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6.

del fallido diseño internacional roosveltiano a la fractura de la


Guerra Fría.

1.1. EEUU “Arsenal de las democracias”: de la neutralidad a la beligerancia.

En Roosevelt es en quien recae la mayor parte del peso de la política exterior. S. Wells
defendía que la violación de la integridad y soberanía de un Estado, aquellos países
debían ser sancionados y puestos en cuarentena hasta que se atuvieran a los acuerdos y a
restablecer la situación. El gobierno británico de Chamberlain no le hizo mucho caso.
La actitud norteamericana era de neutralidad. Pero no había ningún país salvo Suiza que
se atuviera a una neutralidad completa, desde la Primera Guerra Mundial se impone una
neutralidad benévola. Es el caso de la España de Franco. Italia se declara no beligerante
al principio de la guerra. Turquía oscila entre una neutralidad benévola hacia los
aliados, el Eje y de nuevo hacia los aliados. España hacia el año 42 retoma la
neutralidad estricta. Se van modulando las actitudes en función de los intereses. Algo
así llevaría a cabo EEUU.

Roosevelt defendió la neutralidad en la última campaña electoral. Discurso de las cuatro


libertades: libertad de expresión, libertad de acción económica, libertad de religión y
creencias, libertad de temor (un miedo a la guerra y desarrollar fórmulas para impedir la
guerra). La Carta del Atlántico se basa en esto. Todo lo que refuerza el lugar del
individuo en el cosmos social.

1.2. Poder, cultura popular y propaganda ante la guerra

La nación en armas: cultura popular y patriotismo. Carteles que hacen propaganda. La


carestía de mano de obra va a incentivar y a estimular la incorporación de la mujer al
trabajo. La guerra se financia con bonos de guerra, se hacen carteles del mundo rural del
Oeste y la referencia al medio agrario y a la producción es constante. La iconografía del
águila. Hasta diciembre de 1931 las encuestas y sondeos de opinión eran de simpatía
hacia la URSS para que venciera al fascismo. El 84% era partidario de la victoria aliada
pero el 96% se manifestaba contraria a la participación en la guerra. La política
estadounidense respecto a Alemania en los años 30 fue la de dejar hacer, manteniendo
una indiferencia respecto a las persecuciones a judíos en la propia república
norteamericana. (actitud similar a la británica). Hollywood participa de estas actitudes.
Está la película “El gran dictador” de Charles Chaplin y “El sargento York”. Se
establece una censura para limitar en función de los altos intereses del país una actitud
proclive a la guerra por parte de los medios. La guerra contribuye a cohesionar el
sentimiento patriótico y Hollywood se erigió en uno de los elementos propagandistas.
Entre 1942 y 1947 se estrenan más de 1000 largometrajes (500 de ellos de guerra). Los
cartoons también e convierten en un intenso militante de la cusa patriótica. Bugs Buny
es un icono de las izquierdas en realidad, en lucha constante con Sam bigotes. Los
cómics irrumpen como negocio de la cultura de masas. Era una forma barata de generar
un ocio para evadirse de una realidad bastante dramática. Los cómics de la Segunda

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Guerra Mundial de José Joaquín Rodríguez. En 1942 se publicaban 142 títulos
mensuales. Tenía alta