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SEMILLAS DE LUZ EDUCANDO EN VALORES

Los esfuerzos de la creación de estas lecturas nos conducen a elevar los niveles de
comprensión lectora de los estudiantes, por eso proponemos esta obra como recurso que
permita al docente y al estudiante desarrollar paulatinamente una serie de habilidades
propios de la comprensión lectora.
El enfoque se encuentra con lo que plantea el sistema educativo al considerar lecturas que
encierran mensajes que inculcan valores, además permiten trabajar la lectura en tres fases
antes, durante y después.
La selección de estos textos tiene el propósito de afianzar la lectura divertida y por placer
en lo cual el niño se sienta motivado y atraído por leer.
Las lecturas en si son hermosas, todas trasmiten un mensaje de valores pues lo bello y lo
útil debe ser siempre bueno porque todo proceso educativo debe llevar a la formación
intelectual, moral y espiritual de la persona.
Mejorando su comprensión lectora lograremos que los estudiantes desarrollen el aprendizaje heurístico
creando sus propios textos de manera libre, creativa y con un poco de imaginación e ingenio lograran realizar
sus propias predicciones. Así mismo sea capaz de expresarse y comunicarse con propiedad
Es necesario que la persona lea, cultive y practique valores teniendo como ejemplos de vida
sus mensajes que trasmiten estas lecturas y así alcanzar el éxito.
Esperamos que este libro sea utilizado provechosamente en las escuelas y hogares de los
estudiantes, es con su conocimiento, experiencia, colaboración y compromiso
alcanzaremos la educación que todos queremos mejorando la educación peruana a través
de un esfuerzo que incluye a los estudiantes y sus familias, los maestros y las escuelas.
“SEMILLAS DE LUZ” tiene como misión orientar a la niñez mediante sus textos
Abrir esa ventana escondida que nos invite a reflexionar para lograr una mejor
convivencia, elevar su autoestima, aprendiendo a relacionarse con nuestros semejantes,
desarrollando habilidades sociales como regalos de Dios sumándose a esta tarea padres,
profesores y comunidad.
Agradezco infinitamente a Dios por la inspiración que me dio y a todas las personas que
mediante su aliento me ayudaron a publicar esta obra motivándome mantener encendida
esa luz que brilla y nos guía por un camino de alegría y paz.

LOS CONEJOS Y LOS PERROS


En un jardín de flores multicolores habitaban
muchos conejos y varios perros, los cuales eran tan
vanidosos que se consideraban muy superiores a los
pequeños conejos, cierto día uno de los conejos
pregunto a los perros ¿por qué se burlan de
nosotros?, ellos respondieron – saben porque:
ustedes son tan pequeños como las saltarinas
pulgas que viven en el pelaje de otros perros. Sin
embargo, nosotros somos robustos, hermosos que
causamos admiración a la vecindad.
En una mañana de tormenta los conejos
acordaron declarar la guerra a los perros, uno de los
conejos considerado como el más sabio dijo: para que vamos hacer conflictos sí de esa
manera no lograremos nada. -el conejo líder muy molesto contestó, no ves que siempre
están burlándose de nosotros, con mucha serenidad el conejo sabio respondió:_ Amigos
debemos evitar las peleas y agresiones, los conflictos no se solucionan peleando sino más
bien nunca agotar el dialogo solo les advierto que si no obedecen mis consejos podemos
terminar mal y las consecuencias pueden ser graves, sin embargo llego el día pactado para
la pelea mientras tanto el perro considerado el caudillo de la jauría jocosamente dijo,
¡ojala, tengan suerte conejitos! Por qué ¡ahora verán!, sin embargo, cuando iban a iniciar
la pelea, el conejito sabio hablo con voz alzada ¡Dejemos de pelear! así no llegaremos a
ningún acuerdo. Acaso no saben que todo problema se soluciona dialogando.
Y usted señor perro vanidoso, deje de molestar a mis amigos conejos, acaso no se da cuenta
que si se burlaran de usted también se sentiría mal como mis amigos, debemos saber que
cada uno de nosotros tenemos defectos y virtudes. Al escuchar esto el perro vanidoso se
sintió avergonzado. Entonces agachando la cabeza y meneando la cola llamó a
reflexionar a sus amigos explicándoles: Que, los conejitos merecen respeto y afecto porque
ellos son animales importantes como nosotros, por lo tanto, desde hoy dejemos de pelear y
aprendamos a vivir juntos en paz en este territorio.
Finalmente, el caudillo de los perros y toda la jauría, decidieron pedir disculpas a los
conejos, a una sola voz dijeron: Amigos conejos por favor les pedimos perdón,
miramos en ustedes sus defectos y no sus valiosos corazones. nos perdonan, ¡verdad amigos.
-¡si! Respondieron los conejos, comprometiéndose todos a vivir en paz con mucha alegría
festejaron sus logros obtenidos, siendo grandes amigos.

REFLEXION: “los problemas no se solucionan con guerras sino a través del


dialogo” Valoremos las virtudes de los demás sin fijarnos tanto en sus defectos”
UNA FAMILIA EJEMPLAR

En un pueblo andino conocido como PAMPA AMARILLA,


vivía una familia conformada por doña María la madre,
Ronald el padre y sus dos hijos Jimena y Miguel ellos eran
muy buenas personas de trato amable, Vivian muy unidas
y con mucho amor, cierto día papá y mamá debido a que
en el lugar donde Vivian no tenía trabajo estable o
suficiente para cubrir todas sus necesidades vitales de la
familia como: alimentación, vivienda, educación y otros
Entonces por motivos económicos decidieron emigrar a
otro país en busca de mejores oportunidades de trabajo para darles mejores condiciones
de vida y buena educación a sus queridos hijos.
Entonces sus hijos al informarse se pusieron muy tristes al saber que sus padres tenían que
viajar a otro país en busca de un mejor porvenir. Pero para ello sus padres trataron de
convencerlos que ellos, se quedaban bajo el control y tutela de la tía Julia, hermana de su
papá que vivía en una ciudad costeña.
sin embargo, los padres al llegar al país de destino no les fue fácil, al inicio tuvieron que
pasar muchas dificultades, sufrimientos, pues no conocían a nadie ni sabían la cultura de
ese lugar, pero después de unos meses consiguieron trabajo y luego empezaron a enviar
dinero a sus hijos para que terminen sus estudios del nivel secundaria, estos hermanos se
cuidaban y se ayudaban el uno al otro tenían un buen rendimiento académico. Al
terminar sus estudios secundarios iniciaron su preparación preuniversitaria en
prestigiosas academias de la localidad logrando su ingreso a la universidad, al pasar los
años se graduaron, siendo ella una destacada maestra del nivel Inicial y el un próspero
ingeniero agrónomo. Estos hermanos regresaron a su hermoso pueblo a prestar sus
servicios a los niños y habitantes de ese lugar. Los jóvenes a pesar de haberse quedado solos
demostraron responsabilidad, aprovecharon su tiempo, valorando el esfuerzo y sacrificio
de sus padres, convirtiéndose en una familia ejemplar.
Al trascurrir el tiempo, después de unos años regresaron sus padres a su país encontrando
a sus hijos, Cada uno con sus respectivas familias y hechos unos profesionales por lo que se
sintieron muy felices de haber hecho realidad sus sueños y de volverse a reencontrar
después de mucho tiempo, siendo una familia unida y vivieron felices para siempre.
ENSEÑANZA: “Si somos perseverantes, podremos lograr nuestros sueños sin que
haya barrera que lo pueda detener”
OBSEQUIO MARAVILLOSO
Una mañana de invierno, mi papá regreso de viaje de
la ciudad blanca ubicada en las faldas del Misti,
corrí a su encuentro y el con su voz paternal y
temblorosa me dijo: hijo mío, te traje una gran
sorpresa que tú siempre anhelabas. Al ingresar a
nuestra humilde casa, junto al viejo mueble se
encontraba sentada mi madre y mi hermanita,
quien al verlo sus ojos se nublaron con lágrimas de
emoción al ver que mi padre con mucho regocijo nos abrazó y luego nos entregó los
regalos que siempre soñamos y que por primera vez recibíamos, los cuales eran
una maravillosa muñeca y una hermosa pelota de cuero yo me quedé estupefacto
sin palabras; me sentí el niño más dichoso y feliz, de igual manera mi hermanita
Raquel; es decir toda la familia estábamos felices con la llegada de nuestro padre.
Al siguiente día del sábado por la tarde, saqué mi pelota de cuero, fui a jugar fulbito
en la canchita deportiva cerca de mi casa, con mi papá y mis amigos del barrio de
pronto paso un niño, comiendo un mango arrojando luego la cáscara en la loza
deportiva, mi padre sin darse cuenta piso la cáscara, resbaló y cayó, haciéndose
una herida en la rodilla.
Yo me asuste, corrí a ayudarle, mi padre estaba muy adolorido, la herida era
profunda, pedí ayuda a los vecinos para llevar a mi padre al hospital, luego el
doctor le dio tratamiento y le recomendó que guardara reposo.
Esta situación nos sirvió de lección que las cáscaras y desperdicios no se debe tirar
en cualquier lugar, sino en depósitos destinados para tal fin. Además, siempre
debemos tener cuidado por donde caminamos o cuando vamos a jugar.
Después de un tiempo mi padre se recuperó y continuamos con nuestra práctica
de fulbito para cumplir con mi propósito de llegar a jugar en un equipo profesional
en primera división, ser orgullo de mi familia y mi país.

REFLEXION:
“Practicar hábitos de higiene, tanto en la casa, en la calle y en cualquier lugar”

En la ciudad se colocan los tachos recolectores de basura sin embargo al siguiente día ya no amanecía me
preguntaba que paso serán gallinazos que venían de lugares extraños de nuestra ciudad que se lo desaparecían o
acaso no comprendían qué deberían cuidar lo que todos nos pertenecía y que podíamos colaborar para tener una
ciudad bella para todos sintiéndonos parte de ella y en lugar de destruir nuestra misión era se r los guardianes de los
bienes de nuestra ciudad
EL CACHORRO PERDIDO

Cierta ocasión Joselito el hijo mayor de mi tío Ruperto fue al


parque a jugar en compañía de un pequeño cachorrito el
hermoso animalito era muy juguetón y travieso que a todos
los que pasaban por su lado corría a jalarles del pantalón
moviendo su hermosa cola, dando ladridos graciosos. Mi
cachorrito tenía por nombre motita por tener un hermoso
pelaje parecido a un copito de algodón.

Motita corría por el parque sintiéndose muy libre, mientras yo me trepaba por un árbol
frondoso y gigantesco a coger un nido de unos pajaritos. Desde lo alto divise a motita que
corría por los arbustos dando vuelta y pequeños saltitos, de pronto cruzo la calle, caminó
y caminó hasta que se alejó tanto que cuando quiso regresar se dio cuenta que estaba
perdido y no recordaba como regresar al parque donde yo lo esperaba muy preocupado,
corrí a buscarlo me asusté mucho al no ver a mi querida mascota, regrese triste y
sollozando a mi casa, mientras al llegar la noche me imaginaba que hará motita, me fui
a descansar y soñé que mi cachorro buscaba abrigo y que comer, pero era en vano no
encontró nada entonces se cobijó a un pequeño tronco de un viejo árbol cerca de una casa
abandonada. Luego se durmió y comenzó a quejarse por el intenso frio y el hambre que
tenía, al despertar observe que los rayos del sol reflejaban por mi ventana me levante muy
presuroso fui a buscar a motita… no lo encontré, pregunte a la vecindad, pero nadie lo
había visto, regrese a mi casa a cantar lo sucedido a mis padres quienes muy apenados
hicieron afiches para colocar en diferentes lugares de la ciudad, el cual decía “SE BUSCA
A MOTITA, SE DARÁ BUENA RECOMPENSA” a la persona que de información o nos
devuelva

De pronto paso por la casa abandonada un niño de nombre Daniel, al ver al cachorro se
compadeció y lo llevo a su casa para darle de comer y brindarle abrigo. Al siguiente día
Daniel llevo al cachorrito al veterinario, para que lo examinara y curara del supuesto
mal que tenía, pidió que lo colocaran su vacuna y le de las indicaciones necesarias para
cuidar al cachorrito. El veterinario dijo al niño que la enfermedad del perrito no era más
que hambre y frio, de aquella mala noche que había pasado lejos de su casa donde vivía.
A Daniel le causó mucha gracia el diagnóstico del perrito .Al regresar a su casa conto a
sus padres toda la historia que había pasado con aquel cachorro. Sus padres al principio
se opusieron no querían tenerlo en casa, porque no contaban con el espacio suficiente para
criar una mascota; entonces dijeron al niño que fuera a entregárselo a la policía, quienes
se encarguen de ubicar y buscar a su amo.

Daniel se puso muy triste. Entonces suplico a sus padres que lo dejaran cuidar al cachorro
para que sea el guardián de la casa. Sus padres aceptaron, pero con la condición que el
niño educara al animal y que le de los cuidados necesarios.

Desde aquel día el cachorro tuvo un nuevo dueño, una nueva casa comida y abrigo.
Además, un amo que mucho lo quería, el cachorro creció , acompañando a todo lugar al
niño, siendo su fiel amigo y el guardián de su casa.
Después de un tiempo Daniel llevo al perrito a correr por el parque donde frecuentemente
iba Joselito a contemplar el lugar donde se perdió su animalito, -oh, que sorpresa tan
grande tuvo ese día ,al ver a Motita en ese lugar , entonces corrió a su encuentro. El perrito
al reconocerlo, saltaba moviendo su hermosa cola, dando ladridos de alegría le siguió muy
cariñoso . Daniel se sorprendió al ver tan feliz al cachorro no entendía lo que estaba
sucediendo .

Finalmente Joselito le conto toda la historia a Daniel quienes desde ese momento
acordaron cuidar a motita visitándose siempre ambas familias siendo muy grandes
amigos.

ENSEÑANZA:

Practicar la solidaridad, no solo con los seres humanos sino también con los animales.

UN NIÑO DESOBEDIENTE

Erase un niño de nombre Miguel, el más querido de la


familia que vivía en la barrio 8 del al Alto Trujillo no
obedecía a su querida madre, siempre se la pasaba
jugando andando por las calles, nunca le importaba
nada, un día de sus andanzas se encontró con unos
amigos de malas costumbres, ellos le convencieron
para que fuesen a cometer actos indebidos como
apoderarse de las cosas ajenas. ofreciéndole gran
parte del botín. Miguel por la ambición del dinero se sometió a su propuesta de los amigos,
se fue con ellos a cometer estos actos delictivos.

Pero en una tienda de artefactos fue atrapado rápidamente por la policía, siendo
abandonado a su suerte, huyendo los demás amigos.

Luego Miguel fue llevado al reformatorio de menores, sus padres al enterarse del hecho
acudieron desesperados a ese lugar sin saber qué hacer, encontrando a su hijo Miguel muy
triste y arrepentido, al verlos corrió hacia ellos, se abrazó fuertemente, llorando les pidió
perdón y les manifestó que estaba dispuesto a cumplir con las sanciones de ley que se le
atribuían por que’ él lo merecía por haberles desobedecido, entonces sus padres muy tristes
regresaron a su hogar un día cuando Miguel se quedó profundamente dormido tuvo un
sueño en el que se le aprecio un ángel con una estrella de luz , que repetía las palabras ¿Por
qué has hecho esto Miguel, porque has hecho esto? Le repetía una y muchas veces, y el
asustado respondió: no sé porque lo hice, te pido perdón mi Ángel de la guarda, luego el
ángel le dijo: te sacare de aquí pero quiero que me prometas que al salir de este lugar
serás obediente darás todo el amor a tus padres, estudiaras, trabajaras y serás hijo
Ejemplar de tu barrio , Miguel respondió: Si mi ángel de la guarda te lo prometo no
quiero quedarme nunca más aquí, extraño mi libertad

Luego despertó sorprendido de su sueño observó que al costado de su cama había una
hermosa bolsa con algunas monedas de oro, cuando quiso cogerlas desapareció como arte
de magia, luego escucho una voz que le dijo, tú puedes trabajar y obtener todo lo que desees
sin causar daño a nadie Dios te va a bendecir. Mientras tanto sus padres trabajaron
mucho para poder sacar a su hijo de ese lugar finalmente logro salir de allí se encontró
con sus padres y hermanos ya estando fuera del reformatorio corrió abierto los brazos
y les dijo: padres míos perdónenme he pecado ante ustedes y ante Dios . les prometo que
desde hoy seré un joven obediente, estudioso y trabajador. Miguel fue perdonado por
sus padres empezando una nueva vida. Siendo un hombre de bien para sus padres y para
la sociedad.

ENSEÑANZA: la obediencia.
Sigamos los sabios consejos de nuestros padres así aprenderemos a tomar buenas decisiones y seremos felices.
El vendedor de globos
Un niño raza negra contemplaba extasiado al vendedor
de globos en la feria del pueblo. El pueblo era pequeño
y el vendedor había llegado pocos días atrás, por lo
tanto no era una persona conocida.
En pocos días la gente se dio cuenta de que era un
excelente vendedor ya que usaba una técnica muy
singular que lograba captar la atención de niños y
grandes. En un momento soltó un globo rojo y toda la
gente, especialmente los pequeños clientes, miraron
como el globo remontaba vuelo hacia el cielo.
Luego soltó un globo azul, después uno verde, después uno amarillo, uno blanco...Todos
ellos remontaron vuelo al igual que el globo rojo...
El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin desviar su atención, un globo negro que
aún sostenía el vendedor en su mano.
Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si soltara usted el globo
negro. ¿Subiría tan alto como los demás?
El vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que tenía sujeto el globo
negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto, dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es
lo que hay adentro.

LA JIRAFA VANIDOSA
Había llegado por fin el gran día. Todos los animales del
bosque se levantaron temprano porque ¡era el día de la
gran carrera de zapatillas! A las nueve ya estaban
todos reunidos junto al lago.
También estaba la jirafa, la más alta y hermosa del
bosque. Pero era tan presumida que no quería ser
amiga de los demás animales.
La jirafa comenzó a burlarse de sus amigos:
- Ja, ja, ja, ja, se reía de la tortuga que era tan
bajita y tan lenta.
- Jo, jo, jo, jo, se reía del rinoceronte que era tan gordo.
- Je, je, je, je, se reía del elefante por su trompa tan larga.
-Ji, ji, ji se reía de la cebra por sus rayas negras.
Y entonces, llegó la hora de la partida.
El zorro llevaba unas zapatillas a rayas amarillas y rojas. La cebra, unas rosadas con moños
muy grandes. El mono llevaba unas zapatillas verdes con lunares anaranjados.
La tortuga se puso unas zapatillas blancas como las nubes. Y cuando estaban a punto de
comenzar la carrera, la jirafa se puso a llorar desesperada.
Es que era tan alta, que ¡no podía atarse los cordones de sus zapatillas!
- Ahhh, ahhhh, ¡qué alguien me ayude! - gritó la jirafa.
Y todos los animales se quedaron mirándola. Pero el zorro fue a hablar con ella y le dijo:
- Tú te reías de los demás animales porque eran diferentes. Es cierto, todos somos
diferentes, pero todos tenemos algo bueno y todos podemos ser amigos y ayudarnos cuando lo
necesitamos.
Entonces la jirafa pidió perdón a todos por haberse reído de ellos. Y vinieron las hormigas,
que rápidamente treparon por sus zapatillas para atarle los cordones.
Y por fin se pusieron todos los animales en la línea de partida. En sus marcas, preparados,
listos, ¡YA!
Cuando terminó la carrera, todos festejaron porque habían ganado una nueva amiga que
además había aprendido lo que significaba la amistad.
Colorín, colorón, si quieres tener muchos amigos, acéptalos como son.

LA ABEJITA VIOLINISTA
Había una vez una abejita que estaba enferma, pero
cada día que dormía soñaba que se sentía mejor mejor
tocando violín. Al día siguiente decidió entrar a clases
de violín toco y toco, hasta que aprendió. Y como tocaba
tan bien, un día paso un “busca talentos” y
escucho un sonido precioso, busco de donde venía hasta
que encontró la hermosa melodía que tocaba la
abejita y le pregunto el “busca talentos”.
-“Hola ¿Quisieras estar en una orquesta de
violines? ¡Nos falta una abeja más!”. Y la abeja
respondió: -“Claro que si “
Y el buscatalentos le dijo: -“Vale, te doy mi
contacto, y por cierto, soy julio”. –“Yo soy lola”.
Respondió la abejita.
-“Adiós, te espero mañana en mi oficina a las 12, los
ensayos empezaran el jueves 27 de este mes”.
Y la abejita siguió en sus clases aún más contenta. Días más tarde la abejita decidió salir de
sus clases para ir a los ensayos con su nuevo amigo julio. Y como tocaba tan bien. Julio dejo a
las demás abejas que tenía para la orquesta por Lola. La abeja Lola ya se llevaba bien con las
demás abejas, entonces las demás abejas se enfadaron con ella y julio indico a Lola por donde
tenía que ir, hasta que un día la abejita vio que las demás abejas estaban tristes porque julio
las había dejado solas y a ella eso no le gustaba, se les acerco a las demás abejas y les
pregunto:
-“¿Qué les pasa amigas?”. Y las demás respondieron: -“No nos hables lola, estamos enfadadas
contigo”. Y les pregunto: -“¿Por qué, que les hecho?”
-“Lola, pues lo que nos has hecho fue que desde que llegaste, a nuestro profesor solo le has
importado tu”. –“Oh, lo siento, ahora mismo iré a hablar con él”. Minutos después….-“Julio,
debo hablar contigo, sé que crees que soy talentosa, pero mira, no soy la única”. –“Lo siento
Lola, pero ahora estoy muy ocupado organizando tus cosas”. Respondió; -“No julio espera, lo
siento pero no puedo seguir siendo tu estrella”.-“ahora no puedo hablar, ¿me esperas un
segundo?”. Pero la abeja pensó que si era ella la estrella podía hacer lo que quisiera. –“Julio, si
yo soy la estrella exijo que las dejes presentarse conmigo o si no, no tendrás concierto.
Adiós”.-“No lola espera, de acuerdo, podrás salir con ellas”. Y después, las demás abejas
perdonaron a la abeja lola y volvieron a ser muy buenas amigas.

LA FOCA LECTORA
Foquita era una foca muy instruida. Se pasaba el día
leyendo libros, ¡y a qué ritmo! Con razón decía su
madre que, por término medio, leía cuatro libros
al día pero la foquita soñaba con ser equilibrista.

Un día, fue una tarde con sus padres a casa de unos


amigos los pingüinos, quiénes tenían un hijo muy
aplicado. Sabía de todo, pero tardaba una semana
en leerse un libro corriente.
Naturalmente, los padres de Foquita dieron por
descontado que ésta sabía mucho más que su nuevo
amigo, pero los padres de éste no se mostraron tan convencidos.

Los padres de los pingüinos decidieron hacer una prueba. Invitaron a Foquita y al hijo de los
pingüinos, a hablar de los libros que habían leído ese mismo día. Foquita recordaba el título… y
nada más. Había leído tan deprisa que no se había enterado de nada.

En cambio, su amigo habló durante horas sobre el libro que estaba leyendo desde hacía varios
días. Se veía que había digerido su contenido muy bien.

Muy avergonzados, regresaron a casa Foquita y sus padres. Estos reprendieron severamente
a su hija y le hicieron comprender que es preferible hacer poco y bien que mucho y mal. En
cambio la foca en lugar de leer los libros decidió ir a trabajar en un circo como equilibrista
que era su sueño de toda una vida.
YUPI EL GUSANITO

En lo alto de un árbol vivía YUPI el gusano, dentro de su roja casita, que


era una hermosa manzana. Un día de otoño, mientras tomaba el sol
sobre una hoja, comenzó a soplar el viento y la hoja se desprendió de la
rama.

Gusi se asustó mucho porque de repente se encontró volando sobre la


hojita seca hacia dónde lo llevaba el viento. Desde el cielo vio muchas
cosas que nunca había visto. Vio a lo lejos a un niño que jugaba a la
pelota con su papá. Vio un camión lleno de zanahorias que viajaba por
la carretera hacia el pueblo y también vio un pequeño perrito blanco
que perseguía a una mariposa.

De pronto, el viento se detuvo y la hoja cayó suavemente sobre el


agua de un charco. Gusi se puso a llorar pensando que no sabía nadar y que jamás podría regresar a su
árbol. Justo en ese momento, un sapo se acercó a Gusi y lo rescató del agua. Gusi y el sapito se hicieron
grandes amigos y con la ayuda del sapito, Gusi pudo volver a su casita roja del árbol.

EL PATITO ENSAYA SU VOZ

Érase una vez un pato muy gordo.Deseando conocer el mundo, se escapóde su


casa y andando de un lado para otrose encontró con un gato.-¡Miau! - dijo el
gato.-¡Oh! - Exclamó el pato-. Eso me suenademasiado bien.Me parece que yo
también lo puedo decir.Pero...¿Creéis que el pato dijo Miau?¡De ningún modo! lo
intentó, pero lo másque llegó a decir fue: ¡Miac, miac!Y eso no sonaba bien. Era
feo.Entonces el pato, balanceándose alandar, se fue y se encontró con un perro.-
¡Guau, guau!- ¡Oh! Ese ruido me gusta.- Me parece que ese ruido yo también lo
puedo decir.Pero...¿Creéis que el pato dijo guau?Imposible. Quiso hacer como el
perro,pero solo pudo decir: ¡bac, bac!¿Verdad que eso suena mal?Y balanceándose al andar,como hacen siempre los
patos se fue.
Al cabo de un rato vio a un pajarito en un árbol.Oyó que cantaba:-¡Tuiit - tuiit, tuiit - tuiit, tuiit!Era un canario.- ¡Oh!,
qué canto tan bonito! Yo también quiero cantar.Pero...¿Creéis que pudo cantar?Menos aún. ¡Si eso era más
difícil!Quiso hacer como el canario, pero sólopudo decir: ¡ Tuac, tuac! Y se fue. Al cabo de un rato vio una vaca.- ¡Mu-
u-u! - dijo la vaca.¡Oh! - pensó el pato - ese mugido es feo, pero yo lo puedo hacer.Pero...¿Creéis que el patito dijo
Mu-u-u?¡Imposible, imposible! Lo intentó y sóloconsiguió decir: ¡Me-ec, me-ec!Y esto no se parecía nada a lo otro.Y
el pato se puso muy tristeNo podía hacer ¡miau!,como el gato.No podía decir ¡guau, guau!, como el perro.No podía
hacer ¡tuiit-tuit!, como el pájaro.No podía decir ¡mu - u- -u!, como la vaca.Y se fue muy triste. Al fin vio a su
madreque había salido a buscarle.- ¡Cua, cua, cua! - gritó mamá pato.- ¡Qué bonito canto! - dijo alegre el pato.
Eso ya lo puedo decir yo.¡Si es el sonido más bonito del mundo!Y dando vueltas y vueltas cantaba:¡cua, cua, cua!Y lo
hacía muy bien

EL ESPANTAPÁJAROS

Un labrador muy avaro se pasaba el día oteando su huerto para que nadie, ni animales ni personas, lo tocaran.

Por fin decidió construir un espantapájaros. Hizo los brazos y las piernas con cañas: con paja, el cuerpo; le puso una
calabaza como cabeza y en ella, dos granos de maíz para los ojos, una fresca zanahoria como nariz y una hilera de
granos de trigo eran su dentadura.

Después le colocó una ropa poco atractiva y lo hincó en tierra. Finalmente, el labrador se dio cuenta de que le faltaba
un corazón; entonces le cogió una rica granada y se la puso en el pecho.

Al poco rato, un gorrión necesitado sobrevolaba muy bajito para buscar trigo en el huerto. El espantapájaros trató de
ahuyentarlo pero el pájaro se adelantó y dijo:

-¡Qué buen trigo tienes. Dame algo para mis hijos!

-No es posible –dijo el espantapájaros-. Sin embargo, sí si puedes llevarte uno de mis dientes.

El gorrión, contento, recogió los granos de trigo y el espantapájaros quedó satisfecho de su acción, aunque sin dientes.

A los pocos días entró en el huerto un conejo. El espantapájaros quiso cumplir con su deber de ahuyentarlo, pero el
conejo, fijando su mirada, dijo:
-Quiero una zanahoria, tengo hambre.

Y el espantapájaros le ofreció la zanahoria de su nariz.

Una mañana apareció el gallo, lanzando al aire su alegre quiquiriquí y le dijo:

-Voy a prohibir a la gallina que alimente con sus huevos el estómago y la avaricia del amo, ya que él les da muy poco
de comer.

No le pareció bien al espantapájaros la decisión del gallo y le mandó que cogiera sus ojos formados por granos de
maíz.

Más tarde, el espantapájaros oyó una voz humana que le contaba tristemente cómo el labrador lo había despedido.

-Soy un vagabundo –le dijo.

-Coge mi vestido, es lo único que puedo ofrecerte.

-¡Oh, gracias, espantapájaros!

Ese mismo día, un poco más tarde, oyó llorar a un niño que buscaba comida para su madre. El dueño de la huerta lo
había echado de su casa, sin ayudarle.

-Hermano –exclamó el espantapájaros-, te doy mi cabeza que es una hermosa calabaza.

Al amanecer, el labrador fue al huerto y, cuando vio el estado en que había quedado el espantapájaros, se enfadó
tanto que le prendió fuego. Por fin cayó al suelo su corazón de granada. El labrador, riéndose, dijo: “Esto me lo como
yo”. Pero al morder experimentó un cambio: su corazón de piedra se había convertido en corazón de carne.

Desde aquel momento, el huerto se convirtió en un vergel donde todos podrían recrearse con la armoniosa nota del
calor humano.
El caracol que buscaba el sol
Había una vez un pequeño caracol que quería conocer el lugar por el que salía el sol.
…Y camina que caminarás, no descansó en siete días y siete noches. Aún no lo había encontrado, pero se paró,
porque le empezó a dar un dolor muy fuerte en la barriga. Vio una col y quiso cortar una hoja para hacerse una
sopita que aliviaría el dolor. Y tira que tirarás, no la pudo arrancar.
Con estas pasó un ESCARABAJO y le dijo:
-¿Qué haces caracol?
-Quiero arrancar esta hoja de col, pues he pillado un buen dolor, yendo a ver por dónde sale el sol.
-Como veo que solo no puedes, yo te ayudaré.
Y el escarabajo agarró al caracol y tira que te tirarás, pero a pesar del esfuerzo la hoja no se movió.
Como estas pasó una RANA
-¿Qué hacéis aquí tan ajetreados? Y el escarabajo respondió:
-Quiero ayudar al caracol a arrancar la hoja de la col pues ha pillado un buen dolor al ir a ver por dónde sale el sol.
La rana respondió:
-Cómo veo que solos no podéis, yo os ayudaré. Y la rana agarró al escarabajo, el escarabajo agarró al caracol, y lo
tres tira que te tirarás, tira que te tirarás y la hoja no se quería soltar.
Como estas pasó un SAPO y dijo:
-¿Qué hacéis tan ajetreados? Y le contestaron:
-Ayudamos al caracol a arrancar la hoja de la col, pues ha pillado un buen dolor al ir a ver por dónde sale el sol.
-Como veo que solos no podéis, yo os ayudaré. Y el sapo agarró a la rana, la rana agarró al escarabajo, el escarabajo
agarró al caracol, y los cuatro tira que te tirarás, tira que te tirarás, pero la hoja no se quería soltar.
Con estas pasó una ARDILLA y dijo:
-¿Qué hacéis tan ajetreados? Y le contestaron:
-Ayudamos al caracol a arrancar la hoja de la col, pues ha pillado un buen dolor al ir a ver por dónde sale el sol.
-Como veo que solos no podéis, yo os ayudaré. Y la ardilla agarró al sapo, el sapo agarró a la rana, la rana agarró al
escarabajo, el escarabajo agarró al caracol, y los cinco tira que te tirarás, tira que te tirarás, pero la hoja no se quería
soltar.
Con estas pasó un CONEJO y dijo:
-¿Qué hacéis tan ajetreados? Y le contestaron:
-Ayudamos al caracol a arrancar la hoja de la col, pues ha pillado un buen dolor al ir a ver por dónde sale el sol.
-Como veo que solos no podéis, yo os ayudaré. Y el conejo agarró a la ardilla, la ardilla agarró al sapo, el sapo agarró
a la rana, la rana agarró al escarabajo, el escarabajo agarró al caracol, y tira que tirarás, tira que tirarás y tanto
tiraron que arrancaron la hoja de la col y con ella la col entera, pero del tirón todos cayeron al suelo y quedaron
desplomados, aplastados, descostillados, cuello torcidos, desnarigados, patiquebrados.
Todos, todos excepto el escarabajo que fue a pedir ayuda y la encontró. Pronto estuvieron todos curados,
haciéndose entre ellos muy buenos amigos y fue también así como el cuento se terminó.
EL PINGÜINO Y EL CANGURO

Había una vez un canguro que era un auténtico


campeón de las carreras, pero al que el éxito había
vuelto vanidoso, burlón y antipático. La
principal víctima de sus burlas era un pequeño
pingüino, al que su andar lento y torpón impedía
siquiera acabar las carreras. Un día el zorro, el
encargado de organizarlas, publicó en todas partes
que su favorito para la siguiente carrera era el
pobre pingüino.

Todos pensaban que era una broma, pero aun así el vanidoso canguró se enfadó
muchísimo, y sus burlas contra el pingüino se intensificaron. Éste no quería participar,
pero era costumbre que todos lo hicieran, así que el día de la carrera se unió al grupo que
siguió al zorro hasta el lugar de inició. El zorro los guió montaña arriba durante un buen
rato, siempre con las mofas sobre el pingüino, sobre que si bajaría rondando o resbalando
sobre su barriga… Pero cuando llegaron a la cima, todos callaron. La cima de la montaña
era un cráter que había rellenado un gran lago. Entonces el zorro dio la señal de salida
diciendo: “La carrera es cruzar hasta el otro lado”. El pingüino, emocionado, corrió
torpemente a la orilla, pero una vez en el agua, su velocidad era insuperable, y ganó con
una gran diferencia, mientras el canguro apenas consiguió llegar a la otra orilla, lloroso,
humillado y medio ahogado. Y aunque parecía que el pingüino le esperaba para devolverle
las burlas, éste había aprendido de su sufrimiento, y en lugar de devolvérselas, se ofreció
a enseñarle a nadar.
Aquel día todos se divirtieron de lo lindo jugando en el lago. Pero el que más lo hizo fue
el zorro, que con su ingenio había conseguido bajarle los humos al vanidoso canguro.