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PROBLEMÁTICA

¿La globalización un fenómeno homogeneizador o fragmentario?

La globalización en Latinoamérica, una realidad que no es para


todos: la exclusión digital.

El impacto de la globalización en Latinoamérica ha fragmentado la


sociedad dando origen a una nueva clase global, conformada por los sectores
sociales con escasos recursos económicos y sin acceso a las nuevas tecnologías
de la información y la comunicación (NTIC).

Los diversos fenómenos de cambio que se han producido en la sociedad


consecuencia de la irrupción de las nuevas tecnologías configuran el cimiento de
la denominada “sociedad de la información”.

La globalización como escenario observable, no es un fenómeno nuevo,


sino un proceso que se ha venido gestando a lo largo de los últimos siglos, con
olas de aceleración y contracción. Sin embargo, algunas características de la
etapa actual son bastantes novedosas. Dos aspectos fundamentales están en la
base de las nuevas condiciones en las que se desenvuelven las relaciones
económicas contemporáneas que hacen de esta etapa un fenómeno diferente:
uno es la aceleración de los flujos de capitales y del comercio internacional a
partir de la segunda guerra mundial; el otro, es la aceleración del progreso
científico y tecnológico, en especial, en las áreas de la informática y las
telecomunicaciones, con la consecuente “Revolución de la Información”.1

En tal dirección Castells considera que tal fenómeno es “…una nueva etapa
de la expansión capitalista, caracterizada por el paso una economía industrial a
una economía informacional/global”2
1
Borja, Jordi y Castells, Manuel. 2000. Local y global. La gestión de las ciudades en la
era de la información. México: Taurus.
2
Kriger, Miriam. (2010): Introducción al concepto y la problemática de la globalización,
Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT CONICET
I
A lo postulado, en cuanto a que la globalización ha dado origen a una
“nueva clase global”, cabe traer a colación lo enunciado por García Canclini quién
sostiene que “Si no contamos con una teoría unitaria de la globalización es no sólo
por deficiencias en el estado actual del conocimiento, sino también porque lo
fragmentario es un rasgo estructural de los procesos globalizadores”3

MARCO TEORICO CONCEPTUAL

Comenzando el desarrollo de la cuestión planteada, podría decirse que la


globalización es un fenómeno de interrelación de los habitantes del planeta, por la
cual, la población mundial forma una sola comunidad, dando origen a la llamada
“aldea global”, donde todas las novedades, incluidos los valores, las ideas y los
adelantos científicos y culturales, trascienden las fronteras a través de los medios
de comunicación, los libros, la música y el cine, y ahora también, a partir de los
cambios generados en la sociedad actual, las tecnologías son un medio para tal
fin.
Por otra parte, hablar de globalización, es referirse directamente a la
tecnología, ya que lo que conocemos hoy como globalización jamás se habría
dado sin los avances de la tecnología que le ha abierto las puertas a esta.
La tecnología la afecta directamente ya que para abrirse paso alrededor del
mundo no hubiera sido posible sin los avances tecnológicos, pues el medio de
ese proceso globalizador no es otro que la comunicación.

“…la globalización suele aludir en líneas generales a una reformulación de


la relación entre el tiempo y el espacio que tiene consecuencias en la economía,
la cultura, la política y la sociedad en general…”.

(http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina. (Castells, M. (1996. La era de la información:


Economía, Sociedad y Cultura. Vol. 1: La sociedad red. Madrid, Alianza.)

3
Kriger, Miriam. (2010): Introducción al concepto y la problemática de la globalización.
Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT CONICET
(http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina. (García Canclini, N. 1999. La Globalización
imaginada. Bs. As., Fondo de Cultura Económica. Pág. 48).
II
“…Una sociedad informacional es aquella en la que las formas sociales y
tecnológicas de la organización de la información impregnan todas las esferas de
la actividad, comenzando con las dominantes y alcanzando los objetos y hábitos
de la vida cotidiana.” (Castells, 1997: 47)”4.

En efecto, la sociedad de la información, se está determinada por los


continuos avances científicos (bioingeniería, nuevos materiales, microelectrónica)
y por la tendencia a la globalización económica y cultural (gran mercado mundial,
pensamiento único neoliberal, apogeo tecnológico, convergencia digital de toda la
información); cuenta con una difusión masiva de la informática, la telemática y los
medios audiovisuales de comunicación en todos los estratos sociales y
económicos, a través de los cuales se proporcionan nuevos canales de
comunicación (redes) e inmensas fuentes de información; potentes instrumentos
para el proceso de la información; el dinero electrónico, nuevos valores y pautas
comportamiento social; nuevas simbologías, estructuras narrativas y formas de
organizar la información.
Así, la sociedad de la información es ideada como un estadio de desarrollo
social caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciudadanos, empresas y
administración pública) para obtener y compartir cualquier información
instantáneamente, desde cualquier lugar y en la forma en que se prefiera, cuyo eje
diferenciador –de otras sociedades- es el acceso ilimitado a la información.

Esta sociedad actual también ha sido denominada sociedad del


conocimiento (enfatizando así la importancia de la elaboración de conocimiento
funcional a partir de la información disponible), sociedad del aprendizaje
(aludiendo a la necesidad de una formación continua para poder afrontar los
constantes cambios sociales), sociedad de la inteligencia (potenciada a través de
las redes - inteligencia distribuida-).

4
Wortman, Ana. (2010): ¿De qué estamos hablando cuando hablamos de
globalización?, Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT
CONICET (http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina.
III
Por ello, toda vez que el acceso a la información, uno de los ejes sobre los
que se asienta la sociedad de la información, se logra mediante el empleo de las
denominadas nuevas tecnologías de la información y comunicación; la nula
posibilidad de acceso a las mismas, y por consiguiente a la información, el
conocimiento y la educación, promueve desigualdades sociales que dan origen a
la llamada “brecha digital. Que, además de relacionarse con aspectos de carácter
tecnológico, refleja las desventajas socioeconómicas de una sociedad. Asimismo,
no escapa a su definición el matiz cultural, pues no solo es un problema de
acceso a la información sino también un problema cultural, en el que influyen la
edad, el sexo, la ubicación geográfica, el ingreso económico, entre otros factores.

Específicamente la brecha digital es probablemente uno de los primeros


conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema del impacto social de
las tecnologías de información y comunicación, pues son esas tecnologías las van
a producir diferencias en las oportunidades de desarrollo de las poblaciones y que
establecerán una distancia entre aquellas que tienen o no tienen acceso a las
mismas.

Se proponen tres tipos de brecha digital: la de acceso, basada en la


diferencia entre las personas que pueden acceder y las que no, la de uso, basada
en las personas que saben utilizarlas y las que no; y la de calidad del uso, basada
en las diferencias entre los mismos usuarios.

a) El enfoque hacia la infraestructura: o sea, la posibilidad/dificultad de disponer de


computadoras conectadas a la red mundial. Esto incluye también el problema de
servidores y de backbones. De hecho, los países del sur siguen dependientes de
los equipamientos del norte.

b) El enfoque hacia la capacitación: es decir, la capacidad/dificultad de usar estas


tecnologías. Se empezó a contemplar que también existe una diferencia
relacionada con las habilidades y capacidades para utilizar adecuadamente la
tecnología y no solamente con la posibilidad de disponer de computadoras. En

IV
este sentido, se comienza a desarrollar el concepto de alfabetización digital
relacionado con el de brecha digital.

c) El enfoque hacia el uso de los recursos: se refiere a la limitación/posibilidad que


tienen las personas para utilizar los recursos disponibles en la red. En los últimos
tiempos, se ha integrado en el concepto de brecha digital las posibilidades de
utilizar la tecnología no ¬solamente para acceder a la información, el conocimiento
sino también a un nuevo modo de educación y para aprovechar de las “nuevas
oportunidades” como el desarrollo de los negocios, la atención médica en línea, el
teletrabajo, el disfrute de nuevas formas de entretenimiento y ocio.

En definitiva, la brecha digital o también nombrada pobreza digital, como


fenómeno social, se representa en la división que existe entre las personas (en
todas sus formas de organización político-social) que utilizan las nuevas
tecnologías como parte habitual de su vida diaria y aquellas que no tienen acceso
a las mismas o bien, en caso de tenerlo carecen del saber específico que les
permitiría emplearlas.

Así, el progresivo contraste que se suscita en relación al uso de la


computadora, la red, y otras tecnologías, y todas las ventajas que ese uso
proporciona para una nueva alfabetización, crea una sociedad con nuevos
problemas de exclusión, entendidos desde una perspectiva económica y/o cultural,
con incidencia directa de variables de tipo socio político o culturales.

Lo cierto es que allí, subyace la idea de una sociedad en la que todas las
personas tengan iguales capacidades y oportunidades para participar, material y
simbólicamente ámbitos (sociales, económicos, culturales).

Concretamente, la exclusión en relación a las nuevas tecnologías de la


información y la comunicación, llamada exclusión digital está determinada por el
no acceso a la tecnología, y también el no acceso y uso a la información
(conocimiento y procesamiento de la misma), circunstancia que se traduce en no
poder acceder a la sociedad de la información y por derivación a la sociedad

V
global entendida como fenómeno social que se conforma de “…fenómenos
sociales específicos y comunes a varias sociedades…”5.

En esa línea argumental, cabe traer a colación lo expuesto en un foro


de opinión en cuanto se hace alusión a los incluidos y excluidos del sistema,
como derivación del acceso o no a las tecnologías, “…La centralidad de la
imagen, el consumismo y la mercantilización de casi todas las actividades de
la vida cotidiana… considero que son las principales transformaciones que
impactan en lo profundo de la complejidad de la vida cotidiana de todas las
personas sin diferenciación de clase. La posibilidad o no de acceder a esos los
bienes y servicios de consumo marcan la frontera entre los incluidos y
excluidos del sistema… los que están dentro y los que quedan fuera… los que
poseen la libertad de elegir entre distintos modos y estilos de vida… y los que
poseen una sola… la pobreza, la marginación, esto marca sin duda diferencias
abismales en la constitución de la subjetividades de los sujetos que viven en
uno u otro mundo.6

Esas brechas pueden crear enormes diferencias entre la calidad de vida de


los países del mundo, divididos en ricos y pobres, en función de de la alta o baja
densidad de conectados que exista; incluso, los abismos también pueden
presentarse en el interior de un país.
A pesar del alto desarrollo tecnológico y de flujos muy grandes de
información que existe a nivel mundial, el acceso a la información y el
conocimiento sigue siendo restringido para los países subdesarrollados
(Latinoamérica), entre otras causas debido al atraso tecnológico, los altos costos
de conexión a las redes, la imposibilidad económica de la mayoría de las personas
para comprar computadoras o acceder a Internet; máxime cuando el acceso no
sólo depende de la infraestructura disponible sino de la habilidades de la población
para manejar los nuevos desarrollos tecnológicos.
5
Kriger, Miriam. (2010): Introducción al concepto y la problemática de la globalización.
Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT CONICET
(http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina.
6
Mariela Vanesa Avila en foro de clase 2a- Kriger, Miriam
VI
CONCLUSIÓN

En principio no debe perderse de vista que la globalización como fenómeno


social, es un fenómeno complejo, de allí la innegable dificultad que existe para
arribar a una única definición que lo explique en toda su extensión.

Dicho ello, tampoco puede negarse el rol preponderante que ocupan las
nuevas tecnologías comunicacionales e informacionales en la expansión de este
proceso globalizador en el territorio latinoamericano; tanto así que algunos autores
se suman en sus expresiones a la corriente que promueve que la sociedad del
siglo XXI es una “sociedad de la información” o al decir de Castells (1996) una
“sociedad informacional.

En ese contexto, los extraños a la sociedad de la información, son los


nuevos excluidos sociales que integran esta nueva clase global; nueva en tanto
no sólo se vincula con cuestiones objetivas o netamente económicas –en términos
de aquellos que pueden acceder/consumir o no la tecnología-, sino que también
está sujeta a cuestiones subjetivas determinadas por la posibilidad de cada uno de
interactuar con ella y utilizarla para su beneficio.

Continuando esa línea expositiva, no puede soslayarse que ese nuevo


orden conformado por aquellas personas (comunidades, países, provincias, etc.)
sin acceso a la información en el contexto de la Red, son el resultado de la
denominada “brecha digital” que cuantifica la diferencia existente entre países,
sectores y personas que tiene acceso a los instrumentos y herramientas de la
información y la capacidad de utilizarlos, y aquellos que no la tienen.

En otros palabras, la desigualdad social (en sus aspectos, sociopolíticos,


económicos y culturales), ya no recae en la asimetría ricos/pobres, sino en la
posibilidad real o no de acceso a la tecnologías y el desarrollo de habilidades y
competencias para utilizarla.

VII
En definitiva, no quedan dudas respecto que la globalización es un
fenómeno complejo, y como tal “…no es en todo ni para todos” 7; en ese
entender, y desde una perspectiva conceptual, resolver el dilema planteado en
este trabajo “¿La globalización un fenómeno homogeneizador o fragmentario?,
en términos de adherencia a uno u otro postulado no resulta rentable, pues lo
cierto es que en la propia praxis del proceso globalizador convergen ambos
aspectos. En otros términos “…lo ideal es aprender a navegar entre tensiones
constituidas por una lógica globalizadora que articula una dinámica
homogeneizadora con otra heterogeneizadora: integración/ exclusión;
hegemonía/ diferencia; uniformización/ diversidad; tradicionalismo/ novedad.”8

El acceso a la información constituye una de las primeras fronteras en la


aldea global (denominada por algunos autores como «brecha digital»); así, hablar
de frontera o de brecha significa que, mientras de un lado, unos gozan de los
privilegios tecnológicos e informacionales, del lado opuesto, hay otros excluidos y
marginados. Además la brecha digital existe dentro y entre países, tanto a nivel
local como global.

Como corolario de lo expuesto, cabe mencionar que si bien es factible


que el imaginario colectivo presuponga que en el marco de un mundo globalizado
la sociedad debe ser homogénea, integradora y expansiva, lo cierto es que
coexisten dos realidades antagónicas determinadas por la llamada brecha digital;
circunstancia que, por otra parte, no es de menor importancia y por ello no debe
ser aceptada sin debate, máxime cuando la secuela es una nueva clase global
de excluidos, que no pertenecen a la comunidad mundial que los países más
poderos imponen, y cuyas subjetividades son violentadas.

7
Kriger, Miriam. (2010): Introducción al concepto y la problemática de la globalización,
Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT CONICET
(http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina. (Garretón, 1999:4)
8
Kriger, Miriam. (2010): Introducción al concepto y la problemática de la globalización,
Globalización, consumos e identidades en América Latina, CAICYT CONICET
(http://ecursos.caicyt.gov.ar), Argentina.
VIII
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

CASTELLS, M. (2000). ¿Es sostenible la globalización en América Latina?.


Debates. Fondo de Cultura Económica. Vol. 1.

BECK, U. (1998). ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo.


Respuestas a la globalización. España: Paidós.

GIDDENS, A. (2000). Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en


nuestras vidas. Taurus, Barcelona.

BELL, D. (1976). El Advenimiento de la Sociedad Post-Industrial. Madrid,


Alianza.

Curso. GLOBALIZACIÓN, CONSUMOS E IDENTIDADES EN AMÉRICA LATINA.

Alumno. GUSTAVO FERNANDO JOFRE

DNI n° 21.447.035

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