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Argumentos en contra

* Sólo 7 países del mundo contemplan la figura del matrimonio para personas del
mismo sexo. Además, los países en los que se incluye esta figura cuentan con
regulaciones sobre fertilización asistida y un régimen de filiación abierto.

* Esta norma generaría un caos filiatorio en el Registro de Adopción (¿dos madres?,


¿dos padres?).

* Todo niño tiene derecho a un padre y una madre para su desarrollo integral como
persona. Así, conceder la adopción a homosexuales sería perjudicial para el menor.

* Para evitar abusos o desamparo legal a parejas homosexuales no hace falta aprobar el
matrimonio homosexual, ya que la mayoría de los beneficios de un matrimonio puede
regularse a través de acuerdos legales (por ejemplo, en relación a herencias, transmisión
de bienes, propiedades compartidas, etc.).

* El matrimonio es una institución esencialmente heterosexual y esto implica


desnaturalizar el concepto de matrimonio, lo que implica pervertir la “naturaleza” del
mismo.

Argumentos a favor

* Todas las personas tienen derecho a ser feliz y esto implica ser libres e iguales,
también ante la ley. Las leyes deben ser para todos y no debe importar si alguien es
heterosexual o no.

* La ley de adopción vigente no exige ser heterosexual para adoptar. Actualmente,


muchas parejas homosexuales crían a sus hijos, adoptados -por uno de sus integrantes- o
concebidos a través de métodos de fertilización asistida.

* Los niños y niñas hijos de gays y lesbianas deben tener los mismos derechos que los
de las parejas heterosexuales. En la actualidad, el miembro de la pareja homosexual que
no figura como adoptante no tiene vínculo hereditario ni puede hacerse cargo del niño
en caso de fallecimiento del adoptante.

* La familia, al igual que toda otra institución, es un producto social sujeto a


modificaciones. Las relaciones humanas están atravesadas por la cultura, por eso, las
normas y leyes se modifican con el objetivo de acompañar los cambios culturales.

* El matrimonio es civil y no un tema religioso. Cada religión evalúa para sí si lo acepta


o no.

Probablemente las ideas arraigadas del imaginario colectivo son las únicas que no
permiten que dos personas sean felices, ya sea por su orientación sexual, por placeres
individuales que no comparten con el resto de la sociedad o simplemente por ser
diferentes. Todavía recordamos cuando el matrimonio entre una persona negra y una
blanca era un tabú y conforme pasaron los años y las políticas restrictivas cambiaron, la
sociedad se centró en otro tipo de matrimonios: los de las personas homosexuales que
puedan adoptar y tener una familia.

Incluso hoy, en 83 países la homosexualidad está condenada. En algunos como Arabia


Saudita, Irán, Mauritania y Afganistán, de hecho, la condena es la pena de muerte. En
Malasia estas “conductas antinaturales” conlleva una condena de 10 años de prisión y
pueden sufrir 20 años de cárcel quienes se penetren entre hombres.

La homofobia es tan grave que aún, muchos consideran imposible y antinatural una
relación entre dos personas del mismo sexo. No piensan que se trate de una condición
con la que se nace, en la que, evidentemente, cada quien nace con la orientación sexual
que tiene. Y en realidad, culpan a la sociedad por “convertir” en homosexual a una
persona como si ésta pudiera decidir qué le gusta y qué no.

La persecución y el miedo es una constante. La discriminación, desde la más leve a


agravios personales se da en todos los niveles socioculturales y económicos y decir que
ellos tienen la culpa por ser “así”, la excusa clave para no aceptar la culpa ante los
problemas que aquejan a la sociedad. ¿De verdad es un mal? ¿Se trata de algo que
puedan controlar?

Los argumentos estúpidos son tan deplorables como la idea machista con la que cientos
de países conviven. Dejar de pensar de esa manera tal vez tome otra década pero lo más
sabio es comenzar a entender lo absurdos que suenan cada vez que alguien los
pronuncia.

La extinción de la humanidad

1. “Si bien valoramos que nadie deba ser objeto de discriminación; esto no significa
que deba modificarse la esencia del matrimonio (que debe ser entre un hombre y una
mujer); que por su capacidad procreativa garantiza la supervivencia de la sociedad. De
ahí que, por ser de eminente interés social, el derecho civil confiera a esta unión un
reconocimiento institucional, que el Estado ha de promover y tutelar para el bien
común”, así, asegura que las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia Nacional
tiene una “miope visión por no reconocer que sólo el matrimonio entre hombre y mujer
tiene alto sentido de responsabilidad social”. Según la Arquidiócesis primada de
México.
No nacen, se hacen

2. Según los fervientes defensores de la nula aprobación del matrimonio homosexual,


los homosexuales se hacen. Puesto que, creen, la ciencia no ha podido demostrar
científicamente que la homosexualidad sea genética o determinada desde el
nacimiento. “La prevalencia de la tendencia homosexual obedece a factores
ambientales y está condicionada por la propia psicología y la educación. Cualquiera
puede realizar actos homosexuales si quiere y cualquiera puede también dejar de
realizarlos. Por eso la mayoría de los homosexuales puede dejar de serlo, como la
terapia clínica ha demostrado. El homosexualismo insiste en el carácter innato de la
homosexualidad para defender que se trata de un hecho natural, sin embargo la ciencia
nos dice que la homosexualidad es humana no porque sea genética sino porque es
influenciable por el ambiente y por las propias decisiones”, así lo escribió la revista
Aciprensa.

Complementos
3. El matrimonio heterosexual es el equilibrio y el orden ideal que rige a la sociedad
para tener roles definidos que dotan de tareas diversas tanto a hombres como mujeres.
El Consejo del Poder Judicial español, declaró en 2005 que el matrimonio es una
institución específicamente heterosexual al basarse en el “principio de
complementariedad entre los sexos”. Este es el mismo argumento que utilizan los
ulemas en el islam para reprimir a los homosexuales. La complementariedad en el islam
dotaría a las parejas de armonía y procreativiad. Pues, aseguran, la bipolaridad del
mundo reposa sobre la separación de los órdenes femenino y masculino. Así, todo lo
que viola este orden es fuente de mal y anarquía.

Los órganos sexuales como instrumentos de reproducción

4. El Dalai Lama declaró en la revista Odissey, “Los órganos sexuales han sido
creados para la reproducción entre el elemento masculino y el femenino. Toda
desviación a eso es inaceptable. La homosexualidad es mala”.

Relaciones sexuales tradicionales

5. En Rusia, el partido rojo es el que se opone con más rigor a los homosexuales. Dos
diputados, Ivan Nikitchuk y Nikolai Arefeyev, buscaban una iniciativa que multara con
58 euros a quien “expresara comportamientos ajenos a las relaciones sexuales
tradicionales”; y si alguien osa declararse homosexual cerca de centros educativos o
culturales, puede ir a prisión hasta por 15 días. Se pretenden prohibir los besos entre
parejas gay y tampoco podrán confesar sus orientaciones sexuales. Nikitchuk ha
declarado que los homosexuales son gente “enferma y loca que se ha transformado en
una estrategia de Occidente para invadir las mentes rusas, corromper la juventud y
debilitar la tasa de fertilidad”.
37 % de los rusos ve a la homosexualidad una desviación, el 18 % cree que es justo que
los procesen.

No es un designio de Dios

6. Si bien es cierto que el Papa Francisco se ha mantenido al margen de las


declaraciones en contra o a favor de los matrimonios homosexuales, en una ocasión
declaró: “no existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera
remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la
familia”.
Infértiles

7. La Academia Colombiana de Jurisprudencia a la Corte Constitucional declaró que


“Considerar que las parejas homosexuales puedan celebrar matrimonio, que en algunas
culturas es el origen ideal de familia, es condenar a la humanidad a su extinción y
auspiciar el más eficaz medio de control natal puesto que estas parejas son por
naturaleza insuperable infértiles”.

Es irresponsable y peligroso

8. La prensa católica asegura que el casamiento entre homosexuales es algo inédito en


todos los tiempos; ni siquiera en esas sociedades en las que la homosexualidad era
permitida. Así, experimentar con el modelo social, dicen, es irresponsable y peligroso.
Los que defienden entonces el matrimonio homosexual, están rechazando a la familia
sin ningún argumento, ya sea científico o social.

Descenso en la calidad de vida

9. Aciprensa.com asegura que los homosexuales tienen una esperanza de vida mucho
menor por sufrir conflictos psicológicos y experimentar tendencias suicidas. Viven su
homosexualidad como sufrimiento y tienen múltiples desórdenes afectivos. La
homosexualidad, aseguran, va acompañada de adicciones y trastornos de ansiedad y
soledad.

Confusión en aquellos niños que adopten

10. El mismo portal retrógrado asegura que el matrimonio entre homosexuales premia la
dificultad de matrimonios heterosexuales para adoptar y los niños que sean adoptados
por homosexuales carecerían de referente paterno o materno. La homosexualidad se
verá como algo normal y entonces, los matrimonios tendrán cada vez más problemas.

¿De verdad, aún oyendo las defensas absurdas contra el matrimonio igualitario estás en
contra?

.- Ofrece una opción legal y virtuosa para los homosexuales. En lugar de vivir en los
márgenes de la sociedad a merced de encuentros furtivos e inestables pueden
enmarcarse en un modelo de estabilidad (afectiva, social, emocional, sexual, etc.) con
todo lo que ello implica.

2.- Sin duda lo mejor para un niño es tener un padre y una madre. De hecho todos los
niños tienen un padre y una madre, aunque algunos niños tienen la desgracia de
quedarse sin uno de ellos o de ambos. Es aquí donde la adopción, aunque sea por parte
de una persona soltera o de una pareja (heterosexual u homosexual) puede ser
beneficiosa aunque no sean, biológicamente, su padre y su madre.

3.- El Estado define desde las herencias hasta los permisos laborales de las parejas
según su estado civil. Sin el Estado sería algo que podrían definir libremente las
empresas con sus trabajadores pero al estar todo hiperlegislado es necesario que se
reconozca este tipo de uniones para cosas tan sencillas como poder a ver a tu cónyuge
en su trabajo o cuidarle en el hospital en calidad de “familiar”.

4.- El Estado no debe tener la iniciativa creando situaciones artificiales sino positivar
realidades que se dan en la sociedad, recoger y reconocer la costumbre. Y la realidad es
que en sociedades más libres como la americana, ya hay muchas iglesias que no solo
reconocen el matrimonio homosexual sino que lo santifican.

5.- Todos estos beneficios no solo favorecen a los homosexuales sino a la sociedad en
su conjunto pues suponen ofrecer un acomodo a los homosexuales sin excluirlos. De
una situación de marginación y exclusión se les ofrece sentarse en la misma mesa sin
condenarlos al gueto social. Siguiendo la terminología del spot, los civiliza.

6.- El matrimonio homosexual no causa divorcios entre los heterosexuales, tampoco


provoca infertilidad ni menos nacimientos. Al contrario, refuerza una institución natural
que los heterosexuales han debilitado. La gente ya no se casa, se “junta”; y no tienen
hijos, entre otras razones, por una irresponsabilidad y un cortoplacismo que les ha
llevado al onanismo vital. La culpa no es de los homosexuales, si acaso habría que
buscar responsables entre la Izquierda y las personas que abrazan esos estilos de vida.
7.- No es una cuestión de “promover la homosexualidad” sino de evitar que la
discriminación real haga que los homosexuales se encuentren a sí mismos exiliados en
su propia tierra.

8.- Las subvenciones públicas y el adoctrinamiento estatal debería eliminarse, en todos


los sentidos. Quienes critican el secuestro de sus hijos para que no se les inculquen
valores ideológicos en la escuela deberían promover la libertad de los padres para
educar a sus hijos en lugar de exigir el derecho a inculcar sus valores a los hijos de los
demás.

9.- El mérito de la tolerancia no es respetar a los iguales sino a los diferentes. Una
sociedad abierta es aquella en la que lo excepcional tiene cabida junto a lo mayoritario.
Usar expresiones como “natural” puede inducir al equívoco pues la homosexualidad
aunque minoritaria no deja de ser algo natural. Que una sociedad cien por cien
homosexual no tiene futuro es algo tan obvio como que tampoco lo tendría una sociedad
integrada únicamente por mujeres.

10.- Se critica el orgullo homosexual y la diferencia pero tampoco se acepta una


solución integradora aún cuando el matrimonio entre personas del mismo sexo es una
victoria