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DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO

Tema 8: Normas de conflicto y normas de funcionamiento


1. INTRODUCCIÓN

El DIPr se compone de 3 grandes áreas temáticas:

 La competencia judicial internacional (CJI), cuyas reglas nos determinan cuándo van a
ser competentes los tribunales españoles

 El reconocimiento y ejecución de decisiones (RyE), cuyas reglas nos determinan si y


bajo qué condiciones vamos a dar efectos en España a decisiones de tribunales
extranjeros

 Las normas de conflicto (NdC), cuyo objeto es indicarnos qué Derecho material va a
aplicar un juez español para resolver los litigios surgidos de una relación privada
internacional

En este tema vamos a analizar ¿cómo se determinan las normas materiales que un juez
español ha de aplicar para resolver el fondo de un litigio derivado de una relación jurídico-
privada vinculada con varios estados. Mirar ejemplo página 299

2. LA NORMA DE CONFLICTO: ESTRUCTURA Y TIPOLOGÍA

Si preguntásemos a la gente cuál es la ley material que debe aplicar un juez español para
resolver un litigio derivado de una relación privada internacional, la repuesta mayoritaria sería
obvia: la ley material española. Es sin duda la ley que mejor conoce y la que le va a resultar
más fácil y cómoda de aplicar. Sin embargo, el legislador ha considerado que dicha solución no
siempre es apropiada. Lo más fácil de intuir es que si cada juez aplicase su ley nacional, la
resolución de un litigio dependería de dónde se plantease, lo que aumentaría
significativamente la incertidumbre jurídica: hasta que no se plantea el litigio, las partes no
tienen certeza sobre la ley que rige su relación. Y, además, alimentaría estrategias de fórum
shopping: cada parte correría a aquellos tribunales que le ofreciesen una ley material más
favorable. Mirar ejemplo página 300

Las normas de conflicto (NdC) son las normas que nos indican qué ley material, la española o
una extranjera, debe aplicar el juez español para resolver el fondo del litigio. Mirar ejemplo
página 300-301

Repárese en que las normas de conflicto no son normas materiales, no contienen una
consecuencia jurídica material a un supuesto de hecho, esto es, no nos dicen si procede una
condena al pago de daños y perjuicios por incumplimiento contractual o si procede declarar el
divorcio de los cónyuges, sino que son un tipo especial de normas de remisión. Primero se
aplica la norma de conflicto española y luego las normas designadas por ella, españolas o
extranjeras. La norma de conflicto remite una determinada controversia jurídica a un
determinado ordenamiento jurídico, sea nacional o extranjero, y es en dicho ordenamiento
donde debemos buscar la respuesta a esas preguntas.

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La identificación de la ley material aplicable responde a la idea de la vinculación más estrecha
o más significativa: la función primordial de la norma de conflicto es localizar una relación
jurídica o un aspecto de ésta, en la ley esttal con la cual dicha relación presenta la vinculación
más estrecha o significativa. Es lo que el DIPr clásico llamaba su “sede natural” o su “centro de
gravedad”. No se trata de buscar un resultado material, cuanto de buscar el ordenamiento con
el cual el supuesto presenta una vinculación más significativa, por ello en el cual encuentra su
“sede natural”. Mirar ejemplo página 301.

El reto para el legislador es identificar adecuadamente y en atención a unas decisiones de


política legislativa determinadas en cada sector, cuál es la vinculación más significativa para
cada relación jurídico-privada. A estos efectos, han de valorarse elementos como, por ejemplo,
las expectativas de las partes, el entorno socio-económico en el que se establece y desarrolla
su relación… La búsqueda convencional o espontánea, de normas de conflicto comunes,
asegura además la llamada “armonía internacional de soluciones”, que la misma ley material
acabe siendo aplicada en las distintas jurisdicciones competentes y que, por consiguiente, la
justicia no tenga un contenido diferente al cruzar la frontera.

2.1 ESTRUCTURA

La estructura elemental de una norma de conflicto se compone de 3 piezas:

1. El supuesto de hecho es normalmente una relación jurídica, en el sentido más


amplio del término, por ejemplo, un contrato, un divorcio, un daño extracontractual,
una adopción… La aplicación de una norma de conflicto implica un ejercicio de
subsunción: es necesario decidir si una determinada pretensión es subsumible o no en
la categoría jurídica empleada por el supuesto de hecho de la norma de conflicto

2. El criterio de conexión es uno de los elementos de la relación jurídica: el elemento


que permite vincularla a un ordenamiento. Los criterios de conexión son las partículas
elementales del DIPr. Las relaciones privadas internacionales son relaciones vinculadas
con dos o más ordenamientos jurídicos. Los vínculos pueden ser de distinto orden:
subjetivos (nacionalidad, domicilio, residencia habitual) u objetivos (lugar donde se
celebra el contrato, donde se produce el daño, donde se encuentra un bien). Lo que
hace la norma de conflicto es tomar uno o varios de esos elementos para elévalo a la
categoría de vínculo o conexión relevante a los efectos de determinar la ley aplicable.

3. La consecuencia jurídica es la remisión a un ordenamiento jurídico, sea el español o


uno extranjero, identificado por dicho vínculo. El juez español debe aplicar el
ordenamiento así designado, debe resolver el fondo del litigio conforme a las normas
materiales de dicho ordenamiento. Esta ley nacional, a la que nos remite la norma de
conflicto, se suele conocer como lex causae, por contraste con la ley del juez que está
conociendo del litigio o lex fori.

Mirar tabla y ejemplo páginas 302 y 303

2.2 TIPOLOGÍA

1. Si nos fijamos en el supuesto de hecho de la norma de conflicto, hay 3 pares de concepto


que debemos conocer:

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 Por un lado debemos distinguir entre: normas generales y normas especiales. El supuesto
de hecho se puede formular tomando las grandes categorías o instituciones del Derecho
privado o tomado relaciones tipológicas más precisas dentro de esas categorías generales. Hoy
en día, el número de normas de conflicto se ha incrementado notablemente, así como su
grado de sofisticación. Las normas de conflicto se ajustan mucho más a los distintos tipos de
casos que pueden subsumirse en esas grandes categorías. Mirar ejemplo página 303.

 Por otro lado, podemos distinguir entre la norma que establece la conexión principal que
determina la ley aplicable a una relación y las normas que contienen conexiones autónomas
para determinados aspectos de dicha relación. Frente a la especialización por materias o
cuestiones dentro de la relación abstracta, lo que implica desgajar ciertos aspectos de la
relación para someterlos a una conexión más autónoma. Mirar ejemplo pág 304.

Para identificar el régimen completo que rige una relación jurídico-privada, puede ser
necesario combinar una pluralidad de leyes estatales diferentes, aplicables cada una a
diferentes aspectos de la relación.

 Por último, también cabe una especialización geográfica, distinguir entre normas de
conflicto universales y normas de conflicto territoriales. Las normas de conflicto universales
establecen soluciones comunes con independencia de los países con los que se vincula la
relación jurídico-privada. Así, por ejemplo, la ley aplicable a un daño extracontractual viene
determinada por las normas de conflicto establecidas en un reglamento europeo, y su
contenido es, en principio, el mismo tanto si el supuesto se vincula al territorio de los Estados
miembros de la UE, como si se vincula a terceros Estados.

* Convenios y Reglamentos universales: La mayoría de los convenios y reglamentos que


contienen normas de conflicto son de alcance universal. Sus normas de conflicto se aplican a
cualquier supuesto que caiga dentro de su ámbito material de aplicación con independencia
de que se vincule con otro Estado parte o con un tercer Estado y, en particular, se aplican
aunque la ley designada por dichas normas de conflicto sea la de un tercer Estado. Esto se
expresa mediante la conocida como “cláusula de universalidad.

En cambio, hay textos internacionales con normas de conflicto territoriales, estas pueden serlo
en un doble sentido:

 Porque el texto sólo se aplique cuando la ley designada por la norma de conflicto sea
la de un Estado parte, lo cual es excepcional

 Porque pese a ser irrelevante que la ley designada sea la de un Estado no parte del
instrumento normativo, el legislador haya establecido soluciones conflictuales
diferentes en función de cierta conexión territorial del supuesto de hecho.

Así por ejemplo, otro reglamento europeo aplicable en materia contractual, determina la ley
aplicable a los contratos de seguro mediante normas de conflicto distintas en función de que el
riesgo que cubre el contrato se localice en un Estado miembro o en un tercer estado, en cuyo
caso se aplica el régimen general. Son normas de conflicto universales en cuanto a la ley
designada, pero llevan un vínculo territorial integrado en el supuesto de hecho. La

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especialización geográfica en sede de ley aplicable tb es algo que empieza a ser un rasgo
común en el DIPr contemporáneo.

2. Si nos fijamos en el criterio de conexión, hay también 3 pares de conceptos que debemos
conocer:

 Por un lado, el contraste entre:

 Normas de conflicto con criterios de conexión flexibles: estas utilizan criterios


abiertos, susceptibles de concreción judicial en atención a las circunstancias de cada
supuesto. Por ejemplo, prevén la aplicación de la ley del país que presente los vínculos
más estrechos con la situación o, entre varias leyes, la que mejor se adecue al interés
del menor en materia de relaciones paterno-filiales

 Normas con criterios de conexión rígidos: estas utilizan criterios fijos que dejan un
espacio muy estrecho a la apreciación judicial, por ejemplo, el lugar de celebración de
un contrato o de la nacionalidad de una de las partes.

La diferencia entre unas y otras es de grado, hay normas más o menos flexibles, o más o
menos rígidas en función del espacio que haya habilitado el legislador a la concreción judicial.

Una opción que empieza a ser habitual en nuestro sistema, es la combinación de:

 Una o varias normas con un criterio relativamente rígido que fijan la conexión más
significativa en función de los tipos de casos, lo que da seguridad jurídica.

 Una o varias normas con una cláusula de escape, la cláusula de los vínculos más
estrechos, que amortigua esa rigidez y dan cierta elasticidad al sistema.

Cuando en atención a las particularidades del caso nos resulta la más apropiada desde el punto
de vista de la justicia conflictual, se ordena al juez la aplicación de otra ley en virtud de que la
vinculación con ésta sea más estrecha o relevante. La cláusula de los vínculos más estrechos
funciona entonces como una cláusula que habilita al juez para analizar y ponderar los vínculos
del supuesto con distintos ordenamientos jurídicos y buscar los más relevantes en cada
situación. Es importante atender a la formulación de la cláusula de escape para ver su mayor o
menor excepcionalidad. Mirar ejemplo pág 305.

 Por otro lado, el contraste entre:

 Normas de conexión única: estas determinan la ley aplicable utilizando un único


criterio de 4onexión

 Normas de conexión múltiple: estas combinan varios criterios. La combinación puede


adoptar diferentes formas, principalmente:

 Subsidiaria: solo se acude al criterio siguiente si no se dan las condiciones del


anterior

 Alternativa: se puede acudir a cualquiera de los criterios previstos para


identificar la ley aplicable

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 Cumulativa: se deben aplicar varias leyes conjuntamente

 Distributiva: se aplican varias leyes pero distributivamente.

La opción por una u otra obedece a un criterio de política legislativa conflictual o localizador.
Ejemplos página 306

 Por último, y al hilo de lo que acabamos de apuntar hay:

 Criterios de conexión neutrales: Las normas de conflicto con este tipo de criterios,
responden a una justicia puramente localizadora, ciega al resultado material: se trata
de buscar la ley estatal con la cual el supuesto presenta los vínculos más estrechos o
relevantes, con independencia del contenido material de dicha ley; por ejemplo, si
hace válido o inválido el contrato, en los casos de obligaciones contractuales, se
impone una obligación de indemnización, en los supuestos de daños
extracontractuales, o si otorga unos derechos sucesorios mínimos a los hijos, en caso
de sucesión hereditaria. El límite de este “salto a lo desconocido” es siempre la
cláusula de orden público que estudiaremos más adelante.

 Criterios orientados a un determinado resultado material: En cambio, hay otros


criterios que se condicionan a la obtención de un determinado resultado material,
como la validez de un acto o la obtención de un divorcio. En este caso se habla de
“normas de conflicto materialmente orientadas”.

Ver ejemplo página 307

2.3 OTROS TIPOS DE NORMAS

Otra diferencia que debemos conocer es la que existe entre:

 Normas multilaterales: Las normas de determinación de la ley aplicable se suelen


calificar, impropiamente, como normas de conflicto, en la medida en que vendrían a
resolver un conflicto entre las leyes potencialmente aplicables. Las que hemos
estudiado hasta ahora, lo hacen mediante un mecanismo muy sencillo: toman como
supuesto de hecho una relación o un aspecto de ésta, seleccionan uno, y él nos
conduce a la ley estatal aplicable. Estas normas se suelen calificar como bilaterales o
multilaterales, ya que designan potencialmente la aplicación de cualquier
ordenamiento jurídico, sea nacional o extranjero

 Normas unilaterales: son aquellas que toman como supuesto de hecho la ley nacional,
y en función de su sentido y fin, delimitan o extienden unilateralmente su ámbito de
aplicación internacional. Aquéllas comienzan por la relación jurídico-privada y la
localizan en un ordenamiento jurídico; estas comienzan por la ley española y delimitan
su ámbito de aplicación. La delimitación es normalmente en términos positivos,
aunque cabe también en términos negativos. Ver ejemplo pág 307

Estas dos técnicas pueden combinarse o intercambiarse: daría igual decir que un contrato
internacional queda sujeto a la ley del lugar de celebración o que la ley española se aplica a los
contratos celebrados en España. El hecho de que la técnica unilateral solo resuelva una parte

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de los casos, aquellos en los que la ley española se declara aplicable, y obligue al interprete a
colmar lagunas que deja, justifica que el legislador prefiera la formulación multilateral. En este
caso, las normas unilaterales suelen funcionar como excepciones o conexiones autónomas que
se superponen o desplazan a la conexión principal (multilateral). Ver ejemplo pág 308

Junto a las normas de conflicto, tenemos:

 Las normas materiales especiales para supuestos de tráfico externo: estas son
aquellas normas que establecen un régimen material, no hacen una remisión sino que
prevén una consecuencia jurídica material y que se dirigen a supuestos de tráfico
externo, están específicamente dirigidas a las relaciones privadas internacionales, no a
los supuestos puramente internos. Son normas de DIPr material. En todo caso suelen
contener un elemento de delimitación de su ámbito de aplicación espacial o, en
ocasiones, hay que deducirlo por vía interpretativa de su sentido y finalidad. Tampoco
es descartable que su aplicación quede condicionada a una remisión conflictual previa,
de tal modo que sólo se aplican si forman parte del ordenamiento designado por la
norma de conflicto. En el primer caso, la aplicación de la norma material especial es
independiente, mientras que en el segundo depende de la solución conflictual.
Ejemplo pág 308.

 Las leyes de policía o normas internacionalmente imperativas: son aquellas normas


que se imponen sea cual sea la ley aplicable conforme a las normas de conflicto
generales. El art 9 del Reglamento Roma I define estas leyes como “disposición cuya
observancia un país considera esencial para la salvaguardia de intereses públicos, tales
como su organización política, social o económica, hasta el punto de exigir su
aplicación a toda situación comprendida dentro de su ámbito de aplicación, cualquiera
que fuese la ley aplicable al contrato según el presente Reglamento”. En bastantes
ocasiones, con este concepto se alude a normas regulatorias o de naturaleza jurídico-
pública pero que pueden incidir en las relaciones de Derecho privado. Como se deduce
de esa definición, las normas de policía también delimitan su ámbito de aplicación
espacial mediante una técnica unilateral. Esta delimitación puede ser explícita o
implícita. Ejemplo pág 309. El artículo 8.1 CC refleja esta misma idea, aunque con un
afirma de expresión más decimo-canónica: “Las leyes penales, las de policía y
seguridad pública obligan a todos los que se hallen en territorio español”.