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UNIVERSIDAD TÉCNICA DE MANABÍ

FACULTAD DE CIENCIAS HUMANÍSTICAS Y SOCIALES

ESCUELA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

PSICOTERAPIA I

GRUPO #3

TÉCNICAS AVERSIVAS

INTEGRANTES:

INTRIAGO RAMÍREZ ANGIE PATRICIA

LANIZ ZAMBRANO MARÍA JOSÉ

LOOR CEDEÑO GLADYS ADRIANA

LOOR DOMO ERICK JOEL

LÓPEZ VIVAS FREYA ERIKA

PROFESOR:

PS. CL. HERNÁN CEDEÑO CEDEÑO

PERIODO:

NOVIEMBRE DEL 2016 A FEBRERO DEL 2017


TÉCNICAS AVERSIVAS

Fox et al (1968) Intenta explicar la ausencia de programas aversivos y de


investigaciones aplicadas en este campo en el momento presente por la reacción
aversiva del público y de otros profesionales ante el uso de procedimientos de
castigos, la naturaleza de los estímulos aversivos empleados, la preocupación por
aspectos relacionados con cuestiones de tipo legal y éticos, la seguridad de los
sujetos que se someten a este tipo de tratamientos, el potencial que existe para
posibles abusos en este campo.

Nosotros hacemos nuestros estos razonamientos y coincidimos con fox et al (1968)


en que a pesar de todas las razones para no desarrollar un programa aversivo con
algunos clientes puede verse contrarrestada por toda otra serie de razones más
importantes tanto como de tipo clínico como ético a saber:

a. Cuando el comportamiento desadaptativos del paciente es tan serio que


puede llegar a causarle daños así mismo o a terceros e incluso llegar a
producirse la pérdida de vidas.
b. La naturaleza del comportamiento desadaptativos es extrema y duradera.
c. Cuando alguno de estos pacientes termina por no recibir ningún tipo de
atención remedial para desarrollar comportamientos positivos que le den
accesos a reforzadores posteriores dada la extrema gravedad y desajuste de
sus actuaciones.
d. Cuando se desarrollar programas preventivos o custodiales de tratamientos
para evitar la ocurrencia de comportamientos desadaptativos.

DEFINICIÓN Y BASES CONCEPTUALES

Básicamente, las terapias aversivas intentan asociar un patrón de reacción


comportamental no deseado y socialmente sancionado con una estimulación
desagradable externa o interna, o reorganizar la situación de tal manera que las
consecuencias de este comportamiento no deseado sean lo suficientemente
desagradables para el emisor de tal comportamiento que deje ejecutarlo se espera
además que el desarrollo de tal conexión y el progreso de la misma genere una
situación tal en el individuo, fisiológica o cognitiva que provoque un cese total en la
emisión del comportamiento a eliminar.

Condicionamiento clásico

La asociación de algunos de los elementos consecutivos de la constelación


estimular componente del comportamiento a eliminar con el estímulo nocivo
preseleccionado, hará que el EC provoque una respuesta condicionada de aversión
esta constelación estimular así investida al provocar tales respuestas
condicionadas, facilitara la evitación o el escape de toda constelación estimular de
las que forme parte, existen algunos datos que estas teorías difícilmente pueda
acomodar entre ellos cabe señalar:

1. La dificultad de conseguir respuestas condicionadas resistentes a la extinción


fuera del control del paciente.
2. La dificultad a la hora de explicar la generalización masiva de los efectos del
tratamiento de la consulta – laboratorio al mundo externo.
3. La dificultad de conseguir desarrollo de determinadas respuestas
condicionadas fisiológicas.

Condicionamiento operante

Unos de los modelos propuestos para explicar el desarrollo de las reacciones


aversivas, es el condicionamiento operante Condicionamiento operante: en la
práctica de las técnicas aversivas el estímulo aversivo en ocasiones se presenta
ante respuestas emitidas por el sujeto hacia dicha constelación, se introducen pues
paradigmas de condicionamiento operante. Algunos autores han tenido cuidado en
diseñar sus procedimientos terapéuticos adoptando paradigmas de aprendizaje de
castigo o evitación.

Aprendizaje de evitación: Feldman y McCulloch (1965-1971), propusieron


un modelo de aprendizaje de evitación que esta subyacente a las terapias aversivas
y como consecuencia ajustar su método de tratamiento a tal modelo. La tasa de
ensayos reforzados en este paradigma va cambiándose en la medida en que el
tratamiento se continua, siendo el un tercio de cambio al principio.

Se intenta asimismo establecer además de respuestas de evitación a los estímulos


apetecidos, condicionar, a través de reacciones de alivio de la ansiedad, hacia
estímulos no apetecidos pero mejor considerados socialmente. (Heterosexuales en
el caso de sujetos homosexuales).

Castigo: gran parte de los terapeutas que han utilizado la terapia aversiva,
sobre todo cuando el estímulo condicionado es eléctrico, han seguido un paradigma
de castigo. A un nivel experimental Church (1963) ha explicado los efectos de los
paradigmas de castigo y las circunstancias en que tales efectos pueden
maximizarse.
Teorías centrales: La aseveración de Rachman y Teasdale, en el sentido de
que una explicación cognitiva de las terapias aversivas es insatisfactoria como una
explicación basada exclusivamente en las teorías básicas de aprendizaje.

Entre estas teorías centrales se incluyen:

Cambios actitudinales: los autores manifiestan que las terapias aversivas


producirán cambios de actitud en el sujeto que mediatizarían sus cambios
conductuales.

Disonancia cognitiva: estas teorías se han utilizado para explicar el éxito de


las terapias aversivas, posiblemente nos ayudan a entender algunas características
del paciente y la actitud que le predispone a aceptar o rechazar tales tratamientos.

Teoría del estado Hallam y Rachman proponen su “Teoría del Estado” como base
del funcionamiento de las terapias aversivas. Ésta se basa, en el cambio producido
en el grado general de sensibilización de un individuo y no tanto en los cambios en
cuanto a las conexiones específicas entre estímulos y respuestas.

Un resumen de la misma es:

a. Durante periodos de sensibilización, el comportamiento a eliminar es


suprimido.
b. Tal sensibilización puede inducirse mediante aversión eléctrica u otros
medios conductuales o atreves de una amplia gama de acontecimientos
clínicos específicos o acontecimientos no clínicos (detención de drogas,
presión familiar).
c. Los efectos de tal sensibilización disminuye con el tiempo.
d. Aunque procedimientos basados en paradigmas de castigo contingentes a la
respuesta no sean un requisito especial, su utilización facilitara la supresión
de la conducta desviada.
e. Si durante los periodos de sensibilización el comportamiento a eliminar es
suprimido de forma adecuada, dos factores ayudaran a mantener este
cambio:
a. El desarrollo de un compartimento reforzante alternativo.
b. El refuerzo obtenido derivado del éxito de suprimir el comportamiento
desviado en sí.

PROCEDIMIENTOS Y VARIACIONES

Los procedimientos básicos empleados en las técnicas aversivas pueden


diferenciarse entre sí según tres criterios fundamentales:
a) Los estímulos condicionados e incondicionados.
b) La forma de presentación de estos estímulos.
c) El paradigma teórico en que se basa.

Estímulos:

Una de las primeras preguntas que se debe plantear el clínico que empieza a
preparar un programa aversivo ha de ser que estímulos aversivos va a utilizar y a
qué partes o secuencias o qué componentes de la constelación estimular desviada
se van a asociar.

Estímulos aversivos (Estímulos incondicionados):

Aunque en los primeros tiempos las principales modalidades de estímulos aversivos


utilizadas fueron de tipo eléctrico o químico, posteriormente el clínico parece haber
actuado como si el arsenal de posibles estímulos susceptibles de ser empleados
como aversivos pudiera ser muy amplio o incluso pudiera extenderse a todas las
modalidades sensoriales, a nivel gustativo, olfativo, entre otros. Sin embargo no
tendría que sorprendernos que la “presión evolutiva de las especies” hubiera
producido un sistema nervioso central en los mamíferos, especialmente eficiente
para producir asociaciones aversivas en aquellas modalidades sensoriales
susceptibles de producir situaciones más amenazantes para la vida del individuo, y
que no todos los sentidos fuesen igualmente eficaces en esta dirección.

Características generales que debe de reunir un estímulo aversivo:

a) Debieran ser seguros y, desde luego, no poner en peligro la integridad


física del sujeto y no provocar efectos secundarios no deseados.
b) Debieran ser eficaces. Esta eficacia no debiera asumirse, sino, a ser
posible, probarse.
c) Debería tratarse de estímulos realistas y debiéramos utilizar criterios de
practicidad, entendiendo, por ello, que son estímulos fáciles de
provocarse en la realidad y fáciles de provocarse tanto en la consulta
como en la vida cotidiana del usuario.
d) Relevancia: a ser posible, debiera existir una cierta relevancia y
pertinencia entre el contexto estimular utilizado como condicionado y los
estímulos aversivos utilizados.

El trabajo de Lang et. al (1986) en relación con el desarrollo de respuestas


condicionadas fisiológicas de ansiedad ante diversos estímulos nos
demuestran que éstas son más fáciles de conseguir cuando existe tal
pertinencia y relevancia. Por ello es por lo que debiéramos cuidar, pues,
que si el comportamiento a eliminar incluye conductas consumatorias que
implican el tracto gastrointestinal, los estímulos aversivos comprometan
también a tal sistema.

e) Que posibilite la generalización de resultados.

Aversión eléctrica:

a) En conductas agresivas:

Fox et al. (1936) describen el desarrollo e implementación de un programa que


incluía la utilización de descargas eléctricas contingentes en el tratamiento con éxito
del comportamiento agresivo de un hombre.

El comportamiento a eliminar fue subdivido en tres subcategorías; tirones de pelo,


otras agresiones a terceros y destrucción de la propiedad.

En una primera fase de tratamiento de entrenamiento intensivo, tras haber


registrado con precisión la frecuencia de ocurrencia de cada uno de los
comportamientos diana durante treinta días, cada comportamiento agresivo o
destructivo iba seguido de un “¡NO!”, y una descarga de un segundo de duración.
Si Jack no soltaba a su víctima tras dos descargas adicionales, alguien ayudaba a
soltar a la víctima y sus cabellos y se le hacía continuar con el trabajo previo.
Durante las pausas se utilizaban los snacks favoritos de Jack. Si uno de los
comportamientos diana ocurría durante la pausa, se presentaba una descarga
eléctrica e inmediatamente se reanudaba la tarea, terminándose el descanso.

Es de destacar las precauciones y el cuidado continuo por los investigadores a la


hora de elaborar un documento para obtener el consentimiento informado por parte
de los familiares responsables de Jack, documento en el que se describe de manera
detallada el programa, incluyendo toda una serie de aspectos éticos, legales y
clínicos.

b) Orientación del impulso sexual:

La estimulación eléctrica ha sido también ampliamente utilizada como parte


integrante de programas destinados a reorientar el impulso sexual.

Feldman y McCullock (1965, 1971) han descrito detalladamente programas de


aprendizaje de evitación anticipatoria, siguiente paradigmas estrictos de
condicionamiento clásico.
Para el mejor cumplimiento de tales programas se diseñó un sistema de terapia
aversiva automatizada, en los que utilizan un equipo aversivo programable y
automatizado, relativamente complejo y especialmente diseñado para individualizar
el tratamiento aversivo al caso presente, dada la flexibilidad de los aparatos,
dotados de un lector fotoeléctrico para leer programas diseñados para el caso
individual.

Un programa estándar de evitación aversiva en el caso de homosexuales


masculinos constaría de los siguientes elementos:

a) Mando para presentar estímulos sexuales masculinos. (EC1)


b) Mando de descarga eléctrica (E1)
c) Mando que permita o anule la respuesta de evitación del sujeto. (RC1)
d) Permitir inmediatamente después de la RC1, la desaparición conjunta del
EC1 y del E1).
e) Aparición de estímulos femeninos (EC2) como respuesta a la iniciativa del
sujeto (RC2)
f) Posibilidad de variar todos los periodos de tiempo; por ejemplo,
interensayando, duración de la descarga, retraso en la aparición del EC2…

En este apartado al sujeto se le anima a que haga aparecer los EC1 y mantenerlos
en pantalla mientras los sigue encontrando atractivos aun corriendo el riesgo de
recibir una descarga eléctrica, emitir las RC1, con las cuales evita o termina el E1,
emitir las RC2, con las cuales hace desaparecer el EC1 y el E1, a la vez que asocia
con el alivio de la desaparición del E1 con aquellos estímulos que pretende
investirse con un mayor potencial erótico (los estímulos femeninos).

Aversión olfativa:

La utilización de olores desagradables en terapias aversivas se basa en la ya


expuesta línea de razonamiento, de que las cualidades atractivas–apetitivas de los
estímulos condicionados se ven sustituidas o disminuidas con el paso del tiempo o
mediante la repugnancia provocada por aquellos.

Son varias autores los que han especulado que tales olores podrían ser estímulos
incondicionados, especialmente eficaces en la terapia aversiva de la obesidad

Frothwith y foreyt (1978) describen un programa de tratamiento aversivo para la


obesidad empleando como estímulos incondicionados estímulos olfativos.

Para este tratamiento los autores utilizaron un aparato especialmente diseñado por
ellos mismos, este aparato presentaba de manera automatizada las sustancias
olorosas aversivas. Entre estas sustancias se encontraban:
• Bencilamina
• Acido butírico
• Diisopropilamina
• Piridina

Los sujetos en grupo de dos a cinco personas, asistieron a consulta dos veces por
semana, durante diez semanas. En una mesa situada en frente de cada sujeto se
colocaba su alimento predilecto (papas fritas, refrescos, etc.). Tras animar al sujeto
a fantasear la degustación de tal alimento (en las dos últimas sesiones se les anima
también a probarlo en realidad) y aspirar el olor característico del mismo. Se
orientaba la salida de la máquina dispensadora de malos olores a la nariz del sujeto
haciéndole inhalar su maloliente producto.

La aversión química representa uno de los ejemplos más típicos dentro de la


aversión del gusto, en estos casos se espera que un producto químico administrado
produzca una reacción subsiguiente desagradable que coincida con la aparición de
algún aspecto relacionado con el comportamiento a eliminar

En el caso del alcoholismo se suele asociar algún aspecto de la consumición del


alcohol con drogas aversivas, de tal manera que se reduzca la consiguiente
preferencia por el etanol. Esto se consigue a veces a través de fármacos que
producen un nivel toxico de acetaldehído en el paciente.

Bloqueo facial (facial screening):

Este procedimiento implica colocar una cubierta de paño sobre la cara del sujeto
durante un periodo breve de tiempo contingente con la ocurrencia del
comportamiento objetivo diana a eliminar, no es doloroso y puede ser administrado
con facilidad por personas llegadas al paciente.

Barmann y vitali(1982) utilizaron este procedimiento para eliminar problemas de


tricotilomanía, arrancarse el pelo , sugiriendo la efectividad de este procedimiento
podría deberse , por una parte al efecto del castigo y por otra parte a lo que ellos
llaman extinción sensorial, dado que a los niños en este estudio les gustaba tras
arrancarse el pelo , mirarlo y jugar con él.

Los datos han demostrado que la desaparición del comportamiento tiene más las
características de un proceso de extinción, ya que se produce un cambio gradual ,
y no tanto un cambio abrupto típico de los procedimientos basados en castigo.

Estímulos condicionados:
Hay que prestar atención a la elección de los estímulos o eslabones
comportamentales desviados que hayan de servirnos como estímulos
condicionados y a la forma en que hayamos de presentarlos.

En esta elección se debería tener en cuenta:

• Es posible que especies diferentes sean más susceptibles a desarrollar


reacciones aversivas a modalidades sensoriales diferentes, así para que
un animal aprenda que un elemento envenado es venenoso, debe ser
capaz de asociar la acción de ingerir ese alimento con la enfermedad
posterior.
• Familiarización del individuo con la estimulación: La probabilidad de
establecimiento de reacciones aversivas condicionadas y su duración en
caso de producirse es mucho menos cuanto más familiar le resulte al
sujeto tal estimulación.

Diferencia en la forma de presentación de los estímulos

Esta modalidad de presentación puede ser real (in vivo). Encubierta-imaginada y


encubierta complementada con algún tipo de soporte sensorial y ello tanto en el
caso de los estímulos incondicionados como en los condicionados.

Real

Este procedimiento consiste en que el sujeto, al que su comportamiento a eliminar


desviado le produce vergüenza en un estado de activación diferente al que ocurre
generalmente, confronte de manera controlada esta situación.

Imaginada o encubierta

Para obviar algunas de las dificultades que se derivan de la realización de las


terapias aversivas en la realidad y con ánimo de optimizar algunas de las posibles
ventajas de este tipo de procedimiento.

Encubierta complementada

Esta presentación se refuerza con algún tipo de estímulo externo real. A la hora de
planificar este tipo de apoyos es conveniente tomar en cuenta los resultados
obtenidos por nosotros.

Diferencias basadas en el paradigma utilizado:

1. No siempre, por ajustarse mejor a un modelo determinado, los


resultados son mejores.
2. No porque los estímulos aversivos sean intensos los resultados mejoran.

Evaluación critica

A nivel clínico

 En el caso problema a tratar ¿se produce realmente una reacción aversiva


condicionada?
 ¿Cómo se manifiesta esta reacción?
 ¿Existen indicadores cognitivos conductuales y psicológicos que sean
válidos y fiables?
 La aparición de esta reacción es predictiva del éxito terapéutico.