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El Capital y la mercancía como tareas a dilucidar

Gonzalo Beria

11-nov-2018

El Capital, desde su aparición se ha reimpreso en varias editoriales e idiomas. Una de


las dificultades que este proceso implica es la ambigüedad con la que son tratados varios
conceptos, o qué por arbitrariedades se prestan a interpretaciones sesgadas. En la
publicación de la editorial Siglo XXI editores, s.a. de C.V. se hace un recorrido en
prólogo sobre las versiones en francés, inglés, alemán. El autor plantea varias
discusiones respecto a la mercancía y el dinero.

Se considera válido retomar una definición importante sobre la mercancía, el valor de


uso, magnitud de valor o sustancia del valor, valor. El autor hace esta diferenciación de
utilidad sobre el valor de uso, es decir puede a su vez convertirse en una magnitud de
valor, o una sustancia del valor, o ser el valor, en sí misma al momento de generar el
proceso de intercambio de valores. Llega a esta definición partiendo del hecho que
“todas las cosas tiene un virtud intrínseca”. (Marx 1975 ,44) en Barbon.

El autor se ampara en los postulados presentados en Del interés Social en (Le Trosne
1846, 889) que sostiene que el valor “consiste en la relación de intercambio que media
entre tal cosa y cual otra, entre tal medida de un producto y cual medida de otro” (Marx
1975, 45). Su evidencia para sostener esta argumentación es que “el valor de cambio
únicamente puede ser el modo de expresar o forma de manifestarse de un contenido de
un diferenciable de él” (Marx 1975, 49)

Por otro lado una suposición cuestionable con la que se coincide es la refutación que
hace Marx, a la fictio iuris (ficción jurídica) que afirma “que todo comprador de
mercancías tiene un conocimiento enciclopédico acerca de las mismas” (Marx 1975,
44), concepción aceptada en la sociedad burguesa. Este posicionamiento con el que se
coincide, se vuelve necesario debido a la ambigüedad o interpretación que se le da al
“valor”, en la “sociedad burguesa”, se interpone entre lo concebible por Marx y dicho
por Jhon Loke en, Some Considerations on the Concequences of the lowering of
Interest, “qué el valor natural de cualquier cosa consiste en su aptitud de satisfacer las
necesidades o de servirá la comodidad de la vida humana.” (Marx 1975, 44), por tal
razón se arbitra esta acepción y aclaración por parte del autor. No existe diferencia o
distancia entre dos cosas de igual valor de cambio.

La siguiente escala que se deriva de lo anterior se expresan en el cambio que provocan


las mercancías o cosas que producen el trabajo humano y cómo también se alteran las
relaciones de intercambio. Primero “se desvanece el carácter útil de los trabajos
representados en ellos (…) y por ende las diferentes formas concretas de esos trabajos”.
Segundo se hace evidente la pregunta “¿cómo medir, entonces la magnitud de su
valor?” y por último el autor evidencia la respuesta de la siguiente manera “el tiempo de
trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera
en las condiciones normales de producción vigente en una sociedad”.

Para sostener todo esto el autor hace claras diferenciaciones de conceptos entre la
magnitud del valor de una mercancía, que esta puede variar “en razón directa a la
cantidad de trabajo efectivizado en ella e inversa a la fuerza productiva de ese trabajo”
por ende si la mercancía producto de esa tiempo de trabajo, no es útil, el trabajo
tampoco lo es y “no constituirá valor alguno”. ¿A qué se debe tal disparidad entre sus
magnitudes de valor? Se pregunta Marx, debido a que a mayor cantidad de trabajo
empleado en la fabricación de una mercancía constituiría mayor riqueza.

De ahí se desprende otra categoría que plantea el autor el “trabajo abstractamente


humano”, y afirma que no es suficiente con crear la mercancía o el valor de uso, pues
este valor carece de valor mientras no se socializa, solo en ese momento un trabajo se
objetivista, afirmando la idea del principio, “que todas las cosas tiene un virtud
intrínseca”. Es decir todo trabajo debido a que ya se modificaron las relaciones entre el
valor de uso y el trabajo necesario para producir un valor de uso cualquiera pasa a tener
un estatus similar al de la mercancía porque si dos panaderos emplean el mismo tiempo
para producir pan pero uno produce menos, no quiere decir que quien hizo menos, no
empleó tiempo de trabajo. Eso concluye que al igual que el valor de uso, el trabajo toma
una particularidad en la forma que privadamente se califica ese esfuerzo, y a su vez
modifica la forma equivalente del trabajo.

Para finalizar el autor se refiere a las categorías ya nombradas, valor de uso, mercancías,
y trabajo abstractamente humano, en una nueva escala que modifican otra vez las
relaciones en que ese trabajo abstractamente humano se vuelve objetivo y valor uso, en
decir en trabajo social global. Para entender esto es necesario situarnos desde donde lo
enuncia Marx, “si los objetos para el uso se convierte en mercancías, ello se debe a que
son productos de trabajos privadamente los unos de los otros”, eso desencadena que los
trabajos privados sean concebidos con carácter social doblemente.

Así se plantea que “la igualdad de trabajos diversos solo puede consistir en una
abstracción de su desigualdad real, en la reducción al carácter común que poseen en
cuanto gasto de fuerza humana de trabajo, trabajo abstractamente humano”.
Entendiéndose este resultado de producción de valores de uso a gran escala, y el
intercambio al que se somete, el llamado de atención que hace el autor es a que se
convertirán en trabajo social global una vez que esos valores de uso se empleen en
suplir una necesidad intrínseca e inherente al valor que ese trabajo produce. Es sobre
lo que trata el libro en su conjunto en el capítulo 1. Este texto es una invitación
pendiente a los investigadores de ciencias sociales a tomar estos enfoques en las tareas
de dilucidar un futuro mejor, ¿por qué? esta afirmación, el autor en un pasaje afirma que
toda esa teoría que desarrolla tendrá mejor efectividad post fetum, es decir luego de los
acontecimientos. Esto no es más que una tarea pendiente a completar en adelante,
puesto que el camino se allanó al estar inmersos en un carácter histórico de las formas
naturales de la vida social, Marx sostiene que eso sucede por ser parte de este sistema
que él estudió. Por tanto las resoluciones futuras deberían enfocarse en el contenido de
esas formas.

Bibliografía:

Marx Karl. 1975. Mercancía y dinero en “El Capital crítica de la economía política el
proceso de producción de capital”. Editado por Pedro Scaron. México. Siglo xxi
editores, s.a de c.v.