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JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Coordinado y Editado por:

Departamento

de

Estudios

Jurídicos

EL DIVORCIO Coordinado y Editado por: Departamento de Estudios Jurídicos rnRTF SUPREMA 18062 BIBLIOTECA PUNTOLEX c
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COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

I. NATURALEZ A JURÍDICA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMIC A

Diversos han sido los criterios de las Cortes con relación a la naturaleza jurídica de la compensación económica en el divorcio. A continuación reproducimos sentencias seleccionadas en que se manifiestan dichos crilcrios.

1. Compensación económica tiene carácter de orden público en

favor de la mujer

Sumario:

La compensación económica tiene un carácter de orden público en favor de la mujer, tanto porque a falta de acuerdo entre las partes "corresponderá al juez determinar la procedencia de la compensación económica y su monto", cuanto al prescribir que, si no se solicitare en la demanda, "el juez informará a los cónyuges la existencia de este derecho durante la audiencia de conciliación", caso vivo y típico de cómo la ley protege a la cónyuge, parte generalmente más débil en la relación matrimonial.

Santiago, veintiocho de octubre de dos mil nueve.

NATURALEZA

Vistos:

JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Se reproduce la sentencia en alzada, con la siguiente modificación:

En el fundamento 11°, párrafo I o , se suprime su parte final, desde la palabra "cuestión" hasta la expresión "existencia". Se suprimen igual-

mente sus párrafos 2 o y 3 o .

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

I o ) Que, en conformidad a lo establecido en e! artículo 61 de la Ley N° 19.947, que "Establece Nueva Ley de Matrimonio Civil", "si, como consecuencia de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, uno de los cónyuges no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería, tendrá derecho a que, cuando se produzca el divorcio o se declare la nulidad del matrimonio, se le compense el menoscabo económico sufrido por esta causa";

2") Que, como puede apreciarse, el título de la mujer, para invocar la compensación económica, es el de haberse dedicado al cuidado de los hijos o las labores propias del "hogar común", como consecuen- cia de lo cual no haya podido "desarrollar una actividad remunera- da o lucrativa durante el matrimonio", o lo hizo "en menor medida de lo que podía y quería", lo que para dicho cónyuge implica "un menoscabo económico sufrido por esta causa";

3 o )

Que en estos antecedentes se ha establecido suficientemente que las partes contrajeron matrimonio en 1974, y cesaron la convivcn-

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cia en 1999, habiendo compartido 25 años de matrimonio; que desde

el año 1974 a 2002, la cónyuge se dedicó exclusivamente al cuidado

de sus hijos matrimoniales; que el demandado cónyuge don San- tos Samuel Ormazábal Aguirre, al contestar la demanda, reconoció

y tuvo por verdadero el hecho que su cónyuge se dedicó en forma

exclusiva al cuidado de las hijas y del hogar común, durante el ya indicado periodo de 1974 a 2002; que la cónyuge trabajó durante los meses de junio a diciembre de 1968, siendo ésas sus únicas co- tizaciones previsionales, esto es, durante sólo siete meses, al punto que el demandado, también al contestar la demanda reconvencional, señaló el antecedente de suyo relevante en cuanto a que tanto la hija de 19 años de edad y su cónyuge son cargas de salud de él, de lo que se infiere que durante la convivencia la cónyuge no trabajó sino muy transitoria y temporalmente, por lo que fue entonces su cónyuge quien debió mantenerla como carga de salud -atendido el natural deber de socorro que le imponía el matrimonio-, además que, si la cónyuge mujer no trabajaba, no recibía remuneración alguna ni tam- poco disponía de los medios para costear su propio Plan de Salud.

Así, la cónyuge no sólo no cuenta con cotizaciones previsionales que le procuren una jubilación, sino que además se halla imposibi- litada de acceder a algún sistema de salud, ya público, ya privado, cuanto más necesarios si en autos se ofreció c incorporaron exáme- nes médicos que notician que tiene nodulos con microcalcinación en CSE en la mama derecha;

4°) Que, durante la secuela del juicio, el demandado reconvencional no ha impugnado lo afirmado en el escrito de apelación aludido precedentemente. Al contrario, se advierte que, con posterioridad al decreto "en relación", el demandado reconvencional ha acompa-

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

nado escritura de Separación de Bienes y Liquidación de Sociedad Conyugal celebrado entre las partes el 17 de junio de 2006, un Cer- tificado de Dominio vigente a nombre de Ruth Ester Obrcque Pe- reira respecto al departamento N° 13 del Edificio Colectivo N° 54 de Avenida Grecia N° 9234 de Peñalolcn, y un Certificado de Ins- cripción y Anotaciones vigentes en el R.V.M. respecto del vehículo placa patente TT 9363, a nombre también de la cónyuge. Luego, el demandado ha acompañado también una Declaración Jurada de su propio patrimonio y otra relativa a sus ingresos.

En la primera, indica como Bienes Inmuebles suyos un departa- mento en la Población "El Estanque" de Peñalolcn y la Parcela N° 29 del Proyecto de Parcelación "El Parrón" en la comuna de Ma- ría Pinto, además de dos automóviles. En el segundo, indica "Acti- vidad laboral dependiente", con un ingreso líquido de $135.655 y bruto de S 159.000, y una actividad como taxista con un promedio mensual de S 200.000. Acompaña también otros documentos rela- tivos a los bienes y una transacción en materia de alimentos a favor de Ingrid Irene Ormazábal Obrcque, y

5 o ) Que, no obstante lo sostenido e informado por el cónyuge deman- dado de reconvención, es un hecho de la causa que los anteceden- tes referidos en el fundamento anterior no guardan relación -a lo menos originaria y directamente- con los elementos de juicio que el legislador ha tenido en cuenta para conceder la compensación económica y para regular su monto, como son, principalmente en este caso, la liquidación de la sociedad conyugal y un acuerdo de alimentos, desde que en la especie se trata de instituciones diversas tanto en sus fundamentos como en su naturaleza, como bien expre- sa la recurrente en su apelación.

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En efecto, el artículo 62 de la Ley N° 19.947 establece que, "para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuantía de la compensación, se considerará, especialmente, la duración del matrimonio y de la vida en común de los cónyuges; la situación patrimonial de ambos; la buena o mala fe; la edad y el estado de sa- lud del cónyuge beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales y de salud; su cualificación profesional y posibilida- des de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrativas del otro cónyuge".

Por otra parte, la compensación económica tiene un carácter de or- den público en favor de la mujer, tanto porque a falta de acuerdo entre las partes "corresponderá al juez determinar la procedencia de la compensación económica y su monto", cuanto al prescribir que, si no se solicitare en la demanda, "el juez informará a los cónyuges la existencia de este derecho durante la audiencia de conciliación", caso vivo y típico de cómo la ley protege a la cónyuge, parte gene- ralmente más débil en la relación matrimonial.

Por estas consideraciones y citas legales, se revoca la sentencia apelada de cuatro de febrero de dos mil nueve, pronunciada por el 4° Juzgado de Familia de Santiago, en cuanto en su decisión signa- da con el N° III rechaza la demanda reconvencional de compensa- ción económica deducida por doña Ruth Ester Obreque Pereira en contra de don Santos Samuel Ormazábal Aguirre, y, en su lugar, se declara que dicha demanda queda acogida, sólo en cuanto se orde- na al demandado a pagar a la demandante, a título de compensación económica, la suma de S 7.000.000 pagadera en cuotas mensuales iguales y sucesivas durante el término de cinco años, debiendo al

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efecto depositarlo el obligado en una cuenta de ahorro a nombre de la beneficiaría, que se abrirá al efecto.

Regístrese y comuniqúese.

Redacción del Ministro señor Comclio Villarroel Ramírez.

Pronunciada por la Séptima Sala de esta Corte de Apelaciones, presi- dida por el Ministro señor Comelio Villarroel Ramírez e integrada por el Ministro señor Mauricio Silva Cancino y por la Abogado Integrante señora Andrea Muñoz Sánchez.

Rol N° 531-2009. (Familia)

2. Naturaleza jurídica de compensación económica se explica a través del enriquecimiento a expensas de otro

Sumario:

La institución de la compensación económica equivale al menoscabo patrimonial avaluado en dinero a favor de uno de los cónyuges que en razón de haberse dedicado más que el otro al cuidado personal de los hijos o a labores propias del hogar no desarrolló una actividad lucrativa o sus ingresos fueron inferiores a los que habría podido obtener. La compensación económica presenta un marcado carácter indemnizato- rio por el enriquecimiento del cónyuge deudor y el empobrecimiento del cónyuge beneficiado. De ahí que su naturaleza jurídica pueda ex- plicarse a través del enriquecimiento a expensas de otro. Luego, debe

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determinarse en la especie si es procedente tal compensación y, en la afirmativa, determinarse su quantum.

Santiago, seis de febrero de dos mil nueve.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus motivos sép-

timo y octavo, que se eliminan.

En el considerando quinto, se agrega entre las palabras "año" e "y", el guarismo 1987.

Y SE TIENE EN SU LUGAR Y, ADEMÁS, PRESENTE:

I o ) Que con el certificado de matrimonio incorporado al pleito, se hace completa prueba, como lo señala el fallo en alzada, que con fecha 2 de junio de 1978, en la Circunscripción de La Cisterna, don Luis Haroldo Gacte Arancibia y doña Patricia Eugenia Espi- nosa Rojas contrajeron matrimonio, el que a esta data no aparece disuclto.

2 o ) Que, asimismo, declaró como testigo en el juicio, la señora Lilian Alicia Espinosa Rojas -hermana de la actora-, la que fue interro- gada por ambas partes, y que, según da cuenta el registro de audio al que esta Corte ha tenido acceso, refiere que hace como veinte años que las partes no viven juntas y que éstas tuvieron dos hijos, agregando que su hermana vive en Iquique hace como diez años, pues se fue a trabajar a esa ciudad con otra hermana.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Añade que visita a su hermana en Iquique en vacaciones y que sabe que no se ha reanudado la vida en común. Afirma que la separación ocurrió en noviembre de 1987.

3 o ) Que la testimonial antes referida, valorada de acuerdo con las reglas de la sana crítica como lo exige el artículo 32 de la Ley N° 19.968, esto es, sin contradecir los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los principios científicamente afianza- dos, hace completa prueba para convencer a estos sentenciadores que la vida en común de los cónyuges ya referidos cesó en el mes de noviembre de 1987, esto es, hace más de tres años contados desde la fecha de la demanda, a saber, el 23 de mayo de 2007. En efecto, la referida testigo es hermana de la actora y por tal motivo tiene un conocimiento de primera fuente de las circunstancias domésticas de ésta, entregando datos precisos y verosímiles acerca de la fecha de cese de la vida en común, debiendo consignarse que el demandado, en la audiencia preparatoria de 2 de noviembre de 2007, se allanó a la demanda principal -la de divorcio por cese de la convivencia por más de tres años- de la señora Patricia Eugenia Espinosa Rojas.

4 o ) Que refuerza la conclusión anterior la documental incorporada al proceso, a saber, un certificado de residencia de la actora, datado el 21 de agosto de 2007, suscrito por el Capitán de Carabineros de la Primera Comisaria de Carabineros de Iquique, que da cuenta del hecho que la demandante mora en Avenida La Tirana N° 3441. departamento 1-13, Iquique; y una boleta de pago de la tienda Johnson's del año 2001, a nombre de la señora Patricia Espinosa Rojas, en que figura domiciliada en esa misma ciudad. No está con- trovertido, por lo demás, que el demandado tiene su domicilio en Santiago, específicamente en la comuna de La Florida.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

5 o ) Que, en consecuencia, habiéndose demostrado plenamente la se- paración de hecho por más de tres años, y teniendo presente lo que dispone el inciso tercero del artículo 55 de la Ley de Matrimonio Civil, procede acceder a la demanda principal.

6°) Que el artículo 208 del Código de Procedimiento Civil señala que Podrá el tribunal de alzada fallar las cuestiones ventiladas en pri- mera instancia y sobre las cuales no se haya pronunciado la senten- cia apelada por ser incompatibles con lo resuelto en ella, sin que se requiera nuevo pronunciamiento del tribunal inferior.

Y

en la especie, el tribunal de primer grado, al rechazar la acción

de

divorcio, no resolvió la acción de compensación económica de-

ducida por la señora Patricia Eugenia Espinosa Rojas en contra de

su cónyuge señor Luis Haroldo Gaete Arancibia, razón por la cual esta Corte se pronunciará al respecto.

7 o ) Que, en efecto, la referida señora Espinosa Rojas, en el segundo otrosí de su escrito de demanda, ha demandado al señor Gaete Arancibia solicitando que éste le pague compensación económica, sin señalar alguna cantidad de dinero u otra forma de cumplimiento de la obligación que, entiende, pesa sobre su cónyuge.

Funda su acción únicamente en que vivieron juntos por más de nueve años, que ella está próxima a cumplir 50 años de edad y que, debido a que se hizo cargo de sus hijos, no pudo continuar sus estudios supe- riores y que por ello es imposible que ingrese al mercado laboral.

8°) Que el demandado contestó esta acción, en la audiencia preparato- ria, solicitando su rechazo ya que no tiene capacidad económica

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

para pagar pues está cesante, tiene dos hijos de filiación no matri- monial y sólo tiene trabajos esporádicos, agregando que la actora tiene un centro de llamados.

9")

Que son hechos no controvertidos:

a) que las partes se casaron el 2 de junio de 1978;

b) que la convivencia duró hasta el mes de noviembre de 1987;

No se ha rendido prueba idónea acerca del hecho de haber nacido hijos durante el matrimonio, pues sólo se ha referido a tal circunstancia la mencionada testigo señora Lilian Espinosa Rojas, lo que no es útil al efecto atendido el claro tenor del artículo 305 del Código Civil.

10°) Que esta institución, la de la compensación económica, como lo señala el profesor Carlos Pizarro Wilson en su artículo La Compen- sación Económica en la Nueva Ley de Matrimonio Civil Chilena (Cuadernos de Análisis Jurídico N° 43 de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, página 11), equivale al menosca- bo patrimonial avaluado en dinero a favor de uno de los cónyuges que, en razón de haberse dedicado más que el otro al cuidado per- sonal de los hijos o a labores propias del hogar, no desarrolló una actividad lucrativa o sus ingresos fueron inferiores a los que habría podido obtener,

La compensación económica presenta un marcado carácter indem- nizatorio por el enriquecimiento del cónyuge deudor y el empo- brecimiento del cónyuge beneficiado. De ahí que su naturaleza ju-

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

rídica pueda explicarse a través del enriquecimiento a expensas de otro. Luego, debe determinarse en la especie si es procedente ta! compensación y, en la afirmativa, determinarse su quantum.

1 I o ) Que la demandante ha debido probar en el proceso que, por dedi- carse a las labores propias del hogar o al cuidado de los hijos comu- nes, no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería, sufriendo por ello un menoscabo económico.

Empero, al efecto nada se ha demostrado en el proceso, ni si- quiera se ha acreditado legalmente la existencia de los hijos en

común, sin que la testigo tantas veces mencionada deponga sobre este tópico, salvo referir que su hermana sufre de dolor de espalda

y que cuidó a los hijos (cuyo nacimiento no se ha probado, según se ha dicho).

12°)Quc, en consecuencia, no habiéndose demostrado la concurren- cia los presupuestos de la acción deducida, ésta debe ser recha- zada.

Cabe reiterar, por lo demás, que no se ha pedido una determina- da suma de dinero o alguna forma especial de cumplimiento de la pretendida compensación económica: sólo se ha accionado preten- diendo que el tribunal conceda compensación económica, lo que refuerza la idea de rechazar la demanda en esta parte.

Y

visto, además, lo dispuesto en el artículo 67 de la Ley N° 19.968,

se

revoca la sentencia de nueve de mayo de dos mil ocho, dictada

NATURALEZ A JURÍDICA

DI-

LA COMPENSACIÓN ECONÓMIC A

por doña Rommy Muller Ugarte, Juez Titular del Tercer Juzgado

de Familia de Santiago, en cuanto negó lugar a la demanda de di- vorcio y en su lugar se decide que se acoge la demanda principal

presentada el 23 de mayo de 2007, se concede el divorcio por la

causal de cese de la convivencia por más de tres años y se decreta

la disolución del matrimonio celebrado el 2 de junio de 1978 entre

Luis Haroldo Gaete Arancibia y Patricia Eugenia Espinosa Rojas,

inscrito en la Circunscripción de! Servicio de Registro Civil e Iden- tificación La Cisterna bajo el número 808 de 1978.

No se condena en costas al demandado por no haberse solicitado.

Se rechaza la demanda de compensación económica deducida en el

segundo otrosí de la aludida presentación de 23 de mayo de 2007, sin costas por no haberse solicitado.

Redacción del Ministro señor Mera.

Regístrese y devuélvase.

Dictada por la Segunda Sala de Verano de la lltma. Corte de Apela- ciones de Santiago, presidida por el Ministro don Cornclio Villarroel Ramírez e integrada, además, por los Ministros señores Alejandro Solís Muñoz y Juan Cristóbal Mera Muñoz.

(En el mismo sentido, Corte de Apelaciones de Santiago, 24 de octubre de 2007, Rol N° 6.710-2006).

Rol N° 3.705-2008.

JURISPRUDENCIA DE I

A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

3. Compensación económica no persigue restituir una ganancia probable, sino mitigar situación desmedrada del cónyuge

Sumario:

La compensación económica no corresponde al valor exacto de lo que habría podido obtener el cónyuge beneficiario de haber trabajado o de haberlo hecho en mayor medida. En efecto, mediante esta institución no se trata de indemnizar la pérdida de una ganancia probable, es decir, su objetivo no es restituir lo perdido por su equivalente exacto y sólo se busca mitigar la situación económica desmedrada que afecta a quien tiene derecho a ella. Es el juez de la causa quien debe apreciar, en cada caso en particular, los criterios subjetivos del pasado de los cónyuges y las situaciones del futuro que el legislador sugiere para determinar su existencia y monto.

Santiago, diecinueve de enero de dos mil nueve.

Vistos:

En estos autos, RIT N° C 1692-2008, RUC N° 08-2-0174592-7, se- guidos ante el Primer Juzgado de Familia de San Miguel, caratulados Matta Gatica Christian con Sandra Escobar Lacroix, por sentencia de veintiuno de agosto de dos mil ocho, se acogió, sin costas, la demanda de divorcio y, en consecuencia, se declaró terminado el matrimonio celebrado entre las partes el 9 de octubre de 1995 por la causal de ccse efectivo de la convivencia por más de tres años, ordenándose practicar la subinscripciones pertinentes. Se hizo lugar a la demanda reconvencional presentada por la cónyuge, sin costas, condenándose al demandado a pagar por ese concepto la suma de 73 unidades de fo-

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

mentó, pudiendo pagarse ésta en una o diez cuotas de 7,3 de la misma unidad.

Se alzó la demandante reconvencional y una de las salas de la Corte de Apelaciones de San Miguel, por sentencia de diez de noviembre de dos mil ocho, confirmó la de primer grado.

Respecto de esta última sentencia, la actora reconvcncional dedujo el recurso de casación en e! fondo que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que la recurrente denuncia la infracción de los artículos 32 de la Ley N° 19.968 y 62 de la Ley N° 19.947, argumentando al efecto que los sentenciadores han vulnerado las normas y principios de la sana crítica y que no han tomado en consideración los factores que establece la ley para determinar la cuantía de la compensación económica.

Señala que el cálculo estimativo realizado por los jueces del fondo en el fallo impugnado y en el que se funda su decisión, respecto de la repa- ración demandada, no se ajusta a la lógica, ni a la experiencia, ni a los conocimientos científicamente afianzados, ya que se estima que la cón- yuge que no ejerció actividad remunerada, de haberlo hecho, habría co- tizado por el ingreso mínimo remuncracional, cuantiflcándose en dicha cantidad imaginaria el total a pagar por este concepto, en circunstancias que lo que debió considerarse es que al no haber podido desarrollar una actividad remunerada por un período de doce años, se le ha debido re- compensar esta pérdida de ingreso que, en definitiva, no pudo percibir,

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA F.\I I I.

DIVORCIO

sin que sea procedente atender a criterios hipotéticos e imaginarios que no se han verificado.

Finalmente, solicita la invalidación del fallo recurrido y la dictación de uno de reemplazo que confirme con declaración que se eleva a $10.000.000 la cantidad fijada por compensación económica.

Segundo: Que se han establecido como hechos en la causa los que si- guen:

a) Las partes contrajeron matrimonio, bajo régimen de sociedad con-

yugal el 9 de octubre de 1995, la convivencia duró sólo un año, por

lo que se encuentran separadas de hecho desde hace más de tres, no

reanudándose la vida en común.

b) Los contrayentes tuvieron dos hijos, los que se quedaron bajo el cuidado de la madre al producirse la separación, no manteniendo el padre contacto con ellos, hace más de ocho años.

c) Los hijos tenían tres años y dos meses de vida, al separarse el ma- trimonio, razón por la cual la demandante reconvencional no pudo desempeñar una actividad remunerada, al tener que dedicarse al cuidado de éstos, sin contar con el apoyo del padre, comenzando a trabajar sólo en abril de 2006, como auxiliar de escuela básica.

Tercero: Que sobre la base de los hechos anotados, los sentenciadores

concluyeron que la causal de divorcio esgrimida por el actor, esto es,

el cese de convivencia por un plazo superior a tres años, se encuentra

probado en autos, así, declararon terminado el matrimonio habido entre

las partes, sin costas.

NATURALEZ A JURÍDIC A DF. I

\ COMPENSACIÓ N ECONÓMIC A

En cuanto a la demanda reconvencional los sentenciadores, ponderando

la prueba aportada en conformidad a las normas la sana crítica, asenta-

ron los antecedentes fácticos precedentemente anotados y concluyeron que la actora reconvcncional sufrió menoscabo producto de haberse dedicado al cuidado exclusivo de sus hijos desde que se produjo el ma- trimonio, esto es, octubre del año 1985, hasta que comenzó a trabajar en abril de 2006, considerando para estos efectos que son 125 meses que no cotizó para su jubilación, al contrario de su cónyuge, el cual sí tiene fondos previsionales y que si ella hubiere cotizado en este período tendría fondos que alcanzarían un millón quinientos mil pesos aproxi- madamente.

Además, se tiene en consideración por los jueces del fondo que la compensación económica tiene un carácter netamente indemnizatorio, siendo, por ende, necesario para su procedencia que el cónyuge benefi- ciario, se haya visto impedido o limitado respecto del ejercicio de una actividad remunerada, presupuesto que estiman configurado en el caso de la cónyuge demandante, razón por la cual acogen la acción intentada,

determinando su cuantía en relación al costo que esto le ha significado a

la actora en su situación previsional, mediante el cálculo referido.

Cuarto: Que, al respecto, cabe tener presente que la actual Ley de Ma- trimonio Civil no define ni determina la naturaleza jurídica de la com-

pensación económica, pero en su Capítulo VII, párrafo I o , artículos 61

a

66, regula el régimen legal aplicable, señalando los presupuestos que

la

hacen procedente, los factores a tener en cuenta para su avaluación y

la

forma como debe fijarse.

Quinto: Que del examen del

ciadores tuvieron en consideración al resolver sobre la procedencia y

fallo atacado se aprecia que los senten-

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

cuantía de la compensación demandada los factores propuestos en el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, según se desprende de los motivos duodécimo a decimoquinto dando por establecido el menos- cabo económico que significó para la actora su postergación laboral en beneficio del cuidado de los hijos y para su avaluación, entregada al criterio del Tribunal, los jueces del grado explicaron la base de cálculo que estimaron prudente aplicar en la especie.

Se.xio: Que, sobre el particular, es del caso hacer presente que la com- pensación económica no corresponde al valor exacto de lo que habría podido obtener el cónyuge beneficiario de haber trabajado o de haberlo hecho en mayor medida.

En efecto, mediante esta institución no se trata de indemnizar la pérdida de una ganancia probable, es decir, su objetivo no es restituir lo perdido por su equivalente exacto y sólo se busca mitigar la situación económi- ca desmedrada que afecta a quien tiene derecho a ella.

Es el juez de la causa quien debe apreciar, en cada caso en particular, los criterios subjetivos del pasado de los cónyuges y las situaciones del futuro que el legislador sugiere para determinar su existencia y monto.

En fin, verificado el cumplimiento de los presupuestos que la hacen procedente, esto es, acreditado en autos que se ha producido una situa- ción injusta desde el punto de vista patrimonial para el cónyuge más débil de la relación matrimonial que termina, producida por la legitima opción de haberse dedicado al cuidado de los hijos y a las labores del hogar, corresponde a los jueces de la instancia fijar prudencialmente su monto.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Séptimo: Que, al respecto, cabe considerar que las alegaciones formula-

das por la recurrente constituyen, en definitiva, un reproche al monto de

la

compensación económica regulada en su favor, el que estima exiguo

c

insuficiente, en circunstancias que como se ha señalado esta materia

corresponde a una facultad entregada a la apreciación de los jueces de

la instancia, que en general no es revisablc por esta vía, pues como ya se

dijo, en su determinación los sentenciadores actuaron en conformidad

a los criterios fijados por el legislador y en su análisis no se advierte

infracción a las normas reguladoras de la prueba, es decir, a las reglas de la lógica y a las máximas de la experiencia, como se denuncia.

Octavo: Que, por lo antes razonado, los sentenciadores no han podido incurrir en los errores de derechos denunciados y, en consecuencia, el recurso en estudio debe ser desestimado.

Por estas consideraciones y de acuerdo con lo previsto en los artículos 764, 765, 767 y 783 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza, sin costas, el recurso de casación en el fondo deducido por la demandante rcconvencional a fojas 35, contra la sentencia de diez de noviembre de dos mil ocho, escrita a fojas 34 de estos antecedentes.

Redacción a cargo del Ministro Suplente señor Julio Torres Allú.

Regístrese y devuélvase.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por los Ministros señor Patricio Valdés A., señor Guillermo Silva G., Ministro Suplente señor Julio Torres A. y Abogados Integrantes señores Ricardo Peralta V. y Juan Carlos Cárcamo O.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Autoriza la Secretaria Subrogante de la Corte Suprema, señora Carola Herrera Brümmer.

Rol N° 7.939-2008.

4. Derecho a compensación económica no posee carácter alimen- ticio

Sumario:

El

derecho (a compensación económica) que consigna el artículo 62 de

la

Ley N° 19.947 tiene única y exclusivamente un carácter compensato-

rio, pero en ningún caso alimentario, siendo este aspecto, en lo que dice

relación con los hijos comunes, materia de un juicio diverso al presente

pleito.

Santiago, veintiocho de julio de dos mil ocho.

Vistos:

A

fojas 951, la Excelentísima Corte Suprema resolvió anular de oficio

la

sentencia de fecha 12 de junio de 2007, dictada por la Iltma. Corte

de

Apelaciones, escrita a fojas 922, por cuanto según lo establecido en

el

artículo 357 N° 4 del Código Orgánico de Tribunales, el Ministerio

Público debe ser oído en los juicios que versen sobre el estado civil de

las personas, que había confirmado con declaración la de primer grado

y rechazado un recurso de casación en la forma deducida en contra de

la misma.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

En virtud de ello, se ordenó retrotraer la presente causa al estado en que un tribunal no inhabilitado proceda a una nueva vista, previo cumpli- miento del trámite originalmente omitido.

Con fecha 22 de octubre de 2007 se evacuó informe por la Tercera Fis- calía Judicial, y con fccha 26 de octubre del mismo año se ordenó que rigiera el decreto autos en relación rolante a fojas 914.

Y TENIENDO PRESENTE:

I. En cuanto al recurso de casación en la forma.

I o . Que, en lo principal de fojas 881, la parte demandada y demandante rcconvencional, dedujo recurso de casación en la forma en contra de la sentencia definitiva escrita a fojas 800, fundada en la causal establecida en el artículo 768 N° 5 del Código de Procedimiento Civil, en relación a una supuesta infracción a lo dispuesto en el artículo 170 N" 6 del mismo cuerpo legal, en cuanto a que faltaría la decisión del asunto controvertido, omisión que se desprende de lo establecido en el considerando 18 o de la sentencia recurrida.

En efecto, señala la demandante reconvcncional que en el conside- rando 17° de la misma sentencia, se condena al demandante y de- mandado reconvencional al pago de una compensación económica ascendente a la suma de $30.000.000 (treinta millones de pesos), siendo ésta la única condena clara establecida en la sentencia.

Por el contrario, el considerando 18° denunciado, establece que habiendo procedido el actor a ceder sus bienes muebles y los de-

JURISPRUDENCIA DE I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN I I

DIVORCIO

rcchos en el tiempo compartido en la empresa R.C.I., así como lo propio con sus derechos en una bodega en el edificio ubicado en calle Los Abetos Sur, comuna de Vitacura, a la demandada, de ser efectivos tales derechos, se dispondrá así efectuarlo, lo que cons- tituye una manifiesta indeterminación, dado que no se puede saber con precisión a qué se refiere la parte de la compensación aludida en dicho considerando.

2°. Que, para efectos de analizar la causal invocada por la parte de- mandante reconvencional, es pertinente tener presente que en la demanda reconvencional escrita en el primer otrosí de la presen- tación de fojas 22, en la parte referida a la demanda de compen- sación económica, se solicita exclusivamente una suma de dinero ascendente a S 400.000.000 (cuatrocientos millones de pesos), pero nada se señala respecto a la cesión de bienes y derechos consignada en el considerando 18° que motiva el recurso de casa- ción.

En definitiva, en este aspecto, el asunto controvertido dicc relación con la cuantía de la suma solicitada a título de compensación de- bido que era ese asunto el que el Tribunal a quo estaba llamado a resolver.

3 U . Que, a base de lo anterior, el fallo recurrido no adolece de falta de decisión del asunto controvertido, por cuanto se hace cargo en la parte resolutiva, de todas las peticiones realizadas por la deman- dante reconvencional en el petitorio de su demanda, resolviendo, en particular, lo relativo al pago de la compensación económica solicitada, otorgando a favor de aquélla la suma de S30.000.000 (treinta millones de pesos).

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

En cuanto a una eventual imprecisión o inexactitud de lo dispuesto en el ya señalado considerando 18 o , ello puede ser reparado me- diante los recursos de apelación que también han sido deducidos y que se resolverán a continuación.

II. En cuanto a los recursos de apelación.

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus conside- randos 3 o y 18 o , los cuales se eliminan, y en el considerando 17° se sustituye en el último párrafo, la frase en cuotas de S 1.000.000, por la frase en cuotas de $ 600.000.

I o . Que, en cuanto al incidente de nulidad promovido por la parte demandante principal, en contra de la recepción de prueba testi- monial en una audiencia de prueba distinta de las señaladas para ese efecto en la resolución que recibe la causa a prueba, deberá rechazarse la declaración de nulidad, por cuanto si bien es cierto que la resolución que fija las audiencias en que deberá rendirse la prueba puede inducir a confusión, también es efectivo que decla- rar en esta instancia la nulidad de dicha audiencia produciría un perjuicio a la parte que presentó los testigos, por cuanto quedaría privada de la oportunidad de rendir la prueba que oportunamente solicitó.

Además de ello, cabc tener en consideración el hecho de que según la valoración que se ha realizado de tales testigos, en relación a lo que han declarado y lo que se ha resuelto y se confirmará, se des- prende que no acarrea un real perjuicio para los intereses de la parte que interpuso el incidente de nulidad, que pueda ser subsanado con la declaración de nulidad de la actuación.

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA IÍN I-L DIVORCIO

Por tal razón se debe considerar que se trata de una actuación válida para todos los efectos legales.

2 o . Que, en cuanto a la determinación del tiempo en que se ha produ- cido el cese de la convivencia común, en el sentido que constitu- ye el presupuesto fundamental de la causal de divorcio intentada por la parte demandante principal, esta Corte concuerda con la apreciación que el Tribunal a quo ha hecho respecto a los medios de prueba rendidos por los intervinientes y, principalmente, en cuanto a la prueba presentada por la parte que alega la causal en comento.

3 o . Que, en dicho sentido, el viaje de retorno que el demandante Sr. Concha realizó a Chile desde Estados Unidos, efectuado en diciem- bre del año 2002, no marca necesariamente el momento desde el cual se rompió la convivencia conjunta entre las partes.

Por el contrario, sólo da cuenta de la fecha en que el Sr. Concha

debía regresar a Chile, en atención a la naturaleza del cargo que

desempeñaba, como asimismo del hecho de que la demandada de-

cidió permanecer en Estados Unidos.

Por ello, no debe confundirse el hecho de la constancia que se ha

dejado respecto al retomo a Chile del demandante con el cese de la

convivencia común, que es lo que realmente importa para efectos

de la disolución del vínculo matrimonial.

4 o .

Que, debe entenderse que la sana crítica, como medio de aprecia-

ción de la prueba, otorga una mayor libertad al juzgador, en com-

paración, por ejemplo, al sistema de la prueba legalmente tasada.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

En efecto, las reglas de la sana crítica, en palabras del profesor don Eduardo Couture, son las reglas del correcto entendimiento humano; contingentes y variables con relación a la experiencia del tiempo y del lugar; pero estables y permanentes en cuanto a los principios lógicos en que debe apoyarse la sentencia.

Es decir, no son otras que las reglas del correcto entendimiento

humano.

5 o . Que, en dicho contexto, y apreciando los antecedentes según las re- glas señaladas, se puede comprender el razonamiento del sentencia- dor de primera que impone el matrimonio, de los medios de prueba acompañados por la parte que alega dicha causal, apreciados tam- bién conforme a las reglas de la sana crítica, no permiten tener por establecido que concurren los presupuestos señalados en la dispo- sición, particularmente los señalados en los numerales 1" y 2°, que son los que ha alegado la parte de la Sra. Bergcr.

7 o . (sic) Que, en relación a lo mismo, los testimonios de los testigos presentados por la demandante reconvencional que declaran sobre este punto, si bien dan cuenta de algunas situaciones que podrían considerarse anormales, en ningún caso permiten tener por estable- cido la concurrencia de hechos de real gravedad, como a los que se refiere el artículo 54 ya reseñado.

En relación a ello, sólo prestó declaración como testigo hábil don Hcnry Mauricio Temple Sánchez, a fojas 74 y 76, señalando única- mente episodios aislados y de menor gravedad, que en ningún caso permiten formar la convicción de que se configurase una causal de divorcio que pudiere sustentarse en esos hechos,

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA I:N I.L DIVORCIO

8 o .

Que, la demandante reconvencional solicita a título de compensa-

ción económica, en virtud de lo dispuesto en el articulo 61 de la

Ley N°

19.947, la suma de $400.000.000 (cuatrocientos millones

de pesos).

En relación a ello, debe tenerse presente que el derecho a la com- pensación procede, en términos sencillos, en los casos en que uno de los cónyuges hubiere renunciado, o bien se hubiere visto difi- cultado en el ejercicio de una actividad profesional o lucrativa, a causa de haberse dedicado a labores de cuidado de los hijos o de la familia en términos más generales.

Para efectos de la determinación cuantitativa del menoscabo eco- nómico que hubiere sufrido alguno de los cónyuges, la ley no entre- ga, ni puede hacerlo, un criterio objetivo para su determinación, no obstante lo cual, en el artículo 62 de la precitada ley, se contienen ciertos criterios que debieran orientar la decisión del sentenciador.

9°.

Que, en el escenario previamente descrito, se debe tener especial consideración en el hecho de que el demandante principal ejerció una labor profesional por largo tiempo, que por su propia natura- leza requería de continuos desplazamientos geográficos, que impi- dieron, o al menos obstaculizaron considerablemente, el ejercicio de cualquier labor profesional o lucrativa por parte de la deman- dante reconvencional.

En tal sentido, es posible concluir que la cónyuge que solicita la compensación económica asumió la labor de cuidado de la familia, mientras el otro cónyuge se dedicó a la realización de una actividad lucrativa, siendo precisamente ese el sentido de la norma en análisis.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

10°. Que, como se señaló precedentemente, no existe regla matemática exacta que permita establecer el monto de la compensación, siendo una materia que queda al criterio del sentenciador, quien, entre otras cosas, deberá considerar la capacidad económica del demandado.

No obstante ello, es claro que el derecho que consigna el artículo 62 de la Ley N ü 19.947 tiene única y exclusivamente un carácter compensatorio, pero en ningún caso alimentario, siendo este as- pecto, en lo que dice relación con los hijos comunes, materia de un juicio diverso al presente pleito.

Consccuencialmente, estos sentenciadores confirmarán la regulación del monto de la compensación, en la suma de S 30.000.000 (treinta millones de pesos), pagaderas, eso sí, en cincuenta cuotas mensuales, iguales y sucesivas, de $ 600.000 (seiscientos mil pesos) cada una, reajustablcs cada seis meses, según la variación que arroje el IPC.

Cada una de dichas cuotas se pagará dentro de los primeros cinco días de cada mes, prorrogándose al día hábil siguiente, en caso de que el plazo venza en día sábado o feriado.

11". Que, en cuanto al ofrecimiento de bienes y derechos realizado por el demandado reconvencional en la audiencia de que da cuenta el acta de fojas 29, se entenderá por no efectuada, debido a que no se puede considerar como una oferta jurídicamente seria y, además, por el hecho de que nunca fue aceptada por la demandante rccon- vencional, tal como consta a fojas 30.

Por estas razones, y entendiendo que no es posible determinar con precisión en qué consisten los bienes y derechos aparentemente

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

ofrecidos, no se obligará al Sr. Concha a la prestación a que se ha hecho referencia, ni tampoco se la considerará para ningún efecto, como parte integrante de la compensación.

Por estas consideraciones, y según lo dispuesto en los artículos 764, 766 y 768 del Código de Procedimiento Civil se declara:

En cuanto al recurso de casación en la forma:

I. Se rechaza el deducido a fojas 881 por la demandada principal en contra de la sentencia de fojas 800 y siguientes.

En cuanto a los recursos de apelación:

II. Se confirma la sentencia de fecha 15 de marzo de 2006, escrita a fojas 800 y siguientes, con la sola declaración de que la compensa- ción económica que el demandante principal deberá pagar a la de- mandada principal, ascendente a la suma de $ 30.000.000 (treinta millones de pesos), lo será en cincuenta cuotas mensuales, iguales y sucesivas, de S 600.000 (seiscientos mil pesos) cada una, reajus- taba s cada seis meses, según la variación que arroje el 1PC.

Cada una de dichas cuotas se pagará dentro de los primeros cinco días de cada mes, prorrogándose al día hábil siguiente, en caso de que el plazo venza en día sábado o feriado.

Redacción del Abogado Integrante Sr. Patricio González Marín.

No firma el Ministro señor Cisternas, no obstante haber concurrido a la vista y al acuerdo del fallo, por encontrarse con licencia medica.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

Regístrese y devuélvase.

ECONÓMICA

Pronunciada por la Quinta Sala de esta Iltma. Corte de Apelaciones de

Santiago, integrada por los Ministros Sr. Lamberto Cisternas Rocha, Sr.

Mauricio Silva Cancino y el Abogado Integrante Sr. Patricio González

Marín.

Rol N° 2.683-2006.

5. Compensación económica no es alimento, pero se asimila para

los efectos del cumplimiento del pago

Sumario:

La compensación económica no son alimentos, sólo se le asimila a ellos para los efectos del cumplimiento de su pago, al tenor de lo señalado en el inciso final del artículo 66 de la Ley de Matrimonio Civil. Lo mismo sucede con la consideración de la capacidad económica del cónyuge deudor, a la hora de fijar el monto de la compensación. De lo que se trata, en rigor, es de considerar la situación pasada de los cónyuges. Fn ella hay que indagar si uno de los cónyuges no pudo desarrollar una actividad remunerada o lucrativa en el matrimonio o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería, a raíz de haberse dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, como para que naz- ca el derecho a la compensación del menoscabo sufrido por esa causa (artículo 61). Por eso se trata de una compensación, a diferencia de los alimentos.

Santiago, doce de julio de dos mil siete.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Vistos:

Se reproduce el fallo en alzada, con excepción del motivo decimoctavo,

que queda eliminado.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

P') Que, en el caso de la especie, la sentencia en primer grado acoge la demanda interpuesta por el actor, declarando disuelto el matri- monio celebrado por don Nicolás Francisco Weinstein Manieu y doña Claudia Paz Fernández Calvo, por la causal consagrada en el

artículo 55 inciso tercero de la Ley de Matrimonio Civil, esto es, el cese efectivo de la convivencia conyugal durante el transcurso de,

a lo menos, tres años;

2 o ) Que, la demandada se ha alzado en contra del fallo, solicitando el rechazo de la demanda de divorcio, por cuanto el actor ha in- cumplido reiteradamente su obligación alimenticia para con su cónyuge e hijos;

3°) Que, de las probanzas aportadas al proceso, no aparece acreditado que el actor haya incurrido en forma reiterada al incumplimiento de su obligación alimentaria para su cónyuge e hijos, como lo de- muestran las transacciones celebradas por las partes de fojas 5 y fo- jas 13, respectivamente, que regulan materias de alimentos, visitas

4")

y tuición;

Que, el apelante no ha aportado nuevos antecedentes y sus alega- ciones no logran desvirtuar los fundamentos tenidos en considera- ción por el juez de primer grado al dictar la sentencia apelada, por

desvirtuar los fundamentos tenidos en considera- ción por el juez de primer grado al dictar la

II

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

lo

que esta Corte confirmará el fallo en alzada, en cuanto da lugar a

la

demanda de divorcio;

5") Que la demanda rcconvencional desarrollada en la audiencia de

conciliación, a que dio lugar la falta de acuerdo de los cónyuges, se

funda en que, previo al matrimonio, convivió con el demandado,

quien le exigió abandonar su trabajo para dedicarse a él en forma

exclusiva, luego de contraer matrimonio, igualmente le prohibió

trabajar para dedicarse a las labores del hogar en forma exclusiva y

a la crianza de los hijos también en forma exclusiva;

6 o ) Que, la compensación económica es el derecho que tiene un cón- yuge, en caso que se declare la nulidad o divorcio, a que se le com- pense el menoscabo económico que ha experimentado como con- secuencia de haberse dedicado durante el matrimonio al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, lo que le impidió desarrollar una actividad remunerada o lucrativa, o lo hizo en me- nor medida de lo que podía;

7°)

Que, para determinar la existencia del menoscabo económico y el monto de la compensación hay que estarse a los rubros que espe- cialmente señala el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, a saber:

1)

la duración del matrimonio y de la vida común de los cónyu- ges;

2)

la situación patrimonial de ambos;

3)

la buena o mala fe;

JURISPRUDENCIA DE I

A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

4)

la edad y estado de salud del cónyuge beneficiario;

5)

su situación en materia de beneficios previsionales y de salud;

6)

su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mer- cado laboral, y

7)

la colaboración que hubiere prestado a las actividades lucrati- vas del otro cónyuge.

Desde ya, se estima dejar establecido que la compensación econó-

mica no son alimentos, sólo se le asimila a ellos para los efectos del

cumplimiento de su pago, al tenor de lo señalado en el inciso final

del artículo 66 de la Ley de Matrimonio Civil.

Lo mismo sucede con la consideración de la capacidad económica

del cónyuge deudor, a la hora de fijar el monto de la compensación.

De lo que se trata, en rigor, es de considerar la situación pasada de

los cónyuges.

En ella hay que indagar si uno de los cónyuges no pudo desarrollar una

actividad remunerada o lucrativa en el matrimonio o lo hizo en menor

medida de lo que podía y quería, a raíz de haberse dedicado ai cuidado

de los hijos o a las labores propias del hogar común, como para que

nazca el derecho a la compensación del menoscabo sufrido por esa

causa (artículo 61).

Por eso se trata de una compensación, a diferencia de los alimen-

tos.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

Eso no significa que no haya de tomarse en cuenta la situación pos- terior, porque ha de tener efecto al momento de la ruptura o de la separación patrimonial y hay elementos que deben considerarse en el presente y en proyección, pero lo sustancial es que se trate de una compensación por el sacrificio que ha importado para uno de los cónyuges esa renuncia en aras del cuidado de los hijos o de la realización de las labores propias del hogar común.

Dicho de otro modo, la compensación económica se funda en el

menoscabo.

Aquellos otros elementos deben servir para mediar la compensa-

ción;

8 o ) Que, en el proceso se estableció que las partes convivieron dos años, luego se casaron el 26 de mayo de 1993 y que el 2 de septiem- bre de 1999 concluyó el cese de la vida en común, y que durante el matrimonio nacieron dos hijos.

Asimismo, quedó establecido que como consecuencia del cuidado de los hijos y del hogar común, la cónyuge no estuvo en condicio- nes de continuar una actividad remunerada o lucrativa, la cual de- sarrollaba antes del matrimonio (auxiliar de vuelo de la linea aerea Ladcco), permaneciendo en esta situación hasta ahora, de suerte que ha sufrido un menoscabo económico que reconoce como causa la antes mencionada;

9 o ) Que, ajuicio del demandado rcconvencional, su cónyuge no tiene derecho a compensación económica, toda vez que por el hecho del matrimonio le permitió obtener un beneficio y patrimonio cconó-

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

mico que habría sido imposible de alcanzar en caso de que hubiera continuado ejerciendo la ocupación de auxiliar de vuelo, y que ade- más dejó de desempeñar esa ocupación porque le surgió el interés

de estudiar orfebrería.

10°) Que, de la prueba testimonial producida, consta que efectivamente la señora Fernández, durante el tiempo de convivencia con su cónyuge,

se dedicó al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar.

Asi, declara la testigo María Lorena Lavín Rodhis, a fojas 203, Nico-

lás (Weinstein) no permite que su pareja trabaje; es lo que dice Nico-

lás, en tanto que su mujer no puede trabajar, tiene que estar en la casa cuidando niños, pero cuando ya no es su mujer tiene que trabajar.

A fojas 221, la testigo María Bernardita Móller Medina, expresa:

Sí, dejó de trabajar antes de casarse mientras convivía y a impo- sición de Nicolás (Weinstein) y me consta porque Nicolás lo ma- nifestaba verbalmcnte y públicamente, esto es, que no le gustaba que su mujer trabajara ya que no había razones económicas para hacerlo; ella tenía que estar temprano e n la casa para la dedicación personal de sus hijos, de las labores de su casa y su marido.

Me consta porque no recuerdo durante el tiempo en que estuvo ca-

sada haberme visitado ni encontrado con ella en la tarde o después

de las 19 en lugares públicos o fuera de su casa; Claudia (Fernán-

dez) siempre se ha preocupado personalmente de llevar a los niños

a los distintos especialistas y estar ahí con ellos. Sí, personalmente

Claudia se tenía que preocupar del manejo de su casa y de sus hijos

y

los ha tenido que llevar no tan sólo a especialistas en salud mental

o

neurólogos y psicopedagogos.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

La testigo Verónica Cecilia Alfaro Rodrigo, a fojas 245. declara:

la Claudia trabajaba en Ladeco y renunció por imposición de su marido y se dedicó a éste y a los dos hijos que tuvieron; ella (Clau- dia) los lleva y trac del colegio, asiste a reuniones y actividades del colegio, los lleva y trae desde donde la psicopedagoga y los lleva al doctor.

Está con ellos el tiempo que ellos están en la casa; ella (Claudia) era auxiliar de vuelo y cuando conoció a su marido no pudo tra- bajar, ni estudiar, ni capacitarse por impedimento de su marido, porque para él era obligación que su mujer se ocupara solamente de él, niños y su casa; sufrió menoscabo económico porque fue im- pedida de trabajar, de desarrollarse laboralmcntc durante los años que vivió con su marido;

1 I o ) Que, además de lo expuesto en el motivo anterior, el Tribunal ten- drá en cuenta para los efectos de la compensación económica otros antecedentes.

En primer lugar, la situación patrimonial de ambos, él es un profe- sional, ingeniero civil industrial, además hombre de negocios de una excelente situación económica, hechos que no están discutidos.

En cambio, la cónyuge no tiene profesión, y su patrimonio está cons- tituido por el departamento de calle Evaristo Lillo de un valor aproxi- mado de S 27.000.000 y de un automóvil marca Toyota, año 2002, bienes que adquirió para ella su marido durante el matrimonio.

En lo que respecta a la adquisición de los dos bienes durante el ma- trimonio por el marido para su cónyuge, esta circunstancia no pasa

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

de ser una liberalidad que no puede ser interpretada como compen-

sación por la dedicación exclusiva a las labores del hogar y cuidado

de los hijos- lo cual corresponde como lo indicó la ley- de acuerdo a

antecedentes objetivos que revelen que uno de los cónyuges por estar circunscrita a tales menesteres, no puede tener una fuente laboral o desempeñarse en la medida de sus posibilidades y de lo querido.

Y, en este sentido, obran en autos las declaraciones de la testigo María

Lorena Lavín Rodhis, quien a fojas 207 dice: Si ella hubiese trabaja-

do habría formado un patrimonio propio, sin que nadie se lo regale.

Ella dejó de volar que es lo que a ella le gustaba, Nicolás no se lo permitió y dejó de percibir una renta que le habría permitido com- prar un departamento; cuando ella trabajaba en Ladeco era una de las mejores tripulantes.

En el mismo sentido depone María Bernardita Móller Medina, a fojas 320: trabajamos juntas en Ladeco como tripulantes de cabina

y coincidimos el año 1988 y 1989. Estaba calificada altamente por sus jefes.

La confesión de la señora Fernández a fojas 321: trabajaba como auxiliar de vuelo en Ladeco, hace 15 años, percibía un sueldo base de S 200.000.

En cuanto a la cualificación profesional y posibilidades de acceso

al mercado laboral de la cónyuge.

Como consta en el proceso, ella antes de casarse se desempeñaba como auxiliar de vuelo, ahora tiene 40 años, edad limitante para

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

volver a su antiguo trabajo, además su salud se encuentra resentida (sé que la Claudia es bipolar y estuvo mucho tiempo en tratamiento con litio y después resultó que no era así, no era bipolar.

También esto ha producido mucha depresión producto de su rela- ción con Nicolás, declara a fojas 206 María Lorcna Lavín Rodhis.

A

fojas 247, depone Verónica Cecilia Alfaro Rodrigo: sé que ella

va

al psiquiatra, toma antidepresivos, depresión producto de su se-

paración: es absolutamente un impedimento, su estado psicológico, porque hoy en día la exigencia laboral es de mínimo 8 horas diarias

y con dedicación absoluta por la competencia que existe; sólo basta

mirarla para darse cuenta de que ella no es una persona que vaya a resistir la presión de 8 horas de trabajo por su desconccntración y además por la preocupación de no tener con quien dejar a sus hijos.

Sostiene el marido que estaría capacitada para desempeñarse como orfebre, ya que habría tomado un curso de instrucción durante el matrimonio, lo cierto que no hay pruebas acerca que se hubiese desempeñado en ese oficio en forma comercial obteniendo ingre- sos, más parece tratarse de un hobby o pasatiempo que es muy común en matrimonio de niveles de ingresos altos.

12°) Que, apreciando la prueba de acuerdo ala s normas de la sana crí- tica, esto es, de acuerdo a los principios de la lógica, las máximas de la experiencia y los conocimientos científicamente afianzados,

y tomando en consideración los factores antes señalados se fija el

monto de la compensación económica en la cantidad de cuarenta millones de pesos, que deberá ser pagada en veinte cuotas mensua- les, iguales y sucesivas.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Por lo anteriormente razonado y lo previsto, también, en los artículos

55, 61 y siguientes de la Ley N° 19.947, se declara:

A.- Se confirma la sentencia de diecisiete de enero de dos mil seis, es- crita a fojas 346.

B.- Se revoca el aludido fallo en cuanto a su decisión IV) que rechaza la demanda reconvencional deducida a fojas 39, declarándose en su lugar que ésta queda acogida, fijándose en cuarenta millones de pe- sos el monto de la compensación económica que Nicolás Francisco Weinstein Manieu deberá pagar a Claudia Paz Fernández Calvo, mediante veinte cuotas mensuales, iguales y sucesivas.

C.- Se revoca asimismo el fallo en cuanto a su decisión V) que condena

en costas a la demandada, declarándose en su lugar que no se con-

dena en costas a la demandada, por estimar este Tribunal que ésta

ha tenido motivo plausible para litigar.

No firma la Ministro señora Sottovia, no obstante haber concurrido a la

vista y al acuerdo del fallo, por encontrarse ausente.

Regístrese y devuélvase.

Redacción Sr. Lagos.

Pronunciada por la Quinta Sala de la Iltma. Corte de Apelaciones de

Santiago, presidida por el

Ministro señor Mauricio Silva Cancino, e

integrada por la Ministro señora Adriana Sottovia Giménez y por el

Abogado Integrante señor Jorge Lagos Gatica.

Rol N° 1.576-2006.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

6. Compensación económica y alimentos. Objeto y diferencias en-

tre ambas instituciones

Sumario:

Los alimentos tienen por objeto responder a las necesidades de manten- ción hacia el futuro de los cónyuges y, en definitiva, corresponden al deber de socorro que estos se deben entre sí, cuando no se ha cumplido y es reclamado por el necesitado; por ende, son las necesidades del ali- mentario y las facultades económicas del alimentante las que determi- nan el monto de los alimentos. La compensación económica, en cambio, pretende resarcir al cónyuge demandante de una perdida patrimonial ya producida, lo que aleja de ella todo carácter alimenticio.

Concepción, veinticinco de mayo de dos mil siete.

Visto:

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción de sus fundamentos I l° y 12°, que se eliminan, y se tiene en su lugar presente:

1°.- Que para acreditar los requisitos que hacen procedente la com- pensación económica, referidos en el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil, la reconvinicntc aportó prueba sólo documen- tal -consistente en certificados de dominio vigente respecto de 3 vehículos pertenecientes a don José Suazo Muñoz, agregados

108 de estos autos; oficio de la Cía. Puerto de

Coronel aparejado a fojas 115, que indica cargo y remuneracio- nes que percibe el reconvenido como Inspector de esa institución; oficio del INP referente a la jubilación que aquél percibe, respon-

a fojas 106, 107 y

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

dido a fojas 132; y oficio del Registro Conservatorio de Bienes Raices relativo a los inmuebles que le pertenecen en propiedad, agregado a fojas 113.

2 o .- Que los documentos relacionados precedentemente dan cuenta que don José Suazo Muñoz, marido de la actora reconvencional, es pro- pietario de una camioneta Chevrolet Luv, modelo 2003, adquirida

el

4 de abril de 2003; un automóvil Toyota, modelo 2003, adquirido

el

19 de diciembre de 2002; y un automóvil Chevrolet Monza, mo-

delo 1994, adquirido el 29 de abril de 1994.

Por su parte, el Oficio de fojas 115 refiere que con fecha 4 de abril

de 2003 el señor Suazo Muñoz celebró con la Compañía Puerto de

Coronel un contrato de extensión indefinida por arriendo de una camioneta Chevrolet Luv año 2003.

A

fojas

132 el Instituto de Normalización Previsional, atendien-

do

la consulta que el tribunal de primer grado le hiciera, respon-

de

que en nuestros registros no aparece don José Suazo Muñoz,

Rut 8.060.7 07-5 con beneficios de jubilación en esta institución.

Por último, el Conservador de Bienes Raíces de Concepción infor- ma que revisado el índice del Registro de Propiedad desde el año 1975 a la fecha a nombre de don José Suazo Muñoz, no aparece ningún bien raíz inscrito a su favor.

3°.- Que la prueba referida en los considerandos anteriores no demues-

tra que doña Mónica Cecilia Manríqucz Caamaño no pudo desarro-

llar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio, o

lo hizo en menor medida de lo que podía y quería.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

En efecto, los documentos allegados ponen de manifiesto que el

demandado reconvencional adquirió vehículos y entregó en arren- damiento uno de ellos mucho después de 1988, fecha que las partes

fijaron como cese de su vida en común.

Por su parte, los oficios emitidos por el Instituto de Normalización Previsional y Conservador de Bienes Raíces han resultado inútiles para probar la materia señalada al comienzo de este fundamento.

4°.- Que los oficios requeridos por la apoderada de la demandante re- convencional apuntan, más bien, a probar los fundamentos de una pensión alimenticia que una compensación económica, cuestión que no debe confundirse.

Así, los alimentos tienen por objeto responder a las necesidades de mantención hacia el futuro de los cónyuges y, en definitiva, co- rresponden al deber de socorro que éstos se deben entre sí, cuando no se ha cumplido y es reclamado por el necesitado; por ende, son las necesidades del alimentario y las facultades económicas del ali- mentante las que determinan el monto de los alimentos.

La compensación económica, en cambio, pretende resarcir al cón- yuge demandante de una pérdida patrimonial ya producida, lo que aleja de ella todo carácter alimenticio. (La compensación económi- ca en la nueva legislación de matrimonio civil. Ramón Domínguez Águila. Revista Actualidad Jurídica N° 15. Enero 2007. Universi- dad del Desarrollo, pág. 83).

5°.- Que los fundamentos de la compensación económica, cuya prueba estaba a cargo de la actora reconvencional, no han sido acreditados

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

de ninguna manera en esta causa, razones que mueven a estos sen- tenciadores a rechazar la compensación económica pretendida por la actora reconvencional.

Por estos fundamentos, de conformida d con lo dispuesto en los artícu- los 61 de la Ley N° 19.947 sobre Matrimonio Civil; 186, 223 y siguien- tes del Código de Procedimiento Civil, se revoca la sentencia de doce de septiembre de dos mil seis, escrita de fojas 138 a 149, en la parte que acoge la demanda reconvencional planteada por doña Mónica Cecilia Manríquez Caamaño en el primer otrosí del escrito de fojas 18 y en su lugar se declara que se la rechaza, en todas sus partes, sin costas por haber tenido motivo plausible para litigar.

Se aprueba, en lo demás, la referida sentencia.

Regístrese y devuélvase.

Redacción de la Ministro titular María Eugenia González Geldres.

Rol N° 148-2007.

7. La compensación económica no es una reparación de daño pa-

trimonial a título de lucro cesante

Sumario:

No se trata exactamente de la reparación de un daño patrimonial a título de lucro cesante, cuya existencia y cuantía presenta grandes dificulta- des probatorias dado su carácter esencialmente eventual.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

El menoscabo económico más bien pretende resarcir la oportunidad de

obtener, perdida o disminuida con ocasión del cuidado de la familia,

antes que a lo dejado efectivamente de obtener, que es cosa distinta.

El legislador, a diferencia de lo ocurre con el lucro cesante, lia esta-

blecido reglas o parámetros objetivos pero no taxativos, para fijar la

existencia y la cuantía del menoscabo económico.

Concepción, veintinueve de agosto de dos mil seis.

Visto:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción del motivo 8° que se elimina, y en su lugar se tiene presente:

1. Que, en primer lugar, la recurrente pretende que se revoque el fallo de primer grado en la parte que, acogiendo la demanda de divorcio, desecha la excepción perentoria fundada en el hecho que el actor habría incurrido en el incumplimiento reiterado de la obligación de pagar alimentos, durante el cese de la convivencia, pudiendo hacerlo, según lo dispuesto en el inciso 3° del artículo 55 de la Ley de Matrimonio Civil.

Esta pretcnsión del recurrente, empero, no puede prosperar, porque tal como se deja establecido en el motivo 4° de la sentencia en alza- da, el fundamento fáctico de la excepción no sólo no ha sido acre- ditado en la causa, sino incluso el actor ha probado, por su parte, el pago oportuno de los alimentos adeudados.

2. Que, en segundo término, la recurrente pretende la revocación de

la sentencia en alzada en la parte que desecha la demanda de com-

pensación económica deducida en el otrosí del escrito de fojas 1 ü.

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA BN I-I

DIVORCIO

La única razón esgrimida por el a quo para asentar esta decisión es que no obstante haberse dedicado la señora Haydee Saavedra Cid al cuidado de los hijos, no habría logrado acreditar un menoscabo económico a consecuencia de ello, toda vez que ha desarrollado la actividad lucrativa de peluquera y le ha sido adjudicado un bien raíz, en la liquidación de la sociedad conyugal efectuada por los cónyuges con anterioridad al presente juicio.

3. Que, para una mejor comprensión del asunto sometido a la decisión de esta Corte, de la valoración legal de los antecedentes probatorios allegados al proceso, es necesario dejar establecidos los siguientes hechos:

a) que al momento de contraer matrimonio, el 6 de mayo de 1977, la señora Saavedra Cid aún no cumplía los 17 años de edad, y que a esa época ya había nacido la hija Carolina An- drea (certificados de fojas 1 y 2);

b) que con posterioridad nacieron los hijos Sandra Vivían, el 16 de enero de 1979, y Marcelo Antonio, el 2 de mayo de 1991 (certificados de fojas 3 y 4);

c) que los dos últimos hijos han presentado distintas y crónicas dolencias físicas y psicológicas, Sandra Vivian: inteligencia limítrofe en su nivel inferior (certificados e informes de fojas 84, 85, 86, 87, 88, 89, 90 y 91), al llegar a la pubertad presen- tó un trastorno del desarrollo asociado a hiperactividad, ren- dimiento lento y desinhibición sexual (informe de fojas 80), hernias inguinales (certificados de fojas 92 y 93); por su parte, Marcelo desde niño presentó problemas ncurológicos, entre

NATURALEZA JURÍDICA DI

I

\ O'MHINSACIÓN ECONÓMICA

otros, inmadurez en habilidades sociales, motoras y senso- pereeptivas con retraso académico y problemas de relaciones interpersonales, siendo en noviembre de 2003 derivado a psi- quiatría por eventual bipolaridad y a endocrinología por baja talla (informe neurológico de fojas 96 y 97);

d)

que la señora Saavedra Cid presenta, enseguida, diversas do- lencias como hombro doloroso y tendinitis en brazo izquierdo (certificados de fojas 54, 55 y 56), discopatía lumbar (certifi- cado de fojas 57), colitis pseudomembranosa en etapa inicial (informe de fojas 50), episodio depresivo severo (certificado de fojas 53);

c)

que el señor Jorge Alcacibar Alvial es empleado por más de 28 años de la Compañía Siderúrgica Huachipato (comprobante de pago de bono de antigüedad de fojas 64), siendo su remunera- ción mensual ordinaria ascendente a la suma de $ 1.000.000, más o menos (comprobantes de pago de remuneraciones de fojas 62 a 71 y certificado de fojas 171), y actualmente tiene 50 años de edad.

4. Que. así las cosas, no siendo un hecho discutido por las partes que doña Haydee Saavedra Cid, durante el matrimonio, se ha dedicado

al cuidado personal de los hijos y del hogar común, mientras duró

la convivencia (18 de julio de 1998, según el actor de divorcio), queda todavía por precisar si a consecuencia de ello sufrió el me- noscabo económico a que se refiere el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil, como alega la recurrente o, por el contrario, si

el

hecho de haber desarrollado la actividad lucrativa de peluquera

y

haberse adjudicado un bien raíz en la liquidación de la sociedad

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

conyugal, impide el acogimiento de la demanda, como lo sostiene

el fallo de primer grado.

Util resulta señalar, en este orden de ideas, que el instituto de la compensación económica consagrado en los artículos 61 y 62 de la Ley de Matrimonio Civil, constituye la más importante concreción

del principio protector del cónyuge más débil del artículo 3 U , y para estos efectos se considera como tal al cónyuge que por dedicarse

a la familia durante el matrimonio no pudo desarrollar una activi- dad remunerada como podía y quería. (Alvaro Vidal Olivares, La Compensación por Menoscabo Económico en la Ley de Matrimo- nio Civil, en El Nuevo Derecho Chileno del Matrimonio, Editorial Jurídica de Chile, pág. 286).

El legislador pretende reparar el menoscabo económico no sólo del cónyuge que no desarrolló una actividad lucrativa, por la razón se- ñalada, sino también al que lo hizo en menor medida de lo que po- día y quería. No se trata, sin embargo, exactamente de la reparación de un daño patrimonial a título de lucro cesante, cuya existencia y cuantía, como es bien sabido, de otro lado, presenta grandes difi- cultades probatorias dado su carácter esencialmente eventual.

El menoscabo económico en referencia, más bien pretende resarcir la oportunidad de obtener, perdida o disminuida con ocasión del cuidado de la familia, antes que a lo dejado efectivamente de obte- ner, que es cosa distinta. (Cannen Domínguez Hidalgo, La Com- pensación Económica en la Ley de Matrimonio Civil, Colegio de Abogados, pág. 13). El legislador, a diferencia de lo ocurce con el lucro cesante, como quiera que sea, ha establecido reglas o paráme- tros objetivos pero no taxativos, para fijar la existencia y la cuantía

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

del menoscabo económico, según se desprende de lo dispuesto en

el artículo 62.

5. Que, según lo dicho hasta aquí, estos juzgadores disienten del juez de primer grado habida consideración que apreciados los antece- dentes probatorios allegados al proceso, conforme a las reglas de la sana crítica, sólo cabe concluir que la actora Haydee Saavcdra Cid ha sufrido un menoscabo económico en los términos señalados en el artículo 61 antes citado.

Sin perjuicio de los hechos indicados en el motivo 3" de este fallo, refuerza el derecho a la compensación impetrada, en el caso de autos, la circunstancia que la actora contrajo matrimonio a la edad de 16 años, habiendo nacido la primera hija incluso antes, y que los dos hijos nacidos después, presentaron serios y crónicos pro- blemas de salud, como se indicó. La dedicación al cuidado de los hijos Sandra (inteligencia limítrofe en su nivel inferior) y Marce- lo (problemas endocrinos y neurológicos compatible con eventual bipolaridad), de este modo, requiere un mayor grado de sacrificio, lo que conforme a las reglas de la lógica y de la experiencia, sin duda, significaron que la actora no pudo desarrollar una actividad lucrativa plena, en la medida que quería y podía. El demandado, por su parte, desarrolló su vida laboral sin mayores contratiempos, como se desprende de la permanencia por 28 años en una empresa conocida en la zona por la estabilidad y calidad de las condiciones de empleo.

6. Que no es óbice a lo que se viene diciendo, por varias razones, el hecho que la actora desarrolle la actividad de peluquera. No está claramente acreditado que la haya desarrollado durante todo el ma-

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

trimonio, pues, los testigos del demandado que declaran a fojas 60 y 61 son más bien vagos sobre este extremo, sólo uno de ellos (Eduardo Enrique Suazo Rodríguez) señala que la actora desarrolla esta actividad "hace más de 5 años", y la boleta de fojas 38 es del año 2005.

Esta actividad la ejerce de modo independiente, sin previsión ni co- bertura frente a contingencias de salud, como las que ha acreditado padecer según se dejó establecido el motivo 3 o , letra d). El legisla- dor otorga la compensación, por último, no sólo cuando no se ha desarrollado actividad remunerada alguna, sino también cuando la que se desarrolló, lo fue en menor medida de lo que el cónyuge más débil quería y podía.

7. Que, finalmente, tampoco es impedimento para que prospere la de- manda de compensación económica el hecho que los cónyuges hu- bieren contraído el matrimonio en régimen de sociedad conyugal, habiéndosele adjudicado a la actora un bien raíz, al practicarse la liquidación de la comunidad de bienes resultante a su disolución, según se desprende del instrumento público de fojas 40.

No está demás precisar al respecto que al demandado también se le adjudicó un bien raíz, en la misma liquidación.

Pero la mayor razón es que, según se desprende de la historia fi- dedigna del establecimiento de la ley, no existe incompatibilidad absoluta entre tal régimen de bienes y la compensación económica consagrada en los artículos 61 y 62. (Juan Andrés Orrego Acuña, Análisis de la Nueva Ley de Matrimonio Civil, pág. 150, nota 166). Esta circunstancia, ajuicio de estos juzgadores, si bien no impide

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

el nacimiento del derecho, sin embargo, debe ser considerada al

momento de fijar el monto de la compensación económica.

8. Que, así las cosas, conforme a lo prescrito en el artículo 62 de la Ley

de Matrimonio Civil, y los hechos y consideraciones señalados en los

motivos precedentes, la compensación económica será fijada en la suma de S 12.000.000, la que se pagará en 120 cuotas mensuales, de

S

100.000 cada una, suma esta última que reajustará semestralmcntc,

de

acuerdo a la variación del índice de Precios al Consumidor.

No se condenará en costas al demandado, porque ha tenido motivo plausible para litigar.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en los preceptos legales citados, SE REVOCA la sentencia definitiva de primera instancia, de veintinue- ve de marzo de dos mil seis, escrita de fojas 180 a 185, en la parte que no hace lugar a la demanda de compensación económica deducida en el otrosí del escrito de fojas 10 y, en su lugar, se declara que dicha deman- da queda acogida y, en consecuencia, que don Jorge Antonio Alcacibar Alvial deberá pagar a doña Haydee Saavedra Cid, a titulo de compensa- ción económica, la cantidad de S 12.000.000, en la forma indicada en el motivo 8 o de esta sentencia, sin costas. Se la confirma en lo demás.

Regístrese y devuélvase.

Redacción del Abogado Integrante Jorge Monteemos Araya.

Rol N° 2.090-2006.

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN I I

DIVORCIO

8. Finalidad de compensación económica no radica en lo que cón- yuge dejó de percibir, sino en la oportunidad de obtener

Sumario:

No debe atribuirse a la compensación económica consagrada en la ley,

un carácter alimenticio o indemnizatorio, no obstante que presente al-

gunos rasgos comunes o semejantes y lo que se pretende reparar es, en todo caso, una pérdida patrimonial y no moral. Se ha dicho y resuelto que se pretende cubrir, por un lado, el desequilibrio económico entre los cónyuges que impide a uno enfrentar la vida futura de modo inde-

pendiente y, por otro, el costo de oportunidad laboral, esto es, la impo- sibilidad o disminución de inserción en la vida laboral que el cónyuge

ha experimentado por haberse dedicado a la familia. Este costo podría

semejarse a la idea de lucro cesante, pero solamente por aproximación, porque no apunta a lo que se ha dejado de obtener, sino a una oportuni- dad de obtener que es distinto.

Concepción, diez de diciembre de dos mil siete.

Visto:

Se reproduce del fallo anulado, de 6 de junio de 2007, escrito de fs. 91

a 96, su parte expositiva; motivos

legales.

1°, 2", 3 o , 4 o , 5 o , 6 o , T y 9 Ü ; y sus citas

Y

se tiene, además, presente:

1.-

Que en razón de lo expresado por el a quo en los razonamientos re- producidos de su sentencia, la demanda de divorcio por cese de con-

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

vivencia (artículo 55 de la Ley N° 19.947), interpuesta por Orlando

Molina Salas en contra de Olga Rosa Bravo Bravo, debe acogerse.

A su vez, la demanda de divorcio que ésta dedujo en contra del pri-

mero, pero basada en lo estatuido en el artículo 54 de la ley antes

anotada, también por lo expuesto por el juez en los considerandos

reproducidos de su fallo, no puede prosperar;

2.-

Que Olga Rosa Bravo Bravo reconvino solicitando compensación

económica.

Dice que tuvo 17 años de vida en común con el actor, logrando con

grandes sacrificios la crianza y educación de sus hijos; que se casó

muy joven y su marido la dejó con hijos de 10 y 9 años, lo que le

impidió toda posibilidad de estudiar y trabajar, viviendo en la actua-

lidad de la pensión mensual que le otorga su cónyuge, que alcanza a

$

53.374, teniendo, además, una precaria situación de salud;

3.-

Que del documento de fs. 2 aparece que Orlando Molina Salas y Olga

Rosa Bravo Bravo, contrajeron matrimonio el 18 de febrero de 1955.

El marido nació el 26 de diciembre de 1927 y Olga Bravo el 23 de febrero de 1936;

4.-

Que las partes de este pleito tuvieron dos hijos: José Orlando Mo-

lina Bravo, nacido el l de marzo de 1957; y Jorge Antonio Molina

Bravo, nacido el 19 de octubre de 1958;

5

-

Que la compensación económica consiste en el derecho que asiste

a uno de los cónyuges, normalmente la mujer, cuando por haberse

dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

no pudo durante el matrimonio desarrollar una actividad remunera- da o lucrativa, o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería, para que se le compense por el menoscabo económico que, produ- cido el divorcio o nulidad, sufrirá por esta causa;

6.- Que no debe atribuirse a la compensación económica consagrada en la ley, un carácter alimenticio o indemnizatorio, no obstante que presente algunos rasgos comunes o semejantes y, lo que se preten- de reparar es, en todo caso, una pérdida patrimonial y no moral.

Se ha dicho y resuelto que se pretende cubrir, por un lado, el des- equilibrio económico entre los cónyuges que impide a uno enfren- tar la vida futura de modo independiente y por otro, el costo de oportunidad laboral, esto es, la imposibilidad o disminución de inserción en la vida laboral que el cónyuge ha experimentado por haberse dedicado a la familia.

F.stc costo podría semejarse a la idea de lucro cesante, pero sola- mente por aproximación, porque no apunta a lo que se ha dejado de obtener, sino a una oportunidad de obtener que es distinto;

7.- Que la Ley de Matrimonio Civil, en su artículo 62, dispone que para determinar la existencia del menoscabo económico y la cuan- tía de la compensación se considerará, especialmente, la duración del matrimonio y de la vida común de los cónyuges; la situación patrimonial de ambos; la buena o mala fe; la edad y el estado de sa- lud del cónyuge beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales y salud; su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere presta- do a las actividades lucrativas del otro cónyuge;

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

8.-

Que está establecido que la mujer se casó antes de cumplir 19 años de edad (en 1955); que sus hijos nacieron los años 1957 y 1958; que durante la vida en común de las partes, ella estuvo al cuidado de los hijos y el hogar, ya que el marido trabajaba; y que durante ese tiempo no pudo trabajar u obtener entradas económicas.

También es un hecho, no controvertido en los autos, que la deman- dante reconvcncional percibe una pensión alimenticia equivalente al 15% de lo que el demandado recibe como pensionado de Capre- dena (en agosto de 2005 alcanzaba a S 53.374);

9.-

Que de lo que se viene reseñando y de lo expuesto por el juez en el raciocinio T de su sentencia, que ahora se ha reproducido, queda en claro que, en la especie, se dan las exigencias para regular una com- pensación económica en beneficio de la actora reconvcncional.

Sin embargo, acorde con lo que también se viene manifestando, en especial lo indicado en el ya referido artículo 62 de la Ley N° 19.947, aparece que lo que había determinado el juez como compensación económica, en el fallo invalidado, era abiertamente exagerado y no se compadecía ello ni con la realidad del proceso ni la de las partes del pleito.

En las condiciones anotadas y considerando, además, los documen- tos acompañados en esta instancia por el demandado reconvcncio- nal. a fs. 111, los sentenciadores regularán dicha compensación económica, en S 2.00.000 (dos millones de pesos), que se pagarán en cuarenta cuotas mensuales de S 50.000 cada una, reajustándosc esta última cantidad semestralmente, de acuerdo a la variación del Indice de Precios al Consumidor;

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

10.-Que los dichos de los testigos del demandado reconvencional, Héctor Santos Ramírez, Agustín Azocar Lara y José Erices Figucroa, de fs. 87 y siguientes, vagos, imprecisos, carentes de basamentos serios, son insuficientes para desvirtuar lo que anteriormente se ha concluido.

En efecto, el primero sabe lo que expresa por los dichos del mismo demandado reconvencional; el segundo declara, contra lo que afir- ma la parte que lo presenta, que la mujer se dedicó exclusivamente al cuidado de los hijos y el hogar durante la convivencia con su ma- rido; y el tercero, fue retirado por la parte del propio Molina mien- tras declaraba, por no tener mayor conocimiento de los hechos;

11.- Que ante lo sostenido por Molina Salas al contestar la demanda re- convencional, en orden a que al demandar Olga Bravo por el rubro en mención S 20.000.000, sin pedir en subsidio una suma menor, esto no daría competencia al tribunal para fijarla en una cantidad inferior, es necesario expresar que basta la simple lectura del ar- tículo 64 de la Ley N° 19.947, para darse cuenta que esa posición carece de todo asidero.

Por estas reflexiones, disposiciones legales citadas, y lo informado por la Fiscalía Judicial a fs. 105, se decide:

I.- Que se hace lugar a la demanda de divorcio unilateral fundada en el artículo 55 de la Ley N° 19.947, deducida a fs. 04 y, en conse- cuencia, se declara disuelto el matrimonio celebrado entre Orlando Molina Salas y Olga Rosa Bravo Bravo, celebrado el 18 de febrero de 1955 ante el Oficial de Registro Civil de Talcahuano, inscrito con el número 79 del mismo año, debiendo subinscribirse esta sen- tencia al margen de esa inscripción;

NATURALEZA JURÍDICA DI- LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

II.-

Que se acoge la demanda rcconvencional formulada por Olga Rosa Bravo Bravo en contra del nombrado Orlando Molina Salas, sólo en lo que respecta a la compensación económica solicitada y, úni- camente, en cuánto se ordena a éste pagarle, por el concepto aludi- do, la suma de S 2.000.000, pagaderos de la forma dispuesta en el razonamiento 9°.

Se rechaza, en todo lo demás, esa demanda reconvencional que se

contiene en el otrosí de fs. 45, y

III

- Que cada parte pagará sus costas.

Regístrese y devuélvase.

Redactó el Ministro Guillermo Silva Gundelach.

Rol N" 1.530-2007.

9. Compensación económica es nítida expresión del principio de protección del cónyuge más débil

Sumario:

Es necesario recordar que la compensación económica es, en nuestro

ordenamiento, nítida expresión del principio de protección del cónyuge

más débil consagrado en el artículo 3° de la Ley N w 19.947, el cual,

al final de su último inciso, ordena al juez resolver las cuestiones ati-

nentes a la nulidad, la separación o el divorcio, conciliándolas con los derechos y deberes provenientes de las relaciones de filiación y con la

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura a la vida separada de los cónyuges.

Rancagua, veintinueve de octubre de dos mil siete.

Vistos:

Se reproduce la sentencia apelada de fecha doce de julio de dos mil sie-

te, escrita de fojas 46 a 54, con excepción de los considerandos decimo-

séptimo, decimoctavo y decimonoveno que se eliminan, y teniendo en su lugar y, además, presente:

Primero: Que dicho fallo, acogiendo la demanda de divorcio inter- puesta a fojas 1 por don Humberto Fernández Muñoz en contra de su

cónyuge doña María Vera Cabellos, bajo la causal de cese de la con- vivencia matrimonial por más de tres años -hecho no controvertido y

plenamente acreditado en autos- rechazó la contrademanda deducida

por aquella en contra de su marido, por la causal del artículo 54 N° 2 de la Ley de Matrimonio Civil, pues, según refiere a fojas 27, aquél habría abandonado el hogar común para vivir con otra persona, con quien mantenía relaciones extraconyugales mientras ambos convivie- ron entre sí.

Segundo: Que la demandante reconvcncional, apelando de la sentencia a fs. 56, reiteró lo anterior y estimó que con las declaraciones de los

testigos que señala, estaría acreditado el abandono del hogar común hace más de 15 años por infidelidad conyugal de Hugo Fernández Mu- ñoz, quien de este modo habría transgredido grave y reiteradamente sus deberes matrimoniales.

NATURALEZA JURÍDICA DI- LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA

Según se desprende del escrito de fs. 27 -independientemente de que

reconociera la efectividad del cese de la vida en común por ese tiempo-

la demandante no hizo más que replicar lo aseverado por su cónyuge,

en cuanto a que su separación se debió a las graves e irreconciliables desavenencias de su relación de pareja, decidiendo ambos separarse en

el año 1990.

Según se consigna en el párrafo segundo del motivo undécimo, éste

manifestó que precisamente por las incompatibilidades de caracteres es que decidió alejarse un tiempo del hogar común para recapacitar, pero

al advertir a su regreso que la situación matrimonial no cambió, velando

por la felicidad de sus hijos se fue de la casa (fojas 51).

Desde luego, cabe advertir que la separación culposa que se le imputa

a Humberto Fernández no se encuentra acreditada en modo alguno, tal

como lo señala acertadamente la sentenciadora en los párrafos tercero

y cuarto de dicho considerando, en los cuales, haciéndose cargo de la

testimonial rendida por las partes, expresa que los dichos de las testigos de la actora reconvcncional, amén de no coincidir con los hechos con- tenidos en la demanda, fueron vagos y poco precisos.

Tales testimonios, efectivamente resultan del todo insuficientes para dar por establecido la causal del artículo 54 N° 2 de la Ley de Matrimo- nio Civil, que al tenor del libelo de fojas 57, la actora la circunscribe específicamente al abandono del hogar conyugal por infidelidad, ya que una imputación como ésta requiere ciertamente de una especial carga probatoria que dé cuenta en forma fehaciente de aquellas exigencias de gravedad y reiteración que demanda la señalada disposición legal, lo que no ocurrió en la especie.

Por ello, este tribunal concluye en similares términos a los contenidos

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

en el considerando decimotercero del fallo en análisis y consecuente- mente rechazará la demanda por dicha causal, entendiéndose, en suma, que el divorcio se concederá sólo por el largo tiempo de cesación de la convivencia entre las partes.

Tercero: Que María Vera Cacellas, conforme a la causal de divorcio que invocó en los temimos ya expresados, demandó a fojas 27 lo si- guiente:

a) A título de daño moral solicitó el pago de $ 5.000.00, como conse- cuencia de los sufrimientos que señala, causados por el cese de la vida en común.

Cabe señalar que este rubro no lo contempla la Ley N° 19.947, razón suficiente para que sea rechazado su pago, tanto más si en la especie no se dio ni se dará lugar al divorcio por la causal culposa invocada por aquélla.

La extrapolación que pretende la apelante del pago del daño mo- ral en los términos que señala 2329 del Código Civil al ámbito de familia, no resulta pertinente, puesto que, situado dicho pago sólo en el ámbito extracontractual, recientemente se ha extendido a la responsabilidad contractual, integración que aún no alcanza a aque- llas situaciones que por el cese de la vida en común puedan afectar seriamente a uno o a ambos cónyuges recíprocamente, y que impli- quen aquellos sufrimientos a que se refiere el apelante.

b) En cuanto a su solicitud de pago del 50% de la indemnización por antigüedad laboral del demandado al término de su trabajo con Codelco, ella no resulta procedente, pues tal petición no se ajusta

NATURALEZA

JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN ECONÓMICA

a ninguna de las formas ni modalidades de pago previstas en el ar-

tículo 65 de la ley ya señalada.

c) Respecto de la solicitud de mantención del usufructo vitalicio constituido en causa Rol N° 264-71, cabe señalar que el artículo 62 N" 2, faculta al tribunal para constituir derecho de usufructo como una modalidad de pago de la compensación y no para man- tenerlo.

Ahora bien, sin perjuicio de tales peticiones, es dable considerar si en el caso sub lite procede o no el pago de compensación económica prevista en el artículo 61, teniendo presente que el fallo recurrido no dio lugar a ella por estimar que no se acreditó el menoscabo económico que aquel exige.

Sobre el particular, es necesario recordar que la compensación econó- mica es, en nuestro ordenamiento, nítida expresión del principio de pro- tección del cónyuge más débil consagrado en el artículo 3° de la Ley N° 19.947 (Corte de Apelaciones de Santiago-26 de enero de 2007), el cual, al final de su último inciso, ordena al juez resolver las cuestiones atinentes a la nulidad, la separación o el divorcio, concillándolas con los derechos y deberes provenientes de las relaciones de filiación y con la subsistencia de una vida familiar compatible con la ruptura a la vida separada de los cónyuges.

a) Pues bien, estándose a los requisitos exigidos por el artículo 61 para la procedencia de la compensación económica y a los elementos o factores determinatorios de su cuantía que señala el artículo 62 in- ciso primero de la Ley N° 19.947, todos reproducidos en el motivo decimosexto del fallo en alzada, se tendrá presente lo siguiente:

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

b) Si, como quedó acreditado, el cese de la convivencia se produjo hace quince años a partir de la fecha en que se demandó el divor- cio, los hijos de filiación matrimonial Gabriela, Soledad, Úrsula y Franco Fernández Vera tenían 10, 15, 16 y 18 años de edad, respec- tivamente

Los testigos Lily Contreras Maturana y Antonia Romero Herrera declararon que los hijos quedaron al cuidado de su madre, por lo que estuvo privada de trabajar por la prioridad de ello, nunca traba- jó afuera y siempre estuvo en su casa.

El testigo Richard Romero Carvajal sostuvo que ella ha perdido oportunidades para trabajar porque cree que se ha dedicado a sus hijos, incluso tiene el cuidado y la educación de su hija, que hace quince años ayudaba a su padre en una carnicería de Talagante.

c) El propio demandado reconvencional reconoció que el cuidado fí- sico lo tuvo la madre.

Con el solo mérito de su propia confesión y de la testimonial no con- tradicha , se puede dar por establecido que la actora, al no poder tra- bajar remuneradamente en forma total o parcial debido a que tuvo que dedicarse al cuidado y atención de sus cuatro hijos, la mayoría menores de edad y todos, obviamente, en etapa escolar, recibiendo por ello pensión alimenticia, lo que refuerza que ella no realizó activi- dad remunerada más la dedicación a las labores domésticas del hogar común, sufrió un evidente menoscabo económico con el cese de la vida conyugal, tras 19 años, que sólo puede y debe resarcirse con el pago de una compensación económica en la forma que se indicará en lo decisorio del presente fallo.

NATURALEZA JURÍDICA DF. I \ COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

Cuarto: Que, asentado lo anterior, para establecer y determinar su monto, se estará a los factores o circunstancias que para tal efecto señala el inciso primero del artículo 62 de la Ley de Matrimonio Ci- vil, y en consecuencia se tendrá especialmente en cuenta la duración de la vida en común, la capacidad económica de las partes, la edad e imposibilidad de la demandante de reinsertarse actualmente en el ám- bito laboral, la cual, al decir del demandado, nunca tuvo cualificación profesional (fs. 30).

Pero también se considerará que aquél se encuentra pagando regular- mente los dividendos del bien raíz de la sociedad conyugal que usu- fructo ella y su hija Gabriela, y, además, una pensión alimenticia para ambas equivalente al 20% de sus emolumentos, que recibe como traba- jador de Codelco Chile División El Teniente, según se acredita con los documentos de fojas 40,41 y 43.

En consecuencia, atendido lo anterior, este tribunal, estimando de jus- ticia su procedencia, fijará el monto de la compensación económica a favor de la demandante reconvencional, en la cantidad de $ 15.000.000, que equivale a 774.0625 Unidades de Fomento, la cual, de no poder pagarse al contado y de una sola vez, se enterará en unidades valoradas en la forma y condiciones que a continuación se señala.

Por estas consideraciones y visto, además, lo dispuesto en los artículos 18 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, se revoca la senten- cia apelada de fecha 12 de julio de 2007, escrita de fojas 46 a 54, sólo en cuanto resolvió en su decisión I N° 1 condenar en costas a la deman- dada principal por haber sido vencida, y en su decisión III rechazar la demanda reconvencional de compensación económica y en su lugar se declara:

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

I.- Que se absuelve de aquéllas por haber tenido un motivo plausible para litigar.

II.- Que se acoge la demanda reconvencional de compensación eco- nómica interpuesta a fojas 27, fijándose su monto en la cantidad

de S 15.000.000, equivalente a 774,0625 Unidades de Fomento, a pagarse de contado, o a elección del deudor en 75 cuotas iguales,

mensuales y sucesivas de 10,320833 Unidades de Fomento cada una, de acuerdo al valor que tenga dicha unidad a la fecha del res-

pectivo pago.

El no pago de una cuota, hará exigible el total insoluto.

III.-Que se confirma en lo demás el referido fallo, con declaración de

que el tercer nombre propio del demandante principal es del Car-

men, todo ello sin cosías de la instancia, por no haber resultado ninguna de las partes completamente vencida en ella.

Regístrese y devuélvase.

Redactado por el Abogado Integrante Sr. Juan Guillermo Briceño Urra.

Rol N ü 672-2007.

NATURALEZA JURÍDICA

DF.

i

\

COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

10.

Carácter asistencial de compensación económica

Sumario:

La

compensación económica es funcional a las formas de relación de

la

pareja o modelo de familia y a las diversas realidades que siguen a

la

ruptura, que en la especie se produjo hace varios años. Conforme

a

ello, en este caso, la compensación económica jugará una función

asistencial, cercana a una pensión alimenticia reducida en el tiempo y

en entidad, teniendo en cuenta la edad similar de ambos, su salud y la

situación patrimonial y previsional de cada uno, considerando que la

cónyuge que entregó su dedicación al hogar y a los hijos, no se rcinser-

tó laboralmente al momento de la ruptura y ahora, le será muy difícil

hacerlo.

Antofagasta, veintinueve de mayo de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de sus considerandos

decimosexto, vigésimo primero y vigésimo segundo que se eliminan.

Y SE TIENE EN SU LUGAR, ADEMÁS, PRESENTE:

Primero: Que de los antecedentes de autos, aparece que las partes com- partieron hogar común durante veinticuatro años entre 1966 y 1990 y que, efectivamente, hace ya más de quince años que dejaron de hacerlo, sin que la demandada durante todo este último período se haya procura- do alguna actividad remunerada o lucrativa, para lograr su reinscrción laboral.

JURISPRUDENCIA

DE

I

A

C'OMPKNSACIÓN

ECONÓMICA

EN

EL

DIVORCIO

Segundo: Que, por otra parte, la demandada ha vivido ininterrumpida- mente -desde que se produjo la separación con su cónyuge, en la pro- piedad ubicada en calle Collahuasi N° 1537, Villa Ayquina de ta ciudad de Calama, la que se encuentra inscrita a nombre del actor, atendido que según consta a fojas 69 de este expediente, en la causa Rol N° 1.085-90 del Juzgado de Menores de Calama, se condenó a don G.G.G. a pagar como aumento de alimentos para sus hijas P. y M.G.G, el usufructo habitacional de dicho inmueble, el que se encuentra inscrito a fs. 1, bajo el N° 1 del Registro de Hipotecas y Gravámenes del Conservador de Bienes Raíces de la Provincia El Loa, correspondiente al año 1991. Cabe señalar además que, según consta de la diligencia de absolución de posiciones, de fojas 92, la demandada reconoció que el actor durante los últimos quince años le ha proporcionado alimentos y atención médi- ca a través de la institución de salud previsional a la que pertenece.

Tercero: Que de lo expuesto precedentemente, es dable desprender que el actor debió procurarse un lugar donde vivir, sin que conste que haya adquirido otra propiedad para tal efecto, pese a haber constituido una

nueva familia, de la que han nacido tres hijos que a la fecha cuentan con

14,

12 y 5 años.

Cuarto: Que de acuerdo a lo que dispone el artículo 61 de la Ley de Ma- trimonio Civil, corresponde en este caso que se le compense el menos- cabo económico que sufriera L.G.R., al haberse dedicado en su oportu- nidad, al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar común.

Quinto: Que el profesor de Derecho Civil de la Universidad de Chile, don Mauricio Tapia Rodríguez, sostiene que la compensación económi- ca es funcional a las formas de relación de la pareja o modelo de familia

NATURALEZA JURÍDICA

DF.

i

\

COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

y a las diversas realidades que siguen a la ruptura, que en la especie se

produjo hace varios años.

Conforme a ello, en este caso, la compensación económica jugará una fiinción asistencial, cercana a una pensión alimenticia reducida en el tiempo y en entidad, teniendo en cuenta la edad similar de ambos, su salud y la situación patrimonial y previsional de cada uno, consideran- do que la cónyuge que entregó su dedicación al hogar y a los hijos, no se rcinsertó laboralmentc al momento de la ruptura y ahora le será muy difícil hacerlo.

Sexto: Que desde tal perspectiva se fijará como compensación econó- mica para la demandada la suma de $ 9.000.000 (nueve millones de pesos), que pagará el demandado en sesenta (60) cuotas mensuales de

$ 150.000 cada una.

Séptimo: Que en cuanto a la rebaja de la pensión de alimentos, solici- tada por el actor en el primer otrosí de su demanda, teniendo en cuenta los antecedentes allegados a la causa, en particular la existencia de sus tres hijos menores C. F. I. y M.N.G., se reducirá la pensión de alimentos regulada el año 1990 para la demandada y la hija común M.J.G.G. que actualmente cursa estudios superiores, a la suma equivalente al 15% de sus emolumentos totales, deducidos los descuentos estrictamente lega- les, en favor de su mencionada hija.

Octavo: Que, por último, en cuanto a la petición hecha por el demandado, relativa al cese del usufructo que favorecería a la demandada, preciso es aclarar que, de acuerdo a la copia de la inscripción de tal usufructo, apare- jada a fojas 69, el demandante fue condenado a tal limitación al dominio como una forma de prestar alimentos a sus hijas P.G.G. y M.G.G.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Noveno: Que la usufructuaria P.S.G.G. cuenta con 37 años de edad, según lo reconociera su madre al absolver la tercera posición del pliego agregado a fojas 90, en tanto que a la otra usufructuaria M.J.G.G., se le está regulando la pensión de alimentos en este fallo, de acuerdo a lo razonado en el motivo que antecede, razón por la cual se acogerá la petición de alzamiento de dicho gravamen.

Por estas consideraciones y vistos, además, lo prevenido en el artícu-

186 del Código de Procedimiento Civil, SE REVOCA la sentencia

apelada de fecha veinte de enero del año en curso, escrita a fs.

siguientes, en cuanto por sus decisiones II.- y III.- constituyó un usu- fructo a favor de la demandada a título de compensación económica y rechazó la petición de rebaja de alimentos y de cese del usufructo y se decide en su lugar que:

115 y

lo

a) Se acoge la demanda reconvencional de compensación económica deducida por la demandada doña L.H.G.R. en la audiencia de fojas 16, debiendo el demandante pagarle por ese concepto la suma de nueve millones de pesos ($ 9.000.000), que deberán pagarse en sesenta cuotas de $ 150.000 cada una, reajustables anualmente de acuerdo al índice de Precios al Consumidor, las que le serán des- contadas directamente por su empleador.

b) Se acoge la demanda de rebaja de alimentos deducida por el de- mandante G.A.G.G., en el primer otrosí de su libelo de fojas 6, en cuanto se establece que se le condena a pagar una pensión de alimentos solamente en favor de su hija M.J.G.G., ascendente a la suma equivalente al 15% de sus emolumentos totales, deducidos los descuentos estrictamente legales.

DETERMINACIÓN

DEL

MONT O

mil ocho, escrita a fojas 287, de estos antecedentes, la que, en conse-

cuencia, no es nula.

Regístrese y devuélvanse con sus documentos.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema integrada por los

Ministros señores Patricio Valdés A., Carlos Künscmüller L., Ministro

Suplente señor Julio Torres A., y los Abogados Integrantes señores Ri-

cardo Peralta V. y Rafael Gómez B.

Autoriza la Secretaria Subrogante de la Corte Suprema, señora Carola Herrera Brümmcr.

Rol N° 3.159-2008.

III.

DETERMINACIÓN

DEL MONT O

A. Criterios para determinar el monto

I. Quantum de compensación económica debe considerar culpa del cónyuge demandado y situación patrimonial de la deman- dante

Sumario:

Para determinar el quantum de la compensación a que se hará lugar

deben considerarse todos los parámetros a que se refiere el inciso pri-

mero del artículo 62 de la mencionada ley (19.947); en especial, habrá

de tenerse en cuenta que la a quo no sólo acogió la demanda principal

JURISPRUDENCI A D E

L A COMPENSACIÓ N ECONÓMIC A

E N

EI .

DIVNI » I<>

de divorcio remedio, sino que también la reconvencional por divorcio sanción, recayendo la culpa precisamente en el cónyuge demandado reconvencional de compensación económica. En cuanto a la situación patrimonial de la actora reconvencional, con la declaración de su hija más arriba indicada, queda claro que la misma es deficiente y en lo que concierne al demandado reconvencional, se declaró que éste es propie- tario de un terreno, tiene una casa y recibe una pensión.

Concepción, lunes uno de junio de de dos mil nueve.

Visto:

En la sentencia en alzada se eliminan la letra c) del fundamento sép-

timo; el último párrafo de la letra c) del considerando noveno y el

primer párrafo del motivo "decimoprimero". Se la reproduce en lo demás.

Y se tiene en su lugar y, además, presente:

Primero: Que como una primera cuestión y de frente al texto de la sentencia que se ha reproducido con modificaciones, se hace impres- cindible fijar la competencia que tiene esta Corte y que le ha sido fijada mediante el recurso de apelación que en este caso ha incoado solamente

la parte demandada reconvencional. Cabe señalar, al efecto, que la alu-

dida apelación dice relación única y exclusivamente con la decisión de

la a quo referente a la demanda reconvencional de compensación eco-

nómica, toda vez que la apelante circunscribió a dicho aspecto su acto procesal recursivo, razón por la cual todo lo relativo al divorcio escapa de la competencia específica de este tribunal ad quem, y esto se hace notar especialmente de frente a la peculiar forma en que la juez de pn-

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

mer grado resolvió la litis en lo tocante al divorcio, acogiéndolo curio- samente por dos causales completamente diferentes, sin que esta Corte esté facultada para actuar oficiosamente al respecto, dado que todo lo que guarda relación con el divorcio, como ya se ha cxplicitado, queda fuera del ámbito de la competencia que se ha otorgado a este tribunal.

Segundo: Que, precisado lo anterior, cabe ahora hacer notar que es un hecho establecido y no controvertido por los litigantes que la conviven- cia matrimonial tuvo una duración aproximada de treinta y cuatro años,

y gran parte de este período doña Elena Daza Muñoz -la cónyuge actora

reconvencional- se dedicó al cuidado de sus dos hijas, manteniéndose siempre en el hogar y postergándose, tal como lo dejó en claro, dando suficiente razón de sus dichos, la testigo Elizabeth Mella Daza, quien, vale decirlo, es hija común de los litigantes.

Esta cuestión, asimismo, fue reconocida por el demandado reconvcn-

cional, al prestar declaración en la audiencia de juicio, indicando expre- samente al punto que "era ella quien se quedaba con las hijas mientras

él trabajaba; nunca trabajó y estuvo siempre en la casa".

De otro lado queda claro que la demandante reconvcncional era una persona joven a la fecha de contraer nupcias con el demandado recon- vencional y contaba a la sazón (1966) con veintiún años de edad, como queda probado a partir de la fecha de nacimiento que registra la partida de matrimonio que fue incorporada en la misma audiencia. De esto se colige, entonces, aplicando un criterio de razonabilidad y las máximas de experiencia, que la cónyuge se hallaba potencialmente habilitada para ejercer una actividad lucrativa, a lo menos, durante los primeros años que mantuvo la convivencia con su marido.

JURISPRUPHNCIA DE 1 A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

Tercero: Que, así las cosas, aparece demostrado que aquélla, estando

en condiciones de ejercer una actividad económica al menos en parte del largo período que duró la convivencia matrimonial, no lo hizo por haberse dedicado al cuidado de las dos hijas comunes, hoy ya mayores de edad. Consecuencialmente, la actora reconvencional tiene derecho a

la compensación económica que impetró.

No está demás recordar aquí que, para efectos de demostrar su vera- cidad, la prueba de una determinada proposición fáctica no necesaria- mente requiere ser directa, desde que la ley no ha proscrito las pruebas

de naturaleza indirecta, y, como acaece en la situación sub lite, el juzga- dor está legalmente habilitado para arribar a una convicción utilizando indicios y criterios de razonabilidad y normalidad, a partir de los cuales puede realizar un procedimiento lógico de inferencia y, de esta forma, establecer, como aquí se ha hecho, una conclusión que en este caso cede

a favor de la referida actora reconvencional, máxime si se considera el principio de protección del cónyuge más débil que establece el inciso primero del artículo 3 o de la Ley de Matrimonio Civil.

Cuarto: Que para determinar el quantum de la compensación a que se hará lugar deben considerarse todos los parámetros a que se refiere el inciso primero del artículo 62 de la mencionada ley, en especial habrá de tenerse en cuenta que la a quo no sólo acogió la demanda principal de divorcio remedio, sino que también la reconvencional por divorcio sanción, recayendo la culpa precisamente en el cónyuge demandado reconvcncional de compensación económica.

En cuanto a la situación patrimonial de la actora reconvencional, con la declaración de su hija más arriba indicada, queda claro que la misma es

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

deficiente y en lo que concierne al demandado reconvencional, su hija Elizabeth Mella Daza declaró que éste es propietario de un terreno, tie- ne una casa y recibe una pensión de $ 340.000. A su turno, los testigos de Mella Mella -Brunilda Aravena Oviedo y Julia Paredes Rivas- estu- vieron contestes en manifestar que éste recibe una pensión, añadiendo, la primera, que también tiene ingresos como soldador, aunque se en- cuentra enfermo y percibe ahora sólo la pensión. El mismo demandado reconvencional, a su turno, expuso en la audiencia de juicio que tiene un terreno de una hectárea y que vive de su jubilación.

Quinto: Que la apreciación conjunta de los elementos de convicción precedentemente referidos, permiten a estos sentenciadores concluir que el demandado reconvencional cuenta con una situación económica que le permite solventar una compensación a favor de su cónyuge, la que en todo caso no podrá ascender a la cuantía primigeniamente impe- trada por esta última, pero que se fijará prudencial mente y habrá de ser pagada de la forma que se dirá, ajustándose la decisión a lo que prevé el artículo 66 de la referida ley.

Por estas consideraciones, normas legales citadas y de conformidad, además, con lo previsto en el artículo 67 de la Ley N° 19.968, se revo- ca, en su parte apelada y sin costas del recurso, la sentencia definitiva de fecha 9 de marzo de 2009, en la parte en que rechazó la demanda reconvencional y en su lugar se decide que se acoge esta demanda sólo en cuanto don Enrique Emilio Mella Mella deberá pagar a doña Elena del Carmen Daza Muñoz una suma equivalente a ciento treinta y cinco unidades tributarias mensuales (135 UTM) a título de compensación económica, cantidad que se pagará en sesenta cuotas iguales, mensua- les y sucesivas ascendentes a dos coma veinticinco unidades tributarias

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

mensuales (2,25 UTM) en su equivalente en moneda de curso legal, la primera de la cuales se pagará dentro de los diez días hábiles siguientes a la data del cúmplase del fallo, y la cuota respectiva se considerará ali- mentos para el efecto de su cumplimiento; sin costas por estimarse que el demandado reconvencional tuvo motivos plausibles para litigar. Para los efectos de la recepción del pago, la actora reconvencional abrirá una libreta de ahorro.

Redacción del Ministro Suplente don César Gerardo Panés Ramírez.

Regístrese y devuélvase.

No firma la presente sentencia, pese a haber concurrido a la vista de la causa y al acuerdo, la Ministro doña Rosa Patricia Mackay Foigelman, por encontrarse con permiso y ausente de la ciudad.

Rol N ü 161-2009.

2. Criterio para determinar compensación económica a cónyuge

más débil

Sumario:

Para determinar el monto de la compensación económica, ha de conside- rarse la vida en común que tuvieron, la situación patrimonial del cónyuge demandante y la buena fe de éste al concurrir al avenimiento que permitió acordar una pensión de alimentos para ella y sus hijos. Si bien la ley re- quiere proteger al cónyuge más débil, también debe dejarse sentado que las personas divorciadas tienen el derecho de rehacer su vida y mirar hacia el futuro con la idea de que se ha resuelto definitivamente una unión que

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

no prosperó, dejando a la sensibilidad y afectividad de cada uno de ellos. la calidad o intensidad de los lazos familiares, sin que al Derecho le sea lícito entrometerse, de tal manera que, desde este punto de vista, las pensiones vitalicias o de alimentos pugnan con el divorcio y sólo deberá establecerse en casos extremos de cónyuges desvalidos que no tengan posibilidad de ejercer el derecho de alimentos en otras personas; especialmente, los hijos que fueron objeto de su esfuerzo personal en la crianza y cuidado.

Antofagasta, veinte de diciembre de dos mil cinco.

EN CUANTO A LA CASACIÓN:

Primero: Que la demandada, representada por la Corporación de Asis- tencia Judicial, ha interpuesto recurso de casación en la forma en contra de la sentencia definitiva de fecha 10 de agosto del presente año, escrita a fojas 55 y siguientes, para que se invalide y se retrotraiga la causa al estado de contestar la demanda y reconvenir en su caso, con expresa condena en costas.

Funda su recurso en la causal novena del artículo 768 del Código de Procedimiento Civil al haber faltado un trámite o diligencia declara- dos esenciales por la ley o cualquier otro requisito por cuyo defecto las leyes prevengan expresamente que hay nulidad, pues la falta de abogado en la asesoría de la demandada ha constituido no sólo la infracción a un trámite esencial, sino que, además, conduce a actos verificados sin este requisito y, consecuentemente, nulos en forma ab- soluta. porque los artículos 19 N° 3 y 6 o de la Constitución Política de la República en relación con los artículos 527 del Código Orgánico de Tribunales; 4 o del Código de Procedimiento Civil, y artículos I o y 2 o de la Ley N° 18.120 concluyen que la defensa letrada en un proccdi-

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

miento contencioso civil constituye un requisito de validez, más aún

si se trata de un procedimiento oral, en que la contestación de la de-

manda y la reconvención en su caso, deben deducirse en forma verbal

en una audiencia especialmente convocada para tal efecto, incurrién- dose en un vicio que provoca un perjuicio, únicamente subsanado con

la declaración de nulidad.

Sobre la preparación del recurso, indica que se entabló el correspon- diente incidente de nulidad de todo lo obrado, no obstante la inciden- cia fue rechazada, pero sirvió para dejarlo preparado, desde el mo- mento que se reclamó el vicio que hoy constituye el fundamento del recurso.

Segundo: Que de conformidad con el artículo 768 N° 9 en relación con

el artículo 795, ambos del Código de Procedimiento Civil, no es posible

establecer la falta de algún trámite o diligencia esencial o la concu-

rrencia de un defecto que las leyes prevengan expresamente nulidad, porque el artículo 18 de la Ley N° 19.968 permite a las partes actuar

y comparecer personalmente y es el juez quien debe ordenar expresa-

mente la concurrencia de un abogado patrocinante cuando así lo estime, especialmente, en aquellos casos en que alguna de las partes cuente con asesoría de letrado.

Tercero: Que en el caso sub lite, la reconvención planteada por la de- mandada se efectuó en la oportunidad legal y con las formalidades exi- gidas en la ley, sin que sea imputable a la ausencia de un letrado, la circunstancia de no haberse acompañado prueba durante la secuela del juicio. En este sentido, la demandada compareció con abogado el 15

de abril, o sea, cuando habían transcurrido sólo cuatro días del término

probatorio, de manera que ninguna indefensión le causó.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Cuarto: Que no habiéndose causado perjuicio reparable sólo con la de- claración de nulidad, como tampoco prescindido de algún requisito al

cual la ley le señale expresamente una nulidad, necesariamente deberá

rechazarse el recurso de casación.

EN CUANTO A LA APELACIÓN:

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de los consideran- dos décimo, undécimo, duodécimo y decimotercero que se eliminan y se tiene, además, presente:

Quinto: Que las partes están contestes que la crianza de los hijos co- munes le ha correspondido a la madre demandada, quien para lograr la ayuda de su cónyuge en un principio debió acudir a los tribunales para lograr una pensión alimenticia, obteniéndose un avenimiento mediante el cual se reguló la misma.

Sexto: Que para establecer la compensación económica, como presu- puesto básico se exige que el cónyuge se haya dedicado al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común y que ello haya impedido desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matrimonio. En este último aspecto el legislador también la hace procedente cuando, a lo menos, se haya deteriorado la capacidad de realizar esta actividad. Se trata, pues, de una norma que tiende a compensar económicamente una situación injusta que se produce como consecuencia de que uno de los cónyuges no se haya desarrollado individualmente como persona, en la medida que le permita obtener una especialización que le haya brindado permanentemente una actividad remunerada que constituye la base de los

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

beneficios previsionales y de salud para toda la vida, ya que el divorcio implica la desvinculación de los cónyuges y, por lo tanto, finaliza la cola- boración mutua, quedando el cónyuge que ha entregado enteramente su actividad a la familia, en los términos señalados, en la más completa in- defensión para realizar actividades lucrativas, más aún en un país subde- sarrollado que no posee una política integral de pleno empleo o seguridad social y en el que los salarios de los trabajos menores, en su mayoría, no alcanzan para satisfacer las necesidades mínimas de alimentación, ves- tuario y movilización. Por ello, analizando los antecedentes de acuerdo

a la sana crítica, ha quedado acreditado el supuesto fáctico, porque las

partes están contestes que la cónyuge solicitante de la compensación eco- nómica, se dedicó a lo menos quince años al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar común, por lo tanto, cumple las dos exigencias del artículo 61 de la ley, y el menoscabo económico surge indefectible y lógicamente, pues ninguna mujer que carezca de profesión o de habili- dades especiales puede obtener una actividad remunerada respecto de un cónyuge de salarios menores, criando cuatro hijos y dedicándose a las la-

bores del hogar. Incluso, ello implica un impedimento real para los profe- sionales calificados de remuneraciones menores, porque a los cincuenta

y un años de edad resulta casi imposible obtener un empleo remunerado sin haber tenido experiencia laboral.

Séptimo: Que para determinar el monto de la compensación económica, ha de considerarse la vida en común que tuvieron, la situación patrimonial del cónyuge demandante y la buena fe de éste al concurrir al avenimiento que permitió acordar una pensión de alimentos para ella y sus hijos.

Octavo: Que si bien la ley requiere proteger al cónyuge más débil, también debe dejarse sentado que las personas divorciadas tienen el derecho de rehacer su vida y mirar hacia el futuro con la idea de que

DETERMINACIÓN

DI-I.

MONT O

se ha resuelto definitivamente una unión que no prosperó, dejando a la sensibilidad y afectividad de cada uno de ellos la calidad o intensidad de los lazos familiares, sin que al Derecho le sea lícito entrometerse, de tal manera que, desde este punto de vista, las pensiones vitalicias o de alimentos pugnan con el divorcio y sólo deberá establecerse en casos extremos de cónyuges desvalidos que no tengan posibilidad de ejercer el derechos de alimentos en otras personas, especialmente los hijos que fueron objeto de su esfuerzo personal en la crianza y cuidado.

Noveno: Que por lo razonado, se accederá a lo demandado rcconvencio- nalmcntc, sólo en cuanto deberá fijarse una compensación económica y, teniendo presente las consideraciones efectuadas, la situación patri- monial de ambos, la edad y el estado de salud del cónyuge beneficiario, especialmente su situación en materia de beneficios previsionales y de salud y su mínima posibilidad de acceso al mercado laboral por carecer de un calificación profesional o técnica, se estima de justicia una suma equivalente a setenta y cinco por ciento de un ingreso mínimo rcmunc- racional, durante ciento cincuenta y seis meses o trece años, a contar de la fecha de esta sentencia, lo que significa que la indemnización por compensación económica, asciende a la suma de ciento diecisiete ingresos mínimos mensuales remuneracionalcs.

Décimo: Que para arribar a la conclusión precedente, también se ha te- nido presente la historia fidedigna de la ley, en la medida que el informe de la comisión mixta, a propósito de las indicaciones 175 y 183, consa- gró claramente que para acordar la indemnización debe establecerse un aporte equivalente a la colaboración que ha efectuado el cónyuge que se ha dedicado al hogar e incluso estimó que no procedía la misma cuando cada uno de ellos durante el matrimonio desarrolló actividades simila- res o se encontraron en igualdad de condiciones, cuyo no es el caso.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

En el fondo, la compensación económica surge por el hecho de que uno de

los cónyuges se ha dedicado exclusivamente a obligaciones comunes, rela-

cionados con el cuidado del hogar y la crianza de los hijos y a consecuencia

de

ello, lógicamente, se han perdido las destrezas o habilidades requeridas

en

el mercado laboral para obtener un empleo o un oficio remunerado.

Por estas consideraciones y visto lo dispuesto en los artículos 186 y siguientes del Código de Procedimiento Civil, se rechaza, sin costas, el recurso de casación en la forma interpuesto en contra de la sentencia de fecha diez de agosto del año dos mil cinco, escrita a fojas 55 y siguien- tes, se revoca, con costas, la referida sentencia en la parte que rechaza

la

demanda reconvcncional de compensación económica y, en su lugar,

se

declara que se accede a ella, debiendo Willy Segundo Molina Narca

pagar a este título a María Luperfina Varela Estay, la suma equivalente

a ciento diecisiete ingresos mínimos mensuales remuneracionales, en

ciento cincuenta y seis cuotas mensuales, ascendentes al setenta y cinco por ciento de un ingreso mínimo mensual remuneracional, a contar de

la fecha de esta sentencia, sin intereses y reajustes.

Se previene que el Ministro Óscar Clavería Guzmán, previo al acuerdo sobre la apelación de la sentencia precedente, estuvo por acoger el re- curso de casación sobre la base de los siguientes antecedentes:

I o Que el artículo 18 de la Ley N° 19.968, que crea los Tribunales de Familia, permite a las partes actuar y comparecer personalmente, sin necesidad de mandatarios judiciales y de abogado patrocinante, a me- nos que el juez así lo ordene, especialmente en aquellos casos en que una de las partes cuente con asesoría de letrado, por lo tanto, se trata de mantener en el proceso el principio de igualdad de armas y funda- mentalmente impedir que alguna de ellas quede en la indefensión.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

2 o Que en el caso sub lite la cónyuge demandada ha comparecido sin la asesoría legal y planteado una pretensión, por vía reconvcncional, que constituye una institución nueva -compensación económica-, cuyos fundamentos, tanto de hecho como de derecho, no pueden provenir de una persona lego, sino únicamente de un profesional abogado, quien tiene los conocimientos y la experticia necesaria para fundar esta pretensión en aspectos de hecho y de derecho, construyendo una defensa sobre la base de los antecedentes o ele- mentos probatorios que cuente la parte, lo que en el proceso no ha sucedido, porque no se allegaron más elementos probatorios que los agregados por el actor y, por lo tanto, en la práctica de diligen- cias probatorias omitidas se ha producido la indefensión, porque se impidió tener una visión cabal del sacrificio efectuado por la cón- yuge al dedicarse enteramente a la crianza de los hijos y al cuidado del hogar, y cómo ello afectó en la adquisición de las destrezas necesarias para desarrollar una actividad remunerada e insertarse en un mercado laboral.

3° Que el artículo 795 del Código de Procedimiento Civil no ha podido contemplar con precisión los trámites o diligencias esenciales de este tipo de juicio, porque se trata de una ley nueva que establece proce- dimientos informales que no ha concebido el legislador al dictar la norma señalada, no obstante el N° 4 de esta disposición reconoce que la práctica de diligencias probatorias, cuya omisión produzca indefen- sión, constituye un trámite o diligencia esencial en primera instancia, por lo que desde este punto de vista procede la nulidad de la sentencia, debiendo retrotraerse el procedimiento a la realización de la audiencia de contestación de la demanda, pero asesorada por un letrado.

Regístrese y devuélvanse.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Redactó el Ministro Titular Sr. Óscar Claveria Guzmán. Pronunciada por la PRIMERA SALA, constituida por los Ministros Titulares, don Enrique Alvarez Giralt y don Óscar Claveria Guzmán y Fiscal Judicial Titular, doña Sylvia Rey Marín.

Autoriza el Secretario Subrogante, don Sergio Montt Martínez.

Notificación de fs. 98:

En Antofagasta, a veinte de diciembre del año dos mil cinco, notifique

por el Estado Diario la sentencia de fs. 94.

Firmado: Secretario Subrogante, Sr. Sergio Montt Martínez.

Rol N° 855-2005.

3. Factores que inciden en la determinación de la cuantía de la

compensación

Sumario:

Debe rccurrirse a los factores que menciona el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil. De estos, resultan especialmente relevantes, en el caso de la especie, los siguientes: I o la duración del matrimo- nio y de la vida en común de los cónyuges; 2 o el estado de salud del cónyuge beneficiario, y 3 o sus posibilidades de acceso al mercado laboral.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Del mérito del certificado de matrimonio y de las declaraciones prestadas por las propias partes litigantes, se desprende que el matrimonio y la vida en común de los cónyuges duró 10 años. Los certificados médicos acom- pañados dan fe de los trastornos que sufre la demandante. Lo anterior determina las escasas posibilidades de insertarse en el mercado laboral.

La Serena, veinticuatro de octubre de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la parte expositiva de la sentencia definitiva apelada de fecha 11 de mayo de 2006, escrita de fojas 140 a 158 de estos autos. Se reproducen, asimismo, sus considerandos 1 al 5, intercalándose en este último, después de la palabra "acuerdo", la oración "pueda prosperar";

17 y 18 y se eliminan los considerandos 15, 16, 19 y 20 y se

tiene en su lugar y, además, presente.

6 al 14,

Primero: Que uno de los pilares en que se funda el nuevo derecho del matrimonio en Chile es el de la protección del cónyuge más débil, prin- cipio superior y, por tanto, indisponible, que tiene consagración norma- tiva en el artículo 3 o inciso I o de la Ley N° 19.947/2004.

Segundo: Que la más clara manifestación del principio enunciado pre- cedentemente, se encuentra en el instituto de la compensación por me- noscabo económico a que se refieren los artículos 61 y siguientes de la normativa señalada.

Teivem: Que el objeto o finalidad de la compensación económica, según nos enseña la doctrina, consiste en que "las prestaciones económicas en- tre los divorciados no garantizan una posición económica hacia el futuro.

JURISPRUDENCIA DE I A C'OMPKNSACIÓN ECONÓMICA EN EL DIVORCIO

sino que ofrecen al cónyuge más débil -que sufre el menoscabo económi- co- una base cierta para afrontar de manera autónoma y digna la vida de- finitivamente separada". Alvaro Vidal Olivares, 2006. "La compensación por menoscabo económico en la Ley de Matrimonio Civil", en El Nuevo Derecho Chileno del Matrimonio. Editorial Jurídica de Chile, pág. 219.

Cuarto: Que conforme se desprende de la ley, el cónyuge más débil

es aquel que por dedicarse al cuidado o a las labores propias del hogar

común no pudo desarrollar una actividad remunerada durante el matri- monio o lo hizo en menor medida de lo que podía y quería.

Quinto: Que los elementos constitutivos de la compensación son: a) que uno de los cónyuges se haya dedicado durante el matrimonio, exclusiva

o preferentemente, al cuidado de los hijos o a las labores propias del

hogar común; b) que por esa dedicación, ese cónyuge no haya desarro- llado una actividad remunerada o lo haya hecho en una menor medida que la que podía y quería, y c) que el divorcio cause a ese cónyuge un menoscabo económico.

Sexto: Que, ajuici o de esta Corte, en el caso sub lite la prueba rendida permite tener por concurrentes los tres elementos mencionados.

En efecto, lo expuesto por las partes en la demanda de divorcio, como en la audiencia especial de conciliación, unida a la prueba testimonial aportada por ambas, de fojas 84 a 92, permiten tener por efectivos los dos primeros elementos mencionados en el considerando precedente, debiendo considerarse, especialmente, que el hecho objetivo de haberse dedicado al cuidado de los hijos o trabajar en menor medida, cuyo es el caso de la demandante reconvencional, conlleva un menoscabo econó- mico que debe compensarse.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Así lo sostiene el profesor Carlos Pizarro Wilson en artículo publicado en

la RCHDP 3 (2004), p. 92, citado en la obra premencionada, pág. 257.

Séptimo: Que así las cosas, teniendo por acreditados los supuestos que

hacen procedente el instituto en comento, resta por determinar la cuan-

tía de la compensación.

Para tal efecto, debe rccurrirse a los factores que menciona el artículo 62 de la Le y de Matrimonio Civil. De éstos, resultan especialmente relevan-

tes, en el caso de la especie, los siguientes: I o la duración del matrimonio

y de la vida en común de los cónyuges; 2 o el estado de salud del cónyuge

beneficiario, y 3 o sus posibilidades de acceso al mercado laboral. Del mérito del certificado de matrimonio (fojas 2) y de las declaraciones pres- tadas por las propias partes litigantes (fojas 21 y 52), se desprende que el matrimonio y la vida en común de los cónyuges duró 10 años.

Los certificados médicos acompañados a fojas 97 y 100, dan fe de los trastornos (ansioso depresivo y de pánico) que sufre la demandante re- convencional y del tratamiento farmacológico y control con psicólogo

a que debe sujetarse. Lo anterior determina, como su efecto inmediato, las escasas posibilidades de insertarse en el mercado laboral.

Octavo: Que este Tribunal, conforme a lo que se lleva dicho, regula- rá prudencialmente la cuantía de la compensación, conforme se dirá a continuación.

Por lo expuesto, citas legales hechas y artículos 186 y 227 del Código de Procedimiento Civil y compartiendo parcialmente lo informado por el señor Fiscal en su vista de fojas 172, se revoca la sentencia definitiva de fecha once de mayo de dos mil seis, escrita de fojas 140 a 158, en cuanto

JURISPRUDENCIA DE I A

C'OMPKNSACIÓN

ECONÓMICA

EN

EL DIVORCIO

no hizo lugar a la demanda reconvencional de compensación económica y en su lugar se declara que se hace lugar a tal demanda reconvencional, debiendo el demandado reconvencional don Luis Hernán Chandía Rojas pagar a la demandada y actor rcconvencional doña Nancy del Rosario Rojas Seda la cantidad de un millón de pesos, equivalentes a 30.95 Unidades Tributarias Mensuales, cantidad que se pagará en 24 cuotas mensuales de 1,28 unidades tributarias mensuales, a partir del mes sub- siguiente a aquél en que quede ejecutoriado el presente fallo.

Se confirma, en lo demás, la sentencia apelada, ya individualizada.

Regístrese, notifiquese y devuélvase.

Redacción del Abogado Integrante señor Leonel Rodríguez Villalobos.

Rol N° 1.288-2006.

4. Solicitud de compensación económica sin expresar monto de- mandado no obstaculiza su procedencia

Sumario:

El artículo 64 de la Ley de Matrimonio Civil entrega al juez, a falta de acuerdo entre las partes, la determinación de la procedencia de la com- pensación económica y la fijación de su monto, habiéndose elevado in- cluso a la condición de trámite esencial la advertencia que debe realizar este último a las partes de la posibilidad de solicitarla, relevando así a este trámite procesal de las formalidades ordinarias exigidas.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Es por ello que, el hecho de que la demandante haya solicitado compensa-

ción económica sin expresar el monto que demanda, no puede constituir-

se en un obstáculo, como lo seria en otras materias, para que el juez la fije en atención a los parámetros que expresamente estableció el legislador; contribuye al razonamiento anterior las indicaciones formuladas al pro-

yecto de ley, específicamente al artículo 65, por el cual se refuerza la idea de que la determinación de la procedencia y monto de la compensación económica corresponde al juez, teniendo para ello en cuenta la naturaleza

de dicho instituto y la función social que éste cumple.

Rancagua, veintiséis de noviembre de dos mil siete.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada con excepción de sus consideran- dos decimotercero y decimocuarto, que se eliminan.

En su parte expositiva, se elimina la frase con costas, con que concluye

su

antepenúltimo párrafo.

Y

se tiene en su lugar y, además, presente:

a)

En cuanto a la objeción documental de fojas 297:

Primero: Que, la demandante de divorcio objetó a fojas 297 el docu- mento acompañado por la demandada a fojas 269, correspondiente a una declaración jurada, fundado en que dicha declaración no se encuen- tra regulada dentro de los medios de prueba que establece la ley, toda vez que se pretende acompañar como documento lo que en verdad es una declaración de testigo.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Del fundamento señalado fluye, sin lugar a dudas, que se objeta el do- cumento acompañado por carecer de mérito probatorio en opinión de la incidentista, sin mencionar alguna de las causas legales previstas por la ley para objetar los documentos acompañados enjuicio.

De esta forma, deberá rechazarse la objeción documental planteada, sin perjuicio del valor probatorio que se le otorgue al documento materia del presente incidente.

b) En cuanto al recurso de apelación:

Segundo: Que, la demandante de compensación económica ha rendido en esta instancia abundante prueba, tendiente a acreditar la procedencia de su pretensión.

Es así como se agregó abundante prueba documental, a más de la con-

fesional.

Absolviendo posiciones, el demandado de compensación económica, a

fojas 241, confesó al tribunal que la demandante efectivamente cuidó

a las menores hijas del matrimonio durante su convivencia, porque, se-

gún señala, él trabajaba.

Del mismo modo, la actora de compensación rindió prueba documental

que da cuenta de numerosos exámenes y consultas médicas a las que

debía concurrir con su hija Katherine Ortiz Contreras, por afecciones

de carácter neurológico de esta última, lo que deja de manifiesto que

debía dedicar tiempo importante en su cuidado y tratamiento, cuestión

que por experiencia resulta incompatible con un trabajo de carácter per-

manente y estable.

DI-TERMINACIÓN

DEL

MONT O

De esta forma, y apreciando estos antecedentes probatorios a la luz de las reglas de la sana crítica, es posible establecer que efectivamente la demandante se dedicó durante el matrimonio al cuidado de sus hijas menores; el hecho de que la convivencia con el demandado haya teni- do una corta duración, no puede restar trascendencia al hecho de que, luego de roto el matrimonio, la madre debió permanecer al cuidado del hogar y de sus hijas menores.

Absolviendo posiciones, la actora de compensación económica señaló a fojas 142 que trabajó como secretaria a honorarios en una clínica privada desde el año 1990 a 1998 y luego, desde el año 2001 a 2002 aproximada- mente, como secretaria de reemplazo, fechas que coinciden justamente con una mayor edad de sus hijas, y que le permitieron, al menos por un breve periodo, incorporarse al campo laboral, sin perjuicio de que como consta en autos a fojas 305, 321 y 324, nunca tuvo acceso al sistema previsional.

Tercero: Que, de esta forma, la actora ha resultado ser la cónyuge dé- bil en el presente matrimonio, procediendo en su favor el pago de una compensación económica.

Establecida su procedencia, deberá determinarse la existencia del me- noscabo económico y la cuantía de la compensación, disponiendo para tal efecto el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil ciertos paráme- tros que han de tenerse en consideración.

Aparecen para el caso en concreto de relevancia y a considerar la situa- ción en materia de beneficios previsionales y de salud, la cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral, como tam- bién, la situación patrimonial de ambos y la edad y estado de salud del cónyuge beneficiario.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Sobre el particular, con la documental agregada, especialmente informe social de fojas 217, ha quedado acreditado que la demandante tiene una precaria situación económica, siendo gran parte de sus ingresos el apolle que a modo de pensión alimenticia le paga el demandado, la que obviamente cesará con la declaración de divorcio; similar es su condición de salud, la que se ha visto afectada en razón de un accidente de tránsito; por el contrario, el demandado ha sido trabajador desde la época de convivencia con la demandante de Codelco Chile, lo que le ha permitido contar con una buena remuneración y, por ende, asegurar un sistema previsional que le otorgue seguridad en la vejez, no obstante contar actualmente con una nueva pareja y un hijo nacido de esta con- vivencia.

En cuanto a su edad, la cónyuge tiene en la actualidad 50 años de edad, edad en la cual encontrar trabajo se torna dificultoso, más aún si no se ha acreditado en autos que la demandante posea alguna calificación profesional.

Cuarto. Que, el artículo 61 de la Ley de Matrimonio Civil consagra el instituto de la compensación económica, que consiste en la compen- sación del menoscabo económico que se haya producido como con- secuencia de haberse dedicado uno de los cónyuges al cuidado de los hijos o a las labores propias del hogar común, no pudiendo en razón de ello desarrollar una actividad remunerada o lucrativa durante el matri- monio, o en menor medida de lo que podía o quería.

Se ha buscado con ésta reparar el desequilibrio económico que se puede originar luego del quiebre matrimonial, al cesar la obligación de socorro que tenían los cónyuges entre sí, protegiendo así al cónyuge más débil.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

En efecto, es común que uno de los cónyuges logre una situación eco-

nómica más expcctable que el otro, debido justamente al apoyo que recibió del cónyuge más débil, por lo que este último deberá ser com- pensado.

Quinto: Que, el artículo 64 de la Ley de Matrimonio Civil entrega al juez, a falta de acuerdo entre las partes, la determinación de la pro- cedencia de la compensación económica y la Fijación de su monto,

habiéndose elevado incluso a la condición de trámite esencial la ad- vertencia que debe realizar este último a las partes de la posibilidad

de solicitarla, relevando así a este trámite procesal de las formalidades

ordinarias exigidas.

Es por ello que, el hecho de que la demandante haya solicitado com-

pensación económica sin expresar el monto que demanda, no puede constituirse en un obstáculo, como lo sería en otras materias, para que

el juez la fije en atención a los parámetros que expresamente estableció

el legislador: contribuye al razonamiento anterior las indicaciones for-

muladas al proyecto de ley, específicamente al artículo 65, por el cual

se

refuerza la idea de que la determinación de la procedencia y monto

de

la compensación económica corresponde al juez, teniendo para ello

cuenta la naturaleza de dicho instituto y la función social que este cumple.

en

Sexto: Que, por lo señalado y los fundamentos expresados, este Tri- bunal fijará el monto de la compensación económica en la suma de

S 10.000.000 (diez millones de pesos), la que ordenará pagar en 100

cuotas mensuales y sucesivas, en su equivalente en Unidades Tributa- rias Mensuales.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Y visto lo dispuesto en los artículos procedimiento Civil, se resuelve:

186 y pertinentes del Código de

a) Que, se rechaza la objeción documental planteada a fojas 297.

b) Que, se revoca la sentencia de fecha 26 de enero de 2007, escrita de fojas 194 a 202, en su parte que no hizo lugar a la demanda de compensación económica, y en su lugar se declara que se acoge la señalada demanda y, en consecuencia, se condena al demandado a pagar la suma de S 10.000.000, en 100 cuotas mensuales y sucesi- vas de S 100.000, equivalentes a esta fecha a 2,94 Unidades Tribu- tarias Mensuales, sin costas, por haber tenido el perdidoso motivo plausible para litigar.

c) Que, se aprueba en lo consultado la referida sentencia y se confirma

en lo demás apelado.

Acordado en cuanto a la revocación con el voto en contra del Ministro Sr. Bañados, quien fue de opinión de rechazar la demanda de compen- sación económica, por estimar que la demanda respectiva no contiene peticiones concretas al tribunal, ni señala el monto para determinar la compensación económica.

Regístrese y devuélvase.

Redacción de la Abogado Integrante Sra. Latife.

Rol N" 247-2007.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

5. Para determinar compensación económica no cabe analizar re-

sultados de actividades comerciales de demandante al tiempo

del matrimonio

Sumario:

No cabe, para los efectos de determinar la compensación económica, analizar los resultados de las actividades comerciales que emprendió la demandante en el último tiempo de su matrimonio; la ocasión del divor- cio no es la de juzgar desempeños ni de premiar sus aciertos o castigarla por sus desaciertos, la buena o mala fortuna que la acompañó, sino que la de resolver sobre la vida consiguiente.

Valdivia, veintidós de agosto de dos mil seis.

Vistos:

Se tienen por reproducidos lo expositivo y las consideraciones del fallo en alzada, salvo que respecto de los motivos 22° y 23° es necesario ha- cer los siguientes alcances:

A) El ingreso de los S 850.000 mensuales que se menciona, no es, como se estima, ingreso de María Angélica Freixcnct, sino que sólo es lo mínimo de eso, porque es la pensión alimenticia fijada para ella y sus tres hijos.

B) No es verosímil que el doctor Fierro tenga como únicos ingresos los de sus sueldos y los que resultan de sus declaraciones tributa- rias; en efecto, en cuanto a cirugía se refiere, basta observar:

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

a) el informe de fs. 27 del Hospital de Valdivia, del cual se des- prende que, además del desempeño profesional dependiente del Hospital y las remuneraciones institucionales, debe tener otros ingresos por la atención de pacientes particulares del pensionado;

b) complementario de ese informe está el de fs. 28, según el cual los años 2003 y 2004, estas atenciones fueron 76, y

c) informe de la Clínica Alemana de Valdivia, que en el mismo período realizó 188 intervenciones. Cabe, entonces, concluir que su ingreso es muy superior al considerado por el Tribunal de primera instancia.

Además, debe tenerse presente:

Primero: El término del matrimonio ha significado para la cónyuge la pri- vación del efecto previsional que tenía para ella la afiliación de su marido al sistema que no sólo tiene efectos para el imponente mismo, sino que tam- bién para su cónyuge: pensión de viudez, retiro de fondos, sobrevivencia.

El matrimonio duró 18 años, cuyo significado en esta materia importa a lo menos la mitad de la vida previsional.

Segundo: No se ha acreditado que la cónyuge haya descuidado o in- cumplido sus deberes respecto de los hijos.

Tanta fue su asiduidad que bastó una leve ausencia de la ciudad, del 30

de abril al

ante el Tribunal como lo demuestra la presentación de fs. 118.

10 de mayo de 2004, para que el padre presentara su queja

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Tercero: La consideración de estas circunstancias y sus antecedentes,

llevan al Tribunal a elevar la compensación económica dispuesta en pri-

mera instancia, con la modificación consiguiente del motivo vigésimo cuarto de la sentencia.

Cuarto: No cabe, para los efectos de determinar la compensación eco- nómica, analizar los resultados de las actividades comerciales que em- prendió la demandante en el último tiempo de su matrimonio; la ocasión del divorcio no es la de juzgar desempeños ni de premiar sus aciertos o castigarla por sus desaciertos, la buena o mala fortuna que la acompañó, sino que la de resolver sobre la vida consiguiente.

Fuera de ello, aparece de autos que hubo gestiones compartidas en aque- llas actividades. SE RESUELVE: SE CONFIRMA, sin costas del recur- so, la sentencia apelada del dieciocho de abril de dos mil seis, escrita de fs. 106 a 112 con declaración de que se eleva al valor en pesos de mil noventa y tres Unidades de Fomento (1.093 UF), la compensación económica que deberá pagar el demandado don Carlos Fierro Arias a la demandante doña María Angélica Frcixcnct Flores por el menoscabo económico que le causa el termino del matrimonio.

Dicha prestación se pagará dividida en veinticuatro cuotas mensuales e iguales a partir del último día del mes en que se pueda iniciar el cumpli- miento de esta sentencia.

Regístrese y devuélvanse.

Redacción del Abogado Integrante don Hernán Rodríguez Iturriaga.

Rol N° 621-2006.

JURISPRUDENCIA

:

DI

.

I.A COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

EN

EI.

DIVORCIO

6. Compensación no puede sustentarse en una suma de dinero ob- jeto de una controversia legal no resuelta

Sumario:

No puede ser objeto de compensación una suma objeto de una controver- sia legal aún no resuelta, por lo que no se cumplen, por ahora, los requi- sitos exigidos por el artículo 1659 del Código Civil, para que proceda la compensación por el solo ministerio de la ley, esto es, que ambas obliga- ciones sean líquidas -si es cierta y determinada, lo que no ocurre en la es- pecie al ser objeto de litigio- y que sean actualmente exigibles, lo que no se da hasta que esta Corte falle el recurso interpuesto por la recurrente.

Santiago, diecisiete de octubre de dos mil tres.

Vistos y teniendo presente:

1°.- Que, a fs. 4, Jorge Balmaceda Morales, abogado, en representa- ción de Ingeniería, Arquitectura y Construcción Ltda., interpone recurso de protección en contra del Tesorero General de la Re- pública, Gianni Lambertini Maldonado, domiciliado en Teatinos N° 28, Santiago, quien, con fecha 30 de mayo de 2003, le compen- só ¡legalmente la suma de S 43.941.322, en circunstancias que tenia derecho a su devolución, contrariando así su declaración anual, que fue aceptada por el Servicio de Impuestos Internos, y autorizada su devolución por este servicio.

Ello vulnera las garantías constitucionales contenidas en los artícu-

los

República.

19 N ü 3 inciso 4 o , 21, 22 y 24 de la Constitución Política de la

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Expone que, presumiblemente, Tesorería de la República hizo di- cha compensación, basándose en el hecho de que su representada dedujo recurso de reclamación tributaria en contra de los giros de impuestos, cuya enumeración individualiza, que fueron reclama- dos oportunamente y que se encuentran sin resolver en el Tribunal Tributario Santiago Oriente, pese a que nada adeuda por este con- cepto.

Considera esta compensación arbitraria e ilegal.

Señala que la compensación legal que opera ipso iure requiere de los requisitos copulativos que exigen los artículos 1656 N° 2 y 1656 N° 3 del Código Civil y 438 inciso 2 o del Código de Procedimiento Civil: que se trate de obligaciones de dinero o de género y fungi- blcs; que ambas obligaciones sean líquidas; que sean actualmente exigibles y que no esté prohibida la compensación.

Explica que haberse reclamado los giros mencionados en los que se basa la compensación legal se desvirtúan los requisitos de liquidez -al no haber determinación de una obligación que resulta absolu- tamente eventual-, y de exigibilidad, pues los giros reclamados no constituyen obligaciones vencidas, por lo que no puede requerirse su cumplimiento.

Además, existe un impedimento procesal para que se pueda invo- car la compensación legal: hay un recurso pendiente, esto es, la reclamación tributaria que ha solicitado ante el Tribunal Tributario Santiago Oriente. Índica que las garantías vulneradas son: el de- recho de propiedad, el derecho a no ser juzgado por comisiones especiales , el derecho a desarrollar una actividad económica lícita

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

y el derecho a no ser discriminado arbitrariamente por el Estado y

sus organismos en materia económica.

Cita al respecto doctrina y jurisprudencia que avalan su argumen- tación.

Solicita que se deje sin efecto la compensación efectuada por la Te-

sorería General de la República y se ordene el reintegro inmediato

de la suma de S 43.941.322 a que tiene derecho;

2°.- Que, a fs. 31, Gianni Lambertini Maldonado, Tesorero General de

la República, domiciliado en Teatinos N° 28, Santiago, evacúa el

informe solicitado. Señala que, de acuerdo al artículo 84 de la Ley

de la Renta, los contribuyentes obligados a presentar declaraciones

anuales de primera y/o segunda categoría, deben efectuar mensual-

mente pagos provisionales a cuenta de sus impuestos anuales que

les corresponda pagar, cuyo monto se determina acorde con las dis-

posiciones que en esa norma se indican.

Indica que los pagos provisionales se efectúan por los contribuyen-

tes a cuenta de los impuestos anuales que deban pagar, de modo

que a medida que se van generando las rentas mes a mes, van reali-

zando una provisión obligatoria de dichos tributos, cargándose esos

abonos en su cuenta corriente existente en Tesorerías.

En consecuencia, el objetivo de los pagos provisionales mensuales

que la ley obliga a realizar a los contribuyentes, es efectuar una

provisión anticipada de los impuestos correspondientes al respecti-

vo año tributario que deban pagar.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Expone que, según señalan los artículos 96 y siguientes de la Ley de Impuesto a la Renta, al hacerse exigible la declaración y pago de los impuestos a la renta del año tributario respectivo, los pagos provisionales que realizaron los contribuyentes se imputan en or- den sucesivo a pagar los impuestos de categoría, impuesto global complementario o adicional, entre otros impuestos de declaración anual.

Conforme establece el artículo 96 de la Ley de la Renta, cuando la suma de los impuestos anuales resulta superior al monto de los pa- gos provisionales debidamente reajustados, la diferencia también reajustada, se paga en una sola cuota al instante de presentarse la declaración anual.

Por su parte, el artículo 97 de esc texto legal dispone "que el saldo que resultare a favor del contribuyente de la comparación referida en el artículo 96 será devuelto por el Servicio de Tesorerías dentro del plazo de los 30 días siguientes a la fecha en que venza el plazo nor- mal para presentar la declaración anual de impuesto a la renta".

Es así que la declaración de impuesto a la renta, año tributario 2003, presentada por el recurrente arrojó un excedente de provisionales a su favor ascendente a la suma de S 44.600.442, incluidos los re- ajustes, cantidad que debía serle devuelta por Tesorerías dentro del mes de mayo del presente año.

Sin embargo, tal devolución no se verificó, por cuanto a esa fecha operó por el solo ministerio de la ley una compensación entre deu- das recíprocas del Fisco y de la recurrente.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

En efecto, la facultad que asiste al recurrido para compensar deu- das de contribuyentes con créditos de éstos contra el Fisco está contemplada en el artículo 6° del Decreto con Fuerza de Ley N° 1 de 1994, Ministerio de Hacienda, que contiene el Estatuto Orgáni- co del Servicio de Tesorerías, norma que debe concordarse con los demás elementos que, según el Código Civil, son de la esencia de la compensación como modo de extinguir las obligaciones.

Explica el recurrido que, de acuerdo al artículo 1656 del Código Civil, la compensación opera por el solo ministerio de la ley y aun sin conocimiento de los deudores, siempre que se cumplan los si- guientes requisitos:

1)

Que dos personas sean deudoras una de otra;

2)

Que ambas deudas sean de dinero;

3)

Que ambas deudas sean líquidas, y

4)

Que ambas sean actualmente exigibles.

Se ha señalado que al mes de mayo del año en curso, el Fisco de Chile era deudor de la sociedad Ingeniería, Arquitectura y Cons- trucción Ltda. de la suma de $ 44.600.442, por concepto de exce- dentes de pagos provisionales mensuales que arrojó su declaración de impuesto a la renta, año tributario 2003.

Por su parte, la recurrente era deudora del Fisco de igual suma por concepto de impuesto al valor agregado de que dan cuenta los for-

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

muí arios 21, folios 39369885, 39370315, 39370735 y formulario

42, folio 1312013374.

Sobre el particular, agrega el recurrido, es necesario tener presente que el artículo 147 inciso 1 del Código Tributario dispone que la interposición de una reclamación no obsta al ejercicio por parte del Fisco de las acciones de cobro que procedan, precepto que interpre- tado a la luz de su inciso 2 o y en relación con el artículo 24 inciso 2 o del mismo cuerpo legal, permite concluir que el reclamo no altera la condición de deudor de quien lo intenta.

En consecuencia, en la especie, concurrió el primero de los requisi- tos para que operara la compensación.

En relación a los requisitos 2 y 3 no existe controversia, toda vez que se trata de deudas en dinero cuya liquidez emana de su propia naturaleza.

En cuanto al 4 requisito referido a la exigibilidad de ambas deudas, cabe consignar que durante el mes de mayo de 2003, período en que se hizo exigible el crédito de la recurrente en contra el Fisco, su deuda tributaria era plenamente exigible, los giros estaban en Tesorería en condiciones de ser pagados, modalidad de la exigibilidad requerida por el artículo 6 o del D.F.L N° 1 de 1994, del Ministerio de Hacienda y, por ende, en relación a estas deudas operó por el solo ministerio de la ley una compensación, aun sin el conocimiento de los deudores.

Conforme a lo anterior, continúa el informe, se concluye que la afir- mación del ocurrente referida a que su deuda fiscal no era líquida y exigible al momento de efectuarse la compensación no es efectiva,

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

por cuanto este modo de extinguir operó por el solo ministerio de la lev, no existiendo a esa fecha (mayo de 2003), ninguna orden de suspensión vigente emanada de esta Corte que suspendiera el cobro de los impuestos reclamados o del Sr. Juez Tributario.

Señala al efecto jurisprudencia que confirma su alegación.

Concluye el recurrido afirmando que no ha existido una privación, perturbación o amenaza de los derechos constitucionales de la so- ciedad Ingeniería, Arquitectura y Construcción Ltda., toda vez que el Servicio de Tesorerías sólo se ha limitado a cumplir con sus fun- ciones y ha ajustado su conducta de manera estricta a lo que dis- pone la ley. Solicita no dar lugar al recurso por no ser arbitraria o ilegal la actuación de la recurrida;

3°. Que se encuentra acreditado en autos que el actor, al efectuar su declaración de impuesto a la renta el presente año, tuvo un exce- dente de pago a su favor de S 43.600.442, cantidad que debía serle devuelta por Tesorería en el pasado mes de mayo;

4 o .- Que no obstante lo anterior, dicha devolución, que fue autorizada por el Servicio de Impuestos Internos, no se hizo al efectuarse, por Tesorería, una compensación por giros derivados de unas liquida- ciones de impuestos que fueron reclamados, oportunamente, ante el Tribunal Tributario de la Dirección Regional Metropolitana San- tiago Oriente de Impuestos Internos;

5".- Que, por otra parte, no ha sido controvertida en estos autos la alega- ción de la recurrente de que las referidas liquidaciones reclamadas fueron objeto de apelación de la sentencia de primera instancia dic-

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

tada por el Juez Tributario, recurso que se encuentra aún pendiente de lo que resuelva esta Corte de Apelaciones;

6°.- Que, en consecuencia, mal podría ser objeto de compensación una suma objeto de una controversia legal aún no resuelta, por lo que no se cumplen, por ahora, los requisitos exigidos por el artículo 1659 del Código Civil, para que proceda la compensación por el solo mi- nisterio de la ley, esto es, que ambas obligaciones sean líquidas -si es cierta y determinada, lo que no ocurre en la especie al ser objeto de litigio- y que sean actualmente exigibles, lo que no se da hasta que esta Corte falle el recurso interpuesto por la recurrente;

7°.- Que en el supuesto caso de que la recurrente obtenga un pronuncia- miento favorable por parte de esta Corte, se vería abocada a solici- tar la devolución de la suma compensada por la Tesorería General de la República, con la consiguiente demora y gastos que ello im- plica;

8°.- Que, de acuerdo a lo expuesto, la compensación efectuada por la Te- sorería General de la República ha sido arbitraria e ilegal, vulnerando la garantía constitucional de la actora, consagrada en el artículo 19 N° 24 de la Constitución Política de la República. Por todas estas consideraciones y de conformidad, además, a lo dispuesto en los ar- tículos 19 N° 24 y 20 de la Constitución Política de la República, y el Auto Acordado de la Excma Corte Suprema sobre la materia, se acoge el recurso de protección interpuesto a fs. 4, por Jorge Balma- ceda Morales, en representación de Ingeniería, Arquitectura y Cons- trucción Ltda., y se declara que la Tesorería General de la República debe girar, a favor del recurrente, la totalidad de la suma que le fue compensada y que asciende a la cantidad de $ 43.941.322.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

EN EI. DIVORCIO

Acordada con el volo en contra del Ministro señor Juan Eduardo Fuen- tes, quien estuvo por rechazar el presente recurso, en virtud de los si- guientes razonamientos:

I o .- Que de acuerdo a lo preceptuado en el artículo 6 o del D.F.L. N° 1, de 1994, del Ministerio de Hacienda, al señor Tesorero General de

la República le asiste la facultad de compensar deudas de los con-

tribuyentes con crédito de éstos contra el Fisco.

2°.- Que en la especie, entre las partes operó la compensación legal por

el solo ministerio de la ley, habida consideración que concurren a su

respecto todos los requisitos copulativos comprendidos en el artículo 1656 del Código Civil. En efecto, al mes de mayo del año en curso, el Fisco era deudor de la recurrente por el excedente de pagos provisio- nales mensuales de impuesto a la renta -año tributario 2003- y, por su parte, la recurrente también era deudora del Fisco de igual suma por conceptos de impuestos al valor agregado, según dan cuenta los formularios 21, folio 39369885, 39370315, 39370735 y formulario 42, folio 313013374, deuda tributaria que era actualmente cxigible por el Fisco, al encontrarse los giros en Tesorería en condiciones de ser pagados, conforme a la modalidad de exigibilidad requerida en el artículo 6 o del D.F.L N° 1, de 1994 del Ministerio de Hacienda.

3 o .- Que de acuerdo a lo previsto en el artículo 147 inciso I o en relación con el artículo 24 inciso 2 o , ambos del Código Tributario, la interpo- sición de una reclamación no obsta al ejercicio por parte del Fisco de las acciones de cobro que procedan, a menos que medie la sus- pensión dispuesta por el Director del Servicio de Impuestos Internos

o por los Tribunales Superiores de Justicia, suspensión que por lo

demás no se tiene conocimiento que se haya decretado en la recla-

Di TI RMINAOÓN DF.L MONTO

mación tributaria Rol N° 10.082-03, de lo que se sigue que tal cobro

es procedente ello deriva de la exigibilidad de dichos impuestos.

4°.- Que en virtud de lo razonado precedentemente, ajuicio de este sen-

tenciador, el señor Tesorero General de la República, al proceder

a efectuar la compensación reclamada, lo hizo actuando dentro de

sus facultades legales y existiendo mérito para ello, de lo que se

colige que no ha actuado en forma ilegal o arbitraria, como se exige

para que prospere un recurso de protección.

Regístrese y archívese.

Redacción del Abogado Integrante señor Hugo Llanos Mansilla y del voto disidente su autor.

Dictada por la Tercera Sala de esta Iltma. Corte de Apelaciones, integra- da por los Ministros señor Juan Eduardo Fuentes Belmar, señora Dobra Lusic Nadal y el Abogado Integrante señor Hugo Llanos Mansilla.

Rol N° 3.757-2003.

7. Edad de cónyuge para efectos de determinar monto

Sumario:

La Corte tendrá particularmente en cuenta, entonces, la edad de la de-

mandante de la reconvención, que ciertamente le dificulta, si es que

no le impide, el acceso al mercado laboral, sobre todo si no consta que

tenga profesión o calificación alguna al respecto; se atenderá además a

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

su situación patrimonial, desde que no consta que ejerza actividad eco- nómica alguna, pareciendo completamente dependiente de la asistencia de su marido; y, finalmente, su situación previsional, que determina que una vez producidos los efectos del divorcio, quedará al respecto completamente desprotegida.

Rancagua, veinticinco de mayo de dos mil seis.

Vistos:

Se reproduce la sentencia en alzada, con excepción de su fundamento decimotercero, que se elimina.

Y teniendo en su lugar y, además, presente:

1.- Que no habiéndose deducido apelación por el demandado recon- vencional, es claro que no está en duda el derecho de la mujer a re- cibir compensación económica, limitándose la competencia de esta Corte a determinar su monto, el cual, por el mismo efecto limitante de los recursos, no podrá bajar de lo fijado en primera instancia, ni subir de los treinta millones de pesos que en dinero reclama la ac- tora reconvencional; desde que el resto que solicita, consistente en su mantención como carga dentro del sistema de previsión de salud del actual marido, resulta improcedente, pues el artículo 65 de la Ley de Matrimonio Civil no contempla tal posibilidad.

2.-

Que dentro de los límites indicados, la Corte tendrá particularmen-

te en cuenta, entonces, la edad de la demandante de la reconven-

ción, que ciertamente le dificulta, si es que no le impide, el acceso

al mercado laboral, sobre todo si no consta que tenga profesión o

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

calificación alguna al respecto; se atenderá además a su situación patrimonial, desde que no consta que ejerza actividad económica alguna, pareciendo completamente dependiente de la asistencia de su marido; y, finalmente, su situación previsional, que determina que una vez producidos los efectos del divorcio, quedará al respec- to completamente desprotegida.

Por todo ello, este Tribunal estima que corresponde fijar una compensación

de mil cuatrocientos noventa y tres coma ochenta y ocho (1.493,88) unida-

des de fomento, equivalentes al día de hoy a veintiséis millones novecientos noventa y nueve mil ochocientos cuarenta y nueve pesos ($ 26.999.849). pagadera en ciento ochenta cuotas mensuales e iguales de 8.29 unidades de fomento o en las equivalentes unidades valoradas que lleguen a sustituirla.

Y visto, además, lo dispuesto por los artículos 186 y siguientes del Códi-

go de Procedimiento Civil, se confirma en lo apelado y se aprueba en lo consultado la sentencia en alzada de nueve de enero de dos mil seis, con declaración de que se eleva la compensación económica fijada a favor de

doña R.V.V.M., a la suma correspondiente a mil cuatrocientos noventa

y tres coma ochenta y ocho (1.493,88) unidades de fomento, equivalen-

tes al día de hoy a veintiséis millones novecientos noventa y nueve mil

ochocientos cuarenta y nueve pesos ($ 26.999.849), pagadera en ciento ochenta cuotas mensuales e iguales de 8.29 unidades de fomento o en las equivalentes unidades valoradas que lleguen a sustituirla.

Regístrese y devuélvase.

Rol N° 266-2006.

JÜRLSPRUD I •NC I A OÍ-, L A COMPENSACIÓ N ECONÓMIC A E N E L DIVORCI O

8. Para determinar monto de compensación económica debe con- siderarse situación patrimonial de demandado reconvencional

Sumario:

Si bien la juez a quo, al determinar el monto de la compensación, con- sideró los aspectos que refiere el artículo 62 de la Ley de Matrimonio

Civil, lo cieno es que en relación a la situación patrimonial de las partes

y, en especial, la del demandado reconvencional, resulta evidente que

soporta una carga mayor que su cónyuge, toda vez que bajo su depen-

dencia económica vive una de las hijas comunes y también dos de sus nietos, de lo cual se sigue, sin lugar a dudas, que su nivel de gastos es superior al de la contraria, la que como bien señala el fallo, no tiene hijos a su cargo, hace usufructo de un inmueble de la sociedad conyugal

y al igual que su pareja ejerce una actividad remunerada. Si bien ese

mayor gasto no exime al demandado de la compensación que debe a la cónyuge, lo cierto es que debe tenerse en consideración al momento de

establecer el monto, desde que la actora reconvencional, como alega en

el recurso, solicita su aumento a una cifra bastante superior.

Rancagua, cuatro de enero de dos mil ocho.

Vistos:

EN CUANTO A LA CASACIÓN

1.- Que el señor Fiscal Judicial, como consta del informe de fojas 137, es de opinión de anular el fallo por haber incurrido la sentencia en la causal de casación de forma del artículo 768 numeral 4 del Có-

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

digo de Procedimiento Civil, toda vez que se extendió a puntos no

sometidos a la decisión del Tribunal;

2.- Que, según expresa, la causal se verifica al haberse pronunciado sobre una supuesta acción de divorcio del artículo 54 número 2 de la Ley de Matrimonio Civil, en circunstancias que, pareciera, que lo único solicitado por el actor principal, conforme al petitorio del libelo, fue un divorcio por cese de convivencia de 3 años, de acuer- do al artículo 55, inciso 3 o de dicha ley;

3.-

Que el actor principal, en el petitorio de su libelo de foja 1 única- mente solicitó, en lo que interesa, que se diera lugar a su demanda de divorcio, sin mencionar, en esta sección del escrito, ninguna de las dos causales en que fundó su demanda, de manera que la sen- tencia, al pronunciarse respecto de ambas, lo ha hecho conforme a la solicitud sometida a la decisión del Tribunal, y

4.-

Que, en tal escenario, la nulidad formal que se solicita, no puede prosperar;

EN CUANTO A LA APELACIÓN

Se reproduce la sentencia en alzada, con las siguientes modificaciones:

En el considerando tercero, letra a), número I, se cambia la referencia a "Alicia Rosa Videla Brito" por "Verónica del Rosario Castro Rojas."; y.

En el motivo noveno se sustituyen las expresiones "en la suma de

S

1.500.000 pagaderos en 10 cuotas iguales y sucesivas" por "en la suma

de

$ 2.500.000, pagadera en la forma que se dirá en lo resolutivo'".

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Y, TENIENDO, ADEMÁS, PRESENTE:

5.-

Que, tal como consta de fojas 130, el recurso sólo objeta lo relativo al monto y forma de pago de la compensación económica;

6.-

Que la sentenciadora, conforme lo expresa en los motivos octavo y noveno del fallo que se revisa, reconoce a la actora reconvencional el derecho a ser compensada por su cónyuge, aspecto que al no ser apelado por este último, no forma parte de la discusión y tampoco de la alzada;

7.-

Que, en cambio, sí forma parte de la disputa el monto de la com- pensación, desde que la actora pretende por tal concepto la suma de $ 20.000.000 u otra que sea superior a la establecida por la juez a quo;

8.- Que, tal como señala el artículo 62 de la Ley de Matrimonio Civil, en la determinación de la cuantía de la compensación económica, se considerará, especialmente, la duración del matrimonio y de la vida en común de los cónyuges; la situación patrimonial de am- bos; la buena o mala fe; la edad y el estado de salud del cónyuge beneficiario; su situación en materia de beneficios previsionales y de salud; su cualificación profesional y posibilidades de acceso al mercado laboral, y la colaboración que hubiere prestado a las acti- vidades lucrativas del otro cónyuge;

9.- Que, desde luego, tales factores deben fluir del mérito del proceso y. conforme a la prueba aportada, resulta indubitado que a la época del matrimonio la cónyuge tenía 16 años de edad, que la vida en común se extendió por alrededor de 20 años y que en tal período se

DETERMINACIÓN

DI-I.

MONT O

dedicó al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar, lo

cual recoge la sentencia y no ha sido apelado;

10.-Que, durante ese período, como también ha quedado establecido, la cónyuge no ejerció ningún tipo de actividad lucrativa, de manera que sólo pudo acceder al mercado laboral con posterioridad al cese de la convivencia, lo que asi consta de la documentación de fojas 143 a 149, no objetada;

11.- Que, si bien la juez a quo, al determinar el monto de la compensa- ción, consideró los aspectos que refiere el artículo 62 citado, lo cierto es que en relación a la situación patrimonial de las partes y, en espe- cial, la del demandado reconvencional, resulta evidente que soporta una carga mayor que su cónyuge, toda vez que bajo su dependencia económica vive una de las hijas comunes y también dos de sus nie- tos, de lo cual se sigue, sin lugar a dudas, que su nivel de gastos es superior al de la contraria, la que como bien señala el fallo, no tiene hijos a su cargo, hace usufructo de un inmueble de la sociedad con- yugal y al igual que su pareja ejerce una actividad remunerada;

12.-Que, si bien ese mayor gasto no exime al demandado de la com- pensación que debe a la cónyuge, lo cierto es que debe tenerse en consideración al momento de establecer el monto, desde que la ac- tora reconvencional, como alega en el recurso, solicita su aumento a una cifra bastante superior, y

13.-Que, tal como señala la juez a quo, conforme al análisis compara- tivo de los distintos medios aportados y en relación a los referentes que menciona el citado artículo 62, valorado todo ello conforme a las reglas de la sana crítica, resulta indubitado, como se dijo en la

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

sección 10 de este dictamen, que durante el largo período de vida en común, la cónyuge se dedicó exclusivamente al cuidado de los hijos y a las labores propias del hogar, de manera que razón tiene al impugnar el monto establecido en su favor y pretender a ese título una cifra superior, en lo que será oída, sin perjuicio de tener pre- sente, al momento de fijar la cuantía y forma de pago, la situación patrimonial del obligado.

Por estas consideraciones y lo dispuesto en el artículo 92 de la Ley de Matrimonio Civil y 186 y siguientes del Código de Procedimiento Ci- vil, SE DECLARA:

I.-

Que

Fiscal Judicial;

SE RECHAZ A la casación de forma solicitada por el señor

II.- Que SE APRUEBA en lo consultado y SE CONFIRMA en lo ape- lado la sentencia de veintiocho de junio de dos mil siete, escrita de foja 118 a 128, con declaración que se eleva a $ 2.500.000 el monto de la compensación económica, la que se pagará con cargo a los gananciales generados a la disolución de la sociedad conyugal, sin costas del recurso.

Regístrese y devuélvase.

Redacción del Ministro señor Pairicán.

Rol N ü N89-2007.

del recurso. Regístrese y devuélvase. Redacción del Ministro señor Pairicán. Rol N ü N89-2007. CHILE J

CHILE

J

2 5 1

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

9. Determinar quantum de compensación económica es facultad privativa de juez de la instancia. Casación rechazada

Sumario:

El legislador, en el artículo 62 de la Ley N° 19.947, señala ciertos ele- mentos para determinar la cuantía de la compensación (económica), los que no han sido desconocidos por el fallo que se revisa; sin embargo, la determinación de su quántum constituye una facultad privativa de los jueces de la instancia. Siendo facultad de los jueces del mérito cuantifi- car la compensación económica que se regula en favor del cónyuge más débil de la relación matrimonial, la modificación que hizo el Tribunal de alzada al reducir la cantidad que el de primer grado mandó pagar por ese concepto, no necesita de consideraciones especiales por tratarse de una regulación prudencial de los sentenciadores.

Santiago, veintidós de junio de dos mil nueve.

Vistos:

En autos Rit N° C-393-2007 Ruc N° 07-2-0090207-0 del Tercer Juz- gado de Familia de Santiago, caratulados "Ruz Frías, Ana con Metcal- fc Corona, Christián", por sentencia de dieciséis de agosto de dos mil ocho, escrita a fojas 17, se acogió la demanda de divorcio y, en conse- cuencia, se declaró terminado el matrimonio celebrado entre las partes el 13 de septiembre de 1988, ordenándose practicar las subinscripcio- nes pertinentes. Se acogió la solicitud de compensación económica y se condenó al demandado a pagar la suma de $ 100.000.000 de contado y se niega lugar a la demanda de declaración de bien familiar, disponién- dose que cada parte pagará sus costas.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Se alzó el demandado y una de las salas de la Corte de Apelaciones de

Santiago, por sentencia de diecinueve de marzo del año en curso, que se lee a fojas 56, confirmó la de primer grado, con declaración que don Christián Félix Metcalfc Corona deberá pagar a la actora, doña Ana Ma- ría Ruz Frías, por concepto de compensación económica, la suma de

S 41.990.000, equivalentes a UF 2.000, en veinte cuotas mensuales de 100

UF, a contar del mes siguiente al de la cjccutoriedad de dicha sentencia.

Respecto de este último fallo, la demandante reconvcncional dedujo recurso de casación en el fondo, el que pasa a analizarse.

Se ordenó traer los autos en relación.

Considerando:

Primero: Que por el presente recurso se denuncia la infracción de los artículos 62 , 66 y 1698 del Código Civil y 32 de la Ley N° 19.968,

argumentando la recurrente que los sentenciadores del grado, al rebajar

la cuantía de la compensación económica y disponer su pago en cuotas,

han incurrido en error de derecho.

Señala que si bien los jueces del fondo tienen facultad para fijar la cuan- tía de la compensación en comento, la ley ha establecido ciertos pará- metros objetivos que deben observarse, pues no pueden obrar a su solo arbitrio, los que en el caso de autos no fueron considerados, efectuando una equivocada aplicación de las razones simplemente lógicas, científi- cas, técnicas o de la experiencia en cuya virtud ha correspondido asig- nar valor o desestimar las pruebas rendidas, lo que determinó que su actuación no fuera prudente al rebajar el monto de la reparación fijada por el tribunal de primera instancia.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Expone que se vulneraron las normas reguladoras de la prueba, por cuanto se ha alterado el onus probandi y porque no existe análisis de la prueba pertinente en orden a establecer que hay un menor menoscabo de su parte en virtud del cual se deba rebajar la cuantía de la referida compensación.

Sostiene, también, que se ha conculcado el artículo 66 inciso primero del Código Civil, ya que conforme a la norma citada sólo en el caso de carecer de bienes el demandado se puede disponer el pago en cuotas de la compensación y conforme al mérito de los antecedentes se concluye que el demandado no carece de bienes, sino que, por el contrario, tiene la capacidad económica suficiente para pagar de contado un monto su- perior, como el inicialmente fijado.

Segundo: Que, en primer lugar, es necesario destacar que las alegaciones de la recurrente implican, en definitiva, un cucstionamiento del fallo recu- rrido, dado por la supuesta falta de fundamentos y consideraciones en rela- ción a la rebaja del monto de la compensación económica que en el mismo se resuelve; sin embargo, tal falta constituiría en todo caso un vicio propio de una nulidad formal, que no autoriza su planteamiento por esta vía.

Tercero: Que, sin perjuicio de lo anterior, cabe señalar que la actual Ley de Matrimonio Civil no define ni determina la naturaleza jurídica de la compensación económica, pero en su Capítulo VII, párraf o 1°, artículos 61 a 66. regula el régimen legal aplicable, señalando los presupuestos que la hacen procedente, los factores a tener en cuenta para su avalua- ción y la forma como debe fijarse.

Cuarto: Que a falta de acuerdo entre las partes, corresponde al juez de la causa establecer si se dan los requisitos que la institución exige

JURISPRUDENCIA DE LA COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVNI » I<>

y

fijar su monto. De relacionar los artículos 63, 64, 65 y 66 de la Ley

N

u 19.947, se infiere que el legislador ordena pagar un monto determi-

nado invariable en el tiempo, cualquiera sean las circunstancias per- sonales y patrimoniales de los interesados -deudor o acreedor- poste- riores a la sentencia que la regula. Si bien en esta materia el juez tiene discrecionalidad para fijar la cuantía de la compensación económica, se debe también considerar que el legislador estableció ciertos parámetros para ello, exponiendo criterios que dicen relación con el matrimonio, con el cónyuge deudor y con la situación personal del beneficiario.

Quinto: Que, por otro lado, el legislador en el articulo 62 de la Ley

19.947 señala ciertos elementos para determinar la cuantía de la

compensación, los que no han sido desconocidos por el fallo que se revisa; sin embargo, la determinación de su quantum constituye una facultad privativa de los jueces de la instancia.

N u

Sexto: Que siendo facultad de los jueces del mérito cuantificar la com- pensación económica que se regula en favor del cónyuge más débil de la relación matrimonial, la modificación que hizo el Tribunal de alzada al reducir la cantidad que el de primer grado mandó pagar por ese concepto, no necesita de consideraciones especiales por tratarse de una regulación prudencial de los sentenciadores. Por lo demás, los jueces del grado, al confirmar la sentencia en alzada, han hecho suyos todos los motivos de la misma donde se pondera la prueba acompañada al proceso, se establecen los hechos de la causa y se revisan los requisitos de la acción.

Séptimo: Que, respecto de la fijación de cuotas para el pago de la com- pensación económica fijada, cabe señalar que esta materia corresponde también al ámbito de las atribuciones privativas de los sentenciadores y conforme a lo dispuesto por los artículos 65 N° 1 y 66 de la Ley

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

N° 19.947, los jueces del fondo pueden actuar como lo han hecho, dis-

poniendo la división de la suma total en parcialidades.

Octavo: Que, por otro lado, al resolver como lo han hecho los jucccs del grado, no han alterado el peso de la prueba ni los principios y máximas de la sana crítica, como lo sostiene la recurrente, quien, en definitiva, se ha limitado a reprochar el exiguo monto de la compensación económica regu- lada en su favor, facultad que como se ha señalado se encuentra entregada a la apreciación de los jueces de la instancia, la que, en general, no es revisa- ble por esta vía, pues como ya se dijo, en su determinación los sentenciado- res actuaron en conformidad a los criterios fijados por el legislador y en su análisis no se advierte infracción a las normas reguladoras de la prueba.

Noveno: Que, por consiguiente, las normas sustantivas que se denun- cian vulneradas no han sido infringidas por los sentenciadores, por el contrario, se aplicaron a una situación de hecho regida por ellas, pues al tener por acreditados los presupuestos que hacen procedente el derecho demandado, es evidente que la fuerza jurídica de las normas que regu- lan la institución no han sido desconocidas ni su interpretación contra- ria a la que procede. En efecto, de acuerdo a las conclusiones de hecho asentadas por los jueces del mérito, las disposiciones decisorio litis, produjeron sus efectos y sustentan el contenido de la sentencia.

Décimo:

desestimado.

Que,

por lo antes razonado, el

recurso en estudio debe ser

Por estas consideraciones y de acuerdo con lo previsto en los artículos 764, 765, 767 y 783 del Código de Procedimiento Civil, se rechaza sin costas el recurso de casación en el fondo deducido por la demandante a fojas 57, contra la sentencia de diecinueve de marzo del año en curso, escrita a 56.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN

ECONÓMICA EN

EI.

DIVORCIO

Acordada contra el voto del Abogado Integrante señor Bates, quien estuvo por hacer uso de la facultad contemplada en el artículo 775 del Código de Procedimiento Civil, en orden a casar de oficio el fa- llo en estudio, por no haber sido extendido legalmente. En efecto, de la lectura de la sentencia impugnada se concluye que la misma no contiene las consideraciones de hecho y de derecho necesarias, a fin de justificar la decisión de rebajar la compensación económica inicialmente fijada por el tribunal de primera instancia, en una cuantía superior, exigencia que se impone no sólo por disposición de la ley, al establecerse asi en el artículo 170 N° 5 del Código de Enjuiciamien- to Civil, reiterado en la disposición del artículo 66 N° 5 de la Ley N° 19.968, sino que, también, porque sustantivamente ésta se presenta como única garantía tendiente a asegurar la justicia y legalidad de los fallos y a proporcionar a los litigantes los antecedentes que les per- mitan conocer los motivos de la decisión del litigio, aun cuando ello diga relación con un aspecto de regulación prudencial, como ocurre en el caso sub lite.

Redacción a cargo del Ministro señor Patricio Valdés Aldunate.

Regístrese y devuélvase con sus agregados.

Pronunciada por la Cuarta Sala de la Corte Suprema, integrada por los Ministros señor Patricio Valdés A., señora Rosa María Maggi D„ Mi- nistro Suplente señor Julio Torres A., y los Abogados Integrantes seño- res Luis Bates H. y Patricio Figueroa S.

No firma el Abogado Integrante señor Bates, no obstante haber concu-

rrido a la vista y al acuerdo de la causa, por estar ausente.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Autoriza la Secretaria de la Corte Suprema, señora Rosa María Pinto

Egusquiza.

En Santiago, a veintidós de junio de dos mil nueve, notifiqué en Secre- taria por el Estado Diario la resolución precedente.

(En el mismo sentido, Cuarta Sala, Corte Suprema, 17 de agosto de

2009, Rol N° 4.680-2009)

Rol N° 3.303-09.

B. Formas de pago

1. Si monto de compensación económica es alto, procede acceder a su pago en cuotas

Sumario:

Es un hecho no discutido en la causa que los cónyuges se separaron de bie- nes, quedando la mujer como propietaria exclusiva de un departamento, un automóvil, y los bienes muebles y se le fijó una pensión de alimentos con cargo a la jubilación del demandante, que ha percibido oportunamen- te en los casi 28 años de separación y, también, le ha financiado durante todos esos años los gastos de salud mediante las prestaciones que entrega el Hospital. Ponderados los antecedentes, este Tribunal concuerda con el juez de primer grado en cuanto a que fijar una compensación económica por la cantidad fijada resulta adecuada y suficiente, considerando la reali- dad económica de ambas partes. Resulta difícil hacer la exigencia que se

JURISPRUDENCIA DI: I A COMPENSACIÓN

ECONÓMICA

EN

EL DIVORCLO

pague de contado y es razonable acceder a la petición del demandante de autos en orden a que se le fije cuotas.

Valparaíso, diez de julio de dos mil seis.

Visto:

Que del certificado de fojas 333 consta que esta causa quedó en acuerdo

el 15 de mayo último.

Que de fojas 334 a fojas 382 rola un legajo de documentos, correspon-

diente a la tramitación en el Vigésimo Juzgado Civil de Santiago de un

exhorto, solicitado por la parte demandada para los efectos de absolu-

ción de posiciones del demandante.

A fojas 378 la parte demandada solicitó se tuviera por confeso al de-

mandante de las articulaciones del pliego de posiciones.

A fojas 372 se pidió al Tribunal exhortado, por el demandante, que ha-

biendo quedado la causa en acuerdo el 15 de mayo en la Corte de Valpa-

raíso, procede declarar la nulidad conforme a lo dispuesto en el articulo

227 del Código de Procedimiento Civil, de lo actuado con posterioridad

a tal fecha.

El Vigésimo Juzgado Civil de Santiago dispuso que ambas resoluciones

fueran resueltas por la Corte de Apelaciones de Valparaíso, por corres-

ponderle a este Tribunal.

Atendido el mérito de los antecedentes y lo dispuesto en el artículo 227

del Código de Procedimiento Civil, se resuelve no se hace lugar a tener

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

al demandado por confeso y de acuerdo a lo preceptuado en el artículo

227 del Código de Procedimiento Civil, no procede ponderar la prueba

confesional.

En cuanto al recurso de casación en la forma:

Visto y teniendo presente:

Primero: Que a fojas 292, la parte demandada ha deducido recurso de casación en la forma en contra de la sentencia de primera instancia de 23 de noviembre del año pasado, escrita a fojas 283 y siguientes, el que funda en las causales novena del articulo 768 del Código de Procedi- miento Civil, en relación al N° 4 del artículo 795 del mismo texto y la causal 5 o del artículo 768 en relación al artículo 170 números 5 y 6, del citado cuerpo legal.

Segundo: Que al fundar los antecedentes, dice que se omitió un infor- me social del demandante, que se omitió la prueba de absolución de posiciones y que se omitió un informe de peritos; que es insuficiente la prueba rendida por la demandante para acreditar la fecha de la separa- ción y que falta pronunciamiento respecto de las peticiones formuladas por su parte.

Tercero: Que al precisar, lo fáctico de lo anterior, sostiene que el de- mandante señor Castro Jiménez nunca estuvo llano a la realización de un informe social; que, además, no concurrió personalmente a la au- diencia de conciliación y su negativa a dar cuenta de los cuantiosos bienes que constituyen su patrimonio, lo que ha producido indefensión de su parte.

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

Añade que para la omisión de la absolución de posiciones, se ha valido de toda clase de fórmulas para impedir que se llevara a efecto y habien- do sido llamado en primera citación no concurrió.

Del mismo modo reclama que pidió se practicara un peritaje a la de- mandada, toda vez que sufre de una enfermedad inoperable y que de haberse hecho habría logrado acreditar que sufre diversas patologías, lo que tiene directa relación con el monto de la compensación económica reclamada.

De igual manera reclama que no se ha probado adecuadamente el hecho de la separación y que sólo lo ha sido con prueba testimonial.

Finalmente sostiene que ella solicitó en su demanda reconvencional que se condenara al demandante al pago de la suma de $80.000.000, por concepto de compensación económica, más un seguro de salud y res- pecto de esta última el Tribunal no se ha pronunciado.

Dice que la omisión y carencia de pruebas indicadas constituye falta de decisión del asunto controvertido, que ha influido sustancialmente en lo dispositivo de la sentencia, ya que de otro modo al acogerse la sentencia de divorcio, debió haber fijado una suma mucho mayor como compensación económica.

Cuarto: Que, en cuanto a la prueba confesional, ésta es una carga de la recurrente de casación, la cual debió haberse rendido antes de la vista de la causa, conforme a lo preceptuado en el artículo 227 del Código de Procedimiento Civil, por lo que tal motivo de casación debe ser re- chazado.

DETERMINACIÓN DI-I . MONT O

Quinto: Que en relación a la falta de decisión del asunto controvertido, ello aparece en los fundamentos sexto, vigésimo segundo y vigésimo tercero de la sentencia, en el sentido que se establece como única com- pensación económica la cantidad que se fija en la sentencia, de tal ma- nera que sí se ha pronunciado respecto al punto en cuestión, por lo que este motivo de casación no puede prosperar.

Sc.xio: Que en relación al informe de peritos relativo a la salud de la demandada, ello fue pedido una vez vencido el probatorio, conforme a lo resuelto a fojas 144 de autos, razón por la cual no procede casación al efecto.

Séptimo: Que en relación al reclamo de que las partes no concurrieron per- sonalmente, consta a fojas 16 que los abogados de ellos pidieron que éstos no concurrieran al Tribunal por problemas de salud, a lo que se dio lugar.

Octavo: En cuanto a la insuficiencia de la prueba rendida en autos sobre la fecha de separación, ello no es efectivo, pues la separación de los cónyuges se encuentra acreditada no sólo con la declaración de testi- gos, sino que, además, por la propia declaración de la demandada que reconoce que ésta sucedió en agosto de 1977, de lo cual también se dejó constancia en la escritura pública de liquidación de la sociedad conyu- gal agregada a fojas 75 y siguientes.

También se reclama de no haberse hecho informe social respecto del demandante, pero ello nunca fue pedido por la recurrente de casación.

Noveno: Que, en consecuencia, no se ha acreditado la existencia de las cau- sales de casación que se reclaman, por lo que se rechaza el recurso de casa-

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

ción en la forma deducido en lo principal de fojas 292 por la parte de doña Rosa Benvenuto Herrera en contra de la sentencia de primera instancia de 23 de noviembre de dos mil cinco, escrita de fojas 283 a 290 vuelta.

En cuanto al recurso de apelación:

VISTO:

Se reproduce la sentencia apelada y se tiene, además, presente:

Primero: Que como ha quedado acreditado en autos, el período de se- paración de los cónyuges se encuentra suficientemente acreditado, sin que merezca duda de ninguna especie, ya que es la propia apelante de autos quien reconoce que el demandante abandonó el hogar común el año 1977, para disfrutar de sus infidelidades y que a consecuencia de ello se produjo su retiro de la Armada y la dejación de su cargo de Mi- nistro de Educación que detentaba en la época.

Segundo: Que es un hecho no discutido en la causa que los cónyuges se separaron de bienes, quedando la señora Benvenuto como propietaria exclusiva de un departamento, un automóvil, y los bienes muebles y que, con posterioridad a la separación, por intermedio de una hija co- mún, la hizo propietaria de un segundo departamento, de forma tal que ella dispuso de dos inmuebles y de un automóvil, más todos los bienes muebles de la casa y se le fijó una pensión de alimentos con cargo a la jubilación del demandante, que ha percibido oportunamente en los casi 28 años de separación y, también, le ha financiado durante todos esos años los gastos de salud mediante las prestaciones que entrega el Hospital Naval.

D I TERMINACIÓN

DEL

MONT O

Tercero: Que tanto el demandante y la demandada son personas de edad

avanzada, 83 y 76 años, respectivamente, y que los deterioros de salud

son parejos en ambos.

Ponderados los antecedentes, este Tribunal concuerda con el juez de primer grado, en cuanto a que fijar una compensación económica por la cantidad de S35.000.000 resulta adecuada y suficiente, considerando la realidad económica de ambas partes.

Por otra parte, y en relación al seguro de salud, la apelante tiene dcrccho

a acceder gratuitamente a Fonasa y al Plan Auge, atendida su edad.

Cuarto: Que si bien se considera razonable la cantidad de $ 35.000.000, con que debe compensar el demandante a la demandada, resulta difícil hacer la exigencia que se pague de contado y es razonable acceder a la petición del demandante de autos en orden a que se le fije cuotas iguales de $ 5.000.000 cada una, debiendo pagarse la primera una vez ejecuto- riada esta sentencia y las restantes en un lapso de seis meses, mediando entre una y otra treinta días.

Y visto, además, lo dispuesto en el artículo 196 del Código de Procedi-

miento Civil, se confirma la sentencia apelada de veintitrés de noviembre

de dos mil cinco, escrita de fojas 283 a 290 vuelta y se declara el divorcio del matrimonio celebrado entre don Hugo Alejandro Juan Castro Jiménez

y doña Rosa Raquel Benvenuto Herrera el día 19 de diciembre de 1947,

inscripción N° 705 bajo el Registro de 1947 de la Circunscripción Valpa- raíso, debiendo subinscribirse esta sentencia al margen del acta respecti- va; con declaración que la cantidad que se manda a pagar en el resuelvo segundo, se hará en siete cuotas de S 5.000.000 cada una, empezando la primera una vez ejecutoriada esta sentencia y el saldo mensualmcnte en

JURISPRUDENCIA DI:. I.A COMPENSACIÓN ECONÓMICA EN EI. DIVORCIO

seis cuotas iguales de S 5.000.000 cada una y en caso de mora en el cum- plimiento de su obligación, dichas cuotas serán reajustables de acuerdo a la variación del I.P.C más intereses desde la mora.

Regístrese y devuélvase, en su oportunidad, con sus agregados.

Redactó el Ministro señor Gonzalo Morales Herrera.

No obstante haber entrado a la vista y acuerdo, no firma el Ministro suplente don Alejandro García, por encontrarse ausente.

Rol N° 3.452-2005.

2. Forma de pago de compensación económica. No es posible que

se constituya en una pensión vitalicia

Sumario: