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5 GESTIÓN INTEGRADA DE LODOS (FANGOS) DE DEPURADORA

Román Llagostera y Miquel Salgot

5.1 Introducción

Los lodos de depuradora y las aguas residuales depuradas son los subproductos
principales de la depuración de aguas residuales. Las tendencias actuales en la
gestión de estos subproductos son su revalorización, o aprovechamiento o
reutilización, según sea la palabra de moda, y, por último, su eliminación al medio.

Por lo que respecta a los lodos de depuradora, deberían tener como destino final
prioritario su recuperación en forma de abonos o materia orgánica aplicada a los
suelos y, en última instancia, su valorización energética, aunque existen otras
posibilidades de utilización. En principio, pueden aplicarse a suelos agrícolas o
forestales, aunque en algunos casos esta aplicación puede ser difícil de implementar
o no ser aceptada. La alternativa menos válida, y en ocasiones aún la más
empleada, es la eliminación en vertedero, aunque represente una pérdida de
recursos y una práctica poco sostenible.

Además del beneficio técnico y económico que se puede obtener con la valorización
de los lodos: ahorro en fertilizantes e incrementos de materia orgánica, entre otros,
se ha de señalar el beneficio social que la reutilización comporta y que a menudo no
es entendida por los actores sociales (stakeholders o interesados) (Salgot et al.,
1999)

En la Unión Europea, cualquier acción ambiental debe basarse en una serie de


principios transversales, entre los que son de aplicación, en este caso, dos:

• El principio de precaución o cautela.


• La política de comunicación.

Ambas marcan la utilización de lodos. La primera nos indica que a la luz de los
mejores conocimientos científicos deben emprenderse políticas activas de
reutilización de lodos y, la segunda, que las actuaciones deben ser transparentes, es
decir, que el público debe conocer las actividades que le pueden afectar. En este
sentido, es importante trabajar en el tema de la aceptación social y en políticas
activas de mercadotecnia (marketing) en lo que respecta a los fangos, lodos o
biosólidos procedentes de la depuración de aguas residuales.

Para finalizar, es importante considerar que los lodos se incluyen en un mercado


tremendamente activo en la Unión Europea y, en particular, en determinadas zonas
de España, como es el de la materia orgánica. En efecto, compiten por un lugar o
una tecnología de reutilización en suelos los diferentes tipos de estiércol, el compost
de residuos sólidos urbanos, los residuos industriales no peligrosos y ricos en
materia orgánica y los fertilizantes inorgánicos. En muchas zonas no hay suficiente

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suelo disponible (no hay oferta suficiente) para poder eliminar en suelos de forma
ambientalmente correcta la materia orgánica. Puesto que es la opción
ambientalmente más sostenible, debería existir una política global e integrada de
gestión de estos residuos, lo que no suele suceder.

El exceso de oferta suele tener un efecto negativo en los precios, por lo que es
bastante difícil vender los lodos en las zonas excedentarias de materia orgánica. Las
pérdidas pueden ser aún más importantes si la legislación o las autoridades exigen
el compostaje del material para mejorar su calidad.

5.1.1 Definiciones

Es importante conocer claramente el significado de los términos que se van a


emplear en cualquier actividad y, en especial, las relacionadas con el ambiente,
por lo que a continuación especificamos los más usuales, según la legislación
española vigente:

5.1.1.1 Real Decreto 1310/1990, del 29 de octubre, por el que se regula la


utilización de los lodos de depuración en el sector agrario

¾ Lodos de depuración. Los lodos residuales salidos de todo tipo de estaciones


depuradoras de aguas residuales domésticas, urbanas o de aguas residuales
de composición similar a las anteriormente citadas, así como los procedentes
de fosas sépticas y de otras instalaciones de depuración similares, utilizadas
para el tratamiento de aguas residuales.
¾ Lodos tratados. Son los lodos de depuración tratados por una vía biológica,
química o térmica, mediante almacenamiento a largo plazo o por cualquier otro
procedimiento apropiado, de manera que se reduzca de forma significativa su
poder de fermentación y los inconvenientes sanitarios de su utilización.
¾ Actividad agraria. La encaminada a la producción de especies vegetales con
finalidad alimentaria, para el consumo humano o ganadero, o con otras
finalidades no alimentarias.
¾ Utilización. Cualquier sistema de aplicación de los lodos al suelo, tanto en
superficie como en su interior, realizada con fines agrarios.

5.1.1.2 Real Decreto 824/2005, del 8 de julio, sobre productos fertilizantes

¾ Nutriente. Elemento químico esencial para la vida vegetal y el crecimiento de


las plantas. Además del carbono (C), el oxígeno (O) y el hidrógeno (H),
procedentes especialmente del aire y del agua, los elementos nutrientes se
clasifican en: nutrientes principales, nutrientes secundarios y micronutrientes.
¾ Nutriente principal. Exclusivamente los elementos nitrógeno (N), fósforo (P) y
potasio (K).
¾ Nutriente secundario. Los elementos calcio (Ca), magnesio (Mg), sodio (Na) y
azufre (S).

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¾ Producto fertilizante. Producto utilizado en agricultura o jardinería que, por su
contenido en nutrientes, facilita el crecimiento de las plantas, aumenta su
rendimiento y mejora la calidad de las cosechas; o que, por su acción
específica, modifica, según convenga, la fertilidad del suelo o sus
características físicas, químicas o biológicas, y que debe especificarse como
tal en el anexo I de este real decreto. Se incluyen en esta definición los
abonos, los productos especiales y las enmiendas.
¾ Abono o fertilizante. Producto cuya función principal es proporcionar
elementos nutrientes a las plantas.
¾ Abono inorgánico o abono mineral. Abono obtenido mediante extracción o
mediante procedimientos industriales de carácter físico o químico, cuyos
nutrientes declarados se presentan en forma mineral. Por convenio, la
cianamida cálcica, la urea y sus productos de condensación y asociación y los
abonos que contienen nutrientes quelados o complejados se clasifican como
abonos inorgánicos.
¾ Abono orgánico. Producto cuya función principal es aportar nutrientes para
las plantas, los cuales proceden de materiales carbonados de origen animal o
vegetal, cuya relación se incluye en el grupo 2 del anexo I.
¾ Abono órgano-mineral. Producto cuya función principal es aportar nutrientes
para las plantas, los cuales son de origen orgánico y mineral, y se obtiene por
mezcla o combinación química de abonos inorgánicos con abonos orgánicos o
turba, cuya relación se incluye en el grupo 3 del anexo I.
¾ Otros abonos y productos especiales. Productos que aportan a otro material
fertilizante, al suelo o a la planta, sustancias para favorecer y regular la
absorción de los nutrientes o corregir determinadas anomalías de tipo
fisiológico, cuyos tipos se incluyen en el grupo 4 del anexo I.
¾ Abono de mezcla. Abono obtenido mediante la mezcla en seco de varios
abonos, sin reacción química.
¾ Enmienda. Materia orgánica o inorgánica, capaz de modificar o mejorar las
propiedades y características físicas, químicas o biológicas del suelo, cuyos
tipos se incluyen en los grupos 5, 6 y 7 del anexo I.
¾ Enmienda orgánica. Enmienda procedente de materiales carbonados de
origen vegetal o animal, utilizada fundamentalmente para mantener o aumentar
el contenido en materia orgánica del suelo, mejorar sus propiedades físicas y
mejorar también sus propiedades o actividad química o biológica, cuyos tipos
se incluyen en el grupo 6 del anexo I.
¾ Otras enmiendas. Enmiendas no incluidas en los párrafos anteriores,
utilizadas fundamentalmente para mejorar las propiedades físicas o químicas
del suelo, cuyos tipos se incluyen en el grupo 7 del anexo I.
¾ Materia prima. Cualquier ingrediente utilizado en la elaboración de un
producto fertilizante.
¾ Residuo orgánico biodegradable. Residuo o subproducto de origen vegetal o
animal utilizado como materia prima, cuya descripción se incluye en el anexo
IV, susceptible de transformarse por la acción de microorganismos aerobios o
anaerobios y dar lugar a un tipo de enmienda orgánica.
¾ Estiércol. Todo excremento u orina de animales de granja o aves, con o sin
cama, transformado o sin transformar, de acuerdo con los procesos previstos

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en el Reglamento (CE) nº 1774//2002 del Parlamento Europeo y del Consejo,
de 3 de octubre de 2002, por el que se establecen las normas sanitarias
aplicables a los subproductos animales no destinados al consumo humano.
¾ Compostaje. Proceso controlado de transformación biológica aeróbica y
termófila de materiales orgánicos biodegradables que da lugar a los tipos de
enmiendas orgánicas, cuyas características se detallan el grupo 6 del anexo I.
¾ Riqueza. Expresa la concentración de un producto fertilizante en nutrientes
dados, normalmente en porcentaje (%) en masa del producto.
¾ Método oficial de análisis. Método de análisis o de toma de muestras
aprobado por la Comisión Europea o el Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación, para comprobar las condiciones de calidad y composición de los
productos fertilizantes y que se relacionan en el anexo VI.
¾ Método de análisis recomendado. Método o técnica analítica utilizable
cuando no exista método oficial, establecido en normas nacionales vigentes o
en métodos internacionales de reconocida solvencia y que se relacionan en el
anexo VI.
¾ Acreditación. Procedimiento mediante el cual una entidad nacional de
acreditación evalúa y declara formalmente que una organización es
técnicamente competente y realiza la actividad de certificación de conformidad
con las normas EN 45011 o EN 45012, según el caso.
¾ Certificación. Procedimiento llevado a cabo por una entidad acreditada,
mediante el que se manifiesta la conformidad de una planta de almacenaje o
procesado o de un producto fertilizante y que cumple con los requisitos
definidos en este real decreto.
¾ Entidad certificadora. Organización acreditada por una entidad nacional de
acreditación para realizar la actividad de certificación.
¾ Puesta en el mercado. El suministro de un producto fertilizante a título
oneroso o gratuito o su almacenamiento con fines de suministro. La
importación de un producto fertilizante en el territorio aduanero de la
Comunidad Europea se considerará puesta en el mercado a los efectos de
este real decreto.
¾ Fabricante. Persona física o jurídica responsable de la puesta en el mercado
de un producto fertilizante; en particular, un productor, importador o envasador
que trabaje por cuenta propia, así como cualquier distribuidor u otra persona
que modifique las características de un producto fertilizante o su envasado, se
considerará fabricante. Sin embargo, un distribuidor que no modifique dichas
características no se considerará fabricante.
¾ Trazabilidad. Posibilidad de encontrar y seguir el rastro, a través de todas las
etapas de producción, transformación y distribución de un producto fertilizante,
mediante un sistema de procedimientos que permite realizar su seguimiento,
desde su producción hasta su puesta en el mercado.
¾ Lote. Unidad de producción fabricada en una misma planta elaboradora o
envasadora, con materias primas y parámetros de producción uniformes, que
puede ser identificada al ponerse en el mercado con las mismas
características.

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¾ Envase. Recipiente que puede ser precintado, utilizado para conservar,
proteger, manipular y distribuir productos, capaz de contener hasta 1,000
kilogramos.
¾ Producto a granel. Producto no envasado con arreglo a este real decreto.
¾ Tipificar. Definir un conjunto de características comunes a un mismo tipo de
productos.
¾ Tipo de productos. Productos con una misma denominación y características,
conforme a lo indicado en el anexo I de este real decreto y en el anexo I del
Reglamento (CE) nº 2003//2003.
¾ Inscripción. Acto administrativo necesario para que ciertos productos
fertilizantes específicos puedan ser puestos en el mercado y empleados en
agricultura y jardinería.

5.1.2 Caracterización/analítica

Es también importante considerar los conceptos imperantes en la Unión Europea,


que se detallan a continuación, según se han transpuesto a la legislación
española.

Existen diversas dificultades para la caracterización y análisis de los lodos, que


suelen derivarse de prácticas de mercado poco claras, como es la reducción de
los precios de la analítica o el tiempo que transcurre desde el muestreo hasta la
obtención de los resultados analíticos.

La competencia entre laboratorios en determinadas zonas de España está


llevando a prácticas de dumping, o a la entrada en el mercado de laboratorios
subvencionados por las autoridades, lo que distorsiona la competencia.

En lo que respecta a la analítica per se, hay que destacar que se trabaja con un
material relativamente poco homogéneo al que, para su procesado, suelen
añadirse determinados reactivos y que determinados procesos de tratamiento no
son continuos. Todo esto debe tenerse en consideración en el momento de
evaluar los resultados.

5.1.2.1 Lista Europea de Residuos (LER)

Los residuos generados en las EDAR están incluidos en el anejo 2 de la Orden


MAM/304/2002, del 8 de febrero; BOE nº 43 del 19 de febrero de 2002 y
corrección de errores, BOE nº 61 del 12 de marzo de 2002.

El capítulo 19 de dicho anejo incluye los residuos de las instalaciones para el


tratamiento de residuos, de las plantas externas de tratamiento de aguas
residuales y de la preparación de agua para consumo humano y de agua para uso
industrial.

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Los diferentes tipos de residuos de la lista se clasifican mediante códigos de seis
cifras, para los residuos, y de cuatro y dos cifras para los subcapítulos y capítulos,
respectivamente.

En la siguiente lista se han clasificado todos los residuos generados en las EDAR,
según la Lista Europea de Residuos (LER), definiendo las características de clase
en “NE”: no especial, o “E”: especial.

1908 Residuos de plantas de tratamiento de aguas residuales no


especificados en otra categoría

¾ 190801 Residuos de cribado. NE


¾ 190802 Residuos de desarenado. NE
¾ 190805 Lodos del tratamiento de aguas residuales urbanas. NE
¾ 190806* Resinas intercambiadoras de iones saturadas o usadas. E
¾ 190807* Soluciones y lodos de la regeneración de intercambiadores de
iones. E
¾ 190808* Residuos procedentes de sistemas de membranas que contienen
metales pesados. E
¾ 190809 Mezclas de grasas y aceites procedentes de la separación de
agua/sustancias aceitosas que contienen sólo aceites y grasa. E
¾ 190810* Mezclas de grasas y aceites procedentes de la separación de
agua/sustancias aceitosas distintas de las especificadas en el código
190809. E
¾ 190811* Lodos que contienen sustancias peligrosas procedentes del
tratamiento biológico de aguas residuales industriales. E
¾ 190812 Lodos procedentes del tratamiento biológico de aguas residuales
industriales distintos de los especificados en el código 19 0811. NE
¾ 190813* Lodos que contienen sustancias peligrosas procedentes de otros
tratamientos de aguas residuales industriales. E
¾ 190814 Lodos procedentes de otros tratamientos de aguas residuales
industriales, distintos de los especificados en el código 19 0813. NE
¾ 190899 Residuos no especificados en otra categoría. NE

(*) Residuos considerados peligrosos.

5.1.2.2 Toma de muestras

Para proceder a una eliminación o recuperación correcta de los lodos de


depuradora, es preciso proceder a campañas de muestreo y análisis adecuadas y
que representen fehacientemente la calidad real del material. Para ello, es
importante sistematizar los procesos, tanto de muestreo como de análisis.

La toma de muestras necesita una planificación previa en la que hay que tener en
cuenta los puntos siguientes:

214
• Definir el tipo de información analítica que se quiere conseguir.
• Concretar el sistema de muestreo que se tiene que utilizar: puntual,
automático o integrado.
• Situar el punto o los puntos de muestreo.
• Disposición de técnicas, aparatos y materiales para el muestreo.
• Almacenamiento, transporte y conservación de la muestra.

Las muestras integradas son las más representativas de la composición de un lodo


bajo control. En todo caso, debe considerarse que los lodos, por su naturaleza a
menudo pastosa, presentan muchas dificultades de homogeneización, lo que se
traduce en dificultades a la hora de muestrearlos (Llagostera et al., 1997).

Un aspecto que se ha de considerar es la naturaleza del material del envase. En


general, son de vidrio o plástico, y se utilizan de uno u otro tipo según los análisis a
realizar. Así, si se deben determinar metales, sílice y sodio, es preferible utilizar
envases de plástico, ya que estos elementos quedan absorbidos en la superficie del
vidrio. En cambio, si se han de determinar componentes orgánicos, el envase debe
ser de vidrio.

Según sea la naturaleza del parámetro a analizar, se debe preparar la muestra


(conservación) para evitar alteraciones y, por tanto, inexactitud en los datos.

Aun así, por muy efectiva que sea la conservación de la muestra, en el mejor de los
casos tan solo se retardan los cambios químicos y biológicos que inevitablemente se
producen después de la captación.

Si es preciso determinar aluminio, cadmio, cromo, cobre, hierro, plomo, magnesio,


plata y zinc (metales pesados), se recomienda utilizar un envase diferente (uno
adicional) y acidificar con ácido nítrico hasta un pH inferior a dos (2) unidades. De
esta forma, los metales no son adsorbidos en las paredes del envase.

Los cambios biológicos también son una causa importante de modificación de la


muestra. Se han de recordar los ciclos del nitrógeno y fósforo, la reducción de
sulfatos y sulfitos, el color, el olor, etcétera.

Para reducir al máximo la biodegradación de la muestra, desde su captación hasta


los análisis, es recomendable mantenerla a baja temperatura, 4 °C, y analizarla
cuanto antes.

Se debe considerar que no se conoce ningún conservante suficientemente


satisfactorio para mantener inalterados todos los parámetros, desde el momento de
muestreo hasta el del análisis.

En el caso de los fangos, lo más común es que las muestras se capten,


normalmente con envase de vidrio o de plástico, se dispongan dentro de una nevera
portátil refrigerada por "paquetes" congelados, y se transporten al laboratorio.

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La metodología que se utilizará en la recogida, transporte y conservación de las
muestras queda resumida en los siguientes puntos:

ƒ Envase de vidrio y/o plástico.

ƒ Conservación y transporte en refrigerador/nevera portátil a una temperatura


inferior a 4 °C.

ƒ Análisis tan inmediato como sea posible.

En todo caso, se aconseja especificar en el momento de proceder a la evaluación de


los resultados analíticos el procedimiento de muestreo que se ha empleado.
(Llagostera et al., 1997).

5.1.2.3 Control analítico

En España, según el RD 1310/1990, relativo al uso de los lodos de depuración en


el sector agrario, y la Orden del 26 de octubre de 1993, las analíticas que deben
realizarse de los biosólidos o lodos, dos veces por año, son las que se relacionan
a continuación en las tablas 1 a 3.

Tabla 1. Extracto de la normativa española: analítica obligatoria (R.D. 1310/1990).

Parámetros analíticos para lodos


Materia seca
Materia orgánica
pH
Nitrógeno
Fósforo
Cd, Cu, Ni, Pb, Zn, Hg, Cr

Tabla 2. Extracto de la normativa española: tabla adicional de analítica obligatoria de lodos.

Parámetros agronómicos
Materia seca (%)
Materia orgánica total (%) (MS)
pH
Relación C/N Nuevo
Nitrógeno total (N) (%) Especificado en anterior R.D.
Fósforo (P2O5) total (%) Especificado en anterior R.D.
Potasio (K2O) total (%) Nuevo
Calcio (CaO) total (%) Nuevo
Magnesio (MgO) total (%) Nuevo
Hierro (Fe) (p.p.m.) Nuevo

Metales pesados (p.p.m.)

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Cd, Cu. Ni, Pb, Zn. Hg, Cr

Tabla 3. Analíticas requeridas para la eliminación o reutilización/valorización


correcta de biosólidos.

Analítica de biosólidos o fangos

pH Magnesio (MgO)

Conductividad Hierro (Fe)

Materia seca C/N

Materia orgánica Cobre (Cu)

N-Orgánico Níquel (Ni)

N-Amoniacal Cromo (Cr)

N-Total Plomo (Pb)

Fósforo (P2O5) Mercurio (Hg)

Potasio (K2O) Cadmio (Cd)

Calcio (CaO) Zinc (Zn)

Las instrucciones técnicas sobre los protocolos de muestreo y/o de determinación


de contaminantes de residuos, en el caso de Cataluña, aparecen en la IT-200-A,
publicada por la Dirección General de Calidad Ambiental del Departamento de
Medio Ambiente de la Generalitat de Catalunya, en cumplimiento de la Ley 3/1998,
del 27 de febrero de 1998, de la Intervención Integral de la Administración
Ambiental, DOGC núm. 2,598, del 13 de marzo de 1998 (tabla 4).

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Tabla 4. IT-200-A_2_100604 Protocolos de muestreo y análisis: Vector residuos (ensayos sobre residuos).

CÓDIGO PARÁMETRO PROTOCOLO UNIDADES OBSERVACIONES


Planificación y realización del conjunto
Anexo 7. Orden del 1 de junio de operaciones destinadas a obtener
Toma de muestra, conservación
de 1995. una muestra representativa del
RS.001.A y preparación de muestras de -
Artículo 1. Orden del 26 de material objeto del estudio, y
residuos
septiembre de 2000. compatible con las posteriores
operaciones de caracterización.
Electrometría (Orden
RS.002.A pH - Ensayo sobre residuos líquidos.
26/09/2000)
Gravimetría (Orden Desecación a 105 ºC y pesada hasta
RS.003.A Pérdida a 105 ºC %
26/09/2000) peso constante.
Gravimetría (Orden Desecación a 500 ºC y pesada hasta
RS.004.A Pérdida a 500 ºC %
26/09/2000) peso constante.
Extracción con pentanol; evaporación
EPA 9071, SW-846, 1994
RS.005.A Substancias lipófilas % del disolvente del extracto y pesada del
modificada (Orden 26/09/2000)
residuo obtenido.
Extracción previa del contenido de
substancias lipófilas y saponificación
Substancias lipófilas Extracción-Saponificación
RS.006.A % posterior de esta fracción.
insaponificables (Orden 26/09/2000)
Determinación gravimétrica del residuo
insaponificable obtenido.
Absorción atómica-cámara de grafito
EPA 7000 SW-846, 1996. %
RS.102.A Cadmio (Cd) previa digestión de la muestra original
(Orden 26.09.2000) mg/Kg
con agua regia.
Emisión atómica por plasma de
EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.102.B Cadmio (Cd)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con
agua regia.
EPA 7000 SW-846, 1996. % Absorción atómica previa digestión de
RS.103.A Cobre (Cu)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg la muestra original con agua regia.
Emisión atómica por plasma de
RS.103.B EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
Cobre (Cu)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con
agua regia.
Absorción atómica-cámara de grafito
EPA 7000 SW-846, 1996. %
RS.104.A Cromo total (Cr) previa digestión de la muestra original
(Orden 26.09.2000) mg/Kg
con agua regia.

218
CÓDIGO PARÁMETRO PROTOCOLO UNIDADES OBSERVACIONES

Emisión atómica por plasma de


EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.104.B Cromo total (Cr)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con agua
regia.
Absorción atómica con generador de
UNE EN 1483, 1998 (Orden %
RS.105.A Mercurio (Hg) hidruros previa digestión de la muestra
26.09.2000) mg/Kg
original con agua regia.
Emisión atómica por plasma de
EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.105.B Mercurio (Hg)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con agua
regia.

EPA 7000 SW-846, 1996. (Orden % Absorción atómica previa digestión de la


RS.106.A Níquel (Ni)
26.09.2000) mg/Kg muestra original con agua regia.

Emisión atómica por plasma de


EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.106.B Níquel (Ni)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con agua
regia.
Absorción atómica-cámara de grafito
EPA 7000 SW-846, 1996. (Orden %
RS.107.A Plomo (Pb) previa digestión de la muestra original
26.09.2000) mg/Kg
con agua regia.
Emisión atómica por plasma de
EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.107.B Plomo (Pb)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con agua
regia.

EPA 7000 SW-846, 1996. (Orden % Absorción atómica previa digestión de la


RS.108.A Zinc (Zn)
26.09.2000) mg/Kg muestra original con agua regia.

219
CÓDIGO PARÁMETRO PROTOCOLO UNIDADES OBSERVACIONES
Emisión atómica por plasma de
EPA 6010B, SW-846, 1996. % acoplamiento inductivo (ICP) previa
RS.108.B Zinc (Zn)
(Orden 26.09.2000) mg/Kg digestión de la muestra original con agua
regia.
Ensayo sobre residuos líquidos:
UNE 77061:1999 (Orden %
RS.109.A Cromo hexavalente (VI) espectrofotometría de absorción: método
26.09.2000) mg/Kg
de la difenilcarbazina.
Análisis cuantitativo mediante la técnica
de espacio de campo estático y
cromatografía de gases con
EPA 5021, SW-846, 1996. espectrometría de masas (HG/GS/EM).
RS.013.A Compuestos orgánicos volátiles* %
(Orden 26.09.2000) En función de los compuestos
encontrados, se escoge la técnica
cromatográfica más conveniente para
cuantificarlos.
Cromatografía de gases con detector de
captura de electrones (ECD). En función
Compuestos EPA 5021, SW-846, 1996.
RS.014.A Halogenados % de los compuestos encontrados, se
orgánicos (Orden 26.09.2000)
escoge la técnica cromatográfica más
conveniente para cuantificarlos.
Cromatografía de gases con detector de
ionización (FID). En función de los
Compuestos No EPA 5021, SW-846, 1996.
RS.015.A % compuestos encontrados, se escoge la
orgánicos halogenados (Orden 26.09.2000)
técnica cromatográfica más conveniente
para cuantificarlos.
+ ASTM D1426-98 (Orden Ensayo sobre residuos líquidos: análisis
R.S.021.A Amonio (NH4 ) mg/l
26.09.2000) por electrodo específico.

*Acetato de butilo, acetato de etilo, 2-butanona (MEK), 4-metil-2-pentanona (MIK), benceno, etilbenceno, tolueno, xileno, 1,1-tricloroetano,
tetracloroetileno (PER), tricloroetileno (TRI).

220
5.1.3 Legislación y recomendaciones

La aplicación de lodos de depuradora de aguas residuales urbanas en


beneficio de la agricultura, y más específicamente del sector agrario, está
sujeta a la siguiente legislación en el Reino de España:

¾ Real Decreto 1310/1990, del 29 de octubre, por el que se regula la


utilización de los lodos de depuración en el sector agrario. BOE núm. 262, 1
de noviembre de 1990.

¾ Orden del 26 de octubre de 1993, sobre utilización de lodos de depuración


en el sector agrario. BOE núm. 265, 5 de noviembre de 1993.

¾ Real Decreto 261/1996 sobre la protección contra contaminación producida


por nitratos procedentes de fuentes agrarias. BOE núm. 61, 11 de marzo de
1996.

¾ Ley 10/1998, del 21 de abril, de Residuos. BOE núm. 96, 22 de abril de


1998.

¾ Resolución de la Secretaría General de Medio Ambiente del 14 junio de


2001 (Acuerdo de Consejo de Ministros del 1 de junio de 2001, por el que
se aprueba el Plan Nacional de Lodos de Depuradoras de Aguas
Residuales 2001-2006). BOE núm. 166, 12 de julio de 2001.

¾ Orden MIMAM/304/2002, del 8 de febrero, por la que se publican las


operaciones de valoración y eliminación de residuos y la lista europea de
residuos, BOE núm. 43, 19 de febrero de 2002.

¾ Real Decreto 824/2005, del 8 de julio, sobre productos fertilizantes. BOE


núm. 171, 19 de julio de 2005.

Las comunidades autónomas pueden crear las figuras de gestor de residuos no


peligrosos (los lodos forman parte de estos residuos). Estas figuras se regulan
por autorizaciones administrativas, que suelen renovarse cada cinco años.

Además las consejerías de Agricultura de las comunidades autónomas, en


colaboración con los agentes sociales y entidades colaboradoras, publican una
serie de normas de buen uso.

Como recomendaciones existen los llamados códigos de Buenas Prácticas


Agrarias, de obligado cumplimiento en las zonas vulnerables a la
contaminación de nitratos.

Estas normas varían según la Comunidad Autónoma, dadas las diversidades


políticas y administrativas existentes en la península, y suelen ser de aplicación
voluntaria.

No puede disociarse esta legislación de la existente en materia de depuración


de aguas residuales, ya que ésta ha impulsado de manera extraordinaria la

221
construcción de depuradoras y, por consiguiente, la cantidad de lodos o fangos
que debe gestionarse.

5.1.4 Políticas

En fecha 1 de junio de 2001, el Consejo de Ministros del Estado Español


adoptó entre otros, tal como se ha indicado, el acuerdo por el que se aprueba
el Plan Nacional de Lodos de Depuradoras de Aguas Residuales 2001-2006,
según resolución de 14 de junio de 2001, de la Secretaría General de Medio
Ambiente, publicada en el BOE núm. 166, del 12 de julio de 2001.

Como introducción, en el anexo de dicha resolución se hace referencia a la


legislación europea aplicable y, en este sentido, cabe mencionar:

¾ La Directiva 86/278/CEE, relativa a la protección del medio ambiente y en


particular de los suelos en la utilización de los lodos con fines agrícolas.
Esta Directiva regula las condiciones en que podrán ser aplicados los lodos
de depuradoras (LD) a los suelos agrícolas, condiciones tendientes a la
protección del posible efecto nocivo sobre las aguas, el suelo, la vegetación,
los animales y el propio hombre.

¾ La Directiva 91/271/CEE, en el marco de los planes de saneamiento, indica


que hay que realizar una encuesta, en la que plantea a los estados
miembros cuestiones sobre la política nacional relativa a la utilización de LD
en agricultura, los planes para el reciclado de LD y su eliminación, las
cantidades que se depositan en vertedero, al tiempo que solicita una
valoración global sobre la Directiva 86/278/CEE y sus posibles
insuficiencias ambientales.

¾ La Directiva 91/156/CEE del Consejo, del 18 de marzo de 1991, por la que


se modifica la Directiva 75/442/CEE relativa a los residuos y la Decisión
94/3/CEE, que establece el Catálogo Europeo de Residuos.

¾ La Directiva 96/61 (IPPC), que entre otras cosas contempla la utilización de


las mejores técnicas disponibles (MTD) en las actividades de gestión de LD.

¾ Directiva 91/271/CEE, sobre tratamiento de aguas residuales urbanas, en la


que de una manera general se establece que las vías de evacuación de los
LD se preverán minimizando los efectos nocivos sobre el medio ambiente, y
que dichas vías deberán estar sometidas a normas, registros y/o
autorizaciones.

También se hace referencia a los equipamientos e infraestructuras existentes


en España para la gestión de los LD (plantas de compostaje, plantas de secado
térmico, digestión anaeróbica o biometanización y incineradoras de LD), a los
datos estadísticos, a las posibilidades tecnológicas de reutilización y
valorización de LD, y a las estimaciones recientes y futuras sobre producción y
gestión de lodos de depuradoras.

222
En el segundo punto de dicho anexo, se disponen los principios de gestión y
los objetivos ecológicos.

Todo plan de gestión deberá respetar el principio de jerarquía: prevenir en la


medida de lo posible, reutilizar lo que se pueda, reciclar lo que no se pueda
reutilizar y valorizar energéticamente todo lo que no se pueda reutilizar o
reciclar.

Los objetivos ecológicos que se pretenden son:

• Reducción en origen de la contaminación de los lodos.


• Caracterización de los lodos generados en España, antes de 2003.
• Valorización de, al menos, el 80% de los lodos, antes de 2007.

1. Valorización en usos agrícolas del 25% de lodos, previamente


compostados, antes de 2007.
2. Valorización en usos agrícolas del 40% de los lodos tratados
anaeróbicamente o sometidos a otros tratamientos, antes de 2007.
3. Valorización energética del 15% de los lodos, antes de 2007.
4. Correcta gestión ambiental del 100% de las cenizas de incineración
de lodos.
• Reducción a un máximo del 20% de los lodos depositados en vertedero,
antes de 2007.
• Creación de un sistema estadístico y bases de datos sobre lodos y su
gestión que, junto con la información del Registro Nacional de Lodos, se
integre en el futuro Inventario Nacional de Residuos. En este Inventario,
se desagregará la información siguiendo un modelo taxonómico e
informático unificado que será elaborado por el Ministerio de Medio
Ambiente (Mimam), en colaboración con el Ministerio de Agricultura,
Pesca y Alimentación (MAPA) y las comunidades autónomas.

Como instrumento para el logro de estos objetivos, se han puesto en práctica


las siguientes medidas instrumentales:

• Puesta en práctica de un programa de prevención para reducir la


contaminación en origen de los lodos, en especial la originada por los
metales pesados.
• Puesta en práctica de un programa de caracterización sistemática de los
LD generados en España y un programa de muestreo de suelos
receptores.
• Ayudas a la construcción de plantas de compostaje de LD.
• Apoyo a la implantación y mejora de otras líneas de tratamiento de LD,
incluyendo plantas de secado térmico.
• Ayudas a la construcción de centros de recogida y almacenamiento
intermedio de LD, en particular para los destinados a uso agrícola.
• Elaboración de códigos para la correcta gestión y desarrollo de
programas de aplicación de los LD en los suelos, a realizar en
colaboración con el MAPA y las comunidades autónomas.
• Promoción del uso de LD en terrenos públicos, a realizar en
colaboración con el MAPA.

223
• Ayudas a las iniciativas tendentes a la búsqueda de nuevos usos de LD
y a las redes de distribución comercial.
• Programa de I+D+i para apoyar, técnica y científicamente, las
actuaciones anteriores: tecnologías de tratamiento, optimización de las
aplicaciones, etcétera.

En el marco del Programa Nacional de Ciencias y Tecnologías


Medioambientales, del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e
Innovación Tecnológica 2004-2007, han sido concedidas ayudas para la
realización de proyectos de investigación científica, desarrollo e innovación
tecnológica, contemplados en los planes nacionales de Residuos y
Recuperación de Suelos Contaminados (ver Orden MIMAM/4561/2004, del 20
de diciembre, por la que se conceden las ayudas convocadas por Orden
MIMAM/2544/2004, del 21 de julio).

El tercer punto hace referencia al presupuesto total del plan (475,701,080.619


euros) y a la financiación de las inversiones.

En el punto cuatro y último, se hace referencia al seguimiento y revisión del


plan.

A partir del 1 de enero de 2005 ha entrado en vigor el Real Decreto 2352/2004


del 23 de diciembre de 2004, sobre la aplicación de la condicionalidad en
relación con las ayudas directas en el marco de la política agrícola común
(PAC).

Esta norma establece las buenas condiciones agrarias y medioambientales que


deberá cumplir el agricultor en materia de gestión para la protección del medio
ambiente y, en particular, de los suelos en la utilización de los lodos de
depuradora en agricultura y de protección de las aguas contra la contaminación
producida por nitratos.

5.1.5 Herramientas en gestión de los fangos

En el momento de tomar decisiones respecto a la tecnología o gestión a


emplear en un caso determinado, en este en particular en relación con los
fangos, es preciso basarse en la experiencia y en conocimientos explícitos
respecto a la tecnología.

Usualmente, los datos provenían de la literatura y de la experiencia empírica.


Con los medios actuales, parece necesario basarse en otros métodos;
básicamente en el uso de bases de datos en a que se contengan los datos
necesarios para la selección.
Con este fin se han desarrollado diversas herramientas, por ejemplo:

• La determinación de la BAT (best available technology), o mejor


tecnología disponible (MTD).
• El análisis del ciclo de vida (ACV).

224
• Los sistemas de soporte a la decisión (SSD).

5.1.5.1 Sistemas de soporte a la decisión


En general, en el momento de tomar decisiones ambientales, el organismo
regulador es el que toma las decisiones sobre gestión, incluyendo la
planificación y las tecnologías a aplicar, así como la operación y mantenimiento
de los sistemas existentes y su eventual reemplazo al acabar su vida útil
(Sampol, 1992). Las herramientas clásicas son los análisis de ingeniería, y la
formulación y evaluación de alternativas. Se suelen construir escenarios de
simulación y, al final, se ofrecen varias alternativas, poco numerosas, para una
toma final de decisión.
La decisión se impone a los usuarios finales, en este caso los gestores de
fangos, con base en un sistema que permite un “vertido” de sustancias
contaminantes hasta un cierto nivel. Se han estado utilizando programas de
simulación para estos fines, pero en la actualidad se requieren herramientas
más sofisticadas.

Las nuevas herramientas deben incluir módulos de consenso que permitan a


los interesados (stakeholders o actores) formular, evaluar, modificar y sugerir o
votar alternativas. Los modelos tradicionales de evaluación y los primeros
modelos de decisión no solían incluir estas herramientas de consenso.

En todo caso, los SSD incluyen ineludiblemente un sistema experto basado en


la traducción a ecuaciones de la experiencia, que sugiere valores de los
parámetros basados en esta experiencia, y en los valores obtenidos en otras
aplicaciones previas de los mismos sistemas. Su producto final es una línea
directriz que permite la toma de decisiones con una base científica y que, en
teoría, puede ofrecer una o varias (pocas) soluciones que tienden al óptimo.

5.1.5.2 Análisis del ciclo de vida

Se considera que el ACV es un proceso objetivo para evaluar las cargas


ambientales asociadas a un producto, proceso o actividad identificando y
cuantificando el uso de materia y energía, y los vertidos al entorno, para
determinar el impacto que ese uso de recursos y esos vertidos producen en el
medio ambiente, y para evaluar y llevar a la práctica estrategias de mejora
ambiental.
El estudio incluye el ciclo completo del producto, proceso o actividad, teniendo
en cuenta las etapas de:

• Extracción y procesado de materias primas.


• Producción, transporte y distribución.
• Uso, reutilización y mantenimiento.
• Reciclado y disposición del residuo

225
En la aplicación a fangos de este concepto se puede trabajar considerando el
fango como el residuo que se recicla o elimina, o bien, contemplando el
proceso del fango como el de un producto.

En la ACV se plantean tres fases:


• Definición de objetivos y alcance.
• Análisis de inventario.
• Evaluación de impacto.

Se procede a una interpretación y se proponen unas aplicaciones directas,


como el diseño y mejora de productos, la planificación estratégica, el desarrollo
de políticas públicas, la mercadotecnia, etc. Por tanto, un ACV de fangos puede
permitir rediseñar el tratamiento, aplicando pequeñas o grandes correcciones
durante su tratamiento, planificar su eliminación o aprovechamiento, establecer
estrategias de mercadotecnia, etc. (Fullana y Puig, 1997).

5.2 Procedencia de los elementos presentes en los fangos

La contaminación de las aguas puede proceder de fuentes naturales o de


actividades humanas. En la actualidad la más importante, sin duda, es la
provocada por el hombre. El desarrollo y la industrialización suponen un mayor
uso de agua y una gran generación de residuos.

La contaminación de las aguas residuales urbanas (ARU) se estima en función


de su caudal, de su concentración en materias en suspensión y de la DBO. La
DQO permite valorar su contaminación de origen industrial. Se pueden
clasificar las aguas residuales urbanas según su grado de contaminación,
tomando en cuenta diversos parámetros (tabla 5).

Tabla 5. Contaminación de las aguas residuales urbanas: valores


habituales.

Contaminación Contaminación Contaminación


Parámetros
importante (ppm) débil (ppm) ligera (ppm)
Sólidos totales 1,000 500 200
Sólidos en suspensión totales 500 300 100
Sólidos sedimentables totales 250 180 40
DBO5 300 200 100
DQO 800 450 160
Nitrógeno orgánico 35 20 10
Amoniaco libre 50 30 15
Nitritos 0.1 0.05 0
Nitratos 0.4 0.2 0.1
Fósforo total 17 7 2
Cloruros 175 100 15
Grasas 40 20 0

Las aguas residuales también se pueden clasificar según su origen: doméstico,


industrial, agrícola, ganadero y mezcla de algunos de ellos. Lo más usual en

226
cuanto a aguas residuales “controladas” son las domésticas, con una cierta
mezcla de agua residual industrial “urbana”; la que procede habitualmente de
pequeñas industrias situadas en el interior de las ciudades. Según sea el tipo
de alcantarillado, las aguas residuales pueden incluir aguas de escorrentía
urbana, colas de riego, vertidos accidentales de agua potable, intrusión de
agua de mar o entradas de agua de ríos o subterránea a través de
discontinuidades del alcantarillado, etc. (Metcalf y Eddy, 1985)

5.2.1 Aguas residuales domésticas

Aguas residuales domésticas son las que proceden de la evacuación de los


residuos y manipulaciones de cocinas (desperdicios, arenas y tierra de lavado
de vegetales, residuos animales y vegetales, detergentes y partículas), de los
lavados domésticos (jabones, detergentes sintéticos con espumantes, MES,
sales, etc.), y de la actividad general de las viviendas (celulosa, almidón,
glucógeno, insecticidas, partículas orgánicas, etc.); así como de la higiene y
material fecal de origen humano y de animales domésticos. Pueden incluir
colas de riego de jardines y otras aguas de origen diverso (escapes, etc.).

Suelen caracterizarse por una relación fija entre DBO5 y DQO, un contenido
importante de materia orgánica y de organismos fecales, y un grado de dilución
considerable de la contaminación. En todo caso, las aguas residuales de las
distintas poblaciones tienen características específicas, dependiendo de sus
hábitos de consumo y de la disponibilidad de agua de abastecimiento (Metcalf y
Eddy, 1985).

5.2.2 Aguas residuales industriales

Según el tipo de industria se producen distintos tipos de residuos. Las


características principales de las aguas residuales, en función del sector
industrial, se detallan en la tabla 6.

Tabla 6. Características principales de las aguas residuales industriales,


según los sectores industriales.

Sector industrial Substancias contaminantes principales


Construcción Sólidos en suspensión, metales, pH.
Minería Sólidos en suspensión, metales pesados, materia orgánica, pH, cianuros.
Energía Calor, hidrocarburos y productos químicos.
Cromo, taninos, tensioactivos, sulfuros, colorantes, grasas, disolventes
Textil y piel
orgánicos, ácidos acético y fórmico, sólidos en suspensión.
Automoción Aceites lubricantes, pintura.
Siderurgia Cascarillas, aceites, metales disueltos, emulsiones, sosas y ácidos
Química inorgánica Hg, P, fluoruros, cianuros, amoniaco, nitritos, ácido sulfhídrico, F, Mn,
Mo, Pb, Ag, Se, Zn, etc. y los compuestos de todos ellos.
Organohalogenados, organosilícicos, compuestos cancerígenos y otros
Química orgánica
que afectan al balance de oxígeno.
Fertilizantes Nitratos y fosfatos.
Pasta y papel Sólidos en suspensión y otros que afectan al balance de oxígeno.
Pinturas, barnices y Compuestos organoestánnicos, compuestos de Zn, Cr, Se, Mo, Ti, Sn,
tintas Ba, Co, etcétera.

227
5.2.3 Escorrentía urbana

Considerando la lluvia como factor principal de escorrentía urbana, se debe


tener en cuenta el arrastre de partículas y fluidos presentes en las superficies
expuestas, es decir: hollín, polvo de ladrillo y cemento, esporas, polvo orgánico
e inorgánico de los tejados y calles, partículas sólidas, hidrocarburos de las
vías públicas, restos de vegetales y animales, y partículas sólidas (tierras) de
los parques y zonas verdes.

Si la precipitación es suficiente, los arrastres se efectuarán hasta la red de


evacuación y, aparte de los componentes extraños, el volumen de agua es tal
que produce diluciones a tener en cuenta en los procesos de depuración.

En ocasiones, las zonas verdes urbanas, por la composición de su suelo,


permiten el paso de las aguas de arrastre hacia los acuíferos, con el
consiguiente peligro de contaminación (García-Agustín et al., 2004).

Normalmente, las redes de evacuación de las aguas residuales son


subterráneas y, en aquellos casos en que los acuíferos están próximos a la
superficie por lluvias u otras causas, existe peligro de infiltraciones y fugas a
través de tuberías en mal estado o con conexiones defectuosas o,
simplemente, por paso gravitatorio normal (Metcalf y Eddy, 1985).

5.2.4 Escorrentía periurbana

En las zonas situadas en la periferia de las zonas urbanas o en zonas no


construidas dentro de la trama urbana, las lluvias o el aporte de agua pueden
generar una escorrentía importante. Según como esté planteada la eliminación
de la escorrentía, ésta puede alcanzar la red de alcantarillado arrastrando los
materiales que se encuentren sobre el terreno. Dependiendo de las
características de este terreno, el material será básicamente procedente del
suelo desnudo, de suelos agrícolas o de lavado de superficies impermeables.
En zonas de playa puede haber aportes importantes de arena.

El material arrastrado puede llegar a los fangos si no ha sido eliminado por los
pretratamientos de la depuradora.

5.3 Líneas de producción de fangos

Las tecnologías de depuración pueden generar volúmenes importantes de


fangos; por ejemplo, los lodos activados, o bien, cantidades prácticamente
insignificantes; por ejemplo, los lagunajes. En cualquier caso, la mayor parte de
depuradoras que emplean tecnologías intensivas generan volúmenes
apreciables de fangos con distintos grados de secado o de estabilización, en
función de la tecnología instalada y su antigüedad (Tsang y Smith, 2005).

Hay que destacar que la elección de la BAT (MTD) para este caso puede
indicar que el fango debe almacenarse y tratarse en otra instalación externa.
Esto es especialmente cierto para depuradoras de tamaño pequeño.

228
No debe perderse de vista que dentro de los objetivos de la gestión de fangos
debe destacarse que se persigue que haya el mínimo de molestias posibles en
cuanto respecta a olores, dispersión de patógenos y vectores sanitarios y
transporte.

En este sentido, hay que destacar que la producción de fangos genera una
serie de subproductos con los que se debe contar para la gestión. Podemos
destacar los gases (metano, sulfhídrico, etc.) habitualmente malolientes, los
aerosoles, las proyecciones de material, el calor residual, etc.; aparte del
mismo fango tratado.

5.3.1 Elementos tecnológicos básicos

Para la gestión de fangos se requiere una tecnología básica, común a la de


otros procesos, y que tiene como objetivo mover el subproducto y tratarlo. A
continuación se exponen como listado estas tecnologías básicas, que en todo
caso se encuentran en la planta de tratamiento; es decir, son procesos internos
a la depuradora. Esta referencia es únicamente para los procesos intensivos;
por ejemplo en los sistemas de lodos activados. (Metcalf y Eddy, 1985)

5.3.1.1 Bombeo de fangos recirculados y en exceso

Estación de bombeo (junto a decantadores secundarios):

• Bombas horizontales para recirculación, reguladas mediante señal de


concentración de MLSS en las balsas de activación.
• Bombas horizontales para el exceso de fangos (especiales para fangos).
El fango en exceso se envía al espesador de fangos por flotación o al
espesador de fangos primarios.

5.3.1.2 Bombeo de fangos primarios

• Bombas verticales con rodete sumergido, especiales para fangos. El


fango es enviado al cilindro de distribución del espesador.

5.3.1.3 Espesamiento de fangos

• Espesador (por flotación o por gravedad).


• Depósito de regulación y aspiración del bombeo o digestión.
• Bomba de fangos espesados a digestión (a través de los
intercambiadores de calor o directamente a digestión).

5.3.1.4 Digestión anaeróbica de fangos

229
• Digestor.
• Postespesador.

5.3.1.5 Secado mecánico de fangos

• Bombas de fangos digeridos a secado.


• Equipo dosificador de polielectrolito y bombas dosificadoras.
• Filtros banda, filtros prensa, centrífuga, filtros rotatorios al vacío, prensas
de tornillo.

5.3.1.6 Secado térmico de fangos

• Secado térmico de alta temperatura (más de 85 ºC).


• Secado térmico de baja temperatura (hasta 80 ºC) (Llagostera et al.,
2001).

5.3.1.7 Circuito de agua caliente

• Calderas.
• Motogeneradores.
• Intercambiador de calor.
• Depósito de gas-oil.
• Bomba de gas-oil a calderas.

5.3.1.8 Digestión aeróbica de fangos. Estabilización de lodos

Se utiliza sólo en aquellos casos en que no existe aireación prolongada. Los


procesos de estabilización se basan en la adición de reactivos capaces de
detener las reacciones de fermentación de los fangos, y se emplean como
alternativa a la digestión. Se suele emplear la cal, viva o apagada, para este
proceso.

5.3.2 Nuevas tecnologías

En los últimos años se han llevado cabo diversos estudios de I+D para intentar
reducir la cantidad de fangos o mejorar su calidad final. Los aumentos de
temperatura, la mejora de reactivos y otras actividades similares permiten
pequeñas mejoras. Se han desarrollado también otras tecnologías más
sofisticadas, basadas en el empleo de altas presiones o temperaturas, pero
sólo suelen ser aplicables a grandes instalaciones.

No obstante, la técnica que parece más prometedora en estos momentos es la


aplicación de ultrasonidos a los fangos en la fase previa a la digestión. Con
esto se consigue una rotura de una parte de las células de los flóculos,
haciendo mejorar los rendimientos de la digestión de manera apreciable
(Metcalf y Eddy, 1985).

230
5.3.3 Modificaciones que influyen en la cantidad de fangos

La gestión de los sistemas de fangos puede, en algunos casos, reducir los


volúmenes generados. Este sería el caso, por ejemplo, del aumento de
temperatura en los digestores anaerobios. A continuación se describen dos de
las posibilidades aplicables en la práctica: espesado y secado o deshidratación.

Estas dos aplicaciones tecnológicas con sus ventajas e inconvenientes son las
siguientes:

5.3.3.1 Espesado

Existen principalmente dos tipos de espesadores, en función de que se desee


decantar o hacer flotar los fangos.

Espesado por gravedad

Las ventajas son:

• Reducción del volumen de los tanques posteriores al espesamiento, así


como el equipamiento de los mismos.
• Reducción de la cantidad de calor requerido para el calentamiento de los
fangos en procesos tales como digestión anaeróbica, secado térmico e
incineración.
• Menores consumos de productos químicos necesarios para acondicionar
o estabilizar los fangos.
• Reducción y mejora de rendimientos de los equipos de deshidratación.

El inconveniente principal es la introducción de un nuevo sistema,


relativamente complejo, en la instalación.

Sistema flotación por aire disuelto (FAD)

Las ventajas son:

• Alta eficiencia, incluyendo cinética, en la remoción de sólidos.


• Menor área requerida para instalación. El equipo de flotación ocupa
apenas una fracción del área ocupada por unidades de sedimentación
(para capacidades similares).
• Mayor eficiencia en la eliminación de DBO que otros procesos de
separación.
• Alta tasa de separación (o flujo superficial). Existen unidades FAD
modernas con capacidad hasta de 40 m/h (m3/m2·h). Esto permite su
aplicación en efluentes voluminosos.
• Eliminación de microorganismos y precipitados difíciles de sedimentar y
filtrar.

Los inconvenientes observados son:

231
Comparada con la sedimentación, la FAD es más sensible a variaciones de
temperatura, concentración de sólidos en suspensión (>3-4%), recargas
hidráulicas y, principalmente, a variaciones en las características químicas y
físicoquímicas de los sólidos en suspensión.
Costos operacionales elevados, principalmente cuando existe necesidad de
un riguroso control automático, de parámetros y dosis de reactivos.

5.3.3.2 Deshidratación

Para manipular los fangos y transportarlos, se requiere reducir la cantidad de


agua que contienen, especialmente cuando deben salir de la depuradora.

Centrifugación

La tecnología de centrifugado es sobradamente conocida y presenta ciertas


ventajas, tal como que no existe riesgo de atascamiento. Obtenemos un
sedimento homogéneo y altos rendimientos de separación cuando los fangos
se acondicionan con polielectrolitos.

En contrapartida, es un sistema altamente sensible a la variación de los


parámetros de entrada del fango y requiere un mantenimiento complejo,
además de no poderse reparar in situ con los medios habituales de la
depuradora.

Filtros rotatorios al vacío

Los más usados en el tratamiento de fangos de aguas residuales son los del
tipo de tambor rotatorio o de canal abierto. Se trata de una tecnología
relativamente obsoleta y que se utiliza en muy pocas ocasiones para fangos
muy concretos y con pretratamientos importantes; por ejemplo, adición de cal.

Filtros a presión

Tienen carácter discontinuo y elevado costo; aun así se emplean en muchas


ocasiones por dos motivos: mecanización cada vez mayor de los aparatos y
necesidad de obtener una torta de gran sequedad.

Si hay acondicionamiento térmico de los fangos de aguas residuales urbanas,


se dispone de fango bastante fácil de deshidratar debido a la liberación de
agua ligada a la parte hidrófila.

232
Filtros banda

Se adaptan a estaciones de pequeño o mediano tamaño. La condición


fundamental de la aplicación del filtro de bandas prensadoras a la
deshidratación de fangos reside en la superfloculación, tal como la producen
los polielectrolitos, suministrando una suspensión de flóculos gruesos en un
agua intersticial clara. Se requiere un almacenamiento intermedio que,
ocasionalmente, puede hacer el digestor (Metcalf y Eddy, 1985).

Otras posibilidades

Aunque algunas posibilidades de modificación de la cantidad de fango ya se


han descrito, pueden añadirse aún diversos comentarios; por ejemplo:

- En teoría, los incrementos del tiempo de residencia hidráulico (digestores


aerobios y anaerobios) o de la temperatura de digestión (digestores
anaerobios) reducen la cantidad de fangos, ya que se mineraliza más la
materia orgánica.
- La adición de reactivos en determinadas fases del proceso (acondicionadores,
floculantes, etc.) hace aumentar proporcionalmente la cantidad final de fangos.
- El secado de fangos hace disminuir la cantidad de material que debe
transportarse, con la consiguiente reducción de costos. Se recomienda un
cálculo de costos en este sentido. En general, en distancias cortas se puede no
secar el fango y aplicarlo en forma líquida; para grandes distancias se emplean
tecnologías de secado más potentes.

5.3.4 Modificaciones que influyen en la calidad de los fangos

Como consecuencia de las modificaciones de los procesos y la adición de


reactivos, los fangos pueden cambiar su calidad inicial. Adicionalmente,
diversos procesos de digestión son capaces de reducir la cantidad de
nitrógeno, por pérdidas a la atmósfera.

Obviamente, la digestión aerobia o anaerobia de la materia orgánica hace


cambiar el contenido de carbono y materia orgánica, las relaciones C/N y, entre
otros, el pH, al poderse generar ácidos. La digestión anaerobia favorece la
formación de gases reducidos, básicamente metano y sulfhídrico, que generan
diversos problemas de manejo, malos olores y ocasionalmente riesgos
sanitarios.

Algunos reactivos añadidos, por ejemplo, cal, pueden hacer cambiar el pH del
fango y los almacenajes favorecen cambios en la composición por procesos de
estabilización, carbonatación, etc. Los fangos “encalados” suelen ser muy útiles
como enmienda en suelos ácidos.

5.3.5 Línea de producción de fangos en sistemas extensivos

233
En general, se considera que los sistemas extensivos de tratamiento de aguas
residuales producen cantidades reducidas o, incluso, despreciables de fangos.
Sirva como ejemplo el caso de los sistemas de lagunaje, en los que deben
eliminarse fangos de la fase anaerobia en periodos de hasta varios años entre
una y otra extracción.

En muchos casos, por ejemplo en zonas húmedas o en sistemas de infiltración-


percolación, se suele instalar un decantador primario o fosa Imhoff para
eliminación de fangos. Uno de los últimos desarrollos de los sistemas de
lagunaje consiste en un pequeño decantador a la entrada de las lagunas
anaerobias para poder eliminar, previamente, una cierta cantidad de fangos.

En todo caso, los fangos se tratan posteriormente como en una línea


convencional.

Se han desarrollado sistemas de tratamiento de fangos, básicamente de


estabilización o compostaje, mediante lagunas específicas o zonas húmedas,
que generan fango altamente mineralizado, tal como el que se extrae de las
lagunas anaerobias.

Los fangos procedentes de estos sistemas suelen aplicarse directamente a


cultivos agrícolas o en las zonas de jardines de la misma instalación, dada la
escasa cantidad que se produce.

5.4 Postratamientos

Ocasionalmente, y para poder cambiar el destino de los fangos mejorando su


calidad, se procede a efectuar otros tratamientos.

5.4.1 Compostaje

Se puede definir el compostaje como una biotecnología que permite ejercer


control sobre los procesos biológicos de degradación de la materia orgánica.
En realidad, se trata también de un proceso de estabilización, por lo que
ocasionalmente se puede someter a los fangos dos veces a un mismo
tratamiento.

El proceso se caracteriza por el predominio de metabolismos respiratorios


aerobios y por la alternancia de etapas mesotérmicas (10-40 0C) con etapas
termogénicas (40-75 0C).

El proceso se basa en la mezcla y posterior trituración de distintos materiales


que pasarán seguidamente a las líneas de compostaje, donde permanecerán
durante un periodo variable de entre uno y cuatro meses, en función del
material a compostar y del método de compostaje. Los materiales están
sometidos a distintos tratamientos a lo largo del periodo de compostaje: volteo,
aireación forzada, adición de agua y de elementos nutritivos necesarios para
compostarlos adecuadamente (Llagostera, 1998).

234
Tipos de compostaje:

Sistemas estáticos

• Pilas estáticas.
• Reactor cilíndrico.
• Reactor rectangular.
• Túnel.

Sistemas dinámicos

• Pilas aireadas.
• Reactor rectangular.
• Reactor circular.
• Reactor cilíndrico-horizontal.

El compostaje puede ser también una alternativa a la digestión.


Ocasionalmente, los sistemas de compostaje no están demasiado bien
gestionados y podrían describirse como sistemas de secado de fangos más
que como un sistema de estabilización completa.

Por otra parte, tal como se indica más delante, puede ser difícil comercializar el
compost, dada la competencia de materia orgánica más barata que se
encuentra en el mercado. No debemos olvidar que el compostaje es una
tecnología relativamente cara en cuanto a instalaciones y gestión. Aunque
parezca un contrasentido, a menudo se tiene que eliminar el compost en
vertederos de residuos sólidos, puesto que no hay posibilidad de emplearlo.

Como una alternativa al compostaje clásico puede mencionarse el uso de la


lombriz roja de California en pilas de compostaje.

5.4.2 Sistemas térmicos

El secado térmico consiste en evacuar, por evaporación, el agua intersticial


presente en los fangos. En el caso de un secado total, el producto final se
reduce prácticamente sólo a las materias secas, orgánicas y minerales
(Vaxelaire et al. 2000).

El principal problema del secado de lodos son los olores de los vapores. La
experiencia ha demostrado que la única solución es una desodorización a
800/900 °C, aunque como alternativas se emplean los procesos de
desodorización química (con ozono, cal, etc.) o el stripping (Porter y Bastian,
2005).

La combinación de una predeshidratación mecánica avanzada con un secado


térmico es favorable. El producto seco resultante puede ser quemado o
utilizado como abono.

235
Por ello, sólo se prevé el secado térmico cuando el producto final es
recuperable y comercializable en forma de abono (fangos residuales
orgánicos).

En casos muy concretos, y en ausencia de problemas de relaciones públicas,


se puede recurrir a la incineración de los fangos. En este caso no suele haber
problemas de malos olores, dada la temperatura existente, aunque debe
preverse el destino de las cenizas.

Algunos de los sistemas desarrollados últimamente generan pellets, con un


contenido en humedad inferior al 10% y que son fácilmente transportables a
largas distancias. Su calidad suele ser excelente desde el punto de vista
sanitario, dada la temperatura a la que se han tratado (Tay et al., 2005).

5.4.3 Desinfección

En determinados casos y países, se requiere una calidad microbiológica


determinada para poder efectuar aplicaciones de fangos a cultivos sensibles.

Los tratamientos previos pueden reducir el número de patógenos,


especialmente mediante los tratamientos térmicos, pero la mayor parte de las
tecnologías no consiguen una buena desinfección.

Existen diversas posibilidades para proceder a reducir o eliminar el número de


patógenos o, por lo menos, de indicadores.

El compostaje es efectivo, pero existen tratamientos específicos, como la


desinfección mediante radiación gamma, o el empleo de cal y temperatura
conjuntamente.

Existe también el problema de determinar si el fango está o no desinfectado, ya


que los indicadores no son muy útiles. La determinación de ausencia de
huevos de Ascaris parece ser la mejor indicación de una buena desinfección.
(Neis, 2000)

5.5 Transporte, logística y medios

5.5.1 Transporte

Los fangos deben eliminarse físicamente del recinto de la depuradora y, para


ello, puede recurrirse a:

• El transporte del fango líquido a otras instalaciones para su tratamiento.


• El transporte del fango semisólido, pastoso o sólido con vehículos
terrestres (camiones, tren) hasta el lugar de eliminación o aplicación
(valorización).
• El transporte de fango seco en forma de pellets o cenizas (procedente
de tratamiento térmico), con vehículos terrestres hasta el lugar de
eliminación o aplicación (valorización).

236
En el precio del transporte, como es lógico, debe considerarse la cantidad de
agua que aún contiene el producto. Obviamente, el agua presente encarece el
transporte. Ahora bien, el precio final del transporte depende mucho de la
distancia entre el origen o punto de producción y el punto final de eliminación o
valorización. Así, podemos hablar entre 40 y 100 € por TM de materia seca,
dependiendo de la distancia (de 10 a 100 km) (Llagostera, 1997 y Llagostera et
al., 1997)

La logística del transporte puede ser relativamente compleja y requerir de


programaciones especializadas.

5.5.2 Logística y medios

Dependiendo de las características de almacenamiento de los lodos


deshidratados, el sistema de carga, transporte y aplicación varían.

Se pueden establecer diferentes medios de transporte, según sea el origen de


la carga y la distancia.

Así, en el punto de producción se puede encontrar tolva de almacenaje,


almacenaje en contenedor o almacenaje en una era.

Tolva de almacenaje

El transporte se suele realizar con camiones bañera, camiones aplicadores o


tractores con remolques aplicadores.

Los camiones bañera suelen tener una capacidad de 25 TM en materia


húmeda (fango con un contenido de 20% de materia seca, si no se indica lo
contrario), aunque en España, legalmente, sólo pueden transportar 22 TM. Son
el medio de transporte adecuado para recorrer largas distancias y para
aquellas EDAR con gran producción de lodos (más de 20,000 TM de materia
húmeda al año).

Los camiones aplicadores (fotos 1 y 2) suelen ser vehículos con tracción en los
tres o cuatro ejes y con una capacidad legal de 13 TM en materia húmeda. Son
camiones apropiados para realizar la aplicación directa a la agricultura en
distancias de radio medio y en EDAR con producciones por debajo de las
20,000 TM de materia húmeda.

237
Foto 1. Camión aplicador. Foto 2. Camión aplicador.

Los tractores con remolque aplicador (foto 3) suelen tener una capacidad legal
de 17 TM en materia húmeda. Son vehículos apropiados para realizar la
aplicación directa a la agricultura en distancias de radio corto y en EDAR con
producciones por debajo de las 10,000 TM de materia húmeda.

Foto 3. Tractor con remolque aplicador.

Otra posibilidad, y para casos especiales, es mediante tractores con remolque-


esparcidor de biosólidos de seis toneladas para aplicación en plantación de
árboles (fotos 4 y 5). Precisa como cabeza tractora un tractor de 120 CV.

El uso de maquinaria relativamente pesada limita los períodos de aplicación,


muy especialmente en épocas de lluvia. En todo caso, esta circunstancia
(aplicación con lluvias), no suele ser aconsejable dado el aumento de movilidad
de determinados contaminantes de los fangos (nitratos, metales pesados)
asociado a la percolación (Llagostera et al., 1999).

238
Figura 4. Tractor con remolque aplicador Figura 5. Tractor con remolque aplicador
especial para plantaciones de árboles especial para plantaciones de árboles

5.5.3 Recuperación/valorización

Tal como se ha indicado anteriormente, existe una prelación entre las


posibilidades de “deshacerse” del subproducto lodos. Este orden es,
recordémoslo: valorización, producción energética y eliminación pura.

En la actualidad se sigue investigando en nuevas posibilidades de valorización,


que pueden o no aplicarse en función, normalmente, del costo del proceso. Por
ejemplo, se ha descrito la posible transformación de este material en carbón
activo, pero el costo de la transformación, a presión y temperatura elevadas, es
prohibitivo.

Otras prácticas que habían gozado de un cierto predicamento en años


anteriores se han ido abandonando por causas diversas; quizá la más conocida
era su transformación, previa irradiación desinfectante, en piensos para
animales.

5.5.3.1 Sistemas suelo/planta

La disposición del material en sistemas suelo/planta/atmósfera (SPAC) es aún


la opción mayoritaria en la gran parte de países. Si esta práctica se lleva a
cabo de forma ambientalmente correcta, teniendo en cuenta todas las
disposiciones y cautelas legales, puede definirse como una práctica con un
impacto ambiental positivo. Existen diversas posibilidades, desde el empleo en
zonas agrícolas, silvicultura, etc., hasta la regeneración de zonas yermas o
canteras (Bahri, 1995).

En general, se considera que los fangos mejoran el suelo, dado que la materia
orgánica (estiércol, compost) tiene precios elevados en numerosas ocasiones y
los fangos suelen ser la única alternativa asequible de incorporación de materia
orgánica a suelos empobrecidos por las prácticas agrícolas. No es preciso
mencionar que la aplicación de materia orgánica es más aconsejable que la de
fertilizantes químicos, por el impacto positivo de la primera en la estructura del
suelo (Smith et al., 1995).

239
En todo caso, es importante conocer la composición del fango, muy
especialmente por lo que respecta a elementos potencialmente tóxicos. Sin
embargo, ha habido muchas discusiones a este respecto, ya que la mayor
parte de legislaciones se refieren a contenidos totales, más que a
biodisponibles. Por otra parte, es importante conocer los pH de los suelos, lo
que afecta también a la biodisponibilidad. Algunas legislaciones, como la
europea, ya establecen diferencias en cuanto a cantidad aplicable en función
del pH del suelo, aunque no suele tenerse en cuenta el contenido en
carbonatos/caliza, que pueden hacer no biodisponibles cantidades importantes
de metales pesados (Wild, 1992 y Mantovi et al., 2005).

Uso agrícola

El uso agrícola de los lodos ha sido el más estudiado y, actualmente, se puede


decir que es el único que tiene una legislación (RD 1310/1990, Orden del 26 de
octubre de 1993, RD 261/1996 y Ley 10/1998), tal como ya se ha indicado.

La legislación incide en los límites de contenido en metales pesados de los


lodos y en su aplicación para zonas de cultivo de huerta, principalmente. Los
cultivos herbáceos extensivos e industriales son los claros favoritos para
resultar abonados por lodos de depuradora (Domínguez, 1997 y Crohn, 1996).

Se debe hacer mención de cómo realizar el control sobre el uso de los lodos.
Difícilmente los agricultores cumplirán por si solos las leyes que los regulan.
Por ello, surge la figura del gestor que efectúa toda las labores de transporte y
aplicación al suelo de una forma integral, quedando el control de los mismos
bajo la responsabilidad de los gestores (Knezek y Miller, 1976 y Llagostera et
al., 2000).

Uso en silvicultura

El uso en silvicultura se restringe al uso en plantaciones de árboles. No existe


una legislación específica, aunque si a la plantación se la trata como un cultivo
más, se integraría en la legislación propia de los lodos para uso agrícola.
Puede tener utilidad para aquellas depuradoras de tamaño medio o pequeño
localizadas en zonas de producción de madera (choperas). Se considera que
se mejora la productividad por varias causas. En general, los agricultores no
suelen mejorar los suelos aplicando abonos, dado el gran periodo de retorno de
la inversión. Puesto que en numerosas ocasiones los lodos se suministran sin
costo para el silvicultor, éste no plantea dificultades para aplicarlos y obtiene el
beneficio de reducir el tiempo hasta que se puede comercializar la madera. No
se ha indicado que haya pérdida de calidad de la madera en estos casos
(Llagostera, 1998 y Llagostera et al., 2000).

En general, suele aceptarse su aplicación para la silvicultura, entendida ésta


como un cultivo más en suelos agrícolas. Su aplicación a suelos forestales
suscita reticencias tanto en los usuarios como en las autoridades competentes,
dado su posible impacto en la vida salvaje o en los subproductos del bosque

240
(frutos, setas) que suelen recogerse de forma no controlada por los habitantes
de la zona.

Por otra parte, los suelos forestales suelen ser pobres y estar situados en
zonas de difícil acceso o difícilmente mecanizables (para la aplicación), lo que
dificulta el empleo de lodos. Existen diversas soluciones a este caso, como los
“cañones” sobre vehículos, que pueden proyectar fangos semilíquidos a
distancias apreciables.

Figura 6. Vista general de chopera tratada Figura 7. Detalle de chopera tratada


con lodos. con lodos.

Uso en restauración de canteras

La restauración de canteras presenta problemas derivados de las elevadas


pendientes que suelen quedar en los terrenos cuando se acaba la explotación,
del elevado precio de la materia orgánica y de la dificultad de obtener material
adecuado para generar suelos. Los fangos presentan en estos casos un valor
añadido considerable, ya que se trata de un material barato o a costo cero si se
acopia cuando la demanda agrícola es baja, y tiene un elevado poder
cohesionante si se aplica en forma semilíquida.

Se debe realizar un estudio detallado de estas zonas y un inventario de sus


características físicas, químicas e hidrogeológicas. En aquellos casos en que
exista alguna normativa de obligatoriedad de restauración de las actividades
extractivas, puede verse favorecida por esta actividad de aplicación de lodos de
depuradora, muy útil para la reposición de la capa superficial (Alcañiz et al.,
1996 y Llagostera, 1997).

5.5.3.2 Energía

El aprovechamiento de la energía contenida en los residuos es una alternativa


cada vez más eficaz, unida al desarrollo de tecnologías tales como el secado,
gasificación o combustión en procesos con recuperación de energía (Bednarik
et al., 2004).

241
De los diversos métodos de obtención de electricidad, dos son especialmente
adecuados para su aplicación a depuradoras: turbinas de gas y motores de
combustión interna. Las turbinas de gas son derivadas de los reactores que se
usan en la aviación. Producen un elevado caudal de gases a alta temperatura,
pero tienen un bajo rendimiento eléctrico y poca flexibilidad de funcionamiento.
Son usadas cuando prima la obtención de un aporte de calor constante de alta
temperatura. Por su parte, los motores de combustión interna más usados son
los diesel o los de gas natural. Sólo una parte del calor es de alta temperatura
(los gases de escape); el resto proviene del sistema de refrigeración y no
supera los 100 ºC. Tienen un mayor rendimiento eléctrico y su uso es más
flexible. Se usan cuando lo que prima es la obtención de electricidad y es
posible aprovechar el calor a baja temperatura.
La materia orgánica contenida en el lodo caracteriza el poder calorífico del
material. Un lodo seco tiene un poder calorífico aproximado de 10,000 BTU/Lb
(la hulla tiene 14,000 BTU/Lb).

La práctica más extendida en la actualidad, cuando la instalación tiene un


sistema de digestión anaerobia, es emplear el gas para mantener la
temperatura del digestor. Los gases en exceso suelen quemarse en una
antorcha.

El problema principal que se presenta es el contenido, a veces considerable, de


ácido sulfhídrico, altamente corrosivo.

5.5.3.3 Combustibles

Las fábricas de cemento requieren materiales orgánicos para la fabricación. En


el proceso se alcanzan temperaturas suficientemente elevadas como para que
no se generen subproductos de combustión. Existen diversas alternativas entre
las que elegir, y una de ellas son los lodos de depuradora.

No obstante, se requiere que el material tenga unas características adecuadas


de sequedad y contenido en materia orgánica.

Por otra parte, en países deficitarios en petróleo puede llegarse a obtener un


material similar tratando los lodos en reactores con presión y temperatura
elevadas. En épocas con petróleo caro, dicha alternativa puede aplicarse de
forma económicamente viable.

5.5.3.4 Materiales de construcción

Muchos residuos industriales presentan características similares a ciertas


materias primas utilizadas en materiales de construcción y en obra civil.

Debe tenerse en cuenta las propiedades de dichos residuos, así como el


comportamiento a largo plazo, tanto desde el punto de vista físico-mecánico
como medioambiental.

242
Una de las vías de valorización de los lodos de depuradora, que se estudia
actualmente, es la sustitución de parte de las materias primas arcillosas por
residuos industriales en la industria cerámica.

Por otra parte, en determinados materiales de construcción se requiere el uso


de materia orgánica en el proceso, siendo el caso paradigmático la fabricación
de ladrillos y materiales de construcción similares. Los fangos substituyen a la
materia orgánica de otro origen, como la paja. En ambos casos, la materia
orgánica se destruye durante la cocción, generándose así los poros del
material, lo que la hace ligera, pero al mismo tiempo, resistente.

5.5.3.5 Programas de aplicación

En la mayor parte de ocasiones, los fangos se aplican a la agricultura o a


terrenos en los que va a cultivarse algún vegetal. Para esta aplicación deben
emplearse métodos adecuados y cumplir la legislación adecuada.

En estos momentos se dispone de programas informáticos que permiten una


eliminación correcta de los lodos, calculándose automáticamente las
cantidades y periodos de aplicación en función de las características del
terreno y de los suelos, la distancia al acuífero, las aplicaciones previas, el tipo
de cultivo y su capacidad de eliminación de nutrientes por años, el contenido en
metales pesados del lodo, la legislación vigente, etc. (Junta de Sanejament,
1994 y Junta de Sanejament, 1997).

5.6 Eliminación

Cuando las posibilidades de recuperación de la materia orgánica y los macro y


micronutrientes contenidos en los lodos no existen, este material debe
eliminarse de forma ambientalmente correcta.

Las causas por las cuales el material no puede “valorizarse” son variadas; entre
ellas podemos mencionar:

• La competencia de materia orgánica considerada noble.


• El exceso de contenido en elementos potencialmente tóxicos (metales
pesados, contaminantes orgánicos indeseables, etc.).
• La falta de terrenos en que se pueda emplear el fango o lodo.
• La demanda muy estacionalizada.
• El exceso de humedad del material.
• El exceso de oferta en una zona determinada, que encarece el
transporte hacia zonas adecuadas de forma no sostenible.
• La no aceptación por parte de los usuarios.
• La falta de voluntad o la negativa política.
• El rechazo social a determinadas tecnologías o al transporte de este
material.

243
5.6.1 Vertedero

Actualmente, se tiende a minimizar la evacuación de lodo deshidratado a


vertedero, fomentándose su reutilización.

La eliminación de lodos en vertedero presenta varios problemas, entre los que


podemos mencionar las dificultades de aceptación del residuo, especialmente
si su humedad es inferior al 35% en materia seca. Estos materiales pastosos
suelen presentar dificultades de eliminación en este tipo de instalaciones, tanto
por su contenido en agua como por la poca adaptación de la maquinaria a sus
características.

Hay que constatar que en los últimos años se han implantado en los vertederos
tecnologías de recuperación de metano. La presencia de lodos en estas
instalaciones, dado su elevado contenido en materia orgánica, favorece la
formación de gas.

En general, se suelen eliminar los fangos a vertederos “normales” con otros


residuos, aunque si la composición del fango es problemática, se requieren
vertederos de residuos especiales.

Aunque no se emplean mucho en Europa, pueden encontrarse vertederos


específicos para fangos de depuradora, o bien, sistemas de eliminación en
suelos mediante zanjas o terrenos dedicados exclusivamente a la gestión de
fangos.

Si los fangos no son muy secos (menos del 20% de MS), se favorece la
formación de lixiviados.

La tasa de vertido puede ser un componente importante del costo de


eliminación de los fangos (de 10 a 40 € por tonelada).

5.6.2 Vertido a mar

Durante muchos años se ha practicado el vertido al mar de los lodos de


depuradora, aunque a partir de una fecha determinada, la Unión Europea y los
Estados Unidos prohibieron esta práctica.

Los impactos negativos son importantes, especialmente sobre la flora y la


fauna marinas, que desaparecen en el punto de vertido si se trata de un
emisario. En otros casos, el vertido se hace desde naves y la contaminación
puede dispersarse mejor que en el otro caso.

Se llegó a indicar que en mares poco productivos la disposición de lodos y


otros materiales orgánicos presentaba ventajas, ya que se “fertilizaba” el mar,
consiguiéndose un aumento de la productividad.

244
En la actualidad sigue llevándose a cabo esta práctica, aunque cada vez más
se limita debido a sus impactos ambientales, negativos, en su práctica
totalidad.

5.6.3 Incineración

La incineración conduce no sólo a la eliminación total del agua intersticial, sino


igualmente a la combustión de las materias orgánicas de los fangos. Es el
proceso con el que se consigue un producto residual de menor masa: las
cenizas, constituidas únicamente por las materias minerales del fango.

Naturalmente, todo proceso de incineración comprende una fase de secado,


pero teniendo en cuenta que se utiliza en él el poder calorífico de las materias
orgánicas del fango, siempre se requiere menos energía que en un proceso
limitado al secado térmico.

Aparte de las posibilidades que presenta el compost para el tratamiento


combinado de fangos residuales urbanos y basuras domésticas, la incineración
(secado) de los fangos puede combinarse con la incineración de las basuras
domésticas.

5.7 Discusión, recomendaciones y conclusiones

En general, el fango de depuradora ha sido considerado un material poco


noble, procedente de materia fecal y con un proceso de transformación poco
explicado. Este condicionante de la mercadotecnia ha hecho que sea poco
apreciado frente a otros residuos de origen parecido, como las excretas
animales. Esta poca aceptación social ha redundado en su poca aceptación
como residuo transformado en materia prima.

En un intento de revertir la tendencia mencionada, se cambió la denominación


del lodo estabilizado por la de biosólido o biosólidos, que incluye el material
digerido biológicamente y el estabilizado químicamente.

Otra aproximación a la mejora del material ha sido tradicionalmente el


compostaje, que en cierta manera hace desaparecer las connotaciones
negativas de excreta humana. También se han llevado a cabo experiencias de
co-compostaje de fangos o lodos con residuos urbanos y con otros residuos,
como los industriales procedentes de fermentaciones.

Biosólidos y compost se aplican cada vez más a los suelos, aunque sigue
habiendo problemas para decidir quién debe asumir el costo del tratamiento
más completo (compostaje) y del transporte y aplicación. En este sentido, hay
dos tendencias: la de hacer pagar al usuario final el valor fertilizante del
material y el proceso de comercialización; por ejemplo, en saquitos de materia
orgánica que se venden en supermercados; o que el gestor de la depuración
asuma el costo de tratamiento y aplicación, ya que suele ser menos costoso
que el transporte y deposición en vertedero. En todo caso, el déficit acaba
pagándolo el ciudadano.

245
La aplicación de fangos a lugares de riesgo, como jardines particulares,
requiere un tratamiento avanzado de los fangos. De la misma manera, la
aplicación a cultivos o a zonas sensibles ha sido objeto de regulaciones
importantes, de manera que se minimicen los riesgos asociados a la práctica.

Puede estimarse que el impacto ambiental de la aplicación de fangos de


depuradora, con un tratamiento adecuado, es una práctica ambientalmente
correcta y que el impacto ambiental global es positivo. El reciclaje de lodos se
enmarca en las tendencias actuales a cerrar los ciclos biogeoquímicos dentro
del marco de la sustentabilidad o sostenibilidad de las actuaciones ambientales
antrópicas.

No obstante, se recomienda siempre cumplir la legislación vigente, efectuar los


estudios previos necesarios y seguir las buenas prácticas de aplicación de
fangos de depuradora a los sistemas naturales o agrícolas.

En el supuesto de que el reciclaje de lodos sea imposible, debe educarse a la


población para que acepte la tecnología más sostenible desde el punto de vista
ambiental, aunque ésta sea la incineración.

Bibliografía y referencias

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