You are on page 1of 3

(http://museocorrupcion.planv.com.

ec)

SUSCRÍBETE

Plan V MULTIMEDIA (/multimedia)


APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE, DONA (/content/amigos-plan-v)
Plan V ENGLISH (/english)

IDEAS
24 de Febrero del 2019 Lectura: 5 minutos
COLUMNAS

(/GABRIEL-
HIDALGO-
ANDRADE)

GABRIEL HIDALGO ANDRADE


Politólogo y abogado. Docente universitario.

Papeleta contra retorno autoritario

Hay un respetable sector de académicos, analistas y periodistas que impulsan la


anulación del voto en la elección para integrantes del Consejo de Participación
Ciudadana este 24 de marzo. En dos ocasiones, con argumentos legales, numéricos
y lógicos explique su inconveniencia. Esta vez propongo una solución para estas
dos teorías cuyos voceros caminan por la misma vereda, con propuestas
discrepantes, pero que una de ambas pone en riesgo la democracia y facilitaría el
retorno del autoritarismo.

En primer lugar sostengo (http://www.planv.com.ec/ideas/ideas/la-trampa-del-nulo) que el


voto nulo equivale solamente a abstenerse de votar y que de entre los votos válidos
se escogerán a los integrantes del nuevo Consejo de Participación; que el voto duro
correista no se fragmentará como sí podrá suceder con el voto no correista a través
del impulso del voto nulo y que esto facilitará la victoria de los primeros y la
atomización de los restantes.
En segundo lugar a rmo (http://ec.globedia.com/imposible-voto-nulo) que el voto nulo
será de todas formas elevado, aunque no lo su ciente como para invalidar la
elección, esto por falta de información, por falta de ley y por falta de tradición
electoral. Es la primera vez que se celebrarán elecciones no partidarias,
innuneradas y horizontales, así como no hay forma lógica para contabilizar esos
votos.

Esta es una elección de cargos unipersonales, clasi cados horizontalmente, y por


tanto ocuparán escaños sin una fórmula de asignación. Esto sugiere que cada voto,
de cada elector, se multiplicará por 7, en lugar de fraccionarse por 7 porque ésta no
es una elección celebrada entre listas. Pensemos con lógica, en las actas de las
juntas, tras celebrarse las elecciones, ¿se contarán los votos de séptimos en
séptimos? No, se contará de uno en uno, con lo cual un voto, de un solo votante,
equivaldrá a siete. Tampoco se puede compararse ésta con una elección ordinaria a
cargos unipersonales como alcaldes o prefectos porque, aunque los puestos son
unipersonales, el órgano es corporativo, compuesto por varias personas.

Por lo anterior, como demuestro en mi segundo argumento


(http://ec.globedia.com/imposible-voto-nulo) el voto nulo es imposible porque, con este
vacío legal, jamás se podrá superar a los votos válidos de los 43 candidatos para los
7 puestos. Si se multiplican ¿cuántos puede haber en total? Sí, millones.

Si hay 43 opciones de voto, más las legítimas opciones de votar nulo y blanco,
entonces habría 45 opciones. ¿Cuál es la posibilidad de una o dos de estas, de los
nulos y blancos que no son válidos, al competir numéricamente frente a la suma
total de las 43 restantes? Ninguna. Esto quiere decir que no se socavará la
legitimidad del órgano como se dice equivocadamente porque la votación nula
quedará aplastada bajo la montaña de votos que producirá la sumatoria total de cada
uno de los 43 candidatos.

Ambos sectores somos abolicionistas, los que están a favor del voto nulo y los que
estamos en contra del voto nulo. Uno y otro buscamos que el órgano que
institucionalizó la corrupción durante la década ganada sea expulsado del sistema
institucional. ¿Cómo hacerlo? ¿Anulando el voto? No. Anular el sufragio atomizará
el voto crítico al correismo y le dará esa ventaja en la competencia, como se explica
en mi primer argumento (http://www.planv.com.ec/ideas/ideas/la-trampa-del-nulo). Así se
correría el riesgo de elegir y luego posesionar a un Consejo repleto de clientes
correistas que elegirán autoridades a nes a la revolución y que pavimentarán el
retorno de su mesías, frente a un voto nulo que será insigni cante cuando se
produzca el regreso del autoritarismo.
La solución es renunciar a la idea peregrina del voto nulo, votar por los candidatos
autónomos a la década ganada y exigir al presidente Lenín Moreno, con la toma de
espacios públicos en las calles, debates y opinión, la inmediata inclusión de una
papeleta adicional, a las 6 o 7 según el lugar, en las elecciones del 24 de marzo para
que se consulte al pueblo si quiere o no la existencia de este Consejo creado para el
abuso correista.

Por eso es importante no anular el voto, promover el voto consiente y favorecer con
el voto a personas comprometidas con la democracia, porque de celebrarse una
consulta popular y al abolir este órgano absurdo, serán los nuevos consejeros
quienes perentoriamente viabilicen la extinción del mismo Consejo, la elección por
última vez de las autoridades de control que faltan y el tránsito a un nuevo sistema
en donde sus atribuciones sean redistribuidas. Todo esto constaría en el anexo de la
consulta.

Acabemos con este debate enriquecedor, pero innecesario, y exijamos todos una
nueva papeleta para sepultar de una vez el último resquicio que les queda a los
abusivos de volver al poder.

@ghidalgoandrade (https://twitter.com/ghidalgoandrade)

PANAL
DE
IDEAS