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PROCEDIMIENTO POR INTIMACIÓN

Objeto y finalidad del procedimiento por intimación. Presupuestos. Análisis del


Título Ejecutivo. Órgano Jurisdiccional Competente. Admisión e inadmisibilidad
de la demanda. Pruebas. Medidas cautelares. Decreto de intimación.
Sustanciación del procedimiento. Oposición del intimado
Artículo 640
Cuando la pretensión del demandante persiga el pago de una suma líquida y
exigible de dinero o la entrega de cantidad cierta de cosas fungibles o de una
cosa mueble determinada, el Juez, a solicitud del demandante, decretará la
intimación del deudor, para que pague o entregue la cosa dentro de diez días
apercibiéndole de ejecución. El demandante podrá optar entre el
procedimiento ordinario y el presente procedimiento, pero éste no será
aplicable cuando el deudor no esté presente en la República y no haya dejado
apoderado a quien pueda intimarse, o si el apoderado que hubiere dejado se
negare a representarlo.
Artículo 641
Sólo conocerá de estas demandas, el Juez del domicilio del deudor que sea
competente por la materia y por el valor según las normas ordinarias de la
competencia, salvo elección de domicilio. La residencia hace las veces de
domicilio respecto de las personas que no lo tienen conocido en otra parte.
Artículo 642
En la demanda se expresarán los requisitos exigidos en el artículo 340 de este
Código. Si faltare alguno, el Juez ordenará al demandante la corrección del
libelo, absteniéndose entre tanto de proveer sobre lo pedido. De esta
resolución del Juez se oirá apelación libremente, la cual deberá interponerse de
inmediato o dentro de los tres días siguientes.
Artículo 643
El Juez negará la admisión de la demanda por auto razonado, en los casos
siguientes:
1° Si faltare alguno de los requisitos exigidos en el artículo 640.

2° Si no se acompaña con el libelo la prueba escrita del derecho que se alega.


3° Cuando el derecho que se alega está subordinado a una contraprestación o
condición, a menos que el demandante acompañe un medio de prueba que
haga presumir el cumplimiento de la contraprestación o la verificación de la
condición.
Artículo 644
Son pruebas escritas suficientes a los fines indicados en el artículo anterior: los
instrumentos públicos, los instrumentos privados, las cartas, misivas,
admisibles según el Código Civil, las facturas aceptadas, las letras de cambio,
pagarés, cheques y cualesquiera otros documentos negociables.
Artículo 645
Cuando la demanda se refiere a la entrega de cantidad cierta de cosas
fungibles, el demandante deberá expresar en el libelo, la suma de dinero que
estaría dispuesto a aceptar si no se cumpliera la presentación en especie, para
la definitiva liberación de la otra parte. En este caso, si el Juez considera
desproporcionada la suma indicada, antes de proveer sobre la demanda podrá
exigir al demandante que presente un medio de prueba en que conste el justo
precio o el precio corriente de la cosa.
Artículo 646
Si la demanda estuviere fundada en instrumento público, instrumento privado
reconocido o tenido legalmente por reconocido, facturas aceptadas o en letras
de cambio, pagarés, cheques, y en cualesquiera otros documentos negociables,
el Juez a solicitud del demandante, decretará embargo provisional de bienes
muebles, prohibición de enajenar y gravar inmuebles o secuestro de bienes
determinados. En los demás casos podrá exigir que el demandante afiance o
compruebe solvencia suficiente para responder de las resultas de la medida. La
ejecución de las medidas decretadas será urgente. Quedan a salvo los derechos
de terceros sobre los bienes objeto de las medidas.
Artículo 647
El decreto de intimación será motivado y expresará: El Tribunal que lo dicta, el
nombre, apellido y domicilio del demandante y del demandado, el monto de la
deuda, con los intereses reclamados, la cosa o cantidad de cosas que deben ser
entregadas, la suma que a falta de prestación en especie debe pagar el intimado
conforme a lo dispuesto en el artículo 645 y las costas que debe pagar; el
apercibimiento de que dentro del plazo de diez días, a contar de su intimación,
debe pagar o formular su oposición y que no habiendo oposición, se procederá
a la ejecución forzosa.
Artículo 648
El Juez calculará prudencialmente las costas que debe pagar el intimado, pero
no podrá acordar en concepto de honorarios del abogado del demandante, una
cantidad que exceda del 25% del valor de la demanda.
Artículo 649
El Secretario del Tribunal compulsará copia de la demanda y del decreto de
intimación y la entregará al Alguacil para que practique la citación personal del
demandado en la forma prevista en el artículo 218 de este Código.
Artículo 650
Si buscado el demandado no se le encontrare, el Alguacil dará cuenta al Juez,
expresando las direcciones o lugares en que lo haya solicitado, y éste
dispondrá, dentro del tercer día, que el Secretario del Tribunal fije en la puerta
de la casa de habitación del intimado, o en la de su oficina o negocio, si fueren
conocidos o aparecieren de los autos, un cartel que contenga la transcripción
íntegra del decreto de intimación. Otro cartel igual se publicará por la prensa,
en un diario de los de mayor circulación, en la localidad, que indicará
expresamente el Juez, durante treinta días, una vez por semana. El secretario
pondrá constancia en el expediente de todas las diligencias que se hayan
practicado en virtud de las disposiciones de este artículo, y el demandante
consignará en los autos los ejemplares del periódico en que hubieren
aparecido los carteles.
Cumplidas las diligencias anteriores, si el demandado no compareciere a darse
por notificado dentro del plazo de diez días siguientes a la última constancia
que aparezca en autos de haberse cumplido las mismas, el Tribunal nombrará
un defensor al demandado con quien se entenderá la intimación.
Artículo 651
El intimado deberá formular su oposición dentro de los diez días siguientes a
su notificación personal practicada en la forma prevista en el artículo 649,
a cualquier hora de las fijadas en la tablilla a que se refiere el artículo 192. En el
caso del artículo anterior, el defensor deberá formular su oposición dentro de
los diez días siguientes a su intimación, en cualquiera de las horas
anteriormente indicadas. Si el intimado o el defensor en su caso, no formulare
oposición dentro de los plazos mencionados, no podrá ya formularse y se
procederá como en sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada.
Artículo 652
Formulada la oposición en tiempo oportuno por el intimado o por el defensor,
en su caso, el decreto de intimación quedará sin efecto, no podrá procederse a
la ejecución forzosa y se entenderán citadas las partes para la contestación de
la demanda, la cual tendrá lugar dentro de los cinco días siguientes a cualquier
hora de las indicadas en la tablilla a que se refiere el artículo 192, sin necesidad
de la presencia del demandante, continuando el proceso por los trámites del
procedimiento ordinario o del breve, según corresponda por la cuantía de la
demanda.
Exposición de motivos del Código de Procedimiento Civil:
III. DEL PROCEDIMIENTO POR INTIMACION
El procedimiento de intimación que cuenta ya con una larga tradición en
Alemania en Austria y más recientemente en Italia desde 1942, trata de
lograr' fundamentalmente, en forma rápida la creación del título
ejecutivo, por el sistema de inversión de la carga del contradictorio, el
cuál queda ahora a iniciativa del demandado.
Mientras según el modelo ordinario, el demandante tiene en todo caso la
iniciativa del contradictorio, mediante la citación del demandado para la
contestación, en el nuevo procedimientos el contradictorio resulta
eventual y tendrá vigencia en tanto el demandado expresamente la pro-
voque aduciendo su oposición y haciendo pasar así el asunto al juicio
ordinario,
Son conocidas de todos las circunstancias en que se desarrollan infinidad
de procesos, seguidos por el juicio ordinario, en los cuáles frecuente-
mente el demandado no tiene ninguna razón seria que hace valer y se
abstiene de comparecer a la contestación quedando contumaz, conti-
nuando en su ausencia, por la sola iniciativa del demandante, toda la larga
marcha del proceso ordinario hacia la sentencia definitiva, que crea el
título ejecutivo.
Estas situaciones ocurren principalmente en aquellos juicios basados en
documentos públicos o privados y, en particular, en letras de cambio y
documentos negociables en que consta la obligación de pagar una suma
líquida de dinero o la obligación de entregar una cantidad de cosas
fungibles o una cosa cierta determinada. Procesos éstos, que dados los
trámites formales, lentos y dispendiosos del juicio ordinario, plenan los
archivos judiciales y se deciden al fin en contumacia del demandado
Pues bien, el nuevo procedimiento permite que intimado el pago al
demandado, a falta de oposición formal de éste, adquiera el decreto de
intimación fuerza ejecutiva con autoridad de cosa juzgada, procediéndose
más a la ejecución.
En cambio, si el intimado tiene alguna objeción o razón seria y fundada
que valer, propone su oposición al decreto de intimación y el asunto
continúa por los tramites del juicio ordinario, abriéndose en ese momento
la verdadera contención con la contestacion de la demanda.
Este solo aspecto del nuevo procedimiento permite comprender la gran
utilidad que tendrá en la práctica judicial y sus favorables repercusiones
en el campo de la política procesal en cuanto permite desembarazar a los
Tribunales de numerosas causas que ordinariamente plenan los archivos
y ocupan la atención del Magistrado, sin que en ellas exista verdadera
contención, pues se desarrollan en su totalidad en ausencia del
demandado, por contumacia de éste.
De modo que su estructura y funcionamiento no encontrará resistencias
en los círculos profesionales. Sin embargo, se ha trabajado en la medida
necesaria, para que la nueva regulación acoja en lo posible las formas y
prácticas legales vigentes que resultan conciliables con la nueva regula-
ción del procedimiento de intimación, a fin de hacerlo lo menos extraño
en nuestra vida judicial, cuidando incluso, de que las expresiones verbales
y los conceptos aplicables al nuevo procedimiento se acerquen cada vez
más al tradicional modo de expresarse nuestra ley vigente.
Procedimiento español:
Articulo 812. Casos en que procede el proceso monitorio.
1. Podrá acudir al proceso monitorio quien pretenda de otro el pago de deuda
dineraria, vencida y exigible, de cantidad determinada que no exceda de cinco
millones de pesetas, cuando la deuda de esa cantidad se acredite de alguna de
las formas siguientes:
1.ª Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte
físico en que se encuentren, que aparezcan firmados por el deudor o con su
sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica,
proveniente del deudor.
2.ª Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax
o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el
acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en
relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor.
2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior y cuando se trate de
deudas que reúnan los requisitos establecidos en dicho apartado, podrá
también acudirse al proceso monitorio, para el pago de tales deudas, en los
casos siguientes:
1.º Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos
comerciales que acrediten una relación anterior duradera.
2.º Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de
cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de
propietarios de inmuebles urbanos.
Articulo 814. Petición inicial del procedimiento monitorio.
1. El procedimiento monitorio comenzará por petición del acreedor en la que
se expresarán la identidad del deudor, el domicilio o domicilios del acreedor y
del deudor o el lugar en que residieran o pudieran ser hallados y el origen y
cuantía de la deuda, acompañándose el documento o documentos a que se
refiere el Articulo 812.
La petición podrá extenderse en impreso o formulario que facilite la expresión
de los extremos a que se refiere el apartado anterior.
2. Para la presentación de la petición inicial del procedimiento monitorio no
será preciso valerse de procurador y abogado.
Articulo 815. Admisión de la petición y requerimiento de pago.
1. Si los documentos aportados con la petición fueran de los previstos en el
apartado 2 del Articulo 812 o constituyeren, a juicio del tribunal, un principio
de prueba del derecho del peticionario, confirmado por lo que se exponga en
aquélla, se requerirá mediante providencia al deudor para que, en el plazo de
veinte días, pague al peticionario, acreditándolo ante el tribunal, o comparezca
ante éste y alegue sucintamente, en escrito de oposición, las razones por las
que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada.
El requerimiento se notificará en la forma prevista en el Articulo 161 de esta
Ley, con apercibimiento de que, de no pagar ni comparecer alegando razones
de la negativa al pago, se despachará contra él ejecución según lo prevenido en
el Articulo siguiente.
2. En las reclamaciones de deuda a que se refiere el número 2.o del apartado 2
del Articulo 812, la notificación deberá efectuarse en el domicilio previamente
designado por el deudor para las notificaciones y citaciones de toda índole
relacionadas con los asuntos de la comunidad de propietarios. Si no se hubiere
designado tal domicilio, se intentará la comunicación en el piso o local, y si
tampoco pudiere hacerse efectiva de este modo, se le notificará conforme a lo
dispuesto en el Articulo 164 de la presente Ley.
Articulo 816. Incomparecencia del deudor requerido y despacho de la
ejecución. Intereses.
1. Si el deudor requerido no compareciere ante el tribunal, éste dictará auto en
el que despachará ejecución por la cantidad adeudada.
2. Despachada ejecución, proseguirá ésta conforme a lo dispuesto para la de
sentencias judiciales, pudiendo formularse la oposición prevista en estos casos,
pero el solicitante del proceso monitorio y el deudor ejecutado no podrán
pretender ulteriormente en proceso ordinario la cantidad reclamada en el
monitorio o la devolución de la que con la ejecución se obtuviere.
Desde que se dicte el auto despachando ejecución la deuda devengará el
interés a que se refiere el Articulo 576.
Articulo 817. Pago del deudor.
Si el deudor atendiere el requerimiento de pago, tan pronto como lo acredite,
se le hará entrega de justificante de pago y se archivarán las actuaciones.
Articulo 818. Oposición del deudor.
1. Si el deudor presentare escrito de oposición dentro de plazo, el asunto se
resolverá definitivamente en juicio que corresponda, teniendo la sentencia que
se dicte fuerza de cosa juzgada.
El escrito de oposición deberá ir firmado por abogado y procurador cuando su
intervención fuere necesaria por razón de la cuantía, según las reglas
generales.
Si la oposición del deudor se fundara en la existencia de pluspetición, se
actuará respecto de la cantidad reconocida como debida conforme a lo que
dispone el apartado segundo del Articulo 21 de la presente Ley.
2. Cuando la cuantía de la pretensión no excediera de la propia del juicio
verbal, el tribunal procederá de inmediato a convocar la vista. Cuando el
importe de la reclamación exceda de dicha cantidad, si el peticionario no
interpusiera la demanda correspondiente dentro del plazo de un mes desde el
traslado del escrito de oposición, se sobreseerán las actuaciones y se
condenará en costas al acreedor. Si presentare la demanda, se dará traslado de
ella al demandado conforme a lo previsto en los Articulos 404 y siguientes de
la presente Ley.
El procedimiento español limita la cuantía de la pretensión y es más liberal en
cuanto a las pruebas admisibles, pues en varios de los supuestos ésta puede
provenir del propio acreedor, pero en forma similar al nuestro no exige unas
causas específicas de oposición. La doctrina inicial española se inclina porque
la oposición debe ser motivada, pero no existirá una decisión sobre la
oposición, pues interpuesta ésta seguirá el procedimiento ordinario o verbal,
de acuerdo con la cuantía. Esto permite afirmar, a pesar de la opinión de
Montero Aroca y otros autores españoles, que tanto nuestro procedimiento
como el español son procedimientos monitorios mixtos, pues en el
procedimiento monitorio documental, a la manera italiana, la sentencia del
posterior juicio de cognición recae sobre la oposición, como en nuestra
ejecución de hipoteca.
CALAMANDREI(1953): Piero Calamandrei, El Procedimiento Monitorio.
Ediciones de Cultura Jurídica, Buenos Aires.
Pág. 29:
(...) los hechos señalados por el actor como fundamento de la demanda; según
que estos hechos resulten de la simple afirmación del actor, o resulten, en
cambio, (30) de prueba escrita, el procedimiento con inversión de la iniciativa
del contradictorio se pueden distinguir en las leyes procesales alemanas en dos
tipos diversos, que podemos aquí para entendernos, denominar
respectivamente: a) procedimiento monitorio puro;
b) procedimiento monitorio documental.
Pág. 30:
a) El procedimiento monitorio puro en la legislación austríaca
(...) este procedimiento está limitado (...) al ejercicio de los créditos de valor
mínimo.
Los caracteres más salientes de la estructura procesal de este procedimiento
son las siguientes. En virtud de la simple (31) petición, escrita u oral, del
acreedor, el juez competente libra, sin oír al deudor, una orden condicionada
de pago, dirigida al deudor, con la advertencia de que el mismo puede hacer
oposición dentro del término de 14 días a contar de la notificación. Si el deudor
no hace oposición dentro de ese término, la orden de pago adquiere fuerza de
título ejecutivo, contra el cual no está admitido otro remedio que la
restitución in integrum, cuando el deudor pruebe no haber podido hacer
oposición dentro del término a causa de un suceso imprevisto o inevitable. Si el
deudor hace oposición dentro del término (y basta a tal fin que declare al juez,
oralmente o por escrito, que hace oposición a la orden de pago, sin necesidad de
aducir los motivos de ello), la orden de pago pierde, por el solo efecto de tal
declaración, toda su fuerza. La proposición de la oposición, que hace caer la
orden de pago emanada sin contradictorio, no basta por sí sola para abrir el
juicio en contradictorio; a tal objeto, es necesaria una nueva petición del
acreedor, presentada en las formas ordinarias, cuando el acreedor no la haya
acumulado, a prevención, con la petición de la orden de pago.
Pág. 32:
(...) legislación alemana
(...) extiende este procedimiento a los créditos de cualquier valor.
(...) La orden de ejecución equivale a una sentencia contumacial declarada
provisoriamente ejecutiva; y contra ella, el deudor puede hacer oposición
dentro de los mismos límites en que la oposición está admitida contra las
sentencias (33) contumaciales. En caso de que se proponga oposición contra la
orden de pago, u oposición contra la orden de ejecución, el juicio en
contradicción se desarrolla (...) de acuerdo con las reglas ordinarias de
competencia por valor.
Pág. 33:
(...) el juicio en contradictorio (...) no se dirige a decidir si la orden de pago
debe ser revocada o mantenida, sino a decidir ex novo sobre la originaria
acción de condena, como si la orden de pago no hubiera sido nunca emitida.
Pág. 34:
b) El procedimiento documental en la legislación alemana
El llamado proceso documental del derecho alemán (...) tiene en común con el
proceso monitorio la finalidad de dar vida, con mayor celeridad que el proceso
ordinario, a un título ejecutivo; pero el medio de que se vale para alcanzar esta
finalidad no consiste ya en la inversión de la iniciativa del contradictorio, sino
que consiste en el carácter incompleto de la (35) congnición, la cual, si se inicia
en las formas ordinarias mediante contradictorio provocado por el actor, está
limitada, en una primera fase del juicio, a las solas excepciones de rápida
solución, con reserva de las otras de más amplia investigación para una fase
ulterior; de suerte que, mientras esta segunda fase del juicio está todavía
pendiente, el acreedor tiene, sin embargo, un título ejecutivo provisorio
(condena con reserva) del cual puede valerse sin esperar el resultado de la
cognición completa.
El procedimiento monitorio documental en la legislación austríaca
Pág. 37:
(...) el procedimiento monitorio documental difiere notablemente del
procedimiento monitorio puro en dos puntos: 1º, en cuanto, mientras
el Zahlungsbefehl [mandato de ejecución del procedimiento monitorio puro] se
libra por el juez en virtud de la simple afirmación no probada del acreedor,
el Zahlungsauftrag [mandamiento de ejecución del procedimiento monitorio
documental] presupone que los hechos (38) constitutivos del crédito sean
probados mediante documentos; 2º, en cuanto, mientras en el procedimiento
monitorio puro la orden de pago pierde su eficacia por la simple oposición no
motivada del deudor, en el proceso monitorio documental la oposición del
deudor no hace caer sin más el mandato de pago, pero tiene, en cambio, el
efecto de abrir un juicio de congnición en contradictorio (...) si (...) éste merece
(...) ser, sin embargo, mantenido y hecho ejecutivo.
Pág. 55:
(...) la naturaleza del procedimiento monitorio, que tiene la finalidad "de
proveer un título ejecutivo (56) rápido y poco dispendioso", queda por sí
misma claramente definida; el mismo no sirve para hacer valer contra el
deudor un título ejecutivo ya existente, pero sirve para crear de un modo
rápido y económico, contra el deudor, un título ejecutivo que no existe todavía;
por consiguiente, es un procedimiento de cognición, no de ejecución."
Pág. 216:
En qué puntos el R.D. de 24 de julio de 1922 se separa de esta concepción: los
efectos de la oposición en término
El efecto de la oposición propuesta en término no es ya aquel comúnmente
establecido por las leyes que aceptan el procedimiento monitorio puro (ley
austríaca de 27 de abril de 1873, § 9; Z.P.O. alemana, § 695; Ordenamiento de
Libia, art. 54; Cód. proc. penal, art. 301), de hacer caer en la nada la inyucción
por falta de la condición suspensiva negativa a que su paso en autoridad de
cosa juzgada está sometido, sino que es el de "suspender la eficacia ejecutiva
de la inyucción, quedando firme el efecto de la pendencia de la litis"; de suerte
que en el juicio en contradictorio que sigue a la oposición, no se decide
directamente sobre el derecho del acreedor, sino que se decide si la inyucción
debe o no mantenerse firme..
OBJETO Y FINALIDAD DEL PROCEDIMIENTO POR INTIMACIÓN
Montero Aroca (2001, pág 989-990), refiriéndose al procedimiento por
intimación y al de ejecución cambiaria, expresa:
Finalidad común a ambos procesos es la protección privilegiada del
crédito, ante la insatisfacción que proporcionan los mecanismos normales
del juicio declarativo ordinario o verbal previsto por la LEC (ejecución
forzosa, ejecución provisional, medidas cautelares), o la imposibilidad de
una tutela que, aunque específica, está prevista para otros objetos
(impugnaciones de acuerdos sociales, protección de propiedades
especiales como la intelectual o la industrial, etc.). Parten ambos del
hecho de preocupación social causada por una determinada clase de
morosidad, puesto que puede afectar al desarrollo económico adecuado
de los países (mercado interior), con repercusión transnacional, ya que el
riesgo económico en el tráfico jurídico-mercantil internacional no debería
suponer mayores riesgos que el nacional.
De ahí que, en lo que afecta a nuestro ámbito económico mas
inmediato, la Unión Europea esté exigiendo una intervención procesal
común y directa frente a impagados'. No puede decirse que toda la
LEC esté pensada como instrumento que sirve para satisfacer
pretensiones fundadas en el derecho privado, esto es, en el derecho de
propiedad y los derechos de crédito, ya que hay otras pretensiones civiles
que ni tutelan, ni pueden proteger la propiedad o el crédito, como las
relativas a las relaciones familiares o paterno-filiales, o las que afectan al
honor de las personas, aunque en muchos de estos temas alguna relación
podríamos encontrar con la propiedad y con el crédito.
Pero sí es indiscutible que a través de estos dos procesos, el legislador ha
querido encontrar unas vías específicas, mucho mejores que las
ordinarias, para que determinados créditos puedan encontrar una pronta
satisfacción judicial, una tutela jurisdiccional plenamente efectiva (ari.
24.1 CE), básicamente por la seguridad que proporciona la rapidez de la
tramitación, ya que el tráfico jurídico–mercantil exige perentoriamente
que el acreedor impagado se vea repuesto en su patrimonio cuanto antes.
En aquellas parcelas económicas en las que, por la existencia de
documentos particulares, ello sea posible, es en donde esos medios deben
encontrar su campo idóneo de actuación.
A lo transcrito añade, como concepto que el proceso monitorio es un
instrumento pensado para crear rápidamente un título ejecutivo sin necesidad
de proceso ordinario previo, con la sola base de que la parte interesada
presente ante el tribunal un documento con el que fundadamente pueda
acreditarse una deuda dineraria vencida, líquida y exigible.
Por lo que respecta al objeto, Gómez Colomer, expresa:
Pág. 994:
El proceso monitorio es el adecuado para resolver las pretensiones fundadas
en la exigencia de pago de una deuda dineraria, vencida y exigible, de cantidad
determinada, que venga justificada documentalmente conforme a la Ley, y que
no exceda de 5.000.000 pts. (art. 812.1 LEC), es decir, unos 30.000 euros (DA
2.ª, 2 LEC).
Su objeto es, por tanto, la pretensión monitoria, consistente en pedir que el
documento que se aporta se transforme por el tribunal en un título que lleve
aparejada ejecución.
Para el legislador, la introducción de este proceso en
España se articula con base en las siguientes
consideraciones: «...Punto clave de este proceso es que con
la solicitud se aporten documentos de los que resulte una
buena apariencia jurídica de la deuda. La ley establece
casos generales y otros concretos y típicos. Es de señalar
que la eficacia de los documentos en el proceso monitorio
se complementa armónicamente con el reforzamiento de
la eficacia de los genuinos títulos ejecutivos
extrajudiciales.
Si se trata de los documentos que la ley misma considera
base de aquella apariencia o si el tribunal así lo entiende,
quien aparezca como deudor es inmediatamente colocado
ante la opción de pagar o «dar razones», de suerte que si el
deudor no comparece o no se opone, está suficientemerae
justificado despachar ejecución, como se dispone. En
cambio, si se «dan razones», es decir. si el deudor se
opone, su discrepancia con el demandante se sustancia
por los cauces procesales del juicio verbal, según la
cuantía de la deuda reclamada... » (EM LEC, XIX, 7 y 8).
Del objeto indicado se desprenden las siguientes características
a) En primer lugar, ser un instrumento válido para la protección específica y
privilegiada del crédito desde un punto de vista procesal, pues se permite que
(995) determinados documentos, los no cualificados, es decir, sin suficientes
garantías, pero con acreditados visos de ser válidos (buena apariencia
jurídica), puedan dar lugar a través de un rápido procedimiento a su inmediata
satisfacción judicial, Y ese procedimiento es el monitorio.
Este proceso tiene por finalidad, pues, tras declarar el derecho del acreedor,
proporcionarle el título ejecutivo que le permita exigir judicialmente el pago de
la deuda. Esos documentos se enumeran en el art. 812 LEC, siempre
como numerus apertus por lo que en principio es posible cualquiera, y no sólo
la factura o el albarán típicos, de acuerdo eso sí con los usos mercantiles o
civiles acostumbrados. Ni siquiera se exige firma del deudor o su autenticación
(art. 812. 1, l.ª, LEC), pues pueden servir los creados conforme a ley o
costumbre unilateralmente por el acreedor (art. 812.1,2.ª, LEC), o cualquier
otro documento comercial sin firma (art. 812.2 LEC).
(...)
b) En segundo lugar, caracteriza al proceso monitorio la ausencia de audiencia
inmediata del deudor, que queda aplazada en el siguiente sentido: La LEC no
opta porque el tribunal dicte directamente sentencia de condena ante el
impago del demandado, sino que prevé la transformación del proceso especial
en ordinario si el deudor demandado se opone (art. 818 LEC), o permite entrar
directamente en ejecución si no comparece (art. 816 LEC). El proceso
monitorio en sentido estricto, si triunfa, es decir, si se crea el título y se entra
en ejecución forzosa, se habrá desarrollado sin ejercicio de su derecho a la
contradicción por el deudor.
Ni que decir tiene que el que reste deferida la contradicción, no significa que se
suprima, en absoluto, sino que se aplaza. Por tanto, al existir la posibilidad real
de oponerse, el art. 24.1 CE no queda en modo alguno vulnerado, al igual que
ocurre en el proceso cambiario (capítulo siguiente), o como hemos visto que
ocurre en el decretamiento del embargo preventivo. Recordemos que en el
proceso civil, el principio de contradicción queda cumplido con su
reconocimiento y posibilidad de ejercicio, no con su práctica real.
En conclusión, el objeto es la pretensión monitorio, dirigida a lograr
rápidamente un título de ejecución, y respecto a la finalidad, observamos una
mediata proporcionarle al acreedor el título ejecutivo que le permita exigir
judicialmente el pago de la deuda, y una mediata, satisfacer la buena marcha de
los negocios, permitiendo un modo rápido de satisfacer las acreencias.
PRESUPUESTOS
1.- Demanda de intimación ante el Juez competente
No sólo porque todo proceso comienza con demanda, sino porque la opción de
acudir a este procedimiento pertenece al actor. El Juez competente está
determinado en el artículo 641 del Código de Procedimiento Civil:
Sólo conocerá de estas demandas, el Juez del domicilio del deudor que sea
competente por la materia y por el valor según las normas ordinarias de
la competencia, salvo elección de domicilio. La residencia hace las veces
de domicilio respecto de las personas que no lo tienen conocido en otra
parte.
Exposición de motivos
En cuanto a la iniciación del procedimiento, ella tiene lugar por demanda
de la parte, la cual debe expresar los requisitos que exige el artículo 340
del Código para todo libelo. Sin embargo, debe destacarse la innovación
consagrada en el artículo 642 del Proyecto, para los casos en que falte en
el libelo alguno de los requisitos expresados en el citado artículo 340, en
cuyo caso se autoriza al Juez para ordenar al demandante la corrección
del libelo, absteniéndose entre tanto de proveer sobre lo pedido.
2.- Pretensión de condena al pago de una suma de dinero líquida y exigible o de
entrega de una cantidad cierta de cosas fungibles, o de una cosa mueble
determinada
Exposición de motivos:
1) Es aplicable cuando el derecho subjetivo sustancial que se hace valer
con la acción, es un derecho de crédito, esto es, la facultad de exigir de
una persona una determinada prestación; por lo cual el procedimiento de
intimación sólo es aplicable a las solas acciones de condena y no a las
mero declarativas ni constitutivas en el sentido que modernamente da la
doctrina a estas expresiones.
2) El derecho de crédito debe ser líquido y exigible, a saber, el crédito
debe estar determinado en su monto exacto y no estar diferido su pago
por ningún término ni condición, ni sujeto a otras limitaciones.
3) Puede aplicarse también para exigir la entrega de cantidad cierta de
cosas fungibles, entendiéndose este concepto de fungibilidad en su
sentido estricto, técnico, de una cantidad de cosas de la misma especie, las
cuales pueden en los pagos ocupar las unas en lugar de las otras. Queda
pues tomada la expresión en su sentido objetivo, con independencia de la
intención de las partes en el caso concreto (fungibilidad subjetiva), siendo
necesario que las cosas sean por su naturaleza de aquellas que en el
tráfico de los negocios están comúnmente consideradas como sustituibles
en los pagos en general.
4) Fuera de los casos anteriores, también se aplica el procedimiento de
intimación, cuando se persigue la entrega de una cosa mueble deter-
minada, quedando excluido para los inmuebles.
Sólo para este grupo de causas. es aplicable el nuevo procedimiento, como
lo expresa claramente el artículo 640 del Proyecto, de modo que el Juez
debe abstenerse de admitir la demanda en todo caso en que la naturaleza
del derecho, que se hace valer con la acción, no corresponda a las
indicaciones del citado artículo 640.
Como corolario a este presupuesto es necesario señalar que no se admitirá la
demanda cuando el derecho que se alega está subordinado a una
contraprestación o condición, a menos que el demandante acompañe un medio
de prueba que haga presumir el cumplimiento de la contraprestación o la
verificación de la condición (art. 643 CPC).
Añade la ley que cuando la demanda se refiere a la entrega de cantidad cierta
de cosas fungibles, el demandante deberá expresar en el libelo, la suma de
dinero que estaría dispuesto a aceptar si no se cumpliera la presentación en
especie, para la definitiva liberación de la otra parte. En este caso, si el Juez
considera desproporcionada la suma indicada, antes de proveer sobre la
demanda podrá exigir al demandante que presente un medio de prueba en que
conste el justo precio o el precio corriente de la cosa. (Artículo 645 CPC)
SENTENCIA 22-3-00. PONENCIA DEL MAGISTRADO DOCTOR FRANKLIN
ARRIECHE. Rafael José Pinto contra S.A. de Construcciones y Parcelamientos
(Saconpa). Exp. Nº 98-288, sentencia Nº 64:
La pretensión procesal de la parte actora, está dirigida a la entrega por
parte de la demandada de las 500 acciones de Trujillana de Radiodifusión
C.A., y al traspaso de la titularidad de esas acciones, del demandado a la
actora, en el libro de accionistas de esa empresa. La recurrida, condenó a la
parte demandada a efectuar exactamente lo pretendido en el libelo; esta
situación, conduce a la Sala a revisar el criterio adoptado por la sentencia
impugnada, en cuanto a la admisión de una demanda vía intimación, con la
pretensión procesal antes señalada.
El artículo 640 del Código de Procedimiento Civil, señala lo siguiente:
Art. 640: “Cuando la pretensión del demandante persiga el pago de una
suma líquida y exigible de dinero o la entrega de cantidad cierta de cosas
fungibles o de una cosa mueble determinada, el Juez, a solicitud del
demandante, decretará la intimación del deudor, para que pague o
entrega la cosa dentro de diez días apercibiéndole de ejecución. El
demandante podrá optar entre el procedimiento ordinario y el presente
procedimiento, pero éste no será aplicable cuando el deudor no esté
presente en le República y no haya dejado apoderado a quien pueda
intimarse o si el apoderado que hubiere dejado se negare a
representarlo.”
La doctrina patria, ha definido al procedimiento por intimación o
monitorio, como “aquel de cognición reducida, con carácter sumario,
dispuesto a favor de quien tenga derechos de créditos que hacer valer,
asistidos por una prueba escrita. Puede ésta dirigirse en tal caso al Juez
mediante demanda, y el Juez, inaudita altera parte (sin oír a la otra parte),
puede emitir un decreto con el que impone al deudor que cumpla su
obligación. Esto debe ser notificado al deudor, y entonces, o el deudor
hace oposición y en tal caso surge de ello un procedimiento ordinario, o el
deudor no hace oposición dentro del término, y entonces el decreto pasa
a ser definitivo-irrevocable, con los efectos ejecutivos de una sentencia de
condena. (Corsi, Luis, Apuntamiento sobre el Procedimiento por
Intimación. Caracas, 1.986).
La admisión de la demanda tramitada por el procedimiento por
intimación, contempla la exigencia previa de una serie de requisitos
establecidos en el mencionado artículo 640 del Código de Procedimiento
Civil, los cuales se justifican plenamente, por cuanto el decreto de
intimación posterior, contendrá una orden efectiva de pago o entrega de
la cosa, que en caso de no mediar oposición, adquirirá el carácter de un
título ejecutivo derivado de una sentencia definitiva.
El procedimiento por intimación, está diseñado para el cobro o
satisfacción de una obligación de hacer, a través de modalidades taxativas
contempladas en el artículo 640 del Código de Procedimiento Civil, a
saber:
a.- El pago de una suma líquida y exigible de dinero;
b.- La entrega de cantidad cierta de cosas fungibles; y,
c.- La entrega de una cosa mueble determinada.
En el caso bajo estudio, obviamente no se trata del cobro de cantidad de
dinero alguna, por cuanto la pretensión se dirige a la entrega de acciones
de una sociedad anónima y el correspondiente traspaso en el libro de
accionistas. En realidad, la parte actora pretende el cumplimiento de un
contrato de venta o cesión de acciones, a través del procedimiento por
intimación. Esta pretensión procesal, de ninguna manera puede
asimilarse al cobro de un crédito líquido y exigible. La venta de acciones,
es un contrato bilateral o sinalagmático, que comporta el cumplimiento
de prestaciones recíprocas por cada una de las partes contratantes.
En este sentido, el artículo 643, ordinales 1º y 3º del Código de
Procedimiento Civil, señala lo siguiente:
Art. 643: “EL Juez negará la admisión de la demanda por auto razonado,
en los casos siguientes:
1º Si faltare alguno de los requisitos exigidos en el artículo 640.
(Omissis).
3º) Cuando el derecho que se alega está subordinado a una
contraprestación o condición, a menos que el demandante acompañe un
medio de prueba que haga presumir el cumplimiento de la
contraprestación o la verificación de la condición.” (Subrayado de la Sala).
En el caso del contrato de venta de acciones, es indudable la existencia de
una contraprestación por parte del comprador, que no es otra que el pago
del precio de esas acciones. La parte actora, acompañó como instrumento
fundamental de su demanda copia fotostática del referido documento de
venta, cuya nota de certificación carece de firma por parte del funcionario
que presuntamente la redactó. Sin descender la Sala a un análisis
valorativo del referido instrumento, sino a la revisión de los aspectos
formales de admisión de la demanda por el procedimiento monitorio, es
obvio que los ordinales 1º y 3º del artículo 643 del Código de
Procedimiento Civil, impiden tal admisión, para concederle a la actora, lo
que simplemente es una pretensión de cumplimiento de un contrato de
venta.
Ciertamente, como indica el artículo 640 del Código de Procedimiento
Civil, la vía monitoria está diseñada para el cobro de un crédito, el cual
deber ser líquido y exigible. Una prestación de hacer como la planteada,
atinente al traspaso o cesión de acciones, que deberá cumplir el
demandado en el libro de accionistas de la empresa, no tiene las
características antes enunciadas, ni se adecua a los requerimientos
exigidos por el mencionado artículo 640 del Código de Procedimiento
Civil. En otras palabras, la prestación reclamada por la parte actora en el
presente juicio, no podía ser tramitada a través del procedimiento por
intimación.
Siguiendo este análisis, los artículos 44 y 45 del Reglamento sobre la
Operación de las Estaciones de Radiodifusión Sonora, señalan lo
siguiente:
Art. 44: “Se prohibe ceder o transferir en cualquier forma, total o
parcialmente el título administrativo, los derechos del mismo, o la
explotación exclusiva y directa del Servicio, sin la previa autorización del
Ministerio de Transporte y Comunicaciones.”
Art. 45: “La venta, donación o traspaso de las acciones de la persona
jurídica titular del Servicio deberá ser autorizada por el Ministerio de
Transporte y Comunicaciones, cuando ello comporte un cambio en la
propiedad de la mayoría absoluta de las acciones o en el control
administrativo, conforme a los estatutos de dicha persona. En los demás
casos, el titular del Servicio deberá participar al Ministerio las
modificaciones realizadas, dentro de los treinta (30) días hábiles
siguientes a la negociación.”
Los derechos discutidos en el presente juicio, presentan características
especiales, donde la transferencia de las acciones se encuentra
condicionada al cumplimiento de una serie de requisitos, como la
autorización por parte del Ministerio de Transporte y Comunicaciones de
esa cesión. Sin descender la Sala a opinar en cuanto al cumplimiento o no
de dichos trámites administrativos, simplemente se expresa, que una
obligación sometida a semejante condición legal no podía reclamarse por
el procedimiento por intimación, a menos que se acompañare el medio de
prueba que haga presumir la autorización previa a la aprobación
posterior de la venta por parte del Ministerio de Transporte y
Comunicación a que aluden las normas dichas.
Como ya fue señalado, el artículo 643 del Código de Procedimiento Civil,
ordena al Juez que niegue la admisión de la demanda por auto razonado,
si, entre otras causales, faltare alguno del los requisitos exigidos en el
artículo 640 eiusdem. Es obvio que en el caso bajo estudio, al intentarse
una reclamación que en forma efectiva pretende el cumplimiento de un
contrato de venta de acciones, que encierra, como todo contrato de venta,
prestaciones recíprocas por parte de los contratantes, así como una
particular obligación de hacer por el demandado referida al traspaso de
las acciones en el libro de accionistas, y el cumplimiento de una
obligación sujeta a una condición establecida en la Ley, no se verificaron
los requisitos mínimos de admisión de la demanda, que en el caso
particular del procedimiento por intimación, son presupuestos procesales
de indiscutible cumplimiento.
Todas estas razones, conducen a la Sala a casar de oficio sin reenvío el
fallo recurrido ya que se hace innecesario un nuevo pronunciamiento
sobre el fondo, y en consecuencia declara la inadmisibilidad de la
demanda incoada por la parte actora, ciudadano Rafael José Pinto, contra
la “Sociedad Anónima de Construcciones y Parcelamientos (Sancopa)” por
infracción directa de los artículos 640 y 641 ordinal 1º del Código de
Procedimiento Civil, anulándose en consecuencia, el mencionado auto de
admisión de fecha 3 de agosto de 1994 proferido por el Juzgado Tercero
de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil, Agrario, del Tránsito y del
Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo, así como todas
las actuaciones posteriores al mismo. Este pronunciamiento no elimina la
posibilidad de que dicha demanda pueda ser intentada por la vía
ordinaria adecuada, por cumplimiento de contrato. Así se decide.
3.- Que el deudor esté presente en la República o que haya dejado apoderado
dispuesto a representarlo.
Exposición de motivos:
Dadas las características del nuevo procedimiento y la estructura de la
notificación acogida para el decreto de intimación resulta conveniente
excluir su aplicación para los no presentes, pues de aplicarse a éstos,
habría necesidad de concebir un sistema de notificación con plazos
muchos más largos y elásticos y no quedaría bien asegurada en todo caso
la efectiva notificación del decreto de intimación, que tiene tan grave y
definitivos resultados.
4.- Que se acompañe a la demanda prueba escrita del derecho que se alega
Al respecto, la propia ley establece que son pruebas escritas suficientes para
dar lugar al procedimiento por intimación los instrumentos públicos, los
instrumentos privados, las cartas, misivas, admisibles según el Código Civil, las
facturas aceptadas, las letras de cambio, pagarés, cheques y cualesquiera otros
documentos negociables.
Esposición de motivos
Son conocidas de todos las circunstancias en que se desarrollan infinidad
de procesos, seguidos por el juicio ordinario, en los cuáles frecuente-
mente el demandado no tiene ninguna razón seria que hace valer y se
abstiene de comparecer a la contestación quedando contumaz, conti-
nuando en su ausencia, por la sola iniciativa del demandante, toda la larga
marcha del proceso ordinario hacia la sentencia definitiva, que crea el
título ejecutivo.
Estas situaciones ocurren principalmente en aquellos juicios basados en
documentos públicos o privados y, en particular, en letras de cambio y
documentos negociables en que consta la obligación de pagar una suma
líquida de dinero o la obligación de entregar una cantidad de cosas
fungibles o una cosa cierta determinada. Procesos éstos, que dados los
trámites formales, lentos y dispendiosos del juicio ordinario, plenan los
archivos judiciales y se deciden al fin en contumacia del demandado
Sentencia de la Sala Político-Administrativa del 18 de marzo de 1998, con
ponencia de la Magistrado Dra. Cecilia Sosa Gómez, en el juicio de C.A. Serenos
Asociados Anzoátegui contra Cadafe, en el expediente Nº 11.302, sentencia Nº
174:
Como punto previo esta Sala Político-Administrativa considera necesario
señalar que la presente demanda no debió ser admitida en base al
procedimiento por intimación previsto en el Capítulo II del Título II, Parte
Primera del Libro Cuarto del Código de Procedimiento Civil de conformidad
con los ordinales 2º y 3º del artículo 643 del Código de Procedimiento
Civil. Señala expresamente el artículo 643 del Código de Procedimiento
Civil:
“Articulo 643. El juez negará la admisión de la demanda por auto razonado,
en los casos siguientes:
2º)Si no se acompaña con el libelo la prueba escrita del derecho que se
alega.
3º)Cuando el derecho que se alega está subordinado a una contraprestación
o condición, a menos que el demandante acompañe un medio de prueba
que haga presumir el cumplimiento de la contraprestación o la verificación
de la condición".
En el presente caso la parte actora sólo acompañó a su libelo los contratos
suscritos con Cadafe y una experticia contable donde se determina la
supuesta deuda de Cadafe por intereses moratorios y correspectivos y no
presentó las facturas canceladas por Cadafe mediante las cuales se pudiera
determinar la procedencia de esos intereses reclamados. Con la sola
presentación de los contratos lo que queda evidenciado era la existencia de
un derecho (el derecho a recibir una cantidad de dinero) a cambio de una
contraprestación (el prestar servicios de vigilancia) a la cual estaba
subordinada ese derecho. La parte actora, a su vez, no acompañó prueba
alguna que hiciera presumir el cumplimiento de su contraprestación. Con
los contratos no se puede determinar si la obligación ya es líquida y exigible
porque no se puede determinar de qué manera ambas partes han dado
cumplimiento a sus obligaciones.
En este sentido ha señalado la Sala de Casación Civil mediante sentencia de
fecha 28 de septiembre de 1994, con ponencia del Magistrado Alirio Abreu
Burelli lo siguiente:
«De conformidad con el citado artículo 640, la pretensión del demandado
debe perseguir el pago de una suma líquida y exigible de dinero o la entrega
de cantidad cierta de cosas fungibles o una cose determinada.
Ello significa que el procedimiento por intimación, sólo es procedente
cuando se trate de acciones de condena, en las cuales se persiga el
cumplimiento de una obligación de dar que conste en prueba documental.
La obligación debe ser líquida y exigible es decir, que el quantum esté
determinado o pueda serlo mediante una simple operación aritmética y,
además, que no esté sujeta a condición, plazo o contraprestacíón alguna.
Además de tales condiciones de liquidez y exigibles es preciso que el crédito
sea cierto, lo cual significa que no podría usarse el procedimiento por
intimación si la pretensión del actor no existe de manera irrefutable.
Por ello, se exige prueba escrita como presupuesto procesal de/
procedimiento por intimación, interpretándose que los documentos a que se
refiere el articulo 644 del Código de Procedimiento Civil deben demostrar los
hechos constitutivos de la obligacióndemandada". (Cursivas de la Sala
Político-Administrativa).
Dicho lo anterior, se debe indicar que en virtud de que el presente
procedimiento, en definitiva, se sustanció en base al procedimiento
ordinario previsto en el Código de Procedimiento Civil, procedimiento
correcto para resolver la controversia planteada, esta Sala Político-
Administrativa, de conformidad con el artículo 211 del Código de Procedi-
miento Civil, considera inoficioso declarar la nulidad del auto de admisión
dictado por el Juzgado de Sustanciación en fecha 25 de enero de 1995 y
ordenar la reposición de la causa al estado de admitirse la demanda y, en
consecuencia, procede a dictar la sentencia correspondiente al fondo de la
controversia.
ANÁLISIS DEL TÍTULO EJECUTIVO
Dado que no se trata de un verdadero juicio ejecutivo, no se puede calificar de
ejecutivo al título que sustenta la pretensión, pues el proceso está dirigido, tal
como lo indica la exposición de motivos, a una rápida formación del título
ejecutivo.
Sin embargo, ello no obsta para que en algunos supuestos se trate de un título
que utilizado, por ejemplo, en la vía ejecutiva, apareje ejecución, y por la
ausencia de oposición se transformará, para utilizar la denominación de
Podetti, de título ejecutivo a título ejecutorio, equiparable a la sentencia pasada
en autoridad de cosas juzgada.
En todo caso, es atribución del Juez negar la admisión si el título, o mejor el
documento escrito acompañado al libelo no reune los requisitos para acudir a
este procedimiento; sin embargo, si admite indebidamente la demanda, no
puede el intimado apelar o discutir de alguna manera esta admisión, sino que
deberá oponerse a la intimación para dejar sin efecto el decreto, tal como lo
establece la doctrina de la Sala de Casación Civil:
SENTENCIA 28-10-93. PONENTE DR. ANIBAL RUEDA. NELSON ANTONIO
ACOSTA LEON contra NESTOR PEREZ HERNANDEZ (P.T.)
"(...) Dentro de dicho juicio ejecutivo la única actuación permitida al
intimado es el de oponerse dentro del lapso previsto, una vez hecha dicha
oposición el procedimiento por intimación deja de existir para proceder a
tramitarse por juicio ordinario oportunidad en la que las partes pueden
alegar las defensas que consideren necesarias.
En el procedimiento intimatorio, el legislador sólo faculta al Juez
(artículo 642 del Código de Procedimiento Civil) para ordenar al
demandante la corrección del libelo, absteniéndose entre tanto de
proveer sobre lo pedido, contra esta resolución podrá interponerse
recurso de apelación el cual se oirá libremente.
Siendo pues, que sólo el Juez tiene la potestad de solicitar la corrección
libelar, con lo cual se abriría una incidencia, y la parte intimada sólo
puede oponerse al Decreto intimatorio para dejarlo sin efecto, mal podría
tramitarse como se hizo en el caso bajo análisis, una solicitud de nulidad
de admisión del escrito de demanda, incidencia ésta que no está prevista
para el procedimiento por intimación.
ÓRGANO JURISDICCIONAL COMPETENTE
Tal como se expresó al relacionar los presupuestos de admisión del
procedimiento, el Tribunal competente es exclusivamente el Juez del domicilio
del deudor que sea competente por la materia y por el valor según las normas
ordinarias de la competencia, salvo elección de domicilio. La residencia hace
las veces de domicilio respecto de las personas que no lo tienen conocido en
otra parte. (Artículo 641 CPC).
ADMISIÓN E INADMISIBILIDAD DE LA DEMANDA
Artículo 643
El Juez negará la admisión de la demanda por auto razonado, en los casos
siguientes:
1° Si faltare alguno de los requisitos exigidos en el artículo 640.
2° Si no se acompaña con el libelo la prueba escrita del derecho que se alega.
3° Cuando el derecho que se alega está subordinado a una contraprestación o
condición, a menos que el demandante acompañe un medio de prueba que
haga presumir el cumplimiento de la contraprestación o la verificación de la
condición.
Artículo 647
El decreto de intimación será motivado y expresará: El Tribunal que lo dicta, el
nombre, apellido y domicilio del demandante y del demandado, el monto de la
deuda, con los intereses reclamados, la cosa o cantidad de cosas que deben ser
entregadas, la suma que a falta de prestación en especie debe pagar el intimado
conforme a lo dispuesto en el artículo 645 y las costas que debe pagar; el
apercibimiento de que dentro del plazo de diez días, a contar de su intimación,
debe pagar o formular su oposición y que no habiendo oposición, se procederá
a la ejecución forzosa.
Artículo 648
El Juez calculará prudencialmente las costas que debe pagar el intimado, pero
no podrá acordar en concepto de honorarios del abogado del demandante, una
cantidad que exceda del 25% del valor de la demanda.
Exposición de motivos:
La falta de estos requisitos, así como de los señalados en el artículo 640,
considerados por la doctrina como presupuestos procesales especiales del
procedimiento por intimación, si bien obliga al Juez a negar la admisión de la
demanda, ello no implica un pronunciamiento sobre el fondo del derecho que
se hace valer con la acción, ni impide al demandante la posibilidad de hacer
valer la misma acción en otro proceso. (...)
Como el procedimiento de intimación tiende fundamentalmente a la rápida
creación del título ejecutivo, el cual se logra cuando el decreto de intimación ha
quedado sin oposición por parte del intimado dentro de los plazos
establecidos, ese decreto de intimación, que tiene entonces fuerza y autoridad
de cosa juzgada, debe bastarse a sí mismo, en el sentido de que debe contener
en sí todos los elementos que hagan posible la ejecución forzada.
Sentencia 17-6-99. Ponente Dr. Alirio Abreu Burelli. Exp. Nº 98-276 RAFAEL
SANTIAGO GONZALEZ ORTA y otros contra la sociedad mercantil
AGROINVERSORA EL GUAMAL, C.A.:
Se puede apreciar, de las reglas legales transcritas, que el juez de la causa
tiene amplias facultades para inadmitir la demanda que pretende dar
inicio a un procedimiento intimatorio, por tanto la Alzada, al negar la
admisión de la demanda por razones diferentes a las establecidas en el
artículo 341 del Código de Procedimiento Civil, no infringió por falta de
aplicación dicha disposición legal, ni consiguientemente el artículo 12
eiusdem, sino que aplicó preferentemente las reglas especiales del
procedimiento por intimación.
Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia del 26-07-
89. Ponente Magistrado Dr. Aníbal Rueda:
"...Por la naturaleza especial de este procedimiento, el Juez ,deberá hacer
un examen diligente y sumado para la admisión de la demanda de
intimación. En dicho examen, el Juez deberá determinar la satisfacción de
las condiciones requeridas en los artículos 640, 641, 642, 643, 644 y 645
del Código de Procedimiento Civil. Esas condiciones son: que la
pretensión persiga: a) El pago de una suma liquida y exigible de dinero o;
b) La entrega de cantidad cierta de cosas fundibles (en cuyo caso debe
expresarse en dinero la cantidad que se estaría dispuesto a recibir).
(Artículo 645 del Código de Procedimiento Civil), o; c) La entrega de una
cosa mueble determinada; d) Que el derecho que se alega no está
subordinado a una contraprestación o condición, a menos que el
demandante acompañe un medio de prueba que haga presumir el
cumplimiento de la contraprestación o la verificación de la condición.
(Artículo 643 del Código de Procedimiento Civil), También es necesario:
e) Que el deudor se encuentre en Venezuela o aun encontrándose en el
extranjero, haya dejado apoderado a quien pueda intimarse, que acepte
representado (artículo 640 del Código de Procedimiento Civil); f) Que la
demanda se interponga ante un Juez competente por razón del territorio,
del valor y de la materia (artículo 641 del Código de Procedimiento Civil);
g) Que se hayan cumplido en el libelo de demanda los requisitos del
artículo 340 del Código de Procedimiento Civil (artículo 642 del Código
de Procedimiento Civil); h) Que el documento acompañado al libelo de la
demanda sea alguno de los que se enumeran a continuación: instrumento
público. instrumento privado, cada, misiva, admisible según el Código
Civil. facturas aceptadas, letra de cambio, pagarés, cheques, o cualquier
otro documento negociable.
El examen de los puntos anteriormente expuestos, es previo a la admisión
de la demanda e implica el análisis del libelo y de los instrumentos en que se
funda la pretensión.
El pronunciamiento de admisión o no admisión de la demanda de
intimación, tiene una naturaleza exclusivamente procesal y no implica
pronunciamiento alguno sobre la bondad o no de la pretensión; sino
sobre la idoneidad del procedimiento de intimación para la satisfacción
de la misma, en vista de la constatación previa por el órgano
jurisdiccional del cumplimiento de las condiciones formales
y sustanciales establecidas en los artículos antes mencionados (...).
PRUEBAS
Artículo 644
Son pruebas escritas suficientes a los fines indicados en el artículo anterior: los
instrumentos públicos, los instrumentos privados, las cartas, misivas,
admisibles según el Código Civil, las facturas aceptadas, las letras de cambio,
pagarés, cheques y cualesquiera otros documentos negociables.
Ver requisitos de admsibilidad
MEDIDAS CAUTELARES
El procedimiento prevé reglas especiales para que se acuerden medidas
cautelares:
Artículo 646
Si la demanda estuviere fundada en instrumento público, instrumento privado
reconocido o tenido legalmente por reconocido, facturas aceptadas o en letras
de cambio, pagarés, cheques, y en cualesquiera otros documentos negociables,
el Juez a solicitud del demandante, decretará embargo provisional de bienes
muebles, prohibición de enajenar y gravar inmuebles o secuestro de bienes
determinados. En los demás casos podrá exigir que el demandante afiance o
compruebe solvencia suficiente para responder de las resultas de la medida. La
ejecución de las medidas decretadas será urgente. Quedan a salvo los derechos
de terceros sobre los bienes objeto de las medidas.
El término imperativo "decretará", implica que de presentarse alguno de esos
instrumentos u otros documentos negociables, el juez deberá decretar las
medidas, sin examinar la existencia de los presupuestos del artículo 585
del Código de Procedimiento Civil, es decir, el fumus boni iuris, y el periculum in
mora; sin embargo, sólo podrá decretar el secuestro en los supuestos
del artículo 599, pues estos son taxativos, y respetar en general las
características de cada una de las medidas.
Así mismo, al establecer la norma que en los demás casos podrá exigir que el
demandante afiance o compruebe solvencia suficiente para responder de las
resultas de la medida, no implica que se pueda decretar con caución el
secuestro.
Dichas medidas, por ser de especial regulación en el procedimiento por
intimación quedarán sin efecto con la oposición, pero para cumplir con la
función asegurativa, debe el Juez examinar y decidir la posterior solicitud de
medidas del demandante, antes de ordenar la liberación de los bienes.
Las reglas finales, sobre la urgencia de las medidas y que quedan a salvo los
derechos de terceros sobre los bienes objeto de las medidas, son redundantes,
pero indican que no puede haber otras incidencias al respecto, sino que deberá
simplemente el demandado oponerse al decreto.
SUSTANCIACIÓN DEL PROCEDIMIENTO
Artículo 649
El Secretario del Tribunal compulsará copia de la demanda y del decreto de
intimación y la entregará al Alguacil para que practique la citación personal del
demandado en la forma prevista en el artículo 218 de este Código.
Artículo 650
Si buscado el demandado no se le encontrare, el Alguacil dará cuenta al Juez,
expresando las direcciones o lugares en que lo haya solicitado, y éste
dispondrá, dentro del tercer día, que el Secretario del Tribunal fije en la puerta
de la casa de habitación del intimado, o en la de su oficina o negocio, si fueren
conocidos o aparecieren de los autos, un cartel que contenga la transcripción
íntegra del decreto de intimación. Otro cartel igual se publicará por la prensa,
en un diario de los de mayor circulación, en la localidad, que indicará
expresamente el Juez, durante treinta días, una vez por semana. El secretario
pondrá constancia en el expediente de todas las diligencias que se hayan
practicado en virtud de las disposiciones de este artículo, y el demandante
consignará en los autos los ejemplares del periódico en que hubieren
aparecido los carteles.
Cumplidas las diligencias anteriores, si el demandado no compareciere a darse
por notificado dentro del plazo de diez días siguientes a la última constancia
que aparezca en autos de haberse cumplido las mismas, el Tribunal nombrará
un defensor al demandado con quien se entenderá la intimación.
SENTENCIA SCC 30-11-00. PONENCIA DEL MAGISTRADO DOCTOR FRANKLIN
ARRIECHE. Exp. Nº 00-194, sentencia Nº 390:
No obstante, la declaratoria de procedencia de la anterior delación, esta Sala
considera que, resultaría contrario a la celeridad de los juicios y a la economía
procesal, realizar todos los actos tendientes a lograr la intimación, cuando de
las actas procesales pueda constatarse que la parte intimada con su actuación,
ya está en conocimiento de la orden de pago emitida por el juez a través del
respectivo decreto de intimación, con lo cual debe considerarse que el acto
logró el fin para el cual estaba destinado, desde luego que el texto de la
Constituciónde la República Bolivariana de Venezuela, específicamente en sus
artículos 26 y 257, deja claramente evidenciada la voluntad del constituyente
de preservar a toda costa la justicia por encima de cualquier formalidad no
esencial en el proceso y la necesidad de que ésta se imparta sin dilaciones o
reposiciones que en nada contribuyan al alcance de tal fin.
Desde este ángulo considera la Sala que constituiría una formalidad no
esencial y contraria al principio de rechazo a las dilaciones indebidas, la
necesidad de llevar a cabo las gestiones de intimación del sujeto pasivo en los
procedimientos como el de autos, cuando ese sujeto pasivo, por si o mediante
apoderado, ha estado presente en algún acto del proceso o ha realizado alguna
diligencia en el proceso
Esta circunstancia se torna mucho más evidente si se considera que, según el
artículo 649 del Código de Procedimiento Civil, el alguacil debe practicar "la
citación personal del demandado en la forma prevista en el artículo 218 de este
Código" y esa forma prevista en dicho artículo, es precisamente aquella que
debe obviarse si se cumple alguno de los supuestos del artículo 216 ejusdem,
en su único aparte
Fundamentalmente por esa razón, este máximo tribunal debe apartar la
rigidez en cuanto a las formas del proceso, que lejos de contribuir con el
afianzamiento de la justicia y la equidad, señalan el camino para que estos
principios sean irrespetados y pocas veces puedan lograrse
En virtud de lo antes expuesto, esta Sala considera acertado reasumir el
criterio sostenido en cuanto a la intimación y específicamente la intimación
presunta, plasmado en sentencia de fecha 1º de junio de 1989, de la cual se
pasa a transcribir el siguiente pasaje:
“La intención del legislador, al establecer el principio de la citación tácita fue la
de omitir el trámite formal de la citación, el cual tiene por objeto poner al
demandado en conocimiento del juicio, o al menos hacer posible que obtenga
tal conocimiento, cuando de las mismas actas del proceso consta, por haber
realizado alguna actuación la parte o su apoderado, que la accionada está
enterada de la demanda contra ella (sic) incoada. Si bien el contenido de la
orden de comparecencia a contestar la demanda en el juicio ordinario es
diferente a la intimación al pago del procedimiento de ejecución de hipoteca, y
es diverso el efecto de la no comparecencia, la parte, o en el caso el apoderado
de ella, al actuar en el proceso toma conocimiento del contenido de la demanda
y, en el caso de la ejecución de hipoteca, de la orden de pago apercibido de
ejecución; por tanto, siendo similar la situación, en cuanto a la constancia en el
expediente de que la demandada conoce de la demanda incoada, la
Sala considera que la disposición del artículo 216 referente a la citación tácita
es plenamente aplicable en el procedimiento especial de ejecución de
hipoteca.”
Conforme a la precedente transcripción, los efectos de la citación presunta son
plenamente asimilables a los de la intimación presunta y en virtud de ello, el
supuesto contenido en el artículo 216 del Código de Procedimiento Civil,
conforme al cual "...siempre que resulte de autos que la parte o su apoderado
antes de la citación han realizado alguna diligencia en el proceso, o han estado
presentes en un acto del mismo, se entenderá citada la parte desde entonces
para la contestación de la demanda, sin más formalidad...", resulta aplicable al
procedimiento de intimación. Así se decide

OPOSICIÓN DEL INTIMADO


Artículo 651
El intimado deberá formular su oposición dentro de los diez días
siguientes a su notificación personal practicada en la forma prevista en el
artículo 649, a cualquier hora de las fijadas en la tablilla a que se refiere el
artículo 192. En el caso del artículo anterior, el defensor deberá formular
su oposición dentro de los diez días siguientes a su intimación, en
cualquiera de las horas anteriormente indicadas. Si el intimado o el
defensor en su caso, no formulare oposición dentro de los plazos
mencionados, no podrá ya formularse y se procederá como en sentencia
pasada en autoridad de cosa juzgada.
Artículo 652
Formulada la oposición en tiempo oportuno por el intimado o por el
defensor, en su caso, el decreto de intimación quedará sin efecto, no
podrá procederse a la ejecución forzosa y se entenderán citadas las partes
para la contestación de la demanda, la cual tendrá lugar dentro de los
cinco días siguientes a cualquier hora de las indicadas en la tablilla a que
se refiere el artículo 192, sin necesidad de la presencia del demandante,
continuando el proceso por los trámites del procedimiento ordinario o
del breve, según corresponda por la cuantía de la demanda.
No obstante que el procedimiento monitorio mixto venezolano exige, como el
monitorio documental la presentación de prueba escrita del derecho que se
alega, el efecto de la oposición corresponde al procedimiento monitorio puro,
pues formulada la oposición, sin más queda sin efecto el decreto de intimación.
En relación con dicha oposición ha establecido la jurisprudencia:
SENTENCIA 26-07-95. PONENTE DR. CARLOS TREJO PADILLA. ESTHER
BURGOS DE PEREZ contra DOMINGO BENJAMIN RIVERA Y OTRA.
"La norma contenida en el artículo 651 del Código de Procedimiento
Civil, nada dice en relación a la forma que debe cumplir la oposición para
que logre la finalidad que le señala la ley. Por tanto, es menester acudir al
modo en que la ley ha regulado situaciones análogas para determinar en
primer lugar, cuál es la forma que ésta debe adoptar; y, en segundo lugar,
si constituye un elemento esencial para su validez, conforme a la
naturaleza del acto y al propósito que la ley le asigna.
En primer término, para acercarnos a la naturaleza de la oposición, que
puede hacer el intimado en el procedimiento por intimación, la
explicación que da la Exposición de Motivos del Código de Procedimiento
Civil, permite deducir que se trata de un medio de impugnación previsto
para la defensa del intimado. En efecto, en dicha Exposición de Motivos,
se dice:
""Pues bien, el nuevo procedimiento permite que intimado el pago al
demandado, a falta de oposición formal de éste, adquiera el decreto de
intimación fuerza ejecutiva con autoridad de cosa juzgada, procediéndose
sin más a la ejecución"".
""En cambio, si el intimado tiene alguna objeción o razón seria y fundada
que hace valer, propone su oposición al decreto de intimación y el asunto
continúa por los trámites del juicio ordinario, abriéndose en ese momento
la verdadera contención, con la contestación de la demanda"".
Es forzoso concluir del texto antes transcrito, que la oposición abre al
intimado la posibilidad de denunciar la existencia de una irregularidad,
que explica su objeción al decreto intimatorio. Posibilidad, que es una
característica común de todos los medios de impugnación, en los cuales,
como dice Devis Echandía, la impugnación es el género y el recurso la
especie.
Enrique Vescovi, comenta que, en definitiva, además del recurso, se
reconoce como medio impugnativo a la oposición incidental, esto es, la
oposición a determinado acto que origina un incidente (como la demanda
incidental de nulidad, por ejemplo); la propia excepción, que a veces no
funciona específicamente como derecho de contradicción, sino como
forma de relevar una nulidad o deducir oposición (como en el caso de los
procedimientos monitorios). Aquí la excepción cumple la función de un
verdadero recurso. También el juicio ordinario posterior a la sentencia de
ciertos procesos sumarios.
Una vez que se ha precisado que se trata de un medio de impugnación, es
necesario ahora aclarar cuál es el fin que le asigna la ley. Para este
propósito basta analizar los artículos 651 y 652 del Código de
Procedimiento Civil, pues su lectura nos permite afirmar que la finalidad
que cumple la oposición es, sin duda, la de representar en el proceso el
mecanismo con el cual el intimado abre la posibilidad de explanar en la
contestación, prevista en el artículo 652 eiusdem, las razones de su
rechazo al decreto de intimación.
Pues bien, queda ahora la necesidad de determinar cuál en orden a su
finalidad y naturaleza, es la forma que debe adoptar para cumplir su
propósito. Para ello, como se ha expresado, es necesario revisar el modo
en que la ley ha regulado situaciones análogas. En este sentido, dicho ya
que se trata de un medio de impugnación, es en éstos donde será posible
encontrar cuál es la forma que debe adoptar para que produzca el efecto
deseado por la ley.
Medios de impugnación como la tacha de documentos y el recurso de
casación, tienen en común, en primer lugar, una oportunidad para su
anuncio y una posterior para formalizar las razones de su ejercicio; en
segundo lugar, que la ausencia de su anuncio y formalización, deja en toda
su eficacia la actividad procesal objeto de su impugnación; y, en tercer
lugar, que el anuncio no tiene otras formalidades que la expresión
indubitable de ejercer el medio de impugnación.
Características que comparte con los medios de impugnación señalados,
la oposición del procedimiento de intimación, pues de los artículos 651 y
652 del Código de Procedimiento Civil, se infiere, claramente, que si el
anuncio del medio de impugnación no se efectúa o no se contesta en la
ocasión señalada, el decreto de intimación queda en toda su eficacia. Así
mismo, que la oportunidad para expresar las razones de la oposición, esto
es, para formalizarla, es la contestación prevista en el artículo 652. De
todo lo cual se colige, evidentemente, que basta para que la oposición
cumpla el fin que le tiene atribuido la ley, el anuncio que haga el intimado
de que se opone al decreto de intimación, sin que sea necesario expresar
las causas en que la fundamenta, porque este requisito debe cumplirse en
la oportunidad de la contestación y no en el anuncio.
A esta conclusión llega Ricardo Henríquez La Roche, cuando afirma en su
obra "Comentarios al Nuevo Código de Procedimiento Civil", lo siguiente:
""El procedimiento por intimación varía respecto a los de ejecución de
hipoteca y de prenda en cuanto a los efectos procesales de la oposición,
pues i bien en los tres casos se suspende de inmediato la ejecución, la
asunción del procedimiento ordinario corresponde a etapas distintas: en
los dos primeros "se declarará el procedimiento abierto a pruebas" (arts.
657 y 663) a raíz de la oposición. Pero según este art. 652, en el
procedimiento de intimación "se entenderán citadas las partes para la
contestación de la demanda". Ahora bien, cabe preguntarse quién
contestará la demanda, ¿el ejecutante o el opositor?. La respuesta
depende de qué debe entenderse por la demanda, si la solicitud de
intimación al pago o la oposición. Sostiene la doctrina extranjera que si la
oposición se funda en motivos de fondo, las posiciones respectivas de las
partes sobre este tema (la controversia de fondo), se determinará sobre la
base de su respectiva posición sustancial (inversa a la procesal), en la que
el oponente sustancialmente es un excepcionante. Se dice inversa a la
procesal porque el opositor es quien inaugura el juicio de conocimiento
(actuante, actor), y la oposición fija el programa de debate del mismo,
debiendo circunscribirse el fallo al rechazo o acogida de la pretensión
contenida en esa oposición. Así, pues, la demanda sería la oposición y el
sujeto pasivo el pretendiente de ejecución"".
""Sin embargo, si nos atenemos a la tradición jurisprudencial venezolana,
basada en el juicio de ejecución de hipoteca, habremos de llegar a una
conclusión contraria, pues nuestros tribunales, aun expresando el art. 535
CPCD que "la oposición se sustanciará por los trámites del juicio ordinario
(art. 535 CPCD), entendieron mayoritariamente que la oposición
equivalía por sí misma a una contestación de la demanda, en la cual
debían interponerse de consuno las excepciones de forma y de fondo.
Esta parece ser la solución correcta. Y la avala el contenido del art. 642, el
cual, al calificar como "demanda" la solicitud de ejecutoria por intimación,
da a entender que la contestación mencionada en ese art. 652 no puede
ser otra que la de esa "demanda". Por manera, pues, que la oposición debe
entenderse sólo como anuncio de la contradicción o rechazo que será
formalizado ulteriormente por el demandado-opositor en el momento de
litiscontestación, en forma similar al anuncio y formalización de la tacha
de documentos. La oposición o anuncio de las excepciones produce la
inmediata suspensión de la ejecución, amén del cumplimiento pendiente
de medidas preventivas (art. 646)"
(omissis). En efecto, el Código de Procedimiento Civil Italiano, regula la
oposición al decreto de intimación, de la siguiente forma:
""645. Oposición.- La oposición se propone ante el organismo judicial al
que pertenece el juez que ha emitido el decreto, por acto de citación
notificado al recurrente en los lugares a que hace referencia el
artículo 638. Simultáneamente el oficial judicial debe notificar aviso de la
oposición al secretario a fin de que tome nota de ella sobre el original del
decreto". (Negrillas de la Sala).
""Como consecuencia de la oposición, el juicio se desarrolla según las
normas del procedimiento ordinario ante el juez al que se ha acudido;
pero los términos de comparecencia se reducen a la mitad"".
""646. Oposición a los decretos relativos a créditos de trabajo.- Cuando el
decreto ha sido pronunciado por créditos dependientes de relaciones
individuales de trabajo, dentro de los cinco días a contar de la
notificación, el acto de oposición debe ser denunciado a tenor del art. 430
a la asociación sindical legalmente reconocida a cual pertenece el
oponente"". (Negrillas de la Sala).
""En tal caso, el término para la comparecencia en juicio corre desde el
vencimiento del vigésimo día siguiente al de la notificación de la
oposición"".
""Durante el curso del término establecido para el intento de conciliación,
el oponente puede pedir por medio de recurso (escrito) al pretor o al
presidente la suspensión de la ejecución provisional del decreto. El juez
provee por decreto que, en caso de ser acogida la instancia, debe ser
notificado a la contraparte"".
""647. Ejecutoriedad por falta de oposición o por falta de actividad del
oponente.- Si no se ha hecho oposición dentro del término establecido, o
no se ha constituido el oponente, el conciliador, el pretor o el presidente,
a instancia aun verbal del recurrente, declara ejecutivo el decreto. En el
primer caso, el juez debe ordenar que se renueve la notificación, cuando
resulte o aparezca probable que el intimado no ha tenido conocimiento
del decreto"". (Negrillas de la Sala).
""Una vez que se ha declarado ejecutivo el decreto, a tenor del presente
artículo, la oposición no puede ser ya propuesta ni proseguida, salvo lo
dispuesto por el art. 650, y la caución eventualmente prestada queda
liberada"".
""648. Ejecución provisional estando pendiente la oposición.- El juez
instructor, si la oposición no se funda en prueba escrita o de inmediata
práctica, puede conceder, por ordenanza no impugnable, la ejecución
provisional del decreto, cuando no se la haya concedida a tenor del art.
642"". (Negrillas de la Sala).
""Debe concederla en todo caso, si la parte que la ha pedido ofrece
caución para el monto de las eventuales restituciones, costas y daños"".
""649. Suspensión de la ejecución provisional.- El juez instructor, a
instancia del oponente, cuando concurran graves motivos, puede
suspender la ejecución provisional del decreto concedida a tenor del art.
642, mediante ordenanza no impugnable. (Negrillas de la Sala).
""650. Oposición tardía.- El intimado puede hacer oposición aun después
de vencido el término fijado en el decreto, si prueba que no ha tenido
conocimiento oportuno de él por irregularidades de la notificación o por
caso fortuito o fuerza mayor"". (Negrillas de la Sala).
""En este caso, la ejecutoriedad puede quedar suspendida a tenor del
artículo anterior"".
""No se admite ya la oposición una vez transcurridos diez días desde el
primer acto de ejecución"".
""651. Depósito para el caso de vencimiento.- La oposición a que se
refiere el artículo anterior y la oposición contra el decreto pronunciado
en los casos previstos en el art. 642, primer apartado, deben ir precedidas
del depósito de cien liras, si se propone ante el conciliador o el pretor; de
doscientas liras, si se propone ante el tribunal o ante la Corte de
apelación. A tal depósito se aplican las normas relativas al depósito para
el recurso de casación"". (Negrillas de la Sala).
""652. Conciliación.- Si en el juicio de oposición se concilian las partes, el
juez, por ordenanza no impugnable, declara o confirma la ejecutoriedad
del decreto, o bien reduce la suma o la cantidad a la establecida por las
partes. En este último caso, queda firme la validez de los actos ejecutivos
realizados y de la hipoteca inscrita, hasta el límite de la suma o cantidad
reducida. De la reducción debe efectuarse anotación especial en los
registros inmobiliarios"". (Negrillas de la Sala).
""653. Rechazamiento o acogimiento parcial de la oposición.- Si la
oposición es rechazada por sentencia pasada en autoridad de cosa
juzgada o provisionalmente ejecutiva, o bien se declara por ordenanza la
extinción del proceso, el decreto que no goce ya de ella adquiere eficacia
ejecutiva"". (Negrillas de la Sala).
""Si se acoge sólo en parte la oposición, el título ejecutivo está constituído
exclusivamente por la sentencia, pero los actos de ejecución ya realizados
a base del decreto, conservan sus efectos dentro de los límites de la suma
o de la cantidad reducida"".
Puede apreciarse en las normas transcritas, que en el Código Italiano,
comentado por la doctrina citada por el Juez de alzada, la regulación
prevista para la oposición al decreto de intimación, confiere a ésta un
carácter distinto, ya que no señalan, los preceptos copiados, una ocasión
específica para que sea formalizada. Por lo que sí es posible inferir, que es
menester su motivación. Especialmente, si leemos el artículo 653 del
Código Italiano, pues de él, se deduce, sin duda, que la oposición sólo
puede ser rechazada o aceptada en parte, si han sido expresados sus
fundamentos.
En consecuencia, la deducción que puede hacerse en la normativa del
Código Italiano, de que es menester la fundamentación de la oposición
para que tenga eficacia, en nuestro Código, que tiene una regulación
diversa, no es posible obtener la misma conclusión."
En anterior publicación (Abreu y Mejía 2000, pág. 133), expresamos:
En el derecho italiano se incluye, entre los medios de gravamen la
oposición del contumaz, diferente de la apelación. En Venezuela no existe
tal recurso, por lo cual, a primera vista, los medios de gravamen parecen
ser una clase con una sola especie. Sin embargo, el procedimiento por
intimación constituye un procedimiento monitorio mixto, en el cual la
sola voluntad del intimado provoca la revisión, por el mismo juez, de la
controversia planteada en la demanda o solicitud de intimación, dejando
sin efecto el decreto de intimación.
Si se considera característica necesaria de los medios de gravamen la
apertura de una segunda instancia, no se puede considerar la oposición a
la intimación dentro de esta categoría; pero si se entiende que la relación
con el principio de la doble instancia es una característica específica de la
apelación, y en el derecho italiano de la oposición del contumaz, se estará
en presencia de un nuevo medio de gravamen.