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Divertir e instruir.

Revistas infantiles
del siglo XIX mexicano
•• 119; ••

CLAUDIA AGOSTONI•

LDIARIO DE LOS NIÑOS (1839), El Ángel de los Niños (1861), El


Educador Práctico Ilustrado (1886) o bien El Niño Mexicano
(1895) son tan sólo algunas de las revistas destinadas a los ni­
ños y niñas que aparecieron en el transcurso del siglo XIX. El
surgimiento de una literatura orientada a un público infantil tuvo lugar en di­
versas partes del mundo durante esa época, lo cual respondió a la concep­
. ción de la infancia como una etapa de la vida separada, diferenciada y con
necesidades específicas y distintas a las de la edad adulta.
El historiador francés Philippe Aries estableció en la obra L 'enfant et la uie
familiare sous l'ancien régime (1960) que durante el transcurso de los siglos
XVI al XIX, como parte de un proceso histórico­cultural muy complejo y de
larga duración, se gestaron las condiciones para un cambio de actitud respecto
de la infancia en Occidente. Aries señala que si bien durante siglos la vida
cotidiana, el trabajo, la diversión y el juego reunían sin distinción a personas
de todas las edades, durante el siglo XIX se estableció y consolidó una tajante
separación entre el mundo de la infancia y el de la edad adulta. Esto implicó
que la infancia fuera concebida como una etapa al margen de la vida adulta,
y que el niño fuera visto corno un .actor que requería de cuidados y atencio­
nes especiales.1 Esta visión de la infancia quedó plasmada en las revistas de­
dicadas a la niñez mexicana, mismas que presentaron a los niños como el
l futuro de la nación y de la raza, así como en los destinatarios de numerosos
consejos y cuidados especiales por parte de la familia, de profesores dedica­
dos y del Estado. Es decir, las revistas infantiles del siglo XIX ponen de mani­

: Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM. , > • • •, • .,


La edición en español de este libro fue publicada en 1987. Vease I h1ltp�e A�ies, El �,r�o Y
I� vida familiar en el antiguo régimen, l 987, p. 87. Otros estudios s�?re la. historia de la infun­
4
era son: Michael Anderson, Aproximaciones a la historia de la familia occt�ental (l500-l9l )
0991); Karin Calvert, Cbildren in tbe House. 7be Material Culture of E�.rly cbttdbood, 1600- � 900
1
(l992); Linda Pollock, Los niños olvidados. Relaciones entre padres e htJOS de 1500 a l900 ( )Sj).
CLAUDIA AGOSTONI
.172
ocup�
• • 1• el mundo infantil progresivamente
fíesto la manera en 1,,. el'.11 , 1 -cuvu. un lll�ar
J , l(ICllClíl (O C '
específico en a coi . ,, ,, una buena cantidad de traba· .
1 . . rafia mex1c,tn, registra 1 de la historia J<>s <tt1<: st
La ustonog ' '
· • .·,, entro d del 111,,rco
' más genera de 1a r
refieren a 1 a 111 1 unen '
· • d h educac1.6 n
lia, de la mujer, e ' . ·
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la beneficencia
' mismos
l·,cionadas con "la estructura familiar,
· que abar .
étrri¡.
tan()
J • , b. rcar cucsttoncs re , con e,
puec en a ;' lid: d control de nacimientos, abandono de ..4rn.
bios en la recunc 1 a y id d . d recién n,a(1d<,;
. .
e instituciones ..
asistencn iales destinadas a. su. cut a o, . actitu es colectiva s
h a.
. . f, ,·, 1. , dolescencia y la ancianidad, re 1 aciones de parentesco
era la in ancra, a a . idi: "2 [ ... ]
. d , ·t· . vida privada y vida con rana , entre mue h os otros ten-,··•as.
espacio ome:,; 1c0 , . . ,. .
rr:
, es d ecir, . e 1 es t u dio de la infancia ' de su cuidado, areocion e instrucción , a s1,
como las relaciones entre padres e hijos han ocupado cada vez más la aten .
. ción de los historiadores.' No obstante, otros aspectos como la vida material
de los niños del campo o de la ciudad, incluyendo las lecturas -libros y re.
vistas- no han recibido la misma dedicación por parte de los historiadores.
Si bien el estudio de las lecturas infantiles es un aspecto fundamental de las
investigaciones sobre la educación de la niñez, éstas no han sido un objeto
de estudio en sí mismas.

LAS REVISTAS INFANTILES Y SUS LECTORES

La primera revista destinada específicamente a un público infantil -el Diario


de los Niños- apareció en la ciudad de México en 1839, lo cual coincidió con
el inicio del proceso de expansión de la industria editorial mexicana. El ere·
cimiento Y la diversificación de libros, folletos, revistas y periódicos a partir
de la década de 1840, obedeció a una diversidad de factores: el país comen·
,I zó � ,.producir su propio papel en lugar de importarlo; se registró una libe�!¡�
zacion. en l�s l�y�s de imprenta, pero sobre todo la palabra escrita adqwr�o
una pnmacts sin igual en el México independiente. Así, durante el transcur�o
de la centuria aparecie' . . ,.
l o menos veintíun . .
ron por revistas ínfantí.1 es, 4 las cua·
.
�es �onen de manifiesto la importancia de la
que la instrucción y cuidado in·
ancla adquirió durante el siglo XIX.

2 J>'J
1 ar Gonzalbo Aiz u �
3 hifto��
Un rico balance (c?�p.), __Hist�ria de la familia, 1993, p. 8. . ·,no:u118i·
ca es el de Asunción La , 10graf1co sobre la historia de la infancia en México e HISP• 'ón" t',1
ruI ar Gonzalbo Aizpuru rvan "La nlñ M, .
C ' . .. .1 ez en exico e Hispanoamérica: rutas <le ex¡)lor.1C1
'
.. , ¡9')�.
pp, 41-69. y ec1lia Rabcll (coords.), lafami/ia en el mundo iberomnen,a 110
.¡ Algunas de las revistas . f .
1840):
e,,.
lendario Fantástico de los N•.".. antiles del siglo XIX fueron: Diario de los Nilios (1839i
,do de
1,1
tnos (l859-1860); El Ángel de los Niños (1861); Ca/eiu t
DIVERTIR E INSTRUIR. REVISTAS INFANTILES ...
173

El público ideal de las revistas infantiles estaba con ·t't id .


·d d s 1 ui o por quienes
entonces eran con�1 era os como "niños". De acuerdo con las definiciones
''infancia" que circulaban en México y en otras na .· .
. de . . . ctones híispanoamertca-
nas y en Europa, esa etapa de la vida iniciaba con el nacimiento e . ,
- ( · · f
111 . ) 0 y u 1 mma b a
a los siete anos primera ancia , bien transcurría a partir de los siete has-
ta los doce o cato�ce años, al manifestarse la pubertad (segunda infancia).'
Así, el �ue lo� .. infantes fueran los destinatarios de libros y revistas fue una
clara manífestación de que se presentó o representó al niño como lector, lo
cual estaba estrechamente vinculado con el desarro11;·aeCcoñce.pt� d�f "ciu-
dadano moderno" en un país recién independizado como México. En el ám-
bito occidental moderno, el libro y la lectura se relacionaron profundamente

con el ideal de ciudadanía. El ciudadano moderno, producto del surgimiento
del Estado nacional, se identificó con el ciudadano lector, y la lectura desem-
peñó una función emancipadora.6 Así: la lectura no sólo se convirtió en una
fuerza productiva social que se elevaba en el horizonte moral y espiritual, sino
que, además, se esperaba convertiría al lector en un miembro útil de la socie-1
dad, lo cual le permitiría perfeccionar el dominio de las tareas que se le asig-
naban, y serviría como medio para el ascenso social.7
Es importante destacar que si bien el público ideal de las revistas infantiles
eran niños y niñas menores de catorce años, los destinatarios de estas publi-
caciones no se circunscribían a los infantes. El análisis del contenido, lengua-
je y objetivos específicos planteados en las mismas, indica que este género
de publicaciones también estaba dirigido a los padres de familia, en particu-1
lar a la madre, así como al tutor o profesor. Es decir, las revistas infantiles\
buscaban satisfacer las inquietudes pedagógicas de las familias educadas y de

Infancia (1866-1885); El Ángel de la Guarda (1870-1871); El O��ero del Porvenir (1870)_; La_ �oz
de la Instrucción 0872); El Escolar (1872); El Correo de los N�nos (1872-1883); Los .Chtquiti�es
0874); Biblioteca de los Niños (1874-1876); Calendario Infantil (188�): La Ed�d Feliz (1876), E�
• · Ilustra d.o (1886) ; El ramarada (1889-1890); El Niño Mexicano (1895-1896),
Bducador Practtco
El Amigo de la juventud (1903-1904); La Voz de la Niñez 0900-1905); La juoeruu d (1905 • 1906}• La
l.,,

Ofrenda Escolar (1908); El Educador Moderno (1910�:


- · · · struccton ·y .ense ñanza (s · 1 ··· 5 · a)·, Joaquín Escriche '
) Pío Zuazua, Diccionario de educacion, in
1 forense (1837), Diccionario de la
Diccionario razonado de legislación civil, penal, comercb,� y f ncia: la�ín infantem: joven
R - l (1925) Véase tam ien: I n a 1 • del 'J'
ea/ Academia de la Lengua Españo a · d h a bl ar, de in , 'no' v fans ' participativo
• b h bl: . ue no pue e
que no h abla todavía, que no sa e a ar, q die . ario eumolouico de la lengua es-
.activo
· d e Jan,· hablar. Gonzalo Gómez
• d e s·tva
1 , Breve ,ccton o

Paño/a, 1995, p. 376. . . rios Memorial de /os afanes y deseen-


6 Escalante Gonzalbo, Fernando. Ciu1adanos ,magtr;:' 'bÚca Mexicana. Tratado de moral
lu!·as de la virtud y apología del vicio tnunfante en la epu .
Pub�·ca Cl 992). ., a finales del siglo xvm?", en
lectura I
Reinhard Wittman, "¿Hubo una revolucwn en la n el mundo occidental, 1998, PP·
Guglielmo Cavallo y Roger Chartier, Historia de la lectura e J
435-472.
CLAUDIA AGOSTONI
174

{ los profesores dedicados," eran de carácter rigurosamente didáctico y anh _


laban que los pequeños lograran desarrollar el placer. y gusto por la lectu rae
y
el aprendizaje, al mismo tiempo que busca b an d.ívertir entretener. '!
le,1das por niñ.�s, profe-
( Así, se esperaba que las revistas infantiles fue�an
1 sores, padres de familia y, sobre todo, por la mujer madre de fam1lta, quien
� debía desempeñar la tarea de instruir a la niñez. Prueba de lo anterior lo cons-
tituye El Educador Práctico Ilustrado, de 1886, revista que se definía como
un "Periódico quincenal consagrado a los niños, a las madres de familia y a
los profesores de instrucción pública" .9
Una característica que este género de publicaciones compartió con otras revis-
tas del siglo XIX fue que bien pueden ser consideradas como libros por entrega,
los cuales eran distribuidos mensualmente, quincenalmente o semanalmente,
a partir de suscripciones anuales. Así, por ejemplo, el Diario de los Niños 0839-
1840), dirigida y editada por Wenceslao Sánchez de la Barquera, tuvo una pe-
riodicidad semanal, era.distribuida en cuadernos de tres pliegos cada uno (de
17 x 26 cm) y tenía un costo de 2 reales en la capital y 3 fuera· de ella; La.
Enseñanza 0870-1876) se publicó en la ciudad de México a partir de 1871, su
distribución era quincenal y cada número constaba de 32 páginas (de 28 x 37
cm) y un suplemento de cuatro páginas intitulado "El Álbum de los Niños"; y
La. Biblioteca de los Niños, editada por Alfredo Bablot y Román Araujo y re-
dactada por Santiago Sierra, con una periodicidad quincenal de 1874 a 1876, y
cada número estaba integrado por 32 páginas (de 15 x 20 cm).'? Como se puede
apreciar, la periodicidad, duración y formato fueron rasgos que dependieron
de las circunstancias particulares de cada una de las empresas editoriales. No
obstante, la mayor parte de las revistas fueron efímeras, duraron uno O dos
años, como en el caso del Diario de los Niños 0839-1840), el Calendario Fan-
tástico de los Niños 0859-1860), El Ángel de los Niños (1861), 0 bien El Ángel
de la Guarda 0870-1871).
La revista infantil que más larga vida tuvo durante el siglo xrx fue El Co-
rreo de los Niños. Semanario dedicado a la niñez mexicana (1872-1883), edi-
tada por Miguel Quesada, la cual insertaba en sus números (de 20 x 30 cm)
notas breves o artículos sobre imaginar de qué manera los infantes escucha-

8
Sobre la íntima y constante interacción entre familia y educación, véase Pilar Gonzalbo Aizpuru
(coord.), Familia y educación en Iberoamérica 0999).
9 El Educador Práctico Ilustrado. Periodico quincenal, consagrado a los niños, a /as madres
de familia y a los profesores de instrucción pública, editor propietario y director, s. Enríquez de
Rivera, Tipografía de C. de Cossío, Escalerillas, México (1886).
10 Esta información fue tomada de las propias publicaciones y del folleto intitulado La
pren-
sa infantil de México (1839-1984), elaborado por Irma Lombardo García Y María Teresa Carnarillo
Carbajal (1984).
DIVERTIR E INSTRUIR REVISTAS
. INFANTILES ...
175

ban con fruición cuentos e historias poblados d e seres marav1llosos .


dos por la ma d re, l a h ermana o la abuela. o bí . , .� ' conta -
· ren, para 1 os runos mayores
los cuentos o h.ístonas l eiíd os por ellos mismos b · , '
. hi , · . . . ien po d nan presentar a un
héroe de ongen rstonco o fíctícío con el cual pod , id ·r·
, ,, , . , nan 1 ent¡ 1carse, o aspi-
rar a ser como el. Una . . caractensttca
, adicional de .
estas p u blíicacrones fue que
los niños Y sus familias podnan tener a su alcance un amplio repertorio de
materiales didácticos Y de diversión, los cuales se esperaba formarían parte
integral de la vida familiar.
A medida que transcurrió el siglo, y gracias a los avances registrados en
las técnicas de ilustración, las revistas infantiles hicieron más uso de imáge-
nes en sus números. Litografías, grabados, fotograbados e imágenes fotográ-
ficas hicieron posible que las revistas adquirieran un gran atractivo visual, con
lo cual se buscaba fomentar la imaginación e inventiva de los infantes, y abrir I
nuevos campos para la instrucción infantil. Así, a partir de la incorporación
de pequeños grabados se buscaba transportar al lector a mundos exóticos y
misteriosos, o bien dar a conocer historias de gran movimiento y aventura,
explotando motivos como los naufragios, las tempestades y los remolinos.
Por otra parte, la gradual inserción de anuncios publicitarios permitió que sus ?
lectores, y en particular la madre de familia, tuvieran la oportunidad de infor- ',.
marse acerca de novedades para el hogar, de servicios de médicos especiali- ,
zados en la infancia o bien de profesores de piano para sus hijos. .,,

LA INSTRUCCIÓN Y EL AMOR POR LA NACIÓN


EN LAS REVISTAS INFANTILES

·
M,ex1co, como pa1s · dependie
, 1n ' nte y en proceso de. formación, .� . que
reconocía
t enia · de educar, proteger e instruir a su runez, a ,los ciudada-
, 1 a gran urgencia .
nos del mañana. La preponderancia que adquirió extender l? mas pos1ble,1la
·
educación a todos los mexicanos, Y en parti1 cu lar la de los infantes ' no so, o,
las reformas por 1 as que atraveso
se manifestó en los planes propuestas o en . , .
' d l iglo XIX sino que tam biren irn-
el sistema educativo durante el transcurso e s '
. ., . l las revistas infantiles.
pnmto un carácter muy particu ar a mexicano el por-
1\1'.' - di10 a conocer a 1 pu.iblíco
1
Cuando el Diario de /os 1 vinos , S, chez de la Barquera y
que, de su empresa editoria 1 , su di1rec tor Wences 1 ao. an .
·e t 00 lo s1gu1ente:
su editor, Vicente García Torres, rnanites ar
. . en tos propios a la primera
El, Diario de los Niños es una nusce. láa nea de conoc1m1 . d
bli ado en París con 1 a mira e
edad en todos los géneros: este periódico se ha pu re tras estudios; traducirlo al
.
e d ucar a la niñez, y allanar el camino qu e conduce
. ao
CLAUDIA AGOSTONI
176

{ castellano y hacerlo circular en México es procurar a los mexicanos un nuevo


{ dio de instrucción y de adelanto.'' me.

Como se puede apreciar, los responsables de esta pionera publicación hacía


énfasis en la importancia que revestía la educación de la niñez, subrayand�
la imperiosa necesidad que tenía superar los rezagos Y atrasos heredados de la
época colonial para forjar una nación verdaderamente libre:

· Méjico es un país nuevo, una tierra virgen, y cuanto se haga en favor de la gene-
ración venidera vale más que cuanto existe. Bajo la dominación española se plan-
teó el Colegio de Minería [. .. ] se establecieron nuestras escuelas [. .. ] y sin embargo
I nada somos; ¿por qué? Porque no se cuida la educación primaria [ .. .] porque en
: muchos de los colegios se sostienen los peores métodos; porque no se premian
/ las virtudes, sino muchas veces la fuerza material. Porque no somos todavía �om-
. bres ilustrados, ni cosa que valga la pena. Y sin embargo, este pueblo mexicano
es lo mejor que puede haber en el mundo. El pueblo de Méjico es dócil, urbano y
generoso; el pueblo de Méjico no es supersticioso; el pueblo de Méjico es moder-
-no: el pueblo de Méjico es esencialmente subordinado.12

El Diario de los Niños sostenía que era necesario alejar de la nación el fantas-
ma de la barbarie, por lo que se comprometía a presentar a la niñez mexica-
r na artículos instructivos e ilustrativos sobre las grandes ciudades de la época,
.:. así como información científica y de historia natural. Aunado a lo anterior, la
publicación incluiría fábulas y cuentos de duendes y "mil y un cosas que son
buenas para los niños ... "13 Si bien el principal objetivo de esta publicación
era instruir y divertir a la niñez mexicana, también establecía que buscaba for-
mar las costumbres y fijar los principios religiosos y políticos de la niñez, dado
que sólo así se podría dar un "riquísimo presente" a la patria.!'
Un rasgo distintivo de esta publicación -mismo que será retomado y enri-
í quecido por las revistas infantiles de décadas posteriores-- fue que consideró
esencial incluir información sobre el país. Esto era importante no sólo para ade-
cuar y adaptar la publicación a un público mexicano, sino también para fijar los
principios políticos y religiosos de los infantes. Así, aparecieron textos escritos
por autores mexicanos, ensayos d� notables hombres de letras y de la vida polí-
tica del país, por ejemplo extractos de las meditaciones políticas del doctor José
María Luis Mora, o bien ensayos descriptivos e informativos sobre las ciudades
más ímportantes del país. Esta información, que buscaba divertir e instruir a los

11 Diario de los Niños. Literatura, entretenimiento e ilustración, t. 1, Imprenta de Miguel


González, México, 1839-1840, s/p., dirigida por Wenceslao Sánchez de la Barquera e impresa por
Vicente García Torres.
12 Diario de los Niños, op. cit., "Prólogo", s/p.
13 Jdem.
14 Ibidem., p. l.
DIVERTIR E INSTRUIR. REVISTAS INFANTILES ...
177

infantes, estaba destinada a un grupo social muy d .id . .


re uo o, es d ecir a una elite
b
educada que se concentra a en las principales e·tu d.a d es d e 1 , '
pais,
El anhelo por d ar a conocer a la niñez las virt u d es y b on d a d es de la na-
ción y hacerlos reconocer a las principales figuras h h d 1 hí .
, d 1 · 1O ' Y ec os e a tstoría con-
tinuo urante e sig XIX, manifestándose con una peculiar intensidad d , t
las déeca d f 1 J Sí , uran e
, . as ma es. usto ierra , sin duda el impulsor d e 1 as re1ormas e d ucatí-·
vas ma� importan.tes del porfiriato (1876-1910), señalaba lo siguiente, en tor-
no a la importancia que tenía la historia nacional en la dedicatoria de su libro
Elementos de historia patria. "El amor a la patria comprende todos los amo-
res humanos. Ese amor se siente primero y se explica luego. Este libro dedi-
cado en vosotros a todos los niños mexicanos, contiene esa explicación."15
En el mismo senti?o, la revista El Niño Mexicano, 16 que apareció por primera t
vez el 15 de septiembre de 1895, sostenía: "Sabed, niños, que aprendéis la
historia no para guardar en vuestra memoria algunos hechos y algunas fechas,
sino para grabar en vuestros corazones el amor a vuestra patria" .17 El número
inaugural de esta publicación se dedicó a la Independencia, y la primera pá-
gina del mismo incluyó un artículo intitulado "Historia patria", en cuyo cen-
tro se colocó la figura del padre de la patria, Miguel Hidalgo y Costilla portando
un estandarte de la Virgen de Guadalupe.
El Niño Mexicano se ocupó de presentar a sus lectores mapas de la Repú-
blica, artículos detallando la importancia que revestía la instrucción cívica, así
como secciones de preguntas y respuestas, entre las que se incluían las si-
guientes: "¿Cuál es el estado más grande de la República? ¿Cuál es el más pe-
queño?" Asimismo, organizó concursos cívicos para que los mejores estudiantes
de las escuelas primarias participaran, ofreciendo premios como mapas de la
República Mexicana, álbumes histórico-geográficos, así como tarjetas de visi-
ta. Si bien el énfasis de esta publicación era dar a conocer la historia nacio-
nal, no por ello descuidó u omitió incluir información científica, máximas y
pensamientos de grandes pensadores, fábulas, entretenimientos, cuentos in-
fantiles así como información acerca de niños célebres, por ejemplo, George
'
Washington, Simón Bolívar o Amadeus Mozart.
Un rasgo adicional de esta publicación fue �ue se ocupó de present�r infor-
mación de actualidad es decir, de presentar artículos sobre lo que ocurna en el
país. Así, en 1895, al �ealizarse el primer censo de población, El Niñ,° Mexican,°
insertó un artículo en el que explicaba a los pequeños lectores que era y cual
15 Dedicatoria tomada de Justo Sierra, Obras completas, �948• p. 29.1� .�1895 18 _ 96
16 El Niño Mexicano Semanario de instruccuin recreatwa para nmos Y nmas,, . '
· · · · l e
editor, Ramón Rabasa; director, Victonano P1mente · a a
d número constaba de 8 paginas, con
ilustraciones y costaba 12 centavos. . .� niñas año 1 5 de
17 El Niño Mexicano. Semanario de instruccián recreativa para runos Y ' '
julio de 1896, núm. 40, p. 7.
178 CLAUDIA AGOSTONI


era la importancia de un censo; o bien, al inaugurarse las obras del desa 1 ..
valle y de la ciudad de México, en 1896, detalló en qué se beneficiaría��e de\
,. d e esas ob ras d e in
los habitantes de la capital a traves . fraestructura odas
sanitar·
El Niño Mexicano contó con la colaboración de Carlos Díaz Dufoo ;a·
de Dios Peza y Guillermo Prieto; al último le correspondió escribir un� �:�
ción intitulada "Galeria de niños antipáticos", en la que se exhibían los exce-
sos de la mala crianza, -de tal manera que los pequeños lectores no quisieran
parecerse a los protagonistas de los relatos.

EL AMOR, LA DEDICACIÓN Y LA HONRADEZ EN LAS REVISTAS INFANTILES

Dar a conocer las virtudes y bondades de la nación fue una constante en las
revistas infantiles mexicanas, pero también lo fue procurar que los futuros ciu-
. dadanos tuvieran una sólida formación moral, para lo cual el amor hacia la
� familia, el respeto y obediencia hacia los mayores, y la dedicación al estudio
y el trabajo eran fundamentales. Por ejemplo, en 1870 la Sociedad Católica
.··dio inicio a la publicación intitulada El Ángel de la Guarda. Semanario de los
..J niños, cuyo énfasis radicaba en difundir y hacer accesible y amena la ense-
,. ñanza religiosa. Así, a través de historias y relatos bíblicos, como los intitula-
dos "La Virgen" o "Eva tienta a Adán", 18 o bien a partir de cuentos de contenido
moral, como el intitulado "Ricardo y la mariposa", 19 buscaba fijar los princi-
pios religiosos y morales de las nuevas generaciones.
Las revistas infantiles también se ocuparon de presentar una imagen de la ni-
ñez dominada por la inocencia y la. ..virtud, rasgos que únicamente perdurarían
si los infantes se constituían en los destinatarios de una sólida formación moral.
Así, a través de cuentos o poesías se enaltecían esas virtudes de la niñez, como
el poema intitulado "Un niño", que apareció en El Ángel de la Guarda:

UN NIÑO
Guarda, placentero niño,
Esa divina inocencia
Que engalana tu existencia
Por donde quiera que vas.
Su pureza no mancilles
Ni empañes su grato brillo,
Y consérvate sencillo
Y siempre feliz serás.

Virgen", El Ángel de la Guarda, t. 1, 5 de febrero de 1870, núm. 2, pp. 5-6; "Eva tienta
18 "La
a Adán", t. 1, 26 de febrero de 1870, núm. 4, P· 11. · ,
19 "Ricardo y la mariposa", El Ángel de la Guarda, t. 1, S de febrero de 1870, num. 1, p. 4.
DIVERTIR E INSTHlJIH. REVISTAS INFANT
11.ES. ... 179

La inocencia es un regalo
Que el Señor te hizo en la cuna·
Conserva, pues, tu fortuna, '
Y nunca la pierdas, no;
Porque entonces en el mundo
Encontrarás triste engaño
Aumentándose tu daño '
Con el enojo de Dios. 20

Hasta el mom�n�o �os hemos ocupado principalmente de revistas dirigidas a


los sectores privilegiados de la sociedad mexicana del siglo xix. No obstante,
hubo una revista en particular que buscó que todos los niños de México, y
no sólo aquellos que provenían de familias acomodadas tuvieran acceso a
'
este género de publicaciones. Esta revista fue El Obrero del Porvenir. Sema-.
nario para la niñez desvalida, publicación impresa por la Asociación Artísti- ·
co Industrial y distribuida gratuitamente en los barrios de la ciudad de México
durante 1870. Sus redactores Clavijero, Xi��téncatl y M�Ocampo, sostuvieron
lo siguiente en el primer número:

Emprendemos la presente publicación, guiados solamente por el deseo de contri-


buir, con los escasos medios de que podemos disponer, a la propagación de los co-
nocimientos útiles, entre la juventud menesterosa y desvalida de nuestra sociedad.
Deseamos sembrar en los tiernos y· puros corazones de los niños, los gérmenes de
una recta moral: inspirarles los sentimientos de un noble y ardiente amor hacia el
país que les vio nacer, y en fin, cooperar con nuestros escritos a que de cada niño
se pueda formar más tarde un buen padre de familia, y un honrado ciudadano.21

El Obrero del Poruenir buscaba que la niñez en general contara con la posibi-
lidad de instruirse y de formar sus principios y valores, pero también desea-
ba que los adultos que carecieron de la oportunidad de estudiar lo hicieran a
través de esta publicación, dado que "el hombre, absolutamente desnudo de
22
conocimientos, se asemeja mucho a los niños". Así, El Obrero del Poruenir
instaba a sus lectores a la cuidadosa lectura de todos los artículos presenta-
dos, aclarando que algunos serían de estilo grave, otros festivos y jocosos, y
que algunos más buscarían endulzar la "amargura y sequedad de algunas lec-
ciones de moral revistiéndolas con el agradable ropaje de la fábula O de la
anécdota".23 Así,' en el número que apareció el 25 de junio de 1870 el artícu-
lo intitulado "Deberes" sostenía:

�� El Ángel de la Guarda, t. 1, 12 de marzo de. !870, núm.' 6, P· 23j8 de '.unio de 1870, núm.
El Obrero del Poruenir. Semanario para la ntnez desvalida, t. l, J
1 'p. l.
22 Id.em.
23
Ibídem, p. 2.
CLAUDIA AGOSTONI
180


El niño nunca debe olvidar los desvelos <le sus padres por su felicidad:
., , , . que es 1
realidad de sus ensueños, la conccntracmn d e sus amores, e 1 a 1 rna donde se ·. a
den sus almas, el ser destinado a llevar a otr� nueva familia, a la sociedad c/'tr�
vive a la patria en que nació, y a la humanidad a que pertenece, la escnc· que
' • •
pura de la vida: el amor y la felicidad.
24 rnás 'ª
En el mismo tono y con objetivos similares, El Correo de los Niños también bus-
caba imbuir en la niñez el amor por el trabajo, las virtudes de la vida familiar y
, en sociedad, así como la honradez. Esta revista fue la de mayor duración du-

rada por los niños tipógrafos de la Escuela de T�cpa� -º�


rante el siglo XIX, y contó con una singularidad: durante una época fue elabo-
Santiago. 25 Miguel
Quesada, su editor y redactor sostuvo. losiguiente, al dar a conocer a los lecto-
res que El Correo de los Niños sería elaborada por los propios infantes: "Una
publicación dedicada exclusivamente a la infancia, debía ser también impresa
por niños: en esto pensamos desde la primera entrega publicada, y hemos al
fin coronado nuestro pensamiento porque, como habréis tenido ocasión de ver,
hace dos semanas que este periódico sale de las prensas del Tecpam". 26
Quesada dejaba muy claro a sus lectores que si bien los niños del Tecpam
eran pobres, no por ello descuidaban sus estudios o el trabajo. Prueba de
ello era precisamente que estos infantes hacían posible la empresa editorial:
"Los niños del Tecpam se levantan de mañana, sacuden las cajas, distribuyen
la letra, la paran en el componedor, la transportan a la galera y después a la
prensa, donde llevan el papel ya mojado, y de allí va saliendo número a nú-
mero El Correo de los Niños". 27
Asimismo, esta publicación anhelaba que sus pequeños lectores no desde-
ñaran a los niños de las clases menesterosas, y que los trataran y aceptaran
como hermanos:

¡Amadles desde hoy más que nunca! [. .. ] vosotros sois muy buenos y tendréis para
los infantiles obreros del Tecpam vuestros recuerdos y vuestro cariño. Los iréis a ver
cada domingo llevándoles regalitos. ¿Verdad que sí? [. .. ] Es muy fácil en esta vida
quedarse pobre, y los niños orgullosos, si pierden un día su fortuna, encuentran
la indiferencia digna de su vida pasada. Cuando recéis esta noche, amiguitos, acor-

24 El Obrero del Poroenir. Semanario para la niñez desvalida, t. 1, 25 de junio de 1870, núm.
2, pp. S-6. Véase también el artículo intitulado "La educación moral", t. 1, 6 de agosto de 1870.
núm. 8, p. 29.
1 25 El Tecpam de Santiago fue una institución establecida en 1850, que daba albergue a jóve-
' nes delincuentes a los que se procuraba reintegrar a la sociedad a partir de una educación cientí-
, fica, artística, moral y práctica. La educación práctica incluía cinco talleres, la imprenta entre
j ellos, y era precisamente de ese taller de donde emergía la publicación. Sobre el Tecpam de
' Santiago véase Juan de Dios Peza, La beneficencia en México, 1881, pp. 37-45.
26 "El Tecpam. Niños tipógrafos", El Correo de los Ni,i�s, t. 1, 10 de marzo de 1872, num. 5.
27 El Correo de los Niños, t. 1, 10 de marzo de 1872, num. 5.
DIVERTIR E INSTRUIR. REVIST , .
AS INI·ANTILES ...
181

daos de los niños del Tecpam y pedid a Dios


s que 1 os h:
sotros. 28 ·'Rª tan fel ices como a vo-

una particularidad adicional de esta revista f .


,. , " · ue que inventó a • ·
que se dirigía específicamente al público infant'J. .. un personaje
. ' 1 · osn'liéin una suerte de abu ·J O
P
cariüoso y d.ívertíid o, quien se presentó de la sí . ' e
igutente manera· "P ·
vez os ha venido a visitar El Correo y ya debét · or primera
. . . , 1s compren d er que su Posti-
llón, aunque v1e10, ya ha sido niño como vosotros y s a b e biien 1 o que os
gus-
ta leer. Por eso es que no. os habla con palabras el eva d as, sino · f
que pre iere
hacerlo con toda la sencillez de vuestro abuelito cuando os platica del galle
Pelón
, y de. tantas cosas
. _ como os complace 01"'r" . ]:<) Asl , e orrespon dió
I a p osn-·
llon, el amigo de los runos, dar a conocer fábulas y máximas morales así come
cuentos populares campesinos europeos o bien cuentos de hadas' como los
de Perrault, o los de los hermanos Grimm.
La revista El Educador Práctico Ilustrado (1886), dirigida por S. Enríquez
de Rivera, también contaba con una sección dedicada exclusivamente al pú-
blico infantil:

Vosotros, nuestros queridos lectorcitos, merecéis una sección especial en nuestra


publicación, tanto porque a todos os suponemos acreedores a esta singular dedí
catoria, cuanto porque entra en nuestro ánimo el haceros una serie de conferen
cias encaminadas a plantear con claridad mil asuntos [. .. ] vamos a intentar ponernos
en inmediatas y fáciles relaciones de amistad, con los seres que forman la quinta )
más delicada parte del género humano; vamos a tomar principio en vuestras ilusio
nes, siempre nuevas y muchas veces mentidas; vamos a hablaros de vuestros pa
dres, vuestros hermanos, vuestros amigos y compañeros y también de vuestrc
entretenimiento, vuestros juegos y vuestros paseos."

El primer número de esta revista presentó una "Galería de niños célebres de


México", en la que se destacaba la dedicación, e�t�dio _Y co.nstancia que d,�
versos infantes habían manifestado en su educación pnrnana. Esto se hacf
para resaltar y subrayar la virtud y los beneficios que derivaban de �na sóli
da formación moral guiada por padres y tutores ilustrados, y conto con 1:
colaboración de Antonio García Cubas y Manuel Gutiérrez Nájera, entre otros
· , fu e que sus artículos separa
U na característica adicional de esta pu bli1cac1on .
b an por l , l permitió que aparecierar
género a sus pequeños lectores, o cua . . .
, .� bi n [uegos de mgemo par.
articulos sobre peinados y moda para las runas, 0 re
los niños.
,
.� 1 10 de marzo de 1872, num. �
(;
2s "
El Tecpam. Niños tipógrafos" El Correo de los Nmos, c. '
p. 33. . '
29 El b rero d e 1872 ' núm. l, P·, 1· 1
30
Correo de los Niños •
año 1 '
11 de fe de 188 6 num. , p · 6 ·
El Educador Práctico Ilustrado, año 1, 15 de enero '
CLAUDIA AGOSTONI
182


Las revistas infantiles mencionada� hasta el mo�ent? aparecieron en la ..
dad de México. No obstante, este genero de publicaciones también se e,�.
· · naciona
festó en otros puntos (l e l terruono · l . P or e·Je m p l o, rnan, ·

El Amigo de los Niños se imprimía en Mier, Tamaulipas; El Periquito, en Campech . .


Protector de la Infancia, era el periódico mensual de la Sociedad Lancaster��;'
Jalisciense; El Sábado se publicó en San Luis de la P.az, .Guanajuato. La Tipografí:
de Rebolledo, que efectuó una importante labor editorial en Coatepec, Veracruz
editó El Instructor de los Niños. "Periódico religioso, moral, instructivo y de recreo" .1i'
mientras que en la ciudad de León, Guanajuato, la Sociedad de Enseñanza Pop'u.
lar publicaba quincenalmente La Educación.32

CONSIDERACIONES FINALES

Las revistas infantiles del siglo XIX buscaban divertir y entretener a niños y niñas,
pero, sobre todo, instruir. Anhelaban que los infantes conocieran las virtudes de
la nación, la importancia de la familia, así como el valor de la amistad, de la
sinceridad, del amor y de la disciplina. Así, a partir de pequeños relatos mora-
les, casi siempre protagonizados por niños, buscaban que las conductas, hábi-
tos y dedicación al estudio imprimieran una huella perdurable en los infantes.
En algunas ocasiones los cuentos y ensayos se ambientaban en lugares
exóticos o en sitios que simbolizaban la modernidad y el progreso, como Pa-
rís o Londres. En otras ocasiones, y sobre todo en las décadas finales del si-
glo XIX, una de las principales preocupaciones de las revistas infantiles radicaba
en presentar y dar a conocer los principales rasgos y acontecimientos de la
historia nacional. Pero no por ello se desdeñaba el deseo por estimular el
apetito de los lectores por la magia y la fantasía, transportando a los peque-
ños lectores a lugares exóticos, maravillosos y desconocidos.
Las revistas infantiles buscaban fomentar entre los infantes el hábito y pla-
cer por la lectura, así como dotar a los niños de la posibilidad de coleccionar,
guardar, revisar y releer sus revistas una y otra vez, cuantas veces lo quisie-
ran. Asimismo, deseaban que la instrucción de la niñez ocupara un lugar prin-
cipal en la vida familiar, debido a que los artículos, fábulas o enseñanzas de
historia o geografía traspasarían los muros del salón de clase y formarían par-
te integral de la vida en el hogar. Estas publicaciones son una clara prueba
de las inquietudes que los miembros de la sociedad decimonóníca y el Estado
manifestaban en torno a la urgente necesidad de instruir a la niñez.

El Instructor de los Niños, 1 de septiembre de 1870.


31
·, T sa Bermúdez "Las leyes, los libros de texto y la lectura, 1857-1876", en ntao-
M ana
32
ere , d I d .- M' . 1988 42
ria de la lectura en México. Seminario de historia e a e ucacion en ex,co, · , p. 1 :,.

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