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Evaluación de la calidad de vida
desde la perspectiva p sicológica 1
JU A N JO S É S Á N C H E Z -S O S A
A N A L U IS A G O N Z Á L E Z -C E L IS R A N G E L 2
24
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B fÍR .í'-:

-IN TR O D U C C IO N L a c a l i d a d d e v i d a (CdV ) se asocia con factores


p esenciales del funcionam iento y bienestar hum anos,
f e a p sico lo g ía tie n e com o o b jeto de estudio el de naturaleza em inentem ente psicológica, tales como
#« ftportam iento hum ano, y su p rincipal interés es la salud psicológica o m ental del individuo o su fa­
l l f e n e s t í i r de los individuos, p ara lo cual la bús- m ilia, el éxito en la escuela o en el trabajo, las rela­
flda del conocim iento- cien tífico incluye el exa- ciones de pareja, fam iliares o sociales, la realización
Sfcilef ¡§|,.de intervenciones q u e propicien dicho estado personal y los estilos de vida saludables, entre otros.
« ¡ ¡.b ie n e s ta r. Para ello, se requiere contar con m edi- El p ropósito de este capítulo es bosquejar un p a­
■®?à
||!sensibles para evaluar los efectos de las inter- no ram a general de los esfuerzos dirigidos h acia la
inílóij
Inciones. E n este contexto surge el constructo de conceptualización del constructo de calidad de vida
i:
gjjdad de vida (C dV ) com o u n a p ropuesta de va- y algunas dim ensiones propuestas para definirlo y
•|b le que refleje los cam bios derivados de diversos operacionalizarlo. A sim ism o, se describen algunos
[■
¡pim ientos psicológicos. instrum entos de m edición de la C dV en general, re ­
'i ? «Parece que el constructo de calidad de vida tie- lacio n ad o s con la salud y específicos de la e n fer­
psus raíces en la investigación clínica. Si bien los m edad, así com o algunas consideraciones m etodo­
pnces te c n o ló g ic o s en m e d ic in a a u m e n tan los ló g icas resp ecto a sus pro p ied ad es p sico m étricas.
jfos de esperanza de vida, la calidad con la que se P o r últim o, se destaca la CdV com o variable rele­
pea esos años no necesariam ente m ejora, pues las vante en la m edición del beneficio clínico que sur­
Ifridiciones de quienes sufren enferm edades cróni- ge, en su caso, de las intervenciones terapéuticas, y
i&o invalidantes im plican deterioro y lim itaciones se presentan algunas conclusiones.
fe persona. É stas ocurren ya sea porque afectan al
l^éíff'tópio organism o del paciente o com o consecuen-
¡I,de intervenciones terapéuticas que suelen acom - 2. D E F IN IC IÓ N D E L C O N S T R U C T O
viina [añarse de e fe c to s c o la te ra le s q u e d e te rio ra n el . D E C A L ID A D D E V ID A
ht'üñi íjenestar g en eral de los in d iv id u o s. L a situación
r.c’ñen ¡fintea la necesidad de evaluar los efectos de las in- En el estudio de la c a l i d a d d e v i d a (C dV ), ha
jlfvenciones, no sólo los relativos a la vida posterior sido notoria la participación de diversas disciplinas.
H Impaciente, sino tam bién a su calidad. E xisten, entre otras, aproxim aciones de las ciencias
L*
r::an Los autores agradecen a Angélica Riveros Rosas sus co- 2 Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
jpntarios y sugerencias a versiones preliminares del presente (México).
flitulo.
É b ê ï;
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f|dic¡ones Pirámide
474 / M a n u a l pa ra la e va lu ació n clín ica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic o s

naturales, sociales, de la salud y del com portam ien­ tem a no pu ed e soslayarse, adem ás de ser g >
to hum ano que han contribuido a su conceptualiza- p a ra seguir la historia del concepto a través c M ^ '^ f"
ción. P o r ello, cuando se ofrece una definición de vestigación. 111,1 ^
CdV, se observan m últiples enfoques para su estu ­ L a C d V h a sido m otivo de interés para n’ w l
dio, y diversas definiciones del térm ino, el cual se tas d isc ip lin a s. L os eco n o m istas, los polític St'U'
asocia, po r un lado, con nivel o estilo de vida, y, po r d e m ó g ra fo s y los am b ien talistas, entre otros'''’ ^
otro, con satisfacción, b ienestar y salud, e incluso c ia lista s de las cien cias so ciales, de la educ ^ 6
con felicidad. y de la salud, han contribuido a su estudio.
G eneralm ente, el concepto CdV va unido a una b a rg o , e s to s e n fo q u e s tra d ic io n a lm e n te ^ ^
evaluación del bienestar y del am biente en que viven abocado a u n a m edición predom inantem enti ^ uUln
las personas. D icha evaluación suele hacerse de dos titativ a, em p le an d o in d icad o res relativamente oh *
form as: de m anera extem a, cuando un ju ez ajeno y je tiv o s.
experto m ide con criterios externos qué es lo que la P or ejem plo, puede entenderse a la CdV con
gente posee que refleja su C d V Para ello se intenta «grado en que una sociedad posibilita la satis! Cuori
usar indicadores objetivos, se realiza un juicio del in­ de necesidades (m ateriales y no materiales) de lo*«
dividuo o población, en térm inos de su nivel econó­ m iem bros que la com ponen. Tal capacidad se maní1’’’
m ico, e sco la rid a d , e sta d o de salud, v ivienda, a li­ fiesta a través de las condiciones objetivas en que se'
m entación, etc. L a otra evaluación la realiza el propio desenvuelve la vida social y en el sentimiento Mib|¿
individuo, em pleado su percepción de bienestar sub­ tivo que de la satisfacción de sus deseos socialmeníe’i
jetivo, incorporando las valoraciones de los indivi­ influidos y de su existencia poseen los miembros de
duos sobre sus condiciones y la im portancia que tie­ la sociedad» (Setién, 1993, pp. 137-138).
1pori
nen éstas para ellos m ism os en su vida. En la prim era m itad del siglo pasado, la CdV del
N atu ralm en te, no es posible estab lecer un p a rá ­ las naciones se solía m edir a través de los nivelesHeí
m etro de C dV igual para todos los individuos y para vida m ateriales. M ientras más alto era el nivel de un*
todas las sociedades, ya que aquélla se determ ina país, m ejor C dV de sus individuos se suponía. De¿ul
tanto po r criterios externos y norm as de las co n d i­ su e rte que e ste c o n c ep to se relacionaba común
ciones objetivas de una «buena» C dV com o p o r los m ente con m edidas económ icas com o el Prodiii to
m ism o s individuos, a p a rtir de sus propias valora­ In terio r B ruto (PIB ). E sta concepción de la CdyijiiL
ciones o percep cio n es sobre su vida y condiciones c u e stio n ad a h asta la d écada de los sesenta con i
circu n d an tes. E stas p e rcep cio n es se ven in flu id as m ovim iento de indicadores sociales. %
por sus deseos y expectativas, que, a su vez, pueden L a investigación en indicadores sociales estuSia/'
e sta r d e fo rm ad o s, en gran p arte, p o r las c irc u n s­ las m ediciones de la C dV en la sociedad basánto Jslen
tancias, su entorno, su cu ltu ra y sus criterios p er­ en descripciones sobre el b ienestar de los ciudart úii
sonales. nos o sobre si esa vida es «m ejor o peor», comói" ‘ ífi
L a investigación sobre C dV es relativam ente re ­ d ic a d o r de p ro g re so so cial (V eenhoven, 199
ciente. Las publicaciones en el área se concentran 2000 ). rifili
en las tres últim as décadas. U n claro ejem p lo es la E l térm in o C dV es conceptualm ente difícil ¿
a p arició n de la rev ista S o c i a l l n d i c a t o r s R e s e a r c h , definir debido a que se trata de un térm ino escun|
q ue lle v a c o m o s u b títu lo : A n I n t e r n a t i o n a l a n d dizo, abstracto, com plejo, sólo indirectam ente
ln te r d is c ip lin a r y Jou rn al fo r Q u a lity -o f-life dible y exam inable desde m últiples orientaciones m
M e a s u r e m e n t.E sta se ha ido convirtiendo en el es­ p o r tanto, susceptible de diversas definiciones.
p a c io q u e p u b lic a la m a y o ría de tra b a jo s de in ­ A nte el vacío en torno a su m edición subjeti’ ^
v e s tig a c ió n s o b re C dV y ha co n trib u id o , d esd e la psicología, com o disciplina científica, responde
1974, a la d ifu sió n de la teoría y m eto d o lo g ía de la necesidad de proponer indicadores que definan a l ^
todo aquello relacionado con indicadores sociales y constructo y que integren las distintas variables qn^ |
CdV. Su in flu en cia en los científicos dedicados al contribuyan a la validez y fiabilidad de la evalo^ É
Bjrav s
© E d icio n e s Pirám _ ■
■ J a *•*« P io n es F
A . E valuación de la c a lid a d d e vida d e s d e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 475

"ii'dB’’- le Ia CdV, considerando variables objetivas y dos d e fin id o s en té rm in o s d el é x ito de un tra ta ­


áslfc-'* %.. v^s- m iento: p ro lo n g a r la vida, d ism in u ir los efectos co­
Wp. )■' i)arür de la p ropuesta de la O rganización de laterales, reducir m edicam entos, dism inuir el núm e­
i'Ñk'“’ ^ c io n e s U nidas, que propone la salud, la ali- ro de recaíd as, aco rtar el tiem po de convalecencia,
-’rn%: ■ ■-'.'sión, la educación, el trabajo, la vivienda, la m ayor m ovilidad, m ayor independencia, dism inuir el
vpñib' f ."dad social, el vestido, el ocio y los derechos dolor, acelerar la incorporación a las actividades dia­
dkíií.".- iC:-tos com o los principales com ponentes de la rias, rea liz a r actividades satisfactorias y de ocio, en­
4fÍs^Í,'< ''L6VÍ y A nderson (1980) delim itan el concep- tre otros.
■cyifeí-;?",jfíalan: «entendem os una m edida com puesta L a m ayoría de los autores coincide en que no exis­
i f e r 'v , ¿nestar físico , m ental y social, tal y com o la te u n a buena y consensuada definición. Se requiere
cada individuo y cada grupo, y de felicidad, que abarque de m anera integral la salud física de la
-¿Mar- ':.'.'¡'-cción y recom pensa» (p. 7). D e tal suerte, la persona, el estado psicológico, el nivel de indepen­
•.?Ícrair _ción que cada sujeto hace de su CdV se basa, dencia, las relaciones sociales, las creencias perso­
n m edida, en un proceso cognitivo de com pa- nales y sus relaciones con los hechos im portantes del
^JSÉÍÍónf cuyos criterios se relacionan con el propio m edio am biente. U n excelente ejem plo de definición
íf- & ’ le aspiraciones, expectativas, grupos de refe- incluyente de C dV es el propuesto po r el grupo de la
valores personales, actitudes y necesidades, O rganización M undial de la Salud (O M S), que con­
fijjrevt’j ;..ws y W ithey (1974), por su parte, insisten en tem pla la percepción subjetiva y el papel objetivo o
no se trata de sólo un reflejo directo de las con- factores contextúales de los individuos: «L a calidad
' ¡nes reales y objetivas, sino de la evaluación he- de vida es la percepción de los individuos de su po­
por el individuo. sición en la vida en el contexto de su cultura y siste­
I ¡or otro lado, el interés de las ciencias de la sa­
rde la m edicina en definir y estudiar la CdV ha
m a de valores en la cual ellos viven y en relación a
sus m etas, ex p ectativ as, están d ares e in tereses»
estimulado con los logros de la tecnología al (H arper y Pow er, 1998, p. 551).
)ngar la duración de la vida en térm inos de can- E sta definición refleja el punto de v ista en el que
C dV se refiere a una evaluación subjetiva, la cual
está in m ersa en un contexto cultural, social y m e ­
d io a m b ie n ta l. A u n q u e las d e fin ic io n e s v arían , el
concepto de CdV abarca tres dim ensiones globales:
a) aquello que la p ersona es capaz de hacer, el esta­
do funcional; b ) el acceso a los recursos y a las opor­
tunidades para utilizar estas habilidades con el fin
de conseguir los intereses, y c) la sensación de bie­
nestar. L as dos prim eras dim ensiones se designan, a
m enudo, com o c a l i d a d d e v i d a o b j e t i v a , y la últim a
com o c a l i d a d d e v i d a s u b j e t i v a . D entro de estas di­
m en sio n e s g lo b ales, se han id en tifica d o d istin tas
áreas de vida, com o la salud, la fam ilia, las relacio­
nes sociales, el trabajo, la situación económ ica y el
lu g ar de residencia (Lehm an, 2000).
El concepto de C dV ha estado vinculado a otros
conceptos, com o los de satisfacción, bien estar y fe­
licidad, en los que las condiciones objetivas de la
vida se proyectan a través de las aspiraciones, ex­
pectativas, experiencias, motivos, sentim ientos y va­
lores del hom bre. E s decir, a través de factores per-

1de años, así com o la supervivencia de pacien-


nte enferm edades que antes eran incurables. Sin
árgo, lo que se cuestiona es el tipo de vida que
in los individuos al sobrevivir a padecim ientos,
venciones o tratam ientos que pueden causar da-
colaterales o incapacidad, y que producen una
:encia deteriorada para ellos. D e ahí que resul-
11 em plear valo racio n es de la CdV com o una
ida de evaluación de los resultados de las Ínter-
476 / M a n u a l p a ra la e valuación clínica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic o s

sonales, de valoración y em ocionales, percibiendo, cionada con la salud es la inclusión de la


estim ando y valorando los factores objetivos de la de los pacientes acerca de su estado de salü¿rfSL
vida p o r m edio de las apreciaciones del b ien estar L as dim ensiones de incapacidad, in c o rn o ^ ifÉ
subjetivo. P o r ello la psicología tiene un papel d e­ insatisfacción son reconocidas com o com¿$l¡pl¡¡p
cisivo en la definición de las dim ensiones que p e r­ de la C dV relacionada con la salud. En este
m itan la O peracionalización del constructo de CdV. in cap acid ad se m ide po r la habilidad de re a l|P § t
tividades cotidianas e instrum entales de la-MclÉ!
ría y, en su caso, de actividades ocupacionaleff
3. M E D IC IÓ N D E L A C A L ID A D D E V ID A com o p o r el im pacto que el grado de h a b ilid a d ^
terioro físico produce en el rendim iento.
3 .1 . C a lid a d d e v id a g e n e ra l, c a lid a d tar se caracteriza por la presen cia o ausencia;
d e v id a re lac io n a d a con la salu d y calid ad lo r f ís ic o y la f a tig a d e s d e la p e rc e p c i 6jffl(0
d e v id a es p e c ífic a d e la e n fe rm e d a d individuo. Finalm ente, la insatisfacción se rh íd |n ■«
el grado de satisfacción con el funcionam ientof^''
P u ed en identificarse tres perspectivas p ara en ­ cial, el b ien estar general y la vida.
m arcar los aspectos centrales de la m edición de la L a C dV relacionada con la salud mide disüntfi?1
CdV: d ) la C dV en general, b ) la C dV relacio nada aspectos que contribuyen a que el sujeto p e r c i b id
con la salud y c) la C dV específica para cada e n fer­ grado de bienestar o m alestar con su vida y su sáíud^
m edad. sin em bargo, especifican las dim ensiones qiiéfiiie-^
L a c a l i d a d d e v i d a e n g e n e r a l ha sido operacio- len deteriorarse a la luz del proceso de enfermedad®!
n alizad a en térm inos de los distintos aspectos que D e ahí que se requieran m edidas que reflejen lo’^ue1.]
c o n stitu y e n la v id a p a ra u n a p erso n a: salu d , a li­
m entación, vestido, vivienda, trabajo, seguridad so­
cial, educación, ocio y derechos hum anos (Levi y lia su vida. P or ejem plo, éstos pueden ser am bien­
A nderson, I980). L a C dV en general consiste en la tes hospitalarios, las relaciones que tiene el pácienflf
valoración que el sujeto haga de su propia vida en con el equipo de salud y que afectan a su proce¿cf:fI|
re la c ió n a la sa tisfa c ció n de los diversos c o m p o ­ salud-enferm edad y a su C d V I v lf||
nentes que la integran. L as investigaciones enfocadas a evaluar la c a íil
P arece ser que una de las áreas m ás im portantes, d a d d e v i d a r e l a c i o n a d a c o n u n a e n f e r m e d a d é s jñ | |
de acuerdo con la literatura de investigación, es la c í f i c a incluyen aspectos em ocionales de los paciénl
sa lu d , ya que es el c o m p o n e n te p re d o m in a n te y tes, derivados del m ism o proceso de enferm edai||
aglutinante de otros factores de la CdV. L a c a l i d a d de los efectos secundarios de los tratam ientos a qiíé'
d e v i d a r e l a c i o n a d a c o n l a s a l u d se ha m edido a tra­ son som etidos. D estacan los problem as derivados de,
vés de la función física, del estado psicológico, de la ad h e re n c ia terap éu tica, de las relaciones ínteíSS
la función e interacciones sociales y de los síntom as personales con la fam ilia, con el equipo médicb;:;e|p
físicos. El espectro de indicadores p ara la m edición el trabajo y en la vida social; los problem as viná ^
de estos aspectos incluye cinco áreas p rin cip ales: lados con la autoim agen y con la autoestim a d é j p |
m ortalidad, m orbilidad, incapacidad, incom odidad e personas, así com o con la adaptación ante la enfer^
insatisfacción. m edad, con la recuperación de la salud, con la
T ra d ic io n a lm e n te , c u a n d o se p re se n ta n d ato s habilitación, la incapacidad y el deterioro o corila ;1
com parativos del estado de salud en diferentes gru­ proxim idad de la propia m uerte.
pos de población, se incluyen datos de m ortalidad y A l respecto de esta evaluación, se sugieren disp|g
m orbilidad, que m ás bien se reconocen com o datos tintos com ponentes psicológicos de la CdV, có n ij|j|
de en ferm ed ad . En este sen tid o , la salu d es vista esta r libre de preocupaciones acerca de la salud de
com o el grado de enferm edad, p o r lo que el énfasis las personas, un elevado nivel de energía, una vidágr
p rim o rd ial de la literatu ra actual sobre CdV rela ­ interesante y satisfactoria, un buen estado de ánim o|||

O Ediciones
E v a lu a c ió n de la c a lid a d d e vida de sd e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 477

relajada y un cierto control sobre las em o- D e ahí que los instrum entos de la CdV relacionada
B p f s y la conducta- con la salud abarquen tam bién áreas de la vida e in­
ello h a b la de una d iv ersid ad de com po- cluyan ítem s para evaluar C dV en general o satis­
psgque están presentes en la evaluación y m edi- facción en la vida. Sin em bargo, el énfasis de éstos
pxlel constructo de la CdV. Sin em bargo, debe es típicam ente sobre los síntom as, m ejoría, funcio­
I te r a r s e que el aspecto central que le in teresa a n am ien to y hab ilid ad es (G ladis, G osch, Dishulc y
fenología es el bien estar de los individuos, que C rits-C hristooph, 1999).
el funcionam iento en tres áreas: el com por- E xiste un considerable núm ero de instrum entos
es decir, lo que hace, las cogniciones, lo que han proliferado en su intento de m edir la CdV;
~ ¡^ 7jfk e n sa>y *as em ociones, lo que siente. sin em bargo, un aspecto im portante es que se deben
, |gi b i e n e s t a r aparece com o un estado actual de sa tisfa c er algunas c o n sid eracio n es m etodológicas
'■■í’f|ersonas que tiene que ver con una descripción com o que sean fiables, válidos, sensibles al cam bio
¡jU '■ íMaptación social y psicológica y un com ponen- y relativam ente breves. En cuanto a la sensibilidad,
f e ' Afectivo y em ocional de los individuos relativo a los instrum entos deben contener m ediciones que re ­
ifc%pectos m ás relevantes de la propia vida. L a s a - flejen los efectos de las intervenciones.
;yjÍT.|Cf¿Án en la v ida tiene un com ponente predom i- U n a revisión de diversos instrum entos es la que
|l-,' i:if--Í':|eaiente cognitivo que alude a la experiencia del p resen ta la doctora G ladis y su equipo de colabora­
Wk&An y que suele im plicar una evaluación de las dores (1999), en la que pone de m anifiesto el e s­
tivas y los logros alcanzados en la vida. fu erz o realizad o p o r el grupo de la O rg an izació n
■ 1 ¡for lo tanto, la evaluación de la C dV de las per- M undial de la Salud (O M S) en cuanto a la m eto d o ­
l^l/iís es el resultado integral de los diversos facto- logía em pleada en la construcción de un instrum en­
f||ue c o n fo rm an la v id a de los in d iv id u o s, to ­ to p a ra m ed ir C dV ( W H O Q o L , O M S ). C om o lo
en cuenta lo que hace, lo que piensa y lo que m enciona el grupo de la O M S, existen tres m étodos
inte. que se han desarrollado a nivel internacional en la
Ir construcción de instrum entos de m edición de CdV.
El prim ero consiste en construir un instrum ento para
3,2. P ro c e d im ie n to s p a ra e la b o ra r una cultura, en un idiom a particular, del que p o ste­
K in s tru m e n to s d e C d V riorm ente se realizan traducciones y retraducciones
te a otros idiom as para su em pleo en diversas culturas.
EP:.'
«En cuanto a los in stru m en to s que ex isten para P o r ejem plo, la «E scala de salud SF-36» ( R e v i s e d
rdir CdV en g eneral, tienen sus raíces en la in ­ M O S S h o r t - F o r m H e a l t h S c a l e , S F - 3 6 ; W are, 1988)
stigación clásica sociológica, con indicadores ta- evalúa aspectos de la C dV en poblaciones adultas
|como el trabajo, la vida fam iliar y el bienestar. de m ayores de 16 años y está integrado p o r ocho
Stas medidas se han aplicado en a individuos sanos conceptos o escalas de salud: función física, rol fí­
fjjüo enferm os y se centra en sus aspiraciones, m e- sico, d olor corporal, salud general, vitalidad, fu n ­
¡f-y las com paraciones de éstas con respecto a sus ción social, rol em ocional y salud m ental. A dem ás,
|ros. D ichos instrum entos contienen ítem s enfo- incluye el concepto general de cam bios en la per­
xlos p red o m in an te m e n te h acia las p ercep cio n es cepción del estado de salud actual y en la del año
fjetivas y experiencias de los sujetos, que pueden anterior.
¡cluir áreas que están o no relacionadas con la sa­ L a versión autorizada de la SF-36 para su uso en
i-directamente, com o los ingresos, la vivienda y M éxico siguió un procedim iento estandarizado de
ipoyo social. Las m edidas de bienestar y de sa- tra d u c c ió n /re tra d u c c ió n p o r ex p erto s b ilin g ü es.
acción en la vida caen dentro de esta categoría, A sim ism o , se h iciero n an álisis p o r grupos re p re ­
contraste, las m ed icio n es de C dV rela cio n a d a sentativos y se llevó a cabo una evaluación form al
■jpnla salud tienen el propósito fundam ental de eva- de la calidad de cada traducción (Zúñiga, C arrillo-
ar la enferm edad y los efectos de la intervención. Jim énez, Fos, G andek y M edina-M oreno, 1999). Sin

Piones Pirámide
478 / M a n u a l p a ra la e va luación clínica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic o s

em bargo, aunque el análisis psicom éíxico del S F - 3 6 , cada área se definieron facetas. U na facet
en la versión autorizada para su uso en M éxico, sa­ nió com o un aspecto específico de la vida <_on C^' íi ¡ ¡ P &
tisfac e los re q u is ito s de v a lid e z y fia b ilid a d , así rándose en total 24 facetas. M ediante un puiLe ' $Íp 5 |
com o un procedim iento m etodológico riguroso que traducción y retraducción, cuidando la ai.’^m Ve ? Vimeni
se siguió para m antener las equivalencias transcul- de los ítem s, to d o s los centros c o n tr i b u í oñ i< fSeexpí
turales, no está claro que el instrum ento cubra as­ elaboración de dichos ítems, llegando a alean, t V 4 £ iJ'lMci
p e c to s e sp ec ífic o s de otras c u ltu ras. L a c u e stió n 1.800. Después de excluir a aquellos semánticam>' w
fu n d am en tal es si las dim ensiones de la C dV con­ equivalentes, se redujeron a 1. 100. Posteriormente c' ri 1t i
tem pladas en instrum entos elaborados para una cu l­ centro los ordenó jerárquicam ente para llegaiY ^'1 \
tu ra se ven re fle ja d a s en otras c u ltu ras (P ow er, 2 36 p re g u n ta s en u n a p rim e ra versión pilou, j!] ' t e
B u llin g er y H arper, 1999). W H O Q o L . U na vez analizados los datos, se
¡Sí1]1"
En el segundo m étodo para la construcción de je ro n 100 ítem s y se generó la versión W H { '" fjihjrii
los instrum entos se identifica un conjunto de ítem s 1 0 0 (Power, B u llin g er y Harper, 1999). D e s p i^ j*
com unes relevantes para un am plio rango de cultu­ o tra rev isió n , se red u jo el n úm ero de íte m s ^ flM
ras. El trabajo es desarrollado, en principio, en un b o tá n d o s e una v e rsió n b rev e , el W H O Q o L M g i f 5
solo idiom a (habitualm ente el inglés) y, p o sterior­ (H arper y Pow er, 1998), que contiene 26 preguntas
m ente, se realiza la traducción a otras lenguas. U n de las cuales 24 corresponden a las facetas incorpqV"
ejem plo de un grupo que siguió sem ejante m etodo­ radas en las cuatro áreas y dos preguntas globales”1'
lo g ía es el G ru p o E u ro p e o de C alid ad d e V ida referentes a la C dV y al estado de salud, en geneFal4
( E u r o Q o L ) (E Q -5D , 2000). Las dim ensiones re la ­ L os principales hallazgos- m uestran que los anál£s,.,
cionadas con la salud, incluidas en el instrum ento, de datos del W H O Q o L de los 15 centros, que com¿f
se desarrollaron a partir de una discusión m ultina­ p re n d ió una co m p a rac ió n tran scu ltu ral de las lü
cional de un grupo de investigadores de países de m ensiones de la C dV relacionada con la salud, pío''’',
E uropa en la que se debatieron los conceptos más p o rcio n a ro n un buen so p o rte para los aspectos''
relevantes en los diferen tes am bientes n acionales universales de C dV que son com unes en diferenU ' i
(B rooks, 1996). P o sterio rm en te, se realizaro n las culturas. En resum en, el grupo de la OMS presenta
traducciones y retraducciones a otros idiom as. P o r con él instrum ento W H O Q o L los factores que soñ’^
ejem plo, la versión española estuvo a cargo de B adía inherentes a la CdV, los cuales no difieren sustfn^f
y R ovira (1996). P or lo tanto, si bien se tiene com o cialm ente en las distintas culturas; asimismo, el¡íis-t
m eta principal en la construcción del in strum ento truniento es notablem ente am plio en su evaluación«!
generar contenidos universales, lo que se hace no r­ de la CdV, ya que es uno de los pocos instrumenias;;''',
m alm ente es desarrollar el instrum ento en un id io ­ que incluye u n a evaluación en áreas tales como nt li­
m a de referencia para luego traducirlo a otros id io ­ dio am biente y relacio n es sociales, además de:lob
m as (Power, B u llin g er y H arper, 1999). com únm ente em pleados com o evaluación enlosas1^
Un tercer m étodo es el desarrollado por el gru ­ pectos de la salud física y el bienestar psicológico
po de la O M S (W H O Q o L -G ro u p , 1996, 1997, "V i!
1998). Para construir una m edida de C dV que fu e­
ra fiable y válida en un am plio rango de diferentes 3 .3 . In s tru m e n to s d e c a lid a d de vid a.
culturas, la OM S estableció un panel de expertos in­ A s p e c to s m e to d o ló g ic o s
.~
ternacionales de quince centros alrededor del m un­ '■-?\L
do y, sim ultáneam ente, los quince centros contribu­ A continuación se describen diez i n s t r u m e n t o s ^
yeron a la definición de todos los aspectos de la vida representativos de la evaluación de la CdV relacto
que debieran ser considerados necesarios para una na d a con la salu d y específicos de algunas enft.
evaluación am plia y que caracterizara a la CdV. Se m edades. Todos se encuentran en español; unos fue
definieron cuatro áreas: salud física, salud p sicoló­ ro n c re a d o s en in g lé s y, desp u és de seguir.:;!!11^
gica, relaciones sociales y m edio am biente; y para proceso de traducción/retraducción y a d a p t a c i ó n a l a ¿
E va lu a ció n de la c a lid a d de vida d e sd e la p e rsp e ctiva p s ic o ló g ic a / 479

al lenguaje de uso cotidiano, se cuenta con n o m b re co n el que se conoce cad a in stru m e n to , su


final en español. O tros fueron creados di­ u tilid a d , el n ú m ero de ítem s, los autores que d ise ­
e n t e en el idiom a español. ñ a ro n la v ersió n o rig in al, así com o q u ien es re a li­
r exponen las propiedades p sico m étricas y las zaro n su tra d u c c ió n y valid ació n al e sp añ o l, y el
¡piones de cuatro de ellos, así com o u n a des- año de p u b lic a ció n . E n el C D -R o m que a c o m p a ­
:j¿n d etallad a del tipo de ítem s y las áreas en ñ a al lib ro se m u e s tra n a lg u n o s de e so s in s tr u ­
|'e g u b d iv id e n . E n la tab la 24.1 se p re se n ta el m en to s.

T A B LA 24.1
^ -'7 1 ¡ ? ftr iim e n to s d e e v a lu a c ió n d e la c a l i d a d d e la v i d a r e l a c i o n a d a c o n la s a l u d y e s p e c íf ic o s p o r e n f e r m e d a d

Número
t! In irum ento Utilidad de ítems Autor(es) - J Año

ftluación del estado Estado de salud 36 Ware et al. 199-8


Salud SF-36
Z úñiga, C arrillo-Jim énez, Fos, G andek y 1999
M edina-M oreno (traducción al español)
t '

M q pL -5 D Calidad de vida y salud 5 EuroQ ol G roup (EQ-5D) 2000


Badia y Rovira (traducción al español) 1996
ir
W hoqol-G roup
O
O

Calidad de vida y salud 100 1997


a
O
i

G onzález-C elis y Sánchez-Sosa (traducción al 2004


español)
Bonicatto (traducción argentina) 1998
pOQoL-Bref Calida de vida y salud 26 W hoqol-Group 1998
(versión corta)
1
G onzález-C elis y Sánchez-Sosa (traducción al 2003
i$-; español)
pícala de m edición A rtritis reum atoide 45 M eenan et al. 1982
ihm pacto
Hendricson, Russell y Prihoda (traducción al es­ 1989
¡||)a artritis
pañol)
líestionario EORTC Cáncer 36 E uropean O rganization for R esearch and 1993
realidad de vida Treatm ent o f Cancer (EORTC)
'índice de calida de Enferm edades 10 Spitzer et al. 1981
¡fia (QL-Index) crónicas y cáncer Spitzer 1988
ialidad de vida Enferm edades 43 H ays, K allich, M apes, Coons, A m in y C arter 1995
KDQOL-SF) del riñón
jfscala de calidad de Pacientes 140 González-Puente y Sánchez-Sosa 2001
f|a (EsCaViPS) seropisitivos
al VIH/sida
ÍPVentario de calidad de H ipertensión y enfer­ 58 Sánchez-Sosa y Riveros 2004
| a y salud (InCaViSa) medades crónicas

“Piones Pirámide
480 / M a n u a l p a ra la e va lu ació n clínica de los tra sto rn o s p s ic o lo g ic o s 1

1. C u e s tio n a r io d e c a lid a d d e v id a m ás alta, de m ejor estado de salud, h a sta -o -


r e la c io n a d a c o n la sa lu d : es el p eo r estado de salud.
e l E U R O Q o L -5 D C on respecto a las propiedades psicom etr^,
E u r o Q o l - 5 D , se han obtenido los siguiente’
E l cuestionario E u r o Q o l - S D (EQ -5D , 2000) es tad o s. E n c u a n to a la fia b ilid a d , u tiliz a ^ jl'
u n instru m en to de m ed id a de la C dV relacio n ad a m u e stra de 208 p e rso n a s de la R o t t e r d a r i t i M t
con la salud (véase C D -R om ) y ha sido desarrolla­ S u r v e y (EQ -5D , 2000), se analizaron tres fa j¡ 0 -
do por un grupo internacional y m ultidisciplinario variabilidad sim ultáneam ente: variabilidad ¿fr
de in v estig ad o res de siete cen tro s con se d es en retest, v ariabilidad deb id a a las respuestas | |
Inglaterra, Finlandia, Países Bajos, N oruega, Suecia, duales y variabilidad debida a los diferentes | | v
E spaña y A lem ania. de salud que h ab ía que valorar. Se concluy&flfe,
Inicialm ente, el E u r o Q o l estuvo com puesto po r valoraciones eran estables a lo largo del tiilf*
seis dim ensiones: m ovilidad, cuidado personal, ac­ que la fiabilidad test-retest para el E Q - 5 D e | f |
tividad principal, relaciones sociales, dolor y estado A sim ism o , el G ru p o de Y ork (Dolan, Gul
de ánim o. El análisis de la contribución de cada una K ind y W illia m s, 1995; K ind, D olan, Gude
de las dim ensiones por separado reveló que las re ­ W illiam s, 1998) estudió la fiabilidad como panfe
laciones sociales desem peñaban un papel m uy p e ­ la E ncuesta N acional de 3.395 participante^““'
queño al d eterm inar las valoraciones del estado de R eino Unido. D espués de un prom edio de di¿?í
salud. Por consiguiente, se redujo el núm ero a c in ­ m anas, se analizó la fiab ilid ad test-retesl con;
co dim ensiones, de m odo que las relaciones socia­ sujetos que se reentrevistaron. La fiabilidad se®
les y la actividad principal se unieron definiendo la lizó individualm ente y por grupo, encontrando1
nueva dim ensión «actividades cotidianas». lores de 0,78 y 0,73. L a fiabilidad más altaesj
El E u r o Q o l - 5 D e stá c o m p u e sto p o r dos s e c ­ asociada con m ejores niveles de estado de salu
ciones. E n la p rim e ra p a rte se ofrece un m éto d o Para la validez del E u r o Q o l - 5 D , Brazier, J¿,í
sim p le p a ra o b te n e r una d e scrip ció n p re c isa p o r K ind (1993) c o m p a raro n el E Q - 5 D con el 5
d im en sio n es de la p ro p ia C dV rela cio n a d a con la H e a l t h S u r v e y Q u e s t i o n n a i r e , enviando ambó$¡
salud refe rid a al m om ento actual. C ada dim ensión correo a una m uestra de 1.980 sujetos en Sheií
c o m p ren d e tres niv eles, q u e refleja n g rad o s c re ­ R eino U nido. O btuvieron un nivel de respuesta
cien tes de gravedad: nivel 1, sin p ro b lem as; nivel 83 por 100. Los resultados dem ostraron la valide:
2, algunos o m o d erad o s p ro b lem as, y nivel 3, m u ­ constructo de las respuestas de las dimensionelp
chos p ro b lem as. la puntuación total del E Q - 5 D . Asim ism o, eir
E n la segunda parte se ofrece tam bién un m éto­ traron efectos de techo al 95 p o r 100 para líi;
do sim ple para generar una valoración de la CdV r e ­ m ensiones fu n cio n a le s, co m p arad o con e l^ j|
lacionada con la salud general referida al m om ento 100 para el S F - 3 6 , p o r lo que los autores r e c c r '
actual, m ediante una escala visual analógica sem e­ dan que se apliquen am bos instrum entos en'pácie
jan te a un term óm etro, con calificaciones que van tes que sufren cam bios en su salud y a travéápde^
desde 0 , que representa el peor estado de salud im a­ am plio rango de condiciones de salud.
ginable, hasta 100 , que representa el m ejor estado En la m ism a dirección, para exam inar la;vpd
de salud im aginable. de constructo del E Q - 5 D se hizo un e s t u d i o e n j|
El E Q - 5 D clasifica los estados de salud de acuer­ c ie n te s con a rtritis re u m a to id e en Edimnurg|
do con cinco dim ensiones. D entro de cada dim en­ E scocia (E Q - 5 D , 2000). Se calcularon las
sión se distinguen tres niveles, de tal form a que se ciones del E Q - 5 D con el «C uestionario de # a l f
puede decir que el estado de salud de una persona ción de la salud» (H e a l t h A s s e s s m e n t Q u e s t i o r i w j
es uno de los 243 estados teóricam ente posibles. Las H A Q ; Fries et al., 1980), con la «Escala de deprp
puntuaciones brutas se convierten a p u n tu acio n es sión y ansiedad hospitalarias» ( H o s p i t a l A raiet^ ¡
norm alizadas que van desde 1, que es la puntuación D e p r e s s i o n [ H A D ] s c a l e ; Z igm ond y Snaith,
E va lu a ció n de la c a lid a d d e vida d e sd e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 481

R& un índice del dolor en las articulaciones cal- W H O Q o L ) surge a p artir de la iniciativa del grupo
1% Por Pro P^° paciente. A sim ism o, se probó de tra b a jo de la O M S p a ra d e s a rro lla r un in stru ­
legibilidad al cam bio. Los autores concluyen que m ento de m ed ició n de la C dV que resultara válido
5
W n- D es sencillo de utilizar para los pacientes y p ara un am plio secto r de culturas. E ste cuestionario
§§La correlaciones clínicam ente relevantes con se ha traducido a diferentes idiom as, existiendo p o r
gfinstrum entos específicos. lo m enos 30 versio n es lin g ü ísticas del W H O Q o L -
el caso de M é x ic o , el E Q - 5 D se h a ap li- 1 0 0 y de su v e rsió n breve, el W H O Q o L - B r e f
sn u n a v e rs ió n a d a p ta d a al e s p a ñ o l de (W H O Q oL -G roups, 1996).
(G o n z á le z -C e lis, 2 0 0 2 ; G o n z á le z -C e lis P ara población de habla hispana, existen tres tra­
-S o sa, 2 0 0 3 ), a un g ru p o de 124 a d u l- ducciones al español realizadas po r distintos grupos
55 a 74 años de ed ad . L os re s u lta d o s en- de c o la b o ra c ió n , en E sp a ñ a (C a rra sco , 1998),
Ifados c o n re s p e c to a la c o n s is te n c ia in te rn a P anam á y A rg en tin a (B onicatto, 1998). Sin em bar­
|e ítems re v e la ro n un v a lo r a lfa de C ro n b a c h go, se reconoce la existencia de diferencias cu ltu ra­
agrado de 0,55. A l a p lic a rse en un d ise ñ o test- les entre los países de h ab la hispana, por lo que se
Ist, la c o rre la c ió n e n tre am bas m ed id a s fue de reco m ien d a la validación y adaptación de los in s­
¡| Sin em bargo, la validez concurrente de las ca- trum entos a cada país.
fjciones obtenidas con el E Q - 5 D fue m ás alta al E l diseño del W H O Q o L - l O O contiene 100 p re ­
¡Intrarse correlaciones significativas del in stru ­ guntas, que se distribuyen en cuatro preguntas po r
yo con la presencia de problem as visuales ( p < faceta. Se tienen 24 facetas específicas (96 ítem s) y
jj¡01), enferm edades pulm onares ( p < 0,019) e hi- una faceta general (cuatro ítem s dirigidos a la «ca­
fensión arterial ( p < 0,047). Asinoism o, se asoció lidad de vida global» y «salud general»). Los análi­
* significativa con una m ed id a de bienestar sis factoriales perm itieron agrupar las facetas en seis
< 0 ,0001 ); para ello se utilizó una escala áreas: salud física, área psicológica, nivel de in d e­
pa^$'§ienestar subjetivo, la «E scala m oral del C entro p e n d en cia, rela cio n e s so ciales, m edio am biente y
wilÉikqüiátrico de Filadelfia» ( P h i l a d e l p h i a G e r i a t r i c e sp iritu a lid a d /c re e n c ia s p e rso n a les. L a estru ctu ra
I\ t e r M o r a l e S c a l e , P G C ; L aw ton, 1975), instru- del W H O Q o L - l O O se presenta en la tabla 24.2, y en
|to también tra d u c id o y a d a p ta d o al e sp a ñ o l de el C D -R o m se in c lu y e la v e rsió n en esp añ o l de
xico. M éxico adaptada, validada y con datos sobre su fia­
|or ú ltim o , el E Q - 5 D se u tiliz ó p a ra fo rm a r bilidad (S ánchez-S osa y G onzález-C elis, 2004).
aíro grupos en c u a n to a la sa lu d p e rc ib id a , cla- En cuanto a las propiedades psicom étricas del
Icada en m uy m ala, m ala , re g u la r y m uy b u e- W H O Q o L - 1 0 0 , se examinaron a partir de la recogida de
,|e e sta b lec iero n c o m p a ra c io n e s e n tre los g r a ­ datos de los 15 centros participantes. En cuanto a los ni­
b a ra la v a ria b le de a u to e fic a c ia p a ra re a liz a r veles de fiabilidad inform ados para las seis áreas, los
íyidades de o cio a c tiv as y so c ia le s. L os resu l- valores del alfa de Cronbach oscilaron entre 0,71 y 0,86.
3
¡i :-.vJos de un a n á lis is de v a ria n z a ( F ng= 3 ,3 9 1 ; Asim ism o, los datos se utilizaron para evaluar la fiabi­
c0,020 ) m o stra ro n d ife re n c ia s s ig n ific a tiv a s lidad test-retest (entre dos-ocho semanas), obteniéndo­
lie a q u e llo s s u je to s q u e p e rc ib e n te n e r m u y se los valores r de Pearson para cada faceta, desde 0,68
¡fia y m uy bu en a sa lu d , sie n d o los p rim e ro s m e- hasta 0,95. Se som etió también a prueba la validez dis­
Ifáutoeficaces p a ra re a liz a r a c tiv id a d e s de ocio criminante del W H O Q o L - l O O entre sujetos sanos y en­
Ivas y so c ia les. fermos. Las m ayores diferencias entre estos dos grupos
gil' se encontraron para el área de «nivel de independen­
i cia» ( t = 48,3; p < 0,001), seguida por las áreas «sa­
¡2. E v a l u a c i ó n d e l a c a l i d a d d e v i d a y l a s a l u d :
e l W H O Q o L -lO O y e l W H O Q o L -B r e f
lud física» (í = 35,3; p < 0,001), «área psicológica»
( t = 25, p < 0,001), «relaciones sociales» ( t = 20,4;
|El «C uestionario de calidad de vida de la O M S» p < 0,001), «m edio am biente» ( t = 14,8; p < 0,001)
W.rtd H e a l t h O r g a n iz a tio n Q u a lity o f L ife , y «espiritualidad» ( t = 9,2; p < 0 ,001 ).

lic io n e s Pirámide
482 / M a n u a l pa ra la e va luación clínica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic o s

TA BLA 24.2 E n relación al W H O Q o L - B r e f , se trat


rro lla r una versión breve del instrumenti i Pata
E s tr u c tu r a d e l W H O Q o L -1 0 0
luar la CdV, de form a que perm itiera resui,nr ü|
fil de las áreas y se em pleara para aquelli is Las
Facetas1
los que se requiriera contar con una evali
F l. Dolor y m alestar (4). ráp id a y sencilla, sin que perdiera sus pm pll;t|"!ll1s, -
Salud física F2. Energía y fatiga (4). psico m é tricas.
C on el propósito de m antener las caracú
F3. Sueño y descanso (4).
am plias del instrum ento, los ítem s del U f l ( ) n ^
F4. Sentimientos positivos (4). B r e f se seleccionaron considerando al muios."
F5. Pensamiento, aprendizaje, p reg u n ta de cada una de las 24 facetas re 1lt lon^ 1,4 ,
memoria, concentración (4). con la CdV, resultando 24 ítem s, m ás dos i erm ,,'S *
Á rea psicológica F6. Autoestim a (4). n erales. p ^ ^ fi
F7. Im agen corporal y apa­ L os resultados del análisis factorial p<-iiMitiL>r¿a ■
riencia (4). asum ir la estructura de una solución de c u.itm ar^,s -J
F8. Sentimientos negativos (4). en vez de seis, más apropiada para la ve moii Lorta ■
F9. M ovilidad (4). del W H O Q o L . Las cuatro áreas son: salui, l iM(_a, jj ¡
FIO. A ctividades de la vida lud p sic o ló g ic a , rela cio n e s so ciales y n idio arn <1 {*>-
'
diaria (4). biente. E n la tabla 24.3 se presentan las 24 facetar
Nivel de independencia e íte m s c o rre sp o n d ie n te s a las cuatro <i«.as del
F U . D ependencia de m edici­
nas y ayuda médica (4). W H O Q o L -B re f.

F12. Capacidad de trabajo (4). Se obtuvieron correlaciones altas entre las:puí>


tuaciones de las áreas basadas en el W H O Q o t- ] i ) ( ) ’
F13. Relaciones personales (4).
y las puntuaciones de las áreas utilizando los ítem-, ■
Relaciones sociales F14. Actividad sexual (4). incluidos en el W H O Q o L - B r e f , alcanzando un coe­
F15. Soporte social (4). ficiente de 0,89 para el área de las relaciones socia­
F16. Seguridad física (4). les, 0,92 para la salud psicológica, 0,94 para elímo-
F17. M edio ambiente hogareño d io am b ie n te y 0,95 para la salu d física, lo ¡que
(4). p erm ite tener seguridad en la aplicación de la ver-v
F18. Recursos financieros (4). sión breve del instrum ento de CdV. Asimismo,'se'>"
F19. Cuidado social y de salud: encontraron valores alfa de C ronbach para cada una;'1
accesibilidad y calidad (4) de las cuatro áreas: 0,66 (relaciones sociales), 0,7
F20. Oportunidades para obte­
(salud psicológica), 0,80 (medio ambiente) y 0,82 (
M edio ambiente lud física), con lo que se deduce de una moderada,
ner información (4).
F21. Participación en oportuni­ una buena consistencia interna. Se observó también
dades de ocio (4). que el W H O Q o L - B r e f dem ostró ser comparable al,
W H O Q o L - 1 0 0 en su capacidad para discriminar en |
F22. M edio am biente físico
(contam inación, ruido, tre grupos de individuos sanos y enferm os, siendo^
clima) (4) significativos los valores de t para las cuatro areas
F23. Transporte (4) 0 > < 0 , 001 ).
Espiritualidad/creencias F24. E sp iritu alid ad /creencias En síntesis, el W H O Q o L - B r e f brinda una alté^
personales personales (4). nativa adecuada a la evaluación del perfil de las áíé||gg
G.CdV global y salud en gene­ del W H O Q o L - 1 0 0 , p ro p o rcio n an d o una m ediciof|j'
General ral (4). ráp id a de la puntuación de las áreas.
Para el caso de M éxico, la aplicación deb
* L a cifra entre paréntesis señala el número de ítems ela­ W H O Q o L - l O O y del W H O Q o L - B r e f se realizó a te ||¡
borados para cada faceta.
O F rlirin n tiS
piiànudfêj
E va lu a ció n de la c a lid a d de vida d e sd e la p e rsp e ctiva p s ico ló g ica / 483

TABLA 24.3
Estructura del WHOQoL-Bref

Áre .V. Facetas Número de los ítems

Dolor
Medicamentos
Energía 10
Movilidad 15
Sueno 16
Actividades cotidianas 17
Sentimientos positivos
Espiritualidad
Concentración
Psicológica
Apariencia 11
Satisfacción con la vida 19
Sentimientos negativos 26
Relaciones personales 20
Relaciones sociales Actividad sexual 21
Apoyo social
Seguridad
Medio ambiente saludable
Economía 12
Información 13
Medio ambiente
Actividades recreativas 14
Hogar 23
Servicios de salud 24
Transporte 25
CdV global
General
Salud en general

$ :de un proceso de traducción, retxaducción y adap­ El examen de las propiedades psicométricas


ción al lenguaje de uso común mediante una evalúa- del W HOQoL-lOO en México (Sánchez-Sosa y
fon de los ítems con 21 jueces expertos, encontrán- González-Celis, 2004) se hizo con una muestra de
jjtóse un acuerdo interjueces entre los ítems de 69,05 1 2 0 personas adultas mayores de 60 años de edad,
;®r100 para dar validez de contenido (González-Celis, con un nivel de escolaridad promedio de cuatro
ffe; Sánchez-Sosa y González-Celis, 2002). años, pertenecientes a una zona urbana del estado
lu icio n es Pirám id e
r-v-
M
484 / M a n u a l pa ra la e va lu a ció n clín ica de lo s tra s to rn o s p s ic o ló g ic o s
WÉs¡.wm
de México de clase media-baja, adscritas a una clí­ siguientes: salud física (59,41 por 100: 65 o i ¿saman----
nica de salud y clasificadas en cuatro grupos de salud psicológica (62,45 por 100; 68,95 po/lon^
acuerdo con el número de síntomas depresivos pre­ laciones sociales (43,6 por 100; 55,9 pur xuo'i r
sentes (ausencia de depresión, depresión leve, mo­ dio ambiente (53,58 por 100; 57,29 por 100H V^
derada y grave) según la «Escala de depresión ge- En la figura 24.1 se pueden apreciar las "l
riátrica» (G eriatric D epresión Scale, G DS) de ciones para cada área en el pre y en ei pósfél ^
Yesavage et al. (1983) y traducida al español en su parados con datos normativos del rangó'
versión corta (Brink, 1985). promedio de CdV obtenido en los quince cintré*
En cuanto a la consistencia interna, se encontra­ la OMS. Los valores más altos en el postes® S
ron valores alfa de Cronbach aceptables, de modera­ ponden al área de la salud psicológica,
dos a altos para las seis áreas: física (0,74), psicoló­ el de la salud física, relaciones sociales, y
gica (0,83), independencia (0,81), relaciones sociales res más bajos para el área de medio ambienfelP
(0,81), medio ambiente (0,90) y espiritualidad (0,80), La puntuación que se encuentra dentro def¿|!f p-
y para la medida global de CdV (0,81). Se compro­ dar propuesto por la OMS corresponde al área'de'
bó también la validez concurrente, al obtener la co­ salud psicológica y muy próximo el área de la saíjf
rrelación entre la medida total de CdV arrojada por el física, pero no las puntuaciones de las áreas de réla^ PO-
WHOQoL-IOO y el bienestar general subjetivo de ciones sociales y medio ambiente, que estári'
adultos mayores obtenido con la escala de bienestar bajo de la puntuación estándar. Una posible explicff
subjetivo (P hiladelphia G eriatric Center M oral ción de este fenómeno se apoya en las difere¿|Í|,'
Scale, PGC; Lawton, 1975), siendo de 0,87. En cuan­ culturales observadas. En el caso de la cultura mtfft
to al poder discriminante de la escala, el WHOQoL- cana, el anciano se encuentra en una situación de ais‘1
100 pareció discriminar entre los sujetos con dife­ lamiente, con pocas o escasas relaciones sdcialépff Ifer
rentes niveles de síntomas de depresión, lo cual se que explica la pobreza de las calificaciones en el aref fmües
comprobó mediante un análisis de varianza, obte­ de las relaciones sociales. Y en cuanto a las 'bajas-pul
niéndose un valor significativo (F„ u6)= 23,69; tuaciones para el área de medio ambiente, probafefll
p < 0 ,0 0 1 ). mente se deba a las condiciones de contaminación;
En cuanto a la aplicación del W H O Q oL-Bref en medioambiental prevalecientes para el caso de la zof-;
México, se encuentran algunos informes en los que aledaña a la ciudad de México. '
se examinan las propiedades psicométricas del ins­ Cabe resaltar la importancia de los instrumenté
trumento con población anciana (González-Celis y WHOQoL-lOO y W H OQ oL-Bref en su adaptación;^
Sánchez-Sosa, 2003). El propósito de aplicar el la población mexicana, ya que demostraron ser ií||{
W H O Q oL -B ref en México fue utilizar el instru­ les en las dos versiones, mostrando valores adecur Irai b
mento como medida de significación clínica para dos al analizar sus propiedades psicométricas.
evaluar los efectos de una intervención cognitivo- Respecto a la sensibilidad que demostró teñe®
conductual en una muestra de 27 sujetos adultos de W H O Q oL-Bref cuando se empleó como herramiei^.
edades comprendidas entre los 55 y los 74 años, per­ ta para evaluar el efecto de una intervención psico^
tenecientes a un nivel económico medio-bajo y con lógica, resultó apropiada la versión breve del íri||p
una escolaridad promedio de casi cuatro años, que trámente, en particular cuando se emplea en cáso|¡|‘
corresponde a primaria incompleta. con muestras a quienes se les dificulta rellenar
En relación a sus propiedades psicométricas, se trunientos largos, ya sea por el nivel de escolaridad^
muestran valores apropiados respecto a su consisten­ o por presentar alguna incapacidad o deterioro eni|||
cia interna (alfa de Cronbach = 0,75). Asimismo, se estado de salud física. El W HOQoL-Bref ptobó^S§¡¡
encuentran diferencias estadísticamente significativas un instrumento rápido y fiable para su aplicación a
(p < 0,05) entre el pretest y el postest después de la in­ la población anciana.
tervención. Los valores promedios en el pretest y en Por último, y no menos importante, es que
el postest, para cada una de las cuatro áreas, son los grupo de l a OMS está preparando datos n orm ativos^ &
© Ediciones Pirámide^rl

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I E va lu a ció n de la c a lid a d de vida d e s d e la p e rsp e ctiva p s ic o ló g ic a / 485
I la calidad del bienestar» (Quality ofWell-Being Scale,
W' QWB), que evalúa principalmente las condiciones fí­
sicas de los seropositivos (Kaplan et al., 1985).
I 71,75% — . Salud física
Salud Debido a que en México no existían instrumen­
psicológica
62,25%
tos válidos que permitieran una evaluación fiable de
Relaciones la CdV en relación con el grado de deterioro en los
sociales
pacientes seropositivos, se diseñó una investigación
Medio
ambiente
con este propósito (González-Puente, 2001;
González-Puente y Sánchez-Sosa, 2001). Se adap­
tó para México el «Sistema de evaluación resumida
- Estándar en quince
So • centros de la OMS
de los problemas asociados al HIV» (H IV Overview
o f P roblem s-E valuation System, H O PES; Schag,
Ganz, Kahn y Petersen, 1992). Este instrumento de
"&
r~-
evaluación de la CdV ha demostrado tener un alto
P retest P ostest nivel de validez de constructo comparado con otros
instrumentos como el H IV M OS-SF20, el «Perfil de
24 . 1 .— C alidad de vida en adultos m ayores en el pre- la situación del estado de ánimo» (Profile o f M ood
% Com paración con lo s valores estándar en lo s quince
lest. Status, POM S; McNair, Lorr y Droppleman, 1971),
centros de la OMS. la «Escala de adaptación percibida a la enfermedad
ífc- crónica» (Perceived A djustm ent to Chronic Illnes
¡iüüestras representativas en todas las culturas, Scale, PACIS; Humy et al., 1993), la «Escala de ac­
(pálmente presenta los resultados obtenidos en tividad física» (Physical A ctivity Scale, PAS) y la
S'atro áreas que incluye la evaluación de la CdV, «Puntuación del estado de funcionamiento, de
los ahora 19 centros. Se puede concluir que el Kamofsky» (Karnofsky Performance Status Score,
mentó propuesto es fiable y válido y puede ser KPS) (González-Puente, 2001).
ido en diferentes culturas, con objetivos dís- Se llevó a cabo un proceso de traducción del H O ­
os, como ensayos clínicos, estudios comparati- PES, que en su versión én español se llamó «Escala
Be evaluación de resultados o estudios epide- de calidad de vida para pacientes seropositivos»
lógicos, es decir, donde la CdV sea la variable (EsCaViPS) (véase el CD-Rom). La escala se pasó
(ral bajo estudio. a una muestra de 2 0 0 pacientes seropositivos de tres
I; diferentes hospitales de tercer nivel de atención en
[3, Escala de calidad de vida para pacientes la ciudad de México. Se determinaron luego sus pro­
seropositivos de VIH/sida: EsCaViPS piedades psicométricas. Con relación a la validez de
contenido, de los 165 ítems de que constaba el H O ­
fn el estudio de la CdV de pacientes infectados P E S se eliminaron 25, es decir, aquellos que no
.VIH, se destaca la creación de instrumentos que mantenían un valor discriminativo significativo
futen una evaluación del constructo. Entre és- (p > 0,05). En cuanto a la validez de constructo, se
,se encuentran el cuestionario «MOS-SF20» llevó a cabo un análisis factorial para determinar su
!édical O utcom es Study-HIV, M O S-SF 20), que estructura. A partir de los 140 ítems se encontraron
ta de 2 0 ítems que evalúan la función física y cinco áreas: física (47 ítems en diez factores), inte­
1, la salud mental, la percepción de salud y la racción con el equipo de salud (diez ítems en tres
encia de dolor (Stewart, Hays y Ware, 1988); factores), psicosocial (52 ítems en diez factores), se­
cuestionario «HIV-QAM» (H IV O uality A u d it xual (13 ítems en tres factores) y relación de pareja
'er, HIV-QAM ), que permite la evaluación de (18 ítems en cinco factores). Para ver la distribución
gentes hospitalizados (Holzemer, Balcken, de las áreas, factores e ítems de la escala, puede con­
^art y Janson-Bjerklie, 1993), y la «Escala de sultarse la tabla 24.4.
Á n e s P ir á m id e
486 / M a n u a l p a ra la e va lu ació n clín ica d e lo s trastornos p s ic o ló g ic o s

TABLA 24.4 . 72
Distribución de las áreas, factores e ítems de la «Escala de calidad de vida para pacientes
seropositivos de VIH/sida» (EsCaViPS)

Áreas : ^ : 1 Número ile lo s ín-in s

Ambulación 1-4 ■■■■


1
Actividades cotidianas 5-8 %
Actividades de ocio 9-12 J -
*
Pérdida de peso 13-17 ;-;:

Incapacidad laboral 18-19


Física
Dolor 20-22
i
Vestimenta/apariencia 23-25
Síntomas 88-96 -

Dificultades laborales 97-101 ^ ¡


Reacciones secundarias 133-140 ~ —■

Incomprensión de la información •26-27
Interacción con el equipo médico Dificultades en la comunicación 28-33 »

Cointervención en el tratamiento 34-35
Imagen corporal 36-38 Vi.-VK
lp¡
Estigmatización 39, 40,51
Aspectos emocionales 41-47
Dificultades cognitivas 48-50
Dificultad en la comunicación con rítptPIj
parientes y amigos 52-59
Psicosocial
Problemas en la interacción
con parientes y amigos 60-67
Ansiedad en situaciones médicas 68-73
Preocupaciones 74-79

V1
Adherencia terapéutica 80-81

m
Dificultades específicas 82-87
Interés sexual 128-132
Sexual Disfunción sexual 102-106 m } !>;As
Nuevas relaciones 125-127 ¡■‘«■i fc o r
Comunicación con la pareja 107-112 fteiej
.J É P
f |iínic;
Expresiones afectivas 113-115 > iiü !
. i a i)
Relaciones de pareja Interacción con la pareja 116-119 -. ■
:£ $ i ‘ticos 1
Sobreprotección de la pareja 120-121 '> ’ >p¿
Negligencia de la pareja en el cuidado 122-124 . tespu,
ocho j
) Ediciones
Licios
É;' E va lu a ció n de la c a lid a d de vida d e s d e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 48T

í!:C;. M^ea. física comprende ítems con indicadores puntuaciones de la escala de calidad de vida
;W. Ij ff capacidades físicas del paciente, la presencia EsCaViPS en cuatro de las cinco áreas; el área psi­
i■'!?& ¡fíjaos síntomas, las reacciones secundarias ante cosocial no mostró cambio, lo cual revela la im­
; Medicamentos y el grado de incapacidad para rea- portancia de retomar los factores psicosociales en
i íactividades cotidianas, laborales y para disfru- futuras intervenciones que contribuyan significa­
iüil | 3 actividades de ocio. tivamente a un cambio positivo. Se espera también
S|[árca interacción médica comprende ítems que este instrumento sea útil para la población his­
l^alúan las dificultades en la comprensión de la pana de los Estados Unidos y la de Iberoamérica
Ilación que el médico proporciona al paciente. afectada por el padecimiento.
i ® ! ||¿ta área se exploran aspectos referentes a la re-
»Q-médico-paciente y cómo ésta contribuye a la ’* 4. Inventario de calidad de vida y salud:
pKi-^/*cia del tratamiento y a la satisfacción del pa- p InCaViSa
con la atención y trato que se le brinda. De
"Bt “Sijse derivan aspectos de la actuación profesional El «Inventario de calidad de vida y salud»
ÍJa|||quipo de salud relacionados con la adherencia (InCaViSa) se diseñó con el propósito de crear una
& ffpáutica. escala sensible a los cambios clínicos en pacientes
'M i área psicosocial se integra por indicadores de crónicos, sin ser específica para ningún padeci­
^ ‘il'có'ndición emocional del paciente, tales como an- miento. Se construyó a partir de diferentes escalas
depresión, temores y preocupaciones, auto- de medición de la CdV en padecimientos crónicos,
w/wr.Ti. ' así como las dificultades en la comunica-
to, tanto específicas como generales, documentadas en
||;con parientes y amigos. la literatura de investigación sobre psicología de la
f§!l área sexual evalúa la funcionalidad e interés salud. Se tomaron en cuenta aquellos ítems que con­
¡Haciente a este respecto, así como la presencia sistentemente se mencionan en todas las escalas por
pisfunciones sexuales y la habilidad para esta- considerarse los más claramente vinculados con los
geeer nuevas relaciones de pareja. aspectos medulares a evaluar en la CdV de diferen­
IfEn el área relación de pareja se explora el gra- tes pacientes crónicos. El principal inventario fue la
¡pe satisfacción en el aspecto afectivo que el pa­ «Escala de calidad de vida para pacientes seroposi­
líente tiene con relación a su pareja. Se integran as- tivos» (EsCaViPS) adaptado a la población mexi­
píos como comunicación, expresiones afectivas e cana (González-Puente y Sánchez Sosa, 2000), de­
¡fietacción de pareja. bido a que el VIH es un padecimiento cuyas
feSe determinó la consistencia interna del ins- características de adquisición, deterioro y trata­
¡iimento
KV;• mediante el cálculo de coeficientes alfa de miento impactan gravemente en el bienestar de los
tónbach, cuyos valores oscilaron desde 0,8254 pacientes.
'á el área de interacción con el equipo de salud A este inventario se le añadieron ítems adaptados
asta 0,9583 para el área psicosocial, con lo que del «Inventario de salud, estilos de vida y comporta­
^puntuaciones muestran un alto grado de fiabi- miento» (SEViC) (Sánchez-Sosa y Hernández-
||d. Guzmán, 1993); de la «Escala de calidad de vida en
IfAsimismo, se evaluó la sensibilidad al cambio la esclerosis múltiple» (Múltiple Sclerosis Quality o f
5comparar los resultados en una muestra de 30 Life Scale, M SQoL, Viclcrey et al., 1995); del
Écientes diagnosticados en las diferentes etapas «Cuestionario de bienestar relacionado con la obesi­
típicas del padecimiento, a quienes se les some­ dad» (Obesity ReLated Well-Being Questionnaire,
ta un programa con componentes psicoterapéu- ORWell97; Mannucci et al., 1999); de la «Escala de
P y educativos centrados en mejorar la CdV de calidad de vida en oncología pediátrica» (Pediatric
Impacientes seropositivos de VIH/sida, antes y Oncology Quality of'Life Scale, POQoLS; Goodwin,
spués de la intervención, cuya duración fue de Boggs y Graham-Pole, 1994); del «Cuestionario de
Ío semanas. Se encontraron diferencias en las calidad de vida en el postinfarto de miocardio»
{ iliciones P irá m id e
488 / M anu a l p a ra ¡a e va lu a ció n clínica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic a s
: f g ¡ |8

(M acNew Quality o f Life Questionnaire after ítems con cada área con el propósito diS®
M yocardial Infarction, M acNew QLMI; Lim et al., aquellos que fueran redundantes (correl^ft%
1993); del «Perfil de calidad de vida en enfermos cró­ ítems demasiado alta) o que no se relacionárfíl
nicos» (PEGVEC) (Fernández, Rancano y Hernández, área (correlación entre ítems demasiado bai3 jl
1999); del «Cuestionario de autoevaluación de Iowa» propósito de mantener relativamente pequegfp
(low a Self-Assessment Inventory; Monis et al., 1990) mero de ítems por escala, se construyó urtü5^
para conformar la primera escala. posterior del instrumento, manteniendo Hfft.
Los ítems se adaptaron al tipo de población par­ ítems las escalas que mostraron fiabilidad ¿i Mi,
ticipante. Como se trataba de personas con niveles Se definió un mínimo de cuatro ítems con lauff
mínimos de educación formal, los ítems debían ser de evitar que el promedio de dos ítems pudí|f^
de fácil comprensión, aun para personas con escasa gar los resultados del área. En aquellas escaT^*
o nula escolaridad. requerían mejorar su fiabilidad (poder discmny,
El instrumento ha demostrado ser sensible a las y correlación item-área) se añadieron nuevos ite
intervenciones clínicas. En un estudio realizado con se sometió nuevamente a prueba la escala pf
pacientes con hipertensión y diabetes de la ciudad de En la siguiente evaluación del InCaViSa p^
México, se encontraron cambios estadísticamente paron 130 pacientes con diagnóstico conñrnxh,
significativos (a < 0,01) en la CdV general, después hipertensión de al menos seis meses de evoluci$fj
de una intervención cognitivo-conductual. Los prin­ les aplicó también la escala de calidad Wffo
cipales cambios ocuiTieron en áreas como las rela­ B ref en su versión adaptada para población. mexi'' ‘
ciones interpersonales, las funciones cognitivas y la na (González-Celis y Sánchez-Sosa, 2003), i omQ
ansiedad («Inventario de ansiedad de Beck»), Áreas truniento de comparación válido y fiable quermcj
como síntomas y percepción de salud y bienestar constructo, a fin ele usarlo como criterio. Despuj^j
mostraron cambios modestos. En este estudio se em­ realizar el análisis de fiabilidad de las áreas, sebbV’
pleó una versión preliminar del InCaViSa (Cortázar, vieron los valores de la consistencia interna
2003; Riveros, 2002). dio del alfa de Cronbach. que oscilaron entre O/i
El instrumento se ha sometido a diferentes aná­ y 0,8220; el nivel alfa para todo el instrumentó
lisis a partir de los cuales se han modificado algu­ de 0,7653. Estos valores se muestran en la tabla'24.
nos ítems a fin de aumentar su claridad e inclusivi- y las correlaciones con las áreas relacionadas^
dad dentro de las diferentes áreas evaluadas. En la WHO-QoL B ref aparecen en la tabla 24.6. Se descÜ.
primera aplicación del InCaViSa participaron 118 nocen las alfas de las últimas áreas porque acj|||
sujetos con diagnóstico confirmado de algún pade­ mente se encuentran en evaluación. Sin embargo,í
cimiento crónico con un mínimo de seis meses de presentan los valores preliminares de este estudio;^
evolución. Los pacientes eran beneficiarios de dos 47 pacientes crónicos (entre paréntesis).
unidades públicas del servicio médico de la ciudad En una investigación que se encuentra encuqr
de México y aceptaron una entrevista de manera vo­ se examina la versión final de las áreas. Las D,ua¡|
luntaria e informada. El 51,3 por 100 informaron te­ áreas «tiempo libre» y «dependencia médica>>,3Ítf'
ner diabetes mellitus, el 28,8 por 1 0 0 hipertensión gen debido a que algunos de los ítems elim inado.,
arterial, el 11,3 por 100 hipertensión arterial y dia­ si bien no mostraron una correlación adecuádá'flo..:,4 1
betes mellitus, el 2 ,6 por 1 0 0 cirrosis hepática, el ninguna de las áreas, sí tuvieron poder d is c n m in ^
2 ,6 por 1 00 insuficiencia renal y el 2 ,6 por 100 en­ te y una correlación aceptable con el total
fermedades gastrointestinales. trumento. La naturaleza de los ítems s u g i r ió l a
Se analizó la fiabilidad del instrumento y se eli­ cesidad de construir otros nuevos relacionados M*
minaron aquellos ítems que mostraron varianzas muy áreas que no se consideraron en el análisis óflgjm
bajas por su poca capacidad para mostrar que dife­ A partir de ellos, se agregaron las áreas
rentes sujetos contestarían de diferente forma (poder bre» y «dependencia médica», que actualmen%bá
discriminante < 0,05). Se examinó la correlación de están sometiendo a prueba (Riveros, 2004).^;^
K
%(M
Ç'- E va lu ació n de la c a lid a d de vida d e sd e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 489

T A B L A 2 4 .5

Valores alfa de Cronbach y ejemplo de ítems para las áreas resultantes del InCaViSa.
Se presenta también los valores preeliminares de la investigación en proceso entre paréntesis

Areas Alfa de Cronbach 1 üjem plos de ítems

Desempeño físico 0,6590 Puedo ir adonde quiero yo solo(a).


(0,8102)
0,8176 Me siento solo(a) aun estando en compañía de otros.
Alejamiento (0,8792)
0,6590 Me siento poco atractivo(a) porque estoy enfermo(a).
Percepción corporal
(0,8617)
0,8220 Se me olvida en dónde puse las f
■’■fe Funciones cognitivas
(0,8913)
0,6700 Me fastidia tomar tantas medicinas.
Actitud ante el tratamiento
(0,7713)
0,7255 Mi familia me comprende y me apoya.
Familia
(0,8298)
iC 0,7801 Me incomoda que otros me traten distinto al saber que es­
Preocupaciones
(0,7652) toy enfermo.

i fe-
fe 0,7572 Cuando las cosas me salen mal, hay alguien que me puede
Aislamiento
(0,8707) ayudar.
En proceso Ahora que estoy enfermo(a), la vida me parece aburrida.
Wp. Tiempo libre
(0,9273)
* L -
: ■1 - En proceso Espero que el médico cure todos mis síntomas.
Dependencia médica (0,8304)
Alfa total (0,8222)

. f Los valores alfa entre paréntesis se refieren a valores preeliminares de un estudio con pacientes crónicos que actualmente
|en proceso (N = 47).

I
fTodos los ítems de la escala se contestan en un pendencia física que posee para desempeñar
imato de opción múltiple con seis opciones. Los sus actividades cotidianas.
ems. se presentan con alguno de tres posibles rele­ El área Alejam iento explora los sentimientos
ntes: 1) lingüístico coloquial, que va de «nunca» a sobre la falta de pertenencia y la carencia de
siempre»; 2 ) un referente porcentual, sobre la pro- relaciones significativas en su entorno.
jffiióncon la que piensa, siente o actúa bajo las coti­ El área Percepción corporal aborda el nivel
llones descritas en el ítem (de 0 por 1 00 al lado de de satisfacción o agrado que se posee sobre
inca, al 100 por 100 al lado de siempre); 3) final­ la apariencia física, así como si ésta se ha
ice, el orden de las opciones aparece como una modificado por la enfermedad.
|tá continua. Todas las áreas se presentan en pági- El área Funciones cognitivas se refiere a los
%separadas con las etiquetas abajo descritas: problemas cotidianos que afronta la persona
- El área D esempeño físico se refiere a la per­ sobre su capacidad de memoria y concentra­
cepción del sujeto sobre la energía e inde- ción.
r lciones P irá m id e
■•■'(.s.íii
490 / M a n u a l p a ra la e va luación clínica de los tra sto rn o s p s ic o ló g ic o s
'•s m.
■rsM
TABLA 24.6 ■‘t-ip*
e
iiinoc
Correlación de las áreas del InCaViSa con las del WHOQoL-Bref 'apon

Áreas del WHOQoL-Bref (~ r—


Relaciones \It dio , "TotaOr
Áreas delInCaViSa Salud física
psicológica sociales ambiente

Apariencia física 0,26** c f ; 0,406** '• r 0,313** 0,222* ■0,3 Í2 L'A!


Actividades físicas 0,368*1 0,244** 0,29** 0,285** 0,311 ~
Adherencia terapéutica 0,298*-* 0,34** 0,196 0.372**:;;!! 0
' Funciones cognitivas / ' 0,39** 0,283** 0,36** 0,254** ' ' 0,4'
Familia 0,213* í. 0,41**'. 0,301** 0,25** o,3<) r—
~ ( 71-
Preocupaciones sociales debido a la enfermedad 0,336** 0,315** • 0,452** 0,355** 0,4n‘) j.niiisaeli
Percepción de soporte social 0,294** ‘ 0,497** ^ • 0,524** 0,292** 0,496 ~~ ttfW
Confianza en sí mismo 0,389** 0,393** 0,331** 0,268** n
utaciói
Total InCaViSa 0,523** 0,597** .. 0,516** . 0,383** 'U
< 0 ,0 5 p < 0,01 de dos colas.
Las celdas sombreadas denotan las correlaciones significativas en las áreas esperadas a partir del WHOQoL-Bref.

El área Actitud ante el tratamiento explora el El indicador general de CdV es un ítem en el qui­
nivel de aversión de la persona al tener que se­ se evalúa la percepción global del sujeto sobre su <
guir un tratamiento médico, incluyendo com­ CdV, es el último en la escala y consiste en señalar
ponentes como toma de medicamentos, asis­ sobre una recta con una serie de pictogramas que re­
tir a las consultas y seguir los tratamientos. presentan expresiones faciales en forma de «c¡:nt.is>
El área Familia explora el nivel en que per­ aquella que mejor simbolice la satisfacción que nc
cibe que los miembros de su familia se invo­ ne con su CdV en general. Las opciones van cL-i l
lucran afectivamente. «la peor calidad de vida posible, tan mala o peoi qui.
El área Preocupaciones se refiere a los pen­ estar muerto» en el extremo, con la carita más tns-'
samientos sobre los cambios qué podrían te, hasta «la mejor calidad de vida posible», con la
ocurrir en sus relaciones afectivas con otras carita más contenta en el otro extremo.
personas importantes de su entorno debido Debido a que la escala se construye con la inten­
al proceso de enfermedad. ción expresa de detectar cambios después de inter­ ■íflPDj
El área Aislam iento evalúa los recursos in­ venciones clínicas, se añadieron al final dos preguntas
terpersonales que posee la persona para ha­ «filtro» para reconocer eventos externos positi’ os o M
cer frente a diferentes situaciones cotidianas. negativos que puedan estar matizando los resuit ulu­ ppn»
El área Tiempo libre indaga las emociones y la primera, sobre la ocurrencia en la última semana de -‘Lje
cogniciones relacionadas con los cambios en algún suceso importante que afectara a su estad«' l u st'ój
sus actividades de ocio ocasionadas por la cional, como un disgusto muy fuerte; y la segunda, so­
pérdida del estado de salud. bre si en los últimos seis meses hubo alguna tran su .11 ■
El área D ependencia médica explora el gra­ vital, como cambio en el estado civil, muerte de un fa­
do en que el paciente atribuye el control de miliar, un empleo nuevo, etc. Incluye también pre­
su salud al tratamiento médico. guntas sobre la percepción del estado de salud, que si
© E d ic io n e s Pirfrni

■íSssiÉsg
#
l i s
E va lu a ció n d e la c a lid a d de vida d e s d e la p e rs p e c tiv a p s ic o ló g ic a / 491

¡feo entran en ninguna de las áreas del instrumen- cuando no existan diferencias estadísticamente sig­
¿|i-0rtan información sobre los cambios percibidos nificativas, es probable que sí existan cambios rea­
l$galud durante el último año, así como su propia les en el funcionamiento de la vida diaria de los su­
|¿pción de vulnerabilidad por la enfermedad. jetos o cambios en las puntuaciones del sujeto con
respecto a las puntuaciones normativas de la pobla­
ción de la que provienen.
" la c a l i d a d e v i d a y ¿Cuáles son los constructos o las dimensiones de
í ^ S IG N IF IC A C IÓ N c lín ic a un cambio clínicamente significativo? Además de
incluir un cambio en los síntomas de los pacientes,
Bu psicología existe un creciente interés en eva­ se incluye el funcionamiento en la vida diaria, la
día significación de las intervenciones clínicas, CdV y los juicios subjetivos de los sujetos bajo in­
'%51o en términos de sus diferencias estadísticas tervención (Kazdin, 1999).
pus comparaciones normativas. Para ello se re- El constructo «calidad de vida» es especialmen­
E . fren medidas empíricamente válidas que deter-
;|n el grado en que el tratamiento ha tenido éxi-
te apropiado como un medio para evaluar los efec­
tos de las intervenciones psicológicas, ya que in­
íiljichas medidas suelen dirigirse al tratamiento, cluye evaluar el bienestar psicológico, social y
.Jo t a m b i é n pueden extenderse a la prevención, material de los sujetos o pacientes. Sin embargo, un
| | a c i ó n y rehabilitación. número creciente de estudios dan cuenta de que es
31coatT I! constructo «calidad de vida» emerge como el bienestar subjetivo de los pacientes, más que sus
v a ria b le dependiente empleada para determinar condiciones objetivas médicas, lo que determina la
ínbiitíjilinbio en intervenciones clínicas (Kendall, 1999; meta de la intervención y su consecuente evaluación
'Ja}li|rj|ndall, Marrs-Garcia, Nath y Sheldriclc, 1999). La (Siegrist, Fernández-López y Hernández-Mejía,
ific6eí|,|nificación clínica se refiere al valor práctico o 2000).
ado®j|ícad° y a la importancia de los efectos de una in- Los cambios en las mediciones de CdV pueden
¡ndóju|!ención. Es decir, si la intervención provoca una evaluarse a través de formas alternativas a la sig­
':'enci®ferencia real, genuina, palpable, práctica, en la nificación estadística. La significación clínica per­
;diañ“ffi; diaria de los participantes o de aquellos con mite determinar si la CdV de los pacientes mejo­
A"'^llnes
esm
IbJ, interactúan (Kazdin, 1999). Es conocido ra después de la intervención y no solamente la
me» ¡|un cambio estadísticamente significativo no ne­ probabilidad de que el cambio haya sido debido al
riami* fariamente implica diferencias reales; asimismo, azar (Gladis et al., 1999).
k -fi*1
•■-.s CONCLUSIONES
Históricamente, la calidad de vida estaba vincu- sujetos como parte integral de la evaluación de los
iil|aía:factores económicos y sociales (Andrews y resultados de las intervenciones clínicas..
El concepto CdV utilizado en relación con la
itfg) Bfithey, 1974, Campbell, Converse y Rodgers, salud se estructura teniendo. en cuenta las aporta­
í|?6)- Un cambio positivo en alguna de esas áreas
tarifer! jurante o después do la intervención clínica, como, ciones de varias disciplinas de contenidos muy di­
« |r ejemplo, que el sujeto encontrara un empleo, era ferentes. En su esencia está el carácter valorativo,
| «stogeneralmente como una consecuencia o un in­
dicador de la mejoría y de la significación clínica,
contextual e histórico al que debe atenerse:,; así.
como su fidelidad a los valores humanos que cons­
■téahí que se requirieran mediciones mucho más tituyan una expresión de progreso social y respeto
c'n'f^-1|P has so^re Ia CdV en las que se considerara al a una individualidad en que se armonicen necesi­
iJ if Restar subjetivo y la satisfacción en la vida de los dades individuales y-sociales.
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492 / M a n u a l pa ra la e va luación clínica de los tra s to rn o s p s ic o ló g ic o s

Partiendo de estas exigencias, la utilización del educativas o de cualquier otra índole suhIe [ fr,
constructo.CdV permitirá valorar las condiciones del individuo, sean favorables o desfavorabl^F
de vida de las personas y cómunidadés, además de Los estudios sobre CdV permiten poi^cfo
estimar .eí’grado de progreso alcanzado y selec- gunas causas del proceso de salud y enferf^
cionar las formas de interacción humana más ade- Estudiando lá CdV cotidiana de las persa#
cuádas para acercarse progresivamente a una exis­ obtiene información pertinente que coadf
t e n c i a digna, saludable, libre, con bienestar y intervenir sobre el nesgo y el grado de vtíln'
satisfacción.. lidad ante las enfermedades, a partir de éiíjf
Por su carácter integrador, el concepto CdV técnicos, de la cultura específica y del
permite armonizar la información obtenida por di­ equilibrio de la personalidad del mdividuo >|*
versas disciplinas e investigaciones que se realizan Otra aportación importante del asinVéfjP
con objetivos, metodología y técnicas diferentes. nes en CdV es que posibilitan la docurneftj
Además, en él se pueden incluir todas iás enfer­ de los efectos de la enfermedad a lo larji t
medades y manifestac iones que afecten á la salud, evolución, la imagen social e individual qu|?|t
constriñan la libertad y dañen la felicidad de las ne de ella y su tratamiento, los efectos de-li^
personas. Se puede considerar también como una vención sobre los estados de ánimo
actividad de promoción y prevención que no sólo pectativas del enfermó, los efectos del'}|p¡r
esté basada en el temor á la enfermedad y a la hospitalario, de las relaciones médico-pacient
muerte, sino en el placer y la motivación poi la sa­ características del apoyo familiar, el análisis^ 1
lud. Por tanto, satisface las exigencias de las más proyectos de vida y lás 'formas en que se-p’|
elaboradas definiciones de salud. todo e§te complejo proceso. . ¿,‘Jt
Resumiendo, el concepto CdV es una categoría Los estudios de C d y . permiten buscar
que se puede desglosar en niveles de particulari­ ción, con metodología y técnicas adecúalas. ac®
dad hasta llegar a su expresión singular en el indi­ ca de cómo se están estructurando las condii
viduo. Esto es posible porque la CdV no se mide, de vida en la sociedad, en las instituciones;’! ®
sino que se valora o estima a partir de la actividad familia y en el individuo, así como las conseMÍojil
humana, su contexto histórico, sus resultados y su cias que puedan producir sobre la salud y el tilaj
percepción individual previamente informada, ya nestar de las personas. Por tanto, permiten ésiirrjai
que, en su ausencia o con información distorsio­ la CdV que se está gestando y orientar dichas
nada, el individuo puede hacer, desear o disfrutar diciones para propiciar los objetivos de ink-iv8ÍÉ|j
de actividades que pueden arruinar su salud o la de ciones biomédicas o psicoterapéuticas. ¡íra
los demás, como ocurre en el caso de las adiccio­ La aparición y el desarrollo del con'.tiuciíjC.íl™
nes y las conductas disfuncionales relacionadas . i para estudiar e intervenir en la enfermedad, l^hí®
con la salud reproductiva. . lud y el bienestar constituyen una muestra de.^ S
La importancia de las investigaciones acerca de gracíón y progreso de. las ciencias del compcjjfl
la CdV en función de las condiciones de existen­ miento y, en particular, de la psicología qu^ sejáeffl
cia y su evolución radica en que se puede valorar aprovechar trabajando en su fundamentarían fií^j
el efecto del tiempo y la intensidad en que han es- rica y metodológica, en sus conceptos y tei ruuW|
tado actuando los estilos de vida o condiciones es­ logia, en la construcción de instrumentos, 5
pecíficas de intervenciones médicas, psicológicas, búsqueda de su aplicabilidad y eficacia. - -;¡