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2/3/2019 Doctrina

Coleccion: Gaceta Civil - Tomo 60 - Numero 4 - Mes-Ano: 6_2018

Excepciones al cumplimiento de los plazos procesales


Christian CÁRDENAS MANRIQUE*

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RESUMEN

El autor coincide con lo establecido por la Corte Suprema en la Casación N° 1260-2016 Arequipa, al flexibilizar los
plazos procesales incluso luego de concluida la huelga judicial. Por ello considera razonable que, excepcionalmente,
deba admitirse a trámite una demanda que se haya presentado luego de vencido el plazo e incluso después de
transcurrido el primer día hábil siguiente al levantamiento de dicha paralización de labores. Comparte el criterio de la
sala cuando esta señala que los ciudadanos no pueden estar al tanto del día exacto de levantamiento de la huelga
judicial.

MARCO NORMATIVO

Código Procesal Civil: arts. V del TP, 146 y 178.

Código Civil: arts. 1994 inc. 8, 1995, 1998, 2007.

PALABRAS CLAVE: Plazos procesales / Caducidad / Nulidad de cosa juzgada fraudulenta

Recibido: 09/04/2018

Aprobado: 20/04/2018

Introducción

En la Casación N° 1260-2016-Arequipa, se aprecia como antecedente, la demanda de nulidad de cosa juzgada


fraudulenta, contra el proceso seguido en el Noveno Juzgado Especializado en lo Civil, a efectos de que, reponiendo
las cosas al estado anterior a la violación, se integre al proceso a la recurrente y se le notifique el contenido de la
demanda.

En ese caso, la emplazada indica que la demanda se interpuso fuera del plazo previsto por el artículo 178 del Código
Procesal Civil, habiéndose interpuesto once días después de vencido el plazo de seis meses. Indica que la
demandante tomó conocimiento de la sentencia el 22 de mayo de 2012 y que su demanda fue interpuesta el 7 de
diciembre de 2012, por lo que se ha generado el plazo de caducidad.

En primera instancia, se declaró infundada la excepción de caducidad indicando que computado el plazo desde el 28
de mayo de 2012 (fecha en que la demandante tomó conocimiento del proceso anterior) el término para interponer la
presente demanda era el veintiocho de noviembre del mismo año. Agrega que en dicha fecha continuaba la huelga de
trabajadores del Poder Judicial, la que concluyó el 5 de diciembre de 2012, debiéndose agregar, además, el plazo de
cinco días para interponer recurso de apelación en contra de la sentencia; en tal sentido, el plazo para la interposición
de la presente demanda vencía el 10 de diciembre de 2012 y, siendo que la recurrente interpuso la demanda el 7 de
diciembre de 2012, la interpuso dentro del plazo establecido en el artículo 178 del Código Procesal Civil.

Al interponerse recurso de apelación, la impugnante indica que el plazo de caducidad no admite causal de
interrupción o suspensión alguna, salvo la imposibilidad de comparecer válidamente ante tribunal peruano. Sostiene
que a la fecha de interposición de la demanda habían pasado seis meses y once días, y que si bien se produjo la
huelga de trabajadores judiciales, ello ya había sido anunciado con anticipación.

Recibidos los autos por la Sala Superior, esta revoca la resolución de primera instancia apelada, y reformándola,
declara fundada la excepción de caducidad, nulo todo lo actuado y concluido el proceso, señalando que el plazo de
caducidad para interponer la presente demanda vencía el 22 de noviembre de 2012, y comoquiera que se había
suspendido el plazo durante la huelga judicial, al concluir esta el 5 de diciembre de 2012, el día siguiente era el día
límite para presentar la demanda de autos. Se agrega que el plazo es uno establecido en meses, por lo que el
cómputo no se puede realizar por días.

Contra la resolución de la Sala Superior, se interpuso recurso de casación y se elevó el expediente a la Sala
Suprema, la que declaró fundado el recurso de casación, y confirmaron la resolución de primera instancia del 15 de
junio de 2015, que declara infundada la excepción de caducidad presentada por la parte demandada.

La Sala Suprema señaló que si bien se podría declarar fundada la excepción de caducidad, se debe considerar que
una razón atendible para modificar la figura es el hecho de que el levantamiento de la huelga judicial se trate de una
circunstancia que estaba fuera de la esfera de atención absoluta del demandante. En efecto, tal acto es un tema cuyo
conocimiento solo atañe a las partes que realizan las tratativas laborales, siendo ignorado, incluso, por los propios
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trabajadores, quienes suelen enterarse mucho más tarde, a veces por las noticias de los informativos locales, que tal
acto de suspensión laboral ha concluido. Si ello es así para los trabajadores, el asunto se hace más complicado para
los litigantes, quienes son los usuarios del sistema y quienes son afectados por la falta de recepción de sus escritos y
demandas. En tal sentido, suponer que un ciudadano, por más diligente que sea, pueda estar al tanto a diario de los
días del levantamiento de una huelga judicial, resultaría un exceso, más aún si técnicamente la atención en los locales
judiciales es de conocimiento propio del abogado y no de las partes.

A continuación, se hará una revisión de las instituciones que aparecen en la sentencia, como la caducidad y el plazo
de preclusión de los actos procesales.

I. Análisis

1. Los plazos procesales

Antes de desarrollar los denominados plazos procesales, se tiene que desarrollar el concepto de acto procesal. Sobre
ello, González (2015) señala:

Por acto procesal se entiende al acto jurídico emanado de las partes, de los agentes de la jurisdicción y aun de los
terceros ligados al proceso, susceptibles de crear, modificar o extinguir actos procesales. Se trata de “una especie
dentro del género del acto jurídico, su elemento característico es que el efecto que de él emana se refiere directa o
indirectamente al proceso”. (pp. 151-163)

Entonces, se aprecia que el acto procesal son manifestaciones de voluntad (actos jurídicos) emitidos por los sujetos
procesales dentro del proceso (por el juez, las partes y por terceros) así, por ejemplo, el juez emite autos, decretos o
sentencias, mientras que las partes pueden presentar escritos de demanda, contestación, excepciones, etc.

Ahora bien, los actos procesales deben desarrollarse dentro de plazos procesales previamente establecidos, según se
establece en el artículo V del título preliminar del Código Procesal Civil, y dicho plazo es uno de “preclusión”.
Comentando dicha norma, Ledesma (2008) indica:

En razón de la preclusión, la actividad procesal de la parte no puede producir efectos útiles porque ella ha debido
realizarse en la oportunidad fijada por ley. El vencimiento de la oportunidad produce la pérdida del derecho a ejercer
válidamente la actividad procesal. (p. 58)

Además del artículo citado que versa sobre los plazos procesales, en el artículo 146 del Código Procesal Civil, en el
que se menciona que “los plazos previstos en este código son perentorios”. Así, la diferencia entre plazo perentorio y
no perentorio, según Véscovi (1999), sería:

Plazo perentorio, también llamado fatal o preclusivo, es el que por su simple vencimiento, hace imposible el ejercicio
de la facultad otorgada, o aquel que, produce la caducidad del derecho, sin necesidad de un acto de la contraparte.

Plazo no perentorio o dilatorio es el que, aun vencido, permite el ejercicio de la facultad, a menos que un acto de la
contraparte la haga caducar (se dilata). Este acto es el acuse de rebeldía. (p. 252)

De lo expuesto, se infiere que los plazos procesales regulados en el Código Procesal Civil por regla general son
perentorios, siendo que el plazo regulado en el caso que estamos analizando, para interponer la demanda de nulidad
de cosa juzgada fraudulenta, según el artículo 178 del Código Procesal Civil, es de seis meses luego de ejecutada o
de haber adquirido la calidad de cosa juzgada la resolución impugnada.

2. La caducidad

La caducidad es una institución jurídica, mediante la cual se produce la extinción total del derecho y, por ende, la
acción que de él deriva (art. 2003 del Código Civil). Cabe precisar que existe una figura muy parecida a la caducidad
que se denomina prescripción extintiva. Las diferencias entre prescripción y caducidad son:

Diferencias entre prescripción y caducidad


Prescripción Caducidad
La prescripción extingue la acción pero no el La caducidad extingue el derecho y la acción
derecho mismo (art. 1996 del CC). correspondiente (art. 2003 del CC).
La caducidad no admite interrupción ni
La suspensión y la interrupción pueden ser
suspensión, salvo que sea imposible reclamar
alegadas por cualquiera que tenga un legítimo
el derecho ante un tribunal peruano (art. 2005
interés (art. 1999 del CC).
del CC).
El juez no puede fundar sus fallos en la
La caducidad puede ser declarada de oficio o
prescripción si no ha sido invocada (art. 1992
a petición de parte (art. 2006 del CC).
del CC).
La caducidad se produce transcurrido el
La prescripción se produce vencido el último día
último día del plazo, aunque este sea inhábil
de plazo (art. 2002 del CC).
(art. 2007 del CC).

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Comentando las diferencias entre prescripción y caducidad, Avendaño (2013) señala que “en la caducidad el orden
público está más acentuado que en la prescripción extintiva, pues el imperativo de la ley por definir o resolver una
situación jurídica se aprecia con mayor rotundidad, haciéndolo prontamente mediante sus plazos prefijados, además
por ello no admite renuncia anticipada, ni es lícito prorrogar por acuerdo el término establecido” (p. 69).

Finalmente, debemos señalar que, según el artículo 1998 del Código Civil, la prescripción extingue la acción pero no
el derecho mismo, lo cual es debatido por la doctrina, así, Berastain (2003) indica:

En realidad, desde el punto de vista procesal, la prescripción extintiva no extingue la acción porque esta última debe
ser entendida como el derecho público, subjetivo y autónomo que siempre permitirá invocar la actuación de los
órganos jurisdiccionales con relación a un caso concreto, independientemente de que su pretensión sea amparada o
no. En tal sentido, la prescripción extintiva pone a disposición del sujeto, contra el cual se dirija o se pueda dirigir una
pretensión, la posibilidad de liberarse de los alcances de la misma mediante la sola invocación de un determinado
lapso de tiempo transcurrido sin que la pretensión se haya hecho valer y, por consiguiente, de evitar que la otra parte
pueda obtener de los órganos jurisdiccionales un pronunciamiento sobre el fondo de su pretensión. (p. 950)

Lo que indica el autor citado es relevante, pues el Código Civil dice que mediante la prescripción se extingue la
acción; sin embargo, la acción nunca se extingue ya que es el derecho autónomo que tenemos para poder acudir al
órgano judicial, en todo caso lo que se extingue es la pretensión (el término acción ha sido en algunos casos mal
utilizado en nuestros códigos, lo que se ha venido corrigiendo, por ejemplo el Código Procesal Constitucional
denomina ahora como “proceso de amparo” lo que antes denominaba “acción de amparo”).

II. Opinión

En primera instancia, se declaró infundada la excepción de caducidad, indicando que en el momento de interponerse
la demanda continuaba la huelga de trabajadores del Poder Judicial, la que concluyó el 5 de diciembre del dos mil
doce, debiéndose agregar, además, el plazo de cinco días para interponer recurso de apelación en contra de la
sentencia.

La Sala Superior revocó la sentencia de primera instancia, declarando nulo todo lo actuado y concluido el proceso,
señalando que el plazo de caducidad para interponer la presente demanda vencía el veintidós de noviembre de dos
mil doce, y como se había suspendido el plazo durante la huelga judicial, al concluir esta el cinco de diciembre de dos
mil doce, el día siguiente era el día límite para presentar la demanda de autos.

Dicha sentencia fue revocada por la Sala Suprema, la que declara fundado el recurso de casación e indica que se
debe considerar que el levantamiento de la huelga judicial se trata de una circunstancia que estaba fuera de la esfera
de atención absoluta del demandante.

Previamente, debemos señalar que en la sentencia analizada, se ha producido una confusión entre prescripción y
caducidad. Así, para emitir una opinión sobre el caso, debemos leer detalladamente la sentencia emitida por la Corte
Suprema, la que en el considerando noveno dice lo siguiente:

La recurrente expresa que en el intervalo hubo varios días en las que hubo suspensión del plazo (en los términos
señalados en el artículo 1994.8 del Código Civil) por huelga judicial. En efecto, ello es así, por lo que atendiendo a las
pautas descritas en el considerando anterior, debió presentar su demanda al primer día siguiente hábil.

Lo indicado es importante porque la Corte Suprema señala que la parte demandante debió presentar su demanda al
primer día siguiente hábil (si el último día fuera inhábil) de vencido el plazo, por tanto, para la Corte el plazo para
interponer la demanda de nulidad de cosa juzgada fraudulenta es uno de prescripción y no de caducidad, puesto que
si fuera de caducidad, según el artículo 2007 del Código Civil “se produce transcurrido el último día del plazo, aunque
[1]
este sea inhábil” .

De lo expuesto, se puede colegir que al ser un plazo de prescripción, la parte demandada debió haber interpuesto la
excepción de prescripción y no la de caducidad como se aprecia que hizo en el caso.

Asimismo, como señala Osterlin y Castillo (2004), “luego de dar lectura a los conceptos que anteceden, consideramos
que, en principio, todas las acciones prescriben dentro del sistema del Código Civil peruano de 1984. Existen, incluso,
casos en los cuales el Derecho es más severo, al haber establecido plazos de caducidad, lo que implica que no solo
prescribe la acción, sino se extingue el derecho mismo” (pp. 267-274), es decir, salvo que la ley lo señale
expresamente, se entiende que para que sea un plazo de caducidad, este debe ser expresamente señalado.

Al igual que Cavani (2018), consideramos que al ser un plazo de prescripción, se tiene que aplicar la figura de
suspensión regulada en el artículo 1994 del Código Civil, en cuanto señala que “se suspende la prescripción, mientras
sea imposible reclamar el derecho ante un tribunal peruano”. Asimismo, consideramos que se debió aplicar el artículo
1995 del Código Civil, en cuanto expresa que “desaparecida la causa de la suspensión, la prescripción reanuda su
curso adicionándose el tiempo transcurrido anteriormente (es decir por el cual no se pudo interponer la demanda)”.

Por lo tanto, para verificar si el demandante estaba dentro del plazo para interponer la demanda, se debió analizar en
la sentencia la fecha exacta en que se produjo la huelga y la fecha en la que esta se levantó, a fin de añadir dicho
periodo de tiempo al que tenía el demandante para interponer su demanda de nulidad de cosa juzgada fraudulenta.

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Conclusión

• Como dijimos, en el caso existió una confusión entre prescripción y caducidad, las cuales tienen efectos jurídicos
diferentes y pueden generar (como se dio en el proceso analizado) la vulneración de derechos fundamentales, como
la interposición de una demanda.

Referencias bibliográficas

Avendaño, J. (2013). Diccionario Civil. Lima: Gaceta Jurídica.

Berastain, C. (2003). Requisitos de la prescripción adquisitiva de bien mueble. En: Código Civil comentado por los 100
mejores especialistas. Lima: Gaceta Jurídica.

Cavani, R. Prescripción-caducidad-y-las-buenas-intenciones. Obtenido de: http://laley.pe/not/5054/prescripcion-


caducidad-y-las-buenas-intenciones.

González, N. (2015). Los actos procesales y la dialéctica procesal. Diálogo con la Jurisprudencia (195). Lima: Gaceta
Jurídica.

Ledesma, M. (2008). Comentarios al Código Procesal Civil. Tomo I. Lima: Gaceta Jurídica.

Osterling, F. & Castillo, F. (2004). Todo prescribe o caduca, salvo que la ley señale lo contrario. Derecho & Sociedad.
(23), Lima: PUCP.

_______________________

* Abogado por la Universidad de San Martín de Porres. Maestro en Derecho Constitucional y doctor en Derecho.
Docente de pregrado y posgrado.

[1]
Lo que es contradictorio con la misma sentencia en su considerando décimo, en cuanto indica que “La demanda fue
presentada el siete de diciembre. Desde un análisis que privilegie solo el silogismo, la excepción de caducidad
debería ser declarada fundada, siguiendo la línea trazada en los considerandos precedentes”.

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