una
gama de experiencias más extensa que las modalidades convencionales de psicoterapia y es capaz
de entender las vivencias de carácter transpersonal adecuadamente como valiosas oportunidades de
crecimiento y desarrollo.
El terapeuta transpersonal intenta ayudar al individuo a ascender a niveles superiores de salud
psicológica, a desarrollar su capacidad de asumir la responsabilidad sobre sí mismo y sobre sus
relaciones y experiencias, a capacitarlo para que satisfaga de manera adecuada sus múltiples
necesidades físicas, emocionales, mentales y espirituales de acuerdo con sus preferencias y
predisposiciones personales y, en caso de ser necesario o posible, a contactarse con su propia
dimensión trascendental a través de algún tipo de práctica espiritual. Para ello, "el proceso no se
ocupa de la solución del problema per se, sino de la creación de condiciones en que se posibilite,
según sea adecuado, la solución o la trascendencia de los problemas" (Vaughan en Walsh y
Vaughan, 1994). El terapeuta no cura la dolencia particular de la persona, sino que la capacita para
que aprenda a contactar sus propios recursos interiores y deje actuar sin miedo el proceso natural de
curación, que es en el fondo un proceso de crecimiento. Lo dicho lleva a los psicoterapeutas
transpersonales a considerar que "la crisis sólo significa cambio" (Almendro, 1994) y que "todos los
clientes tienen capacidad de autocuración" (Vaughan en Walsh y Vaughan, 1994), la cual se ve
reforzada positivamente por la realización transpersonal. Por lo demás, la situación terapéutica es
concebida de manera que ambos participantes trabajan sobre sí mismos, cada uno de la manera más
adecuada para su propio desarrollo. La consciencia es entendida aquí como el instrumento y el
objeto del cambio a la vez.
Para alcanzar sus propósitos, la psicoterapia transpersonal hace uso de todas las técnicas que se
encuentran a disposición, como la musicoterapia, del mismo modo que la psicología transpersonal
integra todas las teorías que se han estructurado para lograr una comprensión más plena de la
psique. La elección de las técnicas se adapta por completo a las necesidades del cliente y a su estado
de consciencia, ya que determinadas herramientas se muestran más eficaces con determinados
niveles de desarrollo de la consciencia (Wilber, 1994). Para que ello sea posible, el terapeuta debe
tener conocimientos teóricos y prácticos extensos sobre las técnicas psicoterapéuticas existentes y
de esa manera contar con la posibilidad de hacer uso de varias de ellas cuando resulte necesario.
La terapia transpersonal no se propone como meta la obtención de experiencias espirituales por sí
mismas, pero su presencia es valorada de todos modos como saludable y valiosa contribución al
crecimiento humano. Debido a ello, en vez de reprimirlas se alienta a la persona a que las
experimente plenamente sin defenderse de ellas. Estas vivencias tienden a suscitar cuestiones
fundamentales que conciernen la naturaleza de la realidad y de la propia identidad, temáticas que
pueden ser elaboradas con el apoyo del terapeuta.
La actitud del terapeuta transpersonal debe ser en primer lugar de un compromiso profundo con su
propio crecimiento personal y espiritual. Esto es de gran importancia debido a que "el estado de
consciencia del terapeuta tiene un efecto profundo y de largo alcance sobre la relación
terapéutica"(Vaughan en Walsh y Vaughan, 1994) y por lo tanto en el cliente mismo. En este
sentido es necesario que la perspectiva transpersonal se manifieste en el terapeuta "no como una
postura ideológica ocasional, sino como un reflejo de su modo de vida" (Celis, 1996). El terapeuta
debe intentar llevar su desarrollo transpersonal en la relación terapéutica misma a dimensiones
óptimas para atender con plena consciencia a su cliente. El crecimiento de uno de los participantes
en la relación facilita enormemente el del otro. El psicoterapeuta debe estar dispuesto a encarar todo
obstáculo que surja con respecto a la percepción de sí mismo con el fin de establecer condiciones
favorables para su cliente.
Cabe destacar que en ningún instante se ha propugnado la idea de que un camino espiritual ocupe el
lugar de un proceso terapéutico. Esta forma de pensar sería una grave malinterpretación. Respecto a
esto Vaughan nos dice: "el problema surge cuando consideramos a la espiritualidad como una
alternativa al desarrollo psicológico, más que como su prolongación... la consciencia espiritual sólo
contribuye a la totalidad cuando se basa en la salud psicológica y en la integración de todos los
niveles de consciencia" (Vaughan en Almendro, 1994).
El resultado exitoso de la psicoterapia transpersonal se caracteriza en términos generales por un
sentimiento ampliado de la identidad que con frecuencia se asocia a cambios motivacionales. Las
motivaciones dejan de estar dirigidas predominantemente por los intereses propios y pasan a
conformarse en torno a intereses que trascienden a un individuo o a un ego en oposición a los otros
seres humanos y separados de ellos. Es probable que la persona manifieste una creciente aceptación
de cualquier experiencia humana y así reduzca la necesidad de utilizar sus mecanismos defensivos.
La apertura a lo transpersonal suele acompañarse de un sentimiento de libertad personal y una
renovada sensación de ser responsable y estar dirigido desde adentro. El individuo deja de sentir
que es manejado desde afuera por fuerzas ajenas a él mismo. "Una vez que una persona ha
despertado a las dimensiones transpersonales de la experiencia, la vida misma se ve desde una
perspectiva diferente" (Vaughan en Walsh y Vaughan, 1994), en la medida en la que la experiencia
interna y la externa se tornan congruentes y armoniosas.
La psicoterapia transpersonal es quizá el campo más conocido en el que se emplean los principios
de la psicología transpersonal, la diferencia entre un terapeuta transpersonal de otras orientaciones
no es su técnica ni los problemas de los pacientes; la diferencia como se expuso anteriormente
reside en la perspectiva espiritual del terapeuta, los terapeutas transpersonales guían a sus pacientes
a través de sus problemas existenciales, ayudándoles a desprenderse de sus conceptos estrechos de
auto-identidad y de relación con el mundo, y despejan su percepción y sensibilidad; abriéndoles a
dimensiones del ser más profundas. Los principios de este nuevo modelo están encontrando su lugar
en la educación, la medicina, la organización empresarial y en la economía. Varias universidades
del mundo, sobre todo en los Estados Unidos, ofrecen licenciaturas y doctorados en psicología
transpersonal.
A continuación podríamos referirnos a algunos profesionales que emplean este modelo de
orientación humanista y transpersonal en la práctica de la musicoterapia.
EL METODO NORDOFF - ROBBINS.
Uno de los métodos más conocidos dentro de la psicología humanista es el llamado Nordoff-
Robbins o Improvisación musical terapéutica.
Este método fue creado por el Dr. Paul Nordoff, compositor y pianista muy experimentado y con
una formación extremadamente especializada y Clive Robbins, un profesor de educación especial.
Comenzaron su trabajo en equipo en 1959, cuando este campo se encontraba entonces en un
incipiente estado de desarrollo. En colaboración con psiquiatras infantiles, neurólogos y educadores,
Nordoff-Robbins fueron precursores de la aplicación de la improvisación y la composición musical
en el tratamiento de una gran variedad de niños con minusvalías.
Exploraron las posibilidades expresivas y comunicativas en la música y demostraron la capacidad
de interacción musical “viva” de muchos niños con distintas discapacidades para sortear barreras de
comunicación y relación.
Su trabajo despertó mucho interés y sus proyectos en ámbitos como el autismo, trastornos
emocionales, discapacidad intelectual y múltiples minusvalías les convirtieron en innovadores e
investigadores punteros. Dirigieron un ambicioso proyecto de tratamiento e investigación con niños
psicóticos promovido y apoyado por el National Intitute Of Mental Health. Ha publicado tres libros
sobre musicoterapia, individual y grupal, y muchas colecciones de actividades. Viajaron, dieron
cursos y conferencias impulsando así el desarrollo internacional de la musicoterapia. En el Reino
Unido, en 1975, con el apoyo de otros músico-terapeutas y de la industria musical, cofundaron el
Nordoff-Robbins Music Therapy Center en Londres.
Paul Nordoff murió en 1977, pasando en desarrollo y difusión de su trabajo a Clive y Carol Robbins
en dicho centro londinense. Se trató a niños discapacitados, se continuó la investigación, se formó a
terapeutas en el método Nordoff-Robbins y se dirigió un proyecto en relación con las deficiencias
auditivas.
También dirigieron programas clínicos en Australia, donde fundaron el Nordoff-Robbins Music
Therapy Clinic a EE.UU. permite a los Robbins abrir la Nordoff-Robbins Music Therapy Clinic en
la New York University en 1990, donde niños con diferentes patologías y discapacidades están
asistiendo a la Clínica para recibir sesiones de terapia musical.
El programa de tratamiento actual, grabado íntegramente en video de alta calidad, está
contribuyendo a difundir el archivo del trabajo original de este método y dando lugar a un banco de
datos, único de fenómenos creativos músico-terapéuticos de gran interés para terapeutas e
investigadores. Se imparte formación en la metodología a nivel de licenciatura.
FUNDAMENTOS TEORICOS EN MUSICOTERAPIA

IMPROVISACIÓN MUSICAL TERAPÉUTICA.


Un aforismo sufí dice: “Al responder a una pregunta, uno está manifestándose a sí mismo”, En la
musicoterapia interactiva de improvisación, un niño o una niña que responde espontáneamente a la
música, al terapeuta y a la situación, continuamente está comunicando su yo y el estado de ese yo.
La improvisación consiste con frecuencia en “Hacer preguntas” a través de la música.
También se comunica al mismo tiempo la individualidad de ese Yo, su voluntad directiva, sus
cualidades potenciales a medida que se manifiestan, y sus intuiciones. En la respuesta del niño o la
niña se conecta y experimenta con el ser que está dentro del Yo.
Intentaron así desarrollar un concepto preciso que pudiera ayudar a explicar los procesos en
musicoterapia y crearon el término “Niño musical” situándolo dentro del “estado actual del niño”,
que en el caso del discapacitado sería lo que “ha llegado a ser”. Su plasmación gráfica vendría a ser
una forma irregular que refleja la estructura de una personalidad desigual, distorsionada o
deformada que haya podido desarrollarse.
Según Nordoff-Robbins, ese niño musical está intacto en toda persona a pesar de su patología y se
manifiesta como ese instinto natural de respuesta que todos tenemos ante el estímulo sonoro y que
demuestra que entendemos perfectamente la forma, estructura y características del lenguaje
musical.
FRECUENCIAS
La Sonata para dos pianos, K. 448, de Mozart aumenta esa capacidad. Los conciertos para violín de
Mozart, especialmente los números 3 y 4 parecen estar hechos para la capacidad espacial. Tomatis
cree que los sonidos de alta frecuencia (3.000-8.000 hertzios o más) por lo general resuenan en el
cerebro e influyen en las actividades cognitivas como el pensamiento, la percepción espacial y la
memoria. Los sonidos de frecuencia media (750 a 3.000 hertzios), dice, tienden a estimular el
corazón, los pulmones y las emociones; los sonidos bajos (125 a 750 hertzios) influyen en el
movimiento físico. Un zumbido bajo y monótono tiende a adormecernos; un ritmo bajo y rápido,
por otro lado, nos hace difícil concentrarnos y estar quietos.
El rito del aplauso es una abominación auditiva, al menos en la sala de conciertos. Los aplausos
disipan de inmediato los poderes de la música que han ido intensificándose en el cuerpo y llegan a
la cima al final de la interpretación. Cuando una música sublime me lleva a un estado de
trascendencia, como lo hacen la Novena Sinfonía de Beethoven, un motete de Palestrina o la Misa
Gaia de Paul Winter, prefiero quedarme como estoy y no ser bombardeado por un maremoto de
ruido. Con mucha frecuencia mis amigos me ven aplaudir en los conciertos solamente cuando deseo
borrar cuanto antes de mi memoria lo que acabo de oír.
En el Lejano Oriente, el batir palmas se usa precisamente de esa manera. A los meditadores se les
enseña a batir palmas para disipar las ilusiones y purificar la atmósfera. La escucha más profunda es
contraria al aplauso; permite que la fragancia y néctar del sonido acaricie la piel y masajee el alma.
Actualmente en algunas comunidades, entre ellas unas cuantas iglesias y salas de conciertos, en
lugar de aplaudir la gente agita una mano para expresar su aprecio y admiración.
Batir palmas tiene su utilidad: es una buena manera de integrar los hemisferios cerebrales izquierdo
y derecho, ya que las manos se encuentran en la línea media del cuerpo, creando armonía entre la
percepción racional y la es-tética. El chamán batía las palmas con el fin de poner límites entre un
estado mental y otro. Pero es necesario que encontremos nuevas maneras de demos-trar aprecio y
admiración por la música que acabamos de disfrutar sin disper-sar esos sonidos mágicos. Tal vez el
sonido de una mano agitándose es el más verdadero de todos los aplausos.

MÚSICA EN VIVO
A través del uso de instrumentos en actividades de grupo se pretende, además de activar o motivar a
los chicos, que estos tengan una experiencia de participación más profunda en actividades musicales
constructivas. La música en directo, que se adapta a las distintas situaciones de una forma más
flexible, tiene por tanto un gran potencial terapéutico.
La música grabada tiene series limitaciones a la hora de apoyar la participación instrumental activa
de los chicos. La reproducción mecánica de la música mantiene su propio tiempo, sin poder tener en
cuenta las capacidades musicales, rítmicas, y físicas de los chicos. La experiencia musical de un
niño que tiene dificultades para seguir un ritmo con un instrumento puede llegar a ser confusa y
caótica si tiene que ajustarse a una música grabada. “Las respuestas de los chicos a la música
grabada tienen que ser automáticas y la relación que ellos forman con la música, por tanto, será más
limitada y puede llegar a ser fundamentalmente mecánica” (Nordoff-Robbins, Music Therapy in
Special Education).
“Cuando nosotros hacemos música, se crea una relación con los chicos que nos une directamente
con un desarrollo. Nuestros esfuerzos, nuestra percepción e intuición se unen a sus esfuerzos, sus
experiencias y sus logros”.
Es por ello que en este método es importante conseguir un resultado musical lo suficientemente
sugerente y atractivo para que los chicos se muestren cooperativos y motivados. Esta musicalidad
intencionada es de gran relevancia en el trabajo práctico, puesto que es en la calidad del placer que
experimente el niño, en su interés confianza y compromiso activo donde estará el origen de todo el
proceso de desarrollo en musicoterapia.
Nordff y Robbins desarrollaron todas sus actividades y crearon sus canciones pensando en el
colectivo infantil primordialmente, aunque también trabajaron con adolescentes y jóvenes. Sin
embargo, su filosofía y la esencia de su trabajo pueden aplicarse a todo tipo de colectivos e
individuos, dada la enorme flexibilidad que ofrece este método y, sobre todo, por tratarse de un
enfoque altamente individualizado.

MODELO BENENZON
El modelo benenzon basado en un principio muy importante llamado identidad sonora (ISO), en el
cual se resume la noción de la existencia de un sonido o un conjunto de sonidos o fenómenos
sonoros internos que nos caracteriza y nos individualiza. Es un fenómeno de sonido y movimiento
interno que resume nuestros arquetipos sonoros, nuestras vivencias sonoras gestacionales
intrauterinas y nuestras vivencias sonoras de nacimiento e infantiles hasta nuestros días.
El ISO es un elemento dinámico que posee, potencializado, toda la fuerza de percepción pasada,
presente y futura; es atemporal, es decir, como un tiempo diferente del que nosotros concebimos en
la conciencia, y ni se rige por consideraciones lógicas, sino de tipo prelógicas, no tiene principio de
contradicción, no existe el si ni el no.
Se pueden distinguir varios tipos de ISO:
ISO UNIVERSAL contiene en el inconsciente las energías sonoras básicas, heredadas de
milenios y milenios. Estas energías son caracterizadas de todo el genero humano, con las variables
de las herencias mas recientes: occidente y oriente, zonas tropicales, zonas frías. Por ejemplo el
latido del corazón, el sonido del agua, los sonidos de la respiración, los sonidos de la voz de la
madre en los primeros momentos del nacimiento
ISO GESTÁLTICO contiene en el inconsciente las energías sonoras que se produce desde el
momento de la concepción de cada individuo. El ISO gestáltico caracteriza al individuo y es el que
nos permite descubrir el canal de comunicación por excelencia del sujeto, como la gestalt señala
que la percepción no es la de un conjunto de elementos, sino la de un todo unificado. El sujeto no
percibe un conjunto de sensaciones elementales sino una sensación de totalidad.
ISO CULTURAL esta formado por movimientos energéticos sonoro-musicales que se forman a
partir del nacimiento, y cuando el individuo recibe los estímulos sonoros del ambiente que lo rodea.
ISO COMPLEMENTARIO son los pequeños cambios que se operan cada día o cada sesión de
musicoterapia, por efecto de las circunstancias ambientales y dinámicas.
ISO GRUPAL esta íntimamente ligado al esquema social en que el individuo se integra. El ISO
grupal apunta directamente al concepto de identidad étnica, una nación o un pueblo de cultura
compleja aglutina en si una suma heterogénea de grupos culturales, subculturas o minorías étnicas;
es decir parcialidades étnicas de un todo. Por ejemplo los indicadores: biológicos (raza), culturales
(lenguaje), geográficos (región), como también las idiosincrasias o las sumas de las idiosincrasias
de los individuos. (R. Q. Benenzon)
Por lo tanto, la producción sonora de un individuo lleva implícita la suma de los ISO´s
anteriormente mencionados. Por ejemplo un ritmo binario viene desde un ISO universal, la voz de
la madre viene de un ISO gestáltico, un fragmento melódico viene de un ISO cultural.

PRINCIPIO DEL OBJETO INTERMEDIARIO.


El principio del objeto intermediario se puede definir como un instrumento de comunicación capaz
de actuar terapéuticamente sobre la persona mediante la relación sin desencadenar estados de
alarma intensos. Sería un objeto sonoro mediante el cual el paciente no niños se comunica. Puede
haber elegido el objeto la propia persona. El objeto está en medio de la persona y el terapeuta, y se
produce la comunicación.
OBJETO INTERMEDIARIO.
Objeto intermediario es todo elemento capaz de permitir el paso de energías de comunicación
corporo-sonoro-musicales entre un individuo y otro. Un objeto intermediario es un instrumento de
comunicación capaz de actuar terapéuticamente sobre la persona mediante la relación, sin
desencadenar estados de alarma intenso. Siendo sus características las siguientes:
 Existencia real y concreta.
 Inocuidad, no desencadena reacciones de alarma
 Maleabilidad, que pueda utilizarse a voluntad.
 Transmisor, que permita la comunicación por su intermedio.
 Adaptabilidad, que se adecue a las necesidades del sujeto.
 Asimilabilidad, que permita una relación tan íntima, como para que el sujeto lo identifique
consigo mismo.
 Instrumentabilidad, que pueda ser utilizado como prolongación del sujeto.
 Identificabilidad, que pueda ser reconocido inmediatamente.
Los instrumentos musicales y el sonido pueden considerarse objetos intermediarios, y cumplen casi
todas las características enunciadas.
PRINCIPIO DEL OBJETO INTEGRADOR.
El principio del objeto integrador es un instrumento que en un grupo terapéutico lidera sobre los
demás. Puede unificar a los demás. Suelen ser instrumentos grandes de percusión que son elegidos
por una persona que lidera el grupo.

METODOLOGÍA EN LA IDENTIDAD SONORA (ISO)


Benenzon distingue dos momentos o fases importantes:
Fase diagnostica:
Objetivos: descubrir el ISO o identidad sonora de la persona o del grupo de personas, así como el
objeto intermediario y la objeto integrador. Se conoce a la persona desde el punto de vista sonoro o
musical.
Metodología: realización en primer lugar de la ficha psicoterapéutica (cuestiones relativas a las
vivencias sonora musicales) . Es edificación del encuadre no verbal (descubrir cómo la persona se
mueve dentro del no verbal y como lo realiza) . Hay que observar a la persona en su realización y
uso o utilización de los instrumentos a su alcance. Esta observación, durará aproximadamente
veinte minutos. Después de la observación se propone la evaluación de cuatro fragmentos musicales
y observar las reacciones de la persona ante cada fragmento que durará dos o tres minutos
aproximadamente. Estos ejemplos tienen las siguientes características:
De ritmo muy primitivo, equipo binario (se relaciona con el ritmo cardiaco; el pulso es algo
fisiológico)
Predomina la melodía y el ritmo que sea secundario.
Música donde predomina la armonía (la base de la armonía es el acorde) es música de ambiente que
abarca todo el espacio.
Fragmento de música electrónica. Intenta averiguar cuál de los elementos musicales impacta más a
la persona
Entre un fragmento y otro, habrá unos lapsos de 5 minutos. En este tiempo, el terapeuta observa las
reacciones de la persona. Si la observación es directa, desencadena ansiedad. Para comprobar cómo
la persona canaliza la ansiedad y con qué instrumento.
Fase terapéutica:
Sesión de músico terapia propiamente dicha. Es la fase terapéutica del tratamiento en el cual el
músico terapeuta hará uso de toda su capacidad de comunicarse con el paciente. Es aquí donde la
formación del músico terapeuta se pone en juego. Distingue dentro de esta sesión 3 etapas:
Caldeamiento o catarsis: preparar el organismo para la acción. Cuando hablamos del organismo nos
referimos a la persona general. El caldeamiento puede acarrear una descarga tensional o catarsis.
Puede darse sólo el caldeamiento.
Percepción y observación del encuadre no verbal. El músico terapeuta percibe el Iso del paciente
que intenta abrir un canal de comunicación con él. El Iso del terapeuta entra en juego, hay como un
tanteo a nivel sonoro con el paciente.
Diálogo sonoro: ya está establecido el canal de comunicación y es cuando se cree que se produce el
efecto terapéutico porque lo que se está buscando es una comunicación sonora no verbal con otra
persona. Muchas terapeuta se afirman que el objetivo de la músico terapia es un mundo sonoro no
verbal de comunicación. Esta metodología está enfocada desde una perspectiva clínica. Podemos
adoptar las introduciendo variantes propias que hagan óptima la sesión (depende de cada momento).
Es utilizado un objeto intermediario como instrumento para el trabajo de la comunicación no verbal,
que permita dar fluidez a los canales de comunicación, con el fin de que aflore el inconsciente,
consciente y preconsciente. No es necesario que sea musical, pero ha de ser:
Previsible: de reconocimiento rápido.
Cotidiano y relacionado con su ISO cultural.
De fácil manipulación y desplazamiento.
Que favorezca las relaciones con otros instrumentos.
Para determinar el encuadre musicoterapeutico, es necesario analizar:
Relación musicoterapeuta-paciente: tienen que ser personas con intención comunicativa en un
contexto no verbal y estableciendo un vínculo entre ambos.
Musicoterapeuta: con formación, vocación y reconocimiento de sus ISO, deseo de modificar y
experiencia terapéutica personal.
Paciente: trastorno que le aísla que desea modificar, aplicando la musicoterapia en su beneficio.
La sala de musicoterapia aislada acústicamente, debe garantizar la comunicación no verbal. El suelo
es de madera elevado de la base, para que exista una capa de aire en medio y favorezca la vibración.
Debe garantizar la libertad de movimiento.

PROXEMIA
La proxemia es el estudio de la percepción y el uso del espacio por el ser humano, también se le ha
llamado espacio social, biocomunicación o microespacio en los encuentros interpersonales.
El espacio proxémico descansa técnicamente en ocho dimensiones: 1. postura-sexual, 2. Sociofugo-
sociopeta, 3. kinestésico, 4. táctil, 5. retiniano, 6. térmico, 7. olfativo, 8. vocal.
La música posee un enorme poder para aumentar, o disminuir las distancias corporales
interpersonales. Es por esta razon que el radio de la burbuja alrededor del individuo puede dividirse
en cuatro distancias zonales bien claras:
Zona íntima (de 15 a 45 cm) Es la más importante y es la que una persona cuida como su propiedad.
Solo se permite la entrada a los que están muy cerca de la persona en forma emocional, como el
amante, padres, hijos, amigos íntimos y parientes.
Zona personal (entre 46cm y 1,22 metros): es la distancia que separa a las personas en una reunión
social, o de oficina, y en las fiestas.
Zona social (entre 1,22 y 3,6 metros): esa es la distancia que nos separa de los extraños, del
plomero, del que hace reparaciones en la casa, de los proveedores, de la gente que no conocemos
bien.
Zona pública (a mas de 3,6 metros): es la distancia cómoda para dirigirnos a un grupo de personas.

LA MÚSICA COMO SALIDA PARA EL AISLAMIENTO


La música es un objeto trascendente, particularmente movilizante, cargado de significaciones para
la mayoría de los seres humanos; productor de bienestar y de placer su presencia nunca pasa
desapercibida por el nivel de movilización interna y el deseo de apropiación que provoca.
Cada persona tiene su música es decir su identidad sonoro-musical, para algunos individuos, la
música es tan esencial y profundo que se confunde con su yo; sienten que la música los enriquece,
los alimenta los calma y les confiere plenitud.
La musicalidad es una potencialidad del ser humano que todo individuo puede desarrollar, a partir
de una estimulación adecuada, dentro de un encuadre afectivo. El canal correspondiente a la
comunicación sonora debe ser estimulado, transitado, ejercitado. De ahí, la importancia de la
estimulación musical temprana en el niño. Los niños que han tenido posibilidades de acceder a una
educación musical temprana se distinguen de los demás en su sensibilidad, creatividad, capacidad
de comunicación e inteligencia..
Para acceder a lo que la música representa para cada uno de nosotros se podrán evidenciar ciertas
funciones como:
LA FUNCIÓN MUSICAL RECEPTIVA
La música es energía. Por eso, mueve, vigoriza sacude, conmueve. Produce una acción concreta e
integral, que puede o no ser registrada a nivel consciente por la persona involucrada en la
experiencia musical. La música no pide permiso penetra se infiltra, de allí la sensación de
extrañamiento que produce en ciertas ocasiones produce un efecto de envoltura sonora de densidad
variable como música-aire, música-agua, o de apoyarse, recostarse y reposar música-tierra; otras
hace como una fuente irradiante de luz o calor, o de inflamarla o encenderla música-fuego, otras
veces se comporta como un verdadero proyectil como música-flecha.
LA FUNCIÓN MUSICAL EXPRESIVA
La experiencia musical más plena es aquella que involucra alguna forma de producción o expresión
musical. En el hacer musical los procesos energéticos que describirlos anteriormente se realzan y
magnifican y la apropiación musical se internaliza y es más consciente y direccional, tendiendo a
constituirse en un núcleo u objeto interno de ahí que estos modelos de reconstrucción y elaboración
interactúan con la realidad sonora culminando en la producción y proyección (expresión) de la
propia música.
Al generar música la persona es percibido por si mismo y por los otros como un alimento, energía,
comunicación. Es por esto que cualquier persona puede producir su propia música. Por eso es que la
música es fundamentalmente, lenguaje, mensaje, dialogo, comunicación.
La experiencia musical en las situaciones de aislamiento en cuanto a que la música rodea y acoge
afectuosamente a la persona y tal vez pueda llegar, en algún momento a constituir un alimento–
objeto de seducción de este modo podrá incorporarse al mundo sonoro interno de un individuo y a
partir de entonces, este se encontrara potencialmente apto para entrar en resonancia con el mundo
sonoro externo, en el que empezara a reconocer otro mundo de formas, objetos sonoros y músicas
apetecibles
Todo lo que la música mueve y desarrolla se transfiere natural y armoniosamente a las demás áreas
de la personalidad. Por eso se dice que la música es metáfora; ventana desde donde contemplamos
el mundo; espejo en el cual el mundo y nosotros mismos nos reflejamos. “hago música, luego soy,
existo” yo puedo, yo soy capaz, porque produzco música que los demás escuchan, aprecian y la
expresan, a veces extráñanos. Esto es lo que ayuda a crecer, lo que cura.

EL LENGUAJE UNIVERSAL DE LA MÚSICA


La música es considerada hoy día el lenguaje más universal. De hecho, el ritmo y la música han
formado parte de la vida del ser humano desde su origen. Aún más, tenemos muchas más
capacidades musicales de las que imaginamos; al punto de que podríamos decir que toda persona es
musical como también lo es el mundo que le rodea. Sabemos que la música es un lenguaje que
supera todas las fronteras, edad, sexo, raza, religión y nacionalidad. Es algo que no diferencia entre
niveles económicos, clases sociales o formación académica. Es más, de la música participan no sólo
los seres humanos sino también el resto de la Naturaleza: los pájaros hacen música, las ballenas y
delfines se cantan serenatas y son muchas las especies que se comunican a través de ella.
En los últimos tiempos, con la llegada de la era espacial, la música de las esferas que Keppler intuía
se ha hecho realidad. Como ejemplo baste decir que la nave espacial Voyager llevaba a bordo un
disco grabado con noventa minutos de música en una selección de piezas de Bach y Beethoven así
como rock, jazz y música folklórica de varios países para disfrute y solaz de cualquier civilización
extraterrestre que pudiera escucharla. Además, en los últimos cincuenta años la música se ha
convertido en el idioma común del mundo moderno.
La música se está convirtiendo en el idioma común del mundo moderno. Actualmente la gente gasta
más dinero, tiempo y energía en música que en libros, películas y deportes. Los ídolos culturales
más populares de nuestra era no son estadistas ni santos sino cantantes y vocalistas. Aparte de nues-
tra adicción a los conciertos de rock, discos compactos, estéreos y televisión musical, las
comunicaciones diarias y el comercio se apoyan principalmente en un modelo musical.
Es interesante observar que la palabra health [salud] viene del inglés arcaico hal, que es la raíz que
da el significado a whole [entero, todo, íntegro], hale [sano, robusto] e inhaling [inspirar]. En inglés
medio del norte, la palabra heal [sanar, curar] significa to make sound, poner(se) bien, estar sano
nuevamente. Usamos la palabra sound, * sinónimo de salud e integridad, en el sentido de la
vitalidad básica y el fundamento o cimiento sólido de cualquier cosa que hagamos. Así hablamos de
sound judgement [juicio bien fundado], sound advice [consejo sensato], sound investement
[inversión prudente, buena], etc. Cuando las cosas van sobre ruedas decimos que estamos en
armonía con los demás y con el mundo que nos rodea. Cuando las cosas van mal, estamos
desafinados, desincronizados. En el romance o en relaciones de cualquier tipo, deseamos dar la
nota correcta, tocar la cuerda de la simpatía, o comunicarnos en la misma onda. Cuando ocurre
algo inesperado, decidimos obrar por instinto (en inglés, play it by ear, «tocar de oído»).
Admiramos al ejecutivo que sabe orquestar un nego-cio, y aplaudimos al equipo que logra derrotar
al contrincante con una buena paliza (sound beating). Normalmente ansiamos o esquivamos una
audiencia (de la raíz audio, «oír»). Bombardeados de la mañana a la noche por la publicidad
moderna, aguantamos los rebuscados tonos de voz y sonsonetes de vendedores y anuncios
comerciales destinados (y con mucho éxito) a grabarnos imágenes y eslóganes en la psique. En el
diván del psiquiatra, en reuniones o en una entrevista de trabajo, nos esforzamos por afirmar nuestra
identidad como personas fuertes e independientes, nos ejercitamos en desarrollar nuestras perso-
nalidades y nos forjamos concienzudamente nuestra persona, o máscara pública; la palabra persona
viene de las raíces latinas per son, que quiere decir «el sonido pasa a través».1* Aunque tal vez no
nos consideremos particular-mente musicales, nuestra vida está impregnada de metáforas musicales
e imágenes sónicas.
Actualmente son millones las personas que buscan métodos alternativos de curación, uno de cada
tres estadounidenses, según las encuestas realizadas por la profesión médica.2 Estas personas desean
técnicas y programas completos que les sirvan para mantener la salud básica, estabilizar las
emociones y aliviar las dolencias comunes. Están cansadas de los tra-tamientos caros, agresivos y
potencialmente dañinos en los cuales el remedio suele ser peor que la enfermedad. Por otra parte,
dudan las terapias alternativas que suponen entregarse a especialistas de otro tipo, a los credos
desconocidos que acompañan a estos programas y a los precios de formación y aparatos o
instrumentos complementarios que a veces hacen parecer baratas las visitas a los médicos. Desean
algo fácil de seguir, eficaz, sin riesgos y, de preferencia, que se los pueda administrar la propia
persona.
Es posible que los poderes de la música sean aún más impresionantes que lo que indican estos
estudios. Aunque el equipo de Irvine llevó a la atención del público el efecto Mozart, sin duda han
sido los estudios del doctor Alfred Tomatis los que han establecido las propiedades sanadora y
creativa del sonido y la música en general, y del efecto Mozart en particular.
Durante la última mitad del siglo, este médico francés ha dedicado su vida a comprender el oído y
las muchas manifestaciones de la escucha. Para sus socios es el Einstein del sonido, el Sherlock
Holmes de la detección sónica. Para muchos de sus pacientes es sencillamente el doctor Mozart.
Durante este tiempo, Tomatis ha hecho pruebas a más de 200.000 clientes en sus Centros de
Escucha (Listening Centers) de todo el mundo para detectar discapacidades de escucha, vocales y
auditivas, así como trastornos en el aprendizaje. Desde su casa principal en París trabaja con
muchísimas personas, entre ellas músicos profesionales, niños con discapacidades psicológicas y de
aprendizaje, y personas con lesiones graves en la cabeza. Su visión global del oído establece nuevos
modelos para la educación, curación y rehabilitación.
Los logros de Tomatis son demasiados. Fue el primero en entender la fisiología de la escucha en
cuanto diferente de oír. Clarificó la comprensión del dominio del oído derecho en el control del
habla y la musicalidad, y desarrolló técnicas para mejorar su funcionamiento. Tiene el mérito de
haber descubierto que «la voz sólo puede reproducir lo que el oído puede oír», teoría que tiene
importantísimas aplicaciones prácticas en el desarrollo del lenguaje, teoría que la Academia
Francesa de Medicina primero ridiculizó, pero después aceptó ampliamente y la llamó efecto
Tomatis. Elaboró un nuevo modelo de crecimiento y desarrollo del oído, observando cómo funciona
el sistema vestibular, o la capacidad de equilibrar y regular el movimiento de los músculos internos.
Pero posiblemente su aportación más importante fue reconocer que el feto oye sonidos en el útero.
Con poco más de treinta años, su curiosidad científica lo llevó al mundo de la embriología, en el
que descubrió que la voz de la madre hace las veces de cordón umbilical sónico para el desarrollo
del bebé, y constituye una fuente fundamental de nutrición. Esto lo condujo a la invención de una
técnica que él llama Renacimiento Sónico, en el cual se filtran sonidos uterinos simulados para
tratar discapacidades de escucha y trastornos emocionales.
La historia se inicia a comienzos de los años cincuenta, cuando tuvo conocimiento de la obra
pionera de V. E. Negus, estudioso británico. Negus observó que en muchos casos los pajaritos
bebés que son empollados por padres adoptivos no cantan ni imitan los sonidos de los pájaros que
los empollaron. Esto indujo a Tomatis a investigar el papel del sonido en el útero y a preguntarse si
los problemas de desarrollo posnatales, sobre todo el autismo y los trastornos del habla y el
lenguaje, podrían estar relacionados con una ruptura en la comunicación o trauma ocurrida en el
útero.
En contradicción con la opinión que predominaba entonces, Tomatis declaró que el feto es capaz de
oír. Pese a las burlas de sus colegas, que lo trataron como si fuera un renegado, perseveró y
descubrió que el oído comienza a desarrollarse ya en la décima semana de gestación, y que a los
cuatro meses y medio ya es funcional. Para medir las impresiones acústicas del útero, diseñó un
sistema subacuático, con micrófonos, altavoces y grandes láminas de caucho, que eliminaba los
efectos de las bolsas de aire en sus experimentos.
«El feto oye toda una gama de sonidos predominantemente de baja frecuencia», explica en L'oreille
et la vie, su autobiografía. «El universo de sonidos en que está sumergido el embrión es
particularmente rico en calidades de sonido de todo tipo, [...] rumores internos, el movimiento del
quilo durante la digestión, y los ritmos cardiacos como una especie de galope. Percibe la respiración
rítmica como un flujo y reflujo distante. Y luego la voz de su madre se afirma en este contexto.»
Tomatis compara esto con una sabana africana al anochecer, con sus «reclamos y ecos distantes,
crujidos sigilosos y el rumor de las olas». Cuando el circuito audiovocal está correctamente estable-
cido, ese diálogo permanente, que le garantiza que va a tener un desarrollo armonioso, produce en
el embrión una sensación de seguridad.
Tomatis observó además que, después de nacer, el bebé suele relajarse muy poco, hasta que su
madre habla. «En ese momento el cuerpo del bebé se inclina en dirección a su madre. [...] El recién
nacido reacciona al sonido de una voz determinada, la única voz que conocía mientras estaba en la
fase fetal.» Como si la madre percibiera instintivamente esto, le canta al bebé, lo induce a dormir
con nanas, lo aprieta contra su pecho con dulces melodías y le canta canciones infantiles para
favorecer su desarrollo.
Suponiendo que una ruptura de esta cadena habitual de contacto sónico podría ser la responsable de
muchos trastornos infantiles, Tomatis comenzó a inventar formas de recrear el ambiente auditivo
dentro del útero. El bebé no nacido oye sonidos en un medio líquido. Alrededor de diez días
después de nacer, cuando se deseca el líquido amniótico de los oídos, el bebé comienza a oír en un
ambiente aéreo. El oído externo y el oído medio se adaptan al aire, mientras que el oído interno
retiene el medio acuoso del líquido amniótico en el cual estuvo inmerso nueve meses. Con su
primitivo aparato electrónico, Tomatis emprendió la tarea de simular el ambiente auditivo que
experimenta el feto en desarrollo. Grabando la voz de la madre, usaba filtros para eliminar todos los
sonidos de baja frecuencia, para recrear así la voz de la madre tal como la oía el feto dentro del
útero. Los resultados fueron extraordinarios: en lugar de una voz de mujer oía sonidos similares a
suaves reclamos, ecos y rumores de la sabana africana que él había detectado antes.
La primera confirmación de su teoría llegó con un ingeniero al que había estado tratando por
problemas vocales. Un día este hombre fue a visitarlo en el laboratorio acompañado por su hija de
nueve años. Tomatis le enseñó el aparato y le hizo una demostración. Durante un rato estuvieron
escuchando la reproducción de «ruidos maravillosamente fluidos, parecidos a los sonidos del país
de las hadas», que correspondían al ambiente intrauterino. De pronto la niña, cuya presencia habían
olvidado, comenzó a hablar entusiasmada: «Estoy en un túnel; al final veo a dos ángeles vestidos de
blanco». La niña continuó relatando su «fantástico sueño despierta», mientras Tomatis y su padre la
observaban atónitos. La conclusión era ineludible: la niña estaba visualizando el proceso de su
nacimiento. Los dos ángeles eran ciertamente el médico y la partera, con sus batas blancas.
Pasados unos minutos, la niña exclamó que veía a su madre. Su asombrado padre le preguntó cómo
la veía. La niña se echó en el suelo y se enroscó en la postura del feto al nacer y continuó en esa
posición; cuando acabó la cinta, se levantó de un salto y reanudó su actividad normal como si no
hubiera ocurrido nada fuera de lo habitual. Sorprendido, Tomatis comprendió entonces que «le
había recreado las condiciones de su nacimiento a la niña».

LA FORMA DEL SONIDO

El sonido tiene muchas propiedades misteriosas. Es capaz, por ejemplo, de generar figuras y formas
físicas que influyen en nuestra salud, conciencia y comportamiento diario. En su extraordinaria obra
Cymatics, en que explica la interacción del sonido y la vibración con la materia, el ingeniero y
médico suizo Hans Jenny ha demostrado que el sonido puede formar intrincadas figuras
geométricas.2 Por ejemplo, mediante impulsos eléctricos ha generado vibraciones en cristales y las
ha transmitido a medios como un plato o una cuerda. También ha producido figuras oscilantes en
líquidos y gases.
Las formas y figuras que se pueden crear con el sonido son infinitas y se pueden variar simplemente
cambiando la altura, los armónicos del tono y el material que vibra. Cuando se añaden acordes, el
resultado puede ser belleza o caos. Por ejemplo, un sonido Om bajo produce unos cuantos círculos
concéntricos con un punto en el centro; un sonido iii produce muchos círculos con bordes
irregulares. Estas figuras cambian al instante cuando suena una nota o tono diferente.
Alfred Tomatis observa que los aspectos más estimulantes y recargadores del sonido están en la
banda de alta frecuencia. Es posible que ese tipo de sonido no nos haga desear bailar, pero Tomatis
cree que las frecuencias más altas, aunque sea en pequeñas dosis, contribuyen a activar el cerebro y
aumenta la atención; es una especie de vitamina C sónica.
APRENDIENDO A TRABAJAR CON UN CUENCO
De entrada no hay una gran diferencia a la hora de llevar a cabo experiencias con cuencos. Será su
tamaño y diámetro lo que nos haga adoptar diferentes posiciones de uso, pero básicamente,
procederemos de forma similar con todos ellos. No obstante, antes de tocar el cuenco tenemos que
aprender a conocer cuál es su secreto. Ciertamente, uno de sus secretos reside en el tono y la
vibración que ejerce en el entorno. Y hablando del entorno, no podemos pasar por alto otro punto
relevante: su incidencia en el usuario.

Supongamos que ya tenemos un cuenco. La persona que va a experimentar con él, debe seguir, en
todo momento, unas normas muy sencillas de uso:

1.-TENER LA RECEPTIVIDAD ADECUADA:


Si nuestra energía es contraria a la que perseguimos, el resultado vibracional del cuenco no será el
esperado. Por tal motivo es importante que la receptividad se circunscriba dentro de lo positivo y
del amor. Quien usa el cuenco por puro capricho o para pasar el rato, se equivoca en sus propósitos.

2.-CREAR UN AMBIENTE AGRADABLE:


Aunque cualquier sitio puede ser apropiado para experimentar con un cuenco o campana, todos
sabemos que hay lugares más propicios que otros. Siempre trabajaremos mucho mejor cuando el
ambiente nos reporte placidez, sosiego y tranquilidad. Cuando sepamos que no seremos
interrumpidos por molestos teléfonos o inoportunas visitas. Por supuesto el ambiente agradable se
creará cuando seamos capaces de trabajar con cierta privacidad.

3.-DISPONER DE UN LUGAR ADECUADO:


Si ser positivo y tener un buen ambiente es vital, poder experimentar o trabajar algunas facetas
espirituales o energéticas con el cuenco, precisará de un recinto en el que nos sintamos a gusto. Es
evidente que, tanto cuencos como campanas se usarán en diferentes estancias de la casa e incluso,
fuera de ella, pero debemos buscar un lugar, una estancia que sea “especial”. Ese recinto tiene que
poseer la esencia de nuestro ser para poder experimentar y desarrollar otro tipo de prácticas como
las meditativas, curativas o también las de proyección de la conciencia.

4.-ADECUAR UN RECINTO:
En nuestro pequeño templo dispondremos de una esterilla, manta o colchoneta colocada sobre el
suelo para poder así trabajar mucho mejor. Incluiremos en este recinto aquellas músicas que nos
ayuden a canalizar las energías. Por supuesto, cada persona adecuará el recinto a su naturaleza, pero
no estaría de más que tuviera: una ventana con iluminación exterior, un color de paredes y techos
armónico y una planta o flores sin cortar que nos revitalicen. Otros elementos serán un armario o
estantería para guardar el material de trabajo, como esencias, cuarzos, gemas, incienso, etc.
Respetar los puntos citados con anterioridad será más que suficiente para iniciarnos a trabajar y
experimentar con cuencos y campanas. Así pues, debemos empezar a tomar contacto con nuestros
elementos y lo haremos con un sencillo ejercicio de percepción, en este caso no psíquica ni
energética, sino física y auditiva.
Previamente y como advertencia para todos los ejercicios, cuando se mencione el término
“elementos” me estaré refiriendo de forma indistinta a cuencos y campanas. Cuando en un ejercicio
sea preciso trabajar con el cuenco de una forma y con la campana de otra, quedará oportunamente
especificado.
EJERCICIO 1: TOMA DE CONTACTO
Este ejercicio tiene la finalidad de empezar a familiarizarnos con los elementos que nos
acompañarán en nuestras prácticas. Dado que nos van a obsequiar con su sonido, es muy importante
que antes hagamos una testación táctil y auditiva de los instrumentos o sea, que los toquemos y
escuchemos.

l.- Comenzaremos por sentarnos cómodamente en el suelo de nuestra habitación de trabajo o, en un


sillón. Frente a nosotros colocaremos todos los elementos.
2.- Cerraremos los ojos y respiraremos tranquila y pausadamente durante un par de minutos.
Durante este tiempo dejaremos que la mente divague libre. No nos preocuparemos de nada.
Simplemente respiraremos sin más, tranquilamente.
3.-Pasado el tiempo indicado abriremos los ojos y recorreremos los elementos con la mirada. Tras
un primer vistazo, los tomaremos dulcemente entre las manos. De nuevo, cerraremos los ojos y
sentiremos la textura y el calor que desprende cada uno de ellos.
4.-A1 tiempo que realizamos la inspección táctil, debemos tomar conciencia de que esos elementos
son sagrados, puesto que tienen la capacidad de desprender energía o de modificar la ya existente.
5.-Pasado un tiempo prudencial, y manteniendo la relajación y los ojos cerrados, haremos sonar con
la baqueta de madera los elementos, cuenco o campana, con suavidad. Se trata simple y llanamente
de que emitan su sonido y que lo captemos, que notemos auditivamente su frecuencia. Repetiremos
el proceso un par de veces para familiarizarnos con el utensilio musical y después daremos por
finalizada la práctica.

EJERCICIO 2: TEST DE AGRADABILIDA D


En los diferentes ejercicios daremos orientaciones sobre la intensidad o fuerza del golpe a dispensar
con la baqueta, pero deberá ser la persona en cuestión la que trabaje con el cuenco el que, en última
instancia, ajuste y extraiga la vibración más afín a su deseo y naturaleza.

El lector debe “hacer suyo” el sonido del cuenco y la mejor forma para ello es probar y testear la
agradabilidad, sobre todo cuando las prácticas estarán dirigidas a un trabajo de interiorización
unipersonal.

1.-Tomaremos un cuenco y lo situaremos sobre la palma de la mano. Con la otra mano


sostendremos la baqueta. En este primer punto, ladeando la baqueta de forma que quede en posición
horizontal y dejando la mano completamente relajada, daremos un suave golpe sobre la superficie
del cuenco. Cerraremos los ojos y escucharemos el sonido.
2.-Ahora probaremos otra modalidad. Mantendremos la misma posición, pero en este caso la mano
permanecerá rígida al golpear. Como verá el lector, el sonido tiene un matiz diferente.
3.-Veamos ahora otra prueba. Tomaremos la baqueta en posición vertical, cerraremos la mano sobre
ella y cogiéndola con todos los dedos menos el pulgar, golpearemos la superficie del cuenco,
prestando toda la atención al sonido con los ojos cerrados.
4.-Realizaremos la cuarta y última prueba con el cuenco. Manteniendo la baqueta en posición
vertical, la cogeremos sólo con dos dedos y golpearemos. Sin duda, el sonido y la intensidad, habrá
variado.

EJERCICIO 3: TOMA DE CONTACTO CON LA ENERGÍA


Ahora que ya sabemos cómo suena el cuenco y hemos podido comprobar sus distintos matices
auditivos, vamos a centrarnos en trabajar con la percepción de la energía para ver qué impresiones
podemos sacar de su vibración.

Como su nombre indica es un ejercicio para tomar contacto. No debemos preocuparnos en sentir ni
canalizar, ni visualizar. Sólo tenemos que dejarnos llevar.
l.- Nos recluiremos en un lugar agradable y tranquilo, preferentemente la habitación de trabajo. La
luz debería ser tenue, que no moleste a los ojos y, si es indirecta mucho mejor. Para esta primera
sesión no es recomendable que en la sala haya música u otro tipo de vibración.
2.-Nos sentaremos y colocaremos el cuenco enfrente nuestro a una distancia que nos permita tocarlo
con la baqueta con solo alargar ligeramente el brazo.
3.-Cerraremos los ojos y nos dispondremos a relajarnos mediante la respiración, para ello
realizaremos una serie de respiraciones profundas y lentas, de manera que notemos que el aire entra
y sale con mucha suavidad.
4.-Pasado un minuto o dos, según la persona, tomaremos conciencia del cuerpo. Lo notaremos
efectuando un repaso del mismo y de los pies a la cabeza. Seguidamente procederemos a alargar la
mano en las que portamos la baqueta y daremos un golpecillo al cuenco. Cerraremos de nuevo los
ojos y nos concentraremos en la energía del sonido. Se trata simplemente de sentir que el sonido
está en el aire y que nos rodea.
5.-Tras el sonido anterior nos concentraremos de nuevo en la respiración. En este caso se trata de
sentir la energía del cuenco al tiempo que inhalamos el aire. Para ello, expulsaremos el aire y justo
en el momento que demos un golpe al cuenco y éste comience a sonar, procederemos a realizar la
inhalación. Debemos imaginar que estamos respirando la energía del cuenco, su vibración, su
sonido.
6.-Concluiremos el ejercicio con un poco de imaginación. Vamos a suponer que cada vez que el
cuenco suena, el sonido que emite es como un chorro de energía verde pálido (u otro color que
deseemos y nos resulte agradable).

EJERCICIO 4: TOMA DE CONTACTO ENERGÉTICO MANUAL


Este es un ejercicio muy similar al anterior, ya que la diferencia estriba en que en lugar de visualizar
que “olemos” la energía, vamos a imaginar que la estamos tocando con la palma de nuestras manos.
Como podrá suponer el lector, en estos pasos previos la práctica puede resultar un tanto compleja,
pero puedo asegurar que en el futuro y tras un poco de paciencia y práctica, no será necesario
imaginar nada, porque “sentirá” y “respirará” la vibración.

l.- Como en el ejercicio anterior colocaremos el cuenco frente a nuestro cuerpo, pero a una distancia
un poco más corta que la anterior.
2.- Tras relajarnos con la ayuda de la respiración, procederemos a dar un par de golpes limitándonos
a escuchar su sonido y a sentirlo en el ambiente.
3.- Seguidamente nos centraremos en la palma de la mano izquierda. Nos concentraremos en todo el
brazo y prestaremos especial atención a la palma de la mano. Quizá percibamos un cierto
hormigueo, no debe preocuparnos, es normal.
4.- Cuando consideremos que ya nos hemos relajado lo suficiente daremos un leve golpe en el
cuenco para que suene. Será en ese momento cuando nos esforzaremos por “sentir” que la energía
emana del recipiente y se dirige hacia la palma de la mano.
5.- Realizado el paso anterior, lo repetiremos pero cambiando la mano, es decir, sintiendo la energía
en la derecha. Finalmente, daremos un golpe más fuerte y tras dejar la baqueta colocaremos las
palmas a cada lado del cuenco, volviendo a percibir la energía.

EJERCICIO 5: ALGUNOS PASOS PARA SENTIR LA VIBRACIÓN


Vamos a ir un poco más allá en el uso del cuenco o de la campana. Si hasta ahora hemos trabajado
auditivamente y hemos imaginado que la energía del cuenco fluía saliendo de él, realizaremos
seguidamente una nueva experiencia para canalizar y sentir todavía más fuertemente esta energía.
l.- Comenzaremos por disponer sobre una mesa de un cuenco y una campana. Los dejaremos una al
lado del otro y nos limitaremos a contemplarlos al tiempo que entramos en relajación, en este caso,
con los ojos abiertos.
2.- Mientras vamos respirando muy pausadamente, pensaremos en captar las energías de los
elementos que tenemos delante.
3.- Seguidamente nos tumbaremos, colocando el cuenco sobre el plexo solar y dejando la campana
a la altura de la mano derecha. Por lo que se refiere a la baqueta del cuenco, la colocaremos en la
mano izquierda.
4.- Centraremos toda la atención en el centro del plexo solar. Si lo deseamos podemos
concentrarnos en los latidos del corazón; cuando hayamos logrado armonizarnos con ellos
respiraremos profundamente un par de veces. Seguidamente generaremos la intención de percibir la
energía de los elementos en el interior del cuerpo, concretamente en el corazón o, al menos en el
plexo solar.
5.- Pasados unos minutos efectuaremos un par de suaves oscilaciones con la campana. De esta
forma potenciaremos la fluidez energética del entorno. Nuevamente nos relajaremos aún más y
volveremos a dar dos toques suaves de campana.
6.- Cuando esté finalizando el sonido de la campana procederemos a golpear el cuenco, mientras,
respiraremos con serenidad intentando sentir la energía del cuenco penetrando en el organismo.
Justo cuando esté a punto de finalizar el sonido del primer golpe, daremos otro y así sucesivamente
hasta que sean cinco. Tras el quinto pararemos.

LA TÉCNICA DE USO DEL CUENCO

A.- SONIDO ENVOLVENTE


Se caracteriza por su modo creciente y por su finura de tono. Al principio puede costar un poco
llevarlo a cabo, pero con un poco de práctica lo conseguiremos con buenos resultados.

El sonido envolvente se produce a partir de situar el cuenco sobre la palma de la mano abierta, de
manera que los dedos no toquen la superficie del instrumento.

Tomaremos la baqueta con la otra mano y tras pegarla al borde del cuenco (por el exterior)
comenzaremos a desplazarla en sentido circular y sin separarla del cuenco. Poco a poco veremos
que el cuenco comienza a emitir un sonido. Se tratará de un ligero silbido, casi imperceptible que
irá creciendo a medida que vayamos dando más vueltas de baqueta sobre la superficie.

El sonido recibe el nombre de envolvente porque se produce envolviendo el borde del cuenco con
una serie de giros, no porque el sonido que se produzca sea así. Al contrario, el sonido que se
produce parece ser dirigido como si se tratase de un rayo de luz. Por ello este sistema será ideal para
prolongar secuencias de energía en direcciones concretas.

Cabe resaltar que una vez conseguido que el cuenco comience a sonar, debemos mantener el ritmo
de giro de la baqueta, en cuanto a intensidad, pero podemos reducirlo en cuanto a velocidad, ya que
de lo contrario podríamos crear una vibración distorsionadora o vibrátil.

B.- GIRO CON VIBRACIÓN


Recibe este nombre porque se produce como el anterior; pero cuando el cuenco ya está sonando, en
lugar de rebajar la velocidad se puede aumentar hasta que el cuenco vibre. Otra modalidad de
provocar la vibración es separando ligeramente la baqueta de la superficie del cuenco, para
seguidamente volver a pegarla a él mientras se sigue el giro. El efecto que produce este tipo de
toque es de interrupción de la línea de energía. De esta forma la energía fluye en un sentido y tras la
vibración se expande en todas direcciones para volver a seguir una línea cuando el sonido retorna a
su normalidad.

C.- GOLPE INTERRUMPIDO


Entenderemos esta modalidad como aquella en la que damos más de un golpe de baqueta en el
cuenco y no dejamos que éste acabe la emisión de sonido. Este tipo de golpes se emplean cuando se
pretenden toques de atención, o bien la entrada en un estado meditativo o de alteración de la
conciencia de forma rápida e intensa.

Para producir este sonido debemos dar un golpe de baqueta en el cuenco y justo después otro y otro
más. Tantos como deseemos, hasta que por fin daremos un último golpe, permitiendo que el cuenco
suene y resuene hasta el final.

EJERCICIO 6: RESPIRACIÓN DE GOLPE INTERRUMPIDO


Una interesante práctica respiratoria que nos abrirá la mente consistirá en realizar un ciclo de
respiraciones aceleradas, marcadas y también acentuadas por el sonido del cuenco.

Este ejercicio servirá para alcanzar de forma muy rápida un estado de reflexión o relajación, pero
también puede ser muy útil si lo que buscamos es proyectarnos más allá de nuestras limitaciones.

Para proceder debemos marcar un ciclo respiratorio de diez respiraciones, es decir, inhalaremos y
expulsaremos el aire 5 veces con los siguientes intervalos: haremos tres muy rápidos y dos muy
lentos.

Acompañaremos cada respiración rápida de un golpe de cuenco y el último lo rubricaremos con un


toque no interrumpido, de forma que no volveremos a tomar aire hasta que el cuenco finalice su
canto.

Cabe decir que cada una de las respiraciones cortas no debería durar más de un segundo (tiempo
que invertiremos en inhalar y expeler el aire por la nariz). Por su parte las largas pueden durar entre
cinco y diez segundos, siendo lo más importante que tomemos el aire cuando damos el golpe al
cuenco y que utilicemos el tiempo de su sonido en dejar que todo el aire que hemos tomado salga
poco a poco del cuerpo.

Notas:
 Realizaremos el ejercicio preferentemente sentados o tumbados.
 Ejecutaremos la práctica preferentemente a oscuras o con poca luz y con los ojos cerrados.
 Bajo ningún concepto debemos alargar en más de 10 los ciclos respiratorios, al menos
cuando carezcamos de experiencia, ya que de lo contrario estaríamos hiper-ventilándonos
con el correspondiente riesgo.
 Una vez hayamos terminado la última respiración, procederemos a permanecer en
relajación y retomando un ciclo de respiraciones normales. Si lo deseamos podemos
aprovechar este estado mental para proyectarnos con la energía del cuenco.

D.- SONIDO BUCAL


Los cuencos, al igual que las campanas nos permiten un poco de juego, claro que para lograr el
sonido bucal debemos tener mucha paciencia y realizar bastantes prácticas, cuantas más mejor.

La obtención del sonido bucal se emplea para dar más fuerza a una proyección de energía, a un
mantra o a la vibración misma del cuenco. Consistirá en hacer sonar el cuenco o la campana y,
seguidamente, llevarlo delante de la boca que permanecerá abierta en todo momento. Cuando el
cuenco suena, el operador corta las vibraciones y el sonido, gesticulando y moviendo sus labios con
gestos muy lentos. De esta forma el sonido del cuenco no sigue una secuencia lineal, se altera
ligeramente y produce un efecto de cambio muy interesante.

Sugiero al lector que se inicie probando con los mantras “AUM” o “IAM”. La forma es muy
sencilla, no se trata de pronunciar sonido alguno, sino simplemente de hacer que la boca adopte las
posiciones adecuadas para la pronunciación pero de forma exagerada.

Así para pronunciar la A del mantra AUM, debemos separar al máximo los labios y cuando
notemos que la vibración del cuenco pasa frente a nosotros, iremos cerrando poco a poco la boca,
como si tuviéramos que pronunciar el resto del mantra.

Con el tiempo y un poco de experimentación podremos desarrollar mucho más esta técnica que,
entre otras virtudes, posee la de permitirnos hacer fluir dos tipos de energías: la del cuenco y la de
un mantra que, recordemos, también es vibración.

E.- REGULACIÓN ACUÁTICA


Ciertamente algunos cuencos son muy pequeños y resulta un poco difícil llenarlos con agua, pero si
por su tamaño ello es factible, merece la pena probar esta técnica, ya que consiste en obtener
diferentes sonidos del cuenco a partir de ir llenando en mayor o menor medida su cavidad interior.

Esta técnica nos servirá para poder producir varios tipos de sonidos a partir del nivel de agua que
tengamos en el interior del cuenco, notando así de esta manera cuál es el más idóneo para cada
persona.

EJERCICIO 8: PARA LA RELAJACION


Son numerosas las situaciones de la vida moderna que nos llevan a perder no sólo la paz sino el
norte de nuestras acciones. El estrés, la tensión, el miedo, el desencanto forman parte de ése gran
mal que nos acucia en este mal llamado siglo de las comodidades y del ocio.

Evidentemente, perder la paz es un concepto abstracto que nos puede remitir a lo nerviosos que
estamos, a la incapacidad que sentimos a la hora de tomar una decisión, o al sentimiento de fracaso
que tenemos con respecto a una persona.

Como es lógico, perder la paz trae consigo alteraciones físicas y psíquicas muy importantes. Quizá
una de ellas sea el sentimiento destructivo que nos acompaña con pensamientos que nos hacen
cuestionar la validez de todo aquello que tenemos previsto llevar adelante.

Pero al margen de perder la paz por una situación determinada, puede ocurrir también que hayamos
perdido la paz en un sentido de estar desorientados. Puede que lo que deseemos sea algo tan simple
como encontrar paz de espíritu, o el sosiego necesario para poder realizar un ejercicio de meditación
o de visualización.

El ejercicio que desarrollaremos a continuación está indicado precisamente para mitigar todos esos
complicados estados de ausencia de serenidad. Por supuesto puede que se trate de dar la paz a otra
persona. En este caso, por supuesto, lo primero que tenemos que hacer es intentar dialogar con ella
y comprenderla, así de esta forma su energía fluirá más libremente y se abrirá a lo que le rodea.

El diálogo nos ayudará a romper los tabúes y la angustia que suele percibir quien ha roto su paz, de
mente, espíritu o vida. Tras el diálogo procederemos de la siguiente forma:
1.- Vamos a trabajar directamente sobre el corazón y alrededor de la cabeza, por ello lo primero es
que el paciente relaje estas dos zonas. Una buena ayuda para alcanzar un óptimo estado de
receptividad será la respiración. Tras dos respiraciones en las que el pecho se hinche al máximo y
después se relaje al soltar el aire de golpe, el cuerpo estará más preparado para seguir con el
experimento.
2.- Una vez ya relajados, procederemos a generar un campo armónico alrededor nuestro o del
paciente, para ello debemos hacer sonar el cuenco mediante el sistema de sonido envolvente. De
esta forma haremos girar la baqueta alrededor del cuenco para que el sonido vaya creciendo poco a
poco. A medida que el cuenco suena lo orientaremos en dirección a todas las paredes de la estancia
en la que nos encontremos.
3.- Pasados unos minutos de la experimentación anterior, procederemos a tumbarnos o indicar al
paciente que haga lo propio. Al tumbarse, el receptor de la energía debe estar muy tranquilo y
relajado, por tanto, no estaría de más que vuelva a respirar un par de veces más.
4.- E1 paso siguiente será que el afectado se concentre en que desea sentir de nuevo la paz en su
vida. Frases como “Deseo tener paz” o “quiero estar en paz” serán las más recomendables. Estas
frases pueden repetirse unas cuantas veces en alta voz o simplemente pronunciarlas mentalmente.
5.- Pasados un par de minutos situaremos el cuenco sobre el corazón y procederemos a golpearlo de
forma interrumpida, esto es no dejando que el sonido se prolongue e interrumpiendo con un nuevo
golpe al poco de comenzar a sonar. De esta manera daremos hasta cinco golpe seguidos, dejando
tras el último, que el cuenco finalice su canto.
6.- E1 paciente u operador volverá a pensar en que desea encontrar la paz. Para ello, ahora que ya
hemos abierto los campos de energía necesarios a la altura de nuestro corazón, intentaremos
contactar con este organismo tranquilamente.
7.- Vamos a imaginar que estamos en un largo túnel y que al fondo del mismo se encuentra un ser
que es nuestro corazón. Si lo deseamos podemos idealizarlo en alguna persona a la que amemos
mucho o a una amistad, sea hombre o mujer. El caso es imaginar que aquel personaje que estamos
viendo es nuestro corazón.
8.- Siguiendo con la visualización, percibiremos que vamos caminando con los brazos abiertos,
poco a poco y muy lentamente al encuentro de ese “ser” querido a quien conocemos tan bien.
Sabemos que nos encontraremos con nuestro corazón, seguramente uno de los órganos que más
sufre cuando perdemos la paz.
9.- Cuando quien imagina la escena llegue a encontrarse con su corazón, deberá sonreírle y
estrecharle en un profundo y amoroso abrazo que demuestre el cariño que le tiene.
10.- Justo en el momento del abrazo es necesario dar un par de golpes más de cuenco. En este caso
los golpes deben ser pausados, dejando que el cuenco suene hasta el final. Es en ese instante cuando
la persona se congratula de estar viva, de poseer un corazón al que debe cuidar y con el que de
nuevo, habrá encontrado la paz.

Seguidamente se repetirá la acción golpeando por espacio de otros dos o tres minutos el cuenco, con
el fin de disipar cualquier tipo de energía o vibración no positiva.

11.- Tras finalizar el sonido anterior, nos concentraremos en percibir totalmente el sonido del
cuenco, desde la cabeza hasta los pies, como si el sonido que se produce en lo alto de la cabeza,
pudiera desplazarse hacia nuestros pies. Daremos un nuevo golpe y, después, procederemos a seguir
el recorrido de la vibración.
12.- Concluiremos el ejercicio con un último y definitivo golpe, pero antes de darlo debemos
centrar de nuevo la atención en aquello que no ha funcionado bien, en la adversidad y en la
negatividad que nos ha producido. Se trata de eliminarla dejando que pase, junto con el sonido del
cuenco, por todo nuestro cuerpo hasta llegar a los pies para desaparecer por ellos. Al dar el golpe
debemos sentir que el dolor y la adversidad salen del cuerpo.
ARMONIZACIÓN
La música penetra por todo el ser. Puede retrasar o acelerar la circulación, estimular o calmar el
sistema nervioso, provocar pasiones o inspirar la paz. Cuanto más cerca estamos de la naturaleza,
más poderoso y mágico será su efecto. Sin embargo, no es cualquier tono ni cualquier color, lo que
causa un efecto específico; este tono o color debe estar en armonía con nosotros. Nosotros
cambiamos y también cambia nuestra necesidad por un tono o color en particular.

EJERCICIO 1: ESCUCHE SU MUNDO EXTERIOR


Encuentre un lugar tranquilo al aire libre, en un parque o en el bosque, en un muelle o en la playa.
Centre toda su atención, escuche los sonidos que llegan a usted desde el entorno inmediato.

¿Cuántos sonidos diferentes puede distinguir? ¿Se dio cuenta del ruido que producen las hojas al
arrastrarse, o del siseo del oleaje? ¿Qué más puede oír: pájaros, el zumbido de insectos, el
murmullo de un arroyo que corre? También, permanezca abierto a los sonidos que llegan desde
más lejos, un auto que pasa, el timbre de una bicicleta, un tren, un avión, niños jugando, o el
ladrido de un perro.

El mundo está lleno de sonidos, y es su tarea distinguir su variedad conscientemente y entrenar su


sentido de la audición.

SONIDOS PRIMARIOS Y EXPERIENCIAS PRIMARI AS


Dado que las células de los seres vivientes, es decir, humanos, animales y plantas, responden tan
directamente a la música y los sonidos primarios, es posible que los cambios o transformaciones
ocurran cuando estas células empiezan a resonar ante determinados sonidos. Esto ha llevado a
distintas formas de terapias por medio de los sonidos, como por ejemplo, cantar mantras, la
armonía, escuchar música clásica, sacra o para meditación, sanación con las vibraciones de
diapasones, el sonido de didgeridoos*, cuencos cantores y otros tantos instrumentos. Muchas
sociedades naturales, o las denominadas comunidades primitivas, empleaban —y lo siguen
haciendo— el sonido en sus prácticas chamánicas de sanación o en sus viajes astrales. Aún están
familiarizados con las leyes naturales que los occidentales, de hecho, parecen haber olvidado. Los
aborígenes australianos con sus didgeridoos, se han hecho particularmente famosos en Occidente
por los efectos transformadores de sus instrumentos. Los cuencos cantores fie bronce, himalayos,
son muy populares aquí. Todos estos instrumentos tienen un rasgo en común, y es que evocan las
experiencias primarias por las vibraciones sonoras, convocando probablemente en su retina interior,
imágenes de la creación, desatando un “Big bang” en el oyente, trayendo profundos y arcaicos
recuerdos como una especie de “regreso a las fuentes”.

Después de un concierto de cuencos cantores, una mujer me dijo: “Cuando escucho estos sonidos
armoniosos, vuelvo a la fuente de nuestra creación, al lugar donde sólo existe el 'ser' y donde nada
se espera y nada es necesario, y donde todo se permite. Prevalece la armonía y esto produce un
profundo éxtasis de realización plena, disolviéndose en toda la atmósfera y al unísono con el dios
informe”. En nuestra era turbulenta y comercial, sentimos una nostalgia irresistible por vivir
experiencias prístinas, incluyendo los sonidos que establecen un vínculo con la Tierra, el cosmos y
la más profunda esencia de nosotros mismos.

Por cierto, nos movemos con el sonido y las vibraciones todos los días, pero la pregunta es si aún
somos conscientes de todos estos sonidos. La audición es el único sentido que no puede cercenarse
de las impresiones. Siempre hay sonidos; no podemos retirarnos de ellos, aunque el sentido de la
audición se embote tanto que, inconscientemente, dejamos que gran cantidad de sonidos pasen
sobre nosotros. La gente que traba-la en empresas o locales que tienen música de fondo todo el día,
ante el sonido reacciona de manera diferente de aquellos que escuchan su música favorita, mientras
disfrutan de un vaso de vino o se refrescan escuchando el gorjeo de pájaros, el crujir de las hojas o
el murmullo de un arroyo al correr, o simplemente disfrutan de la naturaleza. Además de oír con los
oídos, el cuerpo y todas sus células, es importante volver a aprender a escuchar como los niños. Los
niños cuando escuchan música no se quedan quietos, sino que se mueven espontáneamente, bailan,
baten palmas o cantan haciendo acompañamiento.

Los sonidos inarmónicos, o cierto tipo de música pueden llegar a enfermarnos o confundirnos con la
atmósfera que estos evocan. La música, a menudo, transmite emociones que no pueden expresarse
en palabras, sino que apelan directamente al corazón, y esta puede reflejar un estado de ánimo,
como temeridad, deseo, dicha, tristeza, felicidad, armonía, revelación, soledad o sensualidad
erótica.

EJERCICIO 2: ESCUCHE SU MUNDO INTERIOR


En casa, siéntese en un lugar tranquilo, relájese todo lo que pueda y cerciórese de que nadie lo
moleste por un rato. Escuche conscientemente los sonidos que produce su cuerpo. Oirá el ritmo de
su respiración. De vez en cuando trague y escuche el sonido tintineante en su cabeza; o abra y
cierre su boca para escuchar los chasquidos. De vez en cuando inhale profundamente y exhale,
resoplando y silbando.

Si está muy quieto podrá oír su propio pulso en diferentes partes del cuerpo y, a veces, escuchará
verdaderamente cómo late su corazón.

¿Cuáles son los otros sonidos que puede hacer con su cuerpo? Sus cuerdas vocales no son las
únicas parles del cuerpo que producen sonidos. Piense en silbar, estornudar, eructar o liberar
gases. También puede aplaudir, hacer rechinar los dientes o chasquear los dedos. Deje que el
cuerpo componga su propia música. ¡Usted solo es toda una orquesta!

CONCIENCIA Y CRECIMIENTO ESPIRITUAL


¡Conviértase en la persona que es! ¡Penetre su esencia! En muchos casos, esto significa depurar
todo tipo de bloqueo u obstáculo. A tal fin, los cuencos cantores son muy adecuados y, por cierto,
su empleo como ayuda para alcanzar el bienestar del cuerpo, la mente y el alma es cada vez más
popular. En una gran cantidad de países occidentales, ahora se emplean los cuencos cantores en
diversos tratamientos, y para sanación, meditación y transformación, abriendo las puertas a la
conciencia personal y al crecimiento espiritual. En conciertos, cuando se practica meditación con
sonidos, o en sesiones de sanación, frecuentemente se utilizan los cuencos cantores en combinación
con otros instrumentos como la marimba, didgeridoo, gong, palo i le lluvia, campanas, címbalos,
gong de viento, tambor del océano, instrumentos de percusión y también, la voz humana (mantras,
canto de armonías).

EJERCICIO 3: ESCUCHE CON SU INT UICIÓN


Escuche la misma música que en el ejercicio anterior. Nuevamente, debe relajarse, sentado o
acostado, pero esta vez deje que los sonidos lo bañen, sin escuchar de manera consciente ningún
detalle, pero con la completa atención de una mente abierta. Experimente los sonidos como si fuera
un arroyo que fluye en usted.

Con este ejercicio, usted no sólo entrena su oído externo, sino también su capacidad para escuchar
internamente. También toma conciencia de las sensaciones y sentimientos que se estimulan en su
cuerpo por los sonidos musicales, de modo que puede abrirse al mundo de los sonidos y de su
efecto sanador. En esta ocasión, usted permite que sus sentimientos o su naturaleza intuitiva le
hablen.
Además, el ritmo incita a todo tipo de sensaciones y reacciones, por ejemplo, sentir frío, calor,
rápidas fluctuaciones de la temperatura, y temblores o transpiración; picazón en ciertos lugares,
como en uno o más chakras (centros energéticos del cuerpo); movimientos involuntarios como
bailar, gestos de los brazos y manos (mudras), movimientos de los ojos o muecas; ondas de energía
que corren por el cuerpo, sensación de incomodidad física o, contrariamente, una total relajación.
Luego de un baño o masaje con sonidos, la mayoría de la gente, por lo general, se siente estimulada
física y espiritualmente, y llena de energía.

En la medida que esto se aplica a los cuencos cantores, la melodía o, para decirlo con mayor
exactitud, la composición de los sonidos, pueden ejercer una influencia en los niveles físico,
emocional y mental. A nivel emocional, puede llegar a experimentar sentimientos de dicha y amor,
pero también puede sentirse conmovido y con cierta ternura. A veces puede surgir a la superficie
una tristeza, rabia u odio que estaban profundamente reprimidos, o sentir un efecto tranquilizante y
anestésico. En el nivel mental o intelectual, tal vez obtenga claridad o una nueva comprensión de
conexiones lógicas.

La armonía de la vibración musical expresada en ciertos acordes, expande la conciencia y funciona


a nivel físico, emocional, mental, social y espiritual. A nivel espiritual, podrá experimentar un
cambio de conciencia; tal vez encuentre imágenes inesperadas que contienen una significación
arcaica y primaria, como si una luz interior se encendiera y todo tipo de impresiones dentro de su
intuición se iluminara. Podrá experimentar una sensación de éxtasis, entrega y unicidad. También es
posible que tenga una experiencia astral extracorpórea o emprenda un viaje astral, mientras escucha
los cuencos cantores. Tal vez logre entrar en contacto con su yo superior, su voz interior, un dios o
una diosa o con su guía espiritual.

El timbre o color del sonido, es decir, la cualidad característica de un cuenco cantor en particular, o
de otro instrumento, también es importante. El timbre determina si para usted, una vibración sonora
es armoniosa o no.

SANARSE Y LLEGAR A SER ÍNTEGRO


Cualquier persona que emplee cuencos cantores con propósitos sanadores, deberá tener presente
que muchos desórdenes físicos y psicológicos tienen la posibilidad de sanarse, sólo cuando la
conciencia del que los padece cambia y la persona desea hallar la cura. Esto significa que los
patrones de pensamiento enquistados, desgastados y negativos que el individuo siente por sí mismo,
primero deben convertirse en ideas nuevas y positivas. Si alguien desea curarse, tanto en un nivel
físico como emocional, debe darse cuenta de que la causa más profunda del sufrimiento puede
encontrarse en su conciencia, en un nivel mental y espiritual, junto con la llave para el cambio.

El deseo y la intención que la persona siente para cambiar, curarse y transformarse, es el factor
esencial y decisivo; de lo contrario, la energía que se emplee en esto, simplemente, será inútil. No
obstante, la intención del terapeuta o del músico que utiliza los cuencos cantores, también es muy
importante. Deben tener la apertura, el deseo, el amor, las facultades intuitivas y la paciencia para
ayudar a la otra persona con su proceso de toma de conciencia y transformación. También son
esenciales muchos años de experiencia, una profunda comprensión de la naturaleza humana y una
capacidad analítica muy bien desarrollada. Dado que los cuencos cantores son conocidos en el
hemisferio occidental sólo desde hace veinticinco años, su uso para la sanación y la transformación
aún se halla en su infancia. Con sólo asistir a una cantidad de talleres o cursos, no alcanza para lle-
gar a ser un terapeuta o para administrar tratamientos.
Es necesario realizar gran cantidad de investigación experimental, a fin de lograr una profunda
comprensión de todos los aspectos y de las aplicaciones para sanar con cuencos cantores.

Los cuencos cantores de los Himalayas, realizados en metal dorado, son instrumentos singulares.
De un primer vistazo, tal vez no parezcan instrumentos musicales, sino más bien una hermosa pieza
dentro de los utensilios de cocina, y esto es lo que son, en verdad, aunque también tienen funciones
para ceremonial y meditación. Sin embargo, cuando uno empieza a golpear o mover estos cuencos
con distintos tipos de palillos o batidores, se transforman en al aire circundante, vibraciones
inesperadamente cálidas, profundas y perceptibles, convirtiéndose en sonidos plenos y armoniosos,
preñados de una orquesta completa de armonías. No hay dos cuencos que tengan el mismo tono ni
que posean tampoco un tono fijo en el sentido de la familiar escala occidental (C — D — E — F —
G — A — B — C). Por lo tanto, no resulta fácil tarea reunir una octava en los cuencos cantores. De
todos modos, no hay mucho que comentar sobre esto, porque precisamente son esos tonos
singulares y sin calibrar de los cuencos cantores, que tal vez suenan un tanto agudos a nuestro oídos
cuando los escuchamos por primera vez, los que producen un sonido equilibrado y armonioso.
Cuando se interpretan varios cuencos juntos, comienzan a resonar los tonos que se entremezclan,
produciendo de manera creativa, los sonidos más inesperados y misteriosos. Debido a sus cuali-
dades espirituales, estos mismos sonidos pueden conmoverlo en lo más profundo de su alma,
transfiriéndole su poder transformador.

El tamaño y grosor de un cuenco determinan su tono. Sabiendo esto, no es fácil afinar el cuenco
cuando se tiene la sensación de que está apenas un poco “fuera” de tono. Sin embargo, algunas
personas los afinan frotándolos con papel de lija fino. También se pueden afinar haciéndoles
muescas en su parte interna, y esta es, por cierto, una tarea de especialistas. Usted puede
experimentarlo si lo desea, pero una vez que lijó una superficie, esta ya no puede reemplazarse. Los
cuencos cantores que fueron lijados, quedando pulidos y delgados en su país de origen, contienen
más tonos agudos y graves que aquellos con paredes más gruesas. No obstante, como mencioné
anteriormente, los cuencos cantores que parecen producir, de manera individual, un sonido un tanto
agudo, aún pueden sonar armoniosos cuando se los interpreta juntos, de modo que por lo general,
no es necesario afinarlos.

Para descubrir aproximadamente qué notas produce un cuenco cantor, puede hacerlo sonar con otro
instrumento, como por ejemplo una flauta dulce, un piano o un diapasón, para comparar los tonos.
También puede emplear un afinador digital, dispositivo pequeño que funciona a pila, para indicar y
calibrar el tono y registro musical en relación con una escala, de modo que los tonos de la escala
cromática occidental (C, C agudo, D, D agudo, E, F, F agudo, A, A agudo, B) se encienden en el
afinador. Puede encenderse al mismo tiempo una cantidad de tonos, por ejemplo E, A y B, si
emplea un batidor de madera en el cuenco. Sin embargo, el mismo cuenco cantor puede producir los
tonos E, F, A y B cuando lo frota en el borde, o E y F cuando emplea un batidor de fieltro. Esto
demuestra la importancia del material que se emplea para el batidor y que, en este caso, frotar el
cuenco produce la mayor cantidad de tonos, con las armonías correspondientes. Sin embargo,
algunos cuencos producen sólo un tono primario (por ejemplo C), con las armonías que se
relacionan con él. A fin de poder averiguar si un cuenco cantor tiene un tono planetario en
particular, es imperioso contar con un dispositivo afinador. Los músicos experimentados y las
personas que poseen un sentido del tono absoluto, por lo general están en condiciones de determinar
el tono o tonos de un cuenco cantor, con sólo escucharlo.

ELEGIR INTUITIVAMENTE SUS PROPIOS CUENCOS CANTORES


¿Cuál es la razón que lo lleva a comprar uno o varios cuencos cantores? A menudo es la forma en
que lo conmueve un sonido o vibración en particular. Dado que cada uno de nosotros vibra en una
frecuencia exclusiva, ciertamente, es posible que usted halle un cuenco con una frecuencia que sea
compatible con la suya. Desde un punto de vista físico, las vibraciones de un cuenco cantor
resuenan con la suya, más profunda y esencial, y penetran sus huesos, sus fluidos corporales y sus
células. Los cuerpos más enrarecidos de su aura, como el cuerpo etéreo, astral, emocional, mental y
espiritual, también reciben estas vibraciones y ejercen influencias entre sí. Puede sentir cómo estas
vibraciones corren por usted de manera benéfica. Empleando su oído, su cuerpo y su intuición,
logrará hallar el cuenco correcto para usted. Comience por pedirle a la persona que los vende o a un
conocedor de cuencos cantores, toda la información necesaria, pero asegúrese de que la decisión
final sea sólo suya. Puede preguntar cuándo, dónde y cómo se hizo el cuenco, dado que las
respuestas pueden llegar a afectar el precio del mismo, como también su propia sensación sobre él.
Es probable que no pueda juntar una colección de cuencos cantores en una misma tarde, pero puede
llegar a armar una con el correr de los meses o de los años, probando constantemente distintos
cuencos, deshaciéndose a veces del que resulta extraño y siempre escuchando su propia intuición.
Trate de prepararse con anticipación para estar receptivo a los sonidos, trabajando para ello en su yo
interior; algunos de los ejercicios para escuchar que se presentan en este libro, pueden llegar a ser
útiles para este fin. Cuando compre cuencos cantores y, siempre que desee interpretar su música,
afírmese con ambos pies en el piso y esté receptivo. Si desea comprar un cuenco para otro, trate de
concentrarse en esta persona lo más posible y, nuevamente, deje que su intuición decida qué cuenco
comprar. Cuando le entregan uno de regalo, por lo general ha sido elegido con sumo cuidado, y la
intención y el mensaje emocional de la persona que lo entrega, se entretejen con usted en el
obsequio.

EJERCICIO 4: PRUEBA PARA SU CUENCO CANTOR PERSONAL


Cuando golpea un cuenco cantor con el puño cerrado, se escucha la octava más grave posible. Con
un batidor de fieltro, el tono es una octava más alta, y con uno de madera sin ninguna cobertura,
otra octava más. Puede golpear, de manera alternada, dos cuencos que tengan tonos levemente
diferentes y estos comenzarán a resonar en el mismo tono. Si usted sabe que un cuenco en
particular no tiene el tono planetario correspondiente a Saturno, puede realizar la siguiente prueba
para determinar si tiene o no, un “buen” sonido: golpee el cuenco y sosténgalo apenas inclinado
frente a su estómago (el plexo solar o tercer chakra). Si siente una callada vibración en su plexo
solar, el cuenco es bueno y en él hay espíritu. Si no siente nada, o percibe una sensación de
acalambramiento, será mejor no utilizar este cuenco.

Cuando frota el cuenco, produciendo los sonidos más plenos, cálidos y armónicos, obviamente
puede hacerlo para la derecha o para la izquierda. Si frota hacia la derecha, en el sentido de las
agujas del reloj, se convoca una poderosa energía masculina, enfocada exteriormente y hacia el
futuro; esto puede servir para fortalecer su completo bienestar espiritual y físico, porque estimula y
armoniza toda su aura.

Cuando frota hacia la izquierda, en el sentido contrario a las agujas del reloj, se evoca un aspecto
más tranquilo, una energía femenina que tiene un efecto introspectivo y puede convocar la regresión
al pasado. Esta fuerza posee una cualidad abierta y está dirigida al interior, permitiéndole pararse
con ambos pies en el suelo, de modo que usted quede bien afirmado y recupere un pacífico
equilibrio.

TONOS Y VIBRACIONES
Las ondas sonoras producidas por los cuencos, pueden subdividirse en tres sonidos primarios. Una
vibración ondulante es un sonido con carácter femenino, mientras que un sonido corto, rápido,
staccato, posee una cualidad masculina. Cuando la vibración continúa por largo tiempo, los
aspectos masculino y femenino se han unido, y el sonido se ha tornado andrógino. Los sonidos
poseen su propio carácter, color y timbre. Los tonos graves son lentos, resuenan durante un lapso
prolongado y están ligados a la tierra; a menudo son pesados y apagados, y poseen un carácter pleno
y sombrío. Los tonos agudos suenan alegres e irradian un brillo vivaz. Pueden parecer celestiales y
poseen el potencial de remover los obstáculos y antiguos patrones de energía y de limpiar el camino
para alcanzar una mayor conciencia, sanación y transformación.

La fortaleza del tono también puede ejercer cierta influencia; por ejemplo, los sonidos suaves
evocan sentimientos de ternura con más prontitud que un golpe fuerte en el cuenco cantor. Cada
cuenco “canta” un tono básico o la combinación de un número de tonos básicos, en diversas
octavas, según el material que emplee para golpearlo.

Ocasionalmente, los tonos con una frecuencia particular pueden tener un efecto desagradable en
ciertos lugares del cuerpo. Por ejemplo, el tono planetario de Saturno, bajo ninguna circunstancia
debe colocarse en el plexo solar o en el área del estómago; nadie puede tolerar esto.

Cuando comience a utilizar sus cuencos cantores recién comprados, es importante que experimente
con ellos en profundidad, para examinar lo que pueden hacer y lo que no, y para llegar a ser uno con
el sonido. Solo cuando los cuencos hayan pasado estas pruebas y cuando todo se sienta bien, en-
tonces sus vibraciones podrán emplearse en público.

“Integridad”, “sanación”, “transformación” y “cura” son palabras que a menudo se usan, apropiada
o inapropiadamente, y también combinadas entre sí, en la atención de la salud física y psicológica
con métodos alternativos modernos. Muchos doctores, terapeutas y sanadores, exploran otros
tratamientos además de los métodos tradicionales y, en su búsqueda, se hallan en un laberinto de
muchas terapias alternativas. Trabajar con el sonido y con cuencos cantores está incluido entre estas
alternativas, porque cae dentro de la categoría de la “terapia vibracional”, la cual se centra en las
energías físicas y etéreas más sutiles, la mente y el espíritu de todos los seres vivientes.

Además de la cantidad de conciertos, talleres y sesiones sanadoras individuales de los cuencos


cantores, hay cursos ocasionales sobre terapias con estos cuencos y con sonido, para los sanadores
que quieren trabajar con esta modalidad de cura. Aunque el uso de los cuencos cantores en los
países del Lejano Oriente ha recorrido un largo trecho, los occidentales recién se están
familiarizando con estas costumbres, y se ha experimentado un rápido aumento del conocimiento
sobre el potencial sanador del sonido. Sin embargo, esto viene sucediendo durante los últimos
veinte o veinticinco años y aún se encuentra en una etapa experimental.

SANAR CON EL SONIDO Y LOS CUENCOS CANTORES


Las fuerzas sanadoras y transformadoras de los cuencos cantores y de otros instrumentos exóticos,
como el didgeridoo y el palo de lluvia, se emplean cada vez con mayor frecuencia en el cuidado de
la salud con los métodos alternativos modernos y también con los tradicionales. En general, es más
común la terapia por sonidos, como cantar mantras y la armonía. En todas partes, los doctores y
terapeutas están empleando los cuencos cantores junto con su tratamiento regular o alternativo.

Obviamente, ciertas enfermedades como el reumatismo o el cáncer, o incluso dolencias tales como
los dolores de cabeza o la fatiga, no pueden curarse con terapia de sonidos o con cuencos cantores
solamente. Hay diversos remedios e innumerables factores, y todos colaboran con la sanación,
siendo el más trascendental el propio deseo del paciente por curarse. Además, una actitud de interés
positiva, la compasión y la intención por parte del terapeuta, también desempeñan un papel
importante. Todos estos factores contribuyen con el potencial para la cura o la transformación.
En las terapias alternativas, como la medicina a base de hierbas, la homeopatía o la acupuntura, el
cuerpo es considerado como algo más que una colección de miembros y órganos dispersos; se
percibe como un sistema completo, en el cual todas las funciones y partes están interrelacionadas y
son co-dependientes. Esta perspectiva holística requiere de un enfoque responsable y científico, y
de una gran medida de comprensión, sabiduría e intuición por parte de los doctores y terapeutas.

EJERCICIO 5: CÓMO HACER PARA QUE SU CUENCO CANTE


Coloque el cuenco cantor sobre un pequeño almohadón, un aro, en la palma de la mano, o en la
punta de los dedos. Cerciórese de que se establezca el menor contacto posible con cualquier otro
material resonante, de modo que el aire esté libre para vibrar en el entorno. También, verifique la
acústica del espacio, especialmente si planea dar conciertos o administrar tratamientos allí.
Golpee el cuenco cantor en diversos lugares, con un batidor, por ejemplo en el borde, en la
superficie externa redondeada, y en la parte interna. Sostenga flojo el batidor o palillo, entre sus
dedos y balancéelo libremente contra el cuenco. Esto crea un sonido pleno y duradero. Para hacer
cantar el cuenco, emplee un batidor de madera cubierto con cuero o envuelto con una cinta
plástica, frótelo contra el borde en la parte interior o exterior. Al frotar el cuenco, usted produce
una espiral de energía con mucha armonía. Escuche las diferencias de sonido provenientes desde
el interior y exterior, y del implemento que utilizó para el batidor. No hay dos cuencos cantores
que suenen de la misma manera. Algunos suenan apagados, otros vivaces y otros combinan varios
tonos. Si deja que el cuenco se mueva levemente en su mano, notará que la vibración se torna más
completa y expansiva.

Los grupos de varios cuencos diferentes pueden reunirse de distintas maneras:


- Como una escala.
- Como acordes.
- Según los tonos planetarios.
- Intuitivamente, de acuerdo con los sonidos que le resultan armoniosos.

EJERCICIO 6: CÓMO SENTIR LAS VIBRACIONES DE UN CUEN CO CANTOR


¡Aprender a escuchar con su cuerpo, qué experiencia emocionante! Coloque un cuenco cantor
sobre la palma de su mano y golpéelo. ¿Puede sentir las vibraciones que se producen en su mano y
en su brazo? Luego de haber golpeado el cuenco, retire el batidor, ubique su otra mano encima del
cuenco y sienta las vibraciones. Golpéelo nuevamente y apoye su mano sobre el borde. El sonido y
la vibración cesan. Ahora, sostenga su mano encima del cuenco silencioso y sienta la diferencia. Si
fuera necesario, repita esta operación una cantidad de veces, para que pueda notar la diferencia
claramente.

La mayoría de la gente tiende a juntar intuitivamente un conjunto de cuencos que suenan bien a sus
oídos, y los cuencos cantores con sonidos completamente individuales y exclusivos son los más
adecuados para esto. En otros casos enumerados antes, usted necesitará un implemento afinador
para hallar aquellos cuencos con los tonos deseados.

CÓMO APRENDER A ESCU CHAR LOS SONIDOS CON TODO SU SER


Debido a la constante cacofonía que por lo general soportamos en un día común de trabajo, e
incluso a la noche, cuando con nuestro control remoto pasamos de canal en canal en el aparato de
televisión, muchos tendemos a entumecernos ante los otros sonidos más sutiles.
Para escuchar los cuencos cantores se necesita una actitud abierta y atenta, no tanto con el fin de
analizar los sonidos, sino para estar presentes, conscientes y alerta, y para probar y captar con el
oído, los sonidos individuales y las armonías. Por lo tanto, tome las precauciones para que no lo
interrumpan ni lo molesten durante sus sesiones con los cuencos cantores. Simplemente puede
practicar, pero si en verdad quiere escuchar de un modo bien relajado y sentir los sonidos, solicite a
otra persona que golpee los cuencos para usted, o puede escuchar una grabación con la música de
los cuencos cantores. Cuando el sonido se desvanece, usted podrá aprender a oír el tono por un
período aún más largo, con su oído interior.

La armonía, que se nota especialmente cuando se frota la parte externa del cuenco cantor, ejerce una
gran influencia sobre las células del cuerpo, asegurando también una consonancia en el cuerpo, la
mente y el alma, a este nivel. La práctica hace mejorar el desempeño, pero en este caso usted
aprenderá a escuchar su cuerpo de una manera más consciente, entonces, este se abrirá a la
dimensiones de su verdadera esencia.

EJERCICIO 7: COMPARACIÓN DE LOS EFECTOS DE LOS DISTINTOS TONOS DE LOS


CUENCOS CANTORES
Este ejercicio requiere de un compañero. Acuéstese sobre su espalda, relájese completamente y
pídale a su compañero que golpee un tono, empleando alternativamente, varios cuencos y distintos
tipos de batidores. Trate de sentir la diferencia entre golpear y frotar el cuenco.

¿Qué clase de percepciones surgen en su cuerpo y en sus células con un cuenco cantor en
particular? ¿Cuál es el efecto de los diferentes tonos, armonías y timbres? ¿Puede sentir alguna
comezón, cosquilleo, temblor, sensaciones involuntarias de movimiento, calor o frío? ¿Cambia de
alguna manera su nivel de energía o su conciencia?

RESONAR CON LOS CUENCOS CANTORES


Si golpea dos o más cuencos cantores, uno después del otro, la resonancia de su armonía individual
producirá una armonía conjunta. Algunos cuencos se refuerzan el volumen entre sí, mientras que
otros lo reducen. En algunos casos, un cuenco puede apoderarse del sonido o del tono del otro,
produciendo la armonía, el característico sonido cantor. Para nuestros oídos occidentales, esto no
siempre suena muy armonioso, porque los intervalos de la vibración natural en la armonía,
producidos en los cuencos cantores, no son comunes en la escala occidental a la que estamos acos-
tumbrados. Por lo tanto, debemos aprender a escuchar otra vez, aprender a distinguir los sonidos y
las armonías, y luego a reagruparlos en nuestro cerebro para aceptarlos como sonidos armoniosos.
Es precisamente al permitir que los sonidos nos penetren, y al entregarnos a este sonido, como
vamos a alcanzar el estado de paz y aceptación, para poder ser uno con estas vibraciones.

EJERCICIO 8: EXPERIMENTE EMPLEAR SU VOZ CON LOS CUENCOS CANTORES


Tararear junto con el sonido de un cuenco cantor, puede ser una experiencia especial, porque
aumenta la resonancia en su cabeza; su propio cráneo trabaja como una caja natural de
resonancia.

El efecto puede ser muy armonioso, especialmente si hace esto con un tono que a usted le resulta
placentero. Generalmente, usted tararea con su boca cerrada, pero si forma las cinco vocales (o
elige sus propios sonidos como un “uau”, “au”, o el sonido primario uom”) con su boca abierta,
cerca del borde del cuenco vibrante, primero sin hacer ningún sonido y luego agregando el sonido
de sus cuerdas vocales, la armonía resonará profunda en su cabeza.
HALLAR SU TONO BÁSICO
Cuando realizo el ejercicio 9 con uno de mis cuencos cantores, no sólo experimento el efecto
resonante amplificado, sino que oigo un eco sobrenatural en mi cabeza y alrededor de mis oídos. Lo
que ocurre es que el lono de este cuenco cantor, el G, corresponde a lo que yo normalmente
reconozco como mi propio tono básico. Cuando tarareo una nota de manera espontánea, o recito el
sonido primario “om” sin emplear ningún cuenco cantor ni ningún otro instrumento, generalmente
resulta ser la nota G. Cuando compré este cuenco cantor, tuve una sensación de reconocimiento:
“¡Este es mi cuenco, mi tono básico, mi sonido prístino!”. La vibración de este sonido, literalmente,
penetró la mismísima médula de mis huesos, y esta fue por cierto, una sensación muy placentera.
He notado que con este sonido puedo alcanzar mi propio núcleo, el centro en el cual vivo y trabajo.

Usted puede hallar su propio tono básico, empezando a tararear regularmente de manera
espontánea, y luego verificar este tono con un implemento afinador, que puede ser un piano, una
flauta dulce u otro instrumento. Si a menudo suele ser el mismo tono, casi seguro que este es su
tono básico, aunque esto podrá variar en las diferentes etapas de su vida y en distintas
circunstancias. Es un hecho afortunado que el tono básico de su propia voz sea la fuente de su
propia sanación. Su tono básico es su propia frecuencia primaria, su parte más auténtica, convertida
en vibraciones; es la música que siempre tiene en usted y con usted, y la armonía está
completamente en concordancia con su existencia. Cantar su tono básico funciona como un
generador, cargándolo de energía equilibrada que también puede irradiar hacia otras personas. Si
cree que descubrió su tono básico, la próxima tarea será hallar el cuenco cantor apropiado.

EJERCICIO 9: AUTOMASAJES CON CUENCOS CANTORES


Usted también puede administrarse un simple masaje sonoro. Cerciórese de que nadie lo moleste.
Acuéstese sobre su espalda, respire profundamente tres veces y trate de estar lo más relajado
posible. Coloque un cuenco con un sonido profundo sobre su estómago, en el medio de su cuerpo,
aproximadamente dos dedos debajo del ombligo, en el punto conocido por el budismo zen japonés,
como el punto hará. Respire tranquilamente desde el estómago. Haga sonar el cuenco con un bati-
dor de fieltro y sienta cómo las vibraciones pasan por su cuerpo. Entonces, podrá experimentar
con los cuencos en otros puntos, por ejemplo, en los puntos de los chakras. Los tonos más graves
generalmente funcionan mejor en los chakras inferiores, mientras que los tonos más agudos van
bien con los chakras superiores. Permanezca acostado durante algún tiempo y disfrute de los
sonidos y las vibraciones que ha sentido. Luego, regrese al aquí y ahora.

CONCIERTOS CON CUENC OS CANTORES. EL CUEN CO CANTOR COMO


INSTRUMENTO DE ACOMP AÑAMIENTO
Cuando los músicos ofrecen una actuación en vivo con cuencos cantores, es importante que entren
en contacto con su público durante el concierto. Si hay una interacción buena y serena, es muy
probable que haya un particular sentido de unidad cósmica entre ellos. En un concierto con una
pequeña audiencia o durante los talleres o sesiones grupales, si todos traen su propio cuenco cantor
y lo ejecutan, puede llegar a resultar una experiencia muy especial.

Además del placer personal que puede sentirse al experimentar con estos sonidos, el hecho de
improvisar y probar ritmos con un grupo de personas, puede evocar una resonancia sagrada en el
grupo y desatar sentimientos primarios. Como dijo una vez Dries Langeveld: “Se produce por su
propio consentimiento a través de usted”.

Hay conciertos de cuencos cantores donde sólo se emplean cuencos de bronce, pero por supuesto
que también hay otros conciertos con varios instrumentos, tales como, tambores, gongs, címbalos,
tingshas, campanas tibetanas, cuernos de yac, didge-ridoos, flautas del dios Pan, Kalimbas digitales
(o pianos africanos), xilófonos, etc., los cuales también pueden combinarse con armonías vocales
y/o mantras. El músico que interpreta los cuencos cantores por su cuenta, obviamente está más limi-
tado en su elección de instrumentos que cuando está con un grupo de músicos. En las grabaciones,
las técnicas sofisticadas y los mezcladores de sonidos permiten reproducir una gran orquesta de
cuencos cantores interpretada tan sólo por una persona.

La música de los cuencos cantores, ya sea que se interprete en vivo o en una grabación, es
sumamente adecuada como acompañamiento de varias actividades diferentes: para rituales y
ceremonias, para bailar y efectuar movimientos, en tai chi y chi kung, yoga, masajes y todo tipo de
terapias creativas y meditativas. En resumen, hay una infinita gama de posibilidades para trabajar
con cuencos cantores.

EJERCICIO 12: IMPROV ISACIÓN GRUPAL


Todos deberían tener un cuenco cantor favorito para poder improvisar juntos, creando una
composición sonora desde la nada. Se asombrará al ver cuán armonioso puede sonar esto.
También puede tener una sesión desordenada, con varios instrumentos distintos, que juntos van
bien con los cuencos cantores.

OTRAS APLICACIONES DE LOS CUENCOS CANTORES


Ya toqué el tema sobre la posibilidad de trabajar con cuencos cantores para la atención de la salud
física y psicológica, sin embargo, aún se encuentra en una temprana etapa experimental. No
obstante, es posible decir que queda bastante claro que las vibraciones de los cuencos cantores
ejercen positiva influencia sobre una sensación de bienestar en general. Ellas pueden:
- Estimular la energía de la vida.
- Propiciar el descanso y la relajación.
- Mejorar la concentración.
- Normalizar la presión arterial.
- Restablecer el equilibrio del sistema inmunológico.
- Sincronizar los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro.
- Aumentar la creatividad.
- Mejorar el sentido de la audición.
- Armonizar la respiración.
- Hacer que la gente se sienta cómoda.

Con todo, esta es una serie de efectos que contribuyen a acrecentar la dicha de la vida y la vitalidad
general, permitiéndonos manejar las dolencias provocadas por un estado de desequilibrio. Los
cuencos cantores nos ayudan a hallar el alivio de todo tipo de enfermedades y trastornos
psicosomáticos, tales como el dolor de cabeza, la migraña, la presión arterial alta, asma, alergias,
mojar la cama, tartamudeo, dolores de espalda, etc.

LOS CUENCOS TIBETANOS NO SON UNA MEDICINA ALTERNATIVA


Sin embargo, las vibraciones de los cuencos cantores no pueden reemplazar a los medicamentos que
un doctor puede llegar a prescribir. Por lo tanto, ante el caso de dolores persistentes, crónicos o de
enfermedades serias tales como el cáncer, sida, cuadros cardíacos, enfermedades psiquiátricas, etc.,
siempre es importante consultar con un médico antes de dar o recibir algún tratamiento con cuencos
cantores.
LA MÚSICA DEL FUTURO
Las posibilidades para nuevas aplicaciones de prácticas sanadoras con cuencos cantores existen en
las siguientes áreas, donde los experimentos ya se están llevando a cabo en pequeña escala, e
indudablemente, se ampliarán más en el futuro:
- Durante el embarazo, comenzando en el cuarto mes.
- Para bebes en incubadoras y para aquellos bebes inquietos.
- Para pacientes autistas o con discapacidades mentales.
- En pacientes con enfermedad de Alzheimer.
- En pacientes comatosos y con enfermedades terminales.
- ¡Otras posibles aplicaciones que aún no se descubrieron!

El tratamiento de sanación musical con cuencos cantores aún se halla en su infancia. Los métodos,
ejercicios y otras aplicaciones que aquí se presentaron, se basan ampliamente en las antiguas
técnicas chamánicas de diversas culturas, complementadas con introspecciones de la psicología
moderna, el sonido general y la musicoterapia, y distintos métodos sanadores alternativos. Por lo
tanto, estos métodos y técnicas aplicadas no son un reemplazo de la medicina clásica, aunque
deberán considerarse como una guía o una señal hacia la conciencia, la sanación y la transformación
para todo aquel que esté buscando su verdadera esencia.
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Lic. Franz Ballivián Pol
Psicólogo Transpersonal, Psicoterapeuta
Compositor, músico y especialista en Musicoterapia
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