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CURSO PRE-MATRIMONIAL – UNION LIBRE

CURSO PRE-MATRIMONIAL – UNION LIBRE

Introducción

Lección 1: Sanando los recuerdos que nos dañan 3

Lección 2: El matrimonio es un pacto 7

Lección 3: Las funciones y los papeles 10

Lección 4: La comunicación en el hogar 15

Lección 5: Orando juntos 24

Lección 7: Las finanzas 27

Lección 8: El sexo en el matrimonio 34

Introducción

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El ministerio de la familia les da la bienvenida al curso prematrimonial, para parejas
que se encuentran en unión libre o que solamente están casados por el registro
civil. Deseamos que a través de este curso, puedan ver y entender cosas que tal
vez no habían llegado a pensar respecto al matrimonio, esperamos que luego de
pasar por estas lecciones, tengan un aprendizaje y reflexionen sobre lo importante
y serio que es el matrimonio y así logren tener un hogar que sea ejemplo.

Deseamos que este curso sea de mucha bendición y edificación para sus vidas y
que a través de estas semanas puedan establecer metas y una visión bien clara de
lo que será su matrimonio.

El propósito de este manual es darles herramientas y a través del estudio de estos


temas, instruirlos para tener un matrimonio, fundamentado en la Palabra de Dios.
Según Génesis 2:18, el ser humano fue creado y diseñado por Dios para vivir en
compañía. Por lo que podemos afirmar, sin lugar a dudas, que la familia es la célula
y la base fundamental de la sociedad. Ella está constituida no sólo por los
miembros que la componen, sino por un conjunto de relaciones interpersonales que
surgen en su dinámica interior.

Nuestra oración por ustedes es que la familia que formarán siempre esté llena de
paz y luz, en medio de las tinieblas y de esa forma crear un fundamento de familias
fuertes y poderosas en Cristo Jesús, que fortalezcan nuestra iglesia y sean luz para
nuestra comunidad. Nuestro deseo es que formarán un matrimonio conforme al
corazón de Dios. No se apresuren! El objetivo no es completar el curso. Es
construir una relación.

“Porque familias sanas hacen una iglesia y sociedad fuerte”

Pastores Edgar y Cinthya Herrera

Lección 1 Sanando Los Recuerdos Que Nos Dañan

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Como pareja que ya hemos convivido un tiempo bajo en mismo techo hay heridas
que se han producido y al enfrentarnos a una importante decisión de hacer un
pacto matrimonial ante Dios necesitamos sanar los recuerdos del pasado y
comenzar de nuevo HOY.

Somos libres de nuestros recuerdos dañados al momento de perdonar, por eso es


tan importante que antes de casarnos hayamos perdonado lo que pudo pasar
desde nuestra infancia hasta el día de hoy, ya que estos recuerdos, pueden dañar
nuestro matrimonio.

¿Qué es perdonar?

El perdonar NO es un sentimiento, es un acto voluntario, no es obligado. Debemos


usar nuestra voluntad para perdonar, y después viene el sentimiento.

¿Por qué es tan importante perdonar?

a. Somos perdonados al perdonar. (Mateo 6:14-15 14 Porque si perdonáis a los


hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;
15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os

perdonará vuestras ofensas.)

b. Al no perdonar, te conviertes en esclavo. (Mateo 18:34-35)

En ocasiones el no perdonar, se puede manifestar en una enfermedad física o


mental, también es una puerta para que Satanás entre y te afecta tanto a ti, como a
quien no has perdonado.

c. Retrasa las bendiciones de Dios. (Mateo 5:23-24)

¿A quién debo perdonar, porqué, y cuántas veces?

a. A los que me han ofendido y a mi mismo, no existe un límite de veces para


perdonar. (Mateo 18:22), tenemos que perdonar como Dios perdona. (Isaías 43:25)

b. El perdonar libera a quien nos ofendió. Jesús perdonó (Lucas 23:34) Esteban
(Hechos 7:60). Ellos perdonaron, aún cuando las otras personas no mostraron
arrepentimiento por lo que hicieron.

c. Para que no haya en mí, ninguna raíz de amargura. (Hebreos 12:15)

¿Como perdono?

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Reconoce que es algo voluntario y no necesariamente tienes que sentir algo en el
momento y pídele a Dios que su compasión fluya en ti y sé obediente, y perdona.

Lleva esa herida a la cruz y cámbiala por el amor de Dios. La pauta bíblica del
amor cristiano es descrita en: l Corintios 13. El amor es paciente: perdonando sus
olvidos una y otra vez.

El amor es servicial: lava los platos sin murmurar cuando ella ha tenido un día
difícil. .> El amor no tiene envidia: de la importante posición que el o ella tiene en
su trabajo, ni de la alabanza que el o ella recibe por su amabilidad.

El amor no es jactancioso: acerca de conseguir el mejor salario, ni acerca de


conseguir el mejor resultado en un deporte.

El amor no se engríe: sino que admite que ella pudo haber tenido la razón.

El amor no hace nada indecoroso: porque habla respetuosamente de él en privado


como en público.

El amor no busca su propio interés: sino que la lleva de buena gana de compras un
sábado por la mañana.

El amor no se irrita: y si se irrita no levanta la voz.

El amor no toma en cuenta el mal: sino que perdona de inmediato y no vuelve a


mencionarlo.

El amor no se goza de la injusticia: y no apremia al cónyuge a actuar mal.

El amor se goza de la verdad: afrontando la realidad y actuando en consecuencia.

El amor siempre protege: guardándola y poniéndola a salvo.

El amor siempre confía: dándole el beneficio de la duda y evitando las sospechas.

El amor siempre espera: aferrándose a los sueños compartidos cuando su puesto


de trabajo

es eliminado.

El amor siempre persevera: haciéndose aún más fuerte en medio de la adversidad


y las tensiones.

El amor nunca caduca: aunque la juventud, la salud y el vigor se desvanezcan.

Actividad:

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Se orara por las parejas para que puedan perdonar cualquier situación difícil del
pasado lejano o cercano.

Tendrán una sesión de perdón esta misma noche, cada uno dirá abiertamente que
situaciones dolieron y están como una herida en el corazón, oraran uno por otro y
se sellara para siempre esa herida.

Lección 2 El Matrimonio Es Un Pacto

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La Institución Del Matrimonio

¿Que significa matrimonio? “Matri” significa tres y “monio” significa unión


Institución divina, establecida desde la creación. El matrimonio organiza sobre la
base de la familia, la pareja y la unidad de su voluntad para no ser una multitud de
individuos confusos y dispersos por el mundo. Dios quiere que el matrimonio sea
una relación permanente e indisoluble (Romanos 7:2, 3; Mateo 19:3-9). Con el
paso del tiempo esta relación debe ir desarrollándose y perfeccionándose. El
matrimonio acepto por Dios es monógamo, hombre y mujer, una sola pareja
(Génesis 2:18; Mt 19:5; 1 Corintios 6:16).

Matrimonio es la unión de tres: esposo-Dios-esposa

El amor es una decisión y requiere esfuerzo. Ante el altar juraron amarse “en las
buenas y en las malas….”, tomaron la decisión ante Dios de amarse en todo
momento. Esto no depende de si sientes amarlo hoy o no porque hay momentos
que no “sientes”, Dios no nos mandó a experimentar sensaciones o sentimientos
simplemente nos ordenó amar (siéntalo o no). Los sentimientos y las sensaciones
van y vienen, pero el deber es amarse el uno al otro con acciones y palabras
bondadosas siempre, es una decisión de obediencia a Dios. El amor verdadero es
servirle hasta en circunstancias cuando no quisiera hacerlo ya que se promete el
día de la boda. El amor es acción no es un sentimiento, este hace cosas
bondadosas y dice palabras cariñosas, es perdonador, agradece, es ayuda, da
cumplidos, sonríe y no se puede perder.

Que Es Un Pacto.

Un pacto es un convenio o acuerdo serio entre dos partes. Un propósito


determinante en este pacto es para que ambas partes aporten y a la vez sean
beneficiadas de tal acuerdo.

Malaquías 2.14 Más diréis ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre tú y la
mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la
mujer de tu pacto.

No hay pacto sin sacrificio.

Lucas 2:20 De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo:
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.

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Debo de sacrificar lo que me gusta para atender a mi conyugue. Debo sacrificar mi
dinero, mi descanso, mis costumbres etc.

¿Qué características tiene el pacto en una sola carne?:

 Es superior a cualquier otro vínculo entre los seres humanos. Un vínculo


superior a cualquier otro tipo de vínculo interhumano, incluido el vínculo con los
padres: “Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se
hacen una sola carne” (Gen 2, 24).

 Es el vínculo entre los hombres más exclusivo. Delante de Dios usted puede
tener varios hijos y amarlos a todos por igual, pero no varias esposas o esposos.

 Es el vínculo humano más integral. Abarca la totalidad de la experiencia y


naturaleza del ser humano, por cuanto abarca la unidad de su ser integral (espíritu,
alma y cuerpo). Esta Diseñado para satisfacer todas las necesidades del ser
humano: físicas (sexo), emocional- social y espiritual. Aún los hijos no representan
un vínculo tan completo. Ud. no tiene comunión sexual con sus hijos, como con su
cónyuge.

 Es un vínculo por tiempo indeterminado e indisoluble. “Lo que Dios juntó, no


lo separe el hombre¨

 Es un vínculo de complementariedad. La esposa actúa como ayuda idónea


(según declara el Génesis), y el esposo actúa como siervo, sacerdote, sustentador
y líder.

 Es un vínculo de renuncia. Como compañero de pacto, intercambiamos todo


lo que antes teníamos por separado. “La mujer no tiene potestad sobre su propio
cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido sobre su propio cuerpo, sino la
mujer” (1 Corintios 7.4). Ahora también los bienes se tienen en común (sueldos o
salarios, automóviles, herencia, casas, mobiliarios, muebles, regalos, etc.)

¿Cuáles son las clausulas del pacto?:

1. Compromiso de por vida sin importar las circunstancias.: “Así que no son ya
dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre” (Mt.
19: 5,6).

2. Lealtad y fidelidad al cónyuge. “Honroso sea en todo el matrimonio y el lecho


sin mancilla” (Hebreos 13:4).

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3. Amor y sumisión mutua entre los cónyuges. ”Las casadas están sujetas a sus
propios maridos, como al Señor” (Efesios 5:22). “Maridos, amad a vuestras
mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”
(Efesios 5:25).

4. Preeminencia de Cristo sobre el matrimonio. “Si Jehová no edificaré la casa, en


vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1). ”Las casadas están sujetas a sus
propios maridos, como al Señor” (Efesios 5:22). “Maridos, amad a vuestras
mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”
(Efesios 5:25).

La referencia no es a los méritos del cónyuge, o sus criterios personales, sino el


Señor Jesucristo. Nos comprometemos, somos fieles, amamos y nos sujetamos a
nuestros cónyuges, como un servicio de amor a Dios, como para agradar al Señor.

No es cuestión de derechos sino de obediencia. No valen las excusas: es que esta


mujer es una cuaima, o es que este hombre es un caimán. Cuando usted
menosprecia y desecha el pacto, en realidad esta menospreciando y desechando a
Dios. Dios no sólo quiere ser un testigo en su matrimonio, ni un espectador, él
quiere ser la fuente de vida de su matrimonio. El quiere que usted le entregue su
esposa, su esposo, para tomar control de su matrimonio.

No es cuestión de méritos, ni de derechos, es cuestión de obediencia al dueño del


pacto. Es cuestión de prioridad. ¿Su prioridad es su ego o Dios?

Cuando usted suscribe el pacto de una sola carne, usted renuncia a sus derechos.
“La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco
tiene el marido sobre su propio cuerpo, sino la mujer” (1 Corintios 7.4).

El retener nuestros derechos lesiona el pacto, porque nos vuelve egoístas, al


centrar la atención sobre nosotros y no sobre Dios. El pacto demanda renuncia a
nuestros derechos, para poder obedecer sus términos, pero cuando hago valer mis
derechos inhabilito el pacto.

Fuera del pacto no hay bendición para los matrimonios. Por otra parte, la violación
al pacto trae consecuencias desastrosas. Pero dentro del pacto hay gran bendición
que Dios lo garantiza con su fidelidad. El pacto ofrece desde el punto de vista
espiritual un marco legal y de poder que compromete a Dios. El pacto es la
representación perfecta de la voluntad de Dios.

Nuestra cultura adolece de toda noción de Pacto y, por tanto, nos cuesta edificar un
matrimonio sólido y bien estructurado en torno al pacto matrimonial instituido por
Dios. Muchas veces estamos enfocados más en nuestras demandas y derechos
que en las necesidades de nuestro cónyuge y en mi responsabilidad para con el
dueño de pacto.

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Lección 3: Las Funciones Y Los Papeles

"Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras


mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a
coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean
estorbados." – 1 Pedro 3:7

"Someteos unos a otros en el temor de Dios. Las casadas estén sujetas a sus
propios maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la iglesia, así como
Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así que,
como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos
en todo." - Efesios 21:21-24

Como personas que ya han convivido sin lugar a dudas, hemos llegado al día de
hoy arrastrando años de costumbres, ideas y tradiciones. No decimos que todo lo
que han hecho nuestros padres, lo que nos han enseñado o el ejemplo que nos
han dado, está totalmente equivocado. No obstante, esto afectará el matrimonio
que está a punto de formar. La cultura y las costumbres juegan un papel muy
importante en establecer las normas bajo las cuales esperamos que funcione el
futuro hogar. Frecuentemente se oye: "Así es como se hicieron las cosas en la
casa de mis padres", y se entiende que "es como lo vamos a hacer en nuestra
casa".

Solamente porque es cultura, costumbre o tradición no quiere decir que resultará


eficaz en el hogar que establecerán dentro de poco. La relación de ustedes es
única y los dos deben dedicarse a encontrar la mejor manera de desarrollar sus
vidas en comunión y armonía.

Pero no es la cultura, ni las costumbres, ni la tradición lo que establece las normas


para los papeles en el matrimonio. Tampoco es la sociedad, ni la ley, ni la iglesia,
aunque influyen mucho en la manera de pensar de la gente. Las normas que
gobiernen el hogar cristiano deben establecerse en la Palabra de Dios. Dios no
quiso que hubiera división o separación entre los esposos. Nos dio
responsabilidades diferentes para facilitar el manejo armonioso del hogar y proveer
oportunidades para la colaboración mutua. El hombre y la mujer fueron creados por
Dios iguales en dignidad, pero desempeñan papeles o funciones diferentes.

El reto más grande en la vida

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Según 1 Pedro 3:7 el marido tiene que tomar en cuenta las diferencias que existen
entre ambos sexos para que pueda amar a su esposa como Dios manda. Hay
cuatro actitudes que pueden ayudarle para ser un marido excelente.

Primero:

Él debe de invertir tiempo para conocer a su esposa

El marido tiene que convivir con su mujer de manera comprensiva. La palabra


“convivir” enseña que el matrimonio no es sólo compartir la vida bajo el mismo
techo. Es experimentar la vida juntos teniendo compañerismo. Pero para de veras
convivir, él tiene que entender el temperamento y personalidad de su cónyuge.

Algunos comienzan el matrimonio intentando cambiar dos o tres “cositas” que no


les parecen. A veces piensa el novio que tales “cositas” (ser mandona,
malhumorada, o demasiado sensible) desaparecerán cuando ella salga del
contexto familiar. Entonces, se casa pensando que podrá cambiar ciertas
características de ella. Con tal perspectiva entra en el matrimonio con mucho riesgo
de conflictos fuertes.

Cada esposa es una creación distinta. Es su prioridad tomar el tiempo para


conocerla bien y comprender su temperamento. ¿Qué es lo que no le agrada, lo
que sí le agrada? ¿Cuál es su tendencia cuando está cansada o nerviosa? y
¿Cómo puede ayudarle en tales situaciones? Tiene que observarla y estudiarla
para poder convivir de manera comprensiva con ella.

Algunas esposas se pueden ajustar a muchos cambios pero otras no. Una requiere
ocho horas de dormir para aguantar las presiones de la vida y otra no requiere
tanto. Una tiene que acostarse temprano y la otra no. Existen muchas diferencias y
el esposo debe de tomar en cuenta sus características para llevar bien su
matrimonio.

Segundo:

Ella es un vaso más frágil

Tiene una constitución diferente de la del varón. Entonces el marido tiene que
protegerla de las presiones del mundo y no debe exigirle lo que puede debilitarla o
hacerle sentir menospreciada.

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Tercero:

Ella es la posesión más preciosa que Dios le ha dado

La clave de la capacidad de comprender a su esposa es su actitud hacia ella. El


que la honra quiere conocerla y gozar del tesoro que tiene en ella. Como
coheredera de la gracia, hay que estimarla como una creación especial ante los
ojos de Dios. Él le ha dado a ella vida eterna, es decir le ha dado su vida. Si es
preciosa ante Dios, ¿por qué no la será ante su esposo?

Cuarto:

Ella es la clave de comunicación eficaz con Dios

Dios no quiere escuchar las oraciones del hombre que es tan ignorante y necio que
no aprecia el regalo más grande que él le ha dado. La relación matrimonial afecta
la relación con Dios. El marido tiene que apreciar lo que Dios aprecia (la esposa)
para tener comunión con él.

¿Quién está a cargo?

Dios ha colocado al esposo como cabeza y jefe de la familia, y como sacerdote del
santuario del hogar, dándole autoridad, fuertes y serias responsabilidades que
cumplir, pero también le ha dado privilegios para gozarlos juntamente con su
esposa e hijos. En Efesios 5:21 – 33 encontramos el pasaje clave que expone las
facetas importantes de la relación matrimonial basándose en el ejemplo mayor, el
del Señor Jesucristo y la iglesia.

Según Efesios el hombre ilustra el papel de Cristo:

 se somete igual como la esposa se somete;


 es cabeza de la mujer así como Cristo es cabeza de la iglesia; esto implica
unión, autoridad y responsabilidad. El esposo llega a ser la cabeza de su esposa
por la unión establecida en el matrimonio. Por lo tanto, él es una autoridad sobre
ella y es responsable por cualquier área de su vida (social, espiritual, educativa,
económica y física). El determina la dirección espiritual que su familia tomará, es el
sacerdote;

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 ama a su esposa con un amor divino (ágape) que siempre busca el bienestar
de ella;
 se entrega por ella, negándose a sí mismo y sus propios deseos, para
complacerla. La mayoría de los esposos están dispuestos a morir para rescatar a
su esposa dando el sacrificio supremo. Pero la Biblia no habla de estar dispuesto a
dar tu vida por ella. Como Cristo se dio a sí mismo por los creyentes, así también
usted ha de hacerlo. Tiene que dejar sus propios intereses a un lado y buscar los
intereses de tu novia. No puede dar sólo 50% y esperar que ella le dé su 50%.
Tiene que dar 100%. Es a este tipo de marido a quien una esposa con gusto se
somete;
 la santifica, la separa para sí únicamente y no hay otra mujer en su vida;
 la purifica, manteniendo la pureza de la relación con la Palabra de Dios y las
instrucciones bíblicas, mientras pone en práctica la verdad de las Escrituras;
 la presenta gloriosa, hermosa, bella, la elogia, la alaba y no ve ninguna falla,
ni mancha, ni arruga en ella (Cantar de los Cantares 4:7);
 la ama como se ama a sí mismo porque son un solo cuerpo (1 Corintios 7:4);
 la sustenta, la aprecia le da sumo valor tratándola con todo respeto;
 la cuida, la cubre con su amor tierno, su cariño, seguridad y protección;
 deja a sus padres para unirse únicamente a ella, la tiene en primer lugar.

El papel de la esposa

Eva fue dada a Adán para ser su compañera, su ayuda idónea. Dios no sacó
a Eva del pie de Adán para ser inferior a él, ni la hizo de la cabeza para estar
encima de él. La hizo del costado, para estar al mismo nivel con su marido, bajo de
su brazo para gozar de su protección, y cerca de su corazón para ser amada.
Según los mismos versículos en Efesios la mujer ilustra el papel de la iglesia:

 se somete al esposo (la sumisión busca complacer, anticipa la necesidad del


otro y la suple antes que tenga que pedir) como Cristo se sometió al Padre (1
Pedro 2:21 – 24). Sumisión no significa que el marido domina a su esposa. La
pareja toma decisiones juntos y las decisiones siempre deben de tomar en cuenta

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lo que es mejor para los intereses de ella. De cualquier forma, ella tiene que
obedecer lo que determina el marido cuando no pueden llegar a un acuerdo total;
 le reconoce como la cabeza, el líder, el guía, el responsable;
 son el mismo cuerpo y ella depende de él para protegerla de todo peligro;
 se sujeta “en todo” como conviene en el Señor (Colosenses 3:18);
 le respeta, le tiene en alta estima y le da un valor inestimable (1 Pedro 3:1 –
3). Hay veces cuando la mujer obedece pero no con una actitud sumisa. Por esto
Pablo instruye a la mujer a que respete a su marido (Ef 5:33). La mujer puede llevar
a cabo el deseo de él pero a la vez comunicar a los hijos que no está de acuerdo.
En tal caso, no lo está respetando y está animando a los hijos a no respetar a su
padre. Tal actitud puede producir conflicto en el hogar que afecta el bienestar de
todos;
 llamada a ser su ayuda idónea y consejera del marido es sus múltiples
responsabilidades. Su apoyo espiritual, emocional, y social determinará el éxito del
hombre con quien se va a casar. Su conducta puede animarlo a ser líder en la
iglesia o puede descalificarlo (1 Tim 3:4-5). Su actitud hacia la hospitalidad afectará
mucho la eficacia de él en su obra espiritual con creyentes o no creyentes. El
respeto que el marido tiene en la comunidad depende de usted y el ambiente que
crea en el hogar y la manera en que lo trata;
Y según Proverbios 31:10 – 31 la mujer debe de ser:
 es de carácter firme que tema a Dios, ama la verdad y odia el pecado;
 desea desempeñar su papel de madre, ama de casa y esposa
correctamente;
 es administradora, trabajadora, emprendedora y misericordiosa.

La felicidad del matrimonio depende de que cada cónyuge reconozca y acepte sus
responsabilidades y privilegios, y que mutuamente respete el lugar que Dios les ha
dado. Cuando un hombre ama a su esposa como Cristo amó a la iglesia y su
esposa se someta a su marido y lo respeta, tendrán una relación matrimonial
gloriosa.

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Lección 4 La Comunicación En El Hogar

"La muerte y vida están en poder de la lengua. Y el que la ama comerá de sus
frutos." – Proverbios 18:21

“Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenas, refrene su lengua de mal, y
sus labios no hablen engaño.” – 1 Pedro 3:10

“Por lo cuál, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo;
porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se
ponga el sol sobre vuestro enojo” – Efesios 4:25,26

“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para
hablar, tardo para airarse;..” – Santiago 1:9

1. ¿Qué se entiende por comunicación?

Originalmente comunicar se refiere al hecho de compartir o intercambiar


información. La ccomunicación involucra a dos o más personas; debe haber al
menos un emisor y un receptor. El emisor envía un mensaje y el receptor lo recibe
y descifra a dos niveles: verbal, que se refiere al lenguaje (ya sea escrito o
hablado) y no verbal, que comprende el uso de gestos, expresiones faciales,
posturas, distancias interpersonales, etc.

La comunicación es mucho más que decir palabras o entregar información, como


vimos antes. Abarca todas las esferas de la vida matrimonial. Cuando falla la
comunicación no hay otro medio o vía para lograr la solución a los problemas. Para
alcanzar un matrimonio satisfactorio, la comunicación buena y honesta es
imprescindible. Para que crezca la relación en todas sus esferas, tiene que haber
una comunicación abierta.

Podemos distinguir nuestra comunicación en 5 niveles y hay analizar su


comunicación para estar seguros de poder conversar con su pareja en cada nivel:
 Nivel 1: Hablar de trivialidades. Esta es una zona segura, superficial y
apenas un calentamiento para una verdadera conversación: “¿Cómo está el clima
afuera?”; “¿Cómo estás?”; “Bien, gracias, ¿y tú?”; “Bien”. “Oye, ¿puedes pasarme
el periódico?”.

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 Nivel 2: Reportar hechos acerca de otros. Este nivel es un poco más
interesante, pero todavía tiene reservas en términos de exponerse. “He notado que
Juan y María compraron un auto nuevo”. “¿Cómo te fue hoy en el trabajo?”.
 Nivel 3: Intercambiar ideas e impresiones. Aquí es donde empieza la
verdadera comunicación. Ya no es terreno seguro, sino que se está dispuesto a
tomar riesgos o a revelar pensamientos y opiniones personales, los cuales pueden
ser aceptados, criticados o rechazados. “Creo que deberíamos hacer ese cambio.
¿Qué piensas de esto….?”.
 Nivel 4: Revelar sentimientos y emociones. En este nivel dan a conocer no
solo sus pensamientos sino también su corazón. Manifiestan desde el corazón lo
que es más importante para ustedes al comunicar sus convicciones con sinceridad,
y aquello que los mueve. “Te amo”. O “mi fe es real para mí porque…”.
 Nivel 5: Ser completamente transparentes, abiertos y vulnerable. Este es el
nivel más avanzado y maduro de comunicación, donde los integrantes de la pareja
se convierten en los mejores amigos al intercambiar sus más profundas alegrías,
temores y luchas. “Si pudiera escoger qué hacer en la vida, me gustaría…”. “Tengo
este pecado en mi vida…”. “Mi mayor lucha o temor es cuando…”. “Mi mayor sueño
es…”.

¿Ustedes han practicado la comunicación en cada nivel? ¿Han llegado a contar


sus más íntimos secretos?

1. Principios para una buena comunicación

Además de los 5 niveles de comunicación existen 5 principios


importantes para obtener una buena comunicación con su pareja. A continuación
mencionaremos que es lo que tienen que tomar en cuenta cuando hablamos de
comunicación.

A. Dedicar tiempo el uno al otro. En esta época en la que siempre vivimos a


mucha velocidad y estamos tan ocupados, nos encontramos cada vez con más

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áreas de la vida que exigen la dedicación de nuestro tiempo. No es extraño que le
dediquemos el tiempo necesario a los compromisos menos importantes que al de
estar con la persona más importante en la vida: su esposo/a.

Frecuentemente escuchamos a parejas, en consejería matrimonial, que dicen: “No


me tiene en cuenta”. Lo que en realidad están diciendo es: “Siento que no me
valora cuando no me pregunta lo que pienso o lo que siento”. Es importante
comenzar hoy mismo a dedicar regularmente un tiempo para que el matrimonio
pueda dialogar. Separar un tiempo significativo cada día para poder hablar y
compartir sin la tiranía de otras obligaciones es esencial.

B. Habla por usted mismo

Debe ser consciente de sus propios pensamientos y sentimientos, así como debe
ser responsable de comunicarlos a los demás en su familia, especialmente a su
cónyuge. ¡Nadie puede hablar por usted, excepto usted mismo! Usa los mensajes
en primera persona: “Me siento triste porque…”; “Creo que necesitamos asumir la
situación de esta manera porque…”; “Realmente me siento lastimado en este
momento”; “Permíteme que te diga cómo veo yo este asunto”, “Así es como me
siento”.

La comunicación se nubla cuando comienza a decirle a su pareja lo que él o ella


piensa y siente, o cómo debiera pensar o sentir. Esto frecuentemente crea una
reacción defensiva por parte de la otra persona si siente que su interpretación es
una acusación o una interpretación injusta. Su pareja, podría percibir su
interpretación de otras maneras, por ejemplo: que no se interesa lo suficiente como
para que le preste atención.

La buena comunicación procede de expresar claramente sus propios sentimientos


y pensamiento a la otra persona con palabras, tono de voz, lenguaje corporal o
acciones, todo lo cual puede comunicar tus sentimientos y pensamientos. Sólo
recuerda lo siguiente: “Habla sólo por usted mismo”.

C. Comprende al otro

No hay que olvidar, el fin de una buena comunicación no es convencer al otro, ni


lograr un acuerdo, sino la comprensión. Cuando hay comprensión desde el punto
de vista del otro, existe la posibilidad de llegar a un acuerdo en un futuro cercano.
Pero, cuando el sin es el acuerdo en sí, se abre la puerta para la discusión y el
altercado, la presión y la amenaza.

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Nunca veréis las cosas de la misma manera. Los esposos, porque provienen de
familias diferentes y forma de vida diferentes. Diferente no significa equivocado; no
significa malo; sólo significa que no es igual. Tal vez debamos decir: “Bueno, creo
que verdaderamente tenemos puntos de vista diferentes”.

Está bien que en ocasiones tengamos maneras diferentes de ver la vida. Es más,
sería extraño que esto no sucediera. La buena comunicación se alcanza cuando
valoramos las diferencias que tenemos y tomamos el tiempo necesario para
comprenderlas. Cuanto respetas las percepciones de uno de los miembros de la
familia, el mensaje que le comunicas es el siguiente: “Lo que eres y piensas es
importante para mí”. Las parejas que se valoran mutuamente alcanzarán el
crecimiento a través de la enseñanza y el aprendizaje recíprocos. Los que no
valoran las percepciones del otro comunican el siguiente mensaje: “Tú no tienes
nada para enseñarme, mi forma de proceder es siempre la correcta”.

Frecuentemente, la comunicación deficiente es producida por nuestros intentos de


probar que tenemos la razón. Pregúntale a usted mismo si prefiere tener la razón o
ser feliz. A veces no se pueden lograr ambas cosas. Si no le interesa escuchar el
punto de vista de alguno de los suyos, simplemente no valoras lo que piensan ni lo
que sienten.

D. Escucha con atención

Escucha, no sólo qué se está diciendo, sino el mensaje total que está
transmitiendo. También es importante prestar atención a los mensajes corporales
no verbales, pues esos mensajes a menudo le darán pistas con respecto a lo que
siente la otra persona de tu familia. Cuando está en la etapa de noviazgo es muy
común estar sintonizado con los mensajes no verbales de su prometido/a. Después
del matrimonio se necesita dedicación para mantenerse bien sintonizado, pues con
el correr del tiempo tenemos la tendencia de asumir que sabemos lo que nuestro
cónyuges están pensando y sintiendo.

Da un paso hacia atrás y considera las formas que tenemos de escucharnos. La


mayoría de nosotros tenemos tres formas básicas de escucharnos: atentamente,
pasivamente y selectivamente.

El escuchar atentamente implica dedicar tu completa atención a alguien. No sólo


escucha lo que se está diciendo, sino que está consciente de la forma en que se
dice, el tono de voz que se utiliza y el lenguaje corporal expresado. De esta forma
está escuchando el mensaje total que la otra persona está enviando, valorando lo
que te está diciendo.

18
Cuando escuchas atentamente, el escenario está dispuesto para que se desarrolle
la buena comunicación, de esta manera ya está enviando un mensaje al otro, se ha
dispuesto el tiempo necesario para intercambiar plenamente los pensamientos y
sentimientos. Escucha el mensaje completo en lugar de intentar planificar lo que va
a decir cuando le toque hablar. Uno de los elementos más difíciles de lograr es
escuchar atentamente y sin embargo, es el más necesario en el proceso de la
buena comunicación.

Un oyente pasivo tal vez oiga las palabras que se están diciendo, pero no
sintoniza el resto del mensaje perdiendo de esta forma, la mayor parte del mismo.
Se da poco valor a lo que está queriendo decir y a la persona que lo está diciendo.
Cuando su atención está dirigida a su ordenador, o a la televisión, o a otras cosas,
no tienes la capacidad de comunicarse con efectividad. Si la otra persona está
involucrada en otra actividad, no es un buen momento para conversar.

Todos nosotros, en un momento u otro, somos selectivos con respecto a lo que


escuchamos. Oímos sólo lo que deseamos y el resto lo desechamos. Durante el
noviazgo es muy posible que los novios no tengan en cuenta palabras o
información que no se desea oír. Posiblemente se le da poca o ninguna
importancia a ciertas cosas que se digan y que asignes gran valor a otras palabras
o frases. Al llegar al matrimonio se mantiene ese patrón de escucha y surgen
problemas. Oyen, pero no escuchan.

Si una pareja se encuentra que repetidamente está luchando con que uno o ambos
están escuchando sólo una porción de lo que la otra persona está diciendo, lo
mejor es detenerse y tomarse el tiempo necesario para descubrir cuál es la raíz de
esta forma selectiva de escuchar al otro. Esto ayudará a comenzar la apertura del
proceso de comunicación. Acuérdese que la mayor causa del fracaso de la
comunicación es ser un mal oidor. La mitad de la comunicación es nuestra
habilidad de escuchar.

E. Comprueba que entiendes lo que el otro dice

Este proceso se logra cuando le permite saber a su compañero lo que usted le oyó
decir, así como al preguntarle si le entendió correctamente. Esto permite al otro
corregir cualquier malentendido. El comprobar reduce la “lectura de la mente” y las
malas interpretaciones, una trampa en la que suelen caer muchas familias que
piensan que se conocen lo suficiente como para interpretar lo que el otro quiso
decir, obviando lo que sí dijo. Recuerda, usted sólo puedes hablar por usted
mismo. Si usted lee la mente estará hablando por su pareja.

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La comprobación también permite a la otra persona saber que las ha estado
escuchando atentamente y que le asigna suficiente valor como para asegurarle de
haber entendido el tema que se está tratando.

El tiempo, la honestidad, la claridad, el respeto, la valorización y el amor de uno


con el otro, le ayudarán a usted y su pareja a desarrollar el arte de la comunicación.
La comunicación es una destreza que puede ser aprendida y mejorada pero que
lleva tiempo.

2. Frustración o satisfacción

Cualquier pareja tiene sus problemas. Son inevitables. Los recién casados
son como dos planetas que han estado girando alrededor del sol en órbitas
diferentes y con velocidades diferentes. Si no ajustan sus trayectorias chocarán.
Pero el ajuste ni es fácil ni instantáneo. La diferencia entre un matrimonio bueno y
malo es que la pareja en el matrimonio bueno ha aprendido a solucionar sus
problemas.

La única manera para resolver sus problemas es aplicar la palabra de Dios y


confiar en Cristo. Veamos algunos principios bíblicos que nos ayudarán a enfrentar
las dificultades que surgen en el matrimonio.

Primero: ser honesto

“Por tanto, dejando a un lado la falsedad, hablad verdad cada cual con su prójimo,
porque somos miembros los unos de los otros.” – Efesios 4:25.

1. Hablar la verdad implica que hay que hablar. El silencio puede ayudarte a
evitar controversia, a castigar al cónyuge, a protegerte de más dolor, pero nunca
resuelve el conflicto.
2. Hablar la verdad implica que hay que ser directo.
3. Hablar la verdad significa que no hay exageraciones utilizando las palabras
“nunca”, “siempre”, etc.
4. Hablar la verdad significa que uno puede admitir su error. El que no quiere
admitir su error se ama a sí mismo más que la verdad. “El que encubre sus

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pecados no prosperará, mas el que los confiesa y los abandona hallará
misericordia.” – Proverbios 28:13..

Segundo: ser pronto para reconciliar

“Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, no deis


oportunidad al diablo.” – Efesios 4: 26-27

Lo que destruye a la mayoría de los matrimonios es el ir acumulando los


problemas pequeños e insignificantes sin resolverlos. Hay que buscar
reconciliación pronto (el mismo día), antes de que el resentimiento crezca.

Tercero: ser positivo y edificante

“No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para
edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que
escuchan. Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados
para el día de la redención.” – Efesios 4:29-30

Más veces de lo que podemos imaginar, la solución a un problema


matrimonial es el uso de las palabras debidas. Como Efesios 4:29 dice, deben ser
palabras positivas (edificantes), según la necesidad del momento (dirigidas al
problema y no a la persona), y que imparten gracia (no destructivas).

Cuarto: ser uno que perdona

“Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como
toda malicia. Sed más bien amables unos a otros, misericordiosos, perdonándoos
unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.”- Efesios 4:31-32

Las razones por las que tienes que perdonar son:

 Si no perdona, buscará la venganza – Romanos 12:19.


 Si no perdona, Dios no le perdonará – Mateo 6:12-15.

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 Sus ofensas contra Dios son mil veces más grandes que cualquier ofensa
que su cónyuge podría cometer contra usted, y Dios le ha perdonado a usted –
Mateo 18:21-35.
 Si no perdonas, crecerá la raíz de amargura – Hebreos 12:14-15.

Quinto: no ser criticón

“No juzguéis para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzguéis,
seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá. ¿Y por qué miras la
mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu
propio ojo?” – Mateo 7:1-3

El que critica constantemente destruirá su matrimonio porque la crítica mata


al espíritu del otro. Quien lo hace no es humilde. No ve sus propias fallas. Por lo
tanto, es crucial en el matrimonio no condenarse unos a otros. Hay que tener la
humildad de reconocer las propias fallas y tener compasión por el cónyuge quien
está luchando por cambiar.

Sexto: ser paciente y orar

“Y quien cuando le ultrajaban, no respondía ultrajando; cuando padecía, no


amenazaba, sino que se encomendaba a aquel que juzga con justicia.” – 1 Pedro
2:21-23.

¿Cómo reaccionará cuando su marido o su esposa le acusa injustamente o


le trata mal? A veces por la situación no puede comunicarse con su cónyuge.
Entonces hay que ser tranquilo y confiar en Cristo para defenderle.

3. La comunicación y la vida espiritual

En la vida de un matrimonio cristiano, el aspecto más importante es la


comunicación a nivel espiritual. Si la pareja no crece en su propia vida espiritual, en

22
su comunión con Dios y en la comunicación espiritual mutua, todas las demás
esferas de su relación sufrirán, y al final, no habrá comunicación eficaz en ninguna
de -ellas. Su vida espiritual es el eje alrededor del cual giran las demás esferas de
su matrimonio.

Es preciso decir que el devocional personal es fundamental en el crecimiento


espiritual para mantener comunión con el Señor. Además, el devocional conyugal
fortalece la comunión entre la pareja. No obstante, no vaya a pensar que con los
devocionales solos su matrimonio se enriquecerá automáticamente. ¡NO! Se
necesita un andar diario en comunión con Dios (compare 1 Tesalonicenses 5:17-23
y Efesios 6:17, 18). Los dos deben orar juntos a menudo y no limitarse a dar las
gracias antes de las comidas. Deben apartar tiempo todos los días para unir sus
corazones en oración elevando plegarias a Dios a favor de sus propias vidas, de su
matrimonio y de otras personas. Ambos deben leer la Biblia juntos todos los días.

Quizás pienses que el crecimiento espiritual es el aspecto más importante de


tu matrimonio, y tienes razón, pero no es la única actividad que se ocupa el tiempo.
No obstante, antes de dejar este aspecto de su relación conyugal, debemos pensar
en el estudio bíblico. Debe tomarse todo el tiempo necesario para sacar el mayor
provecho espiritual posible.

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Lección 5 Orando Juntos

Esta lección podríamos decir que es la que va amarrar todas las demás. Las
lecciones anteriores son como ladrillos y esta es la mezcla que va a unir todas las
demás.

Puede que haya personas que oran mucho, pero el orar por separado, no es
suficiente para una pareja.

Es la única manera en que los dos se van a convertir en uno solo, y consiste en
que ambos se sometan a la guía y dirección del Espíritu Santo, orando juntos.

Es el acto más íntimo que pueden hacer juntos esposo y esposa. Es esencial para
la salud del matrimonio. Requiere constancia, dedicación, práctica y planeamiento.

Hagan una cita diaria como pareja con Jesús y cumplan con ella diligentemente.
Preferiblemente en la madrugada, porque si lo dejan para el resto del día,
difícilmente van a encontrar un momento apropiado para hacerlo.

Si pasamos tiempo unidos en oración, el efecto va a ser que estemos más unidos
el resto del tiempo.

RAZONES PARA ORARJUNTOS.

Empiecen dándole gracias por todo lo que Él ha hecho por ustedes.

Entren en su presencia con alabanza y adoración.

Nuestro cónyuge es un compañero íntimo de oración (Mateo 18:20)

Tenemos poder al estar de acuerdo.

El movemos juntos en acuerdo constante durante nuestro tiempo de oración,


afectará las otras áreas de nuestra relación.

El diablo odia que las parejas oren juntas y usará toda artimaña para evitarlo,
porque el sabe el poder que se desata.

El crecimiento como pareja en una sola carne, fluye de la fuerza del tiempo de
oración que pasen juntos.

Cuando los dos estamos de acuerdo con Dios, estamos de acuerdo el uno con el
otro.

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Cuando nos sometemos juntos al Espíritu Santo, le permitimos que nos moldee y
una como el desea (Ro 8:26-29).

ORACIÓN DE GUERRA COMO PAREJA

Dios dotó con capacidades, tanto al hombre como a la mujer.

Dios ha dotado a la mujer con una habilidad para auxiliar en las batallas. La mujer
es un radar. Percibe el ataque y detecta la actividad del enemigo.

El hombre es el guerrero. Tiene un deseo de ganar, un deseo de ser el mejor. Esta


es una habilidad otorgada por Dios, para triunfar sobre el enemigo.

La estrategia del enemigo consistió primero en eliminar el radar (Gen 3:1). Después
de que falló el radar, falló el guerrero (Gen 3:6).

Efectos en la esposa

Falla en captar solo lo espiritual.

Ahora capta de todo. Ej. Cosas de la carne (temores, sospechas, critica,


preocupación y ansiedad)

Todo se registra con la misma intensidad que el discernimiento espiritual.

Ahora la esposa no tiene confianza en su esposo (guerrero).

Efectos en el esposo

Ahora pelea para vencer a los hombres y no al enemigo espiritual.

La competencia y la ambición han reemplazado a la superioridad espiritual

Ahora ignora a su esposa (radar) en vez de escucharla.

IDENTIFICACION DEL ENEMIGO El enemigo no es . . .

El cónyuge.

Los hijos.

Los hermanos en Cristo, el jefe, etc.

LA GUERRA EN CALMAD DE EQUIPO DE UNA SOLA CARNE

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No permitan que el enemigo los divida. Su unidad es la clave para la guerra
espiritual con éxito. Pidan al Espíritu Santo que les enserie como fluir juntos.

Poder sinérgico. Ley 26:8. Incremento exponencial de poder. Bien vale la pena el
tiempo y esfuerzo requeridos para aprender.

Es tiempo de resucitar estas cualidades agradables a Dios.

Cuando ambos funcionan según fueron creados, el hogar y la familia son


impenetrables a los ataques del enemigo.

Levántese y sean aquello para lo que fueron creados.

Necesitarán afinación y perfeccionamiento.

Oren juntos diariamente y aprendan a separar lo espiritual de lo carnal.

Esposo: ayuda a tu esposa a discernir entre la ansiedad camal y la alerta espiritual.

Esposa: llama a tu marido cuando eres atacada y ayúdalo a levantarse para la


batalla.

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Lección 6 Las Finanzas

“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en
Cristo Jesús.” – Filipenses 4:19

“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera


que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por
todo estoy enseñado, así para tener abundancia como para padecer necesidad.” –
Filipenses 4:11 – 12

“El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no
sacará fruto. También esto es vanidad.” – Eclesiastés 5:10

“Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se
extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.” – 1 Timoteo 5:10

7.1 Principios bíblicos para las finanzas


Es necesario establecer a la luz de la Biblia las responsabilidades del
matrimonio cristiano en cuanto al manejo de las finanzas en el hogar, incluyendo
desde luego aspectos tan importantes como son el diezmo y las ofrendas.

Durante años se sostuvo que el tener dinero era sinónimo de poca espiritualidad,
de tal forma que Dios enaltecía la pobreza. De allí surgió la idea de vivir
pobremente, hasta el punto de llegar a tomar actitudes monásticas, donde se
eliminan todas las posesiones materiales, haciendo votos de pobreza, y
dedicándose al desarrollo de la vida espiritual.
Esta forma de pensar surgió de una mala interpretación de pasajes bíblicos
que hablan sobre el tema. Uno de ellos es el que encontramos en 1 Timoteo 6:10
donde el apóstol Pablo le indica a su discípulo que “raíz de todos los males es el
amor a dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe”. Allí se entiende
claramente que el apóstol no se refería al hecho de poseer dinero o bienes
materiales sino a la actitud que se tenía hacia ellos.
Por otro lado está el sistema capitalista, que ha influido para que el dinero se
haya convertido en un fin, de allí que muchas familias se desestabilicen cuando no
se tiene dinero o cuando éste es escaso. Este pensamiento también afecta a
muchos matrimonios que por el afán de conseguir dinero para tener más
comodidades descuidan otras áreas de interés dentro de la relación y la familia. De
allí que se encuentren matrimonios estables económicamente, pero desdichados
pues no cultivaron aspectos como el amor, el dialogo y el pasar tiempo juntos. Por
razones como estas es necesario encontrar los principios bíblicos que gobiernan el
tema de las finanzas en la relación de pareja.

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A. Dios es el dueño de todo lo que poseemos
Un primer principio que todos debemos aprender es que el 100% del dinero que
poseemos es de Dios. En la Biblia existen muchos textos que apoyan este
principio:

“De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”.- Salmo


24:1
“Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos”.- Hageo 2:8

La administración sabia del hogar es posible cuando la pareja hace entrega


completa a Dios, no sólo de su vida, sino también de lo que posee. Si llegamos al
reconocimiento de que todo es de Dios y nada de lo que poseemos es nuestro,
entonces tendremos una actitud correcta y la capacidad adecuada para administrar
el dinero. Entreguen toda su capacidad para ganar dinero a Dios. Entreguen el
“título de propiedad” de todos sus bienes.

B. Nosotros somos administradores


El ser humano fue puesto por Dios como mayordomo de su creación. Dios es
dueño del 100%, no solo del 10%, sino que nos permite vivir con el 90%. Como
mayordomos o administradores debemos actuar con responsabilidad, colocando
nuestro corazón en Dios y no en las cosas materiales.
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os
serán añadidas”.- Mateo 6:33
El manejo de las finanzas en el hogar se torna más fácil cuando los
cónyuges saben que Dios es el dueño de todo y asumen su papel como
administradores. Esto es un duro golpe al materialismo que proclama que la
equitativa distribución de la riqueza aliviará los problemas de la humanidad.
También golpea al que cree que la adquisición de bienes le traerá satisfacción. La
vida no consiste en la acumulación de bienes.

“Porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar”. - 1
Timoteo 6:7
“Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino;
y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano”. - Eclesiastés 5:15

Quienes piensan que en la acumulación de bienes esta la respuesta, tienen


que saber que nunca se tendrá suficiente dinero para satisfacer las necesidades.
En la medida en que aumentan los ingresos también se crean nuevas necesidades

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que hacen que ningún dinero sea suficiente. Nuestro apetito económico crece
mucho más rápido que nuestra capacidad para obtener lo que buscamos.

“Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen”. -
Eclesiastés 5:11

C. El trabajo es una bendición


Muchos han entendido el trabajo como una consecuencia de la caída del ser
humano, es decir que el trabajo fue dado por Dios como castigo. La verdad es que
Adán trabajaba antes de la caída. Cuando le puso nombre a todo animal y a toda
bestia ya estaba trabajando. El trabajo en sí mismo no es un fin sino un medio por
el cual el hombre se sostiene (Proverbios 6:6-11).

El trabajo es parte de la creación de Dios, por eso Él espera que cada uno
trabaje para ganar el sustento. Dios espera que trabajemos honestamente para que
podamos aspirar a un salario justo. A través del trabajo podemos aspirar a mejorar
nuestro estilo de vida. El trabajo es una bendición dada por Dios para que el
hombre “señoree” la tierra y la gobierne responsablemente.

“No pondrás bozal al buey que trilla; y: digno es el obrero de su salario”. - 1


Timoteo 5:18
“Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma”. - 2 Tesalonicenses 3:10
“He aquí, pues, el bien que yo he visto: que lo bueno es comer y beber, y gozar
uno del bien de todo su trabajo con que se fatiga debajo del sol”.- Eclesiastés 5:18

D. Debemos aprender el contentamiento


Una actitud que Dios espera de sus hijos es que aprendan el “contentamiento”.
Esto no quiere decir que los cristianos seamos conformistas. Dios ha puesto en
nuestro corazón el impulso de la superación, por eso debemos esforzarnos por una
superación económica, buscando nuevas oportunidades para proveer mejor para la
familia, cuidándonos de la codicia y la avaricia.
El “contentamiento” tiene que ver con nuestra actitud de dependencia total
de la misericordia de Dios. El “contentamiento” es aprender a vivir del “pan nuestro
de cada día” sabiendo que el Señor puede darnos mucho más en la medida en que
dependemos de su buena voluntad. Es buscar primeramente el reino de Dios y El
añadirá aquellas cosas que sabe que necesitamos.
El “contentamiento” nos llevará a crecer en una actitud de agradecimiento
con Dios y nos librará de la envidia. Además nos librará de la ansiedad y las
presiones por desear tener más cosas, y podremos vivir descansados dependiendo

29
del Señor. Cuando estamos contentos con lo que tenemos podremos ver las
necesidades de otros y así ayudaremos a los necesitados.

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento..... así que,


teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”. - 1 Timoteo 6:6-8

E. Aprendemos a ser fieles con Dios – Diezmar


Quizás el área que más nos cuesta entregarle al Señor es el área financiera. Sin
embargo, uno de los principios de la vida cristiana en los cuales expresamos
nuestro amor a Dios es la fidelidad con nuestros bienes. El Señor mismo promete
que si sus hijos lo honran con sus bienes Él será fiel con ellos.

“Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán
llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto”. -
Proverbios 3:9-10

La fidelidad a Dios incluye la ofrendas para la iglesia y para personas


necesitadas (Hechos. 2:44-45; 4:32), así como también el pago del diezmo
(Deuteronomio 14:22; Malaquías 3:6-12). Esta actitud debe nacer de los corazones
agradecidos de los esposos y debe ser enseñada a los hijos. Ellos aprenderán que
todo lo que tienen viene de la mano de Dios y aprenderán a ser agradecidos y
generosos (2 Corintios 9:7), por eso es bueno involucrarlos en el plan de ofrendas.

7.2 Sugerencias para el manejo de las finanzas


El manejo de las finanzas en el hogar no depende de la cantidad de ingresos
que se tienen en la familia, pues con altos o bajos ingresos se deben desarrollar
pautas que traigan tranquilidad a los miembros de la familia y permitan un estilo de
vida que responda a las necesidades de cada miembro.

A. Los ingresos son propiedad de ambos cónyuges


Todos los matrimonios debemos recordar constantemente los votos que nos
hicimos ante el Señor en el altar. Esos votos incluían la renuncia y a la vez entrega
al otro de todas las posesiones materiales, de allí que para un buen manejo de las
finanzas y los bienes materiales en el hogar debemos comenzar por aceptar que
todo lo que hay en la casa es de los dos. Recordemos que el mandato de “señorear
la tierra” (Génesis 1:28) se le dio tanto al hombre como a la mujer.
El hombre, y la mujer si genera ingresos, debe despojarse del celo por el
dinero. Si el dinero es de los dos, así mismo se debe decidir de común acuerdo. En
el matrimonio no debe haber espacio para secretos sobre asuntos económicos los
dos deben conocer en qué se gasta el dinero. Esto requiere de una muy buena

30
comunicación entre la pareja. Generalmente dentro de la pareja uno de los dos es
mejor administrador que el otro, se debe descubrir quién es y desde luego se le
delegarán mayores responsabilidades en el manejo de las finanzas.

Un principio que ha servido a muchos matrimonios para un optimo manejo


de sus finanzas es el de tener un sólo fondo del cual se paguen las cuentas y se
planeen las metas. De ser posible cada uno debe manejar una suma de dinero
para gastos personales.

B. Aprendan a vivir bajo un presupuesto familiar


La mayoría de las familias viven sin hacer presupuestos de gastos y cálculo de
recursos. Esto se debe probablemente a una falta de ordenamiento dentro del
hogar, o a los bajos ingresos que no les permiten ni siquiera satisfacer sus más
elementales necesidades de alimentación, vestido, y educación. Sin embargo, está
comprobado que si una familia no tiene control de sus gastos, ni planea, nunca le
alcanza lo que gana, sea un sueldo bajo, promedio, o elevado.

Hacer un presupuesto es parte de las enseñanzas dadas por el Señor


Jesucristo:

“¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula


los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? No sea que después que
haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a
hacer burla de él”.- Lucas 14:28-29

Un presupuesto es un plan elaborado para organizar y manejar debidamente


los gastos de la casa. Este se hace con base en las metas financieras que nos
hemos trazado. Esas metas deben ser reales y alcanzables. Algo importante es
que el presupuesto se hace sobre el papel y no mentalmente como muchos
acostumbran. Hacer un presupuesto es mucho más que escribir, es sentarnos
a dialogar, expresando opiniones y tomando decisiones sabias. Puede ser que la
familia no tenga entradas fijas, pero se debe considerar que muchos gastos si son
fijos, de allí que al hacer un presupuesto se deben tener en cuenta los ingresos, los
gastos fijos y la cuentas por pagar. Si los ingresos no son fijos se debe hacer un
cálculo aproximado. Así mismo si se tiene un negocio propio se debe estimar un
salario sobre el cual se pueda presupuestar. El presupuesto se debe ajustar en la
medida en que hay variaciones bien sea por incremento o déficit en los recursos.
Dentro del presupuesto también se debe cultivar la costumbre del ahorro.
El presupuesto de un hogar cristiano debe incluir ofrendas periódicas (1
Corintios 16:1-2), bien sea a la iglesia o a personas necesitadas, así como también

31
el pago del diezmo. De igual manera debemos pedir al Señor su ayuda para
cumplir con el proyecto financiero que nos hemos propuesto y a no gastar más de
lo que tenemos.

C. Hagan compras con sabiduría


Los hogares de sociedades con orientación capitalista son bombardeados
constantemente por los medios de comunicación, creándoles necesidades que los
llevan a comprar artículos innecesarios. Muchas personas compran objetos o
bienes materiales no porque los necesiten, sino porque “les gustan o porque
estaban baratos”, llegando a ser compradores o consumidores compulsivos.

 Al adquirir artículos comiencen por preguntarse si realmente los necesitan.


 Antes de salir a comprar elaboran una lista de los artículos que necesitan.
 Tómense el tiempo para comparar calidad y precio, visiten varios sitios para
tener más opciones.
 Manténganse en los precios intermedios. No siempre lo más costoso es lo
mejor, y recuerden que algunas veces “lo barato sale caro”.
 También es bueno revisar el contenido de los artículos, los ingredientes.
 Aprovechen los tiempos de rebaja, conociendo de antemano las
necesidades familiares.
 Si pueden, compren al por mayor o en tamaños grandes, o para un tiempo
largo. Mensualmente por ejemplo. Cuando se compra a diario se gasta más.

Comprar con sabiduría incluye enseñar a nuestros hijos a desarrollar


actitudes bíblicas en cuanto al dinero y a ser responsables en su manejo. La
decisión de realizar compras se toma en común. Primeramente, lo que figura en el
presupuesto determina el uso del dinero.

D. Eviten los créditos


El principio de vivir sin créditos muchas veces parece una utopía en la sociedad de
hoy. Pocas familias tienen recursos suficientes para comprar vivienda o vehículo,
aún electrodomésticos, de contado y generalmente tiene que adquirir créditos a
largo plazo. Lo más aconsejable, es que en lo posible, se eviten los créditos, pues
ellos nos hacen vivir una realidad que no es la nuestra, por encima de nuestras
posibilidades.
De todas formas, si irremediablemente nos toca adquirir créditos, antes de
hacerlo examinemos nuestra capacidad de pago, pues si podemos cubrir el

32
préstamo esto se puede convertir en una inversión. Pero si tenemos la posibilidad
ahorrar, es mejor hacerlo antes de comprar. El Señor mismo nos advierte en su
Palabra que debemos evitar las deudas:

“El rico se enseñorea de los pobres, y el que toma prestado es siervo del que
presta”.- Proverbios 22:7
“No debáis a nadie nada”.- Romanos 13:8

Un aspecto que ha traído consecuencias devastadoras a muchas familias


tiene que ver con servir de garantes o fiadores a otras personas que después no
pueden cubrir su deuda. Al igual que el asumir créditos se ha convertido en algo
necesario, en muchos casos, servir de fiador o buscar fiadores es algo vital en
muchos negocios hoy en día. Lo más lógico es que quienes nos han servido de
fiadores en algún momento nos soliciten que nosotros también les sirvamos a ellos.
Si servimos de fiadores o garantes de otras personas evaluemos nuestras
posibilidades económicas de asumir la deuda o la disposición de hacerlo. También
debemos ser conscientes de que la persona a la que respaldamos (aunque sea un
hermano, o una persona muy querida) puede tener la imposibilidad de pagar, a
causa de una situación económica apretada, de una enfermedad o aun de la
muerte. Por eso es que debemos asegurarnos que la persona tenga la posibilidad
de pagar, y que está cumpliendo con sus obligaciones a tiempo. De cualquier forma
la decisión de servir de fiador a alguien debe ser tomada de común acuerdo, por
los esposos, después de haber evaluado muy bien los aspectos anteriormente
mencionados.

E. Proveen primero para su hogar


Este principio parece obvio, pero cuando se examina al interior de muchas familias
no resulta tan obvio. Una responsabilidad cristiana que no sólo le toca al esposo,
sino también a la esposa y a los hijos que trabajan, es proveer primeramente para
los de su casa. Después de suplir para nuestra casa, y si se tienen posibilidades,
se puede apoyar a parientes u otras personas.

“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha
negado la fe, y es peor que un incrédulo”. - 1 Timoteo 5:8

Este principio incluye el hecho de pensar en el futuro de nuestra familia, por


ejemplo en aspectos como seguros de vida, seguridad social, pensión, etc. Esto es
muy importante sobre todo a la hora de enseñar a los hijos a ser responsables con
su casa. Si se decide ayudar a alguien fuera de la casa, debe hacerse de común

33
acuerdo con el cónyuge, y no en secreto por querer evitar conflictos dentro de la
familia.

F. Dependan del Señor


Como se afirmó anteriormente en los principios bíblicos para el manejo de las
finanzas “Dios es dueño de todo y nosotros debemos depender de Él”. Por esto el
dinero o la falta de él no debe quitar la paz en el hogar, ni dañar nuestra comunión.
Debemos vivir sin “afán y ansiedad” (Mateo 6:25-34), descansando en el hecho de
que Dios conoce nuestras necesidades antes de que le pidamos (Mateo. 6:8) y Él
nos suplirá conforme a su fidelidad.

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porqué
el dijo: No te desampararé, no te dejaré”. - Hebreos 13:5

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Lección 7 El Sexo En El Matrimonio

Hoy día, es un tabú hablar de sexo en la en la familia, en el hogar, etcétera. Hay un


sin número de matrimonios que se han divorciado por causa del sexo. "El pueblo
perece por falta de conocimiento*.

"Mi pueblo fue destruido ¡por que le faltó conocimiento, Por cuanto desechaste mi conocimiento yo te
enseñe del sacerdocio; puesto que olvidaste ¡a ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus lujos "
Oseas 4. ó

¿Cuál es el propósito del sexo en el matrimonio?

Para procrear , Dios le dio órdenes al hombre de multiplicarse.

Por placer , Dios dio el sexo al hombre y a la mujer para que Jo disfrutaran y para
tener placer dentro del matrimonio Desafortunadamente, el enemigo se ha
encargado de tergiversar todo lo referente al sexo para dañar el pían de Dios.

"Sea bendito tu manantial y alégrate con mujer de tu juventud... "Proverbios ó. 18

¿Por qué muchos cónyuges no han podido llegar a disfrutar el sexo en la


intimidad?

Abusos sexuales del pasado

Complejos» y tabúes acerca del sexo

Egoismo del cónyuge. Este problema es muy común en las parejas, especialmente,
en el hombre, En el acto sexual, solamente él se satisface y no busca la
satisfacción de la mujer.

La mujer necesita los siguientes ingredientes para estar sexualmente completa.


a. Seguridad: Esto lo imparte el esposo cuando es cabeza.
b. Amor: Si el marido no le expresa su amor se forma verbal, emocional o
física la mejer no va a responder positivamente.
c. Habilidad de expresar sus emociones: Cuando la mujer va a la cama
agobiada, con muchos problemas en su mente ye su corazón, no podrá disfrutar
del acto sexual. Por eso ella necesita desahogarse hablando
d. Ellas necesita hablar, expresarse, ser oídas y atendidas por su esposo,
cuando el marido la oye pacientemente, ella estará dispuesta en el momento de la
intimidad.

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e. Romance y expresar de que ella es atractiva, importante, inteligente,
apreciada, que vale mucho para el esposo.
f. La mujer necesita que el varón cuide su apariencia: limpio, perfumado,
rasurado, atractivo.

El hombre necesita los siguientes ingredientes para estar sexualmente completo:


a. Amor: El varón necesita escuchar cuanto le ama su esposa.
b. Respeto: El necesita escuchar cuanto respeto le tiene su esposa.
c. Los hombres luchan con la tentación visual; Esto quiere decir que la
mayoría de los hombres responden a las imágenes visuales en cuanto a las
mujeres. Y, esto no solamente es para los hombres que miran a su alrededor. Aún
al hombre más piadoso se le hace súper difícil dejar de mirar a una mujer quien
viste de una forma que atrae atención a su cuerpo. Aun si es solamente una mirada
relámpago, estas imágenes visuales son almacenadas en su cerebro como un
disco duro y las imágenes aparecen sin advertencia. Los hombres pueden elegir
pensar en estas imágenes y memorias o no hacerles caso, pero no pueden
controlarlas cuando aparecen. Por esta razón es importante que la mujer use ropa
sexy para su esposo, deje de usar esos “balandranes” viejos y estirados que no
levantarían ni a un muerto, no solo en zapatos y blusas debe de invertir su dinero
sino en estas prendas intimas.
d. Los hombres están preocupados por la apariencia de sus esposas. Esto
no quiere decir que los maridos quieren que sus esposas se vean como
supermodelos. Lo que quieren los hombres es saber que sus esposas están
cuidándose porque es importante para ellos. Los esposos aprecian los esfuerzos
de sus esposas para mantener su belleza.

Hombre, complace a tu amada esposa con caricias, sin miras al acto sexual,
porque la ama, la aprecias por quién es ella, no por el cuerpo que tiene y el placer
que recibe de ella. El toque físico suave comunica el amor y el aprecio. La mujer lo
necesita y lo espera más que cualquier otra expresión amorosa. Oh sí, también le
gusta escuchar muchas veces durante el día las dulces palabras: “Te amo.” Díselas
a menudo, y ella responderá amorosamente supliendo tus necesidades.

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La planificación de la familia

¿Cuáles son sus pensamientos en cuanto a la planificación de la familia y los


métodos anticonceptivos en uso hoy día? "He aquí, herencia de Jehová son los
hijos", dice el Salmo 127:3. Pero en ninguna parte de la Biblia se requiere que una
pareja tenga cierta cantidad de hijos, como tampoco se limita el número de ellos.
La mayoría de las mujeres bíblicas dio a luz menos de 6 hijos. Muchas mujeres
tuvieron de 2 a 4 hijos solamente. Es asunto de la pareja ante Dios en oración.
Dios, quien nos hizo participantes con él en la procreación y la llenura de la tierra,
es el único que puede indicarte el tamaño de tu familia.

Debemos saber:

La mujer requiere más tiempo para llegar al orgasmo. Todo hombre debe
comprender esto: que la mujer llega al orgasmo con amor, ternura y caricia, para
eso se necesita tiempo.

El hombre es más rápido para llegar a la eyaculación. Es su Naturaleza. Sin


embargo, a la mujer le toma más tiempo, pues así fue creado su cuerpo por Dios.

RECUERDEN QUE EL MATRIMONIO ES UNA BENDICION PARA USTEDES

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