You are on page 1of 7

PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y

SE REVELARÁ SU GLORIA

¡Queridas hermanas!
Vivimos en un momento capital de nuestra historia, inmersa en un proceso de profunda
transformación, pero que contiene numerosos gérmenes de vida, abundantes expectativas y
esperanzas de reconstrucción positiva y copiosas preguntas de contemporáneos nuestros que
procuran dar nuevos significados y nuevos contenidos a sus vidas.

Se nos estimula e interpela a que, sabiendo captar las numerosas exigencias positivas que emergen
de nuestro mundo, demos razón de la esperanza que hay en nosotras y la expresemos visiblemente
con símbolos y con un estilo de vida significativo para el hombre de hoy.

En este momento que estamos inmersas en un proceso de reestructuración, urge que éste sea un
espacio de esperanza, de promesa y de posibilidades. Estamos viviendo un kairós especial, una gracia
que nos ha sido dada con vistas a nuevos comienzos, a una vida nueva, empezando precisamente
por nuestros valores carismáticos. El tiempo para dar testimonio de estos valores es favorable: a
nosotras corresponde proyectarlos con valentía en nuestro mundo con un lenguaje comprensible y
creativo.

Estamos siendo llamadas a entrar en un camino de transformación profética; a vivir de forma


innovadora los valores fundamentales de nuestro carisma. Incluso los hechos preocupantes, como el
eclipse de grandes obras y la disminución del número de hermanas, pueden interpretarse como una
purificación del eficientísmo, de nuestra prepotencia y una invitación a la revisión dinámica de nuestro
estilo de vida y nuestras estructuras, para adaptarlas a las exigencias de hoy.

Durante estos años que han pasado, hemos llevado a cabo la tarea de revisar nuestro estilo de vida,
nuestras presencias misioneras, nuestros horizontes, nuestro ritmo en la vivencia del evangelio en la
realidad de hoy; tenemos una responsabilidad decisiva: poner en marcha la renovación radical y
desinteresada de nuestra forma de vida. El reto es grave y urgente: o sabemos responderle
preparando y logrando un estilo de vida nuevo, impactante o ya no tendremos nada que decir al mundo
de hoy. El mundo continuará su camino y nosotras seguiremos especulando sobre la calidad de
nuestra vida, nuestro compromiso, nuestras presencias misioneras con el riesgo de que éstas se
conviertan en nuestra tumba.

Hermanas, este camino que estamos recorriendo de revisión y renovación, constituye un Kairós…una
gran esperanza que ha sido confiada a nuestras manos, por pobres que sean, y ha sido sembrado en
nuestro corazón.

Sin embargo, esta esperanza no radica, en nuestras capacidades ni en nuestra pretensión de resolver
todos los problemas o de responder a todos los retos actuales desde una «estrategia» de búsqueda
de «triunfo», de presencia a toda costa, que puede ser antievangélica. Nosotras debemos sólo crear
espacios donde resuene la voz de Dios, del Espíritu del Padre y del Hijo y sembrar signos del Reino
en nuestra sociedad y en nuestro tiempo. Además, debemos vivir en la confianza de que Dios sigue

1
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA
haciendo su parte, el Espíritu sopla en el corazón de los hombres y mujeres y la Palabra de Jesús
sigue siendo capaz de iluminar las experiencias más profundas de la vida humana. ¡Que nadie puede
impida la obra del Espíritu!!

Por último, queridas hermanas, Francisco, Clara, Bernarda y su mensaje mantienen una actualidad
sorprendente, capaz de despertar simpatía y acogida en todas las culturas. Están más vivos que nunca
y hablan a los hombres y mujeres de hoy. ¿lograremos encarnar su proyecto evangélico?
conseguiremos comunicarlo con convicción y alegría mediante una visibilidad atrayente que abarque
alma y cuerpo, vida y palabra, comportamientos personales y relacionales?

CANTO DE ENTRADA.
RITO PENITENCIAL: Se responde cantando.
Perdón, porque son muchas las ocasiones en las que la desconfianza y la duda no nos han permito
avanzar al ritmo del querer de Dios en este proceso de re- significación.
Perdón Señor porque los miedos y temores nos han hecho vacilar frente a la perspectiva de avanzar
hacia la renovación de nuestros horizontes como Congregación.
Perdónanos Señor por anhelar quedarnos en la zona de confort y olvidar que somos misioneras
itinerantes, llamadas a anunciar la Buena noticia de tu amor y misericordia a un mundo deshumanizado
y desesperanzado.
Señor Jesús cuantas veces aferradas al pasado, no queremos avanzar hacia la construcción de un
mundo nuevo en tierras nuevas, por eso te decimos, perdónanos Señor.

Porque nos han faltado formas concretas, alternativas de fraternidad, limitándonos solo a palabras y
gestos aislados de generosidad que no construyen comunión… perdónanos Señor.

Por no saber armonizar las exigencias de la comunidad con las de la persona; los dones de todas en
la unidad diversificada y colaborar con el Espíritu armonizando las tensiones en la reconciliación.
Perdónanos Señor.

LECTURAS
RITO DE LA PALABRA:
Entre las Hermanas se van entregando la palabra, hacen una venia y cantan:
Aquí está la Palabra la Palabra del Señor, vamos a recibirla y acogerla con amor.
PROCLAMACIÓN DE LA PALABRA ENTRE TODO EL GRUPO:
LECTURA: Is. 40, 1-11
UNA SOLA VOZ:

2
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA
Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios:
TODAS: Hablad al corazón de Jerusalén, gritadle que se ha cumplido su servicio y está pagado su
crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble castigo por sus pecados.
UNA SOLA VOZ: Una voz grita:
TODAS: En el desierto preparad un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro
Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo
escabroso se nivele; y se revelará la gloria del Señor y la verán todos los hombres juntos ha hablado
la boca del Señor.
UNA SOLA VOZ: Dice una voz: Grita.
Respondo:
TODAS: ¿Qué debo gritar? Toda carne es hierba y su belleza como flor campestre: se agosta la
hierba, se marchita la flor, cuando el aliento del Señor sopla sobre ellos (así es, el pueblo es hierba);
se agosta la hierba, se marchita la flor, pero la Palabra de nuestro Dios se cumple siempre.
UNA SOLA VOZ:
Súbete a un monte elevado, mensajero de Sión; alza fuerte la voz, mensajero de Jerusalén;
álzala, no temas, di a las ciudades de Judá:
TODAS: Aquí está vuestro Dios.
UNA SOLA VOZ:
Mirad, el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con él su salario, y su
recompensa lo precede.
TODAS: Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazos los corderos y
hace recostar a las madres.
SALMO RESPONSORIAL: Una voz proclama lo que está en negrilla.

¿Dónde encontrar al Señor?


(Oramos a dos coros)

¿Por dónde ir para seguir sus pasos?


Su camino es el camino de la entrega sin límites;
su camino es el camino del amor sin límites;
su camino es el camino de la confianza sin límites;
su camino es el camino de la esperanza sin límites.

¿Dónde encontrar al Señor?


3
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA
¿Quién podrá ver su rostro?
Lo verán los pobres de espíritu
que por no estar apegados a nada escuchan con atención la voz de Dios.
Lo verán los de corazón manso, aquellos que han construido la paz en su propia vida.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Quién podrá ver su rostro?

Lo verán los que tienen hambre y sed de justicia.


y claman a Dios para que la paz reine en el mundo;
los que piden a su Señor que haga
desaparecer tantas injusticias y tantas muertes sin sentido.

Lo verán los que tienen misericordia del hermano,


los que tienen un corazón lleno de amor por los demás.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Quién podrá ver su rostro?
Lo verán los que predican con el ejemplo
Antes que los que se dedican solamente a hablar;
los que construyen antes que los que destruyen;
los que trabajan por la paz antes que los que provocan la guerra.

Lo verán los que, a pesar de las amenazas, no les importa gritar con voz fuerte la Verdad.
Lo verán los que por causa del evangelio
son perseguidos de forma abusiva.
Lo verán los que con fuerza y valentía construyen el Reino de Dios aquí en la tierra.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Quién lo podrá descubrir?
Lo descubrirá quien busque en lo más íntimo de su vida;
quien mire a su interior buscando la Verdad.
Lo descubrirá quien busque la huella del Creador
en su vida; quien viva abierto a la trascendencia.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Quién lo podrá poseer?
Lo poseerá quien no lo utilice;
quien busque a Dios no por lo que pueda conseguir de él,
sino por Dios mismo, que es el premio.
Lo poseerá quien se deje poseer por el Señor;
quien se deje habitar por él.

4
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Qué habrá que hacer?
Lo encontrará quien se deje hacer por él;
quien prepare en su corazón un lugar donde pueda habitar.
Lo encontrará quien ama a Dios gratis;
quien busca a Dios por amor.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿En quién habitará nuestro Dios?
Nuestro Dios pondrá su morada en aquel cuyas obras le alaben.
Nuestro Dios construirá su casa en aquel que deja que su Señor
tenga la iniciativa;
en aquel que para todo confía en Dios;
En aquel que antes de realizar cualquier proyecto cuenta con nuestro Señor
porque sabe que sin él nada es posible.

¿Dónde encontrar al Señor?


¿Por dónde ir para seguir sus pasos?
¿Quién podrá ver su rostro?
¿Quién lo podrá descubrir?
¿Quién lo podrá poseer?
¿Qué habrá que hacer?
¿En quién habitará nuestro Dios?

Sólo quien le busca lo encontrará para seguir buscándole.


Sólo quien se pregunta podrá encontrar el camino.
Sólo quien viva el amor en su plenitud contemplará el
verdadero rostro de Dios.
Sólo lo poseerá aquel que se deje poseer por él.
Sólo lo alcanzará quien sea alcanzado por su gracia.
Sólo quien viva en tensión, en crecimiento, en maduración
será habitado por el Señor.
CANTICO
Invocaciones al Espíritu Santo:

Respondemos cantando: Espíritu Santo, ven, ven, en el nombre de Jesús.

Envía, Señor, tu Espíritu para romper nuestras ataduras.


Envía, Señor, tu Espíritu para derribar nuestras barreras.
Envía, Señor, tu Espíritu para derribar nuestros prejuicios.
Espírito Santo, ven, ven.....

5
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA
Envía, Señor, tu Espíritu para curar nuestros resentimientos.
Envía, Señor, tu Espíritu para que sepamos acercarnos a toda persona.
Envía, Señor, tu Espíritu para que podamos ver en el otro el rostro del hermano.
Espíritu Santo, ven, ven.....

Envía, Señor, tu Espíritu para que trabajemos por la paz.


Envía, Señor, tu Espíritu para que sepamos ver lo que nos une.
Envía, Señor, tu Espíritu para que seamos solidarios.
Espíritu Santo, ven, ven.....

Envía, Señor, tu Espíritu para que fomentemos la cultura del perdón y del diálogo.
Envía, Señor, tu Espíritu para que perdonemos nuestras deudas.
Envía, Señor, tu Espíritu para que se superen las guerras, los racismos y las desigualdades entre los
hombres.
Espíritu Santo, ven, ven......

OFERTORIO
Presentar ovejitas como representación de las seis Provincias.
Al ofrecerlas decimos: Te presentamos Señor las Hermanas de las Provincias de:
Europa: San José.
Brasil: Sta. Clara y la Inma culada Concepción.
Ecuador: Madre Bernarda.
Bogotá: María Auxiliadora.
Medellín: San Francisco.

EN CORO: Que ninguna se separe… ninguna de las hermanas y comunidades confiadas se pierda.
ORACIÓN FINAL

ORACION AL ESPIRITU SANTO

Oh Espíritu Santo,
Amor del Padre, y del Hijo:

Inspírame siempre
lo que debo pensar,
lo que debo decir,
cómo debo decirlo,

6
PREPAREMOS EL CAMINO DEL SEÑOR Y
SE REVELARÁ SU GLORIA
lo que debo callar,
cómo debo actuar,
lo que debo hacer,
para gloria de Dios,
bien de las almas
y mi propia santificación.

Espíritu Santo,
dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar,


dirección al progresar
y perfección al acabar.
Amén” (Cardenal Verdier).