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LA CULTURA CHINCHORRO.

LAS MOMIAS MÁS ANTIGUAS DEL MUNDO1

Hermann Mondaca Raiteri2

La Cultura Chinchorro, tiene una data de 10.000 AP y se extendió territorialmente, desde


Ilo, al sur de Perú, hasta posiblemente Antofagasta.

- “Las primeras momias de la Cultura Chinchorro, se descubren en Arica, por el estudioso


alemán, Max Uhle, que realizaba sus investigaciones científicas en busca del hombre
primordial y aportará decisivamente a la arqueología de Perú, Chile, Argentina y Ecuador,
quién realizará divesas prospecciones en Arica y descubre los Chinchorro y excribe una
tremenda publicación, en el año 1919, llamada “Fundamentos de la Arqueología de Arica y
Tacna”, la publica en español. Y después en los años sesenta, el Profesor Luis Álvaréz y Percy
Daulsberg y Guillermo Focacci, denominarán a estos grupos culturales, como Cultura
Chinchorro”, nos expone el antropólogo físico, Bernardo Arriaza3.

En Arica, se han encontrado hallazgos arqueológicos, prácticamente en toda la ciudad


actual y en toda la costa de la región de Arica y Parinacota, en Playa Chinchorro, en las
laderas norte y sur del Morro de Arica, en Caleta Quiane, Caleta Vitor, en la
desembocadura del río Camarones.

Eran básicamente pescadores y recolectores, sus poblaciones se desplazan por la costa, y en


las desembocaduras de los ríos en hábitat agradables, donde hay vegetación y agua, con
muchos peces, moluscos, mariscos, algas, huirales y muchas aves. Hábitat opuesto al
ambiente inmediatamente árido, que es el desierto. Este hábitat de desembocaduras de ríos
y humedales les permitía obtener los ricos recursos de su alimentación. Una de los recursos
que también poseían para su alimentación eran los camarones de río (Cryphiops
caementarius, Molina 1782)

La Cultura Chinchorro, surge en las costas de estas tierras desérticas como una de las más
tempranas de América del Sur y posee un valor arqueológico único, a nivel universal, dado
que desarrollaron un arte particular de momificación artificial de sus cuerpos.

1
Como referencias bibliográficas para este capítulo, sugiero consultar:
- Álvarez, Luis (1995-1996), “Tras las huellas de Max Uhle”, Diálogo Andino 14/15; 39-49.
Allison, M., Focacci, G., Arriaza, B., Stande, V., Rivera, M. Y Lowenstein, L (1984) “Chinchorro momias de
preparación complicada: métodos de momificación”. Chungará 13:155-173.
- Arriaza, Bernardo (1995), “Beyond Death: The Chinchorro Mummies of Ancient Chile”. Smithsonian
Institution Press.
- Arriaza, Bernardo y Standen, Vivien, (2002). “Momias, muerte y ritos ancestrales”. Universidad de Tarapacá.
- Mondaca Raiteri, Hermann Documental “Chinchorro 3.000 años antes que Tutankamón. Las Momias más
antiguas del Mundo”, Documental audiovisual, 2008. Enlace: www.youtube.com/watch?v=14r2aNtte_w
2
Extracto del Libro Uno, “Una Historia Milenaria”, de la Colección Literaria “Arica y Parinacota, una historia
milenaria en el Corazón de América”, 2017.
3
Antropólogo Físico, Ph. D. Arizona State University, Director del Instituto de Alta Investigación, IAI, de la
Universidad de Tarapacá, candidato a Premio Nacional de Historia 2016.
Su tradición cultural de momificar sus cuerpos se extendió por 4.000 mil años, y su arte de
momificación, data de unos 8.000-7.000 años AP, declinando hacia el año 3.000 AP, por lo
que se conoce hoy, como el arte de momificación artificial más antiguo del mundo.
La selecta mesa gourmet de los miembros de la Cultura Chinchorro: Este hábitat de
desembocaduras de ríos y humedales les permitía obtener los ricos recursos de su
alimentación, tales como peces, moluscos, mariscos, algas, huirales, lobos marinos y
ballenas (por varamientos). Entre los peces consumidos por los Chinchorro se ha podido
comprobar a través de diversas investigaciones que consumían, el apañado, el ayanque, el
barge, la cabinza, la cabrilla, la corvina, el roncacho, el sargo, la caballa, el bonito, el jurel, el
lenguado, y el pejeperro. Entre las especies de moluscos consumidos por los Chinchorro
estaban, el loco, la lapa, el locate, el apretador, el caracol negro, el choro, la almeja, el ostión
del norte. Entre las aves estaban, el pelícano, el pingüino de Humboldt o pájaro niño, el pato
guanay y el petrel gigante antártico. 4 Otro de los recursos que también poseían para su
alimentación eran los camarones de río (Cryphiops caementarius, Molina 1782), hoy
altamente apreciados en la gastronomía mundial y que poseen altos contenidos
nutricionales. 5 El macho de esta especie puede medir hasta unos 30 cm. En la región
estaban presente, en las desembocaduras de los ríos Lluta, anteriormente el San José, Caleta
Vítor y desembocadura del río Camarones, que lleva el nombre de esta especie.6 Todo lo
confirma una selecta mesa gourmet de los miembros de la Cultura Chinchorro. Sin
embargo, en el caso de la desembocadura del río Camarones, éste presenta altos contenidos
de arsénico, que estaría asociado a la alta mortandad de la población Chinchorro, en donde
se han encontrado las momias más antiguas de la región, y donde se investiga la teoría, de
que allí haya comenzado el proceso de momificación artificial de la Cultura Chinchorro.7

Uno de los aspectos más relevantes de este cultura, se relaciona con los procedimientos
empleados para momificar –artificialmente-, a sus muertos, a través de una drástica
intervención de los cuerpos, independiente del proceso natural de momificación que
caracteriza a los ambientes desérticos como el norte de Chile.

La creencia popular y algunos modelos de pensamiento histórico, asumen que sociedades


de organización simple y residencia móvil, como los Chinchorro no invertían mucho

4
Santoro, Calogero; Castro Victoria; Valenzuela Daniela; Standen Vivien y Peredo, Ronny. “La selecta mesa
de las poblaciones Chinchorro”, publicado en “La Cultura Chinchorro: Pasado y Presente”. Editores Bernardo
Arriaza y Vivien Standen, 2016.
5
Fuente: Simón Díaz P. Ingeniero en Acuicultura con Diplomado en Innovación y Transferencia Tecnológica
en la industria Acuícola. Investigador Asociado al Centro de Estudios Marinos y Limnológicos de la
Universidad de Tarapacá. “Estudios actuales en nutrición, señalan que los camarones son una excelente fuente
de proteínas de alta calidad de grasas poliinsaturadas, así como de vitaminas (tiamina, riboflavina, niacina, B6,
B12, y ácido pantoténico) y minerales (calcio, cinc, cobre, flúor y fósforo). Las grasas de los camarones son, en su
mayoría poliinsaturadas, contienen cantidades moderadas del ácido graso Omega-3, un componente terapéutico
altamente solicitado porque evita la arterioesclerosis, reduce el riesgo cardiovascular, alivia los dolores
menstruales, previene el cáncer de mama, es antidepresivo y protege al intestino delgado”.
6
Ídem.
7
Investigaciones sustentadas por el Dr. Bernardo Arriaza.
tiempo y cuidado en los ritos relacionados con la muerte, u otras actividades que no fueran
estrictamente relacionados con la subsistencia y la vida doméstica. El desarrollo de sistemas
mortuorios complejos, se vincula normalmente a sociedades estratificadas, cuyas
diferenciaciones internas se pueden medir por el tiempo y energía, empleados en el rito
funerario.

En el caso del rito mortuorio de los Chinchorro, nos enfrentamos con cuerpos de seres
inanimados, que recibieron gran cantidad de tiempo y atención para su elaboración. Se
trata de restos de individuos adultos hombres y mujeres de distinto sexo y edad, niños,
recién nacidos y nonatos, que luego de su muerte, fueron cuidadosamente intervenidos.

Drásticamente, su constitución física fue alterada y reconstruida combinando partes del


propio individuo, principalmente huesos y piel, a los que se agregaron otros elementos
como vegetales (ej. ramas, fibra de totora), arcilla, pigmentos de colores. Los
procedimientos incluyeron el desprendimiento de la piel, descarnamiento total de los
huesos, eliminación de vísceras y cerebro, eliminación parcial de las partes blandas,
desecamiento por fuego, etc.

En los casos más extremos, el cuerpo reconstituido completamente, fue cubierto por una
gruesa capa de arcilla y se modelaron los rasgos de la cara, genitales, senos, y se agregó una
peluca de pelo humano.

Finalmente, los cuerpos fueron enlucidos con una delgada capa de manganeso, un
pigmento fino de color negro o con óxido de hierro, un pigmento fino de color rojo. Así, los
cuerpos, se transformaban en relucientes estatuas de color negro y rojo, que debieron
contrastar con el colorido más bien opaco del desierto.

Su proceso de momificación artificial de los cuerpos, es una verdadera obra de arte.


Momia Chinchorro, circa 5.500-5.000 AP (años antes del presente). Niño, posición extendido de cúbito
dorsal. Tipo de Momificación: Artificial. Excavación realizada por Guillermo Focacci, en el año 1983.
Estilo de Momificación: Negro.8

8
Fotografía, gentileza del Dr. Bernardo Arriaza.
Llama la atención que los cuerpos fueron preparados simbolizando la vida más que la
muerte, ya que sus ojos y boca abierta, evocan la continuidad de la vida, más que la
separación o negación de ésta.

La plástica en la preparación de los cuerpos con elección de colores, formas, diseños nos
habla también de la creatividad y de las expresiones artísticas y sacras, de los antiguos
habitantes de esta árida región.

Asimismo, la momificación de nonatos, es algo muy especial y particular en la Cultura


Chinchorro. La práctica, que evoca más bien aspectos humanistas y nos acerca en cierta
manera al dolor de los padres y parientes, frente a la pérdida de sus seres queridos. Seres
que no tuvieron la oportunidad de proyectarse hacia el futuro y contribuir al desarrollo de
la comunidad. La momificación de nonatos representa la fragilidad de la vida y lo difícil que
es sobrevivir y prosperar, bajo condiciones de desierto.

Se desconocen las razones para aplicar distintos procedimientos de momificación a


miembros de un mismo grupo, pero lo cierto, es que los Chinchorro invirtieron gran
cantidad de tiempo y energía en momificar a sus muertos, lo que constituye un fenómeno
único en el mundo, tanto por su antigüedad, como por el contexto social en el que fue
realizado.

Los estudios acerca de Chinchorro, lo definen como un fenómeno funerario desligado de


otras esferas de la sociedad y la cultura, debido a que todavía sabemos muy poco respecto
del contexto ritual, la funcionalidad y la ideología comprometidos en la momificación. El
Dr. Arriaza, nos señala al respecto:

-“En relación al significado de estos ritos mortuorios y del aspecto ideológico es interesante un
poco especular, -porque no tenemos evidencias escritas-, y tenemos que tratar de construir y
reconstruir, lo que pueda haber significado y viendo la complejidad de la momificación, la
duración, las terminaciones, que son muy bien realizadas.
La momificación fue esencial para estas poblaciones, fue algo dónde en cierta manera, la
armonía social o las actividades cotidianas giraban en torno a la momificación.
Tenemos que hablar de un mundo ideológico muy complejo, donde no hay esa separación
que tenemos nosotros, hoy en día, que los muertos están muy distantes de los vivos, si no que,
los Chinchorro, sus muertos y los seres vivientes, son parte a lo mejor, de dos dimensiones
diferentes, pero habitan un mismo espacio, hay comunión con los muertos, quizás a los
muertos no los veían como muertos, si no como otro estado dentro de la vida, como un
proceso de algo, por eso seguramente están con los ojos abiertos y la boca abierta, que en
cierta manera simboliza la vida y la permanencia en ella”, concluye.

El rito mortuorio, cuyo marco de ideas y procedimientos estuvo determinado por la


ideología y cosmovisión aceptado por esta comunidad de pescadores y recolectores
marítimos, pudo servir a otras esferas de la cultura y la sociedad como medio de expresión y
comunicación; como por ejemplo, mecanismo de enculturación, es decir, el proceso de
aprendizaje de los principios que rigen una sociedad, mantención de su cohesión interna,
integridad social y memoria histórica.

Los códigos de comportamiento social pudieron inculcarse durante el proceso de


momificación artificial, en la medida que pudo crearse un ambiente y escenario ideal para el
adoctrinamiento cultural.

No deja de sorprender que hayan momificado artificialmente sus cuerpos por un periodo
de 4.000 años, es decir el doble, de la civilización occidental.

Es relevante anotar que este grupo mantuvo sus patrones culturales por casi 4.000 años y
para ello debió disponer de un efectivo sistema de transmisión cultural.

Los conocimientos técnicos y concepciones ideológicas vinculadas con la momificación,


como así también las técnicas de subsistencia y los principios que servían para explicar a
esta sociedad, requirieron de un sistema que les permitiera mantener por varios milenios su
memoria histórica y un mecanismo de transmisión, proceso que posiblemente congregó a
gran parte de los miembros de la comunidad y que aseguraría el traspaso de todo este
legado de una generación a otra, sin grandes variaciones.

Otro aspecto interesante, radica en el énfasis de enterramientos colectivos. Conjuntos de


individuos de distinto sexo y edad, se dispusieron unos junto a los otros, tapados con una
estera de totora.

Esta característica diferencia a los enterratorios Chinchorro, de todas las demás épocas. Esto
parece significar que el fundamento o unidad básica de la sociedad, radicaba en el conjunto
de individuos. Posiblemente no existía un concepto marcado de individualidad
unipersonal; por el contrario la individualidad se agotaba en el conjunto de individuos, de
distinto sexo y edad, que formaban una unidad social y se relacionaban con otras unidades
de similar estructura dispersas a lo largo de la costa del sur de Perú y norte de Chile.

- “La Cultura Chinchorro, estaba formada por pescadores, recolectores, de organización social
simple, o sea, igualitaria, no hay reyes, no hay gente que tenga poder sobre otro, estamos
hablando de gente que vive y sobrevive de lo que la naturaleza entrega, con distintas
tecnologías dependiendo del lugar dónde se encontraban”, nos señala el Dr. Arriaza.

Y agrega:

-“En el caso de Egipto, la momificación esta directamente relacionada con la posición social
de los individuos en una sociedad estratificada, dónde son los reyes, la gente noble, los
sacerdotes los que serán momificados, en dicho caso, tiene que ver con la jerarquía, con la
organización social estratificada del grupo. En el caso de los Chinchorro, la momificación
surge, en relación a una posición horizontal”.

En efecto, los miembros de la Cultura Chinchorro, practicaban la momificación con


hombres y mujeres adultos, jóvenes, niñas y niños, recién nacidos y nonatos, no hacían
diferencia de edades y sexos, ni estratificación social, lo que les otorga una característica
única.

El profesor Luis Briones, agrega:

-“La importancia de conocer, de saber de la Cultura Chinchorro, y todo lo que se conjuga en


torno a esta cultura, es contribuir, escribir esa historia que no esta escrita, o está escrita en
términos de cuerpos pintados. La presencia de momificar de conservar el cuerpo, porque ahí
recibe la proyección de la vida, es más allá de esta vida, son enseñanzas, que nos permiten
decir, que vale la pena seguir viviendo, como proyección de ellos mismos, nosotros de alguna
manera, estamos viviendo a través de sus experiencias. Todo este legado cultural, de la
Cultura Chinchorro, no hay que mirarlo hacia atrás, si no con este legado cultural debemos
mirar el futuro, deducir como nos sirve para observar el presente, como nos sirve para
inspirar el presente”, concluye propositivamente.

La Cultura Chinchorro, nos ha legado lo más preciado de la vida, sus propios cuerpos.

Ahí están los cuerpos de nuestros antepasados ancestrales, como verdaderas obras de arte,
con sus ojos abiertos y con su boca abierta, convocándonos a nosotros, como ellos lo
hicieron hace miles de años, a mirar el Porvenir.

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