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3.

APLICABILIDAD DE LA RAZONABILIDAD
Si bien el derecho nos ofrece siempre varias soluciones a un caso o situación en
particular, la definición de cual de ellas es la mas adecuada dependerá de cual de ellas es la
mas razonable; el profesor Andres Ollero Tassara (1996) ha señalado que “la peculiaridad
de la tarea jurídica consiste en que lleva consigo un ejercicio de razón practica con efectos
vinculantes”. En este mismo contexto Patricio Zapata Larrain (2008) ha indicado que “en el
caso de la autoridad que toma decisiones, la retorica a emplear debe contener
argumentación racional y evitar las apelaciones a las emociones o pasiones del auditorio”.
El derecho no pertenece al genero de los sentimientos personales, sino al mundo del
deber ser, de la asignación de valor a las conductas y en tal medida a la razón practica y por
ello la consecución de sus fin último, la justicia.
Cuando hablamos de razonabilidad en el derecho, nos referimos a la capacidad de
analizar si las soluciones a los conflictos jurídicos son o no razonables, es decir si los
argumentos proporcionados al caso se ajustan a la razón y no producto de apreciaciones
subjetivas.
D´Ors (1999) identificaba la razonabilidad con la prudencia, definiéndola como
“saber lo que conviene o no conviene hacer, una solución prudente debe combinar la
argumentación lógica de conceptos jurídicos claros con la necesidad de alcanzar una
solución practica y lo mas sencilla posible”. Esta solución prudente consideramos no solo
debe ser exigida en la vida practica sino además en la administración de justicia; por lo que
diremos que en todo proceso de creación del derecho implica un ejercicio de la razón (José
Ignacio Martínez, 2011). En todo caso y como aclara Friederich (1964) “la razonabilidad y
lo racional no son características propias de ciertas elites intelectuales sino que se trata de
cualidades inherentes a lo que se denomina hombre común”. Por lo que la razonabilidad
esta estrechamente vinculada mas al sentido común que a los razonamientos intelectuales
de personas especialmente preparadas e inteligentes.
La demanda y la necesidad de una razonabilidad en la creación y aplicación del
derecho resulta imprescindible, de forma especial en el ámbito judicial, puesto que este es
el encargado en cierta medida de realizar un control a la razonabilidad normativa, cuando
se aplica a un caso en concreto; creemos de suma importancia analizar como la
razonabilidad se ve plasmada tanto en las Constituciones modernas, así como en el
desarrollo del derecho mismo.
CONSTITUCIONALISMO Y RAZONABILIDAD
En la cultura angloamericana lo razonable, la razonabilidad y, en ultimo termino, la
confianza en el sentido común del hombre corriente, han sido el pilar fundamental de sus
sistemas constitucionales (Antonio Pereira Menaut, 1992). La razonabilidad ha sido una
piedra angular sobre la cual se ha desarrollado las libertades de las y los ciudadanos,
consecuentemente esta ha sido el fundamento para la construcción de un sin numero de
constituciones alrededor del mundo.
De lo anotado en el párrafo anterior se podría indicar que el hecho de creación de
normas responde a las regulaciones contenidas en la Constitución, la que no solo crea y
estructura los órganos que producen normas (el legislador y la administración), sino que
además, les atribuye la competencia para producirlas, así como las formalidades y limites a
los que están sujetos (José Ignacio Martínez, 2011).
Un ejemplo de la utilización de la razonabilidad en la creación de Constituciones
nos indica Smith por ejemplo que los padres del constitucionalismo norteamericano
entendían la constitución como una manifestación de la razón, como una forma de alcanzar
un gobierno que no estuviese fundado en la arbitrariedad y la fuerza. Suponiendo, el respeto
y protección de la justicia y de los derechos que la naturaleza confiere al ser humano
(Steven Smith, 1998). De esta forma sugio la necesidad de trasformar la constitución en un
texto escrito en el cual se plasmen expresamente las competencias que se atribuyan al poder
publico.
Este modelo, fue recogido años mas tarde por diversos sistemas constitucionales, en
el caso de nuestro país se concretan en dos ideas, la primera, en el reconocimiento de la
soberanía se encuentran como limite el respeto a los derechos esenciales que emanan de los
derechos humanos y en segundo lugar a través del principio de juridicidad, mismo que
consiste que los poderes públicos únicamente podrán ejercer las competencias otorgadas
por la constitución y la ley, por normas que se ajusten a la carta fundamental y que en todo
procedimiento se sujeten a procesos contemplados en la constitución y la ley.
Derechos y razonabilidad.-