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ADAPATACIÓN GASTROINTESTINALES

A las 20 semanas de gestación está suficientemente desarrollada la función


gastrointestinal para permitir al feto deglutir líquido amniótico, absorber gran parte del
agua que contiene e impulsar la materia no absorbida hasta el cordón distal. El volumen
del líquido amniótico deglutido diariamente va en aumento hasta llegar, en el feto de
término a 450ml en las 24 horas.

El intestino en proporción más largo que el del adulto, se halla ocupado por meconio,
sustancia pastosa de color verde, estéril, compuesto de restos epiteliales del intestino,
bilis espesa y elementos del líquido amniótico deglutido por el feto.

A pesar de su inmadurez funcional, el sistema gastrointestinal del recién nacido es capaz


de ingerir, digerir, absorber y eliminar la leche materna. El feto realiza movimientos de
succión y de deglución en el útero, estás habilidades adquieren una coordinación fina
durante los primeros días de vida extrauterina.

La capacidad gástrica del recién nacido el primer día es de aproximadamente 40-60ml,


esta capacidad aumenta a medida que se introduce la toma. El vaciamiento gástrico tarda
aproximadamente 2-4 horas, en el recién nacido es normal que se produzca una pequeña
regurgitación tras la toma, esto se atribuye a la inmadurez del esfínter del cardias a la
entrada del estómago.

El pepsinogeno, que se convierte en pepsina gracias al ácido gástrico, está presente en el


momento del nacimiento. Ayuda a la digestión cuando la leche llega al estomago. Las
enzimas necesarias para la síntesis proteica también están presentes en el recién nacido.
Las grases se digieren y se absorben con menos eficacia debido a la escasa cantidad de
lipasa pancrática. La leche materna contiene lipasa y su composición facilita su digestión.

Las primeras heces están constituidas por meconio y se eliminan en las primeras 24
horas de vida en el 99% de los recién nacidos a término. L a eliminación del meconio es
un paso básico en el funcionamiento y la adaptación del sistema gastrointestinal.

ADAPTACIÓN DELA TERMORREGULACIÓN

Los tejidos fetales son metabólicamente activos y producen cantidades relativamente


grandes de calor, especialmente durante los procesos de mitosis y diferenciación celular,
crecimiento, transporte de iones y nutrientes a través de membranas celulares y trabajo
mecánico, se calcula que la tasa de producción de calor es de 33 a 47 calorías/kg/min.

1. PÉRDIDAS DE CALOR EN EL RN

La Tº fetal es de 0.5-1 ºC superior a la materna, al nacer se halla expuesto a una


temperatura ambiental inferior, ante la cual pierde calor por 4 mecanismos:

1) Por evaporación: principalmente a través de la piel y en menor medida a través


de la respiración la evaporación cutánea ocurre en el momento en que el RN
elimina líquido amniótico. Estás perdidas son las más cuantiosas y pueden
reducirse secando inmediatamente al RN con toallas precalentadas.
2) Por radiación: hacia los objetos fríos que se encuentran cerca al RN. Estás
perdidas se reducen envolviéndolo en mantos precalentados.
3) Por convección: hacia las corrientes de aire que rodean al RN. Se reducen
cerrando puertas y ventanas, usando calefacción e impidiendo las corrientes de
aire dentro de la incubadora.
4) Por conducción: hacia las superficies que entran en contacto con el RN (mesa
de reanimación, cuna). Por lo general son mínimas y se reducen calentando
dichas superficies con calefactores radiantes.

Al nacimiento, el bebé pierde calor rápidamente a una tasa de 0,2 a 1 grado centígrado
por minuto.

ADAPTACIÓN HEPÁTICA

El normal desarrollo del tejido hepático y de las vías biliares son esenciales para la
función hepática al nacimiento. Aunque el hígado neonatal es inmaduro, si es capaz de
realizar las funciones vitales: el metabolismo de carbohidratos, producción de factores de
coagulación, conjugación de bilirrubina y almacén de hierro.

Metabolismo de los carbohidratos:

El feto almacena durante las últimas semanas de gestación, y en el momento del


nacimiento debe mantener el nivel de glucemia mediante la producción y regulación de
sus propios almacenes de glucemia. Esto requiere la activación de la glucogénesis y de la
glucolisis.

La insulina, el glucagón y la hormona del crecimiento, están envueltas en la regulación de


la glucemia, están presentes en el momento del nacimiento.

Factor de coagulación:

Los actores de coagulación son elementos esenciales en el proceso de hemostasia. Los


factores de coagulación materna no atraviesan la barrera placentaria. La inmadurez del
hígado al nacimiento, causa un déficit temporal de los factores de coagulación
sintetizados en el hígado y un tiempo de coagulación prolongado en el neonato. Cuatro de
los factores (II, VII, IX y X) son activados por la vitamina K producida por las bacterias
intestinales. Sin embargo como el tracto gastrointestinal es estéril hasta el nacimiento y la
flora intestinal normal no se establece hasta que el neonato comience a ingerir la leche,
los niveles de vitamina K permanecen bajos hasta el octavo día de vida postnatal.

Conjugación de la bilirrubina:

La bilirrubina indirecta (soluble en grasa), es un producto de desecho producido por la


rotura de los glóbulos rojos. Es convertida por una enzima hepática, la
glucuroniltransferasa, en forma hidrosoluble (bilirrubina directa), que es excretada por la
orina y las heces.

Depósitos de hierro:

El neonato nace con depósitos de hierro acumulados en la vida fetal. Si la ingesta de


hierro por parte de la madre fue adecuada, el niño tendrá suficiente hierro para formar
sus células rojas hasta los 4-5 meses de vida.

ADAPTACIÓN RENAL

Los riñones fetales reciben solo el 2-4% del gasto cardíaco durante el último trimestre de
gestación, mientras que en el RN a los ocho días de vida extrauterina reciben 15-18% y el
flujo sanguíneo renal es de 250 ml/minuto.

Durante la vida extrauterina, la función renal es mínima, a partir de la semanas 12 de


edad gestacional, se elabora orina por medio de nefronas inmaduras, hacia la semana 14
las asas de Henle funcionan, y esta orina se vierte en el líquido amniótico.

Las características de la función renal fetal están dadas por el aumento de la resistencia
vascular periférica, debido a un aumento de las prostaglandinas renales. El pinzamiento
del cordón umbilical es la señal para un aumento notable de la función renal. Con el
nacimiento, aumenta el flujo sanguíneo renal: en las primeras 12 horas el riñón recibe del
4% al 6% del gasto cardíaco, en la primera semana el 8% al 10% hay un aumento rápido
en la velocidad de filtración glomerular que se duplica durante las 2 primeras semanas.

ADAPTACIÓN HEMATOPOYÉTICA

El volumen sanguíneo total al nacimiento es aprox. 300ml (85 ml/kg.)

Al nacimiento, la médula de los huesos constituye el mayor órgano hematopoyético, los


cambios que se producen en las células rojas, blancas y en las concentraciones de
hemoglobina, tienen lugar de manera lenta y se prolongan hasta los 6 meses de vida.

Producción de células rojas:

El recién nacido cuenta con entre 5 y 7,5 millones de glóbulos rojos, con un hematocrito e
45-46%.

Inmediatamente después del nacimiento, como los pulmones asumen la responsabilidad


se oxigenar los tejidos, la saturación de oxígeno en sangre aumenta y la actividad
eritropoyética es suprimida.

Concentración de hemoglobina:

Varios tipos de hemoglobina son detectables en el neonato. Después del nacimiento, los
niveles de hemoglobina adulta crecen lentamente mientras que la forma fetal cesa su
producción. De la misma manera que cae el número de glóbulos rojos, también lo hace el
nivel de hemoglobina.

Producción de glóbulos blancos:

En el neonato, los leucocitos funcionan como defensa contra la infección. Las células
polimorfonucleares (neutrófilos) son las formas predominantes de leucocitos (40-80%).
Los linfocitos (aprox. 30%), aumentan lentamente después del nacimiento.

Producción de plaquetas:

La función plaquetaria es adecuada en el recién nacido, con un rango entre 150.000-


400.000/mm3. La trombocitopenia es frecuente en presencia de sepsis neonatal.

CONCLUSIONES:

El sistema digestivo presenta algunas deficiencias de enzimas digestivas, así


como de hormonas gastrointestinales. A los tres meses aun la producción de ácido
por el estómago es inferior al 50% de la del adulto. La pepsina a los tres meses
aun no alcanza valores del adulto.

El hígado está culminando la maduración de muchas funciones como la capacidad


de formar glucosa por gluconeogénesis, sintetizar ácidos biliares, metabolizar un
exceso de proteínas, biosíntesis de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga,
etc.

El sistema renal tampoco está totalmente diferenciado para una excreción


aumentada de sustancias o para regular el equilibrio ácido-base. Entre las
funciones de los riñones se encuentra mantener la cantidad y la composición de
los líquidos corporales así como la excreción de los desechos metabólicos, en el
recién nacido, estas funciones se desempeñan a una capacidad limitada.