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LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR

Y DEL MERCADO


Nkilo de sal cuesta 30 centavos en la tienda de alimentación donde compro. Mi fami-

U lia y yo gastamos la misma cantidad de sal a ese precio que si costara 5 centavos o 10
el kilo. Yo también consumo actualmente más o menos la misma cantidad de sal que
consumía cuando estudiaba en la universidad, y entonces mi renta era menos de una décima
parte de la actual.
La sal es un caso excepcional. Las cantidades que compramos de otros muchos bienes son
mucho más sensibles a los precios y a la renta. A veces, por ejemplo, mi familia y yo consi-
deramos la posibilidad de pasar un año sabático en Nueva York, donde los pisos cuestan más
del triple que en Ithaca. Si acabamos yéndonos, probablemente viviremos en un apartamento
que sería menos de una cuarta p~te de la casa en la que vivimos actualmente.

AVANCE
Desde el punto de vista del modelo de la elección racional, mi comportamiento con respecto a
la compra de sal y de vivienda es perfectamente comprensible. En este capítulo, nuestro obje-
tivo será utilizar los instrumentos del Capítulo 3 para aportar algo más de luz sobre la razón
exacta por la que son tan diferentes las respuestas de las decisiones de comprar a las variacio-
nes de la renta y del precio. En el Capítulo 3 hemos visto que las variaciones de los precios y de
la renta afectan a la restricción presupuestaria. En éste veremos que las variaciones de la res-
tricción presupuestaria afectan a las decisiones reales de comprar. Más concretamente, utili-
zaremos el modelo de la elección racional para generar una curva de demanda de un producto
por parte de un consumidor y emplearemos nuestro modelo para construir una relación que
muestre cómo varían las demandas de los individuos cuando varía la renta.

98
ICROECONOMfA y CONDUCTA 99

Veremos que el efecto total de la variación de un precio puede descomponerse en dos efec-
tos distintos: (1) el efecto-sustitución, que indica la variación que experimenta la cantidad de-
mandada cuando la variación de un precio hace que los bienes sustitutivos parezcan más o me-
nos atractivos; y (2) el efecto-renta, que indica la variación que experimenta la cantidad
demandada cuando varía el poder adquisitivo como consecuencia de una variación del precio.
A continuación veremos cómo pueden sumarse las curvas de demanda de los consumido-
res para obtener la curva de demanda del mercado en su conjunto. Un concepto analítico bási-
co que presentaremos en este capítulo es la elasticidad-precio de la demanda, que es un indi-
cador de la sensibilidad de las decisiones de compra a las pequeñas variaciones del precio.
También analizaremos la elasticidad-renta de la demanda, que es un indicador de la sensibilidad
de las decisiones de compra a las pequeñas variaciones de la renta. Y veremos que en el caso de
algunos bienes un importante determinante de la demanda del mercado es no sólo el valor me-
dio de la renta sino también su distribución.
El último concepto que presentaremos en este capítulo es la elasticidad-precio cruzada de
la demanda, que es un indicador de la sensibilidad de la cantidad demandada de un bien a las
pequeñas variaciones de los precios de otro. La elasticidad-precio cruzada es el criterio me-
diante el cual se clasifican los pares de bienes en sustitutivos o complementarios.
Estos instrumentos analíticos nos permitirán comprender mejor toda una variedad de com-
portamientos del mercado y tener una base más sólida para analizar de una manera inteligente
las decisiones y la política económica.

OS EFECTOS DE LAS VARIACIONES DEL PRECIO


La curva precio-consumo
Recuérdese que en el Capítulo 2 vimos que una curva de demanda del mercado es una relación
que nos dice qué cantidad de un bien quiere comprar el mercado en su conjunto a cada uno de los
precios. Supongamos que no queremos hallar la curva de demanda de un bien -por ejemplo,
alojamiento- por parte del mercado en su conjunto, sino por parte de un único consumidor. Man-
teniendo constantes la renta, las preferencias y los precios de todos los demás bienes, ¿cómo afec-
tará una variación del precio del alojamiento a la cantidad que compre el consumidor de ese bien?
Para responder a esta pregunta, partimos del mapa de curvas de indiferencia de este consumidor,
representando el alojamiento en el eje de abscisas y el bien compuesto Yen el de ordenadas. Su-
pongamos que la renta de este consumidor es de 120$ a la semana y que el precio del bien com-
puesto es, de nuevo, de 1$. En ese caso, la ordenada en el origen de su restricción presupuestaria
será 120. La abscisaen el origen será 120/P V' donde P v representa el precio del alojamiento. La
Figura 4.1 muestra cuatro restricciones presupuestarias que corresponden a cuatro precios dife-
rentes del alojamiento, a saber, 24$ el metro cuadrado, 12$ el metro cuadrado, 6$ el metro
cuadrado y 4$ el metro cuadrado. Las mejores cestas asequibles correspondientes contienen 2,5,
7, 15 Y 20 metros cuadrados semanales de alojamiento, respectivamente. Si repitiéramos este pro-
a precio- cedimiento variando indefinidamente los precios, los puntos de tangencia resultantes formarían
urno (CPC) la línea CPC de la Figura 4.1. Esta línea se denomina curva precio-consumo (CPC).
-:eniendo
Obsérvese que en el caso del consumidor cuyo mapa de curvas de indiferencia se muestra
stantes la renta y
:'?Cio de Y, la
en la Figura 4.1, cada vez que baja el precio del alojamiento, la restricción presupuestaria gira
::: del bien X es el hacia fuera, lo que permite al consumidor comprar no sólo una cantidad mayor de alojamiento,
~nto de cestas sino también una cantidad mayor del bien compuesto. Y cada vez que baja el precio del aloja-
- ""as de un mapa miento, este consumidor elige una cesta que contiene una cantidad mayor de alojamiento que
:::..rvasde
- ~rencia que se
la elegida anteriormente. Obsérvese, sin embargo, que la cantidad de dinero que gasta en el bien
- - en cuando compuesto puede aumentar o disminuir cuando baja el precio del alojamiento. Así, por ejemplo,
- el precio de X. la cantidad que gasta en otros bienes disminuye cuando el precio del alojamiento baja de 24$ el
100 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.1 y ($ semanales)


La curva precio-
consumo 120
Manteniendo fijos
la renta y el precio 100
de Y, variamos el
precio del 80
alojamiento, El
conjunto de cestas 60
óptimas
representado por 36~lt
las distintas rectas 30
20
presupuestarias se
denomina curva Alojamiento
'---2 ,L -....l '----'-7
L----'lLo.:.L--'---lLs---'--~2LO---'---2LS---'----'''''3.L.0 (metros cuadrados semana les
precio-consumo o S S
crc.

metro cuadrado a 12$, pero aumenta cuando baja de 6$ a 4$. Más adelante, veremos por qué
este patrón de compra es relativamente habitual.

La curva de demanda del consumidor


La curva de demanda de un consumidor es igual que la curva de demanda del mercado, en e
sentido de que nos indica las cantidades que compra a los distintos precios. Toda la informació
que necesitamos para construirla se halla en la curva precio-consumo. El primer paso para pa-
sar de la CPC a la curva de demanda del individuo consiste en anotar las combinaciones rele-
vantes de precio y cantidad de la CPC de la Figura 4.1, como en el Cuadro 4.1 (recuérdese q
en el Capítulo 3 vimos que, dada la restricción presupuestaria, el precio del alojamiento se ha-
lla dividiendo la renta por la abscisa en el origen de esa restricción presupuestaria).
El siguiente paso consiste en representar los pares de precio y cantidad del Cuadro 4.1, co-
locando el precio del alojamiento en el eje de ordenadas y su cantidad en el de abscisas. Con
número suficiente de pares de precio y cantidad, obtenemos la curva de demanda del individ
representada por la línea DD en la Figura 4.2. Obsérvese que al pasar de la CPC a la curva
demanda del individuo, pasamos de un gráfico en el que los dos ejes miderr cantidades a otro
el que uno de los ejes mide el precio y el otro la cantidad.

LOS EFECTOS DE LAS VARIACIONES DE LA RENTA


La curva renta-consumo
La CPC y la curva de demanda del individuo son dos maneras diferentes de resumir la res-
puesta de las decisiones de compra de un consumidor a las variaciones de los precios. Exis

CUADRO 4.1
Precio del alojamiento cantidad demandada de alojamiento
Una tabla de demanda
Para obtener la curva de demanda de
($ por metro cuadrado) (metros cuadrados semanales)
alojamiento por parte del individuo a 24 2,5
partir de la CPC mostrada en la Figura 12 7
4.1, comenzamos anotando las 6 15
cantidades de alojamiento que 4 20
corresponden a sus precios en las
sucesivas restricciones presupuestarias.
ROECONOMfA y CONDUCTA 101

URA4.2 Precio ($ por metro cuadrado)


_ curva de O
anda de un
24
sumidor I
I
.; curva de I
I
-manda del 20 :I
iduo es, al igual I
I
la curva de I
I
anda del I

+ercado. una 15 I
I
I
ación que nos dice I

_ . cantidad desea 12 ---f--------


I
= prar el 10 :
='15umidor a los I
I
-:=erentes precios. I
I I
6-- ----4--------~--------------
4 --
5::----¡--------¡----------------¡--------,...,.--
: O
I I I
I I I
I I I
Alojamiento
L--2,LS--'-S-..L7-'----'10--L--1LS---'---2-'0---L-- (metros cuadrados semanales)

otros mecanismos para resumir las respuestas a las variaciones de la renta. El instrumento aná-
a renta- logo a la CPC en el caso de la renta es la curva renta-consumo (CRC). Para obtener la CPC
nsumo (CRe) del alojamiento, manteníamos constantes las preferencias, la renta y el precio del bien com-
+anteniendo puesto y averiguábamos los efectos de una variación del precio del alojamiento. En el caso de
~ stantes los
_ ~ ios de X e Y, la la CRC, mantenemos constantes las preferencias y los precios relativos y averiguamos los efec-
= C de un bien Xes tos de las variaciones de la renta.
= conjunto de cestas Por ejemplo, en la Figura 4.3 mantenemos constante el precio del bien compuesto en 1 y el
_ timas de un mapa precio del alojamiento en 10$ el metro cuadrado y averiguamos qué ocurre cuando la renta
== curvas de
toma los valores 40$ semanales, 60$ semanales, 100$ semanales y 120$ semanales. Recuérdese
iferencia que se
- 'enen cuando que en el Capítulo 3 vimos que una variación de la renta desplaza la restricción prespuestaria en
~ la renta. paralelo. A cada presupuesto le corresponde, al igual que antes, una cesta que es la mejor ces-
ta asequible.
El conjunto de las mejores cestas asequibles está representado por la línea recta CRC de la
Figura 4.3. En el caso del consumidor al que pertenece el mapa de curvas de indiferencia mos-
trado, la CRC es una línea recta, pero no tiene por qué serlo siempre.

GURA 4.3 El bien compuesto ($ semanales)


na curva renta-consumo
- medida que aumenta la
rnta, la restricción 120
- esupuestaria se desplaza
-..aciafuera. Manteniendo 100
:onstantes las preferencias y
os precios relativos, la CRC 80
-.dica cómo afectan estas
rariaciones de la renta al 60
:onsumo. Es el conjunto 50 -
=armado por todos los puntos 40
30 -
ce tangencia que se van
- aduciendo a medida que la 20
-ecta presupuestaria se Alojamiento
]€splaza hacia fuera. O '----'2'--.J.. ....",4'--..L --"6'----8'----"1•...
0---"1•...
2- (metros cuadrados semanales)
3 S
102 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL ME r

La curva de Engel
curva de Engel La curva análoga a la curva de demanda del individuo es la curva de Engel del individuo. _
curva que representa se construye representando las cantidades demandadas de alojamiento de la CRC en funció
la relación entre la los valores correspondientes de la renta. El Cuadro 4.2 muestra los pares de renta y alojami
cantidad consumida
de X y la renta. correspondientes a las cuatro restricciones presupuestarias mostradas en la Figura 4.3. S'
presentáramos un número infinito de pares de renta y consumo del consumidor de la Fi
obtendríamos la línea EE de la Figura 4.4. La curva de Engel representada en esta figura
neal, pero no tiene por qué serlo siempre.
Obsérvese atentamente la distinción entre lo que medimos en el eje de ordenadas de la •
y lo que medimos en el de la curva de Engel. En el eje de ordenadas de la CRC medim
cantidad que gasta el consumidor cada semana en todos los bienes, salvo en alojamiento. _
el eje de ordenadas de la curva de Engel medimos, en cambio, su renta semanal total.
Obsérvese también que, al igual que sucede con la CPC y con las curvas de demanda 3

individuos, la CRC y la curva de Engel contienen esencialmente la misma información. La


taja de la curva de Engel reside en que nos permite ver de inmediato cómo varía la cantidad -
mandada cuando varía la renta.

bien normal bien


cuya cantidad
Bienes normales e inferiores
demandada
aumenta cuando Obsérvese que la curva de Engel de la Figura 4.5a tiene pendiente positiva, lo cual signifi
aumenta la renta. cuanto mayor sea la renta del consumidor, más solomillo compra cada semana. La mayon:.
las cosas que compramos tienen esta propiedad, que es la característica definitoria de un
bien inferior bien normal. Los bienes que carecen de ella se denominan bienes inferiores. En este caso, un
cuya cantidad
demandada mento de la renta provoca una reducción de la cantidad demandada. La Figura 4.5b mues
disminuye cuando ejemplo de una curva de Engel correspondiente a un bien inferior. Cuanto mayor es la ren:
aumenta la renta. una persona, menor es la cantidad de hamburguesas que come cada semana.

CUADRO 4.2
Renta y cantidad Renta Cantidad demandada de alojamiento
($ semanales) (metros cuadrados semanales)
demandada de
alojamiento
40 2
60 3
100 5
120 6

FIGURA 4.4 Renta ($ semanales) Curva de Engel


Curva de Engel de
un consumidor
Manteniendo 120
constantes las
preferencias y los 100
precios relativos, la
curva de Engel indica so
qué cantidad de
alojamiento 60
comprará el
consumidor en los 40
diferentes niveles de
renta. 20

Alojamiento
O L--....I.2-3L-.L4--.JS'--.L6--sL--- L ----"1-2 - (metros cuadrados semanales)
1 O
ICROECONOMrA y CONDUCTA 103

URA4.5 M ($ semanales) M ($ semanales)


...as curvas
de Engel en el caso de E E
bienes normales e inferiores
- Esta curva de Engel corresponde a
oien normal. La cantidad
='Iandada aumenta cuando aumenta
'ffIta. (b) Esta curva de Engel
pondiente a las hamburguesas
2 la pendiente negativa
E
_~erística de los bienes inferiores. E
L...... Solomillo L...... Hamburguesa
-orme crece la renta del
midor, éste sustituye las
rguesas por otras partes más (a) (b)
. as de la carne de vacuno.

¿Por qué compramos una cantidad menor de un bien cuando aumenta nuestra renta? El pro-
totipo de bien inferior es aquel que tiene varios sustitutivos por los que mostramos una prefe-
rencia mayor, pero que son más caros. Por ejemplo, en los supermercados generalmente hay va-
rias clases de carne de vacuno picada, que van desde la carne de hamburguesa, que tiene
mucha grasa, hasta el lomo picado, que es la parte que tiene menos. Un consumidor que esté
tratando de reducir la cantidad de grasa de su dieta tenderá a consumir una clase de carne más
magra tan pronto como pueda permitírselo. Para ese consumidor, la hamburguesa será un
bien inferior.
Para cualquier consumidor que gaste toda su renta, no todos los bienes pueden ser inferio-
res por pura aritmética, pues, al fin y al cabo, cuando aumenta la renta, es matemáticamente im-
posible gastar menos en todos los bienes, de lo que se deduce que cuanto más ampliamente se
defina un bien, menos probable es que sea inferior. Así, por ejemplo, aunque la hamburguesa es
un bien inferior para muchos consumidores, probablemente hay muy pocas personas que
piensen que el bien «carne» es inferior; y aún menos que piensen que la «comida» es inferior l.

El efecto-renta y el efecto-sustitución de una variación del precio


En el Capítulo 2 vimos que una variación del precio de un bien afecta a las decisiones de com-
pra por dos razones. Para ser más concretos, analizaremos los efectos de la subida del precio de
un bien (los efectos de la reducción son los contrarios). Uno de los efectos de la subida del pre-
cio de un bien es aumentar el atractivo de sus sustitutivos cercanos. Por ejemplo, cuando
sube el precio del arroz, aumenta el atractivo del trigo. Éste es el llamado efecto-sustitución de
la subida de un precio.
El segundo efecto de la subida de un precio es la reducción del poder adquisitivo del con-
sumidor. Cuando el bien es normal, este efecto también tiende a reducir la cantidad comprada.
Pero cuando es inferior, el efecto es exactamente el contrario. La pérdida de poder adquisitivo,
considerada por sí sola, tiende a aumentar la cantidad comprada de un bien inferior. La varia-
ción de la cantidad comprada atribuible a la variación del poder adquisitivo se denomina
efecto-renta de la variación del precio.
El efecto total de la subida del precio es la suma del efecto-sustitución y el efecto-renta. El
primero siempre hace que la cantidad comprada varíe en sentido contrario a la variación del
precio, es decir, cuando sube el precio, la cantidad demandada disminuye, y viceversa. El sen-

1 Otra manera útil de clasificar los bienes de consumo es dividirlos en bienes necesarios y bienes de lujo. Se con-

sidera que un bien es de lujo para una persona si gasta en él una proporción mayor de su renta cuando ésta aumenta. En
cambio, un bien necesario es aquel en el que gasta una proporción menor de su renta cuando ésta aumenta (más ade-
lante nos extenderemos sobre esta distinción).
104 CAP[TULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

tido del efecto-renta depende de que el bien sea normal o inferior. Si es normal, el efecto-renta
actúa en el mismo sentido que el efecto-sustitución, es decir, cuando sube [baja] el precio, la
reducción [aumento] del poder adquisitivo provoca una reducción [aumento] de la cantidad de-
mandada. En cambio, cuando el bien es inferior, el efecto-renta y el efecto-sustitución actúan en
sentido contrario.
Estos dos efectos de la subida de un precio se observan con mayor claridad cuando se re-
presentan gráficamente. Comencemos representando el efecto total de la subida de un precio.
En la Figura 4.6, el consumidor empieza teniendo una renta de 120$ semanales y el precio ini-
cial del alojamiento es de 6$ el metro cuadrado. La restricción presupuestaria correspondiente
es la B¿ y la cesta óptima de esa restricción presupuestaria es la A, que contiene 10 metros cua-
drados semanales de alojamiento. Supongamos ahora que sube el precio del alojamiento de 6$
el metro cuadrado a 24$; en ese caso, la restricción presupuestaria es la Bl' La nueva cesta es la
D, que contiene 2 metros cuadrados semanales de alojamiento. El movimiento de A a B se de-
nomina efecto total de la subida del precio. Naturalmente, la subida del precio lleva al consu-
midor a una curva de indiferencia más baja (l1) que la que podía alcanzar con su presupuesto
inicial (lo)'
Para descomponer el efecto total en el efecto-renta y el efecto-sustitución, comenzamos ha-
ciéndonos la siguiente pregunta: ¿cuánta renta necesitaría el consumidor para alcanzar su cur-
va de indiferencia inicial (lo) después de la subida del precio del alojamiento? Obsérvese en la
Figura 4.7 que la respuesta es 240$ semanales. Si el consumidor recibiera una renta total de esa
cuantía, quedaría compensado el perjuicio causado por la pérdida de poder adquisitivo deriva-
da de la subida del precio del alojamiento. La restricción presupuestaria B' es puramente hi-
potética; se ha construido para este ejemplo. Tiene la misma pendiente que la nueva restricción
presupuestaria (B 1) -a saber, -24, y está suficientemente lejos del origen para ser tangente a la
curva de indiferencia inicial, lo, Con la restricción presupuestaria B', la cesta óptima es la e,
que contiene 6 metros cuadrados semanales de alojamiento. El movimiento de A a e da lugar
al efecto-sustitución de la variación del precio, que en este caso implica una reducción de 4 me-
tros cuadrados semanales de alojamiento y un aumento de 36 unidades semanales del bien
compuesto.
La restricción presupuestaria hipotética B' nos dice que aunque el consumidor tuviera su-
ficiente renta para alcanzar la misma curva de indiferencia que antes, la subida del precio del
alojamiento lo llevaría a reducir su consumo de este bien en favor de otros bienes y servicios.
En el caso de los consumidores cuyas curvas de indiferencia tienen laforma convexa conven-
cional, el efecto-sustitución de la subida de un precio siempre consiste en una reducción del
consumo del bien cuyo precio sube.

FIGURA 4.6
y ($ semanales)
Efecto total de la subida de un
precio
Con una renta de 120$ semanales y
un precio del alojamiento de 6$ el 120
metro cuadrado, el consumidor
elige la cesta A de la restricción
presupuestaria Bo' Cuando el precio
del alojamiento sube a 24$ el metro 72
cuadrado y la renta se mantiene 60
constante en 120$ semanales, la
mejor cesta asequible es la O. El ----lo
movimiento de lOa 2 metros
cuadrados a la semana se denomina
efecto total de la subida del precio. Alojamiento
O'--~2-'---..L5----'--1J...0---'-----l.15----'--"'2'-0- (metros cuadrados semanales)

1- Efecto total -1
MICROECONOMfA y CONDUCTA 105

El efecto-renta de la subida del precio es el movimiento de e a D. El bien que se muestra


en la Figura 4.7 es un bien normal. El movimiento hipotético de la renta del consumidor de
240$ semanales a 120$ sirve para acentuar la reducción de su consumo de alojamiento, que dis-
minuye de 6 metros cuadrados a la semana a 2.
Mientras que el efecto-renta refuerza el efecto-sustitución en el caso de los bienes norma-
les, los dos efectos tienden a contrarrestarse en el caso de los bienes inferiores. La línea B¿ de
la Figura 4.8 representa la restricción presupuestaria de un consumidor que tiene una renta de
24$ semanales y que se enfrenta a un precio de las hamburguesas de 1$ el kilo. La mejor ces-
ta asequible de B¿ es la A, que contiene 12 kilos semanales de hamburguesas. Cuando el precio
de este bien sube a 2$ el kilo, la restricción presupuestaria resultante es la B, y la mejor cesta
asequible, la D, que contiene 9 kilos semanales de hamburguesas. El efecto total de la subida
del precio es, pues, una reducción de la cantidad consumida de hamburguesas de 3 kilos se-
manales. Una vez más, la restricción presupuestaria B' es la restricción presupuestaria hipoté-
tica que permite al consumidor alcanzar la curva de indiferencia inicial a la nueva relación de
precios. Obsérvese que en este caso el efecto-sustitución de la variación del precio (la variación
del consumo de hamburguesas correspondiente al movimiento de A a e en la Figura 4.8) es una
reducción de la cantidad consumida de hamburguesas de 4 kilos semanales, es decir, una re-
ducción superior al valor del efecto total. El efecto-renta en sí mismo (la variación del consu-
mo de hamburguesas correspondiente al movimiento de e a D) sirve en realidad para aumen-
tar el consumo de hamburguesas en 1 kilo semanal. Por lo tanto, el efecto-renta actúa en
sentido contrario al efecto-sustitución en el caso de un bien inferior como las hamburguesas.

Bienes Giffen

n Giffen bien en Un bien Giffen es aquel en el que el efecto total de una subida del precio es un aumento de la
_ : e la cantidad cantidad comprada, no una reducción. Dado que el efecto-sustitución de la subida del precio
ndada
siempre es una reducción de la cantidad comprada, el bien Giffen debe ser un bien cuyo efec-
enta cuando
su precio. to-renta contrarresta el efecto-sustitución. Es decir, debe ser un bien inferior, tan inferior, de he-
cho, que el efecto-renta es en realidad mayor que el efecto-sustitución.

RA4.7 y ($ semanales)
-sustitución y efecto-
de la variación de un 240

- aliar el efecto-
ción, hay que deslizar la
-= restricción
estaria B, hacia fuera y
- elo hasta que sea
te a la curva de
'20
- cia original, lo, El
e
ento de A a da lugar 96
sustitución, es decir, a
72 -
rión del alojamiento 60
a únicamente por el
que ahora éste es
en relación con otros
= movimiento de a O e O '---+2-......L....;....---'-'-0-=-'--'-'-5---"2"'-0-
Alojamiento
(metros cuadrados semanales)
al efecto-renta. Es la
~_.-..L." del alojamiento
por la pérdida de
=- uisitivo implícita en
- el precio. Efecto- Efecto-
renta sustitución
106 CAPrTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.8 y ($ semanales)


Efecto-renta y
efecto-sustitución
en el caso de un 34
bien inferior
A diferencia de lo
que ocurr.e el caso
del bien normal,
24
cuando un bien es
inferior, el efecto-
renta contrarresta el 18
efecto sustitución.

12

Hamburguesa
0'-----'------'----'8-9---"12--1'-5--"1-: 1...L ---'-''----'''2
.•...
4- (kilos semanales)
8
Efecto 17
total

¡--'---I Efecto-sustitución
~

Un ejemplo muy citado de bien Giffen es la patata durante el hambre irlandesa de la pata-
ta del siglo XIX. La idea era que las patatas representaban una parte tan grande de la dieta de los
pobres que la subida de su precio produjo un grave efeto negativo en el valor real del poder ad-
quisitivo. Al tener menos renta real, muchas familias respondieron reduciendo el consumo de
carne y de otros alimentos más caros y comprando aún más patatas (véase la Figura 4.9). O al
menos eso es lo que dice la historia.
Los historiadores modernos se preguntan si la patata fue alguna vez realmente un bien Gif-
fen. Cualquiera que sea la solución de esta discusión, la historia de la patata ilustra las carac-
terísticas que tendría que tener lógicamente un bien Giffen. En primer lugar, no sólo tendría que
ser inferior sino también representar una gran parte del presupuesto del consumidor. De lo con-
trario, una subida de su precio no provocaría una reducción significativa del poder adquisitivo
real (por ejemplo, la duplicación del precio de los llavero s no empobrece significativamente a
nadie). La segunda característica que debe tener un bien Giffen es que produzca un efecto-sus-
titución relativamente pequeño, tan pequeño que sea superado por el efecto-renta.
En la práctica, es sumamente improbable que un bien satisfaga las dos propiedades que
debe poseer un bien Giffen. Al fin y al cabo, la mayoría de los bienes sólo representan una di-
minuta parte del gasto total del consumidor. Por otra parte, como se ha señalado, cuanto más en
general se define un bien, menos probable es que sea inferior. Por último, los bienes inferiores
tienden por su propia naturaleza a ser bienes de los que existen sustitutivos cercanos. Por ejem-

FIGURA 4.9 Precio de las patatas


La curva de demanda de un bien ($ por kilo)
Giffen
Si un bien es tan inferior que el efecto-
renta de una subida de su precio es
mayor que el efecto-sustitución, la
curva de demanda de ese bien tiene
pendiente positiva. Los bienes Giffen
son una posibilidad teórica, pero raras
veces se observan en la práctica.
Patatas ($ semanales)
~OECONOMíA y CONDUCTA 107

plo, la tendencia del consumidor a sustituir hamburguesas por solomillo es precisamente lo que
hace que la hamburguesa tienda a ser un bien inferior.
El bien Giffen es una enigmática anomalía, útil principalmente para verificar que los estu-
diantes comprenden las sutilezas del efecto-renta y del efecto-sustitución. A menos que se in-
dique lo contrario, se supondrá que todas las curvas de demanda utilizadas en el resto de este
texto tienen la pendiente negativa convencional.
-~!-----
EJEMPLO 4.1 Efecto-renta y efecto-sustitución en el caso de los complementarios perfectos. Suponga-
mos que los esquís y las fijaciones son complementarios perfectos en una proporción de
uno a uno y que Paula gasta todo su presupuesto para equipo de 1.200$ anuales en estos
dos bienes. Los esquís y las fijaciones cuestan cada uno 200$ el par. ¿Cuál será el efecto-
renta y el efecto-sustitución de una subida del precio de las fijaciones a 400$ el par?

Dado que nuestro objetivo aquí es examinar el efecto producido en dos bienes específicos (es-
quís y fijaciones), dedicamos un eje a cada bien y prescindimos del bien compuesto. La cesta
óptima de la restricción presupuestaria inicial, Bo' de la Figura 4.10 es la A. Paula compra 3 pa-
res de esquís al año y 3 pares de fijaciones. Cuando el precio de éstas sube de 200$ el par a
400$, obtenemos la nueva restricción presupuestaria, B l' Y la cesta óptima resultante, D, que
contiene 2 pares de esquís al año y 2 pares de fijaciones. Al nuevo precio, el consumidor ne-
cesitaría un presupuesto para equipo de 1.800$ anuales para alcanzar la misma curva de indi-
ferencia que antes (lo) (para hallar esta cifra, desplácese B, hasta que toque la curva de indife-
rencia lo; a continuación calcúlese el coste de comprar la cesta correspondiente a la ordenada en
el origen, que en este caso son nueve pares de esquís al año a 200$ el par). Obsérvese que como
los complementarios perfectos tienen curvas de indiferencia en forma de ángulo recto, la res-
tricción presupuestaria B' da lugar a una cesta óptima e
que es exactamente igual que la inicial
A. Cuando los bienes son complementarios perfectos, el efecto-sustitución es cero, por lo que
en este caso el efecto total de la subida del precio es exactamente igual que su efecto-renta.

El Ejemplo 4.1 nos dice que si el precio de las fijaciones sube en relación con el de los es-
quís, los individuos no alteran la proporción que compran de los dos bienes. Pero como la su-
bida del precio reduce su poder adquisitivo real (es decir, como limita las cantidades que
pueden comprar de ambos bienes), responden comprando menos unidades de equipo para es-
quiar. El efecto-renta los lleva, pues, a reducir en la misma proporción tanto su consumo de es-
quís como su consumo de fijaciones.

4.10 Esquís (pares al año)


:!II!c;;:Jrl'e·ntay
_..-....c'ustitución 9
caso de los
~rI'D'eI-mentarios 8
••. '1!dt:os
7
05

6
- entarios
---=- --.;:. el efecto- 5
de una
- -- precio de 4
es (el
_·-""'_'-'_0 de A a
_ _ El efecto-
3 ~--------/o
=: +ovirniento
el efecto

l...--L_-'----'-_....L.L...-'---"'-_-'----'L- Fijaciones
O 2 3 4 5 6 7 8 (pares al año)
108 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCA:;:

FIGURA 4.11 Té (tazas semanales)


Efecto-renta y
efecto-sustitución C
en el caso de los
sustitutivos
perfectos
En el ceso de los
sustitutivos
perfectos, el efecto-
sustitución de una
subida del precio del
café (el movimiento
de A a C) puede ser
muy grande. L- -----' -"'~~------"~_---""I~ Café (tazas semanales)
o 8 9 10 12

EJERCICIO 4.1

Repita el Ejemplo 4.1 partiendo del supuesto de que los pares de esquís y de fijaci
son complementarios perfectos en una proporción de dos a uno (es decir, suponga
Paula gasta 2 pares de esquís por cada par de fijaciones).

EJEMPLO 4.2 Efecto-renta y efecto-sustitución en el caso de los sustitutivos perfectos. Supongamos


Paloma considera que el té y el café son sustitutivos perfectos en una proporción de
a uno y gasta su presupuesto de 12$ semanales en estas dos bebidas. El café cuesta
taza, mientras que el té cuesta 1,20$ la taza. ¿Cuáles serán el efecto-renta y el efect
titución de una subida del precio del café a 1,50$ la taza?

Paloma demandará inicialmente 12 tazas de café a la semana y ninguna de té (punto A -~


Figura 4.11), ya que contribuyen por igual a su utilidad, pero el té es más caro. Cuando
el precio del café, Paloma sólo consume té y compra 10 tazas a la semana y ninguna de
(punto D). Paloma necesitaría un presupuesto de 14,40$ semanales para poder cons
tazas de té (punto C), que le gustan lo mismo que las 12 tazas de café que consumía
cialmente. El efecto-sustitución es de (12, O) a (O, 12), el efecto-renta de (O, 12) a (O, _
el efecto total de (12, O) a (O, 10). Cuando los bienes son sustitutivos perfectos, el efe
sustitución puede ser muy grande: basta una pequeña variación del precio (cercan
RMS) para que los consumidores dejen de consumir totalmente un bien y sólo consum••....••.
otro.

EJERCICIO 4.2

Partiendo del precio inicial del Ejemplo 4.2, ¿cuáles serán el efecto-renta y el e
sustitución de una subida del precio del té a 1,50$ la taza?

SENSIBILIDAD DEL CONSUMIDOR A LAS VARIACIONES DEL PRECIO

Comenzamos este capítulo señalando que el consumo de algunos bienes, como la sal
mamente insensible a las variaciones del precio, mientras que el de otros, como la vivi -
es mucho más. La principal razón para estudiar el efecto-renta y el efecto-sustitución >= •.•••.••
.....,

que estos instrumentos nos ayudan a comprender esas diferencias.


Examinemos, en primer lugar, el caso de la sal. Cuando se analiza el efecto-sustituci
efecto-renta, deben señalarse dos rasgos destacados de la sal. En primer lugar, para la
de los consumidores no tiene sustitutivo s cercanos. Si le prohibieran a una persona echar
MICROECONOMIA y CONDUCTA 109

el bistec, posiblemente respondería echando algo más de pimienta o incluso limón. Pero para la
mayoría de las personas estas alternativas son muy distintas de la sal. En segundo lugar, la sal
representa una parte casi imperceptible de los gastos totales. Una persona que se echara mucha
sal, consumiría medio kilo al mes. Si su renta fuera de 1.200$ mensuales y se duplicara el pre-
cio de la sal-pasando, por ejemplo, de 0,60$ el kilo a 1,20$-la proporción del presupuesto
destinada a este bien aumentaría de 0,00025 a 0,0005. Por lo tanto, el efecto-renta de una su-
bida del precio de la sal es inapreciable a todos los efectos.
Es útil representar gráficamente estas dos propiedades de la sal. El hecho de que no tenga
sustitutivos cercanos está representado en la Figura 4.12 por curvas de indiferencia que son casi
ángulos rectos. El hecho de que la proporción del presupuesto destinada a la sal sea insignifi-
cante se refleja en que los vértices de estas curvas de indiferencia corresponden a cantidades de
sal extraordinariamente pequeñas.
Supongamos, como en la Figura 4.12, que el precio inicial de la sal es de 0,60$ el kilo, por
lo que la cesta de equilibrio es la A del área ampliada, que contiene 1,0002 kilos mensuales de
sal. Si sube el precio a 1,20$ el kilo, la nueva cesta de equilibrio es la D, que contiene 1 kilo
mensual de sal. El efecto-renta y el efecto-sustitución se miden en función de la cesta inter-
media C. Desde el punto de vista gráfico, el efecto-renta es pequeño debido a que la tangencia
inicial se encuentra muy cerca de la ordenada en el origen de la restricción presupuestaria.
Cuando nos encontramos cerca del punto de giro de la restricción presupuestaria, incluso una
rotación muy grande produce un movimiento pequeño. El efecto-sustitución también es pe-
queño debido a que las curvas de indiferencia son casi ángulos rectos.
Comparemos ahora el caso de la sal con el ejemplo de la vivienda. Los dos rasgos desta-
cados de la vivienda son (1) que representa una proporción significativa de los gastos totales
(alrededor de un 30 por ciento para muchas personas) y (2) que la mayoría de la gente tiene
bastante libertad para sustituir la vivienda por otros bienes. Es posible que la segunda afirma-
ción no parezca evidente a primera vista, pero si se piensa se observará claramente que es ve-
rosímil. De hecho, hay muchas maneras de reducir los gastos en vivienda. La más evidente es
cambiarse a una más pequeña. Por ejemplo, muchos residentes de Manhattan pueden vivir en
apartamentos mayores, pero prefieren gastar en restaurantes, teatros, etc., lo que ahorran en al-

RA 4.12 y ($ mensuales)
o-renta y efecto-
. ción de una subida
recio de la sal
==roo total de una variación
y ($ mensuales)
crecio es muy pequeño
0(1) la cesta inicial de
brio se encuentra cerca
e ordenada en el origen de .___-t1I- ..•....
Área ampliada
_
~~--------/o
icción presupuestaria y ~-O-~--";;:::""""'=~--/,
curvas de indiferencia 80
:asi ángulos rectos. El
~ factor hace que el
1 .200~=t=====/o,-
1,
=_ renta (la reducción del
'110 de sal
::soondiente al movimiento
:- ~ O) sea pequeño y el
y'---'--j---'-:--:--:--c----- Sal (kilos mensuales)
1 1,0002
- o hace que también lo 1,0001
- := efecto-susitución (la
- .:rión del consumo de sal
::soondiente al movimiento
- - aQ.
'---_....1..-.._-"--_--'-_--''-- Sal (kilos mensuales)
o 2.000 4.000
110 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

quileres. Otra posibilidad es consumir una vivienda peor situada. Una persona que trabaje en
Manhattan puede vivir cerca de su trabajo y pagar unos alquileres altísimos o puede vivir en
New Jersey o en Long Island y pagar considerablemente menos o en una zona menos elegante
o en un apartamento no tan cerca de la parada del ferrocarril subterráneo. La cuestión es que
hay muchas opciones y que la elección dependerá extraordinariamente de la renta y de los pre-
cios relativos.
En la Figura 4.13, el consumidor tiene una renta de 120$ semanales y el precio inicial del
alojamiento es de 0,60$ el metro cuadrado. La restricción presupuestaria resultante es la B¿ y
la mejor cesta asequible es la A, que contiene 100 metros cuadrados semanales de aloja-
miento. La subida del precio del alojamiento a 2,40$ reduce la cantidad demandada a 20 me-
tros cuadrados semanales. La forma convexa y suave de las curvas de indiferencia represen-
ta las elevadas posibilidades de sustitución de la vivienda por otros bienes y explica el
efecto-sustitución relativamente grande (la disminución del consumo de alojamiento co-
rrespondiente al movimiento de A a C). Obsérvese también que la cesta inicial de equilibrio.
A, era un punto de tangencia situado lejos de la ordenada en el origen de la restricción pre-
supuestaria con respecto al cual giraba ésta. En contraste con el caso de la sal, aquí la rotación
de la restricción presupuestaria provocada por la subida del precio produce un gran movi-
miento en la situación del segmento relevante de la nueva restricción presupuestaria, por lo
que el efecto-renta (la disminución del consumo de alojamiento correspondiente al movi-
miento de C a D) es mucho mayor en el caso del alojamiento que en el de la sal. Al ser gran-
des tanto el efecto-sustitución como el efecto-renta, es muy grande el efecto total de la subi-
da del precio del alojamiento (la disminución del consumo de alojamiento correspondiente al
movimiento de A a D).

FIGURA 4.13 y ($ semanales)


Efecto-renta y
efecto-sustitución 240
en el caso de un
bien sensible al
precio
Como el alojamiento
representa una 8'
elevada proporción
del presupuesto, su
efecto-renta tiende a
ser grande. Y como
es viable reducir los
gastos en '20
alojamiento, '08
también tiende a ser
grande el efecto-
sustitución. Las
cantidades
demandadas de
bienes cuyos
efectos-sustitución y
renta son grandes
son muy sensibles a Alojamiento
0'------2--'-0--5.1. ---'----,--'0"-0----"----,.L
+: ----"----'2""0-0- (metros cuadrados semanales)
las variaciones del 0 50
precio. 55
1: Efecto totali
Efecto-I" Efect;;-:-I
renta sustitución
OECONOMfA y CONDUCTA 111

EJEMPLO4.3 Obtención de la curva de demanda de complementarios perfectos por parte del consu-
midor. Jaime considera que los lavados de su automóvil y la gasolina son complementarios
perfectos en una relación de 1 a 10, es decir, exige un lavado de su automóvil por cada 10
litros de gasolina. la gasolina cuesta 1$ el litro y Jaime tiene 48$ mensuales para gastar en
gasolina y lavados del automóvil (véase la Figura 4.14). Trace la curva de demanda de la-
vados del automóvil de Jaime considerando su cantidad demandada de lavados del au-
tomóvil a diferentes precios (por ejemplo, 2, 6, 14; véase la Figura 4.15).

Las preferencias de Jaime dictan que su cesta óptima debe satisfacer la ecuación G = 10W, ya
que sus curvas de indiferencia tienen forma de L. La restricción presupuestaria de Jaime es
G + P wW = 48, o sea, G = 48 - P wW. Sustituyendo G por lOW, su restricción presupuestaria es
lOW + P wW = 48, lo que implica que (IO + P w)W = 48. A P w = 2, W = 4; a P w = 6, W = 3; a
P w = 14, W = 2, como se muestra en el Cuadro 4.3.

R04.3
- a de demanda Precio del lavado de un automóvil Cantidad demandada de lavados de un automóvU: ¡
($ por lavado) (lavado,s al mes), ai;lk)jjj
lavados del
omóvil F

2 4
6 3
14 2
, 38 1

- URA 4.14 Gasolina (litros mensuales)


subida del precio
lavado de un
omóvil 48
~~
~~~;:::::-=~:-:-::::~~~~::::: G
B_
= 10W
::- 48$ al mes, Jaime
_ pra 4 lavados al mes -
- - do el precio es de 30
.:: oor lavado (restricción
puestaria B), 3
- do el precio es de
:.:: oor lavado (restricción
20 B'
<,
_ upuestaria B') y 2
~ do el precio es de
-- por lavado ~ -L ~~L- __ ~ ~ Lavados del automóvil
rricción 6 a la semana
upuestaria B").
o 2 3 4

- URA4.15 Precio ($ por lavado)


anda de
14 --------------
dos del
I
omóvil de I
I

e I
I
...;cantidad de I
I
_ ados del I
I
. .rornóvil I
I
I
andada por I

e a los distintos
6 --------------T-------
I I
I I
. xios forma su I
I
I
I
_-va de demanda I I
. JI JI _
"- avados de su 2 I I
-:omóvil. I I
~ -L ~ ~ ~ Lavados del automóvil
o 2 3 4 6 al mes
112 CAP[TULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

LA DEMANDA DEL MERCADO: AGREGACiÓN DE LAS CURVAS DE DEMANDA


DE LOS INDIVIDUOS

Una vez que hemos visto de dónde proceden las curvas de demanda de los individuos, estamos
ya en condiciones de ver cómo se agregan para obtener la curva de demanda del mercado. Para
simplificar el análisis consideremos el caso de un mercado de un bien -para ser más concretos,
pensemos de nuevo en el alojamiento-- que está formado únicamente por dos consumidores po-
tenciales. Dadas las curvas de demanda de alojamiento de cada uno de ellos, ¿cómo obtenemos
la curva de demanda del mercado? En la Figura 4.16, DI YD2 representan las curvas de demanda
de los consumidores 1 y 2, respectivamente. Para obtener la curva de demanda del mercado, co-
menzamos tomando un precio -por ejemplo, 4$ el metro cuadrado-- y sumando las cantidades
demandadas por cada consumidor a ese precio. Esta suma, 6 metros cuadrados semanales + 2
metros cuadrados semanales = 8 metros cuadrados semanales es la cantidad total demandada de
alojamiento en el mercado a 4$ el metro cuadrado. A continuación representamos el punto (4,8),
que es uno de los pares de cantidad y precio, en la curva de demanda de mercado D del panel de
la derecha de la Figura 4.16. Para obtener otros puntos de la curva de demanda del mercado re-
petimos simplemente este procedimiento con otros precios. Así, por ejemplo, el precio 8$ el me-
tro cuadrado corresponde a una cantidad de 4 + O = 4 metros cuadrados semanales en la curva de
demanda del mercado de alojamiento. Aplicando este procedimiento a otros precios, obtenemos
toda la curva de demanda del mercado. Obsérvese que cuando los precios son superiores a 8$ el
metro cuadrado, el consumidor 2 no demanda ningún alojamiento, por lo que en este caso la cur-
va de demanda del mercado es idéntica a la curva de demanda del consumidor 1.
El procedimiento de tomar un precio y sumar las cantidades demandadas por los individuos
a ese precio se denomina suma horizontal. Se realiza de la misma manera independiente-
mente de que haya dos consumidores en el mercado o muchos millones. Tanto en los grandes
mercados como en los pequeños, la curva de demanda del mercado es la suma horizontal de las
curvas de demanda de los individuos.
En el Capítulo 2 vimos que a menudo resulta más fácil obtener soluciones numéricas
cuando las curvas de demanda y de oferta se expresan algebraicamente que cuando se expresan
gráficamente. Del mismo modo, a menudo es más cómodo agregar algebraicamente las curvas
de demanda de los individuos que agregarlas gráficamente. Cuando se utiliza el método alge-
braico, es frecuente cometer el error de sumarlas verticalmente en lugar de horizontalmente.
Bastará un sencillo ejemplo para ver este peligro claramente.

FIGURA 4.16 Precio Precio Precio


Obtención de la ($ por metro cuadrado) ($ por metro cuadrado) ($ por metro cuadrado)
curva de demanda
a partir de las 16 16 16
demandas de los
14 14 14
individuos
La curva de 12 ------------------- 12
I I
demanda del I I
10 I 10 10 I
mercado (la O del I

panel de la derecha) 8
:
L __
+
------------ 8 ---------~--------- 8
I
--t--
I I
I
es la suma horizontal I I

6 : : 6 6 : :
de las curvas de
4 : __
¡- I __
l. 4 :¡- __ I
l. _
demanda de los I I I I
individuos: la O, I I I
I
I
I
2 : : 2 2 I I
(panel de la I I I I

izquierda) y la O2 I : I :

(panel central). 0246810 O 2 4 6 8 O 2 4 6 8 10 12

Cantidad (metros Cantidad (metros Cantidad (metros


cuadrados semanales) cuadrados semanales) cuadrados semanales)
CROECONOMIA y CONDUCTA 113

EJERCICIO4.3

Exprese algebraicamente las curvas de demanda de alojamiento por parte de los in-
dividuos de la Figura 4.16; súmelas algebraicamente para obtener la curva de de-
manda del mercado. (Advertencia: obsérvese que la fórmula de la cantidad corres-

-. EJEMPLO4.4
pondiente a 02 sólo es válida en el caso de los precios situados entre O y 8.)

Sánchez y Jiménez son los únicos consumidores en el mercado de bonsáis de una peque-
=
ña ciudad. Sus curvas de demanda vienen dadas por P 30 - 2Q) Y P 30 - 3Qs' donde Q) =
y Qs son las cantidades demandadas por Jiménez y Sánchez, respectivamente. ¿Cuál es la
curva de demanda de mercado de bonsáis de su ciudad?

Cuando sumamos horizontalmente las curvas de demanda, no sumamos precios sino cantida-
des. Por lo tanto, es necesario despejar primero en las ecuaciones de demanda de los individuos
las cantidades respectivas en función del precio. Siguiendo ese procedimento, tenemos que
=
QJ 15 - (P/2) en el caso de Jiménez y Qs = 10 - (P/3) en el de Sánchez. Si la cantidad de-
mandada en el mercado es Q, tenemos que Q = QJ + Qs = 15 - (P/2) + 10 - (P/3) = 25 -
- (5P/6). Despejando P, obtenemos la ecuación de la curva de demanda del mercado: P = 30-
- (6Q/5). Podemos verificar fácilmente que ésta es la curva de demanda del mercado correcta
sumando gráficamente las curvas de demanda de los individuos, como en la Figura 4.17.
El error habitual es sumar las funciones de demanda tal como se formulan inicialmente y
despejar P en función de Q. De esa manera, en este ejemplo tendríamos que P = 30 - (5Q/2),
que evidentemente no es la curva de demanda del mercado que estamos buscando.

La suma horizontal de las demandas de los consumidores para obtener la demanda del mercado
es sencilla cuando los consumidores del mercado son todos idénticos. Supongamos que n consu-
=
midores tienen cada uno la curva de demanda P a - bQj' Para sumar las cantidades correspon-
dientes a los n consumidores y obtener la demanda del mercado, primero despejamos Q¡ en la cur-
va de demanda de los consumidores P = a - bQ¡, lo que nos da Q¡ = alb - (l/b) P. La demanda del
mercado es la suma de las cantidades demandadas Q¡ por cada uno de los n consumidores.

A continuación tomamos la demanda del mercado Q = nalb - (n/b) P y despejamos de


=
nuevo P, obteniendo P a - (b/n)Q. La idea intuitiva es que de cada una de las unidades de-
mandadas por el mercado le corresponde l/n unidades a la demanda de cada individuo. Estos
cálculos sugieren una regla general para obtener la curva de demanda del mercado cuando los
consumidores son idénticos. Si tenemos n curvas de demanda de los consumidores P = a - bQ¡,
la curva de demanda del mercado es P = a - (b/n)Q.

FIGURA 4.17 Precio ($ por bonsái) Precio ($ por bonséi) Precio ($ por bonsái)
Curva de demanda del
mercado de bonsáis
30 30
Cuando sumamos
algebraicamente las
curvas de demanda de
los individuos, debemos
asegurarnos de que
despejamos primero la
o 15 QJ O 10 Qs O 25 Q
cantidad antes de
sumarias. Cantidad (bonsáis semanales) Cantidad (bonsáis semanales) Cantidad (bonsáis semanales)
114 CAPfTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.18 Precio ($ por unidad)


Demanda del mercado ID
con consumidores
idénticos
Cuando 10
consumidores tienen
cada uno la curva de
demanda P == 10 - 5Q¡,
la curva de demanda del
mercado es la suma
horizontal P = 10 -
- (1/2)Q, que tiene la
rrúsrna ordenada en el
origen y 1/10 de Cantidad
pendiente, o 2 20 (unidades semanales)

EJEMPLO4.5 Supongamos que un mercado tiene 10 consumidores, cada uno de los cuales tiene una
curva de demanda P = 10 - 5Q;, donde P es el precio expresado en dólares por unidad y Q;
es el número de unidades demandadas a la semana por el ;-ésimo consumidor (Figura
4.18). Halle la curva de demanda del mercado.

Primero necesitamos despejar Q¡ en la curva de demanda del consumidor representativo


p= 1O-5Q¡:

A continuación multiplicamos por el número de consumidores, n = 10:

Por último, despejamos P en la curva de demanda del mercado Q = 20 - 2P Yobtenemos de nue-


vo la curva de demanda expresada en la forma ordenada en el origen-pendiente: P = 10 - (1/2)Q.

EJERCICIO4.4

Suponga que en un mercado hay 30 consumidores, cada uno de los cuales tiene la cur-
va de demanda P = 120 - 60Q¡, donde P es el precio en dólares por unidad y Q¡ es el
número de unidades demandadas a la semana por el ;-ésimo consumidor. Halle la cur-
va de demanda del mercado.

ELASTICIDAD-PRECIO DE LA DEMANDA
elasticidad-precio de
la demanda variación
Un instrumento analítico que tiene una importancia fundamental es la elasticidad-precio de la
porcentual de la demanda. Se trata de un indicador cuantitativo de la sensibilidad de las decisiones de compra
cantidad demandada a las variaciones del precio; y, como veremos tanto en este capítulo como en los siguientes, es
de un bien provocada útil para toda una variedad de problemas prácticos. La elasticidad-precio de la demanda es la
por una variación de
su precio de un 1 por
variación porcentual de la cantidad demandada de un bien provocada por una variación del
ciento, precio de un 1 por ciento. Así, por ejemplo, si una subida del precio del alojamiento de un 1
MICROECONOMfA y CONDUCTA 115

por ciento provocara una reducción de la cantidad demandada de alojamiento de un 2 por cien-
to, la elasticidad-precio de la demanda de alojamiento sería de -2. La elasticidad-precio de la
demanda siempre es negativa (o cero), ya que el precio siempre varía en sentido contrario a la
cantidad demandada.
Se dice que la demanda de un bien es elástica con respecto al precio si su elasticidad-pre-
cio es menor que -1. El bien «alojamiento» mencionado en el párrafo anterior sería, pues, un
bien cuya demanda es elástica con respecto al precio. La demanda de un bien es inelástica con
respecto al precio si su elasticidad-precio es mayor que -1 y es de elasticidad unitaria con res-
pecto al precio si su elasticidad-precio es igual a -1. Estas definiciones se representan gráfi-
camente en la Figura 4.19.
Cuando se interpretan datos reales sobre la demanda, suele resultar útil contar con una de-
finición más general de elasticidad-precio que pueda servir para los casos en los que la varia-
ción observada del precio no es de un 1 por ciento. Sea P el precio actual de un bien y Q la can-
tidad demandada a ese precio. Supongamos que .ilQ es la variación que experimenta la cantidad
demandada en respuesta a una variación muy pequeña del precio, M. La elasticidad-precio de
la demanda correspondiente al precio y la cantidad actuales se obtiene de la forma siguiente:

.ilQIQ
11= MIP (4.1)

El numerador del segundo miembro de la Ecuación 4.1 es la variación proporcional de la can-


tidad. El denominador es la variación proporcional del precio. La Ecuación 4.1 coincide exac-
tamente con nuestra definición anterior cuando M es una variación del precio actual de un 1
por ciento. La ventaja se halla en que la definición general también es válida cuando M es
cualquier otra pequeña variación porcentual del precio actual.

Interpretaciones geométricas de la elasticidad-precio


La Ecuación 4.1 también puede interpretarse de otra manera expresándola de la forma si-
guiente:

.ilQ P
11=-- (4.2)
MQ
La Ecuación 4.2 sugiere una sencilla interpretación basada en el análisis geométrico de la
curva de demanda del mercado. Cuando M es pequeño, el cociente M/.ilQ es la pendiente de
la curva de demanda, lo que significa que es la inversa de esa pendiente. Por lo tanto, la elas-
ticidad-precio de la demanda puede interpretarse como el cociente entre el precio y la cantidad
multiplicado por la inversa de la pendiente de la curva de demanda 2:

GURA 4.19 De elasticidad unitaria


res clases de elasticidad-precio
-3 demanda de un bien es elástica con respecto al precio si su elasticidad- Elástica -....-------I~ Inelástica
:: ecio es menor que -1; es inelástica si su elasticidad-precio es mayor que ----'I,--------,I--------~~ I
-1; y es de elasticidad unitaria si su elasticidad-precio es igual a -1.
-3 -2 -1 O

2 Mediante el método basado en el cálculo, la elasticidad-precio se define de la siguiente manera:


" = (P/Q)[dQ(P)/dPl.
116 CAPíTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

P 1
11= (4.3)
Q pendiente

La Ecuación 4.3 se denomina método del punto y la pendiente para calcular la elasticidad-
precio de la demanda. Consideremos, a modo de ilustración, la curva de demanda de aloja-
miento que muestra la Figura 4.20. Como esta curva de demanda es lineal, su pendiente es la
misma en todos los puntos, a saber, -2. La inversa de esta pendiente es -1/2. La elasticidad-pre-
cio de la demanda correspondiente al punto A se halla, pues, multiplicando el cociente entre el
precio y la cantidad en A (12/2) por la inversa de la pendiente en A (-1/2), de tal manera que te-
nemos que 11A = (12/2) (-1/2) = -3.
Cuando la curva de demanda del mercado es lineal, como ocurre en la Figura 4.20, esta in-
terpretación dejar ver rápidamente algunas propiedades de la elasticidad-precio. En primer lu-
gar, la elasticidad-precio es diferente en todos los puntos de la curva de demanda. Más con-
cretamente, sabemos que la pendiente de una curva de demanda lineal es constante en todos los
puntos, lo cual significa que también lo es la inversa de su pendiente. En cambio, el cociente
entre el precio y la cantidad tiene un valor diferente en cada uno de los puntos de la curva de
demanda. A medida que nos aproximamos a la ordenada en el origen, tiende a infinito. Dis-
minuye ininterrumpidamente conforme nos desplazamos en sentido descendente a lo largo de
la curva de demanda, adoptando finalmente el valor de cero en la abscisa en el origen.
En segundo lugar, la elasticidad de la demanda nunca es positiva. Como ya hemos señala-
do antes, como la pendiente de la curva de demanda siempre es negativa, su inversa también
debe serlo; y como el cociente entre P y Q siempre es positivo, la elasticidad-precio de la de-
manda ---que es el producto de estos dos- siempre debe ser negativa (salvo en la abscisa en el
origen de la curva de demanda, donde P/Q y, por lo tanto, la elasticidad es cero). Sin embargo,
los economistas suelen prescindir por comodidad del signo negativo de la elasticidad-precio y
referirse simplemente a su valor absoluto. Cuando se dice que un bien tiene una «elevada» elas-
ticidad-precio de la demanda, siempre significa que su elasticidad-precio es elevada en valor ab-
soluto, lo que indica que la cantidad demandada es muy sensible a las variaciones del precio.
Del mismo modo, cuando se dice que la elasticidad-precio de un bien es «baja», quiere decir
que el valor absoluto de la elasticidad es pequeño, lo que indica que la cantidad demandada es
relativamente insensible a las variaciones del precio.
En tercer lugar, la elasticidad-precio en cualquier punto de una curva de demanda en forma
de línea recta está relacionada inversamente con la pendiente de la curva de demanda. Cuanto

FIGURA 4.20 Precio ($ por metro cuadrado)


Método del punto 16
y la pendiente
la elasticidad-precio 14
de la demanda
correspondiente a un
punto cualquiera es
llA = (~/QA)(l/pendiente) = (11.)(_1..) =-3
10 2 2
el cociente entre el
precio y la cantidad a
correspondiente a ese
punto multiplicado 6
por la pendiente de la
curva de demanda en 4 Pendiente = t,P/t,Q = -2
ese punto. Por lo
2
tanto, la elasticidad-
precio en A es Cantidad
O'---i-- -'-----1L --"-a--'1 0----',L -- (metros cuadrados semanales)
(12/2)(-1/2) = -3. 4 6 2
2 = QA
MICROECONOMfA y CONDUCTA 117

más inclinada es la curva de demanda, menos elástica es la demanda en cualquiera de sus pun-
tos. Este hecho se debe a que la inversa de la pendiente de la curva de demanda es uno de los
factores que se utiliza para calcular la elasticidad-precio.

EJERCICIO4.5

Utilice el método del punto y la pendiente (Ecuación 4.3) para averiguar la elasticidad
de la curva de demanda P = 32 - Q en el punto en el que P = 24.

La Figura 4.21 muestra dos casos extremos de la elasticidad de la demanda. En la 4.21a, la


curva de demanda horizontal, cuya pendiente es cero, tiene una elasticidad-precio infinitamente
elevada en todos los puntos. Suele decirse que estas curvas de demanda son perfectamente elás-
ticas y, como veremos, son especialmente importantes para estudiar la conducta de la empresa
competitiva. En la Figura 4.21b, la curva de demanda vertical tiene una elasticidad-precio nula
en todos los puntos. Se dice que esas curvas son perfectamente inelásticas.
En la práctica, sería imposible que una curva de demanda fuera perfectamente inelástica a
todos los precios. A partir de un precio suficientemente elevado, los efectos-renta deben redu-
cir el consumo del bien, incluso en el caso de un bien aparentemente esencial que no tiene sus-
titutivos, como es la cirugía en determinados tumores malignos. Aun así, la curva de demanda
de muchos de esos bienes y servicios es perfectamente inelástica en un intervalo extraordina-
riamente grande de precios (recuérdese el ejemplo de la sal de este capítulo).

FIGURA 4.21 p p
Dos importantes casos
extremos
(a) La elasticidad-precio de la
curva de demanda es igual a -00 Demanda perfectamente Demanda perfectamente
en todos los puntos. Se dice que elástica (" = -<>e) inelástica (" = O)
las curvas de demanda de ese
ipo son perfectamente elásticas.
(b) La elasticidad-precio de la
curva de demanda es igual a O en
todos los puntos. Se dice que las '----------- Q '-------~---Q
curvas de demanda de ese tipo
son perfectamente inelásticas. (a) (b)

La propiedad según la cual la elasticidad es independiente


de las unidades en que se mida
La sensibilidad a las variaciones del precio también puede medirse por medio de la pendiente
de la curva de demanda. Por ejemplo, sabemos que, manteniéndose todo lo demás constante, la
cantidad demandada de un bien cuya curva de demanda es inclinada es menos sensible a las va-
riaciones del precio que uno cuya curva de demanda sea menos inclinada.
Dado que la pendiente de una curva de demanda es mucho más fácil de calcular que su
elasticidad, parece lógico preguntarse por qué nos interesa la elasticidad. Una importante razón
se halla en que la pendiente de la curva de demanda es muy sensible a las unidades que utili-
zamos para medir el precio y la cantidad, mientras que no ocurre así con la elasticidad. Ob-
sérvese, a modo de ilustración, que en la Figura 4.22a cuando el precio de la gasolina se
mide en dólares por galón, la pendiente de la curva de demanda en el punto e es -0,02. En
cambio, en la Figura 4.22b, en la que el precio se mide en dólares por onza, la pendiente en e
es -0,00015625. Sin embargo, obsérvese que en ambos casos la elasticidad-precio de la de-
118 CAPfTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.22 P ($ por galón) P ($ por onza)


La elasticidad es independiente
de las unidades en que se mida 4 A 0,03125 A
La pendiente de la curva de
demanda en un punto cualquiera
depende de las unidades en que 3 0,0234375
midamos el precio y la cantidad.
La pendiente es mucho mayor en
el punto e cuando se mide el
precio de la gasolina en dólares
por galón (a) que cuando se mide
en dólares por onza (b). En
cambio, la elasticidad-precio en
un punto cualquiera es .-----*---------------~Q .-----*---------------~Q
50 (galones diarios) 50 (galones diarios)
complementa mente
independiente de las unidades en
(a) (b)
que se mida.

manda en e es de -3, independientemente de cómo se mida el precio y la cantidad. Ya la ma-


yoría de la gente le resulta mucho más informativo saber que una reducción del precio de un 1
por ciento elevará la cantidad demandada un 3 por ciento que saber que la pendiente de la cur-
va de demanda es de -0,00015625.

Algunas estimaciones de elasticidades representativas

Como muestran las cifras del Cuadro 4.4, las elasticidades-precio de la demanda suelen variar sig-
nificativamente de unos productos a otros. La baja elasticidad del teatro y la ópera probablemen-
te se debe a que los compradores de este mercado tienen unas rentas muy superiores a la media,
por lo que es probable que los efectos-renta de las variaciones de los precios sean pequeños. Tam-
bién es probable que lo sean los efectos-renta de los guisantes incluso en el caso de los consumi-
dores de renta baja y, sin embargo, la elasticidad-precio de la demanda de guisantes es más de 14
veces superior a la del teatro y la ópera. La diferencia se halla en que hay muchos más sustitutivos
cercanos de los guisantes que del teatro y la ópera. Más adelante en este capítulo, analizaremos
con mayor detalle los factores que afectan a la elasticidad-precio de la demanda de un producto.

Elasticidad y gasto total

Supongamos que el lector es el administrador encargado de fijar el peaje de una autopista. Con
el peaje actual de 3$, pasan 100.000 vehículos por hora por la autopista. Si la elasticidad-pre-
cio de la demanda de utilización de la autopista es de -2,0, ¿qué ocurrirá con el número de ve-
hículos que pasan por hora si se eleva el peaje un 10 por ciento? Con una elasticidad de -2,0,
una subida del precio de un 10 por ciento provocará una reducción de la cantidad de un 20 por
ciento. Por lo tanto, el número de vehículos disminuirá a 80.000 por hora. El gasto total será
(80.000 vehículos por hora)(3,30$ de peaje) = 264.000 por hora. Obsérvese que esta cantidad
es menor que el gasto total de 300.000$ por hora que se registraba cuando el peaje era de 31$.
Supongamos ahora que la elasticidad-precio no fuera de -2,0 sino de -0,5. ¿Cómo afecta-
ría al número de vehículos que hacen uso de la autopista y al gasto total una subida del peaje de
un 10 por ciento? En esta ocasión, el número de vehículos descendería un 5 por ciento, pasando
a 95.000 por hora, lo que significa que el gasto total aumentaría a (95.000 vehículos por
hora)(3,30$ de peaje) = 313.500$ por hora. Si el objetivo del administrador es aumentar los in-
gresos totales generados por el peaje, tiene que poseer alguna información sobre la elasticidad-
precio de la demanda de utilización de la autopista antes de decidir si sube o baja el peaje.
MICROECONOMfA y CONDUCTA 119

CUADRO 4.4
Bien o servicio
Estimaciones de
las elasticidades- Guisantes -2,8
precio de algunos -1,2
Electricidad
productos* Cerveza -1,19
Películas -0,87
Viajes en avión (al extranjero) -0,77
Calzado -0,70
Teatro, ópera -0,18

* Estas estimaciones de las elasticidades a corto plazo proceden de las


siguientes fuentes: H.5. Houthakker y Lester Taylor, Consumer Demand in
the United States: Analyses and Projections, Cambridge, Mass., Harvard
University Pres, 1970,2." ed; L. Taylor, «The Demand for Electricity: A
Survey», Be" Journal of Economics, primavera, 1975; K. Elzinga, «The Beer
Industry», en Walter Adams (comp.), The Structure of American Industry,
Nueva York, Macmillan, 1977.

Este ejemplo ilustra una de las relaciones más importantes de toda la economía, a saber, la
relación entre la elasticidad-precio y el gasto total. Las cuestiones a las que queremos ser ca-
paces de responder son del tipo «si varía el precio de un producto, ¿cómo afectará a la cantidad
total que se gasta en él?» y «¿se gastará más en el producto si se venden más unidades a un pre-
cio más bajo o menos unidades a un precio más alto?». Por ejemplo, en la Figura 4.23 podría-
mos querer saber cómo afectaría a los gastos totales en alojamiento un descenso del precio de
12$ el metro cuadrado a 10$.
El gasto total.R, correspondiente a un par cualquiera de cantidad y precio (Q, P) se obtie-
ne de la forma siguiente:

R=PQ (4.4)

En la Figura 4.23 el gasto total correspondiente al par inicial de cantidad y precio es, pues 02$
el metro cuadrado)(4 metros cuadrados semanales) = 48$ semanales. En términos geométricos,
es la suma de las dos áreas sombreadas E y F. Tras la reducción del precio, el nuevo gasto to-
tal es (10$ el metro cuadrado)(6 metros cuadrados semanales) = 60$ semanales, que es la suma
de las áreas sombreadas F y G. Estos dos gastos totales tienen en común el área sombreada F.
La variación del gasto total es, pues, la diferencia entre las dos áreas sombreadas E y G. El área
E, que es (2$ el metro cuadrado)(4 metros cuadrados semanales) = 8$ semanales, puede inter-
pretarse como la reducción del gasto provocada por la venta de los 4 metros cuadrados sema-
nales iniciales al nuevo precio más bajo. G es el incremento del gasto provocado por la venta de
2 metros cuadrados semanales más. Esta área viene dada por 00$ el metro cuadrado)(2 metros
cuadrados semanales) = 20$ semanales. El hecho de que el gasto total aumente o disminuya se
reduce, pues, a la cuestión de si la ganancia derivada de las ventas adicionales es mayor o no
que la pérdida derivada de la reducción de los precios. En este caso, la ganancia es 12$ mayor
que la pérdida, por lo que el gasto total aumenta en esa cantidad después de la reducción del
precio.
Si la variación del precio es pequeña, podemos decir cómo variará el gasto total si cono-
cemos la elasticidad-precio inicial de la demanda. Recuérdese que una manera de expresar la
elasticidad-precio es dividir la variación porcentual de la cantidad por la variación porcentual
correspondiente del precio. Si el valor absoluto de ese cociente es mayor que 1, sabemos que la
variación porcentual de la cantidad es mayor que la variación porcentual del precio. Y cuando
ocurre eso, el incremento del gasto derivado de las ventas adicionales siempre es superior a la
reducción provocada por la venta de las unidades existentes al precio más bajo. Obsérvese que
en la Figura 4.23 la elasticidad correspondiente al precio inicial de 12$ es de 3,0, lo cual con-
120 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.23 Precio ($ por metro cuadrado)


Influencia de una
reducción del '6
precio en el gasto
total '4 Reducción del gasto provocada
Cuando baja el '21---~./ por la venta a un precio más bajo
precio, los individuos , O f----t----'''I...
gastan menos en las
S Aumento del gasto provocado
unidades existentes
por las ventas adicionales
(fE). Pero también 6
compran más (G). En F
este caso, G es 4
mayor que f, lo que 2
significa que Cantidad
aumenta er gasto O '------'2L-...l - -'---S-'----- L-'...l2-'-'-4---"'--6- (metros cuadrados semanales)
46 1O
total.

firma nuestra observación anterior de que la reducción del precio provoca un aumento del gas-
to total. Supongamos, por el contrario, que la elasticidad-precio es menor que uno. En ese caso,
la variación porcentual de la cantidad será menor que la correspondiente variación porcentual
del precio y las ventas adicionales no compensarán la reducción del gasto provocada por las
ventas a un precio más bajo. En este caso, la reducción del precio provocará una disminución
del gasto total.

EJERCICIO4.6

¿Cuál es la elasticidad-precio de la demanda cuando P = 4$ el metro cuadrado en la


curva de demanda de la Figura 4.23? ¿Cómo afectará al gasto total en alojamiento un
descenso del precio de 4$ el metro cuadrado a 3$?

La regla general que se aplica, pues, cuando las reducciones de los precios son pequeñas es
la siguiente: una reducción de un precio eleva el ingreso total si y sólo si el valor absoluto de
la elasticidad-precio de la demanda es mayor que l. Siguiendo un razonamiento paralelo
obtenemos una regla similar para las pequeñas subidas de los precios: una subida de un precio
eleva el ingreso total si y sólo si el valor absoluto de la elasticidad-precio es menor que l. Es-
tas reglas se resumen en el panel superior de la Figura 4.24, en el cual el punto M es el punto
medio de la curva de demanda.
La relación entre el panel superior de la Figura 4.24 y el inferior muestra más detallada-
mente la relación entre la elasticidad y el gasto total. El panel superior representa una curva de
demanda en forma de línea recta y el inferior muestra el gasto total correspondiente a cada can-
tidad. Como se indica en el panel inferior, el gasto total comienza siendo nulo cuando Q es cero
y aumenta hasta alcanzar un valor máximo cuando la cantidad se encuentra en el punto medio
de la curva de demanda (punto M del panel superior). La elasticidad-precio correspondiente a
esa cantidad es igual a uno. Traspasado el punto medio, el gasto total disminuye conforme au-
menta la producción, alcanzando el valor cero en la cantidad correspondiente a la abscisa en el
origen de la curva de demanda.

EJEMPLO4.6 La curva de demanda de transporte en autobús de una pequeña ciudad viene dada por
P = 100 - (Q/10), donde P es el billete por viaje en centavos y Q es el número de viajes
que se compran cada día. Si el precio es de 50 centavos el viaje, ¿cuántos ingresos ob-
tendrá diariamente la empresa de autobuses? ¿Cuál es la elasticidad-precio de la de-
manda de transporte en autobús? Si la empresa necesita más ingresos, ¿debe subir el
precio o bajarlo? ¿Cuáles serían sus respuestas si el precio inicial no fuera de 50 centavos
sino de 75?
MICROECONOMfA y CONDUCTA 121

El ingreso total de la empresa de autobuses es igual al gasto total de los viajeros, que es el pro-
ducto PQ. En primer lugar, despejamos Q en la curva de demanda y tenemos que Q = 1.000-
- lOP. Cuando P es de 50 centavos por viaje, Q es de 500 viajes diarios y el ingreso total resul-
tante es de 250$ diarios. Para calcular la elasticidad-precio de la demanda, podemos utilizar la
fórmula Tl = (P/Q)(1/pendiente). En este caso, la pendiente es -l/lO, por lo que l/pendiente =
= -10 (véase la nota 3). P/Q toma el valor 50/500 = l/lO. Por lo tanto, la elasticidad-precio es el
producto (-l/lO) (LO) = -1. Cuando la elasticidad-precio es igual a uno, el ingreso total alcanza
su valor máximo. Si la empresa de autobuses sube o baja el precio, ganará menos que ahora.
A un precio de 50 centavos, la empresa actúa en el punto medio de su curva de demanda. Si
en lugar de 50 centavos, cobrara 75, estaría actuando por encima del punto medio. Más concre-
tamente, se encontraría en la mitad del segmento que une el punto medio y la ordenada en el ori-
gen (punto K de la Figura 4.25). La cantidad sería de 250 viajes diarios solamente y la elastici-
dad-precio, -3 (calculada, por ejemplo, multiplicando el cociente entre el precio y la cantidad en
K, 3/10, por la inversa de la pendiente de la curva de demanda, - l/lO). Actuando en un punto
elástico de su curva de demanda, la empresa podría aumentar el ingreso total bajando el precio.
FIGURA 4.24 P
Demanda y gasto ~ . 1111 > 1: Una reducción del precio eleva el gasto
total 8 ,~/ total; una subida del precio lo reduce
Cuando la demanda
es elástica, el gasto 6 !~ 1111 = 1: El gasto total alcanza un nivel máximo
total varía en sentido
contrario. al precio. I ~/ 1111 < 1: Una reducción del precio
Cuando la demanda 4 -------:-----M ,/reduce el gasto total;
es inelástica, el gasto :: una subida del precio lo eleva
total y el precio 2 -------t-------r------
I I
I
I
varían en el mismo I
I
I
I
I
I
sentido. En el punto ~--~----~----~----~--Q
medio de la curva de 024 6 8
demanda (fIt1), el Gasto total
I
gasto total alcanza 16 -------¡----.-- C-~

su valor máximo. I
I

Q
O 4 6 8

FIGURA 4.25 Precio (centavos por viaje)


La demanda de
transporte en 100 A
tobús
- _11 precio de 50
--r-UlVOS el viaje, la 75
I
oresa de autobuses I

- miza su ingreso
I
I
I
:Aal. A un precio de 75 50 -----1'-----
I
I
zentavos. la demanda I
I
es elástica con respecto I

al precio, por lo que la 25 I


I
I
empresa puede I
I
aumentar su ingreso I E Cantidad
total bajando el precio. (viajes diarios)
O 250 500 750 1000

3 En este caso, la pendiente se halla utilizando la fórmula P = 100 - (Q/lO).


122 CAPíTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

DETERMINANTES DE LA ELASTICIDAD-PRECIO DE LA DEMANDA

¿Qué factores determinan la magnitud de la elasticidad-precio de la demanda de un producto?


Para responder a esta pregunta, resulta útil basarse primero en el análisis del efecto-sustitución
y del efecto-renta, que concede un papel primordial a los siguientes factores:

• Las posibilidades de sustitución. El efecto-sustitución de la variación de un precio tien-


de a ser pequeño cuando los bienes no tienen sustitutivos cercanos. Consideremos, por
ejemplo, el caso de la vacuna antirrábica. Las personas que son mordidas por animales ra-
biosos no pueden sustituir esta vacuna por otra, por lo que su demanda tiende a ser muy
inelástica. Hemos visto que lo mismo ocurría con un bien como la sal. Pero consideremos
ahora la demanda de una determinada marca de sal, por ejemplo, Morton's. A pesar de
los anuncios publicitarios de los fabricantes de sal, las marcas de sal son más o menos
sustitutivos perfectos. Como el efecto-sustitución entre marcas específicas de sal es
grande, la subida del precio de una de ellas debería reducir mucho la cantidad demandada
de ella. En general, el valor absoluto de la elasticidad-precio aumenta si existen sustitu-
tivos atractivos.
• Proporción del presupuesto. El efecto-renta de la variación de un precio es más im-
portante cuanto mayor es la proporción que representa el producto dentro del gasto total.
Algunos bienes como la sal, las gomas elásticas, el papel de celofán y otros muchos re-
presentan una proporción tan pequeña de los gastos totales que probablemente el efecto-
renta de la variación del precio de estos bienes es inapreciable en el caso de la mayoría de
las personas. En cambio, es probable que el efecto-renta de la subida del precio de algu-
nos bienes como la vivienda y la educación superior sea realmente grande. En general,
cuanto menos peso tiene un bien en el gasto total, menos elástica es la demanda.
• Sentido del efecto-renta. Un factor estrechamente relacionado con el anterior es el
sentido -positivo o negativo-- de su efecto-renta. Mientras que la proporción que re-
presenta un bien dentro del presupuesto nos indica si es probable que el efecto-renta de la
variación del precio sea grande o pequeño, el sentido del efecto-renta nos dice si con-
trarrestará el efecto-sustitución o lo reforzará. Así, por ejemplo, un bien normal tenderá
a tener una elasticidad-precio más alta que un bien inferior, manteniéndose todo lo demás
constante, ya que el efecto-renta refuerza el efecto-sustitución cuando el bien es normal
pero lo contrarresta cuando es inferior.
• El tiempo. En nuestro análisis de la demanda del individuo no nos ocupamos explícita-
mente del papel del tiempo. Sin embargo, éste también influye significativamente en las
respuestas de los individuos a las variaciones de los precios. Consideremos, de nuevo, las
subidas del precio del petróleo registradas en los años setenta. Una de las respuestas del
consumidor que se encuentra ante una subida del precio de la gasolina es simplemente
utilizar menos el automóvil. Pero muchos de los motivos por los que se utiliza el auto-
móvil forman parte de un patrón más general y no pueden abandonarse y ni siquiera al-
terarse muy deprisa. Por ejemplo, una persona no puede dejar simplemente de ir a tra-
bajar. Puede reducir el tiempo que tarda en llegar al trabajo poniéndose de acuerdo con
otras personas para ir en el mismo automóvil o comprando una vivienda más cerca de
donde trabaja. También puede reducir su consumo de gasolina cambiando el automóvil
que tiene por otro que consuma menos. Pero todas estas medidas llevan tiempo, por lo
que la demanda de gasolina será mucho más elástica a largo plazo que a corto plazo.

En la Figura 4.26 se contrastan los efectos a corto plazo y a largo plazo de un desplaza-
miento de la oferta en el mercado de gasolina. El punto inicial de equilibrio, A, se ve alterado
por una reducción de la oferta de S a S'. A corto plazo, el precio sube a Pcr = 1,40$ el litro y la
cantidad disminuye a Qcp = 5 millones de litros al día. La curva de demanda a largo plazo es
MICROECONOMfA y CONDUCTA 123

más elástica que la curva de demanda a corto plazo. Por lo tanto, cuando los consumidores tie-
nen más tiempo para adaptarse, los efectos producidos en el precio tienden a moderarse mien-
tras que los efectos producidos en la cantidad tienden a agrandarse. Así, el nuevo equilibrio a
largo plazo se alcanza en la Figura 4.26 con un precio de PLP = 1,20$ el litro y una cantidad de
QLP = 4 millones de litros al día.
El caso del gas natural de uso doméstico constituye un ejemplo extremo de la diferencia en-
tre los valores de la elasticidad-precio a corto plazo y a largo plazo. La elasticidad-precio de
este producto sólo es de -0,1 a corto plazo, pero a largo plazo llega a ser nada menos que de
-10,7 4. Esta diferencia se debe a que una vez que el consumidor ha elegido los aparatos para la
calefacción y para la cocina, está casi atrapado a corto plazo. No va a cocinar el arroz en sólo
10 minutos únicamente porque haya subido el precio del gas natural. Sin embargo, a largo pla-
zo puede cambiar y cambia de combustible cuando varían significativamente los precios rela-
tivos.

LA DEMANDA DEL MERCADO DEPENDE DE LA RENTA

Como hemos visto, la cantidad demandada de un bien por parte de una persona depende no
sólo de su precio, sino también de la renta de esa persona. Dado que la curva de demanda del
mercado es la suma horizontal de las curvas de demanda de los individuos, naturalmente tam-
bién influirá en ella la renta de los consumidores. En algunos casos, basta conocer el nivel me-
dio de renta del mercado para explicar totalmente la influencia de la renta en la demanda del
mercado. Por ejemplo, éste sería el caso si todos los consumidores del mercado tuvieran las
mismas preferencias y la misma renta.
Sin embargo, en la práctica un nivel medio dado de renta en un mercado a veces da lugar a
demandas de mercado diferentes dependiendo de como esté distribuida la renta entre las per-
sonas. Bastará un sencillo ejemplo para comprenderlo.

EJEMPLO4.7 En el mercado de alimentos hay dos consumidores, A y B. Sus gustos son idénticos yam-
bos tienen el mismo nivel inicial de renta, 120$ semanales. Si su curva de Engel de ali-
mentos es la EE de la Figura 4.27, ¿qué ocurrirá con la curva de demanda del mercado de
alimentos si la renta de A disminuye un 50 por ciento y la de 8 aumenta en la misma pro-
porción?

FIGURA 4.26 P ($ por litro)


La elasticidad-precio
es mayor a largo
plazo que a corto
plazo
Cuanto más tiempo
tengan los individuos,
más fácil es que utilicen
productos sustitutivos,
por lo que el efecto que
producen las
alteraciones de la oferta DLP
en el precio siempre es
más extremo a corto Cantidad
'------4L---'S--'-6------- (millones de litros al día)
plazo que a largo plazo.
I I
QLP Qcp

4 H. S. Houthakker y Lester Tay1or,Consumer Demand in the United States: Analyses and Projections, Cambridge,
Mass., Harvard University Press, 1970,2 .• ed.
124 CAPíTULO 4: lA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

La forma no lineal de la curva de Engel representada en la Figura 4.27 es verosímil dado que un
consumidor sólo puede comer una determinada cantidad de alimentos. Traspasado un deter-
minado punto, el aumento de la renta no debería afectar significativamente a la cantidad con-
sumida de alimentos. Esta relación implica que la nueva renta de B (180$ semanales) provocará
un aumento de su consumo (2 kilos semanales) menor que la reducción del consumo de A (4
kilos semanales) provocada por la nueva renta de A (60$ semanales).
¿ Qué quiere decir todo eso respecto a la curva de demanda de alimentos de los individuos
y del mercado? Cuando las rentas y los gustos son idénticos, también lo son las curvas de de-
manda de los individuos, representadas por DA y DB en la Figura 4.28. Sumando DA y DB ho-
rizontalmente, obtenemos la curva inicial de demanda del mercado, representada por D. La na-
turaleza de las curvas de Engel de los individuos nos dice que el aumento de la demanda de B
será menor que la reducción de la demanda de A derivada del cambio de la distribución de la
renta. Por lo tanto, cuando sumamos las nuevas curvas de demanda de los individuos (DA' Y
DB), obtenemos una nueva curva de demanda de alimentos (D) que se encuentra a la izquierda
de la curva de demanda inicial.

Los poderes públicos deben tener presente que las demandas del mercado dependen de la
distribución de la renta cuando consideran la posibilidad de adoptar medidas encaminadas a re-
distribuir la renta. Por ejemplo, una medida que redistribuya la renta de los ricos en favor de los
pobres probablemente aumentará la demanda de bienes como alimentos y reducirá la de bienes
de lujo, como joyas y viajes al extranjero.
La demanda de otros muchos mercados es relativamente insensible a las variaciones de la
distribución de la renta. En concreto, no es probable que la distribución de la renta sea muy im-
portante en los mercados en los que las demandas de los individuos tienden a variar más o me-
nos en la misma proporción que la renta.
Las curvas de Engel del mercado relacionan la cantidad demandada con el nivel medio de
renta del mercado. La existencia de una relación estable entre la renta media y la cantidad de-
mandada no está, en modo alguno, garantizada en el caso de ningún producto debido a la cues-
tión de la distribución de la renta que acabamos de analizar. Obsérvese, en concreto, que no po-
demos construir curvas de Engel del mercado limitándonos a sumar horizontalmente las curvas
de Engel de los individuos. La suma horizontal permite generar las curvas de demanda del mer-
cado a partir de las curvas de demanda de los individuos, porque todos los consumidores del
mercado se enfrentan al mismo precio del producto. Pero cuando las rentas varían significati-
vamente de unos consumidores a otros, no tiene sentido mantenerlas constantes y sumar las
cantidades que demandan los diferentes consumidores.

FIGURA 4.27 Renta ($ semanales) E


Las curvas de Engel de
alimentos de A y de 8 180 ------------------
Cuando las curvas de
Engel de los individuos
tienen la forma no lineal
que muestra la figura, el
120 ---------------
aumento del consumo
de alimentos provocado
por un incremento dado
de la renta es menor que
la reducción del 60
consumo de alimentos
provocada por una
E
disminución de la renta
de la misma cuantía. Alimentos
O '--....L - -'---'6--'-8 -1 '-O--'-12-- (kilos semana les)
2 4
MICROECONOMfA y CONDUCTA 125

FIGURA 4.28 Precio ($ por kilo) Precio ($ por kilo) Precio ($ por kilo)
;.a demanda del mercado
depende a veces de la
distribución de la renta
Un aumento dado de la
renta provoca un pequeño
aumento de [a demanda de
B (b); una reducción de [a
renta de [a misma cuantía
provoca una reducción
mayor de [a demanda de A
(a). La redistribución de A en
favor de B no altera [a renta Alimentos de A Alimentos de B Alimentos
media pero reduce [a (kilos semanales) (kilos semanales) (kilos semanales)
demanda del mercado (e). (a) (b) (e)

Sin embargo, en la práctica pueden existir, no obstante, unas relaciones razonablemente es-
tables entre algunos indicadores agregados de la renta y las cantidades demandadas en el
mercado. Supongamos que existe una relación de ese tipo en el caso del bien X y que tiene la
forma representada por la curva EE en la Figura 4.29, donde Y representa el nivel medio de ren-
ta de los consumidores en el mercado de X y Q representa la cantidad de X. Esta curva es el
equivalente en el mercado de las curvas de Engel de los individuos antes analizadas.
elasticidad-renta Si un bien tiene una curva de Engel estable, podemos definir su elasticidad-renta de la de-
de la demanda manda, que es un indicador formal de la sensibilidad de las decisiones de compra a las varia-
variación porcentual
ciones de la renta media del mercado. Representada por el símbolo E, se obtiene aplicando una
de [a cantidad
demandada de un fórmula análoga a la de la elasticidad-precio 5:
bien provocada por
una variación de [a
D.Q/Q
renta de un 1 por E=--- (4.5)
ciento. D.Y/Y
donde Y representa la renta media del mercado y D.Y una pequeña variación de ésta.
Los bienes, como los alimentos, cuya cantidad demandada a un precio cualquiera varía en
una proporción menor que la renta, tienen, por lo tanto, una elasticidad-renta menor que 1. Esos
bienes se denominan bienes necesarios y sus elasticidades-renta deben encontrarse en el in-
tervalo O < E < 1. Suele citarse como ejemplo el caso de los alimentos. Los bienes de lujo son
aquellos cuya E > 1. Ejemplos normales son las joyas caras y los viajes al extranjero. Los bie-
nes inferiores son aquellos cuya E < O.Los bienes cuya E = 1 tienen curvas de Engel que son lí-
neas rectas que parten del origen, como la EE de la Figura 4.30a. La Figura 4.30b muestra las
curvas de Engel del mercado de bienes de lujo, bienes necesarios y bienes inferiores.

AGURA 4.29 Renta media


Una curva de ($ semanales)
Engel del mercado E
.a curva de Enge[ del /
mercado nos indica
qué cantidades se
demandarán en [os
diferentes niveles
medios de renta. E

'---------Q

5 Utilizando el método basado en el cálculo, la fórmula correspondiente es E= (Y/Q)/[dQ(Y)/dY].


126 CAPíTULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

FIGURA 4.30 Renta media Renta media


Curvas de Engel de diferentes ($ semanales) ($semanales)
tipos de bienes Bien necesario (E < 1)
(a) El bien cuya curva de Engel se muestra en
la figura tiene una elasticidad-renta de 1. En E
el caso de esos bienes, una variación 2Mo
proporcional dada de la renta provoca la
misma variación proporcional de la cantidad
demandada. Así, cuando la renta media se Mo
duplica, pasando de Mo a 2M , también se
duplica la cantidad demandada, pasando de
00 a 200, (b) Las curvas de Engel muestran b<:- __ --'- --L __ Q
que el consumo aumenta en una proporción Qo
mayor que la renta cuando el bien es de lujo y (a) (b)
en una proporción menor cuando es un bien
necesario y que disminuye al aumentar la
renta en el caso de los bienes inferiores.

La fórmula de la elasticidad-renta de la Ecuación 4.5 es fácil de interpretar geométrica-


mente si se expresa de la siguiente manera:

y LiQ
E=-- (4.6)
Q LiY

El primer factor del segundo miembro de la ecuación 4.6 es simplemente el cociente entre la
renta y la cantidad en un punto de la curva de Engel. Es la pendiente de la línea trazada desde
el origen (un rayo) hasta ese punto. El segundo es la inversa de la pendiente de la curva de En-
gel en ese punto. Si la pendiente del rayo es superior a la pendiente de la curva de Engel, el pro-
ducto de estos dos factores debe ser mayor que 1 (el caso del bien de lujo). Si es menos incli-
nada, E será menor que 1, pero positivo, siempre que la pendiente de la curva de Engel sea
positiva (el caso del bien necesario). Por lo tanto, para distinguir entre la curva de Engel de los
bienes necesarios y la de los bienes de lujo, lo que importa no son las pendientes de las propias
curvas de Engel, sino su relación con las pendientes de los rayos correspondientes. Por último,
si la pendiente de la curva de Engel es negativa, E debe ser menor que cero (el caso del bien in-
ferior) 6.

Aplicación: predicción de las tendencias económicas

Si la elasticidad-renta de la demanda de todos los bienes y los servicios fuera 1, la composición


del PNB sería totalmente estable a lo largo del tiempo (suponiendo que la tecnología y los pre-
cios relativos no varían). Todos los años la proporción del gasto total dedicada a los alimentos,
a los viajes y a las prendas de vestir y, de hecho, a todas y cada una de las categorías de con-
sumo no variaría con respecto al año anterior.
Sin embargo, como muestran las cifras del Cuadro 4.5, las elasticidades-renta varían sig-
nificativamente de unas categorías a otras. Y es ahí donde se encuentra una de las aplicaciones
más importantes del concepto de elasticidad-renta, a saber, la predicción de la composición de
los patrones futuros de compra. Desde los tiempos de la revolución industrial, el poder adqui-
sitivo real per cápita ha crecido alrededor de un 2 por ciento al año. Nuestro conocimiento de
las diferencias entre las elasticidades-renta nos permite predecir en qué se diferenciarán los pa-
trones de consumo del próximo siglo de los actuales.

6 Obsérvese que un bien inferior también satisface la definición de bien necesario.


MICROECONOMfA y CONDUCTA 127

CUADRO 4.5
Sien o servicio
Elasticidades-renta
de la demanda de Automóviles 2,46
algunos Muebles 1,48
productos* Comida en restaurantes 1,40
Agua 1,02
Tabaco 0,64
Gasolina y petróleo 0,48
Electricidad 0,20
Margarina -0,20
Productos porcinos -0,20
Transporte público -0,36

* Estas estimaciones proceden de H.S. Houthakker y Lester Taylor,


Consumer Demand in the United States: Analyses and Projections,
Cambridge, Mass., Harvard University Press, 1970, 2: ed.; L. Taylor y R.
Halvorsen, «Energy Substitution in U.S. Manufacturing», Review of
Economics and Statistics, noviembre, 1977; H. Wold y L. Jureen, Demand
Analysis, Nueva York, Wiley,1953.

Así, por ejemplo, una creciente proporción del presupuesto del consumidor se dedicará a
bienes como comidas en restaurantes y automóviles, mientras que cada vez será menor la que
se dedique a tabaco, combustible y electricidad. Y si las estimaciones de la elasticidad son co-
rrectas, las cantidades absolutas gastadas por persona en margarina, productos derivados del
cerdo y transporte público serán considerablemente menores en el próximo siglo que en la ac-
tualidad.

LAS ELASTICIDADES-PRECIO CRUZADAS DE LA DEMANDA

La cantidad que se compra de un bien en el mercado depende no sólo de su precio y de las ren-
tas de los consumidores, sino también de los precios de los bienes relacionados con él. La elas-
elasticidad-precio ticidad-precio cruzada de la demanda es la variación porcentual que experimenta la cantidad
cruzada de la demandada de un bien cuando varía el precio del otro un 1 por ciento. En términos más gene-
demanda variación
rales, dados dos bienes cualesquiera, X y Z, la elasticidad-precio cruzada de la demanda se de-
porcentual de la
cantidad demandada
fine de la forma siguiente 7:
de un bien
provocada por una
variación del precio (4.7)
del otro de un 1 por
ciento.
donde L1Qx es una pequeña variación de Qx' la cantidad de X, y Mz es una pequeña variación
de P z- el precio de Z. llxzmide la respuesta de la cantidad demandada de X a una pequeña va-
riación del precio de Z.
La elasticidad-precio cruzada puede ser positiva o negativa, a diferencia de la elasticidad de
la demanda con respecto al propio precio, que nunca es mayor que cero. X y Z son comple-
mentarios si llxz< O. Son sustitutivos si llxz> O.Por lo tanto, una subida del precio del jamón
reducirá no sólo la cantidad demandada de ese bien sino también la demanda de huevos, ya que
el jamón y los huevos son complementarios. En cambio, una subida del precio del café tende-
rá a elevar la demanda de té. El Cuadro 4.6 muestra las estimaciones de la elasticidad-precio
cruzada de la demanda de algunos pares de productos.

7 Utilizando el método basado en el cálculo, la expresión correspondiente es llxz= (P zfQx)/(dQx/dP z).


128 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

CUADRO 4.6
Bien o servicio Bien o servicio cuyo precio v .Elasticidad-precio cruzada
Elasticidades-
precio cruzadas de Mantequilla Margarina +0,81
algunos pares de Margarina Mantequilla +0,67
productos* Gas natural Fueloil +0,44
Vacuno Porcino +0,28
Electricidad Gas natural +0,20
Espectáculos Alimentos -0,72
Cereales Pescado fresco -0,87

* Procedente de H. Wold y L. Jureen, Demand Analysis, Nueva York, Wiley, 1953; L. Taylor y R. Halvorsen, «Energy
Substitution in U.S. Manufacturing», Review of Economics and Statistics, noviembre, 1977; E. T. Fujii et al., «An Almost Ideal
Demand System for Visitor Expenditures», Journal of Transport Economics and Policy, 19 de mayo de 1985, págs. 161-171; Y
A. Deaton, «Estimation of Own- and Cross-Price Elasticities from Household Survey Data», Journal of Econometrics, 36,
1987, págs. 7-30.

EJERCICIO 4.7

¿Sería la elasticidad-precio cruzada de la demanda positiva o negativa en el caso de los


siguientes pares de bienes: (a) manzanas y naranjas, (b) billetes de avión y neumáticos
de automóvil, (e) equipos y programas informáticos, (d) plumas y papel, (e) plumas y
lápices?

RLSU~LN
----------------------------------~Or-----------------------------------
• El tema del que nos hemos ocupado en este capítulo es la demandada como consecuencia de la variación del poder
respuesta de la demanda del consumidor y de la demanda adquisitivo real provocada por la variación del precio. El
del mercado a las variaciones de los precios y de la renta. efecto-sustitución siempre varía en sentido contrario al pre-
Para obtener la curva de demanda de un bien específico X cio: las subidas [reducciones] del precio siempre reducen
por parte de un consumidor, primero trazamos la curva pre- [aumentan] la cantidad demandada. Cuando los bienes son
cio-consumo en el gráfico habitual de curvas de indiferencia. normales, el efecto-renta también varía en sentido contrario
La CPC es la línea de cestas óptimas que se observa cuando al precio, por lo que tiende a reforzar el efecto-sustitución.
varía el precio de X y se mantienen constantes tanto la renta Cuando los bienes son inferiores, el efecto-renta varía en el
como las preferencias. A continuación se representan los mismo sentido que el precio y, por lo tanto, tiende a contra-
pares de precio y cantidad relevantes de la CPC en otro grá- rrestar el efecto-sustitución.
fico y se obtiene la curva de demanda del individuo. • El hecho de que el efecto-renta y el efecto-sustitución varíen
• El instrumento análogo a la CPC en el caso de la renta es la en sentido contrario cuando los bienes son inferiores sugie-
curva renta-consumo o CRC, que se construye también a re la posibilidad teórica de que exista un bien Giffen, es de-
partir del gráfico habitual de curvas de indiferencia. La CRC cir, un bien que se compre en mayor cantidad cuando sube
es la línea de cestas óptimas que se observa cuando varía la su precio. No hay ningún ejemplo documentado que de-
renta del consumidor y se mantienen constantes las prefe- muestre la existencia de bienes Giffen, por lo que, a menos
rencias y los precios relativos. La curva de Engel es el ins- que se especifique lo contrario, en este libro adoptamos la
trumento análogo a la curva de demanda del individuo en el convención de que todos los bienes se demandan en menor
caso de la renta. Se obtiene representando los pares relevan- cantidad cuando sube su precio.
tes de renta y cantidad de la CRC en otro gráfico. • Los bienes en cuyo caso las decisiones de compra responden
• Los bienes normales son aquellos que el consumidor compra más al precio tienden a ser aquellos que tienen grandes efec-
en mayor cantidad cuando aumenta la renta y los bienes in- tos-renta y sustitución que actúan en el mismo sentido. Así,
feriores son aquellos que compra en menor cantidad. por ejemplo, un bien normal que represente una elevada
• El efecto total de la variación de un precio puede descom- proporción de los gastos totales y del que existan muchos
ponerse en dos efectos distintos: (1) el efecto-sustitución, sustitutivos directos o indirectos tenderá a responder signi-
que indica la variación que experimenta la cantidad deman- ficativaménte a las variaciones del precio. Para muchos con-
dada cuando la variación del precio hace que los bienes sus- sumidores, la vivienda es un ejemplo perfecto de un bien de
titutivos parezcan más o menos atractivos; y (2) el efecto- ese tipo. Los bienes menos sensibles a las variaciones de los
renta, que indica la variación que experimenta la cantidad precios son aquellos que representan una parte muy pequeña
MICROECONOMfA y CONDUCTA 129

del presupuesto y cuyas posibilidades de sustitución son Los hábitos Ylos compromisos existentes limitan el grado en
muy escasas. Para la mayoría de las personas, la sal tiene es- que los consumidores pueden responder a las variaciones
tas dos propiedades. de los precios a corto plazo. La elasticidad-precio de la de-
• Existen dos técnicas equivalentes para hallar las curvas de manda tiende a ser mayor cuanto más tiempo tienen los
demanda del mercado a partir de las curvas de demanda de consumidores para adaptarse.
los individuos. La primera consiste en representar gráfica- Las variaciones del nivel medio de renta de un mercado ge-
mente éstas últimas y sumarlas horizontalmente. El segundo neralmente desplazan la curva de demanda del mercado. La
método es algebraico y consiste en despejar primero los va- elasticidad-renta de la demanda del bien X se define igual
lores de las Q respectivas en las curvas de demanda de los que la elasticidad-precio. Es la variación porcentual que ex-
individuos, sumarlos y despejar, por último, P, en la suma perimenta la cantidad cuando la renta varía un 1 por ciento.
resultante. Los bienes cuya elasticidad-renta de la demanda es superior
• Un concepto analítico fundamental en la teoría de la deman- a O se denominan bienes normales; los bienes cuya elastici-
da es la elasticidad-precio de la demanda, que es un indicador dad-renta de la demanda es menor que O se denominan bie-
de la sensibilidad de las decisiones de compra a las pequeñas nes inferiores; los bienes cuya elasticidad-renta de la de-
variaciones del precio. En términos formales, es la variación manda es mayor que 1 se denominan bienes de lujo; y los
porcentual de la cantidad demandada provocada por una va- bienes cuya elasticidad-renta de la demanda es menor que 1
riación del precio de un 1 por ciento. Se dice que los bienes se denominan bienes necesarios. Cuando los bienes son nor-
cuya elasticidad es, en valor absoluto, mayor que 1 son elás- males, el aumento de la renta desplaza hacia la derecha la
ticos; los bienes cuya elasticidad es, en valor absoluto, menor demanda del mercado; y cuando son inferiores, la desplazan
que 1 son inelásticos; y los bienes cuya elasticidad es, en va- hacia la izquierda. En el caso de algunos bienes, no sólo es
lor absoluto, igual al, son de elasticidad unitaria. importante como determinante de la demanda del mercado
• Otra importante relación es la que existe entre la elasticidad- el valor medio de la renta, sino también su distribución.
precio y la influencia de la variación de un precio en el gas- La elasticidad-precio cruzada de la demanda es un indicador
to total. Cuando la demanda es elástica, la reducción de un de la sensibilidad de la cantidad demandada de un bien a una
precio eleva el gasto total; cuando es inelástica, el gasto total pequeña variación de los precios del otro. En términos for-
disminuye cuando baja el precio. Cuando la demanda es de males, es la variación porcentual de la cantidad demandada
elasticidad unitaria, el gasto total alcanza su valor máximo. de un bien provocada por la variación del precio del otro de
• El valor de la elasticidad-precio de la demanda de un bien un 1 por ciento. Si la elasticidad-precio cruzada de la de-
depende principalmente de cuatro factores: las posibilidades manda de X con respecto al precio de Z es positiva, X y Z
de sustitución, la proporción presupuestaria, el sentido del son sustitutivos; y si es negativa, son complementarios. Para
efecto-renta y el tiempo. (1) Las posibilidades de sustitu- recordar las fórmulas de las distintas elasticidades -con
ción: Cuanto mayor sea la facilidad con que los consumido- respecto al propio precio, cruzada y renta- a muchas per-
res puedan sustituir unos bienes por otros, más elástica será sonas les resulta útil observar que cada una es la variación
la demanda. (2) La proporción presupuestaria: Los bienes porcentual de la cantidad dividida por la variación porcentual
que representan una elevada proporción de los gastos totales del factor causal correspondiente.
tienden a tener una elasticidad-precio mayor. (3) Sentido En el apéndice de este capítulo se examinan otros temas de
del efecto-renta: Manteniéndose todos los demás factores la teoría de la demanda, entre los que se encuentran la curva
constantes, los bienes inferiores tienden a ser menos elásti- de demanda de elasticidad constante, la elasticidad-arco y la
cos con respecto al precio que los normales. (4) El tiempo: curva de demanda compensada.

TE~AS DE REPASe:>
----------------------------------~Or-----------------------------------
1. ¿Por qué tiende la cantidad demandada de sal a ser insen- 5. ¿Puede llegar la curva precio-consumo a tener en algún
sible a las variaciones de su precio? punto pendiente negativa?

2. ¿Por qué la cantidad demandada de educación en las uni- 6. Para hallar la curva de demanda del mercado de un produc-
versidades privadas es mucho más sensible que la sal a las to, ¿por qué sumamos horizontalmente las curvas de de-
variaciones del precio? manda de los individuos en lugar de sumarlas verticalmente?

3. Trace las curvas de Engel de un bien normal y de un bien 7. Resuma la relación entre la elasticidad-precio, las varia-
inferior. ciones del precio y las variaciones del gasto total.

4. Cite dos ejemplos de bienes que sean inferiores para la 8. ¿Por qué no medimos la sensibilidad de la demanda a las
mayoría de los estudiantes. variaciones de los precios por medio de la pendiente de la
130 CAPITULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

curva de demanda en lugar de utilizar la expresión más necesariamente el consumo de ambos, a menos que al
complicada de la elasticidad? menos uno de los bienes sea inferior. Explique su res-
puesta.
9. Cuando la curva de demanda tiene forma de línea recta,
¿cuál es la elasticidad-precio en el punto que maximiza el 14. Miguel gasta toda su renta en pelotas de tenis y entradas
ingreso? de baloncesto. Su curva de demanda de pelotas de tenis
es elástica. Verdadero o falso: Si sube el precio de las pe-
10. ¿Cree usted que la educación universitaria tiene una elas- lotas de tenis, consume más entradas. Explique su res-
. ticidad-precio (matrícula) de la demanda alta o baja? puesta.

11. ¿Cómo pueden afectar las variaciones de la distribución de 15. Verdadero o falso: Si cada uno de los miembros de un
la renta entre los consumidores a la demanda del mercado mercado tiene una curva de demanda de un bien en forma
de un producto? de línea recta, la curva de demanda del mercado también
debe ser una línea recta. Explique su respuesta.
12. Si se prevé un largo periodo de disminución del PNB,
¿en qué tipo de empresas nos convendría invertir? 16. Suponga que gasta todo su presupuesto en dos bienes:
pan y mantequilla. Si el pan es un bien inferior, ¿también
13. Verdadero o falso: Cuando un presupuesto se gasta total- puede serio la mantequilla?
mente en dos bienes, la subida del precio de uno reduce

PR<?BLEtrlAS
----------------------------------~O~-----------------------------------
1. Samuel gasta 6$ a la semana en zumo de naranja y zumo zando el álgebra. Represente la curva de demanda indvidual
de manzana. El zumo de naranja cuesta 2$ el vaso, mien- y la curva de demanda del mercado. ¿Cuál es la cantidad
tras que el de manzana cuesta 1$. Para Samuell vaso de demandada por cada consumidor y en el mercado en su
zumo de naranja es un sustitutivo perfecto de 3 vasos de conjunto si el precio de la limonada es P = 1$ el vaso?
zumo de manzana. Halle la cesta semanal óptima de con-
sumo de zumo de naranja y zumo de manzana de Samuel. S. a) Halle la elasticidad de la curva de demanda P = 60 -
Suponga que sube el precio del zumo de manzana a 2$ el - 0,5Q correspondiente a P = 10.
vaso, mientras que el del zumo de naranja no varía. b) Si la curva de demanda se desplaza en paralelo hacia la
¿Cuánta renta adicional necesitaría Samuel para consumir derecha, ¿qué ocurre con la elasticidad en P = lO?
su cesta inicial de consumo?
6. Considere la curva de demanda Q = 100 - 50P.
2. Bruno tiene la misma renta y se enfrenta a los mismos
precios que Samuel, pero para él 1 vaso de zumo de na- a) Represente la curva de demanda e indique qué seg-
ranja es un sustitutivo perfecto de 1 vaso de zumo de mento es elástico, cuál inelástico y cuál de elastici-
manzana. Halle la cesta óptima de consumo de Bruno. dad unitaria.
¿Cuánta renta adicional necesitaría Bruno para poder con- b) Sin hacer más cálculos, indique en qué punto de la
sumir su cesta inicial de consumo cuando se duplica el curva se maxirnizan los gastos en los bienes y explique
precio del zumo de manzana? la lógica en la que se basa su respuesta.

3. Mauricia tiene la misma renta y se enfrenta a los mismos 7. Suponga que la demanda de uso del puente Golden Gate
precios que Samuel y Bruno, pero para ella 1 vaso de es Q = 10.000 - 1.000P.
zumo de naranja y 1 de zumo de manzana son comple-
mentarios perfectos. Halle la cesta óptima de consumo a) Si el peaje (P) es de 3$, ¿cuánto ingreso se recauda?
de Mauricia. ¿Cuánta renta adicional necesitaría Mauricia b) ¿Cuál es la elasticidad-precio de la demanda en este
para poder consumir su cesta inicial de consumo cuando punto?
se duplica el precio del zumo de manzana? e) ¿Pueden aumentar los responsables del puente sus in-
gresos modificando su precio? .
4. El mercado de limonada tiene 10 consumidores potenciales, d) El Red and White Lines, ferry que compite con el
cada uno de los cuales tiene la curva de demanda P = 101 - puente Golden Gate, ha instalado aerodeslizadores que
- lOQ¡, donde P es el precio en dólares por vaso y Q¡ es el hacen mucho más cómodo el desplazamiento en ferry.
número de vasos demandado a la semana por el consumi- ¿Cómo afectaría eso a la elasticidad de la demanda de
dor i-ésimo. Halle la curva de demanda del mercado utili- desplazamientos por el puente?
MICROECONOMfA y CONDUCTA 131

8. Se cree que los gastos de los consumidores en seguridad tie-


nen una elasticidad-renta positiva. Por ejemplo, cuando au-
menta la renta, la gente tiende a comprar automóviles más
seguros (más grandes y con air bags laterales), tiende más a
viajar en avión que en automóvil, tiende más a hacerse re-
visiones médicas periódicas y tiende más a recibir asistencia
sanitaria por cualquier problema que revelen las revisiones.
¿Es la seguridad un bien de lujo o un bien necesario?

9. Los profesores Adaja y Bruño constituyen toda la de-


manda del mercado de ayudantes de investigación du-
rante el verano en el departamento de economía. Si la
curva de demanda de Adaja es P = 50 - 2QA Yla de Bru-
ño P = 50 - QB' donde QA y QB son las horas demandadas
por Adaja y Bruño, respectivamente, ¿cuál es la demanda
del mercado de horas de investigación en el departamen-
to de economía? 15. Trace las curvas de Engel de los bienes siguientes: ali-
mentos, vacaciones en Hawai, anacardos, zapatillas de-
10. Suponga que al precio de 400$, se demandan 300 billetes portivas baratas (4,99$ el par).
de avión para ir de una ciudad a otra. Ahora sube el precio
a 600$ y se demandan 280 billetes. Suponiendo que la de- 16. ¿Es la elasticidad-precio cruzada de la demanda de los
manda de billetes es lineal, halle las elasticidades-precio siguientes pares de artículos positiva o negativa?
correspondientes a los pares de cantidad y precio (300,
400) Y (280, 600). a) Las raquetas y las pelotas de tenis.
b) La miel y la mermelada.
11. La curva de demanda mensual del mercado de calculadoras e) Los perritos calientes y las hamburguesas.
por parte de los estudiantes de ingeniería es P = 100 - Q,
*17. En 2001, X costaba 3$ y se vendieron 400 unidades. Ese
donde P es el precio de cada calculadora en dólares y Q es
mismo año, un bien relacionado con este, el Y, costaba
el número de calculadoras que se compra al mes. Si el pre-
10$ y se vendieron 200 unidades. En 2002, X seguía
cio es de 30$, ¿cuántos ingresos obtendrán mensualmente
costando 3$, pero sólo se vendieron 300 unidades, mien-
los fabricantes de calculadoras? Halle la elasticidad-precio
tras que el precio de Y subió a 12$ y sólo se vendieron
de la demanda de calculadoras. ¿Qué deben hacer para au-
150 unidades. Manteniéndose todo lo demás constante y
mentar los ingresos?
suponiendo que la demanda de X es una función lineal
del precio de Y, ¿cuál era en 2001 la elasticidad-precio
12. ¿Qué precio maximizará el gasto total a lo largo de la
cruzada de la demanda de X con respecto a Y?
curva de demanda P = 27 _ Q2?
*18. Sánchez no ve ninguna diferencia entre el arroz y el trigo
13. Un vendedor ambulante de perritos calientes se enfrenta y gasta todo su presupuesto alimentario de 24$ semana-
a una curva de demanda diaria de Q = 1.800 -15P, don- les en estos alimentos. Suponiendo que el arroz cuesta 3$
de P es el precio de un perrito caliente en centavos y Q el kilo, trace la curva precio-consumo de Smith en el
es el número de perritos calientes que se compran dia- caso del trigo y la curva de demanda correspondiente.
riamente.
*19. Repita el problema anterior partiendo del supuesto de
a) Si el vendedor venía vendiendo 300 perritos calientes que el arroz y el trigo son complementarios perfectos
al día, ¿cuántos ingresos ha obtenido? en una proporción de uno a uno.
b) ¿Cuál es la elasticidad-precio de la demanda de perri-
tos calientes? *20. Suponga que la cafetería de su barrio hace la siguiente
e) El vendedor quiere obtener mayores ingresos. ¿Debe oferta: la gente que lleve su propio cartón de leche puede
subir el precio de los perritos calientes o debe bajarlo? comprar una taza de café por 1,50$ solamente en lugar
d) ¿A qué precio obtendrá unos ingresos totales máximos? de 2,50$. Los cartones de leche pueden adquirirse en la
tienda contigua por 0,50$. Como consecuencia de esta
14. Ordene los valores absolutos de las elasticidades-precio de oferta, la cantidad vendida de café aumenta un 60 por
la demanda en los puntos A, B, e, D y E de las tres curvas ciento y el ingreso total que obtiene la tienda contigua
de demanda del gráfico adjunto. por las ventas de leche se duplica exactamente.

* Los problemas marcados con un asterisco (*) son más difíciles.


132 CAP[TULO 4: LA DEMANDA DEL CONSUMIDOR Y DEL MERCADO

a) Verdadero o falso: Si llevar uno mismo la leche supone b) Verdadero o falso: Se deduce que la demanda de leche
una molestia pequeña, aunque significativa, quiere de- de la tienda contigua es elástica con respecto al precio.
cir que el valor absoluto de la elasticidad-precio de la Explique su respuesta.
demanda de café es 3. Explique su respuesta.

RESPUESTAS DE L<?S EJERCICI<?S


------------~--------------------~~s~-----------------------------------

4.1. En el presupuesto inicial de Paula, Bo' consume la cesta A. En el nuevo presupuesto, B¡, consume la cesta D (decir que D tie-
ne 1,5 pares de fijaciones al año significa que consume 3 pares cada 2 años). El efecto-sustitución de la subida del precio (el
movimiento de A a C) es cero.

Esquís (pares al año)


9

L--L-L-'----''-----'-_-L--''''----'_-L_ Fijaciones (pares a laña)


o 234 5 678

4.2. El efecto-renta, el efecto-sustitución y los efectos totales son todos nulos porque la variación del precio no altera la cesta óp-
tima de consumo de Paloma.

Té (tazas semanales)
12

10

Café (tazas semanales)


o 12

4.3. Las fórmulas de D¡ y D2 son P = 16 - 2Q¡ YP = 8 - 2Q2' respectivamente. En el área en la que O ~ P ~ 8, tenemos que
Q¡ = 8 - (P/2) y Q2 = 4 - (P/2). Sumando, tenemos que Q¡ + Q2 = Q = 12 - P, si O~ P ~ 8. Si 8 < P ~ 16, la curva de de-
manda del mercado es igual que la D ¡, a saber, P = 16 - 2Q.
MICROECONOMfA y CONDUCTA 133

4.4. Primero tenemos que despejar Q¡ en la curva de demanda del consumidor representativo P = 120 - 60Q¡:

A continuación multiplicamos por el número de consumidores, n = 30

Precio ($ por unidad)


120

Cantidad
o 2 4 6 8 10 20 (unidades semanales)

Por último, despejamos P en la curva de demanda del mercado Q = 60 -1/2 P Yobtenemos P = 120 - 2Q, que es la curva
de demanda expresada en la forma ordenada en el origen-pendiente.

~. Dado que la pendiente de la curva de demanda es -1, tenemos que 11= -P/Q. A P = 24, Q = 8, por lo que 11= -P/Q = -24/8 =
=-3.

Precio ($ por unidad)


32

24

Cantidad
o 8 32 (unidades semanales)

6. La elasticidad es de 1/3 cuando P = 4$ el metro cuadrado, por lo que un descenso del precio reducirá el gasto total. Si P = 4,
el gasto total es de 48$ semanales, cantidad superior a los 39$ semanales de gasto total cuando P = 3.

7. Los sustitutivos, como a, b y e, tienen una elasticidad-precio cruzada positiva (la subida del precio de un bien eleva la can-
tidad demandada del otro). Los complementarios, como e y d, tienen una elasticidad-precio cruzada negativa (la subida del
precio de un bien reduce la cantidad demandada del otro).