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MALTRATO A LA MUJER

MIÉRCOLES, 28 DE OCTUBRE DE 2009

MARCO TEÓRICO

El maltrato a la mujer es uno de los fenómenos más notorios en nuestra sociedad


pero que muchas veces por miedo a hablar y contarle este problema a alguien
las personas callan esto.

El maltrato consiste en la agresión física y verbal de alguna persona ya sea por


cualquier situación, pero en este caso hablaremos del maltrato a la mujer.

Este consiste en la agresión hacia una mujer principalmente de parte de su


pareja sentimental.

Este problema está enmarcado en discusiones las cuales llevan al agresor a


maltratar a la mujer por el simple hecho de no complacerlo en lo que el agresor
quiere es por eso que comienzan sus discusiones.

Pero en algunos de estos casos las mujeres prefieren guardar silencio y no


contarle esto a nadie para que el agresor no se disguste pero al igual lo seguirá
haciendo.

Situación emocional de la mujer maltratada

La mujer maltratada, vive situaciones emocionales perturbadoras:

1. Perdida de la autoestima.

2. Ambivalencia hacia el maltratador por el que siente miedo, agresividad y amor


(durante las remisiones).

3. Ansiedad de la marcha que conlleva la responsabilidad del fracaso familiar y,


en la mayoría de los casos, hacerse cargo de los hijos.

4. Presiones del medio, que la culpabiliza por su posición de víctima y por el


fracaso conyugal, por ejemplo, las amistades presionan para que le abandone,
mientras que la madre para que le aguante.

5. Consecuencias económicas de una marcha.


6. Ineficiencia de apoyos jurídicos para protegerla y el temor permanente a ser
agredida de nuevo por la pareja que sigue persiguiéndola.

Estos son algunos de los aspectos que se viven en una situación de agresión,
otros son:

1. Malestar, incomodidad.

2. Tristeza.

3. Vergüenza.

4. Retraimiento, repliegue sobre sí misma.

5. Reticencia al intercambio de opiniones, de experiencias, por ejm. en la


entrevista.

6. Tendencia a desvalorizarse y culpabilizarse.

7. Somatizaciones diversas: depresión, insomnio, consumo exagerado de


medicamentos, alcoholismo, problemas digestivos, problemas sexuales, etc…

8. Actitud temerosa.

9. Indecisión.

10. Agresividad desproporcionada hacia los profesionales que le preguntan.

11. Reacciones de huida.

12. Prisa.

13. Aislamiento, deberán afrontar la soledad, pocas mujeres han sido preparadas
para vivir ellas mismas, solo se van funcionando ligadas a un hombre.

La mujer maltratada que sale del círculo de la violencia tendrá que recuperar
todas las pérdidas emocionales, psicológicas y físicas inherentes a la vivencia
de la violencia.

Sólo el 5% de los malos tratos familiares son denunciados, es decir sólo se


denuncia el maltrato cuando es brutal o muy reiterado. Existen
condicionamientos importantes por los que no se denuncia el maltrato:
 La dependencia económica y afectiva de la víctima con el agresor.
 El miedo.
 La no aceptación del fracaso matrimonial o de pareja, queriendo sostener
la relación hasta límites insoportables.
 La falta de conciencia de estar siendo maltratada (solo se debe denunciar
cuando hay lesión). El sentimiento de culpa a la hora de denunciar el
padre de sus hijos.
 El desánimo al ser conscientes de que no va a servir para nada.
 Falta de recursos económicos.
 No tener donde ir, etc.
 La falta de respuesta de la propia familia de la víctima y de las
Instituciones en general.
 La ocultación del problema por vergüenza.
 La baja autoestima de la víctima que impide dar respuesta a la agresión.
 La tolerancia del maltrato por parte de la víctima.

La violencia familiar se produce en todas las clases sociales y por tanto en todos
los estamentos económicos, incluso en aquellos de alto nivel cultural. No
obstante cuando se extraen datos de denuncias, encontramos principalmente
mujeres de clases sociales desfavorecidas. Pero si hacemos el análisis de datos
obtenidos en despachos de abogados privados, encontramos que muchas de las
mujeres que acuden a separarse pertenecientes a clases sociales acomodadas,
han sido objeto de malos tratos físicos y psíquicos.

Muchas mujeres retiran la denuncia antes del Juicio, casi siempre por miedo y
bajo amenazas. Un factor que hay que tener también presente es la dificultad
que tiene la víctima de probar los hechos, estos siempre se producen en la
intimidad, sin testigos o con testigos que dependen del agresor por razones de
parentesco. Tampoco le resulta fácil a la víctima llevar testigos de la agresión
tales como vecinos, ya que normalmente no quieren ir. Por otra parte, los
certificados de lesiones aportados no siempre tienen el poder probatorio de la
existencia de la violencia familiar, ya que si bien certifican las lesiones, no
acreditan quien las produce. En definitiva en la mayoría de los casos las mujeres
que se animan a denunciar, tienen otra dificultad añadida: "la carga de la prueba
siempre recae sobre la víctima siendo en la mayoría de los casos difícil de romper
la tan argumentada presunción de inocencia del art. 24 de la Constitución
Española".

El delito de la habitualidad en el maltrato fue introducido en nuestro código en la


reforma del 95 y dice: "el que habitualmente ejerza violencia física sobre su
cónyuge o persona a la que se halla ligado de forma estable por análoga relación
de afectividad… será castigado con la pena de prisión de 6 meses a tres años".
La Jurisprudencia exige 3 agresiones para que se considere la habitualidad y se
requiere también la convivencia del agresor con la víctima. Dado que los
mecanismos legales no actúan con rapidez, la mujer maltratada debe irse del
domicilio familiar con sus hijos a una casa de un familiar, de una amiga, o a una
casa de acogida, mientras el agresor queda en el domicilio.

La nula protección a la víctima hace que sobre ella recaiga el peso de coordinar
los distintos procedimientos civiles y penales a los que debe acudir, meta difícil
de obtener con los resortes legales existentes.

Dificultades que la mujer evalúa en su ruptura:

a. Riesgo de buscar ayuda o decidirse, la violencia física y el daño psicológico:


riesgo de un aumento de amenazas y de la violencia física (hijos, familia,
víctima), de que el agresor amenace con suicidarse, de hostigamiento continuo,
de secuestro de los hijos, etc…

b. Riesgo económico: riesgo de poder adquisitivo, de perder ingresos o trabajo


o relaciones, miedo a sentirse sola (el agresor la ha separado de sus amistades
y familiares poco a poco, en algunos casos), etc…

c. Miedo de las actitudes de los amigos, familiares, profesionales,...: Riesgo de


no ser creída, de que tengan una actitud crítica con ella, etc…

Tipos de ruptura:

1. Ruptura rápida: La mujer se va en cuanto aparecen las primeras


manifestaciones de violencia.

 Tiene el grado de estudios necesario para encontrar un trabajo.


 Tiene amigos con los que contar.
 No tiene pasado familiar de violencia.
 Tiene alternativas, conoce recursos y tiene acceso a ellos.
 Tiene una buena autoestima.

2. Ruptura a disgustos: Se separa tras varios años de soportar violencia,


después de haber intentado salvar la relación. Reduce su culpabilidad puesto
que ha hecho todo lo que ella pensaba que podía salvar su pareja.

 Ha puesto medios para poner fin a la violencia.


 Ha buscado ayuda: psiquiátrica, alcohólicos anónimos, etc…
 Ha intentado salvar su matrimonio.
 Su decisión ha sido pensada y meditada.
 Evalúa que el precio del abuso es demasiado alto para ella y los niños, y
decide irse.

3. Ruptura evolutiva: Abandona la relación y vuelve sucesivas veces, hasta


adquirir el convencimiento de que es preferible afrontarlos problemas derivados
de la separación que soportar la tortura de semejante relación. La violencia se
añade a la dificultad de irse.

 Tiene baja autoestima


 No conoce los recursos.
 Tiene dificultades económicas.
 Tiene pocas posibilidades de trabajar fuera de casa.
 Comulga con los estereotipos femeninos (muy arreglada, conforme le
gusta al hombre).
 Tiene la responsabilidad de los hijos teme la soledad.
 Se siente aislada.

Así pues la experiencia de la ruptura debe haber permitido algunas adquisiciones


o aportado respuestas importantes a la mujer maltratada. Por su parte, el
agresor, se siente reforzado por el regreso de su víctima (hace lo que quiere, de
todos modos ella vuelve siempre). Se siente con autoridad para reiniciar, en
algún momento, comportamientos violentos puesto que sabe que la víctima le
pertenece.
Objetivos

Esperamos que con este trabajo aquellas mujeres que están pasando por esto
rompan su silencio. Por eso este será un muy buen apoyo y brinde ayuda a
aquellas mujeres que están pasando por esto la idea es que baje la tasa de
violencia en nuestra comunidad. Entre uno de los objetivos generales tenemos:

 Brindar un apoyo incondicional


 Brindar ayuda con profesionales
 Que este trabajo ayude a concientizar a la mujer a dejar a un lado su
problema.

Miércoles, 4 de mayo de 2011

MARCO TEÓRICO.

"Violencia contra la mujer" se entiende todo acto de violencia basado en la


pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño
o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas
de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se
producen en la vida pública como en la vida privada.

La violencia contra la mujer presenta numerosas facetas que van desde la


discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el
asesinato. Produciéndose en muy diferentes ámbitos (familiar, laboral,
formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y
doméstico, en el que anualmente las mujeres son asesinadas a manos de sus
parejas por decenas o cientos en los diferentes países del mundo.

VIOLENCIA A LA MUJER EN ORGANIZACIONES OFICIALES

En 1993 las Naciones Unidas reconocían la urgente necesidad de una aplicación


universal a la mujer de los derechos y principios relativos a la igualdad,
seguridad, libertad, integridad y dignidad de todos los seres humanos. También
reconocía el papel desempeñado por las organizaciones en pro de los derechos
de la mujer, organizaciones que facilitaron dar visibilidad al problema.

Siendo la violencia contra la mujer un problema que afecta a los derechos


humanos, que constituye una manifestación de relaciones de poder
históricamente desiguales entre el hombre y la mujer, que han conducido a la
dominación de la mujer y a la discriminación en su contra por parte del hombre
e impedido el adelanto pleno de la mujer, y que la violencia contra la mujer es
uno de los mecanismos sociales fundamentales por los que se fuerza a la mujer
a una situación de subordinación respecto del hombre, ve la necesidad de
definirla con claridad como primer paso para que, principalmente los Estados,
asuman sus responsabilidades y exista un compromiso de la comunidad
internacional para eliminar la violencia contra la mujer.

Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su


vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso,…) Desde
diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia
es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.

Publicado por Martha, Michel, Karla.

MARCO TEÓRICO DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y SU


ANÁLISIS A LA LUZ DE LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS
DERECHOS HUMANOS

Dña. Norma Vázquez García - Psicóloga

Experta en Violencia contra las mujeres

1. La violencia que los hombres ejercen contra las mujeres: problemática


masculina no asumida por ellos, que tiene como víctimas a la población femenina
que sufre sus consecuencias. “La autoridad que los hombres pueden asumir en
la sociedad general se refleja en las tradiciones predominantes de la teoría social
que hacen que a los hombres nos resulte difícil apreciar que nuestra experiencia
como hombres está marcada como género”

(Víctor Seidler, 2000. La sinrazón masculina).


La violencia de género es un problema de la asignación de ciertas características
asignadas a la masculinidad (control de las mujeres, razón, negación de la
emotividad, legitimidad de la expresión de la agresividad…), no es problema
exclusivo de los individuos que ejercen actos violentos.

2. Cómo se define la violencia contra las mujeres: cómo se actúa contra ella.
“Entender mejor para atender adecuadamente”

Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo (género) femenino que


tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o
psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o
la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como
en la vida privada (ONU, 1993/1995/)

La violencia, en sus múltiples manifestaciones, siempre es una forma de ejercicio


del poder mediante el empleo de la fuerza (ya sea física, psicológica, económica,
política...) e implica la existencia de un “arriba” y un “abajo”, reales o simbólicos,
que adoptan habitualmente la forma de roles complementarios: padrehijo,
hombre-mujer, maestro-alumno, patrón-empleado, joven-viejo

(Corsi, 1994).

3. Pautas culturales: normalización de la violencia como forma de relación entre


los sexos:

a. División de trabajo (hombres como ganadores del pan, mujeres como


cuidadoras)

b. Imaginarios simbólicos de la masculinidad (como fuerza) y feminidad (como


amor)

c. Imaginarios simbólicos de la relación entre los sexos (control-abnegación)

4. Feminicidio (Radford y Russel, 1994): conjunto de acciones que tienden a


controlar y eliminar a las mujeres a través del daño y el temor. Algunos ejemplos:

a. Asesinato por parte de la pareja, sobre todo cuando las mujeres dan pasos en
torno a su autonomía o incrementan su poder propio (participación política,
ruptura de la pareja, trabajo fuera de casa, compra de un automóvil…)
b. Rechazo al cortejo (acoso sexual, práctica de arrojar ácido a la cara de las
mujeres en Bangladesh).

c. Ser viuda: el ritual sati en la India

d. Ser soltera, sola, no tener hombre, no ser, el matrimonio como reparación ante
la violación.

e. Ser púber: terminación de la capacidad de juego y exploración.

f. Ser feto, recién nacida, niña, adolescente. Faltan 100 millones de mujeres en
el mundo por abortos selectivos, infanticidio femenino, insuficiente alimentación,
falta de acceso a los cuidados sanitarios, excesivo trabajo infantil, mortalidad
materna, abortos realizados en malas condiciones.

5. Derechos Humanos: derechos consagrados a las personas ¿y el sexo?,


¿Derechos del hombre de la mujer?, ¿Existe la persona o tenemos que pensar
en mujeres y hombres?, ¿Igualdad como punto de partida o de llegada? Para las
mujeres: el derecho a tener derechos.

6. Derechos de las mujeres como Derechos Humanos o Derechos de las


Humanas: Tribunal sobre las violaciones a los derechos humanos de las
mujeres, Viena, 1993.

“Detrás de cada una de estas historias se encuentran las vidas de millones de


mujeres de todo el mundo” (Charlotte Bunch, 1993).

7. La “defensa” de los valores culturales que mantienen la desigualdad de


género fomentan la impunidad. La impunidad mantiene y genera más
violencia.