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La salud en Colombia se ha regido bajo la ley 100 desde 1993, después de 25 a;os ha sido

sujeto de reforma tras reforma, lo que deja ver sus insuficiencias e inconsistencias para una
acertada atención integral de los colombianos. Es esta situación una crisis coyuntural, con
diversos orígenes, la cual requiere de una solución por parte de los agentes inmersos en ella.

Es en primer lugar, la estructura metodológica que usa el sistema de salud colombiano, de


crear ánimo de lucro en las EPS *EMPRESAS PROMOTORAS DE SALUD* que tal como su
nombre lo indica * funcionan como empresas, generando intereses privados, no funciona de
manera adecuada al momento de prestar los servicios correspondientes, Esto genera
competencias desleales e inapropiadas bajo el lema de “más pacientes, significa más dinero”
sin propender por el bienestar real de esa persona, que en ocasiones no llegan a ser reales, y
se convierte en un sistema fraudulento. Es también un problema estructural el orden de
prioridades que tiene el sistema, pues la atención primaria en salud debería ser considerada
como primordial en la comunidad, ya que un gran porcentaje de las enfermedades que sufren
los colombianos pueden ser prevenidas o diagnosticadas a tiempo, lo cual además de ser un
gran beneficio para la persona, sería un gran ahorro de dinero, tiempo, materia prima y mano
de obra.

En segundo lugar, cabe resaltar que la corrupción que corrompe a Colombia afecta sin duda el
sector salud, esto se ve reflejado en el hecho de que hay recursos municipales, nacionales y
departamentales que no llegan a su lugar destino, ya que se quedan en manos de
inescrupulosos, lo cual afecta principalmente a los usuarios del sistema, a quienes se les niegan
citas, exámenes, operaciones, tratamientos y rehabilitación, cada dia, bajo la premisa de que
@no hay dinero@, @no hay suficiente presupuesto@ y aunque esto también es verdad, la
corrupción agudiza en gran porcentaje la situación.

En tercer lugar, de uno de tantos en esta crisis de salud, otra problemática que ataca el
funcionamiento del sistema, es la cultura ciudadana, la interconexión y comunicación entre
diferentes los agentes, ya sean administrativos, políticos, ejecutivos, profesionales de la salud
e incluso la misma comunidad. Lo anterior se refiere a situaciones tales como que un usuario
con capacidad de pago, este en el régimen subsidiado, lo que implica menor presupuesto per
cápita para quienes hacen parte de este., asimismo, la falta de interés y apoyo para la creación
de proyectos y políticas públicas en pro de la sociedad, contribuye a la crisis que viven los
colombianos.

Para concluir, se puede decir que la crisis colombiana tiene un génesis en la estructura de su
sistema, por lo cual es necesario que la ley 100 sufra una transformación o renovación radical,
que se base en investigaciones, pero sobre todo en las experiencias y hechos propios de los
colombianos, un sistema en el cual el interés principal sea la persona, percibida desde una
visión física, mental, psicológica y sociocultural. Se debe agregar también la selección de
prioridades tal como lo son> la atención primaria en salud, la investigación, tecnología y
poblaciones vulnerables, entre otros, a las cuales se les debe asignar un presupuesto justo.
Hecha esta salvedad, es totalmente necesario un mayor control, que la regulación y
supervisión sean ejecutados por diferentes instituciones nacionales e internacionales, con total
transparencia, de fácil acceso para los ciudadanos y con mecanismos que permitan la
participación de todos.