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El arte de

acompañar
a las almas
al recuerdo
de su
divinidad
Manual canalizado por Alfredo Enrique

El Arte de Sanar SanArte

Prefacio

1
El taller avanzado para sanadores viene a darnos un
impulso al acto de recordar. ¿Recordar qué? Recordar la
naturaleza de luz de la cual el alma viene a dar cuenta en
la presente existencia.

Cada vez aparecen con mayor asiduidad talleres,


encuentros, seminarios o propuestas que procuran
ayudar a comprender el lenguaje de nuestras almas. Cada
vez son más y, a un tiempo, están al alcance en nuestro
medio.

Independientemente de la disciplina de la que se traten,


estos espacios, casi siempre, apuntan a una cuestión: la
sanación. Hallar una nueva comprensión más allá de lo
establecido, tanto por la ciencia como por las creencias
en la que se desenvuelve nuestra cultura es, en definitiva,
un imperativo del alma.

La necesidad de sanadores habla de una necesidad de


sanación.

El sanador, sin embargo, no es el poseedor de trucos


mágicos capaces de arreglar nada. Sino que es
depositario de la capacidad de acompañar en el acto de
recordar. De tal cosa dan cuenta los antiguos chamanes
quienes dejaban (y aún dejan) fluir su arte de sanación
más allá de los ritos, algunos de ellos llamativos y hasta
extravagantes si se observan desde una perspectiva
convencional.

2
Nada hay que sea imperfecto en el alma. Los
aprendizajes, necesarios en la existencia y a lo largo de la
historia de cada uno, a menudo, conllevan a
preguntarnos entonces por qué algunas cosas no son
como quisiéramos; o por qué aparecen enfermedades
que en apariencia son incurables.

El taller avanzado El arte de acompañar a las almas al


recuerdo de su divinidad viene a recordarnos también el
imperativo de advertir que nuestros aprendizajes son
actos inaugurales. Lo viejo deja lugar a lo nuevo. Lo
usado, a lo que viene a ser estrenado, pero no como una
consigna del descarte, ni tampoco del reciclaje, sino del
desapego a lo que nos impide que nuestra conciencia se
eleve.

Los sanadores, a lo largo de la historia, han tenido que


padecer enormes sacrificios para desempeñar sus artes.
Las mujeres, sin ir más lejos, eran consideradas brujas
durante el ejercicio de su condición de sanadoras.

Es probable que tu alma haya transitado alguna vez


episodios traumáticos y que, al cabo de las experiencias
en existencias anteriores, hayas optado
inconscientemente por replegarte ante la sola posibilidad
de revivir episodios tan dramáticos o trágicos.

Ahora nada impide ejercer tu condición. No hace falta


otra cosa que recuerdes la sabiduría de tu alma para
comprender cuál es tu verdadera identidad en el mundo
consciente.

3
Si eres sanador y trabajas como tal, este manual te
ayudará a advertir las fases inaugurales que aún te
esperan. Y si crees no serlo, simplemente porque no has
hecho ningún curso o seminario relacionado con una
actividad holística, también.

El recuerdo que trae el despertar sucederá tarde o


temprano. Y tú eres un protagonista irremplazable para
que eso suceda más temprano que tarde.

Alfredo Enrique