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Sustentantes

Ricardo De Los Santos ID 1075262

Marilin Rodríguez ID 1075521

Rosa Rodríguez ID 1073909

Análisis de Caso:
Diamantes en conflicto

Ética en la Gestión Financiera


Profesora: Dra. Alba Henríquez
2 Diamantes en Conflicto

Santo Domingo, R.D.


10 de enero de 2019

Análisis de Caso: Diamantes en conflicto


Con el término “diamantes de conflicto” se alude, únicamente, a aquellas gemas en
bruto que son utilizadas por los movimientos rebeldes o por sus aliados para
financiar guerras contra gobiernos legítimos (reconocidos como tales por Naciones
Unidas).
Breve historia
Sierra Leona es uno de los países con mayor índice de pobreza de África occidental,
con más del 70% de su población en esta situación. Su riqueza en recursos
naturales, principalmente diamantes, ha sido paradójicamente uno de los motivos
que han impedido su desarrollo, puesto que su extracción se ha visto salpicada por
la codicia y la violencia, lo que lo ha convertido en una de las causas del conflicto
armado que asoló el país durante la última década del siglo pasado.
El pasado reciente del país se encuentra manchado por una guerra civil que perdura
en la memoria colectiva de su población y que en los últimos años ha tenido
importantes consecuencias en lo político y económico no solo en Sierra Leona, sino
en toda la región. El 23 de marzo de 1991 Foday Sankoh dirigió al Frente
Revolucionario Unido (FRU) hacia un enfrentamiento armado contra el Gobierno del
país con el objetivo de derrocarlo. Comenzó entonces una lucha sin cuartel que se
cobró 50.000 vidas y mantuvo en vilo al país hasta el año 2002, cuando la
intervención internacional dirigida por Reino Unido terminó con la insurrección
armada.
Las dimensiones de lo que parece en primera instancia un conflicto trascendieron
las fronteras del país. En el ámbito interno, asistimos a un enfrentamiento étnico y
a una lucha por el poder cuyo origen lo encontramos en las dinámicas que se
generaron tras la independencia del país. Por otro lado, la inestabilidad de Sierra
Leona representaba una gran oportunidad para agentes extranjeros interesados en
los recursos minerales del país. Desde la vecina Liberia (al mando de su presidente
Charles Taylor) hasta la antigua metrópoli, la intervención extranjera en el conflicto
determinó el desenlace del mismo.
Situación ética afrontada
La guerra civil de Sierra Leona ha perdurado en el imaginario colectivo como un
periodo de violencia en el que se recurrió a todo tipo de prácticas para enfrentarse
al enemigo. Las mujeres y los niños, los grupos de población más vulnerables,
fueron quienes se llevaron la peor parte. El reclutamiento masivo de niños soldados
se convirtió en una dura realidad que ha tenido consecuencias hasta la actualidad.
3 Diamantes en Conflicto

Por otro lado, los recursos naturales del país, sobre todo la venta de diamantes, se
convirtió en el principal motor de la guerra.
El verdadero interés de Taylor en expandir el conflicto a Sierra Leona no era
únicamente derrocar a Joseph Momoh (presidente en el momento) por haber
impedido su avance y ampliar el campo de movimiento de sus tropas. La riqueza en
recursos naturales de Sierra Leona, concretamente las grandes cantidades de
diamantes que se encuentran en su territorio, añadieron valor a la cuestión y Sierra
Leona se convirtió en un campo de batalla con repercusiones regionales. La llegada
al poder de Taylor en Liberia en 1997 fortaleció al FRU, puesto que su principal
fuente de suministros y de armamento era la venta de ingentes cantidades de
diamantes a su principal valedor, convertido entonces en presidente.
Aquellos diamantes extraídos y vendidos en el marco de un conflicto con el fin de
financiar a uno de los bandos son conocidos como “diamantes de sangre”. Su precio
es inferior al que podrían alcanzar los diamantes extraídos de forma legal. Durante
la guerra civil y como consecuencia de que las fuerzas del FRU controlaban el 80%
de los yacimientos, comenzó un movimiento internacional que solicitaba la
prohibición del comercio internacional de diamantes manchados para la financiación
de la guerra.
En lo que se refiere a la faceta más oscura del conflicto de Sierra Leona, se calcula
que más de 12,000 niños fueron armados y preparados para el combate. Las niñas,
además, eran usadas como esclavas sexuales. Despojados de su infancia y de
cualquier entorno estable y familiar en el que crecer, aquellos que pudieron escapar
o sobrevivieron al conflicto tuvieron que enfrentarse a las secuelas psicológicas y a
la estigmatización frente al resto de la sociedad.
Soluciones encontradas
El tráfico de diamantes se prohibió a principios de los noventa para evitar la
financiación de los movimientos rebeldes. No obstante, su procedencia era
blanqueada con el objetivo de limpiar su pasado y eran vendidos en todo el mundo,
con certificados de origen diferentes, a muy alto coste. Las medidas contra los
diamantes de sangre de Sierra Leona se endurecieron a principios de los 2000 con
el proceso de Kimberley, que configuraba un sistema de certificaciones destinado a
evitar la financiación de grupos armados.
Para detener el flujo de diamantes de conflicto, el Proceso de Kimberley desarrolló
en 2003 el Sistema de Certificación del Proceso de Kimberley (KPCS, en siglas en
inglés), como mecanismo para controlar las remesas de diamantes.
Para obtener esta certificación cada cargamento de diamantes en bruto que cruce
una frontera internacional debe ser transportado en contenedores a prueba de
manipulaciones. Además, ha de ir acompañado de un certificado del Proceso de
Kimberley con validación gubernamental.
4 Diamantes en Conflicto

La exportación de diamantes solamente puede hacerse a países participantes en el


Sistema de Certificación. El incumplimiento de alguno de estos requisitos puede dar
lugar a la expulsión del país de origen del KP, lo que constituye un importante
castigo porque los países participantes no pueden comerciar con los no
participantes. En 2004, por ejemplo, la República del Congo fue expulsada al no
poder demostrar el origen de sus gemas, y no tuvo más remedio que mejorar sus
mecanismos de control hasta lograr, en 2007, ser aceptada de nuevo.
En los últimos años, antiguos yacimientos y poblaciones mineras se han convertido
en focos de desarrollo. Su propiedad se encuentra principalmente en manos de
inversores extranjeros, pero parte de los beneficios revierten en el desarrollo de las
infraestructuras del país. Por otro lado, son varias las organizaciones que trabajan
por la reinserción de los niños que fueron obligados a matar. Sus testimonios se han
convertido en una parte fundamental del relato de la guerra, de la historia del país.
Durante la última etapa bélica, el país se encontraba al borde del colapso económico
con una deuda exterior pública que constituía en torno al 130% del PIB. Tras superar
las incertidumbres de posguerra, se abrieron nuevas oportunidades en el horizonte.
El Gobierno del presidente Ernest Bai Koroma trabajó durante su mandato, hasta
abril 2018, en la Agenda para la Prosperidad (2013-2018), que apuesta por
diversificar el modelo económico para no depender únicamente de los recursos
minerales y las tierras fértiles, así como invertir en capital humano para situar al país
en primera línea del comercio internacional regional. Es un proyecto ambicioso que,
de llegar a buen puerto, daría paso a la Sierra Leona del siglo XXI.
Punto de vista del grupo respecto al caso
Nos llama la atención el hecho de que una vez más se repite la historia de un país
que, teniendo una frondosa fuente de recursos naturales, vive inmerso en la miseria,
aun teniendo la posibilidad material de llegar a ser próspera y económicamente
autónoma.
Sin embargo, como suele suceder, los intereses individuales priman sobre el
bienestar común. En este caso particular, la historia ha llegado al extremo y sus
consecuencias han sido vidas sacrificadas y niñez perdida, para sustentar la
avaricia de unos pocos.
Nos surge la duda entonces, ¿es moralmente correcto que las tiendas, sabiéndolo,
compren diamantes si no les es posible determinar si son diamantes en conflicto o
no? Nuestra opinión es que no, pues detrás de ellos se esconde el sufrimiento de
todo un pueblo y la única manera de detenerlo es que se extinga la demanda de
estos diamantes manchados.

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