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Historia de la ciencia

2º Grado Filosofía – Universidad de Oviedo


Profesor: David Alvargonzález

Evaluación:

Examen 50% (necesario aprobarlo)


Trabajo escrito 30% (necesario aprobarlo)
Exposición oral sobre el trabajo escrito 20%

Día del examen: 23/05

Temario:

Tema 1: Caracterización de la historia gnoseológica de la ciencia

1-Planteamiento de la cuestión
2-Historia de la Ciencia psicológica
3-Historia de la Ciencia sociológica
4-Historia de la Ciencia gnoseológica
5-Historia filológica e Historia filosófica
6-Los múltiples sentidos del término ciencia

Tema 2: Historia de la ciencia en un episodio concreto: El origen de las especies

1-Planteamiento de la cuestión
2-Distinción entre interpretaciones no gnoseológicas y gnoseológicas
3-Cursos operatorios que confluyen en el Origen de las especies
4-Los límites de la interpretación del Origen de las especies

Tema 3: El origen de las ciencias

1- Introducción: marco general de la discusión. Conceptos básicos de astronomía.


2- Conocimientos astronómicos y matemáticos en Mesopotamia y Egipto. Análisis comparativo de
estos conocimientos con la «ciencia» de los estados precolombinos americanos
3- Discusión acerca de la contribución de la civilización china a la historia de las ciencias
4- La ciencia griega: la geometría de Euclides y la astronomía geométrico cinemática de Hiparco
(con referencia a sus antecedentes). Disciplinas en estado protocientífico en el periodo
grecorromano. El problema de las relaciones entre ciencia y filosofía en sus orígenes históricos
5- Sobre la continuidad entre la ciencia griega y la ciencia moderna

Tema 4: Las revoluciones científicas

1- Introducción: carácter filosófico del problema y confusión objetiva respecto al término


‘Revolución’. El problema de la continuidad o la discontinuidad en la historia de la ciencia
2- Teoría de teorías acerca de las revoluciones científicas
3- Ensayo de una filosofía materialista acerca de las revoluciones científicas

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Tema 1: Caracterización de la historia gnoseológica de la ciencia

1. Planteamiento del problema

Se podría dar una visión positiva de la “Historia de la ciencia”, no conflictiva, como si hubiera
consenso sobre esta disciplina. Se podría seguir este método, y entonces insistir en los últimos
descubrimientos. Sin embargo, este modo de proceder es directo, no problemático, no filosófico.

Toda Historia de la ciencia exige una Filosofía de la historia, y una Filosofía de la ciencia.
“Historia de la ciencia” es una asignatura que sólo existe en medicina y filosofía. Los médicos,
cuando la explican, lo hacen como si hubiera un corpus positivo, determinado, de la ciencia. La
Historia de la ciencia está hecha sobre todo por científicos, por lo que se acercan a la disciplina de
una manera empírica positiva.

La historia de la filosofía es inseparable de la historia de la ciencia, teniendo en cuenta que la


filosofía debe estar implantada en su presente. Las ciencias son las responsables de conformar la
realidad de cada presente. Cabe reflexionar sobre el estatuto de las ciencias. Hay que dejar explícito
que la historia de la ciencia no es ciertamente una ciencia, por mucho que algunos historiadores
pretendan que la historia sea una ‘ciencia histórica positiva’. Esta pretensión es más desiderativa que
real, ya que implicaría una mutilación de toda posición ideológica, algo que no es posible, como
podemos observar en las diferentes versiones de un hecho histórico, como podemos observar en los
diversos historiadores de la guerra civil.

Las diversas interpretaciones de la historia responden a distintas posiciones ideológicas, que


chocan entre sí, como ocurre en la filosofía con los sistemas filosóficos. Por ello, podemos afirmar que
la historia ‘se dice de muchas maneras’. No existe el consenso, lo que hay son interpretaciones sobre
los hechos.

Debemos distinguir entre la historia de la ciencia generalista (la Historia de la Ciencia, de todas
las ciencias, del progreso científico) y la historia de la ciencia especialista (la Historia de la Biología, la
Historia de la Geometría…). La historia generalista no puede tratar exhaustivamente todos los campos,
por lo que debe centrarse en los progresos y relaciones entre las diversas verdades científicas. Sin
embargo, la ciencia presenta interdisciplinidad, inexplicable desde las historias especialistas, que se
centran en una disciplina sin reparar en las relaciones de contaminación fecunda entre ciencias.

También es preciso señalar que atendiendo a la escala aplicada podemos diferenciar entre
historia macroscópica e historia microscópica. Ante todo, debemos corregir el prejuicio de que a más
lejanía de escala, menos se ajusta a la realidad. La idea positivista de la necesidad de conocer todas las
fuentes es errónea.

La historia de la ciencia sin filosofía de la ciencia es ciega, no tendría criterios para, por
ejemplo, distinguir lo que es ciencia de lo que no lo es. Esa filosofía de la ciencia la tiene todo el
mundo, aunque sea ejercida y no representada sobre el papel. A su vez, tampoco se puede pretender
un enfoque filosófico que esté al margen de la ciencia, porque, tal como dice Lakatos,”la filosofía
de la ciencia sin historia de la ciencia es vacía.”

Cabe hacer una distinción entre teorema y teoría. La palabra ‘teoría’ designa a una
especulación, posiblemente, ajena a la ‘práctica’. La palabra ‘teorema’ se corresponde con la verdad
científica comprobada con contenido teórico y práctico. Una teoría puede no ser científica.

Por último, debemos sostener que en la ciencia, así como en la técnica y en la tecnología, cobra
sentido la idea de progreso. Es innegable que, por ejemplo, la teoría de la relatividad, es mejor, explica
mejor la realidad, que la física del siglo XV, o que la tecnología armamentista de las guerras del siglo
pasado no fue superior a la de las Cruzadas medievales.

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2. La Historia de la ciencia psicológica

Este un género de historia de la ciencia que, de hecho, se practica. Puede resultar interesante,
aunque no se ajuste a la idea de Historia de la ciencia que nosotros defenderemos. Se basa en la idea
de que la ciencia es una cosa hecha por hombres, por lo que tiene componentes psicológicos. Así, se
intentaría averiguar cómo pensaban esos individuos, ‘héroes’ que vienen sancionados por la
tradición.

Se convertiría así, la historia de la ciencia en un conjunto de biografías psicológicas de los


científicos. Esto tiene una filosofía detrás, la filosofía de la ciencia como forma de pensamiento. La
ciencia sería una especie de hábito, de capacidad psicológica más. Por ejemplo, Bacon en el “Novum
organum” hacía una clasificación de las ciencias según las capacidades de la mente. Este tipo de
historia nos pone a la vista el contexto biográfico, personal, en el que se generan los descubrimientos
científicos. Cobra especial importancia el papel del ‘genio’ científico individual.

Algunos ejemplos de este género de la historia de la ciencia son:

- Westfall, “Isaac Newton, una vida”


- Highfield, “Las vidas privadas de Einstein”
- Manuel, “Portrait of Isaac Newton”
- Gruber, “Darwin sobre el hombre, un estudio psicológico de la realidad”
- Hadamard, “La psicología de la invención en el campo matemático”
- Watson, “La doble hélice”

Otro intento de hacer una historia psicológica, es el de Piaget en “Introducción a la epistemología


genética”: consiste en aplicar la ontogénesis (las fases de teoría evolutiva del niño) a la filogénesis
(patrón de la historia de la ciencia). Esto da lugar a algo así como una especie de ciencia-ficción.
Este es el proyecto más psicologista, donde se trata de hacer una reduccionismo psicológico de la
historia de la ciencia. Porque la historia de la ciencia psicológica, en sí, no tiene nada que criticar,
aunque nos resulta insuficiente para lograr la compresión de las verdades científicas.

3. La Historia de la ciencia sociológica

La historia sociológica de la ciencia parte del supuesto de que la ciencia es una institución, no
una actividad privada o particular. Así, la ciencia es una institución social más, como pueden ser la
religión, la familia, etc. Este enfoque sociológico es más plausible y rico que el psicológico, y da
lugar a una historia de la ciencia con un enfoque objetivo mayor, ya que resulta innegable que la
ciencia es una institución.

Se dice en general de toda ciencia, pero especialmente de la ciencia moderna y


contemporánea, que la ciencia sirve a los gobiernos, a las guerras, a las grandes empresas, a los
intereses comerciales. Los científicos son trabajadores de la ciencia. Hoy en día ya no hay grandes
héroes científicos, ya que todos los descubrimientos son fruto del trabajo de equipos, de grandes
grupos y gracias a enormes inversiones.

La ciencia, en cada momento, tiene una implantación social, lo mismo que la filosofía, es
decir, está socialmente implantada. La ciencia es la ciencia que en ese momento se puede construir.
Por ejemplo, no se podía hacer mecánica cuántica en el siglo V A.c.

La influencia de la ciencia en la sociedad es patente en las guerras, en las que se produce un


considerable avance técnico-científico a causa de los intereses creados por la propia guerra. Los
equilibrios geopolíticos y geoestratégicos del ejército son diferentes desde hace unos años debido a
la influencia de la ciencia. Por otro lado, está la forma en que los movimientos político-sociales
influyen en el desarrollo de la ciencia, en cuanto que propician la investigación en unos campos
frente a otros por puros intereses. Otra tendencia sociopolítica es la de feministas, que afirman que
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hay distintos modos de aprehender conocimientos, dependiendo de si son mujeres u hombres quienes
lo hacen.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la sociología de la ciencia está en auge. Todos estos
estudios tienen mucho que ver con el reconocimiento de las tesis marxistas que afirman que las
ciencias están determinadas por el modo de producción, la economía, sociedad,…, en que se
desarrollan. Este es un enfoque innegable, aunque se ha intentado minimizar desde posiciones
racionalistas, platónicas, etc, que siguen considerando la ciencia como mera especulación,
minimizando la importancia de la ciencia en la sociedad y de la sociedad en la ciencia. Ejemplo de
ello sería Einstein considerando que la ciencia mantiene su curso propio, al menos hasta el proyecto
Manhattan, con el descubrimiento de la bomba atómica.

Por otra parte, están las posiciones extremas del sociologismo, que mantiene que la sociedad
no sólo influye, sino que determina el curso de la ciencia debido a la intersubjetividad. Así, la ciencia
no tiene verdad. Esto lo mantienen entre otros Hempel y Kuhn, que afirman que los paradigmas
científicos cambian a tenor del consenso provisional de la comunidad científica. Esto implica que el
modo de estudiar la ciencia se reduce a la sociología. Esta tesis cuadra muy bien con la ciencia y la
filosofía postmodernas, que niegan que haya verdades. Por otra parte, es una tesis muy querida por
las personas que tienen una formación exclusivamente humanística, ya que se libran de estudiar
ciencia porque se la considera como no estable, cambiante: no es sólida como se había supuesto
hasta entonces.

En esta perspectiva sociologista (como reduccionismo de la sociología) las verdades son


resultado de un consenso, tienen la estructura de una ley parlamentaria que, por mayoría, convierte
en normativa una ley que hasta ese momento ha sido problemática en cuanto que ha habido gente a
favor y en contra. Es una ley en la que no hay principios universales, científicos, que la respalden.
Trasladando esto a la ciencia, la teoría de la evolución, por ejemplo, es fruto de un consenso, y
dentro de unos años variará. Es un consenso que ha estado condicionado por la estructura social de
cada momento. Según estas teorías, por ejemplo, Darwin trasladó el esquema de la sociedad
victoriana hasta su esquema de la evolución.

Centrándonos en la tesis del consenso científico, hemos de negarla porque la verdad


científica deriva de un consenso por cómo es construida, su formato gnoseológico; pero no de un
consenso social, sino de cómo está constituido, porque hay una base, demostración de las verdades
científicas que son después consensuadas, aceptadas por todos.

La respuesta historicista es que las verdades científicas de ayer no son las de hoy, y las de
hoy no serán las de mañana. Se trata de una especie de evolución, de progreso: las nuevas verdades
incorporan a las anteriores en unas verdades más amplias. No niegan las anteriores, sino que son una
versión crítica basada en las verdades antiguas, que siguen siendo verdaderas dentro del campo que
cubren. Por ejemplo, la mecánica clásica. Si salimos de ese campo, la mecánica moderna desarrolla
la clásica incorporándola en sí misma, ya que un sistema más potente que incluye más operaciones
absorbe uno menos potente pero igualmente válido. Es decir, que la ciencia es constructiva,
evolutiva; pero esto no significa que las verdades cambien. De hecho, sí cambian, pero las anteriores
no son negadas, sino rectificadas en algunos aspectos, y siguen siendo válidas en la franja de
fenómenos para las que han sido diseñadas.

Es necesario señalar que avance de las ciencias no depende sólo de la especulación, depende
también de los avances tecnológicos. La ciencia y la filosofía están implantadas en el presente, no
pueden adivinar los descubrimientos y datos que aún no se pueden tener por cuestión de
imposibilidad tecnológica.

Así, nosotros, sin negar el hecho de que las ciencias son instituciones en relación con otras,
con influencia en y de la sociedad (que al fin y al cabo son las tesis materialistas históricas), lo que
no admitimos es el sociologismo que defiende la ciencia como resultado únicamente del consenso.
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Por supuesto que hay convenciones en las ciencias (nomenclaturas adjudicadas a las unidades de
medida), pero no son verdades científicas, sino un modo de establecer un lenguaje para poder
entenderse en los estudios científicos. El enfoque sociológico muchas veces se ejercita por
historiadores, y otras desde la sociología de la ciencia.

El problema fundamental es, una vez negado el sociologismo, la idea de que las verdades
científicas sean verdaderas en un sentido social, que sean una especie de acuerdos temporales
eventuales. Una vez negado ese sociologismo fuerte, conviene decir algo más acerca del alcance
gnoseológico del enfoque sociológico. Para una historia de la ciencia gnoseológica, el interés del
enfoque sociológico es el siguiente: el enfoque gnoseológico no puede prescindir del sociológico,
pero las relaciones entre ellos no son de inclusión, sino que son más polémicas, más dialécticas.
Lo que no se puede negar es que hay, en la historia de la ciencia, una continua dialéctica (oposición
con rectificación y, a la vez, subsunción) entre el mundo heredado y el mundo que se construye, que
resulta transformado por esa ciencia. La ciencia constituida y el momento histórico es lo que
determina el tipo de ciencia que se puede hacer.

Tratemos de ver cuál es la influencia del mundo heredado en la ciencia. Cada científico hereda
una determinada constitución del mundo, y desde esa plataforma se trata de hacer ciencia. Podemos
señalar las siguientes influencias:

 Influencia Limitativa o Negativa: en cada momento histórico hay limitaciones a la ciencia


dadas, sobre todo, por la tecnología de que se dispone. Por ejemplo, con la pila de volta no se
pueden plantear los problemas de los rayos catódicos la, o en la actualidad, por ejemplo, la
Bioética también impone límites a las investigaciones científicas, especialmente en lo referente a
las investigaciones con seres humanos. Las limitaciones pueden ser de muy diversos tipos:
económicas, tecnológicas, ideológicas &c.

 Influencia Directiva o Selectiva: el mundo heredado dirige las investigaciones, selecciona lo


que tenemos que investigar. Las investigaciones exigen presupuestos muy altos y, por tanto,
determinados gobiernos eligen, deciden, un tipo de investigación y no otro. Por ejemplo, durante
la Alemania Nazi se llevaron a cabo inhumanos experimentos en seres humanos, motivados por
la ambición desmedida del Régimen.

 Influencia Conformativa o de Impronta: Esta influencia conformativa tiene importancia


gnoseológica: el mundo heredado no sólo influye para que se investigue una cosa u otra, sino que
da forma a los teoremas científicos. Por tanto, el mundo heredado es de importancia ineludible
para una historia de la ciencia gnoseológica. En este sentido tiene pertinencia el enfoque
sociológico. Como ejemplo de esto, basta analizar la cuestión de como la máquina de vapor
significa una influencia directiva, pero también una conformativa, ya que los problemas internos
de la termodinámica están conformados (constituidos desde dentro) con la máquina de vapor.

El punto de vista sociológico tenderá a reducir los teoremas científicos al mundo heredado del
que parten. Sin embargo, los análisis sociológicos tienen un papel muy importante: pueden tener una
función crítica, como delimitar que es ciencia y que es pseudociencia, o analizando episodios de la
‘falsa ciencia’. Ejemplo de esto el análisis de toda la ideología del racismo científico, como las
teorías cociente intelectual en psicología expuesta en La falsa medida del hombre por Gould.

La principal importancia de la sociología de la ciencia se debe a la tesis de que las estructuras


políticas, sociales, económicas..., determinan la ciencia. Hay que tener en cuenta estos factores para
estudiar el nacimiento de una ciencia y su desarrollo. Por ello, el enfoque gnoseológico no puede
prescindir del punto de vista sociológico. La relación entre la historia gnoseológica y la historia
sociológica es, por un lado, polémica porque se critica el sociologismo, pero por otro lado el enfoque
gnoseológico no puede negar la pertinencia del sociológico.

4. La Historia de la ciencia gnoseológica

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El enfoque gnoseológico considera que la ciencia es una institución singular que no toma a la
ciencia como un sentido mas sino como un genero divergente, en el mismo sentido que se puede
decir que, en la evolución, el genero homo es un genero divergente de otros. La ciencia es una
institución con características nuevas y que no se deja reducir o analizar por cuestiones sociales: en
ella se construyen verdades firmes, lo que constituye una novedad tan grande que supone un inicio
de la filosofía, es decir, el origen de las preguntas acerca de las verdades firmes.

Al estudiar una verdad científica, por ejemplo el teorema de Pitágoras, uno lo memoriza; pero
cuando uno lo entiende al desarrollar su demostración, esto condiciona nuestra racionalidad. Así, el
aprendizaje no tiene vuelta atrás en este sentido. Los teoremas científicos comprometen, una vez
entendidos, la racionalidad científica del sujeto, teniendo abierta la posibilidad de ampliarla,
revisarla, pero nunca podrá olvidarla.

En la historia de la humanidad los teoremas científicos son una novedad que no puede
compararse con nada. La ciencia, que por su génesis es particular y geográficamente implantada, es
universal en todos los pueblos por su estructura. El análisis de esta institución y su historia plantea
problemas especiales. La historia de la ciencia es una historia de las verdades científicas, por lo que
la historia filosófica o gnoseológica de la ciencia depende de la teoría de la verdad científica que se
mantenga. Esto hace necesaria una teoría de teorías de la verdad científica previa. Las teorías de la
verdad científica giran en torno a las relaciones entre hechos-teoría y materia-forma y son las
siguientes:

Hay dos tipos de relaciones entre los miembros del par:

- Metaméricas: se relacionan globalmente como “todos” sin tener en cuenta las partes. Pueden
ser de reducción, fusión o yuxtaposición.

- Diaméricas: se relacionan a través de las partes. Es una crítica respecto a las metaméricas,
que son usos metafísicos porque hipostatizan las ideas.

Materia y forma son conceptos conjugados interpretados metamérica y diaméricamente, y para


entenderlos hay que volver a los fenómenos desde los que están construidos: surgen de un contexto
técnico en donde unas materialidades se transforman en otras que dan la forma en el proceso. Sólo
conocemos la materia conformada: materia y forma tienen que ser consideradas diaméricamente
remitiendo a una forma funcional.

La relación entre hechos y teorías: es un par conjugado metamérica o diaméricamente.


a) Descripcionismo: relación metamérica (FcM)
b) Teoreticismo: relación metamérica (McF)
c) Adecuacionismo: relación metamérica (MF)
d) Circularismo: relación diamérica (Mm1, m2, m3  Ff1, f2, f3)

1) Teorías Descripcionistas: reducción de la forma a la materia, hegemonía de los hechos sobre las
teorías.

En ellas, la verdad científica aparece como ‘desvelamiento’, y se encuentra en la materia. La


verdad no se nos presenta de una manera inmediata, por lo que la ciencia tiene que descubrirla. Las
ciencias describen la materia tal como es, y la dejan intacta: hay que ir a las cosas mismas y dejar
que los hechos hablen por sí solos. Se trata de una especie de realismo.

Los métodos de las ciencias serían los instrumentos de los que esta se sirve. Tienen un papel de
ayuda, pero no son constitutivos de la verdad científica, de la verdad científica entendida como la
recogida de enunciados de constatación. La verdad radica en los hechos; la lógica, matemáticas, etc,

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no añaden nada nuevo, son solamente tautologías. Este descripcionismo se encuentra en el
paradigma de la ciencia inductiva, al modo como la concibió Bacon. También se aprecia en el
positivismo lógico del Círculo de Viena.

Este tipo de teorías van ligadas a una idea de ciencia que no se preocupa exclusivamente de los
problemas de demarcación (externos o internos), porque si la ciencia es descripción de la realidad, se
podrá hablar de ciencia en el Paleolítico, en el Neolítico,…, y no tendrá importancia situar el origen
de la ciencia en un momento u otro.

Desde este punto de vista, la filosofía es un saber residual. Por ejemplo, el descripcionismo
neopositivista está pensado para denunciar que no hay una filosofía perenne que se pueda establecer
al margen de las ciencias, sino que la visión de las ciencias es un punto de partida.

Este descripcionismo gnoseológico es una teoría de la verdad científica muy deficiente que ha
sido muy duramente criticada, sobre todo desde posturas teoreticistas. Es una teoría muy poco
ajustada a la ciencia del presente. Se pudo mantener en el siglo pasado, cuando las ciencias estaban
en un estado de recopilación de datos. Pero cuando hay que analizar verdades científicas, como la
teoría de la relatividad, desde el paradigma descripcionista, ese paradigma resulta problemático e
insuficiente. Por ejemplo, porque la teoría de la relatividad no se hace para sistematizar una recogida
de datos, sino que en cierto sentido se hace a priori, y luego se buscan los datos.

Para el descripcionista, la ciencia no construye, sino que describe una realidad a la que deja
intacta al describirla.

2) Teorías Teoreticistas: reducción de la materia a la forma, de los hechos a teoría.

En ellas se minimiza la importancia de los hechos en la construcción de las teorías científicas,


llegando a identificar ciencia y teoría científica: las verdades científicas son teorías científicas. Esta
concepción aparece en los lógicos formales y en la física teórica, donde fallaba el descripcionismo.
Esta teoría se entiende como una teoría derivada de la crítica al descripcionismo.

El teoreticismo está cercano al escepticismo e incluso al fideísmo. El fundamentalismo


científico actual se contrapone al teoreticismo. Es la idea de que las verdades científicas son teorías,
y puede haber revoluciones en la manera de pensar. Sería una historia de la ciencia de grandes
revoluciones, que produce desasosiego, que continuamente está revisándose internamente.

El paradigma del teoreticismo es el falsacionismo de Popper (aunque no sea un teoreticismo


puro) con el que Popper intenta reducir al mínimo la importancia de los hechos empíricos. El
falsacionismo explota una crítica incontestable al descripcionismo: el descripcionismo parte siempre
de inducciones incompletas y por lo tanto falsables (lógicamente injustificables). Cuando las teorías
no son falsables ni siquiera son teorías.

3) Teorías Adecuacionistas: las verdades científicas se dan cuando hay una adecuación entre teorías
y hechos, entre materia y forma.

Son teorías que suponen que la verdad científica radica en la adecuación entre los datos empíricos
(materia) y las teorías (formas). Es una adecuación que previamente supone la disociación. El
adecuacionismo es una teoría muy difundida porque es la teoría de la verdad del sentido común (en
contextos no científicos). Esta teoría es la teoría de la verdad ordinaria, que está detrás de todo el
sistema jurídico. En las teorías científicas, la adecuación se da entre una serie de hipótesis, teorías,
…, y una serie de hechos empíricos dados anteriormente por otras vías diferentes de las que llevan
las teorías. Aparece ya en la teoría de Aristóteles (los segundos analíticos).

Aristóteles discute qué tiene de especial el silogismo científico frente al no científico. Como
no cabe una cadena infinita de premisas (en las que se basan las conclusiones, que a su vez son
premisas de otras conclusiones), en cuyo caso todo se puede probar, no hay ciencia.Tiene que haber
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unos primeros principios donde se pare esa regresión al infinito y que no se prueben mediante
silogismos, sino que sean empíricamente probados. Es la primera teoría adecuacionista: hay unos
primeros principios materiales en los cuales ya está dada la verdad, que es inferida por medio de
silogismos.

Esta es la teoría de la verdad que hay también en la escolástica, en Santo Tomás: la verdad
como adecuación entre intelecto humano e intelecto divino. Dios es un sujeto operatorio que
construye el mundo. El científico adecua sus operaciones a las divinas, al intelecto divino. Este es un
contexto operatorio donde la idea de adecuación y la de verdad están muy claras.

Otro autor que defiende teorías adecuacionistas es Vico, en “La ciencia nueva”: el intelecto
divino es incognoscible, con lo cual no puede haber adecuación entre el intelecto humano y el
divino, sólo se puede conocer lo que el hombre hace. Según Vico, la única ciencia posible es la
historia: adecuación de las operaciones sucesivas a los sujetos; y esta doctrina no se puede aplicar a
las ciencias naturales.

La teoría adecuacionista reúne las ventajas, pero también los problemas, del descripcionismo
y del teoreticismo:

-Se supone que hay una adecuación entre hechos y teorías, pero para llegar a esta conclusión
tendríamos que suponer:

Que podríamos conocer los hechos con independencia de las teorías.

Que podríamos elaborar teorías puramente teóricas.

-Se reitera la posibilidad de suponer que nosotros pudiéramos acceder a los hechos
independientemente de las teorías.

En la Historia de la ciencia, el adecuacionismo se ha utilizado mucho. Los historiadores


adecuacionistas evalúan si los científicos, a lo largo de la historia, han representado o no el mundo
con exactitud, como si el propio historiador conociera el mundo con independencia de la ciencia, y
los científicos hubieran sido o no capaces de hacer teorías que se adecuen a ese mundo ajeno a la
ciencia. Las teorías cambian cuando aparecen nuevos hechos a los que se adecuan. Aquí, funciona la
teoría adecuacionista, pero el esquema T1HechosT2 puede modificarse así:
Hecho1 TeoríaHecho2 .

Ejemplo: mapa de Ptolomeo Hip. Eratóstenes, Toscarellinuevo mapa.

El problema principal es considerar que una teoría y un hecho son entidades aisladas,
independientes. Cualquier tramo de la ciencia tiene componentes teóricos y componentes empíricos,
porque estos componentes no se pueden considerar en sí mismos, sino en relación con otros
componentes de la ciencia. Así pues, estos componentes se interdefinen.

Podemos señalar cuatro fuentes de las que bebe el adecuacionismo gnoseológico:

· La adecuación entre un intelecto y otro: continuamente estamos funcionando con la idea de Vico
que es adecuacionista. En las ciencias humanas, esta idea de Vico de adecuación (entre las
operaciones del científico de las ciencias humanas y el sujeto de estudio) funciona. Aquí es posible
el paradigma adecuacionista porque hay dos sujetos: el gnoseológico y el temático.

· El propio desdoblamiento de la ciencia en relación con estadios previos nuevos suyos


considerados como hechos constituidos. Podemos desdoblar la ciencia en relación con estadios
previos suyos. Podemos considerar que la ciencia que ya ha sido demostrada (ciencia heredada) es
considerada un hecho por el científico. Por ejemplo, si consideramos demostrada la teoría de la

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evolución, hablaremos del hecho de la evolución. A partir de esa ciencia heredada considerada un
hecho, podemos considerar las nuevas formulaciones hipótesis o teorías. Por ejemplo; dando por
hecho la teoría de la evolución, una hipótesis actual sería el continuismo.
En este contexto es posible el adecuacionismo, porque el hablar de hechos y de teorías, en
principio, tiene una función posicional. Esto se desmorona cuando se analiza desde un punto de vista
gnoseológico estricto, porque eso que se toma por hechos también son teoremas que incluyen hechos
y teorías compuestos diaméricamente. Una historia de la ciencia que proceda de esta manera no
rebasa el punto de vista emic. Es una historia que, en el mejor de los casos, es emicista, y no trabaja
con una idea de verdad científica capaz de dar cuenta de lo que pasa realmente cuando se construye
un teorema.

· La yuxtaposición del descripcionismo y el teoreticismo. El adecuacionismo también se nutre de


estos dos puntos de vista, porque para que el adecuacionismo realmente funcione implica, por un
lado, que podemos conocer las teorías independientemente de los datos empíricos, y, por otro,
podemos conocer los datos empíricos independientemente de las teorías, aunque se solucionen
mediante el recurso “ad hoc” de postular la adecuación.

· Los propios modelos tecnológicos de la realidad proporcionados o adecuados a ésta. Por ejemplo;
el globo terrestre, el modelo anatómico del esqueleto, los modelos atómicos y moleculares, los
mapas. Aquí, se supone que hay adecuación entre el modelo y la realidad.

Tomando el ejemplo del mapa, el problema es qué estamos haciendo cuando lo usamos: esta
es la cuestión gnoseológica. El mapa de Royce, que tendría una correlación perfectísima, de tal
manera que a cada punto del plano le corresponde un punto de la realidad, es imposible. El concepto
geométrico del punto, llegado un momento, no se puede aplicar a la realidad. Si fuera posible hacer
esto, no sería un mapa, porque sería la propia replicación de la realidad a su misma escala.

Un mapa normal y corriente, un callejero, ¿qué es? Alguien puede decir que es la
representación de una ciudad, pero la adecuación aparece entre las operaciones que yo hago sobre el
plano (buscando una calle), y las operaciones que yo hago luego sobre el terreno. Se están
coordinando dos tipos de operaciones: las operaciones gráficas y las operaciones sobre el terreno.
Así, el tipo de mapa dependerá de las operaciones que estemos coordinando. Pero las operaciones
sobre el terreno no agotan la realidad, ni la describen.

Si trasladamos este análisis a los modelos, obtendremos lo mismo. El establecimiento del modelo
de la molécula del ADN no significa que nosotros hayamos visto el ADN y construido el modelo.
Aquí aparece un ajuste entre nuestras operaciones con el modelo y nuestras operaciones con el ADN,
por ejemplo, a través de una serie de análisis químicos. No hay una adecuación entre teoría y
realidad, porque tan reales son las operaciones que se hacen con el modelo como las que se hacen en
la realidad. Lo que hay es adecuación de operaciones.

Muchas veces, la realidad se abre paso a través de esos modelos. Por ejemplo, la realidad política
del descubrimiento de América se abre paso a través del mapa de Toscanelli. El mapa es la única vía
mediante la cual se puede seguir adelante con el viaje para llegar a América. Del mismo modo, el
que desconoce la ciudad, sin el callejero no puede seguir porque se perderá.

4) Teorías Circularistas: las teorías circularistas no son teorías directas: la posición circular es una
crítica de las tres posiciones anteriores, por eso engloba cosas muy heterogéneas, en principio
muy indefinidas. Por ello, no se le puede asociar a priori ninguna teoría sobre la verdad científica
concreta.

Podemos comenzar señalando que este tipo de teorías niega la distinción hipostasiada entre
materia y forma: lo que llamamos materia y forma depende del contexto en el que estemos hablando.
Materia y forma, hechos y teorías, están continuamente codeterminándose. No hay materia en sí, ni
forma en sí.
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Un enfoque circularista diría que las ideas de “hecho” o “enfoque experimental” no son ideas
primarias. No hay hechos puros, sino que se dibujan respecto a dos teorías que compiten, y esas
teorías pueden ser científicas, y hacer que el hecho aparezca como algo no teórico. Dos teorías al
respecto de un experimento compiten entre sí; una de ellas es capaz de dar cuenta del hecho y otra
no. Estas teorías con respecto a las cuales un hecho se contrasta pueden ser no científicas, o serlo una
y la otra no. Por ejemplo, el hecho del A. Afarensis frente a la teoría darwinista y frente a la teoría
académica. Las teorías pueden ser una científica y otra filosófica. Por ejemplo, el A. Afarensis que se
dibuje por el darwinismo o por una teoría antropológica filosófica.

El concepto de “hecho” se puede dibujar frente a teorías científicas o no científicas, porque algo
se nos dibuja como hecho frente a una serie de teorías, que según estén en un estadio gnoseológico o
en otro, dibujan este hecho. Aquí estamos destacando el carácter diamérico del concepto de hecho.
Desde la óptica de las relaciones diaméricas, las metaméricas son metafísicas, y no se puede volver a
ellas.

El circularismo puede tener muchas modulaciones. Una de ellas es el “circularismo


materialista”, que no sigue los supuestos del materialismo histórico, sino que tiene que ver con un
materialismo en gnoseología y en ontología (el materialismo histórico estaría influido por la
gnoseología neopositivista).

El materialismo filosófico parte de que las ciencias son múltiples, no hay una ciencia única,
sino que hay una diversidad de ciencias y cada ciencia tiene un campo de términos y operaciones
específicas que se distinguen materialmente de los de otros campos. Cada campo tiene sus
operadores, tiene su campo material específico, que tiene relación dialéctica con otros, porque las
fronteras entre unos campos y otros están continuamente disputadas. Por ejemplo, el intento
expansionista de la física y la química hasta la biología. En esta disputa se van dibujando las
fronteras.Las ciencias tienen que tener un campo material de términos. Por ejemplo, la teología no
sería ciencia porque no tiene un campo material de operaciones, no se puede operar con Dios.

Otra idea es que conocer implica transformar: la realidad se conoce cuando se transforma,
por eso son necesarias las operaciones. Por ejemplo, la química no parte de los elementos de la tabla
periódica, sino que parte de compuestos, y a través de las operaciones se van construyendo los
elementos químicos. Por eso aparecen tan tarde en la historia de la química. Los elementos, tal como
aparecen en la tabla, no existen en la naturaleza, como las enzimas no aparecen aisladas.

No hay ciencia sin operaciones. Toda ciencia tiene que tener un campo operatorio. El
requerimiento de que las ciencias tengan un campo de términos fisicalistas, desde el punto de vista
del materialismo gnoseológico, no se mantiene porque sólo lo fisicalista se pueda conocer o porque
sólo lo corpóreo sea real, sino porque, sobre todo, sólo lo fisicalista es operable. Sólo con objetos
corpóreos se pueden realizar operaciones.

Hay una diferencia gnoseológica entre las operaciones (a partir de términos sacan términos)
y las relaciones (a partir de términos sacan totalidades). Por ejemplo, sumar es una operación, y
pesar con una balanza sería establecer una relación. En general, todos los aparatos de medida son
relatores. Un telescopio sería un operador, sin embargo el sistema goniométrico, sobre el que está
montado el telescopio y que permite medir ángulos, sería un relator.

Construir verdades científicas implica transformar la realidad. La realidad se va dibujando,


se va construyendo a la vez que se transforma. Por ejemplo, un acelerador de partículas es un
transformador.

Los campos de las ciencias son limitados. Por ejemplo, el campo de la química clásica se
limita a la tabla periódica y a los fenómenos y transformaciones que se puedan realizar con los
elementos de esa tabla, y no tiene nada que ver, por ejemplo, con la antropología filosófica. Esto no
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quiere decir que no haya interdisciplinalidad. Por ejemplo, la bioquímica. Esto es posible porque hay
disciplinas que pueden vivir unas independientemente de otras, son autónomas. Por ejemplo, la
química podría desarrollarse sin la biología.

La historia de la técnica puede ser interna a la ciencia, porque los aparatos con los que
hacemos las operaciones exigen una tecnología que hay que dominar y conocer, porque de nada nos
serviría un operador si no sabemos cómo opera. Por ejemplo, el telescopio místico de Huxley, que
tomando LSD veía el absoluto. Toulmin dice que la tecnología es externa a las ciencias, y esto es un
disparate. La tecnología es conformadora de la ciencia. Lo que está pasando dentro del aparato
queda incorporado al curso constitutivo de la ciencia que usa ese aparato. La tecnología y la técnica
tienen una función conformadora en las ciencias, y por eso interna, porque los propios campos se
van configurando según la tecnología que se tenga en cada momento. Por ejemplo, las matemáticas
se hacían con lápiz y papel, y esto limitaba hasta que con los ordenadores se puede ampliar ese
campo. Un nuevo operador ensancha el campo porque permite hacer operaciones nuevas.

Nos queda añadir en qué consiste la verdad científica dentro del materialismo gnoseológico.
No puede ser mera descripción de la realidad, porque para conocerla hay que transformarla.
Tampoco puede ser entendida como una mera construcción especulativa, porque exige transformar la
realidad misma, los cuerpos, y es en esas operaciones donde surgen las relaciones que se pueden
reflejar en las leyes científicas. Las leyes científicas serían las regularidades que se observan en los
procesos de transformación. Tampoco puede ser una verdad adecuacionista, porque el realizar
operaciones implica una cierta teoría. Los componentes teóricos son indisociables del propio hecho
de operar: se opera desde unos presupuestos teóricos.

La idea de verdad del materialismo gnoseológico es incompatible con el descripcionismo,


porque el descripcionismo no es constructivista. También es incompatible con el teoreticismo,
porque el materialismo filosófico considera a los teoremas como algo que está construido sobre los
cuerpos, y estos quedan incorporados en los mismos teoremas. A su vez, es incompatible con el
adecuacionismo, porque no es que la ciencia elabore teorías adecuadas a un mundo previo, sino que
grandes partes de la realidad quedan construidas en las ciencias por los teoremas científicos. Las
ciencias han ido ampliando la realidad sucesivamente, y esto es el propio argumento de la historia de
la ciencia.

Gracias a la ciencia, lo que llamamos realidad se va ampliando cada vez más. La realidad en
la que estamos ahora, se puede llamar hiper-realidad, porque es una realidad ampliada en la que hay
fenómenos que nos afectan, pero que no se perciben a simple vista. Por ejemplo, el teorema de la
evolución es una construcción hiper-realista porque nosotros no podemos ver o tocar la evolución,
pero seríamos ininteligibles sin ella.

El mundo se ha ido ampliando gracias a las ciencias, entre otras cosas: el mundo geopolítico
se ha ido ampliando por los descubrimientos geográficos, aunque estos estén metidos en la propia
historia de la ciencia, porque el haber dado la vuelta al mundo físicamente supone la primera vez en
la historia que una teoría completamente abstracta (geométrica-la esferidad de la tierra de los
griegos) y especulativa se lleva a la práctica; es la primera vez que ser ve que un teorema científico
tiene aplicación práctica. Así, que la historia de la ciencia no es un capítulo más al lado de la historia
del arte o la literatura, sino que es una parte muy importante de la filosofía de la historia. No hay
filosofía de la historia general que deje al margen la historia de la ciencia.

Otra de las características del hiper-realismo es que no existe el vacío en este mundo. Los
griegos, cuando veían funcionar la clepsidra, podían pensar en el vacío, pero el vacío del que
hablaban los griegos era el vacío del aire, no de radiación, y como la radiación es materia, el mundo
está lleno a su manera. El vacío es una apariencia, es vacío de algo, pero no es un vacío absoluto.
Tiene la misma estructura lógica que el concepto de reposo absoluto.

Todo esto no quiere decir que la ciencia construya realidades, en este caso las construcciones
científicas no se diferencian en nada de otras construcciones humanas. De aquí se deduciría una
11
especie de relativismo: todo son construcciones humanas. ¿Cómo es posible sostener la tesis de que
los teoremas científicos son construcciones etiológicas, humanas (lo cual es indudable), y al mismo
tiempo mantener la objetividad de la verdad científica? Esta es la paradoja que da lugar a toda la
teoría gnoseológica de la ciencia.

P.ej: ¿cómo es posible que el teorema de la evolución se creara en el siglo XIX,


porque si es cierto, tuvo que estar funcionando desde hace miles de años?

P.ej: si no hubiera hombres en el mundo, ¿seguiría funcionando el planeta según las


tres leyes de Kepler?

La cuestión es cuál es la fuente de la objetividad de los teoremas científicos; por qué son
objetivos si no pueden prescindir de las operaciones de los sujetos. Por eso el concepto del “mundo
de las Ideas” de Platón, por ejemplo, es una manera de manifestar perplejidad ante la geometría.

Entonces, ¿qué le pasa a la verdad científica? No hay otro caso como el de la ciencia, que se
estén haciendo construcciones etiológicas y objetivas, en el sentido de universales. El primero que
vio esto fue Platón: vio que hay clases (la especie hombre) que no son individuos, pero no podemos
prescindir de ellas. Entonces, hay que determinar qué es eso, qué son las figuras de la geometría, por
ejemplo; son construcciones que hoy llamamos ideales, gracias a Platón, pero que funcionan en el
mundo.

La respuesta del materialismo filosófico a esta cuestión es la teoría de la identidad


sintética: la verdad es una identidad sintética sistemática. Esto es, que la verdad científica incluye
relaciones de identidad entre partes.

Es necesario diferenciar identidad de igualdad: igualdad es una especie concreta de identidad.


La verdad es una identidad sintética (construida), no analítica, que añade cosas a aquello a lo que se
aplica. En el materialismo filosófico no existen los juicios analíticos; por ejemplo, la tautología es
una identidad sintética construida con el lenguaje.

Las identidades sintéticas sistemáticas son aquellas en las que varios cursos operatorios
distintos se entrelazan en un sistema de identidades, tal que una vez construido, no es que las
operaciones se eliminen, pero los aspectos subjetivos de las operaciones quedan neutralizados, los de
unos cursos operatorios con los de otros.

P.ej: las leyes de Kepler. Estas leyes son una identidad sistemática, porque son un
sistema de relaciones entre los planetas, en las que hay identidades (las elípses). Estas
identidades están construidas a partir de una serie de cursos operatorios (lo que
indebidamente se llama observación), como, por ejemplo, establecer con el telescopio
la posición de un planeta.Cada observación es un curso constructivo específico. Lo de
observar es impropio porque lo que realmente hace el astrónomo es operar.
Las leyes de Kepler como identidad sistemática es el lugar donde todos esos cursos
constructivos se centralizan (movimiento regressus-progressus).

Estas identidades son sistemáticas porque son sistemas, y en ellas los aspectos subjetivos
quedan neutralizados, no porque desaparezcan, sino porque se neutralizan los de unas operaciones
con otras. Una vez construido el sistema, sólo se puede modificar por su lógica constructiva (si está
mal construido), no por consenso o por cualquier otro método. Ahí radica su universalidad.
Entender un teorema científico es ser capaz de ponerse en la situación del que lo hizo, ver la
necesidad de que esas piezas ajusten así y no de otra manera.

5. La historia filológica y la historia filosófica

Una distinción importante es la diferenciación entre una Historia de la Ciencia filosófica y


una filológica. Aquí se pretende distinguir una historia que se reconoce como construida desde el
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presente (de foma etic) frente a una historia hecha por filólogos, pegada a los textos y a la
interpretación emic de los textos.

Una historia filológica pretende coger un texto e interpretarlo tal como lo haría el agente
histórico muerto, que suene en nosotros como cuando lo leía la gente de la época de la que proviene
el texto. Una historia filosófica, por el contrario, trata de interpretar la historia desde el presente, eso
si, no debe pecar de anacronismo (como podría ser, intentar explicar la mecánica de Newton
utilizando la mecánica de la relatividad de Einstein)

El punto de vista filológico conduce a una especie de sociologismo, porque desde un punto
de vista emicista se puede ver a Euclides tal como era visto en el s.3 a.C. o ver la filosofía platónica
en su contexto (sería una filosofía que surge en una determinada situación política, y se tenderá a ver
como la ideología de un grupo social de la época de Platón). Este tipo de análisis no lo niega nadie;
pero si llevamos esta vía al extremo, se supone que la filosofía de un momento dado es la ideología
de la época, y esto es caer en el sociologismo. La manera filológica puede ser la manera de comenzar
la interpretación histórica, pero la explicación de ciertos procesos tiene que darse desde el punto de
vista etic, desde fuera.

Entre una historia filológica y una filosófica no se puede evitar la tensión. La historia
filológica que contextualiza los descubrimientos es imprescindible, es un punto de partida; pero no
se puede hacer como si la historia filológica agotara todos los problemas que se pueden presentar, ya
que la proyección de estructuras presentes sobre el pasado, a veces, es imprescindible para poder
valorar los descubrimientos en su momento histórico. No es cierto que una explicación filológica sea
más neutral o científica que una explicación filosófica. No por ello el punto de vista filosófico es
desinteresado, ya que es un punto de vista que tiene una filosofía de la historia explícita.

6. Los múltiples sentidos del término ciencia. Cuadro general con los diferentes sentidos de
Historia y de ciencia

HISTORIA PSICOL SOCIOL GNOSEOLÓGICA

CIENCIA
DESCRI TEORE ADECU CIRCUL
T A
I PS.I SOC.I GN.D. GN.T. GN.A. GN.C.
(saber hacer) I I I I
II PS.II SOC.II GN.D. GN.T. GN.A. GN.C.
(conj.de II II II II
propos.)
III PS.III SOC.III GN.D. GN.T. GN.A. GN.C.
(sentido III III III III
moderno)
IV PS.IV SOC.IV GN.D. GN.T. GN.A. GN.C.
(sentido IV IV IV IV
amplia.)

Desde un punto de vista léxico podemos señalar cuatro usos o acepciones del término “ciencia” en
castellano:

I. Ciencia como saber hacer (acepción más amplia). En este sentido las técnicas serían ciencias

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II. En un sentido más restringido (que aparece en los “Segundos analíticos” de Aristóteles) se
toma la ciencia como un sistema de proposiciones derivadas de principios. Esta es la idea que
se mantiene hasta los siglos XVI y XVII, por eso ciencia y filosofía se confunden, pues
también la filosofía, en este sentido, se considera ciencia.

III. Es un sentido aún más estricto y propio. Es el sentido de ciencia como ciencia moderna, es la
ciencia de la revolución científica (física, química, matemáticas), La geometría de Euclides
se considera ciencia en sentido moderno, al igual que la ciencia de Newton, a pesar de ser
ciencia antigua. Este sentido de la ciencia va dirigido sobre todo a las ciencias naturales y
formales.

IV. Sentido amplio y, en cierto modo, degenerado. Cuando se habla, por ejemplo,
de astronomía, pedagogía, periodismo, etc, en general, de las ciencias humanas. Este sentido
ampliado se usa mucho por razones políticas, por el prestigio de las ciencias del apartado
anterior: se presentan como ciencias para conseguir prestigio, financiación estatal,…

-El sentido (I) nos llevaría a una especie de Historia universal, ya que toda actividad humana podría
considerarse histórica en ese sentido.

-La idea que lleva a Aristóteles a (II) proviene de la geometría. Se podría decir que los elementos de
Euclides parten de principios de los que se siguen teoremas, y de ahí habría sacado Aristóteles su
idea. La reinterpretación de Euclides como ciencia moderna es algo sobre lo que no hay acuerdo,
porque hay quien separa tajantemente ciencias formales de ciencias materiales (en el materialismo
filosófico no existe tal distinción, y la geometría de Euclides es una ciencia en sentido moderno).
Pero Aristóteles no puedo ver esto porque no tenía delante las ciencias modernas, y así filosofía y
teología quedan dentro del bloque de las ciencias, lo cual no se puede admitir hoy en día. Si
tomamos esta segunda acepción del término ciencia saldría la historia de la filosofía, y tendríamos
que considerar la teología como ciencia; pero esto sería una falta de discriminación: hay que
distinguir necesariamente entre ciencia y filosofía. Aristóteles no podía, pero nosotros estamos
obligados a ello.

-La única historia de la ciencia que puede sostenerse es la (III), que es, en realidad, la única que de
hecho se hace.

-El sentido (IV) sólo se entiende como una evolución o degeneración del sentido (III).

La idea es que todas esas posiciones, y otras que se podrían añadir, tienen sentido y tienen su
interés. La cuestión es que no es indiferente el lugar del cuadro donde uno se ponga, porque
dependiendo de ese lugar sale una historia diferente. Lo que es incongruente es cambiar de cuadro.
Por ejemplo, sería incongruente hablar de la química del Mesolítico. No se puede ir cambiando el
sentido de “ciencia” que se toma según se hable de unas cosas o de otras.

Nuestra opción tiene su justificación, no es arbitraria, tiene una fundamentación filosófica: el


sentido moderno de ciencia es el más propio de la ciencia. Los orígenes de la ciencia están
localizados espacial y temporalmente, por eso usamos el sentido estricto. Lo que esa historia de la
ciencia incluya de los sentidos (I), (II) y (IV) será siempre con referencia a ese sentido moderno o
sentido (III).

La elección de la gnoseología circularista se debe a lo que tiene de específico la ciencia en


sentido estricto es la verdad científica, entonces la historia de la ciencia es la historia de la verdad
científica (su génesis, desenvolvimiento…El punto de vista gnoseológico es imprescindible porque
es el único que se interesa por lo que de específico tiene la ciencia en sentido moderno: la verdad
científica.

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Estamos suponiendo una idea de ciencia tal que la ciencia es transgenérica (nueva) con
respecto a los saberes anteriores. Por eso no se puede definir la ciencia como saber hacer, porque
este sentido se entiende mejor desde escalas, por ejemplo, sociológicas. Es decir, la opción (III)
exige el enfoque gnoseológico, y, dentro de este enfoque, se elige la opción circularista.

Ahora bien, el hecho de que optemos por esta historia gnoseológica de la ciencia en sentido
moderno no significa que se niegue el interés de las otras opciones, ni que esa historia se pueda
hacer de una manera megárica, prescindiendo de todo lo demás, porque el punto de vista circularista
sólo se define críticamente frente a los demás. La propia idea de ciencia en sentido moderno es una
idea que se recorta frente a las otras. Hay que reconocer la situación de polémica entre las diferentes
maneras de historia de la ciencia. Este cuadro, aunque no lo tengamos representado, se está
ejerciendo continuamente. El efecto conformativo a la ciencia del mundo heredado es interno a la
ciencia que se construye, y ese efecto conformativo podría ser sociológico, así que también es un
punto de vista a tener en cuenta.
2.-Los diferentes modos de hacer historia de la ciencia frente al análisis de un episodio
concreto de esa historia: comentario de “El origen de las especies” de Darwin

David Alvargonzález, 1996, “El darwinismo visto desde el materialismo filosófico”, El Basilisco,
20: 3-46

http://www.youtube.com/watch?v=oaNvg89EkUo

1.-Planteamiento de la cuestión

Como ejemplo de la historia de un teorema científico, tomaremos el caso de El Origen de las


especies de Darwin. Hace falta clasificar las diversas interpretaciones y posicionarse respecto a ellas.
Diferenciaremos entre las interpretaciones no gnoseológicas y las gnoseológicas.

Este tema es una especie de comentario de texto sobre “El origen de las especies” de Darwin.
En general, las interpretaciones que se hacen de esta obra son insuficientes desde el punto de vista
gnoseológico. Se trata de valorar hasta qué punto, desde el materialismo filosófico, se le puede sacar
partido.

2.-Diferencias entre interpretaciones no gnoseologicas y gnoseologicas

Existen diversas formas de interpretar un episodio concreto de la historia de la ciencia, que


variarán según centremos nuestra atención a unos aspectos u otros. Separaremos las interpretaciones
gnoseológicas (filosóficas) de las no gnoseológicas (psicológicas o sociológicas).

No gnoseológicas: lógicas, psicológicas, sociológicas.

· Las interpretaciones lógicas tienden a reducir el teorema de Darwin a la lógica


proposicional. Por ejemplo: el círculo de Viena

· Las interpretaciones psicológicas se centran en el Darwin esotérico, en sus cuadernos de


notas y cartas, recurriendo a un estudio psicológico de su biografía. ¿Por qué los psicólogos se
interesan por Darwin? Porque ya dan por hecho de que Darwin es un héroe consagrado. Sobre el
darwinismo hay muchas interpretaciones psicológicas, y hay muchas biografías sobre Darwin.

Un ejemplo es la obra de Gruber, Darwin, sobre el hombre. Un estudio psicológico de la


creatividad, un estudio de la creatividad científica como proceso psicológico. El estudio de Gruber
es muy importante porque es la muestra de un estudio psicológico, y estaría cercano a la perspectiva
emicista filológica. Lo que Gruber se pregunta es cómo se le ocurrió a Darwin la teoría del origen,

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de la selección natural. Así, intenta reconstruir sus procesos psicológicos, meterse en la cabeza de
Darwin hasta donde sea posible. Se trata de confrontar al Darwin publicado con el Darwin privado.

En el libro de Gruber, lo problemático es el concepto de creatividad. De lo que está hablando,


más bien, es de la reconstrucción de los procesos que llevaron a la invención, no de creatividad. La
cuestión es que reconocer los procesos mentales que llevaron a la invención no significa que esté ya
todo dicho sobre el tema.

A Gruber le llama la atención por qué Darwin demoró tanto la publicación de su obra.
Darwin publica en el ´59 porque se ve obligado, ya que se da cuenta de que las tesis que mantenía
resultaban tan repugnantes a la gente que había que exponerlas de manera muy contundente para que
no fueran tomadas a broma.

Existen más trabajos sobre Darwin que siguen esta línea psicológica, y que principalmente
son casi biografías, como por ejemplo Darwin de J. Huxley y Kettlewell, o Darwin, la aventura de
un espíritu de Papp.

· Las interpretaciones sociológicas. Vamos a distinguir entre sociologismo continuista y


sociologismo rupturista, que son dos posturas contrapuestas.

a) Sociologismo Continuista: reivindica que el evolucionismo era algo que, de alguna manera,
formaba parte del espíritu de la época de Darwin. Se trata de minimizar la originalidad de
Darwin, ya que el evolucionismo se vería como un descubrimiento que no es novedoso; la
prueba sería que, en 1858, Wallace escribe una obra titulada “Las tendencias de las variedades a
separarse indefinidamente del tipo original”.

Hay una serie de obras anteriores a “El origen de las especies” en las que se puede decir que la
teoría de Darwin ya aparece formulada. Una data de 1818, escrita por William Charles Wells: Un
informe de una hembra de raza blanca que tiene algunas partes de su piel que recuerdan a las de
un negro…. Y en 1831 aparece otra obra, de P. Mathew, titulada Sobre construcción naval y
agricultura
Aquí es importante distinguir entre:

- Descubrimiento Material: el que se realiza de una manera confusa, en la que el propio


descubridor no es consciente del descubrimiento que realiza

- Descubrimiento Formal: cuando ese descubrimiento ya está adecuadamente conformado,


representado y relacionado con otros descubrimientos que le dan significado y forma.

En este sentido, Wells y Mathew tendrían el descubrimiento material, pero a Darwin le


correspondería el descubrimiento formal. La distinción entre descubrimientos materiales y
formales no es sociológica, sino que ya es gnoseológica. Desde esta interpretación, el papel de
Darwin en la historia de la ciencia sería menor.

b) Sociologismo Rupturista: llama al descubrimiento de Darwin la Revolución darwiniana. Es la


tesis de Kuhn, y es el título de la obra de Rush.

El esquema de Kuhn de las revoluciones científicas falla bastante cuando se aplica a Darwin.
El darwinismo no se ajusta a la teoría de Kuhn porque no triunfó: tuvo cierto auge, pero el
darwinismo cayó en desgracia (Bowler, El eclipse del darwinismo).

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Los aspectos revolucionarios del darwinismo tienen que ver más bien con la influencia de la
ciencia sobre el medio en el que está, el medio extracientífico, que con la propia estructura
interna de la ciencia. Por eso no se ajusta el sistema de Kuhn de revolución científica.
Visto desde la perspectiva gnoseológica, lo de Darwin no sería una revolución, porque no fue el
primer evolucionista. Lo que añade es un método para entender todo ese lío.

El darwinismo es la primera gran victoria de la ciencia sobre la religión. Después de esto, la


religión tiene que reconocer que determinados contenidos de su dogmática no se pueden
mantener, y tiene que reinterpretarlos en sentido metafórico. Esto se une a otros duros golpes
hacia la religión asestados en la misma época, desde el marxismo o Nietzsche.

Gnoseológicas: teoreticistas, descripcionistas, adecuacionistas y circulares.

La interpretación gnoseológica se centra en los problemas de la verdad del teorema, es decir,


en que consiste y también porque es verdadero. La investigación científica no es la mera observación
de una serie de datos que llegan a raudales, sino que requiere una disciplina, una organización, y no
olvidar ciertas condiciones materiales. El darwinismo no podría haberse dado en un país no
desarrollado, sino que está ligado a la revolución industrial, una época de conceptos amplios de
conocimiento. Distinguiremos entre el descripcionismo, el teoreticismo, el adecuacionismo y el
circularismo.

Interpretaciones descripcionistas

La teoría de la evolución sería una descripción de la realidad como descubrimiento, como


reflejo de un hecho que queda intacto tras el descubrimiento. Toulmin y Goodfield interpretaron a
Darwin de este modo.

La teoría descripcionista se puede defender de muchas maneras. Una de ellas es a través de


un texto de Darwin, de su autobiografía, en la que dice que trabajó basándose en principios
baconianos, y sin teoría alguna fue recopilando datos. Pero la recopilación de datos no es al azar,
sino que se buscan en relación con unos intereses teóricos precisos. Además, si se supone como
descubrimiento, éste haría referencia a un pasado que se construye desde materiales presentes.

Es preciso preguntarse si es posible entender la evolución como reflejo de un hecho, como


una descripción de lo que existe, dejando intacta la realidad. Esto es imposible, ya que esa teoría va
dirigida a explicar el pasado, y el pasado será siempre una construcción a partir de materiales
presentes; una construcción que nunca será íntegra. El pasado no existe ahora, así que no se puede
describir.

Darwin está muy influenciado por el positivismo del siglo XIX. Los 20 años que esperó hasta
publicar su obra fueron para darle un porcentaje empírico lo mas amplio posible. Pero en la
actualidad el darwinismo no se puede hacer desde el empirismo, sino todo lo contrario.

Interpretaciones Teoreticistas

Según el teoreticismo, la verdad de las ciencias radica en la coherencia interna de los


sistemas teóricos. Como ejemplo de interpretación teoreticista del darwinismo tenemos a Popper en
Búsqueda sin término. Popper afirma que el darwinismo es una ideología pesimista a la que hay que
oponer la ideología moderna optimista. Dice que la teoría de la evolución biológica es tautológica,
que es incapaz de hacer predicación alguna y, por tanto, es metafísica.

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Popper ha sido muy celebrado en América del Norte, porque allí no llegó a calar el
darwinismo. La mitad de la población de los EEUU no cree que el darwinismo sea cierto, y debe de
ser el único lugar del mundo donde ocurre esto, ya que este rechazo es propio de fundamentalistas
protestantes. Aquí lo que ocurre más bien es una cuestión de clasificación de relato literario. No se
podría poner la teoría de la evolución (relato científico) al lado del relato adánico (relato
mitológico). La teoría popperiana de la ciencia es incapaz de distinguir un teorema científico de un
teorema metafísico.

Interpretaciones Adecuacionistas
El adecuacionismo defiende que hay unas teorías y hay unos hechos, y la verdad es la
adecuación entre las teorías y los hechos. Hay que distinguir dos variedades:

a) Adecuacionismo Realista: es un adecuacionismo representacionalista de la verdad científica;


dice que las teorías son representaciones de la realidad. Por ejemplo, esto se ve en Tarsky. Una
larga controversia, Darwin y el darwinismo de Mayr es un ejemplo de interpretación
adecuacionsta realista del teorema de Darwin

El que llamemos a una cosa hecho o teoría no depende de que lo sea en sí, sino que depende
de nosotros. Esto es una muestra de cómo los científicos dan por hechos los estados previos de
las ciencias, las teorías que ya dan por probadas.

b) Adecuacionismo Neutro: pretende no tener que decidir sobre qué es la verdad científica, o sobre
si la ciencia conoce la realidad o no. Por ello habla de la correspondencia entre una teoría
nuclear y unas aplicaciones. Es adecuacionismo porque hay una adecuación entre el núcleo de
las teorías y sus aplicaciones, y es neutro porque no explica nada más. Hace una especie de
reconstrucción conjuntista de la teoría nuclear, que en algunos tramos se parece mucho al
logicismo.

Este adecuacionsimo es propio del estructuralismo (Moulines). Los estructuralistas


distinguen, en ciencia, entre teoría y aplicación. Esto hace que lo que otros llaman hecho sea
llamado aplicación por los estructuralistas. Una teoría sería una estructura matemática que
contiene leyes, y no contiene ningún nombre propio.
Esta distinción es una especie de aberración, una manera de quitarse problemas de encima.
Los estructuralistas dejan las aplicaciones fuera del núcleo de la ciencia, con lo cual todos los
contenidos que forman parte de una ciencia serían meras aplicaciones.
La idea de los estructuralistas deriva hacia un logicismo. Lo que no nos dice en ningún caso es
por qué la teoría de la evolución es verdadera, y qué tiene que ver con la realidad. Desde el
estructuralismo, esto se considera un problema metafísico.
Interpretaciones circulares

Suponen que las relaciones entre las multiplicidades formales y materiales de las ciencias se
ajustan a esquemas circulares, con lo que ambos tipos de multiplicidades se codeterminan
constantemente. Esas multiplicidades formales y materiales no son independientes del plano de las
operaciones que los sujetos realizan con los objetos corpóreos, y los esquemas circulares que se
establecen tienen unos límites que definen el campo de cada ciencia y las franjas de verdad de cada
teorema.

Se trata de mostrar las diferentes maneras en que las influencias del mundo heredado hacen
posible la construcción de una verdad científica:

a) Limitativa: se desconoce cuál es el mecanismo de herencia de los caracteres, por lo que la teoría
de Darwin está en cierto modo limitada.

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b) Selectiva: el tema del origen ya estaba en el ambiente y el problema de las especies ya estaba
definido. También influye que Darwin perteneciera a l burguesía británica, lo que permitió su
formación académica.
c) Conformativa: la teoría de la selección natural está conformada según el modelo de selección
artificial, Darwin tiene que tener en cuenta las líneas de la argumentación teológicas y la
geología.

La verdad científica que se construye absorbe y reorganiza los materiales existentes para construir
una realidad nueva cuyo significado rebasa esos contextos de partida.

3.-Cursos operatorios que confluyen en el origen de las especies

Aunque pueda parecer innecesario por demasiado evidente, hay que destacar que, en tiempos
de Darwin, el ámbito de lo que hoy consideramos biología es un conjunto de disciplinas muy
heterogéneo que giran en torno a ciertas estructuras fenoménicas. Este teorema tiene la estructura de
una identidad sintética, llena de cursos constructivos heterogéneos, que se van ajustando unos a otros
hasta construir esa identidad sintética.

Entre los cursos constructivos hay unos que tienen que ver con la taxonomía, paleontología,
geografía, etc; y otro grupo que es el de la selección artificial. Hay un cuarto grupo de materiales,
que están en el cuaderno D de Darwin dedicado a las poblaciones. Aquí, Darwin, toma nota sobre los
porcentajes de individuos que llegan a la edad adulta y se reproducen, en relación con la cantidad de
individuos de una especie que nacen. También toma notas, en este mismo sentido, con respecto a las
plantas. Malthus insistía mucho en que se da una lucha por la supervivencia. Esta idea está, y no
necesariamente trasladada, en Darwin.

El modelo darwinista no se fundamenta sólo en la selección artificial o en la selección


natural. Se le ha reprochado muchas veces que entra en un círculo vicioso: explica la evolución por
la selección natural, y la selección natural por la evolución. Ésta ha sido una crítica constante por
parte de los antidarwinistas. Esto no es así: el darwinismo es una verdad científica porque sus
fundamentos están en el ajuste de muchas partes heterogéneas en una misma identidad sintética; por
eso no es un círculo vicioso ni tampoco una tautología. Los que hacen esa crítica son los que tienen
una concepción proposicionalista de la ciencia.

Desde el punto de vista gnoseológico, se atiende a los materiales, que quedan incluidos y
organizados por el teorema; y aquí es cuando deja de parecer tautológico. Son los elementos mismos
los que forman parte del campo que se está construyendo, y no sus representaciones en las
proposiciones.

Si el teorema de Darwin consistiera sencillamente en la formulación escueta de la selección


natural, cosa que se puede hacer en dos o tres fases, como Darwin ha dicho, entonces, como Darwin
le dice a Owen, carece de importancia que Owen precediera a Darwin o no, ya que antes habían
estado Wells y Mathew precediendo a Owen y a Darwin. La formulación estaría 1813.Pero al doctor
Wells no se le considera como formulador del teorema científico, porque un teorema no consiste
simplemente en su enunciación. Hay que recopilar datos e información y organizarlos dentro de una
estructura que los compromete, no los nombra simplemente. No es lo mismo una ocurrencia que una
identidad sintética ya organizada.

Otra de las críticas es que el teorema de Darwin no es capaz de dar cuenta del origen de la
vida. Esta crítica, igual que la anterior, es de Popper. Pero esta crítica no tiene sentido, porque la
teoría de Darwin no es sobre el origen de la vida, sino sobre la especiación. La inmanencia del
campo biológico después de Darwin se podría definir así: lo biológico son aquellos organismos que
se especian de acuerdo con las leyes de la selección natural, del darwinismo. Así, se define lo
biológico frente a lo que no lo es.

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Siendo así las cosas, si la verdad del teorema de Darwin radica en la confluencia y el ajuste
de todos estos cursos constructivos y exige aclarar los contextos materiales que posibilitan ese
ajuste, estamos ahora en condiciones de entender aquello que el enfoque sociológico no podía más
que dar por supuesto, a saber: las razones que nos exigen descartar las obras de Patrick Matthew y
William Charles Wells como los lugares donde se formula el teorema de la evolución. El teorema
está en estas obras presentado de un modo oscuro, imperfecto, muy incompleto, mezclado con
contextos impertinentes hasta el punto de que pasa inadvertido: se trataría, como ya hemos dicho, de
un descubrimiento material. Todo lo contrario de la discusión pormenorizada, completa (para la
época), explícita, sistemática, «clara y distinta» que aparece en El origen, características de un
descubrimiento formal.

Desde perspectivas descripcionistas o adecuacionistas, sin embargo, habría que seguir


reivindicándo a Matthew o a Wells como los autores del descubrimiento de la evolución biológica;
no así desde nuestros presupuestos, pues de ningún modo se puede decir que esos autores
construyeran identidad sintética alguna. Y si esto es así, también habría que sacar conclusiones
gnoseológicas sobre las diferencias entre la obra de Darwin y la de Wallace; esta última, aunque
explícita y acertada (olvidándose ahora, por un momento, de sus nexos con el espiritismo de
Wallace) no deja de ser meramente programática si se la compara con El origen. Pero, hablando en
términos históricos, el programa para la construcción de una identidad sintética no es lo mismo que
la identidad sintética sistemática ya constituida.

Cursos operatorios ya presentes en El origen de las especies:

1.-El problema de las especies y la variedad en la taxonomía anterior a Darwin: Linneo, Cuvier,
&c. El ideal de un sistema clasificatorio “natural”

La cuestión de la clasificación de las especies tiene su origen ya en la Grecia clásica, de la


mano de Aristóteles, y su clasificación se mantiene vigente hasta el siglo XVIII, con las aportaciones
de Linneo y Cuvier. Es patente la preocupación por un sistema clasificatorio natural, basado en la
«realidad objetiva de las especies, los géneros y las clases».

2.-La fisiología comparada. Procesos fisiológicos compartidos por diversas especies

Era llevada a cabo por médicos y veterinarios, y por algunos biólogos. Se dedicaban a
investigar dichos organismos, midiendo temperaturas internas, transformaciones calóricas...
intentando estudiar la respiración, la circulación.

3.-La morfología y anatomía comparada: la explicación de las homologías y las analogías entre los
organismos

Se estudian las analogías y homologías entre seres vivos, que el teorema de la evolución
explica.

4.-La embriología: la ley biogenética de Meckel-Serres

Analiza el desarrollo del embrión. Los organismos, cuando son embriones, se distinguen muy
mal unos de otros, pero cuando progresa el desarrollo, comienzan las diferencias.

5.-La biogeografía tanto de organismos vivos como extintos. La aclimatación de especies


extranjeras y el desplazamiento de las autóctonas

La biogeografía estudia los individuos vivos en relación a su medio ecológico, situándolos


geográficamente. Así, se puede estudiar la aparición de especies extranjeras y el desplazamiento de
las autóctonas.
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6.-Geología y paleontología. La extinción de las especies, la aparición de especies nuevas y las
relaciones entre especies vivas y extintas

La geología surge por la necesidad de encontrar los recursos naturales, impulsada por los
propios gobiernos. En la Inglaterra de la revolución industrial, la demanda de carbón es altísima. En
este contexto surge la geología de organismos extintos, es decir, la paleontología. Aparece así la
cuestión de cómo interpretar esos fósiles, así cómo se profundiza la discusión en torno a la edad de
la tierra.

La paleontología fue un duro ataque para la religión, ya que resulta absurdo que Dios haya
creado esas especies extintas. Lyell (que el propio Darwin cita como una de sus inspiraciones)
adoptó una postura evolucionista, admitiendo la variación, alejada del fijismo.

7.-Las prácticas de mejora animal y vegetal

Técnicas que son llevadas a cabo por jardineros, ganaderos, criadores de caballos desde el
Paleolítico… Propiamente, no forman parte de la biología. Se mantenía la creencia de que
controlando los cruzamientos se podían obtener individuos con las características deseadas

La selección artificial estaba al día en la época de Darwin. Con la revolución industrial se


dispara la demanda de producción vegetal y de consumo animal, por lo que cobró importancia la
selección artificial, para conseguir a los individuos más aptos, más productivos. El propio Darwin
escribió tratados sobre la selección artificial de animales y plantas.

8.-El estudio del crecimiento y distribución de las poblaciones

Darwin conoció el ensayo sobre las poblaciones de Malthus pero no le suscitó demasiado
interés según parece. Sin embargo, la ley de Malthus hizo un ajuste objetivo en el teorema de la
evolución, pues le pone sobre la pista de que la supervivencia evolutiva de las especies implica que
muchos individuos no sean viables y perezcan antes de reproducirse.

9.- El estudio comparado de los instintos en las diversas especies

Son estudios de la conducta y especialmente de los instintos, pero también de la función


adaptativa. Conductas como el acecho o la huida tienen valor adaptativo. Tras la aparición del
Origen, Darwin publicó en 1872 La expresión de las emociones en el animal y en el hombre libro
que contribuyó a la aparición de la etología moderna, que estudia las conductas de las diferentes
especies y sus semejanzas.

Cursos operatorios incorporados al teorema después de Darwin

1.- La teoría celular: negación de la generación espontánea, unidad entre el reino animal y vegetal.
La célula como unidad atómica y funcional común a todos los seres vivos

La teoría celular es otro de los teoremas centrales que componen el núcleo de la biología
moderna. Esta teoría mantiene que la célula es la unidad morfológica, estructural y funcional de los
seres vivos

2.- Genética y biología molecular. La estructura de los genes. El ADN y ARN y el concepto de
distancia genética. El dogma de la genética y la nueva teoría sintética de la evolución

En esta línea cabe señalar las aportaciones de Mendel, de Vries o Morgan para el establecimiento
de la genética, que cubre el vacío que tiene la teoría de la herencia en el Origen. También son vitales
los experimentos con ADN, ARN y proteínas, y la aparición de la genética de poblaciones

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Cabe comentar, que el desarrollo del teorema darwinista sirve de punto de partida para el
desarrollo fértil de la ciencia posterior y se entreteja con otros teoremas del campo. El teorema de
Darwin reordenó las relaciones entre disciplinas en curso y los materiales de muchas de esas
materias.

- La paleontología pasa de ser una disciplina clasificatoria a ser un intento de reconstruir la


historia evolutiva.

- Crece el interés por el estudio de las relaciones entre organismos: inicio del estudio de las
semejanzas entre el hombre y los animales en relación con cuestiones psicológicas y
etiológicas. Así, destierra el automatismo de las bestias y supone que las características
psíquicas son parte del fenotipo.

- Aparecen nuevos frentes que Darwin no pudo considerar y que aportan nuevos materiales y
fenómenos a la identidad sintética de la evolución biológica: la teoría celular, la genética, el
mutacionismo, la biología molecular y la genética de poblaciones.

Así, se dan principios gnoseológicos que constituyen el campo biológico comprometiendo


los objetos corpóreos y operaciones manuales que conforman los campos materiales de las ciencias.
- El modelo de la evolución exige el principio de actualismo: se establecen relaciones entre
materiales pretéritos y actuales necesarias para generar cursos constructivos e identidades
sintéticas.

4.-Los limites de la interpretación

Todo teorema tiene sus límites de interpretación. La verdad del teorema de Darwin marca en gran
medida los límites del campo de la biología.

Para hablar de los límites del teorema de la evolución, no podemos olvidar que la biología no
es química ni física ni historia, es decir, a veces se le echa en cara a la teoría de la evolución que o
tiene que explicar todo.

Por ejemplo, Popper señaló que este teorema no puede explicar el origen de la vida. Sin
embargo, esto no resulta un problema, ya que esa cuestión no es un asunto biológico, ya que la
biología se encarga del estudio de los seres vivos. Así pues, cómo se diese el paso de las moléculas
originales a las primeras formas de vida no queda dentro de este campo.

Otra crítica que suele hacérsele es que no puede explicar el futuro de la evolución. Sin
embargo, esto es algo que nadie puede predecir, especialmente después de la entrada en acción del
hombre y su ingente capacidad de aprendizaje. La verdad de la evolución biológica difiere de la
verdad de la evolución cultural. De ahí se sigue, que el teorema de Darwin de la evolución no se
puede aplicar a campos como la antropología cultural o a la historia.

Tampoco puede explicar los grandes episodios de desaparición masiva, la gran extinción del
cretáceo terciario. Existe una tesis de Walter Álvarez según la cual los dinosaurios se extinguieron a
causa del impacto de un meteorito, que habría impactado cerca de la península del Yucatán,
produciendo una explosión semejante a la provocada por miles de bombas atómicas, causando así un
invierno nuclear. Este invierno nuclear ocasionó la extinción de los dinosaurios, pero algunos
mamíferos, como los ratones, habrían sobrevivido a esa enorme explosión y sus efectos posteriores.
Aquí se pueda observar como el teorema de Darwin no puede dar cuenta de la evolución de las
especies, porque estos casos suponen un cambio de era. En el estudio de la colisión de meteorito
sobre la tierra no se pueden aplicar probabilidades.

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El teorema de la evolución solo puede aplicarse a un estado biológico estable. Cabe señalar
también, el uso indebido de la palabra ‘evolución’ en diversos campos, como cuando se habla de ‘la
evolución de las estrellas’.

El darwinismo es una teoría científica. Desde el materialismo, una teoría científica está
referida a un campo determinado y limitado. Todos los teoremas tienen sus límites, están
determinados a una categoría. Los límites del darwinismo tienen mucho que ver con los límites de la
biología. El darwinismo tiene límites por los propios límites del campo, y tiene límites por lo que
plantea. No es un teorema cerrado, sino que se sigue abierto en la medida en que debe seguir siendo
estudiado.

Los problemas que esto implica son los siguientes:

(a) Descendiendo en la escala filogenética, ¿en qué momento deja de aplicarse la teoría de la
evolución? ¿en qué momento determinados procesos se explican con las leyes físico-químicas y
en qué momento son necesarias las leyes biológicas? Hoy por hoy, el teorema de la evolución no
se puede reducir a leyes física: se niega que la biología quede reducida al campo físico (biología
molecular, bioquímica,…). Las críticas a Darwin por no explicar el origen de la vida son
infundadas, porque ésta no es una cuestión de la biología, ya que su teoría no está pensada para
dar cuenta de ese problema.

(b) La verdad del teorema de la evolución tiene límites cuando se aplica al hombre, es decir, a la
especie Homo Sapiens Sapiens, a la culturología y a la sociología. La selección natural y la
selección sexual no tienen sentido si no se presentan en un contexto cultural y social. En el
“evolucionismo cultural”, el fenotipo puede determinar cambios que se transmiten a la siguiente
generación. Aquí no tendría aplicación la teoría sintética de la evolución.

(c) El hombre ha alterado de manera importante la naturaleza, y tiene intención de seguir


haciéndolo, incluso en el sentido ecologista que pretende parar la evolución. En todo caso, la
naturaleza está modificada de una manera cultural, que no es biología, y realmente la teoría de la
evolución ya no puede aplicarse. En este límite pretenden trazar un puente los socio-biólogos,
entre biología y culturología, pero esto no es posible porque hay una serie de categorías que son
irreductibles unas a otras.

Llamamos “ignorabimus fenomenico” a los fenómenos que, aunque hay que suponer que
existieron, nosotros ignoramos siempre. Hay muchos tramos de procesos evolutivos que no se han
podido reconstruir y que no se podrán reconstruir nunca (fósiles). Este “ignorabimus fenomenico”
es uno de los límites de la paleontología, antropología y biología. Es un límite del que no tienen la
culpa ni los paleontólogos ni los biólogos.

El modelo biológico será una teoría sintética sistemática cuando se puedan comparar unos
contextos con otros, y por eso ha de ser una totalidad distributiva. Estas limitaciones no afectan sólo
a los momentos primitivos de la filogenia, sino que afecta a todos los momentos, y tiene que ver con
el concepto de medio, que es un concepto negativo (todo lo que no es organismo) y heterogéneo
(todo lo que afecta al organismo).Esta dificultad pone de manifiesto los propios límites biológicos,
frente a los límites geológicos, cosmológicos, etc. El medio es geología.

Por eso, Darwin prefiere explicar la especie desde hechos internos a la biología. La historia
global evolutiva no es sólo biológica; por tanto, hace que el proceso evolutivo global no pueda
quedar en el campo biológico, precisamente porque el medio incluye otras categorías. Estas grandes
extinciones son las correspondientes a las extinciones geológicas.

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Tema 3.-Sobre el origen de la ciencia

1. Introducción: marco general de la discusión. Origen de la ciencia en varias civilizaciones


frente a origen único. Origen a partir de la filosofía frente a origen a partir de las
técnicas. Origen con disritmia entre las ciencias frente a origen simultáneo. Nociones
básicas de Astronomía.

El problema del origen de la ciencia depende de la concepción de ciencia y de historia que


defendamos. Nosotros defenderemos un enfoque gnoseológico de la historia de la ciencia, y enteremos
ciencia en el sentido de ciencia estricta (en el III sentido de la tabla que ya vimos en el tema 1). Cabe
destacar el hecho de que, al existir numerosas ciencias (la biología, la química, la geología…) el
material con el que operar desde la filosofía es incalculable.

La aparición paralela de los estados primitivos es conocida, y parece improbable que se


demuestre que hayan surgido por difusión. Esta cuestión da pie a preguntarse si el origen de la
ciencia es único o si hay varios orígenes de la ciencia. ¿Las ciencias surgieron en un solo lugar o
aparecen de forma pareja, de forma análoga al surgimiento de los Estados primitivos? Mantendremos
que el origen de la ciencia Moderna se encuentra en la geometría y la astronomía griegas. La ciencia es
universal (estructuralmente, esencialmente y porque llega a todo el mundo) pero su origen se encuentra
en la Grecia clásica. Así mismo, señalaremos que las circunstancias de cada grupo social son
diferentes, por lo que existe una asimetría, una diferencia de ritmo en la ciencia, que se debe a
cuestiones tales como los ecosistemas, la economía, las relaciones sociales…

¿De dónde surgen las ciencias? Está claro, que las ciencias deber surgir de algo y no aparecer
por creatio ex nihilo. Podemos señalar dos tesis contrapuestas, las idealistas y las materialistas:

-La tesis idealista supone que las ciencias son teorías que superan a otro tipo de teorías
(religiosas o metafísicas). Desde el positivismo y el neopositivismo se mantiene que la humanidad
pasa por tres etapas: la religiosa, la metafísica y la científica positiva.

-La tesis materialista se centra en las operaciones materiales en los diversos campos
científicos. Los campos donde se asientan las ciencias no son campos vírgenes sino que ya están
organizados previamente a escala técnica. Así, la ciencia se construye a partir de la reorganización
técnica. Algunos ejemplos de orígenes técnicos de la ciencia son:

Máquina de vapor -> termodinámica


Minería-> geología
Agrimensura-> geometría

Como podemos ver, esta tesis encuentra el inconveniente de que cada ciencia tiene orígenes
técnicos muy diversos. Por ejemplo, los antecedentes de la geometría son distintos a los de la
termodinámica. Los campos operatorios materiales de la ciencia no tienen antecedentes en la
filosofía sino en la técnica. Los instrumentos utilizados en las técnicas pasan a formar parte del
cuerpo de las ciencias. Por ejemplo el anteojo, que antes de que Kepler le diera su uso científico se
utilizaban en la navegación.

La tesis del origen técnico va ligada a la multiplicidad de ciencias, cada una de las cuales
tiene su propio origen, sin que tengan que surgir a la par. Es decir, hay una disritmia: cada una tiene
su propio ritmo de crecimiento, su fecha y lugar de nacimiento.

Se puede ver claramente la diferencia entre el materialismo y el idealismo. La tesis del


materialismo pone su atención en el engranaje de la ciencia con el mundo. El idealismo sostiene que
las ciencias son solo teorías, cuando eso no es así. La física de Galileo y la de Newton no fueron la
continuación de la física de Aristóteles. Existe una ruptura radical entre la física experimental de
Newton respecto a la física metafísica Aristóteles.

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Sólo operando la realidad se puede transformar y llegar a una ciencia. Un ejemplo es la
agrimensura de Egipto y el Nilo o la construcción de templos y palacios que requieren unos
conocimientos geométricos prácticos, y que luego darán lugar a la geometría “teórica”. Ocurre lo
mismo con la aritmética, que está ligada a la aparición del Estado: el Estado requiere la contabilidad
de sus habitantes o sus posesiones.

Otra cuestión que nos debemos plantear es hasta qué punto cada ciencia posee su propio ritmo.
Si centramos nuestro enfoque en el siglo XVII y la revolución científica, cuando la física se expande al
resto de las ciencias, la disrtimia es mínima. Sin embargo, si consideramos la Geometría de Euclides
como ciencia en sentido moderno, como de hecho hacemos, podemos señalar una disritmia de casi
2000 años entre la geometría de Euclides y la física de Galileo o Newton.

Autores como Husserl u Ortega y Gasset sitúan el origen de la ciencia en la agrimensura


surgida a raíz de la necesidad de medir terrenos por las constantes subidas y bajadas del Nilo. Nosotros
defenderemos que el origen de las ciencias se encuentra en la geometría de Euclides. Deberemos
argumentar por qué consideramos que la geometría griega es la primera ciencia, y si esto se debe al
azar o a razones estructurales internas. En esa época también aparece la astronomía.

Esta tesis es algo trabajosa de argumentar. Esto nos va a exigir un estudio de los esquemas
geométricos para ver donde ponemos la cientificidad de la geometría griega. Esta tesis es muy
contraria al relativismo cultural, ya que tiene que ver como en la historia las diferentes poblaciones
humanas se ven afectadas por diferentes cuestiones y eso da lugar a cambios culturales que no
tienen lugar a la vez en todas partes. Esta tesis como tesis general es muy evidente. El grado
científico y técnico de Inglaterra era muy superior del de los pueblos que habitaban Nueva Zelanda.

El origen de las ciencias procede así de la Grecia Clásica y desde sus orígenes existe una
continuidad comprobada que tiene su máxima desarrollo a partir del siglo XVI. Es de esta línea
continua de donde salen todas las ciencias modernas. La ciencia que hay ahora en EEUU, la
vanguardia de la ciencia en la actualidad, es la ciencia heredada de Europa. Y la ciencia que hay
ahora en China es la ciencia que llevaron los Jesuitas al país asiático. Nosotros vamos a considerar
que la geometría de Euclides es considerada ciencia moderna. Desde el siglo III ac hasta el siglo XV
hay un estancamiento en la ciencia. Es decir, habrá que esperar 1000 años hasta la física de Galileo
y Newton.

Esta es una tesis muy antipática, ya que supone negar el relativismo cultural, al afirmar que
no toda cultura tiene ciencia, sino sólo la helénica, desde la cual se expande. Actualmente hay
ciencia en otros lugares, pero esa ciencia proviene de Grecia. La ciencia que existía en otros lugares
en la época era ciencia en sentido no estricto.

Nociones básicas de Astronomía

Hasta la revolución científica y la física de Galileo, toda la exploración astronómica era


efectuada a simple vista. Así, se apreciaron la Luna y el Sol y una serie de astros errantes que son los
planetas, de los cuales se ven solo cinco (William Herschel, descubrió del planeta Urano en 1781 y
Neptun fue descubierto por Le Verrier, Adams y Galle en 1846)

El interés práctico de estas observaciones fue la realización de calendarios, cuya importancia


es mayor en lugares cuya vida se basa, por ejemplo, en un río (como puede ser el Nilo en Egipto):
había que preveer las crecidas del río, y el reloj que se usaba eran los astros. El reloj más evidente es
el lunar, ya que los movimientos lunares son fáciles de predecir y entender. La complicación vendría
al tratar de sincronizar los calendarios lunares y los solares.

Planetas:

25
Los planetas tienen un movimiento anual, oeste-este, que es el llamado movimiento directo. Y
también tienen un movimiento diurno este-oeste, o movimiento retrógrado, que es contrario al
movimiento anual.

 Mercurio: se ve ocasionalmente cuando el Sol se acaba de poner, o antes de la salida del Sol. No
hay constancia del momento en que se descubrió.

 Venus: es conspicuo, se ve por todas partes, por la mañana y por la noche. Su periodo de
revolución es de 225 días.

 Marte: cuando está bien situado compite con las estrellas más brillantes. Su periodo de
revolución es de 2 años.

 Júpiter: muy luminoso. Tiene cuatro satélites: Io, Europa, Ganímedes y Calixto, que pueden
verse con el telescopio. Su periodo de revolución es de 12 años.

 Saturno: cuando está bien situado se puede ver bien. Su periodo de revolución es de 29´5 años.

La Luna:

Estrellas:

Consideremos ahora a las estrellas. En principio, la distancia entre ellas, aunque sea
abundante, es imposible de ver sin telescopio. Tan solo se puede ver su brillo o diámetro aparente, y
se puede anotar la distancia angular, el ángulo que forman dos estrellas. Independientemente de la
distancia entre estrellas, podemos considerar a las estrellas proyectadas en una esfera, una esfera

26
virtual que no existe, pero que a los efectos es válida. Así pues, la astronomía esférica es la que hay
en esa esfera, en esa bóveda.

Así, las estrellas parecen fijas en el cielo unas respecto de las otras, aunque desconocemos la
distancia que las separa. Las estrellas aparecen detrás de los astros, por lo que se supone que están
más alejadas de la Tierra. Al desconocer la paralaje (Friedrich Bessel fue el primero en determinar la
paralaje de una estrella, 61 Cygni, en la constelación de El cisne, en el año 1838), el cambio de la
visión de los astros en el cielo era un argumento a favor del geocentrismo.

El Sol posee dos movimientos: el diario y el anual. ¿Cómo detectamos el segundo? El Sol y
las estrellas nunca se ven a la vez, así, la manera de verlo es comparar el estado del cielo cuando el
Sol se pone o cuando amanece. Ahí se ve que cuando se pone, aparece una estrella que, a medida que
pasan los días, se ve por debajo del horizonte; y viceversa, aparecen estrellas por encima del
horizonte. Con respecto al Sol, las estrellas se van al O, pero respecto a las estrellas de la última
esfera, que se considera fija, el Sol se mueve OE. Entonces, hay un movimiento diario EO, y otro
anual OE (O=oeste, E=este).

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A continuación, definiremos algunos conceptos importantes en astronomía:

Coordenadas horizontales: Las coordenadas horizontales son un sistema de coordenadas celestes


referidas al horizonte del observador y a su vertical.

Para determinar la posición de una estrella en coordenadas horizontales, un observador deberá medir
su altura que es la distancia angular desde el horizonte hasta la estrella. En segundo lugar, tendrá que
determinar el ángulo que forma la estrella con una dirección que se toma como origen, generalmente
el sur (en astronomía) o el norte (navegación) medida sobre el horizonte y en sentido horario. Dicho
ángulo se llama acimut.

Estas coordenadas dependen del observador. Es decir que en un mismo momento, un astro se
observa bajo coordenadas horizontales diferentes por observadores diferentes situados en puntos
diferentes de la Tierra. Esto significa que dichas coordenadas son locales.

Consisten en coger una especie de cañón montado sobre dos ejes: uno vertical que le permite girar, y
otro en horizontal que le permite girar en altura. Se apunta al sur geográfico y, entonces, se toma
sobre el eje vertical y se va hasta la base del astro; y sobre el eje horizontal se sube la altura hasta el
astro. Se forman dos ángulos: el azimut y la altura.

Estas coordenadas son muy buenas de estar en el Polo Norte, donde todo gira respecto al eje
vertical. Aquí en nuestra latitud, el movimiento diurno no modifica la altura de los astros, así que
sólo cambia el azimut según cambia la hora (el azimut da una vuelta cada 24 h.)En cualquier otro
punto, a nada que la estrella se mueva, nos cambian las dos coordenadas a la vez. Por esto se
piensa en un sistema de coordenadas que tenga como referencia el ecuador celeste; así, se toman
las coordenadas ecuatoriales.

Coordenadas ecuatoriales: Las coordenadas ecuatoriales (absolutas) son un tipo de coordenadas


celestes que determinan la posición de un objeto en la esfera celeste respecto al ecuador celeste y al

28
equinoccio vernal. Se denominan declinación y ascensión recta y son equivalentes a la latitud y
longitud geográficas.

El Sol merced al movimiento real de la Tierra describe una trayectoria aparente sobre la esfera
celeste denominada, al igual que el plano que la contiene, eclíptica. A la línea perpendicular a dicho
plano se le llama eje de la eclíptica, y la oblicuidad de la eclíptica es el ángulo que forma la eclíptica
con el ecuador celeste. Actualmente vale 23º 26'.

La línea de equinoccios es la intersección del ecuador con la eclíptica. Se llama punto vernal o
punto Aries, al punto donde se proyecta el Sol al pasar del hemisferio sur al norte.

Debemos que construir un meridiano que pase por el Polo Norte, por la estrella y corte el ecuador.
El ángulo que forma el ecuador con la estrella es la declinación delta (), y el ángulo que se forma al
cortar la eclíptica el ecuador, es el equinocio de primavera.
- Punto vernal este: gamma (
- Punto vernal oeste: omega (
¿Cómo se pueden transformar las coordenadas ecuatoriales en horizontales? cuando estamos en
el Polo Norte coinciden: la declinación coincidiría con la altura.
La ventaja de las coordenadas ecuatoriales: nos cambia la ascensión recta con la hora, pero la
declinación de una estrella se mantiene constante, ya que la trayectoria de la estrella es paralela a
la del ecuador.

Las coordenadas ecuatoriales se destacan en rojo.


La eclíptica, en amarillo. El Sol -no representado- se mueve aparentemente por la eclíptica en
sentido antihorario, y en el Primer punto de Aries pasa al Norte del ecuador celeste, en azul.
Es la primavera del hemisferio Norte. Cuando seis meses después llega al Punto Libra sucede lo
contrario. Llega el otoño en el Norte. Para el hemisferio Sur, a la inversa.

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Coordenadas eclípticas: son un sistema de coordenadas celestes que permiten determinar la
posición de un objeto celeste respecto al plano de la eclíptica y al punto vernal. Existen dos tipos de
coordenadas eclípticas: las geocéntricas y las heliocéntricas

El Sol merced al movimiento real de la Tierra describe una trayectoria aparente sobre la esfera
celeste denominada, al igual que el plano que la contiene, eclíptica. A la línea perpendicular a dicho
plano se le llama eje de la eclíptica, mientras que oblicuidad de la Eclíptica es el ángulo que forma la
eclíptica con el ecuador celeste. Actualmente vale 23º 26'.

La línea de equinoccios es la intersección del ecuador con la eclíptica. La intersección de esta línea
con la esfera celeste determina los puntos equinocciales. Se llama punto vernal o punto Aries, al
punto donde se proyecta el Sol al pasar del hemisferio sur al norte.
El triedro de referencia formado por la Línea de Equinoccios (eje x'), la línea de solsticios (eje y'), y
el eje de la eclíptica (eje z') en el sentido hacia el Norte se llama sistema de referencia eclíptico.

Las dos coordenadas son la longitud celeste, medida sobre la eclíptica a partir del punto Aries y en
sentido directo o antihorario, y la latitud celeste que es el ángulo que el astro forma con la eclíptica.

longitud eclíptica: es la distancia que hay desde el punto vernal hasta el meridiano que une el Polo
Sur eclíptico y la estrella. En el sistema de coordenadas horizontales, cuando cambiamos de latitud,
hay que cambiar el azimut y la altura. En el sistema de coordenadas ecuatoriales, si cambia la latitud,
no varían las coordenadas.

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Resumen coordenadas:

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Paralaje:

 Paralaje Estelar: argumento contra el heliocentrismo: si la Tierra se mueve debería haber paralaje
estelar. Para la astronomía geocéntrica, las estrellas están fijas unas con respecto a otras, y los
demás astros se mueven con respecto a estas.
 Distancias Angulares: medida del ángulo formado por las rectas trazadas del centro a los puntos
cuya distancia se busca.
 Estrellas Circumpolares: se llaman así las que nunca se ponen en el horizonte de una latitud
determinada.
 Horizonte: línea que limita la superficie terrestre a lo que alcanza la vista del observador, y en la
cual parece que se junta el cielo con la tierra.
 Esfera Celeste: esfera ideal, concéntrica con la terráquea y en la cual se mueven aparentemente
los astros.
 Eclíptica: círculo máximo de la esfera celeste, que en la actualidad corta el ecuador en ángulo de
23º y 27´y señala el curso aparente del Sol durante el año.
 Polo Norte Celeste: estrella imaginaria que no se mueve y está siempre en el mismo sitio, aunque
en realidad está a 1º de esta estrella imaginaria.
 La Tierra: se mueve en el sentido horario. La esfera de las estrellas fijas parece moverse en
sentido anti-horario. Distancia media Tierra-Sol = 149.6 mill. Km. (unidad astronómica)
 Si viésemos las estrellas a la vez que el Sol, veríamos que el Sol comparte el movimiento de
rotación con la esfera de las estrellas fijas: el Sol se traslada con respecto de las estrellas fijas
dando una vuelta completa a la esfera de las estrellas fijas en un año.
 Equinocio de Primavera (punto vernal) y el equinocio de otoño son los dos puntos donde la
eclíptica corta el ecuador celeste.
 El Sol, en su movimiento aparente anual, no se mueve en la línea del ecuador celeste, sino que la
cruza, y está unas veces por encima y otras por debajo. Si el Sol gira así es porque el eje de la
Tierra no es vertical al eje de traslación.
 El movimiento anual del Sol es en sentido contrario al movimiento diurno. El Sol pierde un día
cada año.
 El plano del movimiento aparente del Sol es el mismo que el plano de traslación de la Tierra
alrededor del Sol.
 El ecuador celeste coincide con la línea del horizonte en los polos.
 La línea de ápsides no coincide con la línea del solsticio (que tiene que ver con la orientación del
eje terrestre).
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 Una de las causas de introducir la teoría de la esfericidad de la Tierra es precisamente observar
cómo van variando los cielos si nos movemos de Norte a Sur.

2. Conocimientos astronómicos y matemáticos en Mesopotamia y Egipto. Análisis comparativo


de estos conocimientos con la «ciencia» de los estados precolombinos americanos

Ahora hay que hacer un análisis comparativo entre los conocimientos astronómicos y
matemáticos de las civilizaciones de Egipto, Mesopotamia y los estados precolombinos. Es
universalmente reconocido que estas civilizaciones no tuvieron geometría, sino que eran saberes
puramente empíricos. Hay una unanimidad respecto a esta cuestión. Pero el aspecto de la astronomía
ya es diferente. La astronomía griega por ejemplo no era muy potente pero las otras civilizaciones si
tenían conocimientos astronómicos.

La astronomía egipcia

En torno a la astronomía egipcia existen muy pocas fuentes. La matemática egipcia es


fundamentalmente aritmética, está ligada a la contabilidad de un Estado gigantesco que nunca llega a
tener moneda. La geometría egipcia está ligada a la agrimensura, que resuelve los problemas por
tanteo. De esto hay constatación en abundantes papiros. De la astronomía, lo que queda es bastante
fragmentario (tumbas, pirámides, etc). También hay papiros del s. I que son copias de otros
anteriores y que tienen influencia helenística.

La astronomía egipcia está ligada a la confección de calendarios. Estos Estados hidráulicos


enseguida se plantean el tener algún tipo de calendario, ya que es una necesidad práctica. Los
primeros calendarios egipcios que se conocen datan del 3000 a.C. El calendario lunar más antiguo de
Egipto tiene 12 meses de 30 días cada uno. El problema de estos calendarios tan antiguos está en
ajustar el calendario lunar a su sistema solar.

Año vago o civil: a lo largo de varios años solares, se va cambiando la forma. La lunación
varía por la posición del Sol. Por ello, los egipcios añadían 5 días, llamados días epagómenos
o celestes. Aún así, el año civil y el año solar no estaban compaginados.

Se sabe que con el primer calendario que se construyó se dio la coincidencia de la salida helíaca de
Sirio y el solsticio de verano.

- La salida helíaca es cuando un planeta se ve en el Este, justo antes de que salga el Sol.
- El solsticio de verano coincide con la crecida del Nilo, que dura unos 100 días; y luego
empieza a decrecer durante unos 120 días.
- La salida de Sirio se conoce con el ciclo sótico. Ese ciclo sótico, con el calendario egipcio de
365 días, iba dando un desfase de un día por año, con lo que se producía un desfase del año
civil. Cada 1461 años, el Sol volvía a la misma posición, por lo que si se produce un desfase
de un cuarto al día cada 1461 años, se produciría un desfase del Sol.

En Egipto aparecen las constelaciones, que es la forma más primitiva de organizar el cielo. El
Sol, que va dando una vuelta a la eclíptica, va visitando las diferentes constelaciones, que en
Babilonia son las del zodíaco. Estas constelaciones tienen un notable sentido religioso litúrgico. La
astronomía egipcia está ligada a una religiosidad secundaria, en la que las constelaciones egipcias
tienen significado religioso, igual que el Sol y la Luna.

La egipcia es una astronomía interesada por la determinación de la hora. En el Egipto antiguo, el


día y la noche se dividían en 12 horas, que eran desiguales (sólo eran iguales en los equinocios).
Parece que es mucho más tarde cuando se empieza a plantear el avance de construir unas horas que
sean iguales. La invención de 12 horas iguales tiene lugar en el s.5 a.C, y fue invención egipcia; y
por tanto, es tener una referencia con la que medir lo que crece o decrece el día con los solsticios y
equinocios.
33
Es una astronomía hecha con un instrumental muy primitivo: el que se conoce por los
jeroglíficos, y se reduce a una serie de instrumentos como, por ejemplo, el merket, utilizado para
saber la altura del astro sobre el horizonte. También utilizaban una reglilla con una plomada, que
permite marcar una línea horizontal y una vertical, y con respecto a éstas referencias medir
distancias (sólo en coordenadas horizontales). También hay un reloj de sol y clepsidras (relojes de
agua). Las indicaciones de estos instrumentos son todas muy inexactas. Por ejemplo, el reloj de sol,
la única hora que puede indicar con precisión es la del mediodía, porque no hay sombra. Para las
demás horas es bastante inexacto.

Es también una astronomía que no dispone de observaciones sistemáticas exhaustivas. No hay un


vocabulario técnico especializado para referirse a la astronomía. Aún así, esta astronomía tiene
grandes logros, como por ejemplo el año solar; aunque logra sincronizar malamente los años solares
y los lunares. La otra gran contribución es la invención de la hora equinocial hacia el s. 12 a.C., que
será la hora que luego se utilizará en astronomía.

Lo que pasa es que estos dos inventos están dados en un contexto vago, donde hay una fuerte
cosmovisión religiosa. Los egipcios no conocían la precisión, y su astronomía no estaba
matematizada, no era geométrica. Esto es incompatible con un conocimiento profundo de la
precisión. Se pueden observar ciertas alineaciones de las pirámides con los equinocios o solsticios,
pero esto no significa mucho, porque hacerlo es una cuestión práctica muy sencilla que no requiere
grandes conocimientos científicos.

La astronomía egipcia carecía de unas tablas sistemáticas que permitieran hacer comparaciones.
Aún así, no hay que quitarle valor al papel de la astronomía egipcia, como antecedente, aunque sus
componentes sean fragmentarios y confusos, ligados a la religión. La tesis que vamos a mantener es
que sin geometría de la esfera no se puede hacer astronomía, por lo que la astronomía egipcia no
sería propiamente una ciencia en sentido estricto.

Mesopotamia: astronomía en el periodo sumero-acadio

Los primeros descubrimientos de la cultura mesopotámica datan del 2500 a.C., y, desde esa
fecha hasta nuestra era, esa zona del Oriente próximo pasa por una serie de vicisitudes políticas muy
variadas. Primero tienen la primacía política los semitas, luego hay una serie de conquistas de los
acadios, luego los semitas vuelven a tener el control…Hacia el 1250ac hay una serie de
emigraciones, y se van sucediendo una serie de tomas del poder político por diferentes grupos.

Los textos que tenemos que hacen referencia a la astronomía son muy fragmentarios, y por
eso tenemos que referirnos a este periodo como un periodo de ciencia sumeroacadia, porque es muy
difícil separar lo sumero de lo acadio. Lo que está claro es que está ligada a la magia y a la religión.
En esta cultura sumeroacadia hay muchos textos referidos a la magia.

Por otro lado, hay que hacer una referencia al estado de la matemática sumeroacadia. Es
fundamental la aritmética y algebraica, tiene un sistema de numeración sexagesimal posicional, y
este sistema es el que pasará a la astronomía.Es una matemática ligada a la meteorología.

La geometría es tremendamente pobre: tan solo se conocen el teorema de Tales y el de


Pitágoras empíricamente. Los babilonios nunca tuvieron una geometría del círculo, y solo
desarrollaron algunas áreas y algunos volúmenes que tenían especial interés práctico.

Es muy difícil saber qué astronomía tenían, porque muchos de los textos son copias
helenísticas que pueden haber sufrido variaciones. Lo que se sabe es que los griegos les atribuyeron
un saber astronómico muy grande, incluso mayor que a los egipcios. Hay unas tablillas muy
importantes que datan de los siglos VII y VIII a.C que nos dan cuenta de este saber.

34
Es una astronomía de posición, ligada al horóscopo y, por tanto, eclíptica. Es una astronomía
no geometrizada, fundamentalmente aritmética: no es una astronomía esférica, por lo que se ve la
Luna como un disco plano, y se tiende a creer por los especialistas (aunque esto no es muy explícito)
que veían la Tierra plana con un cielo encima más o menos esférico. Esto es insuficiente para poder
construir un sistema racional astronómico. Es una astronomía de interés astrológico, horoscópico.

Ante el planteamiento de un problema técnico importante, lo resolvieron de una manera


aritmética. Esta astronomía está interesada en lo que ocurre en relación con la eclíptica: el
movimiento del Sol se da en la eclíptica, y ahí es donde tienen lugar los primeros eclipses. La
predicción de los eclipses se hacía en base a series aritméticas y geométricas. Esta astronomía
también está interesada por las ocultaciones de planetas. Este hecho empírico, práctico, plantea la
cuestión (en términos actuales) de transformar coordenadas eclípticas en coordenadas ecuatoriales y
horizontales. Esta manera de tener que transformar las coordenadas de la posición de un astro en la
eclíptica, en coordenadas con respecto al ecuador, plantea un problema: por no tener geometría,
tienen que hacerlo a través de tablas aritméticas y geométricas.

Esta astronomía aritmética es un antecedente inmediato de la astronomía geométrica. Los


griegos habrían dado una solución geométrica sencilla a esos problemas, que aritméticamente son
tan complicados.

Estados precolombinos

Están en un nivel de desarrollo muy parecido al de la cultura egipcia. Sobre estas astronomías
prácticamente no hay registro escrito. Podemos situarlas cronológicamente del siguiente modo:

- Cultura Azteca: dominó México durante los ss.15-16 a.C.


- Cultura Maya: s. 16 a.C. (aunque se habla de antepasados mayas que se hacen llegar al 3000
a.C)
- Cultura Inca: ss.13-15 a.C

Ésta es una cuestión difícil porque los pocos documentos que hay son indirectos, el resto hay que
deducirlo de la arquitectura, de la arqueología. Y además está presente la cuestión ideológica
nacional en el estudio de estas culturas primitivas.

Hay un parecido sorprendente entre estas culturas y la egipcia: ambos son estados hidráulicos,
desarrollados entorno a un río. También hay un parecido tremendo en la arquitectura, en el tipo de
estratificación piramidal, en la existencia de una burocracia administrativa y en la religión (cultos al
Sol). También hay grandes parecidos en el modo de organizar los conocimientos astronómicos a
través del contenido de la religión mitológica, aunque las constelaciones sean otras. El tipo de
registros que se conservan se parece al de los babilónicos y asirios, en el sentido de que es una
astronomía numérica, aritmética.

Todo esto supone un problema histórico tremendo, pues hay un desfase entre estas culturas (que
se desarrollan en el primer milenio antes de Cristo) y las culturas egipcia y mesopotámica (que se
desarrollan en el tercer milenio antes de Cristo). Además hay un océano en medio, por lo que cabe
preguntarse a qué se deben estas coincidencias.

Las astronomías americanas precolombinas están en un estado de desarrollo parecido al de la


astronomía egipcia y babilónica. La astronomía maya es una astronomía calendárica: hay códices
que contienen almanaques solares y lunares, hay también calendarios de Venus que tendrán una gran
importancia en esta astronomía (igual que Sothis en Egipto). Es una astronomía litúrgica controlada
por la casta sacerdotal, que es la que determina en qué día y a qué hora han de realizarse
determinados ritos.

35
Conocían los cometas, Venus, el Sol, la Luna y algunas estrellas; pero no hay ningún interés
por construir una cosmología, porque ésta viene dada por la religión y por los númenes que se
proyectan en el cielo (con forma animal).

Movimiento de las Pléyades: son llamadas “la plena del mercado” por los aztecas, y
“serpiente de cascabel” por los mayas.

Hay una cuestión arqueológica de importancia: la orientación de los edificios, ya que


algunos parecen poder interpretarse como observatorios astrológicos. Esto es posible, no es difícil
hacer un edificio orientado hacia un equinoccio, sólo requiere la determinación del año solar, y por
lo tanto la determinación de los equinoccios y de los solsticios.

Esta orientación ha sido puesta en relación, por algunos autores, con la salida de las
Pléyades, pero esto es más que discutible. No se sabe muy bien qué significado tienen estas
orientaciones, aunque sí se sabe que son constantes. Esta preocupación de combinar la astronomía y
la arquitectura es para hacer de los edificios almanaques: son procedimientos para saber el día del
año en que se está.

Sin embargo, ninguno de estos Estados precolombinos americanos desarrolló la geometría


(igual que ocurrió en Egipto), y sin geometría no puede haber astronomía geométrica, que es la
auténtica revolución que produce la astronomía griega respecto a estas otras astronomías.

3- Discusión acerca de la contribución de la civilización china a la historia de las ciencias

Joseph Needham(1900-1995) entiende la ciencia en dos sentidos claramente distintos (que


corresponden al 1º y 3º que aquí hemos expuesto) porque no se da cuenta de que la ciencia de
Euclides es ya ciencia moderna.

- Como saber hacer


- En sentido estricto de ciencia moderna

Needham reivindica la ciencia china y las grandes invenciones de los chinos, y las muchas
invenciones técnicas en las que la cultura china se anticipó a la cultura occidental. Los telares, que
tuvieron una enorme importancia en sucesos importantísimos en la historia como la revolución
industrial o la imprenta, es un invento procedente de China.

Hay una serie de transferencias de Asia hacia Occidente:

- Entre los ss. IV y VI, los arneses y los tirantes de los caballos.
- En el s. VIII, los estribos de los caballos.
- En el s. X, la catapulta y el sistema de rotación indio, del que carecía el sistema occidental.
- En el s. XII, la brújula magnética, ligada a la geomancia china, magia que sirve para situar los
edificios de una manera que no sea desastrosa. También el timón de codeste, y la fabricación
de papel.
- En los ss. XIII y XIV, la pólvora, ciertos instrumentos para la seda.
- En el s. XIV, la imprenta de caracteres móviles, técnicas de fundición del hierro.
- En el s. XV, el molino de viento horizontal, convirtiendo el movimiento rotatorio en
movimiento rectilíneo.
- En el s. XVI, los cometas, los montajes astronómicos ecuatoriales (monturas ecuatoriales).
- En el s. XVIII, la técnica primitiva precedente a la vacunación.

La importancia por parte de Occidente fue siempre muy activa porque las rutas comerciales
Oriente-Occidente siempre estuvieron abiertas. La cultura china estuvo más estancada por razones
políticas, y es en el s.XVII cuando China comienza a conocer la ciencia de Occidente. Todos los

36
descubrimientos mencionados anteriormente son tecnológicos, no son ciencia. No hay nada parecido
a la astronomía ptolemaica en China.

La astronomía china tiene una gran tradición. Su astronomía es fundamentalmente aritmética,


porque en la China antigua no hay geometría. Mucho más adelante, cuando comienza a conocer
la ciencia europea, importa la astronomía griega. Es una astronomía observacional, dado tras
siglos de cultura China se obtuvo un gran catalogo de textos.

A su vez, en china no hay filosofía, pero eso no quiere decir que no tuvieran cosmovisiones, y
esa cosmovisión es organicista, es una teoría según la cual todos los fenómenos están conectados con
todos (no tienen simploké ).

Los conocimientos técnicos estaban en manos de artesanos cuya práctica era secreta, pues estos
conocimientos eran considerados como algo cuya utilización es pura estrategia, pues la cultura china
es muy cerrada. Esto impidió que la filosofía se desarrollara. Los conocimientos chinos son más bien
heredados por tradición oral, no tenían tratados escritos. Es un estado absolutamente cerrado,
protegido por la disciplina del secreto, donde hay una filosofía inamovible: en esta situación es muy
difícil que surja la filosofía y la ciencia tal y como la entendemos hoy. Una filosofía perenne no es
una filosofía, pues para serlo tiene que estar poniendo sus principios a prueba y e ir rectificándolos
constantemente si es necesario.

La filosofía y la ciencia surgen prácticamente a la vez porque se necesitan la una a la otra. La


filosofía surge en el contexto jónico-milesio del cruce de muchas culturas. En una cultura como la
china (egipcia o azteca), hay un Estado que lo controla todo.

Un problema que tuvieron que afrontar los chinos para utilizar la imprenta de caracteres móviles
es que tienen un lenguaje ideográfico, no fonético, y los sistemas ideográficos son más atrasados que
los sistemas de transcripción fonética. El sistema de escritura China tiene miles de caracteres y no
permite usar la imprenta. En España solo había unas 25 letras y esto fue lo que hizo la imprenta de
tipos móviles.

El grado de desarrollo técnico de ciertas sociedades puede ser enorme, pero puede no tener
ciencia. Hay instrumentos que, aunque tienen “orígenes” chinos, surgen en Europa: el uso
estratégico de la pólvora en el arte de la guerra (cañón) tuvo una marcha distinta en Occidente. En
China, se utilizaba para hacer fuegos artificiales; y en Occidente, por las armaduras, las
construcciones amuralladas, etc, se desarrollan las técnicas guerreras. Otro ejemplo es el
magnetismo, que viene de China, pero se utilizaba en la geomancia. En Europa se utiliza en la
navegación y en la cartografía más desarrollada (planificación del descubrimiento de América).

La astronomía griega es una astronomía geometrizada, en Eudoxo, Aristóteles e Hiparco se da


una astronomía casi tan desarrollada como la que aparece en Ptolomeo. Sin embargo, la astronomía
china es muy parecida a la babilónica y a la egipcia. Hay registros de eclipses desde el s.XIV a.C,
calendarios y registros de estrellas desde el s. IV a.C, pero esto no implica necesariamente una
astronomía muy desarrollada.

Lo que nos da más cuenta del estado de la astronomía china es el análisis de las cosmologías
(parecidas a la cosmología babilónica y a la cosmología de Tales). Estas son, en general,
cosmologías de Tierra plana y cielo más o menos semiesférico (con forma de paraguas).

Hay dos cosmologías principales:

 Cosmología de Chon Pei: la más antigua (aprox. 500 a.C), y que se conoce también con el
nombre alternativo de “Kai Thien”, aunque este modelo es un poco posteriror (300 a.C.). Esta es
una cosmología que no tiene la idea de esfera de la Tierra y de la esfericidad de los cielos. Se
supone un modelo semiesférico: cielo y tierra son semiesferas concéntricas, luego se podría
dibujar el horizonte del lugar. El océano tiene forma de aro, el agua cae hacia abajo.
37
Hay que preguntarse hasta qué punto este modelo es chino o es una variación de un modelo
babilónico anterior. Hay muchos textos en los que se habla de la Tierra plana (modelo
propiamente babilónico), y éstos conviven con textos que hablan de la Tierra como una “taza al
revés”. Hay un texto, que data del 83 a.C, que afirma que “el cielo y la Luna están atados al
firmamento y van dando vueltas. Pero un texto como este parece ser más antiguo.

 Cosmología de Kai Thien: la primera descripción que tenemos de esta astronomía es del s.I , y su
cosmología es prácticamente igual que la teoría cosmológica de Eudoxo, con la diferencia de que
ésta data del s.5-4 a.C, y en todo caso Eudoxo está en la línea:
EudoxoAristótelesHiparcoPtolomeo.

Uno de los instrumentos astronómicos chinos es la montura ecuatorial es una invención


china del s.XIII que exige la astronomía esférica, pero se debe a que la astronomía ptolemaica
llegó a China. Esos instrumentos que hicieron los chinos con montura ecuatorial no fueron nunca
empleados en fotografía o en espectografía. En la astronomía de observación, la montura
ecuatorial tiene una importancia relativa, pues se pueden determinar las posiciones de los astros
perfectamente con montura horizontal. La montura ecuatorial es esencial para la astronomía
fotográfica y la espectografía (permite fotografiar objetos que no son visibles).

4. La ciencia griega: la geometría de Euclides y la astronomía geométrico cinemática de Hiparco


(con referencia a sus antecedentes). Disciplinas en estado protocientífico en el periodo
grecorromano. El problema de las relaciones entre ciencia y filosofía en sus orígenes históricos

ASTRONOMÍA GRIEGA: la geometría y astronomía griegas suponen una revolución: la esfera


permite el desarrollo de la astronomía griega.

La mezcla de astronomía y religión determina un bloqueo del desarrollo de la astronomía


protocientífica. La esfera (proveniente de la Geometría) es lo que permite que la astronomía griega
se desarrolle como astronomía, aunque todavía hay mucha confusión con mitos.

Puede decirse que Anaximandro y Anaxágoras son los antecedentes de las teorías pitagóricas.
Para Anaximandro, la Tierra tiene curvatura, y está suspendida por nada. Hay más mundos que el
nuestro que flotan en el ápeiron. Anaxágoras da una teoría de los eclipses muy parecida a la actual:
la Luna refleja la luz del Sol y los eclipses se producen por interposición de astros. Esto es
importante, porque uno de los problemas que ve Aristóteles para la esfericidad terrestre, es que en
los eclipses de Luna ésta proyecta una sombra circular, y esto sólo es posible si la Tierra es esférica.

Anaxágoras en el 450 a.C fue condenado en Atenas por impiedad, al decir que los astros eran
piedras, y no dioses. Todavía en la cosmogonía aristotélica, vigente hasta Galileo, los astros del
mundo supralunar no son corruptibles, sino que son, de alguna manera, divinos. Esto nos da una idea
de la anticipación de Anaxágoras.

La esfericidad de la Tierra aparece explícita en algunos pitagóricos (Hiceta, Efasto,


Filolao…). La Tierra es redonda para ellos probablemente porque se la considera una figura perfecta,
y también por movimientos oscuros dinámicos: si la Tierra es esférica y está en el centro del mundo,
no descansa sobre nada y está en equilibrio. En el s. 5 a.C. (Filolao), se introduce por primera vez la
idea del movimiento de la Tierra, que giraba entorno a su eje y se trasladaba. Esto es importante
porque en la astronomía griega, aunque era geocéntrica, también había una línea de sistemas no
geocéntricos en los que la Tierra se movía.

Predominaba la teoría geocéntrica por el peso de Aristóteles, que daba como prueba la
ausencia de paralaje estelar: si la Tierra se traslada, por ejemplo alrededor del Sol, entonces las
estrellas no estarían fijas, sino que tendrían que moverse unas respecto a otras por efecto de esa
38
traslación. Pero esto no se aprecia, aunque la Tierra se mueva, porque el diámetro de la eclíptica de
la Tierra es muy pequeño con respecto a la distancia entre la Tierra y las estrellas. La pequeña
traslación de la base no hace variar las distancias angulares de las estrellas (sólo se ve con
telescopios avanzados). Como no se observa ese paralaje, o bien la Tierra está en el centro y no se
mueve (opción aristotélica), o la Tierra se traslada, ya que universo era mucho mayor de lo que se
creía.

Filolao: los planetas giran alrededor de un fuego que no se ve desde la Tierra, que es redonda porque
la esfera es una figura perfecta en equilibrio, y se mueve (rotación y traslación). Ausencia de paralaje
estelar. El sistema de Filolao no es heliocéntrico, todos los planetas giran alrededor de un fuego
central que desde la Tierra no se ve, porque está rotando. Referido a esto hay un pasaje de “El
Timeo” de Platón muy oscuro, debido a que la línea de Teofrasto (50 años menor que Platón) y
Plutarco lo confunden.

Eudoxio de Nido: geocentrismo: explica los movimientos celestes mediante movimientos circulares
uniformes de esferas homocéntricas sin excéntricas ni epiciclos: 27 esferas.
 Sol y Luna (3 esferas):
- eje del mundo: movimiento diario.
- eje perpendicular: movimiento anual del Sol y mensual de la Luna
- eje inclinado: movimiento del la Luna sobre la eclíptica arriba y abajo
 Planetas (4 esferas c/u):
- 3 anteriores: movimiento diario-anual sobre la eclíptica
- movimiento de retrogradación de los planetas
 Problema: no da cuenta de la anomalía heliática: variación del diámetro aparente del Sol en el
apogeo y perigeo. Para Eudoxio, los planetas están siempre a la misma distancia.

Aristóteles: no da cuenta de la anomalía heliática y aporta pruebas de la esfericidad de la Tierra


geocéntrica por paralaje estelar.
- Sombra de reflexión del Sol sobre la Luna.
- Eclipse de Luna: causado por el cono de sombra de la Tierra (redonda)
- Cambio de latitud: las estrellas cambian de posición respecto al horizonte.

Eratóstenes: mide el radio de la Tierra con un gnomon de altura conocida cuando el Sol está en el
cénit y el gnomon no deja sombra: Siena y Alejandría distan 5000 estadios. A partir de la sombra
calcula un ángulo y hace una ecuación: el perímetro terrestre es de 250000 estadios (1% error).

Aristarco: proporciones de distancia de la Tierra a la Luna y Sol.


 Construye un triángulo: luna en un cuarto (=90 y 87). Es muy difícil determinar los centros
exactos del Sol y Luna, se confunde en 51´: si el diámetro aparente del Sol y Luna es el mismo,
el Sol es 19 veces mayor que la Luna.
 Convierte distancias aparentes en distancias absolutas a través de la situación geométrica de un
eclipse: el diámetro del cono de sombra es de 2d.
- 3 triángulos con un mismo vértice: base (2d, d, 19d) y altura (x, x+R, x+R+19R) y los
compara.
- Diámetro aparente de la Luna es de ½ d. y R= (270 d/ 6) x 19
 Procedimiento trigonométrico de la ciencia moderna, no es ciencia en sentido estricto porque el
cierre categorial de la mecánica exige la dinámica.

Hiparco: método científico (construcción geométrica y empírica) y astronomía esférica de


excéntricas y epiciclos con movimiento circular uniforme.
- Sol: movimiento a través de una excéntrica fija con apogeo y perigeo. El problema es
determinar la línea de ápsides y excentricidad: análisis ajustando observaciones a estructuras.

39
- Luna: distingue 4 meses lunares y mediante observaciones y tablas de eclipses babilónicos da
cuenta de la precesión de equinoccios. Se mueve en una excéntrica móvil que describe un
círculo alrededor de la Tierra cada 9 años según la línea de ápsides.
- Planetas: hace observaciones para la astronomía posterior.
- Estrellas: esfera de 360 y 1080 estrellas según coordenadas eclípticas (heliocentrismo e
importancia de relación Tierra-Sol). La eclíptica es una construcción abstracta y al descubrir
la precesión de equinoccios distingue el año siderio del lunar.

Ptolomeo: “El almagesto” como sistematización tomando como modelo la geometría de Euclides y
dando postulados sin evidencias empíricas.
- Tierra: inmóvil en el centro de los cielos esféricos. Medida de esfericidad de Poseidonio.
- Luna: evención debida a las variaciones del perigeo lunar: añade un epiciclo perpendicular a
la eclíptica que de cuenta de la progresión de la línea de nodos.
- Estrellas: fraude científico: catálogo de 1028 estrellas y precesión de 36´´.
- Teoría de los ecuantes: da cuenta de la irregularidad del movimiento circular planetario: la
Tierra, excéntrica, gira en órbita circular en torno al centro del mundo. Se añade un punto
ecuante a igual distancia del centro que la Tierra: el movimiento es uniforme respecto al
punto ecuante, no respecto al centro de la Tierra.

5. Sobre la continuidad entre la ciencia griega y la ciencia moderna

6. Los orígenes de la física, la química, la termodinámica, la biología, &c. en la época moderna y


contemporánea

40
4.-La cuestión de la continuidad o discontinuidad de la historia de la ciencia. Las revoluciones
científicas

1. Introducción: carácter filosófico del problema y confusión objetiva. El problema de la


continuidad o la discontinuidad en la historia de la ciencia

Este es un tema de Historia de la ciencia en general, no afecta sólo a los ss.XVI y XVII. Es
distinta una historia de carácter acumulativo que una rupturista (Singer – Kuhn).El libro de Kuhn es
muy sencillo, sin ninguna complicación, breve y muy citado, que ha marcado gran parte de las
discusiones dentro de la Historia de la ciencia de la segunda mitad del s.XX.

Las posiciones que se toman en este tema dependen de principios externos a él, depende de
qué concepción se tiene de la ciencia, y sobre la relación entre ciencia y filosofía. Importa mucho
también cuál es el papel de la ciencia en la historia, ya que según el papel que le demos,
entenderemos las revoluciones científicas de una manera u otra. No es un tema histórico-científico,
positivo, sino que depende también, por ejemplo, de la idea de revolución que se construya.

El término “revolución” es polisémico. Esto ya se da cuando se habla de revolución en sentido


político (momento breve en el que se da un cambio de poder). Este concepto, en política, también
sufre muchas modulaciones, sobre todo porque empieza a haber revoluciones que duran mucho
tiempo, incluso llegan a ser permanentes.

Al tratar el concepto de revolución científica, esta ambigüedad se agrava más porque como
revolución científica se nombran cosas muy distintas. Por lo menos hay cuatro usos:

(a) Un proceso singular que sólo habría tenido lugar en los ss.XVI y XVII constituyendo el origen
de la ciencia moderna con la aparición de la ciencia mecánica. Sería la única revolución
científica. Se la llama la primera, pero esto es curioso porque la primera revolución científica ya
habría sido dada en Grecia.

(b) Comienzo de una ciencia (la revolución científica de la química: se referiría a sus comienzos). La
aparición de una ciencia es una revolución, en el sentido de que se pasa de un conocimiento no
científico a uno científico.

(c) Dentro de una ciencia ya en marcha, se produce un cambio que alguien considera importante, a
veces lo es y a veces no. así, se pueden ver revoluciones por todas partes. Aquí, el peligro es que
si hay demasiadas, el propio concepto de revolución pierde su potencia explicativa, porque ya no
tiene significado de discontinuidad.

(d) Se encarece la importancia de una tecnología (la máquina de vapor, la electricidad, la energía
nuclear). Son técnicas que tienen ciencia detrás, y se habla de revolución científica para referirse
a la época neotécnica.

La idea de una revolución es, en principio, muy confusa, y muchas veces tiene una estructura
mitológica (el paso de la oscuridad a la luz, de la prehistoria a la historia). Así es como se presenta
continuamente en política y en ciencia.

También hay usos ideológicos del concepto de revolución, que están ligados al escepticismo,
al nominalismo. En ellos hay ausencia de una filosofía de la ciencia con una idea de verdad, y ese
uso está ligado al ficcionalismo y al nominalismo escéptico. Aquí está la idea de que la ciencia no
tiene una verdad estable, continuamente se están produciendo revoluciones científicas, y lo único
que cabe es ser escéptico, ya que las verdades de hoy no son las de mañana. El uso ideológico de
la palabra revolución es muy corriente, por ejemplo, en ciencias humanas.

41
REVOLUCIÓNÞ Enfoque Enfoque Enfoque Enfoque Enfoque
lógico psicológico sociológico histórico gnoseológic
CIENCIA ß formal cultural o

saber hacer I V IX XIII XVII

sistema deductivo II VI X XIV XVIII


La
Ciencia moderna revolución La La revolución La La
(ciencia en sentido científica revolución científica como revolución revolución
estricto) como un científica el científica científica
cambio en como una derrocamiento como la como la
los ambigüeda de una influencia constitución
principios d determinada de la de una
formales gestáltica comunidad ciencia en nueva
científica la sociedad ciencia
Kuhn Kuhn y en la
(1981) (1962) Kuhn (1962, historia Cohen
Cohen Cohen 1974) (1985)
(1985) (1985) Cohen (1985) Kuhn Butterfield
Butterfield Butterfield Merton Cohen (1948)
(1948) (1948) (1938) (1985) Koyré
Koyré Koestler Laudan (1978) Butterfield (1957)
(1957) (1959) Hessen(1931 (1948) Rupert Hall
Rupert )Koestler(1959) Koyré (1954, 1970
Hall (1954 Gillispie (1960) (1957)
Zilsel (1941) Merton
(1938)
Rupert
Hall (1954,
1970)
Hessen
(1931)
Koestler
(1959)
Westfall
(1978)
Zilsel
(1941)
Jacob
(1988)

sentido ampliado IV VIII XII XVI XX

Lo que se trata es construir una idea funcional, no sustancial, de revolución científica que
tenga un núcleo claro (una esencia clara) que se pueda ir desarrollando y, en el límite, degenerando
hacia otros conceptos; que permita analizar la diversidad de materiales, que, en principio, son
caóticos.

Repasemos brevemente la historia del concepto de ‘revolución’:

42
En la historia del concepto, es muy interesante ver que no existe ni en Grecia ni en la Roma
clásica. Cicerón, para hablar de revolución política, utiliza el término “conversio”, por ejemplo. La
palabra “revolución” viene de “revolutio” (latín tardío) y significa “revolver”.

En San Agustín, “revolutio” ya aparece como sinónimo de “conversio”. En la Edad Media


tiene un uso técnico en astronomía y matemáticas, y lo mismo ocurre en el Renacimiento. Sería en
sentido copernicano (“De revolutionibus…”), sería la revolución de los planetas, que dan vueltas y
vuelven al lugar de donde partieron (sería la rotación); por ejemplo, sería el uso que hacemos hoy
cuando hablamos de las revoluciones de un motor.

A finales de la Edad Media, en Italia, se empieza a utilizar la palabra “revolución” en política


con el sentido de proceso periódico. La revolución es un proceso que empieza, termina y vuelve a
comenzar. Este uso se va volcando hacia el uso de ruptura, de cambio. Aquí hay influencia de la
astronomía. Así, la revolución implica dar vueltas a algo (reloj de arena) en el sentido de cambiar los
modos de gobierno.

A finales del s. XVI y principios del XVII, la palabra “revolución” tiene dos sentidos, que
son los dos anteriores. Muchas veces se mezclan los dos, y no es fácil saber qué sentido se le está
dando. Por ejemplo, la revolución americana era un retorno a la carta de los derechos.
En 1620, la gran revolución inglesa no recibió el nombre de “revolución”, sino este nombre le fue
puesto retrospectivamente en el s.XIX. Sus coetáneos la llamaron la Guerra Civil.
En 1868, la Revolución Gloriosa, conservadora y que no provocó cambios importantes en la clase
dominante, que tenía más que ver con el cambio de rey, fue llamada revolución desde el principio.
Aunque, por ejemplo, desde el punto de vista de la Revolución francesa, no sería una revolución. En
ciencia, en los ss. XVI y XVII no se habla de revolución, sino de grandes descubrimientos. En el s.
XVIII, el término “revolución” pierde casi todas sus connotaciones cíclicas y pasa a significar
“creación” de algo nuevo, que ya no es una mera restauración, sino un corte.

En la ciencia, el uso de este término es de finales del s.XVII. Algunos autores empezaron a
hablar de revolución científica, aunque de una manera muy fragmentaria. En el s.XVIII, los
propagandistas de la Revolución francesa fueron los que llamaron revolución científica a la de
Kepler, Galileo y Newton, probablemente para trasladar el significado de la ciencia a la política y
darle prestigio a la Revolución francesa.

En la historia de la ciencia, el concepto de “revolución” no ha sido utilizado en el s.19; en


este siglo hay historias, se podría decir, continuistas. Las líneas descripcionista y adecuacionista son
más bien continuistas: los conocimientos se irían acumulando. Se empieza a utilizar por los filósofos
e historiadores teoreticistas, que verían revoluciones en las formas de pensar, serían revoluciones
intelectuales. Desde el teoreticismo las teorías cambian, no se suman unas a otras. La idea de
revolución científica teoreticista es una idea ligada a la democracia.

- Teoría de teorías acerca de las revoluciones científicas


A partir de la revolución de la mecánica, el primer grupo más polémico que nos encontramos son
aquellos autores que niegan la utilidad del concepto de revolución científica, que suponen que son
las construcciones de los historiadores y que no hay esa discontinuidad. Las tesis parecen plausibles
porque en la Historia no se dan soluciones de continuidad.
Los autores que no utilizan en Historia y que rechazan la categoría de revolución científica,
empezando por Durheim, reivindicaban la ciencia medieval donde la escolástica no parece como una
institución retrógrada. Esta ideología histórica es algo que surge en el siglo XX y reivindica el papel
de la escolástica cristiana y, en el surgimiento de la ciencia, se habla de la ciencia medieval.
Antecedentes que, al ser estudiados, permiten ver que la crítica al aristotelismo no aparece con
Galileo sino antes. La novedad de Galileo se rebaja porque los filósofos enseñaban mecánica basada
en la crítica a la física aristotélica.

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Se ve el conflicto entre la ciencia y la religión en el siglo XIX. Cuando se compara a Bacon,
Galileo… no es tanta la novedad. Al clasificar las teorías habría que recorrer todas las casillas de la
tabla (habla de la tabla que dimos al final del tema 1), las cuatro acepciones de ciencia y los modos
de hacer historia. Pero eso no vamos a verlo. Nos vamos a detener en la ciencia moderna, en el
sentido estricto, en la revolución científica de la ciencia moderna y la manera de entenderla como
una revolución lógica. Todos los que hablan de la novedad de la revolución científica ponen el
acento en la lógica, una novedad de los métodos, no tanto a las ciencias sino a los métodos. Esta
teoría la descartamos. Se puede argumentar que el método matemático, baconiano… necesita de un
método nuevo. Hay que distinguir entre el ejercicio de la ciencia y teorías de la ciencia. En el
ejercicio de la investigación no hay novedad (Aristarco usa un método geométrico experimental). El
método matemático experimental funciona en la astronomía del siglo III a.C. Además, esos métodos
llevan, en el siglo XIX, al descubrimiento de la primera paralaje estelar.
Otra cosa es la novedad de la representación en las teorías de la ciencia. Bacon diría que el método
de deducción a partir de un principio, de Aristóteles, es erróneo. Esto no afecta a la marcha del curso
de las ciencias. En el siglo XVI-VII hay un interés por el método científico, no porque surja en ese
momento, sino porque es utilizado para discutir a Aristóteles.
La revolución, en el sentido psicológico, es la que utiliza Kuhn y los idealistas como Butterfield.
Kuhn habla de la revolución científica diciendo que es como las ambigüedades gestálticas. La
revolución es como un cambio en los ámbitos de pensar. Es una perspectiva psicológica. La
perspectiva sociológica es más fuerte porque no mete el problema en la mente de las personas sino
que los saca fuera. En la ciencia hay grupos con intereses y liderazgo. Lo que supone la revolución
como un cambio de liderazgo. Se une el concepto de revolución científica con el concepto de
revolución política. Se cambia el equilibro de fuerzas de la sociedad. La perspectiva es social y casa
con el programa fuerte de la escuela de Edimburgo de la construcción social de la ciencia (Strong
Program, la verdad científica depende de un equilibrio de fuerzas). Esta perspectiva sociológica de
Kuhn está pensada para dar cuenta de la primera revolución científica. La perspectiva gnoseológica
depende de la teoría de la verdad que se tenga. El falsacionismo de Popper conjuga bien con Kuhn.
No es sociológica porque la caída de un paradigma tiene que ver con la verdad y es independiente de
los grupos de presión.
El descripcionismo, sin embargo, suele ser una teoría que se sale de la tabla porque en una teoría
que prefiere el continuismo debido a que las descripciones de la realidad se mejoran nunca hay una
ruptura con lo anterior. El teoreticismo es más cercano al discontinuismo, en contra del
descripcionismo. El adecuacionismo es compatible con una teoría de la revolución científica porque
las diferencias que existan entre teoría y experiencia pueden tener un alcance mayor o menor y
cuando son grandes, se consideran revolucionarios. La perspectiva social viene acompaña de
adecuacionismo.

Teorías continuistas (que niegan las revoluciones)


Suelen ir asociadas el descripcionismo. Este es el punto de vista de los medievalistas, que afirman
que hay una continuidad entre el periodo antiguo y el moderno.
Es la tesis, por ejemplo, de Pierre Duhem, medievalista creyente para el que no hay época oscura y
para el que los orígenes de la ciencia están en el s.XVIII Resta importancia al Renacimiento y
mantiene que el movimiento es un cambio de lugar (podían ser movimientos violentos y perfectos,
como el movimiento lunar). Es la idea de que Galileo “se había encontrado la mesa puesta”.

Crombie, Sarton y Singer son continuistas, y afirman que no hay revolución, sino continuidad. La
Edad Media ha sido infravalorada.

Teorías sociológicas (Kuhn)

Teorías gnoseológicas

La primera revolución científica

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4. Ensayo de una filosofía materialista acerca de las revoluciones científicas

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