Вы находитесь на странице: 1из 2

PÉRDIDAS DE AGUA EN LOS SISTEMAS DE RIEGO

1. INTRODUCCION

En todos los sistemas de riego se producen pérdidas, que en ocasiones son difíciles de
catalogar. Estas pérdidas se pueden reducir notablemente con un buen proyecto y un
adecuado manejo.

A la hora de proyectar un riego hay que tener en cuenta que ningún riego tiene una
eficiencia que supere el 90%, por lo que siempre habrá que considerar las pérdidas y
multiplicar por un factor de corrección que tenga en cuenta la eficacia del riego.

Hay tres tipos de pérdidas:

 Por evaporación

 Por escorrentía superficial

 Por percolacíón profunda

N.B. : Aunque el concepto es similar, no hay que confundir las pérdidas que reducen la
eficacia de un riego con las pérdidas que definen la precipitación efectiva, unas son las
pérdidas en el riego y otras las pérdidas que hacen que no sea aprovechada totalmente el
agua de lluvia por las plantas.

2. TIPOS DE PERDIDAS

a) Pérdidas por evaporación


Son las pérdidas correspondientes al agua que sale por los emisores y se pierde por
evaporación sin llegar a infiltrarse, bien en el aire o bien en la superficie del suelo.

 En aspersión: estas pérdidas pueden ser considerables, porque el chorro se divide en


gotas pequeñas fácilmente evaporables.

 En riego por gravedad: el agua se evapora mientras está sobre el terreno. El agua que
se evapora es la de la lámina superior, la que recibe directamente la radiación del sol.
En este caso, las pérdidas son menores que las del sistema anterior.

 En riego por goteo: las pérdidas son casi nulas o despreciables. Dado que salen poco a
poco pequeñas cantidades de agua, ésta infiltra rápidamente en el terreno, por lo que
está poco tiempo en contacto con la atmósfera. Salvo en caso de un irregular
funcionamiento, en que el suelo no absorba debidamente el agua y se formen pequeños
charcos, no se producen prácticamente pérdidas por evaporación.
b) Pérdidas por escorrentía superficial
Es el agua que discurre sobre el terreno perdiéndose sin llegar a infiltrar. Estas pérdidas, en
mayor o menor medida, se producen siempre.

 En riego a presión (aspersión, microaspersión, difusión y goteo) estas pérdidas son


pequeñas dado que en el diseño ya se tiene en cuenta la velocidad de aplicación, que
va a ser menor que la capacidad de infiltración, por lo que no hay un exceso de agua
que pueda escurrir sobre el terreno.

 En riegos por aspersión móviles, pueden ser ocasionalmente grandes , debido a que se
tiende a mantener en funcionamiento los aspersores más tiempo del necesario en un
determinado lugar.

 En riegos por gravedad suelen ser especialmente graves en terrenos de elevada


pendiente y suelos de textura impermeable. La solución es disminuir la longitud del
tablar.

c) Pérdidas por percolación profunda


Es el agua que se infiltra en el suelo, pero no se almacena en la zona radicular y desciende a
profundidades mayores.

 En riego a presión estas pérdidas son menores que en riego por gravedad, ya que se
puede controlar mejor la cantidad de agua a aplicar. Se suministra el agua que se
necesita y no más.

 En riego por gravedad no son fáciles de controlar ya que la parte final del tablar
tardará un tiempo en recibir el agua desde que la parte inicial empezó a recibirla. Esto
supone que en la parte inicial llevará un tiempo infiltrando, incluso puede que se haya
sobrepasado la capacidad de campo, mientras que al final del tablar aún no habrá
empezado a infiltrar.