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Animal

Animal, cualquier miembro del reino Animal. Este reino comprende todos los organismos multicelulares que obtienen energía
mediante la digestión de alimentos, y contienen células que se organizan en tejidos. A diferencia de las plantas, que producen
nutrientes a partir de sustancias inorgánicas mediante fotosíntesis, o de los hongos, que absorben la materia orgánica en la que
habitualmente se hallan inmersos, los animales consiguen su comida de forma activa y la digieren en su medio interno. Asociadas a
este modo de nutrición existen otras muchas características que distinguen a la mayoría de los animales de otras formas de vida. Los
tejidos especializados les permiten desplazarse en busca de alimento o, si permanecen fijos en un lugar determinado casi toda su
vida (animales sésiles), atraerlo hacia sí. La mayoría de los animales han desarrollado un sistema nervioso muy evolucionado y unos
órganos sensoriales complejos que, junto con los movimientos especializados, les permiten controlar el medio y responder con
rapidez y flexibilidad a estímulos cambiantes.
Al contrario que las plantas, casi todas las especies animales tienen un crecimiento limitado, y al llegar a la edad adulta alcanzan una
forma y tamaño característicos bien definidos. La reproducción es predominantemente sexual, y en ella el embrión atraviesa una
fase de blástula (véase Embriología).
2 ORÍGENES Y RELACIONES
Como se indica, es evidente que los animales multicelulares (metazoos) proceden de formas unicelulares de tipo animal (protozoos).
La relación exacta no está clara debido a la escasez de fósiles disponibles y a la extinción de formas intermedias, aunque es posible
que existan varias líneas evolutivas. Por ejemplo, ciertos flagelados de tipo animal forman colonias y es probable que puedan haber
evolucionado hacia organismos más diferenciados. Además, los estadios embrionarios de algunos animales muestran una secuencia
de cambios que proporcionan un modelo evolutivo razonable: un estadio unicelular, seguido de un estadio del tipo de colonia
indiferenciada, una esfera de células hueca (blástula), y después un tubo (estadio de gástrula). Otras teorías sugieren la existencia
de formas intermedias distintas, como un protozoo con varios núcleos celulares.
Desde sus inciertos orígenes, el reino Animal se ha diversificado en varios linajes o ramas, que a su vez se han subdividido en filos,
clases y grupos menores. Desde hace tiempo, se rechaza el antiguo concepto de que grupos de organismos han progresado desde
formas inferiores a otras superiores, en lo que se denomina cadena vital. El curso de la evolución es más comparable a un árbol o a
un arbusto con muchas ramas que sufre una diversificación adaptativa (véase Adaptación), con un cierto grado de evolución
progresiva en todo el reino. Por tanto, aunque los insectos, cefalópodos y vertebrados siguieron diferentes líneas evolutivas, todos se
pueden describir como animales superiores.
3 ESTRUCTURA ANATÓMICA
Los diversos tipos de animales tienen estructuras anatómicas que se pueden interpretar tanto histórica como funcionalmente.
Además, la anatomía comparada permite a los científicos clasificar a los animales en grupos principales, y establecer y explicar su
evolución.
3.1 Intestino
Una parte básica del cuerpo es el intestino, cuya aparición en la evolución de los metazoos debió ser temprana. Los animales más
simples, las esponjas, tienen cavidades internas que intervienen en la alimentación, pero los orificios de apertura no son
comparables a una boca o a un ano. Tienen además tejidos, aunque carecen de órganos reales o nervios y de simetría bilateral. La
medusa más compleja y sus parientes, animales más activos que generalmente se alimentan utilizando sus tentáculos, tienen un
intestino con boca pero sin ano. El sistema nervioso está presente, aunque sin cerebro o cabeza. El cuerpo de la medusa tampoco
tiene simetría bilateral, es decir, no hay un lado izquierdo o derecho, como ocurre en el cuerpo de los animales más evolucionados,
incluyendo a los seres humanos. A pesar de ello, presentan una simetría radial, o simetría alrededor de un eje central.
3.2 Simetría
La simetría proporciona una base para dividir de nuevo a la mayoría de los animales en dos grupos: radiados y bilaterales. Los
tejidos de los primeros sólo tienen dos capas principales, mientras que en los animales bilaterales existen tres. Este cambio se
produjo con la aparición de una capa intermedia (mesodermo) entre la externa (ectodermo) y la interna (endodermo). Durante el
desarrollo embrionario de los animales, el ectodermo se diferencia en la piel y el sistema nervioso, el endodermo en el revestimiento
intestinal y algunos de sus derivados, y el mesodermo en el resto de las estructuras, como los músculos. La simetría bilateral es
también un rasgo de evolución ligado a un aumento de la capacidad de locomoción activa, aunque con frecuencia dicha movilidad se
pierde en líneas evolutivas posteriores. El movimiento en una dirección está facilitado por el desarrollo de una cabeza, que contiene
el cerebro y los órganos de los sentidos en la parte delantera.
3.3 Protóstomos y Deuteróstomos
Entre los organismos con simetría bilateral, hay un número de filos que difieren en sus formas adultas, pero han podido relacionarse
según sus etapas embrionarias tempranas. Estos grupos se establecen en función de cómo se dividen las células y cómo se forman
los órganos. Por ejemplo, una de estas subdivisiones básicas separa los organismos con simetría bilateral en los Protóstomos, en los
que persiste la boca embrionaria, y en los Deuteróstomos, en los que se forma una boca nueva. (De ahora en adelante, hasta el
apartado de Deuteróstomos; los animales a los que nos referiremos son Protóstomos).
3.4 Celoma
En los organismos primitivos con simetría bilateral existía un intestino sin ninguna otra cavidad corporal. Debido a la ausencia de
dicha cavidad o celoma recibieron el nombre de acelomados. También, carecían de ano y de aparato circulatorio, aunque
probablemente dispusieran de un aparato excretor simple. Entre los animales actuales, este estadio está representado por los
gusanos planos (filo Platelmintos). La distribución de materiales en el organismo es ineficaz debido a la ausencia de aparato
circulatorio y ano. Los gusanos cintiformes (filo Nemertinos o Rincocelos) tienen aparato circulatorio y ano, aunque la locomoción es
lenta y torpe.
La aparición de un celoma junto al intestino representa un progreso importante en la evolución. Esta cavidad añadida permite el
alojamiento de los órganos internos. En algunos animales, si además existe una presión sobre sus contenidos, adquiere las funciones
de aparato circulatorio y de esqueleto. Hay dos tipos básicos: el celoma verdadero, que es una cavidad dentro del mesodermo
revestida por una capa de tejido denominada epitelio, y el pseudoceloma, que carece de dicho revestimiento.
3.5 Formación del celoma
El grupo Eucelomados admite una subdivisión (no absolutamente rigurosa) basada en cómo se forma el celoma durante el desarrollo
embrionario. Mientras que en los Esquizocelos se produce por división del mesodermo, en los Enterocelos es consecuencia de un
crecimiento externo del intestino. Entre estos dos grupos existe un pequeño grupo intermedio, los Lofoforados o Tentaculados. Sus
miembros tienen una corona de tentáculos, o lofóforo, que utilizan en la alimentación, y están adaptados a un tipo de vida
sedentaria.
Los Esquizocelos verdaderos están relacionados con los gusanos anélidos (filo Anélidos). En este grupo aparece el metamerismo, o
segmentación (repetición seriada de grupos de partes del cuerpo), un tipo de organización que favorece la locomoción. Los
artrópodos (filo Artrópodos) conservan esta segmentación a la que se añade un esqueleto externo duro (exoesqueleto) que mejora la
locomoción y proporciona apoyo y protección. Los moluscos (filo Moluscos) tienen cavidades celómicas pequeñas y un ligero vestigio
de segmentación, con una concha típica y un cuerpo blando.
3.6 Deuteróstomos
Los Deuteróstomos comprenden a los Enterocelos: equinodermos, saetas, hemicordados, y cordados, es decir, el resto del reino
Animal. Estos grupos que constituyen filos se relacionan en función de sus características embrionarias, y pueden vincularse al grupo
de los Lofoforados, algunos de los cuales forman también el celoma, como los Enterocelos. Además no existe segmentación del tipo
de la que aparece en el filo Anélidos. Otro lazo de unión de los Deuteróstomos con los Lofoforados es la presencia en algunos
miembros de ambos grupos de tres pares de cavidades celómicas con sus tres zonas corporales correspondientes. Los
deuteróstomos adultos se han modificado mucho. Los gusanos planos están equipados para flotar y nadar, los equinodermos han
perdido su simetría bilateral y han recuperado la simetría radial (a menudo de cinco radios, como en la mayoría de las estrellas de
mar). Los hemicordados de tipo vermicular tienen una estructura muy simple, y dentro del linaje de los cordados se han desarrollado
características más evolucionadas, como un cerebro complejo y una locomoción rápida.
4 PRINCIPALES SUBDIVISIONES DEL REINO ANIMAL
Los filos constituyen la mayor categoría taxonómica del reino animal y en ellos se agrupan animales que tienen un diseño u
organización similar. Sin embargo, y de un modo informal, estos filos se reúnen en otras categorías superiores en base a
características anatómicas y embriológicas como la simetría o las cavidades internas. Los filos animales se suelen agrupar en tres
ramas: Mesozoos, Parazoos y Eumetazoos. Las dos primeras ramas están formadas por organismos con un nivel de organización
más sencillo, mientras que la rama Eumetazoos agrupa animales con un nivel tisular de organización o con sistemas de órganos.
4.1 Mesozoos
Esta división comprende un único filo. Se les dio el nombre mesozoos, que significa animales intermedios, porque se pensaba que
eran un grupo intermedio entre los protozoos y los metazoos, aunque en la actualidad esta teoría no está muy clara; 50 especies.
Filo Mesozoos: son animales pequeños de aspecto vermiforme que viven como parásitos de invertebrados marinos. Están formados
por una capa externa de células que rodea a otra interna de células reproductoras. Hay dos clases de mesozoos (Rombozoos y
Ortonéctidos) aunque algunos autores consideran que estas dos clases deberían situarse en dos filos distintos.
4.2 Parazoos
Esta división incluye dos filos: el filo Placozoos y el filo Poríferos.
Filo Placozoos: este filo incluye una única especie: Trichoplax adhaerens. Se trata de un animal marino de 2 o 3 mm de diámetro.
Está formado por dos capas epiteliales entre las cuales hay una cavidad que contiene fluidos y células fibrosas.
Filo Poríferos: este filo está formado por las esponjas, animales simples, multicelulares, con células especializadas pero que no se
agrupan en verdaderos tejidos. La mayoría son marinas, aunque algunas se encuentran en aguas dulces. Están fijas sobre un
substrato y se alimentan haciendo pasar agua a su interior a través de poros; allí, sus células flageladas toman las partículas de
alimento. La mayor parte de las funciones corporales las realizan células que actúan independientemente o en pequeños grupos.
Carecen de sistema nervioso, pero reaccionan a estímulos. Tienen un esqueleto formado sólo por espongina (un material proteínico
flexible), por espículas calcáreas o silíceas, o bien por ambas cosas; 5.000 especies.
4.3 Los animales radiados
Animales con simetría radial (excepto cuando sufren modificaciones secundarias) y un cuerpo con dos capas celulares: endodermo y
ectodermo. Incluye los filos Cnidarios y Ctenóforos.
Filo Cnidarios o Celentéreos: a este filo pertenecen las verdaderas medusas, los hidroides, los corales y las anémonas marinas. Los
estados de vida de los cnidarios incluyen un pólipo fijo (como en las anémonas marinas), una forma libre (como en las medusas), o
ambas. La presa es atrapada por medio de células urticantes localizadas generalmente en los tentáculos. Estos animales son marinos
con excepción de algunas formas de agua dulce, como la hidra; 4 clases y 9.000 especies.
Filo Ctenóforos: estos animales marinos se parecen a las medusas verdaderas pero carecen de forma polipoide y nadan utilizando
bandas de células ciliadas que recuerdan a crestas. La presa es atrapada por tentáculos adherentes; 50 especies.
4.4 Los animales acelomados
Comprende animales con simetría bilateral, protóstomos y sin celoma.
Filo Platelmintos: este filo está formado por los gusanos planos, que no tienen ano ni aparato circulatorio y son estructuralmente
simples. Son casi todos hermafroditas, y su aparato reproductor es con frecuencia muy complejo. Gracias a su forma plana
presentan los tejidos próximos a la superficie, lo que facilita el intercambio de gases y nutrientes con el medio. La clase Turbelarios,
que incluye animales de vida libre, es abundante en el mar y en el agua dulce y es rara en la tierra. Las otras 3 clases son
parasitarias: Trematodos (duelas), Monogeneos (duelas monogenéticas) y Cestodos (tenias); 13.000 especies.
Filo Nemertinos o Rincocelos: este filo incluye los gusanos cintiformes, de forma alargada, que poseen un aparato circulatorio y un
ano. La mayoría viven en el mar, aunque también hay formas terrestres. Presentan una probóscide que extienden para capturar a
las presas; 650 especies.
Filo Gnatostomúlidos: los gnatostomúlidos o gusanos con mandíbula son animales pequeños, de entre 0.5 y 1 mm de longitud; 80
especies.
4.5 Los animales pseudocelomados
Animales vermiculares entre microscópicos y pequeños cuya cavidad corporal es un pseudoceloma; carecen de aparato circulatorio.
Hay 9 filos de animales pseudocelomados que se incluyen en la división Protóstomos de los eumetazoos con simetría bilateral.
Constituyen un grupo polifilético (que no deriva de un antecesor común) muy heterogéneo.
Los filos Rotíferos, Gastrotricos, Kinorrincos, Nematodos y Nematomorfos presentan algunas características comunes, por lo que
algunos autores los han agrupado en un superfilo denominado Asquelmintos.
Filo Nematodos: comprende gusanos alargados de forma cilíndrica con una cubierta dura denominada cutícula y una forma corporal
mantenida por la presión de un fluido. Se alimentan generalmente por aspiración de líquidos, o ingesta de partículas pequeñas o
materiales blandos. Son abundantes y viven en el suelo, y en sedimentos marinos y de agua dulce. Algunos son parásitos y
causantes de enfermedades graves; 12.000 especies.
Filo Gastrotricos: son gusanos marinos y de agua dulce, pequeños (inferiores a 1 mm de longitud) y de cuerpo corto; 400 especies.
Filo Nematomorfos: reciben el nombre común de gusanos crin de caballos; son gusanos extremadamente largos y delgados. Son
parásitos de artrópodos en su forma larvaria y en su forma adulta son libres y acuáticos; 250 especies.
Filo Acantocéfalos: reciben el nombre común de gusanos de cabeza espinosa y son parásitos del intestino de los vertebrados en su
forma adulta y de los tejidos de diversos animales en su forma larvaria. Carecen de intestino y poseen una probóscide espinosa con
la que se fijan al intestino del hospedador. Son parecidos a las tenias; 500 especies.
Filo Kinorrincos: son gusanos marinos pequeños y espinosos (menos de 1 mm de longitud); su cuerpo es corto y está dividido en 13
segmentos. La cabeza consta de una probóscide retráctil; 175 especies.
Filo Rotíferos: los miembros de este filo, los rotíferos, deben su nombre a un aparato con apariencia de rueda que portan sobre la
cabeza y que utilizan para alimentarse y nadar. Con frecuencia son microscópicos y abundan en aguas dulces; 1.500 especies.
Filo Priapúlidos: son gusanos marinos de vida libre. El cuerpo consta de una probóscide, un tronco cubierto de espinas y uno o dos
apéndices caudales; 15 especies.
Filo Endoproctos: son animales sésiles, pedunculados y muy pequeños. Casi todos son formas marinas que se alimentan mediante
tentáculos; 150 especies.
Filo Loricíferos: este filo, establecido en 1983, está constituido por organismos de sólo 0,5 mm de longitud que viven en el sedimento
marino. Las larvas son flotantes y los adultos sedentarios. Tienen bocas cónicas que pueden retraerse hacia una cabeza de espinas, a
su vez retráctil.
4.6 Celomados: Protóstomos
Incluye aquellos eumetazoos protóstomos con simetría bilateral que tienen verdadero celoma. Algunos autores reúnen a los filos
Sipuncúlidos, Equiúridos, Anélidos y Moluscos en un grupo denominado Trocozoos debido a la presencia en todos ellos de una larva
trocófora.
Filo Sipuncúlidos: son gusanos marinos de tamaño medio (unos 3 cm de longitud) que tienen un cuerpo en forma de saco y una
probóscide; 330 especies.
Filo Equiúridos: son animales marinos de aspecto vermiforme. Tienen una probóscide que utilizan para excavar y obtener alimento;
140 especies.
Filo Pogonóforos: este filo está formado por animales marinos con forma de gusano que viven en tubos enterrados en el sedimento
marino; 145 especies.
Filo Pentastómidos: reciben el nombre común de gusanos lengua y son animales parásitos del aparato respiratorio de vertebrados;
90 especies.
Filo Onicóforos: en este filo se incluyen los denominados comúnmente gusanos de terciopelo; son animales con aspecto de oruga
que viven en ambientes terrestres aunque en zonas húmedas; 70 especies.

Filo Tardígrados: son animales de pequeño tamaño, de menos de 1 mm de longitud. La mayor parte de las especies son terrestres
aunque también hay tardígrados marinos y dulceacuícolas; 400 especies.
Filo Anélidos: los miembros del filo Anélidos tienen un celoma bien desarrollado, un cuerpo blando, y (como norma) una
segmentación muy evolucionada. Poseen unas estructuras en forma de púas o cerdas (quetas) que utilizan para deslizarse. Este
grupo incluye a las lombrices de tierra (clase Oligoquetos), las sanguijuelas (clase Hirudíneos) y la clase menos conocida, los
gusanos con cerdas (clase Poliquetos); 14.000 especies.
Filo Moluscos: es uno de los filos animales con mayor número de especies e incluye a los caracoles y a las almejas, entre otros. Los
moluscos presentan una concha dura y un cuerpo blando. Se observa un cierto vestigio de metamerismo, y el celoma es pequeño. La
cavidad corporal principal es parte del aparato circulatorio. Algunas formas, como los pulpos y los calamares, alcanzan un tamaño
considerable. Las ocho clases de moluscos son: Caudofoveados, Solenogastros, Poliplacóforos (quitones), Monoplacóforos,
Escafópodos (conchas colmillos o dentalios), Gasterópodos (caracoles y babosas), Bivalvos (almejas y otros) y Cefalópodos (pulpos,
calamares y otros); 50.000 especies.
Filo Artrópodos: el cuerpo de un artrópodo está cubierto por un esqueleto duro articulado. Es el filo animal más grande a causa del
gran número de insectos que existen. Los artrópodos abundan y son capaces de sobrevivir en casi todos los hábitats. El cuerpo está
segmentado y el celoma se ha reducido. Las clases del filo Artrópodos pueden agruparse en subfilos: subfilo Trilobites, subfilo
Quelicerados (que tienen el primer par de apéndices modificados en quelíceros), subfilo Crustáceos y subfilo Unirrámeos (insectos y
miriápodos). Más de 1.000.000 de especies.
4.7 Celomados: Deuteróstomos
A este gran grupo pertenecen el resto de los animales que se caracterizan porque la boca se origina secundariamente como una
nueva formación durante el desarrollo embrionario. Son todos eucelomados. Los filos Foronídeos, Ectoproctos y Braquiópodos se
agrupan en un superfilo llamado Lofoforados o Tentaculados ya que todos ellos poseen una corona de tentáculos denominada
lofóforo que utilizan para alimentarse.
Filo Foronídeos: los miembros de este filo tienen el intestino en forma de U debido a que su cuerpo es muy alargado. Viven en tubos
en los que el lofóforo y el ano se localizan en un extremo. Las formas adultas miden entre 1 y 10 cm y son todas marinas; 10
especies.
Filo Ectoproctos o Briozoos: los miembros de este filo, ectoproctos, polizoos o briozoos verdaderos, son animales pequeños,
coloniales, y recuerdan a foronídeos simplificados. Son principalmente marinos, y viven en el interior de una cubierta dura; 4.000
especies.
Filo Braquiópodos: estos animales se parecen a las almejas pero tienen conchas superior e inferior en vez de derecha e izquierda.
Todos son marinos; 325 especies.
Filo Quetognatos: este filo comprende a las saetas, animales pequeños, activos, exclusivamente marinos y de relaciones
desconocidas; 70 especies.
Filo Equinodermos: los equinodermos incluyen a las estrellas de mar y a los cohombros de mar, entre otros. Tienen una locomoción
lenta que depende principalmente de unas pequeñas estructuras denominadas pies ambulacrales. Todos son animales marinos. Las
seis clases que existen son: Crinoideos (lirios de mar), Asteroideos (estrellas de mar), Ofiuroideos (ofiuras), Equinoideos (erizos de
mar y dólares de arena), Holoturioideos (cohombros de mar) y Concentricicloideos (margaritas de mar); 6.000 especies.
Filo Hemicordados: estos animales marinos vermiculados presentan algunas características que los relacionan con los cordados.
Entre ellas está el resto de lo que pudo ser una notocorda (ver el apartado siguiente relativo al filo Cordados), un cordón nervioso
dorsal, y un sistema de hendiduras branquiales. Sin embargo, la forma larval de los gusanos los vincula con los equinodermos; 85
especies.
Filo Cordados: el filo Cordados incluye a los vertebrados (animales con columna vertebral) y a algunos invertebrados emparentados
con ellos. En algún momento de su vida, todos poseen un cilindro rígido, denominado notocorda, de posición dorsal al intestino. En
los vertebrados la notocorda está reemplazada por una serie de huesos (vértebras).
Existen dos subfilos de cordados invertebrados. La forma adulta del subfilo Tunicados está muy modificada y se fija a un sustrato. Se
alimentan a través de las hendiduras branquiales. La notocorda sólo se conserva en la larva de vida libre. Todos son animales
marinos, y existen cerca de 3.000 especies. Los miembros del subfilo Cefalocordados (lancetas) se parecen a peces muy simples.
Viven en el mar. Obtienen el alimento del agua cuando ésta pasa a través de sus hendiduras branquiales. Hay unas 25 especies.
5 LOS ANIMALES EN EL ECOSISTEMA
La diversificación de los animales ha sido tan importante que ocupan un gran número de nichos ecológicos (Ecología). Los herbívoros
forman un eslabón básico en las cadenas alimentarias, o en la red trófica. Éstos son devorados por carnívoros, que a su vez lo son
por otros carnívoros. Muchos animales son parásitos o se alimentan de carroña o sedimentos. Algunos admiten una dieta muy
variada, mientras que la de otros es más restringida. El camuflaje y las cubiertas protectoras son algunas de las estrategias que les
permiten hacer frente a los depredadores.
Los animales compiten por recursos que escasean, como los alimentos y un lugar para vivir. Las relaciones entre depredadores y
víctimas han conducido a una evolución simultánea de ambos, es decir, la evolución de la presa está influida por la de sus
depredadores. Los parásitos, aunque son dañinos, no suelen matar a sus huéspedes y deben ser capaces de superar adaptaciones de
defensa. Por otro lado, los mutualistas cooperan con otros organismos. Esto también ocurre entre plantas y animales; las plantas
proporcionan el alimento a los animales, y éstos, a su vez, llevan a cabo la polinización y la distribución de las semillas.
Existe un gran número de estrategias que permiten a los animales sobrevivir y reproducirse. Cuando el alimento abunda en un
ecosistema, los animales que viven en él tienden a reproducirse más. Sin embargo, cuando existe una gran competencia por el
alimento, desarrollan una forma más eficaz de utilizar los recursos y tienden a cuidar a sus crías durante un periodo de tiempo más
prolongado. Cuando el ecosistema es estable, como en los trópicos, la competencia conduce a ciclos vitales complejos y a
adaptaciones complicadas, tanto en lo que se refiere a estructura como a comportamiento. Véase Conducta animal.
6 ANIMALES EN LA COMUNIDAD HUMANA
Desde que los hombres aparecieron en la Tierra, han vivido en estrecha asociación con otros animales. Durante la mayor parte de
este tiempo los humanos fueron cazadores y recolectores que dependían de los animales salvajes para comer y vestirse. Además,
también encontraban una fuente de placer estético y fuerza espiritual en la vida animal que les rodeaba. La evidencia de ello está en
las extraordinarias pinturas que se encuentran en el sur de Francia y el norte de España, realizadas por los hombres del paleolítico.
Las prácticas religiosas de los nativos de Norteamérica incluían la veneración de ciertos animales como el oso, el lobo y el águila, en
un intento de adquirir la fuerza, la sabiduría, el coraje y la velocidad que atribuían a estos animales.
Las sociedades humanas han continuado exhibiendo algunas de estas relaciones. El interés estético por los animales está expresado
en los mosaicos y frescos de la antigua Grecia, Roma y Egipto, en las pinturas de los maestros del renacimiento y en innumerables
obras de artistas más recientes. Los sentimientos místicos hacia los animales están reflejados en mitos y cuentos populares, fábulas
moralistas e historias para niños, así como en la adopción de sus nombres para automóviles, equipos deportivos y otros.
A pesar del gran desarrollo de la tecnología, la agricultura y la domesticación de muchas especies, el hombre moderno aún depende
para alimentarse de las reservas de determinados animales en estado salvaje, como peces y mariscos. Sin embargo, la explotación
comercial descontrolada ha reducido enormemente estos recursos y ha conducido a algunas especies al borde de la extinción. Véase
también Especies amenazadas.
Cuando los seres humanos pasaron de ser cazadores a ser agricultores, cambiaron las relaciones entre los hombres y los animales.
Los animales que se alimentaban de ganado o que destruían las cosechas fueron reducidos o exterminados, y la alteración del medio
eliminó los hábitats de muchas otras especies. Sin embargo, cuando los humanos se concentraron en ciudades, algunos animales,
como las ratas, se multiplicaron y se convirtieron en importantes portadores de enfermedades.