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El culto evangélico triunfa en las áreas de Europa occidental menos romanizadas, más

tardíamente cristianizadas, y, en aquella época, más atrasadas. Se establece firmemente en


Dinamarca, Suecia y el norte de Alemania1. Sin embargo, tras la explosión inicial, la
Reforma se va diluyendo en muchas ramificaciones y disputas; y ante el insólito empuje del
calvinismo, el culto evangélico adquiere un matiz predominantemente germánico 2. Puede
decirse que Prusia se constituye en el reino luterano por excelencia, y sobre bases luteranas
se realiza la reunificación alemana, y se instaura la libertad religiosa, lo que estudiamos
mas en detalle en el capitulo II3.

1
Una diferencia fundamental entre los evangélicos nórdicos y los evangélicos alemanes es la pretensión de
los primeros de no haber perdido la sucesión apostólica. Por ello en el acuerdo de Porvoo de 1995 se
establece, con ciertas limitaciones, la comunión de la Iglesia de Inglaterra, ya claramente identificada con el
episcopalismo, y las Iglesias luteranas de Estonia, Finlandia, Islandia, Lituania, Noruega y Suecia. Fuera de
los países escandinavos, la mayor parte de las Iglesias luteranas interrumpen conscientemente la sucesión
apostólica, y traducen los textos griegos de los evangelios que se refieren a los episcopoi, de donde procede la
palabra moderna obispo, como superintendentes o inspectores, para subrayar la falta de sentido sacramental
del cargo, que adquiere un sentido puramente funcional o funcionarial; justificando el episcopado no en la
tradición, sino en el servicio de la comunidad cristiana. El siglo XX asiste sin embargo a un renacimiento de
la función pastoral del cargo dentro de la Iglesia evangélica (B. REYMOND. Entre la grâce et la loi.
Introduction au droit ecclésial protestant, Genève, 1992, pag.152), y veremos después que se insiste en la
necesaria independencia de la Iglesia frente al Estado, como reacción frente a los excesos de los llamados
cristianos alemanes, en la época nacional-socialista.
2
En las doctrinas de LUTERO se ha querido ver el despertar de la identidad germánica. El nacimiento del
espíritu germano frente a la doblez y matices de lo latino, representado en el refinamiento de la corte romana,
y en las sutilezas de la escolástica. LUTERO ha sido presentado frecuentemente como el héroe del
nacionalismo alemán, acomplejado frente al mundo latino y romano (presentación común de Lutero antes de
la catástrofe nazi, ver en particular R. SEEBERG, Textbook of the history of doctrines, trad. Ing. Grand
Rapids, 1952, también ALVAREZ GUTIERREZ, Lutero en la Historia, «Revista Agustiniana», 75, 1983,
Pág. 306). La exaltación germanista de LUTERO fue llevada al paroxismo por Adolfo HITLER, que
consideraba a LUTERO antecesor de su movimiento. Las fanfarrias del himno de la Reforma (letra y música
de LUTERO: nuestro Dios es una sólida fortaleza), en su versión de BACH, eran el indicativo de los
comunicados especiales alemanes en la segunda guerra mundial. Antes de la reunificación la República
democrática alemana, que le había considerado oficialmente como reaccionario por su postura en las guerras
de campesinos, cambió de postura oficial, con ocasión del quinientos aniversario de su nacimiento, y le
considera progresista (por su lucha contra el papado); la Reforma es entonces presentada por las autoridades
democráticas como la primera batalla de la burguesía contra el feudalismo (véase, T. EGIDO, Lutero desde la
Historia, «Revista de Espiritualidad», 42, 1983, Pág. 383; SUBILLA, Interpretationi di Lutero,
«Protestantesimo» 1, 1983, Pág. 17 y sigs).
3
El pietismo, la herejía más característica dentro del luteranismo, se origina en el siglo XVIII, y propugna
una religión más emotiva y una vuelta a los orígenes, frente a una Iglesia evangélica institucional, que se
considera corrompida. Por su parte, la ortodoxia luterana se defiende (como antaño la Iglesia católica)
destacando y subrayando que el antidogmatismo está destinado a terminar en seudo misticismo milenarista y
en indiferentismo. El movimiento pietista está fuertemente influido por la mística española del siglo de oro e
influye después en el movimiento romántico y en el despertar poético, literario y cultural del siglo XIX
alemán. Y luego inspira de un modo decisivo el metodismo en la Iglesia de Inglaterra. El pietismo, frente al
escepticismo de la teología clásica luterana respecto de la mística, pone todo el acento en la experiencia
espiritual y no en las fórmulas teológicas abstractas, áridas e incomprensibles. Alcanza fundamentalmente a
Dios por la emoción (Cf. SUMBILIA, il pietismo, «Protestantesimo», 1, 1963). Por aquel extraño principio de
que la afirmación de una cosa es también la afirmación de su contraria, existen unas afinidades chocantes
entre el pietismo y el desarrollo de la divinización de lo filosófico por el trío de Wurttemberg: Holdering,
Hegel y Shelling. El pietismo, en insólita contradicción, coincide históricamente con el desarrollo de los
principios de la institucionalización racionalista del gran Estado alemán, fuerte y reunificado, nacional y
xenófobo, a cuyo nacimiento y desarrollo vamos a asistir, fascinados, en este libro. Las religiones se
Pero como hemos dicho, el empuje del luteranismo queda radicalmente frenado
por el calvinismo. En términos generales puede decirse que la corriente calvinista de la
reforma cristiana resulta mucho mas simple, comprensible y aceptable para la nobleza
cristiana y el pueblo en general. Resumiendo brevemente la historia del calvinismo, puede
decirse que se extiende por Suiza, Escocia, Holanda, Inglaterra y Francia, y luego influye
decisivamente en la formación de la identidad nacional estadounidense; en el XIX
desarrolla una importante actividad misional, y actualmente se extiende de una forma
significativa por América latina:
a) SUIZA, CALVINO durante su exilio en Estrasburgo concibe su sistema
presbiteriano de gobierno para la Iglesia, y lo introduce después en Ginebra. Tras el
consensus Tigurinus, el sistema presbiterial se introduce o acepta por la mayoría de las
iglesias protestantes suizas.
b) ESCOCIA. KNOX, huyendo de las persecuciones, estudia el calvinismo en
Ginebra y lo implanta a su regreso en Escocia, desde donde influye decisivamente en la
evolución de la Iglesia anglicana.
c) HOLANDA. Encuentra su identidad nacional frente a España en el calvinismo
(Confessio Belgica, que se adopta en Amberes en 1566), y por su influencia se extiende
luego a África del Sur y a las indias holandesas. El arminianismo es la herejía más
característica dentro del calvinismo holandés y postula el libre albedrío frente al dogma
calvinista de la predestinación. El arminianismo fue condenado por el Calvinismo
institucional en el Sínodo de Dordrecht, el 26 de abril de 16194. La herejía sociniana o
unitaria, que niega la Trinidad, se extiende también con peculiar fuerza en Holanda en el
siglo XVII5.
d) El movimiento calvinista se hizo sentir también en ALEMANIA en la segunda
mitad del siglo XVI, siendo el más notorio de los que lo adoptaron el elector palatino

encuentran periódicamente contestadas por experiencias místicas o religiosas primarias, que por su
radicalidad son extraordinariamente difíciles de encauzar por la autoridad religiosa constituida.
4
The Works of James Arminius, trans. by James Nichols and William R. Bagnall en
http://www.ccel.org/a/arminius.htlm. Sobre este decisivo Sínodo en la historia calvinista S. ROSTAGNO, I
predestinati. Religión e religione nel protestantismo, Torino 2006, en especial, Pág. 56 y sigs. Sin embargo,
como veremos después, la ortodoxia calvinista disgregada por las continuas escisiones pierde su coherencia
social, y la herejía arminiana es un factor decisivo en la secularización del mundo calvinista. Sobre el origen
en Holanda de la libertad religiosa como consecuencia del pluralismo religioso, pueden verse los ensayos
recopilados por R. PO-CHIA HSIA, H.VAN NIEROP, Calvinism and Relegious Toleration in the Dutch
Golden Age, Cambridge 2002. En 1572 en la unión de Utrech se garantiza la libertad de conciencia, aunque
con grandes restricciones para los católicos; y Holanda recibe a los exilados de las guerras de religión
europeas y a los marranos españoles y portugueses. En este contexto se inicia el iusnaturalismo holandés, que
propugna valorar la persona por encima de sus creencias religiosas.
5
R. De MATTEI, A sinistra de Lutero, Roma 1999, Pág. 77 y sigs. Los antitrinitaristas españoles mas
conocidos son Juan de Valdes y Miguel Servet. Los principales antitrinitarios italianos se refugiaron en la
Polonia de Segismundo, en la que se vivía un calvinismo en descomposición, y en Rakov, entre 1603 y 1605,
redactan el Cathecismus recoviensis, donde plasmas sus principios dogmáticos. La ofensiva de la
contrarreforma en Polonia les obliga a emigrar instalándose en los Países Bajos e Inglaterra, donde
constituyen una corriente de pensamiento singularmente influyente. Veremos que la revolución y restauración
Inglesa les condena expresamente. Constituye una corriente dentro del calvinismo y el baptismo, mas que una
Iglesia propiamente dicha.
Federico III. A partir de 1560, el calvinismo tiende a desplazar al luteranismo entre la
nobleza polaca, magiar y bohemia6.
e) FRANCIA. El calvinismo se extiende irregularmente por la Francia católica,
formando la corriente de los hugonotes7. En su primera fase la reforma fue imposición
política de la autoridad, pero en Francia, como también en Inglaterra y Holanda, la reforma
se establece de un modo doctrinal y popular, en oposición al poder constituido, y en directa
confrontación con el absolutismo real. Desde su primer Sínodo en Paris, en mayo de 1559,
la Iglesia reformada francesa se esfuerza en formalizar una confesión de fe, que se fijaría
definitivamente en el Sínodo de La Rochelle en 1571, tomando el modelo de Ginebra, y
bajo la inspiración directa de Calvino8. Después de la matanza general de hugonotes la
noche de S. Bartolomé (1572) se reconoce en Francia la libertad de culto, por el edicto de
Nantes (1598), convirtiéndose el calvinismo en la minoría religiosa más importante de
Francia.
f) INGLATERRA. A partir de la entronización de Isabel I, se institucionaliza por la
monarquía una autoritaria Reforma sui generis, de influencia calvinista, aunque preocupada
por conservar el rito tradicional. La monarquía, definida como cabeza de la Iglesia predica
la tolerancia religiosa, por lo que dentro de la Iglesia nacional de Inglaterra se identifican
dos grandes corrientes: los episcopalistas, defensores de la jerarquía eclesial (defienden el
sacerdocio como sacramento y la existencia de obispos), y los puritanos, de tendencia
calvinista, presbiteriana y antijerárquica. La coexistencia entre episcopalistas y
presbiterianos dentro de la misma Iglesia no va a ser fácil, pero sí resulta creativa, y como
luego vamos a ver, especialmente fecunda en la génesis de las categorías jurídicas de la
modernidad. La confesión de Westmister de 1648 supuso el efímero triunfo de la corriente
estrictamente calvinista en la Iglesia de Inglaterra, y dio paso después a un Estado popular,
parlamentario y secular9.

6
G. MURDOCK, Calvinism on the frontier, 1600-1660: International calvinism and the Reformed Church in
Hungary and Transilvania, Oxford 2000.
7
La expresión hugonotes parece que se la pusieron sus enemigos católicos, en los tiempos de la conspiración
de Amboise, porque al parecer en dicha región existía la leyenda de un fantasma nocturno que tenia ese
nombre, y los protestantes eran considerados fantasmas que se reunían en las noches para sus prácticas
mágicas y sediciosas (BENEDICT, Pág. 142). Sin embargo E. ISERLOH (Compendio di storia e teologia
della riforma, trad.it., Brecia 1990, Pág. 195), lo refiere al término germanico Eidgenossen: conjurados). A
partir de 1555, desde Ginebra se envían pastores para servir a los incipientes focos de reforma Cristiana en
Francia, lo que explica el predominio de la corriente reformada del protestantismo sobre la evangélica
KINGDOM, (Geneva and the coming of the wars of religion in France, Geneva 1956) habla del envío de 88
pastores.
8
El Sínodo fué presidido por Teodoro Beza, y la confesión de fe sería firmada por Juana III de Albret Reina
de Navarra, y su hijo Enrique, futuro rey de Francia (véase J.M OLAIZOLA, Historia del protestantismo en el
Pais Vasco, Pamplona 1993, en especial pag. 155 y sigs).
9
La supremacía real se trasformo en supremacía parlamentaria, y en la restauración con una monarquía
dependiente del parlamento La radicalización del presbiterianismo, opuesto a la restauración de la Iglesia
jerárquica, origina como peculiaridad dentro de la Iglesia de Inglaterra, las tendencias congregacionalistas y
separatistas, que se extienden luego por las colonias americanas (sin abandonar nunca su raíz calvinista y su
definición del hombre desde una ontología predestinacionista). Los congregacionalistas subrayan el principio
de que cada comunidad local es una autentica Iglesia, que debe regirse de manera autónoma, eligiendo sus
pastores por elección, y no aceptan ni el principio de cooptación de los pastores, ni la autoridad del Sínodo
sobre las Iglesias locales.
g) ESTADOS UNIDOS. La nación Americana se forja en su identidad calvinista y
puritana, que le da un claro sentido mesiánico, y la rebelión puritana es probablemente la
causa más decisiva de la guerra por la independencia de las colonias Inglesas en América10.
La necesaria convivencia de muchas denominaciones calvinistas diferentes instaura el
principio de la libertad religiosa en la constitución americana. Sin embargo, las Iglesias
protestantes americanas pierden progresivamente su importancia social al ser desgarradas
por el fundamentalismo religioso, sus continuos cismas y escisiones, su acomodación a las
estructuras dominantes, y la inmigración creciente que no se identifica con los ideales
puritanos. Se afirma tajantemente que en el siglo XX la religión protestante no es
predominante en USA11
h) En el siglo XIX, cuando el movimiento protestante comprende la decisiva
importancia que las misiones han tenido en la consolidación y evolución del catolicismo, se
inicia una específica preocupación misional protestante, de la que merece destacarse la
fundación por William Carey (1761-1834) de la sociedad baptista misional, el
establecimiento de importantes misiones protestantes en África (Livingston, Schweitzer),
China (donde J. H. Taylor funda la China Inland Mission)12, y en especial AMERICA
LATINA, donde parecen haber tenido un particular éxito. Baptistas y metodistas,
confesiones muy proselitistas, parecen estar inspirados por un genuino celo misional. A
partir del siglo XIX las misiones protestantes se extienden por todo el sur del continente
americano, especialmente en Centroamérica y Brasil13.

10
Véase mas en detalle desarrollado el tema en el capítulo IV.
11
Pues a la crisis interna de las denominaciones protestantes se suma la llegada masiva de inmigrantes que no
se identifican con los valores que forjaron la independencia S.E. AHLSTRON, A Religious History of the
American People, New Haven 1972, en especial Pág 915 y sig. La sociedad Americana se enfrenta al inicio
de una creciente secularización tras la guerra civil, debida seguramente a la incapacidad de las principales
denominaciones protestantes para resolver el dilema que se le planteo al país ante el abolicionismo. En el XIX
la multiplicación exponencial del baptismo y del metodismo, corrientes proselitistas, les hace ser las
corrientes mayoritarias en la Unión, y los calvinistas pierden su antiguo predominio. Según la clásica tesis de
W. SWEET, Religion in the American Frontier, Chicago 1946, (4 vols. dedicados a baptistas, presbiterianos,
congregacionalistas y metodistas) es la conquista del Oeste, y el empuje proselitista de baptistas y metodistas,
la que forja un nuevo protestantismo americano, que rechaza la predestinación calvinista y afirma la
responsabilidad individual (fruto de la conversión como experiencia personal) y el éxito fundado en el trabajo.
En el ultimo tercio del XIX, se produce una importante corriente migratoria de países católicos que produce
un fuerte impacto en la sociedad americana, en cuyo contexto hay que situar la guerra con Méjico y la
ocupación de una parte importante de su territorio, la guerra con España, la invasión de Filipinas, Cuba y
Puerto Rico, y un renacimiento del radicalismo protestante de la sociedad americana, y del proselitismo
anticatólico (S. SILVA GOTAY, Protestantismo y política en Puerto Rico, San Juan 1997, Págs. 55 y sigs).
Una visión distinta de la sociedad americana nos la da R.E. PYLE (Persistence and change in the protestant
establishment, Westport 1996), que presenta la imagen de una América aun controlada por una elite
calvinista, mas liberal y adaptada a los nuevos tiempos, y que se perpetua a si misma.
12
S.I.J. Sheveschewski (1831-1906), nacido judío y converso al protestantismo, misionero en China, tradujo
la Biblia al Manadarin (1875), y fue nombrado obispo de Shangai en 1877. AIKMAN, D., Jesus in Beijing,.
Washington., DC, 2003. DUNCH, R., Fuzhou Protestants and the making of a modern China, 1857-1927,
New Haven, 2001. BAYS, D. H., Christianity in China: from the Eighteenth Century to the Present. Stanford,
1996. G.GRAHAM, Gender, Culture and Christianity: American Protestant Mission in China (1880-1930),
New York 1995.
13
MARTIN D. Tongues of Fire: The explosion op Protestantism in Latin America, Oxford 1990.
E.E.BRUSCO, The reformation of machismo: evangelical conversion and gender in Colombia, Austin 1995,
HALLUM A.M. Toward an understanding of the protestant movement in Central America, Boston, 1996. Las
3. Las iglesias anabaptistas.
De modo espontáneo, en tiempos y lugares diversos, surgen movimientos
cristianos que pretenden llevar a sus últimas consecuencias la doctrina de la fe sola:
bautizan solo adultos (los que creen), y deducen de la escritura una eucaristía
conmemorativa, y una organización democrática y localista14. Presuponen que el auténtico
creyente es perseguido y exilado, y como en los primeros tiempos, el pecador renace por la
fe en una Iglesia comunitaria, congregación de santos, organizada según el evangelio, tal
como se describe en las epístolas de San Pablo y en los hechos de los apóstoles15.

diversas iglesias no parecen tener perfiles doctrinales precisos y se alían en su conflicto con un cuerpo
mayoritario católico, y algunas corrientes poco definidas parecen imponerse con peculiar éxito, en particular
el pentecostalismo, que hace énfasis en la manifestación directa del Espíritu Santo, en el don de lenguas,
profecía, curaciones, etc.; y que contestada por las denominaciones protestantes tradicionales, consideramos
protestante por cortesía. El Pentecostalismo, nacido en Estados Unidos, continuación de la ciudad de Sion,
fundada en 1900 por John ALEXANDER DOWIE, se presenta como la acción de Dios por su Espíritu Santo
que irrumpió en Pentecostés en el siglo I de la historia cristiana (Actos 2-4; Luc. 24:49; Joel 2:27-32) y que
pretende vivenciar la vida cristiana en su esencia fundacional (véase GERLACH, L. Pentecostalism:
Revolution or Counter-Revolution, en “Religious Movements in Contemporary America” de Irving I
Zaretsky, Mark P Leone, Princeton, N.J. 1965, Pags 669-699. El crecimiento exponencial del protestantismo
en los años 90 en América central parece haberse detenido. Además de su falta de identidad dogmática, el
problema de la deserción es uno de los más preocupantes para los evangélicos de algunos países (véase en
detalle, HALLUM A.M, cit., Pág. 61 y sigs, cita un estudio de Keller que constata en un grupo adulto de
Costa Rica una deserción continua del 8,1% el primer año que se eleva al 12.1 % tres años después).
GOMEZ, J. I. (El Crecimiento y la deserción en la Iglesia Evangélica costarricense, INDEF, San José, 1996)
evalúa por su parte en un 8,6 % de deserciones entre los evangélicos costarricenses, de estos 62 % había
vuelto a la Iglesia Católica, el 31 % no estaba afiliado a ninguna y el 6 % había ingresado en los Testigos de
Jehová o los Mormones. El protestantismo pentecostal es también el que adoptan algunas comunidades
gitanas de Andalucía, especialmente en Sevilla, Cádiz y Málaga que son las provincias andaluzas que poseen
un mayor número de Iglesias Filadelfia, denominadas así en honor a las primeras Iglesias cristianas, tal como
aparecen en los hechos de los apóstoles (Véase CANTON DELGADO, M. (y otros) Gitanos pentecostales.
Una mirada antropológica a la Iglesia Filadelfia en Andalucía. Sevilla, 2004).
14
Surgen como movimiento espontáneo tanto frente al luteranismo como frente al calvinismo. Andrés
Karlstadt, Tomás Müntzer, y Conrad Grebel, pueden ser presentados como precursores del anabaptismo, pues
sostenían de un modo u otro el bautismo de adultos, manifestación de la fe, y niegan la intermediación de la
Iglesia. Grebel, subraya que Los Hechos de los Apóstoles configuran un bautismo interior del Espíritu, la fe
venida del cielo y el bautismo en agua del creyente adulto que renace por aceptar el Señor: C. A SNYDER,
Anabaptist history and Theology: An Introduction, Kitchener, Ont, 1995, Pág. 54. La primera confesión de fe
Anabaptista la encontramos en los artículos de Schleitheim de 1527, redactados por Miguel Sattler (antiguo
prior de un monasterio benedictino) donde se formulan los famosos siete grandes principios de la fe
anabaptista: bautismo de adultos, excomunión de los pecadores, conmemoración de la cena de Cristo entre los
creyentes, apartarse de prácticas idolatras, libre elección de los pastores, apartarse de la violencia, y
prohibición del juramento. Se acusa a la Reforma “magistral” de no llevar la fe sola a sus consecuencias
lógicas, y al admitir el bautismo, la eucaristía y la ordenación de pastores, se les acusa de reconstruir el
dogmatismo de la misma Iglesia romana con otro nombre. En la amnistía general que dio Enrique VIII de
Inglaterra a todos los herejes, incluidos hasta los católicos, excluyó, sin embargo, expresamente, a los
anabaptistas, a los que definía por practicar el bautismo de adultos, por negarse a ocupar oficios o cargos en la
Republica, por negarse a pronunciar juramentos, y por su insistencia en que todas las cosas fueran comunes.
15
El anabaptismo puede interpretarse entonces como reacción emotiva y sentimental, forjada en el
sufrimiento y la oración, ante una religión de estudio de la Biblia, que era acusada por muchos de ser una
religión dogmática y elitista, de intelectuales. El nombre, anabaptista, como en tantas ocasiones, parece
escogido por sus enemigos, que condenan expresamente a “los anabaptistas” (en especial les llama así la
confesión de Ausburgo). Ellos gustaban llamarse a sí mismos hermanos, nombre que adoptan en particular
muchos movimientos cristianos que se desgajan como corrientes autónomas denominaciones. Ni siquiera
En general niegan los anabaptistas la predestinación y afirman el libre arbitrio,
subrayando que Cristo murió por toda la humanidad y no para predestinar a unos pocos; y
se niegan a admitir que el pecado original sea una completa desviación de la imagen divina
en el hombre, pues por el arrepentimiento y la fe se pueden realizar buenas obras, por sí
mismas meritorias16. Es característico también del anabaptismo no constituirse como
religión de Estado17.
Establecidos estos grandes principios, encontramos discrepancias relevantes
entre corrientes y denominaciones anabaptistas, y se hace francamente difícil establecer
características comunes y los límites del movimiento anabaptista. En general el respeto del
orden constituido identifica el anabaptismo frente a movimientos revolucionarios, sectarios,
espiritualistas o utópicos, como la revolución campesina18. Para organizar la “Iglesia”, los

tiene una denominación unívoca. Ha sido común llamarles creyentes o Iglesia de los creyentes (lo que F.
DURNBAUGH considera que proviene de Max Weber: The Believers' Church, The History and Character of
Radical Protestantism, Scottdale, 1968, IX), y luego terminología varia: reforma radical, Iglesia libre o
simplemente baptistas, como se les conoce preferentemente en Inglaterra y Estados Unidos. Las primeras
comunidades parecen haberse formado en Suiza, Alemania del norte y Holanda. Luego en Moravia se les
conoció como Hutterianos, por la extraordinaria influencia de Jakob Hutter; y en Holanda a partir de 1545
fueron conocidos como menonitas, tomando el nombre de uno de los principales reformadores de su tiempo,
Menno Simons. Los anabaptistas formaron congregaciones importantes, en Alemania, Suiza, centroeuropa
(Moravia en particular), Holanda, Inglaterra y el sur de Rusia, emigrando masivamente a Estados Unidos y
Canadá, donde existen congregaciones importantes (especialmente en Pensilvania, Ontario y Mannitoba),
algunas muy pintorescas por sus vestidos y costumbres, como los Amish. También se asiste a la formación de
un importante grupo menonita en el Chaco, Paraguay (constituyendo agrupaciones independientes: Menno,
Fernheim, Friesland, Volendam, y Neuland).
16
Su defensa de la libertad frente a la predestinación les lleva a mantener la resurrección personal al final de
los tiempos para ser juzgados, al contrario de CALVINO, que no sostiene con carácter dogmático la
resurrección de todos, sino solo de los elegidos (BALKE. W, Calvin and the Anabaptist Radicals, Grand
Rapids 1981). Creo que se puede afirmar que la base de su teología es generalmente antitrinitaria. En muchas
corrientes anabaptistas la ceremonia del lavado de los pies, para subrayar la hospitalidad como virtud especial
del cristiano, adquiere especial relevancia y se asocia a la cena del Señor (W.O.PACKULL, An introduction
to Anabaptist theology, “The Cambridge companion to Reformation Theology”, Cambridge 2004, Pág. 194).
17
El triunfo de la reforma es ni más ni menos la instauración del nuevo cristianismo en un territorio, que es
impuesto por sus autoridades seculares. Nada de eso sucede en el anabaptismo. Los anabaptistas pretenden
romper con la dualidad Iglesia Estado y el corpus christianum, que dicen mantienen católicos y protestantes,
y afirman la libertad de conciencia, y la emancipación total del cristiano frente a la organización política.
Hacer del cristianismo la religión del imperio romano en tiempos de Constantino fue la gran traición histórica
al evangelio. Ningún texto escriturario autoriza al cristiano a tomar responsabilidad en la vida política, y
Cristo para nada interfirió en los príncipes de su tiempo. Mas en detalle: WENGER, Compendio de historia y
doctrinas menonitas, trad. esp., Buenos Aires, 1960; G.H. WILLIAMS, La reforma radical., trad. esp., México
1983, Pág. 440; PACKULL, Hutterite beginnings, Baltimore 1995; H.G. GOERTZ, Radical religiosity in the
German reformation, en “The reformation world”, Oxford, 2004.
18
MENNO SIMONS, y en general los grandes reformadores anabaptistas, afirman que el creyente, que no
pertenece a este mundo, está llamado a la obediencia respetuosa a las autoridades políticas, pues castigan el
mal, administran justicia, asumen una función social de cuidado de viudas, huérfanos y pobres, y conservan el
orden por medio de la policía. Asumido el respeto al orden constituido, las grandes tendencias del
anabaptismo son difíciles de sistematizar y todas parecen presentar componentes emotivos y utópicos.
Algunas corrientes anabaptistas (como los Hutteritas) ponen particular énfasis en la idea de compartir bienes y
en organizar congregaciones “comunistas”; otras en la caridad y la hospitalidad; otras en el carácter espiritual
de la divinidad de Cristo, adoptado por el padre; otras en el sufrimiento silencioso del cristiano, la practica del
perdón y ofrecer la otra mejilla, que debe presidir la vida renovada del converso, etc., Ver J. STAYER,
Anabaptists and the sword, Lawrence, 1972. Sin embargo, la gran tentación de ciertos radicales cristianos es
anabaptistas en general adoptan un modelo similar o análogo a la forma presbiterial de
Iglesia, con oficios de pastor, anciano y diacono19. Y habitualmente las Iglesias
anabaptistas defienden el carácter eclesial del matrimonio y la monogamia, y la doctrina
anabaptista de la indisolubilidad del matrimonio suele ser aún más rigurosa que la luterana
y calvinista, admitiéndose solo el divorcio por adulterio20.

la negación, de la autoridad, la propiedad y el matrimonio; esto es la revolución en estado puro. Y de hecho


llamadas radicales a la fe generan periódicamente peligrosas y destructivas experiencias sociales, políticas y
seudomísticas. Por ejemplo, en 1534 en nombre del anabaptismo se funda el reino de Sion en Munster. Se
estableció una comunidad de bienes, se abolió la propiedad y se ordena el matrimonio de las mujeres mayores
de 14 años, instituyendo legalmente la poligamia. Su rey Jan van Leyden se casa con 16 mujeres. Miles de
Anabaptistas confluyen en Munster hasta que la ciudad es rendida por la traición en 1535 (en detalle S.
HAUDE, In the shadow of Salvage Wolves: Anabaptist Munster and the German Reformation, Boston-
Leyden-Cologne, 2000). A causa de la poligamia se suele excluir al reino de Sion de Munster del anabaptismo
(aunque algunos propugnan que son auténticos anabaptistas como STAYER, Anabaptist and the Sword,
Lawrence, Kansas, 1976). También entre los miembros de la familia charitatis, llamados nicolaitas al ser
fundada por N. NICLAES (1502/1580) se propugna la unión mística con el Señor, por la que los conversos
quedaban libres del pecado, y practicaban el amor libre y la comunicación de bienes, secta a la que
alegadamente pertenecía el famoso humanista español Benito Arias Montano, y que parece haberse extendido
con peculiar fuerza entre los baptistas ingleses (R. De MATTEI, A sinistra de Lutero, Roma 1999, Pág. 51 y
sigs). Los famosos amigos de sangre (Blutsfreunde aus der Wiedertaufe), de Turingia, consideraban que el
auténtico sacramento del matrimonio era el intercambio colectivo y carnal de hermanos y hermanas (las
llamadas Cristianias).
19
Los anabaptistas se inspiran en la organización calvinista de la Iglesia, pero subrayan, habitualmente, frente
a la organización calvinista, el principio radical de la libre elección de los pastores por cada comunidad
cristiana. Ver la voz Ministry en “Mennonite encyclopedia”, 1957, vol 3 Pág. 699 y sigs. Tambien ahora:
Global Anabaptist Mennonite Encyclopedia Online:
http://www.gameo.org/encyclopedia/contents/M9ME.html. Las Iglesias Baptistas en las colonias britanicas de
Nueva Inglaterra adoptan la confesión de Westminster y las formas congregacionalistas de organización,
diferenciándose de los congregacionalistas principalmente en el tema del bautismo de adultos y en negarse a
ser una religión de Estado (W. S. HUDSON- J. CORRIGAN, Religion in America, 6 ed. Upper Saddle River,
1999, Pág. 43). Los propios congregacionalistas debaten largamente sobre el valor respectivo del bautismo y
de la fe, estableciendo el bautismo de niños pero condicionándolo a que en la época adulta se confirme
formalmente la fe como signo de conversión, lo que otorgaba al converso la plenitud de derechos en la
Iglesia. Pero fe y bautismo están en difícil equilibrio, pues si los bautizados no se confirmaban, no podían ser
excluidos de la Iglesia, ni negado el bautismo a sus propios hijos (ibidem., Pág. 65). Los baptistas se sitúan así
en la tradición calvinista; el número de baptistas era muy pequeño entre los primeros colonos, pero se
multiplican rápidamente después de la conversión del mítico Roger Williams (ibidem. Pág. 68). Cuando los
puritanos en Massachussets organizan el congregacionalismo como religión de Estado, expulsan a Roger
Williams por inconformista, que funda en Rhode Island una nueva Iglesia de tendencias baptistas, que en
1647 proclama la libertad religiosa (G. Mac GREGOR, Corpus Christi. The Nature of the Church According
to the Reformed Tradition, Eugene Or. 2004, Pág 17, GAUSTAD, E.S., Liberty of Conscience: Roger
Williams in America. Eerdmans, Grand Rapids, 1991). Como en el calvinismo, el ejercicio de la excomunión
viene a representar el punto central del ejercicio de la autoridad en la Iglesia, aunque frente a los calvinistas se
caracterizan habitualmente por su exaltación de la importancia de la música, en coherencia con una religión
mucho más emotiva. En Estados Unidos muchas iglesias baptistas se caracterizan por su exaltación de la
música (Por ejemplo véase B.B. PATERSON, The Sound of the Dove: Singing in Appalachian Primitive
Baptist Churches, Urbana, Ill., 1995)
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Se argumenta sobre textos bíblicos expresos, sin admitirse interpretaciones extensivas y se afirma también
que la unión de hombre y mujer reproduce el estado natural anterior a la caída de Adán y Eva y por eso es
indisoluble. En la Confesión de Schleitheim (1527) solo se admite el divorcio por adulterio, en ocasiones
también se admite el divorcio por el privilegio de la fe en el momento de la conversión del prosélito o si el
cónyuge cambia de religión, aunque no se puede generalizar pues el privilegio de la fe se niega en un tratado
de los menonitas holandeses de 1527, o en los 5 artículos Hutteritas de 1547, y una resolución menonita de
Un peculiar movimiento cristiano, estrechamente ligado al puritanismo y al
anabaptismo, cierra el ciclo histórico de los protestantes cristianos. Fue fundado por George
FOX (1624-1691). Transido por la experiencia mística, subraya la importancia de buscar la luz
interior del Cristo viviente, pues las Escrituras, han de ser entendidas con el mismo espíritu
con que fueron reveladas (1 Cor 2 y, sobre todo, 1 Juan 2:27: este último versículo ha sido
uno de los pilares básicos de los denominados cuáqueros). En la enseñanza de Pedro (actos
de los apóstoles, caps. 2 y 3) Cristo resucitado esta presente en espíritu en el creyente. El
mensaje del evangelio se ha corrompido por su institucionalización, religiosa y secular.
FOX forma una nueva congregación que rechaza todos los sacramentos, como ritos sin
contenido: somos bautizados en el Espíritu, a diferencia del bautismo en agua. Los
cuáqueros se niegan también a pagar diezmos (Gál 5:4), a prestar juramentos (Mat 5:33-
37), a inclinarse o a descubrirse ante las autoridades que no representan a Dios (Sant. 2:1-
4). Tienen una especial preocupación por la justicia social, y fueron radicalmente abolicionistas

Wismar de 1554, permitía la separación pero el cónyuge debía guardar fidelidad (castidad) hasta que el infiel
muriese o adulterase (R. PHILLIPS., Putting asunder. A history of divorce in Western society, Cambridge,
Ma. 1988, Pág. 66 y sigs.).