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SOLICITA HABILITACIÓN DE FERIA JUDICIAL – PROMUEVE

ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD – REQUIERE MEDIDA

CAUTELAR.

TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA

SECRETARIA ORIGINARIA

MIGUEL IGNACIO MEDINA, argentino,

mayor de edad, D.N.I. N° 11.859.365, con domicilio real en calle

Santa Rosa S/N, barrio Legislativo de esta ciudad, en representación

del Partido Político Provincial “Convergencia Riojana”, en mi carácter

de Presidente, personería que acredito con copia de Acta de

renovación de autoridades que en legal forma acompaño con la

presente, con el patrocinio letrado de los Dres. María Silvia Flores,

Nazareno Domingo Rippa y Pedro Nicolás Carreño, Abogados del

Foro local, constituyendo domicilio a los efectos procesales en calle

Corrientes N° 912, Planta Alta, de esta ciudad de La Rioja, y

domicilio electrónico en flores2173@justicialarioja.gob.ar,

rippa2330@justicialarioja.gob.ar y carreño682@justicialarioja.gob.ar.

ante V.E. comparezco y respetuosamente DIGO:

I- HABILITACIÓN DE FERIA JUDICIAL:


Vengo por el presente a solicitar la habilitación

de la Feria Judicial, de conformidad con el artículo 216, inciso 6°, de

la Ley N° 2.425, a los fines que se dé tratamiento en tiempo útil a la

Acción de Inconstitucionalidad y Medida Cautelar de no innovar que

se peticionan mediante este acto.

Lo solicitado se fundamenta en la naturaleza de

la cuestión planteada, ya que se encuentran comprometidos

derechos que si no son protegidos a la brevedad podrían perderse,

ocasionando así graves perjuicios.

En la presente, se demanda al Estado Provincial

por la INCONSTITUCIONALIDAD del dictado de la Ley 10.161 y la

convocatoria dispuesta mediante Decreto de la FEP Nº 1.491, que

dispone convocar a Consulta Popular Obligatoria para el 27 de

Enero próximo.

Como se advertirá, los hechos que motivan la

presente se enmarcan dentro de un proceso que se desarrollará en

días corridos, y cuya conclusión (consulta popular), está prevista

incluso antes que termine la feria judicial. Esperar que la Función

Judicial retome la actividad normal para formular el presente planteo,

equivaldría a consentir el proceso que, conforme más abajo

detallaré, se encuentra viciado desde su origen.


Es por ello, y en virtud de tratarse de una

cuestión de gravedad institucional, con consecuencias directas en el

sistema político provincial y de afectación a toda la ciudadanía, cuya

falta de resolución en tiempo oportuno ocasionaría graves e

irreparables perjuicios, es que solicito se disponga la habilitación de

la feria judicial para tratar el presente planteo.

II- OBJETO:

1) En tiempo hábil y legal forma, de conformidad

a lo dispuesto por el artículo 386 y concordantes del Código

Procesal Civil y Comercial de la Pcia. de La Rioja, vengo a deducir

ACCION DE INCONSTITUCIONALIDAD de la Ley Provincial N°

10.161 y de los actos dictados en consecuencia: Decreto F.E.P. N°

1.484 de fecha 21 de diciembre de 2018 (de promulgación), y

Decreto F.E.P. N° 1.491 del día 26 de diciembre de 2018

(convocatoria a consulta popular).

Mediante la mencionada ley, se dispone la

aprobación de una “Ley de Enmienda”, referida a los artículos 120 y

171 de la Constitución Provincial, en los términos del artículo 177 de

la misma.
Lo expresado ut supra se impetra a fin que,

previo trámite de ley, declare la inconstitucionalidad del bloque

normativo que se impugna, de conformidad a las consideraciones de

hecho y de derecho que a continuación se exponen; con expresa

imposición de costas.

2. Que, también se solicita por la presente, con

carácter previo y urgente, se decrete Medida Cautelar de no

innovar, ordenando al Gobierno de la Provincia de La Rioja que

suspenda la convocatoria a consulta popular dispuesta mediante

Decreto F.E.P. N° 1.491, de fecha 26 de diciembre de 2018, y

prevista para el día el 27 de enero del año 2019, hasta tanto se

resuelva la cuestión de fondo.

3. Esta acción se promueve en contra del Estado

Provincial (Funciones Ejecutiva y Legislativa, como autores de la

sanción, promulgación, publicación y puesta en vigencia de las

normas impugnadas por medio de la presente), representada

judicialmente por el Señor Fiscal de Estado de la Provincia conforme

las prescripciones del Art. 159 de la Constitución Provincial y la ley

Provincial 6.672; con domicilio legal en Casa de Gobierno, ubicada

en calle 25 de Mayo esquina San Nicolás de Bari (o) de esta ciudad


de La Rioja, adonde deberá citárselo a juicio, notificársele y

corrérsele traslado de la presente demanda (Art. 45 del CPC).

III- COMPETENCIA:

Que, el Tribunal Superior de Justicia es

competente para entender en esta acción, de conformidad al artículo

139, inciso 1°, de la Constitución Provincial y al artículo 387 del

Código Procesal Civil y Comercial de la Pcia. de La Rioja.

IV- DE LOS ANTECEDENTES FÁCTICOS:

Con fecha 29 de Noviembre de 2018, el

Congreso del Partido Justicialista de La Rioja resolvió proclamar

como “candidato” a Gobernador de la Provincia al actual Gobernador

Sergio Casas. Efectuada la proclamación, la organización del orden

constitucional provincial le presenta una valla infranqueable: el límite

establecido por el Art. 120 de la Constitución Provincial, que autoriza

solo dos (2) períodos consecutivos. El actual mandatario, fue

vicegobernador en el período 2011-2015, siendo éste su segundo

mandato como integrante de la Función Ejecutiva Provincial.

No obstante la clara disposición del Art. 120 de

la Carta Magna provincial, el partido del gobierno provincial comenzó


una campaña para instalar su candidato, usando frases como

“SERGIO PUEDE”, “SERGIO SIGUE”, y planteando públicamente

una pretendida interpretación del art. 120 de la Constitución

Provincial a la medida de sus necesidades. Así las cosas, los

diputados provinciales integrantes del Bloque oficialista pidieron al

Fiscal de Estado la “interpretación” de la norma constitucional,

comenzando el operativo “clamor”.

En contraposición, desde todo el arco opositor

anunciamos la defensa del orden constitucional, advertimos la

imposibilidad de la candidatura del actual gobernador teniendo en

cuenta el diseño republicano con el lógico límite temporal

establecido en el Art. 120 de la C.P.; y le notificamos al gobierno

provincial que acudiríamos por ante la Corte Suprema de Justicia de

la Nación en caso de ser necesario.

En este interregno, la CSJN dictó

pronunciamiento en el caso Santa Cruz, donde en el considerando

9), ratifica el criterio sentado en el precedente “Unión Cívica Radical

de Santiago del Estero C/Provincia de Santiago del Estero”. Así las

cosas, el oficialismo provincial tomó nota del criterio de la Corte, y

cambió su estrategia: del Plan “I” (“Interpretación”), viró al “Plan E”

(enmienda constitucional). A pedido de un grupo de diputados


oficialistas, y sin que mediara ninguna razón de “urgente interés

público”, la Diputada Provincial Adriana Olima, vicepresidenta

primera de la Función Legislativa, usurpando las funciones propias

del Presidente de la Cámara de Diputados, realizó la convocatoria a

sesión extraordinaria para el día miércoles 19 de Diciembre pasado.

Nótese que la convocatoria así formulada es

NULA, de nulidad absoluta e insanable, ya que fue formulada por

quien carecía de facultades para ello, estando presente en la

Provincia y en funciones el vicegobernador y Presidente de la

Función Legislativa. Adviértase que el vicegobernador y Presidente

de la Cámara, Néstor Gabriel Bosetti, desde hace tiempo viene

denunciando la usurpación de cargo por parte de la Diputada

Adriana Olima, habiendo llevado su denuncia ante los estrados

judiciales –se acompaña copia de la misma-. Esta oportunidad no

fue la excepción, el vicegobernador denunció públicamente esta

irregularidad y la existencia de una maniobra dolosa para formalizar

una convocatoria a sesión parlamentaria extraordinaria sin que

mediara ninguna razón de interés general.

En dicha sesión extraordinaria NULA, se

sanciona mediante Ley 10.161 el proyecto presentado por el Bloque

del Partido Justicialista, que dispone la modificación de los Arts. 120


y 171 de la Constitución de la Provincia mediante el procedimiento

de enmienda constitucional, previsto en el Art. 177 de la Carta

Magna provincial.

La ley así sancionada, dispone el agregado de

un párrafo al final del artículo 120: “No hay sucesión recíproca entre

gobernador y vicegobernador si no hay entrecruzamiento de

mandatos en las fórmulas por las que han sido electos. El

gobernador o vicegobernador que haya sido electo por un solo

periodo anterior puede ser elegido para el ejercicio en el otro cargo

por dos mandatos consecutivos. Esta disposición se aplica al artículo

171 de la presente Constitución.”

En el art. 4º de la ley 10.161, se dispone que la

enmienda allí sancionada deberá ser sometida en los términos del

art. 84 inc. 1º de la Constitución Provincial, a consulta popular

obligatoria. Y en su artículo 5º, que el gobernador convoque a

“elección general obligatoria”, y que a los efectos de la “consulta”, la

elección deberá realizarse en un plazo máximo de 45 días corridos a

partir de la sanción de la misma ley (art. 6).

La Ley 10.161 es promulgada mediante Decreto

de la Función Ejecutiva Provincial Nº 1.484 de fecha 21/12/2018.


Cinco días después, con fecha 26 de Diciembre

de 2018, la Función Ejecutiva Provincial emite el Decreto Nº 1.491,

mediante el cual dispone convocar a CONSULTA POPULAR

OBLIGATORIA en los términos del art. 84 inc. 1º de la Constitución

Provincial, para el día 27 DE ENERO DE 2019.

V- DE LA INCONSTITUCIONALIDAD E

ILEGITIMIDAD DENUNCIADAS:

Como consideración inicial, diré que la Ley

10.161 de enmienda constitucional es una ley inconstitucional y

por ende arbitraria, destinada exclusivamente a alterar el

sistema constitucional, para intentar habilitar la candidatura del

actual gobernador, NO PERMITIDA por la Constitución por él jurada

al iniciar su mandato. No hay razones de interés público en el

proceso en marcha; solo el único propósito de satisfacer el interés y

la necesidad del partido del gobierno.

A continuación, pasaré a desarrollar los vicios

consumados en el procedimiento constitucional de aprobación

legislativa de la inconstitucional e ilegítima ley de enmienda, como

así también de los actos dictados en consecuencia, que tiñen de


inconstitucionalidad y nulidad todo lo actuado por la Función

Legislativa y Ejecutiva.

A. De la convocatoria a sesión extraordinaria:

La nulidad esgrimida tiene su génesis en el

procedimiento constitucional de aprobación legislativa del proyecto

de ley de enmienda, conteniendo un vicio grave en el acto de su

convocatoria, al no haber sido dispuesta por la autoridad competente

para hacerlo, de acuerdo a la propia Constitución Provincial, que es

el vicegobernador y presidente de la Cámara en ejercicio de sus

funciones.

En este caso, tal convocatoria la realizó la

vicepresidenta primera, sin que existiera o se configurara la causal

respectiva para que operara el reemplazo del Presidente de la

Función Legislativa.

La Diputada convocante Adriana Olima, reviste

el cargo de vicepresidente primera del cuerpo legislativo, y en la

oportunidad de efectuarse dicho acto, la Diputada no estaba en uso

de las facultades que son propias del presidente de la Cámara de

Diputados, ya que no medió ninguna acto para que ello ocurriera. En

efecto, el vicegobernador Néstor Gabriel Bosetti se encontraba en la


provincia y en pleno ejercicio de las funciones a su cargo. Nótese la

gravedad de la situación: recibido el pedido de llamar a sesión

extraordinaria, pasando por encima de las facultades y

competencias del Presidente de la Función Legislativa, sin darle

aviso ni noticia, y sin que existiera ninguna comunicación de

ausencia por parte del Presidente de la Cámara, la Diputada Olima

formuló la convocatoria sin más trámite.

Además de no estar facultada al efecto, tampoco

logró justificar las razones de “urgente interés público” exigidas por

el precepto constitucional en el artículo 102 de la CP, únicas que

justifican la convocatoria a sesiones extraordinarias. Es de resaltar,

que este llamamiento se materializó en cuestión de horas, y con

intención de ocultamiento, con la deliberada exclusión del presidente

del cuerpo.

El presidente de la Cámara de Diputados, el Sr.

Nestor Gabriel Bosetti, oportunamente procedió a realizar formal

denuncia al respecto ante el Ministerio Público Fiscal de la Pcia. de

La Rioja, que data de Abril de 2018, iniciándose Expte. N° 18.320,

toda vez que la conducta de la diputada Olima es susceptible de

quedar comprendida en el delito de “Usurpación de Autoridad,

Títulos y Honores” en concurso real con el delito de “Abuso de


Autoridad”, encontrándose pendiente la correspondiente

investigación criminal. Asimismo, tal conducta por parte de la

Diputada resulta no ser aislada, habiendo cometido otros hechos del

mismo tenor, en forma reiterada hasta el presente.

En consecuencia, la convocatoria a la sesión

legislativa extraordinaria es nula y sin ningún valor. Con ello, la

sesión legislativa, que es su consecuencia, también lo es, y sus

efectos nulos alcanzan al acto legislativo resultante, que es la ley

sancionada. Y así debe ser declarada judicialmente.

Con lo cual tenemos que el acto de convocatoria

a la sesión legislativa que aprueba y sanciona la “ley de enmienda”

está viciado de nulidad insanable y con ello el procedimiento

constitucional de aprobación legislativa de la enmienda carece de

valor. Es nulo, de nulidad absoluta. Importa destacar que el viciado,

es un acto legislativo que da inicio al procedimiento constitucional de

enmienda, en su primera etapa de sanción y aprobación legislativa.

De modo que su invalidez afecta todo el procedimiento

constitucional, privándolo de efectos.


B. De los vicios – Inconstitucionalidad de la

Ley Provincial de Enmienda N° 10.161 y actos dictados en

consecuencia:

Como es sabido, nuestra Constitución Provincial

prevé un doble mecanismo de reforma constitucional. El primero de

ellos es la “convención constituyente” reformadora, y el segundo,

previsto en el artículo 177, el sistema de “enmienda”, que reza: “La

Cámara de Diputados de la Provincia podrá sancionar con el voto de

los dos tercios de sus miembros la enmienda de esta Constitución,

que no podrá exceder de tres artículos, y sólo quedará incorporada

al texto constitucional si fuere ratificada por consulta popular, que

tendrá lugar en oportunidad de la primera elección general que se

realice. Esta enmienda no podrá llevarse a cabo sino con intervalo

de dos años”.

Por el carácter trascendente de la modificación

constitucional en el orden jurídico positivo, que implica alteraciones

en la norma fundamental del Estado, estos mecanismos de reforma

necesariamente deben ser interpretados de manera restrictiva, de

forma tal que la modificación de la Constitución no quede librada

simplemente a la intervención de la función legislativa como si se

tratare de una ley ordinaria.


En materia de reforma vía “enmienda”, la carta

magna provincial ha establecido que deben verificarse dos etapas

inexorables, a saber: la aprobación del proyecto de ley de enmienda

en la Cámara de Diputados con el voto de las dos terceras partes de

sus miembros; y una segunda etapa que, actuando como cláusula

de garantía, prevé la RATIFICACIÓN por el pueblo de la Provincia, a

través de una consulta popular obligatoria de la ley de enmienda, la

cual según el precepto constitucional, deberá efectuarse en la

oportunidad de la primera elección general que se realice.

Es decir que, cumplida la primera etapa –

sanción de la ley de enmienda votada por los 2/3 de los integrantes

de la Cámara-, para que la misma sea incorporada válidamente a la

Constitución debe ser RATIFICADA por la ciudadanía. ¿Cómo? A

través del mecanismo de CONSULTA POPULAR. ¿Cuándo? En

oportunidad de la PRIMERA elección general que se realice.

La letra del Art. 177 es por demás clara y

contundente: nos indica la forma y la oportunidad en que deberá

intentarse obtener la ratificación de la reforma propuesta al texto

constitucional. Así es que para el mecanismo de enmienda, se

combinan el proceso de consulta popular con el proceso de elección

general. Y no hay lugar a dudas respecto del momento


(oportunidad), en que la Consulta debe hacerse: la Constitución es

contundente, marca el momento con mucha claridad: LA PRIMERA

elección general. No una elección cualquiera; no en cualquier

tiempo. Debe ser la PRIMERA que se realice dentro del calendario

electoral normal y habitual de la provincia.

Esta exigencia en cuanto al tiempo en que debe

ponerse en práctica el mecanismo de Consulta Popular para obtener

–o no-, la ratificación de la enmienda, tiene una razón de ser: en

caso de ser ratificada la enmienda, se incorporará al texto

constitucional PARA EL FUTURO, nunca podría ser aplicada

retroactivamente, ni generar efecto alguno a los mandatos en curso

de las mismas autoridades que promueven la modificación de la

Constitución. Como toda ley, regirá para el futuro.

Que, la Ley Provincial N° 10.161 y los actos

dictados en consecuencia, violan ostensiblemente los requisitos

exigidos por la normativa constitucional en lo que al instituto de

enmienda se refiere, incumpliendo con el requisito de la

OPORTUNIDAD para formular la consulta popular.

La ley Provincial N° 10.161 insta a la Función

Ejecutiva a convocar a Elecciones Generales Obligatorias,

constituyendo a la Provincia en distrito único, a los fines de ratificar


la enmienda, dentro del plazo de 45 días hábiles, a contarse desde

la sanción de la misma. Este plazo debe ser tachado de

inconstitucional, en tanto la Carta Magna de manera expresa indica,

en su artículo 177, que tal consulta popular debe efectivizarse en la

“oportunidad de la primera elección general” que se realice, tal como

lo desarrollé anteriormente.

El Convencional Constituyente entendió que el

proceso de enmienda constitucional es de gran trascendencia, por

eso estableció que la consulta popular esté vinculada a la realización

de una “elección general”, convirtiendo este último acto en un pre

requisito para la existencia de la consulta cuando de reforma

constitucional se trata.

- Elección General obligatoria:

El sentido de ésta exigencia radica en la

necesidad de garantizar la concurrencia y participación obligatoria de

los ciudadanos al momento del sufragio, la cual tiene lugar

necesariamente en aquellas elecciones en las que se eligen

estamentos que constituye a la provincia como distrito único, dígase:

elecciones de gobernador y vicegobernador, diputados y senadores

nacionales, presidente y vicepresidente de la nación.


Las elecciones son el mecanismo por el cual los

miembros de una comunidad política eligen a sus autoridades entre

una pluralidad de candidatos de acuerdo un procedimiento

preestablecido y en consonancia con el sistema de democracia

representativa.

En nuestra provincia dicho procedimiento está

establecido en la ley 5.139, regulatoria del proceso electoral, la cual

dispone entre sus requisitos que la convocatoria a una elección debe

incluir la clase y número de cargos a cubrir (art. 28) y que la

convocatoria debe realizarse con una anticipación de 90 días

corridos previos a la realización del acto eleccionario (art. 29).

La ley 5.989 que regula los mecanismos de

democracia semidirecta, en lo referente a la consulta popular

presupone un “sufragante informado”, por eso en su artículo 12

establece un plazo de 90 días previos al acto eleccionario, en el cual

la decisión sometida a consulta debe ser especificada en forma

clara, y puesta en conocimiento de la población.

Entendemos que no en vano, dicho plazo es

coincidente con el plazo establecido por la ley electoral al momento

de realizar la convocatoria. El legislador tuvo en cuenta que el

contenido de la decisión objeto de la consulta debía ser ampliamente


difundida durante el desarrollo de la campaña electoral demostrando

lo estrechamente vinculadas que está el mecanismo de consulta con

la realización de una elección general.

Surge evidente el ostensible apartamiento al

inequívoco mandato contenido en la norma del Art. 177 de la C.P.,

cuando dispone que la enmienda deberá ser ratificada “…por

consulta popular, que tendrá lugar en oportunidad de la primera

elección general que se realice”.

El constituyente marcó de manera clara,

inequívoca, contundente, el momento en que una modificación

de la constitución por la vía de enmienda, debe ser sometida a

la consulta del soberano.

Por todo lo antedicho la convocatoria a “consulta

popular” establecida en el decreto N° 1.491 no cumple con la manda

constitucional establecida en el art 177 de la Constitución Provincial,

en cuanto a la oportunidad de la consulta.

2. Otro de los inaceptables puntos introducidos

en la Ley N° 10.161, que consolida y reconfirma su

inconstitucionalidad y por consiguiente su inaplicabilidad, tiene que

ver con el denominado ARTICULO 6º, el cual reza “A los efectos de


la CONSULTA, la elección deberá realizarse en un plazo máximo de

45 días corridos a partir de la sanción de la presente ley”.

Califico de arbitraria la disposición del plazo de

45 días, en virtud que el mismo ha sido impuesto en marcada

contradicción con leyes especiales que reglamentan lo material,

tales como la Ley Electoral de la Provincia de La Rioja N° 5.139, y la

Ley N° 5.889 sobre Consulta Popular.

Que como se viene diciendo, nuestra Carta

Magna en su Art. 177, establece que la enmienda sancionada en el

cuerpo legislativo “solo quedará incorporada en el texto

constitucional si fuere ratificada por consulta popular, que tendrá

lugar en oportunidad de la primera elección general que se realice.”

Siendo exigencia de la Constitución, la formalidad de que el acto de

consulta popular se efectivice concomitantemente a la primera

elección general que se realice, es que coherentemente al momento

de reglamentarse el instituto de la consulta popular, el legislador

previó la coincidencia de formalidades y plazos para la convocatoria.

Es decir que, la ley de consulta popular se

adapta a las previsiones de la Ley Electoral, no en virtud del juego

del azar, sino porque claramente este supuesto debe tener lugar

únicamente en la oportunidad señalada por la constitución, y no el


momento que deliberadamente disponga el ejecutivo según su

conveniencia.

Este Tribunal debe entender que la exigencia del

plazo de 90 días que prevé la normativa, tiene su fundamento y su

razón de ser en garantizar una real participación de la ciudadanía en

esta herramienta de democracia semidirecta. No es un capricho del

legislador.

Esto implica por un lado la necesidad de poder

informar a la ciudadanía en forma acabada y anticipada sobre la

modificación en la ley fundamental de la provincia. Una verdadera

participación es aquella en la que el ciudadano interviene de manera

directa como poseedor esencial y original de la soberanía, con una

plena comprensión y dimensión de las consecuencias de su voto.

Repárese que en el caso que nos ocupa, la

cláusula constitucional que se pretende incorporar implicará un

cambio de paradigma absoluto respecto de los mandatos de la

función ejecutiva, constituyendo esto una modificación sustancial en

la vida política de los riojanos, y por consiguiente en el trazado de la

historia.

Tamaña modificación en las reglas de juego del

sistema republicano, merece la intervención de actores académicos,


de organizaciones civiles, partidos políticos, que transciendan la

actuación de un sector político, cómo es el caso. ¿Es posible

garantizar esta real participación en un plazo de 30 días corridos,

como en el caso de marras?

¿Es posible que en pleno receso estival,

momento en el cual la actividad pública, privada, judicial, y social en

general se encuentran prácticamente paralizadas, pueda darse una

discusión seria sobre este punto? Me adelanto a negarlo

rotundamente, pues resulta más que evidente la artimaña del

gobierno para concretar este proceso entre “gallos y medianoche”.

Por otro lado, la simultaneidad entre la consulta

popular y la primera elección general busca garantizar que los

partidos políticos (como únicas entidades autorizadas a postular

candidatos) controlen e intervengan activamente en los actos previos

al acto eleccionario, al comicio en sí y finalmente al escrutinio

definitivo de los votos emitidos.

Preocupantemente esta cláusula de garantía que

intencionalmente fue incorporada por la constitución, está siendo

vulnerada. Con lo cual, como representante de un partido político me

veo totalmente impedido de acceder a datos concretos y

trascendentes tales como: conocer el mecanismo de designación de


presidentes de mesa y delegados del tribunal electoral; operativo de

despliegue y repliegue de urnas; firma de convenios con entidades

oficiales para reglamentar su participación en el acto como el Correo

Argentino o Gendarmería Nacional, etc. El proceso previo está

siendo ejecutado sin aviso ni comunicación a los partidos, ni a la

sociedad civil. Todo manejado de manera oscura y maquiavélica.

Todo ello, nos da la certeza que nos

encontramos frente a la utilización del sistema de consulta popular

como una puesta en escena: consultar para que nadie opine.

Cambiar para que nada cambie… Un gobierno autoritario que

manipula a su antojo las leyes, trastocando el orden constitucional y

democrático de derechos.

3. La inseguridad jurídica que este proceso

genera se profundiza con la inentendible incorporación del

ARTICULO N° 7 de la Ley 10.161, el cual ordena “DEROGUESE

toda disposición normativa que se oponga a la presente”.

Resulta inaceptable dentro de un Estado de

Derecho, la incorporación de este tipo de normativa, la que por su

imprecisión, vaguedad y ambigüedad genera una marcada

imprevisibilidad. Al parecer, ninguna norma de las hasta ahora

vigentes en materia de ejercicio de los derechos políticos ha


quedado en pie… o tal vez sí… la situación de incertidumbre es

total.

La omisión del legislador de indicar

taxativamente las normas a derogar, nos hunde en un mar de

incertidumbre que esta función judicial en uso de sus facultades

debe impedir.

Así, la inconstitucional Ley 10.161, modifica

sustancialmente el régimen jurídico aplicable al instituto de la

Consulta Popular, regido por la Ley 5989, tales como: plazo para la

convocatoria, y simultaneidad de la consulta con elecciones

generales (nacionales o provinciales).

Es decir, y sin que la ley de marras lo exprese

textualmente, la ley de consulta popular ha perdido virtualidad. Ante

ello, teniendo en cuenta lo forma en la que se redacta el Artículo 7°,

se desconoce cuál de ambas legislaciones se deberá utilizar en el

futuro.

Asimismo, y por estar incorporadas dentro del

mismo cuerpo legislativo, también se desconoce qué formalidad

deberá seguirse con los demás institutos previstos en la Ley N°

5.989: iniciativa popular y revocatoria popular.


Una situación como la actual, es inadmisible en

un estado de derecho republicano. Las leyes son las reglas de juego

básicas, las normas de convivencia que rigen la vida ciudadana, y

cuando de derechos políticos se trata, cobran virtual trascendencia.

El oficialismo pretende en éste proceso, evitar el control de los

partidos políticos y la participación ciudadana.

Para que la República funcione es necesario la

previsibilidad, debemos conocer el ámbito de acción en el que se va

a manejar cada poder del estado, para que pueda funcionar el

sistema de pesos y contrapesos, y el control cruzado entre poderes.

También es necesario para que exista seguridad

jurídica, el respeto a las instituciones, de esta manera se garantiza

que no haya desbordes y que el pueblo sepa los límites que tienen

los poderes del estado.

Citando a Cicerón, la República en la cual las

leyes son excesivamente numerosas y frecuentemente modificadas,

es una República injusta por definición.

Tal es el caso, que se dio en la última sesión

extraordinaria, de donde resultó la Ley N° 10.161, que ahora debe

ser declarada inconstitucional.


VI- DE LAS CONSECUENCIAS NEFASTAS

SOBRE EL ORDEN CONSTITUCIONAL Y EL SISTEMA

REPUBLICANO:

Lo desarrollado hasta aquí, da cuenta de la

grave e inusitada situación institucional que atraviesa la provincia de

La Rioja, advirtiendo el quiebre del sistema republicano y del Estado

de Derecho, vulnerando los principios de periodicidad de los

mandatos y soberanía popular, de acuerdo a los artículos 1°, 5° y

123 de la Constitución Nacional, y artículos 2°, 3° y 52 de la

Constitución Provincial.

En efecto, el artículo 5° de la Constitución

Nacional expresa que “cada provincia dictará para sí una

Constitución bajo el sistema representativo republicano, de acuerdo

con los principios, declaraciones y garantías de la Constitución

Nacional; y que asegure su administración de justicia, su régimen

municipal, y la educación primaria. Bajo de estas condiciones el

Gobierno federal, garante a cada provincia el goce y ejercicio de sus

instituciones”. Asimismo, el artículo 3° de la Constitución Provincial

establece que “la actividad de todos los órganos del poder público

está sujeta a los principios republicanos, en particular a la publicidad


de los actos, legalidad de las acciones de los funcionarios,

periodicidad de las funciones y efectiva rendición de cuentas”.

El señor Gobernador de la Provincia, Cr. Sergio

Casas, al momento de prestar formal juramento ante la Cámara de

Diputados en el año 2015 manifestaba lo siguiente: “soy respetuoso

de la voluntad popular, de las leyes, de la constitución que acabo de

jurar, quiero decirles que nuestra constitución, en el artículo 120

habla de la duración del mandato del Gobernador y Vicegobernador;

marca un límite que yo debo y quiero respetar, y al marcar este

periodo de cuatro años, una vez cumplido mi mandato, al igual que

mi antecesor, mi compañero de lucha y amigo el Dr. Beder Herrera,

haré honor a la voluntad de los constituyentes que representaron al

pueblo y a mi Rioja en la última reforma constitucional; por ello, en

honor a esa disposición, cumpliré con mi palabra entregando el

poder al próximo Gobernador de la provincia en el año 2019”. Es

decir, admitía de manera pública que se encontraba

constitucionalmente vedada la posibilidad de su reelección en el

cargo. Sin embargo, ante tal situación, el Partido del Gobierno puso

en funcionamiento un gran mecanismo partidario, político,

institucional y mediático a los fines de burlar la norma constitucional

y habilitar su candidatura.
El móvil que guía tanto al Partido del Gobierno,

como a los Diputados que votaron a favor de la ley de enmienda y al

mismo Gobernador de la Provincia, no es otro que el intentar

perpetuarse en el poder. Para ello, no dudaron en poner a su

servicio dos funciones del Estado para la ejecución de un plan

destinado a burlar la voluntad popular contenida en nuestra carta

magna provincial, intentando con ello modificar las condiciones

constitucionales aplicables por imperio de la misma norma

constitucional al actual mandato del gobernador.

Para intentar conseguir su objetivo, usan como

fachada el discurso de “escuchar al pueblo” mediante una pretendida

Consulta Popular, pero en realidad lo engañan de la forma más vil y

despiadada posible, poniendo en funcionamiento un proceso viciado,

en medio de la feria judicial y del receso estival, donde el soberano

poco podrá informarse y mucho menos participar. Así las cosas, y

jugando con el poco interés que despierta una cuestión que para la

mayoría de los ciudadanos “es cosa de políticos”, harán esta puesta

en escena que intentarán sea funcional a sus intereses espurios.

Son todos éstos actos y procedimientos que se

ordenan inequívocamente a un resultado final, que es intentar

habilitar la candidatura para una “re-reelección” del actual


Gobernador Sr. Sergio Casas, lo que la Constitución prohíbe. La ley

de enmienda y el proceso en marcha, está básicamente destinado a

alterar el sistema constitucional provincial.

He aquí la importancia y la gravedad de los

planteos que se esgrimen por la presente, ante el rol que cumple

este Tribunal de Justicia como intérprete final de la Constitución y

como garante de los derechos y garantías de los ciudadanos, de la

forma de gobierno y la elección de las autoridades, como así

también de las reglas de juego políticas y democráticas.

Que, de enmendarse en tal sentido el texto

constitucional, una persona podrá ejercer un mandato como

vicegobernador y luego dos mandatos como gobernador, con la

posibilidad de posteriormente ejercer nuevamente el cargo de

vicegobernador si cambia el compañero de fórmula, y alternarse así

entre ambos cargos de manera indefinida, dando lugar a una posible

perpetuación en el poder -específicamente en la Función Ejecutiva

Provincial-, reinstaurando de esa manera la reelección indefinida que

fuera ya desterrada de nuestro sistema constitucional provincial hace

escasos 10 años, mediante reforma llevada a cabo por Ley

Provincial N° 8.183.
Es decir, la reforma aprobada por la legislatura

de la provincia por vía de enmienda, además es inconstitucional

porque no respeta el procedimiento establecido en la misma

constitución para su enmienda, implica una modificación irrazonable,

contradictoria e inconveniente del artículo 120 y el principio que

consagra contrario a la reelección indefinida. El párrafo que se

pretende agregar contradice incuestionablemente el principio de la

reelección limitada a dos periodos respecto del gobernador y

vicegobernador, y en relación a ambos cargos de la fórmula.

La pretendida reforma crea innecesaria e

irrazonablemente incertidumbre y falta de previsibilidad en los

supuestos contemplados en la norma, para el presente y para el

futuro.

Que, los Diputados afines al Gobierno Provincial

pretenden arrogarse de manera exclusiva la calidad de “poder

constituyente derivado” y, de esa manera, modificar el texto

constitucional a su favor, para alterar las condiciones vigentes de

mandato del Gobernador -por las que juró- tratando así de dar una

aplicación retroactiva de la enmienda. Tal intención se encuentra

claramente en pugna con el principio de irretroactividad de la ley,

establecido en el artículo 8° de la Constitución Provincial. Además,


viola el artículo 177 de la Constitución Provincial, que establece que

la consulta popular prevista a los fines de la ratificación -o no- de la

enmienda, deberá llevarse a cabo en “las primeras elecciones

generales que se realicen”, abonando la tesis que tal procedimiento

no puede ser utilizado para modificar las condiciones actuales de

mandato, sino que –en el hipotético caso que la enmienda obtuviere

la ratificación del pueblo-, regiría para el futuro.

En resumen, se observa que han sido

lesionadas expresas disposiciones constitucionales que hacen a la

esencia misma de la forma republicana de gobierno, en el sentido

que le da al término la Ley Fundamental de la Nación, y que

constituye uno de los pilares del edificio por ella construido.

VII- DE LA LEGITIMACION ACTIVA Y DE LOS

DERECHOS VULNERADOS:

Con la reforma constitucional de 1994 se amplió

la legitimación procesal para tutelar los nuevos derechos y derechos

de incidencia colectiva, reconocidos por la Convención Constituyente

de 1994, considerando la repercusión social, colectiva, de interés

general comprometido.
En particular, la Constitución Nacional introduce

en el artículo 43 los derechos de incidencia colectiva. Explica

Gordillo Agustín Alberto que el texto constitucional no se limita a lo

dispuesto -a título ejemplificativo- en la primera parte del segundo

párrafo del artículo 43: derecho a la no discriminación, al medio

ambiente, a la competencia, al usuario y al consumidor. En efecto, la

cláusula final que incluye “a los derechos de incidencia colectiva en

general” es, a texto expreso e inequívoco, genérica. En otras

palabras, lo principal y más general del segundo párrafo es el final

de la frase, no su comienzo. Por lo tanto comprende todo el capítulo

segundo dedicado a “Nuevos derechos y garantías,” pues de ello se

trata: de derechos de este alcance genérico, más los que surgen de

los tratados de derechos humanos previstos en el artículo 75, inciso

22. Tenemos con ellos una doble remisión e inclusión en el artículo

43: todos los derechos de incidencia colectiva de los artículos 36 a

42 y también los derechos colectivos que emergen de los tratados

celebrados o a celebrarse.

En este sentido, Elena Highton de Nolasco y

Carmen María Argibay sostienen que los derechos de incidencia

colectiva son derechos supraindividuales o colectivos que pueden

caracterizarse como aquellos que, teniendo por titulares a una


pluralidad indeterminada de personas, presentan como objeto de

tutela una pretensión general de uso o goce de un bien jurídico

insusceptible de fragmentación en cabeza de cada reclamante,

desde que tienen ante todo un carácter impersonal. Estos derechos

supraindividuales o colectivos se hallan en una especie de comunión

tipificada por el hecho de que la satisfacción de uno solo implica, por

fuerza, la satisfacción de todos, así como la lesión de uno solo

constituye, ipso facto, lesión a la entera comunidad. En estos casos,

explican, el antiguo ideal de la iniciativa procesal

monopolísticamente centralizada en manos del único sujeto a quien

el derecho subjetivo “pertenece” se demuestra impotente frente a los

derechos que pertenecen, al mismo tiempo, a todos y a ninguno y es

por esta razón que cuando el valor en juego es lo colectivo, debe

existir la posibilidad de construir nuevos tipos de tutela. Es en la

búsqueda de estos nuevos tipos de tutela que el constituyente previó

una legitimación anómala, extraordinaria, diferente de la general,

que se caracteriza por la circunstancia que resulta habilitado para

intervenir en el proceso un sujeto que no es el titular de la relación

jurídica sustancial controvertida en el pleito.

Ahora bien, al crear el legislador constitucional la

categoría de derecho de incidencia colectiva en general, lo ha hecho


en la disposición que trata el amparo y en el parágrafo en el cual

legitima, para accionar, a tres sujetos en particular: el afectado, el

defensor del pueblo y las asociaciones de defensa de aquellos fines.

Es decir, después de efectuar una enunciación enumerativa, el

articulo 43 consagra el género de los derechos de incidencia

colectiva en general en cabeza de tres tipos de sujetos específicos,

diferentes del sujeto persona, facultado, este último, para accionar

por la lesión a un derecho subjetivo suyo. Como sostiene María

Angélica Gelli, dado que quien sufre alguna lesión en sus derechos

subjetivos está legitimado, como persona, para interponer un

amparo individual, es obvio que el afectado en alguno de los

derechos de incidencia colectiva está legitimado en otra hipótesis.

En efecto, ello ocurriría cuando, aun sin padecer daño concreto, es

tocado, interesado, concernido, vinculado por los efectos del acto u

omisión lesivos.

Por otro lado, cabe dilucidar a qué procesos se

aplica lo mencionado ut supra. La acción prevista en el artículo 43 de

la Constitución Nacional y en la ley 16.986 no es la única, exclusiva

o ineludible para la salvaguarda de derechos y garantías

constitucionales o legales. Si se considera al artículo 43 referido

principal pero no exclusivamente a la más restrictiva de las vías


judiciales, el amparo, de allí se sigue que la legitimación así

ampliada, es asimismo aplicable a los juicios de conocimiento, tal lo

resuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en el caso

“Agueera”.

Que, conforme lo mencionado en los acápites

precedentes, la mentada Ley Provincial N° 10.161 colisiona con la

Constitución Provincial, vulnerando el Estado de Derecho, violando

los principios republicanos de soberanía popular y periodicidad de

los mandatos, generando una enorme inseguridad jurídica en

relación a un mecanismo de participación ciudadana tan esencial

como es la consulta popular, acto en el que los electores deberían

ejercer su derecho de sufragio para decidir, en definitiva, si ratifican

o no la enmienda al texto constitucional.

Que, tal situación constituye una gravedad

institucional que pone en peligro los principios básicos de

organización política de nuestra Provincia y Nación, comprometiendo

el sistema representativo y republicano de gobierno, como así

también el funcionamiento de las instituciones básicas.

Que, el derecho a la vigencia de los principios

republicanos y del Estado de Derecho, como así también al goce


efectivo y regular de las instituciones, encuentra el sustento principal

de la presente acción, que otorga la legitimación procesal necesaria.

Del mismo modo, vulnera el derecho de sufragio

de todos los ciudadanos, al no respetarse el plazo mínimo

establecido para convocar a una “consulta popular”, cercenando el

acceso de todos los electores -entre los que me encuentro- a un real

y acabado entendimiento de la cuestión a votar.

Que, sin perjuicio de lo expuesto en los

parágrafos anteriores, es necesario destacar que me encuentro

especialmente afectado por la situación descripta en la presente, en

mi calidad de Presidente del Partido Político Provincial

“Convergencia Riojana”, en razón de verse comprometida la

legalidad del proceso de enmienda aprobado e instituido por la Ley

Provincial N° 10.161 y por los actos dictados en consecuencia, como

así también por no existir garantías suficientes referidas a la

legalidad y transparencia del procedimiento de “consulta popular”,

con el real, grave e inminente daño que esa situación trae aparejado,

no sólo patrimonial, sino también institucional, esto en razón del gran

despliegue estructural y partidario que una elección de esas

características -a nivel provincial- requiere, con las eventuales pero

ya evidentes nulidades procedentes.


Asimismo, no existen certezas referidas a los

aspectos esenciales en lo que al procedimiento electoral próximo

respecta, como por ejemplo al efectivo control que sobre él podrán

realizar los distintos Partidos Políticos.

Que, todos los Partidos Políticos de la provincia -

con excepción del Partido del Gobierno y afines- se encuentran ante

una situación que genera incertidumbre, confusión, inseguridad

jurídica, desconcierto, imprevisibilidad, falta de garantías con

relación a la regularidad y transparencia del procedimiento de

“consulta popular”, imposibilidad de control y, por ende, de definir

una estrategia, lo que se agrava si se tiene en cuenta lo acotado y

exiguo del plazo establecido para su realización.

Este ilegal proceso de enmienda constitucional

pone en jaque todo el sistema jurídico: pretende arrasar con todas

las reglas de juego existentes en la provincia en materia electoral,

colocando a los partidos políticos (actores naturales del sistema), y a

los ciudadanos en general, en una situación de desamparo total.

Resulta de lo referido que detento un interés

concreto y diferenciado, que me coloca en una situación distinta a

aquella en que se encuentra “toda persona”.


Que, el Partido “Convergencia Riojana” mantiene

un fuerte compromiso con la defensa de los derechos humanos, las

instituciones republicanas, la democracia, la verdad y la justicia,

como así también de la transparencia en el ejercicio de la función

pública.

Por otro lado, en palabras de la Corte Suprema

de Justicia de la Nación, y de conformidad al artículo 38 de la

Constitución Nacional, los partidos políticos son organizaciones de

derecho público necesarias para el desenvolvimiento de la

democracia representativa, instrumentos de gobierno cuya

institucionalización genera vínculos y efectos jurídicos entre los

miembros del partido, entre éstos y el partido en su relación con el

cuerpo electoral y con la estructura del Estado, de la que los partidos

son parte integrante.

Consiguientemente, me encuentro legitimado

para llevar adelante la presente acción de inconstitucionalidad, con

el objeto de obtener un pronunciamiento jurisdiccional al respecto, a

los fines de salvaguardar los derechos políticos que asisten a mi

organización, y la Constitución y la legalidad del orden jurídico todo.

VIII- MEDIDA CAUTELAR DE NO INNOVAR:


Por las razones expuestas, y de conformidad al

artículo 82 y concordantes Código Procesal Civil y Comercial de la

Provincia, solicito que con carácter previo y urgente se dicte Medida

Cautelar de no innovar, consistente en ordenar al Gobierno de la

Provincia de La Rioja que suspenda la convocatoria a consulta

popular dispuesta mediante Decreto F.E.P. N° 1.491, de fecha 26 de

diciembre de 2018, y prevista para el día 27 de enero del año 2019,

hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo.

La tutela cautelar solicitada busca impedir que la

pretensión principal, por efecto del transcurso del tiempo, carezca de

eficacia al momento de dictarse un pronunciamiento definitivo en la

causa, brindando una tutela judicial efectiva, exigida tanto por

nuestra Constitución Nacional y por los tratados internacionales con

igual jerarquía, como también así por nuestra Ley Fundamental

Provincial.

Que, ninguna otra medida cautelar de las

contempladas en el Código ritual es más idónea que la solicitada. La

impugnación de los actos lesivos por las vías ordinarias demandaría

un dispendio jurisdiccional cuyo resultado no repararía la lesión que

producen las normas impugnadas.


Que, en efecto se configuran en la especie los

recaudos exigidos por la ley procesal para admitir la procedencia de

esta medida cautelar, tal como se desarrollará infra.

A. De la verosimilitud del derecho invocado:

La verosimilitud del derecho surge palmario de

las propias normas constitucionales violadas, según se ha señalado

anteriormente. Al respecto, realice amplias consideraciones en los

acápites precedentes, lo que, considero, demuestran acabadamente

mi derecho.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación

afirma en este punto que las medidas cautelares no exigen de los

magistrados el examen de la certeza sobre la existencia del derecho

pretendido, sino sólo de su verosimilitud. El juicio de verdad en esta

materia se encuentra en oposición a la finalidad del instituto cautelar,

que no es otra que atender a aquello que no excede el marco de lo

hipotético, dentro del cual, asimismo, agota su virtualidad.

B. Del peligro en la demora:


Al respecto, Chiovenda afirma que se debe tratar

de un temor de un daño jurídico, es decir, la inminencia de un

posible daño a un derecho o a un posible derecho.

Que, el peligro en la demora consiste, como

vengo detallando, en la inminencia de la realización de la mal

llamada “consulta popular”, dispuesta mediante Decreto F.E.P. N°

1.491, de fecha 26 de diciembre de 2018, y prevista su realización

para el día 27 de enero del año 2019. Resulta necesario, en

consecuencia, un urgente pronunciamiento jurisdiccional en que

ordene su inmediata suspensión, a los fines de resguardar derechos

y garantías de raigambre constitucional.

De no decretarse la medida solicitada, los

derechos en peligro se tornarían ilusorios, encontrándome en una

situación de desamparo total y ocasionando un grave perjuicio al

orden constitucional republicano. Allí reside el interés procesal que

respalda esta pretensión cautelar.

Que, no existe otra medida disponible en lo

inmediato para alcanzar el objetivo perseguido.

Por ello, solicito a este Tribunal que, como

medida cautelar, ordene al Gobierno de la Provincia de La Rioja que

suspenda la convocatoria a consulta popular dispuesta mediante


Decreto F.E.P. N° 1.491, de fecha 26 de diciembre de 2018, y

prevista para el día 27 de enero del año 2019.

IX- DE LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL

ARTÍCULO 15 DE LA LEY PROVINCIAL N° 5.989:

Asimismo, mediante la presente se solicita a

este Tribunal que declare la inconstitucionalidad del artículo 15 de la

Ley Provincial N° 5.989. Tal norma altera rotundamente la intención

del convencional constituyente plasmada en los artículos 84 y 177

de la Constitución Provincial, por lo que deviene irracional e

inconstitucional, al limitar y desnaturalizar normas constitucionales.

De los artículos mencionados se desprenden ciertos elementos que

pretenden otorgarle a la enmienda no sólo la legalidad necesaria,

sino también legitimidad suficiente, guiados por el trascendental

motivo de que no se trata de una nimiedad, sino de la modificación

del mismísimo texto constitucional.

Así, en primer lugar, el procedimiento comienza

con la sanción de una ley de enmienda, la que debe ser aprobada

por el voto de los dos tercios de los miembros de la Cámara de

Diputados, esto es, por al menos veinticuatro de sus miembros,


conforme la composición actual. En segundo lugar, el artículo 177

establece que deberá ser ratificada mediante Consulta Popular.

Que, el artículo 15 de la Ley Provincial N° 5.989,

al referirse a la Consulta Popular, establece que “para los casos en

que los sufragantes deben expedirse afirmativa o negativamente, la

propuesta se tendrá por rechazada cuando los votos negativos,

constituyendo mayoría, superen el treinta y cinco por ciento (35%)

de los electores inscriptos en el padrón a que se refiere el artículo

anterior. Para los casos de múltiple respuesta triunfará la que

obtenga simple mayoría”. Vemos que el artículo contraría el verbo

“ratificar” utilizado por la Constitución Provincial, acudiendo a la

infundada mención que deberán ser “votos negativos”, entrando en

absoluta contradicción y colisión con el texto constitucional.

Por lo expuesto, se solicita la declaración de

inconstitucionalidad del mencionado artículo 15 de la Ley Provincial

N° 5.989.

X- DE LA JUDICIABILIDAD DE LA CUESTION

PLANTEADA:

Las conductas y actos denunciados en la

presente acción de inconstitucionalidad son aquellos llevados a cabo

por la Función Ejecutiva y la Función Legislativa de la Provincia de


La Rioja, a saber: el dictado de la ley N° 10.161 y el decretos de la

F.E.P. N° 1.484 y 1.491/18.

Según el art. 177 (Const. Prov.) la Cámara de

Diputados de la Provincia está facultada para sancionar una ley de

enmienda de la Constitución Provincial con la consecuente consulta

popular para ratificar la decisión del cuerpo deliberativo.

El art. 126, inc. 1 del texto constitucional

provincial establece que la Función Ejecutiva a través del

Gobernador participa en la formación de las leyes promulgándolas y

haciéndolas ejecutar.

La ley provincial 5.989 que regula los

mecanismos de democracia semidirecta en la provincia establece al

regular la Consulta Popular que se requiere una “mayoría” negativa

(del 35%) para rechazar la enmienda constitucional colisionando con

lo establecido en la Constitución Provincial en su art. 177 que utiliza

el término “ratificar”, el cual según la Real Academia de la Lengua

Española significa “aprobar o confirmar actos”.

El art. 136 de Carta Magna provincial que define

la competencia de la Función Judicial dice “Son de competencia del

Tribunal Superior de Justicia y de los tribunales inferiores todas las


causas que versen sobre puntos regidos por la Constitución

Nacional, esta Constitución, las leyes nacionales y provinciales…”

La Corte Suprema de Justicia de la Nación,

reconoce una tensión inmanente en la judiciablidad de las decisiones

emanadas de los órganos políticos debido a la competencia

otorgada por la Constitución Naciónal que en su art. 116 “establece

que corresponde al Poder Judicial el conocimiento y la decisión de

todas las causas que versen sobre puntos regidas por ella”.

En el caso “Bussi” la CSJN decidió resolver esta

tensión a través de un criterio que permita “ponderar un razonable

equilibrio”, el cual supone que “los jueces no pueden opinar sobre el

modo en el que se ejercitan las facultades de otros poderes, pero

deben establecer sus límites”. Todo esto en miras de robustecer el

dialogo democrático institucional evitando “el desamparo de los

ciudadanos que pertenecen a minorías, al quedar sujetos a lo que

decidieran mayorías circunstanciales”.

Nuestro máximo Tribunal en el caso “Colegio de

Abogados de Tucuman c/ Honorable Convención Constituyente de

Tucumán y otro” dice que “la Constitución Nacional no admite la

validez de una voluntad popular expresada sin respetar los principios

del Estado de Derecho ni permite que las mayorías puedan derogar


los principios fundamentales sobre los que se basa la organización

republicana del poder y la protección de los ciudadanos” En el

mismo pronunciamiento reconoce que “El escrutinio judicial de los

procedimientos resulta esencial para robustecer las prácticas

democráticas”.

En el mencionado fallo, la CSJN reconoció que

los ciudadanos están habilitados para requerir el control judicial

cuando la Constitución está siendo desnaturalizada y se invoca la

vigencia del principio republicano establecido en el articulo 1° de la

Constitución, de ello se infiere que también lo están los partidos

políticos, garantes del sistema democrático.

Sobre la judiciabilidad de la cuestión, destaca

“Luis María Boffi Boggero, quien expresa en “Juana Soria de

Guerrero v. Bodegas y Viñedos Pulenta Hnos S.A.”, el 20/9/63: (J.A.

1963-VI-271) “Los poderes políticos deben ejercer sus facultades

respectivas sin afectar los derechos y obligaciones establecidos por

el ordenamiento jurídico, porque lo contrario transformaría las

facultades privativas en facultades sin control de los jueces. Que ello

es así, porque una cosa significa la política en sí misma y otra es el

derecho político que regula jurídicamente la vida de aquella: … que

cuando las transgresiones de los poderes políticos afectan la materia


sometida a la competencia jurisdiccional de esta Corte, se impone la

sustancia de las causas respectivas para decidir en consecuencia,

sin que esos poderes del Estado puedan legítimamente alegar que

se trata del ejercicio de facultades privativas … Que a este respecto

cabe recordar que el pueblo, mediante su decisión constituyente

distribuyo en tres poderes la potestad del gobierno, fijando a cada

una su esfera. Al poder Judicial le asigno la de decidir las causas

mencionadas en los aludidos artículos de la Constitución Nacional”.

La Suprema Corte de Justicia de la provincia de

Mendoza en fallo pronunciado el 4 de mayo de 1989 in re “Unión del

Centro Democrático y otro c. Gobierno de la Provincia de Mendoza

s/Acc. De Inconstitucionalidad” se refirió a que la doctrina de la

judiciabilidad de las cuestiones políticas “se funda sintéticamente en

las siguientes razones: a) la detracción del control (el self restraint)

viola el derecho a la jurisdicción de los justiciables; b) cuando el

Estado no puede ser llevado ante los tribunales estamos fáctica e

injustamente ante el hecho de irresponsabilidad; c) el art. 100 de la

Constitución Nacional confiere a la Corte competencia para decidir

todas las causas que versen sobre puntos regidos por la

Constitución. Igual amplitud puede predicarse del art. 147 inc.3° de

la Constitución mendocina”.
“Adviértase que no se propicia sacar de sus

funciones a los tribunales para que sustituyan al Ejecutivo o al

Congreso. En efecto, la jurisdicción no puede revisar la oportunidad,

el mérito, la conveniencia o el acierto de las decisiones políticas, se

respeta como facultad privativa, la elección del criterio y la ocasión

que se adoptan para tomar una medida; pero si su materialización

en un acto transgrede la Constitución, hay cuestión suficiente para

provocar su revisión Judicial dentro del marco en que esté se

moviliza”.

En igual sentido Néstor Sagües entiende que

“como cualquier comportamiento estatal, es obligado que los actos

políticos se encuentren sometidos –en forma y contenido- a la

Constitución, y que esa sumisión sea valorada por los entes aptos

para decidir el derecho, o sea, por los Tribunales judiciales”.

Conforme a la legislación y abundante

doctrina y jurisprudencia citada, considero que la Función

Judicial, a través del Tribunal Superior de Justicia, debe

reconocer la judiciabilidad de las conductas y actos realizados

por las Funciones Legislativa y Ejecutiva cuya

inconstitucionalidad se plantea, debe dictar la medida cautelar

de no innovar suspendiendo la convocatoria a consulta popular


del 27/01/2019, y debe declarar la inconstitucionalidad de la ley

10.161, y de los decretos de la FEP Nº 1484/18 Y Nº 1491/18;

decarando también la inconstitucionalidad del Art. 15 de la Ley

5989; para restablecer el orden republicano de gobierno.

XI- DERECHO:

Sin perjuicio de la aplicación del principio iura

novit curia, fundo mi pretensión en lo dispuesto por el artículo 216,

inciso 6°, de la Ley Provincial N° 2.425; artículo 12 de la Ley

Provincial N° 5.989; artículo 386 y concordantes del Código Procesal

Civil y Comercial de la Provincia; artículos 1°, 2°, 3°, 8°, 52, 76, 77,

80, 81, 84, 96, 102, 120, 121, 126, 139, inciso 1°, y 177 de la

Constitución Provincial; artículos 1°, 5°, 14, 33, 37, 38, 43 y 75,

inciso 22, de la Constitución Nacional; artículo 25 del Pacto

Internacional de Derechos Civiles y Políticos; artículo 23 de la

Convención Americana sobre Derechos Humanos; demás normativa

dictada sobre la materia, jurisprudencia y doctrina aplicables.

XII- RESERVA DEL CASO FEDERAL:

Que, para el hipotético caso de obtener una

Resolución contraria a la pretensión aquí deducida, hago expresa

reserva de dirimir la misma por ante la Corte Suprema de Justicia de


la Nación, por intermedio del Recurso Extraordinario Federal, en los

términos del artículo 14 de la ley 48 por encontrarse comprometidos

derechos y garantías de raigambre constitucional, entre ellos los

derechos a la vigencia de los principios republicanos y las

instituciones básicas, de sufragio, de procesos electorales

transparentes y a una tutela judicial efectiva, contemplado en los

artículos 1°, 5°, 14, 33, 37 y 38 de la Constitución Nacional.

Asimismo, hago reserva de acudir ante la

Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

XIII- PRUEBA:

Que, a los fines de acreditar los extremos

invocados, ofrezco los siguientes medios de prueba:

1. Documental: a) Copia del Acta de renovación de autoridades

partidarias, donde consta mi carácter de Presidente del Partido

Convergencia Riojana; b) Copia de convocatoria a Sesión

Extraordinaria de la Cámara de Diputados de la Provincia, de fecha

17 de diciembre de 2018; c) Copia de constancia de Expte. N°

18.320, del Ministerio Público Fiscal de la Provincia; d) Copia de

Denuncia penal formulada por el vicegobernador de la Provincia


Néstor Gabriel Bosetti, en contra de la Diputada Adriana Olima; e)

Publicación del boletín oficial del 21/12/2018, conteniendo la Ley

provincial N° 10.161 y su Decreto de promulgación; f) Publicación del

Boletín Oficial del 28/12/2018, conteniendo el Decreto FEP N° 1.491.

2. Testimonial: a) Se cite a prestar declaración testimonial al Sr.

Néstor Gabriel Bosetti, D.N.I. N° 20.253.845, en su carácter de

Vicegobernador de la Provincia y Presidente de la Función

Legislativa; cuyo domicilio real será denunciado oportunamente.

3. Informativa:

a) Se libre Oficio a la Cámara de Diputados de la Provincia de La

Rioja a los fines de que remita copia certificada de la totalidad las

actuaciones mediante las cuales se tramitaron los siguientes actos:

1) Comunicación de ausencia del Vicegobernador y en su caso,

puesta en funciones de la Diputada Adriana Olima como

Vicepresidente a/C de la Presidencia de la Función Legislativa, 2)

Decreto F.L. de fecha 17/12/2018, mediante el cual se convoca a

Sesión Extraordinaria legislativa; 3) instrumentos que acrediten tal

convocatoria, como así también las notificaciones realizadas en

consecuencia a los legisladores; 4) Sesión Extraordinaria del día 19


de diciembre de 2018 y, en particular, antecedentes de la Ley N°

10.161, sancionada en dicha Sesión, tales como debate de

comisión, versión taquigráfica de la Sesión y texto definitivo de la ley.

Asimismo, para que remita copia certificada de su reglamento

interno;

b) Se libre Oficio a la Función Ejecutiva de la Provincia a los fines de

que informe sobre la promulgación y publicación de la Ley N°

10.161, remitiendo copia certificada de tales actos. Asimismo, para

que remita copia certificada de Decreto F.E.P. N° 1.491, del día 26

de diciembre de 2018, de convocatoria a consulta popular;

c) Se libre Oficio al Boletín Oficial de la Provincia a los efectos de

que remita ejemplar de la publicación de la Ley N° 10.161 y de los

Decretos F.E.P. N° 1.484 y 1.491, de los días 21 y 26 de diciembre

de 2018, respectivamente;

d) Se libre Oficio al Ministerio Público Fiscal a fin de que informe

sobre la denuncia que tramita en Autos Expte. 18.320/18,

caratulados “Bosetti, Néstor Gabriel s/Denuncia”, ingresado con

fecha 10/04/2018;

e) Se libre Oficio al Juzgado Electoral de la Provincia, para que

informe sobre la renovación de autoridades partidarias del Partido

Político Provincial “Convergencia Riojana”.


XIV- PETITORIO:

Por todo lo expuesto a V.E. pido:

1) Me tenga por presentado, parte en el carácter

invocado, por denunciado el domicilio real y constituido domicilio a

los efectos procesales;

2) Tenga por promovida en legal tiempo y forma,

ACCION DE INCONSTITUCIONALIDAD en contra del Estado de la

Provincia de La Rioja;

3) Tenga por solicitada la MEDIDA CAUTELAR

de NO INNOVAR, ordenando a la Función Ejecutiva Provincial que

SUSPENDA la convocatoria a consulta popular prevista para el 27

de enero próximo;

4) Tenga por acompañada la prueba

documental, ordenando se agregue en autos; y admita y ordene la

producción de la restante en la etapa procesal oportuna;

5) Tenga por efectuada la Reserva del caso

federal;

6) Previo los tramites de ley, se haga lugar a la

ACCION DE INCONSTITUCIONALIDAD, declarando la

INCONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY 10.161, y Decretos de la

FEP Nº 1484/18 Y Nº 1491/18; dejándolos sin efecto y


restableciendo el orden constitucional vulnerado; declarando

también la inconstitucionalidad del art. 15 de la ley 5989; todo con

expresa imposición de costas a la demandada.

PROVEER DE CONFORMIDAD,

SERÁ JUSTICIA.-

MIGUEL IGNACIO MEDINA


DNI N° 11.859.365