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PUNTOS DE VISTA METAPSICOLÓGICOS

Técnica y práctica del psicoanálisis (Greenson)

Rappaport, D., Nuevas aportaciones a la psicología psicoanalítica, México, Pax, 1968

La metapsicología psicoanalítica se refiere al número mínimo de supuestos en que se basa el sistema de la


teoría psicoanalítica (Rapaport y Gill, 1959). La labor de Freud sobre metapsicología no es completa ni sistemática y
está esparcida por todos sus escritos. El capítulo séptimo de la interpretación de los sueños (1900), los “Trabajos sobre
metapsicología”, y el apéndice a Inhibición, síntoma y angustia (1926) son las principales fuentes de referencia.

En realidad, Freud sólo formuló explícitamente tres puntos de vista metapsicológicos: el tópico, el dinámico y el
económico. El punto de vista genético parecía lógico. Aunque no definió el punto de vista estructural, Freud dio a
entender que podría remplazar al tópico. (Véase Rapaport y Gill [1959] y Arlow y Brenner [1964] al respecto.) El punto
de vista adaptativo está también implícito y es esencial para el pensamiento psicoanalítico (Hartmann, 1939).

Las implicaciones clínicas de la metapsicología indican que para comprender un suceso psíquico cabalmente es
necesario analizarlo desde seis puntos de vista: tópico, dinámico, económico, genético, estructural y adaptativo.

Punto de vista tópico


El primer punto de vista formulado por Freud. En el capítulo siete de La interpretación de los sueños (1900) describía
los diferentes modos de funcionamiento que rigen los fenómenos conscientes e inconscientes. El “proceso prima-
rio” gobierna el material inconsciente y el “proceso secundario” dirige los fenómenos conscientes. El material
inconsciente sólo tiene un objetivo: la descarga. No hay sentido del tiempo, orden ni lógica, y las contradicciones
pueden coexistir sin anularse unas a otras. La condensación y el desplazamiento son otras características del proceso
primario. El designar un acontecimiento psíquico como consciente o inconsciente implica más que una mara dife-
rencia de cualidad. Los modos de funcionar arcaicos y primitivos son característicos de los fenómenos inconscien-
tes.

Punto de vista dinámico


Este punto de vista entiende que los fenómenos mentales son resultado de la interacción de fuerzas. Freud (1916-7)
empleaba el análisis de los errores para mostrar la dinámica: «Conservad en vuestra memoria, a título de modelo,
el método seguido en el estudio de estos fenómenos, método que habrá ya revelado a vuestros ojos cuáles son las
interacciones de nuestra psicología. No queremos limitarnos a describir y clasificar los fenómenos; queremos tam-
bién concebirlos como indicios de un mecanismo que funciona en nuestra alma y como la manifestación de tenden-
cias que aspiran a un fin definido y laboran unas veces en la misma dirección y otras en direcciones opuestas.
Intentamos pues formarnos una concepción dinámica de los fenómenos psíquicos.»
Este supuesto es la base de todas las hipótesis relativas a los impulsos instintivos, las defensas, intereses y conflictos
del Yo. La formación de síntomas, la ambivalencia y la sobredeterminación son ejemplos de la dinámica.
Punto de vista económico
El punto de vista económico concierne a la distribución, las transformaciones y los gastos de energía psíquica.
Conceptos como ligazón, neutralización, sexualización, agresivización y sublimación se basan en esta hipótesis.

Requiere que la explicación psicoanalítica de cualquier fenómeno psicológico incluya proposiciones concernientes
a la energía psicológica empleada en el fenómeno (González & Rodríguez, 2008).
1. Existen energías psicológicas.
2. Las energías psicológicas siguen una ley de conservación.
3. Las energías psicológicas están sujetas a una ley de entropía.
4. Las energías psicológicas están sujetas a transformaciones que aumentan o disminuyen su tendencia entró-
pica.

Entropía: Medida que, en termodinámica, permite evaluar la degradación de la energía de un sistema. La energía se
conserva en cantidad, pero se degrada en calidad, esto es, existe una conservación cuantitativa de la energía. La
termodinámica es la parte de la física que trata del calor. El primer principio de la termodinámica expresa que la
energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma. El segundo principio de la termodinámica está relacionado
con el aprovechamiento de la energía en trabajo. Lo más interesante sería predecir en qué sentido evolucionará un
sistema. Dos cuerpos puestos en contacto no se intercambian calor de tal forma que tendiesen a tener temperaturas
cada vez más distintas; al contrario, todos los cuerpos tienen la tendencia a adquirir temperaturas uniformes. Sabe-
mos que al mezclar agua fría y agua caliente el conjunto terminará por quedar a la misma temperatura, es decir, en
un total desorden. ¿Existe alguna magnitud física que diferencie a los estados ordenados de los desordenados? Si la
energía no varía, ¿no habrá una característica que distinga los posibles estados finales de equilibrio? Para caracte-
rizar estos estados se recurrió a una magnitud a la que se llamó entropía.
Se ha creído que la entropía es la medida de este desorden. Los sistemas tienden al máximo desorden por término
medio, pero no en todos los casos sin excepción. Se llegó a decir que el universo tiende hacia un estado de máximo
desorden: el caos. Sin embargo, ¿cómo podríamos explicar la evolución de la naturaleza hasta estructuras tan orde-
nadas como son todos los seres vivos?
Entonces un sistema evoluciona de tal manera que tiende a aumentar o a disminuir su entropía. Dentro del aparato
psíquico y de las energías psicológicas existen las catexias móviles y el proceso primario que en términos generales
expresan el principio del placer. La energía psicológica puede neutralizarse, desexualizarse o desagresivizarse, que
son procesos que no siguen la ley de entropía. La desneutralización, sexualización, agresivización y la movilización
de catexias siguen la ley de entropía. Esto nos sirve para fundar la explicación del paso del proceso primario al
secundario (Rapaport, 1968) y la relación entre energía y estructura en los fenómenos psicológicos (Universitas,
1971).

Punto de vista genético


Concierne al origen y desarrollo de los fenómenos psíquicos. No sólo trata de cómo el pasado está contenido en el
presente sino también de por qué en ciertos conflictos se adoptó una solución determinada. Estudia los factores
biológico-constitucionales tanto como los experienciales (Greenson, 2004).
Requiere que la explicación psicoanalítica de cualquier fenómeno incluya proposiciones relativas a su origen psi-
cológico y a su desarrollo. (Ésta y las siguientes hipótesis pueden encontrarse en Rappaport, 1968). (González &
Rodríguez, 2008)
1. Todos los fenómenos psicológicos tienen origen y desarrollo psicológicos.
2. Todos los fenómenos psicológicos se originan en propiedades innatas, que siguen el proceso de maduración
según un plan básico epigenético.
3. Las formas primitivas de un fenómeno psicológico siguen siendo potencialmente activas, aunque sean des-
plazadas por formas posteriores.
4. En cada punto de la historia psicológica, la totalidad de estas formas primitivas potencialmente activas code-
termina todos los fenómenos psicológicos subsecuentes.

 En los sueños se puede precisar el origen y evolución de los problemas psicológicos de una persona.
o Con relativa facilidad, puede observarse si el origen es oral, anal, fálico (edípico), simbiótico, narcisista,
etcétera.

Punto de vista estructural


Supone que el aparato psíquico puede dividirse en varias unidades funcionales duraderas. Ésta fue la última gran
contribución teórica de Freud (1923). El concepto del aparato psíquico compuesto de Yo, Ello y Superyó procede
de la hipótesis estructural. Está implícito que hablamos de conflictos interestructurales como formación de síntomas
o de procesos intraestructurales como la función sintética del Yo.

Punto de vista adaptativo


Finalmente, formularemos también el punto de vista adaptativo, aunque Freud sólo lo insinuó. El concepto de adap-
tación está implícito, por ejemplo, en las proposiciones de Hartmann y Erikson acerca de la preparación innata para
una serie evolutiva de ambientes medios probables.
Todas las proposiciones acerca de la relación con el medio ambiente, los objetos de amor y odio, las relaciones con
la sociedad, etc., se basan en esta hipótesis.